Aug 30, 2015
Gálatas 6:11-18 Amar a Cristo o amar al mundo, diferencias y consecuencias
Series: Gálatas

AMAR A CRISTO O AMAR AL MUNDO

DIFERENCIAS Y CONSECUENCIAS

Gálatas 6:11 – 18

  INTRODUCCIÓN   Hoy terminamos con esta gloriosa carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. El grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Dirigida a esta región llamada Galacia, lo que es hoy la actual Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, o los Galos, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que Pablo fundó en su primer viaje misionero.   En esta carta Pablo toca el tema de temas, ¿cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios y así permanecer? A lo cual de Génesis a Apocalipsis, solo hay una respuesta: es por fe. Por gracia de Dios somos salvos por medio de la fe, Dios, dándonos el regalo de regalos, la vida eterna a través de la muerte de su Hijo Jesucristo, en quien tenemos gracia incalculable de parte de Dios.   Esta hermosa gracia la cual recibimos por fe, y como dice Romanos 1, por fe y para fe, es decir, nuestra relación con Dios, nuestra salvación fue por fe, nuestra santificación, o transformación a la imagen de Cristo, lo cual incluye nuestra obediencia, nuestro andar cristiano, ya vimos que es por fe, por el Espíritu Santo actuando en el creyente, fortaleciéndolo, guiándolo, dándole el poder de vivir la vida que Dios manda.   Y en estos dos puntos es donde Pablo se enfoca en esta carta, ya que Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, estaban socavando y pervirtiendo el corazón mismo de este precioso Evangelio de la gracia el cual es “la justificación, la salvación por fe, y no por obras”, ellos estaban enseñando que para ser salvo y permanecer salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, rituales, hacer obras, circuncidarte.   Y estos Gálatas con fama de ser volubles e inestables, su fe y su relación fresca y sincera con Dios estaba en peligro, estaban sucumbiendo ante el legalismo, la religiosidad, el ritualismo, comprando la idea de que practicar estas cosas era una señal de auto superación espiritual, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, fui salvo por fe, pero, ahora, a través de un sistema religioso, de obras y rituales, puedo por mí mismo justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme, y mejorar mi relación con él.   Pero Pablo nos mostró que regresar a la ley y al legalismo no es avanzar sino retroceder, es abandonar la gracia, y por lo tanto, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras. Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, las cuales solo traen una ilusión de control, ya que éste solo es externo y no tiene ningún poder para cambiar un corazón.   Vimos el bosquejo de esta carta: capítulos 1 – 2, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia, recordándole a los Gálatas que al igual que él, ellos recibieron al Espíritu, experimentaron su poder y maravillas no por las obras de la ley, sino por oír con fe el Evangelio.   Capítulos 3 – 4, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT, respondiéndonos con la vida de Abraham y Moisés a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual responde con una sola respuesta: Es por fe, no por obras, ni por guardar la ley, o ningún requisito, el único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, de Génesis a Apocalipsis, es la fe.   Y hoy terminamos con esta última sección, los capítulos 5 – 6, donde Pablo es práctico, y nos está enseñando la esencia del cristianismo, cómo el reino de los cielos no es comida, ni bebida, ni liturgias, ni siquiera cumplir la ley, sino justicia paz y gozo en el Espíritu Santo, lo cual se resume en la Libertad en Cristo. Nuestro verso calve es:   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   Y es una orden mantenernos firmes en la libertad en Cristo, por varias causas, 1º Hay implicaciones muy serias al dejarnos seducir por legalismo, literalmente es desligarnos de Cristo, menospreciar su gracia y quedar a nuestras expensas. 2º Hay falsos maestros que pretenden seducirnos para hacernos menospreciar y despreciar la gracia y caer en la trampa del legalismo.   3º Nuestra tendencia pecaminosa es esclavizarnos al legalismo, por la falsa seguridad que nos hace sentir, al hacernos sentir cierto control y seguridad de nuestra espiritualidad al estar dentro de los límites que leyes, ritos o tradiciones nos proporcionan, todos los haz, no hagas, toca, no toques, los cuales nos dan la falsa idea de estar midiendo nuestra espiritualidad, y obediencia.   Pablo ya nos explicó en qué consiste esta libertad, cómo esta no es una licencia para pecar, sería algo contradictorio, Cristo no nos libertó para que nos esclavicemos otra vez al pecado. Tampoco es andar con el látigo de la ley en nuestras espaldas para medio controlar nuestra conducta, lo cual es externo, y produce frustración y lejos de ayudarnos, enciende aún más nuestra naturaleza pecaminosa.   Pablo nos enseñó que la libertad en Cristo es este control interno, es esta gracia derramada, es esta nueva naturaleza, el mismo Espíritu Santo de Dios dentro del creyente, capacitándolo, fortaleciéndolo, dándole la naturaleza divina, el deseo, el anhelo, el gozo por llevar a cabo la voluntad de Dios y agradarlo.   Y Pablo nos enseñó cómo en el momento en el que somos salvos, comienza una batalla entre esta nueva naturaleza y la vieja naturaleza, y cómo ésta no se vence con religiosidad, con fuerza de voluntad, sino ignorándola, y ocupándonos del Espíritu que mora en nosotros, Pablo lo llama andar en el Espíritu.   Como el ocuparse de la carne es muerte, y cómo esta produce en nosotros estas terribles obras: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,   envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas.   Pero cómo ocuparse del Espíritu es vida y paz, el cual al darle voluntariamente las riendas de nuestra vida, el control de lo que somos y hacemos, éste produce en nosotros este maravilloso fruto del Espíritu, el cual es literalmente el carácter de Cristo: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.   Esta nueva naturaleza, es el mismo Dios Espíritu Santo dentro del creyente, dándole el deseo, la convicción, el gozo de llevar a cabo la voluntad, los designios, los deseos, de Dios, y no solo un deseo profundo de agradarlo, sino dándole la capacidad, el poder, la fortaleza de llevar a cabo lo que la carne y la religión nunca pudieron: obedecer la voluntad de Dios, lo que Dios ama, vistiéndolo con carácter mismo de Dios, y dándole la libertad, en este fruto maravilloso de nueve aspectos. Y la estrategia para vencer nuestra carne es Ignórala, matarla de hambre, no la satisfagas, pero, al mismo tiempo ocúpate en las cosas del Espíritu. Esta es la clave de la victoria sobre la carne, andar en el Espíritu, no es luchar contra ella, es vivir en el Espíritu.   Aprendimos que nuestro mayor enemigo en esta batalla no es Satanás, ni siquiera el mundo, sino nosotros mismos, nuestra naturaleza más baja, y si nos descuidamos al dejar de caminar en el Espíritu podemos caer, esta guerra no terminará hasta el día en que seamos transformados y librados de este cuerpo de muerte.   Mientras esto no suceda no nos podemos dar el lujo de bajar la guardia ni un solo momento, ya lo hemos dicho antes, la vida cristiana es como subir una montaña en bicicleta sin frenos, si dejas de pedalear, en ese momento ya estás de bajada, nunca estás inerte, o vas ascendiendo, creciendo, siendo transformado a la imagen de Cristo, o estás retrocediendo y volviendo a tus viejos hábitos, a tu viejo yo, quedando esclavizado a tu naturaleza pecaminosa.   La semana pasada aprendimos cómo en realidad todos, y necesitamos estar seguros de que estamos sembrando la semilla correcta, si sembramos para la carne recogeremos corrupción, si sembramos para el Espíritu cosecharemos vida y paz. Pablo nos enseñó cómo debemos sembrar semillas de amor, servicio, en nuestros hermanos, no juicio, condenación. Nos instó a siempre considerarnos a nosotros mismos, cómo no somos en ninguna manera mejores que nuestros hermanos. Nos instó a ayudarnos unos a otros con nuestras cargas, esto es amor, es cumplir la ley de Cristo. Nos instó a enfocarnos en lo que Dios nos ha encomendado antes de estar fijándonos en nuestros hermanos.   Habiendo terminado su punto de la libertad en Cristo, Pablo cierra esta carta con estos últimos 8 versículos, donde condensa la enseñanza central de toda esta carta, y nos recuerda, la religiosidad solo se ocupa de lo externo, pero Dios busca nuestro corazón. Sin miramientos nos mostrará la verdadera motivación que hay detrás de un legalista, cómo estos realmente se aman a sí mismo, aman al mundo, su sistema de valores y filosofía, pero cómo un creyente genuino, ama a Cristo ya no vive él más vive Cristo en él. Y así como comenzó esta carta con la gracia, terminará con la gracia. Por eso yo titulé este mensaje: AMAR A CRISTO O AMAR AL MUNDO, DIFERENCIAS Y CONSECUENCIAS  
  1. Los que aman este mundo están enfocados en si mismos, buscan su propia gloria, y no están dispuestos a practicar, ni a padecer por la verdad.
Gál 6:11 Mirad con cuán grandes letras os escribo de mi propia mano. Pablo menciona esto por varias cosas, una de ellas es que él mismo está cerrando esta carta, en aquellos tiempos las cartas eran escritas con la ayuda de amanuenses, o secretarios, a los cuales el escritor dictaba para tener mayor libertad de pensamiento y fluidez, pero, siempre dejaban un lugar para el saludo de despedida, o para algo importante en lo que querían hacer énfasis.   Otra cosa que menciona Pablo es que escribe con letras muy grandes, ¿por qué lo menciona? Hay varias interpretaciones con respecto a estas grandes letras, unos dicen que Pablo escribió grandes letras asumiendo que tenía un problema de visión, el cual adquirió por alguna enfermedad, o por haber sido golpeado en sus persecuciones, si recuerdan, él les menciona a los Gálatas en el capítulo 4, que cuando ellos le conocieron estaban dispuestos a sacarse sus propios ojos para dárselos.   De manera que Pablo escribe letras grandes para poder leerlas, pero, ¿cuál sería el punto de Pablo en mencionar esto? Tal vez que vieran su amor o sacrificio por ellos y que entendieran lo importante y lo delicado de la situación.   Otros creen que Pablo les está diciendo: miren esta gran carta que están recibiendo, pero, eso haría alusión a la capacidad de Pablo, lo cual Pablo no haría jamás, exaltarse a sí mismo. Otros piensan que quizá Pablo les está diciendo: les voy a cerrar esta carta con bolitas y palitos para que me entiendan.   Y una interpretación más, a la cual yo me inclino, es que Pablo al estar cerrando esta carta, escribe su epílogo haciéndoles ver la importancia, del tema que está tratando, les está diciendo: por favor gálatas, tomen en cuenta lo que les estoy escribiendo de mi puño y letra, además se los escribo en mayúsculas, letras gigantes para que lo tomen en cuenta. Imagínate qué tan importante era que Pablo abrió esta carta diciéndoles:   Gál 1:6-9 Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. 7 No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. 8 Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! 9 Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición! (NVI)     Ahora, durante toda la carta Pablo se dedicó a denunciar la religiosidad, a las consecuencias de volver a la ley, y abandonar la gracia, y en este epílogo hará un último contraste entre lo que es tener una religión o una sincera relación con Dios, y denunciará directamente la motivación de estos falsos maestros, y cerrando entonces la enseñanza dice:   Gál 6:12a Todos los que quieren agradar en la carne, Agradar en la carne es la palabra: euprosopéo, es un compuesto de dos palabras: ser de buen semblante, agradar, causar una buena impresión, tratar de parecer agradable, tratar de impresionar, aparentar bien, ser agradable de rostro, hacer una exhibición agradable o creíble.   Esto nos habla de dos cosas, 1º La religión está enfocada solo en lo externo, y por más pomposa y complicada que sea, nada puede hacer contra los deseos internos y pecaminosos del alma, ya vimos que la carne no se sujeta a la ley de Dios, ni tiene los recursos, jamás el deseo de glorificar a Dios, ya que se principal objetivo es la auto gratificación, lo vimos en Colosenses, dice así:   Col 2:20-23 Ustedes han muerto con Cristo, y él los ha rescatado de los poderes espirituales de este mundo. Entonces, ¿por qué siguen cumpliendo las reglas del mundo, tales como: 21 «¡No toques esto! ¡No pruebes eso! ¡No te acerques a aquello!»? 22 Esas reglas son simples enseñanzas humanas acerca de cosas que se deterioran con el uso. 23 Podrán parecer sabias porque exigen una gran devoción, una religiosa abnegación de uno mismo y una severa disciplina corporal; pero a una persona no le ofrecen ninguna ayuda para vencer sus malos deseos.   Y con respecto a nuestra relación con Dios, no la mejora en nada, no nos hace obtener nada de Dios, no existe ningún rito externo que pueda manipular a Dios, porque Dios busca nuestro corazón, no nuestros ritos externos, dice la Palabra:   1 Sa 16:7 Pero el SEÑOR le dijo a Samuel: —No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El SEÑOR no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el SEÑOR mira el corazón. (NTV)   Definitivamente el Señor dejó la ley, y todo un sistema de sacrificios y fiestas religiosas a los judíos, las cuales no eran sino mapas, fotografías, películas de Jesucristo, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, Jesucristo nuestro sumo sacerdote, y muchas otras cosas más, las cuales el Señor no dejó para traer salvación, sino para mostrarles el único camino al Padre: Jesucristo.   Israel es la imagen viva de lo que sucede cuando olvidamos entregarle el corazón al Señor y nos volcamos al ritualismo, a la religión vacía y sin sentido, a la hipocresía. Mira cómo ritos no impresionan a Dios, al contrario, lo hartan, él dijo:   Isa 1:10-18 Escuchen al SEÑOR, líderes de «Sodoma». Escuchen la ley de nuestro Dios, pueblo de «Gomorra». 11 «¿Qué les hace pensar que yo deseo sus sacrificios? —dice el SEÑOR—. Estoy harto de sus ofrendas quemadas de carneros y de la grasa del ganado engordado. No me agrada la sangre de los toros ni de los corderos ni de las cabras. 12 Cuando vienen a adorarme, ¿quién les pidió que desfilaran por mis atrios con toda esa ceremonia? 13 Dejen de traerme sus regalos sin sentido. ¡El incienso de sus ofrendas me da asco! En cuanto a sus celebraciones de luna nueva, del día de descanso y de sus días especiales de ayuno, todos son pecaminosos y falsos. ¡No quiero más de sus piadosas reuniones! 14 Odio sus celebraciones de luna nueva y sus festivales anuales; son una carga para mí. ¡No los soporto! 15 Cuando levanten las manos para orar, no miraré; aunque hagan muchas oraciones, no escucharé, porque tienen las manos cubiertas con la sangre de víctimas inocentes. 16 ¡Lávense y queden limpios! Quiten sus pecados de mi vista. Abandonen sus caminos malvados. 17 Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas. 18 »Vengan ahora. Vamos a resolver este asunto —dice el SEÑOR—. Aunque sus pecados sean como la escarlata, yo los haré tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como el carmesí, yo los haré tan blancos como la lana.   Así de inútil es la religión, nada puede para mejorarnos, al contrario, nos vuelca a la carnalidad, y nada puede para mover el corazón de Dios, el Señor dijo:   Mat 15:8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.   ¿Qué dice David en el Salmo 51?   Sal 51:16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;   No quieres holocausto. 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.   1º Pablo nos recuerda entonces que la religión solo se enfoca en lo externo, regula una mera apariencia, pero por dentro, solo está este deseo de auto gratificación, de auto promoción. La principal motivación de los falsos maestros, es el orgullo religioso, verse bien, tener una buena reputación delante del mundo, ser reconocidos, respetados, convertirse en celebridades religiosas. El Señor lo dijo así:   Mat 23:5-12 »Todo lo que hacen es para aparentar. En los brazos se ponen anchas cajas de oración con versículos de la Escritura, y usan túnicas con flecos muy largos. 6 Y les encanta sentarse a la mesa principal en los banquetes y ocupar los asientos de honor en las sinagogas. 7 Les encanta recibir saludos respetuosos cuando caminan por las plazas y que los llamen “Rabí”. 8 »Pero no permitan que a ustedes nadie los llame “Rabí”, porque tienen un solo maestro y todos ustedes son hermanos por igual. 9 Además, aquí en la tierra, no se dirijan a nadie llamándolo “Padre”, porque sólo Dios, que está en el cielo, es su Padre espiritual. 10 Y no permitan que nadie los llame “Maestro”, porque ustedes tienen un solo Maestro, el Mesías. 11 El más importante entre ustedes debe ser el sirviente de los demás. 12 Pero aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán exaltados.   Dice Pablo: Gál 6:12b éstos os obligan a que os circuncidéis, Es decir, no solo están enfocados en lo externo, sino que los obligan a circuncidarse, a cumplir con ritos externos. La circuncisión es una señal externa, Pablo habló extensamente de ello, y los judíos llegaron a darle tal importancia a este rito, que llegaron a afirmar: si estás circuncidado, puedes estar tranquilo ya que no se iría al infierno.   Esto equivaldría en nuestros días a cómo ven algunas iglesias el bautismo, o la cena del Señor, si no estás bautizado de cierta manera, con nuestros pastores apropiadamente ordenados, en nuestras instalaciones, con nuestra agua santificada, con nuestros requisitos, tu bautizo e incluso tu salvación, están en duda. Mis hermanos, la religión y el religioso hace énfasis en lo externo y no le interesa lo interno, y seguramente Pablo tenía en la mente lo que dijo el Señor:   Mat 23:23-28 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. 24 ¡Guías ciegos! ¡Cuelan el agua para no tragarse por accidente un mosquito, pero se tragan un camello! 25 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! ¡Pues se cuidan de limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, llenos de avaricia y se permiten todo tipo de excesos! 26 ¡Fariseo ciego! Primero lava el interior de la taza y del plato, y entonces el exterior también quedará limpio. 27 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues son como tumbas blanqueadas: hermosas por fuera, pero llenas de huesos de muertos y de toda clase de impurezas por dentro. 28 Por fuera parecen personas rectas pero, por dentro, el corazón está lleno de hipocresía y desenfreno.   Y no solo eso, sino que no saben realmente nada del liderazgo bíblico, el cual se ejerce sirviendo, poniendo el ejemplo, guiando, inspirando, sino que golpean a las ovejas de Cristo, las obligan, las empujan, las manipulan, imponen sus doctrinas a base del temor de la condenación, o con la manipulación de la carne, al ofrecerles posición y autoridad.   Gente que por lo mismo, aunque lo presume, no tiene ninguna confianza en el Espíritu Santo, sino que es guiada por sus emociones, por su perverso corazón, gente que tiene su plan, su agenda hecha, a pesar de lo que diga Dios en su Palabra. Ellos están buscando su propio reino, no el reino de Dios. Y dice Pablo:   Gál 6:12c solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo. 3º Es gente que con bandera y máscara de religiosidad, está interesada en agradar al mundo y su filosofía y no a Dios, es gente que no está dispuesta a pararse delante de la verdad cuando esto implique su reputación y mucho más su propia vida, no están dispuestos a sufrir persecución, a poner sus vidas por Cristo. Son el tipo de persona que no predicarán arrepentimiento o mencionarán la palabra “pecado”, porque es muy fuerte para la gente, se va a asustar y se va a ir.   Es gente que por beneficio personal y para evitar conflictos, o perder su chamba y reputación, prefiere identificarse con el mundo, aunque esto implique comprometer, diluir la verdad, cuando el Señor dijo claramente que la persecución sería una realidad para los suyos:   Jua 15:18-21 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. 20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. 21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.   2 Ti 3:10-13 Pero tú, Timoteo, sabes muy bien lo que yo enseño y cómo vivo y cuál es el propósito de mi vida. También conoces mi fe, mi paciencia, mi amor y mi constancia. 11 Sabes cuánta persecución y sufrimiento he soportado, y cómo fui perseguido en Antioquía, Iconio y Listra. Pero el Señor me rescató de todo eso. 12 Es cierto, y todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución. 13 Pero los malos y los impostores serán cada vez más fuertes. Engañarán a otros, y ellos mismos serán engañados.   Y es importante que notemos que el mundo no tiene ningún problema con la religión, es más, la aplaude, aplaude a gente supuestamente espiritual, hasta le hace monumentos. La gente busca religión y religiosidad, puedes hablar de Dios, de una autoridad superior, pero, el problema llega cuando mencionas la palabra Cristo, pero, ¿por qué identificarse con Cristo y su Evangelio no es popular en el mundo?   Bueno, recordemos que aún con toda la gama de religiones que podemos ver hoy en día, realmente solo hay dos religiones en el mundo, religión viene de la palabra re-ligos, re-ligarse, el intento del hombre por alcanzar a Dios, y, o es el hombre auto superándose, el hombre ganando su propia iluminación, su propia salvación, ganando la bendición de Dios al punto de hacerlo deudor suyo: Dios, hice esto, hice lo otro, ya me debes. La religión de sus obras, su esfuerzo, sus ritos, por lo mismo, son sus reglas, etc. Toda religión humana está basada en esto, el hombre y su esfuerzo, por auto mejorarse y así alcanzar a Dios con sus recursos.   La humanidad pecadora no tiene problema con identificarse con esta religión, a la naturaleza humana le encanta ser exaltada, le encanta escuchar que es bueno, que es capaz, que tiene un potencial impresionante, que la creación misma gira a su alrededor, y que con su increíble capacidad, puede lograr que Dios mismo se convierta en su achichincle, o en el peor de los casos, borrar a Dios del mapa y auto nombrarse el Dios, el centro de la creación.   El mundo no tiene problema con la religión, le encanta la idea de identificarse con otros humanos que fueron capaces de levantarse a pesar de cualquier adversidad y mostrar que son fuertes, que no se doblan ante nada y que con un poco de esfuerzo, el universo entero está a sus pies.   Pero tenemos la otra religión, el otro extremo, la religión de Dios, o más bien el Evangelio, el cual está basado, no en lo que el hombre haya hecho o sea capaz de hacer, sino en lo que Dios ya hizo, ya completó por nosotros, un Dios que sin nuestra ayuda, y mucho menos nuestra capacidad, nos amó de tal manera, a seres humanos muertos en delitos y pecados, que entregó su vida y completó a la perfección una obra de redención, como autor y consumador, sin nuestra ayuda.   Asumiendo toda responsabilidad, absorbiendo toda culpa, cargando con absolutamente toda la condenación de una humanidad muerta, condenada, inútil, incapaz de ayudarse a sí misma, además de ser nociva y hostil.   Y esto mis hermanos, es un insulto para el autosuficiente, es un insulto para el que se cree bueno, o se cree tan malo porque practica una religión externa, aún cuando su corazón está lejos, muy lejos de Dios. Por eso, habla lo que quieras de un ser supremo, de diosito, siempre y cuando no hables de la cruz, de que Dios tuvo que dejar su trono, humillarse, y morir en la muerte más cruel que hubiese podido existir.   Dice Pablo: no quieren padecer persecución por causa de la cruz de Cristo. Aunque hoy en día hablar de la cruz para muchos es solo un símbolo del cristianismo, en aquellos tiempos en los círculos de la alta sociedad era de muy mala educación siquiera mencionar la palabra cruz.   Ya que esta pena capital no solo estaba diseñada para ejecutar, sino que era la peor de las muertes, lo peor de lo peor moría en la cruz, y no estaba diseñada solo para matar, sino para infringir un sufrimiento largo y sobrehumano, y toda vía más, para causar la peor de las vergüenzas. El criminal moriría completamente desnudo, lentamente, completamente humillado y degradado, menospreciado, si llegabas a la cruz, no había más abajo, ya habías tocado el fondo de lo peor, mencionar la palabra cruz, era como decir una grosería corriente y de mal gusto.   Ahora, imagínate si te predico que Cristo murió en tana grande humillación por tus pecados, ¿qué te estoy diciendo? Que de bueno, hermoso y lleno de potencial, no tenías nada, sino que eras un vil pecador de lo peor, digno de una muerte de tal magnitud de tal vergüenza, dolor y humillación.   ¿Y sabes qué? Al un mundo engañado por su pecado, inflado por su soberbia, no le gusta escuchar esto. Al mundo le gusta escuchar que eres un hijo del Rey y que Dios estaba tan solo en el cielo, tan triste, tan amargado, pero, para su fortuna llegaste tú para hacer del cielo una cosa esplendorosa, ¡Nada que ver! El dicho preferido de los amantes de la religión es: ayúdate que yo te ayudaré, lo cual no está en ninguna parte de la Biblia, pero la Biblia dice: aquí está Cristo para ayudar al que no puede ayudarse, porque está muerto, porque es un vil pecador.   Hay persecución para el que se identifica con Cristo, porque el mundo no quiere escuchar que está perdido en sus delitos y pecados, que está bajo el juicio de Dios, y que por sí mismo, nada puede hacer para salvarse, sino confiar en lo que Dios ya hizo en Jesucristo. Hay persecución por causa de Cristo porque el mundo ama sus tinieblas, sus malas obras, y no vienen a la luz porque no quieren que se evidencie que eso que toman por bueno, y por audacia, y por triunfo, no es sino una franca rebeldía y blasfemia en contra de Dios, aborto, homosexualidad, sexo libre, egoísmo, soberbia, el mundo exalta y promueve estas cosas, y la verdad, la luz le dice que está mal, y el mundo aborrece la luz.   Así estos hombres no tenían ningún interés por pararse firmes por la verdad, sino solamente aquello que les trajera fama y seguidores en su twiter, no estaban interesados en Dios en lo más mínimo, estaban interesados en quedar bien ante la sociedad. Gente que ama demasiado su vida y su imagen, y no está dispuesta a abandonarla por Cristo, por causa de la verdad, pero, el Señor también dijo:   Mat 10:32-33 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.   Y sigue Pablo: Gál 6:13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne. Además de todas estas cosas, dice Pablo, tienen otra característica, cumplen con ritos externos, pero en realidad, no guardan la ley, es decir, no practican lo que predican, ¿por qué? Porque no tienen al Espíritu Santo en su interior llevándoles a obedecer por amor, obligan a los demás a cumplir con los ritos externos, pero, solo para verse como grandes líderes con un gran poder de persuasión.   Gente que se jacta de sus logros, de sus credenciales, la clásica de: mira, qué buen líder soy, ya llevo más de 50 bautizados, somos la iglesia con el liderazgo más fuerte y activo, y por cierto, “gracias mi querido público, todo se lo debo a mi manager”. Yo no obedezco, no guardo la Palabra, ni tengo una relación con Dios, pero, mira, si Dios me utiliza de esta manera, él tiene que estar contento conmigo. Nada que ver, la Biblia llama a este tipo de conducta hipocresía, ¿se acuerdan el Señor y los fariseos?   Mat 23:1-3 Entonces Jesús les dijo a las multitudes y a sus discípulos: 2 «Los maestros de la ley religiosa y los fariseos son los intérpretes oficiales de la ley de Moisés. 3 Por lo tanto, practiquen y obedezcan todo lo que les digan, pero no sigan su ejemplo. Pues ellos no hacen lo que enseñan. 4 Aplastan a la gente bajo el peso de exigencias religiosas insoportables y jamás mueven un dedo para aligerar la carga. (NTV)   Es totalmente incorrecto pretender que agradamos a Dios solo por conocer la Biblia, o por conocer teología. Hay gente que se jacta de esa manera, y te dice: “oh sí, yo conozco todo eso”. Y pudiera conocerlo, pero, no lo obedece, y sigue en sus pecados, recuerden conocer no es señal de madurez, practicar, comprobar lo que conozco de la Biblia es lo que me hace ser maduro.     Sabías que hay alguien que estoy seguro que conoce la Biblia mejor que tú y que yo y no es salvo: Satanás. El diablo no es más diablo que cuando trae una biblia bajo el brazo, cuando se disfraza con apariencia de piedad.   El saber mucho y pensar que porque se eso justifica mi conducta pecaminosa, es hipocresía, y el Señor aborrece la hipocresía, el Señor vomita de su boca a los tibios, a los que están casados con este mundo y que pretenden ser de Cristo, y su corazón está entregado a la idolatría de este mundo. El Señor hablando del siervo infiel que no estaba preparado para cuando su Señor venga, le dijo:   Mat 24:48-51 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; 49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, 51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.   Ahora, mientras que un religioso está ocupado en lo externo, en ritos, en ganar fama, adeptos, seguidores, y su corazón está muy lejos de querer agradar a Dios, ya que su principal enfoque es sí mismo, ¿qué es lo que define aquel que conoce verdaderamente a Dios? ¿Qué le importa a aquel que tiene una relación sincera y genuina con Dios su Salvador? Dice Pablo:  
  1. Los que aman a Cristo su único motivo de jactancia es Cristo mismo, y saben que en Cristo están completos.
Gál 6:14a Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, La NVI traduce así este versículo: Gál 6:14 En cuanto a mí, jamás se me ocurra jactarme de otra cosa sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo. (NVI)   Es tan importante que puedas definir esto en tu corazón: o tienes una relación profunda y sincera con Dios, o la tienes con este mundo y sus deseos, o te estás jactando en la increíble persona que eres, o te estás jactando del increíble salvador que tuvo misericordia, como diría Heriberto Hermosillo, de una rata inmunda como yo.   Aquel que verdaderamente ha hecho a Jesucristo el Salvador de su vida, aquel que hay entendido triste situación de vil pecador, puede decir como Pablo: en mi no hay nada para presumir, estaba muerto y ahora vivo, estaba ciego y ahora veo, estaba paralítico y ahora me puedo mover, estaba leproso, como un muerto, me estaba pudriendo en vida y he sido sanado, por la gracia de Dios soy lo que soy. Pablo lo dijo en su carta a los filipenses:   Flp 3:7-9 Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. 8 Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo 9 y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. (NVI)   Gál 6:14b por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. En otras palabras, aquel que verdaderamente ha conocido a Cristo, ha cortado con el mundo. Además del mandamiento de amarnos unos a otros como Cristo nos amó, Juan da un mandamiento más a los hijos de Dios, a aquellos que se saben rescatados de las tinieblas de este mundo:   1 Jn 2:15-17 No amen este mundo ni las cosas que les ofrece porque, cuando aman al mundo, no tienen el amor del Padre en ustedes. 16 Pues el mundo sólo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; 17 y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea. Pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.   Mi hermano, o estás entregado a Cristo, o estás entregado a este mundo, no existe un punto medio, el Señor vomita de su boca a los tibios, y este es el amor ágape, el amor incondicional, sí sabemos de ese amor, cuando hacemos de un ídolo estas tres cosas y creemos que al tenerlas vamos a ser completos, felices, satisfaciendo nuestros deseos: y puedan ser sexuales, o simplemente darnos la buena vida, tener todo lo que nuestros ojos desean y lo que la mercadotecnia nos vende, y sentirnos los reyes del universo al obtenerlos, al manejar un auto deportivo, o vivir en una casota, o tener toda la fama que este mundo ofrece, lo cual viene acompañado de afán, ansiedad y una profunda miseria espiritual.   Si amas el mundo, el amor del Padre no cabe en ti, porque al igual que las obras de la carne y el fruto del Espíritu, se desplazan, se contraponen, y o vives para adorar al Rey de reyes, al creador de todas las cosas, o vives para idolatrarte a ti mismo y a este mundo. Pero, pon atención a lo que dice la Palabra, este mudo se acaba, se está acabando y se acabará junto con toda su ilusión de grandeza y control, junto con sus aires de grandeza, de sentirse el dios de este mundo. Mi hermano, no lo olvides, este mundo va para abajo, y no va a permanecer, por eso dice Santiago:   Stg 4:1-4 ¿Qué es lo que causa las disputas y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no surgen de los malos deseos que combaten en su interior? 2 Desean lo que no tienen, entonces traman y hasta matan para conseguirlo. Envidian lo que otros tienen, pero no pueden obtenerlo, por eso luchan y les hacen la guerra para quitárselo. Sin embargo, no tienen lo que desean porque no se lo piden a Dios. 3 Y, aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer. 4 ¡Adúlteros! ¿No se dan cuenta de que la amistad con el mundo los convierte en enemigos de Dios? Lo repito: si alguien quiere ser amigo del mundo, se hace enemigo de Dios. Y por eso dice Pablo: al conocer a Cristo, mi deseo por este mundo, mi amor, incondicional, mi adoración por este mundo fue crucificado en esa cruz. Entendí que lo que este mundo me ofrece es engañoso y jamás me dio lo que me prometió, me prometió seguridad, felicidad, y solo me dejó más miserable, confundido y en tinieblas que nunca.   Pero, cuando entendí este precioso Evangelio, y pude ver por la fe y en la Palabra de Dios su rostro, lleno de misericordia, de amor, de compasión, de perdón, entendí donde estaba todo lo que tanto busqué en este mundo y que jamás encontré, entendí quién era mi Señor y quién era el único capaz de salvarme y darme vida. Por eso el mundo se quedó crucificado en esa cruz.   Y no solo eso, dice Pablo: yo fui crucificado para el mundo. En otras palabras, yo ya no hallo cabida en el mundo, por más que quiera, no me hallo, ahí, ya no pertenezco, el lugar que ocupaba en el mundo, en el momento en el que salí, ese es espacio se cerró, el mundo no puede aceptar a Chuy Castañeda, porque sencillamente la luz que Cristo puso en Chuy, los sueños, las prioridades, la verdad de Dios y de su Palabra puesta en Chuy, no tiene lugar, no cabe en el mundo.   Por eso ten cuidado, si eres mejor recibido allá en el mundo que aquí en la iglesia, si te sientes más cómodo allá en el mundo, y te cuesta tanto trabajo estar aquí, quizá el mundo siga siendo tu hogar, quizá no has sido todavía crucificado para el mundo, ni tú lo has dejado crucificado.   Entonces es una calzada de dos vías, el mundo no cabe más en mi corazón, y yo no quepo más en el mundo. Y si me digo cristiano, cada vez que me entrego a los deseos de mi carne y de este mundo, estoy comportándome como una esposa infiel que descaradamente mancilla el santo lecho del hombre de su pacto, y utiliza los recursos que con tanto amor y sacrificio compró para ella en la cruz del calvario para ir y gastarlos prostituyéndose en el mundo. Es algo muy serio hermanos, ¿en qué te jactas, de qué te jactas? Piénsalo, y reitera Pablo a los Gálatas:   Gál 6:15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación. En otras palabras, no se trata de ritos completados, de primeras comuniones, eucaristías, bautizos, velos en la cabeza, usar corbata o short, falda o pantalón, danzar, levantar las manos, cantar himnos o cantos contemporáneos, ser pentecostal, bautista, católico, evangélico, budista, o musulmán, chiíta, el punto es, ¿ya naciste de nuevo, has nacido del Espíritu? ¿Has creído en este Evangelio maravilloso? ¿Has reconocido tu triste realidad de vil pecador indeseable, y al mismo tiempo has reconocido la incalculable misericordia, paciencia, y amor de Dios al ofrecerte perdón y una nueva vida?   Y podrás decir: pero, Chuy, es que no puede ser, ¿recuerdas a Nicodemo? Un maestro de la ley, un experto en ritos, un religioso de religiosos, Señor, mira se de teología y puedo reconocer que tú vienes de Dios porque nadie que hace las cosas que tú haces, y el Señor lo interrumpe, no se pone a discutir con él de teología, o de religión, mira Nicodemo, dice Juan 3:5:   Jua 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.   ¿Dime dónde están los ritos ahí, dime dónde están mis obras? El Espíritu simplemente sopla vida a quien quiere, ¿estás sintiendo el aire del Espíritu acariciar las mejillas de tu corazón? ¿Estás siendo convencido de tu pecado? ¿Estás viendo como nunca antes la necesidad que tienes de un salvador? ¿Te estás dando cuenta que sin Cristo estás perdido? ¿Le estás viendo con los brazos extendidos? El Espíritu está soplando, y recíbele porque él quiere darte vida y vida en abundancia. Mi hermano, no se trata de ritos ni religiones, sino de recibir aliento de vida, vida eterna que te hace crucificar este mundo y estar crucificado para el mundo. Y dice Pablo:   Gál 6:16a Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, En otras palabras, ¿quieres una ley, un rito externo, que te reconcilie con Dios y que te haga ganar su misericordia? No existe, lo externo no funciona, solo alborota más tu naturaleza pecaminosa, pero, la única manera de tener paz para con Dios, paz, pisitis en griego, unir dos cosas sueltas, reconciliación, no tiene nada que ver con nosotros, nosotros estamos en bancarrota, no tenemos nada para hacer pactos, para negociar con Dios y hacer la paz, nosotros hemos transgredido, hemos delinquido, y solo aquel contra el que se ha pecado es el único que puede decidir perdonarnos.   Y no te preocupes, porque Cristo ya pagó, y si has nacido de nuevo, eso significa que en Cristo, has hecho la paz con dios y has recibido misericordia, es decir, Dios no te ha dado lo que mereces: condenación eterna, sino que te ha perdonado. La única manera de recibir misericordia de parte de Dios, es habiendo reconocido que estabas muerto en tus delitos y pecados y que mereces la condenación, tu bancarrota, pero, es haber confiado en Cristo, es haber depositado tu confianza no en lo que tú ridículamente puedas hacer por Dios, sino en lo que él hizo por ti.   Es creer que su obra es suficiente para limpiarte de toda maldad, para apaciguar la ira de Dios, la cual cayó sobre Cristo, para darte perdón de pecados y vida eterna. Es reconocer tu total incapacidad, pero, la perfecta capacidad de Cristo para salvarte, es descansar en él, en sus brazos y por fe, creer en el perdón que Dios te ofrece en Cristo Jesús.     Gál 6:16b y al Israel de Dios. Esta nueva creación es entender que por la sangre de Cristo, por su sacrificio, hoy eres el Israel de Dios, el pueblo amado de Dios, ya que en Cristo, él nos ha adoptado y de los Israelitas y de los no judíos ha hecho un nuevo pueblo, en Efesios 2 dice así:   Efe 2:11-19 No olviden que ustedes, los gentiles, antes estaban excluidos. Eran llamados «paganos incircuncisos» por los judíos, quienes estaban orgullosos de la circuncisión, aun cuando esa práctica sólo afectaba su cuerpo, no su corazón. 12 En esos tiempos, ustedes vivían apartados de Cristo. No se les permitía ser ciudadanos de Israel, y no conocían las promesas del pacto que Dios había hecho con ellos. Ustedes vivían en este mundo sin Dios y sin esperanza. 13 Pero ahora han sido unidos a Cristo Jesús. Antes estaban muy lejos de Dios, pero ahora fueron acercados por medio de la sangre de Cristo. 14 Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba. 15 Lo logró al poner fin al sistema de leyes de mandamientos y ordenanzas. Hizo la paz entre judíos y gentiles al crear de los dos grupos un nuevo pueblo en él. 16 Cristo reconcilió a ambos grupos con Dios en un solo cuerpo por medio de su muerte en la cruz, y la hostilidad que había entre nosotros quedó destruida. 17 Cristo les trajo la Buena Noticia de paz tanto a ustedes, los gentiles, que estaban lejos de él, como a los judíos, que estaban cerca. 18 Ahora todos podemos tener acceso al Padre por medio del mismo Espíritu Santo gracias a lo que Cristo hizo por nosotros. 19 Así que ahora ustedes, los gentiles, ya no son unos desconocidos ni extranjeros. Son ciudadanos junto con todo el pueblo santo de Dios. Son miembros de la familia de Dios. (NTV)   También lo dijo en Romanos: Rom 2:28-29 Pues no se es un verdadero judío sólo por haber nacido de padres judíos ni por haber pasado por la ceremonia de la circuncisión. 29 No, un verdadero judío es aquel que tiene el corazón recto a los ojos de Dios. La verdadera circuncisión no consiste meramente en obedecer la letra de la ley, sino que es un cambio en el corazón, producido por el Espíritu de Dios. Y una persona con un corazón transformado busca* la aprobación de Dios, no la de la gente. (NTV)   En el capítulo 3:7 de esta carta Pablo dijo quienes son Israel, el hijo de Abraham e Isaac, el pueblo de Dios: Gál 3:6-7 Así fue con Abraham: «Le creyó a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia.» 7 Por lo tanto, sepan que los descendientes de Abraham son aquellos que viven por la fe.   Mis hermanos, lo que nos hace el pueblo de Dios, no son ritos, no es religión, es un nuevo nacimiento, y aquellos que hemos nacido de nuevo por el Espíritu Santo, somos también el pueblo de Dios, hemos recibido infinita gracia, Dios nos enriqueció con aquello que no merecemos, dice Pablo a Tito:   Tit 2:11-14 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.   Y Pablo termina esta hermosa carta con dos cosas muy importantes:  
  • Aquel que verdaderamente ha recibido y experimentado la gracia de Dios, las marcas de Cristo serán evidentes en él.
Gál 6:17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. Dice Pablo, dicen que vienen de parte de Cristo, ¿quieren señales externas? No es la circuncisión, no es un tatuaje, no es una vestimenta especial, son las marcas de Cristo, ¿dónde están sus marcas? Pablo fue apedreado, golpeado con varas, latigueado, pasó hambres, frío, desnudez, sufrió naufragios, vivió con la amenaza de muerte, fue preso político, una y otra vez lo corrieron de ciudades, Pablo vivió en la línea de la vida y la muerte, y todo esto no mostró la increíble capacidad de Pablo, porque no olvidemos que en el camino a Damasco, él iba respirando amenazas y muerte en contra de Cristo.   Pero, Dios le tiró de su caballo, nació de nuevo, y fue lleno de la gracia de Dios, de manera que pudo decir: de nada me puedo gloriar, de nada puedo presumir, pero, solo de mi salvador, por su pura gracia soy lo que soy, y no me enorgullezco de una señal externa como la circuncisión, pero, si quieres ver algo externo en mí, mira mi cuerpo, he crucificado el mundo, y para el mundo yo he sido crucificado, y he pagado un precio, muy bajo, en comparación a la promesa de mi Señor, dice en 2 Cor:   2 Co 4:7-11 Ahora tenemos esta luz que brilla en nuestro corazón, pero nosotros mismos somos como frágiles vasijas de barro que contienen este gran tesoro.* Esto deja bien claro que nuestro gran poder proviene de Dios, no de nosotros mismos. 8 Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan. Estamos perplejos pero no caemos en la desesperación. 9 Somos perseguidos pero nunca abandonados por Dios. Somos derribados, pero no destruidos. 10 Mediante el sufrimiento, nuestro cuerpo sigue participando de la muerte de Jesús, para que la vida de Jesús también pueda verse en nuestro cuerpo. 11 Es cierto, vivimos en constante peligro de muerte porque servimos a Jesús, para que la vida de Jesús sea evidente en nuestro cuerpo que muere.   El autor de Hebreos dijo así: Heb 11:37-38 Algunos murieron apedreados, a otros los cortaron por la mitad con una sierra y a otros los mataron a espada. Algunos anduvieron vestidos con pieles de ovejas y cabras, desposeídos y oprimidos y maltratados. 38 Este mundo no era digno de ellos. Vagaron por desiertos y montañas, se escondieron en cuevas y hoyos de la tierra.   Heb 11:24-26 y por fe, Moisés, cuando y a fue hombre, no quiso llamarse hijo de la hija del faraón; 25 prefirió ser maltratado junto con el pueblo de Dios, a gozar por un tiempo los placeres del pecado. 26 Consideró de más valor sufrir la deshonra del Mesías que gozar de la riqueza de Egipto; porque tenía la vista puesta en la recompensa que Dios le había de dar.   Heb 11:13-16 Todas estas personas murieron aún creyendo lo que Dios les había prometido. Y aunque no recibieron lo prometido lo vieron desde lejos y lo aceptaron con gusto. Coincidieron en que eran extranjeros y nómadas aquí en este mundo. 14 Es obvio que quienes se expresan así esperan tener su propio país. 15 Si hubieran añorado el país del que salieron, bien podrían haber regresado. 16 Sin embargo, buscaban un lugar mejor, una patria celestial. Por eso, Dios no se avergüenza de ser llamado el Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad.   En todos estos hombres y mujeres las marcas de Cristo fueron evidentes en su estilo de vida, en su amor y deseo no por las cosas de este mundo, sino por la promesa de cielos nuevos y tierra nueva, recibieron con gozo el rechazo y la persecución de un mundo al que estaban crucificados, rechazaron su sistema, sus promesas, sus ídolos, y se entregaron por completo al Señor, así como Pablo, por eso termina como comenzó, comenzó con gracia y termina con gracia, les dice:   Gál 6:18 Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. La gracia, la influencia divina sobre el corazón del hombre y su reflejo en la vida, Jaris, el don inmerecido de Dios, su regalo, su naturaleza divina, su Espíritu Santo en nosotros.   Mis hermanos una cosa queda clara, nuestro amor por Dios es imperfecto, no es suficiente, toda nuestra obediencia, todo nuestro deseo, todo lo que somos no es suficiente, no alcanza, pero en Cristo mis hermanos, en Cristo, por su gracia somos hechos completos, somos hechos hijos de Dios, herederos de Dios, somos perdonados, somos amados, nada nos puede arrebatar de su mano, tenemos esperanza, tenemos gozo, y no existe nada con lo que podamos mejorar lo que ya Cristo hizo por nosotros.   De manera que en este maravilloso plan de redención podamos ser ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y de la bondad de Dios, en estos espantosos y viles pecadores, de los cuales hizo hermosa obra de gracia, una obra maestra de Dios hecha por gracia pura, la cual un día nos dejará perfectos, sin mancha, ni arruga, ni cosa semejante sino que nos presentará a sí mismo como una iglesia gloriosa para la alabanza de su gracia, y toda la honra será para él, nosotros no tendremos nada de qué jactarnos, sino de Cristo.   Hermanos, su sacrificio es perfecto, eficaz, si estás en Cristo tienes todo, si estás dependiendo de tus obras te falta todo, y jamás te va a alcanzar, conviértete en un adorador de su gracia, entiende que no se trata de ti, se trata de él y de lo que él ya hizo. Se trata de darle honra y gloria por la eternidad, de ver ese maravilloso plan de redención completo, y darle alabanza y honra por la eternidad al único que la merece, al autor y consumador de nuestra fe, al Dios Padre, a nuestro salvador Jesucristo, a nuestro maravilloso Dios Espíritu Santo.   ¿Has nacido de nuevo? ¿El mundo sigue en tu corazón, o ya vives para tu Salvador? ¿El mundo sigue contando contigo incondicionalmente en todas las obras de la carne, o ya no existes para el mundo porque has muerto junto con Cristo y lo que ahora vives en la carne, lo vives para aquel que te amó y se entregó por ti?   ¿Sigues centrado en ti mismo, solo te importa tu imagen tus logros que seas reconocido, o eres como Pablo que no tienes ninguna cosa de qué presumir, o de qué gloriarte, sino solo de esa cruz que sí, hace vidente tu podredumbre, tus delitos y pecados, pero al mismo tiempo hace evidente de una manera inmejorable, el amor de Dios, su misericordia, su gracia al haberse hecho pecado y al haber tomado tu lugar?   ¿Qué muestra tu vida, tu cuerpo? ¿Son visibles las marcas de Cristo, de tu decisión por negarte a este mundo, y amar y serle fiel a tu Señor, o sigues solo con marcas, con estragos de tu necedad y pecado? No culpes a Dios por eso, solo tú eres responsable de eso. Pero, mi hermano, traer las marcas de Cristo, es un privilegio, y un día, quizá pueda ser hoy, él enjugará todas nuestras lágrimas en la nueva Jerusalén, viendo su hermoso rostro. Este mundo, te lo regalo, no quiero nada con él, pero quiero todo con mi Cristo.   ¿Por qué no comenzamos esta tarde a rogarle que derrame aún más su gracia sobre nosotros, en especial aquellos que creen que tienen que seguir esclavos de su pecado, aquellos que no han hecho una decisión de creerle a Cristo, aquellos que nunca han experimentado la gracia de Dios. Porque te digo algo, una vez que la has experimentado jamás vas a desear abandonarla, es ilógico, no es posible, y Dios que es rico en misericordia y generoso, está listo para dárnosla, listo para darte salvación si hoy se lo pides.   Oremos. Queremos tu gracia fluyendo en nosotros Señor, hazlo, hoy mismo, derrama tu perdón, derrama tu amor sobre nosotros, trae nueva vida y permítenos negarnos a este mundo y entregarte nuestras vidas por completo.
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  • Aug 30, 2015Gálatas 6:11-18 Amar a Cristo o amar al mundo, diferencias y consecuencias
    Aug 30, 2015
    Gálatas 6:11-18 Amar a Cristo o amar al mundo, diferencias y consecuencias
    Series: Gálatas

    AMAR A CRISTO O AMAR AL MUNDO

    DIFERENCIAS Y CONSECUENCIAS

    Gálatas 6:11 – 18

      INTRODUCCIÓN   Hoy terminamos con esta gloriosa carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. El grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Dirigida a esta región llamada Galacia, lo que es hoy la actual Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, o los Galos, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que Pablo fundó en su primer viaje misionero.   En esta carta Pablo toca el tema de temas, ¿cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios y así permanecer? A lo cual de Génesis a Apocalipsis, solo hay una respuesta: es por fe. Por gracia de Dios somos salvos por medio de la fe, Dios, dándonos el regalo de regalos, la vida eterna a través de la muerte de su Hijo Jesucristo, en quien tenemos gracia incalculable de parte de Dios.   Esta hermosa gracia la cual recibimos por fe, y como dice Romanos 1, por fe y para fe, es decir, nuestra relación con Dios, nuestra salvación fue por fe, nuestra santificación, o transformación a la imagen de Cristo, lo cual incluye nuestra obediencia, nuestro andar cristiano, ya vimos que es por fe, por el Espíritu Santo actuando en el creyente, fortaleciéndolo, guiándolo, dándole el poder de vivir la vida que Dios manda.   Y en estos dos puntos es donde Pablo se enfoca en esta carta, ya que Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, estaban socavando y pervirtiendo el corazón mismo de este precioso Evangelio de la gracia el cual es “la justificación, la salvación por fe, y no por obras”, ellos estaban enseñando que para ser salvo y permanecer salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, rituales, hacer obras, circuncidarte.   Y estos Gálatas con fama de ser volubles e inestables, su fe y su relación fresca y sincera con Dios estaba en peligro, estaban sucumbiendo ante el legalismo, la religiosidad, el ritualismo, comprando la idea de que practicar estas cosas era una señal de auto superación espiritual, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, fui salvo por fe, pero, ahora, a través de un sistema religioso, de obras y rituales, puedo por mí mismo justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme, y mejorar mi relación con él.   Pero Pablo nos mostró que regresar a la ley y al legalismo no es avanzar sino retroceder, es abandonar la gracia, y por lo tanto, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras. Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, las cuales solo traen una ilusión de control, ya que éste solo es externo y no tiene ningún poder para cambiar un corazón.   Vimos el bosquejo de esta carta: capítulos 1 – 2, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia, recordándole a los Gálatas que al igual que él, ellos recibieron al Espíritu, experimentaron su poder y maravillas no por las obras de la ley, sino por oír con fe el Evangelio.   Capítulos 3 – 4, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT, respondiéndonos con la vida de Abraham y Moisés a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual responde con una sola respuesta: Es por fe, no por obras, ni por guardar la ley, o ningún requisito, el único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, de Génesis a Apocalipsis, es la fe.   Y hoy terminamos con esta última sección, los capítulos 5 – 6, donde Pablo es práctico, y nos está enseñando la esencia del cristianismo, cómo el reino de los cielos no es comida, ni bebida, ni liturgias, ni siquiera cumplir la ley, sino justicia paz y gozo en el Espíritu Santo, lo cual se resume en la Libertad en Cristo. Nuestro verso calve es:   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   Y es una orden mantenernos firmes en la libertad en Cristo, por varias causas, 1º Hay implicaciones muy serias al dejarnos seducir por legalismo, literalmente es desligarnos de Cristo, menospreciar su gracia y quedar a nuestras expensas. 2º Hay falsos maestros que pretenden seducirnos para hacernos menospreciar y despreciar la gracia y caer en la trampa del legalismo.   3º Nuestra tendencia pecaminosa es esclavizarnos al legalismo, por la falsa seguridad que nos hace sentir, al hacernos sentir cierto control y seguridad de nuestra espiritualidad al estar dentro de los límites que leyes, ritos o tradiciones nos proporcionan, todos los haz, no hagas, toca, no toques, los cuales nos dan la falsa idea de estar midiendo nuestra espiritualidad, y obediencia.   Pablo ya nos explicó en qué consiste esta libertad, cómo esta no es una licencia para pecar, sería algo contradictorio, Cristo no nos libertó para que nos esclavicemos otra vez al pecado. Tampoco es andar con el látigo de la ley en nuestras espaldas para medio controlar nuestra conducta, lo cual es externo, y produce frustración y lejos de ayudarnos, enciende aún más nuestra naturaleza pecaminosa.   Pablo nos enseñó que la libertad en Cristo es este control interno, es esta gracia derramada, es esta nueva naturaleza, el mismo Espíritu Santo de Dios dentro del creyente, capacitándolo, fortaleciéndolo, dándole la naturaleza divina, el deseo, el anhelo, el gozo por llevar a cabo la voluntad de Dios y agradarlo.   Y Pablo nos enseñó cómo en el momento en el que somos salvos, comienza una batalla entre esta nueva naturaleza y la vieja naturaleza, y cómo ésta no se vence con religiosidad, con fuerza de voluntad, sino ignorándola, y ocupándonos del Espíritu que mora en nosotros, Pablo lo llama andar en el Espíritu.   Como el ocuparse de la carne es muerte, y cómo esta produce en nosotros estas terribles obras: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,   envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas.   Pero cómo ocuparse del Espíritu es vida y paz, el cual al darle voluntariamente las riendas de nuestra vida, el control de lo que somos y hacemos, éste produce en nosotros este maravilloso fruto del Espíritu, el cual es literalmente el carácter de Cristo: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.   Esta nueva naturaleza, es el mismo Dios Espíritu Santo dentro del creyente, dándole el deseo, la convicción, el gozo de llevar a cabo la voluntad, los designios, los deseos, de Dios, y no solo un deseo profundo de agradarlo, sino dándole la capacidad, el poder, la fortaleza de llevar a cabo lo que la carne y la religión nunca pudieron: obedecer la voluntad de Dios, lo que Dios ama, vistiéndolo con carácter mismo de Dios, y dándole la libertad, en este fruto maravilloso de nueve aspectos. Y la estrategia para vencer nuestra carne es Ignórala, matarla de hambre, no la satisfagas, pero, al mismo tiempo ocúpate en las cosas del Espíritu. Esta es la clave de la victoria sobre la carne, andar en el Espíritu, no es luchar contra ella, es vivir en el Espíritu.   Aprendimos que nuestro mayor enemigo en esta batalla no es Satanás, ni siquiera el mundo, sino nosotros mismos, nuestra naturaleza más baja, y si nos descuidamos al dejar de caminar en el Espíritu podemos caer, esta guerra no terminará hasta el día en que seamos transformados y librados de este cuerpo de muerte.   Mientras esto no suceda no nos podemos dar el lujo de bajar la guardia ni un solo momento, ya lo hemos dicho antes, la vida cristiana es como subir una montaña en bicicleta sin frenos, si dejas de pedalear, en ese momento ya estás de bajada, nunca estás inerte, o vas ascendiendo, creciendo, siendo transformado a la imagen de Cristo, o estás retrocediendo y volviendo a tus viejos hábitos, a tu viejo yo, quedando esclavizado a tu naturaleza pecaminosa.   La semana pasada aprendimos cómo en realidad todos, y necesitamos estar seguros de que estamos sembrando la semilla correcta, si sembramos para la carne recogeremos corrupción, si sembramos para el Espíritu cosecharemos vida y paz. Pablo nos enseñó cómo debemos sembrar semillas de amor, servicio, en nuestros hermanos, no juicio, condenación. Nos instó a siempre considerarnos a nosotros mismos, cómo no somos en ninguna manera mejores que nuestros hermanos. Nos instó a ayudarnos unos a otros con nuestras cargas, esto es amor, es cumplir la ley de Cristo. Nos instó a enfocarnos en lo que Dios nos ha encomendado antes de estar fijándonos en nuestros hermanos.   Habiendo terminado su punto de la libertad en Cristo, Pablo cierra esta carta con estos últimos 8 versículos, donde condensa la enseñanza central de toda esta carta, y nos recuerda, la religiosidad solo se ocupa de lo externo, pero Dios busca nuestro corazón. Sin miramientos nos mostrará la verdadera motivación que hay detrás de un legalista, cómo estos realmente se aman a sí mismo, aman al mundo, su sistema de valores y filosofía, pero cómo un creyente genuino, ama a Cristo ya no vive él más vive Cristo en él. Y así como comenzó esta carta con la gracia, terminará con la gracia. Por eso yo titulé este mensaje: AMAR A CRISTO O AMAR AL MUNDO, DIFERENCIAS Y CONSECUENCIAS  
    1. Los que aman este mundo están enfocados en si mismos, buscan su propia gloria, y no están dispuestos a practicar, ni a padecer por la verdad.
    Gál 6:11 Mirad con cuán grandes letras os escribo de mi propia mano. Pablo menciona esto por varias cosas, una de ellas es que él mismo está cerrando esta carta, en aquellos tiempos las cartas eran escritas con la ayuda de amanuenses, o secretarios, a los cuales el escritor dictaba para tener mayor libertad de pensamiento y fluidez, pero, siempre dejaban un lugar para el saludo de despedida, o para algo importante en lo que querían hacer énfasis.   Otra cosa que menciona Pablo es que escribe con letras muy grandes, ¿por qué lo menciona? Hay varias interpretaciones con respecto a estas grandes letras, unos dicen que Pablo escribió grandes letras asumiendo que tenía un problema de visión, el cual adquirió por alguna enfermedad, o por haber sido golpeado en sus persecuciones, si recuerdan, él les menciona a los Gálatas en el capítulo 4, que cuando ellos le conocieron estaban dispuestos a sacarse sus propios ojos para dárselos.   De manera que Pablo escribe letras grandes para poder leerlas, pero, ¿cuál sería el punto de Pablo en mencionar esto? Tal vez que vieran su amor o sacrificio por ellos y que entendieran lo importante y lo delicado de la situación.   Otros creen que Pablo les está diciendo: miren esta gran carta que están recibiendo, pero, eso haría alusión a la capacidad de Pablo, lo cual Pablo no haría jamás, exaltarse a sí mismo. Otros piensan que quizá Pablo les está diciendo: les voy a cerrar esta carta con bolitas y palitos para que me entiendan.   Y una interpretación más, a la cual yo me inclino, es que Pablo al estar cerrando esta carta, escribe su epílogo haciéndoles ver la importancia, del tema que está tratando, les está diciendo: por favor gálatas, tomen en cuenta lo que les estoy escribiendo de mi puño y letra, además se los escribo en mayúsculas, letras gigantes para que lo tomen en cuenta. Imagínate qué tan importante era que Pablo abrió esta carta diciéndoles:   Gál 1:6-9 Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. 7 No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. 8 Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! 9 Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición! (NVI)     Ahora, durante toda la carta Pablo se dedicó a denunciar la religiosidad, a las consecuencias de volver a la ley, y abandonar la gracia, y en este epílogo hará un último contraste entre lo que es tener una religión o una sincera relación con Dios, y denunciará directamente la motivación de estos falsos maestros, y cerrando entonces la enseñanza dice:   Gál 6:12a Todos los que quieren agradar en la carne, Agradar en la carne es la palabra: euprosopéo, es un compuesto de dos palabras: ser de buen semblante, agradar, causar una buena impresión, tratar de parecer agradable, tratar de impresionar, aparentar bien, ser agradable de rostro, hacer una exhibición agradable o creíble.   Esto nos habla de dos cosas, 1º La religión está enfocada solo en lo externo, y por más pomposa y complicada que sea, nada puede hacer contra los deseos internos y pecaminosos del alma, ya vimos que la carne no se sujeta a la ley de Dios, ni tiene los recursos, jamás el deseo de glorificar a Dios, ya que se principal objetivo es la auto gratificación, lo vimos en Colosenses, dice así:   Col 2:20-23 Ustedes han muerto con Cristo, y él los ha rescatado de los poderes espirituales de este mundo. Entonces, ¿por qué siguen cumpliendo las reglas del mundo, tales como: 21 «¡No toques esto! ¡No pruebes eso! ¡No te acerques a aquello!»? 22 Esas reglas son simples enseñanzas humanas acerca de cosas que se deterioran con el uso. 23 Podrán parecer sabias porque exigen una gran devoción, una religiosa abnegación de uno mismo y una severa disciplina corporal; pero a una persona no le ofrecen ninguna ayuda para vencer sus malos deseos.   Y con respecto a nuestra relación con Dios, no la mejora en nada, no nos hace obtener nada de Dios, no existe ningún rito externo que pueda manipular a Dios, porque Dios busca nuestro corazón, no nuestros ritos externos, dice la Palabra:   1 Sa 16:7 Pero el SEÑOR le dijo a Samuel: —No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El SEÑOR no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el SEÑOR mira el corazón. (NTV)   Definitivamente el Señor dejó la ley, y todo un sistema de sacrificios y fiestas religiosas a los judíos, las cuales no eran sino mapas, fotografías, películas de Jesucristo, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, Jesucristo nuestro sumo sacerdote, y muchas otras cosas más, las cuales el Señor no dejó para traer salvación, sino para mostrarles el único camino al Padre: Jesucristo.   Israel es la imagen viva de lo que sucede cuando olvidamos entregarle el corazón al Señor y nos volcamos al ritualismo, a la religión vacía y sin sentido, a la hipocresía. Mira cómo ritos no impresionan a Dios, al contrario, lo hartan, él dijo:   Isa 1:10-18 Escuchen al SEÑOR, líderes de «Sodoma». Escuchen la ley de nuestro Dios, pueblo de «Gomorra». 11 «¿Qué les hace pensar que yo deseo sus sacrificios? —dice el SEÑOR—. Estoy harto de sus ofrendas quemadas de carneros y de la grasa del ganado engordado. No me agrada la sangre de los toros ni de los corderos ni de las cabras. 12 Cuando vienen a adorarme, ¿quién les pidió que desfilaran por mis atrios con toda esa ceremonia? 13 Dejen de traerme sus regalos sin sentido. ¡El incienso de sus ofrendas me da asco! En cuanto a sus celebraciones de luna nueva, del día de descanso y de sus días especiales de ayuno, todos son pecaminosos y falsos. ¡No quiero más de sus piadosas reuniones! 14 Odio sus celebraciones de luna nueva y sus festivales anuales; son una carga para mí. ¡No los soporto! 15 Cuando levanten las manos para orar, no miraré; aunque hagan muchas oraciones, no escucharé, porque tienen las manos cubiertas con la sangre de víctimas inocentes. 16 ¡Lávense y queden limpios! Quiten sus pecados de mi vista. Abandonen sus caminos malvados. 17 Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas. 18 »Vengan ahora. Vamos a resolver este asunto —dice el SEÑOR—. Aunque sus pecados sean como la escarlata, yo los haré tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como el carmesí, yo los haré tan blancos como la lana.   Así de inútil es la religión, nada puede para mejorarnos, al contrario, nos vuelca a la carnalidad, y nada puede para mover el corazón de Dios, el Señor dijo:   Mat 15:8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.   ¿Qué dice David en el Salmo 51?   Sal 51:16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;   No quieres holocausto. 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.   1º Pablo nos recuerda entonces que la religión solo se enfoca en lo externo, regula una mera apariencia, pero por dentro, solo está este deseo de auto gratificación, de auto promoción. La principal motivación de los falsos maestros, es el orgullo religioso, verse bien, tener una buena reputación delante del mundo, ser reconocidos, respetados, convertirse en celebridades religiosas. El Señor lo dijo así:   Mat 23:5-12 »Todo lo que hacen es para aparentar. En los brazos se ponen anchas cajas de oración con versículos de la Escritura, y usan túnicas con flecos muy largos. 6 Y les encanta sentarse a la mesa principal en los banquetes y ocupar los asientos de honor en las sinagogas. 7 Les encanta recibir saludos respetuosos cuando caminan por las plazas y que los llamen “Rabí”. 8 »Pero no permitan que a ustedes nadie los llame “Rabí”, porque tienen un solo maestro y todos ustedes son hermanos por igual. 9 Además, aquí en la tierra, no se dirijan a nadie llamándolo “Padre”, porque sólo Dios, que está en el cielo, es su Padre espiritual. 10 Y no permitan que nadie los llame “Maestro”, porque ustedes tienen un solo Maestro, el Mesías. 11 El más importante entre ustedes debe ser el sirviente de los demás. 12 Pero aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán exaltados.   Dice Pablo: Gál 6:12b éstos os obligan a que os circuncidéis, Es decir, no solo están enfocados en lo externo, sino que los obligan a circuncidarse, a cumplir con ritos externos. La circuncisión es una señal externa, Pablo habló extensamente de ello, y los judíos llegaron a darle tal importancia a este rito, que llegaron a afirmar: si estás circuncidado, puedes estar tranquilo ya que no se iría al infierno.   Esto equivaldría en nuestros días a cómo ven algunas iglesias el bautismo, o la cena del Señor, si no estás bautizado de cierta manera, con nuestros pastores apropiadamente ordenados, en nuestras instalaciones, con nuestra agua santificada, con nuestros requisitos, tu bautizo e incluso tu salvación, están en duda. Mis hermanos, la religión y el religioso hace énfasis en lo externo y no le interesa lo interno, y seguramente Pablo tenía en la mente lo que dijo el Señor:   Mat 23:23-28 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. 24 ¡Guías ciegos! ¡Cuelan el agua para no tragarse por accidente un mosquito, pero se tragan un camello! 25 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! ¡Pues se cuidan de limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, llenos de avaricia y se permiten todo tipo de excesos! 26 ¡Fariseo ciego! Primero lava el interior de la taza y del plato, y entonces el exterior también quedará limpio. 27 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues son como tumbas blanqueadas: hermosas por fuera, pero llenas de huesos de muertos y de toda clase de impurezas por dentro. 28 Por fuera parecen personas rectas pero, por dentro, el corazón está lleno de hipocresía y desenfreno.   Y no solo eso, sino que no saben realmente nada del liderazgo bíblico, el cual se ejerce sirviendo, poniendo el ejemplo, guiando, inspirando, sino que golpean a las ovejas de Cristo, las obligan, las empujan, las manipulan, imponen sus doctrinas a base del temor de la condenación, o con la manipulación de la carne, al ofrecerles posición y autoridad.   Gente que por lo mismo, aunque lo presume, no tiene ninguna confianza en el Espíritu Santo, sino que es guiada por sus emociones, por su perverso corazón, gente que tiene su plan, su agenda hecha, a pesar de lo que diga Dios en su Palabra. Ellos están buscando su propio reino, no el reino de Dios. Y dice Pablo:   Gál 6:12c solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo. 3º Es gente que con bandera y máscara de religiosidad, está interesada en agradar al mundo y su filosofía y no a Dios, es gente que no está dispuesta a pararse delante de la verdad cuando esto implique su reputación y mucho más su propia vida, no están dispuestos a sufrir persecución, a poner sus vidas por Cristo. Son el tipo de persona que no predicarán arrepentimiento o mencionarán la palabra “pecado”, porque es muy fuerte para la gente, se va a asustar y se va a ir.   Es gente que por beneficio personal y para evitar conflictos, o perder su chamba y reputación, prefiere identificarse con el mundo, aunque esto implique comprometer, diluir la verdad, cuando el Señor dijo claramente que la persecución sería una realidad para los suyos:   Jua 15:18-21 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. 20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. 21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.   2 Ti 3:10-13 Pero tú, Timoteo, sabes muy bien lo que yo enseño y cómo vivo y cuál es el propósito de mi vida. También conoces mi fe, mi paciencia, mi amor y mi constancia. 11 Sabes cuánta persecución y sufrimiento he soportado, y cómo fui perseguido en Antioquía, Iconio y Listra. Pero el Señor me rescató de todo eso. 12 Es cierto, y todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución. 13 Pero los malos y los impostores serán cada vez más fuertes. Engañarán a otros, y ellos mismos serán engañados.   Y es importante que notemos que el mundo no tiene ningún problema con la religión, es más, la aplaude, aplaude a gente supuestamente espiritual, hasta le hace monumentos. La gente busca religión y religiosidad, puedes hablar de Dios, de una autoridad superior, pero, el problema llega cuando mencionas la palabra Cristo, pero, ¿por qué identificarse con Cristo y su Evangelio no es popular en el mundo?   Bueno, recordemos que aún con toda la gama de religiones que podemos ver hoy en día, realmente solo hay dos religiones en el mundo, religión viene de la palabra re-ligos, re-ligarse, el intento del hombre por alcanzar a Dios, y, o es el hombre auto superándose, el hombre ganando su propia iluminación, su propia salvación, ganando la bendición de Dios al punto de hacerlo deudor suyo: Dios, hice esto, hice lo otro, ya me debes. La religión de sus obras, su esfuerzo, sus ritos, por lo mismo, son sus reglas, etc. Toda religión humana está basada en esto, el hombre y su esfuerzo, por auto mejorarse y así alcanzar a Dios con sus recursos.   La humanidad pecadora no tiene problema con identificarse con esta religión, a la naturaleza humana le encanta ser exaltada, le encanta escuchar que es bueno, que es capaz, que tiene un potencial impresionante, que la creación misma gira a su alrededor, y que con su increíble capacidad, puede lograr que Dios mismo se convierta en su achichincle, o en el peor de los casos, borrar a Dios del mapa y auto nombrarse el Dios, el centro de la creación.   El mundo no tiene problema con la religión, le encanta la idea de identificarse con otros humanos que fueron capaces de levantarse a pesar de cualquier adversidad y mostrar que son fuertes, que no se doblan ante nada y que con un poco de esfuerzo, el universo entero está a sus pies.   Pero tenemos la otra religión, el otro extremo, la religión de Dios, o más bien el Evangelio, el cual está basado, no en lo que el hombre haya hecho o sea capaz de hacer, sino en lo que Dios ya hizo, ya completó por nosotros, un Dios que sin nuestra ayuda, y mucho menos nuestra capacidad, nos amó de tal manera, a seres humanos muertos en delitos y pecados, que entregó su vida y completó a la perfección una obra de redención, como autor y consumador, sin nuestra ayuda.   Asumiendo toda responsabilidad, absorbiendo toda culpa, cargando con absolutamente toda la condenación de una humanidad muerta, condenada, inútil, incapaz de ayudarse a sí misma, además de ser nociva y hostil.   Y esto mis hermanos, es un insulto para el autosuficiente, es un insulto para el que se cree bueno, o se cree tan malo porque practica una religión externa, aún cuando su corazón está lejos, muy lejos de Dios. Por eso, habla lo que quieras de un ser supremo, de diosito, siempre y cuando no hables de la cruz, de que Dios tuvo que dejar su trono, humillarse, y morir en la muerte más cruel que hubiese podido existir.   Dice Pablo: no quieren padecer persecución por causa de la cruz de Cristo. Aunque hoy en día hablar de la cruz para muchos es solo un símbolo del cristianismo, en aquellos tiempos en los círculos de la alta sociedad era de muy mala educación siquiera mencionar la palabra cruz.   Ya que esta pena capital no solo estaba diseñada para ejecutar, sino que era la peor de las muertes, lo peor de lo peor moría en la cruz, y no estaba diseñada solo para matar, sino para infringir un sufrimiento largo y sobrehumano, y toda vía más, para causar la peor de las vergüenzas. El criminal moriría completamente desnudo, lentamente, completamente humillado y degradado, menospreciado, si llegabas a la cruz, no había más abajo, ya habías tocado el fondo de lo peor, mencionar la palabra cruz, era como decir una grosería corriente y de mal gusto.   Ahora, imagínate si te predico que Cristo murió en tana grande humillación por tus pecados, ¿qué te estoy diciendo? Que de bueno, hermoso y lleno de potencial, no tenías nada, sino que eras un vil pecador de lo peor, digno de una muerte de tal magnitud de tal vergüenza, dolor y humillación.   ¿Y sabes qué? Al un mundo engañado por su pecado, inflado por su soberbia, no le gusta escuchar esto. Al mundo le gusta escuchar que eres un hijo del Rey y que Dios estaba tan solo en el cielo, tan triste, tan amargado, pero, para su fortuna llegaste tú para hacer del cielo una cosa esplendorosa, ¡Nada que ver! El dicho preferido de los amantes de la religión es: ayúdate que yo te ayudaré, lo cual no está en ninguna parte de la Biblia, pero la Biblia dice: aquí está Cristo para ayudar al que no puede ayudarse, porque está muerto, porque es un vil pecador.   Hay persecución para el que se identifica con Cristo, porque el mundo no quiere escuchar que está perdido en sus delitos y pecados, que está bajo el juicio de Dios, y que por sí mismo, nada puede hacer para salvarse, sino confiar en lo que Dios ya hizo en Jesucristo. Hay persecución por causa de Cristo porque el mundo ama sus tinieblas, sus malas obras, y no vienen a la luz porque no quieren que se evidencie que eso que toman por bueno, y por audacia, y por triunfo, no es sino una franca rebeldía y blasfemia en contra de Dios, aborto, homosexualidad, sexo libre, egoísmo, soberbia, el mundo exalta y promueve estas cosas, y la verdad, la luz le dice que está mal, y el mundo aborrece la luz.   Así estos hombres no tenían ningún interés por pararse firmes por la verdad, sino solamente aquello que les trajera fama y seguidores en su twiter, no estaban interesados en Dios en lo más mínimo, estaban interesados en quedar bien ante la sociedad. Gente que ama demasiado su vida y su imagen, y no está dispuesta a abandonarla por Cristo, por causa de la verdad, pero, el Señor también dijo:   Mat 10:32-33 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.   Y sigue Pablo: Gál 6:13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne. Además de todas estas cosas, dice Pablo, tienen otra característica, cumplen con ritos externos, pero en realidad, no guardan la ley, es decir, no practican lo que predican, ¿por qué? Porque no tienen al Espíritu Santo en su interior llevándoles a obedecer por amor, obligan a los demás a cumplir con los ritos externos, pero, solo para verse como grandes líderes con un gran poder de persuasión.   Gente que se jacta de sus logros, de sus credenciales, la clásica de: mira, qué buen líder soy, ya llevo más de 50 bautizados, somos la iglesia con el liderazgo más fuerte y activo, y por cierto, “gracias mi querido público, todo se lo debo a mi manager”. Yo no obedezco, no guardo la Palabra, ni tengo una relación con Dios, pero, mira, si Dios me utiliza de esta manera, él tiene que estar contento conmigo. Nada que ver, la Biblia llama a este tipo de conducta hipocresía, ¿se acuerdan el Señor y los fariseos?   Mat 23:1-3 Entonces Jesús les dijo a las multitudes y a sus discípulos: 2 «Los maestros de la ley religiosa y los fariseos son los intérpretes oficiales de la ley de Moisés. 3 Por lo tanto, practiquen y obedezcan todo lo que les digan, pero no sigan su ejemplo. Pues ellos no hacen lo que enseñan. 4 Aplastan a la gente bajo el peso de exigencias religiosas insoportables y jamás mueven un dedo para aligerar la carga. (NTV)   Es totalmente incorrecto pretender que agradamos a Dios solo por conocer la Biblia, o por conocer teología. Hay gente que se jacta de esa manera, y te dice: “oh sí, yo conozco todo eso”. Y pudiera conocerlo, pero, no lo obedece, y sigue en sus pecados, recuerden conocer no es señal de madurez, practicar, comprobar lo que conozco de la Biblia es lo que me hace ser maduro.     Sabías que hay alguien que estoy seguro que conoce la Biblia mejor que tú y que yo y no es salvo: Satanás. El diablo no es más diablo que cuando trae una biblia bajo el brazo, cuando se disfraza con apariencia de piedad.   El saber mucho y pensar que porque se eso justifica mi conducta pecaminosa, es hipocresía, y el Señor aborrece la hipocresía, el Señor vomita de su boca a los tibios, a los que están casados con este mundo y que pretenden ser de Cristo, y su corazón está entregado a la idolatría de este mundo. El Señor hablando del siervo infiel que no estaba preparado para cuando su Señor venga, le dijo:   Mat 24:48-51 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; 49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, 51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.   Ahora, mientras que un religioso está ocupado en lo externo, en ritos, en ganar fama, adeptos, seguidores, y su corazón está muy lejos de querer agradar a Dios, ya que su principal enfoque es sí mismo, ¿qué es lo que define aquel que conoce verdaderamente a Dios? ¿Qué le importa a aquel que tiene una relación sincera y genuina con Dios su Salvador? Dice Pablo:  
    1. Los que aman a Cristo su único motivo de jactancia es Cristo mismo, y saben que en Cristo están completos.
    Gál 6:14a Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, La NVI traduce así este versículo: Gál 6:14 En cuanto a mí, jamás se me ocurra jactarme de otra cosa sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo. (NVI)   Es tan importante que puedas definir esto en tu corazón: o tienes una relación profunda y sincera con Dios, o la tienes con este mundo y sus deseos, o te estás jactando en la increíble persona que eres, o te estás jactando del increíble salvador que tuvo misericordia, como diría Heriberto Hermosillo, de una rata inmunda como yo.   Aquel que verdaderamente ha hecho a Jesucristo el Salvador de su vida, aquel que hay entendido triste situación de vil pecador, puede decir como Pablo: en mi no hay nada para presumir, estaba muerto y ahora vivo, estaba ciego y ahora veo, estaba paralítico y ahora me puedo mover, estaba leproso, como un muerto, me estaba pudriendo en vida y he sido sanado, por la gracia de Dios soy lo que soy. Pablo lo dijo en su carta a los filipenses:   Flp 3:7-9 Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. 8 Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo 9 y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. (NVI)   Gál 6:14b por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. En otras palabras, aquel que verdaderamente ha conocido a Cristo, ha cortado con el mundo. Además del mandamiento de amarnos unos a otros como Cristo nos amó, Juan da un mandamiento más a los hijos de Dios, a aquellos que se saben rescatados de las tinieblas de este mundo:   1 Jn 2:15-17 No amen este mundo ni las cosas que les ofrece porque, cuando aman al mundo, no tienen el amor del Padre en ustedes. 16 Pues el mundo sólo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; 17 y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea. Pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.   Mi hermano, o estás entregado a Cristo, o estás entregado a este mundo, no existe un punto medio, el Señor vomita de su boca a los tibios, y este es el amor ágape, el amor incondicional, sí sabemos de ese amor, cuando hacemos de un ídolo estas tres cosas y creemos que al tenerlas vamos a ser completos, felices, satisfaciendo nuestros deseos: y puedan ser sexuales, o simplemente darnos la buena vida, tener todo lo que nuestros ojos desean y lo que la mercadotecnia nos vende, y sentirnos los reyes del universo al obtenerlos, al manejar un auto deportivo, o vivir en una casota, o tener toda la fama que este mundo ofrece, lo cual viene acompañado de afán, ansiedad y una profunda miseria espiritual.   Si amas el mundo, el amor del Padre no cabe en ti, porque al igual que las obras de la carne y el fruto del Espíritu, se desplazan, se contraponen, y o vives para adorar al Rey de reyes, al creador de todas las cosas, o vives para idolatrarte a ti mismo y a este mundo. Pero, pon atención a lo que dice la Palabra, este mudo se acaba, se está acabando y se acabará junto con toda su ilusión de grandeza y control, junto con sus aires de grandeza, de sentirse el dios de este mundo. Mi hermano, no lo olvides, este mundo va para abajo, y no va a permanecer, por eso dice Santiago:   Stg 4:1-4 ¿Qué es lo que causa las disputas y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no surgen de los malos deseos que combaten en su interior? 2 Desean lo que no tienen, entonces traman y hasta matan para conseguirlo. Envidian lo que otros tienen, pero no pueden obtenerlo, por eso luchan y les hacen la guerra para quitárselo. Sin embargo, no tienen lo que desean porque no se lo piden a Dios. 3 Y, aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer. 4 ¡Adúlteros! ¿No se dan cuenta de que la amistad con el mundo los convierte en enemigos de Dios? Lo repito: si alguien quiere ser amigo del mundo, se hace enemigo de Dios. Y por eso dice Pablo: al conocer a Cristo, mi deseo por este mundo, mi amor, incondicional, mi adoración por este mundo fue crucificado en esa cruz. Entendí que lo que este mundo me ofrece es engañoso y jamás me dio lo que me prometió, me prometió seguridad, felicidad, y solo me dejó más miserable, confundido y en tinieblas que nunca.   Pero, cuando entendí este precioso Evangelio, y pude ver por la fe y en la Palabra de Dios su rostro, lleno de misericordia, de amor, de compasión, de perdón, entendí donde estaba todo lo que tanto busqué en este mundo y que jamás encontré, entendí quién era mi Señor y quién era el único capaz de salvarme y darme vida. Por eso el mundo se quedó crucificado en esa cruz.   Y no solo eso, dice Pablo: yo fui crucificado para el mundo. En otras palabras, yo ya no hallo cabida en el mundo, por más que quiera, no me hallo, ahí, ya no pertenezco, el lugar que ocupaba en el mundo, en el momento en el que salí, ese es espacio se cerró, el mundo no puede aceptar a Chuy Castañeda, porque sencillamente la luz que Cristo puso en Chuy, los sueños, las prioridades, la verdad de Dios y de su Palabra puesta en Chuy, no tiene lugar, no cabe en el mundo.   Por eso ten cuidado, si eres mejor recibido allá en el mundo que aquí en la iglesia, si te sientes más cómodo allá en el mundo, y te cuesta tanto trabajo estar aquí, quizá el mundo siga siendo tu hogar, quizá no has sido todavía crucificado para el mundo, ni tú lo has dejado crucificado.   Entonces es una calzada de dos vías, el mundo no cabe más en mi corazón, y yo no quepo más en el mundo. Y si me digo cristiano, cada vez que me entrego a los deseos de mi carne y de este mundo, estoy comportándome como una esposa infiel que descaradamente mancilla el santo lecho del hombre de su pacto, y utiliza los recursos que con tanto amor y sacrificio compró para ella en la cruz del calvario para ir y gastarlos prostituyéndose en el mundo. Es algo muy serio hermanos, ¿en qué te jactas, de qué te jactas? Piénsalo, y reitera Pablo a los Gálatas:   Gál 6:15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación. En otras palabras, no se trata de ritos completados, de primeras comuniones, eucaristías, bautizos, velos en la cabeza, usar corbata o short, falda o pantalón, danzar, levantar las manos, cantar himnos o cantos contemporáneos, ser pentecostal, bautista, católico, evangélico, budista, o musulmán, chiíta, el punto es, ¿ya naciste de nuevo, has nacido del Espíritu? ¿Has creído en este Evangelio maravilloso? ¿Has reconocido tu triste realidad de vil pecador indeseable, y al mismo tiempo has reconocido la incalculable misericordia, paciencia, y amor de Dios al ofrecerte perdón y una nueva vida?   Y podrás decir: pero, Chuy, es que no puede ser, ¿recuerdas a Nicodemo? Un maestro de la ley, un experto en ritos, un religioso de religiosos, Señor, mira se de teología y puedo reconocer que tú vienes de Dios porque nadie que hace las cosas que tú haces, y el Señor lo interrumpe, no se pone a discutir con él de teología, o de religión, mira Nicodemo, dice Juan 3:5:   Jua 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.   ¿Dime dónde están los ritos ahí, dime dónde están mis obras? El Espíritu simplemente sopla vida a quien quiere, ¿estás sintiendo el aire del Espíritu acariciar las mejillas de tu corazón? ¿Estás siendo convencido de tu pecado? ¿Estás viendo como nunca antes la necesidad que tienes de un salvador? ¿Te estás dando cuenta que sin Cristo estás perdido? ¿Le estás viendo con los brazos extendidos? El Espíritu está soplando, y recíbele porque él quiere darte vida y vida en abundancia. Mi hermano, no se trata de ritos ni religiones, sino de recibir aliento de vida, vida eterna que te hace crucificar este mundo y estar crucificado para el mundo. Y dice Pablo:   Gál 6:16a Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, En otras palabras, ¿quieres una ley, un rito externo, que te reconcilie con Dios y que te haga ganar su misericordia? No existe, lo externo no funciona, solo alborota más tu naturaleza pecaminosa, pero, la única manera de tener paz para con Dios, paz, pisitis en griego, unir dos cosas sueltas, reconciliación, no tiene nada que ver con nosotros, nosotros estamos en bancarrota, no tenemos nada para hacer pactos, para negociar con Dios y hacer la paz, nosotros hemos transgredido, hemos delinquido, y solo aquel contra el que se ha pecado es el único que puede decidir perdonarnos.   Y no te preocupes, porque Cristo ya pagó, y si has nacido de nuevo, eso significa que en Cristo, has hecho la paz con dios y has recibido misericordia, es decir, Dios no te ha dado lo que mereces: condenación eterna, sino que te ha perdonado. La única manera de recibir misericordia de parte de Dios, es habiendo reconocido que estabas muerto en tus delitos y pecados y que mereces la condenación, tu bancarrota, pero, es haber confiado en Cristo, es haber depositado tu confianza no en lo que tú ridículamente puedas hacer por Dios, sino en lo que él hizo por ti.   Es creer que su obra es suficiente para limpiarte de toda maldad, para apaciguar la ira de Dios, la cual cayó sobre Cristo, para darte perdón de pecados y vida eterna. Es reconocer tu total incapacidad, pero, la perfecta capacidad de Cristo para salvarte, es descansar en él, en sus brazos y por fe, creer en el perdón que Dios te ofrece en Cristo Jesús.     Gál 6:16b y al Israel de Dios. Esta nueva creación es entender que por la sangre de Cristo, por su sacrificio, hoy eres el Israel de Dios, el pueblo amado de Dios, ya que en Cristo, él nos ha adoptado y de los Israelitas y de los no judíos ha hecho un nuevo pueblo, en Efesios 2 dice así:   Efe 2:11-19 No olviden que ustedes, los gentiles, antes estaban excluidos. Eran llamados «paganos incircuncisos» por los judíos, quienes estaban orgullosos de la circuncisión, aun cuando esa práctica sólo afectaba su cuerpo, no su corazón. 12 En esos tiempos, ustedes vivían apartados de Cristo. No se les permitía ser ciudadanos de Israel, y no conocían las promesas del pacto que Dios había hecho con ellos. Ustedes vivían en este mundo sin Dios y sin esperanza. 13 Pero ahora han sido unidos a Cristo Jesús. Antes estaban muy lejos de Dios, pero ahora fueron acercados por medio de la sangre de Cristo. 14 Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba. 15 Lo logró al poner fin al sistema de leyes de mandamientos y ordenanzas. Hizo la paz entre judíos y gentiles al crear de los dos grupos un nuevo pueblo en él. 16 Cristo reconcilió a ambos grupos con Dios en un solo cuerpo por medio de su muerte en la cruz, y la hostilidad que había entre nosotros quedó destruida. 17 Cristo les trajo la Buena Noticia de paz tanto a ustedes, los gentiles, que estaban lejos de él, como a los judíos, que estaban cerca. 18 Ahora todos podemos tener acceso al Padre por medio del mismo Espíritu Santo gracias a lo que Cristo hizo por nosotros. 19 Así que ahora ustedes, los gentiles, ya no son unos desconocidos ni extranjeros. Son ciudadanos junto con todo el pueblo santo de Dios. Son miembros de la familia de Dios. (NTV)   También lo dijo en Romanos: Rom 2:28-29 Pues no se es un verdadero judío sólo por haber nacido de padres judíos ni por haber pasado por la ceremonia de la circuncisión. 29 No, un verdadero judío es aquel que tiene el corazón recto a los ojos de Dios. La verdadera circuncisión no consiste meramente en obedecer la letra de la ley, sino que es un cambio en el corazón, producido por el Espíritu de Dios. Y una persona con un corazón transformado busca* la aprobación de Dios, no la de la gente. (NTV)   En el capítulo 3:7 de esta carta Pablo dijo quienes son Israel, el hijo de Abraham e Isaac, el pueblo de Dios: Gál 3:6-7 Así fue con Abraham: «Le creyó a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia.» 7 Por lo tanto, sepan que los descendientes de Abraham son aquellos que viven por la fe.   Mis hermanos, lo que nos hace el pueblo de Dios, no son ritos, no es religión, es un nuevo nacimiento, y aquellos que hemos nacido de nuevo por el Espíritu Santo, somos también el pueblo de Dios, hemos recibido infinita gracia, Dios nos enriqueció con aquello que no merecemos, dice Pablo a Tito:   Tit 2:11-14 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.   Y Pablo termina esta hermosa carta con dos cosas muy importantes:  
    • Aquel que verdaderamente ha recibido y experimentado la gracia de Dios, las marcas de Cristo serán evidentes en él.
    Gál 6:17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. Dice Pablo, dicen que vienen de parte de Cristo, ¿quieren señales externas? No es la circuncisión, no es un tatuaje, no es una vestimenta especial, son las marcas de Cristo, ¿dónde están sus marcas? Pablo fue apedreado, golpeado con varas, latigueado, pasó hambres, frío, desnudez, sufrió naufragios, vivió con la amenaza de muerte, fue preso político, una y otra vez lo corrieron de ciudades, Pablo vivió en la línea de la vida y la muerte, y todo esto no mostró la increíble capacidad de Pablo, porque no olvidemos que en el camino a Damasco, él iba respirando amenazas y muerte en contra de Cristo.   Pero, Dios le tiró de su caballo, nació de nuevo, y fue lleno de la gracia de Dios, de manera que pudo decir: de nada me puedo gloriar, de nada puedo presumir, pero, solo de mi salvador, por su pura gracia soy lo que soy, y no me enorgullezco de una señal externa como la circuncisión, pero, si quieres ver algo externo en mí, mira mi cuerpo, he crucificado el mundo, y para el mundo yo he sido crucificado, y he pagado un precio, muy bajo, en comparación a la promesa de mi Señor, dice en 2 Cor:   2 Co 4:7-11 Ahora tenemos esta luz que brilla en nuestro corazón, pero nosotros mismos somos como frágiles vasijas de barro que contienen este gran tesoro.* Esto deja bien claro que nuestro gran poder proviene de Dios, no de nosotros mismos. 8 Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan. Estamos perplejos pero no caemos en la desesperación. 9 Somos perseguidos pero nunca abandonados por Dios. Somos derribados, pero no destruidos. 10 Mediante el sufrimiento, nuestro cuerpo sigue participando de la muerte de Jesús, para que la vida de Jesús también pueda verse en nuestro cuerpo. 11 Es cierto, vivimos en constante peligro de muerte porque servimos a Jesús, para que la vida de Jesús sea evidente en nuestro cuerpo que muere.   El autor de Hebreos dijo así: Heb 11:37-38 Algunos murieron apedreados, a otros los cortaron por la mitad con una sierra y a otros los mataron a espada. Algunos anduvieron vestidos con pieles de ovejas y cabras, desposeídos y oprimidos y maltratados. 38 Este mundo no era digno de ellos. Vagaron por desiertos y montañas, se escondieron en cuevas y hoyos de la tierra.   Heb 11:24-26 y por fe, Moisés, cuando y a fue hombre, no quiso llamarse hijo de la hija del faraón; 25 prefirió ser maltratado junto con el pueblo de Dios, a gozar por un tiempo los placeres del pecado. 26 Consideró de más valor sufrir la deshonra del Mesías que gozar de la riqueza de Egipto; porque tenía la vista puesta en la recompensa que Dios le había de dar.   Heb 11:13-16 Todas estas personas murieron aún creyendo lo que Dios les había prometido. Y aunque no recibieron lo prometido lo vieron desde lejos y lo aceptaron con gusto. Coincidieron en que eran extranjeros y nómadas aquí en este mundo. 14 Es obvio que quienes se expresan así esperan tener su propio país. 15 Si hubieran añorado el país del que salieron, bien podrían haber regresado. 16 Sin embargo, buscaban un lugar mejor, una patria celestial. Por eso, Dios no se avergüenza de ser llamado el Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad.   En todos estos hombres y mujeres las marcas de Cristo fueron evidentes en su estilo de vida, en su amor y deseo no por las cosas de este mundo, sino por la promesa de cielos nuevos y tierra nueva, recibieron con gozo el rechazo y la persecución de un mundo al que estaban crucificados, rechazaron su sistema, sus promesas, sus ídolos, y se entregaron por completo al Señor, así como Pablo, por eso termina como comenzó, comenzó con gracia y termina con gracia, les dice:   Gál 6:18 Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. La gracia, la influencia divina sobre el corazón del hombre y su reflejo en la vida, Jaris, el don inmerecido de Dios, su regalo, su naturaleza divina, su Espíritu Santo en nosotros.   Mis hermanos una cosa queda clara, nuestro amor por Dios es imperfecto, no es suficiente, toda nuestra obediencia, todo nuestro deseo, todo lo que somos no es suficiente, no alcanza, pero en Cristo mis hermanos, en Cristo, por su gracia somos hechos completos, somos hechos hijos de Dios, herederos de Dios, somos perdonados, somos amados, nada nos puede arrebatar de su mano, tenemos esperanza, tenemos gozo, y no existe nada con lo que podamos mejorar lo que ya Cristo hizo por nosotros.   De manera que en este maravilloso plan de redención podamos ser ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y de la bondad de Dios, en estos espantosos y viles pecadores, de los cuales hizo hermosa obra de gracia, una obra maestra de Dios hecha por gracia pura, la cual un día nos dejará perfectos, sin mancha, ni arruga, ni cosa semejante sino que nos presentará a sí mismo como una iglesia gloriosa para la alabanza de su gracia, y toda la honra será para él, nosotros no tendremos nada de qué jactarnos, sino de Cristo.   Hermanos, su sacrificio es perfecto, eficaz, si estás en Cristo tienes todo, si estás dependiendo de tus obras te falta todo, y jamás te va a alcanzar, conviértete en un adorador de su gracia, entiende que no se trata de ti, se trata de él y de lo que él ya hizo. Se trata de darle honra y gloria por la eternidad, de ver ese maravilloso plan de redención completo, y darle alabanza y honra por la eternidad al único que la merece, al autor y consumador de nuestra fe, al Dios Padre, a nuestro salvador Jesucristo, a nuestro maravilloso Dios Espíritu Santo.   ¿Has nacido de nuevo? ¿El mundo sigue en tu corazón, o ya vives para tu Salvador? ¿El mundo sigue contando contigo incondicionalmente en todas las obras de la carne, o ya no existes para el mundo porque has muerto junto con Cristo y lo que ahora vives en la carne, lo vives para aquel que te amó y se entregó por ti?   ¿Sigues centrado en ti mismo, solo te importa tu imagen tus logros que seas reconocido, o eres como Pablo que no tienes ninguna cosa de qué presumir, o de qué gloriarte, sino solo de esa cruz que sí, hace vidente tu podredumbre, tus delitos y pecados, pero al mismo tiempo hace evidente de una manera inmejorable, el amor de Dios, su misericordia, su gracia al haberse hecho pecado y al haber tomado tu lugar?   ¿Qué muestra tu vida, tu cuerpo? ¿Son visibles las marcas de Cristo, de tu decisión por negarte a este mundo, y amar y serle fiel a tu Señor, o sigues solo con marcas, con estragos de tu necedad y pecado? No culpes a Dios por eso, solo tú eres responsable de eso. Pero, mi hermano, traer las marcas de Cristo, es un privilegio, y un día, quizá pueda ser hoy, él enjugará todas nuestras lágrimas en la nueva Jerusalén, viendo su hermoso rostro. Este mundo, te lo regalo, no quiero nada con él, pero quiero todo con mi Cristo.   ¿Por qué no comenzamos esta tarde a rogarle que derrame aún más su gracia sobre nosotros, en especial aquellos que creen que tienen que seguir esclavos de su pecado, aquellos que no han hecho una decisión de creerle a Cristo, aquellos que nunca han experimentado la gracia de Dios. Porque te digo algo, una vez que la has experimentado jamás vas a desear abandonarla, es ilógico, no es posible, y Dios que es rico en misericordia y generoso, está listo para dárnosla, listo para darte salvación si hoy se lo pides.   Oremos. Queremos tu gracia fluyendo en nosotros Señor, hazlo, hoy mismo, derrama tu perdón, derrama tu amor sobre nosotros, trae nueva vida y permítenos negarnos a este mundo y entregarte nuestras vidas por completo.
  • Aug 23, 2015Gálatas 6:1-10 Todos somos sembradores, siembra la semilla correcta
    Aug 23, 2015
    Gálatas 6:1-10 Todos somos sembradores, siembra la semilla correcta
    Series: Gálatas

    TODOS SOMOS SEMBRADORES, SIEMBRA LA SEMILLA CORRECTA

    Gálatas 6:1 – 10

      Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Gál 5:16-17 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 1 Co 15:53 Pues nuestros cuerpos mortales tienen que ser transformados en cuerpos que nunca morirán; nuestros cuerpos mortales deben ser transformados en cuerpos inmortales. 54 Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente Escritura: «La muerte es devorada en victoria. (NTV) Gál 5:25-26 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.   1. Cuídate del orgullo considerándote siempre a ti mismo, no olvidándote de dónde fuiste rescatado, enfocándote en la necesidad de tu hermano, no en su pecado. (V. 1 – 3) Sal 19:9-14 El temor del SEÑOR es puro: permanece para siempre. Las sentencias del SEÑOR son verdaderas: todas ellas son justas 10 Son más deseables que el oro, más que mucho oro refinado; son más dulces que la miel, la miel que destila del panal 11 Por ellas queda advertido tu siervo; quien las obedece recibe una gran recompensa. 12 ¿Quién está consciente de sus propios errores? ¡Perdóname aquellos de los que no estoy consciente! 13 Libra, además, a tu siervo de pecar a sabiendas; no permitas que tales pecados me dominen. Así estaré libre de culpa y de multiplicar mis pecados. 14 Sean, pues, aceptables ante ti mis palabras y mis pensamientos, oh SEÑOR, roca mía y redentor mío. Jer 17:5-10 Así dice el SEÑOR: «¡Maldito el hombre que confía en el hombre! ¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza y aparta su corazón del SEÑOR! 6 Será como una zarza en el desierto: no se dará cuenta cuando llegue el bien. Morará en la sequedad del desierto, en tierras de sal, donde nadie habita. 7 »Bendito el hombre que confía en el SEÑOR, y pone su confianza en él. 8 Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto.» 9 Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo? 10 «Yo, el SEÑOR, sondeo el corazón y examino los pensamientos, para darle a cada uno según sus acciones y según el fruto de sus obras.» Pro 16:6 Con misericordia y verdad se corrige el pecado,   Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal. 1 Co 5:4-5 en el nombre del Señor Jesús. Ustedes deben convocar a una reunión de la iglesia. Yo estaré presente en espíritu, igual que el poder de nuestro Señor Jesús. 5 Entonces deben expulsar a ese hombre y entregárselo a Satanás, para que su naturaleza pecaminosa sea destruida y él mismo sea salvo el día que el Señor vuelva. (NTV) 2 Co 2:5-8 No exagero cuando digo que el hombre que causó todos los problemas los lastimó más a todos ustedes que a mí. 6 La mayoría de ustedes se le opusieron, y eso ya fue suficiente castigo. 7 No obstante, ahora es tiempo de perdonarlo y consolarlo; de otro modo, podría ser vencido por el desaliento. 8 Así que ahora los insto a que reafirmen su amor por él. Luc 6:37-42 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. 38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. 39 Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? 40 El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. 41 ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 42 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano. 1 Pe 4:7-8 Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. 8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. Stg 4:17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado. Stg 5:19-20 Mis amados hermanos, si alguno de ustedes se aparta de la verdad y otro lo hace volver, 20 pueden estar seguros de que quien haga volver al pecador de su mal camino salvará a esa persona de la muerte y traerá como resultado el perdón de muchos pecados. (NTV) 1 Co 12:26-27 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. 27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Rom 15:1-3 Los fuertes en la fe debemos apoyar a los débiles, en vez de hacer lo que nos agrada. 2 Cada uno debe agradar al prójimo para su bien, con el fin de edificarlo. 3 Porque ni siquiera Cristo se agradó a sí mismo sino que, como está escrito: «Sobre mí han recaído los insultos de tus detractores. (NVI) Rom 12:9 No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno. 10 Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente. (NTV) Rom 12:13-18, 21 Estén listos para ayudar a los hijos de Dios cuando pasen necesidad. Estén siempre dispuestos a brindar hospitalidad. 14 Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga. 15 Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran. 16 Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo! 17 Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas. 18 Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos… 21 No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien. (NTV) Efe 2:1-4 Antes ustedes estaban muertos a causa de su desobediencia y sus muchos pecados. 2 Vivían en pecado, igual que el resto de la gente, obedeciendo al diablo —el líder de los poderes del mundo invisible —, quien es el espíritu que actúa en el corazón de los que se niegan a obedecer a Dios. 3 Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás. 4 Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto 5 que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) (NTV)   2. Enfócate en las responsabilidades que Dios ya te dio, administrando aquello por lo que te pedirá cuentas. (V. 4 – 6) Rom 2:1-2 Tal vez crees que puedes condenar a tales individuos, pero tu maldad es igual que la de ellos, ¡y no tienes ninguna excusa! Cuando dices que son perversos y merecen ser castigados, te condenas a ti mismo porque tú, que juzgas a otros, también practicas las mismas cosas. 2 Y sabemos que Dios, en su justicia, castigará a todos los que hacen tales cosas. (NVI) Stg 4:11-12 Amados hermanos, no hablen mal los unos de los otros. Si se critican y se juzgan entre ustedes, entonces critican y juzgan la ley de Dios. Les corresponde, en cambio, obedecer la ley, no hacer la función de jueces. 12 Sólo Dios, quien ha dado la ley, es el Juez. Solamente él tiene el poder para salvar o destruir. Entonces, ¿qué derecho tienes tú para juzgar a tu prójimo? (NTV) 1 Jn 5:1-5 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. 2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. 3 Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. 4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?   3. Siembra lo bueno y para de desgastarte en lo que no te aprovecha y que además te costará más caro de lo que te imaginas. (V. 7 – 10) Sal 139:1-4 Para el director del coro: salmo de David. Oh SEÑOR, has examinado mi corazón y sabes todo acerca de mí. 2 Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; conoces mis pensamientos aun cuando me encuentro lejos. 3 Me ves cuando viajo y cuando descanso en casa. Sabes todo lo que hago. 4 Sabes lo que voy a decir incluso antes de que lo diga, SEÑOR. Sal 139:11-12 Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas; que la luz se haga noche en torno mío», 12 ni las tinieblas serían oscuras para ti, y aun la noche sería clara como el día. ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz! 3 Jn 1:4 No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad. Mat 5:38-48 »Han oído la ley que dice que el castigo debe ser acorde a la gravedad del daño: “Ojo por ojo, y diente por diente”. 39 Pero yo digo: no resistas a la persona mala. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, ofrécele también la otra mejilla. 40 Si te demandan ante el tribunal y te quitan la camisa, dales también tu abrigo. 41 Si un soldado te exige que lleves su equipo por un kilómetro,* llévalo dos. 42 Dale a los que te pidan y no des la espalda a quienes te pidan prestado. 43 »Han oído la ley que dice: “Ama a tu prójimo”* y odia a tu enemigo. 44 Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos!* ¡Ora por los que te persiguen! 45 De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual. 46 Si sólo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo. 47 Si eres amable sólo con tus amigos,* ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo. 48 Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto. Luc 6:37-38 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. 38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. Luc 12:32-34 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.  
  • Aug 16, 2015Gálatas 5:22-26 Andar en el Espíritu o satisfacer la carne, necesitas una decisión
    Aug 16, 2015
    Gálatas 5:22-26 Andar en el Espíritu o satisfacer la carne, necesitas una decisión
    Series: Gálatas
    ANDAR EN EL ESPÍRITU O SATISFACER LA CARNE, NECESITAS UNA DECISIÓN Gálatas 5:22 – 26   INTRODUCCIÓN   Seguimos con esta carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. El grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Pablo dirige esta carta a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy la actual Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, o los Galos, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que Pablo fundó en su primer viaje misionero. Pablo escribió esta carta por dos causas:   1º Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, judaizantes, quienes estaban socavando y pervirtiendo el corazón mismo del Evangelio de la gracia el cual es “la justificación, la salvación por fe, y no por obras”, ellos estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, rituales, hacer obras.   Y 2º, teniendo los Gálatas fama de ser volubles e inestables, su fe y su relación fresca y sincera con Dios estaba en peligro, estaban sucumbiendo ante el legalismo, la religiosidad, el ritualismo, comprando la idea de que practicar estas cosas era una señal de auto superación espiritual, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, fui salvo por fe, pero, ahora, a través de un sistema religioso, puedo por mí mismo justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme, y mejorar mi relación con él.   En esta carta Pablo se da a la tarea de mostrarnos que regresar a la ley y al legalismo no es avanzar sino retroceder, es abandonar la gracia, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras. Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, las cuales solo traen una ilusión de control, ya que este solo es externo y no tiene ningún poder para cambiar un corazón.   Tenemos un bosquejo muy sencillo en esta carta: capítulos 1 – 2, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia, recordándole a los Gálatas que al igual que él, ellos recibieron al Espíritu, y vieron experimentaron su poder y maravillas no por las obras de la ley, sino por oír con fe el Evangelio.   Capítulos 3 – 4, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT, respondiéndonos escritural y teológicamente a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual responde con una sola respuesta: Es por fe, no por obras, ni por guardar la ley, o ningún requisito, el único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, de Génesis a Apocalipsis, es la fe.   Nos mostró como aquel que vive basado en la ley, tiene una relación con Dios como la de un esclavo y su amo, basada en temor e inseguridad, mientras que el que vive en la gracia y ha sido adoptado por Dios como hijo a través de la fe, su relación es la de Padre-Hijo, la cual se vive en amor y en libertad. Nos enseñó cómo el legalismo y la religiosidad solo darán a luz, legalismo y religiosidad, jamás darán a luz un verdadero fruto espiritual.   Y estamos en esta última sección, los capítulos 5 – 6, donde Pablo es práctico, y nos está enseñando las características de alguien que conoce y vive en la libertad de Cristo. Nuestro verso calve es:   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   Tenemos que el Señor nos ordena mantenernos firmes en la libertad en Cristo, por varias causas, 1º Hay implicaciones muy serias al dejarnos seducir por legalismo, ritualismo, y regulaciones, literalmente es desligarnos de Cristo, menospreciar su gracia y quedar a nuestras expensas, entre otras cosas. 2º Hay falsos maestros que pretenden seducirnos para hacernos menospreciar y despreciar la gracia y caer en la trampa del legalismo.   3º La tendencia de nuestra naturaleza pecaminosa es esclavizarnos al legalismo, por la falsa seguridad que nos hace sentir, al hacernos creer que nosotros tenemos cierto control de nuestra espiritualidad al estar dentro de los límites y parámetros que leyes, ritos o tradiciones le proporcionan, todos los haz, no hagas, toca, no toques, que nos ayudan a supuestamente medir nuestra espiritualidad, y obediencia, por eso esta advertencia, cuidado, no caigan en legalismo, por eso, para un legalista, la gracia es una excusa para el libertinaje, es inconcebible, no la entiende porque no la conoce.   Por lo mismo, Pablo tiene que explicar en qué consiste esta libertad, porque había otro extremo, que estaban abusando de la liberad en Cristo y la estaban utilizando como una licencia para pecar. Aunque ya hemos visto cómo un cristiano genuino, entiende que Cristo lo libertó del pecado, y no lo libertó para pecar, y usa su libertad para amar, para servir, para llevar a cabo la voluntad de Dios, porque esta es la verdadera libertad.   Ahora, ojalá que todos dijéramos: “pues andemos en libertad y se acabó, fin del cuento, todos a nuestras casas felices”. Pero, hay un problema, Pablo escribió:   Gál 5:16-17 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.   La Biblia nos enseña que todo ser humano desde que es concebido, nace pecador, con esta semilla de maldad, llamada naturaleza pecaminosa, dice la Palabra:   Sal 51:5 Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre.   Y esta naturaleza pecaminosa, llamada también la carne, está vendida al pecado, la Palabra dice así:   Rom 8:6-8 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.   La naturaleza pecaminosa no tiene el más mínimo deseo por sujetarse a lo que Dios demanda, y además aunque quisiera, no tiene recursos para poder hacerlo. Mis hermanos, el ser humano es intrínsecamente malo, no es neutral, ni mucho menos es bueno, de dentro de su corazón sale la maldad y contamina todo lo que le rodea, nuestro Señor lo dijo así:   Mar 7:20 Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. 21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.   Ahora, un no creyente es esclavo de esta naturaleza más baja, no así un creyente, el cual ahora tiene la opción de subyugarla por el Espíritu y vivir en libertad, dice la Palabra.   Col 1:13 Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, 14 quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados. (NTV)   Un esclavo sencillamente no tiene opción, además ni siquiera le molesta, está habituado a ella, pero aquel que ha sido rescatado de la oscuridad, por el Espíritu Santo, ocurre en él un nuevo nacimiento, y ahora tiene dos naturalezas, dice la Palabra:   Efe 4:21-24 Ya que han oído sobre Jesús y han conocido la verdad que procede de él, 22 desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. 23 Y, en cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. 24 Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo. (NTV)   Y el problema del que hablamos, es que con esta nueva naturaleza una guerra interna comienza en su interior, entre la naturaleza más baja, y la nueva naturaleza dada por el Espíritu Santo, las cuales se oponen por completo, una está enfocada en la auto gratificación a cualquier costo, mientras que el Espíritu Santo está enfocado en glorificar a nuestro Señor, las dos son poderosas, las dos producen algo en el creyente.   Todo creyente está en esta guerra, aunque digas: es que “amor y paz”, muy tarde, ya estás en guerra, y no puedes estar en medio, o eres esclavo de tu naturaleza pecaminosa al ser vencido por ella y vivir en las obras de la carne, o estás viviendo en una victoria constante sobre ella, al ser controlado, dirigido, fortalecido por el Espíritu Santo, este es el campo de batalla, y lo más maravilloso es que todo creyente genuino tiene la posibilidad de vencer y ser libre por el Espíritu.   Por eso nos es necesario aprender a pelear, conocer nuestras armas, saber estrategias, entrenarnos y sobretodo conocer y depender de nuestro general el Espíritu Santo, en quien tenemos la victoria.   Pablo ya nos enseñó que la religión, la ley, no nos ayuda en esta batalla, solo despiertan con más fuerza nuestra naturaleza pecaminosa, y lejos de libertarnos, nos esclaviza aún más, Pablo dijo en Colosenses:   Col 2:20-23 Ustedes han muerto con Cristo, y él los ha rescatado de los poderes espirituales de este mundo. Entonces, ¿por qué siguen cumpliendo las reglas del mundo, tales como: 21 «¡No toques esto! ¡No pruebes eso! ¡No te acerques a aquello!»? 22 Esas reglas son simples enseñanzas humanas acerca de cosas que se deterioran con el uso. 23 Podrán parecer sabias porque exigen una gran devoción, una religiosa abnegación de uno mismo y una severa disciplina corporal; pero a una persona no le ofrecen ninguna ayuda para vencer sus malos deseos.   Y pretender vencer la carne con nuestra propia carne tampoco nos ayuda, es decir, mi fuerza de voluntad, me auto disciplino, me propongo, juro por mi madre, mi padre, por mí por todos mis amigos que no lo vuelvo a hacer, y que me voy a portar bien, pero ya vimos que nuestra carne siempre nos arrastrará a sus obras pecaminosas, la carne jamás nos dará libertad, por el contrario, nos esclavizará, jamás pondrá en nosotros el deseo de agradar a Dios.   Y ya vimos hacia dónde tira la carne, nos llevará a obrar para muerte, a auto gratificarnos con pecados sexuales, pecados de falsa adoración, pecados interpersonales, pecados sociales y colectivos y nos esclavizará:   Gál 5:19-21 Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa, los resultados son más que claros: inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales, 20 idolatría, hechicería, hostilidad, peleas, celos, arrebatos de furia, ambición egoísta, discordias, divisiones, 21 envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas y otros pecados parecidos. Permítanme repetirles lo que les dije antes: cualquiera que lleve esa clase de vida no heredará el reino de Dios. (NTV)   Siempre que pretendamos auto mejorarnos en el área de la carne, o con legalismo y religiosidad, vamos a terminar cayendo en alguno de estos pecados. Y Pablo ya nos dio la estrategia para vencerla: Ignórala, matarla de hambre, no la satisfagas, pero, al mismo tiempo ocúpate en las cosas del Espíritu. Esta es la clave de la victoria sobre la carne, andar en el Espíritu, no es luchar contra ella, es vivir en el Espíritu.   Pero, ¿qué es vivir en el Espíritu? ¿Cómo saber si estoy viviendo en el Espíritu o sigo bajo las cadenas de mi naturaleza pecaminosa? Como ya lo dijimos, la Biblia define el carácter de una persona por su conducta externa.   Por eso el Señor dijo: en esto conocerán que son mis discípulos: si tuviesen amor los unos por los otros. La Biblia no define a un cristiano por la cantidad o la calidad de ritos religiosos con los que ha cumplido, o por los títulos que ha alcanzado, o por la gente que se ha convertido a su predicación, o por el éxito de su ministerio, o el tamaño de su iglesia, o por los milagros que ha hecho, el Señor dijo así hablando de la hipocresía y la religiosidad:   Mat 7:13-23 »Sólo puedes entrar en el reino de Dios a través de la puerta angosta. La carretera al infierno es amplia y la puerta es ancha para los muchos que escogen ese camino. 14 Pero la puerta de acceso a la vida es muy angosta y el camino es difícil, y son sólo unos pocos los que alguna vez lo encuentran. 15 »Ten cuidado de los falsos profetas que vienen disfrazados de ovejas inofensivas pero en realidad son lobos feroces. 16 Puedes identificarlos por su fruto, es decir, por la manera en que se comportan. ¿Acaso puedes recoger uvas de los espinos o higos de los cardos? 17 Un buen árbol produce frutos buenos y un árbol malo produce frutos malos. 18 Un buen árbol no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. 19 Por lo tanto, todo árbol que no produce frutos buenos se corta y se arroja al fuego. 20 Así es, de la misma manera que puedes identificar un árbol por su fruto, puedes identificar a la gente por sus acciones. 21 »No todo el que me llama: “¡Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Sólo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 22 El día del juicio, muchos me dirán: “¡Señor, Señor! Profetizamos en tu nombre, expulsamos demonios en tu nombre e hicimos muchos milagros en tu nombre”. 23 Pero yo les responderé: “Nunca los conocí. Aléjense de mí, ustedes, que violan las leyes de Dios”. (NTV)   Es decir, ¿las obras de quién practicamos, las de un Dios bueno, santo, justo, o las de Satanás, lleno de toda malicia y maldad? De manera que mi estilo de vida es el que me puede decir si soy libre, o si sigo siendo esclavo.   Ahora, es importante notar que la guerra entre el Espíritu y la carne es diferente al conflicto de nuestra conciencia o la moral en la que fuimos instruidos porque aún los incrédulos tienen este conflicto. No, esta nueva naturaleza es mucho más que una simple escala de valores o moral, con la que batallamos, es mucho más que la lucha entre el perro negro o el perro blanco.   Esta nueva naturaleza, es el mismo Dios Espíritu Santo dentro del creyente, dándole el deseo, la convicción, el gozo de llevar a cabo la voluntad, los designios, los deseos, de Dios, y no solo un deseo profundo de agradarlo, sino dándole la capacidad, el poder, la fortaleza de llevar a cabo lo que la carne y la religión nunca pudieron: la voluntad de Dios, lo que Dios ama, vistiéndolo con carácter mismo de Dios, y dándole la libertad.   Pero entonces, ¿hacia dónde nos llevará el Espíritu Santo? ¿En qué consiste su fortaleza? ¿Cuál será su meta? ¿Qué armas nos da el Espíritu para contrarrestar las obras de la carne? ¿Qué produce el Espíritu en nosotros que nos llena de tal modo que aún al no estar practicando las obras de la carne, no nos sentimos como un tigre enjaulado ansioso de sangre, sintiéndonos que nos están quitando la vida, infelices y frustrados porque no nos dejan hacer lo que nos gusta? Sino todo lo contrario, estamos satisfechos, plenos, agradecidos, en una palabra: Libres.   El día de hoy veremos el fruto del Espíritu, y aprenderemos que no se puede maquillar una vida en la carne con algo de luz o espiritualidad, o andamos en luz o andamos en tinieblas, carne y Espíritu se desplazan, de manera que necesitamos una decisión, por eso yo titulé este mensaje: ANDAR EN EL ESPÍRITU O SATISFACER LA CARNE, NECESITAS UNA DECISIÓN.   I. El fruto del Espíritu es superior y vence a las obras de la carne. Gál 5:22a Mas el fruto del Espíritu Podríamos ver un aparente desbalance entre las 17 obras de la carne, más “cosas parecidas”, es decir el pecado no tiene límites, porque lleva a la esclavitud, a la muerte eterna, castigo eterno, VS solo 9 aspectos del fruto del Espíritu.   Pero mira el contraste, Pablo dice: “Más el fruto”, es decir, no hay comparación, aún cuando el pecado es poderosamente destructivo, el fruto del Espíritu lo rebasa, lo apabulla, así como la luz a las tinieblas, no hay oscuridad que venza aún a un pequeñísimo halo de luz. ¿Alguna vez has estado en el campo en una noche estrellada?   ¿Alguna vez has visto la luz que puede producir un fósforo en las densas tinieblas de una oscura cueva? Recuerdo cómo una persona contaba que visitó unas grutas en algún lugar, literalmente una montaña hueca, un lugar enorme, pero totalmente en tinieblas, cuenta que con un fósforo que encendieron, ese fósforo era capaz de alumbrar todo el lugar. No existe oscuridad que venza a la luz.   Esto es lo que el Espíritu nos está trasmitiendo, pueden ser terribles las obras de la carne, más el fruto del Espíritu, es superior, es decir: Dios es poderoso para levantarnos victoriosos sobre las obras de la carne, dice la Palabra:   Rom 5:20-21 La ley de Dios fue entregada para que toda la gente se diera cuenta de la magnitud de su pecado. Pero, mientras más pecaba la gente, más abundaba la gracia maravillosa de Dios. 21 Entonces, así como el pecado reinó sobre todos y los llevó a la muerte, ahora reina en cambio la gracia maravillosa de Dios, la cual nos pone en la relación correcta con él y nos da como resultado la vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor. (NTV)   En Efesios 2, por ejemplo, tenemos otro, Pablo viene hablando de cómo todos éramos esclavos del pecado y estábamos muertos, y contrasta:   Efe 2:4 Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto 5 que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) (NTV) En otras palabras, no tenemos nada que temer, si estamos en Cristo, si le damos al Espíritu el control de nuestras vidas, no hay cabezones, débiles, duros de corazón, incredulidad que valgan. Dios es poderoso para hacernos andar en libertad sobre nuestra naturaleza pecaminosa.   a) La carne arrastra a obras pecaminosas, pero el Espíritu produce un fruto de justicia. Otra cosa importante a notar es que dice: el fruto. No son los frutos, es un fruto, singular. Y no son las obras del Espíritu, y los frutos de la carne, al revés. Mientras la carne nos arrastra a obrar pecaminosamente, el Espíritu produce un fruto en nosotros. Obrar se trata de esfuerzo, tarea, labor, como un capataz mi naturaleza pecaminosa con su látigo me pone a chambear, nos trae arrastrando, nos agarra del cuello, nos apresa, nos pone una cadena y nos pone bajo un duro yugo de esclavitud.   Mas el fruto, es decir, no es algo que nosotros, ni el pastor, ni tu líder, ni tus padres podamos producir, un fruto no se puede producir en serie como un producto de fábrica, el cual después de mucho sudar se obtiene, no existe una fábrica de naranjas, no ves árboles sudando para dar un fruto. El fruto simplemente se da cuando un árbol está bien plantado, en óptimas condiciones de tierra, de agua, de sol, y lejos de verlo cansado, lo ves verde, sano, lleno de fruto para disfrutarse. ¿Qué dice el salmo 1?   Sal 1:1-3 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.   El fruto del Espíritu es algo que solo el Espíritu Santo, tomando lo de Cristo, puede producir en nosotros, mientras estamos plantados en corrientes del agua de su Palabra que fluye para vida eterna, el fruto NO SE FABRICA POR NUESTRAS OBRAS o esfuerzos en la carne, por echarle ganas, es el Espíritu Santo en el creyente, quien voluntariamente le da el control de su vida.   Así que a diferencia de la carne la cual nos consume, al arrastrarnos y empujarnos a hacer esas obras espantosas, el Espíritu Santo no nos empuja, no nos arrastra, no, nos fortalece, nos capacita, nos guía, nos invita para que libremente hagamos la decisión de darle el control total de nuestras vidas.   Ahora, necesitamos entender la naturaleza del fruto, no son los dones que reparte el Espíritu, según su soberanía, y que no tienen nada que ver con madurez o carácter cristiano. Es decir, se pueden tener dones del Espíritu y aún así ser alguien inmaduro y carnal.   El fruto es diferente, es carácter, es conducta, es una manera de vivir, es Cristo mismo actuando en la vida del creyente, son rasgos y características del mismo Jesucristo que el Espíritu Santo hace brotar por su gracia en nuestras vidas para edificación del cuerpo de Cristo. El cual es producido todo completo, en todos y cada uno de los creyentes, no es que a alguno le de paciencia, a otro benignidad, etc., es un fruto para todos.   b) El que practica las obras de la carne está centrado en sí mismo, mientras que tiene el fruto del Espíritu está centrado en los demás. Pero sí tiene algo en común con los dones, el fruto no es para provecho personal, sino para edificación en la iglesia, para beneficio de los que me rodean, porque todo lo que haga el Espíritu Santo glorificará a Jesucristo, y Cristo es glorificado en el dar, en el bendecir, no en recibir.   El fruto del Espíritu en nuestra vida no existe para auto satisfacernos, o auto gratificarnos, ese es el anzuelo engañoso que usa mi naturaleza pecaminosa para arrastrarme a las obras de la carne, mismas que a corto plazo me gratifican, pero también me dejan en esclavitud, el adulterio, la fornicación, la inmundicia, la enemistad, etc., tienen como principal motivación el auto gratificarme a cualquier costo, mi carne desea y desea y al atender a su apetito, ésta me lleva a un camino de muerte, mismo que me lleva a la autodestrucción, contaminando todo medio ambiente a mi paso.   Mientras que el Espíritu Santo me invita a negarme a mí mismo, a morir a mis pasiones, deseos, mis sueños, mi vida, pero, al final me da felicidad, regocijo, plenitud, esperanza, paz. Y no solo a mí, sino a los que me rodean, porque esta es su naturaleza, así como un árbol, el cual produce fruto, no para sí mismo, no para verse bonito, sino para ofrecerlo al que lo quiera tomar, y que lo saboree, lo disfrute y reciba sus beneficios, así es el fruto del Espíritu en el que lo tiene.   El fruto del Espíritu es aromático, es atractivo, es evidente, lo puedes ver, oler sentir en alguien que vive para servir, para dar, no para ser ventajoso. Alguien verdaderamente lleno del Espíritu, no buscará satisfacerse a sí mismo, sino servir a los demás, encontrando en esto el secreto de la dicha y la felicidad, Cristo dijo: Más feliz y dichoso es dar que recibir. En contraste, la vida más miserable es la que pretende encontrar felicidad en la auto satisfacción y nunca la encuentra porque está planteada incorrectamente, ya que el perverso corazón del hombre nunca estará satisfecho, y siempre vivirá miserable.   Mientas que el fruto del Espíritu es totalmente diferente, no es para nosotros, no busca saciarnos, sino saciar a otros, pero en saciar a otros encontramos propósito, el secreto de la verdadera dicha y felicidad. De manera que puedo saber si ando en el Espíritu o no, si vivo centrado en mí mismo, reclamando siempre mis derechos o estoy viviendo para los demás, para amar y para servir.   Ahora, ¿cómo se ve alguien que conoce y vive en la libertad en Cristo, ¿qué manifiesta aquel que verdaderamente anda controlado, gobernado por el Espíritu Santo? ¿Cómo se ve alguien que se parece a Cristo? Aquí lo tenemos, ¿quieres conocer el carácter de Cristo? ¿Quieres saber cómo es Dios? Lo puedes ver reflejado en este fruto. Y esto es lo que el Espíritu les da por pura gracia a aquellos creyentes que deciden ignorar las obras de la carne y se entregan por completo al Señor.   II. Nueve aspectos del fruto del Espíritu. Gál 5:22b - 23 es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. El primero es el amor, Martín Lutero dijo que si Pablo solo se hubiese quedado con el amor, hubiese sido suficiente, ya que los demás aspectos del fruto, son expresiones o características del amor de Dios. Podríamos verlos como los gajos de un fruto, mismos que puedes separar, pero juntos forman un solo fruto, de manera que podríamos decir: El fruto del Espíritu es AMOR, manifestado en 8 diferentes formas, en 8 características.   El primer rasgo de Cristo, del Espíritu Santo en una persona, es el amor, aquella persona que practica esta clase de amor, es una persona que anda llena del Espíritu Santo y que se parece a Cristo:  
    1. Amor – Agápe en griego.
    A diferencia del amor que este mundo ofrece, el cual es condicional, imperfecto y egoísta, esta clase de amor encuentra su esencia en el sacrificio incondicional por los demás. ¿Quién nos amó así? Cristo, ¿quién es así? Decimos: Dios es amor, este amor, expresado en la cruz del calvario, Dios mismo negándose a sí mismo, humillándose a sí mismo, por pecadores que no hicieron nada para merecer este sacrificio, al contrario, que le blasfemaban, que le odiaban, pero, él aún así nos amó y se entregó por nosotros, dice la Palabra:   Rom 5:7-8 Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena. 8 Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores. (NTV)   La principal característica del fruto del Espíritu Santo es este amor incondicional y sacrificial llamado amor Ágape. De la misma manera, la evidencia inequívoca de la presencia del Espíritu Santo en una persona, es el amor. Alguien que es controlado por el Espíritu, es alguien que su vida es caracterizada por esta clase de amor, Emanuel nos recordó la semana pasada las características de este amor:   1 Corintios 13:4-8 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser;   El amor es de Dios, es la misma esencia de Dios. Por eso el Señor nos ordena:   Juan 13:34-35 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. 1 Pedro 4:8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.   No podemos reclamar que somos cristianos si no tenemos esta expresión de la presencia de Cristo en nosotros. ¿Dime tú si ves esta clase de amor en tus relaciones interpersonales?   No un amor que busca gratificarse, que busca lo suyo, sino que busca darle la gloria a Jesucristo, suplir la necesidad de otros antes que la de él mismo, un amor que no nace de sentimientos, deseos, o emociones egoístas, de un corazón perverso y engañoso, el cual siempre termina insatisfecho, o lastimando a otros, unos en depresión, otros gratificados y a la misma vez degradados.   Este amor es producido por el Espíritu Santo en la voluntad de un creyente, lo puedes ver en un padre dispuesto a sacrificarse por su esposa, por sus hermanos en Cristo, no esperando a que se lo merezcan, sino haciéndolo porque Cristo mora en él y es un imitador de su Maestro, quien decidió entregar su vida por él, cubrir sus pecados, por amor, no porque lo mereciera, Por lo tanto este amor es un acto de la voluntad que solo puede brotar del Espíritu Santo de Dios.   Alguien lleno de este amor puede perdonar 70 veces 7, puede poner la otra mejilla, puede amar a sus enemigos, puede orar por los que lo ultrajan, es alguien que no importa cuál sea la magnitud de la ofensa, toma la decisión, y la voluntad de amar y de no entregarte a un espíritu de rencor, porque el que ama conoce a Dios, el que no ama, no le conoce todavía, por eso estamos muy equivocados al pensar que porque tenemos información a cerca de Dios le conocemos, si expresamos esta clase de amor verdaderamente podemos decir que lo conocemos, si no, solo es un concepto. Segundo aspecto:  
    1. GOZO: Chara en griego, alegría, un deleite no producido por las circunstancias.
    El que anda en la carne depende absolutamente de estar auto gratificado para estar alegre o deleitoso, depende de que lo que el cree que merece esté caminando como él quiere, como él pensó y desea, porque está centrado en sí mismo, pero si las cosas no caminan así, su vida es un drama, así sea porque se le rompió una uña o porque hace calor.   No así este amor manifestado en gozo que produce el Espíritu Santo en una persona que anda en el Espíritu, el cual puede estar siendo golpeado por tremendas tormentas de circunstancias que no puede alterar, enfermedad, mala racha económica, hasta muerte. Recibe los ramalazos, se puede sentir muy mal, de pronto hasta dudar.   Pero, esta persona hace lo correcto, no culpa a Dios, se pone en oración, se refugia en la Palabra, se enfoca e Dios quien no cambia, el cual su poder no disminuye, porque él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Las circunstancias no son lo primero que cambian, pero de pronto el Espíritu le da otra perspectiva, le recuerda la fidelidad y el amor de Dios, cómo todas las cosas le ayudan para bien, le llena de confianza y esperanza, y de pronto el gozo del Señor inunda su corazón. Podemos ver este gozo en Cristo mismo:   Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.   En la cruz las circunstancias no eran agradables para el Señor, pero había un gozo puesto delante de Él ¿Cuál? El gozo de nuestra salvación, de glorificar a su Padre, ¿qué hizo? Con gozo en su corazón, menospreció la vergüenza y el dolor.   En un tiempo de gran pobreza e inseguridad para Israel el pueblo de Dios, así animó Nehemías su corazón:   Nehemías 8:10 Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.   Las adversidades sacarán lo peor de una persona que vive en su carne, no así una persona llena del Espíritu, el cual usa la adversidad para limpiarle, hacerle crecer, purificar su fe, entrenándole en contentamiento y confianza. ¿Qué saca de ti el fuego de la prueba, enciende tu carnalidad, o el gozo del Espíritu surge en algún momento? Esta es otra manera de saber si vives en el Espíritu o la carne. Este es el amor de Dios expresado en gozo. Tercero:  
    1. PAZ: Eirene en griego, unir dos cosas sueltas.
    El amor expresado en paz, ¿de dónde viene esta paz? Dios es llamado el Dios de paz, Cristo hizo la paz con nosotros y entre nosotros y Dios por medio de la sangre en su cruz. La distancia eterna que había entre Dios y nosotros por nuestro pecado, Cristo la acortó y hoy podemos tener esta paz a través de la fe, no de religión u obras, dice la Palabra:   2 Corintios 5:19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; Juan 14:27a La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.   Si no has hecho la paz con Dios, jamás podrás conocer la paz y tu vida y tus relaciones serán un eterno conflicto, pleitos, contiendas, hostilidad, porque al igual que cada obra de la carne y el fruto del Espíritu, es una situación del corazón, y tu mayor conflicto, culpa, dolor, angustia, se llama pecado, necesitas tratar con él, y solo habiendo hecho la paz con Dios, es como tendrás una vida libre de odio, amargura, rencillas internas.   Si verdaderamente hay paz entre Dios y tú a través de Jesucristo, tendrás una vida y relaciones interpersonales caracterizadas por esta paz, por bienestar, tranquilidad, armonía, libre de conflictos, en amistades, en tu hogar, en tu trabajo, en la iglesia, sin importar si otros no están en paz contigo, tú podrás estar en paz con los demás, es más, sin importar si el mismo país entra en guerra, tú disfrutarás de esta paz producida por el Espíritu Santo.   Porque entenderás que si Dios es con nosotros, ¿quién contra nosotros? Entiendo que Dios me perdonó y que el problema en este mundo es que la gente con conoce el perdón de Dios y lo rechaza, pero, si yo tengo a Cristo en mí, lo tengo todo.   Qué virtudes tan necesarias son el gozo y la paz para la vida del cristiano, y es maravilloso que sean producidas en nosotros por SU Espíritu. ¿Qué manifiesta tu vida, una vida llena de afán, ansiedad, desconfianza, hostilidad y guerra? Esta es una vida que no manifestando el fruto del Espíritu. Cuarta característica:  
    1. PACIENCIA: Macrothumia, macro – largo, thumos – ira.
    Es otra característica de Dios donde él alarga su ira porque no quiere que nadie se pierda, sino que todos obremos al arrepentimiento. Se traduce también como longanimidad, dice la Palabra:   Romanos 2:4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? El mundo y nuestra carne, tienden a menospreciar todas estas virtudes y tienen a alguien paciente como alguien tonto, pero ¿es Dios tonto por ser paciente hermanos? Es longánimo porque nos ama, y yo creo que esta característica precisamente es la que nos engancha, la que nos hace enamorarnos de Dios, cuando entendemos que hace tiempo ya debía haber acabado con nosotros por necios y pecadores, pero no lo hace porque nos ama, y nos perdona, y nos vuelve a perdonar, y no nos paga como merecen nuestros pecados, salmo 103:   Salmo 103:10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.   Es muy importante reconocer que la misericordia y la paciencia son las que guían a la gente al arrepentimiento, no es el juicio, no es el castigo, no es la impaciencia, ¿eres impaciente con tu cónyuge, con tus hijos, con tus hermanos en Cristo? Tu impaciencia no los va a ayudar, son tus oraciones, y tienes que entender que otros tienen también que ser pacientes contigo, principalmente Dios, dice Santiago:   Santiago 1:19-20 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.   Alguien paciente es alguien que manifiesta misericordia, que tarda enojarse, no se enoja fácilmente, sino que puede espera en el Señor con gozo y paz, no queriendo forzar personas o circunstancias, este es alguien lleno del Espíritu. Si eres de los que empujan, gritan y derraman su ira para obtener sus derechos, 1º No vas a obtener nada, 2º No estás manifestando que estás caminando en el Espíritu. Benignidad y bondad, dos hermanas gemelas:  
    1. BENIGNIDAD, Crestotes. Excelencia moral en carácter o presencia, ser bueno o bondadoso en carácter.
    Dios es benigno, en su carácter, todo lo que hace, piensa y dice está lleno de bondad, no hay maldad ni tinieblas en él, no piensa mal, no siente mal, no obra mal. Dios no está amargado rumiando su próximo contraataque, su venganza, él no está pensando mal de ti o de mí como tú y yo comprenderemos. Es Dios haciendo salir su sol sobre buenos y malos, haciendo caer su lluvia sobre justos e injustos   Lucas 6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.   Él siempre está pensando lo bueno, deseando lo bueno y actuando lo bueno, lo contrario a la malignidad, al clásico dicho “piensa mal y acertarás”, a aquel que siempre se siente menospreciado, humillado, que ya lo vieron mal, aquel que ve conspiraciones por todos lados, esa es malignidad, la benignidad piensa lo contrario, en lo que es correcto, honrado, justo, dice la Palabra:   Flp 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.   Efesios 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.   Dice la Palabra que Dios pone nuestros pecados en el fondo del mar y los olvida y nos cree cuando le decimos que estamos arrepentidos. Esta virtud también la reparte el Espíritu Santo a los que son controlados por él. Sexta:  
    1. Bondad,
    Mientras que la benignidad es una disposición del corazón, la bondad hace énfasis en la generosidad. La bondad es característica de los atributos de Dios, Dios dio a su hijo unigénito, toda buena dádiva y todo don perfecto provienen de Dios. Tú y yo conocimos la generosidad de Dios cuando recibimos su perdón y nos entregamos a Cristo, y recibimos toda clase de bendiciones.   Alguien controlado y guiado por el Espíritu, será una persona benigna, bondadosa, que sufre el agravio, que se humilla bajo la poderosa mano de Dios, que otorga generosamente misericordia, perdón, olvida y cree en el arrepentimiento del otro, alguien que es generoso, renunciando aún a sus propios derechos, renunciando a su parte, dándola desinteresadamente y sin falsas motivaciones.   Este es el carácter de los hijos de Dios. ¿Cómo vives, inconforme, siempre reclamando tus derechos, siempre pensando mal de los demás, vives para cobrar las faltas que otros hacen contra ti, siempre esperando recibir y nunca dar, o dar con motivaciones equivocadas? ¿O estás disfrutando de este precioso fruto de bondad y benignidad? Séptima:  
    1. FE O FIDELIDAD: Pistis: persuasión, credibilidad; convicción, confianza, perseverancia en tal convicción, por lo tanto fidelidad, buena fe, compromiso, por una firme persuasión.
      Dios en su carácter es fiel, es confiable, él no cambia, lo que él es, lo que él dice, lo que él hace, él es soberano, él no miente, él no se raja como diríamos en México. Dice la Palabra:   Deu 7:9-10 Reconoce, por lo tanto, que el SEÑOR tu Dios es verdaderamente Dios. Él es Dios fiel, quien cumple su pacto por mil generaciones y derrama su amor inagotable sobre los que lo aman y obedecen sus mandatos. 10 Pero no duda en castigar ni en destruir a los que lo rechazan.   Y podemos ver este fruto en nosotros de dos maneras, 1º El Espíritu Santo pone en nosotros una total convicción y seguridad en Dios y su Palabra, de modo que le damos un voto de confianza y fidelidad total a Dios, para nuestra salvación, y para nuestras vidas.   Esta convicción nos lleva a ser fieles a la verdad de Dios, por lo tanto nos lleva a la obediencia fiel a lo que Dios dice, si Dios dice que es negro y yo digo que es blanco, comienzo a vivir no según lo que yo digo que es, sino según lo que Dios dice que es, esto me lleva a actuar de acuerdo a la verdad, a ser fiel, fiel a mi cónyuge, confiable en mi trabajo, confiable en mi iglesia, o en cualquier lugar, porque tú eres fiel y constante a aquello en lo que crees, y por el contrario, eres infiel, o dejas de lado lo que no te es tan importante o verdadero.   Por ejemplo, no faltas a tu trabajo porque sabes que te van a pagar y si no vas, no te pagan, pero, sí faltas a la iglesia porque pues ese loco de ahí dice que Dios es mi mayor beneficio, pero, ¿quién sabe? Mejor a lo seguro. Igual en tu matrimonio, eres fiel cuando confías en lo que Dios dice acerca de él, si no lo crees, serás fiel a tus convicciones, más no a la verdad.   Por eso fe implica confianza, obediencia, rendición, una conducta inspirada por esta rendición, por eso alguien lleno del Espíritu será alguien confiable, porque es alguien fiel a Dios, a sus promesas, a la verdad. El Espíritu Santo me convence, me persuade de la verdad y una vez persuadido de la verdad, nos mantiene fieles a la verdad, confiando y viviendo por la verdad.   Recuerda, tú eres lo que crees, vives de acuerdo a las convicciones que tienes, sean buenas o malas. Solo el Espíritu puede producir en ti este tipo de fe, aún cuando no esté en total contradicción con lo que este mundo dice.   Podemos entonces concluir que la fidelidad a nuestro matrimonio, ministerio o al Señor, son un fruto que solo el Espíritu puede producir. Si una persona es controlada y guiada por el Espíritu, puede ser una persona fiel y confiable todos los días de su vida.   El Espíritu Santo nos capacita para mantenernos fieles a la verdad, hasta vernos salvos en el cielo, y en todas las áreas de nuestras vidas, familia, amistades, trabajo e iglesia. ¿Eres confiable? ¿Se puede confiar en tu palabra? O a todo dices que sí, pero no te comprometes con nada, todos ya sabemos que vas a salir con el clásico de que “dijo mi mamá que siempre no”. Alguien guiado por el Espíritu es alguien fiel. Octava:  
    1. MANSEDUMBRE: Praotes, Fortaleza sujeta a control, la capacidad de vivir sujeto a la autoridad superior.
      La rebeldía, producto de la soberbia, es lo opuesto a la mansedumbre, alguien sumiso, sujeto, obediente es alguien manso, y no es debilidad, no es mensedumbre como este mundo lo hace ver. Este mundo te dice: no te sujetes a nadie, sé tu mismo, escribe tu propia historia, que nadie se te suba a las barbas, tú eres fuerte, no te arrepientas de nada. Y todo esto es alimentado por la soberbia y la rebeldía, mis hermanos, no son fortalezas, son obras de la carne que llevan a la muerte.   Y dirás: “no lo creo, ya vi Avengers, ya vi todas estas historias donde la gente triunfó gracias a su fuerza de voluntad. Bueno, delante de un mundo en tinieblas, confundió, perdido en absurdas convicciones, con premisas, valores y metas equivocadas, donde a lo malo llaman bueno, y a lo bueno llaman malo, parecería que sí, pero dice la Palabra que hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte. La mansedumbre es una característica de Dios, mira:   Mat 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; Jua 5:19, 20, 30 Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. 20a Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace… 30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.   Alguien guiado por el Espíritu será alguien sujeto al señorío de Jesucristo, alguien que no pelea, que no se pone al tú por tú con Dios, que reconoce quién es Dios y quién es él y por lo mismo, acepta su voluntad sin importar cuál sea ésta.   Alguien que no se manda solo, y que dice: “es mi vida y qué”. Aunque ya vimos que esto es un engaño, porque esta persona realmente está siendo esclavizado por su carne y por Satanás. Alguien manso es alguien que sabe que no se pertenece más a sí mismo porque su vida, talentos, recursos no son suyos, ni para su gloria o ventaja, sino para la gloria y los propósitos de Dios.   La realidad es que antes tu vida no era tuya, el diablo era tu Señor y el te movía como quería, pero, ahora, al haber recibido perdón de Cristo le perteneces, y además voluntariamente te sometes a su Señorío, y lo haces por amor. Un carácter interno, producido por el Espíritu Santo en un hijo genuino de Dios.   Por esto una actitud rebelde contra Dios no solo no concuerda con el fruto del Espíritu, sino que deshonra al Señor, y muestra más bien un síntoma que da evidencia de que no he nacido de nuevo y por lo tanto de que no estoy unido al cuerpo de Cristo. Entonces, un verdadero creyente no puede llevar una vida caracterizada por la rebeldía y la soberbia, Dios resiste, mira de lejos a los soberbios, a los orgullosos, pero da gracia a los humildes. Es más, necesitas mansedumbre para recibir y obedecer la Palabra, Santiago escribió:   Stg 1:21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.   Si eres un verdadero creyente estarás comprometido con desechar la inmundicia, y la malicia y poner en el vacío que eso te deja la Palabra de Dios, recibiéndola y obedeciéndola para lo cual requieres mansedumbre. No puedes recibir la Palabra sin mansedumbre, porque sin mansedumbre tú sigues siendo el rey, tu palabra es la ley, no la Palabra de Dios. Y si la Palabra no haya cabida en tu corazón, nunca vas a experimentar transformación ni libertad.   También necesitamos esta mansedumbre para poder vivir en paz y tratar con nuestro prójimo:   Colosenses 3:12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; Efesios 5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios. Efesios 4:2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.   ¿Eres un alma solitaria y según tú vives bajo tus propias convicciones? No tienes el fruto del Espíritu. ¿Eres caracterizado por ser rebelde, contestón y haces las cosas a tu manera? No tienes el fruto del Espíritu. ¿No te puedes someter a la Palabra y por consiguiente a tu prójimo, a tus autoridades, cualesquiera que estas sean? No presumas que eres alguien espiritual.   Una vida llena de rebeldía, de “el plan de mi vida” es una vida, en rebeldía contra Dios. Y esa es la característica de este mundo, gente pretendiendo hacer a un lado a Dios y hacer su propia voluntad, hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte. Esta es una vida sin evidencias de que el Espíritu Santo habita en ella.   Cuánto necesitamos ese fruto en nuestras vidas, lo necesitamos para someternos a Dios, para recibir la Palabra y para someternos a nuestros hermanos. Y si eres un escogido de Dios, tu vestido es amor, misericordia, humildad, mansedumbre, paciencia, los cuales te permiten soportar a tus hermanos en amor, pero necesitas dejarte vestir por el Espíritu Santo andando en él, permitiéndole que te controle, te guíe. Y noveno:  
    1. TEMPLANZA O DOMINIO PROPIO: Enkráteia, continencia, tiene que ver con disciplina, autodominio, autocontrol. Un autocontrol supremo dado por el Espíritu Santo.
      Entre otras cosas, Cristo fue un hombre que manifestó la templanza, y el dominio propio en su máxima expresión, dice la Palabra, que Cristo fue como un cordero llevado al matadero y no abrió su boca, dice: 1 Pe 2:22-24 Él nunca pecó y jamás engañó a nadie. 23 No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia. 24 Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados. (NTV) Heb 4:15 Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo él nunca pecó. (NTV) Jua 17:4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.   ¿Crees que Cristo necesitaría dominio propio para todas estas cosas? Claro, es otra característica de nuestro amado Dios. Pero necesitamos entender la diferencia entre la disciplina producida por el Espíritu, y la que produce la carne.   Porque alguien podría ser muy disciplinado para cosas de esta vida, ejercicio, comida, trabajo, organización, pero, el autocontrol que produce la carne es una disciplina con motivación egoísta, por ejemplo el deporte de alto rendimiento, sí promueve disciplina, pero al mismo nivel promueve la promiscuidad, y ahí, ¿dónde estaría el dominio propio? Donde se violan los derechos de terceros por satisfacer apetitos y deseos personales, goles impulsados por vanidad y la fama.   Pero el dominio propio que viene del Espíritu es un autocontrol que busca el bienestar y cuidar los derechos de otros, se enfoca en otros y no en uno mismo. Dominio propio para no darle rienda a los deseos pecaminosos, para disciplinar pensamientos pecaminosos, e irrespetuosos, sean chismes, sea lascivia, sea angustia, sea amargura, alguien que no pierde los estribos con facilidad, que ante la prueba, ante el dolor, ante la humillación, ante cualquier adversidad se mantiene firme en la verdad.   Dominio propio para que cuando es tiempo de buscar al Señor y su Palabra, puede apagar la televisión, dejar futbol, juegos de video, o programas televisivos donde se pierden horas, días enteros. Dominio propio para poner a un lado pláticas nocivas u ociosas con otras mujeres que duran horas y horas de perder el tiempo, o de estar comiendo a otras personas en chismes, para darle paso a lo importante.   Dominio propio para abandonar hábitos como el cigarro, el alcohol, hábitos que no glorifican a Dios para nada, dominio propio para cambiar tu florido lenguaje y comenzar a hablar como un hijo de Dios lleno del Espíritu, porque la boca habla de lo que está lleno el corazón. Dominio propio para dejar estas cosas y tomar la Biblia, buscar al Señor, buscar la guía y el control del Espíritu en nuestras vidas.   Mis hermanos, el Espíritu santo es suficientemente poderoso para darte el dominio propio que requieres para hacer las decisiones correctas, solo que andas errando, andas mal, en el terreno equivocado, dándole a la carne lo que no le pertenece. Todas estas son expresiones del amor, son el vestido del Espíritu Santo con el que viste a cada persona que se lo permite.   Y no digas, ¿quién va ser así? Porque si verdaderamente eres creyente, debes saber que el Espíritu Santo de Dios habita en ti y tiene todas estas virtudes disponibles, anhelando y queriendo dártelas. Si no las tienes es porque, o no has nacido de nuevo, en el peor de los casos, o andas demasiado entregado a tu naturaleza pecaminosa, y necesitas parar, porque tu vida siempre será un desastre, y nunca disfrutarás de esta verdadera libertad, por eso es que no la conoces. Vamos, has una decisión. Por eso dice Pablo y tenemos nuestro último punto:   III. Debemos dejar la carne en su lugar y decidir andar tras el Espíritu. Gálatas 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.   Los creyentes hemos crucificado, este es un acto de la voluntad, por la fe y por su Espíritu. Bíblicamente hablando solo hay un lugar para la carne, para la naturaleza más baja: LA CRUZ.   Rom 6:6-7 Sabemos que nuestro antiguo ser pecaminoso fue crucificado con Cristo para que el pecado perdiera su poder en nuestra vida. Ya no somos esclavos del pecado. 7 Pues, cuando morimos con Cristo, fuimos liberados del poder del pecado.   Necesitas creer esto, el cristiano no debe tener nada que ver con las obras de la carne, es un terreno que debe evitar, que no debe visitar, debe dejar la carne en su lugar, en la cruz, si es que realmente has creído, en ese momento tu carne fue crucificada, ahí déjala, nada tienes que hacer visitándola. Tu carne seguirá pidiéndote, pero ya no te puede controlar, no te puede dominar, a menos que tú se lo permitas,   Sí, la cruz es dolorosa, y es una muerte lenta para tu carne, pero, si decides al mismo tiempo ir tras el Espíritu, entonces ese dolor se convertirá en gozo y en libertad.   A muy corto plazo, y en especial si he vivido toda mi vida en ella, el clavar mi carne puede ser doloroso, pero a largo plazo, el fruto del Espíritu no se compara, la recompensa de andar en el Espíritu no es comparable, es libertad, es gozo, es amor.   Por otro lado si yo decido satisfacer mi carne, a corto plazo, y por ciertísimo, muy corto, será satisfactorio, pero, las consecuencias, también no son comparables, esclavitud, dolor, angustia, destrucción, perdición eterna.   Es mi decisión, aprender a crucificar mi carne, a golpearla y ponerla en la cruz, y no estoy hablando de auto infringirnos dolor, sino del simple mandato bíblico a morir a nosotros mismos, enfocados en la cruz, en aquel que nos dio ejemplo para que vivamos por Él. Por eso dice Pablo:   Gálatas 5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. Si el Espíritu nos ha dado vida cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, si nos ha librado del reino de las tinieblas, si Dios ha enviado el Espíritu de su hijo a nuestros corazones, si hemos nacido de nuevo, nacido del Espíritu, lo más lógico es caminar, andar tras el Espíritu, no tras la carne.   Y la palabra “andar”, es diferente a la que se refiere a mi manera de vivir, esta es la palabra stoigéo en griego, y es un término militar que significa ordenar en fila, marchar tras, en rango, guardar, mantener el paso, seguir la huella. Por lo tanto: Marcha, sigue la huella, mantén el paso del Espíritu Santo, permítele que te dirija, te controle, fortalezca tu vida, ponlo al frente, abandonando la carne. Y cierra Pablo:   Gálatas 5:26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. Mira nada más, alguien en su carne será alguien, jactancioso, arrogante, presumido, y esto provocará iras, molestia, competencia, y al final envidia, unos contra los otros, lejos de gozarnos por las victorias en el reino de Dios, será una pelea de perros y gatos.   Qué horrible es una iglesia con estas características, tal vez muy organizada, tal vez muy cómoda en cuanto a sus edificios, tal vez muy activa, pero sin el fruto del Espíritu, solo será una obra de la carne, y sus resultados no serán transformación. Qué horrible una vida caracterizada por estas cosas, muy lejos de lo que realmente es mi Salvador.   De esto se trata el cristianismo mi hermano, un carácter, una conducta, una relación, una manera de vivir que le trae gloria al Señor. Una vida llena de frutos de justicia que le traen gloria a Dios. ¿De qué se trata el reino de los cielos? El Señor dijo:   Rom 14:17-20 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. 18 Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. 19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. 20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida.   Ni por causa del legalismo y la religiosidad, o por causa de entregarte a tu carnalidad. Todo lo que hacemos en la iglesia necesita servir a este propósito: arrebatar a aquellos que están presos en el reino de las tinieblas, y traerlas al reino de la luz, presentándoles el Evangelio, una vez salvos, discipularlos, darles todo el concejo de Dios para que maduren, crezcan y aprendan a andar en el Espíritu y sean transformados a la imagen de Cristo, después enviarlos a ir por mas.   Para eso tenemos cada ministerio en la iglesia, somos siervos del Rey y servimos a sus propósitos, pero su reino no es una religión, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo, es un reino de justicia donde reina el Espíritu Santo.   ¿Sabes porqué Israel el pueblo de Dios falló? Porque nunca cortó con su carne, siempre quiso abrazar su carne y medio seguir a Dios. ¿Sabes cómo murió el rey Saúl el primer rey de los Israelitas? Asesinado por un amalecita, y Amalec representa la carne, Saúl nunca quiso abandonarla, nunca quiso cortar con ella, solo pintó su vida de religión, pero, su corazón siempre estuvo lejos de Dios.   Dios no se complace en ritos o sacrificios ardientes, Dios se complace en que tú y yo le obedezcamos. Cuando desobedecemos al Señor en lo que nos ha mandado con claridad, eso terminará por destruirnos. Si tú no matas a la carne de una sola vez, tarde o temprano esta se levantará y te matará a ti, la carne no es tu amiga. Recuerda, vivir en el Espíritu no es un lujo. Mejor que te digan “hay que espiritual” a que te digan: “aguas ahí viene el carnal”.   Es una tremenda irresponsabilidad para aquellos que hemos sido lavados y libertados por Cristo seguir satisfaciendo los deseos de nuestra carne porque nuestra carne tarde o temprano nos va a destruir, necesitamos guardar los mandamientos del Señor, él nos manda a andar en el Espíritu y no satisfacer los deseos de nuestra carne. Y ¿sabes cuál es la voluntad de Dios? Que lleves fruto, eso es lo que te dará plenitud, ¿quieres ver cuál es el secreto de la vida? El Señor dijo:   Juan 15:16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.   ¿Cuál será es entonces el secreto para llevar fruto? Permanecer en él, él dijo:   Juan 15:4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.   Y Chuy, ¿cómo podemos permanecer? Guarda su Palabra en tu corazón, ámala, recíbela, vive por ella:   Juan 15:10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.   Pero, ¿cómo puedo amar y obedecer al Señor libremente? Enamórate de Criso.   Juan 14:21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.   Qué difícil es obedecer a alguien que alucinas, alguien en quien no confías, por este simple hecho, sería difícil obedecerle, de ahí viene la religión, cumplir con Dios con cualquier otra motivación, que no sea el verdaderamente amarle. No le obedeces porque no lo amas.   Pero, Chuy, ¿cómo puedo enamorarme más de él? Conócelo, no lo amas porque realmente no lo conoces, sí dices diosito, y sí dices yo siempre he sido cristiano, y dices: “mi Dios, el padre de los cielos, amantísimo padre eterno”, pero, ¿lo obedeces, te gozas en abandonar tu carne y servirlo a cualquier costo, aún de la persecución? Si no es así, es porque no lo conoces, dice Juan:   Juan 15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.   ¿Conócelo, convive con él, hazte su amigo, deja de estar haciendo tu amigo a quien te quiere destruir y decide hacer de Cristo y de su Espíritu tus mejores amigos, aliados. ¿Quieres conocer a Inés? Vive con ella un mes. Mientras más conoces a Jesucristo y le permites a su Espíritu revelarte cada vez más profundamente su amor, su gracia, su misericordia, su propósito, su carácter, santo y siempre santo, más te enamorarás del Señor.   ¿Quieres verdaderamente conocerlo? Permanece en su Palabra, Jesús dijo: mi Palabra da testimonio de mí. Eso te va a llevar a responderle en amor, el amor te va a llevar a obedecerle, la obediencia te llevará a permanecer en Él y el permanecer en Él va a permitir al Espíritu Santo que produzca en nosotros amor, traducido en gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, templanza, y vivirás una vida en libertad y obediencia.   Conócelo para amarlo, ámalo para obedecerlo, obedécelo para permanecer en Él, permanece en Él para que Él produzca este maravilloso fruto agradable a Dios por de su Santo Espíritu. Es la única manera en la que encontrarás el sentido verdadero de la vida. ¿Quieres ver el resultado de una vida irresponsable, ociosa y sin fruto? Míralo en proverbios:   Proverbios 24:31-34 Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida. Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo. Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; Así vendrá como caminante tu necesidad, Y tu pobreza como hombre armado.   Perezoso, falto de entendimiento, indisciplinado, tomando las cosas de Dios a la ligera, no había fruto, lleno de obras de la carne, invadido por el enemigo, solo espinos y ortigas que habían cubierto su campo, la cerca de protección destruida, ¿sabes que llegó? La crisis. ¿De veras así quieres vivir tu vida cristiana todos los días de tu vida?   Ya tengo años de cristiano, ya me sé todos los versículos de navegantes, soy de cuna cristiana, ya serví en todas las áreas de la iglesia, las reuniones de oración y discipulados son para los débiles, tengo mucho tiempo caminando con Cristo, yo voy a dormir un poco, ¿no es esto ser faltos de entendimiento? Pero, Chuy, ahora sí, nomás deja que se acabe el torneo, nomás que alcance tales metas, nomás que reciba tal o cual cosa, me pongo las pilas. Necio. ¿Cuántas de nuestras familias y matrimonios están así, han crecido espinos y ortigas y su cerca está destruida?   ¿Por qué asistir a la iglesia los domingos, a los tiempos de oración, a las iglesias en hogar? ¿Por qué estar en la Palabra y permanecer en ella? ¿Por qué somos muy santos y espirituales? ¡No! Precisamente porque tenemos una tremenda tendencia hacia la carne y necesitamos, nos urge la fortaleza del Espíritu Santo en nuestras vidas.   La carne como la cabra, tiran para el monte todo el tiempo, la carne te ofrece mucho, pero solo te da esclavitud, frustración, desilusión, te deja lejos de tu Señor, te engaña, no eres libre, bajo la carne eres esclavo, es tu peor patrón, pero Cristo ha venido a que tengas vida y la tengas en abundancia.   ¿Por qué se dividen iglesias? ¿Por qué se rompen los matrimonios? ¿Por qué nuestros trabajos parecen zonas de guerra y reality shows? ¿No te parece que es tan necesario y urgente andar en el Espíritu?   Pero, en la medida en la que permanezcamos el producirá este fruto dulce, aromático, atractivo y apetitoso para la gloria de Dios. El Señor dijo: Bienaventurados los que tiene hambre y sed de justicia porque serán saciados. Y qué significa permanecer en Él, sino tener hambre y sed de ya no ser la misma persona controlada por nuestros deseos y pasiones, estar hastiados de nuestros propios consejos, y de ser esclavizados por nuestra carne.   La verdadera libertad solo se encuentra en andar en el Espíritu, en permitirle que al estar en la Palabra, al tener tiempos de oración prolongados, individuales, en familia, al tener comunión con la iglesia, al adorar a Dios, este fruto es producido en nosotros, y una persona que manifiesta este fruto, es una persona verdaderamente libre. La verdadera victoria del creyente solo se puede tener y experimentar en una vida controlada y llena del Dios Espíritu, el parakletos de Dios.   Andar en el Espíritu es posible y necesario para el creyente, vivir en el Espíritu no es solo un privilegio, es una responsabilidad. Alguien que vive en su carne constantemente, deberá preguntarse si la fe que profesa es una fe genuina. El Señor no nos llama a tener una religión, a ser legalistas, o libertinos, nos llama a vivir en este reino de Justicia, gozo y paz en el Espíritu Santo. ¿Quieres reconocer un siervo genuino, un creyente genuino, un maestro genuino, una doctrina genuina? Checa su fruto.   La vida en el Espíritu es un estilo de vida, porque dice Pablo que si andas en el Espíritu, no hay ley que te aprisione, porque andas en sí, en la ley del amor, de la libertad. Y necesitas hacer una decisión, el día de hoy y cada día que despiertes, ¿andarás en el Espíritu o satisfarás tu carne?   Gálatas 5:13-15 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.  
  • Aug 2, 2015Gálatas 5:19-21 Las obras de la carne y lo que ésta produce
    Aug 2, 2015
    Gálatas 5:19-21 Las obras de la carne y lo que ésta produce
    Series: Gálatas

    LAS OBRAS DE LA CARNE Y LO QUE ÉSTA PRODUCE

    Gálatas 5:19 – 21

      INTRODUCCIÓN Finalmente, después de una larga pausa, seguimos con esta carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. Esta carta fue el grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Pablo dirige esta carta a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy la actual Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, o los Galos, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que Pablo fundó en su primer viaje misionero. Pablo escribió esta carta por dos causas:   1º Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, judaizantes, quienes estaban pervirtiendo y socavando el corazón mismo del Evangelio de la gracia el cual es “la justificación, la salvación por fe, y no por obras”, ellos estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, rituales, hacer obras.   Y 2º, teniendo los Gálatas fama de ser volubles e inestables, su fe y su relación fresca y sincera con Dios estaba en peligro. Estaban sucumbiendo ante el legalismo, la religiosidad, el ritualismo, comprando la idea de que practicar estas cosas era una señal de madurez, de superación espiritual, creí y fui salvo por fe, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, pero, ahora, a través de rituales, de un sistema religioso, puedo por mí mismo justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme, y mejorar mi relación con él.   De manera que Pablo se da a la tarea de mostrarnos que regresar a la ley y al legalismo no es avanzar sino retroceder, es abandonar la gracia, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras. Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, las cuales solo traen una ilusión de control, ya que este solo es externo y no tiene ningún poder para cambiar un corazón.   Esta carta tiene un bosquejo muy sencillo: capítulos 1 – 2, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia, recordándole a los Gálatas que al igual que él, ellos recibieron al Espíritu, y vieron experimentaron su poder y maravillas no por las obras de la ley, sino por oír con fe el Evangelio.   Capítulos 3 – 4, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT, respondiéndonos escritural y teológicamente a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual responde con una sola respuesta: Es por fe, no por obras, ni por guardar la ley, o ningún requisito, el único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, de Génesis a Apocalipsis, es la fe.   Nos mostró la función de la ley, la cual es encerrarlo todo bajo pecado, mostrarnos nuestra incapacidad para cumplirla y así salvarnos a nosotros mismos, y como un policía llevarnos a los pies de Cristo al, pero una vez completando su encomienda le podemos decir adiós. Nos habló de Abraham con quien hizo un pacto incondicional, que descansaba en Dios, el cual no fue cancelado al llegar la ley de Moisés, la cual sí era un pacto condicional, de cooperación mutua, el cual también terminó cuando Cristo llegó.   Nos mostró como aquel que vive basado en la ley, tiene una relación con Dios como la de un esclavo y su amo, basada en temor e inseguridad, mientras que el que vive en la gracia y ha sido adoptado por Dios como hijo a través de la fe, su relación es la de Padre-Hijo, la cual se vive en amor y en libertad. Nos enseñó cómo el legalismo y la religiosidad solo darán a luz, legalismo y religiosidad, jamás darán a luz un verdadero fruto espiritual, no así aquel que es nacido del Espíritu, el cual produce gente espiritual.   Seguimos avanzando en esta última sección, los capítulos 5 – 6, los cuales son prácticos, donde Pablo nos está enseñando cómo se vive la libertad en Cristo en la práctica. En la primera parte de este capítulo vimos cuales son Las consecuencias de escoger el legalismo y las características del que lo predica. Pablo comenzó este capítulo hablándonos de las implicaciones tan serias de escoger el legalismo, el daño tan terrible que podemos hacernos al dejarnos seducir por ritualismo, reglas, y regulaciones, y vimos también las características de los legalistas. El texto clave de esta carta es:   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   Ya definimos algunas cosas acerca de la libertad en Cristo, mencionamos el punto de vista del legalista, el cual aunque vive esclavizado y aplastado por el peso de leyes y ritos, se siente cómodo, se siente seguro dentro de los límites y parámetros que leyes, ritos o tradiciones le proporcionan, todos los haz, no hagas, toca, no toques, le ayudan a medir su espiritualidad, es dependiente de todas estas cosas para sentirse obediente o espiritual. Un legalista ve la libertad de la gracia como una oportunidad para el libertinaje, un legalista es inconcebible esta libertad en Cristo, no la puede entender porque no la conoce.   Y tenemos el otro extremo, aquellos que malentienden, malinterpretan la libertad en Cristo y la toman como libertinaje, toman la gracia como una licencia para pecar, los cuales viven como incrédulos y su excusa favorita es decir: estamos en la gracia, no seas legalista y religioso, nada que ver.   Pero, ya hemos visto cómo un cristiano genuino, alguien que verdaderamente ha sido rescatado de sus tinieblas, entiende que Cristo lo libertó del pecado, y no lo libertó para pecar, y no va a usar su libertad para esclavizarse una vez más a su pecado. El que ha nacido de nuevo sabe que es libre para amar, para servir, para llevar a cabo la voluntad de Dios, en libertad y en gozo.   También aprendimos que todo ser humano nace con una naturaleza pecaminosa, en su interior es intrínsecamente malo, no es neutral, no es bueno y su medio ambiente lo corrompe, al revés, de dentro de su corazón sale la maldad y contamina todo lo que le rodea, pero al haber nacido de nuevo, le es dada una nueva naturaleza, y una guerra interna comienza en su interior, entre la naturaleza más baja que habita en él y la nueva naturaleza que por el Espíritu Santo recibe todo aquel que cree en Cristo y nace de nuevo.   Esta nueva naturaleza es mucho más que una escala de valores o moral, o la conciencia que todos traemos por naturaleza, sino que es el mismo Dios poniendo en cada creyente el querer como el hacer, su voluntad, sus designios, sus deseos, dándonos la capacidad de obedecer, de llevarlos a cabo.   Entre estas dos naturalezas hay esta guerra, en la cual estos dos se oponen por completo, uno está enfocado en la auto gratificación a cualquier costo, y el Espíritu Santo está enfocado en la glorificación de Dios, de Cristo Jesús nuestro Señor. Y ya que estamos en una guerra, necesitamos conocer nuestras armas, necesitamos estrategias, entrenarnos y sobretodo conocer a nuestro general, en quien tenemos la victoria. Pablo ya nos dio la estrategia para vencer nuestra naturaleza pecaminosa: ignorarla, matarla de hambre y ocuparse en las cosas del Espíritu, la clave de la victoria en esta batalla, es andar en el Espíritu, la clave para vencer la carne, no es luchar contra la carne, sino es vivir en el Espíritu, ignorando la carne.   Cada creyente genuino tiene las dos, que las dos son poderosas, y que las dos producen algo en el creyente. Por lo mismo necesitas saber que en este campo de batalla, tu mayor enemigo, aún antes que Satanás o el mundo, es tu naturaleza pecaminosa, pero aún cuando en cada creyente mora el pecado, por el Espíritu, tiene la posibilidad de vencerlo.   Por eso nos es necesario aprender cuáles son nuestras debilidades, cómo pelear esta batalla, cuáles son nuestras armas, quién es nuestro comandante, levantarnos cada mañana, identificar nuestra batalla y comenzar el día en la victoria que tenemos en Cristo Jesús.   Pero, alguien podría decir: pero, Pablo, ¿podrías definirnos más claramente qué quieres decir con los deseos de la carne? Quisiera saber con claridad qué es lo que me gobierna, si el Espíritu Santo de Dios o mi naturaleza más baja. Es muy importante conocer esto, ya que la Biblia define el carácter de una persona por su conducta externa.   Por eso el Señor dijo: en esto conocerán que son mis discípulos: si tuviesen amor los unos por los otros. Ya hemos hablado de que hay tres tipos de personas, los que creen, los que no creen y los que creen que creen, de manera que estos próximos textos nos ayudarán a saber dónde estamos, y no para condenarnos si no estamos donde creíamos que estábamos, sino para decidir comenzar a estar en el lugar correcto.   ¿Se acuerdan en Juan 8? Jesús les dijo a los fariseos que se creían hijos de Abraham: si fueran hijos de Abraham, las obras de Abraham practicarían, en primer lugar, creerían en mí, no querrían deshacerse de mí. Y más adelante les dijo ustedes son de vuestro padre el diablo, porque quieren matarme, él es homicida y ha sido homicida desde el principio, no practican las obras de Abraham que creía en mí, sino las obras de su padre el diablo.   De manera que podríamos poner estas dos listas y decidir en cuál de ellas es en la que perseveramos, en la que estamos cotidianamente, las obras de quién practicamos, si las obras de un Dios lleno de gracia, misericordia y amor, o las obras de un Satanás lleno de toda maldad. ¿Qué produce nuestra carne y qué produce el Espíritu en nosotros? ¿Hacia qué lugar nos lleva la auto gratificación que la carne exige y hacia qué lugar nos lleva el fruto que el Espíritu Santo produce en nosotros? ¿Cuál es el campo enemigo por el cual no debo ni siquiera acercarme? ¿Estoy en él, o debo dar un paso hacia fuera y abandonarlo?   Por eso yo titulé este mensaje: LAS OBRAS DE LA CARNE Y LO QUE PRODUCEN. Con la ayuda de Dios hoy estaremos viendo estas, y la semana entrante nos enfocaremos en el fruto del Espíritu, demos lectura:   I. Las obras de la carne no se pueden esconder. Gál 5:19a Y manifiestas son las obras de la carne, Pablo está por darnos una lista de 17 obras de la carne, estas son obras a las cuales resultan de entregarnos a nuestra naturaleza más baja. Si checas el versículo 21, dice: “y cosas semejantes”. Lo cual implica que esta lista no es exhaustiva, sino que el repertorio de la carnalidad, la maldad, es mucho más grande.   Y dice Pablo, las obras de la carne son manifiestas, es decir, no se pueden esconder, son evidentes, nadie que esté practicando regularmente estas cosas, es decir que su estilo de vida esté caracterizada por estas cosas, puede decir: “tu no conoces mi corazón, cómo me puedes decir que no conozco a Dios, o que no tengo una relación con él, yo lo conozco a mi manera”. Exactamente, es tan a tu manera que no es con Jesucristo el Salvador del mundo con quien tienes esta relación, sino con un dios hecho tu manera. Es decir, tu conducta hablar directamente de lo que hay en tu corazón, Jesucristo dijo:   Mar 7:20-23 Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. 21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.   Si tu dices: Chuy, ¿de qué hablas? Soy una persona muy religiosa, cumplo cada domingo y con cada fiesta religiosa, mira, además estas son mis credenciales, mis títulos, mis diplomas, por favor Chuy, mira la posición que desempeño en la iglesia, enseño, sirvo, pego duro, masco chicle, y todo lo demás tururú. O por otro lado podrías hablar con todo el idioma cristiano, y cada vez que te vemos tienes una sonrisa gigante, y cara de santidad, y te preguntamos y dices: bendecido, en victoria, en gozo, y todo lo que pisen mis pies es mío, ya que la unción me persigue y a quien quiero la doy, bueno, la siguiente lista nos puede decir si verdaderamente andas o no en el Espíritu, si estás verdaderamente dirigido y fortalecido por el Espíritu Santo.   Estas obras de la carne son la expresión externa, son visibles en alguien que está cediendo a los apetitos de su carne, y podrá presumirse religioso o ungido, pero si estas obras son las que caracterizan su conducta, realmente está mostrando que no está caminando, no está progresando, no está siendo dirigido y fortalecido por el Espíritu Santo. Sepamos esto mis hermanos, el Espíritu Santo jamás guiará a una persona a ninguna de estas acciones, situaciones o circunstancias, Alguien que es guiado por el Espíritu, jamás podría decir que es Dios o su Espíritu es el que le está guiando a alguna de estas cosas.   Ahora, todo ser humano batalla con estas obras de la carne, estoy seguro que en alguna u otra área te estarás identificando, el punto es que identifiques si ocasionalmente caes en alguna de estas obras de la carne, o si tu vida está caracterizada por este estilo de vida, son dos cosas muy diferentes, el creyente puede caer, pero, se levanta, no puede permanecer caído por mucho tiempo, sin embargo el no creyente vive en el piso, subyugado por su naturaleza pecaminosa.   Le pido a Dios que podamos identificar y poner un alto en aquellas áreas de nuestra vida en las que todavía vivimos como esclavos y no estamos disfrutando de la libertad a la que Cristo nos ha llamado, ya que si no lo hacemos estaremos en un gran peligro. Para un mejor entendimiento, vamos a dividir estas 17 obras de la carne en cuatro grupos: Pecados sexuales, Pecados de falsa adoración o religiosos, Pecados Interpersonales, y pecados sociales. Veamos el primer grupo:   a) Es evidente en pecados sexuales. Gál 5:19b que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, El primer lugar hacia donde nunca nos llevaría el Espíritu Santo, es hacia estos pecados sexuales, adulterio, fornicación, inmundicia o lascivia. Todo lo contrario, todas estas son obras de la carne que se oponen por completo al deseo del Espíritu, estas cosas jamás glorificarán a Dios, por el contrario, lo blasfeman y pervierten lo que él creó para nuestro deleite, gozo y bendición.   En algunas versiones adulterio de este versículo y homicidios en el versículo 21 no están, pero definitivamente sí están en la Biblia, el Señor Jesucristo enseñó de los dos muy claramente en el sermón del monte, y definitivamente tienen todo que ver. Pablo usa la palabra fornicación, la cual es utilizada en la Biblia para representar todo pecado sexual, desde el sexo fuera del matrimonio, antes del matrimonio, la homosexualidad, el incesto, el bestialismo, la prostitución, pedofilia, y todo lo que tenga que ver con pecados de este tipo.   Ahora, todo esto no es sino una perversión del sexo, el cual Dios creó para nuestro deleite y gozo, él promete bendecirnos en esa área, pero, en el marco bíblico del matrimonio. Esto es algo que necesitamos poner a la luz, Satanás no es el antagonista de Dios, es decir, no hay tal lucha cosmica entre las fuerzas del mal y las fuerzas del bien, eso es filosofía humana, y no lo enseña la Biblia, hay un solo Dios y un solo creador de todo: Dios mismo, y Satanás no es sino un ser que Dios creó perfecto y bueno, pero que por sí mismo decidió corromperse.   Es importante notar esto porque Satanás no es creador, él no creó emociones, sentidos, felicidad, todo aquello con lo que nuestro cuerpo está equipado para poder disfrutar y sentirnos bien, lo que hace Satanás es hacer uso de nuestra naturaleza pecaminosa y pervertir todas estas cosas que Dios creó, utilizándolas para blasfemarlo, para ofenderlo, para ensuciar todo aquello que Dios creó, dice la Palabra:   Stg 1:17 Todo lo que es bueno y perfecto desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.   Nuestra carne, la filosofía de este mundo y Satanás, se han encargado de pervertir y utilizar todo lo bueno que Dios ha creado y la capacidad de disfrutar, para blasfemarlo, de hecho una de las cosas que el infierno no tendrá es esto, la capacidad de disfrutar de algo, todo será desesperanza, dolor, angustia, es una mentira ese rollo de que en el infierno es como un antro de vicios, en absoluto.   Quisiera que no confundiéramos estos pecados sexuales con el sexo, estos pecados son la perversión de lo que Dios creó y bendice en el santo estado del matrimonio, dice la Palabra entre muchos otros textos:   Pro 5:18-19 Que tu esposa sea una fuente de bendición para ti. Alégrate con la esposa de tu juventud. 19 Es una cierva amorosa, una gacela llena de gracia. Que sus pechos te satisfagan siempre. Que siempre seas cautivado por su amor. (NTV) Hebreos 13:4 Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.   El marco bíblico de medición en cuanto al pecado sexual, es el santo estado del Matrimonio, donde las relaciones sexuales, son una bendición dada por Dios, una expresión del amor provista por Dios. Y estos pecados sexuales denuncian lo que no es el estado ideal de Dios con respecto a la intimidad física de una pareja, y que tarde o temprano traerán consecuencias, esclavitud, decepción, dolor, traición.   Si las lees te podrás dar cuenta que no son sino el tema principal de la televisión y el cine de hoy en día donde diabólicamente se ha hecho a un lado por completo el matrimonio, y donde se utilizan todos estos pecados para dar raiting a cualquier programa televisivo, una vez que éste comienza a perder interes. Chequemos la palabra en griego de cada uno de estos pecados:   1. Adulterio es la palabra Moijeía en griego. Significa violación del contrato civil y del pacto matrimonial por infidelidad sexual.   Viendo algunas encuestas en internet, pude leer que más del 50% de la gente casada en USA han aceptado tener una relación adúltera, es decir, más del 50% sin contar los que no fueron encuestados y los que mintieron pensaron que el adulterio es algo aceptable, imagínate, bueno, pues sabe que el Espíritu Santo jamás te va a guiar a decir: “es que tengo un nuevo amor, porque el que tengo ahora, ya no lo siento, sencillamente, se acabó, pero ahora espero que Dios bendiga esta nueva relación. Pues te digo, que la Palabra de Dios dice así:   Pro 6:27-32 ¿Puede alguien echarse brasas en el pecho sin quemarse la ropa? 28 ¿Puede alguien caminar sobre las brasas sin quemarse los pies? 29 Pues tampoco quien se acuesta con la mujer ajena puede tocarla y quedar impune. 30 No se desprecia al ladrón que roba para mitigar su hambre; 31 pero si lo atrapan, deberá devolver siete tantos lo robado, aun cuando eso le cueste todas sus posesiones. 32 más que golpes y vergüenzas, y no podrá borrar su oprobio. (NVI)   ¿Sabes cuál era el castigo en el AT por adulterio o fornicación? Morir apedreado, imagínate qué sucedería si hoy pusieran esa ley. Aún aquellos que no han tocado otra mujer, pero que la han deseado en su corazón, aquellos que ven pornografía en cualquiera de sus tipos, todo eso según Cristo ya cometiste adulterio en tu corazón. Y es algo que deshonra, pervierte el precioso don de la sexualidad creada por Dios, y que al final solo trae vergüenza, dolor, quebranto y tarde o temprano pagarás, por eso, te llegará la factura. Otro pecado sexual al que el Espíritu jamás te llevará, es la fornicación:   2. Fornicación - Porneia. La raíz de la palabra pornografía, esta palabra incluye cualquier tipo de inmoralidad sexual, desde prostitución, bestialismo, incesto, homosexualismo, pero en especial podemos encajarla en actividad sexual prematrimonial, cualquier tipo de actividad sexual prematrimonial o extramarital fuera del marco bíblico. Es decir tener los privilegios del matrimonio pero sin el compromiso del pacto.   Hoy en día qué común es esto, gente que vive en unión libre, escuelas llenas de jóvenes teniendo sexo ilícito, abortos por doquier, enfermedades venéreas, jovencitas embarazadas, niños condenados a vivir sin padres, o a tener padres que no están listos para instruirlos, matrimonios mal fundamentados que comienzan al revés, pretendiendo hacer el sexo su vínculo, y a la misma vez su dios, cuando el sexo en antes del matrimonio, no solo es una afrenta y perversión de lo que Dios creó, sino que lejos de ser una bendición se convierte en un estorbo y rompe toda capacidad de verdadera intimidad, trayendo a corto plazo problemas tremendos en un matrimonio, por no entender su propósito.   El Espíritu Santo jamás te va a llevar a este pecado sexual, es tu carne la que te va a incitar a deshonrar a Dios, a equivocarte haciendo esto para robarte la capacidad de encontrar el verdadero amor, la verdadera intimidad, respeto, fidelidad, y una sexualidad saludable. El único lugar donde el sexo cumple con su propósito de bendición y deleite es dentro del pacto matrimonial.   Dios diseñó el sexo para unir a una pareja espiritual, emocional, y físicamente, hasta que la muerte los separe, es un ingrediente que Dios creó para que un matrimonio experimente esta intimidad, unidad, dependencia de ser una sola carne, es como estar pegando y despegando dos hojas con pegamento, se pierde la capacidad de pegar, y además estás pegándote y despegándote de alguien a quien no conoces.   Es tan dañino, y el diablo lo sabe, y tu carnalidad arranca hacia allá, exactamente al lado contrario de lo que Dios desea, es lo que aprendimos la semana pasada. ¿Por qué crees que una pareja que está en fornicación se le da tan fácil estar teniendo sexo, y una vez que se da el matrimonio cada vez tienen menos sexo, y comienzan a pensar en el adulterio. Mis hermanos, no es una cuestión de ADN, o psicología, es tu naturaleza pecaminosa que siempre te empujará a no obedecer a Dios, sino a blasfemarlo con tu conducta. La siguiente obra de la carne es la inmundicia:   3. Inmundicia, es la palabra Acatarcia en griego. Significa suciedad, falta de pureza, es el antónimo de Catarsis, el cual es un término médico para referirse a limpieza, purificar algo de inmundicia. Esto se practica en los grupos de auto ayuda, donde la gente habla de sus malas acciones con el fin de limpiar su corazón.   Esta es una condición del alma y la mente, donde éstas están sucias, o dan cabida a la suciedad, a la impureza, aquí es donde alguien podría decir, yo nunca le he sido infiel a mi esposa o a mi esposo, pero, qué tal en tu pensamiento, el Señor llamó adulterio el codiciar a la mujer o al hombre de tu prójimo con tus ojos y con tu corazón. ¿Qué me dices del llamado ciber sexo? Cuanta perversión y diversidad puedes encontrar en Internet para saciar, y llevara cabo todo tipo de pensamiento de impureza.   Una mente llena de este tipo de pensamientos sucios, y por si fuera poco a Biblia asocia estos pensamientos con espíritus inmundos, de manera que esta actividad mental es también una obra demoniaca. En esta obra de la carne es donde se conciben cualquier tipo fornicación, dando a luz adulterio, incesto, pedofilia, etc.   Mientras que el Espíritu hace todo lo contrario, él está ahí para con la Palabra y su poder reprogramar nuestros pensamientos, nuestros impulsos y purificar nuestra mente y alma. La siguiente obra de la carne, o pecado sexual es la lascivia.   4. Lascivia, Aselgeia en griego. Significa ausencia de freno, disolución, falta de control, se traduce también como libertinaje.   A diferencia de las otras tres, esta no es una actividad, tampoco una condición de impureza, esta más bien es una actitud, una disposición del corazón. Alguien entregado a esta obra de la carne, es el tipo de persona que ya no le importa en absoluto si la gente se da cuenta o no de sus actividades fornicarias, es alguien que pierde la vergüenza, y cae en cinismo, no le importa ser visto.   Esta obra de la carne potencializa al máximo el adulterio, o cualquier pasión desordenada del alma, un padre de familia quien puede tener abiertamente dos familias, un mujeriego, alguien totalmente desordenado rodeado de todo tipo de desenfreno. El tipo de personas que entregados a su lascivia, pueden hacer cosas vergonzosas en público o sin público, ¿los conoces? Yo los conozco y los conocí, en mi propia vida antes de Cristo.   En Efesios 4:19, podemos ver retratada a una persona abandonada en su lujuria, la cual se potencializa por esta aselgeia, falta de control, dice:   Efesios 4:19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. La NVI lo traduce así: Efe 4:19 Han perdido toda vergüenza, se han entregado a la inmoralidad, y no se sacian de cometer toda clase de actos indecentes. (NVI)   Ningún cristiano será guiado por el Espíritu Santo a vivir una vida de libertinaje, ningún líder espiritual genuino guiará a su gente a vivir una vida de libertinaje jamás. De hecho vimos la semana pasada que el libertinaje es una característica de los falsos maestros, dice la Palabra:   Jud 1:4 El problema es que se han infiltrado entre ustedes ciertos individuos que desde hace mucho tiempo han estado señalados para condenación. Son impíos que cambian en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan a Jesucristo, nuestro único Soberano y Señor.   2 Pe 2:12-14 Esos falsos maestros son como animales irracionales que viven por instinto y nacen para ser atrapados y destruidos. Se burlan de lo que no entienden e igual que animales serán destruidos. 13 Su destrucción será la recompensa que recibirán por el daño que han causado. A ellos les encanta entregarse a los placeres perversos a plena luz del día. Son una vergüenza y una mancha entre ustedes. Se deleitan en el engaño incluso mientras comen con ustedes en las reuniones de compañerismo. 14 Cometen adulterio con sólo mirar y nunca sacian su deseo por el pecado. Incitan a los inestables a pecar y están bien entrenados en la avaricia. Viven bajo la maldición de Dios. (NTV)   2 Pe 2:17-19 Estos individuos son tan inútiles como manantiales secos o como la neblina que es llevada por el viento. Están condenados a la más negra oscuridad. 18 Se jactan de sí mismos con alardes tontos y sin sentido. Saben cómo apelar a los deseos sexuales pervertidos, para incitar a que vuelvan al pecado los que apenas se escapaban de una vida de engaño. 19 Prometen libertad, pero ellos mismos son esclavos del pecado y de la corrupción porque uno es esclavo de aquello que lo controla. (NTV)   Recordemos, libertad no es hacer lo que a mi naturaleza pecaminosa se le antoja, ese es libertinaje, y lo que hace es precisamente dejarme en esclavitud. Libertad es por el Espíritu Santo, por el lavamiento de la Palabra de Dios, tener el poder para ser fiel a tu esposa, para guardar tus ojos, tus manos, tu corazón, tu pensamiento, tu alma, guardarlos de relaciones falsas, de una vida sexual inmoral y encontrar en esta libertad en Cristo, el gozo y la alegría de tu corazón, que falsamente el sexo ilícito, las drogas, el éxito y el dinero te ofrecen.   Hay algo que no debes olvidar, aún cuando no somos el tipo de iglesia que pretenda regular tu conducta, y no lo hacemos porque creemos firmemente que si realmente eres creyente en Cristo, tienes en tu interior al Espíritu Santo hablándote y transformándote, y no queremos interferir con su trabajo.   Definitivamente sí procuraremos mostrarte y exponerte a la perfecta palabra de Dios, así como hoy, a la cual harías bien en poner atención y obedecer, pero también sabe que nosotros no vamos a ser permisibles a estas conductas, siempre las denunciaremos, y si te dices nuestro hermano en Cristo, te exigiremos cuentas al respecto. Ahora vayamos al siguiente grupo:   b) Es evidente en pecados de falsa adoración o religiosos. Gál 5:20a idolatría, hechicerías, Este es otro resultado de aquel que vive entregado a su carne, el Espíritu Santo jamás nos va a guiar a la idolatría, la idolatría es producto de nuestra carne, y ¿qué es la idolatría?   1. Idolatría, eidolatreia: dos palabras, eido, que significa imagen o figura, y latreia, que se traduce adoración, o servicio religioso. Servicio a imagen o a falsos dioses.   Tanto la idolatría como la hechicería se relacionan con la religión de fabricación humana, y es también un producto de nuestra carne, como lo hemos visto por todo Gálatas, toda religión humana se basa en el esfuerzo individual, en una insistencia pecaminosa del hombre en que por esfuerzo propio puede hacerse a sí mismo aceptable ante un dios que ha concebido en su propia mente, por medio de sus méritos y esfuerzos.   Una religión humana de obras va totalmente en contra del evangelio de la gracia divina, del Evangelio, el cual insiste en nuestra incapacidad pero, en la misericordia total de Dios para salvarnos y hacer lo que nosotros jamás pudimos hacer.   Otra causa por la cual a nuestra carne le encanta ir tras la idolatría, es porque en última instancia, el dios detrás de cualquier ídolo, dígase imagen, actividad, o persona, es la misma persona que lo adora. Mi ídolo, cualquiera que este sea sirve no a los propósitos de Dios, sino a mí mismo, él está para servirme, para darme lo que yo creo que necesito y merezco, y si no lo hace, lo pongo de cabeza, o busco otro que me sirva mejor. De hecho por alguna extraña razón mis ídolos a quien más se parecen es a mí, porque son un retrato de mí mismo. Aquí hay otros textos que nos hablan bastante de la idolatría:   Colosenses 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;   Mat 6:19-21, 24 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón… 24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.   Cualquier cosa o actividad en la cual tienes tus apegos, de la cual piensas que depende tu vida, en la cual confías para vivir, para ser feliz, a la cual entregas, tiempo, salud, vida, por la cual te desgastas con pasión y a la cual sirves, si no es Dios, es otra cosa, y o necesariamente una imagen, pueden ser, alguna adicción, el sexo, tus hijos, tu trabajo, tus hobbies, tu dinero, tu ministerio, eso puede ser tu ídolo, porque es a quien sirves, y es a quien necesitas para sentirte seguro y feliz, y si no es Dios, es un ídolo, y tarde o temprano tu ídolo se va a convertir en tu esclavizador.   Por eso dice: donde esté tu tesoro ahí estará también tu corazón, cualquier cosa que sacie los deseos de tus ojos, de tu carne y provea para la vanagloria de tu vida, ¿qué nos manda el Señor? ¿Hacia dónde nos lleva el Espíritu? Dice en Lucas:   Luc 12:29-32 »No se inquieten por lo que van a comer o lo que van a beber. No se preocupen por esas cosas. 30 Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos en todo el mundo, pero su Padre ya conoce sus necesidades. 31 Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás, y él les dará todo lo que necesiten. 32 »Así que no se preocupe, pequeño rebaño. Pues al Padre le da mucha felicidad entregarles el reino. (NTV)   ¿Quieres ver una prueba más de cuál es el dios verdadero detrás de la idolatría? Mira lo que le dijo Samuel al desobediente Saúl:   1 Sa 15:23 La rebeldía es tan grave como la adivinación, y la arrogancia, como el pecado de la idolatría. Y como tú has rechazado la palabra del SEÑOR, él te ha rechazado como rey.»   ¿Qué puso Saúl por encima de la Palabra del Señor? Su propia palabra, para Saúl, lo que él pensaba, “en su muy particular manera de pensar”, que de particular no tiene nada, todo pecador piensa igual, para su santo. “En mis muy particulares convicciones, yo creo, yo pienso, yo siento”. Todo eso fue más importante para Saúl, ¿por qué? Por que cantó la preferida de los mexicanos, con dinero y sin dinero, hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley, en otras palabras, soy un pobre diablo que no tengo ni donde caerme muerto, pero sigo siendo el rey. O tengo todo lo que este mundo dice que debe tener un triunfador, y por eso soy el rey.   Satanás dijo a Eva y a Adán, el día que coman de este fruto conocerán el bien y el mal y serán “como dios”. Ese es el corazón de la idolatría, ídolos que se parecen a mí, que sirven a mis propósitos, y sobre todo a los deseos de mi carne, a la codicia de mis ojos, y cumplen con la vanagloria de la vida, me hacen ser el dios que este mundo engañosamente me hace creer que soy. Eso sí, me hacen sentir muy religioso, muy moralista, pero así como los fariseos, mi corazón está a kilómetros de lejanía del corazón de Dios.   El primer mandamiento de todos es no adorar otra cosa que no sea Dios, y nos manda a amar a Dios y entregarle todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas, lo cual implica entregarle todo nuestro ser, nuestra vida, todo lo que somos, en total dependencia y confianza. Alguien que adora a Dios lo sirve, pero, no solo en la iglesia, sino que es un estilo de vida, sirve a los propósitos de Dios, a su voluntad, a sus deseos, ya no vivimos nosotros más vive Cristo en nosotros, ya no se trata de nuestros sueños, metas o propósitos, sino los suyos, porque realmente un muerto no los tiene, a esto nos guiará el Espíritu Santo.   Una obra más de la carne, un producto más de nuestra naturaleza pecaminosa sería:   2. Hechicerías, Pharmakeia: De donde viene la palabra farmacia, fármacos o drogas. En aquellos tiempos, era muy común el uso de estupefacientes para invocar demonios, para inducir a un transe y comunicarse con el mundo “espiritual”. En la magia y la brujería se usan los estupefacientes, por ejemplo los hongos, el peyote, diferentes toxinas que inducen a estos transes.   Este es el otro extremo de la idolatría, en el capítulo 28 de 1 Samuel, vemos al rey Saúl acudiendo a una adivina por ayuda, de hecho la idolatría de Israel muchas veces tuvo este sentir: vamos a unirnos a los dioses locales para que nos vaya bien, ya que Jehová no hace lo que queremos. La hechicería tiene todo que ver con este rollo de: mejor haz un pacto con el diablo, con la muerte, con los espíritus malignos para ellos te ayuden, así tienes el mal de tu lado, y como es tu aliado, no te va a hacer mal a ti.   Nada que ver, porque Satanás vino a robar, matar y destruir, y al final no te ama porque vayas de su lado, te aborrece, y te va a destruir, cada vez que piensas en ese tipo de cosas, es ir directamente al terreno de Satanás. Por eso Dios aborrece la adivinación, el espiritismo, brujería, y todo lo que tenga que ver con este tipo de cosas, lo cual está lleno de engaño, no te va a ayudar, te va a esclavizar con temor al diablo y te va a hacer blasfemar a Dios, a quien realmente debes temer, y es totalmente contrario a lo que Dios dice, la Palabra dice así:   Deu 18:9 »Cuando entres en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, ten mucho cuidado de no imitar las costumbres detestables de las naciones que viven allí. 10 Por ejemplo, jamás sacrifiques a tu hijo o a tu hija como una ofrenda quemada. Tampoco permitas que el pueblo practique la adivinación, ni la hechicería, ni que haga interpretación de agüeros, ni se mezcle en brujerías, 11 ni haga conjuros; tampoco permitas que alguien se preste a actuar como médium o vidente, ni que invoque el espíritu de los muertos. 12 Cualquiera que practique esas cosas es detestable a los ojos del SEÑOR. Precisamente porque las otras naciones hicieron esas cosas detestables, el SEÑOR tu Dios las expulsará de tu paso. 13 Sin embargo, tú debes ser intachable delante del SEÑOR tu Dios. 14 Las naciones que estás por desplazar consultan a los adivinos y a los hechiceros, pero el SEÑOR tu Dios te prohíbe hacer esas cosas». (NTV)   La idolatría, adoración a imágenes o la hechicería, adoración a demonios, lo cual es lo mismo, es un lugar al que el Espíritu Santo jamás te va a llevar. ¿Puedes identificar en tu vida, fuera de Dios, lo que te trae seguridad, felicidad, relajamiento, etc.? ¿Estás dispuesto a renunciarlo y a comprobar que en Cristo y en su Espíritu tienes eso y más? Veamos el tercer aspecto:   c) Es evidente en pecados interpersonales. Gál 5:20b enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, Aún cuando se puede leer en los ojos y la actitud de una persona, el adulterio y la lascivia, o la esclavitud al temor y a las mentiras del idólatra. Estos dos primeros aspectos pueden no ser tan evidentes, porque sabemos ocultar muy bien este tipo de pecados, aunque la muge sale a la superficie tarde o temprano, pero ¿qué tal estos? Nos son mucho más conocidos porque convivimos con ellos a diario, son las obras de la carne en nuestras relaciones humanas. El Espíritu Santo jamás nos guiará hacia aquí.   Por el contrario, alguien que vive entregado a su naturaleza pecaminosa, estas obras de la carne serán evidentes en todas sus relaciones interpersonales, amistades, su ambiente de trabajo, su dinámica familiar, en la iglesia, etc. En todo lugar donde se desenvuelve su entorno relacional estará caracterizado por estas obras de la carne:   1. Enemistades, ecthra En su forma pasiva odio, y en su forma activa hostilidad, antagonismo. Satanás es enemigo de Dios, lo odia, odia su gloria, su santidad y aquellos que quieran reflejar su gloria y su santidad, no hay lugar para la comunión. Lo contrario a la amistad genuina, pacífica, llena de amor, con la motivación de hacer el bien, de disfrutar de la compañía. Es alguien que por un odio interno, por amargura, nunca puede llevar la fiesta en paz, sus relaciones siempre tiene que acabar en un conflicto, por lo que esta actitud de enemistad desemboca, o progresa en pleitos:   2. Pleitos, Eris Altercado o pelea, entre cónyuges, hermanos, amigos o compañeros de trabajo. Pleitos que desembocan de este odio en el corazón, el pretexto puede ser lo que sea, pero hay pleito por el odio que hay en el corazón, el odio de unos contra otros, por eso dice la Palabra:   Efe 4:31-32 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.   Es alguien que al satisfacer los deseos de su carne decide no perdonar, y por consiguiente se llena de amargura y odio, lo cual se desencadena en estos pleitos, llenos de enojo, ira, gritería, maledicencia y toda malicia. Los pleitos no son una cosa pequeña, son una obra de la carne, no es que “todo mundo se pelea”.   Otro lugar a donde jamás nos llevará el Espíritu Santo es a los celos, en griego es la palabra Zelos, esta palabra es diferente a la palabra celos en castellano, se parece más a nuestra palabra envidia, y significa arder, viene también de la palabra zeo que significa fervor, estar ardiendo por lo que no es tuyo, deseo por tener lo de otros, desde el esposo o esposa, el auto, la casa, el trabajo, la circunstancia, el ministerio, el perro, la camisa, los tenis, el cuerpo.   Es la clásica actitud de: ¿por qué eres tan malo conmigo Señor y tan bueno con los demás? Si tan solo tuviera la vida de tal o cual persona, todo sería diferente, no más con que me dieran una tercera parte de su dinero, ¿por qué yo no tengo su voz, sus ojos, su habilidad? Cuando Dios nos ha repartido algo a cada persona, solo que Satanás te engaña, haciéndote pensar que a ti te tocó bailar con la más fea. Y estos celos también se convierten en amargura, en especial contra Dios, y llegan a desencadenar en el siguiente pecado:   3. Iras, Thumos De “tuo”, que significa fuego. Perder el control con explosión de Ira, cuando somos guiados por la carne, estas explosiones de ira son muy comunes y ¡causan mucho daño! Arrebatos incontrolables de ira que pueden convertirse hasta en homicidio. De hecho el Señor dijo que solo con que nos enojemos contra nuestro prójimo, ya somos homicidas, ya que lo único que nos hace falta es una pistola, o un cuchillo. Nadie guiado por el Espíritu Santo, jamás va a tener estos arrebatos de ira incontrolables.   4. Contiendas, Eritheia Provocación, intriga, facción, deseo de ponerse adelante, rivalidad voluntariosa en busca de promoción o recompensa, formar partidos por ambición, fraccionar, dividir el cuerpo buscando lo propio, ventajosa y egoístamente, tratar de conseguir seguidores. Alguien que provoca para que vean “qué bueno es él y que malos son los otros”, es un deseo de autopromoción, buscar aplauso, reconocimiento, recompensa o salario, una actitud jactanciosa, soberbia y arrogante.   Exactamente lo opuesto a la actitud de Jesucristo, dice la Palabra en Filipenses 2: Flp 2:3-4 No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. 4 Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás. (NVI)   Si eres guiado por el Espíritu, no vas a buscar reconocimiento, sino darle la gloria al Señor, reconocerle a él. Generalmente falsas expectativas, motivaciones equivocadas de reconocimiento o remuneración producen esto, te llevan a amargarte y a buscar contiendas.   5. Disensiones, dixostasia De dos palabras, Dis-doble y stasis-posesionarse. Aferrarse a una controversia, la actitud de aquellos que por ejemplo, buscan una controversia en la Biblia y se aferran y se entregan siempre a un espíritu de discusión, nunca están contentos, siempre tienen algo que decir, hacer polémica, nunca pueden encontrar unidad de pensamiento ni en la Palabra, ni en ningún lugar, siempre contradiciendo. Esa no es sabiduría, es una obra de la carne, alguien sabio, es alguien humilde, no alguien que siempre está presumiendo de lo que supuestamente sabe.   6. Herejías, Hairesis Elección u opinión a fin de seccionar, sectarizar o hacer partido. Un hereje no es el que tiene cruces invertidas, es alguien que busca una doctrina, y la infla para hacer un grupo y si no estás ahí, estás condenado. Tomo una doctrina de la Biblia, la inflo y toma proporciones de secta, por ejemplo los dones del Espíritu, el guardar el sábado, etc.   Tanto, contiendas, disensiones y herejías son obras de la carne que promueven la división, el Espíritu Santo jamás nos guiará a la división, siempre nos llevará a la unidad, pon especial atención en que todas estas comienzan con un corazón lleno de amargura, no conforme, enojado con sus circunstancias, con la sociedad, con su prójimo, especialmente enojado con Dios. Por haberse dejado engañar por Satanás, quien le engaña haciéndole pensar que merece más y que no merece lo que le sucede, todo es injusto.   Cuando Dios es bueno, siempre bueno, cuando no merecemos nada, cuando ni el aire que respiramos merecemos, pero Dios en su gran bondad nos lo concede, y nos entrega su propia vida, y su bendición.   Gál 5:21a envidias, homicidios, Las últimas dos producciones de los deseos de la carne en esta lista son envidias y homicidios.   7. Envidias, fdsonos Celos son el ardiente deseo por lo que no es tuyo, pero envidias es el disgusto, la rabia al saber la prosperidad de otros, ¿por qué le va tan bien a él y tan mal a mí? O Señor, ¿porqué a él lo bendices tanto y a mí me olvidas?   La palabra nos enseña que esta obra de la carne fue la que llevó a Jesucristo a la cruz, sus enemigos le entregaron por envidia. Ser envidioso, no es algo sin importancia, es algo contralo que todos tenemos que luchar, no es natural en nosotros alegrarnos por la bendición de otros, es natural enojarnos y arder de envidia, pero, tenemos que ignorar esta obra de la carne y entregarnos al Espíritu, mira lo que dice la palabra en Proverbios 14:   Pro 14:30 El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos. Dijo Salomón, el hombre más exitoso, y próspero que ha existido, que al final de sus días se alejó de Dios:   Ecl 4:4 He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.   El éxito de las personas produce envidia, la cual es como un cáncer que acaba al que la abraza, nunca el Espíritu te va a llevar a tenerla, todo lo contrario al amor, el cual se goza de la justicia, del bienestar de otro, de la prosperidad del otro. Y la última de esta producción de la carne:   8. Homicidios, fonos Asesinar, matar, yo creo que este es el desenlace de un corazón que le dio rienda suelta a todos estos pecados interpersonales, que comienzan con una falta de perdón, amargura, y se convierte en una enemistad y pasando por todo este proceso y terminan en homicidio. Y el Señor enseñó que no tienes que jalar el gatillo para matar a alguien, con solo odiarlo ya eres un homicida, mis hermanos, qué peligroso es andar, entregarnos a nuestra carne.   ¿Qué de estas obras de la carne es lo que caracteriza tus relaciones interpersonales? ¿Qué áreas de tu carne necesitas crucificar?   d) Es evidente en pecados sociales o colectivos. Gál 5:21b borracheras, orgías.   1. Borracheras, Médse Intoxicación de cualquier fuente, cualquier tipo de droga intoxicarte, dice la Palabra:   Efe 5:18 No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu. (NVI)   Muchos de nosotros sabemos a qué terrible degradación y vergüenza puede llevar una borrachera colectiva, donde hay drogas y todo tipo de estupefaciente, puede haber de todo, dese violaciones y muerte, hasta desencadenar en desenfreno, nuestro último pecado colectivo:   2. Orgías, Komos Orgías es el desenfreno que acompaña y produce la embriaguez, el debralle, la fiesta, lo cual puede terminar en lo que sea. Romanos 13:13 lo traduce “glotonerías” y lo asocia con borracheras. Dice la Palabra:   Rom 13:13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia.   ¿Te das cuenta cómo estas obras de la carne siempre están asociadas? Mis hermanos, necesitamos siempre cuidar nuestras reuniones de compañerismo, necesitamos cuidar nuestra boca, y pensar siempre muy bien lo que vayamos a decir o a hacer, si edifica, dilo, si no edifica mejor no lo digas, el verdadero gozo y unidad no los trae una reunión bien divertida donde todos nos reímos, es el Espíritu y su amor entre nosotros lo que verdaderamente trae gozo, unidad, y sobretodo edificación.   Mucho cuidado cuando en tus reuniones, de repente le empiezan a subir al tono de las bromas, el color de los chistes, comienzan a sonar palabrotas, de repente una budlit porque ya se armó, y porque te sientes muy libre y open mind. Y tus reuniones se convierten en una comedera de hermanos, chismes, murmuraciones, crítica, queja, cuidado, eso es desastroso, aléjate de este tipo de gente, no te hace bien.   Con estos pecados colectivos, podemos entender que todo cuenta, lo que puede ser una gran bendición, se convierte en un tropiezo para muchos, cuida tus reuniones, sea con tu familia en la fe o con tu familia en la carne o con tus amigos. Podrías estar pecando colectivamente con muchas de estas obras de la carne y trayendo mucho tropiezo en lugar de edificación. Necesitamos no solo tener vidas llenas del Espíritu, sino reuniones llenas del Espíritu, dice la Palabra: Ef 4:29-30 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.   Checa cuál es la dinámica en tus reuniones sociales, si son caracterizadas por ser edificantes, o solamente son divertidas y carnales y tal vez tropezadoras. Identifica en cada una de tus reuniones si se da el fruto del Espíritu o reinan las obras de la carne. Mis hermanos, si estás encontrando que hay algunas áreas de tu carne que no has rendido al Espíritu Santo, al Señorío de Cristo, toma tiempo para orar, para ser controlado por el Espíritu Santo y en comunión con Dios, en acción de gracias pon esa carne no rendida al Señorío de Cristo. Y termina Pablo:   e) Su práctica habitual, o cotidiana, no ocasional definen a alguien que no ha nacido de nuevo. Gál 5:21c y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Cosas semejantes, nos indica que esta lista de obras de la carne no está completa, tenemos un gran repertorio en cuanto a la maldad, hay otras listas, en 1 Corintios 6, en romanos 1, en 2ª Corintios 12, pero es necesario poner un alto en aquellas áreas de nuestra vida en las que todavía vivimos como esclavos. Y de pronto pensamos, pero, ¿quién no ha batallado o batalla con alguna de estas áreas? ¿Pablo estás diciendo entonces que nadie va a heredar el reino de Dios? No, la palabra clave aquí es “practicar”, no se refiere a caer ocasionalmente, sino a alguien que es caracterizado por este estilo de vida. Como ya lo mencioné al principio, la Biblia define el carácter de una persona por sus hábitos y por la constancia en el desarrollo de estos y no por pecados ocasionales. Los que practican tales cosas, son los que han hecho de la vida en la carne un hábito y éste hábito expresa su carácter, este tipo de personas, NO HEREDARÁN EL REINO DE DIOS, porqué, porque no manifiestan que tienen vida eterna en su corazón, no manifiestan que tienen al Espíritu Santo morando en ellos, no están practicando las obras de un Dios bueno, santo y justo, sino las obras de Satanás, lleno de toda maldad, dice en 1 Juan: 1 Jn 3:8-10 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Cristo nos vino a libertar de las obras de la carne y por su Espíritu en nosotros podemos ser libres de ellas. Por eso es una tremenda irresponsabilidad decirse cristiano y no estar guiados, fortalecidos y dirigidos por el Poder del Espíritu Santo en nuestra vida, en nuestro andar cristiano, alguien que se presuma creyente, debe saber y debe estar disfrutando de la libertad de estas cosas. Recordemos que este no es un problema de moral, de “buenos y malos” es un problema de identidad, ¿Quién es tu padre, el Señor y Salvador? ¿Le conoces personalmente? ¿Le has pedido perdón? ¿Qué es visible en tu vida el Espíritu o la Carne? ¿Las obras de quién practicas? ¿Ante quién te rindes, ante tu carne o al control del Espíritu Santo? ¿Quién está en tu vida? ¿Se puede ser cristiano y andar en la carne? Sí, pero no habitualmente, solo ocasionalmente y cuando sucede, el cristiano genuino no se siente cómodo, al contrario, te sientes miserable, peor que nunca y es la vida más frustrante y espantosa en la que puedes vivir, no encuentras ningún consuelo, hasta que restauras lo que realmente anhelas: tu comunión con Jesucristo. ¿Cómo recuperas esta comunión? A través de la confesión y el arrepentimiento genuinos, dice la Palabra: 1 Jn 1:8-9 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Pro 24:16 Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal. ¿Qué significa esto de siete veces cae el justo y vuelve a levantarse? Que hay una totalidad de gracia disponible o plenitud de gracia en Cristo para levantar a aquel que ha caído, pero que confiesa y se arrepiente, ¿quiénes son los que caen y no se levantan? Aquellos que no les interesa Dios, ellos quedarán postrados, habitualmente en el mal y no les importará. Me preguntarás, ¿has caído Chuy? Mmm, déjame ver, ¡claro! Pero en cada caída Cristo ha sido fiel y Justo para levantarme y perdonarme, su sangre es poderosa y suficiente para limpiarme de toda maldad, su amor cubre mis faltas. El punto aquí es el siguiente, no si has caído, es si estás planeando tu próxima caída, si es así, revisa si realmente le conoces, porque lo que más valora un verdadero creyente, más allá de bendiciones, o ministerios, es su relación con Dios, ¿se acuerdan de Saúl? Cae, viene Samuel, le declara que ha pecado, y ¿qué dice Saúl? No, mi reino, mi reconocimiento, lo mío, no te atrevas Dios a quitármelo, tú ni me importas, pero mi vida lo es todo. ¿Cómo reacciona David cuando Natán viene a exhortarlo por haberle quitado a Betzabet a Urías y matarlo? Él dice: Dios quítamelo todo, es más, quítame la vida si quieres, pero, no alejes de mi tu Santo Espíritu. Un verdadero creyente que ha caído, se siente miserable, al encontrarse lejos de su creador, de su salvador, de su amigo, del amante de su alma. Mis hermanos, hoy más que nunca valoro la amistad y la comunión íntima con mi Señor Jesucristo. Y Cristo no vino a condenarnos, vino a darnos libertad precisamente de todo esto, pero es nuestra decisión. Estos pecados de la carne prometen mucho, pero lo único que te dan es esclavitud. Necesitamos ser sinceros en verdadera confesión y poner en la mesa y después en la cruz las obras de la carne que dan muerte esclavitud, dolor y frustración, es la única manera de poder disfrutar de la amistad y la comunión intima con Jesucristo, porque Cristo ha venido a traernos libertad y vida y vida en abundancia, esta es la vida del que verdaderamente anda en el Espíritu La consecuencia lógica de haber creído y haber nacido de nuevo, es amar, anhelar andar en el Espíritu y no satisfacer los deseos de mi carne, el fruto que arroja mi vida es la evidencia que me muestra por quién soy controlado, por el Espíritu o por la carne. Recuerda, es una responsabilidad individual el evaluarnos delante de la Palabra de Dios y de la iglesia, no para ser avergonzados, pero para ser limpiados y poder disfrutar de una vida rebosante del Espíritu Santo. ¿Recuerdas la tierra prometida? Ahí está, pero es tu responsabilidad levantarte y tomarla, por el Espíritu arrebatarle a tu enemigo la carne, la libertad de tu alma. En el AT podemos ver esta guerra ilustrada, en la conquista de la tierra prometida, la tierra donde fluía leche y miel, en la cual Dios introdujo a su pueblo Israel. La tierra era suya, pero, era su responsabilidad levantarse y conquistarla, Dios ya les había dado la victoria en cada milla cuadrada del lugar, pero, era su responsabilidad levantarse en armas y exterminar por completo a esos pueblos, los cuales en un sentido representan la carne, por eso el pueblo de Israel no estaba llamado a hacer esos pueblos sus esclavos, sino a destruirlos por completo y enfocarse en una manera correcta de adoración a Dios. El Señor le pide a Josué que se enfoquen en adorar a Dios y en conocer y cumplir sus mandamientos, y que a sus enemigos simplemente los expulsen o los exterminen, no que hagan alianza con ellos, ni que conocieran sus costumbres o sus ídolos, porque pasó lo que Dios mismo les dijo, ellos hicieron alianza con ellos y terminaron olvidándose de Dios y sus mandatos y quedaron enamorados de los ídolos y las costumbres perversas de sus enemigos, y finalmente Dios tuvo que desecharlos, el Señor le dijo a Josué: Jos 1:2-9 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. 5 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. Mis hermanos, esta es la promesa de Dios, pero también la condición, la clave está en lo que Pablo acaba de enseñarnos: andar en el Espíritu, en adoración a Dios, metidos en su Palabra para conocer su voluntad, para ser fortalecidos por él, y entonces no nos veremos tentados, seducidos por los deseos de la carne, porque ¿qué crees que pasó con estos Israelitas? No obedecieron, decidieron jugarle al tibio, decidieron no entregarle a Dios de todo corazón todas las áreas de su vida, y pensaron que podían hacer a sus enemigos sus siervos, y así batallarían menos, pero el hecho de no decidir cortar a rajatabla con ellos, fue su perdición, el Señor les advirtió por medio de Josué antes de morir: Jos 23:11 Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios. 12 Porque si os apartareis, y os uniereis a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, mezclándoos con ellas, y ellas con vosotros, 13 sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más a estas naciones delante de vosotros, sino que os serán por lazo, por tropiezo, por azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos, hasta que perezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado. Y ¿qué crees que hicieron ellos? Se creyeron muy listos, no obedecieron, y mira cómo terminaron en el libro de Jueces: Jue 2:1 El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros, 2 con tal que vosotros no hagáis pacto con los moradores de esta tierra, cuyos altares habéis de derribar; mas vosotros no habéis atendido a mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto? 3 Por tanto, yo también digo: No los echaré de delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero. 4 Cuando el ángel de Jehová habló estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo alzó su voz y lloró. Y comenzó de las épocas más oscura de Israel, el tiempo de los jueces, así terminaron: Jue 2:11 Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales. 12 Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová. 13 Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot. 14 Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. 15 Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción. 16 Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les despojaban; No quieres esta oscuridad y miseria en tu vida hermano, por aferrarte a satisfacer los deseos de tu carne, no quieres que Dios constantemente te tenga que estar sacando de tu inmundicia por tu necedad. Date cuenta, tarde o temprano llegará tu crisis, no quieres esto, atiende hoy, no hay tiempo que perder Cristo viene, no sea que te halle desprevenido y te alejes de él avergonzado, no quieres vivir irresponsablemente en la carne, yo no tomaría ese riesgo, decide despojarte de una vez por todas de ella, y comienza a andar en el Espíritu, la promesa de Dios es darte la victoria, pero, a ti te toca levantarte, esforzarte, ser valiente y tomar la victoria, y mientras sigas amando tus pecados, tu carne, jamás la verás. Termino con nuestros textos clave: Rom 8:5 Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa piensan en cosas pecaminosas, pero los que son controlados por el Espíritu Santo piensan en las cosas que agradan al Espíritu. Rom 8:9-10 Pero ustedes no están dominados por su naturaleza pecaminosa. Son controlados por el Espíritu si el Espíritu de Dios vive en ustedes. (Y recuerden que los que no tienen al Espíritu de Cristo en ellos, de ninguna manera pertenecen a él). 10 Y Cristo vive en ustedes; entonces, aunque el cuerpo morirá por causa del pecado, el Espíritu les da vida, porque ustedes ya fueron declarados justos a los ojos de Dios. (NTV) Rom 8:11-14 El Espíritu de Dios, quien levantó a Jesús de los muertos, vive en ustedes. Y, así como Dios levantó a Cristo Jesús de los muertos, él dará vida a sus cuerpos mortales mediante el mismo Espíritu, quien vive en ustedes. 12 Por lo tanto, amados hermanos, no están obligados a hacer lo que su naturaleza pecaminosa los incita a hacer; 13 pues, si viven obedeciéndola, morirán. Pero, si mediante el poder del Espíritu hacen morir las acciones de la naturaleza pecaminosa, vivirán. 14 Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.
  • Jul 26, 2015Gálatas 5:13-18 Evidencias para identificar si ando en el Espíritu o vivo satisfaciendo a mi carne
    Jul 26, 2015
    Gálatas 5:13-18 Evidencias para identificar si ando en el Espíritu o vivo satisfaciendo a mi carne
    Series: Gálatas

    EVIDENCIAS PARA IDENTIFICAR SI ANDO EN EL ESPÍRITU O VIVO SATISFACIENDO A MI CARNE

    Gálatas 5:13 – 18

      INTRODUCCIÓN   Finalmente, después de una larga pausa, seguimos con esta carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. Esta carta fue el grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Pablo dirige esta carta a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy la actual Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, o los Galos, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que Pablo fundó en su primer viaje misionero. Pablo escribió esta carta por dos causas:   1º Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, judaizantes, quienes estaban pervirtiendo y socavando el corazón mismo del Evangelio de la gracia el cual es “la justificación, la salvación por fe, y no por obras”, ellos estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, rituales, hacer obras.   Y 2º, teniendo los Gálatas fama de ser volubles e inestables, su fe y su relación fresca y sincera con Dios estaba en peligro. Estaban sucumbiendo ante el legalismo, la religiosidad, el ritualismo, comprando la idea de que practicar estas cosas era una señal de madurez, de superación espiritual, creí y fui salvo por fe, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, pero, ahora, a través de rituales, de un sistema religioso, puedo por mí mismo justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme, y mejorar mi relación con él.   De manera que Pablo se da a la tarea de mostrarnos que regresar a la ley y al legalismo no es avanzar sino retroceder, es abandonar la gracia, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras. Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, las cuales solo traen una ilusión de control, ya que este solo es externo y no tiene ningún poder para cambiar un corazón.   Esta carta tiene un bosquejo muy sencillo: capítulos 1 – 2, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia, recordándole a los Gálatas que al igual que él, ellos recibieron al Espíritu, y vieron experimentaron su poder y maravillas no por las obras de la ley, sino por oír con fe el Evangelio.   Capítulos 3 – 4, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT, respondiéndonos escritural y teológicamente a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual responde con una sola respuesta: Es por fe, no por obras, ni por guardar la ley, o ningún requisito, el único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, de Génesis a Apocalipsis, es la fe.   Nos mostró la función de la ley, la cual es encerrarlo todo bajo pecado, mostrarnos nuestra incapacidad para cumplirla y así salvarnos a nosotros mismos, y como un policía llevarnos a los pies de Cristo al, pero una vez completando su encomienda le podemos decir adiós. Para esto llama a un personaje clave para los judíos, su ancestro fundador, Abraham, un pagano incircunciso a quien Dios llama por su pura gracia, no por algún mérito o capacidad, con quien hace un pacto unilateral, incondicional, basado en una promesa que descansa solo en Dios, en su decisión de amarnos y de salvarnos.   Y llama también a Moisés, el representante y receptor de la ley de Dios, con quien Dios hace otro pacto muy diferente al de Abraham, un pacto condicional, bilateral, de compromiso mutuo, de cooperación, hay bendición si hay obediencia, si no hay obediencia el pacto se rompe. Y nos muestra cómo una vez que Cristo apareció este pacto llegó a su fin, y su utilidad termina.   Dejó claro también cómo aquel que vive un cristianismo basado en la ley, vive como un esclavo, su relación con Dios es la de un esclavo con su amo, la cual está basada en desconfianza y temor de no ser lo suficientemente bueno como para ser aceptado, bendecido, temor de ser despedido al primer error, porque la relación con su amo está basada en su desempeño, en dar resultados, en mostrar capacidades, por lo tanto es una relación con vínculos muy débiles, los cuales son sostenidos por el esclavo, el cual vive en constante temor de no dar el ancho, y por lo tanto, no vive en libertad.   No así el que vive bajo la gracia de Dios, el cual tiene una relación de Padre- Hijo, la cual está basada en confianza, amor, respeto y libertad, y aún cuando a veces falle, se sabe seguro del amor de su Padre, sabe que su padre jamás dejará de serlo y que aún a pesar de disciplina o castigo, su Padre siempre le amará y jamás lo abandonará.   Mientras que un esclavo necesita ser controlado con el látigo de la ley para obedecer y ser encadenado por regulaciones para no huir, un hijo legítimo, es decir, alguien que ha sido adoptado como hijo de Dios y ha recibido una nueva naturaleza, obedece no por algún control externo, no porque lo obliguen, no por temor, sino por amor.   Un hijo legítimo que conoce a su Padre, le obedece en respuesta a ese amor, un esclavo obedece porque es obligado, y no huye mientras esté encadenado, porque al soltarle la cadena agarrará monte, porque su corazón está en otro lugar, ama sus caminos, ama su vida, ama sus ídolos, Dios es solo su medio para que no le vaya mal. No así un hijo que permanece en casa porque ama a su Padre.   Pablo también trajo a la mesa la analogía entre Isaac e Ismael, Sara y Agar, la Jerusalén celestial y la terrenal, como Isaac, Sara y la Jerusalén celestial representan la libertad de la gracia y dan a luz hijos libres, mientras que Ismael, Agar y la Jerusalén terrenal representan la esclavitud de las obras y la ley y solo producen hijos para esclavitud.   Es decir, el legalismo solo va a producir legalistas, la religiosidad solo va a producir gente religiosa, gente religiosa y legalista, pero aún esclavizada por sus pasiones y deseos. De manera que el resultado de todo lo que se hace con legalismo y religiosidad jamás va a ser algo espiritual, sino hipocresía y carnalidad, el legalismo no produce gente espiritual, sino gente legalista, que con su boca alaba a Dios, pero su corazón está muy lejos de él.   Ahora estamos en la última sección, los capítulos 5 – 6, los cuales son prácticos, Pablo nos enseñará en la práctica cómo se vive la libertad en Cristo. En la primera parte de este capítulo vimos cuales son Las consecuencias de escoger el legalismo y las características del que lo predica. Pablo comenzó este capítulo hablándonos de las implicaciones tan serias de escoger el legalismo, el daño tan terrible que podemos hacernos al dejarnos seducir por ritualismo, reglas, y regulaciones.   Vimos cómo una de las más altas prioridades del creyente es mantenerse firme ante el legalismo, estando firmes en la libertad que Cristo ya nos concedió, aprendimos que hay consecuencias, se nulifican los beneficios de la gracia que tenemos en Cristo, dice Pablo: de nada nos aprovecha Cristo, , aquel que decide tomar la decisión de caminar por leyes y reglamentos, está rechazando cualquier beneficio que Cristo le ofrece. O son mis obras, o es la obra de Cristo, o son las obras, o es la fe, o es la gracia, o es la ley, pero, no ambas. Si escojo las obras, eso significa que Cristo no tiene ningún provecho para mí, y me estoy obligando a mí mismo a guardar toda la ley.   Si decido hacerlo en mis fuerzas, estoy rompiendo todo vínculo con Cristo, estoy cayendo de su gracia y quedando a mis propias expensas, al pretender justificarme por mí mismo, quedo sin la justicia que Dios me ofrece.   Pablo nos enseñó que no puedo confiar en ritos que realmente no tienen ninguna ganancia espiritual en mi vida, ¿por qué? Porque Cristo ya cumplió por nosotros con todo lo que Dios requiere. Si estamos en Cristo, el hacer o no hacer ritos no nos hace mejores o peores, no mejora ni empeora nuestra relación con Dios, sencillamente porque la relación que tenemos con Dios a través de Cristo es inmejorable, él y a lo hizo todo para que pudiéramos disfrutar de una relación perfecta con Dios, cualquier otra cosa, es insultar a Cristo y su gracia.   Vimos también las características de los legalistas, son estorbadores de la verdad, son impostores, contaminan la iglesia, no quedarán sin castigo, son perseguidores de los creyentes genuinos, tropiezan en la cruz, y no tienen un lugar en la verdadera iglesia de Cristo.   Y continuamos con esta última sección donde Pablo nos enseñará cómo se ve en vivo y a todo color alguien que vive en la libertad de la gracia, nos dará a probar a qué sabe la libertad en Cristo, para esto, veamos el versículo que nosotros hemos llamado el verso clave de esta carta Pablo nos dijo:   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   Hay algunas cosas que necesitamos definir acerca de la libertad en Cristo para saber lo que es y lo que no es. Para los oyentes judíos de Pablo, sus declaraciones de que no se necesita más la ley para tener una relación correcta con Dios sonaban demasiado liberales.   Porque un legalista no solo vive esclavizado y aplastado por el peso de leyes y ritos, sino que se siente cómodo ahí, se siente seguro dentro de los límites y parámetros que leyes, ritos o tradiciones le proporcionan, todos los haz, no hagas, toca, no toques, le ayudan a medir su obediencia o espiritualidad.   Al legalista le gusta escuchar, bien, cumpliste con esto o aquello, ya estás más cerca de Dios, no lo hiciste, te voy a poner una buena regañada y una buena penitencia para que una vez más te sientas perdonado y cerca de Dios, es dependiente de regulaciones, ritos y tradiciones para sentirse obediente o espiritual.   Por eso, para un legalista es inconcebible el solo hecho de pensar que alguien pueda vivir sin estas cosas, quitarle todos estos controles a una persona, para un legalista sería como dejar a un tigre fuera de su jaula en la ciudad, como quitarle la rienda a un caballo salvaje y dejarlo desbocarse, por lo tanto podría decir:   Pablo, ¿cómo vas a predicar eso? ¿Cómo que gracia y nada de leyes, regulaciones y ritos? ¿Qué acaso quieres que la gente tenga un cristianismo lite? Si les quitas la ley y les predicas pura gracia, les estás dando una licencia para pecar a gusto. No Pablo, a la gente hay que traerla con correa corta porque es muy necia, hay que traerla con látigo, bien regañada, bien asustada, bajo reglas y regulaciones bien definidas, si no, ¿cómo van a saber dónde están espiritualmente?   Mejor márcales claramente: esto se permite, esto no porque es pecado, haz esto, haz lo otro, y obedéceme porque si no te condeno y te señalo, o hazlo, pórtate bien, y te voy a nombrar el siervo del mes y “voy a hacer todo lo que esté en mis manos para que cuando llegues al cielo te toque un lugar en la zona VIP”. Sencillamente ara un legalista es inconcebible esta libertad en Cristo.   Y tenemos el otro extremo, aquellos que malentienden, malinterpretan la libertad en Cristo y la toman como libertinaje, toman la gracia como una licencia para pecar, a los cuales les dices: “¿por qué haces esto hermano, por qué estás viendo estas cosas, por qué frecuentas estos lugares, porqué te estás embriagando, porqué fumas estas cosas, etc.? Y la respuesta es: estamos en la gracia, no seas legalista. Nada que ver. Pablo nos enseñará cómo no es así, cómo un cristiano genuino, alguien que verdaderamente ha nacido de nuevo, quien es receptor de la gracia de Dios, un hijo legítimo de Dios, entiende que Cristo lo libertó del pecado, no lo libertó para pecar, hoy comenzaremos a ver cómo se vive la verdadera libertad en Cristo, andando en el Espíritu y no satisfaciendo mi carne, por eso yo titulé este mensaje:   EVIDENCIAS PARA IDENTIFICAR SI ANDO EN EL ESPÍRITU O VIVO SATISFACIENDO A MI CARNE. De estas dos cosas podré comenzar a ver si lo que estoy viviendo realmente es libertad en Cristo o no. Demos lectura:   I. El que anda en el Espíritu, es caracterizado por el amor, el servicio, la humildad y la unidad. Gál 5:13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Pablo termina el versículo anterior, podríamos decir que violentamente dice de los falsos maestros: esos que son tan celosos por el bisturí, no solo deberían circuncidarse, sino cortarse todo el asunto por completo, y así dejar de estar atrapando gente y regresándola a la esclavitud del legalismo.   Y nos reitera: no se olviden que el llamado que Cristo les hizo, fue a ser libres, esta es la palabra riega Kaleo, y significa que hemos sido divinamente invitados, Dios nos ha convidado a su mesa de libertad, nos ha llamado a vivir en libertad, libertad del legalismo, y libertad del pecado, nos ha rescatado de nuestras tinieblas, dice la Palabra:   Col 1:12-14 y den siempre gracias al Padre. Él los hizo aptos para que participen de la herencia que pertenece a su pueblo, el cual vive en la luz. 13 Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, 14 quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados. (NTV)   Es decir, libertad no es tener libertad de hacer lo que me da la gana, libertad de pecar a gusto, esa es la libertad que este mundo me vende, pero ya hemos visto que el que peca realmente es esclavo de su pecado. Piénsalo así, sería totalmente inconsistente que alguien que vive en un reino de luz, paz, gozo, justicia, quisiera estar saliéndose de ahí a dar una vuelta al reino de las tinieblas donde era un esclavo, no tiene sentido.   O por el lado del legalismo, imagínate el precio que Cristo pagó para rescatarnos y hacernos libres de la ley, él no nos rescataría para ponernos ahora bajo las cadenas y la esclavitud de la religiosidad, de la ley.   Por eso dice Pablo, no uses tu libertad como ocasión para la carne, estas son dos palabras muy interesantes, ocasión es la palabra aformé y significa punto de partida, oportunidad, causa, pretexto, un punto de salida. Se utilizaba para denotar una base de operaciones bélicas.   Es decir, la libertad que Cristo nos ha concedido no debe convertirse en una plataforma por medio de la cual digamos: “soy libre en Cristo, entonces puedo hacer lo que sea”. Si utilizas tu libertad en Cristo para entregarte al pecado, estás volviendo a que te pongan las cadenas y te metan al calabozo y otra vez tu dueño y señor son tus pasiones y deseos. Y ahí tenemos nuestra siguiente palabra, la carne:   sárx; se puede referir en general al cuerpo humano, su sustancia, músculo, piel y demás, o para referirse lo humano, lo terrenal, pero también como en este caso, se refiere a nuestra naturaleza pecaminosa, a la naturaleza más baja del ser humano, el asiento del pecado del ser humano, donde habitan nuestras pasiones y deseos, nuestras inclinaciones humanas pecaminosas.   ¿Por qué amaneces de mal humor? ¿Por qué tienes tan poca paciencia y de repente te hallas gritando, enojado con deseos de venganza? ¿Por qué esa facilidad al chisme, la murmuración, la mentira? ¿Por qué tan fácilmente gravitas hacia esos pensamientos de lascivia o envidia? Por esta naturaleza pecaminosa con la que todo ser humano nace.   Cada ser humano nace con esta naturaleza pecaminosa, ya lo hemos visto antes, la psicología, el humanismo, nos enseña que los seres humanos somos intrínsecamente buenos, o tal vez llegan a decir que neutrales, y que dependiendo del medio ambiente donde se desarrolle, entonces éste le afectará para bien, o para mal, pero, la Biblia no enseña eso, la Biblia enseña que todos nacemos siendo pecadores, que el hombre en su naturaleza interna es autodestructivo, malo, no es pecador porque peca, sino peca porque es pecador.   No es que el medio ambiente eche a perder a un niño, ya venimos descompuestos de fábrica, no le enseñas a un niño a mentir, a pegar, a ser egoísta, cada bebé, incluyéndonos a nosotros tiene en su interior la semilla de cualquier pecado imaginable, por eso nuestra tarea como padres es estorbar esa naturaleza, a través de la instrucción, la disciplina y la palabra de Dios para que ese niño no llegue a adulto habiéndose entregado a su naturaleza pecaminosa sin restricción ni estorbo, porque entonces tendríamos en el peor de los casos, a un posible criminal, y tal vez en uno no tan peor, a alguien egoísta, inmaduro centrado en sí mismo. La Biblia dice:   Sal 51:5 Pues soy pecador de nacimiento, así es, desde el momento en que me concibió mi madre. (NTV)   Todos tenemos esta naturaleza pecaminosa, el mayor problema del ser humano no es el diablo, o la influencia mundana, definitivamente influyen grandemente, pero, el mayor problema del ser humano es su naturaleza pecaminosa, la cual constantemente está demandando ser alimentada. Y dice Pablo, no utilices tu libertad para satisfacerla. Pedro lo dijo así:   1 Pe 2:16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.   De hecho, la Palabra de Dios nos enseña que esta es la carnada preferida de los falsos maestros, ofrecer libertinaje, como una bendición de Dios, promover la idolatría de los deseos de los ojos, de la carne y la vanagloria de la vida disfrazados de falsa adoración, de religiosidad, Pedro y Judas decían de ellos:   2 Pe 2:18-21 Pues hablando con arrogancia y vanidad, seducen mediante deseos carnales, por sensualidad, a los que hace poco escaparon de los que viven en el error. 19 Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido. 20 Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, de nuevo son enredados en ellas y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primera. 21 Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarse del santo mandamiento que les fue dado. (LBLA)   Judas también dijo: Jud 1:4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.   Mis hermanos, la libertad que Cristo nos ha otorgado no se debe convertir en esta plataforma para decir: ya que soy libre en Cristo, puedo darle rienda suelta a mis deseos más bajos, Cristo nos libertó del pecado, no nos dio libertad para pecar.   Entonces, ¿para qué nos fue dada la libertad? ¿Es una plataforma para qué? Dice Pablo, para servirnos por amor unos a otros, es decir, libertad, es tener libertad para amar, para bendecir, para dar de gracia lo que hemos recibido de gracia, para servirnos en amor unos a otros. La libertad, es libertad para obedecer, para hacer lo que Dios requiere que yo haga.   Mi hermano, piensa ¿en qué maneras estoy sirviendo y amando a mi hermano? ¿Cuál es tu dinámica en la iglesia? ¿Eres de los que llegan: a ver, que hay para mí, quién me va a servir, quién me va a dar atención, quién me va a aguantar, dónde están los espirituales, los pacientes, misericordiosos y mansos, o más bien mensos, que van a cargar conmigo? Entran, no encuentran nada de esto, y comienzan a criticar, ¿dónde está el amor en esta iglesia, aquí no hay nada para recibir, ni siguiera en la alabanza recibo nada?   Para empezar mi hermano, la alabanza es para el Señor, no para ti, si piensas que es para ti, entonces te estás adorando a ti mismo, no estás buscando adorar al Rey de reyes y Señor de señores. Segundo, la iglesia es el cuerpo de Cristo en el cual el Espíritu Santo nos inserta, nos equipa con dones y bendiciones para repartir a los demás.   La fuente de bendición no es la iglesia, es el Espíritu Santo, quien nos abastece a todos de sus dones de gracia para repartírnoslos unos a los otros en amor. Obviamente nos toca ver la bendición de parte de nuestros hermanos, pero, el sentir de cada persona no debería ser denme, sino, estoy aquí para dar, para bendecir, para repartir de lo que Dios me ha dado, la Palabra lo dice claramente, es más bienaventurado el que da que el que recibe.   De manera que sí, somos libres, pero, no para pecar, sino para amarnos, para servirnos, y si tienes esta motivación en tu corazón, ni pidas permiso para hacer lo que estás pensando, si tu motivación es servir y amar como Cristo nos sirvió y nos amó, entonces hazlo, ahora, ¿cómo lo hizo él? No se sirvió a sí mismo, no tomó ventaja de los demás para construir su reino, sino que se despojó a sí mismo, se humilló, tomó forma de siervo poniendo su vida por nosotros, por eso Pablo dijo:   Gál 5:14 Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Es decir, cuando los cristianos nos referimos a que somos libres de la ley, no estamos diciendo que ignoramos la ley y vamos en contra de ella, más bien lo que hacemos es andar sobre ella, Dios nos da alas para volar sobre ella. El vivir en la gracia, no es que vivamos sin ley, sino que vivimos con una ley superior, por ejemplo, todos nosotros estamos sujetos a la ley de la gravedad, hasta que no llega una ley superior, la ley de la aeronáutica, la cual no es que ignore la ley de la gravedad, pero sabe como andar sobre ella, Pablo decía:   1 Co 9:20-21 Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 21 a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.   Pablo nos da la clave para andar, no en contra de la ley, u oprimidos bajo la ley, sino volando sobre ella, ¿cómo? Andando en la ley de Cristo, y ¿cuál es la ley de Cristo? Toda la ley se cumple en un mandamiento: amar a tu prójimo como a ti mismo, así mismo lo dijo el Señor cuando para tentarle le preguntaron cual era el mandamiento más importante de toda la ley, él dijo:   Mat 22:36-37 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.   Santiago, lo dijo así: Stg 1:25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.   ¿Cuál es esta ley perfecta, esta ley de la libertad, esta la ley de Cristo? Una vez más Santiago lo repite en el capítulo dos y la llama la ley real, es decir, una ley superior que tiene la corona:   Stg 2:8 Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis.   Hermanos, todos los 613 mandamientos de la ley, la Palabra de Dios, se resumen en estos dos mandamientos, ¿qué nos pide Dios? ¿Para qué nos hizo libres Cristo? El Señor Jesucristo lo dijo muy clara y sencillamente, lo explicó de dos maneras muy sencillas:   Jua 13:34-35 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. El estándar de amor es Cristo, es su amor, no es el que las tarjetas de Hallmark mencionan, no son las canciones de amor que escuchamos en la radio, no son libros de poemas. Es amor ágape, el amor de Dios, un amor sacrificial, no condicional, amo no si se lo merecen, no, es como Cristo, morir, renunciar a uno mismo, negarse a uno mismo para amar y servir a nuestro prójimo.   Y tal vez el Señor pensando que aún esto podría sonarnos algo ambiguo, nos lo explicó gráficamente y sin palabras en Jn 13, cuando siendo el Rey de reyes, se quitó su manto de autoridad, se puso una toalla en la cintura para hacer el trabajo que ningún judío haría, porque era para un esclavo gentil de la más baja categoría, lavar los pies de sus discípulos y habiendo terminado dijo:   Jua 13:12-15 Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? 13 Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. 14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. 15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.   Y alguien dirá, pero, es que hay algunos muy abusivos y ventajosos que nunca dan nada y solo están buscando la oportunidad para que otros les laven los pies, bueno, ¿sabes a quién le lavó igual los pies el Señor, y sin renegar, sino lleno de amor y compasión y con dolor en su corazón, pero amándolo hasta el fin? A Judas, el traidor, quien le entregó a la muerte, así que no tenemos excusa, la única manera que podemos reclamar que verdaderamente somos cristianos es que andamos en esta clase de amor. Y no te preocupes por los abusivos, el Señor se va a encargar, solo recuerda que Judas no terminó bien, terminó reventado por la mitad. El Señor también dijo:   Mat 20:25-28 Pero Jesús los reunió a todos y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. 26 Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, 27 y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo. 28 Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos». (NTV)   Y si esto no te queda todavía muy claro, el Señor nos lo dejó mucho más fácil de entender. El Señor sabe que hay alguien a quien amas mucho, a quien siempre pones en primer lugar, al que siempre justificas, al que siempre perdonas, promueves, exaltas, le procuras lo mejor, a ti mismo, mi hermano nada más fíjate cómo te tratas a ti mismo, cuánta paciencia te tienes, con cuánta misericordia te ves, cómo te llevas a la playa, te pones deliciosos alimentos en la boca, no te puede salir un grano en la piel porque inmediatamente estás en el doctor, no duras ni tres segundos sentado en un lugar incómodo, inmediatamente buscas lo suavecito, lo fresco, etc., por eso el Señor dijo:   Mat 7:12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.   ¿Es la qué? La ley y los profetas, 613 mandamientos, además de todas las Escrituras, se resumen no en una religión de obras, no en liturgias, no en estructuras de jerarquía, sino en un estilo de vida, en una conducta, en andar en esta clase de amor por los demás, y definitivamente, necesitamos ministerios organizados, Dios ha dejado pastores, maestros, evangelistas, edificios, etc., pero si no andamos en amor, en este tipo de amor, hemos perdido el rumbo y no somos sino metal que resuena, ruido sin sentido, nada somos, así de sencillo.   Y me encanta porque el que anda en la libertad de Cristo para amar, no está preocupado en absoluto como el legalista, el cual vive abrumado por los no hagas, no digas, no toques, no te muevas, no respires, mientras que el cristiano genuino, vive en la libertad de haz, ama, bendice, sirve, humíllate bajo la poderosa mano de Dios, da, date a ti mismo, sin temor, porque tu Señor, el Rey de reyes y Señor de señores, ya te dejó ejemplo, y te dice:   Luc 12:32-34 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.   ¿Estás amando con el amor de Dios? ¿En lo que estás haciendo o quieres hacer está la motivación de este amor de Cristo, de glorificarlo, de traerle fama, de proclamar su verdad, su Evangelio? ¿Estás seguro que tu motivación no es auto promoverte, exigir tus derechos, brillar, tener una plataforma para auto proclamarte el súper líder? Si no es así, entonces haz todo lo que se te ocurra hacer, no hay restricción.   Pero, ten por seguro esto, si en lo que estás haciendo en verdad esta es tu motivación, será evidente para todos el fruto de tu amor, servicio, sacrificio, y sujeción, porque nosotros no podemos ver las motivaciones de tu corazón, pero, sí podemos ver el fruto, el resultado de tu servicio, y si es carne, si de lo que estás rodeado es de celos contiendas, divisiones, yo dudaría que tu motivación interna es la correcta, porque lo que produce carnalidad solo es la carnalidad, pero, el amor mis hermanos, en primer lugar glorifica a Cristo, no a la persona, y termina produciendo un fruto precioso de amor, gozo, paz, paciencia, en unidad de espíritu, en sujeción, ya lo veremos a detalle en las próximas semanas.   Y ¿saben qué es lo más impresionante hermanos? Que antes de Cristo, esto no solo era difícil, sino imposible porque éramos esclavos de nuestras pasiones y deseos, pero ahora, Cristo nos dice: son libres, y no solo son libres, sino que en su interior tienen mi Espíritu Santo para fortalecerlos, para equiparlos, aún para exhortarlos, para tomar de Cristo y dárselos, es decir, somos libres para amar como Cristo nos amó. Sería una total contradicción tomar la libertad en Cristo para estar sujetos a la esclavitud del legalismo y la religiosidad, o para estarnos poniendo bajo el yugo del pecado. Veamos el segundo punto.   II. El que vive entregado a su carne es caracterizado por que lastima a su prójimo y rompe la unidad. Gál 5:15 Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros. Es decir, no estén presumiendo de ser muy espirituales, o conocedores, o capaces, o maduros en la fe, si lo que están haciendo es morderse y comerse unos a otros. Qué imagen tan gráfica, cuando le damos rienda suelta a nuestra naturaleza pecaminosa en murmuración, en chismes, en divisiones, en rivalidades o contiendas, y dejamos de lado el amor, lo único que estamos haciendo es descoyuntar, desmembrar el cuerpo de Cristo, y nos estamos haciendo daño, no nos estamos edificando.   Nos estamos consumiendo, nos volvemos auto destructivos, nocivos, y lo peor del caso es que Satanás nos hace pensar que nos vemos increíblemente poderosos, con carácter, especialmente nos hace sentir originales, únicos, cuando no somos sino parte de la misma bola de pecadores carnales que toda la humanidad.   ¿Se acuerdan en Santiago? Santiago lo dice claramente hablando del instrumento con el que nos mordemos, nos devoramos y nos consumimos unos a otros, la lengua, y nos dice: no permitan que su carnalidad les engañe, no se engañen a sí mismos, y dice:   Stg 3:8-13 pero nadie puede domar la lengua. Es maligna e incansable, llena de veneno mortal. 9 A veces alaba a nuestro Señor y Padre, y otras veces maldice a quienes Dios creó a su propia imagen. 10 Y así, la bendición y la maldición salen de la misma boca. Sin duda, hermanos míos, ¡eso no está bien! 11 ¿Acaso puede brotar de un mismo manantial agua dulce y agua amarga? 12 ¿Acaso una higuera puede dar aceitunas o una vid, higos? No, como tampoco puede uno sacar agua dulce de un manantial salado. 13 Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstrenlo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que proviene de la sabiduría. (NTV)   Stg 3:14-18 Pero, si tienen envidias amargas y ambiciones egoístas en el corazón, no encubran la verdad con jactancias y mentiras. 15 Pues la envidia y el egoísmo no forman parte de la sabiduría que proviene de Dios. Dichas cosas son terrenales, puramente humanas y demoníacas. 16 Pues, donde hay envidias y ambiciones egoístas, también habrá desorden y toda clase de maldad. 17 Pero la sabiduría que proviene del cielo es, ante todo, pura y también ama la paz; siempre es amable y dispuesta a ceder ante los demás. Está llena de compasión y de buenas acciones. No muestra favoritismo y siempre es sincera. 18 Y los que procuran la paz sembrarán semillas de paz y recogerán una cosecha de justicia.   Hermanos, no podemos dejarnos engañar por nuestra carnalidad, si le damos rienda suelta, terminaremos como dice Pablo aquí, como animales salvajes unos contra otros, mordiéndonos, devorándonos, diezmando la manada, y por lo tanto disminuyéndonos en número, en fuerza, en capacidad, debilitándonos, perdiendo el rumbo, pero eso sí sintiéndonos infladísimos por nuestro orgullo.   No nos engañemos hermanos, es así de simple, en eso consiste el cristianismo, el Señor lo dijo, en esto conocerán que son mis discípulos: si tienen amor los unos con los otros, no si tienen ministerios espectaculares, no si tienen programas perfectos y organizados, no si son una iglesia llena de eruditos bíblicos, no si son unos campeones ganadores de almas, el rasgo del verdadero discípulo de Cristo es el amor ágape, el amor de Dios. Y por eso Pablo continúa:   III. La clave para no satisfacer los deseos de la carne, es ignorarla y ocuparse en las cosas del Espíritu. Gál 5:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Un término de conclusión, digo pues. Es decir, ya que estamos en libertad, ya que tenemos estos dos peligros, gravitar hacia el legalismo para sentirnos aparentemente más seguros, o deslizarnos hacia el libertinaje tomando la libertad como una plataforma para satisfacer los deseos pecaminosos, Pablo nos da una clave para protegernos:   Andar en el Espíritu y no satisfacer los deseos de la carne. Los dos verbos en estas oraciones nos dan la clave, satisfacer y andar. Y Pablo dice: anda en el Espíritu y no satisfagas los deseos de la carne.   Lo primero que esto implica es que necesitamos ser intencionales, en cualquiera de las dos cosas, se requiere de nuestra decisión, de utilizar todos los recursos que tenemos en el Espíritu Santo para ponernos las pilas.   Segundo, esto nos muestra cómo funciona este asunto del Espíritu y la carne, mientras que el andar en el Espíritu es algo que necesitamos procurar, el no satisfacer los deseos de la carne es algo que debemos evitar, es causa – efecto, la NTV lo traduce así:   Gál 5:16 Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa. (NTV)   Pablo nos está diciendo que la única manera de no estar cayendo en la carne, es andando en el Espíritu.   Un buen ejemplo es el pasto y los wids, ¿qué tienes que hacer para tener un lindo jardín lleno de yerbas malas? Literalmente no tienes que hacer nada, ellas crecen solitas, naturalmente, simplemente no hagas nada en tu pasto, no lo trates, no le pongas ningún químico y los wids invadirán tu jardín y matarán tu pasto.   ¿Quieres tener un pasto lindo? Entonces tienes que luchar contra los wids, ¿cómo? Contrata una compañía que se encargue de tratar tu pasto, pero, es una lucha constante, no puedes decir, ya se fueron los wids, entonces ya puedo cancelar mi contrato con la empresa mata wids, ya me deshice de los wids, ya no la necesito, no es así, por años mi esposa y yo hemos pagado por que traten nuestro pasto, este año no lo hemos hecho, y ya se empieza a notar.   Este es el punto, con la carne y el Espíritu, no debemos olvidar que en nuestro interior vive nuestra vieja naturaleza, la cual nos acompañará hasta el día de nuestra muerte, si no viene Cristo antes y nos transforma, librándonos de este cuerpo de muerte. Pero, no olvidemos que nuestra naturaleza pecaminosa está demandándonos constantemente que la satisfagamos, y es como los wids, se multiplica e invade y es capaz de destruir todo un lindo pasto.   ¿Qué tenemos que hacer, luchar contra ella? ¿Proponernos a base de fuerza de voluntad y disciplina vencerla? Te invito a sacar yerba por yerba, con tus manos, nunca acabas y la espalda te duele, hoy quitaste una y mañana nacen cinco. Otros podrían pensar: hay que tenerla bien satisfecha para que nos deje de molestar, no mi hermano, mientras más le das, más crece y más se fortalece, y más te invade.   La realidad es todo lo contrario, la Biblia nos enseña que hay un único lugar para la carne: la cruz, crucificarla, dejarla en la cruz, e ignorarla, matarla de hambre, porque mientras más te ocupas en estar pensando en ella, te darás cuenta que es como si le echaras gasolina a una fogata, más fuerza agarra, más caliente se pone el asunto, mientras más la alimentas y la obedeces, más la fortaleces, y mientras más le das, más te pide como un animal insaciable, como un incendio forestal, que termina por devorarlo todo.   Mis hermanos, lo podemos ver en las noticias, en la computadora, la depravación y maldad del ser humano parece no tener límite, porque en realidad sí tienen un fin, cuando llega la autodestrucción. Por eso el ocuparse de la carne es muerte, la naturaleza pecaminosa humana es destructiva y solo se detiene hasta que lleva a la muerte a aquel que la procura.   Y dice Pablo, no la satisfagas, teléo en griego, que significa: no termines, completes, ejecutes, concluyas, acabes, consumes, cumplas, realices, obedezcas, lleves a cabo, finalices, hagas que suceda, des efecto, perfecciones, las demandas que tu carne constantemente te está haciendo, la clave es: mátala de hambre, ignórala, no la peles, nada tienes que hacer en sus terrenos, si te acercas a ella te va a seducir y te va a devorar, más bien aprende a llevarla a la cruz del calvario.   Algo interesante de la muerte de cruz es que no es una muerte instantánea, es una muerte lenta y además dolorosa, es decir, ella te va a hacer sentir que se te va la vida si no la pelas, que es mucho a lo que estás renunciando, sí te va a costar al principio, y más si como todo ser humano vivías para satisfacerla ya que eras su esclavo, pero, el día de hoy es diferente, ya no eres su esclavo, ya no tienes que vivir para satisfacerla y la Palabra nos promete que mientras menos la peles, más la debilitarás, su voz será cada vez menos potente, su influencia menos poderosa, y llegará el momento en el que por el Espíritu Santo la podrás dominar, ahora, ¿solo ignorándola? No, esa es la primera mitad, necesitas la otra mitad de esta clave:   Anda en el Espíritu, pero, ¿qué es andar en el Espíritu? ¿Será poner cara de hambre con ojos de borrego a medio morir? ¿Será juntar tus manos y hablar con un tono raro que aparente espiritualidad, hermanno sol enené, hermana luna enené? ¿Será nunca equivocarte o nunca caer? No, es simple y voluntariamente entregarle el control de tu vida al Espíritu Santo que mora en ti, es proponerte escuchar lo que Dios tiene que decirte desde su Espíritu en tu corazón y en su Palabra y poner manos a la obra. Si verdaderamente has hecho a Jesucristo el salvador de tu vida, no estás solo, mira sus promesas:   Jua 14:16-18, 26 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros… 26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.   Jua 16:13-15 Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir. 14 Él me glorificará porque tomará de lo mío y se lo dará a conocer a ustedes. 15 Todo cuanto tiene el Padre es mío. Por eso les dije que el Espíritu tomará de lo mío y se lo dará a conocer a ustedes. (NVI)   También dijo antes de ser ascendido:   Hch 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.   Mira cuál fue la oración de Pablo para los Efesios:   Efe 3:16 Pido en oración que, de sus gloriosos e inagotables recursos, los fortalezca con poder en el ser interior por medio de su Espíritu. (NTV)   Todo creyente genuino, nacido de nuevo, no solo tiene la naturaleza pecaminosa en él, sino una nueva naturaleza, el Espíritu Santo morando en él. Por eso, deja de estarte ocupando en tu carne, y comienza a ocuparte en el Espíritu Santo que mora en ti, que está hablándote, que está listo para fortalecerte, para recordarte todas las cosas, quien toma de Cristo y nos lo está ofreciendo a manos abiertas, está listo para con su gracia transformarnos a su imagen, decía Pablo en Efesios 1, el poder que levantó a Jesucristo de los muertos y lo sentó a la derecha del Padre con todo poder sobre toda autoridad mora en cada creyente.   Pero necesitamos ocuparnos en él, nuestra carnalidad nos tiene muy ocupados, muy engañados, centrados en nosotros mismos, llenos de egoísmo, ¿sabías que la depresión no es sino una sobredosis de egoísmo? Vivimos en le mundo de todo se trata de mí punto com. Y eso es lo que no nos deja avanzar. Necesitamos comenzar de una vez por todas a andar en el Espíritu.   Andar es la palabra griega Peripatéo, que significa: andar todo alrededor, vivir, moverse en, seguir, ocuparse, encaminarse, ir tras, andar en pos, conducirse, proceder, comportarse de acuerdo a, observar sus parámetros, sus costumbres, sus órdenes.   Mis hermanos, estamos tan embebidos con las propuestas engañosas de este mundo, con su falsa filosofía que siempre nos ha fallado y que nos tiene en total miseria y angustia, y tomamos tan poco en cuenta lo que Dios tiene para nosotros, que cómo queremos que verdaderamente haya transformación en nuestras vidas.   Decimos: es que es muy difícil, es que somos muy cabezones, es que somos muy desobedientes, mis hermanos, ¿no creen que es hora de parar eso? Dejemos de ser tontos, perdón la Palabra, dejemos de ser estúpidos, ¿por qué si Dios nos está ofreciendo victoria total, mejoría en nuestras vidas, bendición, libertad, porqué nos empeñamos en no tomar en cuenta a Dios? Eso es tonto. Por qué nos ocupamos de la Palabra de Dios como si fuera un lujo de cada ocho días, allá de vez en cuanto, cuando es una medicina, una necesidad, ni siquiera diaria sino de cada momento.   Por ejemplo, si de pronto te dijeran, hay radiación en el aire, y todo mundo va a adquirir cáncer fulminante en los pulmones, a menos que usen esta mascarilla que los puede proteger, pero no se la pueden quitar. Y ya viste en las noticias cómo masivamente gente está muriendo, es más, vecinos y familiares muy cercanos ya fallecieron delante de tus ojos por lo mismo, ¿serías tan tonto como para olvidar que te la tienes que poner? Aunque estuviera fea y fuera de moda y te vieras ridículo con ella, aunque oliera mal, o lo que sea, te aseguro que no te la quitarías jamás.   De la misma manera, entiende que andar en el Espíritu, no es un lujo de allá de vez en cuando, es una responsabilidad, así como entregarte a tu carne es una total irresponsabilidad que te puede llevar a la muerte, es algo muy serio que consiente y negligentemente te entregues a tu carne y dejes de andar en el Espíritu.   Y dirás: es que suena complicado andar en el Espíritu, es difícil ocuparse de las cosas del Espíritu. Cada domingo, cada oportunidad te lo digo y te lo vuelvo a repetir:   ¿Qué de difícil será proponerte aprender a desarrollar una relación con el Señor a través de su Palabra? Porque si no conoces su Palabra, no conoces a Dios, si nunca abres la Palabra de Dios, el dios que crees conocer, es un ídolo hecho a tu imagen, pero, no es el Dios de la Biblia, la Palabra de Dios es la voz de Dios.   Y no se trata tampoco de que llenes de conocimientos fríos tu mente, sino de convivir con la Escritura, conocerla, recibirla, creerla, obedecerla y así comprobar la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios en tu vida. ¿De veras crees que sería algo terrible conocer profundamente a aquel que te creó, que siempre piensa cosas buenas para ti, que no tiene una sola pizca de maldad y que además dio su vida por ti?   Simplemente, lee Efesios 6 cuando habla de la guerra espiritual, la armadura del cristiano no es sino la Escritura: la salvación, la justicia, la verdad, el evangelio, la fe, la Palabra de Dios, ¿dónde encuentras todo esto? En la Biblia. Mi hermano, si te dices cristiano y vives espiritualmente miserable es porque quieres, es porque tomas demasiado tiempo en ti mismo, dándole rienda suelta a demandas de tu carne, e ignoras deliberadamente al Espíritu que mora en ti, cuando debería ser exactamente lo opuesto.   Día tras día tu carne te pone unas arrastradas tremendas, porque no te propones conocer a tu Señor, relacionarte con él, entender su poder, su amor, sus planes, su carácter, por eso ese es el primer mandamiento de todos es amar a Dios con todo tu corazón, tu mente, tus fuerzas, y cómo vas a amar a quien no conoces si estás tan embebido con tus ídolos chafas, comenzando por ti mismo, dinero, filosofía de este mundo.   Mi hermano, en tu próxima derrota, no le eches la culpa a Satanás, o al mundo, ciertamente influyen y mucho, pero, sobretodo, no le eches la culpa a Dios, Satanás es experto en hacerte culpar a Dios por los pecados de otros en tu contra, o por las consecuencias de tus pecados y malas decisiones. Hoy Dios nos está haciendo saber nuestro error y responsabilidad, demasiado enfoque en tu naturaleza más baja y muy poca atención al Espíritu que mora en ti, si es que mora.   El Señor claramente lo explicó en el huerto de Getsemaní cuando les pidió a sus discípulos que oraran con él: Mat 26:41 Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil. (NVI)   De manera que no ignores a Dios y te ocupes y preocupes en las demandas de tu naturaleza pecaminosa, al contrario, ignora tu naturaleza pecaminosa y proponte conocer a tu Señor, al Espíritu Santo que mora en ti y que está dispuesto, listo para auxiliarte, fortalecerte, darte gracia, ¿se acuerdan en Santiago?   Stg 4:7 Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. (NVI)   Y nosotros constantemente estamos haciendo lo contrario, resistimos a Dios, a su Espíritu en nosotros, resistimos su gracia, su verdad, su exhortación, su amor, y nos somentemos al diablo, y a nuestra naturaleza pecaminosa, a su engaño y destrucción, y engañados, pensamos que nuestro esclavizador es mejor que nuestro libertador, no más mis hermanos.   IV. Revisa si en tu interior existe una batalla o no, eso te puede mostrar si has o no nacido de nuevo. Gál 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. La NTV lo traduce así: Gál 5:17 La naturaleza pecaminosa desea hacer el mal, que es precisamente lo contrario de lo que quiere el Espíritu. Y el Espíritu nos da deseos que se oponen a lo que desea la naturaleza pecaminosa. Estas dos fuerzas luchan constantemente entre sí, entonces ustedes no son libres para llevar a cabo sus buenas intenciones.   Una cosa más que nos enseña este texto es que en el momento en el que naciste de nuevo, creíste en Jesucristo como tu salvador, en arrepentimiento y fe, en ese momento entraste en una guerra, y es una guerra interna, antes de conocer a Cristo, no había este conflicto en ti, como dice el dicho español: estabas feliz, como cochino en el lodo tío.   Esta guerra es exclusiva de los creyentes genuinos, definitivamente, hay gente no creyente muy sincera, amable y correcta, pero, no es el mismo conflicto, su conflicto es mayormente un conflicto moral, dependiendo de los valores que fueron inculcados por sus padres, alguna religión, o por la sociedad donde crecieron, pero aún todos estos valores son negociables y relativos, y con el tiempo y las circunstancias pueden deslizarse o cambiar.   Por ejemplo hay quienes vivieron en familias muy liberales, y para ellos no es problema fumar y beber, pero, sí sería un problema robar, para otros, no es un problema fumar o beber, pero, robar, “qué tanto es tantito, le estamos quitando un pelo al grizzli”.   Esta es una guerra diferente, no es una guerra moral o de valores inculcados, es el mismo Espíritu Santo de Dios, consolándonos, fortaleciéndonos poniendo en nuestros corazones no valores, no moral, sino la mismísima voluntad de Dios. Y lo que nos enseña es que la carne y el Espíritu no se complementan, se desplazan, están en una guerra encarnizada, el uno contra el otro. Mientras que el deseo de la carne es la auto gratificación a cualquier costo, el deseo del Espíritu siempre es la glorificación de Dios.   La carne nos promete gozo y felicidad si la saciamos, y lo único que nos deja es esclavitud y muerte, y ella codicia, anhela la auto gratificación, la saciedad a costo de lo que sea, y su deseo siempre es totalmente contrario al deseo de Dios.   Por el contrario, el Espíritu en nuestro interior, nos llama a no centrarnos en nosotros mismos, a negarnos a nosotros mismos, nos llama a la humildad, a la mansedumbre, pero hallamos verdadero descanso para nuestras almas, verdadero gozo y plenitud, verdadera paz.   Y mientras estemos en este cuerpo, siempre tendremos esta batalla interna, la cual, repito es exclusiva de los creyentes, Pablo decía:   Rom 7:18-25a Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero no puedo. 19 Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero igual lo hago. 20 Ahora, si hago lo que no quiero hacer, realmente no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí. 21 He descubierto el siguiente principio de vida: que cuando quiero hacer lo que es correcto, no puedo evitar hacer lo que está mal. 22 Amo la ley de Dios con todo mi corazón. 23 Pero hay otro poder dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí. 24 ¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte? 25a ¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor. (NTV)   El que no es creyente simplemente no tiene este conflicto, solo se deja llevar hacia donde el látigo de su carne lo guíe, por eso no puedes echar tus perlas a los cerdos, porque se voltean y te despedazan, no puedes pretender exigir una conducta cristiana al que no es cristiano. Solo alguien genuinamente nacido de nuevo tiene este conflicto interno, y lo mejor del caso es que con el puro hecho de decir sí Señor creo, sí Señor quiero, haz de mí lo que tengas que hacer, puede obtener la victoria.   Aunque al mismo tiempo tu carne siempre querrá estar tentándote y seduciéndote a hacer exactamente lo contrario a la voluntad de Dios, pero en el verdadero creyente hay este conflicto, no así en el incrédulo, dice la Palabra:   Rom 8:5-8 Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa piensan en cosas pecaminosas, pero los que son controlados por el Espíritu Santo piensan en las cosas que agradan al Espíritu. 6 Por lo tanto, permitir que la naturaleza pecaminosa les controle la mente lleva a la muerte. Pero permitir que el Espíritu les controle la mente lleva a la vida y a la paz. 7 Pues la naturaleza pecaminosa es enemiga de Dios siempre. Nunca obedeció las leyes de Dios y jamás lo hará. 8 Por eso, los que todavía viven bajo el dominio de la naturaleza pecaminosa nunca pueden agradar a Dios. (NTV)   ¿Cómo evaluarías tu vida? ¿Dónde están tus pensamientos? ¿Por quién vives controlado por el Espíritu o por tu carne? ¿Qué arroja tu conducta? ¿Vives agradando a Dios, o desagradándolo? Chécalo bien porque ahí puedes saber dónde estás, cuál es tu domicilio, la carne, o el Espíritu, y sigue:   Rom 8:9-10 Pero ustedes no están dominados por su naturaleza pecaminosa. Son controlados por el Espíritu si el Espíritu de Dios vive en ustedes. (Y recuerden que los que no tienen al Espíritu de Cristo en ellos, de ninguna manera pertenecen a él). 10 Y Cristo vive en ustedes; entonces, aunque el cuerpo morirá por causa del pecado, el Espíritu les da vida, porque ustedes ya fueron declarados justos a los ojos de Dios. (NTV)   Si es que realmente has hecho a Jesucristo el Señor de tu vida y eres un hijo de Dios este es un hecho, y sigue Pablo:   Rom 8:11-14 El Espíritu de Dios, quien levantó a Jesús de los muertos, vive en ustedes. Y, así como Dios levantó a Cristo Jesús de los muertos, él dará vida a sus cuerpos mortales mediante el mismo Espíritu, quien vive en ustedes. 12 Por lo tanto, amados hermanos, no están obligados a hacer lo que su naturaleza pecaminosa los incita a hacer; 13 pues, si viven obedeciéndola, morirán. Pero, si mediante el poder del Espíritu hacen morir las acciones de la naturaleza pecaminosa, vivirán. 14 Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.   Mi amigo, ¿eres un hijo de Dios? ¿Eres cristiano? ¿Por quién eres guiado entonces, qué fruto arroja tu vida? Si te dices cristiano, simplemente no puedes vivir una vida cristiana irresponsable, entregado a tus justificaciones, soy cabezón, es que entiéndeme, tú no conoces mi pasado, soy norteño, soy chilango, mi descendencia es de los indios irritilas allá en Coahuila, y esos eran unos necios mujeriegos, desobligados. Mi hermano, si vives conforme a la carne, morirás, deja de justificarte.   No puedes ignorar que hay una guerra encarnizada en la cual estás en medio, y no es fuego cruzado, porque tú eres blanco de Satanás, él no quiere que des fruto, quiere estorbar tu crecimiento, tu madurez, quiere estorbar tu matrimonio, tu ministerio, quiere verte tropezar porque te aborrece, porque sabe que Dios puede utilizarte de maneras maravillosas para traerle gloria, honra y fama, y él aborrece a Dios, su imagen y su gloria.   Si te dices Cristiano, ¿a qué horas te vas a levantar de tu sueño? ¿Hasta cuándo vas a dejar de ser un cliente de Satanás, presa fácil de tu carnalidad? ¿De veras quieres ver a tu familia, a tus hijos, su futuro, tu propia vida entre los dientes de tu adversario el diablo que está como un león rugiente listo para hacerte pedazos?   Ok, quieres seguir viviendo en las mentiras de este mundo, good look, mi corazón y mi casa seguirán al Señor, y de ahí no me muevo, aunque me quede solo, pero, si quieres puedes acompañarme, y a ustedes jóvenes, que seas joven o que el español no sea tu primer lengua no es la causa por la que no andes en el Espíritu, o porque no entiendas, es simple y sencillamente tu carnalidad, comienza tu también a ignorarla, crucifícala y proponte andar en el Espíritu, porque la juventud no es eterna.   El texto dice: Gál 5:17b y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. La NTV traduce así esta frase: Gál 5:17b Estas dos fuerzas luchan constantemente entre sí, entonces ustedes no son libres para llevar a cabo sus buenas intenciones. Y esta frase nos enseña dos cosas, primero, ¿tienes verdaderamente el deseo de agradar a Dios o realmente no existe tal lucha en tu interior? Primeramente, define eso, para saber si realmente eres un cristiano o no, si no es así, entonces te urge un salvador, y ese salvador es Jesucristo.   Segundo, mi hermano, por favor quítate de la mente y del corazón la mentira que Satanás te vende de que cuando te entregas a los deseos pecaminosos de tu cuerpo es que estás siendo libre para hacer lo que se te de la gana, no, es cuando más esclavo estás, y un esclavo no termina bien, termina miserable e infeliz, solo hay de dos sopas, o andas en el Espíritu o eres esclavo de tu carne, no hay punto medio, ¿ya te viste dónde estás? Y cerramos esta sección con lo que dice Pablo:   V. La clave de la victoria en esta batalla, es andar en el Espíritu. Gál 5:18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Es decir, todo tu rollo de culpa y de cargo de conciencia, tu eterno soy débil, no puedo, tus muy constantes derrotas, todo tu legalismo o libertinaje, puede verdaderamente quedar a un lado si comienzas por lo más sencillo: intencional y disciplinadamente, con toda tu voluntad, comienza a permitirle al Espíritu Santo que mora en ti transformarte, comienza a tomar en cuenta a Dios.   Mi hermano, si después de estos tres años, dos años, un año, una semana, que has recibido Palabra de Dios, sigues igual, estás desechando, estás desperdiciando, estás tirando a la basura preciosas y grandísimas promesas decía Pedro, que pueden hacerte participar de la misma naturaleza divina. Estás haciendo a un lado a Dios, a su Espíritu, y le estás dando rienda suelta a tu carnalidad y por eso sigues bajo la ley, bajo el peso de la angustia del juicio de Dios.   ¿Qué pide Cristo de sus discípulos, que pide Dios de sus hijos? Sencillamente, comienza a vivir una vida controlada, guiada, cuidada, fortalecida por el Espíritu Santo, andando en amor, negándote a ti mismo, viviendo para servir y amar primeramente a tu Señor y a sus hijos, y proclama este precioso evangelio de la libertad, las buenas noticias de salvación, así de sencillo, eso es el cristianismo, no lo compliques, ahí está la verdadera libertad a la que Cristo nos libertó.   Recuerda, el religioso necesita todo tipo de controles externos que gobiernen su conducta externa, no es libre, el creyente genuino, que responsablemente anda en el Espíritu, desde el interior de su corazón quiere, anhela hacer lo correcto, porque su control no es externo, sino interno, es este Espíritu Santo controlándolo, fortaleciéndolo, capacitándolo, equipándolo, poniendo el querer así como el hacer de cumplir la buena voluntad de Dios, y produciendo una vida cristiana no cansada, frustrada, asustada con el temor del juicio, o el rechazo, sino libre de su pecado, agradecido, con esperanza, lleno de gozo.   La ley te dice: si tú te ganas tu libertad, llegarás a ser libre, la gracia de Dios nos dice: alguien más ya te hizo libre, Cristo te hizo libre. La ley ordena, manda, y nos deja a nuestras expensas a merced de nuestra carne, el que anda en el Espíritu, es habilitado, facultado, posibilitado.   El legalista y el que anda en la carne viven bajo las limitaciones de la ley, o bajo el látigo del pecado, pero el cristiano genuino que anda en el Espíritu, vive libre porque tiene las alas de la gracia para volar sobre la ley, y vive una vida en la libertad de cumplir las demandas de la ley andando en el camino de las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduvieses en ellas, no él, sino Dios, por eso, el que anda en el Espíritu ya no está bajo la ley. Y quiero cerrar con un par de textos más y oramos, dice Romanos 7:   Rom 7:4 Por lo tanto, mis amados hermanos, la cuestión es la siguiente: ustedes murieron al poder de la ley cuando murieron con Cristo y ahora están unidos a aquel que fue levantado de los muertos. Como resultado, podemos producir una cosecha de buenas acciones para Dios. 5 Cuando vivíamos controlados por nuestra vieja naturaleza, los deseos pecaminosos actuaban dentro de nosotros y la ley despertaba esos malos deseos que producían una cosecha de acciones pecaminosas, las cuales nos llevaban a la muerte. 6 Pero ahora fuimos liberados de la ley, porque morimos a ella y ya no estamos presos de su poder. Ahora podemos servir a Dios, no según el antiguo modo —que consistía en obedecer la letra de la ley —sino mediante uno nuevo, el de vivir en el Espíritu.   ¿Por qué es caracterizada tu vida por vivir en el Espíritu o por el andar en la carne? ¿Ya comenzó esta guerra interna en ti? Si no es así, estás muerto en tus delitos y pecados, y necesitas un nuevo nacimiento, te urge reconocer tu maldad, arrepentirte de tus pecados y creer y confiar en Jesucristo quien murió en tu lugar, recibiendo el castigo de tu maldad y la mía para que tú y yo pudiéramos vivir, y dice la Palabra que se crees en tu corazón estas cosas y las confiesas, él es fiel y justo para perdonarte, limpiarte de toda maldad y hacerte su hijo, haz esa decisión el día de hoy.   Y si te dices creyente y sigues viviendo como necio, siendo dos personas, una aquí en la iglesia y otra muy distinta en tu hogar o trabajo, solo quiero decirte que sin excepciones, si sigues sembrando para la carne morirás, si estás escuchando esto domingo a domingo y te vale, estás sembrando para la carne, vas a cosechar de ella, y no va a ser algo bueno. ¿Por qué el día de hoy no tomas de una vez por todas una decisión de creerle a Dios y de confiar en él y comienzas desde hoy a vivir en el Espíritu? Su misericordia es nueva cada mañana, él estaría deseoso de perdonarte, de limpiarte y de darte su misericordia, vamos mi hermano, mi hermana, ahora que hay tiempo todavía.   Pero recuerda, no te olvides que esto del Espíritu y la carne es como los wids y el pasto, no haces algo un día y después te olvidas, no, comienza hoy, pero sigues cada día de tu vida, cada momento, de domingo a domingo, de 12 a 12, es decir 24/7 necesitas estar esprallando, ¿qué necesitas para que tu vida se llene de wids de la carne? Ser un irresponsable y no hacer nada, pero si haces eso, mi hermano, tarde o temprano, tus yerbas malas te van a alcanzar, y van a terminar asfixiándote, si no haces nada. No lo permitas, porque pueda ser que te acostumbres a vivir así, como un miserable espiritual, pero vas a dar cuentas delante de Dios de todo lo que te ofreció, de todo lo que puso en tus manos para bendecirte y para que bendijeras a otros.   Recuerda esta verdad, el mal que ves en tu vida, el poco avance, las muchas derrotas, no son culpa de Dios, sino de tu irresponsabilidad, por eso, comprueba la buena voluntad de Dios agradable y perfecta, comprueba que en tomarle en cuenta está la vida verdadera, deja de estarle dando tanto crédito y tiempo a tu carne que jamás te llevará a obedecer a Dios, deja de estarle dando tanto crédito y tiempo a Satanás quien solo quiere tu mal y destrucción, comienza a andar en el Espíritu, y ahora sí cierro con un texto más:   1 Jn 5:1-5 Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios, y todo el que ama al padre, ama también a sus hijos. 2 Así, cuando amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos, sabemos que amamos a los hijos de Dios. 3 En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y éstos no son difíciles de cumplir, 4 porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe. 5 ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? (NVI)
  • Jun 28, 2015Gálatas 5:1-12 Las consecuencias de escoger el legalismo y las características del que lo predica
    Jun 28, 2015
    Gálatas 5:1-12 Las consecuencias de escoger el legalismo y las características del que lo predica
    Series: Gálatas

    LAS CONSECUENCIAS DE ESCOGER EL LEGALISMO Y LAS CARACTERÍSTICAS DEL QUE LO PREDICA

    Gálatas 5:1 – 12

      INTRODUCCIÓN   Seguimos con esta carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. Esta carta fue el grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Pablo dirige esta carta a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, los Galos, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que fundó en su primer viaje misionero. Vemos en esta carta a un Pablo ofensivo, decidido, diciéndoles: Oh Gálatas insensatos, ¿quien los fascinó, a ustedes después de que Cristo les fue presentado tan claramente? ¿por qué? Por dos cosas:   1º Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, judaizantes, quienes estaban pervirtiendo el y socavando el corazón mismo del Evangelio de la gracia el cual es “la justificación, la salvación por fe, y no por obras”, enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, hacer obras, rituales.   Y 2º, teniendo los Gálatas fama de ser volubles e inestables su fe y su relación fresca y sincera con Dios estaba en peligro. Estaban sucumbiendo ante el legalismo, la religiosidad, el ritualismo, comprando la idea de que practicar estas cosas era una señal de madurez, de superación espiritual, creí y fui salvo por fe, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, pero, ahora, a través de rituales, de un sistema religioso, puedo por mí mismo justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme, mejorar mi relación con él.   Pablo se da a la tarea de mostrarnos que regresar a la ley y al legalismo no es avanzar sino retroceder, no es ganar mayor espiritualidad, sino abandonar la gracia, y regresar a la esclavitud de las obras. Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas.   Hemos bosquejado esta carta de una manera muy sencilla: en los capítulos 1 – 2, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia y al mismos tiempo les recordó a los Gálatas que al igual que él, ellos recibieron al Espíritu no por las obras de la ley, sino por oír con fe el Evangelio?   Capítulos 3 – 4, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT, respondiéndonos escritural y teológicamente a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual responde con una sola respuesta: Es por fe, no por obras, ni por guardar la ley, o ningún requisito, el único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, es la fe.   Nos enseñó la función de la ley, encerrarlo todo bajo pecado, mostrarnos nuestra incapacidad para salvarnos, nuestra pecaminosidad y como un policía llevarnos a los pies de Cristo al, pero una vez completando su encomienda le podemos decir adiós.   Llama a un personaje clave para los judíos, su ancestro fundador, Abraham, un pagano incircunciso a quien Dios llama por su pura gracia, y hace con él un pacto unilateral, incondicional, basado en una promesa que descansa en el puro afecto de la voluntad de Dios, en su decisión de amarnos y de salvarnos.   Y también llama a Moisés, el receptor de la ley, con quien Dios hace otro pacto, pero uno diferente al de Abraham, un pacto condicional, bilateral, de compromiso mutuo, de cooperación, hay bendición si hay obediencia, si no hay obediencia el pacto se rompe. Y nos muestra cómo este pacto llegó a su fin una vez que Cristo apareció.   Dejó claro también cómo aquel que vive un cristianismo basado en la ley, vive como un esclavo, y no solo eso, sino que su relación con Dios es la de un esclavo con su amo, la cual está basada en desconfianza y temor, temor de no dar el ancho, de no ser lo suficientemente bueno como para ser aceptado, bendecido, o para ser despedido.   No así el que vive bajo la gracia de Dios, el cual tiene una relación de Padre- Hijo, la cual está basada en confianza, amor, respeto y libertad, aún cuando a veces falle, se sabe seguro del amor de su Padre. Un esclavo necesita ser controlado con un látigo para obedecer y encadenado para no huir, alguien que al nacer de nuevo, ha sido adoptado como hijo de Dios y ha recibido una nueva naturaleza, una nueva identidad, obedece por amor. Un hijo obedece en una respuesta al amor de su padre, un esclavo obedece porque es obligado, y no huye mientras esté encadenado, pero su corazón está en otro lugar.   Para ilustrar esto, Pablo también trajo a la mesa la analogía entre Isaac e Ismael, Sara y Agar, la Jerusalén celestial y la terrenal, como Isaac, Sara y la Jerusalén celestial representan la libertad de la gracia y dan hijos para libertad, mientras que Ismael, Agar y la Jerusalén terrenal representan la esclavitud de las obras y la ley y solo producen hijos para esclavitud.   Ahora vamos a dar paso a la última sección, los capítulos 5 – 6, donde Pablo nos enseñará en la práctica cómo se ve en vivo y a todo color alguien que vive en la gracia, a qué sabe la libertad en Cristo.   Un legalista vive esclavizado y aplastado por el peso de leyes, ritos, y regulaciones que pretende cargar, y por lo tanto podría decir, Pablo, ¿cómo vas a predicar eso? ¿Cómo que gracia y nada de regulaciones? ¿Qué acaso quieres que la gente tenga un cristianismo lite? Si les predicas de la gracia, les estás dando una licencia para pecar a gusto, no, a la gente hay que traerla corta porque es muy necia, hay que traerla con látigo, bien regañada, bien asustada, bajo reglas y regulaciones bien definidas, “esto se permite, esto no porque es pecado, haz esto, haz lo otro, y obedéceme porque si no te condeno y te señalo con la letra escarlata”.   Mientras que el cristiano vive libre porque tiene las alas de la gracia para volar sobre la ley y vivir una vida en la libertad de cumplir las demandas de la ley andando en el camino de las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.   Pablo nos enseñará cómo no es así, porque alguien que ha nacido de nuevo, que es receptor de la gracia de Dios, desde el interior de su corazón querrá hacer lo correcto, el control no será externo, sino interno, el mismo espíritu Santo controlando, fortaleciendo, capacitando, equipando, poniendo el querer como el hacer por su buena voluntad, y produciendo un cristiano no cansado, no frustrado, no asustado, sino libre de su pecado, agradecido, con esperanza, lleno de gozo.   El día de hoy, como haciendo una conclusión de todo lo que nos enseñó, Pablo nos hablará de las implicaciones tan serias de escoger el legalismo, el daño tan terrible que podríamos hacerle a nuestra relación con Cristo al dejarnos seducir por el legalismo, nos va a mostrar consecuencias, pero también características de aquellos que enseñan y predican el legalismo, por eso yo titulé este mensaje: LAS CONSECUENCIAS DE ESCOGER EL LEGALISMO Y LAS CARACTERÍSTICAS DEL QUE LO PREDICA. Y va a comenzar con la conclusión más importante de toda esta carta:   I. La mayor responsabilidad del creyente es mantenerse firme ante el legalismo. Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Pablo nos da un término de conclusión, “estad, pues”. En todas las cartas de Pablo vemos la misma estructura, primero nos da razones, nos muestra las bendiciones celestiales, nos desglosa toda la gracia, la paciencia la misericordia de Dios, y después nos llama a responder a ella, mientras que la religión es todo lo contrario, ella nos dice: haz esto, no hagas aquello, no toques, no digas, no uses, sí usa esto, y tú le preguntas, ¿por qué? Nos responde diciéndonos: no tengo idea, pero, así tiene que ser, así que obedezca y sométase.   El Señor mis hermanos, siempre nos da razones de sobra para obedecerle, para vivir para él, para entregarnos a él, y la razón de razones, el porqué hacer lo que tenemos que hacer, la respuesta a este porqué es el mismo. Él mismo se da a nosotros como única y razón suficiente para vivir para él, nos muestra su poder, su grandeza, su amor, su inigualable belleza, vemos su amor sacrificial desplegado en esa cruz del calvario, vemos nuestros pecados perdonados, nos conquista, y nos entregamos a él.   Así Pablo nos dice, ya que entendimos que ni somos esclavos, ni fuimos llamados a la esclavitud, sino a libertad, ya que no queda duda que la ley y el legalismo, sencillamente no conviven con la fe y la gracia, tenemos una responsabilidad: mantenernos firmes en ella.   Firmes es la palabra stéko; y significa estar estacionario, adherido, mantenerse firme, estar en pie delante de, perseverar, permanecer, ser constante, quedarse, continuar.   Es un hecho que en la cruz del calvario, Cristo venció al pecado, consumó la ley y cumplió sus demandas, conquistó la libertad, y nos compró para ser libres, es ilógico pensar que Cristo nos hace libres del pecado y las demandas de la ley para entregarnos a otra forma de esclavitud, para ponernos nuevamente bajo las obras y las demandas de la ley.   Debemos cuidarnos de la trampa sutil del legalismo, los cristianos tenemos una responsabilidad: mantenernos firmes en la libertad, en el lugar de privilegio que Cristo nos otorgó por pura gracia. Y mantenernos firmes implica perseverar, permanecer constantes, implica tomar decisiones y ser cuidadosos. Si pudiéramos resumir en una palabra la responsabilidad del creyente, esta sería perseverar.   Por ejemplo, a lo largo del NT el Señor nos ordena mantenernos firmes en la libertad, firmes en la fe, firmes en un mismo espíritu, firmes en el Señor, firmes en la Palabra de Dios, firmes contra las asechanzas del diablo, firmes en la posición de privilegio que Cristo nos ha otorgado. De hecho, la vida en el Espíritu, la cual estaremos estudiando en los siguientes capítulos, se puede definir con la misma palabra: perseverar, sostenerse firme.   Y Pablo dice no se vuelvan a poner el yugo de esclavitud que Cristo ya les había quitado, hacer esto equivale a incredulidad y desobediencia. Un yugo es este pedazo de madera que era pesado e incómodo y servía para controlar a las bestias de carga para hacer un surco derecho, donde se pudiera sembrar la semilla, en ocasiones el yugo era tan pesado que el animal se vencía bajo su peso.   Nada más acercado a la imagen de una persona bajo el peso del yugo del legalismo, de regulaciones y ritualismo, los cuales siempre le mantienen a ralla, siempre le falta algo, para llegar, pero nunca llega. Es algo pesado e incómodo, es una atadura, una limitación. Y necesitamos ser constantes en cuidarnos de él, porque por nuestra naturaleza pecaminosa y orgullosa, de pronto nos hace sentir que al llevar este yugo podemos justificarnos delante de Dios, lo cual es imposible.   Y dice Pablo, si verdaderamente has experimentado la libertad en Cristo, ¿cómo podrías querer regresar a la esclavitud? Que ilógico sería que después de haber sido libertado del yugo de la ley y del pecado, alguien quisiera voluntariamente ponerse el yugo de regreso, a menos que no fueses realmente libre, a menos que no entendieras tu libertad, a menos que estuvieras tan acostumbrado a tu amo, a su látigo, a tu esclavitud, que ni siquiera supieras vivir en libertad.   De hecho poco tiempo después de que la esclavitud fuera abolida, había un síndrome en el cual los que habían nacido esclavos y habían vivido esclavos toda su vida, aún cuando eran libres, seguían comportándose como esclavos. La gente les decía: son libres, pero el que había sido su amo, les decía, son esclavos. Eran socialmente eran libres, pero en su mente y en su corazón seguían siendo esclavos, y por lo tanto su conducta seguía siendo la de esclavos, libres por fuera, pero, esclavos por dentro.   Otro ejemplo son presos que estuvieron por mucho tiempo en la cárcel y salen libres, siguen comportándose como presos. Un perrito entrenado a caminar al lado de su amo, se le entrena con un lazo corto, hasta que se acostumbra, ya no trae el lazo en su cuello, pero, se comporta como si lo trajera.   Y tristemente esta es la situación de muchos cristianos, oyen y oyen prédicas acerca de la libertad en Cristo, lo que es más ellos también predican libertad al hablar a otros del evangelio, pero su conducta, es la de esclavos, su corazón y su mente siguen pensando como un esclavo, gente amargada, cansada, doblada bajo el peso de la manipulación del legalismo, que no les ves el gozo por ningún lado, al contrario, gente que dices: si eso es ser cristiano, mejor me quedo como estoy.   O gente supuestamente cristiana, totalmente esclavizada a sus pecados, a sus pasiones y deseos, engañados, creyendo que libertad equivale a: “puedo hacer lo que me de la gana”, el problema con esto es que mi libertad se puede cruzar con la tuya y tenemos qué pelear por ella, y entonces se vuelve a perder.   Hoy en día se habla mucho de libertad, liberad de expresión, libertad de credo, libertad de casarte con quien quieras, sean hombres con hombres, o mujeres con mujeres, porque tenemos una idea muy vaga de lo que libertad o esclavitud, porque para muchos la libertad sería, por fin deshacerse de su pareja, ¿ya le preguntaron a sus hijos?   Para otros un buen aumento de sueldo, para otros bajar de peso, para otros tener sus papeles en regla, otros algún degree, otros llenos de orgullo, siempre podrían decir: “todo está bien, no pasa nada”. O los optimistas dirían: “tranquilo depende del cristal con que lo mires, todo está perfecto”, pero ambos lucen y viven esclavos. Pero, ¿qué es libertad? Solo hay una manera de ser verdaderamente libres, el Señor dijo:   Jua 8:36 Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres. (NTV) Jua 8:31 Jesús les dijo a los que creyeron en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; 32 y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. ¿Y de qué necesitamos ser libres?   Jua 8:35 Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado.   Todos somos pecadores, y el pecado es la raíz de todos nuestros problemas, el diablo nos vende la idea que la libertad es que me dejes pecar a gusto, pero la realidad es que el pecado trae amargura, decepción, destrucción y finalmente la muerte, física y eterna, y Cristo nos vino a hacer libres de ella, y necesitamos permanecer firmes en esta libertad.   Qué tristeza cuando gente esclavizada a sus pecados viviendo la vida loca, tiene la falsa imagen que venir a Cristo es quedar esclavizados, amarrados y no poder hacer nada de lo que realmente disfrutamos. Qué engaño, qué mentira, el diablo nos hace pensar: si vienes a Dios, vas a ser la persona más reprimida, llena de ansiedad e infeliz de todas, Dios es un opresor que en lo único en lo que se goza es en verte sufrir, en verte infeliz, verte atado, encerrado, aburrido con cara de bueno, o más bien de menso. Imagínate, de qué manera el diablo tergiversa y corrompe la imagen de un Dios que lo único que nos ofrece es verdadera libertad.   Nada más alejado de la verdad, ¿cómo puedes pensar que venir a Dios, al creador de las emociones, el creador del gozo, el creador del amor, el creador de la felicidad va a significar todas esas cosas? ¿Te das cuenta del engaño satánico? Es totalmente al revés, el único que quiere tu destrucción porque vino a robar, matar y destruir, es Satanás mismo? El pecado y el legalismo son un engaño de Satanás.   Por eso dice Pablo, manténganse firmes, hay un único yugo que Dios nos manda ponernos, el suyo, y ¿se acuerdan cómo es el yugo del Señor?   Mat 11:25-30 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. 26 Sí, Padre, porque así te agradó. 27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. 28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.   Un yugo fácil, ligero que se carga en mansedumbre y humildad, al tener la mansedumbre de permitirle al Espíritu Santo que controle tu vida, y en la humildad de reconocer tu total incapacidad, pero, tu absoluta dependencia de Dios, lo cual trae el descanso a nuestras almas. Ahora veamos las implicaciones espirituales de no permanecer en esta libertad. Dice así:   II. Las consecuencias. a) Es nulificar los beneficios de la gracia en Cristo. Gál 5:2 He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. Y esta vez, Pablo trae el rito de la circuncisión, Dios le dio la circuncisión a Abraham como una señal visible de la promesa de Dios, todo bebé Israelita a los ocho días de nacido tenía que ser circuncidado, el prepucio de su miembro tenía que ser cortado, pero no solo era una cuestión quirúrgica o salubre, sino un recordatorio visible de su gracia y amor, un recuerdo constante de que un día Dios quitaría por completo la maldad que cubría el corazón de ellos a través de la fe, pero ellos se olvidaron de esto por completo y la circuncisión para ellos era un rito, una obra religiosa que por default los hacía salvos, ¿se acuerdan de Hechos 15:1-5?   Hch 15:1, 5 Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 5 Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.   Y no es que Pablo se estuviera refiriendo al mero acto quirúrgico, porque siendo judío, él estaba circuncidado, es más, el mismo recomendó a Timoteo circuncidarse para evangelizar con libertad a los judíos, aunque recordemos que a Tito, ni por un segundo accedió a hacerlo. El problema era el que se circuncidaba con el pensamiento de aceptar todo el sistema de obras de la ley para justificarse delante de Dios, no era una cuestión de salubridad, o de tradición nacional, sino que era comenzar a creer que por medio de él se podría ser salvo.   Y hay iglesias que ven así el bautismo, lo ven como un rito necesario para la salvación, para ellos ya no es una profesión externa de una salvación interna y espiritual, sino que se convierte en un requisito para ser salvo. Una persona puede tener el agua del bautismo en la cara y realmente no haber creído por lo tanto su alma siegue en condenación.   Porque como lo hemos visto, el rito no salva en sí mismo, no produce nada en la vida de una persona, no le hace crecer, lo que salva es la fe en la obra de Jesucristo, el arrepentimiento que se recibe por la fe, la cual purifica nuestros corazones, el bautismo demuestra visiblemente la obediencia a la fe, la cual ya que es interna, es invisible para nosotros. Pero, el bautismo al igual que la circuncisión es una señal externa, un recordatorio de algo que ha sucedido en nuestros corazones, una profesión pública de lo que Dios hizo en lo profundo de nuestro corazón.   Y Pablo hablando con toda su autoridad apostólica declara, aquel que decide tomar la decisión de caminar por leyes y reglamentos, está rechazando cualquier beneficio que Cristo le ofrece. O son mis obras, o es la obra de Cristo, o son las obras, o es la fe, o es la gracia, o es la ley, pero, no ambas.   Qué declaración de Pablo tan fuerte, si escojo las obras, eso significa que Cristo no tiene ningún provecho para mí, no tengo de su sacrificio e la cruz ningún beneficio, utilidad, ayuda, ventaja, por lo tanto estoy en problemas.   Decidir vivir por mis esfuerzos, por la ley, equivale a rechazar a Cristo, Dios no va a aceptar que yo pretenda tener a Cristo “nomás por si las dudas”, eso es incredulidad y es inaceptable para Dios, el pretender justificarme o santificarme a través de obras, es hacer inútil el deseo de Dios por bendecirme. Siguiente consecuencia:   b) Es obligarme a mí mismo a guardar toda la ley. Gál 5:3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. Pablo lo vuelve a declarar aún más enfáticamente, como dando una sentencia con autoridad apostólica, de parte de Dios, o sea, no hay excepciones, la Palabra dice lo que dice. Si cedes ante el legalismo, no solo haces nulos los beneficios de salvación en Cristo, sino que si pretendes justificarte delante de Dios con ritos, requisitos y leyes, tiene que ser en el estándar de perfección que Dios marca, no con tu estándar, estás obligado, a ser perfecto en todos los aspectos que la ley de Dios manda.   Por ejemplo, hay muchas iglesias hoy en día que comienzan a darle un peso equivocado al AT, y comienzan a medio guardar ciertas leyes del AT, por ejemplo, comienzan por decir que el día que se debe guardar para el Señor es el sábado y condenan a los que no lo guardan.   Para empezar, ¿sabías que, el sábado comienza el viernes al anochecer y termina el sábado al anochecer? ¿Sabías que según la ley sabática debes hacer guardar todo un año sabático, es decir, después de seis años, el séptimo año debes vivir de lo que trabajaste los otros seis, y dedicarte a hacer el bien, debes perdonar todas las deudas económicas que otros tenían contigo?   ¿Sabías que después de cada siete siclos de siete años tendrías que hacer un jubileo donde no solo perdonarías las deudas de otros, sino que le regresarías sus tierras a quienes se las hayas comprado? Pregunta, ¿guardarán verdaderamente el sábado? Mis hermanos, Dios nos manda guardar no el Sábado ni el Domingo, sino todos los días, porque todos le pertenecen al Señor. Checa tú mismo Romanos 14.   Y dice Pablo, si pretendes guardar la ley, no solo vas a guardar lo que te sea más conveniente, estás obligado a guardar mas de 600 mandamientos rituales, civiles y morales, y además si quieres justificarte a través de ellos, no puedes fallar ni uno solo en ningún momento, tienes que guardarlos a la perfección, si no estás reprobado.   Porque chistosamente el legalista solo acepta sus propias reglas y regulaciones, ni siquiera consulta qué es lo que Dios realmente requiere, sino que todo lo que hace sale de su perverso corazón, de su propia prudencia, de su propia interpretación, Pablo lo dijo en Romanos:   Rom 10:3-5 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; 4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. 5 Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.   En Mateo 15 el Señor les dijo a los religiosos: enseñan mandamientos de hombre nulificando el mandato de Dios, de manera que ya no es lo que Dios establece como justo, sino lo que la misma persona a su conveniencia establece que es lo justo.   Lo que dice este versículo es que en el momento que yo comienzo a confiar en mis obras para ser salvo, para ser bendecido, para ser aceptado, en ese momento estoy obligándome no solo a cumplir ciertos requisitos que yo decida a mi conveniencia, sino todas las demandas de Dios a través de su ley.   Veámoslo de esta manera, Cristo pagó la deuda infinita de nuestro pecado, y cuando creemos en él, toda su justicia es acreditada en nuestra cuenta, imagínate un banco celestial, donde depositan millones y millones a tu cuenta que Cristo te otorga. Bueno, el pretender justificarte aunque sea con una sola obra de justicia, implica que por tu cuenta quieres pagar aunque sea una fracción de esa deuda infinita.   Pero el hecho de que quieras pagar por tu cuenta aunque sea una mili fracción de todo lo que él te ofrece, significa que estás rechazando su oferta de justicia, y al hacerlo, automáticamente lo debes todo, estás obligado a pagar cada centavo, o es todo, o no es nada, no puedes tener solo una parte de la justicia de Cristo, o te justifica él, o te justificas tú. Siguiente consecuencia:   c) Es romper el vínculo con Cristo, caer de la gracia de Dios y quedar a mis propias expensas. Gál 5:4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. Es importante entender que esto no significa que si un cristiano cae en legalismo entonces se va a ir al infierno, simplemente está mostrando dos caminos, dos esferas, o es la gracia, o es la ley, o Cristo es todo, o Cristo no es nada, un verdadero cristiano es alguien que confía completamente en Cristo para salvación, cualquiera que no confía completamente en Cristo para salvación, sencillamente no es cristiano, no puedes ir por los dos caminos.   Si estás viniendo a Cristo es porque has entendido el Evangelio, has creído y has hecho una declaración: ¡no puedo salvarme a mí mismo! No puedes haber declarado eso y después contradictoriamente decir: voy a circuncidarme. Porque lo que estarías haciendo es declarar que estabas equivocado y que sí te puedes salvar a ti mismo. Recuerda, al circuncidarte estás entrando un sistema de obras, de cumplir las leyes para salvarte a ti mismo.   Entonces lo que Pablo está diciendo es, ¿qué camino vas a tomar, no pueden ser los dos, o es el camino de la auto justificación, o el camino de la Cristo justificación? O es Gracia, o es ley, o es Cristo o es Moisés. Y si es la ley, entonces quedas desligado de Cristo.   Desligarse es la palabra: katargéo, kata, abajo, y argos, inactivo, estar o dejar enteramente inmóvil inutilizar, invalidar, abolir, acabar, dejar, deshacer, desligar, destruir, quitar, suprimir, anular, hacer ineficaz, cancelar, ocupar inútilmente, estar separado de, quedar libre de, hacer detener, hacer que deje de ocurrir, cesar, dejar de ocurrir, reducir a inactividad, reducir a ineficacia o inactividad.   Decidir tomar la ley como camino de salvación equivale a romper, hacer nulo el vínculo con Cristo, hacer que la cruz del calvario sea ineficaz para mí, y por lo tanto quedar a mis propias expensas. apartados de Cristo y de su regalo de gracia. Y no dice romper con la gracia, sino caer de ella. Es tan importante entender que cuando somos salvos por la fe, somos abrazados por la gracia de Dios, somos cargados por ella hasta el mismo trono de la gracia, al cual tenemos libre entrada y nos podemos acercar confiadamente.   Es muy importante que lo entendamos así, porque gente ha malinterpretado este versículo, diciendo que lo que nos hace caer de la gracia es pecar, cuando es todo lo contrario, donde abundó el pecado sobreabundó la gracia, dice la Palabra. Aquellos que hemos pecado, pero que en arrepentimiento genuino venimos a Cristo, somos abrazados por la gracia, al confiar en la obra de Cristo en la cruz, en su perdón, y la gracia está disponible cada vez, su misericordia se renueva cada mañana, dice la Palabra.   Aquí está hablando de aquellos que deciden confiar en su religiosidad, y que muestran que realmente nunca confiaron en Cristo, pretendiendo justificarse a sí mismos por la ley, este tipo de persona cae de la gracia de Dios, porque alguien que decide justificarse a sí mismo a través de sus obras, está rechazando la gracia de Dios.   Es un insulto hacia Dios que viene, se humilla a sí mismo, muerte en la cruz para comprarnos perdón, libertad y ofreciéndonos misericordia y gracia, haciéndonos sus herederos, adoptándonos, dándonos una nueva naturaleza, la presencia de su Espíritu Santo sus dones, sus bendiciones inigualables, y todo por su gracia, a través de la fe, y nosotros lo menospreciemos.   Imagina a al Señor con los brazos abiertos llenos de regalos envueltos, con hermoso papel y listones, con una gran sonrisa, llámale a esto gracia, él llega feliz, mira lo que te traje hijo, mira lo que te ofrezco, y le dices: no gracias, no tienes que hacerlo, no tenías que haber ido a la cruz, quédate con todo, yo voy a trabajar para ganármelo.   Qué insulto, ¿por qué creerías que te los está ofreciendo, por tu increíble personalidad y tu irresistible sex-appeal? ¿Por qué te está diciendo escoge, melón o sandía, cualquiera de los dos, es lo mismo? ¡No! Te lo está ofreciendo precisamente porque sabe que jamás, ni aunque tuvieras una eternidad de vida podrías ganar tu propia salvación.   ¿Cuál es tu pensamiento al ver a Cristo en la cruz, que fue ahí por sadomasoquista, porque era divertidísimo, “uff no sabes, que bombísima”, ser humillado, latigueado hasta el desgarre de músculos y tendones, una corona de espinas que le rajara todo el cuero cabelludo, ser perforado de pies y manos con clavos del tamaño de estacas, es que, ¿seguramente Cristo no tenía nada que hacer verdad? Y pues ya nada le divertía como un niño rico saciado? ¿Crees que fue divertido? ¡Lo hizo porque no había otro camino para nosotros y porque nos amaba!   Si de eso se tratara, hubiera hecho un maratón, o una búsqueda del tesoro, o algo así y el que lo terminara se salvaría. ¡No! Totalmente lo contrario, la cruz indica tu total incapacidad, indica tu condenación, la cual Cristo tomó en tu lugar. El ofrecimiento de Cristo en su Evangelio es como cuando traes un mal aliento como de tres días sin lavarte los dientes, y alguien te dice: ¿quieres un halls? Y tu dices, no gracias, no lo necesito y él te dice: sí quieres un halls, sí lo necesitas.   Uno de los aspectos más claros es que la cruz grita a los cuatro vientos: ¡No puedes salvarte a ti mismo, estás incapacitado, por eso yo voluntariamente me humillé al hacerme hombre y morí por ti! Así el Señor extiende sus manos llenas de gracia, de perdón, de amor, y cuando decides justificarte por ti mismo con reglas y regulaciones, te estás desligando de él.   Alguien que decide tomar las riendas de su espiritualidad en sus manos, está insultando al Espíritu Santo de la gracia, está desairando a Dios, está haciendo vano el sacrificio de Cristo, y está quedando a sus expensas, sin ningún recurso, ni salida. Hermanos, la cruz no es una opción, es el único camino, la fe y la gracia no son una opción, son el único camino. Cuarta consecuencia.   d) Es quedarme sin justicia de parte de Dios. Gál 5:5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; ¿Quiénes nosotros? Aquellos que hemos recibido perdón de pecados y hemos nacido de nuevo por medio de la confianza en Cristo y en su obra. Checa, dice: nosotros estamos aguardando, esperando, no dice que estamos obrando, o trabajando, para ganar suficiente justicia y echársela en cara a Dios, pretendiendo hacerlo deudor nuestro.   ¡No! El creyente no está obrando, está aguardando por la fe. El creyente genuino no está confiado en que por sí mismo algún día podrá verse auto superado y le podrá decir a Dios: lo logré Dios, aquí está cumplí con todas las demandas de tu ley, pude alcanzar tu estándar moral y espiritual, logré por mí mismo la perfección, ¿para qué fuiste a la cruz, qué desperdicio, qué tonto? Nada que ver.   Cualquiera que confía en su propia justicia, está realmente quedando fuera de la justicia de Dios. Mientras que los creyentes, quienes gozamos de tener en nuestro interior el Espíritu Santo, confiamos plenamente en su testimonio, diciéndonos: “son hijos de Dios por haber creído”. Confiamos que en su poder él está fortaleciéndonos, equipándonos, capacitándonos, transformándonos a la imagen de Cristo, dándonos esperanza eterna, el Señor lo prometió:   Jua 14:12-18 »Les digo la verdad, todo el que crea en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre. 13 Pueden pedir cualquier cosa en mi nombre, y yo la haré, para que el Hijo le dé gloria al Padre. 14 Es cierto, pídanme cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré! 15 »Si me aman, obedezcan mis mandamientos. 16 Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Abogado Defensor, quien estará con ustedes para siempre. 17 Me refiero al Espíritu Santo, quien guía a toda la verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo busca ni lo reconoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque ahora él vive con ustedes y después estará en ustedes. 18 No los abandonaré como a huérfanos; vendré a ustedes. (NTV)   Y las cosas que pedimos y que hacemos mayores que las de Cristo tienen todo que ver con la capacidad de andar como Cristo anduvo, obedeciendo, agradando a su Padre, teniendo la esperanza firme de que un día por fin, seremos libertados de este cuerpo de muerte, y veremos la justicia perfecta de Cristo reflejada en nuestras vidas, a esto la Biblia le llama glorificación, dejar atrás este cuerpo de muerte, y finalmente estar por la eternidad con nuestro salvador, sin la presencia del pecado, dice la Palabra:   1 Co 15:51-53 Pero permítanme revelarles un secreto maravilloso. ¡No todos moriremos, pero todos seremos transformados! 52 Sucederá en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando se toque la trompeta final. Pues, cuando suene la trompeta, los que hayan muerto resucitarán para vivir por siempre. Y nosotros, los que estemos vivos también seremos transformados. 53 Pues nuestros cuerpos mortales tienen que ser transformados en cuerpos que nunca morirán; nuestros cuerpos mortales deben ser transformados en cuerpos inmortales. (NTV)   1 Ts 4:16-18 Pues el Señor mismo descenderá del cielo con un grito de mando, con voz de arcángel y con el llamado de trompeta de Dios. Primero, los cristianos que hayan muerto se levantarán de sus tumbas. 17 Luego, junto con ellos, nosotros los que aún sigamos vivos sobre la tierra, seremos arrebatados en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Entonces estaremos con el Señor para siempre. 18 Así que anímense unos a otros con estas palabras. (NTV)   Esta es una esperanza que todo creyente debe tener, y la tenemos por el Espíritu Santo en nosotros, por la fe, promesa la cual nada tienen que ver con las obras de la ley, con requisitos, con religión, con regulaciones, sino con su regalo de gracia, el cual recibimos por la fe, mientras que el legalista no tiene justicia en él mismo y además no tiene la justicia que Cristo ofrece a los que creen en él. Quinta consecuencia:   e) Es confiar en ritos que realmente no tienen ninguna ganancia espiritual en mi vida. Gál 5:6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor. La NTV lo traduce así: Gál 5:6 Pues, una vez que depositamos nuestra fe en Cristo Jesús, de nada sirve estar o no circuncidado. Lo importante es la fe que se expresa por medio del amor. (NTV)   Cristo ya hizo lo que nosotros jamás podríamos haber hecho, cumplir la ley, él ya hizo todas las obras necesarias para poder estar en una relación correcta con Dios, él ya vivió en perfección sin jamás haber pecado, agradó a su Padre en todo, toda su vida, cumplió con lo que Dios requería. Y al haber creído, por la fe en Evangelio, estamos injertados en Cristo, es decir, en Cristo ya cumplimos con todo lo que Dios requiere, hemos sido justificados.   Y si antes la ley no tenía poder para salvarnos, o para ponernos en una correcta relación con Dios, y no la necesitamos para eso, ahora mucho menos. Si estamos en Cristo, el hacer o no hacer ritos no nos hace mejores o peores, no mejora ni empeora nuestra relación con Dios, sencillamente porque la relación que tenemos con Dios a través de Cristo es inmejorable, pretender hacer eso, es insultar a Cristo y su gracia.   La palabra “vale” es la palabra isjúo en griego, y significa: tener o ejercer fuerza, poder, valer, válido, ser fuerte, tener recursos, prevalecer contra, hacerse fuerte. Es decir, no existe ningún rito que me ayude, que me dé algún poder, que me fortalezca espiritualmente, que me haga avanzar en mi caminar cristiano.   Ya lo dijimos antes, hay ordenanzas como la Cena del Señor, el Bautismo, el ungir con aceite, incluso el ayuno, y todas estas cosas tienen su significado, las primeras tres son testimonios que nos recuerdan la fidelidad de Dios, el poder de Dios, pero ten claro esto, no nos hacen más santos delante de Dios, no ganan nada para nosotros espiritualmente. Porque muy rápidamente se nos olvida y comenzamos a utilizarlos como ritos que nos santifican, que de alguna manera al practicarlos estamos siendo investidos de poder o algo así.   No es así son testimonios, como ya lo dije, hay iglesias que creen que el agua del bautismo es lo que te salva, pero, la realidad es que podrías meterte al bautisterio hasta que te salieran escamas, pero, si no hay verdadero arrepentimiento y fe, sigues en condenación.   Puedes practicar la cena del Señor día y noche, si lo haces sin discernir, sin entender al contrario, estás perjudicándote, porque estás menospreciando lo que Cristo hizo por ti. Por el contrario, si es una oportunidad para recordar su sacrificio, y te lleva a la adoración, al agradecimiento, a la obediencia al recordar lo que costó tu salvación, entonces tiene provecho.   Podrías bañarte en aceite de olivo, pero la Palabra dice, que es la oración de fe, no el aceite lo que sana, la oración de confianza en un Padre bueno que tiene cuidado de sus hijos, si el aceite te recuerda eso, tiene provecho, pero si es un requisito para ser sano entonces es como la circuncisión, no tiene ningún provecho para ti, a lo mejor sales con la piel más tersa, pero es todo el beneficio que obtendrás.   Lo mismo el ayuno, el cual ni le tuerce la mano a Dios, ni nos hace más buenos y justos como si hubiese algo místico en él, no, la ganancia del ayuno está en que como nuestra carne día y noche, constantemente nos está demandando que la saciemos, muchas veces esas demandas son muy fuertes, tanto que no me dejan escuchar al Señor, que no me dejan ver al Espíritu Santo que está en mí.   No puedo ni concentrarme en mi lectura Bíblica porque ya siento tanta hambre que me pongo de malas, no puedo leer la biblia por 3 minutos porque mi cuerpo ya me está exigiendo que me duerma y descanse, el ayuno me ayuda a poner mi carne en su lugar, a despegarme de las demandas del mundo y de mi carne, y al ayunar, y estar en oración y en la Palabra, la castigo, la apaciguo, me recuerdo a mí mismo: “no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.   Pero no es para ganar mayor atención de parte de Dios, la palabra dice que sus oídos están atentos a las oraciones de aquellos que hemos sido justificados en Cristo, Cristo sigue siendo la clave, no mi ayuno, tampoco ayuno en sí mismo me hace más santo. Tampoco es una huelga de hambre hasta que el Señor diga: “ya voy a oír a este, si no se va a morir de hambre y ya no le van a quedar los pantalones”.   Ahora, si todo esto que es un hermoso recordatorio, un lindo momento de poner mis ojos y mi corazón delante de Dios en su testimonio de fidelidad, de lo que él ya completó, entonces está bien, ese es el provecho, pero si de pronto se convierte en una carga, en un requisito, para que Dios me bendiga o me salve, entonces de nada sirve, al contrario, es una ofensa.   ¿Sabes porqué ninguno de estos ritos nos da poder espiritual, o tiene algún valor en sí mismos para mejorarnos espiritualmente? Sencillamente por esto: La obra de Cristo es inmejorable, porque su bendición es inmejorable, porque si estoy en Cristo ya lo tengo todo, no me falta nada, la obra de Cristo ya es de por sí absolutamente poderosa, Cristo es suficiente, y pretender mejorar lo perfecto es un insulto para Dios, no lo olvides.   Y dices: si no se trata de obras, ¿se trata entonces de vivir la vida loca? No, dice Pablo, lo que cuenta es la fe sí, pero no es una fe en la fe, estática, sino una fe que obra, una fe obediente, motivada y expresada en amor. es decir, la fe es visible, el Señor muchas veces dijo: “al ver la fe de ellos”.   Santiago también lo dijo, una fe sin obras está muerta. La fe no consiste en asentir a cierta información y decir: creo. No, la fe implica actuar, hacer las decisiones de mi vida de acuerdo a la verdad de Dios. Y me encanta porque dice, que la fe que obra, se expresa en amor.   Una fe genuina es visible en una obediencia que responde al amor de Dios, en amor a los demás. La verdadera fe produce cambios internos que se reflejan en una conducta diferente, produce transformación que se expresa en amor sacrificial y servicial. El fruto del Espíritu es amor, y el Señor lo dijo, toda la ley se cumple en una sentencia: amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo   Un rito, una regulación, no significa nada para Cristo, no gana justicia para nosotros, sino todo lo contrario, no se trata de buenos o malos, todos hemos pecado, a ninguno nos alcanza nuestra propia justicia, no tenemos ninguna. Todos necesitamos recurrir a la fe, una fe obediente que responde al amor de Dios, eso sí que mueve el corazón de Dios.   III. Características de los legalistas. a) Son estorbadores de la verdad. Gál 5:7 Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? Pablo una vez más trae la imagen de un corredor, muchas veces ha puesto esta ilustración, la vida cristiana es una carrera, en la cual como un deportista hay que correrla bajo las reglas correctas, con disciplina, con enfoque, con perseverancia. Pablo decía:   1 Co 9:24-27 ¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. 25 Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. 26 Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. 27 Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado. (NVI)   Yo puedo ve varias claves aquí, entiende mi hermano estás en una carrera, y una carrera tiene un fin, enfócate en la meta, un corredor profesional no se pone a hacer un picnic en medio de la carrera, no tiene tiempo para eso, se prepara, y no está pensando en correr una carrera eterna, sino en llegar a la meta.   Es decir, creyente tiene propósito, tiene enfoque, persevera, castiga su carne, en otras palabras, un atleta no se va a comer tacos de carnitas una noche antes de la carrera, se prepara, duerme bien, se alimenta bien, conoce las reglas, conoce la técnica, su carrera puede durar minutos, segundos u horas, pero su mente está fija en terminarla. Pablo la terminó, veamos:   2 Ti 4:7-8 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. 8 Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.   ¿Y dónde está la clave, más buenas obras, auto disciplinarme, auto mejorarme, auto santificarme? No, ¿qué dijo Pablo? Manténganse firmes en la libertad que Cristo ya les otorgó, perseveren en la gracia, esfuércense en la gracia. Reconozcan constantemente su incapacidad y su dependencia de Dios, anden en el Espíritu, busquen al Señor en todo tiempo, ¿por qué?   Porque llegarán falsos maestros a querer seducirnos, a ponernos obstáculos para hacernos perder el rumbo, nos detendrán, nos molestarán, nos obstaculizarán, pretenderán impedirnos el paso. Los Gálatas estaban corriendo excelentemente, en libertad, felices, agradecidos, disfrutando de una fe sencilla, disfrutando de la gracia de Dios sobre ellos, y de pronto lo complicaron, se llenaron de orgullo y le estaban dando la espalda a la verdad del Evangelio, a la sencillez del Evangelio, ¿cuál es este? Ya lo hemos visto antes:   1 Co 15:1-4 Ahora, hermanos, quiero recordarles el evangelio que les prediqué, el mismo que recibieron y en el cual se mantienen firmes. 2 Mediante este evangelio son salvos, si se aferran a la palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano. 3 Porque ante todo[a] les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, 4 que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras, (NVI)   2 Co 5:19-21 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.   Esta es la verdad del Evangelio y esto produce un estilo de vida en amor, en obediencia, una transformación a la imagen de Cristo, esperanza, y hablando Pablo de guardar días y ritos, de comer ciertos alimentos y no comer otros, lo dijo así:   Rom 14:17-18 Pues el reino de Dios no se trata de lo que comemos o bebemos, sino de llevar una vida de bondad, paz y alegría en el Espíritu Santo. 18 Si tú sirves a Cristo con esa actitud, agradarás a Dios y también tendrás la aprobación de los demás.   La vida del creyente se resume en un estilo de vida con todo el fruto del Espíritu en nosotros punto. Mis hermanos, es muy importante cuidarnos de aquellos que quieren estorbarnos al decirnos: mira eso suena muy bonito, pero si quieres ser verdaderamente espiritual, tienes que hacer esto, o ¿cómo no te va a ir mal, si no haces esto o lo otro?   O eso que me dices es para tontos, los cristianos son una bola de arrepentidos, pues ¿qué esperabas? Mira, haciendo esto, practicando esto otro, sí que vas a sentir la “unción”. Cuidado hermanos, corramos la carrera con los ojos bien fijos en el Evangelio, en la Palabra, esa es la clave, el legalismo no es una ayuda, es un estorbo. Y para remachar, dice Pablo:   b) Son impostores. Gál 5:8 Esta persuasión no procede de aquel que os llama. Dice Pablo, esta convicción no viene de Dios, no es fe genuina. Es impresionante cómo la gente puede vivir engañada y poner su eternidad sobre una falsa convicción, sostenida por su orgullo, por la supuesta buena vibra, por el poder de Greiscol que flota en el aire.   Es muy importante hermanos que entendamos que absolutamente nada que nos aleje de la sencillez del Evangelio, que nos esclavice, que nos lleve a pretender justificarnos por diversas obras, maneras de vestirnos, maneras de hablar, maneras de peinarnos, maneras de adorar, liturgias, reglamentos, rituales, días especiales, comidas especiales, con los cuales vayan al punto de decir: necesitas esto para ser un verdadero cristiano, un verdadero hijo de Dios, para agradar a Dios, para no perder tu salvación, para ser verdaderamente santo. Ninguna de estas cosas procede de Dios.   Si las liturgias, los estilos, las membresías, sobrepasan la línea de un estilo de ministrar, de un distintivo de alguna denominación o grupo cristiano, y se convierten en un requisito para la santificación, o la mejoría de mi relación con Dios, o más allá para la salvación, eso no procede de la Biblia, no procede del que nos llamó, porque el que nos llamó, nos llamó para ser libres, pagó un alto precio para poder vivir en un reino de justicia, gozo y paz en el Espíritu Santo. Te voy a recordar de dónde viene esta persuasión:   Mar 7:6 Jesús contestó: —¡Hipócritas! Isaías tenía razón cuando profetizó acerca de ustedes, porque escribió: “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí. 7 Su adoración es una farsa porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios”. 8 »Pues ustedes pasan por alto la ley de Dios y la reemplazan con su propia tradición. 9 Entonces dijo: —Ustedes esquivan hábilmente la ley de Dios para aferrarse a su propia tradición. 10 Por ejemplo, Moisés les dio la siguiente ley de Dios: “Honra a tu padre y a tu madre” y “Cualquiera que hable irrespetuosamente de su padre o de su madre tendrá que morir”. 11 Pero ustedes dicen que está bien que uno le diga a sus padres: “Lo siento, no puedo ayudarlos porque he jurado darle a Dios lo que les hubiera dado a ustedes”. 12 De esta manera, ustedes permiten que la gente desatienda a sus padres necesitados. 13 Y entonces anulan la palabra de Dios para transmitir su propia tradición. Y éste es sólo un ejemplo entre muchos otros. (NTV)   Son ideas salidas del perverso corazón humano, Pablo es muy duro y directo, y no está haciendo nada que el Señor no hiciera, el Señor fue paciente, fue misericordioso con los pecadores, no importa qué nivel de pecador, por ejemplo, hoy en día, a quién se podría decir que es lo peor de la sociedad? Un secuestrador tal vez, bueno, en aquellos tiempos para la sociedad no había nadie más bajo y pecador que una prostituta o un cobrador de impuestos, Cristo trató con ellos de maneras misericordiosas, llenas de amor, llamándolos al arrepentimiento, la mujer adúltera, la Samaritana que se pasó de adúltera, el ladrón en la cruz, probablemente un asesino, Cristo no vino a los sanos, sino a los enfermos.   Sin embargo te voy a decir con quién fue implacable, directo, frío, condenador, con el juicio por delante: con los religiosos, con los legalistas, a ellos les dijo entre otras cosas: hipócritas, ciegos, guías de ciegos, raza de víboras, tumbas de muertos, hermosas por fuera y llenas de cadáveres putrefactos por dentro, piadosos externamente, pero llenos de corrupción e iniquidad por dentro, les dijo hijos del infierno, ¿por qué? Porque por su auto suficiencia, por su orgullo, por tener en menos el sacrificio de Cristo y decirle: ¿por qué hiciste eso Dios? Yo no lo necesito, puedes quedarte con tu amor, con tu gracia y salvación, yo solo puedo, insultando así al Espíritu de la gracia. Son falsos maestros que vienen vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces, ¿se acuerdan en 1 Timoteo?   1 Ti 4:1-4 Ahora bien, el Espíritu Santo nos dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe verdadera; seguirán espíritus engañosos y enseñanzas que provienen de demonios. 2 Estas personas son hipócritas y mentirosas, y tienen muerta la conciencia. 3 Dirán que está mal casarse y que está mal comer determinados alimentos; pero Dios creó esos alimentos para que los coman con gratitud las personas fieles que conocen la verdad. 4 Ya que todo lo que Dios creó es bueno, no deberíamos rechazar nada, sino recibirlo con gratitud. (NTV)   ¿Te das cuenta? Gente que confía en obras externas, en su capacidad. Nadie que venga con una persuasión o convicción que te aleje de la cruz de Cristo puede venir de Dios, ten mucho cuidado con alguien que pretenda estorbar tu carrera, ponerte este tipo de obstáculos que te pierden al desenfocarte de este Evangelio, simple, sencillo, pero suficiente, poderoso, esos son impostores. Y dice Pablo:   c) Contaminan la iglesia. Gál 5:9 Un poco de levadura leuda toda la masa. En aquellos tiempos la levadura era masa descompuesta, totalmente fermentada con bacterias, y bastaba mezclar un pellizquito de esa masa fermentada con masa nueva para fermentar una gran cantidad de masa nueva y hacer pan esponjado. En la Biblia la levadura siempre ha representado el pecado, el cual podría ser tan pequeñito como este pellizquito de maza, pero termina invadiéndolo todo, de la misma manera el legalismo.   Mis hermanos, yo confío y creo que el Señor nos permitirá crecer y permanecer, aún tal vez después de esta generación, si no es que él viene antes, pero le pido a Dios que nos cuide del legalismo, el ritualismo, recuerden, no se necesita gran cosa, solo un pellizquito de legalismo es suficiente para terminar desviados.   Hoy en día iglesias, movimientos, denominaciones que comenzaron bien, con el Evangelio de la gracia, movimientos, frescos, poderosos, el día de hoy tienen nombre de que viven, pero están muertos, lugares donde ya no se menciona la cruz porque es ofensiva, ya no se menciona la palabra pecado, porque la gente se va a ir, iglesias que se volcaron al ritualismo, cumpliendo burdamente con algunos aspectos de la ley judía, que comenzaron guardando el sábado porque pues es bonito recordar el reposo, y terminan exigiéndolo, y hasta diciendo que si adoras a Dios en domingo, estás adorando al diablo, comenzaron celebrando la pascua como un hermoso recuerdo del trasfondo de la Cena del Señor y terminaron exigiéndola.   Iglesias que dejaron entrar una falsa doctrina y sus servicios de adoración en lugar de estar enfocados en la manifestación del Espíritu Santo, terminan enfocados en la manifestación de Satanás, y se dedican a en expulsar demonios, uno diferente cada domingo, desde demonios de obesidad, hasta espíritus de desafinación. Iglesias donde se hace un sobre énfasis en teología y no en la Biblia, y la gente termina dudando de todo lo que cree. Mis hermanos, no hace falta mucho para desviarse, un paso a la vez, poca levadura leuda toda la masa, así como el cáncer, una célula es suficiente para matar el cuerpo entero.   Y en especial el legalismo, no le podemos dar un solo centímetro, alguien legalista, que promueve las obras y la auto santificación, es alguien nocivo que debemos cuidar, porque poca levadura leuda toda la masa, necesitamos permanecer firmes en este evangelio sencillo de la libertad. Otro rasgo:   d) No quedarán sin castigo. Gál 5:10 Yo confío respecto de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; mas el que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea. La NTV lo traduce así: Gál 5:10 Confío en que el Señor los guardará de creer falsas enseñanzas. Dios juzgará a la persona que los está confundiendo, sea quien fuere. (NTV)   Me encanta ver algo, Pablo estaba seguro de la fe de los Gálatas, la Palabra de Dios dice en 1 Juan: Jua 10:27-30 Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen. 28 Les doy vida eterna, y nunca perecerán. Nadie puede quitármelas, 29 porque mi Padre me las ha dado, y él es más poderoso que todos. Nadie puede quitarlas de la mano del Padre. 30 El Padre y yo somos uno. Pablo no está hablando de que un verdadero creyente se pierda, está hablando de las consecuencias de caer en el legalismo, de las consecuencias de aquellos que definitivamente rechazan a Cristo y deciden vivir una religión, de aquellos que no solo la viven, sino que enseñan una falsa doctrina, dice Pablo: no me importa quién sea, pero llevará la sentencia, ¿cuál es esta sentencia? Veámosla:   Mat 18:6-7 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. 7 ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!   Pedro lo dijo así:   2 Pe 2:1-4 Pero en Israel también hubo falsos profetas, tal como habrá falsos maestros entre ustedes. Ellos les enseñarán con astucia herejías destructivas y hasta negarán al Señor, quien los compró. Esto provocará su propia repentina destrucción. 2 Habrá muchos que seguirán sus malas enseñanzas y su vergonzosa inmoralidad. Y, por culpa de estos maestros, se hablará mal del camino de la verdad. 3 Llevados por la avaricia, inventarán mentiras ingeniosas para apoderarse del dinero de ustedes. Pero Dios los condenó desde hace mucho, y su destrucción no tardará en llegar. 4 Pues Dios no perdonó ni siquiera a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó al infierno, dentro de fosas tenebrosas, donde están encerrados hasta el día del juicio.  
    Y más adelante Pedro habla de cómo Dios no perdonó al mundo antiguo y lo destruyó en el diluvio, igual de Sodoma y Gomorra. Mis hermanos, Dios no está con los brazos cruzados, espera pacientemente, pero decidir ser un instrumento de Satanás para esparcir falsa doctrina mis hermanos, es algo muy serio, y Dios no quiere la muerte de nadie, sino que se arrepientan. Siguiente rasgo:
    e) Son perseguidores de los creyentes genuinos, y tropiezan en la cruz. Gál 5:11 Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? En tal caso se ha quitado el tropiezo de la cruz. Por si fuera poco había gente que estaba acusando a Pablo de predicar también el rito de la circuncisión, pero, dice Pablo, si esto fuera así, nadie me estaría persiguiendo. Muchas de las golpizas que recibí, las hubiera evitado con simplemente decir: “solo estaba bromeando con lo de Cristo, es un cuento de hadas, arriba Moisés, arriba la ley, circuncisión que hermosura de rito”.   Si no predicara la salvación a través de la cruz de Cristo, no estaría en los problemas en los que estoy. La falsa religión es la que siempre ha emprendido la más cruel y cruda persecución en contra de los verdaderos creyentes, desde Génesis hasta Apocalipsis podemos ver esto, mira cómo lo dice el Señor en Jn 16:   Jua 16:1-3 Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo. 2 Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. 3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.   La cruz es un tropiezo para el autosuficiente, para el legalista, para el que se cree bueno, porque deja al descubierto la realidad de su incapacidad, de su maldad, su necesidad urgente de un salvador, la cruz les declara: no eres suficientemente bueno, estás bajo la ira de Dios, y necesitas ser redimido a través de la sangre de Jesucristo en la cruz.   El hecho de que Dios haya dejado el camino de la gracia, del sacrificio de Cristo en la cruz como la única manera de establecer su perfecta justicia, les es tropiezo, les insulta a aquellos que buscan jactarse, justificarse y hallar algo de virtud en ellos, ¿por qué? Porque ofende su orgullo, ofende su auto suficiencia, su legalismo. Por eso aquel que predica clara y fielmente de la cruz del calvario, no necesariamente va a ser famoso o popular, al contrario, padecerá persecución y especialmente de aquellos religiosos que confían en sí mismos.   Hoy en día hay muchas iglesias que son muy populares por este simple hecho, han quitado el tropiezo de la cruz, no la predican, solo te predican tu mejor vida ahora, solo te predican: “Dios quiere que seas feliz, no tienes que arrepentirte, no tienes que abandonar tus pecados, solo ven y alábalo con todo tu corazón, claro, deja aquí tus diezmos y el te bendecirá, Dios es amor, ¿cómo te va a incomodar?   Nada más alejado de la verdad, ¿podrías decir que un Dios que te deja el cáncer del pecado que va a terminar contigo, no solo en este mundo sino en la condenación eterna es un Dios amoroso? Totalmente falso, los peores padres, son los que dicen que aman a sus hijos y los malcrían dándoles todo lo que quieren y no son lo suficientemente responsables y amorosos como para mostrarles su pecado, disciplinarlos, marcarles límites, tratar con su corazón egoísta. Dios no es un Padre consentidor que malcría hijos, el nos ama, y nos ama tanto que hará hasta lo más extremo para llevarnos al arrepentimiento.   Por más que declares “ por fe, soy libre, soy sano, soy rico, soy la última coca cola del desierto, si el pecado está en ti, si no le permites a la cruz del calvario tratar con él como la única medicina eficaz, sigues enfermo y esclavizado, auto engañado, con los síntomas a flor de piel, con el daño visible de la enfermedad en tu cuerpo, en tu espíritu y en tu familia, cayéndote en pedazos, pero diciendo: “todo está bien, bendecido”. Y precisamente porque Dios es amor, no te va a dejar con tu pecado arraigado en tu ser.   Y mi hermano, a cruz puede ser un tropiezo para tu pecado o tu legalismo, pero la necesitas, necesitas saber que eres pecador, que estás condenado, y que a menos que entregues tu vida a Cristo y creas que murió por ti, que resucitó venciendo a la muerte, que recibas su perdón y que le des la espalda a tu pecado en respuesta a esto, sigues esclavo, no me importa qué tan sano estés, o qué tan grande sea tu cuenta de banco, o qué tan bien te vaya en los negocios, esa no necesariamente es señal de bendición de Dios, porque puedes tener todo eso y estar totalmente condenado por tu pecado.   Para los desobedientes y legalistas la cruz es un tropiezo, pero para nosotros la cruz es la gloria, es vida nueva, es perdón, es esperanza, es salvación, sí, en la cruz podemos ver las dos cosas juntas, toda la justicia de Dios, pero, también toda la misericordia de Dios, toda la ira de Dios, pero a la misma vez todo su amor, la justicia y la ira sobre Cristo, pero la misericordia y el amor sobre nosotros.   Mis hermanos, mejor ser un enemigo del mundo, pero amigo de Dios, que ser enemigo de Dios y amigo del mundo, si la cruz ofende, que ofenda mi hermano, el Evangelio es la única medicina para el mundo, el único modo de salvación, es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, no me avergüenzo del evangelio. Y terminamos esta sección con el siguiente versículo:   f) No tienen un lugar en la verdadera iglesia de Cristo. Gál 5:12 ¡Ojalá se mutilasen los que os perturban! La DHH traduce este versículo así: Gál 5:12 Pero esos que los andan perturbando a ustedes, ¡ojalá se castraran a sí mismos de una vez! (DHH) Pablo les está diciendo, ¿son tan apasionados del bisturí, son tan celosos de la circuncisión, porqué no se castran y se hacen eunucos como los sacerdotes paganos, tal vez así se vean tan santos y celosos como quieren verse?   En aquellos tiempos había una diosa de la naturaleza llamada Cibele, y en el culto a esta diosa, sus sacerdotes se auto castraban voluntariamente para ofrecerle su adoración, de manera que Pablo les está diciendo, ¿porqué mejor no terminan con el asunto de una vez por todas? ¿Qué te parece Pablo?   Y dirás, Pablo, pero, ¿dónde está el amor? Te voy a decir donde justo lo estás viendo, porque Pablo está protegiendo la amada iglesia de Cristo, un buen pastor no solo usa el callado para guiar a las ovejas, sino para golpear a los lobos que quieren destruirlas. Hoy en día dirían que Pablo es un desalmado porque golpea y mata a inocentes criaturas como los lobos, no, ¿y las ovejas?   Mis hermanos Dios nos ha llamado a amarnos unos a otros, pero también a ser suficientemente amorosos como para reprender y defender a aquellos que están en peligro, hay una cosa con la que no debe haber miramientos en la iglesia de Cristo: falsa doctrina, esa no la podemos permitir, porque una falsa doctrina da una falsa adoración, y más allá una falsa salvación. Necesitamos tener suficiente amor por la Palabra y por la iglesia de Cristo como para pararnos en la ralla contra la verdad y defenderla, para poner nuestra vida, nuestra reputación, por el bienestar de las ovejas y por la preservación de la verdad. Necesitamos suficiente amor y verdad para cuidar las ovejas y salvaguardar la verdad. Y la gracia y el legalismo, simplemente no conviven, el pecado y la santidad son agua y aceite.   Cuánto hace falta eso hoy en día, parar de venderse, de prostituirse literalmente por unos cuantos dólares, por fama, por popularidad, por tener estadios llenos de gente engañada que cree que cree, por sostener un estatus. Tener una iglesia decidida a ser santa, pura para su Salvador, decidida a no contaminar su corazón y mantenerlo por la gracia de Dios y el poder del Espíritu limpio, en verdadera libertad.   Mis hermanos, a libertad fuimos llamados, ¿dónde quieres estar? ¿Quieres ser presa fácil de un falso maestro? ¿Quieres ser de los que rechazan, de los que desaíran y dejan con las manos extendidas a un Dios bueno que quiere bendecirnos abundantemente? O ¿quieres verdaderamente ser de aquellos que reconocen su maldad, que reconocen que no son lo suficientemente buenos y que necesitan ser redimidos, pero, que la final son salvados? Recuerda, tu problema de pecado Cristo ya lo resolvió, con lo que tienes que lidiar es con tu auto suficiencia, con tu orgullo, con tu religiosidad, ¿estás dispuesto a ponerla de lado? ¿Cuántos están dispuestos a morir por la verdad, y más allá a vivir por ella? Dice en Proverbios:   Pro 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia 14 Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.   Recuerda, el que se justifica a sí mismo cae de la gracia, pero, el que reconoce su maldad y se arrepiente puede caer en la preciosa gracia de nuestro maravilloso Dios, ¿cuántos el día de hoy quisieran pararse firmes en la libertad que tenemos en Cristo, que costó su preciosa sangre derramada por ti y por mí? Vamos a orar.
  • Jun 21, 2015Gálatas 4:21-31 Isaac o Ismael, libertad o esclavitud ¿Con quién me identifico?
    Jun 21, 2015
    Gálatas 4:21-31 Isaac o Ismael, libertad o esclavitud ¿Con quién me identifico?
    Series: Gálatas

    ISAAC O ISMAEL, LIBERTAD O ESCLAVITUD ¿CON QUIÉN ME IDENTIFICO?

    Gálatas 4:21 – 31

      INTRODUCCIÓN   Seguimos con esta carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. Esta carta fue el grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Pablo dirige esta carta a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, los Galos, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que fundó en su primer viaje misionero. Vemos en esta carta a un Pablo ofensivo, decidido, diciéndoles: Oh Gálatas insensatos, ¿quien los fascinó, a ustedes después de que Cristo les fue presentado tan claramente? ¿por qué? Por dos cosas:   1º Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, a los cuales llamamos judaizantes, quienes estaban pervirtiendo el Evangelio de la gracia, y estaban socavando el corazón mismo del Evangelio el cual es “la justificación por la fe”, “la salvación por fe, y no por obras”, enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, hacer obras, rituales.   Y 2º Estaban, poniendo en peligro la fe y la relación fresca y sincera con Dios de unos Gálatas con fama de ser volubles e inestables. Estos Gálatas estaban cayendo el legalismo, en la religiosidad, el ritualismo, estaban comprando la idea de que comenzar a practicar estas cosas era una señal de madurez, de superación espiritual, creí por fe, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, pero, ahora, ya he crecido, he madurado, de tal manera que ya puedo por mí mismo a través de rituales, de un sistema religioso, justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme.   En esta carta, Pablo se da a la tarea de mostrarnos que regresar a la ley, y al legalismo es todo lo contrario, no es avanzar sino retroceder, es abandonar la gracia, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras. Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, por un sistema religioso.   Es remplazar verdadera espiritualidad que viene de un corazón sincero, con legalismo que viene de la hipocresía, de un corazón no nacido de nuevo. Es predicar gracia, pero vivir en la esclavitud la ley. Es comenzar con una relación fresca y vibrante con el Señor y terminar con un legalismo frío, orgulloso y pesado.   Dios no nos llama a practicar una religión, sino a tener una relación con él, que surja de haber nacido de nuevo, de un deseo sincero por amarlo y honrarlo, que brote desde nuestro interior, y que se refleje en nuestro exterior, en obediencia, en gozo, en amor, en servicio, en esperanza, porque solo ahí hay verdadera libertad, y es lo que Pablo desea poner en claro en esta carta.   Podemos bosquejar esta carta de una manera muy sencilla: en los capítulos 1 – 2, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia. Capítulos 3 – 4, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT. Y capítulos 5 – 6, son prácticos, donde Pablo nos enseñará en la práctica cómo se puede vivir en la libertad de la gracia, ya no teniendo la ley sobre nosotros, aplastándonos, sino bajo nuestros pies, como aquellas buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas, sin caer en la esclavitud de la ley.   Pablo sigue respondiendo a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual solo hay una respuesta: Es por fe, no por obras, ni por guardar la ley, o ningún requisito, el único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, es la fe.   En la sección anterior vimos a un Pablo no solo queriendo hacer cambiar de idea a los Gálatas, sino queriendo tocar su corazón, recordándoles su primer encuentro, trayéndoles a la memoria la experiencia de ellos con el Evangelio, cuando les conoció y les compartió las buenas nuevas.   Ahí nos enseñó que si realmente somos hijos de Dios, si Cristo está en nosotros, entonces debe haber evidencias de esto, en la vida de cualquier cristiano sano y genuino debería estarse formando la imagen de Cristo en él, y vimos algunos puntos para poder estar seguros que Cristo está formándose en nosotros, tales como:   Seguir a aquellos que siguen y modelan a Cristo en sus vidas. No escogiendo un mal modelo de cristiano y no dejándonos engañar por la adulación. Estar comprobando que por el Espíritu Santo estamos siendo transformados a la imagen de Cristo.   Pablo regresa a su disertación teológica, y la concluye en esta sección. Recapitulando un poco, Pablo ya nos habló acerca de Abraham y Moisés, dos pactos diferentes, el de Moisés condicional, bilateral, de compromiso mutuo, de cooperación, hay bendición si hay obediencia, si no hay obediencia el pacto se rompe, este pacto caducó una vez que Cristo apareció. Por otro lado, el pacto con Abraham, un pacto unilateral, incondicional, basado en una promesa que descansa en el puro afecto de la voluntad de Dios, en su decisión de amarnos y de salvarnos.   También ya nos enseñó cómo aquel que vive un cristianismo basado en la ley, vive como un esclavo, su relación con Dios es la de un esclavo con su amo, basada en desconfianza y temor, no así el que vive bajo la gracia de Dios, el cual tiene una relación de Padre- Hijo, la cual está basada en confianza, amor y respeto.   Cómo aquel que no ha nacido de nuevo es esclavo de su naturaleza pecaminosa, y para él la ley funciona como un policía o como una jaula que con todo tipo de reglas medio lo contiene, de manera que esta persona no es libre para obedecer, como un esclavo necesita ser controlado con un látigo, y amarrado con cadenas para que no huya, obedece solo por obligación. No así aquel que ha nacido de nuevo, a quien se le ha dado una nueva naturaleza, quien es libre para decir no a su naturaleza pecaminosa, sino que ahora tiene la naturaleza divina por medio de la cual puede clamar Abba Padre.   Y para poner la última roca firme de este argumento ahora Pablo nos traerá una analogía, para la cual utilizará a los dos hijos de Abraham, Isaac e Ismael, uno nacido de Sara, y el otro nacido de una esclava egipcia llamada Agar, uno representando la Jerusalén celestial, y el otro la Jerusalén terrenal, el monte Sinaí, la cual es diferenciada por dos cosas, uno representa la libertad, y el otro la esclavitud.   Nos mostrará la importancia de que todos nosotros salgamos de este lugar tomando una decisión, y al observar nuestra propia relación con Dios y el resultado en nuestra conducta, saber con quién nos identificamos, de quién somos hijos y a cual Jerusalén pertenecemos, por eso yo titulé este mensaje: ISAAC O ISMAEL, LIBERTAD O ESCLAVITUD ¿CON QUIÉN ME IDENTIFICO?   I. Necesito identificar si constantemente vivo esforzándome en la carne, o si he aprendido a descansar en la obra del Espíritu en mí. Gál 4:21 Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley? Los Gálatas se habían dejado seducir de tal manera por los judaizantes que por voluntad propia ya querían ponerse bajo las demandas de la ley, no estaban calculando el costo, a ojos cerrados les estaba pareciendo muy interesante el verse aunque sea por fuera con una espiritualidad superior, no se estaban deteniendo para siquiera comprobar lo que les estaban ofreciendo estos falsos maestros, sino que se lo estaban comiendo completito, de manera que Pablo les pregunta: Gálatas, ¿qué no han oído la ley, qué no saben, qué no la conocen?   Me recuerda mucho al Señor cuando les preguntaba lo mismo a los Escribas y Fariseos, quienes son los que se supone deberían conocer la Escritura, “¿qué no han leído? ¿No han leído en la ley? ¿Dónde hacen su devocional? Y esto nos muestra nuestro primer principio, dice en Proverbios:   Pro 14:15-16 El ingenuo cree todo lo que le dicen; el prudente se fija por dónde va. 16 El sabio teme al SEÑOR y se aparta del mal, pero el necio es arrogante y se pasa de confiado.   Mis hermanos, no debemos ser ingenuos, simples, dejándonos llevar por la adulación, por cosas que parecen espirituales, pero que no lo son porque van en contra de lo que la Escritura enseña, o porque se ven espectaculares, porque, recuerda, espectacular no necesariamente es sinónimo de espiritual o divino, Satanás puede imitar señales divinas y le encanta tentarnos con todo lo que apela a nuestra carne, a nuestros ojos y a nuestro orgullo. Mira si lo que buscas es espectáculo, el circo de Solei, o el de David Coperfield son impresionantes, pero, si quieres conocer la verdad, necesitas ser instruido por la Palabra de Dios.   Estos Gálatas se estaban dejando llevar por algo que ni siquiera conocían a consciencia, estaban cambiando libertad por esclavitud, algo valioso y eterno, por algo temporal y vacío, sin tomarse siquiera la molestia de leer, de informarse por ellos mismos, y es algo muy de nuestra naturaleza. Un ejemplo, ¿sabes qué diferencias tiene el Iphone 6 del 5, el 7 del 6 cuando salga? Pues quién sabe, pero todo mundo lo quiere y además se ve muy cool. Yo uso mi teléfono para textear y para hablar por teléfono, el resto de las funciones no existen para mí, es como si tuviera un Lamburgini y lo trajera empujando o jalando con caballos.   Igual, muchas veces escuchamos algo que ni siquiera sabemos exactamente de qué se trata, pero si la persona que nos lo está vendiendo es suficientemente convincente y nos da la suficiente confianza lo creemos, y lo compramos, además, si toda la gente lo quiere, o lo escoge, nos parece que está bien.   Otro ejemplo, cada vez que tienes que bajar alguna aplicación para el teléfono o la computadora y te piden tu firma electrónica, y dice: “he leído los términos de este contrato y estoy de acuerdo con ellos”. ¿Los lees? La verdad, yo muy pocas veces o más bien nunca me tomo la molestia, porque de todos modos, si pones que no, no te dan nada. ¿Qué me dices de los contratos de tarjetas de crédito, préstamos del banco, o seguros? Aunque los leyeras, hay muchas cosas que no entendemos, o sinceramente nos da flojera leer, y a veces no sabemos ni en lo que nos estamos metiendo.   Ahora mis hermanos, si es importante, no ser ignorantes de nuestras obligaciones y privilegios en las cosas de estas vida, cuánto más en lo que atañe a nuestra eternidad, en lo que Dios nos ofrece. Dios no quiere que andemos ignorantes en lo que respecta a su voluntad, a sus promesas, a todas su bendiciones, él quiere que sepamos, que entendamos, que no seamos ignorantes de la riqueza que tenemos en él, de nuestras responsabilidades.   Porque el resultado de eso es que vivimos un cristianismo miserable, no porque lo que Dios nos ofrezca sea miserable, sino porque no entendemos ni el 50% de lo que tenemos en Cristo, que digo el 50, a veces ni el 1%. Y puede ser aceptable cuando llegamos a Cristo, somos bebés nuevecitos y comenzamos a aprender y a crecer, pero que tengas años y años de ser cristiano, y aún así, no entiendas ni las doctrinas más básicas, ya es algo crítico, la palabra nos insta una y otra vez a no ser ignorantes de la voluntad de Dios, sino sabios, aprovechando bien el tiempo porque los días son malos.   ¿Por qué crees que tantas falsas doctrinas han proliferado dentro de la iglesia? ¿Por qué crees que hay tanto falso maestro tomado como ungido de Dios? ¿Por qué crees que hoy en día en muchos lugares se practica un cristianismo que parece más paganismo que otra cosa, esotérico, supersticioso, “aguas, no lo declare así hermano, no vaya siendo que invoque el nombre de algún demonio”? Servicios de adoración que parecen más culto a los ídolos de la codicia y el dinero, que adoración al verdadero Dios. Gente que se deja llevar por promesas bíblicas mal interpretadas, por falsas doctrinas, por falsos maestros quienes su dios son sus tripas, sus vísceras, dice la Palabra:   Flp 3:17-19 Hermanos, sean imitadores míos, y observen a los que andan según el ejemplo que tienen en nosotros. 18 Porque muchos andan como les he dicho muchas veces, y ahora se lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, 19 cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan sólo en las cosas terrenales. (NTV)   ¿Por qué sucede esto? Por una triste y alarmante ignorancia de la Palabra de Dios, porque ni siquiera nos queremos tomar la molestia de responsablemente corroborar con las Escrituras las aberraciones que en ocasiones se enseñan como palabra e Dios. Por eso, una buena pregunta para hacerte sería, ¿por qué crees lo que crees? ¿Lo has corroborado con la Escritura en la mano? No me refiero a la información que hayas recibido de terceros, sino lo que tú has descubierto en tu tiempo de comunión con Dios y su Palabra.   ¿Cuánto tiempo tienes de cristiano? ¿Cuántas veces has leído la Biblia completa? No me refiero a cuántos libros cristianos o discipulados has terminado, me refiero a la pura Escritura, y no que te la sepas de memoria, o que la entiendas a la perfección, pero si tienes ya varios años de ser creyente, y no la has leído por lo menos una vez, ¿cuánto verdaderamente crees que estés conociendo al Señor y su Palabra? Por eso eres como niño fluctuante llevado por todo viento de doctrina, y eres altamente chamaqueable.   Mi hermano, necesitas tener una relación con las Escrituras, hazte el propósito de leerla, por lo menos una vez al año. Mira, la Biblia tiene 1189 capítulos, algunos son cortos y otros largos. Para leer la Biblia en un año puedes leer 3.5 capítulos diarios, lo cual equivalen a 10 minutos de tu día de lectura, es un equivalente de 23 capítulos a la semana, lo cual son una hora y 10 minutos de lectura a la semana, de 168 horas que tiene, si la leyeras los 7 días.   Para leer la Biblia completa se requieren aproximadamente de 60 a 70 horas. Un año tiene 8760 horas, réstale 2920 horas de sueño, suponiendo que durmieras 8 hrs diarias, te quedan 5840, suponiendo que trabajes 40 hrs semanales, las cuales serían un aproximado de 2080, te vienen quedando 3760 hrs al año para el resto de tus actividades, ¿no podrías dedicar de esas 3760, 70 hrs para conocer a tu Señor, para conocer tu Biblia, quizá otras 60 para orar y tener devocionales, otras 104 para venir cada domingo del año, ponle otras 200 para cosas extras en la iglesia, todavía te quedan como 3400 hrs para el resto de tus actividades, etc.   Si dices que no tienes tiempo para buscar a Dios, tienes un serio problema de prioridades, y muy pronto vas a tener un serio problema, si no es que ya estás en serios problemas, y si le pudieras poner un nombre a la película de tu vida sería: “las derrotas diarias de mi vida, y las muy esporádicas victorias”. El tema de tu vida lo podrías resumir en una palabra: Crisis.   Checa estos números, ¿por qué crees que no pasa nada en tu vida? ¿Por qué crees que no avanzas espiritualmente? Porque tus prioridades andan por las tortas, engañado, por las demandas de este mundo y de tu carne que te traen babeando, comprometido incondicionalmente con lo que sencillamente no va a aprovecharte para ser una mejor persona, tener un mejor matrimonio, una mejor relación con Dios, embebido con materialismo y cosas por el estilo, además de tantas cosas en las que desperdicias tiempo, dinero y esfuerzo.   Navegantes, ¿aprenderme versículos de la Biblia? ¿Me estás pidiendo que saque de mi valiosísimo tiempo dos horas para hacer una tarea de la Biblia, estás loco? Tengo que resolver mi vida. Buena suerte con eso.   ¿Cuánto pagas de dish mensualmente? ¿Cuánto dinero y tiempo desperdicias en hobbies, como el futbol, televisión, o cualquier otra cosa? Y no que tener hobbies esté mal, pero, si la balanza está totalmente para allá y el tiempo con tu Señor es nulo, eso está mal, porque tus hobbies son tus verdaderos ídolos y ellos no te van a ayudar, te van a perjudicar, te van a consumir.   Igual tu familia, si el tiempo con tus hijos, tu esposa, tu trabajo no te permite tener estos tiempos devocionales, también estás haciendo un ídolo de tu familia y eso está mal, porque absolutamente todo lo que somos y hacemos depende del Señor, y si las cosas del Señor están abandonadas, absolutamente nada va a ir bien en tu vida jamás. Piensa en estas cosas, date cuenta porqué tu vida está como está, sin fruto, o peor aún, en pecado. ¿Tendrás par comenzar 10 minutos de tu día que le puedas dar al Señor?   Y alguien podría decir: “es que yo oro y no pasa nada”. ¿De veras? 1º ¿verdaderamente ya le entregaste al Señor toda tu vida y tu ser, o todavía le perteneces a este mundo y medio pintas tu vida de cristianismo y religión?   2º ¿Tienes ya un hábito de buscar al Señor, de conocer su Palabra, de estar en comunión con él? O tus oraciones son de tres segundos, “uno, dos, tres por mí y por todos mis amigos, buenas noches”. O “Señor gracias por este día jjjjjjj”. Date cuenta que tu condición espiritual y la situación de tu vida tiene todo que ver con esto.   Pero te aseguro algo mi hermano, cualquier inversión que hagas en la Palabra de Dios, en oración, buscando su reino, es algo eterno, y que no dejará sino bendiciones a tu vida, y si no ves muchas, eso significa que tus prioridades andan por las tortas, arrepiéntete y comienza. Porque te voy a decir lo primero que descubres cuando te ocupas de tener una cita con tu salvador con regularidad: “aprendes a conocer su amor, su voluntad, pero sobretodo, su fidelidad, aprendes que él nunca te abandonará, y que al contrario, todas las cosas ayudan para bien. Por eso, te aconsejo, comienza ya.   Nos urge dejar de ignorar la Escritura y comenzar a ver, a conocer, y así valorar lo que tenemos en Cristo, lo que nos ofrece, para que no venga cualquier vividor y nos engañe, porque esto les estaba sucediendo a los Gálatas, quienes probablemente cerraron la Palabra y comenzaron a dejarse llevar por palabras de hombres, sin tomarse la molestia de ir por ellos mismos a las Escrituras y corroborar que lo que les estuvieran diciendo fuera verdad.   De esta manera Pablo les abre nuevamente la Escritura, y trae a colación a Isaac e Ismael, hijos de Sara y Agar, respectivamente. Con esto Pablo ilustra una vez más dos caminos, lo que significa estar bajo la ley, escogiendo el camino del hombre, o la gracia, escogiendo el camino de Dios, vivir confiando en la religión humana, la cual está basada en lo que yo puedo hacer, o vivir confiando en la gracia de Dios, la cual se basa en lo que Dios ya hizo y me ofrece gratuitamente, y dice:   Gál 4:22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. Y Pablo menciona a Sara y de Agar, Sara quien era una mujer libre, y Agar una esclava egipcia. Esta historia está en Génesis 16, y en un momento la vamos a leer. Y desde este versículo podemos observar el énfasis de Pablo, dice Abraham tuvo dos hijos, el primer hijo nació de una mujer esclava, ¿qué quiere ilustrar con eso? Nos recuerda nuestra condición antes de Cristo, todos nacemos en la esclavitud del pecado y de nuestra naturaleza pecaminosa, Egipto siempre ilustra nuestra condición de esclavitud al pecado.   Satanás, el mundo y nuestra carne nos engañan haciéndonos creer que libertad equivale a que nadie se meta conmigo y me dejen pecar a gusto. Todo este rollo de hoy en día donde se defienden los derechos de los homosexuales, el sexo fuera del matrimonio, el aborto, mi derecho a que nadie se meta conmigo porque yo soy autónomo, e independiente, etc., todo esto se vende como libertad, cuando la Biblia es clara al decir, el que hace pecado, es esclavo del pecado, por tanto el que vive pecando, realmente, no es, ni nunca será libre, además de la destrucción y muerte que éste trae a la persona que lo practica y a los que le rodean, y aún más allá, muerte eterna, condenación eterna.   Solo echa un vistazo a nuestra sociedad, mira este muchacho que solo por la idea de tener libertad de matar a quien no le gusta, se metió a esta iglesia a matar personas, solo porque no le gustaba su color. Nuestra sociedad no se ve más libre, se ve más esclavizada, echa un vistazo a las escuelas primarias y secundarias, ahí puedes ver la triste realidad de la familia nuclear casi extinta.   Niños y jóvenes hijos de padres divorciados, sin un hogar estable, sin propósito, infelices, buscando llenar sus vidas de maneras incorrectas, degradándose y degradando a los que los rodean, les ofrecen condones gratis cuando deberían estarles enseñando el valor de la familia, el valor de un matrimonio, lo maravilloso del sexo sano dentro de los límites de un matrimonio saludable y santo.   Las noticias cada vez son peores y más crudas, gente esclava de adicciones, de lujuria, de odio, de amargura, de egocentrismo, millones de niños sacrificados en el vientre de su madre por el egoísmo de padres que por su pecado de tener el derecho a su sexo, no quieren lidiar con ellos.   Sin contar con todos los niños abandonados por sus padres a day cares, o hijos de adolecentes condenados a vivir como huérfanos, todo por pecados sexuales, tengamos sexo, sin ningún tipo de compromiso, no le hacemos mal a nadie. Y esto solo hablando del pecado sexual, piensa en todos los demás tipos de pecado. Mis hermanos, en el pecado no hay libertad, entrégate a él y tarde que temprano morirás, por eso es que Dios lo aborrece.   Y esto es lo primero que Abraham ilustra: el hombre nace en esclavitud, por lo tanto, por sí mismo, lo único que puede producir, son hijos bajo esclavitud, y no tiene nada para salir de ahí, un esclavo no puede libertarse a sí mismo, a menos que alguien más que no sea esclavo y que tenga los recursos para comprarlo, lo compre y lo haga un hombre libre, y sigue Pablo:   Gál 4:23 Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. Pablo nos da la siguiente ilustración de esta historia, dice: hay una diferencia muy grande entre Ismael e Isaac, uno nació según la carne y el otro por una promesa, ¿qué quiere decir Pablo con esto? Veamos la historia:   Gén 16:1-5 Saray, la esposa de Abram, no le había dado hijos. Pero como tenía una esclava egipcia llamada Agar, 2 Saray le dijo a Abram: —El SEÑOR me ha hecho estéril. Por lo tanto, ve y acuéstate con mi esclava Agar. Tal vez por medio de ella podré tener hijos. Abram, (Muy obediente), aceptó la propuesta que le hizo Saray. 3 Entonces ella tomó a Agar, la esclava egipcia, y se la entregó a Abram como mujer. Esto ocurrió cuando ya hacía diez años que Abram vivía en Canaán. 4 Abram tuvo relaciones con Agar, y ella concibió un hijo. Al darse cuenta Agar de que estaba embarazada, comenzó a mirar con desprecio a su dueña. 5 Entonces Saray le dijo a Abram: —¡Tú tienes la culpa de mi afrenta! Yo puse a mi esclava en tus brazos, y ahora que se ve embarazada me mira con desprecio. ¡Que el SEÑOR juzgue entre tú y yo! 6 —Tu esclava está en tus manos —contestó Abram—; haz con ella lo que bien te parezca. Y de tal manera comenzó Saray a maltratar a Agar, que ésta huyó al desierto.   Agar huye de Sara, el Señor le sale al encuentro, le pide que regrese con su ama, y le da promesa sobre su hijo, al cual le dice que llame Ismael, de quien descienden los árabes, pero, es interesante que menciona la edad de Abraham, dice así: Gén 16:16 Abram tenía ochenta y seis años cuando nació Ismael. ¿Cuál es el énfasis en este versículo? Dios le había dado una promesa a Abraham, ¿se acuerdan?   Gén 15:1-6 Tiempo después, el SEÑOR le habló a Abram en una visión y le dijo: —No temas, Abram, porque yo te protegeré, y tu recompensa será grande. 2 Abram le respondió: —Oh Soberano SEÑOR, ¿de qué sirven todas tus bendiciones si ni siquiera tengo un hijo? Ya que tú no me has dado hijos, Eliezer de Damasco, un siervo de los de mi casa, heredará toda mi riqueza. 3 Tú no me has dado descendientes propios, así que uno de mis siervos será mi heredero. 4 Después el SEÑOR le dijo: —No, tu siervo no será tu heredero, porque tendrás un hijo propio, quien será tu heredero. 5 Entonces el SEÑOR llevó a Abram afuera y le dijo: —Mira al cielo y, si puedes, cuenta las estrellas. ¡Ese es el número de descendientes que tendrás! 6 Y Abram creyó al SEÑOR, y el SEÑOR lo consideró justo debido a su fe.   Pero pasaron años, y ya que no se cumplía la promesa, llegó el momento en el que al parecer Abraham como que estaba perdiendo de vista la promesa de Dios, y a su vez no se la estaba transmitiendo fielmente a su esposa. Y Sara pudo haber pensado, pues Dios le dio una promesa a mi esposo, pero no pasa nada, a mí se me hace que, o algo estamos haciendo mal, o algo no estamos haciendo, ¿qué tal si el rollo es, “ayúdate que yo te ayudaré”? Frase que por cierto, no está en la Biblia.   Otra cosa que podemos ver, es que de pronto para Sara fue más importante ser mamá, es decir, el aquí y el ahora, lo que ella deseaba, y lo que ella pensaba que estaba bien, que la promesa de Dios dada a su esposo, la cual no solo incluía los deseos temporales de Sara, sino bendición para millones de personas, aquí y en la eternidad.   De la misma manera, esto nos enseña que cuando nosotros decidimos tomar la situación en nuestras manos perdiendo de vista la Palabra del Señor y sus promesas, cuando dejamos de enfocarnos en Dios, quien no se equivoca y decidimos que nosotros tenemos mejores ideas y somos más capaces, estamos diciendo tres cosas:   1º A Dios se le olvido, y por tanto no es fiel, 2º Nosotros teníamos que ayudarle, por lo tanto no es Todopoderoso, y 3º Yo soy más importante y mi vida es más importante que lo que Dios piense y tenga planeado para mí. Es por eso que el Señor dice:   Heb 11:6 En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.   Fe es confiar en las promesas de Dios, y hay algo que no debemos olvidar mis hermanos, Dios no tiene prisa. Nosotros vivimos en el mundo del Micro ondas, comida rápida, si algo tarda más de 5 segundos, “ay, qué incertidumbre”. Dios se toma su tiempo, él es eterno, y aunque nuestra vida en esta tierra es muy corta, él sabe que en nosotros hay eternidad, y él está más interesado en eso. Mientras que nosotros muy fácilmente nos centramos en nosotros mismos y perdemos de vista que la vida no se trata de mí, sino que soy parte de un plan inmensamente mayor a mí mismo.   De manera que Sara y Abraham deciden tomar el asunto en sus manos, bueno, Dios, no haces nada, aquí están mis recursos, aquí hay una esclava, y Abraham pues no es un jovenazo, pero todavía puede. A esto le llama Pablo que Ismael nació según la carne, es decir, con el esfuerzo, los recursos, y la iniciativa de Abraham y de Sara.   Piensa cómo vives tu cristianismo de acuerdo a puros esfuerzos carnales, ¿es tu iniciativa, tus recursos, tu esfuerzo, o es Dios? Y esto sucede en todas las áreas de nuestras vidas, dejamos a Cristo y a su Palabra fuera y decimos: “no tengo tiempo para eso, estoy construyendo mi propia vida”. Oh gran error mis hermanos, estar pretendiendo construir tu vida, la de tus hijos, un futuro, en la carne, es decir, independiente de Dios, o Dios como un achichincle nada más.   ¿Recuerdas nuestro principio de ministerio? Si tu lo levantas, tú lo sostienes y el problema es que tú te cansas, tus recursos y tu poder son limitados, pero, si Dios lo levanta, él lo sostiene, y él no se cansa, sus recursos son ilimitados, su poder es ilimitado, su bondad es ilimitada, y este principio se aplica también a tu vida diaria.   Por igual, qué gran error pretender manejar la iglesia de Cristo en la carne, con la iniciativa, el esfuerzo, la capacidad, y el recurso de hombres pecadores, porque si produces algo en la carne, el producto va a ser carnal, y no va a tener provecho espiritual. Por eso, una vez más, qué importante es depender del Señor para todo.   Lo podemos ver en Saúl y David, Saúl un hombre carnal que no le gustaba consultar a Dios, siempre hacía lo que quería, centrado en sí mismo, perdiendo de vista que era parte de un plan mucho mayor que él mismo, tomando el reino para sí mismo y sus propósitos, y terminó muy mal. No así David, quien entendía y reconocía su incapacidad, y sus pecados, y que aprendió a depender de Dios en todo, y por lo tanto no hubo un rey como él jamás, y se convirtió en el padre del Mesías, a Jesús le llamaban Hijo de David, un plan superior al mismo David.   Ahora, necesitamos entender bien la diferencia, hacer cosas en el Espíritu no significa sentarnos a que nos caiga todo del cielo sin hacer nada, no eso es ser irresponsables e infieles, Dios jamás va a utilizar a alguien infiel o flojo, Dios usa a los que están en acción, el servicio a Dios es para los activos, los que ponen su vida en la ralla.   La diferencia no está en hacer o no hacer, la diferencia está en porqué lo haces y a dónde vas, si vives tu vida basada en esfuerzos carnales para alcanzar tus propósitos, tus recursos, tu agenda, etc., o vives tu vida en fielmente respondiendo al amor de Dios, viviendo de acuerdo a sus promesas, a sus propósitos, con sus recursos y poder espirituales, en su tiempo, en su agenda, con paciencia y esperanza.   Ismael fue un esfuerzo carnal de parte de Abraham y de Sara, lo cual ilustra perfectamente el pretender tener salvación y una relación correcta con Dios a través de obras, esfuerzos, rituales y capacidades humanas. Hasta ahora Abraham y Sara no habían entendido que Dios los iba a utilizar para ilustrar su plan de gracia, y que el hijo de la promesa no podía ser sino una obra de Dios, mira en qué momento nació Isaac:   Rom 4:19 Y la fe de Abraham no se debilitó a pesar de que él reconocía que, por tener unos cien años de edad, su cuerpo ya estaba muy anciano para tener hijos, igual que el vientre de Sara. Heb 11:11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.   Es decir Dios, tuvo que actuar sobrenaturalmente, en algo humanamente imposible, tuvo que haber sido Dios poniendo su mano poderosa y milagrosa en el momento en el que ni Sara, ni Abraham pudieran hacer algo. Ellos estaban sin recursos, los cuerpos de ambos ya no estaban en condiciones de procrear un hijo, pero la promesa de Dios seguía en pie.   Dios esperó hasta el momento justo para que no quedara duda que su promesa no tenía absolutamente nada que ver con iniciativa, poder, o recursos humanos, sino solo Dios, que de no haber sido por su intervención divina no hubiese sido posible la concepción de Isaac. Una cosa muy distinta hubiera sido si Dios hubiera permitido que en Ismael se cumpliera la promesa, habría sido la cooperación del hombre con Dios.   Y es lo que Pablo ha estado diciendo a los Gálatas, nuestra salvación, nuestra comunión con Dios no tiene nada que ver con nosotros, con ritos o leyes que cumplir, nosotros no tenemos nada para ofrecerle a Dios, nuestra salvación tiene todo que ver con él, con su gracia, con su plan perfecto, con Cristo terminando a la perfección su obra de redención en la cruz, rescatando de las tinieblas y la muerte a un ser humano totalmente incapaz de salvarse a sí mismo, a quien solo un milagro de Dios podría salvarle.   Lo único que les quedó a Abraham y Sara fue actuar por fe, creer en la promesa, creer que Dios era capaz, reconocer su incapacidad, y caminar de acuerdo a lo que Dios les había prometido. Porque de alguna manera Abraham y Sara tuvieron que ponerse a hacer la tarea para hacer a Isaac y eso mis hermanos, a los 100 años, toma fe y obediencia.   Rom 4:18-22 Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.   Uno nació de acuerdo a una promesa, el otro nació de acuerdo a una iniciativa y esfuerzo humano, lo mismo que nuestra salvación por gracia y fe, la iniciativa y esfuerzo de Dios o vivir una religión, las obras, la iniciativa y el esfuerzo del hombre.   II. No debo olvidar que solo la gracia de Dios trae libertad, y que el legalismo solo trae esclavitud. Gál 4:24 Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar. Gál 4:25 Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud. La NTV nos da mas luz en estos versículos: Gál 4:24-25 Esas dos mujeres son una ilustración de los dos pactos de Dios. La primera mujer, Agar, representa el monte Sinaí, donde el pueblo recibió la ley que los hizo esclavos. 25 Y ahora Jerusalén es igual que el monte Sinaí, en Arabia, porque la ciudad y sus hijos viven bajo la esclavitud de la ley. (NTV)   Hay un error en la interpretación de la Biblia llamado alegorizar, que significa tratar de encontrar significados ocultos en cada palabra de la Biblia, si bien la Biblia tiene muchas aplicaciones, solo tiene una interpretación, la cual debe estar en unidad con toda la Biblia, y la interpretación debe ser literal, es decir, dice lo que dice, a menos que el mismo escritor de la Biblia diga lo opuesto, hay sentido figurado, y otras cosas con las que no los quiero enredar.   Pero, aquí Pablo no está alegorizando, esta Palabra se podría traducir mejor como una ilustración o analogía, de una historia real. Estos dos pactos representan el pacto de la ley y las obras con Agar e Ismael, y el pacto de la gracia y la fe en Sara e Isaac.   El monte Sinaí, en Arabia, es donde le fueron dadas a Moisés las tablas de la ley, donde Dios entregó todo un sistema de leyes civiles, religiosas y rituales, en la que como ya lo vimos, los que están bajo esta ley, están prisioneros y esclavos, no son libres, y todos aquellos que sean enseñados de esta manera, no se convierten en hijos de Dios, sino en esclavos, gente bajo el yugo del legalismo, ritualismo, obras, y éstos están representados por Agar, y su descendencia, quienes por igual tienen una religión de obras, y viven bajo la esclavitud de sus pecados.   Y Pablo compara a Agar no solo con el monte Sinaí, sino con Jerusalén, la capital del pueblo Judío, la cual en aquel tiempo estaba no solo bajo el yugo de la ley, sino bajo el yugo romano, además de que esa ciudad y su templo fueron hechas con manos humanas, con mucho trabajo, años y años de construcción, por eso Pablo la trae a colación, una ciudad hecha con el sudor de la frente de la gente, con gente que para merecer estar en ella y tener todos los derechos de entrar al templo, tenía que ser judía y estar bajo el yugo de la ley, esta Jerusalén representa esclavitud y trabajo humanos, la religión humana. Y dice:   Gál 4:26 Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre. En contraste, Sara representa a la Jerusalén de arriba, no terrenal, la Jerusalén de arriba se refiere al lugar de la habitación de Dios, una y otra vez en la Biblia hay referencias al monte de Sion, del cual se habla indistintamente entre Jerusalén y Sion, Pablo decía: Flp 3:20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, donde vive el Señor Jesucristo. Y esperamos con mucho anhelo que él regrese como nuestro Salvador. 21 Él tomará nuestro débil cuerpo mortal y lo transformará en un cuerpo glorioso, igual al de él. Lo hará valiéndose del mismo poder con el que pondrá todas las cosas bajo su dominio. (NTV)   Nuestro Señor mismo prometió regresar por nosotros mientras nos preparaba una morada, él mismo. En Hebreos 12 hace también una clara distinción entre estas dos Jerusalén, entre el monte Sión y el monte Sinaí:   Heb 12:18-22 Ustedes no se han acercado a una montaña que se pueda tocar, a un lugar que arde en llamas, un lugar de oscuridad y tinieblas, rodeado por un torbellino, como les sucedió a los israelitas cuando llegaron al monte Sinaí. 19 Ellos oyeron un imponente toque de trompeta y una voz tan temible que le suplicaron a Dios que dejara de hablar. 20 Retrocedieron tambaleándose bajo el mandato de Dios: «Si tan sólo un animal toca la montaña, deberá morir apedreado». 21 Incluso Moisés se asustó tanto de lo que vio, que dijo: «Estoy temblando de miedo». 22 En cambio, ustedes han llegado al monte Sión, a la ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial, y a incontables miles de ángeles que se han reunido llenos de gozo. (NTV)   La Jerusalén de arriba es la ciudad del Dios viviente, la Jerusalén celestial. Cuando Jesucristo le dijo a Nicodemo: Jua 3:7-8 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.   Es la Palabra anódsen, nacer de arriba, de lo alto, y después dice, nacer del Espíritu, es decir, Pablo está ilustrando la diferencia entre tener una religión basada en obras, una relación con Dios sostenida en mis obras y capacidades, y el nacer del Espíritu Santo, el tener un nuevo nacimiento, una nueva naturaleza, y de ahí viene nuestra ciudadanía, y los hijos de la nueva Jerusalén somos libres, somos nuevas criaturas, tú puedes leer con calma Apocalipsis 21 y 22 donde da detalles de esta nueva Jerusalén, veamos los primeros 4:   Apo 21:1-4 Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y también el mar. 2 Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo desde la presencia de Dios, como una novia hermosamente vestida para su esposo. 3 Oí una fuerte voz que salía del trono y decía: «¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos. 4 Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más».   ¿Te das cuenta? No es una mera bendición temporal, ser hijos de Dios va más allá de una sanidad de salud milagrosa, de salir de un problema de finanzas, de recuperar un matrimonio, de salvarse de la muerte, es ser libres del pecado, es tener una esperanza viva, es esperar cielos nuevos y tierra nueva, y aquellos que hemos creído en el Evangelio de la gracia, directamente desde el cielo se nos ha expedido nuestro certificado de nacimiento celestial.   Mis hermanos, cuánto necesitamos entender las promesas, la esperanza, el poder, el amor de Dios, por eso Pablo oraba una y otra vez: Señor abre su entendimiento que comprendan, dales inteligencia, dales ojos para ver y oídos para escuchar, ¿se acuerdan de Pablo orando por los Efesios?   Efe 1:17-20 y le pido a Dios, el glorioso Padre de nuestro Señor Jesucristo, que les dé sabiduría espiritual y percepción, para que crezcan en el conocimiento de Dios. 18 Pido que les inunde de luz el corazón, para que puedan entender la esperanza segura que él ha dado a los que llamó —es decir, su pueblo santo—, quienes son su rica y gloriosa herencia. 19 También pido en oración que entiendan la increíble grandeza del poder de Dios para nosotros, los que creemos en él. Es el mismo gran poder 20 que levantó a Cristo de los muertos y lo sentó en el lugar de honor, a la derecha de Dios, en los lugares celestiales. (NTV)   Efe 3:18-19 Espero que puedan comprender, como corresponde a todo el pueblo de Dios, cuán ancho, cuán largo, cuán alto y cuán profundo es su amor. 19 Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo. Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios. (NTV)   Siendo creyentes no podemos vivir una vida ajena a estas promesas, no podemos pretender vivir una vida miserable bajo la ley, bajo normas humanas, bajo leyes sin el poder de transformarnos y darnos libertad, solo medio controlarnos, no podemos pretender auto justificarnos delante de Dios, no es posible. Aquellos que hemos nacido de lo alto somos libres, libres para obedecer, para amar, para servir, para hacer lo que Dios quiere que hagamos, somos libres del pecado, por eso dice Pablo:   Gál 4:27 Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz; Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto; Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido. Pablo trae a la mesa un texto de Isaías 54 donde Dios le estaba dando a Israel una promesa de salvación, ya que por su pecado había sido exiliada de su tierra por 70 años, y parecía una situación imposible el hecho de que Israel volviera a Jerusalén a ser pueblo una vez más. Israel en este momento parecería estéril, una mujer desolada o abandonada por su esposo, el cual era Dios, quien la repudio por idólatra y adúltera.   De la misma manera Pablo nos ilustra a Sara, quien con su problema de esterilidad, además de vejez, donde ya sus ovarios estaban muertos, Dios hizo un milagro en Abraham y ella, y me encanta lo que dice: Grita de alegría, literalmente, haz una fiesta, gózate. ¿Qué nos ilustra esto? Una vez más, sin Cristo no somos sino estériles, somos hijos desolados, muertos en delitos y pecados, perdidos en tinieblas, y la ley no puede sacarnos de ahí, nosotros como Abraham y Sara, no tenemos recursos para salir de nuestra esterilidad, desolación y muerte.   Pero en Cristo mis hermanos, en Cristo, quien es el rey de la Jerusalén de arriba, en él tenemos libertad, en él nuestros nombres están escritos en el libro de la vida, en él somos ciudadanos de un reino eterno, en él Dios no solo nos concede libertad, sino que nos concede fruto espiritual sin reservas al regenerarnos, al darnos una nueva naturaleza. Dime, ¿cómo no debería afectar esto nuestra manera de pensar, de ver este mundo, nuestra motivación, nuestra conducta? Por eso Pablo decía:   Col 3:2-14 Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. 3 Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Y, cuando Cristo —quien es la vida de ustedes —sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria. 5 Así que hagan morir las cosas pecaminosas y terrenales que acechan dentro de ustedes. No tengan nada que ver con la inmoralidad sexual, la impureza, las bajas pasiones y los malos deseos. No sean avaros, pues la persona avara es idólatra porque adora las cosas de este mundo. 6 A causa de esos pecados, viene la furia de Dios. 7 Ustedes solían hacer esas cosas cuando su vida aún formaba parte de este mundo. 8 Pero ahora es el momento de eliminar el enojo, la furia, el comportamiento malicioso, la calumnia y el lenguaje sucio. 9 No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos. 10 Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él. 11 En esta vida nueva, no importa si uno es judío o gentil, si está o no circuncidado, si es inculto, incivilizado, esclavo o libre. Cristo es lo único que importa, y él vive en todos nosotros. 12 Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. 13 Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. 14 Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía.   Gál 4:28 Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Si hemos creído, recibido y obedecido a este Evangelio de la gracia, entonces somos hijos de Isaac, quien nació por una obra de gracia de parte de Dios, por su poder, por un milagro que de no haber sido así, hubiera sido imposible, no por un esfuerzo humano carnal, futil. Es más, ¿sabes qué significa Isaac?   Gén 17:16-17 Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. 17 Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?   Años después se los volvió a repetir, y mira lo que pasó:   Gén 18:11-15 Abraham y Sara eran ya bastante ancianos, y Sara ya había dejado de menstruar. 12 Por eso, Sara se rió y pensó: «¿Acaso voy a tener este placer, ahora que ya estoy consumida y mi esposo es tan viejo?» 13 Pero el SEÑOR le dijo a Abraham: —¿Por qué se ríe Sara? ¿No cree que podrá tener un hijo en su vejez? 14 ¿Acaso hay algo imposible para el SEÑOR? El año que viene volveré a visitarte en esta fecha, y para entonces Sara habrá tenido un hijo. 15 Sara, por su parte, tuvo miedo y mintió al decirle: —Yo no me estaba riendo. Pero el SEÑOR le replicó: —Sí te reíste. (NTV)   Isaac significa mofa, risa, de algo que en efecto, es imposible, pero que para Dios no lo es, porque para él no hay imposibles, y efectivamente, cuando verdaderamente entendemos nuestra condición pecadora, entendemos que cualquier esfuerzo que pudiéramos hacer para pretender justificarnos delante de Dios, sería causa de risa, - “No fui tan malo como otros, pero mira, le ayudé a la viejita a cruzar la calle, pfff, ¿con eso pretendes decirle a Dios soy inocente, pásame con seis? ¿De veras?   Cualquier acto de justicia que nosotros pretendamos hacer delante de Dios, son trapos sucios, llenos de maldad con los cuales es imposible limpiarnos y mucho menos justificarnos delante de Dios, tan inútiles son que hasta causan risa, es como decir: me gusta tu mansión de 3 millones de dólares, te doy 25 centavos por ella, ¿qué dirías? Jajaja, ¿estás bromeando verdad? No podemos justificarnos delante de Dios en nuestras fuerzas, es imposible.   Por eso dice Pablo, como Isaac somos hijos de una promesa, no estamos sostenidos en nuestras justicias, llegar con ellas delante de Dios sería una broma de muy mal gusto, sería un insulto, sino que estamos sostenidos en la roca firme que es Jesucristo, en el amor de Dios, el cual no cambia, estamos a salvo en una promesa que Dios hace sostenida en él mismo, no en nosotros, hemos nacido del Espíritu, sobrenaturalmente como Isaac, no en un esfuerzo carnal o humano.   Aquellos que hemos nacido de nuevo nunca debemos olvidar que debemos nuestra vida no a nuestros propios esfuerzos, sino al poder milagroso de Dios, imagínate no tiene lugar el pretender regresar a la ley, a mis esfuerzos. De la misma manera, ¿qué nos salva? Algo tan sencillo, como creer, como confiar, la fe, y esto para el legalista, para aquel que confía en sus obras y capacidades es irrisorio, - ¿qué tengo que hacer para ser salvo? ¿Cuántas obras necesito? Jesucristo dijo en Jn:   Jua 6:29 Jesús les dijo: —La única obra que Dios quiere que hagan es que crean en quien él ha enviado.   1 Jn 5:10-12 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. 11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.   ¿Qué tengo que hacer para ser salvo? Creer, ¿me estás diciendo que no tengo que hacer ninguna obra de justicia para ser salvo? Jajaja, eso suena muy fácil, ¿cómo crees eso es imposible? Para los hombres, así como Sara y Abraham es imposible, pero, no para Dios, quien tiene todo el poder de salvarnos a través de la fe, a través de arrepentirnos al creer el testimonio de nuestro pecado, pero del sacrificio de Cristo por nosotros, y entonces él nos regala un camino de buenas obras, las cuales recorremos y hacemos en una respuesta, fortalecidos por el poder del Espíritu Santo.   III. Necesito hacer una decisión entre vivir en el legalismo, o recibir la gracia de Dios, ya que no puedo estar en medio. Gál 4:29 Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. En Génesis 21 podemos leer cómo Ismael literalmente buleaba a su hermano menor, y es algo que siempre ha sucedido, la tendencia de aquellos que se aferran a una falsa salvación por obras y confían en su propia observancia de la ley, aborrecen a los que proclaman la salvación por gracia sin obras humanas, a los que con una fe sencilla, pueden vivir en libertad plena y gozo.   En el judaísmo o en el cristianismo, los legalistas siempre han sido los perseguidores de los que tienen una relación fresca con Dios. Aquellos que confían en Dios siempre han sido perseguidos por los que confían en ellos mismos, y de hecho el mayor maltrato y opresión viene de parte de gente religiosa, aún más que de ateos.   ¿Por qué? No pueden creer, ni ver que alguien sin en látigo del legalismo, sin manipulación por miedo a la condenación, o a no tener lo suficiente para pertenecer a cierto grupo de santos inmaculados, verdaderamente viva feliz y libre. Como el legalista, engañado por su orgullo, se siente lo suficientemente disciplinado como para ganarse su propia salvación delante de Dios, le molesta sobremanera el pensar que Dios prefiere salvar a completos indisciplinados, torcidos, apestosos pecadores, solo por su bondad y amor. ¿Cómo vas a hacer eso Dios, y mi esfuerzo, y todo lo que según yo me contuve para no pecar? Y por eso terminan aborreciendo a Dios y por supuesto a los que el salva a través de una fe sencilla.   Me recuerda al hermano mayor del hijo pródigo, ¿se acuerdan? El Hijo regresa a su Padre arrepentido después de haberlo malgastado todo y haber quedado en la ruina total y haber reconocido que nada tenía y que si su padre lo recibía como el más humilde de sus siervos estaría mejor, pero, leámoslo:   Luc 15:18-24 Volveré a la casa de mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de que me llamen tu hijo. Te ruego que me contrates como jornalero’ ”. 20 »Entonces regresó a la casa de su padre. Y, cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó. 21 Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo”. 22 »Pero su padre dijo a los sirvientes: “Rápido, traigan la mejor túnica que haya en la casa y vístanlo. Consigan un anillo para su dedo y sandalias para sus pies. 23 Maten el ternero que hemos engordado. Tenemos que celebrar con un banquete, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida; estaba perdido y ahora ha sido encontrado”. Entonces comenzó la fiesta.   ¿Ya viste? Su padre le recibió y le otorgó misericordia, recibiéndolo como su hijo, dándole todos los derechos, eso es gracia, darnos lo que no merecemos y misericordia, no darnos lo que merecemos, en un instante y por la fe, Dios es capaz de borrar todos nuestros pecados, sin importar el tamaño o la frecuencia de ellos, todo por su amor y misericordia, y porque el sacrificio de Cristo pagó por ello, es suficiente, y el amor de Dios es así, Dios es misericordioso y no se complace en el juicio, pero se complace en perdonar, en tener misericordia, ¿no te parece maravilloso? Pero, ahora veamos el corazón del legalista, del que persigue a aquel que es perdonado y recibido por pura gracia:   Luc 15:25-32 »Mientras tanto, el hijo mayor estaba trabajando en el campo. Cuando regresó, oyó el sonido de música y baile en la casa, 26 y preguntó a uno de los sirvientes qué pasaba. 27 “Tu hermano ha vuelto —le dijo —y tu padre mató el ternero engordado. Celebramos porque llegó a salvo”. 28 »El hermano mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió y le suplicó que entrara, 29 pero él respondió: “Todos estos años, he trabajado para ti como un burro y nunca me negué a hacer nada de lo que me pediste. Y, en todo ese tiempo, no me diste ni un cabrito para festejar con mis amigos. 30 Sin embargo, cuando este hijo tuyo regresa después de haber derrochado tu dinero en prostitutas, ¡matas el ternero engordado para celebrar!”. 31 »Su padre le dijo: “Mira, querido hijo, tú siempre has estado a mi lado y todo lo que tengo es tuyo. 32 Teníamos que celebrar este día feliz. ¡Pues tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida! ¡Estaba perdido y ahora ha sido encontrado!”». (NTV)   ¿Te das cuenta? ¿Qué estaba haciendo el hijo mayor? Trabajando, ganándose la bendición de su Padre con el sudor de su frente, pretendiendo hacer deudor a su Padre, cuando su padre le dice: no tenías que hacerlo hijo, ya todo era tuyo, yo ya estaba contigo, no tenías necesidad de trabajar para que te amara, o para que estuviera contigo, es la peor ofensa que le puede hacer, porque estaba centrado en sí mismo y en su ley personal, y mira que desgracia, finalmente no entró a la fiesta, y terminó desobedeciendo a su Padre, rechazando su amor y misericordia esa le quedó chica a un “gran hombre de Dios”, ¿cómo crees   Durante toda la historia de la Iglesia verdadera de Cristo, siempre ha sido perseguida por los legalistas, por los religiosos, por aquellos que tienen este sentir, ¿cómo que de gratis si a mí me ha costado mantenerme en esta posición de santidad, virtud y espiritualidad, de veras? Ese es el engaño del legalismo, te hace creer que verdaderamente eres superior y obediente, cuando no quieres obedecer al mandato más elemental, reconocer tu pecado, reconocer que Cristo fue quien lo hizo todo y que lo único que necesitas es arrepentirte y creer, confiar en Cristo, y él se encarga del resto. Y dice Pablo:   Gál 4:30 Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. Durante todo el tiempo que Isaac no estaba no hubo problema con Ismael, porque todos estaban en una misma situación, pero una vez que el hijo de la promesa llegó, hubo problemas, ¿cuál fue el mayor problema? Sencillamente la gracia y el legalismo, no conviven, o es Dios en acción, o es el hombre en acción, o es la fe, o son las obras, sencillamente, la ley y la gracia no conviven.   Antes de Cristo todos somos esclavos de nuestro pecado, y lo más obvio es vivir bajo la ley y el legalismo, pero, no así para el que ha nacido de nuevo, para el que ha recibido por la fe en Cristo Jesús vida eterna, una nueva naturaleza, libertad plena. En el momento en el que has sido confrontado con tu pecado, pero perdonado, lavado con su misericordia. En el momento en el que has sido impactado con la gracia de Dios y has entendido tu total incapacidad, tu total pecaminosidad, tu total necesidad urgente de un salvador, en ese momento sabes que estos dos no pueden convivir.   Necesitas identificarte o con Ismael, o con Isaac, el Señor lo dijo: mi yugo es fácil y ligera mi carga, y eso no tiene que ver con que siendo cristiano no haces nada, no, el trabajo es extenuante en ocasiones, ¿recuerdas a Pablo? Pero, el cristiano que descansa en la gracia, puede cansarse en el trabajo del ministerio, pero nunca cansarse del ministerio.   No es la cantidad de trabajo, sino una actitud, una motivación, Cristo en mí, fortaleciéndome, llenándome de gozo y esperanza, tiene todo que ver con tu relación con Dios y con su Espíritu. Porque si andas en la carne, si sirves a Cristo en la carne, hasta venir a la iglesia se te va a hacer pesado, pero si caminas en la gracia, podrás como Pablo, no comer, no dormir, estar en prisión por la causa de Cristo y aún así estar lleno de gozo por el privilegio y la oportunidad de tener sido por digno de ser afrentado por la causa de Cristo.   ¿Qué tipo de persona eres? ¿No se te ve el gozo por ningún lado, siempre cansado, siempre en temor? ¿Siempre con la duda de si das el ancho o no? ¿O tu cristianismo aún con pruebas, siempre es una oportunidad de comprobar la fidelidad de Dios, siempre es una aventura de fe, siempre es un privilegio el poder ser utilizado por el Señor aún a pesar de tus limitaciones? Mis hermanos, Isaac e Ismael no conviven, ¿dónde estás tú, eres de los que persiguen a sus hermanos porque no soportas su gozo? ¿Eres de los que les critican porque son fieles y dicen que sí a todo y además tienen gozo, y tú no puedes comenzar algo porque ya estás cansado, amargado y además nadie reconoce tu esfuerzo?   Piénsalo, porque un legalista puede perseguir todo lo que quiera a un creyente genuino, pero como dice este versículo, al final no va a permanecer, aquellos que viven por las obras de la carne serán echados de la casa de Dios, quedarán fuera, y no van a heredar el reino de los cielos, fuera de Cristo no hay salvación, no hay otro camino que no sea la fe, la confianza en Cristo Jesús, fuera de la promesa no hay esperanza, y aún con sus mejores obras de justicia, en las cuales se pretenderán sostener delante de Dios en el día final, escucharán las palabras más escalofriantes que jamás hayan escuchado: “aléjense de mí hacedores de maldad, nunca les conocí”. Y cierra Pablo:   Gál 4:31 De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre. Me encanta Pablo, su actitud, su corazón, porque este es el sentir de Dios, quien no ama condenar, quien no ama excluir, pero que ama perdonar, recibir, restaurar, incluir, Pablo dice enfáticamente: Gálatas somos hermanos en Cristo, ustedes no pertenecen a Ismael, pertenecen a Isaac, no son esclavos, son hijos, son herederos, son libres, no se dejen engañar, y por eso cierra el versículo clave de esta carta, léelo conmigo ahí en tu biblia:   Gál 5:1 Estad firmes en la libertad   Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.     ¿Qué hay de ti mi hermano, mi hermana, con quién te identificas? ¿Eres hijo de la esclava, o eres hijo de la libre? ¿Perteneces a la Jerusalén humana, o a la Jerusalén de arriba? ¿Te identificas con Isaac o con Ismael? ¿Dónde están puestos tus ojos en las cosas de arriba o en las terrenales? ¿Vives cansado porque tu vida es una constante obra en la carne, o ya descansas en la gracia de Dios quien vino a darte vida y vida en abundancia? ¿Ya entendiste el pecado del legalista?   El legalista insulta la obra perfecta de Cristo, al pretender justificarse por sí mismo, el legalista desaíra, menosprecia el amor, la misericordia, el perdón, la gracia que Dios nos ofrece gratuitamente, como el hermano mayor del hijo pródigo. Esta es la condenación que la luz vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz.   ¿Qué tanto conoces esta libertad que tienes en Cristo, de veras quieres seguir ignorante de lo que el Señor te ofrece, de veras quieres seguir en miseria cuando en Cristo tenemos todo lo que jamás pudimos haber soñado o imaginado?   Mis hermanos, Dios no nos llama a practicar una religión, sino a tener una relación con él, a aquellos que hemos nacido de nuevo, él mismo pone en nuestro corazón un sincero deseo por amarlo y honrarlo, que se refleja en nuestro exterior, en obediencia, en gozo, en amor, en servicio, en esperanza, porque solo ahí hay verdadera libertad.   Aquellos que hemos creído la ley ya no está sobre nosotros, ahora está a nuestros pies, como las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. ¿Solo aquí hay verdadera liberta? ¿No te gustaría ser libre? Ven y entrégale toda tu vida al Señor, abandona tus tinieblas, muere a ti mismo y entrégate a él.
  • Jun 14, 2015Gálatas 4:12-20 Cómo ver a Cristo formado en mí
    Jun 14, 2015
    Gálatas 4:12-20 Cómo ver a Cristo formado en mí
    Series: Gálatas

    CÓMO VER A CRISTO FORMADO EN MI

    Gálatas 4:12 – 20

      INTRODUCCIÓN   Seguimos con esta carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. Esta carta fue el grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Pablo dirige esta carta a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, los Galos, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que fundó en su primer viaje misionero.   Vemos en esta carta a un Pablo ofensivo, decidido, diciéndoles: Oh Gálatas insensatos, ¿quien los fascinó, a ustedes después de que Cristo les fue presentado tan claramente? ¿por qué? Por dos cosas, 1º Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, a los cuales llamamos judaizantes, estaban pervirtiendo el Evangelio de la gracia, estaban socavando el corazón mismo del Evangelio el cual es “la justificación por la fe”, “la salvación por fe, y no por obras”, enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, hacer obras, rituales.   Y 2º Estaban, poniendo en peligro la fe y la relación fresca y sincera con Dios de unos Gálatas con fama de ser volubles e inestables. Estos Gálatas estaban cayendo el legalismo, en la religiosidad, el ritualismo, estaban comprando la idea de que comenzar a practicar estas cosas era una señal de madurez, de superación espiritual, creí por fe, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, pero, ahora, ya he crecido, he madurado, de tal manera que ya puedo por mí mismo a través de rituales, de un sistema religioso, justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme, y como niño grane, le puedo demostrar a Dios que ya no me tiene que ayudar tanto porque ahora ya crecí y me las puedo arreglar solo.   Se estaban dejando seducir por la tentación de verse más espirituales y en un nivel superior, exteriormente, al cumplir con leyes, días, fiestas especiales, vestiduras sacras, y complicados nombramientos.   De manera que Pablo se da a la tarea de mostrarnos cómo, regresar a la ley, y al legalismo es todo lo contrario, no es avanzar sino retroceder, es abandonar la gracia, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras al vernos incapaces de alcanzar el estándar de perfección que Dios demanda.   Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, por un sistema religioso. Es remplazar verdadera espiritualidad que viene de un corazón sincero, con legalismo que viene de la hipocresía, de un corazón no nacido de nuevo. Es predicar gracia, pero vivir en la esclavitud la ley. Es comenzar con una relación fresca y vibrante con el Señor y terminar con un legalismo frío, orgulloso y pesado.   Cuando Dios no nos llama a practicar una religión, sino a tener una relación con él, que surja de haber nacido de nuevo, de un deseo sincero por amarlo y honrarlo, que brote desde nuestro interior, y que se refleje en nuestro exterior, en obediencia, en gozo, en amor, en servicio, en esperanza, porque solo ahí hay verdadera libertad.   Recordemos que solo hay dos religiones en el mundo, la religión de el hombre pretendiendo alcanzar a Dios en sus obras, sus esfuerzos, sus rituales, su capacidad, sus recursos para perfeccionarse a sí mismo y justificarse delante de Dios. O es Dios alcanzando al hombre, terminando una obra perfecta y por pura gracia, rescatando de las tinieblas y la muerte a un ser humano incapaz de salvarse a sí mismo, no conviven, o es Dios en acción, o es el hombre en acción, y este estaba siendo el problema de los Gálatas, se estaban deslizando una vez más hacia la religión del hombre.   Podemos bosquejar esta carta de una manera muy sencilla: en los capítulos 1 – 2, los cuales ya vimos, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia. Capítulos 3 – 4, donde estamos, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT. Y capítulos 5 – 6, son prácticos, donde Pablo nos enseñará en la práctica cómo se puede vivir en la libertad de la gracia, al vivir como Dios quiere que vivamos, sin caer en la esclavitud de la ley.   El esta segunda sección doctrinal, Pablo sigue respondiendo a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual Pablo tiene una sola respuesta: Es por fe. El único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, es la fe. En este capítulo Pablo menciona por lo menos 10 referencias del AT donde nos muestra el testimonio de Dios escrito, cómo la misma Palabra de Dios de pasta a pasta, nos enseña la misma doctrina de justificación por fe y no por obras.   Y Pablo ha estado trayendo como testigo a Abraham, el padre de la fe, a quien Dios justifica no por obras, sino por fe, al haber creído el testimonio de Dios y haberlo obedecido, al cual Dios le da una promesa y hace con él un pacto unilateral, el cual no está condicionado a que Abraham hiciera algo, sino que si Dios lo prometió, el lo cumplirá, a pesar de toda la infidelidad humana.   Y de hecho, Pablo nos muestra que el cumplimiento de esa promesa es Cristo, en quien somos bendecidos todos aquellos que creemos este maravilloso Evangelio, quienes por la fe nos convertimos en hijos de Abraham, el padre de la fe, y más allá nos convertimos en hijos de Dios. Y el énfasis de Pablo es que esta bendición es por fe, y no por cumplir la ley, no por hacer obras, sino que Dios por el puro afecto de su voluntad decidió salvarnos, entregando a su Hijo por nuestros pecados.   Nos enseñó cómo aquel que vive un cristianismo basado en la ley, vive como un esclavo, su relación con Dios es la de un esclavo con su amo, basada en desconfianza y temor, no así el que vive bajo la gracia de Dios, el cual tiene una relación de Padre- Hijo, la cual está basada en confianza, amor y respeto, por lo cual es una relación de libertad.   La semana pasada vimos cosas como que el esclavo necesita ser controlado para obedecer, y obedece solo por obligación, mientras que un hijo maduro, obedece porque ama obedecer, amaría traerle honra y gloria al Padre que ama, al sentirse cuidado y amado. Vimos también cómo solo podemos vivir en la libertad de obedecer cuando nuestra naturaleza ha cambiado, y de ser esclavos de nuestra naturaleza pecaminosa, en Cristo hemos nacido de nuevo, al haber visto y creído cómo pagó por nuestra libertad. Vimos cómo regresar a la religiosidad y legalismo equivale a abandonar y despreciar mi relación de Hijo-Padre para adoptar nuevamente la relación de Esclavo-Amo.   Ahora, estando en plena disertación teológica como que Pablo la interrumpe abruptamente, es como si de pronto el sentimiento y la emoción de ver a sus amados Gálatas tropezar lo embargan y al caer en cuenta de todo lo que estos Gálatas están abandonando, es como si Pablo no lo pudiera creer. Como dirían mis hermanos argentinos, ¿qué estamos haciendo?   Pablo viene de decirles: gálatas, ustedes ya son hijos de Dios, ya no son esclavos, sí antes eran esclavos de sus ídolos, de sus pasiones y deseos, pero de ahí fue de donde Cristo los rescató, ¿por qué querrían otra vez ponerse bajo un yugo de esclavitud? No quisiera pensar que todo el trabajo de llevarlos a Cristo haya sido en vano, que sus corazones no fueran tierra fértil y que hayan tropezado.   ¿Por qué se están deslizando al legalismo? ¿Por qué se están alejando de una fe sencilla, de la gracia de Dios? ¿Por qué dejarían de confiar en Dios y su obra y regresarían a confiar en sí mismos? ¿Acaso nunca entendieron entendieron el Evangelio? ¿Acaso no fueron realmente salvos? Podemos ver en esta sección a un Pablo no solo queriendo hacer cambiar de idea a los Gálatas, sino queriendo tocar su corazón, y les recuerda su primer encuentro, les trae a su memoria la experiencia de ellos con el Evangelio, cuando les conoció y les compartió las buenas nuevas.   De manera que en esta sección Pablo nos recuerda algo muy importante, si realmente somos hijos de Dios, si Cristo está en nosotros, entonces debe haber evidencias de esto, porque no es posible que el mismo poder que levantó a Jesucristo de los muertos more en nosotros y en nosotros no exista ningún cambio, ni interno, ni externo.   Pablo nos estará recordando cómo si vivimos en la gracia, entonces debe haber evidencias de esta gracia en nosotros, ¿de qué manera? Pareciéndonos a Cristo, en la vida de cualquier cristiano sano y genuino debería estarse formando la imagen de Cristo en él, por eso yo titulé este mensaje: CÓMO VER A CRISTO FORMADO EN MI. ¿Cómo puedo estar seguro que esto está sucediendo en mi vida? Demos lectura:     I. Sigue a aquellos que siguen y modelan a Cristo en sus vidas. Gál 4:12 Os ruego, hermanos, que os hagáis como yo, porque yo también me hice como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho. Aquellos que conocemos el Estudio Inductivo de la Biblia, sabemos lo importante que es observar no solo la gramática, sino tratar de observar las emociones, la intención del escritor, porque la Biblia fue escrita por de gente de carne y hueso, con las mismas debilidades que nosotros, con la misma necesidad de Dios que nosotros, y con circunstancias parecidas a las nuestras.   Y en esta súplica no solo vemos en Pablo indignación, dolor y preocupación, sino que podemos ver en Pablo un amor sincero por los Gálatas, porque en medio de su disertación teológica de pronto Pablo hace esta pausa y les hace esta súplica. Y este es un buen principio que aprender, Pablo no solo está buscando su intelecto, sino que está buscando su corazón.   Y ¿te digo algo? Definitivamente en Calvary estamos comprometidos con tener una sana doctrina, con no movernos ni a izquierda ni a derecha de la Palabra de Dios, porque no es difícil, es imposible conocer verdaderamente a Dios y su voluntad fuera de la Escritura, pero nunca debemos olvidar que muchas veces la gente no está tan interesada en cuánto sabes, sino en cuánto realmente te importan.   Si te fijas este era el mismo sentir de nuestro Señor, abría las Escrituras, enseñaba, ese fue el énfasis más fuerte de su ministerio, pero no solo se dedicaba a dejar callados a los fariseos, o a exhortar a los pecadores, sino que buscaba sus corazones, buscaba no que tuvieran información, sino que lo siguieran, se entregaran a él   Y esa es una de mis metas como pastor, no solo llenarte la cabeza con conceptos, con el orgullo de: “solo nosotros tenemos sana doctrina”, o de atraerte hacia mí para que me seas leal y tener prosélitos incondicionales a los cuales esclavizar, no, mi más grande meta es llevarte al pie de la cruz, llevarte a Cristo.   Y esto es lo que realmente Dios está buscando de ti, claro, tu mente, tu atención, tu voluntad, pero también tu corazón, tus emociones, tus sentimientos, todo tu ser, ligado en un culto racional, un culto lógico, no una fe ciega, no una emoción alocada con muy poco sentido común, sino todo tu entendimiento, pero todo tu corazón, de hecho, esa es la verdadera adoración que Dios busca, porque a aquello que le das todo tu ser, tiempo, recursos, etc., es lo que realmente adoras, y si no es Dios, entonces es un ídolo, sea tu trabajo, tus hijos, tu carrera, tus hobbies, posesiones, etc.   Otro principio interesante que podemos aprender es lo que Pablo les dice: “háganse como yo”. Qué importante es que siempre estemos recordando que Dios nos llama no solo a predicar sana doctrina, y a amar a las personas, pero a ser un modelo a seguir, ¿cuál es la clave para ser un modelo creíble y confiable? Pablo dijo:   1 Co 11:1-2 Y ustedes deberían imitarme a mí, así como yo imito a Cristo. 2 Cuánto me alegro de que ustedes siempre me tienen en sus pensamientos y de que siguen las enseñanzas que les transmití. (NTV) Por eso Pablo pudo decir:   Flp 4:9 No dejen de poner en práctica todo lo que aprendieron y recibieron de mí, todo lo que oyeron de mis labios y vieron que hice. Entonces el Dios de paz estará con ustedes. (NTV) La clave entonces es permanecer en Cristo, para que su Espíritu me transforme a su imagen, y entonces me convierta en un modelo confiable a seguir, porque créeme que lo último que quieres es que tus malos hábitos, tu religiosidad, tu volubilidad, tu indisciplina se dupliquen en otra persona, no, tú anhelas ser como Cristo, y la persona que te sigue también.   Ahora, mira cómo la NTV traduce este versículo: Gál 4:12 Amados hermanos, les ruego que vivan como yo, libres de esas cosas, pues yo llegué a ser como ustedes, los gentiles, libre de esas leyes. Ustedes no me trataron mal cuando les prediqué por primera vez.   Pablo les está diciendo: Gálatas, ¿a dónde van con pretender ir a la ley? Yo vengo de ahí, yo soy judío, y dejé atrás todas estas cosas, yo vivía esclavizado, no era libre, yo era fariseo de fariseos, y si se acuerdan, no me acerqué a ustedes en esos términos, si hubiera sido así, yo jamás me hubiera acercado a ustedes de la manera en la que lo hice.   Por ejemplo, ¿Se acuerdan de Pedro con Cornelio en Hechos 10? Dios le tiene que dar una visión a Pedro y repetírsela tres veces, además de darle una orden clara y audible: Pedro, ya están abajo tocando, por favor, no dudes en ir con ellos. Y todavía llega a la casa de Cornelio, y le dice: mira Cornelio, para mí como judío, yo no hubiera escogido estar aquí, porque es una abominación para nosotros los judíos entrar a la casa de gentiles y yo soy muy santo pero, pues Dios me obligó, así que escúpelo todo y pronto antes de que me enroñe.   Sin embargo para Pablo no fue así, les dice: ¿se acuerdan gálatas cómo me presenté ante ustedes, en sencillez, en amor? Pablo siendo un rabino judío llegó con ellos en humildad, abandonando todos sus prejuicios, su religión, su ley, mostrándoles un amor sincero, comiendo lo que ellos comían, no importando si era rana o víbora, se identificó con ellos, en fin, lo que estos Gálatas pudieron ver de Pablo fue un sincero interés y amor por el Evangelio y por que ellos fueran salvos. Pablo se condujo como siempre lo hacía, ¿se acuerdan en 1 Cor 9?   1 Co 9:19-23 A pesar de que soy un hombre libre y sin amo, me he hecho esclavo de todos para llevar a muchos a Cristo. 20 Cuando estaba con los judíos, vivía como un judío para llevar a los judíos a Cristo. Cuando estaba con los que siguen la ley judía, yo también vivía bajo esa ley. A pesar de que no estoy sujeto a la ley, me sujetaba a ella para poder llevar a Cristo a los que están bajo la ley. 21 Cuando estoy con los gentiles, quienes no siguen la ley judía, yo también vivo independiente de esa ley para poder llevarlos a Cristo. Pero no ignoro la ley de Dios; obedezco la ley de Cristo. 22 Cuando estoy con los que son débiles, me hago débil con ellos, porque deseo llevar a los débiles a Cristo. Sí, con todos trato de encontrar algo que tengamos en común, y hago todo lo posible para salvar a algunos. 23 Hago lo que sea para difundir la Buena Noticia y participar de sus bendiciones. (NTV)   Pero, llegaron estos falsos maestros, diciéndoles: “ese Pablo está medio loquito y fanático”, no es para tanto, ¿cómo que abandonar toda religiosidad y vivir una relación? ¿Cómo que es por fe y nada más, y lo único que tienes que hacer es creer? Y la realidad es que si tú eres el tipo de persona con 1000 años de cristiano, estancado, que vive una religión, te voy a decir algo, un sistema religioso en el cual no tienes que poner tu corazón, ni tu compromiso, sino simplemente cubrir apariencias, cumplir con requisitos, te cae bomba, te cae justo a la medida como a estos gálatas.   Y en esta iglesia esto pasa seguido, la gente llega, puede ver la frescura, el amor entre nosotros, le llama la atención, les atrae, pero, de pronto se da cuenta que no solo es eso, sino que es gente que está tomando en serio su relación con Dios, y que está abandonando hábitos pecaminosos, que su manera de hablar, de vivir, su conducta, están cambiando, y efectivamente, se dan cuenta que, no hay ritos que cumplir, o liturgias que seguir, o leyes a las cuales estar esclavizados, en pocas palabras, se dan cuenta que no hay mucho dónde esconderse, y o caminan con el Señor en sinceridad, o no encajan y se van.   Porque aunque no hay reglas, o liturgias que cumplir, se dan cuenta que sí necesitan comprometer su corazón, su voluntad, morir a sí mismos para que Cristo viva en ellos, para poder vivir una relación real que afecte todas las áreas de su vida.   Y se dan cuenta de que la gente va en serio, y ya no le entran, y dicen: esto va más allá de lo que quiero, sí quiero la paz, sí quiero el amor, sí quiero el gozo, pero no a este precio, no quiero cambiar, yo no le voy a entregar a Dios todo lo que verdaderamente amo, a mí mismo a este mundo, mi vida, prefiero mi antigua iglesia, sí me esclavizan, sí no crezco, pero al menos puedo llevar mi doble vida a gusto, nomás con que dé mis diezmos, medio sirva, ya nadie me molesta con eso de tener que entregar mi corazón, porque para ellos es más fácil seguir a alguien que les de una manera “más fácil de vivir un cristianismo”, sin tanto compromiso, pues, no es para tanto, convertirse en fanáticos como que no.   Y así estos Gálatas estaban esclavizándose precisamente a algo de lo que Pablo por la gracia de Dios había sido libertado, habían comenzado bien, con un cristianismo fresco, con una relación de libertad y de amor, y por eso les pregunta: ¿ya no se acuerdan que cuando les prediqué el Evangelio ustedes no me rechazaron, ni me maltrataron? ¿No se acuerdan cómo para ustedes fue como agua fresca a sus corazones? ¿No recuerdan que mi única motivación fue mi amor por ustedes, y por la Palabra de Dios? Por eso les dice:   Gál 4:13 Pues vosotros sabéis que a causa de una enfermedad del cuerpo os anuncié el evangelio al principio; Sí o no alguien enfermo se mete a su casa, se deprime y más bien quiere que lo visiten, y eso si no se siente muy indispuesto, lo último que quiere es trabajar, ni siquiera levantarse de su cama. Las únicas personas que hacen eso, sí o no son las madres y algunos padres, más las madres, quienes son capaces de darlo todo por sus hijos, con calentura, con dolor, con malestar, incomodidad, el amor les mueve a servir a sus hijos que ama. Así Pablo les está recordando cómo él no comenzó con leyes, requisitos o exhortaciones, comenzó mostrándoles un interés genuino, un amor sacrificial.   Otra cosa que podemos ver, es que la intención primaria de Pablo, no fue predicarles el Evangelio, definitivamente estaba dispuesto y disponible, pero una enfermedad la que lo llevó hacia el área de Galacia. Pablo estaba enfermo, o debilitado, mucho se ha especulado al respecto, algunos piensan que fue una secuela del apedreamiento en Listra, otros que a causa de la poca iluminación nocturna y la necesidad de lámparas de aceite, por el humo y demás, era muy común contraer enfermedades en los ojos, lo cual Pablo menciona al decir que ellos le hubieran querido dar sus propios ojos en el verso 15 y al final de esta carta menciona que les escribe con letras muy grandes.   Otros proponen que tal vez Pablo sufría de epilepsia, ya que una de las palabras que utiliza es desechar que también se traduce como escupir, y a la gente que tenía esta enfermedad se le escupía por desprecio y rechazo. Otros proponen que era Malaria, ya que el área de Panfilia era muy pantanosa, y era muy común contraer Malaria, la cual también afectaba gravemente la vista, de manera que Pablo, buscando alivio siguió adentrándose hacia el área de Galacia. Se dice también que esta enfermedad fue el aguijón al que Pablo se refirió en 2 Corintios 12.   Obviamente todo esto es especulación, pero, no así lo que la Palabra nos dice con mucha claridad: una enfermedad o debilidad llevó a Pablo a Galacia a predicarles el Evangelio, y esto nos enseña varios principios:   1º Este rollo de que si estás enfermo es porque no tienes fe, que tienes algún chamuco atravesado, o porque “ha de andar en pecado hermano”, ya que un hijo verdadero de Dios no tiene problemas, ni se enferma nunca. Bueno, realmente no creo que alguna de estas fuera la razón de la enfermedad de Pablo, en todo el NT, no vemos a nadie más lleno de fe, íntegro, entregado al Señor como Pablo. Entonces podemos ver que la enfermedad no necesariamente es un castigo por andar de desobedientes.   2º Dios utiliza la adversidad en nuestras vidas para fortalecer nuestra fe, para limpiar nuestras motivaciones al hacer algo para él, para limpiarnos de pecados como el orgullo y la autosuficiencia, para llevarnos a depender de él, para mostrarnos su fidelidad, para mostrarnos su consuelo y que así nosotros podamos consolar a otros, e incluso como Pablo, para llevarnos de un lugar a otro y que nuestra necesidad tal vez nos lleve a algún lugar al cual por cuenta propia jamás iríamos.   Hay muchas historias al respecto, de gente que buscando salud se mueve a tal o cual lugar, y el Señor les encuentra y les siembra en alguna buena iglesia, hay pastores que por alguna debilidad orgánica se mueven a determinados lugares y ahí Dios les prospera en una buena iglesia. La adversidad no es mi enemiga, siempre es una bendición, si veo los propósitos de Dios en ella.   3º La enfermedad no es un impedimento para servir al Señor, en especial por aquellos que tienen alguna enfermedad crónica o debilitante, alguna limitación física, porque hay quienes dicen: ¿pues cómo el Señor me va a utilizar con esta limitación? Bueno, pues te recuerdo que él utiliza:   1 Co 1:26-29 Recuerden, amados hermanos, que pocos de ustedes eran sabios a los ojos del mundo o poderosos o ricos cuando Dios los llamó. 27 En cambio, Dios eligió lo que el mundo considera ridículo para avergonzar a los que se creen sabios. Y escogió cosas que no tienen poder para avergonzar a los poderosos. 28 Dios escogió lo despreciado por el mundo —lo que se considera como nada —y lo usó para convertir en nada lo que el mundo considera importante. 29 Como resultado, nadie puede jamás jactarse en presencia de Dios. (NTV)   Lo vil y lo menospreciado, lo que no es, para avergonzar a lo que es, para que nadie se jacte en su presencia. Siempre puedes estar disponible para el Señor, no puedes estar siempre poniendo excusas: “mira, nada más que mi esposo cambie, nada más que mi hija crezca y salga de la escuela, nada más que me gradúe, nada más que salga de estas deudas, y ahora sí le entrego todo al Señor” ¿Te acuerdas lo que dijo el Señor?   Luc 9:59-62 Dijo a otro: —Ven, sígueme. El hombre aceptó, pero le dijo: —Señor, deja que primero regrese a casa y entierre a mi padre. (Esto no implicaba que el papá estuviera agonizando, sino esperar hasta que falleciera, y podrían pasar años) 60 Pero Jesús le dijo: —¡Deja que los muertos espirituales entierren a sus propios muertos! Tu deber es ir y predicar acerca del reino de Dios. 61 Otro dijo: —Sí, Señor, te seguiré, pero primero deja que me despida de mi familia. 62 Pero Jesús le dijo: —El que pone la mano en el arado y luego mira atrás no es apto para el reino de Dios. (NTV) Por eso necesitas permitir a la luz de la Palabra cambiar tu perspectiva con respecto a esta vida, porque no es que no tengamos fe, sí tenemos fe, confianza, pero en el dios equivocado, porque por ejemplo, creemos a ojos cerrados lo que el márquetin nos vende, lo que este mundo fantasiosamente nos ofrece: tu mejor vida ahora. Y te ponen una fotografía, de una pareja con los dientes bien blancos afuera de una casa, donde tal pareciera que no existen los problemas y que la casa por sí sola te va a librar de ellos, mentira, eso no existe, y alguien te habla de la Palabra de Dios, y dices: hay cómo voy a creer eso.   Nos dejamos engañar por lo que vemos en Facebook, puras vidas perfectas, porque obviamente ves en el Face a todo mundo en su mejor momento, porque mis hermanos, la selfi no la toman acabándose de despertar, no la toman en el baño delante de la triste realidad del espejo, no la toman con una cáscara de frijol en los dientes. Sí, la gente escribe sus berrinches, publica cosas raras, y chismea y presume a más no poder, pero la vida en Facebook y sus fotografías siempre son cuando están como campeones. Sería algo muy raro ver alguien exponiendo su triste realidad: imagínate una foto: miren el chipote que me dejó mi esposa cuando me dio con el sartén, bueno publicas el chipote de tu vecino, por chismoso, pero, no el tuyo. Y nada que ver, esto es lo que necesitamos recordar, esas vidas perfectas no existen. Hay una promesa de Cristo que no tienes que olvidar, él dijo:   Jua 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.   Sal 34:19 La persona íntegra enfrenta muchas dificultades, pero el SEÑOR llega al rescate en cada ocasión.   Y te puse primero este versículo, pero mira lo que dicen los anteriores:   Sal 34:17-18 El SEÑOR oye a los suyos cuando claman a él por ayuda; los rescata de todas sus dificultades. 18 El SEÑOR está cerca de los que tienen quebrantado el corazón; él rescata a los de espíritu destrozado.   ¿Cómo sabes cuando verdaderamente estás madurando como cristiano? Por supuesto que ya no te metes en los problemas que te metías, y algunas más, pero, una de las más importantes es esta: comienzas a ver las adversidades como oportunidades y no como, “es que el chanclas me está atacando, pero, voy a salir victorioso”, y al final tropiezas y a nadie le quieres hablar, y no quieres saber nada del Señor.   No mi hermano, date cuenta de que Dios está haciendo una obra en tu vida, y esa obra trasciende aún tu salud, tus finanzas, tu matrimonio, porque lo que el hace y planea tiene repercusiones eternas, sé que estás tan frustrado porque no puedes ver tu vida como el anuncio de la casa que compraste, o como el anuncio del auto, o el reloj, o el traje, o los zapatos, o el vestido te decían que ibas a tener, no te ves así de guapo como el modelo que se los puso, ni los dientes se te ven así de blancos.   Mi hija me dijo de una mujer que compró un vestido igualito al de una estrella de televisión y demandó al diseñador porque no se veía igual que ella. De veras. Mis hermanos, para aquellos que aman a Dios todo les ayuda para bien, si has sido llamado conforme a sus propósitos, y donde estés y en la condición en la que estés, puedes y debes estar sirviendo a los propósitos del Señor, y no olvidar que absolutamente todo lo que te suceda, cualquier adversidad Dios la va a utilizar para darte una bendición espiritual y eterna, a ti y a los que te rodean, y esto va a afectar tu presente.   De manera que Pablo les dice: acuérdense Gálatas de cómo me comporté con ustedes y en las circunstancias en las que llegué, y sobretodo cuál era la actitud de ustedes. Y dice el versículo 14   Gál 4:14 y no me despreciasteis ni desechasteis por la prueba que tenía en mi cuerpo, antes bien me recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús. La Biblia DHH le da un mejor sentido a lo que Pablo quiso decir, dice así: Gál 4:14 y esa enfermedad fue una prueba para ustedes, que no me despreciaron ni me rechazaron a causa de ella, sino que, al contrario, me recibieron como a un ángel de Dios, ¡como si se tratara del mismo Cristo Jesús!   Es decir, a pesar de que en estos tiempos, y aún como hoy, el hecho de estar enfermo era señal de juicio divino, y no había los cuidados preventivos que hoy tenemos, y muchas veces la gente se veía aún más mal de lo que ya estaba, o incluso hasta olía mal por los síntomas de la enfermedad, y la gente la despreciaba, como alguien indigno o insignificante, y hasta en señal de repudio les escupían.   No así Pablo, quien les recuerda para ellos el escuchar el mensaje de este Evangelio de gracia, fue suficiente para no tomar en cuenta el aspecto enfermo de Pablo. Y dice: me recibieron como a un ángel de Dios. La palabra ángel significa mensajero, pero, ahí no para Pablo, sino que dice: me recibieron como al mismo Cristo. Esto nos enseña varias cosas.   1º Definitivamente el mensaje del Evangelio no es, “ven a Cristo y todos tus problemas se resolverán, tendrás prosperidad y nunca te enfermarás”. Imagínate, qué tipo de vendedor vendería su producto mostrando las debilidades del mismo. Mira esta nueva y flamante aspiradora, se descomponer del cable de la corriente y te puede quemar toda tu instalación eléctrica, además, solo va a aspirar bien los tres primeros meses, por eso la garantía solo dura tres meses, nada que ver, ¿quién lo compraría? Pablo estaba enfermo y no estaba vendiendo el evangelio de: “ten tu mejor vida ahora”. La enfermedad de Pablo era evidente, pero eso no lo detuvo de predicar el Evangelio, ni tampoco a los Gálatas de no creerlo, sencillamente porque el mensaje del Evangelio no es un mensaje secular que provee para tus deseos de los ojos, de la carne y la vanagloria de la vida, sino que nos da provisión para nuestras necesidades más profundas, porque trata con el pecado, nos quita el sentido de culpa, alimenta nuestro espíritu, nos regala eternidad. Nos ayuda a entender nuestra temporalidad, nos da una esperanza eterna, porque nos hace ciudadanos del reino de Dios, el cual no es este mundo.   Y nos enseña que en este mundo estamos de paso, que este no es nuestro hogar, que de hecho este mundo nunca estará bien, nunca se va a componer, sino al contrario, va ir de mal en peor, porque está bajo pecado, y hasta que Cristo venga a juzgarlo, a establecer su reino, a restaurarlo por un tiempo y a deshacerlo y crear uno nuevo, tendremos aflicciones, pero, aún con las aflicciones de la vida el verdadero Evangelio nos permite vivir con gozo, plenitud y esperanza.   Seguramente estos Gálatas quedaron impresionados al ver a un Pablo profundamente enfermo, pero a la misma vez lleno de gozo, de esperanza, de paciencia, de pasión por compartirles buenas noticias más allá de su propia comodidad y salud. Checa eso mi hermano, porque en nuestras debilidades es donde con toda claridad el poder de Dios se manifiesta.   Mira mi hermano, cuando todo te va bien, todos podemos decir: aleluya, gloria a Dios, que buenos es mi Señor, cómo me consiente, pero, ¿te digo algo? También un incrédulo está feliz de la vida cuando todo le va bien, al igual que tú que crees en Cristo, solo que se da gracias a sí mismo por lo fregón que es.   Pero cuando todo te va mal, y aún así estás lleno de un gozo y una esperanza genuinos, sin ansiedad, sin temor, y aún así sigues diciendo: aleluya, gloria a Dios, que buenos es mi Señor, eso sí que llama la atención de un no creyente, porque eso no es normal, a menos que tengas una esperanza eterna.   2º El mensaje del Evangelio es en sí mismo poderoso para traer salvación, no necesita de noches de milagros, o de un predicador con apariencia de perfecto y ungido; cuando tengas oportunidad habla el Evangelio, no lo dudes, no digas: “es que no me peiné”. Confía y hazlo, los Gálatas no se distrajeron por la enfermedad de Pablo y creyeron el mensaje.   3º ¿Cuál es el mensaje que uno puede portar para ser recibido como mensajero de Cristo? Mira lo que dice en Hechos 13:   Hch 13:44-49 El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios. 45 Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando. 46 Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles. 47 Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra. 48 Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. 49 Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia.   La respuesta es, el mensaje de Cristo, la Palabra de Dios. Qué importante es recordar que necesitamos confiar en la suficiencia, y en la infalibilidad de la Palabra de Dios, ya que es suficientemente poderosa para salvar, y no necesita nuestra opinión, ni ninguna opinión, ni filosofía humana. Que hay gente que la desechará y no se juzgará digna de la vida eterna, siempre, pero nosotros no medimos la eficacia de la Palabra de Dios de acuerdo a la respuesta o la obediencia de la gente, sino de acuerdo a la fuente de ella, quien es nuestro Dios Todopoderoso, que no cambia.   Nunca debemos olvidar lo que somos: servidores, meseros, mensajeros de Cristo, no diluimos ni alteramos el mensaje, lo damos concentrado. ¿Qué decía Pablo?   Hch 20:25-27 Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. 26 Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; 27 porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. (NTV)   Sé que en ocasiones al oír la Palabra de Dios podrías pensar: no diga eso pastor, se va a ir la gente. O me escuchas, y piensas, yo ya me voy, que necesidad tengo de que me hablen así. Sé que la verdad muchas veces incomoda, pero, pon en tu mente que al final, es lo único relevante y determinante no solo para tu vida diaria, sino para tu eternidad. Créeme que hay mejores lugares para entretenerte que un mensaje dominical, y si lo que quieres es entretenerte, te recomiendo que vayas mejor al cine, o a jugar un partido de futbol.   Pero, si quieres que tu vida sea impactada desde la raíz, y quieres verdaderamente ver libertad y salvación a tu vida, entonces recibe la verdad, aunque a veces no sea divertida, aunque a veces, o casi siempre sea dura, filosa y mortal, pero, mejor vela como un bisturí que te va a librar de tumores malignos que te van a provocar la muerte si no los sacas.   Y Para los Gálatas así fue, de pablo no recibieron leyes, ni ritos, liturgias, ni religión, simplemente un mensaje de vida eterna, y un estilo de vida lleno de libertad, de paz, de esperanza, aún con aflicciones en su cuerpo, pero Pablo les presentó una esperanza eterna. Y por eso les dice:   II. No escojas un mal modelo de cristiano y no te dejes engañar por la adulación. Gál 4:15 ¿Dónde, pues, está esa satisfacción que experimentabais? Porque os doy testimonio de que si hubieseis podido, os hubierais sacado vuestros propios ojos para dármelos. Aquí es donde se podría asumir que la enfermedad de Pablo pudiera tener que ver con sus ojos, ya que la malaria afectaba la vista a veces al punto de la ceguera, o también podría ser una figura lingüística de exageración, así como: “me estoy muriendo de hambre”, no te estás muriendo literalmente, pero, estás expresando una necesidad real, profunda y hasta incómoda.   Satisfacción es la palabra griega makarismós, de la palabra makarios, bienaventurado, es una palabra para describir un estado aún mayor a la felicidad, a la dicha.   Es decir, cuando estos Gálatas recibieron a Pablo y el Evangelio de la gracia, ellos se sintieron bienaventurados, satisfechos, llenos de gozo, plenitud y contentamiento, se sentían afortunados, agradecidos, así como alguien que ya encontró aquello que tanto anhelaba, pero que este mundo jamás le pudo dar.   A tal grado que estaban dispuestos a hacer cualquier sacrificio por Pablo, al punto de sacarse sus propios ojos para el bienestar de Pablo si esto fuese posible. Y dice Pablo, ¿dónde quedó el gozo, el amor y la sencillez que tenían cuando me conocieron y me recibieron? ¿Dónde quedó el gozo y la libertad que experimentaban al haber recibido un Evangelio sencillo de amor y libertad? ¿En qué momento cambiaron de opinión? Y dice Pablo:   Gál 4:16 ¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad? ¿En qué momento nos deslizamos de que la Palabra sea como miel a nuestro paladar, como agua fresca en el desierto, como una luz en las tinieblas, a conviertirse en nuestra enemiga, junto con los que nos la declaran o nos la demandan?   Obviamente, si la verdad jamás ha sido para ti como miel a tu paladar, como agua fresca en el desierto o como una luz en tus tinieblas o confusión, y por el contrario, siempre te es incómoda, y siempre te estás excusando, racionalizando tu pecado, es porque nunca has venido a la luz, y amas tus tinieblas, dice en Juan 3.   Jua 3:19-21 Y esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. 20 Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto. 21 Pero los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere. (NTV)   Pero, ¿qué sucede cuando alguien ha conocido la verdad y de pronto se ve extraviado como estos Gálatas? Primero, recuerda: un verdadero amigo, no es el que te da el avión, o te facilita las cosas para no obedecer la verdad, o para deshonrar a Dios, un verdadero amigo te dirá la verdad, aún cuando esto ponga su amistad en tensión o conflicto, dice la Palabra:   Pro 27:5-6 Vale más reprender con franqueza que amar en secreto. 6 Más se puede confiar en el amigo que hiere que en el enemigo que besa. (DHH)   Un amigo no es alguien que constantemente te está adulando, como decimos en México que te hace la barba, o como dicen mis amigos argentinos que te chupa las medias, alguien que hace eso, es porque algo quiere de ti, para su provecho.   Qué importante es mis hermanos estar cuidando que nuestras amistades estén fincadas con el vínculo correcto: en la verdad, en el amor de Dios incondicional, sacrificial, que no mira por lo suyo propio, sino por lo de los demás.   Porque cuando fincas tu amor en lealtad carnal, y cuando tu amistad con alguna persona solo sirve para cubrir tus pecados, para auto engañarte, al no sentirte tan culpable de no ser el único carnal en la iglesia.   Cuando tu amistad solo es una plataforma para identificarte con alguien más que no quiere al igual que tú caminar con el Señor y se dedican a murmurar, a hablar mal de otros hermanos, o “es que en nuestro círculo no somos tan legalistas”, y se permiten tener hábitos pecaminosos porque son muy buena onda el uno con el otro”. Muy pronto esa amistad va a terminar en muchos problemas.   ¿Sabes cómo le llama la Biblia a ser partidista, o sectario con cierto grupo con el que te “identificas”? Obras de la carne, ya los estaremos estudiando con detalle en Gálatas 5:   Gál 5:20b-21 odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos 21 envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas y otros pecados parecidos. Permítanme repetirles lo que les dije antes: cualquiera que lleve esa clase de vida no heredará el reino de Dios.   La tendencia de las obras de la carne siempre es a la división: acá los buena onda, los open mind, y allá los aburridos legalistas que se creen muy espirituales, acá los que no nos condenamos, allá los que juzgan todo lo que hacemos y no nos dejan ni un minuto en paz.   Y mis hermanos, todos estamos propensos a este tipo de cosas, por eso necesitamos cuidarnos unos a otros, leía en internet alguien que escribió: “El cristianismo sano fomenta la unidad para que exista, e identifica la división donde esta esté. El legalismo enfermo ataca la unidad donde ésta existe, y provoca la división para que ésta esté”.   Es decir, la Biblia nos llama a los cristianos no solo a cuidar la unidad, sino a procurarla, a fomentarla, es nuestra responsabilidad que con amor paremos discusiones, o pláticas no edificantes, no participar de ellas y animar a la gente a buscar, procurar y cuidar la unidad, porque las tendencias de nuestra naturaleza pecaminosa, hacen que la unidad sea algo delicado, que con toda intención y amor debemos proteger, y en mucho, depende de nosotros ver una iglesia llena de murmuración y división o llena de amor y unidad.   Aquellos que andan en el Espíritu podrán identificar la división, y no la harán más grande tomando partido, haciendo sectarismos, sino llamando al arrepentimiento, dándole lugar al amor, a la comprensión, orando unos por otros, en lugar de chismear o murmurar, no viéndonos unos a otros como inferiores: “este es un carnal, siempre sale con sus cosas”. No, sino con misericordia, Dios mío háblale a esta persona porque no es libre, libértala de su pecado. Procurando el sentir de Cristo entre nosotros:   Flp 2:3-5 No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. 4 Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros. 5 Tengan unos con otros la manera de pensar propia de quien está unido a Cristo Jesús, (DHH)   Si tú estás fundamentando tu amistad en ese tipo de lealtad carnal, muy pronto esa lealtad se va a convertir en traición, ahora, ¿te digo algo? Si una amistad así muere, porque terminan haciéndose daño el uno al otro, que bueno, déjala morir, pero, arrepiéntanse los dos, perdónense, y oren a Dios que les permita aprender lo que es la verdadera amistad, que les permita disfrutar de verdaderos lazos de amistad que no termina en lastimarse, hacerse daño y peleados, sino en verdadera edificación mutua.   Jóvenes, dejen de estarle permitiendo al mundo inconverso que los rodea que les defina lo que es la amistad o el amor, “my valentins”. El mundo no sabe nada de lo que es el verdadero amor, y ustedes tienen una oportunidad en Cristo de aprender lo que es la verdadera amistad, basada en el amor de Cristo, basada en un amor sacrificial, en humildad, no le permitan al mundo que los engañe con fantasías amorosas, de sus emociones, eso no es amor, eso es su carne exigiéndoles que la satisfagan.   Ustedes no necesitan un romance que les haga sentir mariposas en la panza, que les haga sentir emocionados o interesantes porque tienen un novio y ya se pelearon, y ahora viven en el mundo de los adultos, cuidado muchachos, todo esto aplica también a ustedes. No tiene nada de cool estar en ansiedad porque: “ya no me habla”, no tiene nada de cool estar hablando mal unos de otros, estar chismeando unos de otros.   Dejen de tomar como modelo Disney Chanel, o cualquiera de estos programas juveniles llenos de este tipo de falsedades, necesitan con urgencia hacerse amigos del único y verdadero amigo quien dio su vida por ustedes, llamado Jesucristo, y aprender de él lo que es una amistad sana, fructífera, edificante, basada en su amor y en su Palabra, no en los principios de este mundo que son engañosos, falsos.   En fin, este es otro tema, y espero que muy pronto lo podamos tratar juntos, pero por lo pronto, tú joven, sí puedes identificar que clase de amistades estás forjando, de qué tipo de amistades te estás rodeando, amistades llenas de todas estas obras de la carne, o llenas de edificación, de verdadero amor, amistades que te exhortan cuando haces lo malo, pero, que te empujan, te animan, te levantan para hacer lo bueno delante de Dios, si tienes alguien cerca así esa persona vale la pena.   Y Pablo les recuerda, ustedes están abandonando la frescura de su relación con Dios y con los hermanos porque precisamente se están dejando engañar por falsos hermanos, falsos maestros, cuidado cuando dejas de admirar la verdad y la comienzas a rechazar.   Ten cuidado cuando te caigo bien solo mientras digo lo que quieres oír, pero comienzas a verme como tu enemigo cuando te reprendo, o cuando digo la verdad acerca de tu condición: Si están viviendo en unión libre, y dicen: Pero es que nos amamos y no necesitamos un papel, y yo les digo: su amor es condicional, es egoísta centrado en ustedes mismos y va a acabar mal porque no está glorificando a Dios, no lo está tomando en cuenta, y se enojan conmigo, y “ya no hay que ir con ese pastor mala onda”   Cuidado si te enojas cuando te digo: mi hermano, deja de hacer esto o aquello, deja de tratar así a tu esposa. Y ya ni consejo me pides porque sabes lo que te voy a decir, y poco a poco en lugar de verme como alguien que te ama y que procura el bien de tu alma, comienzas a verme como tu enemigo, y no solo a mí, sino a cualquiera que te habla la Palabra de Dios: “es que la biblia dice así”, “ay, este ya va a empezar con sus santurronadas”. Cuidado hermanos porque hay otro que aparenta ser muy buena onda, pero que trae colmillos escondidos, por eso Pablo les advierte:   Gál 4:17 Tienen celo por vosotros, pero no para bien, sino que quieren apartaros de nosotros para que vosotros tengáis celo por ellos. No es que Pablo estuviera contendiendo por la atención de los Gálatas, eso sería sectarismo, otra obra de la carne, él tenía celo por la verdad y por el bien de la fe de los Gálatas. Esta palabra celo se utiliza con referencia a un hombre que pretendía a una mujer, el clásico hombre que le baja el cielo y las estrellas a una mujer, y a la mera hora la convierte en su esclava doméstica, o la deja vestida y alborotada.   Cuidado con aquel que te lisonjea, que te adula, para ganarte como su partidario, como su adepto, y después de utilizarte ventajosamente, y cuando ya no le sirves incondicionalmente, o cuando te niegas a ser su esclavo, en el mejor de los te desecha. Porque en el peor de los casos te mantendrá esclavizado a través de manipulación y temor: “ya no vas a pertenecer a los que somos cool, no vas a formar parte de el círculo más cool de esta iglesia”, “ya no voy a ser tu amigo y no te voy a hablar”.   Cuidado con la adulación hermanos, así trabaja un falso maestro, mostrando un extra interés en ti, apartándote para él, y después esclavizándote. ¿Sabes quién trabaja así? Satanás. Él llegó con Eva, y le dijo: ya viste qué mala onda es Dios, sí hizo un jardín hermoso donde no te falta nada, donde eres plena, llena de felicidad, pero mira qué envidioso y mala onda que no te deja probar ni tantito de ese arbolito, pero, mira qué buena onda soy, que yo te voy a decir la verdad, vas a saber el bien y el mal, vas a ser como dios, y lo que Dios no quiere es competencia. Tú pruébalo, cualquier cosa que suceda, no estás sola, aquí estoy yo para ti, siempre. Y así, Satanás se muestra más buena onda que Dios, la separa de la verdad de Dios haciéndolo ver como un tirano, y el resto es historia.   Por la palabra favorita de Satanás es: “pobrecito, tú no mereces esto, o lo otro, son esas personas, mala gente, qué te dicen cosas que lastiman tu corazón, que no te tratan como mereces, pero, sobretodo, mira ni siquiera Dios tiene el cuidado de ti que mereces y que deberías tener, qué Dios tan malo que te trata de esta manera, si es tan bueno debería estarte cuidando mejor, ven chiquito, yo si te abrazo y te comprendo, y te hace amargarte contra Dios, contra tus hermanos, contra tu esposo, contra tus hijos, y te traga vivo.   Cuidado con este tipo de gente, cuidado con los que lleguen y te digan: aquí no saben tratar a los servidores de Cristo como se merecen, aquí no saben nada de adoración, mira, nadie grita, nadie guerrea, o más bien: nadie berrea, ven conmigo y yo haré de ti, el siervo que Memphis esperaba. Y te alejan de la comunión con los hermanos, de la Palabra de Dios, te hacen sus esclavos, y el resto es historia.   Así estos falsos maestros mostraban un muy fuerte interés por los Gálatas, pero para causar divisiones, robar atención, ganar adeptos a quienes esclavizar, quienes si bien les va al sentirse utilizados huirían y se quedarán en el aire, pero, en el peor de los casos aprenderán a esclavizar por igual, y se cumplirá lo que dijo el Señor:   Mat 23:15 »¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Recorren tierra y mar para ganar un solo adepto, y cuando lo han logrado lo hacen dos veces más merecedor del infierno que ustedes. (NVI) ¿Cuál es la clave entonces? Dice Pablo:   Gál 4:18 Bueno es mostrar celo en lo bueno siempre, y no solamente cuando estoy presente con vosotros. En pocas palabras, busca a gente consistente entre la verdad de Dios, su mensaje, y su conducta. Observa su consistencia, observa cuidadosamente su dinámica familiar, sus reacciones en momentos difíciles, checa que la persona que estás siguiendo tenga el carácter de Cristo, que sea gente íntegra, es decir que es la misma persona en todo lugar, esté con muchos, con pocos, o con nadie.   Evita el tipo de gente que se hace ver espiritual solo cuando está frente al pastor, o alguien importante, pero que cambia su conducta cuando no está en la iglesia o frente a los hermanos, y que se pone los colmillos de Drácula.   Y dice Pablo, no es malo mostrar celo, es bueno mostrar este celo por la verdad, por lo bueno, por que la gente conozca del Señor, es más es necesario, pero cuida tus motivos, que no parezca que solo estás buscando atención, o posición, o ganar adeptos, gente que respalde tu causa, y no la verdad de la Palabra, que si no hay nada para ti, recoges tus canicas y te vas.   III. Establece como tu más alta prioridad estar comprobando que por el Espíritu Santo estás siendo transformado a la imagen de Cristo. Gál 4:19 Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, Como ya lo vimos al principio, Pablo está haciendo una pausa en su litigio teológico y está apelando al corazón de los Gálatas, aquí ya no se trata de convencer, de cambiar una mera forma de pensar, o hacer creer a alguien algo diferente a lo que cree, sino llamar a su corazón. Esto es lo que hace Dios con nosotros, por eso es que en ocasiones es tan difícil poder ver el amor y la ternura de Cristo en mera teología, en palabras rebuscadas y difíciles, en estructuras de jerarquía frías, las cuales la única motivación de pertenecer a ellas es el orgullo, la auto gratificación, el reconocimiento.   Jesucristo está interesado en nuestros corazones, el busca adoradores en espíritu y en verdad, lo mismo sus siervos genuinos, no buscan seguidores de sí mismos, buscan gente para traerla a los pies de la cruz y ahí dejarlos, para enseñarlos a caminar, a depender, a amar, a seguir a Cristo, no a ellos mismos.   Y Pablo les da la imagen de una madre a la que le están haciendo dar a luz otra vez a un hijo que ya dio a luz, o como una madre que llega al hospital con dolores de parto fuertísimos, y la regresan a su casa porque todavía le falta otra semana, y tiene que volver a sufrir. Es como si les dijera: “Se suponía que ustedes ya habían nacido de nuevo, pero por la forma en que están actuando pareciera que no sucedió y que tienen que volver a nacer espiritualmente”. ¿Qué nos enseña esto?   Mis hermanos, es hermoso verles caminar en Cristo, como dijo Juan en su 2 Carta: “no tengo más gozo que ver a mis hijitos caminar en la verdad”. Pero, el proceso de nacimiento y de madurez toma tiempo. Para la gloria de Dios, con muchos de ustedes hemos vivido crisis, pero con gozo he visto cómo el Señor les ha levantado de esa crisis y en lugar de dar pasos hacia atrás, dan pasos hacia delante, hay victoria.   Pero, como lo dije la semana pasada, realmente es doloroso, es triste, causa angustia y dolor ver a alguien que se supone que ya está caminando con el Señor, que aparentemente ha dado fruto de arrepentimiento y madurez, y verlo regresar una y otra vez a su vómito, siempre es doloroso y angustioso ver a alguien tropezar.   Al legalista solo le da coraje el tiempo perdido, y juzga y dice: “pues vete al infierno y no me hagas perder mi tiempo”. No así el que realmente te ama en Cristo, como Pablo, procurará orar por ti, y estará siempre dispuesto a recibirte y el día de tu regreso será un día de victoria, jamás dirá: “ya regresaste he, pues ahora no, para que se te quite”. Dios no es así, el siempre nos recibe, una y otra vez, mientras regresamos arrepentidos y no nos haya llamado a cuentas.   Y Pablo dice la clave: Hasta que Cristo sea formado en ustedes. Por eso es tan importante predicar arrepentimiento cuando compartimos el Evangelio, desde nuestros pequeñitos, hasta los adultos, porque si no predicamos arrepentimiento, la gente se queda: ”pues que suave, el cielo es un regalo, pues venga”.   Sí es un regalo, pero tiene condiciones, y no que seas bueno, o que hagas buenas obras, pero, sí que te entregues al Señor, que mueras a ti mismo, que abandones tu vieja manera de vivir, que te aborrezcas a ti mismo, tus tinieblas, tu pecado, y que vengas a la luz para ser alumbrado, al agua para ser lavado, que recibas el poder del Espíritu para ser transformado, el Señor le dijo a la mujer adúltera después de que iba a morir apedreada y no sucedió:   Jua 8:10-11 Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer: —¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó? 11 —Ni uno, Señor —dijo ella. —Yo tampoco —le dijo Jesús —. Vete y no peques más. (NTV) Vete, y pues todos somos humanos, ahí con cuidado, no te metas en problemas, no, la oraden es clara: no peques más. Cuando sanó al ciego de nacimiento, también se lo dijo:   Jua 5:14 Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.   Definitivamente el Señor nos recibe como somos, con toda nuestra podredumbre, nuestros malos hábitos, las consecuencias de nuestras malas decisiones, familias en caos, matrimonios destrozados, hijos por las tortas, no importa que pecados hayamos cometido, el que a Cristo viene, él no le echa fuera, pero, sería incongruente y totalmente desamoroso de parte de Dios dejarnos así, esclavos de nuestra naturaleza pecaminosa.   Por eso la meta del cristiano no es simplemente tener un boleto al cielo y ya, no es tener una membresía o cumplir con ritos y ya, la meta del cristiano es ser transformado a la imagen de Cristo, porque solo a la imagen de Cristo es como vamos a ser verdaderamente libres. Y lo más maravilloso es que no es algo de lo que nosotros nos tengamos que encargar, esa es una obra del Espíritu Santo mientras nosotros permanecemos en Cristo, en su Palabra, en oración, pero la meta del creyente es ser transformado a la imagen de su salvador, así dice la Palabra:   2 Co 3:18 Por eso, todos nosotros, y a sin el velo que nos cubría lacara, somos como un espejo que refleja la gloria del Señor, y vamos transformándonos en su imagen misma, porque cada vez tenemos más de su gloria, y esto por la acción del Señor, que es el Espíritu. (DHH)   Rom 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.   Col 2:6 Por lo tanto, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, ahora deben seguir sus pasos.   ¿Qué es ser transformados a la imagen de Cristo? Es seguir sus pasos, es parecernos a él, es tener su carácter. Romanos lo dice así:   Rom 13:12-14 La noche ya casi llega a su fin; el día de la salvación amanecerá pronto. Por eso, dejen de lado sus actos oscuros como si se quitaran ropa sucia, y pónganse la armadura resplandeciente de la vida recta. 13 Ya que nosotros pertenecemos al día, vivamos con decencia a la vista de todos. No participen en la oscuridad de las fiestas desenfrenadas y las borracheras, ni vivan en promiscuidad sexual e inmoralidad, ni se metan en peleas, ni tengan envidia. 14 Más bien, vístanse con la presencia del Señor Jesucristo. Y no se permitan pensar en formas de complacer los malos deseos. (NTV)   Esta es la meta del cristianismo, no una religión sacra y fría que no involucra en absoluto tu corazón, tus deseos, tu voluntad. No conocimiento frío, teología y más teología donde ya te sientes el consejero de Dios, y el amor a tus hermanos, bien gracias. Mi hermano, más allá de que seas el campeón ganador de almas del año, o el siervo del mes, o el predicador que salió en el New York Times: Dios busca tu corazón, Dios busca transformarte a su imagen.   Porque para ti, esta es la única manera en la que realmente puedes saber si verdaderamente le conoces, si le amas, para el mundo, es la única manera en la que realmente puede ver a un cristo vivo, resucitado, real, moviéndose en tus zapatos.   Así una iglesia llena de este tipo de gente, que refleja su carácter, mucho más allá de una organización corporativa, que sí, podría ser muy impresionante en infraestructura y tecnología de punta, con nombre de que vive, pero muerta y delante de los ojos del Señor pobre, desnuda y desventurada. De mis versos favoritos, ¿se acuerdan?   Mat 7:21-23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.   Hacedores de maldad, es decir, su conducta jamás coincidió con la conducta de alguien que me conoce, que se parece a mí, que esté siendo transformado a mi imagen, él dijo:   Jua 8:41-44 No, ustedes imitan a su verdadero padre. —¡Nosotros no somos hijos ilegítimos! —respondieron—, Dios mismo es nuestro verdadero Padre. 42 Jesús les dijo: —Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque he venido a ustedes de parte de Dios. No estoy aquí por mi propia cuenta, sino que él me envió. 43 ¿Por qué no pueden entender lo que les digo? ¡Es porque ni siquiera toleran oírme! 44 Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. (NTV)   Y este es el sentir de Pablo: les amo Gálatas, sufrí para verles venir a Cristo, y al parecer voy a tener que volver a batallar, y sufrir angustia y dolor, pero si eso es necesario, pues que así sea. Y este es el deseo del Señor, y mi deseo, ver a Cristo en ti, ¿sabes ese es el deseo para mis hijas? Más allá de la carrera que escojan, o de lo que este mundo diga que ellas deben ser o tener para ser exitosas, mi más grande anhelo es ver a Cristo formado en ellas, el Señor lo dijo así:   Mat 16:25-27 Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás, pero, si entregas tu vida por mi causa, la salvarás. 26 ¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma? ¿Hay algo que valga más que tu alma? 27 Pues el Hijo del Hombre vendrá con sus ángeles en la gloria de su Padre y juzgará a cada persona de acuerdo con sus acciones. (NTV)   Y repito lo que me han oído decir muchas veces, si Cristo no las hace felices, nada lo hará, ninguna carrera en el mundo les va a dar lo que solo en Cristo pueden encontrar, perdón, seguridad, gozo, paz, plenitud, en esta tierra y en la eternidad. Yo se que mientras más sean como Cristo, más felices y libres serán, si tienen a Cristo formado en ellas y les falta todo lo demás, realmente no les falta nada, pero si aparentemente tienen todo y les falta Cristo formado en ellas, son pobres, ciegas, desnudas, desventuradas.   Por eso mi más grande compromiso con ellas y con ustedes mis hermanos, es ver a Cristo formado en sus vidas, es verlo formado en la mía para ser un modelo confiable a seguir. Y esta debería ser tu meta, porque si no lo es, te está pasando lo mismo que a estos Gálatas, solo tienes una vacía religión, la cual no salva, la cual no liberta, la cual solo es una apariencia.   Mis hermanos, es verdad, el cristianismo es una filosofía más, hasta que no se convierte en un estilo de vida, si tu cristianismo no afecta tu conducta, eres igual que cualquier otra persona que levanta el Yoga, el Islam, el Catolicismo, el Hinduismo, porque Cristo no es una religión, es una persona, es un salvador, es el Hijo de Dios, Todopoderoso, quien vino a dar su vida por ti y por mí para que no nos perdiéramos, para darnos vida y vida en abundancia, para librarnos de la paga del pecado la cual es muerte, para librarnos de la esclavitud del pecado, para adoptarnos, para hacernos Hijos de suyos y sus herederos, para darnos una esperanza viva y eterna. Nada que ver con religión. Y Pablo termina:   Gál 4:20 quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros. Es decir, no quisiera ni siquiera que tener que estar escribiendo esta carta, porque esto implica el peligro en el que están de caer de la gracia, de regresar al legalismo, de esclavizarse a una religión de obras, de desechar la obra de Cristo en la cruz, de poner a un lado su amor, su justicia, su bondad, por poner la suya propia. Ojalá pudiera estar ahí con ustedes y poder ver con agrado que han parado con esta locura de regresar a la religiosidad, y gozarme con ustedes.   Y les dice: estoy perplejo, esta palabra significa literalmente: se me acabaron las palabras, ya no se que hacer, no tengo más para decirles. Es decir, mis hermanos, así es el Evangelio, es sencillo: Dios estaba en Cristo en esa cruz, no tomándonos en cuenta a los hombres nuestros pecados, sino cargando con nuestra culpa y pagando el castigo por ellos en nuestro lugar, resucitando con poder triunfando sobre el pecado, matando, su influencia de esclavitud, y sus consecuencias que era la muerte, a la cual derrotó.   Así de sencillo y poderoso para que todo aquel que cree que Jesucristo es el Señor y que Dios le levantó de los muertos, para todo aquel que se ponga de acuerdo con Dios y justifique a Dios, y reconozca su maldad, reconozca que sus pecados llevaron a Cristo a la cruz, pero que le pida perdón y que le entregue su vida y que crea en él, y que le confiese como su salvador, y que le reciba como su Señor, y que como una respuesta, de hoy en adelante comience a caminar fielmente de su mano, permaneciendo en su Palabra, ahí está la salvación, solo tienes que creer y responder.   Así de sencillo, salvo para vivir una vida en libertad, para disfrutar de una relación con Dios real, sincera y creciente. Cristo no vino para esclavizarte a una religión, pero para darte el poder de vivir un estilo de vida, para la gloria de Dios.   Y si tu corazón no se quiebra y se rompe ante este amor de Cristo en su cruz, en especial si Cristo te ha sido presentado tan claramente como a estos Gálatas, ya no hay más palabras para ti, no existe otra cosa que pueda traerte de regreso, ni manipulación, ni filosofías mundanas, ni falsas promesas mundanas. El único camino al Padre es Cristo, la única manera de salvación es por fe, es sencillo, no le añadas, si le añades lo estás pervirtiendo, si le pones la ley, estás yendo hacia atrás, no avanzando. Si confías en tus obras, estás perdido porque lo que necesitas es perfección, si abandonas la gracia, estás perdido bajo maldición, no seas como estos gálatas insensatos.   Recíbele hoy, entrégale tu vida hoy, no tienes tiempo que perder, o él viene en este momento, o tu vas, y no me importa cuántos años tengas según tu de cristiano, si tu vida no da evidencias de haber nacido de nuevo, si no te pareces en absoluto a Cristo, y tu vida es como la de cualquier incrédulo, estás en problemas, por eso haz hoy las paces con él, el día de salvación es hoy. ¿Qué tienes que hacer? Te voy a decir lo que no tienes que hacer: buenas obras, esas Cristo ya las hizo por ti, no se trata de hacer, se trata de confiar, de depositar toda tu confianza en Cristo, y esto implica toda tu vida, todo lo que eres, y no te preocupes, él hará el resto mientras tú seas fiel permaneciendo en él, su Espíritu te transformará a su imagen mientras con toda sinceridad y amor, lo sigas y ames desde tu interior responderle en amor.
  • Jun 7, 2015Gálatas 4:1-11 ¿ Cómo vivimos nuestro cristianismo: como esclavos de la ley o como hijos de Dios?
    Jun 7, 2015
    Gálatas 4:1-11 ¿ Cómo vivimos nuestro cristianismo: como esclavos de la ley o como hijos de Dios?
    Series: Gálatas

    ¿CÓMO VIVIMOS NUESTRO CRISTIANISMO COMO ESCLAVOS DE LA LEY O COMO HIJOS DE DIOS?

    Gálatas 4:1-11

      INTRODUCCIÓN   Seguimos con esta carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. Esta carta fue el grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Pablo dirige esta carta a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, los Galos, quienes tenían fama de ser volubles y cambiantes, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que fundó en su primer viaje misionero.   Vemos en esta carta a un Pablo ofensivo, decidido, diciéndoles: Oh Gálatas insensatos, ¿quien los fascinó? ¿por qué? Falsos maestros judaizantes estaban pervirtiendo el Evangelio de la gracia, engañando a unos Gálatas volubles e inestables, poniendo no peligro no solo la fe de los Gálatas, sino que el corazón mismo del Evangelio es “la justificación por la fe”, “la salvación por fe, y no por obras”. Y estos judaizantes estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley.   Estos Gálatas estaban cayendo en el error del legalismo, de la religiosidad, del ritualismo, estaban comprando la idea que regresar a la ley era señal de madurez, de espiritualidad superior, creí por fe, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, pero, ahora, ya he crecido, he madurado, de tal manera que ya puedo por mí mismo a través de rituales y la ley sostenerme delante de Dios, le puedo demostrar a Dios que ya no me tiene que ayudar tanto porque ahora ya crecí y me las puedo arreglar solo.   Se estaban dejando seducir por verse más espirituales y en un nivel superior, pretendiendo justificarse delante de Dios cumpliendo la ley, de manera que Pablo se da a la tarea de mostrarnos cómo es todo lo contrario, regresar a la ley no es avanzar, sino retroceder, abandonar la gracia y regresar una vez más a la ley o al legalismo, a las obras, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras, al vernos incapaces de alcanzar el estándar de perfección que Dios demanda.   Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, por un sistema religioso. Es remplazar verdadera espiritualidad que viene de un corazón sincero, con legalismo que viene de la hipocresía. Es predicar gracia, pero vivir en la esclavitud la ley.   Es comenzar con una relación fresca y vibrante con el Señor y terminar con un legalismo frío, orgulloso y pesado, cuando Dios no nos llama a practicar una religión, sino a tener una relación con él, que surja de haber nacido de nuevo, de un deseo sincero por amarlo y honrarlo, que brote desde nuestro interior, y que se refleje en nuestro exterior, en obediencia, en gozo, en amor, en servicio, en esperanza, solo ahí hay verdadera libertad.   En un bosquejo muy sencillo, Pablo nos está definiendo este tema, en los capítulos 1 – 2, los cuales ya vimos, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia. Capítulos 3 – 4, donde estamos, Pablo es doctrinal, teológico, mostrándonos como la gracia está por todo el AT. Y capítulos 5 – 6, son prácticos, donde Pablo nos enseñará en la práctica cómo vive aquel que permanece en la gracia y no en la ley.   El día de hoy seguimos con esta segunda sección la cual es doctrinal, donde Pablo está respondiendo a la pregunta, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual Pablo tiene una sola respuesta: Es por fe. El único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, es la fe.   Pablo nos recordó cómo venimos a Cristo por su pura gracia, Cristo nos salvó no por nuestras obras, no cuando lo estábamos buscando, sino, que fue por su pura misericordia que nos alcanzó, a nosotros solo nos tocó oír con fe, creer en su testimonio.   En este capítulo Pablo menciona por lo menos 10 referencias del AT donde nos muestra el testimonio de Dios escrito, cómo la misma Palabra de Dios de pasta a pasta, nos enseña la misma doctrina de justificación por fe y no por obras. Y Pablo trae como testigo a Abraham, el padre de la fe, a quien Dios justifica no por obras, sino por fe, al haber creído el testimonio de Dios y haberlo obedecido.   De manera que Pablo se da a la tarea de explicar correctamente como hay una promesa y un pacto con Abraham, y un pacto con Moisés, cómo son dos pactos diferentes, con diferentes términos y características, los cuales no se contraponen, sino que más bien se complementan. Como las promesas de Dios a Abraham son irrevocables e incondicionales, y fueron cumplidas en Cristo.   Cómo la ley de Moisés que vino siglos después de la ley, no fue traída para reemplazar la promesa a Abraham, sino con funciones específicas y con una duración temporal, hasta que llegara Cristo, su función era revelar el pecado y mostrarnos la necesidad de un salvador, fue cuidarnos hasta que llegar la promesa, la cual era Cristo, y una vez llegado Cristo, o nosotros llegar a Cristo, la ley quedaría descontinuada.   Pablo ya nos enseñó como la promesa de Dios fue dada para darnos libertad plena a diferencia de la ley, la cual nos encierra, nos cuida con un látigo, nos esclaviza, nos cierra la puerta, dejándonos fuera, no así la fe, la cual nos hace a todos Hijos de Dios por igual, nos reviste de Cristo, dándonos libertad plena de la condenación de la ley, librándonos del elitismo y dándonos el mismo nivel de acceso a Dios, a su gracia y bendición a convirtiéndonos por la fe en hijos legítimos de Abraham.   Pablo sigue con el dedo en el renglón, solo que hoy vamos a ver este problema desde una perspectiva diferente, ahora Pablo de haberse enfocado en las diferencias entre la ley y la promesa, ahora se va a enfocar en aquel que vive su cristianismo de acuerdo a la promesa y aquel que lo vive de acuerdo a la ley, y cómo esto afecta directamente a su relación con Dios, cómo aquel que vive bajo la ley y aquel que vive bajo la gracia, tiene o la relación de de un esclavo o la de un hijo respectivamente, cómo los que pretenden relacionarse con Dios a través de reglas y legalismo están en una situación aún peor que la de un esclavo.   Por eso yo titulé este mensaje: ¿CÓMO VIVIMOS NUESTRO CRISTIANISMO COMO ESCLAVOS DE LA LEY O COMO HIJOS DE DIOS? Y le pido a Dios que aquellos que tenemos esta esclavitud hoy podamos recibir la relación de Padre-Hijo que Dios nos quiere regalar. Demos lectura: I. El esclavo necesita ser controlado y obedece por obligación. Gál 4:1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; Gál 4:2 sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. De enfocar la atención a la ley, ahora se enfoca en aquellos que la practican para justificarse a sí mismos, y nos trae esta ilustración de un niño heredero de aquellos tiempos, la NTV traduce estos versículos así: Gál 4:1-2 Piénsenlo de la siguiente manera: si un padre muere y deja una herencia a sus hijos pequeños, esos niños no están en mejor situación que los esclavos hasta que se hagan mayores de edad, a pesar de que en verdad son dueños de todas las posesiones de su padre. 2 Tienen que obedecer a sus tutores hasta que cumplan la edad establecida por su padre.   Pablo se refiere a un niño pequeño, el cual estaba bajo el cuidado, de tutores y curadores los cuales eran esclavos dedicados a criar al niño hasta su madurez, los paidagogoós que vimos la semana pasada y oikonómos, administradores eran quienes se encargaban de cuidar los bienes del muchacho hasta que llegase a la mayoría de edad.   ¿Cuál es la idea detrás de esta ilustración? Estos niños llevaban una vida aún peor que la de los esclavos, porque los mismos esclavos tenían autoridad sobre ellos, eran sus señores, y si un esclavo no tenía libertad, estos niños tenían aún menos. Claro que para el niño era solo un tiempo determinado que al cumplirse su posición cambiaba, y de ser menos que un esclavo, se convertía en el dueño de todo, y su vida cambiaba dramáticamente.   ¿En qué momento sucedía esto? Cada cultura tiene su tiempo y ceremonia. Por ejemplo en México hacemos más énfasis en las niñas cuando cumplen sus 15 años, donde simbólicamente ellas se convierten de niñas en señoritas, dejan zapatos de piso y se ponen tacones, y cosas por el estilo. Algunos hacen algo parecido con sus hijos.   Los judíos tienen hasta el día de hoy una ceremonia llamada bar mistvah, un niño judío hasta los 12 o 13 años está bajo el control absoluto de su Padre, y en esta ceremonia se le declara un adulto responsable de responder por sí mismo delante de Dios y de su ley, y tanto el Padre como el Hijo hacen sus declaraciones, el papá declara al niño emancipado, libre y responsable, y el niño tomando esta responsabilidad con un voto.   En este versículo Pablo está hablando de la ceremonia griega llamada toga virilis donde el muchacho al cumplir cierta edad, o mostrar cierta madurez, el papá decidía que era tiempo de tomar los privilegios y las responsabilidades de un adulto, se le cambiaba de ropa, traía sus juguetes y los ofrecía a los dioses y oficialmente dejaban atrás su infancia y comenzaban a vivir como adultos, los niños eran emancipados y literalmente quedaban libres, de sus tutores y curadores.   El énfasis de Pablo en esta ilustración está en la vida de esclavitud de este niño y una vez que es declarado mayor de edad, en su libertad, o emancipación. Esto ilustra perfectamente bien la manera en la que la ley y el que vive por la ley interactúan, cómo bajo la ley no existe ninguna libertad, pero, como cuando llegamos a Cristo, llegamos a la mayoría de edad y él nos viene a hacer verdaderamente libres, él dijo:   Jua 8:32 y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. (NTV) Y Pablo hace la comparación:   Gál 4:3 Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Es decir, si pretendemos relacionarnos con Dios a través de la ley, de liturgias, de religión, equivale a vivir como estos niños. En especial Pablo siendo judío, ellos conocían bien las leyes, las promesas, las profecías, los pactos, pero vivían esclavizados bajo la ley, no eran libres, de la misma manera todos aquellos que viven una religión estarán siempre esclavizados a la ley, no pueden experimentar verdadera libertad.   Ya vimos cómo esta una de las funciones de la ley, mantenernos a ralla, cuidar que nuestra naturaleza pecaminosa no se desboque, Pablo lo dijo así, ¿se acuerdan? Gál 3:22-24 Pero las Escrituras declaran que todos somos prisioneros del pecado, así que recibimos la promesa de libertad que Dios hizo únicamente por creer en Jesucristo. 23 Antes de que se nos abriera el camino de la fe en Cristo, estábamos vigilados por la ley. Nos mantuvo en custodia protectora, por así decirlo, hasta que fuera revelado el camino de la fe. 24 Dicho de otra manera, la ley fue nuestra tutora hasta que vino Cristo; nos protegió hasta que se nos declarara justos ante Dios por medio de la fe. (NTV)   Como lo dije la semana pasada, imagínense a un tigre, ¿cuál es la naturaleza del tigre? Es un animal salvaje y además letal, si tiene hambre y te le cruzas por enfrente, él va a decir: “hora del lunch”, y si es cristiano como dice el chiste, va a decir: “bendice Señor estos alimentos”, y va a proceder.   No dejan un tigre suelto en el Zoo, se convertiría en un caos y en una potencial masacre, un tigre no puede convivir libremente entre seres humanos, tiene que haber límites que contengan su naturaleza depredadora, esto es lo que la ley hace, pone límites a nuestra naturaleza pecaminosa, nos mantiene a ralla, pero la realidad es que siempre estamos como un tigre enjaulado, queriendo hacerlo que nuestra naturaleza depredadora quiere hacer, pero contenidos por las rejas de la ley.   La ley es también como el látigo de un domador, que tiene un aparente control del animal salvaje, pero solo es aparente, ¿sí o no, una y otra vez oímos historias de cómo el león, o la bestia salvaje se salió de control y terminó matando a su domador? El cuál pudo haberle domado desde bebé, pero la naturaleza del animal salvaje finalmente se impuso sobre el sonido o el dolor del látigo.   Y la Biblia nos enseña que todos nacemos con esta naturaleza pecaminosa, todos antes de Cristo éramos como éste tigre, ¿se acuerdan en Efesios?   Efe 2:1-3 Antes ustedes estaban muertos a causa de las maldades y pecados 2 en que vivían, pues seguían los criterios de este mundo y hacían la voluntad de aquel espíritu que domina en el aire y que anima a los que desobedecen a Dios. 3 De esa manera vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, siguiendo nuestros malos deseos y cumpliendo los caprichos de nuestra naturaleza pecadora y de nuestros pensamientos. A causa de eso, merecíamos con toda razón el terrible castigo de Dios, igual que los demás. (DHH)   El Señor lo dijo así: Jua 8:34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.   Recuerden hermanos, no somos pecadores porque pecamos, pecamos porque somos pecadores. Es muy importante entender esto porque las filosofías de este mundo enseñan que le problema del hombre está en su exterior, en su medio ambiente, que el hombre es intrínsecamente bueno, que nace bien, pero que el medio ambiente lo corrompe, el exterior lo pudre, lo hecha a perder.   Ahora, es cierto que las influencias ayudan para bien o para mal, pero hay gente que vive rodeado de un medio ambiente aparentemente perfecto y también se echan a perder, hay hijos de padres piadosos, sinceros que aman a Dios, pertenecen a familias bien integradas, pero deciden tomar un camino muy oscuro.   ¿Por qué? Porque la realidad es que todos, absolutamente todos, ya venimos descompuestos de fábrica, el puro hecho de ser hijos de Adán, ya nos hace llegar rotos, vendidos al pecado, decía David:   Sal 51:5 Pues soy pecador de nacimiento, así es, desde el momento en que me concibió mi madre. (NTV)   Desde el momento de la concepción, en el momento en el que el óvulo fue fecundado por el esperma, porque nuestros padres ya traen el pecado en sus venas, al igual que sus antepasados hasta llegar a Adán, ¿te acuerdas en Romanos?   Rom 5:12 Cuando Adán pecó, el pecado entró en el mundo. El pecado de Adán introdujo la muerte, de modo que la muerte se extendió a todos, porque todos pecaron.   Todos nacemos así como este tigre, y la ley lo único que puede hacer es medio controlar la bestia, ponerle barreras de protección para que no salga a hacerse daño y dañar a los demás.   Por ejemplo, le puedes decir a alguien adicto, al alcohol, al cigarro, o cualquier otra droga, lo mal que le hace a su cuerpo, o el mal que le hace a su familia, y amenazarlo que si sigue así lo vas a correr de la iglesia, o nunca va a servir, esto solo despierta en él más esclavitud, pueda ser que desarrolle cierto control, y lo más que podría hacer la ley por él es medio contenerlo, ponerle barreras para que no se desboque, dejará de hacer sus cosas frente a ti o la iglesia, pero cuando esté solo hará lo suyo, porque su naturaleza pecaminosa lo mantiene esclavizado, esta persona no puede experimentar libertad, vive siempre preso de sus deseos egoístas, de su naturaleza más baja. Ábrele la puerta y saldrá a hacer lo que realmente ama hacer.   Y no solo hablando de adicciones a drogas, es lo mismo con alguien esclavo del chisme, la murmuración, la amargura, el odio, el resentimiento, la envida, la lujuria, la maldad, la ley puede darle cierto control y mantenerlo en su jaula, pero sigue siendo un tigre enjaulado, listo para matar y comer, y con un chancecito que le den hará lo que un depredador hace. Ahí no hay libertad, alguien no nacido de nuevo no puede ser libre, alguien que no ha entendido su libertad en Cristo es un esclavo, alguien que vive por la ley vive como esclavo.   ¿Por qué crees que mucha gente al darse cuenta que eres cristiano lo primero que te pregunta es? “Oye, ¿y en tu religión te dejan hacer esto y lo otro? O tal vez comentan: No yo no voy ahí porque me van a prohibir todo, y piensan que aquí te tenemos amarrado, o asustado, o amenazado para que no te portes mal.   ¿Sabes por qué? Porque aunque no lo digan tienen por default establecida en su mente esta imagen del tigre enjaulado que no lo van a dejar ir y hacer lo que le gusta hacer, ¿por qué? Porque no conocen la libertad, porque igual están esclavizados a su pecado, a lo que son: pecadores.   ¿Por qué crees que el cristianismo habla de libertad? Esta es precisamente la libertad que pregonamos, libertad de nuestros pecados, y es lo que necesitamos. Por ejemplo, cuando visitamos la iglesia por primera vez, o cuando llegamos a los pies de Cristo, siempre es una crisis la que nos trae, podría ser financiera, y venimos de rodillas pidiéndole a Dios un trabajo mejor pagado para salir adelante con las deudas.   Pero, al ir siendo lavado y alumbrado por la Palabra, el Señor te muestra que tu problema es más profundo, que más dinero no es la solución al problema, sino que solo lo agravaría más, porque el problema se llama avaricia, y te das cuenta que ésta está arraigada como cochambre en lo más profundo de tu corazón, el Espíritu Santo te convence de pecado, confiesas, soy un avaro, te arrepientes y le dices al Señor, no más, perdóname, y Cristo te hace libre del pecado de la avaricia y de pronto hasta con menos sueldo, pero tu problema de finanzas se resuelve.   Lo mismo en tu matrimonio, llegas a la iglesia pensando que lo que necesitas es un nuevo cónyuge, porque el que tienes te salió malo, y chistosamente él o ella, piensan lo mismo del otro. La Palabra te empieza a hablar, como martillo, golpe a golpe comienza a romper la dureza de tu corazón, hasta que caes en cuenta por el Espíritu Santo que el del problema no solo es tu cónyuge, sino los dos.   Y te das cuenta que el problema va más allá de que uno ronca y el otro más, sino que el problema es que eres egoísta, orgulloso, ventajoso, y necesitas morir a ti mismo, que hay problemas arraigados de lujuria, de falta de perdón y amargura, y encuentras que efectivamente, Dios no aprueba el divorcio, pero, también entiendes que Cristo vino a hacerte libre del pecado del egoísmo, lujuria, amargura, etc., y encuentras que comienzas a ser transformado tú, de dentro hacia afuera y por consiguiente tu matrimonio se transforma, porque no era que necesitabas un nuevo auto, o más ropa, o una mejor casa, u otro cónyuge, sino un nuevo corazón. Y así podríamos irnos por cada situación, el problema sigue siendo y será el pecado.   Y esta es la libertad que trae Jesucristo, el dijo: conoceréis la verdad y la verdad los hará libres, ¿libres de qué? Del pecado. Por eso es que nada en este mundo nos puede hacer libres, su psicología, su positivismo, su humanismo, sus filosofías, solo medio te engañan, haciéndote creer que eres un tigre vegetariano, pero la realidad es que dentro de ti sigues siendo el tigre más carnívoro de todos y muchas veces cuando ese supuesto “control” se sale de control, y el animal interior emerge con todo, sucede toda clase de masacre.   Y la ley, las reglas, lo único que pueden hacer es encerrarte en esa jaula y mantenerte totalmente infeliz, como tigre enjaulado. Por eso, en este mundo no hay nada que nos pueda hacer libres, sino solo uno que nació siendo libre de la esclavitud del pecado, y no solo eso, que lo venció: Jesucristo, dice la Palabra:   1 Jn 3:5, 8b Y ustedes saben que Jesús vino para quitar nuestros pecados, y en él no hay pecado… 8b Pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo. (NTV)   También lo dijo Pablo en Colosenses: Col 2:13-15 Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y porque aún no les habían quitado la naturaleza pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados. 14 Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz. 15 De esa manera, desarmó a los gobernantes y a las autoridades espirituales. Los avergonzó públicamente con su victoria sobre ellos en la cruz. (NTV)   Esta es la libertad que pregonamos, no una mejor jaula, no una jaula de oro, o un látigo de colores, no, la libertad en Cristo, quien quitó de sobre nosotros la esclavitud del pecado. De manera que lo único que nos puede hacer salir libremente de esa jaula, no es un domador adiestrado que nos sepa controlar, no, sino alguien que venga y cambie nuestra naturaleza desde nuestro interior, y nos convierta en otra cosa diferente.   Y si esto no ha sucedido, si el Espíritu Santo no ha obrado un nuevo nacimiento en nosotros, si no nos ha regenerado, si no nos ha dado esta nueva naturaleza, pueda ser que medio le permitamos a la ley que nos contenga, que medio nos controle con su látigo, pero, realmente sigues sin entender, ni experimentar la verdadera libertad de ser de Cristo, sigues teniendo una religión de obras, incapaz de salvarte y de darte libertad.   ¿Por qué crees que algunos vienen y medio escuchan la palabra de Dios, y a medio paso de fuera de la iglesia ya están murmurando, ya están ardiendo de envidia listos para comerse a sus hermanos? Qué digo a medio paso, en este mismo momento probablemente estás escuchando esto y ya lo estás desechando, ¿sabes por qué? Sigues siendo tigre, nada ha cambiado en tu corazón.   Si eres o medio te comportas como cristiano solo cuando estás delante de cristianos, ese es tu control, sigues siendo tigre. Si lo que vienes y escuchas en este lugar, te entra por un oído y te sale por el otro, y no afecta en lo más mínimo tu estilo de vida, lo que ves en televisión o computadoras, lo que oyes en la radio, lo que piensas, lo que sientes, si no tienes la más mínima hambre o sed por Cristo y su Palabra, por pasar tiempo en oración, es porque sigues siendo tigre.   Solo con una nueva naturaleza, solo siendo otra cosa diferente a ese tigre, es decir, una nueva criatura, es la única manera en la que podrías salir de esa jaula, sin el temor, ni el deseo de salir y comerte a tus hermanos, y disfrutar de verdadera libertad: libertad para obedecer, para hacer lo que Dios quiere que hagas, y no esclavo de tus pasiones y tus deseos. ¿Qué dice 2 Cor 5:17?   2 Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.   Y bueno, ¿qué pasó con el niño? Exactamente, este niño también nos muestra la vida de un esclavo, pero la misma situación, ¿cómo es un niño? Un niño es fácil de emocionar, y a la misma vez es fácil desanimar, por eso algo que no puedes hacer es dejarle una tarea para que la cumpla responsablemente. Un niño es fácil de asustar, por eso un creyente carnal o inmaduro le tiene más miedo al poder de Satanás que está vencido que a Dios mismo que es el Todopoderoso. Un niño no conoce bien a sus padres, pero, los padres lo conocen bien a él. Un Cristiano inmaduro o carnal, no conoce a Dios realmente.   Un niño es fácil de engañar, decía Pablo, debemos dejar de ser niños fluctuantes llevados por todo viento de doctrina. Un niño solo le interesa tener lo que él quiere, está centrado en sí mismo, en sus necesidades, y todo gira a su alrededor, un niño tiene su naturaleza pecaminosa a flor de piel, no lo tienes que enseñar a mentir, a pegar, a ser egoísta, a ser flojo, grosero, gritón o desobediente, por lo mismo lo primero que necesita un niño son límites bien marcados.   De hecho, mi hermano, si en verdad amas a tu hijo tienes que recordarle cada día que el que manda en tu casa eres tú, no él, no se trata de lo que él quiera, sino de lo que tiene que hacer, y el mejor bien que le puedes hacer es mostrarle una autoridad firme, piadosa y balanceada. En tu casa no se debe hacer lo que dicen tus hijos, se debe hacer lo que tu y tu cónyuge han orado y decido y puesto como reglas, y esa es nuestra vida con nuestros hijos, reforzar la autoridad, formarlos, y no es sino hasta que tu hijo muestre obediencia, madurez, sensatez, que se gana la confianza, privilegios y responsabilidades.   Y al igual que el tigre enjaulado, el niño no es libre hasta que muestra su madurez, deja a un niño sin disciplinar, pregúntale que le gustaría comer diariamente, nunca te va a decir: una buena sopa de verduras, con una rebanada de pan integral, y por favor mami no azúcar, quiero cuidarme. Para nada, un niño necesita límites, control, disciplina, si no se va por las tortas, hay hijos más nobles que otros, algunos necesitan correa corta, otros los puedes traer con correa laga.   Pero, ¿cuándo puedes comenzar a soltar a un niño? En el momento en el que el niño pasa de tener que hacer algo, porque tú lo obligas, a ser de tal manera, a vestirse de tal manera: hijo, “saluda, comparte, haz esto y lo otro, y hace su berrinche, a cuando por voluntad propia comienza a hacerlo.   Por ejemplo, mi relación con mis padres ha cambiado mucho, pregúntale a mi pobre madre cuando fui un adolecente desorientado y rebelde, ya que no tuve la oportunidad de ser formado cristianamente, hoy es diferente, anhelo honrar a mis padres, mostrarles respeto, servirlos lo más y lo mejor posible, pero ya no es porque ellos me lo estén demandando o exigiendo, sino porque yo quiero hacerlo.   Recuerdo que por mucho tiempo estuvimos batallando con mis hijas: “come saludable, haz ejercicio, cuida tu peso, ponte las pilas en la escuela, haz tu tarea, escoge amistades correctas, no dejes que ellos te escojan a ti, haz tu devocional, busca al Señor”, y créeme, después de muchos regaños, varas y castigos, el día de hoy puedo ver con gozo y agradecimiento cómo una de ellas cada vez necesita menos del látigo de su papá y de su mamá.   Por iniciativa propia cuida su alimentación y su peso, hace ejercicio, tiene un noviazgo sano, por la pura gracia de Dios, quedó dentro de los mejores estudiantes de su universidad en su primer año, y ¿sabes qué? Yo ya no ando detrás de ella para muchas cosas.   Y ¿qué es lo que quiero ilustrar con esto? Que mi hija no necesita más del látigo de la ley, por voluntad propia ella está comprometida con lo que está haciendo, y ¿sabes qué? Ahora ella es libre para hacer lo correcto, no necesita más de una ley que la mantenga esclavizada, sino que es una adulta responsable, todavía en proceso de aprender y demás, pero, ya está mostrando responsabilidad en muchas áreas de su vida, y está comenzando a disfrutar de lo que es ser libre de sus padres.   Lo mismo es con aquel que vive bajo la ley y no bajo la gracia, para que no se vaya por las tortas necesita de hermanos que lo estén vigilando, necesita salir regañado, asustado, o súper motivado del sermón dominical para que le dure la inercia de obedecer aunque sea 15 minutos. Necesita que le pongan todo tipo de reglas, no se vista así hermano, no vea esas películas porque son del diablo, y por supuesto que hay películas que son del diablo, y que no necesitamos ni debemos ver, pero hablo del extremo de ver demonios hasta en los veggy tels.   Acostumbrados al látigo de no hagas, no toques, no digas, no te muevas, guarda esta tradición, cuida esto otro, porque sin todo esto sienten que su cristianismo no tiene peso o consistencia, no ven una relación con Dios sin todas estas cosas, y piensan, pues la gente se va a desenfrenar, se va a ir por las tortas, ¿por qué? Porque lo que tienen es realmente una religión, y no una relación, su relación con Dios está basado en sus obras, en sus requisitos, en sus liturgias, en ellos, y no en Cristo.   Una vez más mis hermanos, ¿quién es el que necesita este tipo de control? Alguien que no ha nacido de nuevo, alguien que sigue siendo un tigre con naturaleza depredadora, no así alguien en quien Dios ha puesto una nueva naturaleza, no así el que ha alcanzado una mayoría de edad. Mi hermano, el que esclavo necesita un látigo para obedecer, para no robar o defraudar a su amo, necesita cadenas para no huir, pero el que vive como hijo es libre para amar, honrar y obedecer a su Padre, y lo último que querrá es abandonar a su Padre o deshonrarlo. Juan lo dijo así:   1 Jn 3:8-10 Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al diablo, el cual peca desde el principio. Pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo. 9 Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios. 10 Por lo tanto, podemos identificar quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo. Todo el que no se conduce con rectitud y no ama a los creyentes no pertenece a Dios. (NTV)   Antes de venir a Cristo todos éramos como este niño, vivíamos como esclavos, peor que esclavos llenos de controles y látigos exteriores para medio obedecer. Y dice Pablo así vivíamos todos, como esclavos bajo los rudimentos del mundo, ¿qué son estos rudimentos? No son sino los principios por los que este mundo vive, se mueve, se basa, ¿quieres algo? Te tiene que costar. Si a mí me costó, a este no le va a salir de a gratis, de mi cuenta corre. Si yo batallé, que él también batalle. Todo tiene un precio, nada es gratis en esta vida, el que quiera azul celeste, que le cueste.   Es decir: mi esfuerzo, mi capacidad, mi sagacidad, audacia, astucia para conseguir lo que yo quiero o necesito, lo cual me lleva a vivir en la esclavitud de la ley, ya que al no poderla cumplir, vivo como esclavo de sus demandas, frustrado, cansado y lleno de temor al entender que no doy el ancho.   Por eso, piensa cuál es tu relación con Dios con respecto a obedecer, con respecto a vivir como él te demanda, ¿tienes la actitud de un tigre enjaulado el cual si le abren la puerta irá a hacer lo que siempre hace? Depredar, ¿tienes la actitud de un animal salvaje amaestrado que por temor al látigo medio obedece, pero que en su primer oportunidad simplemente saldrá lo que realmente está en su corazón? Sigues bajo los rudimentos de este mundo, los cuales lejos de darnos libertad nos esclavizan, porque no nos dan la libertad de obedecer.   Necesitas saber en qué estás basando tu relación con Dios, si en base a tus obras, tu religión, tus liturgias, sigues bajo los rudimentos del mundo y por eso no conoces la verdadera libertad que Cristo te ofrece, o realmente vives como un hijo mayor de edad, responsable que vive en la libertad del amor, de obedecer por amor. Y Pablo nos muestra cómo es que el que vive esclavizado puede encontrar libertad, puede llegar a tener esta relación de Hijo y no de esclavo con Dios. ¿Cómo pudo ser esto Chuy? Dice la Palabra:   II. El Hijo obedece porque ama obedecer, ya que su naturaleza cambió, es una nueva creación gracias a que Cristo pagó el precio de su libertad. Gál 4:4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, La NTV lo traduce así: Gál 4:4 Pero, cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la ley. (NTV) Así como el padre del niño establecía un tiempo determinado para que su hijo estuviera listo, Dios tiene un plan eterno de redención el cual sigue una agenda inamovible establecida con precisión y perfección por el Padre para darnos libertad.   Y en Jesucristo el Padre le dio cumplimiento al término de nuestros días de esclavitud. Jesucristo llegó en el momento oportuno, el momento político, social, cultural y religioso ideal, había un idioma unificado gracias a Alejandro Magno, se hablaba griego en todas partes, había un poder político, los romanos, quienes tenían unificados los caminos y el gobierno con su pax romana, gente insatisfecha cansada de escuchar las mismas filosofías griegas, un pueblo judío que estaba en esclavitud esperando la liberación de parte de Dios.   Fue el momento en el que se cumplieron todas las profecías hechas con respecto a la primer venida de Cristo, el profeta Daniel en el capítulo 9 de su libro dio la fecha exacta en la que el Señor entraría en su entrada triunfal en un burrito al templo, y su fecha exacta de su sacrificio en la cruz. Dios tiene un plan perfecto desenvolviéndose justo ahora, sin que nada lo trunque.   En la llegada de Cristo Dios declaró la culminación del período de preparación en su plan soberano, la ley ya había cumplido completamente su propósito de mostrarnos a los seres humanos nuestra pecaminosidad total, nuestra absoluta incapacidad para vivir conforme a la norma perfecta de la justicia divina. En otras palabras, los hombres estaban hartos de estar enjaulados por la ley y controlados por su látigo, y estaban clamando por salvación.   Y dice: nacido de mujer. Esto indica su humanidad, es decir, solo un humano podría salvar a otro humano, como ya lo vimos, el pecado entró en el mundo por un solo hombre, dice la Palabra:   Rom 5:12 Cuando Adán pecó, el pecado entró en el mundo. El pecado de Adán introdujo la muerte, de modo que la muerte se extendió a todos, porque todos pecaron. (NTV)   De la misma manera solo un hombre podría redimirnos, salvarnos de las garras de la muerte, dice así:   Rom 5:14 Sin embargo, desde los tiempos de Adán hasta los de Moisés, todos murieron, incluso los que no desobedecieron un mandamiento explícito de Dios como sí lo hizo Adán. Ahora bien, Adán es un símbolo, una representación de Cristo, quien aún tenía que venir. 15 Pero hay una gran diferencia entre el pecado de Adán y el regalo del favor inmerecido de Dios. Pues el pecado de un solo hombre, Adán, trajo muerte a muchos. Pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su perdón para muchos por medio de otro hombre, Jesucristo. 16 Y el resultado del regalo del favor inmerecido de Dios es muy diferente de la consecuencia del pecado de ese primer hombre. Pues el pecado de Adán llevó a la condenación, pero el regalo de Dios nos lleva a ser declarados justos a los ojos de Dios, a pesar de que somos culpables de muchos pecados. 17 Pues el pecado de un solo hombre, Adán, hizo que la muerte reinara sobre muchos. Pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su justicia, porque todos los que lo reciben vivirán en victoria sobre el pecado y la muerte por medio de un solo hombre, Jesucristo. 18 Así es, un solo pecado de Adán trae condenación para todos, pero un solo acto de justicia de Cristo trae una relación correcta con Dios y vida nueva para todos. 19 Por uno solo que desobedeció a Dios, muchos pasaron a ser pecadores. Pero, por uno solo que obedeció a Dios, muchos serán declarados justos.   Cristo decidió vestirse de nuestra carne, siendo Dios, decidió sudar como nosotros, tener hambre, sentir frío, temor, y todas nuestras emociones, y todo para sentir nuestras preocupaciones, nuestros sufrimientos, todas nuestras debilidades, ¿sabes para qué? Para poder cargar con ellas en sus hombros, poder sentir sobre él tu culpa y mi culpa de nuestros pecados y entender lo que se siente.   Al hacerse hombre decidió tener, piel, músculos, nervios, coyunturas que se desgarraran y rompieran para sentir todo el dolor que nosotros sentiríamos, glóbulos rojos para derramar su sangre. Cristo se hizo un ser humano en toda la extensión de la Palabra, por supuesto que a excepción del pecado. Pero por eso es que en Cristo tenemos consuelo, sin importar el grado de nuestro sufrimiento, él padeció por nosotros, el castigo de nuestra paz cayó sobre él. Dice la Palabra:   Flp 2:6-8 Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. 7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, 8 se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales. (NTV)   Y nació bajo la ley, es decir como nosotros, él estuvo bajo el escrutinio de la ley, bajo todo el peso de las demandas de la ley, bajo el látigo de la ley, pero la diferencia es que él no nació como nosotros esclavo del pecado, y él nunca tuvo necesidad de estar en una jaula, porque nunca fue tigre. Cristo cumplió a la perfección con la santidad, la perfección y la justicia de la ley.   Nosotros al ver la santidad y la justicia de la ley, inmediatamente el pecado salía como una alimaña para condenarnos y para matarnos y mantenernos muertos, al no poder cumplirla, porque la paga del pecado, de la transgresión contra la ley es muerte. No así Cristo, quien sin la presencia del pecado, y siendo uno de nosotros cumplió las demandas de la ley a la perfección. Toda su vida vivió obedientemente en cuanto a la perfecta ley divina. Y al haberla cumplido como uno de nosotros pudo redimirnos. Dice la Palabra:   Gál 4:5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Al Cristo ser uno de nosotros y cumplir con las demandas de la ley a la perfección, adquirió el poder legal, la cantidad de justicia necesaria para pagar por nuestra libertad. Redimir es la palabra exagorázo; comprar, pagar rescate; rescatar de pérdida, libertar, rescatar. Recuperar lo perdido mediante la compra, y se aplicaba a los esclavos cuya libertad era adquirida por un precio. Comprar un esclavo con vistas a otorgarle la libertad.   En aquellos tiempos alguien podía comprar con la cantidad exigida por un esclavo y dejarlo en libertad, eso los convertía en hombres libres, y no solo eso, sino que los adoptaban y eso completaba su libertad. De la misma manera Cristo adquirió el derecho y la cantidad de justicia que demandaba la ley para dejarnos en libertad.   Esto es la redención Cristo pagó el precio por nuestra libertad, y nosotros no estamos más bajo las demandas de la ley, ¿cómo? Al depositar nuestra fe, nuestra confianza en Cristo Jesus. En Cristo somos libres de la ley y su maldición. Cuando la ley me demanda algo, le puedo mostrar el acta de libertad que tengo en Cristo Jesús, cuando viene con su látigo, se da cuenta que no puede exigirme algo Cristo ya cumplió por mí, y que además yo por cuenta propia, con gozo y libertad estoy cumpliendo. ¿Por qué?   Porque el fin de la redención fue ser adoptados hijos de Dios. Es muy importante poder ver esta diferencia, no dice que recuperáramos la adopción, no sería adopción, sino como ya lo hemos mencionado, no éramos por naturaleza hijos de Dios, pero en Cristo, Dios no solamente nos rescata de la esclavitud, sino que nos adopta como sus hijos, con todos los derechos y responsabilidades. Esto era lo que sucedía en aquellos tiempos un esclavo no solo quedaba libre, sino que era reconocido como parte de una familia, se le daba dignidad, honorabilidad, derechos, pasaba de ser un objeto, a ser un miembro honorario de la sociedad.   Y mira nada más el siguiente versículo, los esclavos liberados dejaban de ser esclavos y tenían todos los derechos, pero si les practicabas una prueba de ADN, lo más probable era que no iban a coincidir con la sangre de sus padres adoptivos, es algo que nunca llegaría a ser, su ADN era diferente, y aún con una transfusión de sangre, nunca podrían llegar a ser hijos biológicos, claro que en este sentido no hace diferencia, ya que la ley es la que manda, el amor, el cuidado, la crianza.   Pero a diferencia de la adopción humana, los que hemos sido libertados por Cristo y adoptados por medio de Cristo, no solo nuestro nombre y derechos cambian legalmente, sino que a nivel espiritual también ocurre esta transformación, nuestro ADN cambia, nos convertimos desde dentro en otra cosa, dice el versículo 6:   Gál 4:6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Gál 4:7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. La adopción no solo implica un cambio de nombre, de posición o de estatus, sino un cambio de naturaleza, ¿se acuerdan de lo que dije hace unos versículos? La única manera de salir de esa jaula y no salir a depredar a nuestros semejantes, a no regresar como una puerquita lavada a revolcarnos en el cieno, a no salir desbocados como perritos sin correa a comer nuestro vómito, es al ser transformados en algo diferente.   Y es justo lo que sucede cuando somos adoptados, nuestra naturaleza es transformada y de ser esclavos nos convertimos en Hijos de Dios, somos participantes de la naturaleza divina, en nuestro interior hay un testimonio divino, contundente, real con el que clamamos Abba Padre. Esta palabra es muy significativa porque es la que utilizan los niños judíos para referirse a sus papás.   ¿Qué implica esto? Lo primero que implica es confianza, un hijo de familia tiene confianza plena, decía el Señor:   Jua 8:35 Ahora bien, el esclavo no se queda para siempre en la familia; pero el hijo sí se queda en ella para siempre.   Es decir, un legalista siempre anda en la cuerda floja, “¿habré agradado a Dios lo suficiente? ¿No habré perdido mi salvación? Yo creo que hoy el Señor no me va a bendecir, no hice lo suficiente, me porté mal, no merezco su bendición. ¿Me seguirá Dios amando igual?” Siempre en desconfianza, en inseguridad, no así un hijo.   Un hijo que se sabe amado, sabe que haga lo que haga, nunca va a temer que su padre lo va a echar a la calle, que lo va a expulsar de la familia, sabe que siempre tiene la confianza de pedir perdón y que será restaurado. Un hijo no necesita sacar cita para hablar con su papá, tiene la confianza para interrumpirlo en medio de una película, en medio de su trabajo, en medio de cualquier conversación, por importante que sea.   Un hijo sabe que de alguna manera puede contar con su papá y con los recursos de su papá, un hijo siempre se va saber protegido, amado, sabe que tiene que ser corregido, pero responderá al amor de sus Padres, querrá honrarlos, hacerlos sentir orgullosos de él, mostrar cómo ha aprendido de su papá, además de parecerse a él por genética, querrá parecerse a él, amará hacerlo sentir feliz. En fin, el hijo tiene una relación de libertad con su Padre y ama obedecerlo, anhela su presencia, su amor, dice Pablo en Efesios 5:   Efe 5:1 Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados.   No así el esclavo, el cual sabía que podía ser vendido en cualquier momento si su desempeño no era el que su amo necesitaba, si olía mal, si estaba muy feo, si se accidentaba, él sabía que siempre estaba en la cuerda floja, y para tener contento a su amo tendría que esforzarse al máximo, y aún así sabía que su amo con la mano en la cintura y sin darle las gracias por años de servicio lo podría vender sin más ni más.   Lo único que mantenía al esclavo obediente, era el látigo, era el temor de ser golpeado, el temor de ir a otro amo aún peor que el que tenía, si tenía la oportunidad de huir lo haría, si tenía la oportunidad de trabajar menos sin que se dieren cuenta lo haría, en fin, una relación de total desconfianza no basada en amor, sino en temor.   No así el hijo, quien no solo tiene la confianza de un hijo, sino de un heredero, quien tiene el Espíritu Santo en su corazón capacitándole, fortaleciéndole, consolándole, dándole la seguridad de que es un hijo de Dios y que absolutamente nada le puede arrebatar de su mano.   Por lo tanto es alguien que vive libre, libre del temor, libre de su naturaleza pecaminosa, libre de las demandas de la ley, viviendo en la ley de la libertad, la ley del amor, obedeciendo con gozo, viviendo no como un tigre enjaulado hambriento de sangre, soñando con ser libre para cazar a su próxima presa, sino un Hijo de Dios, libre para obedecer y amar a su Padre.   Pregúntate, ¿qué tipo de relación que tienes con Dios? Piénsalo, la de un esclavo, basada en temor, basada en tu desempeño, o la de un hijo, la de un heredero, basada en el amor de su padre por él, confiado en su descendencia y su herencia. Esto es lo que tenemos en Cristo, dice la Palabra:   Efe 1:5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad. Y cierra Pablo con su idea diciendo:   III. Regresar a la religiosidad y legalismo equivale a abandonar y despreciar mi relación de Hijo-Padre y adoptar nuevamente la relación de Esclavo-Amo. Gál 4:8 Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; Y dice Pablo, antes tenían excusa, no conocían a Dios, y vivían esclavizados no solo a una religión de obras humanas, sino a sus ídolos, no tenían opción, pero, recuerden, su situación no era buena, eran esclavos sin derechos, llenos de temor e incertidumbre, y Pablo contrasta:   Gál 4:9 mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Si en verdad hemos conocido a Dios, su poder, su amor, su justicia, le hemos servido, hemos disfrutado del gozo que es compartirle a alguien la Palabra de Dios, amarle, perdonarle, ofrecerle misericordia, a ojos abiertos hemos contemplado su poder, su Espíritu Santo nos ha consolado, nos ha fortalecido en el hombre interior.   Y no solo eso, sino que Pablo lo lleva a un extremo, y les dice siendo conocidos por Dios, y te podrías preguntar, ¿en qué sentido? Dios lo ve todo, lo sabe todo, dice el Salmo 139 que nada le es oculto, él puede ver incluso donde nuestro orgullo o nuestra incredulidad nos ciegan, él todo lo ve a ojos bien abiertos. Entonces, ¿en qué sentido hemos sido conocidos por Dios? Ser conocidos como sus hijos, haber disfrutado de una relación mutua de confianza, de Padre a Hijo.   Y siendo así, dice Pablo, ¿cómo es posible que quieran volver a una relación de desconfianza, de temor? ¿Por qué? Porque regresar a ley, requisitos, reglamentos, liturgias, a mis obras, es pretender regresar a confiar en algo que débil y pobre.   Débil es la palabra asdsenés y significa: sin fuerza, enfermo, frágil, débil. Y pobre es la palabra, ptojós que significa: mendigo, pordiosero, estrictamente denotando mendicidad absoluta o pública.   Rudimentos miserables, otras versiones lo traducen: débiles e inútiles, ineficaces y sin valor, principios que no tienen el poder para sostenernos nin en nuestra relación con Dios, ya que se sostienen en mis capacidades, mis recursos, mis rituales, mi religión, y pobres para verdaderamente fortalecerme, darme crecimiento, madurez.   De esta manera el legalismo y la religiosidad me engañan, me hacen sentir que por cumplir ciertas cosas soy más maduro, soy más santo, estoy más cerca de Dios, cuando realmente estoy retrocediendo porque no tienen ningún poder para fortalecer, mi santidad, mi justicia, mi amor, y mi confianza en Dios. ¿A qué exactamente le llama Pablo estos rudimentos pobres y débiles?   Gál 4:10 Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Estaban regresando a la ley para sentir que eran maduros, para sentirse cerca de Dios, para sentir que lo estaban agradando. Por eso es que alguien que depende de todas cuando llega aquí a Calvary se siente desnudo, sin consistencia, y piensa: ¿cómo que un estilo de vida? ¿Cómo que una relación? No, para acercarse a Dios hay que tener ritos y entre más sacros y santos, más espiritualidad, más poder de Dios, más lo agradamos.   Perdón, pero, esa es la relación que teníamos con nuestros ídolos, y Pablo dice, esto no nos fortalece, ni nos sostiene, nunca nos fortaleció, ni nos sostuvo, al contrario, nos esclavizó, nos dio una relación no de Padre a Hijo, sino de esclavo a amo, y no precisamente al amo correcto, sino el pecado, el diablo, y nos mantenía en la jaula, mientras caminábamos de un lado a otro como leones enjaulados, pero nunca ganó nada espiritual para nosotros, ¿se acuerdan de Colosenses 2?   Col 2:13-23 Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y porque aún no les habían quitado la naturaleza pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados. 14 Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz. 15 De esa manera, desarmó a los gobernantes y a las autoridades espirituales. Los avergonzó públicamente con su victoria sobre ellos en la cruz. 16 Por lo tanto, no permitan que nadie los condene por lo que comen o beben, o porque no celebran ciertos días santos ni ceremonias por la luna nueva ni los días de descanso. 17 Pues esas reglas son sólo sombras de la realidad que vendrá. Y Cristo mismo es esa realidad. 18 No dejen que los condene ninguno de aquellos que insisten en una religiosa abnegación de uno mismo o en el culto a los ángeles, al afirmar que han tenido visiones sobre estas cosas. Su mente pecaminosa los ha llenado de arrogancia 19 y no están unidos a Cristo, la cabeza del cuerpo. Pues él mantiene todo el cuerpo unido con las articulaciones y los ligamentos, el cual va creciendo a medida que Dios lo nutre. 20 Ustedes han muerto con Cristo, y él los ha rescatado de los poderes espirituales de este mundo. Entonces, ¿por qué siguen cumpliendo las reglas del mundo, tales como: 21 «¡No toques esto! ¡No pruebes eso! ¡No te acerques a aquello!»? 22 Esas reglas son simples enseñanzas humanas acerca de cosas que se deterioran con el uso. 23 Podrán parecer sabias porque exigen una gran devoción, una religiosa abnegación de uno mismo y una severa disciplina corporal; pero a una persona no le ofrecen ninguna ayuda para vencer sus malos deseos.   La religiosidad, el legalismo, la religión humana, es débil, es miserable, regresar a la ley no es avanzar, es retroceder, es regresar a una relación de esclavo-amo, y dejar atrás una fresca relación de Hijo-Padre. Pablo les está recordando, ¿en qué momento se les olvidó su pasado, no estaban mejor? Me recuerda a los Israelitas cuando murmuran contra Dios y le decían:   Núm 11:4-6 Entonces la gentuza extranjera que viajaba con los israelitas comenzó a tener fuertes antojos por las cosas buenas de Egipto. Y el pueblo de Israel también comenzó a quejarse: «¡Oh, si tuviéramos un poco de carne! —exclamaban—. 5 Cómo nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto y teníamos todos los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos que queríamos. 6 ¡Pero ahora lo único que vemos es este maná! Hasta hemos perdido el apetito». (NTV)   ¿En qué momento podemos perder de vista la comida celestial de Dios, sus bendiciones, su amor, despreciarlo, menospreciarlo y pretender que Egipto es mejor, o que nuestras obras mejoran la obra de Cristo en la cruz?   Ellos en ese momento juraban que había sido gratis lo que tenían en Egipto, por alguna extraña razón perdieron de vista los callos en sus manos, las marcas en su espalda, las lágrimas de amargura por el desprecio y el maltrato. A Dios le tomó muy poco sacarlos de Egipto, pero a ellos les tomó siglos sacar a Egipto de su corazón, de hecho la primer generación no lo logró, murió en los primeros 40 años, debido a su incredulidad. Y dice Pablo:   Gál 4:11 Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros. Pablo hace varios comentarios con respecto a estos gálatas, primero les dice: Gál 3:1 ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Aquí les dice: temo por ustedes, que todo el arduo trabajo sea en vano, y más adelante en el versículo 19 les dirá: Gál 4:19 Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros.   ¿Qué podemos ver en Pablo? Impotencia, desesperación, dolor, decepción, temor de verlos tropezar. Recordemos su primer viaje misionero donde fundó estas iglesias Pablo: mucha persecución y lo apedrearon en Listra creyéndolo muerto. Mis hermanos, estas son dos cosas que acompañan el ministerio, mucho trabajo, mucho gozo, pero también mucho dolor y angustia por los desobedientes, créeme que ahora que estoy como pastor, lejos de sentir juicio por los desobedientes, siento todo esto, pero, sobretodo, tristeza y angustia, de verte tropezar.   Por eso es tan importante estar enfocados en el Señor y en su gracia, porque esa es otra cosa que hace el legalista, ya que él está basado en sus propias fuerzas, espera mucho de los demás y también termina decepcionado, ya que ni uno, ni otro dan el ancho. Qué importante es aprender a depender del Señor y de su gracia, porque de pronto inviertes en la vida de una persona tiempo, oración, recursos, y la persona un día te ama, y al otro día te aborrece y avienta todo, o se va a otra iglesia, o se desliza a otra doctrina. Pero, gracias a Dios que es su obra, que son sus hijos y que él fue quien derramó su sangre. Aunque sabe algo mi hermano, sí nos dueles cuando desobedeces, y nos duele mucho, de la misma manera que nos causas un gozo increíble al verte caminar con el Señor.   Por eso debemos cuidar de no deslizarnos hacia el legalismo, y mantenernos firmes en la fe sencilla con la cual comenzamos y terminar en esa misma fe, por eso mis hermanos, tengo algunas preguntas de aplicación:   ¿En qué momento mis hermanos nos dejamos influenciar por gentuza que no tiene ni parte ni suerte en las promesas de Dios y lo único que traen es desconfianza en Dios, incredulidad, ceguera espiritual así como estos Israelitas, así como estos Gálatas? ¿Porqué alguien regresaría a vivir como esclavo siendo libre? La única explicación sería porque en realidad nunca dejó de ser esclavo, nunca dejó de ser tigre, su naturaleza nunca cambió. Por eso decía Pablo:   Rom 8:12-17 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. 15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.   Si esto te queda claro el día de hoy, ya me doy por bien servido, no lo olvides, si en verdad has creído, si has nacido de nuevo, si tienes vida nueva en ti, sabe que has sido rescatado, libertado, lavado y adoptado, es decir, tienes libertad plena de actuar como Dios quiere que actúes, de cumplir la ley del amor, de la libertad, y de vivir con libertad plena de hacer la voluntad de Dios, no necesitas más de controles externos, no necesitas más que una jaula te contenga y te mantenga a ralla de aquello que realmente tu naturaleza pecaminosa amaría hacer: andar en la carne y devorar toda la carne posible. No necesitas más de un látigo que medio te controle y te haga hacer cosas que realmente no quieres hacer, y que si se descuida, le morderás y le darás un zarpazo a tu entrenador.   Sino que eres una persona libre para hacer lo que Dios te manda hacer, libre para amar, para servir, para perdonar, libre para poner tu vida por otros, para vivir y parecerte a tu Señor Jesucristo, y no solo esto, sino que amas hacerlo, porque ya no se trata de lo que tienes que hacer, sino de lo que amarías hacer, porque ya entendiste que eres cristiano no por los ritos que haces, o la religión que practicas, sino por la identidad que tienes en Cristo, eres hijo, y si hijo, también heredero. No te llamas cristiano por lo que puedas obrar, sino porque eres de Cristo y por eso haces.   ¿Ya entendiste que no es una buena religión lo que necesitas, sino más bien una nueva naturaleza? Delante de Dios, ¿cuál es tu relación con él? Porque de acuerdo a la manera en la que te conduces en tu cristianismo, es la única manera en la que puedes saber si sigues siendo tigre, o ya eres un hijo de Dios, si tienes una relación de esclavo, o tienes una relación de hijo.   El que vive en la ley hace y trata de obedecer porque tiene que hacerlo, está obligado, y nunca puede, pero, el que vive en la gracia hace y obedece porque quiere, porque ama hacerlo, porque ama al que le salvó, porque tiene una relación de Hijo-Padre. Abandona esa relación de trabajar para obtener, y comienza a vivir la relación de creer para recibir.   ¿De pronto te has dado cuenta que eres esclavo y no hijo? ¿Por qué no le permites a Cristo y a su Espíritu que cambie eso hoy mismo? Recibe su perdón, arrepiéntete, ríndete ante él y recibe nueva vida, el tiene un lugar para ti.
  • May 31, 2015Gálatas 3:15-29 La Ley y La Promesa, y sus Diferencias
    May 31, 2015
    Gálatas 3:15-29 La Ley y La Promesa, y sus Diferencias
    Series: Gálatas

    LA LEY Y LA PROMESA, Y SUS DIFERENCIAS

    Gálatas 3:15 – 29

      INTRODUCCIÓN   Seguimos con esta carta a los Gálatas, denominada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. Esta carta fue el grito de guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Pablo dirige esta carta a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy Turquía, fundado por el un grupo étnico llamado los Celtas, los Galos, quienes tenían fama de ser volubles y cambiantes, en específico a las iglesias de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe, mismas que fundó en su primer viaje misionero.   En esta carta vemos a un Pablo ofensivo, y exhortador, ¿por qué? debido a falsos maestros judaizantes quienes estaban pervirtiendo el Evangelio en medio de unos Gálatas con fama de volubles e inestables, de manera que no solo estaba en peligro la fe de los Gálatas, sino que el corazón mismo del Evangelio estaba siendo atacado.   Estos falsos maestros estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, minando así la doctrina central de todo el NT la cual es “la justificación por la fe”, “la salvación por fe, y no por obras”.   Y ya hemos visto como esto tiene implicaciones muy profundas en la fe de una persona, porque afecta su eternidad, como Pablo nos enseñó a través de la ley nadie puede llegar a ser salvo, porque la ley no fue dada para alcanzar salvación. No solo eso, sino que al abandonar la gracia y regresar una vez más a la ley o al legalismo, a las obras, no se gana mayor espiritualidad, al contrario se regresa a la esclavitud de las obras, al no poder dar el ancho, o alcanzar el estándar de perfección que Dios demanda.   Porque regresar al legalismo es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, por un sistema religioso. Es remplazar verdadera espiritualidad que viene de un corazón sincero, con legalismo que viene de la hipocresía, y muchas veces es predicar gracia, pero vivir en la esclavitud la ley.   Comenzamos con una relación fresca y vibrante con el Señor y terminamos con un legalismo frío, orgulloso y pesado, “ay otra vez ir a la iglesia”. Cuando Dios no nos llama a practicar una religión, sino a tener una relación con él, que surja de haber nacido de nuevo, de un deseo sincero por amarlo y honrarlo, que brote desde nuestro interior, y que se refleje en nuestro exterior, en obediencia, en gozo, en amor, en servicio, en esperanza, solo ahí hay verdadera libertad.   Esta carta tiene un bosquejo sencillo y está dividida en tres secciones, los capítulos 1 – 2, los cuales ya vimos, Pablo es personal, biográfico, mostrándonos su experiencia con la gracia. Capítulos 3 – 4, donde estamos, Pablo es doctrinal, teológico. Y capítulos 5 – 6, son prácticos, donde Pablo nos enseñará en la práctica cómo vive aquel que permanece en la gracia y no en la ley.   El día de hoy seguimos con esta segunda sección la cual es doctrinal, donde Pablo está respondiendo a la pregunta de los 50 mil, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual Pablo tiene una sola respuesta, ya que solo en este capítulo lo repite doce veces: Es por fe. El único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, es la fe.   Pablo ya nos hizo recordar a aquellos que hemos nacido de nuevo, que tenemos un claro antes y después de Cristo, que no fue sino por pura gracia de Dios que hoy seamos salvos, llegamos a la conclusión de que nunca fue por nuestras obras, que no le estábamos buscando, sino, que fue por su pura gracia que nos haya alcanzado, a nosotros solo nos tocó oír con fe, creer en su testimonio.   Tenemos también la argumentación doctrinal de Pablo, en este capítulo menciona por lo menos 10 referencias del AT donde nos muestra el testimonio de Dios escrito, cómo la misma Palabra de Dios de pasta a pasta, nos enseña la misma doctrina de justificación por fe y no por obras. Aprendimos que necesitamos conocer, creer y obedecer el testimonio de Dios, ya que aquellos que así lo hacemos somos hijos de Abraham.   Debemos recordar que uno de los mayores problemas en los tiempos de Pablo era si los no judíos debían o no ser incluidos en la fe de Cristo, y si se incluían si debían o no guardar la ley como el resto de los judíos para ser salvos, porque la iglesia comenzó siendo conformada por puros judíos. Y al Pablo estar predicando la salvación por fe los judíos de aquellos tiempos estaban mal entendiendo a Pablo y lo acusaban de desechar la ley así como así, y argumentaban, ¿entonces arbitrariamente estás quitando la ley? ¿Qué hay de todas las advertencias de Dios a cumplirla? ¿Qué hay de los más de 600 mandamientos, de las fiestas religiosas, de los sacrificios? Tiene que ser una herejía, tiene que haber un error.   De manera que Pablo se da a la tarea de explicar correctamente este aparente problema y les dice: Hay dos cosas que necesitamos diferenciar, hay una promesa y un pacto con Abraham , y un pacto con Moisés, son dos pactos diferentes, con diferentes términos y características, los cuales no se contraponen, sino que más bien se complementan. Por eso yo titulé este mensaje LA LEY Y LA PROMESA, Y SUS DIFERENCIAS. I. Las promesas de Dios nada las puede cambiar o romper. Gál 3:15 Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade. Ya vimos como Dios le hizo a Abraham una promesa de bendición sin ninguna condición de guardar ninguna ley o rito, hasta 17 años después de la promesa, Dios le dio a Abraham la señal de la circuncisión. A la misma vez, Dios hizo un pacto con Abraham diferente al pacto que hizo en el Sinaí con Moisés y los Israelitas. Echémosle un vistazo:   Gén 15:1-6 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. 2 Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 3 Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. 4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. 5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.   De su pura buena voluntad Dios le hace a Abraham una promesa, Abraham no había hecho nada, solo en su bondad Dios decide bendecirle. Y después de la promesa hacen un pacto, esto equivale a la firma que nosotros haríamos en algún contrato, en aquellos tiempos se hacían estos pactos como una señal externa, para testimonio.   Esto nos habla de dos cosas, 1º Dios baja a nuestro nivel para que lo podamos conocer y confiar en él, y nos deja testimonios que nuestros ojos puedan ver, la Santa Cena, el Bautismo, son por decirlo así, puntos de encuentro entre lo celestial y lo terrenal, y señales que nos recuerdan su fidelidad.   Y 2º Nos muestra lo importante de la firma, el compromiso delante de testigos y la autoridad. Piénsalo así, sería posible que fueras pasando por una linda casa en Collerville o Germantown, y la ves vacía, te metes, y le dices al banco: me enamoré de esta casa, doy mi palabra que la pagaré, la cuidaré y me encargaré de ella, tanto la quiero que no necesito de un papel, se los prometo, ahí les comienzo a mandar el pago mensual. ¿Qué te diría el banco? Perdón Señor, habrá tenido amor a primera vista, pero, primero fírmele aquí, papelito habla, si no, no es suya, ni jamás lo llegará a ser.   Y aquí estamos hablando de Dios, bien le pudo haber dicho a Abraham, pues ya te lo dije y que con eso te baste, yo no necesito de un papel para mostrarte que te amo, y que cumplo mis promesas, pues fíjate que para Dios si fue importante, hacer un compromiso externo y visible que ratificara su Palabra y su amor, y por eso nos deja su Palabra escrita, es su firma, su testimonio.   ¿Te das cuenta entonces de la importancia de firmar un acta de matrimonio? ¿Te das cuenta de lo importante del bautismo, por ejemplo? Son señales externas, son la firma, el testimonio público de algo que ya sucedió, de un amor prometido en el matrimonio, o de una confianza en el Evangelio en el bautismo, pero, para Dios y para el mundo que nos rodea, son importante los pactos externos, es muy importante el compromiso expresado delante de Dios y del mundo, veamos:   Gén 15:7-10 Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra. 8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar? 9 Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino. 10 Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra; mas no partió las aves.   Esta era la manera en la que se hacían los pactos, con testigos, en este caso los ángeles y la creación, se hacía la promesa, se partían los animales y se caminaba por en medio de los animales muertos, llenando de sangre sus pies, y decían: que nos pase lo que a estos animales si no cumplimos con nuestra parte. Muy visible, muy crudo, pero, no había los sistemas financieros, buró de crédito, o sistemas judiciales, para hacer cumplir el contrato. Pero, si era algo muy gráfico y claro para decir: “Estoy comprometido con lo que prometí”. Y sigue:   Gén 15:11-16 Y descendían aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba. 12 Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él. 13 Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. 14 Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. 15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez. 16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.   ¿Puedes ver cómo en este pacto Abraham ni siquiera pudo estar de pie? El sueño y el temor literalmente lo aplastan, no tiene fuerza ni siquiera para levantarse y caminar en medio de los animales muertos, ¿qué nos muestra esto? Que como todo ser humano, Abraham no tiene recursos, ni manera de respaldar ni esta, ni ninguna promesa, no tiene nada para comprometerse con Dios. De manera que este no fue un pacto bilateral como el de Moisés donde el pueblo sí tenía que cumplir con su parte. Este fue un pacto diferente.   Lo único que puede hacer Abram en este pacto es ahuyentar las aves de rapiña. Estas aves representan a Satanás, y si te das cuenta, es lo único que Dios nos manda, hacer decisiones de andar en el Espíritu, de deshacernos de nuestra vieja naturaleza, resistir firmes en la fe y en la Palabra, y someternos a Dios para que el diablo huya de nosotros, pero, es lo único, y veamos lo que sucede:   Gén 15:17-21 Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos. 18 En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates; 19 la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, 20 los heteos, los ferezeos, los refaítas, 21 los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.   Mira nada más, Dios pasó solito por en medio de los animales, ¿qué significa esto? Que Dios firmó por los dos, fue un pacto unilateral, es decir, Abraham no pudo comprometerse en el pacto, pero Dios si se llenó de sangre por Abraham, quien ni pudo caminar siquiera, y además que no hubiera podido cumplir con ninguna promesa. De manera que Dios está diciendo: Abraham, tu no vas a cumplir y tu sangre te va a ser demandada, pero yo voy a derramar mi sangre en tu lugar.   ¿Qué te recuerda esto? El nuevo pacto donde Cristo pagó el precio con su sangre preciosa en la cruz del calvario, dándonos la promesa de la vida eterna, en un pacto unilateral, al cual solo nos pide creer, confiar, nosotros no tuvimos que ver en ese pacto, no teníamos recursos, ni siquiera vida para ponernos de pie y andar porque estábamos muertos en delitos y pecados. Y hoy tenemos el mismo Espíritu Santo morando en nosotros, como adelanto de esa promesa de vida eterna, por eso amamos su regreso, por eso anhelamos que venga por nosotros.   ¿Conoces la promesa de Dios? ¿La puedes valorar? ¿O sigues tan arraigado a este mundo chafa? ¿Amas tanto tu vida que para ti sería un día de pérdida y no un día de ganancia que el Señor viniera a establecer su reino de justicia, gozo y paz en este mismo instante?   Y dice Pablo, si un pacto humano, un contrato firmado delante de notarios y abogados, una vez firmado, ya no hay paso atrás, ya no se puede cambiar, si se rompen las cláusulas, producen perjuicios. Por ejemplo, en las herencias, hay clausulas irrevocables de uso de suelo, o de la entrega de las mismas que nadie puede invalidar ni cambiar o añadirle algo. Lo mismo en un pacto antiguo, donde la paga por romperlo era la muerte.   Y dice Pablo, si esto es así entre humanos pecadores, ¿cuánto más será si Dios es quien está firmando el contrato? La promesa unilateral que Dios hizo a Abraham nada la puede invalidar, y no se le puede añadir, ni quitar nada.   a) Las promesas de bendición fueron hechas a Cristo y en Cristo, por lo tanto no tienen caducidad. Gál 3:16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Como buen rabino Pablo entra en la gramática Hebrea. Mis hermanos, toda la Escritura es inspirada por Dios, y toda es toda, los rabíes suelen decir, no solo cada palabra, sino cada letra, cada tilde y hasta cada espacio de la Palabra está llena del poder del Espíritu Santo.   Aunque la palabra “simiente” está en singular, bien se podría interpretar en plural. Si yo digo mi descendencia, podría estarme refiriendo a un hijo, o a varios, pero dice Pablo, la Escritura se estaba refiriendo al descendiente más importante de Abraham: Jesucristo. En Génesis 3 podemos ver el mismo caso cuando Adán y Eva pecaron, justo en ese momento Dios ya estaba anunciando al salvador del mundo, la “simiente” (singular), de Eva, Jesucristo veamos:   Gén 3:14-15 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.   El pacto con Moisés, estaba condicionado a la cooperación de toda una nación. Pero el pacto de Dios para con Abraham fue unilateral y fue a su simiente, su semilla, a una persona, su descendiente Jesucristo, en quien serían benditas todas las naciones de la tierra. Y sigue:   Gál 3:17 Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. La promesa de Dios a Abraham en Cristo ratificada con un pacto, sucedió cientos de años antes que la ley viniera. Dios entregó la ley a Moisés exactamente 645 años después de esta promesa de Dios a Abraham, Pablo menciona 430 porque exactamente esta misma promesa Dios se la reitera a los hijos de Abraham, a Isaac en Gn 26:24; 28:15 y a Jacob en Gn 46:2-4, justo antes de entrar a Egipto con su familia, y desde Jacob hasta el pacto en el Sinaí con Moisés son 430 años, lo cual implica que su promesa trasciende la misma vida de Abraham.   Y la ley que llegó después de 6 siglos no nulifica una promesa hecha por Dios no pierde su poder, ni su vigencia, la ley no puede inutilizar, invalidar, abolir, acabar, deshacer, desligar, destruir, quitar, o suprimir, las promesas de Dios.   Esta verdad debería impactarte como a mí, ¿puedes computar 645 años en tu mente? Más de medio milenio. Esto es algo muy importante porque ni tú ni yo por más longevos que seamos vamos a vivir creo yo ni 150 años, mis hermanos, 645 años son muchas generaciones, muchos avances tecnológicos, mucha gente que ya no existe en este mundo, que es polvo y ceniza, culturas, pueblos que ya ni existen.   Y es algo que me encanta de la Palabra de Dios, y creo que tú deberías considerarlo, la Biblia nos establece en una realidad: lo corto de nuestros días en este mundo, pero a la misma vez nos recuerda la eternidad. Yo recuerdo cuando en otro tiempo los años se me hacían eternos, y yo veía como que llegar a los 40 años, era uf, una eternidad, pero desde que estoy en Cristo, no se si te pase a ti, pero siento que el tiempo se va como nada, ya pasaron casi 10 años desde que llegué a Memphis y siento que fue ayer.   Pero mi punto es, mi hermano este mundo está diseñado para hacerte sentir y creer que serás eterno aquí, que todo lo que tienes y vales y puedes gastar y disfrutar está aquí. La eternidad, ¿quién sabe? ¿Quién ha ido y regresado? Jesucristo. Además tienes este testimonio precioso, la Biblia que tenemos delante de nuestros ojos, la cual no habla de 80 años, sino que relata la historia de la humanidad, desde que fue creada, hasta que los que creen sean redimidos y los que no creen sean destruidos, junto con esta creación.   Mira desde Génesis hasta Apocalipsis, aquí en estos 66 libros está la historia entera de la humanidad, harías bien en interesarte y comenzar a leerla, porque solo ella tiene un testimonio creíble de quién eres, de dónde vienes, a dónde vas, y solo en ella encontrarás palabras de vida eterna.   Y por lo mismo, de una vez te digo la Biblia no está escrita para que puedas tener tu mejor vida aquí y ahora, no es un manual de cómo ser rico, nunca enfermarte y no tener problemas en esta tierra, eso no existe, esta tierra está llena de pecado y hasta que éste no desaparezca de la tierra y de tu ser, siempre tendrás problemas.   Pero, la Biblia está más interesada en la eternidad, en tu eternidad y la mía, y te prometo algo: si aprendes a vivir en estas promesas eternas, a pesar de todo, tu vida en este mundo será un increíble tiempo de aventura y además de emocionante esperanza, de saber que lo mejor está por venir, que esa vida libre de conflicto viene, pero no en este mundo.   Y puedes recibir de parte de Dios, paz, gozo, esperanza, a través del perdón, de haber sido reconciliado con Dios, lo cual es tu mayor problema, con el cual te urge lidiar lo más pronto posible, más allá de cualquier cosa, sea cáncer, sea divorcio, sea la pérdida de tu casa, lo que sea, tu mayor problema es con Dios, y solo a través de Cristo es que lo puedes arreglar, y lo más maravilloso es que la solución está disponible hoy.   Mi hermano, es que este mundo y sus filosofías, su positivismo, su optimismo, su humanismo, y todos sus ismos están diseñados, darte atole con el dedo, para dormirte, para anestesiarte ante la realidad de una vida que es incómoda, insegura, vacía, que está llena de peligro, de enfermedad, y te entrena para que con la mano en la cintura desprecies lo que Dios te ofrece, y te dice: ¿eternidad? Eso no existe, vive la vida hoy. Y te hace creer que un puñado de cenizas es lo que necesitas, lo cual realmente no aprovecha.   Sin embargo, mira las promesas de Dios, ponlas en perspectiva: cuando Dios promete algo, nada puede tirar abajo sus promesas, Dios no miente, la Palabra dice así:   Núm 23:19 Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice? (NVI)   Dios ha hecho promesas que trascienden tiempo y espacio, que van más allá de la misma historia humana, pero que pueden afectar profundamente nuestro presente y obviamente nuestra eternidad. Mi hermano, mi hermana, deja de estar tan arraigado a la filosofía de este mundo, despierta, ¿estás consciente de que en un instante él podría llamarte a cuentas? ¿Sabías que no falta ninguna profecía por cumplirse para que Cristo venga por su iglesia, la arrebate y comience la recta final de la historia de la humanidad? Podría suceder en este mismo instante.   Necesitas abrir tus ojos, y solo la Palabra de Dios lo puede hacer. Te aseguro que cuando empieces a vivir tu vida en función a la realidad de esta eternidad, tu vida te va a ser mucho más fácil, más entendible, más llevadera, y sobretodo, te va a inundar una esperanza y gozo inigualables, especialmente en tiempos difíciles, que de cualquier manera van a llegarte, por eso,. mira lo que la Biblia habla acerca de esta esperanza eterna:   Tit 2:11-15 En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación 12 y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, 13 mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. 14 Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien. 15 Esto es lo que debes enseñar. Exhorta y reprende con toda autoridad. Que nadie te menosprecie. (NTV)   ¿Sabes por qué te cuesta tanto vivir un cristianismo real? Porque menosprecias estas promesas, porque no las conoces, porque prefieres las promesas de un mundo falaz diseñadas por Satanás, porque prefieres las promesas de un falso evangelio que te vende tu mejor vida aquí y ahora, pero ese no es el mensaje de la Biblia. Pedro también lo dijo:   2 Pe 1:4 Y, debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos. (NTV) ¿Te acuerdas de Timoteo?   2 Ti 4:8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.   ¿De hecho sabes cuál será el pleito de los adoradores del Anticristo contra Jesucristo? Amo demasiado mi vida, y no estoy dispuesto a entregarla, yo quiero lo mío hoy, quiero mi deleite temporal, quiero mi derecho a pecar y a hacer lo que se me de la gana, y voy a matar o morir por él. ¿Y sabes? Lo más triste, pero a la misma vez lo más real, es que las promesas de este mundo son polvo, son un engaño diabólico, son una ilusión, un espejismo, dice la Palabra:   Stg 4:13-14 Presten atención, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y nos quedaremos un año. Haremos negocios allí y ganaremos dinero». 14 ¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma. (NTV)   Luc 12:18 Entonces pensó: “Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros bienes. 19 Luego me pondré cómodo y me diré a mí mismo: ‘Amigo mío, tienes almacenado para muchos años. ¡Relájate! ¡Come y bebe y diviértete!’ ”. 20 »Pero Dios le dijo: “¡Necio! Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?”. 21 »Así es, el que almacena riquezas terrenales pero no es rico en su relación con Dios, es un necio». (NTV) La Biblia dice que somos un respiro:   Sal 103:14-17 Pues él sabe lo débiles que somos; se acuerda de que somos tan sólo polvo. 15 Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos. 16 El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí. 17 Pero el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos!   Por eso una y otra vez la Biblia nos enseña: Sal 37:1-5 No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. 2 Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. 3 Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. 4 Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. 5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.   A esto es a lo que nos llama la Biblia, a conocer sus promesas, a creerlas y a vivir por ellas, no fuiste creado para estos 80 años, no creas que en la tumba todo termina, más bien ahí todo comienza, tanto para los que creyeron como para los incrédulos. Mira mi hermano, cualquiera que haya sido tu sufrimiento, no se compara con el infierno, y de la misma manera, cualquiera que haya sido tu gozo o felicidad, lo único que se le compara, es el gozo indescriptible del Espíritu Santo en ti, el cual sí es un adelanto del cielo mismo.   Pero todo lo demás, incluso el más bello amanecer o atardecer, incluso el día más amoroso y sublime con tu esposa, el momento de más orgullo porque tus hijos lograron algo espectacular, o porque el Santos vaya a ser el campeón, o porque ya va a salir Supermán contra Batman, o porque te compraste una casota en el mejor lugar de Memphis o porque de pronto te hayan regalado millones de dólares, o aún que te hayas sanado de cáncer. Absolutamente nada se compara a lo que nos espera, esa es la promesa de Dios, dice la Palabra:   Jua 14:1-3 »No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. 2 En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. 3 Y si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté. (NVI)   Pedro lo escribió así:   1 Pe 1:8-9 Ustedes aman a Jesucristo, aunque no lo han visto; y ahora, creyendo en él sin haberlo visto, se alegran con una alegría tan grande y gloriosa que no pueden expresarla con palabras, 9 porque están alcanzando la meta de su fe, que es la salvación. (DHH)   Por eso pregúntate, ¿de acuerdo a qué promesas estoy viviendo? ¿Qué promesas les estoy enseñando a mis hijos, no solo en palabras, sino con lo que les trasmito en lo que les compro o a lo que los estoy impulsando?   Porque si no son estas, entonces son las promesas efímeras que este mundo te ofrece, y te doy una mala noticia, este mundo jamás ha cumplido lo que promete, siempre ha fallado, pero como lo hemos dicho otras veces, estamos esclavizados y como Gloria Trevi decimos: “le creo, le creo, con los ojos cerrados, aunque me abuse, me despedace y me lleve a la condenación”. Eso es necedad.   Y no es sino de lo que Pablo está hablando, de la promesa de Dios a Abraham, la cual trasciende tiempo y espacio, y además es incondicional porque no se basa en obras, en cumplir la ley, sino única y exclusivamente en Dios, quien no cambia, y por lo tanto es una promesa segura. Definitivamente Dios desarrolla su plan a través de los siglos y trajo la ley, pero, nunca fue para anular esta promesa, ni para dar otra forma de salvación, por eso dice Pablo:   b) La bendición de la herencia se basa en la promesa a Abraham, no en el cumplimiento de la ley. Gál 3:18 Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa. Mira nada más, la promesa es una herencia, la esperanza de la vida eterna, del perdón de pecados, del cielo, de la naturaleza divina, de Cristo en nosotros, todo esto es nuestra esperanza. Mira como lo dice en Colosenses:   Col 1:26-27 el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, 27 a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.   Dios mismo insertándose en la humanidad, adquiriendo glóbulos rojos para derramar su sangre por ti y por mi, darnos vida eterna y estar con él por la eternidad. Mi hermano, el cielo podrá tener calles de oro, un mar de cristal y el árbol de la vida, pero un cielo sin Cristo, no es cielo, él es nuestra herencia, por eso necesitas conocerle para que puedas valorarle, si tu esperanza sigue siendo libertad financiera para tener todo lo que quieras, salud inquebrantable, fama y buen nombre, sigues amando tu vida demasiado, sigues amando este mundo, y no va a durar mucho, y te urge una esperanza eterna.   Pero, en Cristo tenemos una promesa, una herencia y todo esto lo tenemos por gracia, por una promesa irrevocable, inquebrantable, inmarchitable, inabrogable, porque descansa en Dios, en Cristo, y solo en Cristo y en su obra redentora, no en nuestras fuerzas, no en nuestras liturgias, ritos, o sistemas religiosos, sino en el puro afecto de su voluntad, así lo dijo varias veces en Efesios:   Efe 1:5, 6, 11 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado… 11 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad.   Y es lo que Pablo está diciendo, esta herencia no se gana a través de la ley, sino por gracia, por fe, por creer en esta promesa. Pero, entonces la pregunta surge, ¿qué hay de la ley? Pablo estaba siendo acusado de hacerse de la vista gorda en cuanto al hecho de que Moisés hubiera aparecido con la ley, pero Pablo da respuesta a esta acusación dándonos el verdadero uso de la ley.   Sí, en el monte Sinaí 430 años después de la promesa, el Señor le dio la ley a Moisés e hizo un pacto con el pueblo de Israel, pero, este pacto fue diferente. En el pacto con Abraham, puedes notar fácilmente a Dios en acción, yo te bendeciré, yo te protegeré, yo seré tu galardón, yo te daré descendencia, es Dios haciéndolo todo por su gracia, no así con Moisés con quien hizo un pacto bilateral, de cooperación, donde el Señor les dijo les bendeciré si obedecen mis leyes, les mantendré en esta tierra si me son fieles:   Éxo 19:5-8 Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. 7 Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. 8 Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.   ¿Te das cuenta del énfasis de este pacto? Si ustedes cumplen. Es un pacto condicional. Y una y otra vez el Señor se ve obligado a renovar este pacto, porque ¿qué crees que sucede? Los Israelitas nunca lo cumplieron, y por eso dice Pablo:   II. La ley es diferente a la promesa a Abraham en función, características y duración. a) El propósito de la ley es revelar el pecado. Gál 3:19a Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, La traducción DHH lo traduce así: Gál 3:19a Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue dada después, para poner de manifiesto la desobediencia de los hombres, (DHH)   La ley fue añadida, fue agregada, fue una parte del plan de redención, pero, no así el camino para la salvación. Fue un período de tiempo en el cual el Señor dio la ley para dejar manifiesto precisamente lo contrario a lo que los religiosos piensan.   La ley no fue para comprobar que nos podemos justificar a nosotros mismos delante de Dios, todo lo contrario, Dios la dio para dejar manifiesto que el hombre es incapaz de cumplir la ley. Si alguien te dice: “yo si cumplo la ley” ya la rompió, porque está mintiendo, no existe quien cumpla la ley a la perfección. Por eso, ¿se acuerdan de lo que dijo Pedro cuando estaban discutiendo acerca del mismo tema en Hechos?   Hch 15:10 Entonces, ¿por qué ahora desafían a Dios al poner cargas sobre los creyentes gentiles con un yugo que ni nosotros ni nuestros antepasados pudimos llevar? (NTV)   Ninguno jamás ha podido cumplir la ley, ¿entonces, es la ley mala? Para nada, la ley es buena, si se le da el uso correcto, mira lo que le dijo Pablo a Timoteo:   1 Ti 1:8-11 Nosotros sabemos que la ley es buena cuando se usa correctamente. 9 Pues la ley no fue diseñada para la gente que hace lo correcto. Es para los transgresores y rebeldes, para los desobedientes a Dios y los pecadores, para quienes no consideran nada sagrado y que profanan lo que es santo, para quienes matan a su padre o a su madre, o cometen otros homicidios. 10 La ley es para los que cometen inmoralidades sexuales o los que practican la homosexualidad o los traficantes de esclavos, los mentirosos, los que no cumplen sus promesas o los que hacen cualquier otra cosa que contradiga la sana enseñanza 11 que proviene de la gloriosa Buena Noticia, que me confió nuestro bendito Dios. (NTV)   Entonces, ¿en qué sentido es buena si es para los pecadores? En que la ley funciona como un revelador, como rallos x, como un cut scan que nos hace ver la realidad de lo que somos: pecadores condenados. Funciona como una lámpara que te muestra en una noche oscura que se rompió algo dentro del cofre de tu auto, solo te lo muestra, pero, nada más puede hacer, no lo puede arreglar. Revela que hay un problema, pero no puede hacer nada al respecto. Y de hecho la luz de la ley agrava el problema, no lo resuelve, porque lo pone al descubierto. Romanos 7 nos enseña el proceso:   Rom 7:9-10 En otro tiempo yo tenía vida aparte de la ley; pero cuando vino el mandamiento, cobró vida el pecado y yo morí. 10 Se me hizo evidente que el mismo mandamiento que debía haberme dado vida me llevó a la muerte; 11 porque el pecado se aprovechó del mandamiento, me engañó, y por medio de él me mató. 12 Concluimos, pues, que la ley es santa, y que el mandamiento es santo, justo y bueno. 13 Pero entonces, ¿lo que es bueno se convirtió en muerte para mí? ¡De ninguna manera! Más bien fue el pecado lo que, valiéndose de lo bueno, me produjo la muerte; ocurrió así para que el pecado se manifestara claramente, o sea, para que mediante el mandamiento se demostrara lo extremadamente malo que es el pecado. (NTV)   Mis hermanos, desde el pecado de Adán y Eva, el hombre ha vivido para auto justificar sus delitos, y no aceptar su responsabilidad, Adán y Eva pecan, y en lugar de venir y confesar y pedir perdón, se esconden de Dios, cubren su desnudez con débiles hojas de higuera, que además seguramente les picaban, y cuando Dios los confronta, se echan la culpa unos a otros, se avientan la papa caliente y nadie toma su responsabilidad. ¿Te suena familiar?   Por eso Dios tiene que mandar la ley, porque cuando esta se me manifiesta, lejos de darme un camino de auto justificación, solo alborota mi naturaleza pecaminosa, y con la ley delante de mis ojos, mi naturaleza pecaminosa siempre me induce a hacer justo lo que la ley no quiere que haga, mi pecado me tienta a no cumplirla, a rebasarla y a rebelarme contra ella.   ¿Te acuerdas del dicho? “Las leyes se hicieron para romperlas”, ¿de dónde crees que salió ese dicho? Esa es la función de la ley mostrarme lo grave de mi pecado, lo incapaz que soy de tratar con él, al contrario, mostrarme mi esclavitud hacia él.   Porque esta es nuestra tendencia justificarnos, aminorar el problema, decimos: “no es para tanto, nomás porque la violé, la maté y la corté en pedacitos, es que estaba drogado, es que mi papá, es que mi mamá, es que mi barrio, es que mi auto estima”. Y esto yéndome al extremo, pero si alguien justifica eso, imagínate un chisme, ser ventajoso. Y lo que estamos realmente diciendo al no aceptar nuestra maldad es: “Tranquilo, la cruz fue una exageración”.   Por eso lo necesario de la ley, porque la ley es como un microscopio con el que ves tus manos, a simple vista no se ven sucias, pero con un microscopio, ves no solo que las manos están sucias, puedes ver todo tipo de bacterias, y probablemente hasta virus potencialmente mortales. Esto es la ley, bajo su microscopio nos muestra que nuestro corazón y nuestra vida no son la chulada que yo creo que soy, me muestra que realmente soy perverso y engañoso, y estoy vendido al pecado, y que urgentemente necesito tratar con el asunto, y que puedo gritar con todo mi corazón que necesito un salvador. Esta es la clave.   b) A diferencia de la promesa, la ley es temporal. Gál 3:19b hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; La traducción DHH lo traduce así: Gál 3:19b hasta que viniera esa "descendencia" a quien se le había hecho la promesa. (DHH) Pablo establece que el tiempo de la ley fue limitado, no iba a permanecer como el pacto de Dios con Abraham, sino que la era de la ley tendría un termino: cuando llegara Cristo, el portador de la promesa, quien la cumplió y la dio por consumada. El Señor dijo:   Mat 5:17-18 »No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento. 18 Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido. (NVI)   Y el Señor lo cumplió en la cruz del calvario al expirar, el dijo:   Jua 19:30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.   El autor de Hebreos también lo expresó así, lo vimos hace algunas semanas: Heb 8:6,7,13 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. 7 Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. 13 Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.   c) La ley necesitó mediadores porque no fue unilateral como la promesa. Gál 3:19c y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. La traducción DHH lo traduce así: Gál 3:19c La ley fue proclamada por medio de ángeles, y Moisés sirvió de intermediario. (DHH) Según este versículo Dios la dio a ángeles para que la entregaran a Moisés, y Moisés entonces la entregó al pueblo, ellos le dijeron: Éxo 20:18-19 Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. 19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.   Entonces diferencia de este pacto con mediadores, Dios habló directamente con Abraham, no hubo ningún mediador, y dice Pablo:   Gál 3:20 Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno. La NTV lo traduce: Gál 3:20 Ahora bien, un mediador es de ayuda si dos o más partes tienen que llegar a un acuerdo. Pero Dios —quien es uno solo —no usó ningún mediador cuando le dio la promesa a Abraham. (NTV) Esta es una prueba más, para la ley hubo necesidad de un mediador, ya que las dos partes tenían responsabilidad, no así con Abraham, ya que fue un pacto unilateral, que surgió de la pura voluntad y bondad de Dios. Y sigue:   d) La ley no es contraria a la promesa sino que la complementa. Gál 3:21 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Pablo está diciendo: la ley y las promesas no se oponen por una sencilla razón: tienen diferentes funciones. El problema es equivocar la función de la ley, la ley jamás fue dada como un camino de salvación, ¿por qué? Porque la ley no tiene el poder de darle vida al pecador, sino todo lo contrario, al mostrarnos la justicia, santidad y bondad de Dios, nos hace ver lo lejos y lo condenados que estamos.   Mientras que las promesas de Dios no están condicionadas a mi desempeño, a mi rendimiento, sino exclusivamente a sus buenas intenciones de por pura gracia bendecirnos, amarnos, rescatarnos, limpiarnos, muy independientemente de nosotros.   Otra cosa que nos muestra este versículo es que la ley no produce justicia, sino todo lo contrario. Este es un principio que deberíamos recordar en todo momento, en especial aquellos que somos padres, porque somos muy dados a estar recordándoles la ley a nuestros hijos: “eso no le agrada a Dios, eso está mal, hijo, no seas desobediente, pórtate como un cristiano”, etc. Ese no es el problema, nuestros hijos necesitan entender que son pecadores.   El problema es que muy poco los llevamos a la gracia, a la cruz del calvario, por un lado siempre les estamos diciendo lo maravillosos y lo capaces que son, y por otro lado los estamos pretendiendo controlar con la ley, y les mandamos mensajes mezclados, de manera que quedan confundidos. Cuando lo que debemos hacer es sí, mostrarles su pecado, su corazón perverso y engañoso, pero, llevarlos a Cristo, a depender de su gracia, enseñarlos a vivir verdaderamente por fe.   Y lo mismo sucede en todas las áreas de nuestras vidas, debemos recordar que la función de la ley no es producir justicia en nadie, piénsalo la próxima vez que te veas tentado a decirle sus verdades a tu cónyuge o a tu hermano en Cristo, y pretender que por eso ya van a hacer lo correcto porque los hiciste sentir muy mal.   Una vez más, sí es necesaria la ley, pero después la gracia, por ejemplo le dices a alguien: “sí, estás mal, pecaste porque hiciste esto o lo otro, pero ¿sabes? No soy mejor que tú, y si estás verdaderamente arrepentido, ¿por qué no vamos juntos a la cruz a pedirle perdón al Señor y pedirle gracia para el oportuno socorro, y que no vuelvas a caer jamás?”   Mis hermanos, el legalista vive enfocado y esclavizado por siempre estar pensando en lo que a Dios no le agrada, pero aquel que vive en la gracia vive enfocado y libre buscando hacer lo que a Dios sí le agrada. El legalista vive pensando: ay que susto, esto no le agrada a Dios, esto tampoco, y tiene su lista, pero el que vive en la gracia vive diciendo y preguntándole a Dios: Señor ¿qué te gusta? ¿Con qué te puedo agradar? ¿Dime que quieres que haga? Y en eso está su gozo y su libertad.   De manera que la ley y la gracia operan en armonía, no se contraponen, se complementan, porque la ley está al servicio de la promesa, ¿de qué manera? Pablo nos dice la siguiente función de la ley:   e) ) La ley es como un policía al servicio de la promesa, que arresta a los pecadores y los encierra para después ser liberados por Cristo. Gál 3:22 Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. ¿Qué nos dice este verso? Que la escritura tiene algo que decir de nosotros, tiene nuestra radiografía, nuestro cut scan, nuestro ultrasonido en 3D, y el diagnóstico es que todos los seres humanos hemos pecado.   A menos que tuerzas la escritura, ella no enseña que somos una chulada, que somos intrínsecamente buenos, que nada más nos den unos cuántos milenios y vamos a sentar cabeza y a poner todo en orden. Para nada, todo lo contrario, vamos de mal en peor, mira la historia, mira las noticias, el hombre no se está auto mejorando, se está corrompiendo cada vez peor, le llama derechos humanos al derecho de ser pecador y que nadie me diga nada, si asesino niños en el vientre de su madre es legal, señalar la conducta gay como pecaminosa es racismo, etc. La Biblia dice en Romanos:   Rom 3:9-20 Ahora bien, ¿llegamos a la conclusión de que los judíos somos mejores que los demás? ¡Para nada! Tal como acabamos de demostrar, todos —sean judíos o gentiles —están bajo el poder del pecado. 10 Como dicen las Escrituras: «No hay ni un solo justo, ni siquiera uno. 11 Nadie es realmente sabio, nadie busca a Dios. 12 Todos se desviaron, todos se volvieron inútiles. No hay ni uno que haga lo bueno, ni uno solo». 13 «Lo que hablan es repugnante como el olor que sale de una tumba abierta. Su lengua está llena de mentiras». «Veneno de serpientes gotea de sus labios». 14 «Su boca está llena de maldición y amargura». 15 «Se apresuran a matar. 16 Siempre hay sufrimiento y destrucción en sus caminos. 17 No saben dónde encontrar paz». 18 «No tienen temor de Dios en absoluto». 19 Obviamente, la ley se aplica a quienes fue entregada, porque su propósito es evitar que la gente tenga excusas y demostrar que todo el mundo es culpable delante de Dios. 20 Pues nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda. La ley sencillamente nos muestra lo pecadores que somos. (NTV)   Porque solo en el momento en el que nos vemos todos en la misma celda, en el momento en el que dejamos de auto engañarnos y de permitirle a Satanás que nos venda la idea de que todo está bien, que no es para tanto, entonces es cuando caemos en cuenta de nuestra necesidad de un salvador.   Y solo entonces es cuando comenzamos a valorar la promesa de salvación que tenemos en Cristo, y nos damos cuenta que lo único que nos queda es creer en lo que Cristo hizo por nosotros, que no necesitamos un pico o una pala para escapar de una prisión de alta seguridad, imposible de escapar, sino que necesitamos un abogado que tiene todo lo necesario para sacarnos de la cárcel como inocentes.   Por eso es tan importante en el Evangelio mostrar la ley, porque si la gente no se ve como lo que es: pecadora, siempre te va a decir: yo no tengo un problema con Dios, yo no necesito un salvador, yo estoy bien. Cuando todo está muy mal, cuando la única manera de gritar por ayuda desesperadamente, es cuando te ves desesperadamente en problemas, esta es la función de la ley, mostrarte tu mísera condición de esclavo del pecado. Y dice Pablo:   Gál 3:23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. La función temporal de la ley también fue vigilarnos, manteneros en una especie de custodia protectora, como un policía que vigila a un preso condenado a muerte, como una jaula que encierra a un Tigre listo para devorar. Y tú dirás, pero, yo no conocía los 10 mandamientos, ni las leyes judías, es cierto, pero la Biblia dice que Dios puso en el interior de cada persona su ley, dice en Romanos 2:   Rom 2:14-15 Aun los gentiles, quienes no cuentan con la ley escrita de Dios, muestran que conocen esa ley cuando, por instinto, la obedecen aunque nunca la hayan oído. 15 Ellos demuestran que tienen la ley de Dios escrita en el corazón, porque su propia conciencia y sus propios pensamientos o los acusan o les indican que están haciendo lo correcto. (NTV)   De manera que la ley fue puesta también para frenar nuestros impulsos antes de tener un control interno como el Espíritu Santo. Por eso el que decide tomar el legalismo como una forma de agradar a Dios en su vida, es la persona más amargada y esclavizada que existe, porque lo que la ley le hace es mostrarle toda su debilidad y podredumbre, y no le ofrece nada para resolverlo, y tener que lidiar con eso en sus fuerzas es algo imposible, es un yugo pesado, una carga difícil de llevar.   Imagínate, el legalista es como una cubeta de metal oxidada y carcomida llena de agua, con hoyos por dondequiera, puede tapar uno, pero mientras tapa uno, otros tres se destapan, y ahí lo tienes haciendo malabares, cansado, trabajado y sin ninguna eficacia, cada vez peor. Por fuera guardando una apariencia de piedad, y por dentro hirviendo de envidia, orgullo, o lujuria. Se esfuerza y se enfoca para no pensar lujuriosamente, pero, por otro hoyo de su corazón ya está brotando la envidia como lava de volcán, se convence a sí mismo de que está mal, y mientras está en esa lucha interna, le brota el orgullo a mil.   En fin, es un cuento de nunca acabar, el legalista nunca está libre, es esclavo de sus pasiones y deseos, y la ley no le ayuda, le empeora, le despierta peor sus deseos. Por eso la ley es una celda, es un policía, es una prisión, pero, no para que vivas en ella, sino para que te des cuenta que solo hay un camino: la fe, la gracia.   La ley te mete al cuarto de interrogatorio, y salvajemente, sin miramientos, sin tocarse el corazón, te dice la verdad, y te interroga, y te dice: ¿y qué me dices de este pensamiento, y de esta acción, y de esta motivación? Hasta que te hace declararte culpable, hasta que te deja desnudo, pero una vez que estás desnudo, y cuando has reconocido: sí soy un pecador, soy reo de muerte, soy digno de toda la condenación. Es justo cuando entra Cristo como un abogado a esa celda, a esa prisión y te saca de ahí y te viste con su justicia y te declara inocente y te hace un hijo de Dios, y dice Pablo:   Gál 3:24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. En otras palabras, la ley es como un paidagogós en griego, de donde viene nuestra palabra pedagogo, un tutor, un instructor de niños, un guía. El paidagogos era un esclavo que estaba dedicado a cuidar de un niño hasta que cumpliera la mayoría de edad, cuidaba su vestido, su comportamiento, su aprovechamiento escolar, se encargaba de velar por el niño, pero, era como un látigo viviente.   Para un griego hablar de su paidagogo, no era divertido, porque era como un capataz siempre exigiendo, siempre pretendiendo controlar, mientras que el niño esperaba con ansias el día en el que fuera mayor de edad para librarse de ese control, de ese dolor de cabeza, deshacerse de una vez por todas de su paidagogó, que no le dejaba ni respirar tranquilo.     De la misma manera la ley es con nosotros, Dios la puso para incomodarnos, para que como un policía nos llevara de la mano a Cristo, para vencernos, para ponernos de cara al piso y clamar: ¡No puedo! Es imposible, ¿hay algo que tú puedas hacer por mí Señor?   Siempre lo digo en mi testimonio, el día que me rendí ante el Señor, fue cuando la ley me mostró lo impotente que estaba, cuando me di cuenta que ya había gastado todos mis recursos y nada ganaba, al contrario, como la mujer de flujo de sangre que había gastado en doctores todo lo que tenía y antes le iba peor.   Pero, bendito el día que entendí mi incapacidad, mi impotencia, mi maldad, mi pecado, porque fue entonces, y solo entonces que pude gritar desesperadamente por ayuda, y la ley me depositó justo delante de Cristo, delante de la cruz del calvario: “Señor, no puedo, soy un pecador, ¿puedes ayudarme? Y el Señor me dijo: Chuy estás justo donde necesitas estar, ahora mira lo que hice por ti, mira mis llagas, mira mi costado, mira mi cabeza perforada por las espinas, mira mi espalda, mira mi rostro, ya lo hice todo, ya pagué por tus maldades, solo confía, solo cree, entrégame tu vida, ríndela a mí, y yo haré el resto, eres libre.   Entonces, como Abraham hermanos, somos justificados por esta fe, por esta confianza, y al confiar comenzamos a ser transformados de dentro hacia fuera a la misma imagen de nuestro salvador, por eso dice Pablo:   III. La promesa de Dios nos trae libertad plena, a diferencia de la ley la cual nos esclaviza. Gál 3:25 Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, Una vez entrando en este pacto unilateral de fe, en esta promesa inquebrantable de Dios por fe, la ley me deja en paz, la ley me deja de molestar, porque ve en mí toda la justicia de Cristo imputada, me ve como si viera a Cristo, justo, bueno, perfecto, y yo por la fe y por el testimonio del Espíritu en mi interior me veo justificado delante de ella, puedo ver a Cristo satisfaciendo sus demandas, de pronto me veo libre de la culpa y de la esclavitud que antes me perseguía, y me controlaba.   En el momento en el que la ley me pide cuentas, con toda confianza le puedo decir: aquí está mi abogado, aquí está el que me vistió, aquí está Jesucristo, quien pagó todas mis deudas y cumplió todas tus demandas, por eso concluye Pablo:   a) Mediante la fe, la promesa nos hace a todos Hijos de Dios por igual. Gál 3:26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; Checa el énfasis en la palabra todos, la puerta está abierta por la fe a todo aquel que cree, no importa el tamaño del pecado, ni cuál haya sido su frecuencia, el sacrificio de Cristo alcanza para todos. De la misma manera, no es solo para unos cuantos, para los buenos, no existe tal cosa, es para todos. Ahora, no olvidemos que sí, en un sentido todos somos creación de Dios, pero no todos somos hijos de Dios, Juan 1 nos dice:   Jua 1:11-13 Vino a los de su propio pueblo, y hasta ellos lo rechazaron. 12 Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. 13 Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios. (NTV)   Mientras no venimos a la fe en Cristo seguimos en problemas bajo la ley, no somos sus hijos, somos hijos de ira, hijos de Satanás, dice la Palabra:   Efe 2:3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. (NTV)   Jua 8:42-45 Jesús les dijo: —Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque he venido a ustedes de parte de Dios. No estoy aquí por mi propia cuenta, sino que él me envió. 43 ¿Por qué no pueden entender lo que les digo? ¡Es porque ni siquiera toleran oírme! 44 Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira. 45 Por eso, es natural que no me crean cuando les digo la verdad. (NTV)   Es una realidad, naturalmente no todos somos hijos de Dios, pero al venir de rodillas, traídos por la ley, al rendidrnos a Cristo, y al creer, nos convertimos en hijos de Dios, y si somos hijos de Dios también somos sus herederos, pero, todo por la fe, no por las obras de la ley. Y Pablo nos da otra explicación:   b) La promesa nos reviste de Cristo, dándonos libertad plena de la condenación de la ley. Gál 3:27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Obviamente no se refiere al bautismo en agua, el cual no salva a nadie, ya que solo es una señal externa de algo que ya pasó en mi interior, a lo que se está refiriendo es a lo que sucede en una dimensión espiritual cuando yo obedezco a la fe y creo.   ¿Qué sucede? La palabra bautizar significa sumergir, de manera que al creer, soy sumergido en Cristo por el Espíritu Santo, soy insertado en el cuerpo de Cristo, y quedo revestido de Cristo, así como sumergiría una cadena de metal en oro para chapearla, la diferencia es que esto no solo afecta mi exterior, sino que ocurre una completa regeneración y renovación de dentro hacia fuera, esto explica el versículo 5 del capítulo 3 de Tito, dice:   Tit 3:5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.   Quedo lavado, regenerado y renovado por el Espíritu Santo, por lo tanto mi relación con Dios cambia, Dios deja de verme como un pecador nocivo y comienza a verme como vería a su Hijo Jesucristo, en el cual tiene plena complacencia, Dios comienza a tratarme como a su Hijo y a darme todos los privilegios y derechos de su hijo.   Yo comienzo a ser transformado a la imagen de Cristo en mi vida diaria, en mi conducta, pero, ya no es un control externo que me obliga a guardar solo la apariencia, sino una transformación interna, una fortaleza interior que me capacita para ser, ver, pensar y actuar como Cristo, porque estoy revestido de Cristo, a esto se le llama la regeneración. Y dice Pablo:   c) La promesa nos libra del elitismo de la ley y el legalismo, dándonos el mismo nivel de acceso a Dios, de su gracia y bendición a todos por igual. Gál 3:28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Sería una mala interpretación ignorar el contexto y decir que Jesús está negando distinciones sociales o sexuales, o que esté aboliendo funciones de liderazgo y sumisión, y proponiendo una especie de socialismo, esto no es así. Obviamente por el contexto nos está diciendo que en Cristo todos tenemos exactamente el mismo valor, el mismo acceso al Padre y sus bendiciones.   Todo aquel que se rinde a Cristo Jesús es revestido de Cristo, por lo tanto delante del Padre, tiene los mismos privilegios y todo este sistema de intercesión, de que unos están más cerca de Dios que otros, y tienen la vara alta, o influencias, “ora tú a Dios por mí porque yo he sido muy infiel y no creo que Dios me vaya a oír”. En este texto quedan fuera.   Definitivamente si estás en pecado, Dios no te oye, pero si has pecado tu opción no es ir a que otro ore por ti, o interceda por ti, tu opción es a arrepentirte, es confesar y Él es fiel y justo para perdonar tus pecados y limpiarte de toda maldad, y recuperar tu comunión con Dios.   Y ¿te digo algo? No hay quien no peque, todos pecamos, pero todos tenemos el mismo nivel de gracia, de perdón, de misericordia, y de amor disponible, no creas las mentiras de Satanás: “Dios no me puede perdonar”.   Te voy a decir cuál es tu problema, el problema es que realmente amas tu pecado y no te quieres acercar para ser limpiado, solo arrepiéntete de eso y decide venir a la luz. No me importa cuál sea tu adicción, o tu pasado, o tu debilidad, ¿de veras crees que haya algo imposible para Dios? Tampoco seas orgulloso, creyéndote tan pecador que ni Dios te perdona, eso no existe.   El problema es tu incredulidad, el no venir confiadamente, valga la redundancia, con toda la fe y la confianza a los pies de Cristo para ser limpiado y perdonado, mira cómo lo dice Juan:   Jua 3:18-20 »No hay condenación para todo el que cree en él, pero todo el que no cree en él ya ha sido condenado por no haber creído en el único Hijo de Dios. 19 Y esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. 20 Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto. (NTV)   En Cristo somos uno, en Cristo tenemos libertad de la ley, en Cristo no hay diferencias de clases o de santos más elevados e inmaculados que otros, en Cristo tenemos plenitud de gracia, misericordia y poder para ser limpiados en todo momento, para todos por igual.   Porque se trata de lo que Cristo ya hizo y consumó para todos por igual, porque se trata de que la ley nos muestra que de una o de otra manera, unos más descarados que otros, unos más desarrollados que otros, pero todos estamos condenados, en la misma celda de condenación y pecado.   Solo que algunos todavía viven desasociados espiritualmente, siguen negando su realidad, se siguen justificando a sí mismos, no le permiten a la ley hacer su trabajo y mostrarles que no son tan buenos y tan buena onda como se creen, justo como el diablo les ha hecho creer, y por lo tanto, no han clamado por ayuda.   Se siguen vistiendo con sus molestas e inservibles hojas de higuera, vestidos con sus propios vestidos de injusticia, sucios, apestosos, pensando que se ven bien, y no le han permitido a la ley que les desnude y que les muestre que no tienen nada para ofrecer, y que están bajo una horrenda expectación de juicio, no le han permitido a la ley que abra sus ojos y les permita ver que ahí está Jesucristo su abogado, quien les quiere rescatar de la condenación y que quiere vestirles con sus propios vestidos de justicia. Y por eso termina Pablo:   d) Al ser insertados en Cristo, nos convierte en hijos legítimos de Abraham. Gál 3:29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. Si hemos sido insertados en Cristo, hechos hijos de Dios, si hemos sido vestidos de Cristo, entonces tenemos la herencia prometida, la promesa es para nosotros, somos hijos legítimos de Abraham y receptores de las promesas de Dios hacia sus descendientes, nada nos puede arrebatar de su mano. Dice Pedro:   1 Pe 1:3-6 ¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva 4 y recibamos una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está reservada en el cielo para ustedes, 5 a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos. 6 Esto es para ustedes motivo de gran alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido que sufrir diversas pruebas por un tiempo. (NVI)   ¿Estás listo para recibir la promesa de Dios, la cual te ofrece esta tarde? ¿Estás dispuesto a comenzar a vivir por fe, con una esperanza eterna, con una perspectiva correcta del aquí y del ahora? ¿Estás dispuesto a desenmascarar de una vez por todas las falsas promesas de tu corazón perverso y engañoso, de este mundo y su filosofía y de Satanás que solo están diseñadas para engañarte haciéndote creer que solo vives para estos 80 años, tapándote los ojos para que no veas la eternidad, o con Cristo o en el infierno?   Te invito a que comiences a usar la ley como un espejo para que revele tu problema. Usa la ley como un guardián que te lleve a Cristo, una vez que viste el problema, recuerda que la ley no solo te muestra el problema, sino que te lleva a aquel que puede resolverlo: Cristo. Te lleva a clamar por misericordia y gracia, donde eres lavado por su sangre.   Ilustración del policía y de la cruz en el pueblo. Ven a la cruz para que encuentres tu camino a casa. Confía solo en el dulce nombre de Jesús, él es la única roca sólida sobre la cual te puedes sostener, herencia familiar, membresías, tu propia capacidad, cumplir reglas o rituales, religión, todo eso no es sino arena movediza sobre la cual te hundirás, si pretendes confiar en ella, Confía solo en el dulce nombre de Jesús, la única roca solida capaz de sostenerte.   Confía en esta promesa, en este pacto unilateral que se sostiene en Cristo y solo en Cristo, ven y recíbela por fe, recibe arrepentimiento, un cambio de mente, cambiar tu manera de verte a ti mismo y de ver a Dios, y deja que la luz de la ley revele lo que realmente eres: un pecador. Dejar de acusar a Dios y justificarte a ti mismo, y justificar a Dios y aceptar la acusación de la ley en tu contra.   ¿Para que? Para que puedas ver y clamar, correr a los pies de Cristo tu salvador, quien está listo para recibirte y vestirte con su justicia y colmarte de amor, de perdón, de gracia, y de misericordia. Ven a la cruz para que encuentres tu camino a casa.
  • May 24, 2015Gálatas 3:6-14 Necesitamos conocer, creer y obedecer el testimonio de Dios
    May 24, 2015
    Gálatas 3:6-14 Necesitamos conocer, creer y obedecer el testimonio de Dios
    Series: Gálatas

    NECESITAMOS CONOCER, CREER Y OBEDECER EL TESTIMONIO DE DIOS

    Gálatas 3:6 – 14

    INTRODUCCIÓN Seguimos con esta carta a los Gálatas, llamada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. El Grito de Guerra de la Reforma Protestante, en un tiempo donde la salvación por obras estuvo reinando por siglos, trayendo esclavitud y oscureciendo la gracia de Dios.   Como lo hemos visto Pablo no dirige esta carta a una iglesia en específico, sino a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy Turquía. No refiriéndose a la zona exclusiva donde el grupo étnico de los celtas habitaba, sino a toda la provincia romana llamada Galacia.   En Hechos 13 en su primer viaje misionero podemos ver que Pablo estableció iglesias como Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe. Estas son las iglesias a las cuales Pablo estaba dirigiendo su carta.   En esta carta vemos a un Pablo ofensivo, quien sin mayor rodeo comienza exhortando fuertemente, ¿por qué? debido a falsos maestros judaizantes quienes estaban pervirtiendo el Evangelio y unos Gálatas con fama de ser volubles, cambiantes e inestables, y esto estaba poniendo en peligro no solo la fe de los Gálatas, sino que el corazón mismo del Evangelio estaba siendo atacado.   Estos falsos maestros estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, minando así la doctrina central de todo el NT la cual es “la justificación por la fe”, “la salvación por fe, y no por obras”.   Mis hermanos, solo hay dos religiones en el mundo, no son tres, o doscientas, solo son dos, o es el hombre, religándose a Dios, intentando alcanzar a Dios, en sus fuerzas, con sus capacidades, pretendiendo alcanzar su propia salvación, perdón, bendición, iluminación, y así echárselo en cara a Dios, pretendiendo hacerlo deudor suyo.   O es Dios, su iniciativa, su voluntad, su esfuerzo, sus recursos, lo que él ya previamente logró, terminó, culminó, en su obra de redención para alcanzar a un hombre perdido, y todo por el puro afecto de su voluntad, por su amor, por su gracia, porque le dio la gana.   Las buenas noticias de parte de Dios, que nos anuncian justo lo contrario, a la religión de obras, que no se puede llegar al cielo, o alcanzar perdón, o bendición, a través de religión, de ceremonias, de liturgias, de regulaciones, de mandas, de buenas obras, de capacidades, por herencia generacional cristiana, todo eso es inútil, simplemente no puedes llegar al cielo por ti mismo, el hombre es incapaz de salvarse a sí mismo.   O es una, o es la otra, no pueden ser las dos juntas, o es Dios buscándote y salvándote, o eres tú pretendiendo buscar a un Dios que no conoces, con recursos que realmente no tienes, por eso dice la Palabra:   Efe 2:8-10 Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. 10 Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.   Este mis hermanos es el Evangelio, el cristianismo, no el hombre buscando a Dios, porque nadie busca a Dios, sino que es Dios viniendo a buscar y a salvar lo que se había perdido, una diferencia abismal. Y este es uno de los propósitos de esta carta, recordarnos a los creyentes que somos libres de la religión, del legalismo, del tradicionalismo vacío y sin sentido, libres de tener que ganarnos el cielo y la bendición de Dios con nuestras fuerzas y capacidades.   Porque pasa el tiempo, nos desenfocamos en nuestro caminar cristiano y por alguna razón pensamos: “para verme más maduro necesito obras, necesito ropa especial, hablar muy espiritual, cumplir con ritos, sacramentos y tradiciones”.   Y como estos gálatas comenzamos a reemplazar una preciosa, creciente e íntima relación con Cristo, por reglas, requisitos, regulaciones, por un sistema religioso, lleno de rituales y leyes y sin darme cuenta comienzo a sentirme muy bien al respecto, y digo: “esto sí que es ser un cristiano maduro, mira, ya no solo nací de nuevo, por fe, sino que nací de nuevo, y ahora cumplo la ley, así que ya soy más espiritual que los demás. Por eso el texto clave en esta carta bien podría ser:   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   Por eso ya aprendimos cómo no podemos combinar ambos, no puedo decir que soy salvo por la obra de Cristo en la cruz por mí, pero, ahora me toca auto mejorarme a mí mismo con esfuerzos en la carne. Son dos líneas paralelas, o es esfuerzo humano, o es lo que Dios ya culminó a la perfección en Cristo por nosotros gratuitamente. Hebreos lo dice muy claramente:   Heb 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.   Heb 9:9-14 Esta es una ilustración que apunta al tiempo presente. Pues las ofrendas y los sacrificios que ofrecen los sacerdotes no pueden limpiar la conciencia de las personas que los traen. 10 Pues ese sistema antiguo sólo consiste en alimentos, bebidas y diversas ceremonias de purificación, es decir, ordenanzas externas que permanecieron vigentes sólo hasta que se estableció un sistema mejor. 11 Entonces Cristo ahora ha llegado a ser el Sumo Sacerdote por sobre todas las cosas buenas que han venido. Él entró en ese tabernáculo superior y más perfecto que está en el cielo, el cual no fue hecho por manos humanas ni forma parte del mundo creado. 12 Con su propia sangre —no con la sangre de cabras ni de becerros —entró en el Lugar Santísimo una sola vez y para siempre, y aseguró nuestra redención eterna. 13 Bajo el sistema antiguo, la sangre de cabras y toros y las cenizas de una ternera podían limpiar el cuerpo de las personas que estaban ceremonialmente impuras. 14 Imagínense cuánto más la sangre de Cristo nos purificará la conciencia de acciones pecaminosas para que adoremos al Dios viviente. Pues por el poder del Espíritu eterno, Cristo se ofreció a sí mismo a Dios como sacrificio perfecto por nuestros pecados.   Es decir, no hay más que añadir, el cristianismo es Dios ofreciéndonos lo que él mismo ya culminó, dejando solo la fe, la confianza en su testimonio. De manera que Pablo tiene que recordarle a los gálatas y a nosotros que regresar al legalismo no es señal de madurez, no es avanzar, sino todo lo contrario, es retroceder, la religiosidad no nos trae mayor libertad, sino que nos esclaviza.   Este es el peligro por el que estos gálatas estaban pasando al abandonar la gracia y regresar una vez más a la ley de Moisés. Galacia estaba en el peligro de cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios por una religión de obras legalistas.   Y el legalismo hermanos, lejos de refrescarnos y darnos libertad, nos vuelve rígido, frío, amargados con Dios y con nuestros hermanos, el primer amor, el gozo de haber conocido a Cristo, la emoción, el fuego por compartir lo que nos está pasando en Cristo queda atrás, y comenzamos a vivir una religión tibia y aburrida.   Dios no nos llama a practicar religión, sino a tener una relación con él, y a acrecentarla cada día de nuestras vidas, una relación con Dios que surge de haber nacido de nuevo, de un deseo sincero de amar y honrar a Dios, que brota desde mi interior, y que se refleja en mi exterior, en obediencia, en gozo, en amor, en servicio, en esperanza, en verdadera libertad.   Y todo creyente está expuesto a este peligro porque esto es algo muy de nuestra naturaleza pecaminosa, remplazar verdadera espiritualidad que viene de un corazón sincero, con legalismo que viene de la hipocresía, predicar gracia, pero vivir en la ley. Comenzar con una relación fresca y vibrante con el Señor y terminar con un legalismo frío, orgulloso y pesado, “ay no, hay que ir a la iglesia”.   Y es precisamente lo que estamos aprendiendo a identificar, si lo que llamamos espiritualidad en nuestras vidas, es verdadera vida espiritual, o es religiosidad, legalismo, sea porque nos deslizamos sin darnos cuenta al descuidarnos, o porque realmente no hemos nacido de nuevo, y el legalismo se convierte en un escondite para cubrir una falsa relación con Dios.   Como lo hemos venido viendo, esta carta está dividida en tres secciones, los capítulos 1 – 2 Pablo es personal. Capítulos 3 – 4 es doctrinal y capítulos 5 – 6, son prácticos.   El día de hoy seguimos con esta segunda sección la cual es doctrinal, donde Pablo está respondiendo a la pregunta de los 50 mil, ¿qué es lo que salva a una persona? ¿Cómo una persona puede estar en una relación correcta con Dios? A la cual Pablo tiene una sola respuesta, solo en este capítulo lo repite doce veces: Es por fe, el único camino a la salvación que ofrece la Biblia, la Palabra de Dios, es la fe.   Y Pablo argumentó contra esta equivocada manera de ver nuestra salvación con nuestra experiencia personal, examinando nuestra propia experiencia de salvación, llegamos a la conclusión de que fue la pura gracia de Dios, nos dimos cuenta que nunca fue por nuestras obras, sino, siempre fue por su pura gracia, por el oír con fe, por creer su testimonio.   El día de hoy con la ayuda de Dios cubriremos su segunda argumentación doctrinal: la Escritura, el testimonio de Dios escrito, y ya que según estos hombres la ley es necesaria para poder ser salvos, desde la misma ley Pablo va a refutar esta idea equivocada. La ley se denomina a los primeros cinco libros de la Biblia.   En este capítulo estaremos viendo el testimonio de Dios desde su Palabra, qué tiene Dios que decir al respecto, porque nos encanta decir: “yo creo”, “yo pienso”, “esto es así, esto es asá”, y sin chistar recibimos el testimonio de gente hasta de dudosa reputación, solo porque es famosa, o tiene cierta influencia, y desafortunadamente, el testimonio de Dios es el que siempre estamos poniendo en tela de juico, dice la Palabra:   1 Jn 5:9-10 Aceptamos el testimonio humano, pero el testimonio de Dios vale mucho más, precisamente porque es el testimonio de Dios, que él ha dado acerca de su Hijo. 10 El que cree en el Hijo de Dios acepta este testimonio. El que no cree a Dios lo hace pasar por mentiroso, por no haber creído el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. (NVI)   Y esto no es nuevo, desde el jardín del Edén comenzó, esto es la esencia del pecado, donde en lugar de aceptar el testimonio de Dios, Adán y Eva escogieron el testimonio de Satanás, y desde entonces el testimonio de los hombres, es el de más peso, y la gente vive confiando y viviendo por ese testimonio, haciendo a Dios mentiroso.   Pero, hoy aprenderemos que o creo el testimonio de los hombres, o creo el testimonio de Dios, o vivo mi vida y sostengo mis convicciones en el testimonio del hombre, o vivo mi vida y sostengo mis convicciones sobre el testimonio de Dios.   Y nuestra salvación tiene todo que ver con cómo respondemos a este testimonio. Porque lo único que tiene un peso eterno, es lo que Dios tiene que decir, su voluntad, porque al final es lo único que se sostendrá, porque solo él es Dios y creador. Por eso yo titulé este mensaje: NECESITAMOS CONOCER, CREER Y OBEDECER EL TESTIMONIO DE DIOS. Demos lectura a los versículos 6 – 14. Y Pablo llama como testigo a Abraham.   I. Aquellos que creen y obedecen el testimonio de Dios son los hijos de Abraham. Gál 3:6 Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. ¿Por qué es importante el testimonio de Abraham? Por dos causas, 1º Abraham es el antepasado más antiguo de los Judíos, y ellos se jactaban de tener la sangre de Abraham en sus venas, ya que fue el fundador de los Israelitas, y 2º Dios hizo un pacto con Abraham, diferente al pacto de Moisés, 640 años antes de que siquiera naciera Moisés y Dios le diera la ley.   Rápidamente demos un recorrido: Génesis, el libro de los orígenes, nos da la historia de la humanidad. Dios lo creó todo y lo crea bueno en gran manera, un mundo perfecto, un mundo libre de pecado, de dolor, de maldad, justo como Dios lo pensó, tenían el árbol de la vida a su disposición, y además el Señor dejó el árbol de la sabiduría del bien y del mal para dar una oportunidad al hombre de mostrar su amor, su honra, su obediencia a aquel que les amó y les bendijo.   Adán y Eva deciden darle la espalda a Dios, deciden creer la mentira de Satanás antes que la verdad de un Dios justo y bueno, pecan deliberadamente despreciando a Dios, mueren espiritualmente, el pecado entra en la raza humana, y a partir de ahí tenemos todo lo horrendo que puedas ver: desde enfermedades, hasta terremotos, hasta cualquier tipo de maldad, muerte, violencia, dolor, angustia, etc., aunque antes de que siquiera el hombre hubiera pecado Dios ya tenía su plan de salvación, sin embargo, este se desarrollaría a través de milenios.   Pasan poco más de 1600 años, en los que el ser humano se aleja más y más de Dios, y se corrompe al punto que Dios tiene que destruir el mundo antiguo a través de un diluvio, de toda esta generación solo un hombre llamado Noé halla gracia delante de Dios, a través de quien igual, por pura gracia salva la humanidad, Noé se salva en el arca con sus tres hijos y sus esposas: Sem, Cam y Jafet, a partir de los cuales se vuelve a repoblar la tierra.   La humanidad pecadora sigue en su loca carrera alejándose de Dios, ignorándolo y haciéndose dioses a su propia imaginación e imagen, mientras Dios sigue buscando a una humanidad perdida, en tinieblas, muerta en sus delitos y pecados, hasta que alrededor de 350 años después del diluvio nace un hombre llamado Abram, hijo de Taré, en Ur de los caldeos, un hombre pagano, pecador e idólatra como toda la humanidad, pero Dios se revela a este hombre, y a sus 75 años de edad, Abram escucha una voz que le dice así:   Gén 12:1-4 El SEÑOR le había dicho a Abram: «Deja tu patria y a tus parientes y a la familia de tu padre, y vete a la tierra que yo te mostraré. 2 Haré de ti una gran nación; te bendeciré y te haré famoso, y serás una bendición para otros. 3 Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te traten con desprecio. Todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti». 4 Entonces Abram partió como el SEÑOR le había ordenado, y Lot fue con él. Abram tenía setenta y cinco años cuando salió de Harán. (NTV)   En medio del paganismo de su familia y de su vida Abraham escucha el testimonio de Dios, le cree y obedece a su voz, a partir de ahí Dios comienza a revelarle su plan. En otra ocasión donde Abraham liberta a su sobrino Lot y venciendo a varios reyes, Abraham lleno de temor de saber si va a sobrevivir, el Señor le dice:   Gén 15:1-6 Tiempo después, el SEÑOR le habló a Abram en una visión y le dijo: —No temas, Abram, porque yo te protegeré, y tu recompensa será grande. 2 Abram le respondió: —Oh Soberano SEÑOR, ¿de qué sirven todas tus bendiciones si ni siquiera tengo un hijo? Ya que tú no me has dado hijos, Eliezer de Damasco, un siervo de los de mi casa, heredará toda mi riqueza. 3 Tú no me has dado descendientes propios, así que uno de mis siervos será mi heredero. 4 Después el SEÑOR le dijo: —No, tu siervo no será tu heredero, porque tendrás un hijo propio, quien será tu heredero. 5 Entonces el SEÑOR llevó a Abram afuera y le dijo: —Mira al cielo y, si puedes, cuenta las estrellas. ¡Ese es el número de descendientes que tendrás! 6 Y Abram creyó al SEÑOR, y el SEÑOR lo consideró justo debido a su fe. (NTV)   Entonces, lo primero que Pablo les muestra a estos judaizantes, es que Abraham no fue declarado justo, por la bondad y la perfección de Abraham, o porque haya cumplido leyes, rituales o reglamentos, de hecho estaremos viendo que la señal de la circuncisión Dios se la di a Abraham 17 años después de esta promesa.   Abraham implemente escuchó una voz, escuchó el testimonio de Dios y lo creyó. Imagínate, sin Biblia, sin todos los testigos que hoy nosotros tenemos a través de los tiempos, rodeado de total paganismo, idolatría, Abraham escucha a Dios, y confía y obedece a lo que escucha, y rechaza todo lo que seguramente se decía y se creía a su alrededor, comenzando por su propio padre, quien seguramente no le gustaba mucho la idea de que Abraham lo dejara.   Y no es que Dios no hubiera hablado durante todos esos años, Romanos 1, el Salmo 19 nos hablan de que la creación manifiesta las huellas digitales de un Dios maravilloso, perfecto, sabio, la misma creación manifiesta su amor, pero, el hombre detiene con su injusticia la verdad, el testimonio de Dios está ahí, pero la diferencia es que Abraham lo recibe, lo escucha y lo obedece.   De la misma manera no es que de repente Dios se acordó de ti y comenzó a hablarte, él siempre anduvo detrás de ti, si tú vienes por primera vez, tienes que saber que no es casualidad que estés aquí, que te hayan invitado, Dios ha estado toda tu vida buscándote, y él te está llamando hoy.   Algo que nosotros debemos entender acerca de la fe, es lo que no es, la fe no es buena vibra, optimismo, positivismo, una emoción interna que te hace sentir “I am the King of the world”, no es fe en la fe. La fe tampoco es un paso de fe al vacío, no, eso es irresponsabilidad. La fe, significa estar persuadido, es una convicción, es confianza, es creer y confiar en lo que ya previamente Dios dijo, en sus promesas, su Palabra.   Es decir: si yo soy entendido de la voluntad de Dios en su Palabra para mi vida, entonces pienso, tomo decisiones, y me muevo por lo que Dios ya me mostró y quiere para mí en su Palabra, esto es vivir por fe, lo contrario sería vivir por lo que este mundo, mis emociones, y mi experiencia personal dicen, ahí estoy ejerciendo fe en mí mismo, en el testimonio del hombre, ¿te fijas? Siempre estamos ejerciendo fe.   Por ejemplo Abraham, tenía todo lo que este mundo decía que necesitaba, su Padre era un hombre importante, Abraham lo único que tenía que hacer era seguir con el negocio de su Padre, con las tradiciones y religión de su Padre y probablemente su futuro, a los ojos de este mundo estaba asegurado.   Pero, Abraham escucha una voz, reconoce que es el Dios Todopoderoso, y sigue las instrucciones que Dios le da, al principio no lo hace a la perfección, pero, llega el momento en que su confianza en el testimonio de Dios es tal, que cuando Dios le pide que le ofrezca en sacrificio a su hijo único de quien se supone que vendrían todas las promesas que ya previamente le había dado, Abraham no lo duda.   Para este momento él simplemente pensaba, “Ya lo comprobé, Él es Dios, sus caminos, sus pensamientos, sus planes están por encima de los míos, es imposible que yo lo entienda, pero hay algo de lo que no me queda duda: “Él es bueno, Él es fiel, Él es Dios Todopoderoso, no se equivoca, y debe tener una buena razón para pedirme la vida del hijo de la promesa.   No se, tal vez lo vaya a resucitar, pero de algo estoy persuadido, a lo largo de mi vida he comprobado que Dios es confiable, y si me pide que haga algo, por más loco que le parezca a este mundo, es algo que se tiene que hacer, porque al final la Palabra de Dios es lo único que permanece y permanecerá. Y di si no es así, milenios después míranos hoy aquí a todos nosotros, escuchando el mismo testimonio de Dios.   ¿Te das cuenta? No es que Abraham tuvo una fuerte impresión en su corazón, una corazonada, o se emocionó, no Abraham conocía la voluntad de Dios y se movía de acuerdo a ella. Ahora, no vayas a salir con que Dios te habló, si nunca abres tu Biblia. Si tu biblia está cerrada, jamás podrás conocer la voluntad de Dios para tu vida, por eso tu más alta prioridad es conocer su Palabra y así conocerle y conocer su voluntad, y así moverte de acuerdo a ella. Por eso la fe viene por el oír y el oír por la Palabra de Dios. ¿Se acuerdan de Efesios 5?   Efe 5:17 No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan. (NTV)   Si nunca abres la Palabra de Dios, sigues lleno de ti mismo, y lo único que estás siguiendo es tu propio corazón perverso y engañoso, sigues dándole más credibilidad y confiabilidad a tu testimonio, al testimonio de Satanás que al de Dios.   Por el contrario, alguien que cree en el testimonio de Dios, es alguien que entendiendo la Palabra de Dios, entiende su voluntad, la cree, la recibe, y confía en ella, entonces comienza a obedecer, comienza a llamarle pecado a lo que Dios llama pecado y lo abandona, si confiaba en mentiras y en tranza para sentirse seguro o sentir que es la única manera de salir adelante, sin temor comienza a hablar verdad, comienza a practicar la honestidad sin temor a que se fuera a quedar en la ruina.   Si está adulterando, o fornicando como un medio para sentirse segura económicamente, abandona esa relación de adulterio y confía en Dios esperando que él sea su cabeza, su proveedor. Si practicaba sexo con su novio o novia porque cree que es la manera correcta de conocerse o de divertirse, para de hacerlo porque comienza a confiar en que es mejor esperar. Si vivía en unión libre por tener una puerta abierta por temor a que el matrimonio no funcione, comienza a confiar se casa y decide vivir en los principios de Dios para el matrimonio.   Igual en cuanto a la falta de compromiso con el Señor, deja de buscar sustento por sí mismo, prioriza y confía en que es Dios el que provee, igual en la crianza de sus hijos, el manejo de sus finanzas, matrimonio, tu trabajo, incluso su relación con Dios. Porque mis hermanos, todas estas cosas es lo que llamamos nuestra vida, y o vivimos de acuerdo al testimonio de Dios o lo vivimos de acuerdo al testimonio del hombre, de este mundo y de Satanás.   Y te aseguro mi hermano, que una vez que estés en sincronía con la Palabra de Dios, te va a ser muy fácil identificar a Dios hablándote en alguna circunstancia, o hasta en alguna voz audible, porque el Espíritu Santo a veces nos habla así, pero, sabrás con claridad si es el Espíritu Santo hablándote o es tu perverso corazón, o Satanás.   Este es otro peligro de no permanecer en la Palabra y según tú ser muy espiritual, y si eres de los que: “es que sentí, es que escuché una voz, es que clarito vi cómo el Señor me hablaba, ¿de veras mi hermano dónde? En el teveinovelas. Nada que ver, primero la Palabra, después podrás discernir.   Fe es creer, es confiar en el testimonio de Dios, es dejar de confiar en mi carne, en mis capacidades, es dejar de confiar en la filosofía mentirosa de este mundo, es dejar de creer y confiar en las mentiras de Satanás, y regresar una vez más a confiar en Dios, en su testimonio, en su bondad, en su Palabra, regresar a nuestro estado original.   Este es el pecado de la humanidad darle toda su confianza, con tanta facilidad a un sistema mundano roto, diseñado para destruirnos e ignorar a Dios, donde nuestra vida lo confirma, este mundo lo confirma, el mundo está podrido, y no es por falta de educación, cultura, o de valores, no es precisamente, por tener los valores equivocados, por idolatrar los nuestros e ignorar los de Dios.   Como decimos en México, ves la tempestad y no te hincas, tu familia destruida, tu matrimonio, tus hijos en sufrimiento, y aún así engañado por tu orgullo, sigues creyendo el testimonio de este mundo: “yo soy dios, y aún en el infierno no me doblo”. Pues buena suerte, ahí vivirás doblado por la eternidad.   Recuerda, la próxima vez que escuches: “no sí, yo si creo en diosito”. Pregúntale, ¿qué diosito? La Biblia dice así: Stg 2:19 Tú dices tener fe porque crees que hay un solo Dios. ¡Bien hecho! Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados.   Ellos también creen que hay un Dios, y lo pueden ver, pero lo único que tienen de él es juicio. Por eso no se trata de creer que hay un dios, eso es evidente, el punto no es creer en Dios, sino creerle a Dios, creer a su testimonio.   La fe no solo es un acto intelectual pasivo, que reconoce cierto hecho, sino que incluye confianza y obediencia a aquello que creíste, vivir de acuerdo a eso, tomar decisiones de acuerdo a ese testimonio, como lo dice Santiago más adelante, la fe sin obras está muerta. Obras sin fe siempre serán insuficientes, pero, fe sin obras es una fe muerta, que no salva a nadie.   Por eso, ¿crees a su testimonio, al testimonio de su Palabra, al testimonio de su hijo? Entonces obedece a la fe y arrepiéntete y comienza a caminar con él, pon atención a su voluntad y muérete en la ralla por seguirla, por cumplirla, y ¿cuál es su voluntad, su testimonio?   Jua 5:23-24 a fin de que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo, por cierto tampoco honra al Padre quien lo envió. 24 »Les digo la verdad, todos los que escuchan mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida. (NTV)   Ahora, entonces, ¿qué está queriendo decir Pablo al traer a Abraham como testigo? Que de la misma manera como Abraham fue justificado por la fe, por el oír con fe, y no por cumplir la ley, de la misma manera nosotros hemos recibido salvación, al Espíritu Santo, sus bendiciones y maravillas solo por el oír con fe. Y dice:   Gál 3:7 Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. Llegó el momento en el que los judíos por su orgullo perdieron de vista el verdadero plan de Dios de misericordia y amor por toda la humanidad, y se habían creado varios mitos, uno de ellos, era que con el puro hecho de que tuvieras en tu sangre los genes de Abraham, por automático eras salvo. ¿Se acuerdan de Jesús en Juan 8? El Señor les dice:   Jua 8:31-32 Jesús se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo: —Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; 32 y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.   Y mira lo que le responden:   Jua 8:33-34 —Nosotros somos descendientes de Abraham —le contestaron—, y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir que seremos liberados? 34 —Ciertamente les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado —respondió Jesús—. (NVI)   Mira nada más que tamaño de orgullo, qué peligroso y engañoso es el orgullo, cómo nos ciega por completo, ellos se olvidaron de 400 años de esclavitud en Egipto, 70 años en Babilonia, y los romanos que los tenían esclavizados en ese momento, así como que eran invisibles para ellos. Por eso el mismo Juan tuvo que desmentirlos en el momento, ¿se acuerdan en Mateo 3?   Mat 3:5-10 Gente de Jerusalén, de toda Judea y de todo el valle del Jordán salía para ver y escuchar a Juan. 6 Y, cuando confesaban sus pecados, él las bautizaba en el río Jordán. 7 Pero, cuando Juan vio que muchos fariseos y saduceos venían a mirarlo bautizar, los enfrentó. «¡Camada de víboras! —exclamó —. ¿Quién les advirtió que huyeran de la ira divina que se acerca? 8 Demuestren con su forma de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios. 9 No se digan simplemente el uno al otro: “Estamos a salvo porque somos descendientes de Abraham”. Eso no significa nada, porque les digo que Dios puede crear hijos de Abraham de estas piedras. 10 Ahora mismo el hacha del juicio de Dios está lista para cortar las raíces de los árboles. Así es, todo árbol que no produzca buenos frutos será cortado y arrojado al fuego. (NTV)   Ellos no iban con un corazón arrepentido, ellos simplemente iban a cumplir con un trámite, con un rito, porque ellos se sentían seguros con su descendencia Abrahámica. Esto nos enseña cómo lo único que salva es la fe, no la descendencia de un religioso famoso, o ser hijos de pastor, o de santa cachucha, o una membresía, nada de eso.   No hay nada en el hombre, que pueda salvar al hombre, es únicamente lo que Dios proveyó, a través de Jesucristo, es la fe individual en el testimonio del evangelio de Jesucristo, al cual todos estamos llamados a creer y a obedecer. Si tú sigues siendo el rey, si tú sigues siendo de los que dicen: “pues eso suena muy bonito, pero, yo creo esto otro”. O “no, no creo que sea para tanto”.   O “pues eso tal vez a ellos les funcionó, pero, a mí mi mamá o mi papá me enseñaron esto y esto otro, yo no voy a abandonar la religión de mis padres, ¿de veras crees que el testimonio de tus padres te va a salvar delante de Dios, que es más eficaz su testimonio que el sacrificio de Cristo en la cruz? El día que estés delante de Dios estarás solo, tus padres no te van a acompañar. Uno más: “no, ya viví mucho en esta vida como para creer esas patrañas” ¿de veras confías más en ti mismo que en lo que la única autoridad existente, la Palabra de Dios dice para tu eternidad? Buena suerte, nos vemos a la salida.   Si es así, todavía sigues ignorando el testimonio de Dios. No te dejes engañar por tu orgullo, porque él te hace sentir único, y que tú tienes la libertad de ser tú mismo y que nadie te imponga nada porque tú eres peculiar, único, pero te voy a decir que es una mentira, porque el testimonio que crees que es tan original como el de millones de personas que piensan como tú, estás en el mismo vagón que toda la humanidad perdida en sus pecados, en sus razonamientos, no eres tan original como crees.   Y dice Pablo, no se trata de pedigrí, de linaje, se trata de fe, nada más, de aquellos que como Abraham, responden ante el llamado de Dios, aquellos que pueden verse como son, como Dios los ve, que se reconocen pecadores, perdidos, en tinieblas, separados, destituidos de la presencia, y de la gloria de Dios, pero que al mismo tiempo reciben con humildad su perdón, su misericordia, su gracia.   Aquellos que con honestidad se ven a sí mismos en su realidad, huyendo de Dios, pero, que al voltear ven al Señor siguiéndoles, alcanzándoles, llamándoles, aquellos que dejan de confiar en sí mismos y comienzan a confiar en el testimonio de Dios. Y dice Pablo:   Gál 3:8 Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. Me llama la atención esta frase: “La Escritura, previendo”, ¿por qué se personifica a la Escritura? Porque es Dios mismo hablando, porque es el Espíritu Santo respirando su Palabra. Y me impresiona ver cómo a Dios no le toma nada por sorpresa, aún toda esta difícil situación que estamos viviendo, su plan de gracia y amor se sigue desenvolviendo, este plan, dice la Palabra, el Señor lo hizo aún antes de la fundación del mundo, el cual se sigue desarrollando en la historia. El profeta Daniel lo dijo así:   Dan 2:20-22 y dijo: «Alabado sea el nombre de Dios por siempre y para siempre, porque a él pertenecen toda la sabiduría y todo el poder. 21 Él controla el curso de los sucesos del mundo; él quita reyes y pone otros reyes. Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a los estudiosos. 22 Él revela cosas profundas y misteriosas y conoce lo que se oculta en la oscuridad, aunque él está rodeado de luz.   Y dentro de sus planes, siempre estuvo el Dios ofrecer perdón y salvación no solo a los judíos, sino a toda la humanidad, y no a través de la ley como estos falsos maestros enseñaban, sino a través de la fe. El plan de Dios nunca fue escoger a los israelitas y despreciar al resto del mundo, su plan fue escogerlos para que ellos fueran bendición a las naciones, pero ellos equivocaron la misión de Dios, ¿se acuerdan lo que vimos en Romanos?   Rom 9:4-5 que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; 5 de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.   Sí, parte del plan era revelarse a este mundo utilizando al pueblo judío, pero, su plan siempre fue salvación por fe, no por obras, no por cumplir la ley, y la promesa comenzó con Abraham, veámosla de nuevo: Cuando lo llamó por primera vez le dijo:   Gén 12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.   Cuando iba a destruir a Sodoma y a Gomorra, también se lo repitió: Gén 18:17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?   (Naciones se refiere a los gentiles, a los no judíos). Uno más, después de que Abraham estuvo dispuesto a ofrecer a Isaac el hijo de la promesa, el Señor se lo vuelve a repetir: Gén 22:17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. 18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra por cuanto obedeciste a mi voz.   Mira dónde tenía Abraham puesta su confianza, el Jesucristo mismo lo dijo: Jua 8:56 Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.   Pablo al dar testimonio de su fe delante del rey Agripa dice así: Hch 26:22-23 Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder: 23 Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles.   La salvación siempre fue por fe, en todas las edades, aún para los judíos, y dice: “dio de antemano la buena nueva a Abraham”, esta palabra es proeuangelízomai, dar, anunciar de antemano la buena nueva. Dios mismo le compartió el evangelio por adelantado a Abraham, el cual él creyó, y al creer, al confiar en el testimonio de Dios, fue declarado justo gracias a su fe, no a sus obras, ni a la ley, al igual que nosotros hoy. Y finalmente Pablo concluye su argumento con respecto a Abraham.   Gál 3:9 De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham. Abraham fue un practicante de la fe en Cristo, uno que a lo largo de su vida aprendió lo que dice Romanos 12: Rom 12:1-2 Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (NVI)   Es decir, al conocer Abraham las misericordias de Dios, al reconocer su testimonio, se entregó al Señor y pudo comprobar su fidelidad, a tal punto que estuvo dispuesto a entregar a su propio hijo, esto es vivir por fe, Abraham aprendió a confiar en Dios, comprobó su fidelidad y su bondad, especialmente en un mundo en tinieblas, sin Dios, y le fue contado por justicia.   Abraham no tenía alguien que orara por él, no tenía una congregación los domingos, no tenía ni siquiera una biblia completa, solo el testimonio desde Adán hasta sus días, pero, él creyó en el testimonio de Dios, y fue justificado, no a través de la ley. Así los que ponemos nuestra confianza en Cristo, junto con Abraham disfrutamos de su misma bendición de ser justificados por la fe, y no por las obras.   Ahora, ¿por qué no la ley? ¿Qué hay de malo con la ley? ¿Qué tiene de malo que yo quisiera, pues, “que me diera un chancecito Dios de tratar, quién sabe y le ande dando un susto? Sí claro, veamos cual es el problema:   II. El testimonio de Dios dice que la ley no acepta esfuerzos, solo perfección. Gál 3:10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Pablo da un argumento contundente para aquellos que quieren justificarse a través de la ley, de obras. La ley no trae salvación, produce maldición, la ley no ofrece un camino de salvación, por sí sola trae maldición, ¿por qué?. Esto está escrito en Dt 27:26 así dice ahí:   Deu 27:26 “Maldito sea quien no practique fielmente las palabras de esta ley.” Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!” (NVI) Mis hermanos, la ley no acepta un: voy a tratar, me voy a esforzar lo mejor posible, y ahí me disculpas si no me sale, pero al menos traté. Mucha gente tiene la idea de que Dios va a mirar sus intenciones, y va a decir: bueno, mira este al menos trató, pásenlo de panzazo, no es así, la ley exige perfección, y si no hay perfección, quedas maldito, confinado, culpable, todo el peso de la ley sobre ti.   Nadie podrá decir: es que fui un poco envidioso, pero, procuraba arrepentirme y amar a mi prójimo, no, mira lo que dice la Palabra al respecto de nuestros mejores esfuerzos, de nuestras más dedicadas buenas obras:   Isa 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.   Santiago lo dijo así: Stg 2:10-11 Pues el que obedece todas las leyes de Dios menos una es tan culpable como el que las desobedece todas, 11 porque el mismo Dios que dijo: «No cometas adulterio», también dijo: «No cometas asesinato». Así que, si ustedes matan a alguien pero no cometen adulterio, de todos modos han violado la ley. (NTV)   La ley es como un vidrio frágil, si con una piedrita le pegas a la esquina, lo quiebras todo en mil pedazos. Si tú pretendes justificarte delante de Dios esforzándote por cumplir lo que la ley demanda, con un punto que falles, ya estás bajo maldición, y no hay nada que puedas hacer para borrarlo. No se trata de cómo dicen: me porté mal ayer, hoy voy a hacer 10 buenas obras pues, para medio emparejarme y nivelar el asunto. Así no funciona, ya estás confinado, maldito.   Alguno que es un desobligado para con sus responsabilidades espirituales en su casa, se inscribe a un grupo de ayuda social para lavar sus culpas y pecados, y cree que Dios va a sopesar y va a decir: fue un desobligado en su hogar, pero, mira, ayudó a los pobres, así no funciona. O ayer me porté mal, me puse bien borracho, mejor hoy voy a la iglesia par contentar a Dios. Mi brother, Dios no es tu esposa que le traes flores o serenata para que se contente.   Y puedes pensar: no pues así, de perdida no llego con las manos vacías al cielo. Mi hermano, sin Cristo no solo tienes las manos vacías, las tienes sucias, es más, todo tu cuerpo está enfermo, sucio, lleno de maldad, tienes sobre tus hombros el peso de toda tu culpabilidad y condenación.   Si tú estás pretendiendo acercarte a Dios confiando en tus buenas obras, te tengo malas noticias, estás bajo maldición, bajo condenación. Con una mala obra, ya eres culpable, no importa si fue hace muchos años, que no creo, porque todo el tiempo estamos pecando, pero, suponiendo que fuese, según tú, algo muy malo, pero hace 20 años, y “ya me ha ido muy mal en la vida Chuy”, yo creo que ya pagué y hasta diosito me sale debiendo, fíjate que no, la Biblia dice que estás bajo maldición, lo debes todo, no has hecho nada, lo único que Dios aceptaría es el derramamiento de tu sangre por haber pecado.   Como lo he dicho antes, aún que el día de hoy dijeras: a partir de hoy, juro solemnemente que no me vuelvo a portar mal, ¿qué hay de todo el pasado? ¿Cómo lo limpias? ¿Podrías limpiar una mesa llena de suciedad con un trapo lleno de suciedad? No hay manera, dice en Proverbios:   Pro 30:12 Hay generación limpia en su propia opinión, Si bien no se ha limpiado de su inmundicia.   Y ya lo mencioné antes: ¿te has enojado con alguien al punto de decirle groserías, o al menos pensarlas? ¿Eres presa de la amargura y el odio? Según la ley eres un homicida aunque nunca hayas jalado el gatillo de un arma de fuego. ¿Amas a Dios con todo tu corazón, alma, mente y fuerzas, absolutamente nada está primero que él, ni tu trabajo, ni tu esposa, ni tus hijos, ni tus hobbies, ni tu dinero, ni tus vicios? Si no es así, eres culpable de idolatría, ya rompiste la ley y estás bajo maldición.   Y así podría irme por cada mandamiento, además de los más de 600 que están escritos en los primeros 5 libros de la Biblia. Si has envidiado el vestido, el cuerpo, la familia de tu amiga, ¿en qué te convierte eso? En envidioso. Si has visto a una mujer para codiciarla, sea en fotografía, internet o en la calle, ¿en qué te convierte? En adúltero. Si te has salido antes de tu trabajo antes del tiempo acordado, si te has quedado con suplies, si te has quedado con algo que no sea tuyo, ¿en qué te convierte? En ladrón.   Si has dicho aunque sea una mentira piadosa, o blanca, ¿en qué te convierte eso? En mentiroso, si según tú no le haces mal a nadie, pero, no hiciste el bien a una persona cuando podrías haberlo hecho, eso también te convierte en una persona malvada.   Ahora, si delante de la ley, ya viste que eres adúltero, ladrón, mentiroso, envidioso, idólatra, malvado, ¿cómo te declararía Dios si te tocara hoy ir delante de su presencia? ¿Culpable o inocente? Culpable, maldito. Por eso dice Pablo:   Gál 3:11 Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; Está muy claro, si somos honestos, sinceros delante del testimonio de Dios en su Palabra, es más que evidente, nadie, absolutamente nadie puede quedar absuelto por cumplir con la ley, por hacer buenas obras, no te va a alcanzar, jamás te alcanzaría. Es evidente que absolutamente nadie podrá decirle a Dios: “lo logré Dios, mira cómo pude auto mejorarme, mira cómo cumplí todos tus requerimientos, ¿dónde está mi corona, échale pa_ca? No es así.   Absolutamente todo ser humano nació en pecado, y todo ser humano es todo ser humano, y ninguno, es ninguno. Nada de que sin pecado concebida, solo hubo uno que fue concebido sin pecado y ese fue Jesucristo, el infinito Dios hombre, el autor y el consumador de nuestra fe, pero, fuera de él todos estamos bajo maldición, y si pretendemos salir sin culpa a través de obras religiosas, nos sale todavía peor, porque la misma Biblia declara aquí en Gálatas, en Hebreos 10:38 y en Habacuc 2:4 lo mismo:   Hab 2:4 He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.   Es decir, los orgullosos, aquellos enceguecidos por su orgullo, se creen buenos, o al menos suficientemente buenos como para obligar a Dios a que los perdone, cuando ellos mismos ya en su orgullo están torcidos, están maldecidos por su pecado. Solo el orgulloso puede hacer alarde de esto, pero, la Biblia dice: El justo por la fe vivirá. Y mira cómo lo dice Hebreos:   Heb 10:38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Es decir, se vive en fe, por fe y para fe, en el momento en el que comienzas a confiar en tus obras, en ese momento dejas de agradar a Dios. No hay mayor ofensa para Dios que dejar de confiar en su testimonio y comenzar a confiar en el testimonio del hombre, de Satanás.   Así Abraham fue justificado al creerle a Dios, al creer su testimonio, no al portarse bien, Abraham no fue un hombre perfecto, distó mucho de serlo, en dos ocasiones mandó a su esposa por delante para proteger su pellejo, en otras tomó ventaja de la bendición de Dios para su propio provecho, tú puedes verlo, la única virtud que Dios tomó en cuenta de Abraham fue su voto de confianza a Dios, su fe obediente.   Ahora, ¿qué es justificación? Imagínate que la deuda externa de Estados Unidos que asciende alrededor de 16 billones de dólares, 16 millones de millones de dólares, es tu deuda, tu le debes todo eso a Dios aunque espiritualmente es mucho más que eso, pero no tienes cómo pagarlo, aún cuando te dieran el mejor de los trabajos y trabajaras día y noche sin enfermarte, sin descansar, durante toda tu vida, no podrías pagarlo ni con tu vida.   Ahora, ¿dónde entra la justificación? Cristo fue a la cruz del calvario y pagó por esa deuda impagable para ti, cada penny que debías, Cristo se lo pagó a Dios, y alguien podría decir: bueno, pues ya estoy en ceros, ya la hice, de aquí en adelante me porto bien, y no me meto en problemas y trabajo para producir. Bueno, olvidé decirte que tenías toda esa deuda, pero, además estás paralítico, lo único que puedes hacer es medio mover los ojos, es decir, ya te perdonaron la deuda, pero, además no tienes cómo volver a hacer dinero, y además tienes una enfermedad mortal y contagiosa, es decir, tu pura presencia contamina el medio ambiente donde estás.   Bueno, la justificación no termina solo poniendo en ceros tu deuda, sino que cuando crees en Cristo, Dios deposita a tu cuenta 16 billones de dólares, 16 millones de millones de dólares a favor, además de sanar tu cuerpo paralizado y remover tu enfermedad mortal y contagiosa. Eso es la justificación, tu culpa es pagada, y además la perfección de Cristo es acreditada a tu cuenta, y tú eres restaurado, ¿cómo? A través de la sustitución, es decir, Cristo muriere en tu lugar, y además se presenta delante de Dios en tu lugar, con toda su perfección, bondad, y justicia, Tanto así que Dios ya no te ve a ti, ve a Cristo, por lo tanto eres libre de condenación. Dios te ve como si viera a su Hijo, perfecto, bueno, agradable, Dios te viste de Cristo y de su justicia.   ¿Qué te parece? Eso significan estas tres palabras: justificación, a través de la sustitución, Dios trata a Cristo como debió haberte tratado a ti, e imputación, Dios acredita a tu cuenta la justicia de Cristo y te trata a ti como trataría a su Hijo Jesucristo. ¿Y cómo sucede esto? ¿Por las obras de la ley? No, por fe, al creer el testimonio de Dios, al confiar en Dios, al reconocer tu maldad, tu maldición, al dejar de confiar en ti, en el testimonio de Satanás y su filosofía mundana y al comenzar a confiar en Cristo, quien murió en tu lugar, en mi lugar. Por eso es que la Palabra dice:   Rom 1:16-17 A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: de los judíos primeramente, pero también de los gentiles. 17 De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe. (NTV) Por eso dice Pablo:   Gál 3:12 y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. La NTV lo traduce así: Gál 3:12 El camino de la fe es muy diferente del camino de la ley, que dice: «Es mediante la obediencia a la ley que una persona tiene vida».   Es decir, la ley no está basada en la fe, está basada en un esfuerzo humano, y cada vez que comienzas a vivir tu cristianismo, lo cual incluye tu relación con Dios y con tus hermanos a través de puntos, de méritos, de promedio, estás cayendo en vivir por la ley, y vas a fallar, vas a quedar totalmente frustrado porque vas a fracasar, como lo vimos la semana pasada, no existe un punto medio, no puedes comenzar por fe y después pretenderte perfeccionar por obras.   Y en cuanto a tu salvación, al perdón de pecados, puedes decidir ir por el camino de las obras, pero entonces lo que estás diciendo es que estás confiando en que tú lograras la vida eterna por ti mismo, pero, ¿estás dispuesto a arriesgar tu eternidad por una corazonada, por una mentira de tu orgullo?   En pocas palabras lo que Pablo está diciendo es que la ley no trae, ni ofrece salvación, trae maldición, la ley no te ayuda a salvarte, al contrario, te encierra bajo pecado, te confina a la cárcel, porque te muestra que es imposible para ti poder cumplirla y el no cumplirla equivale a ser maldito. Bueno, se acabó el tiempo oremos por los malditos, ¿qué dijeron? No, para nada, mira nada más cómo concluye Pablo esta idea:   III. El Testimonio de Dios dice que Cristo se hizo maldición y no tenemos porqué vivir por la ley, sino por fe. Gál 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), Hermanos, ¡Cristo nos redimió! Esta palabra redimir se utilizaba cuando se compraba algún esclavo para ponerlo en libertad, o para pagar la deuda de una persona que al no poder pagarla tendría que venderse como esclavo. Y nosotros éramos justamente eso, esclavos de nuestro pecado, estábamos vendidos al pecado bajo el látigo de Satanás, nuestro dueño y señor, teníamos una deuda impagable con Dios, y cuando Cristo murió por nosotros sustituyéndonos en esa cruz, pagó por nuestra libertad, Cristo se convirtió literalmente en nuestro comprador y libertador oficial.   Pablo cita Dt 21:23 donde describe la maldición que nosotros merecíamos, la maldición pronunciada sobre aquellos que transgredimos la ley, misma que fue puesta sobre Cristo. Al hacerse maldito en la cruz, Cristo satisfizo, agotó la ira de Dios en nuestra contra cargándola en sus hombros, absorbiendo todo el peso y la culpa de nuestros pecados. En la cruz la misericordia y la justicia de Dios, se besaron.   Esto es muy importante, porque en la cruz mis hermanos, no solo vemos desplegado el amor de Dios y de Cristo, también vemos desplegada en todo su esplendor la justicia de Dios, toda la ira de Dios, nunca dejes de valorar lo que se tuvo que pagar para que hoy por fe puedas tener seguridad eterna. Imagínate qué tan poderoso es el pecado que el Hijo de Dios, el infinito Dios Hombre tuvo que entregar su vida para que tú y yo pudiéramos tener perdón de pecados y vida en abundancia. ¿Te das cuenta de lo serio que es despreciar a Cristo y su Evangelio, qué serio es sabiendo todo esto decidir vivir como incrédulo, como si Dios no existiera? Eso es pisotear la sangre de Cristo, y es muy grave. Y para que nos quede claro, veamos cómo lo dice la Palabra:   Tit 2:14 Él dio su vida para liberarnos de toda clase de pecado, para limpiarnos y para hacernos su propio pueblo, totalmente comprometidos a hacer buenas acciones. (NTV)   1 Pe 1:18-19 Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata 19 sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha. (NTV)   Rom 3:24 Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. (NTV)   1 Co 1:30b Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado. (NTV)   Efe 1:7 Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados. (NTV)   Col 1:13-14 Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, 14 quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados. (NTV)   Heb 9:12 Con su propia sangre —no con la sangre de cabras ni de becerros —entró en el Lugar Santísimo una sola vez y para siempre, y aseguró nuestra redención eterna. (NTV)   2 Co 5:21 Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo. (NTV)   Heb 9:28 así también Cristo murió en sacrificio una sola vez y para siempre, a fin de quitar los pecados de muchas personas. Cristo vendrá otra vez, no para ocuparse de nuestros pecados, sino para traer salvación a todos los que esperan con anhelo su venida. (NTV)   1 Pe 2:24 Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados. (NTV)   1 Pe 3:18 Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios. Sufrió la muerte física, pero volvió a la vida en el Espíritu. (NTV)   Y lo hizo por nosotros, no por una grupo de personas y a ver si les alcanza, por una institución, lo hizo personalmente por ti y por mí. Mi hermano, ¿quieres más? Esta enseñanza está por toda la Biblia, no hay para dónde moverse, no son tus obras, no es religiosidad, no es legalismo, es por fe, fe en el testimonio de Dios.   Para mí es suficiente, y podrás ser un ateo y ser fan de los ateos, pero, al final el testimonio de los ateos es el testimonio de hombres. Podrás tener una religión muy bonita de obras, pero, si es de tus obras, es una religión de hombres, y una vez más, es el testimonio de los hombres.   Pero, mi hermano, mi hermana, este es testimonio de Dios, y yo prefiero eternamente, el testimonio de Dios al de los hombres, prefiero el testimonio de esta Biblia que tu testimonio, solo Cristo dio su vida por mí en la cruz del calvario y se hizo maldito en mi lugar, ese es el testimonio que yo creo y con y por el cual moriré, pero viviré eternamente, estoy seguro.   Cristo vino, hace 2000 años, está en la historia la cual está partida en dos, AC y DC. Cristo resucitó, miles y miles de testigos durante estos 2000 años han dado testimonio con sus propias vidas, con su sangre, lo único que tenían que decir para salvar sus vidas decir: “es una patraña, Cristo no resucitó y todo es una mentira”, pero, ¿sabes? Familias enteras con sus bebés y todo, murieron en el circo Romano, por estas verdad, es más hoy en día, papás ven morir a sus hijos enterrados boca abajo, hijos ven a sus padres siendo decapitados, otros pierden tierras, posiciones sociales, y lo único que tienen que decir para que no suceda es: Cristo es una falacia, es una mentira, y no lo hacen, porque es verdad.   Pero, tenemos el testimonio más poderoso, el cual es esta preciosa Palabra, la cual dice de sí misma ser la Palabra de Dios, la cual con toda claridad, ya no una voz como a Abraham, sino 66 libros llenos de la misma Palabra respirada de Dios, ofreciéndonos salvación, diciéndonos, no es por obras, no es por cumplir ritos, o la ley, es por fe, así, sencillo. Y por eso cierra Pablo:   Gál 3:14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu. Es decir, la promesa de bendición que Dios hizo a Abraham era Cristo, y era a través de Cristo. Y Cristo se hizo maldición en nuestro lugar para que nosotros alcanzáramos esa promesa, la cual no está basada en pedigrí, en linaje, en la ley, en obras, en liturgias, está basada, únicamente en la fe, en esta confianza, en el testimonio de Dios, en esta fe obediente que cree y que le es contado por justicia.   Y me encanta porque esta redención incluye el Espíritu Santo en nosotros, no solo dándonos vida eterna, sino dándonos la naturaleza divina, regenerando nuestro ser, dándonos esperanza, sumergiéndonos en el poder de su Espíritu. Y si eres de los que dicen: no puede ser tan fácil, créeme, no fue nada fácil para Cristo el no estimar, el no aferrarse a ser igual a Dios y despojarse a sí mismo, y humillarse tomando forma de hombre, de siervo, y muriendo como un criminal en la cruz del calvario, no fue para nada fácil.   Para ti y para mí es por fe, es una salvación gratuita, pero, eso no significa que haya sido una salvación sin costo, costó mucho, la sangre preciosa del cordero de Dios, del Hijo de Dios. Por eso, el más grande pecado es despreciarlo, es menospreciarlo, es desecharlo, no lo hagas. Y si tú te dices creyente y vives como incrédulo, arrepiéntete, no puedes pisotear la sangre de aquel que murió por ti, y salir ileso.   Efectivamente, no es por obras, Abraham fue el primero a quien Dios le proclamó este Evangelio de salvación, y Abraham del calvario. por justicia. resmbraham fue el primero a quien Dios le procams. Y si tu la cruz del calvario. por justicia. resfue justificado por la fe, no por obras de la ley, no por ritos, fue por haber confiado en este testimonio de Dios. ¿Qué me dices tú? Este es el testimonio de Dios, ¿cómo responderás a él? Ahora lo conoces, pero ¿lo creerás y sobretodo, lo obedecerás? ¿O seguirás aferrado a un testimonio endeble, falaz, y mentiroso de hombres, de tu corazón perverso y engañoso, creado por Satanás? Recibe su testimonio, y cierro como comencé, este es su testimonio:   1 Jn 5:9-12 Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. 10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. 11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
  • May 17, 2015Gálatas 3:1-5 Algunas claves para nunca perdernos en el legalismo
    May 17, 2015
    Gálatas 3:1-5 Algunas claves para nunca perdernos en el legalismo
    Series: Gálatas

                ALGUNAS CLAVES PARA NUNCA PERDERNOS EN EL LEGALISMO

    Gálatas 3:1 – 5

    Rom 5:12 De Adán, la muerte; de Cristo, la vida Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron. (NVI) Rom 3:23 pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios. (NVI) Heb 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Col 1:15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, 1 Ti 1:17 Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén. Jua 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Jua 4:22-24 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Mar 7:6-9 Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. Luc 11:39-40, 42 Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. 40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro? 42 »¡Qué aflicción les espera, fariseos! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto la justicia y el amor de Dios. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. (NTV) Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   I. Cuida de no buscar escuchar lo que es cómodo a tu carne, y rechazar lo que le es incómodo. (V. 1) Gál 3:1 ¡Ay gálatas tontos! ¿Quién los ha hechizado? Pues el significado de la muerte de Jesucristo se les explicó con tanta claridad como si lo hubieran visto morir en la cruz. 1 Ti 1:4 ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. 1 Ti 4:7 No pierdas el tiempo discutiendo sobre ideas mundanas y cuentos de viejas. En lugar de eso, entrénate para la sumisión a Dios. (NTV) 2 Ti 4:3-4 Porque va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que solo les enseñen lo que ellos quieran oír. 4 Darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos. (DHH) Tit 1:14 Tienen que dejar de prestar atención a mitos judíos y a los mandatos de aquellos que se han apartado de la verdad. (NTV)   II. Nunca olvides que tu vida en Cristo comenzó por fe, y se seguirá viviendo en fe. (V. 2 – 3) Jua 1:12-13 Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. 13 Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios. Mat 3:8 Demuestren con su forma de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios. 9 No se digan simplemente el uno al otro: “Estamos a salvo porque somos descendientes de Abraham”. Eso no significa nada, porque les digo que Dios puede crear hijos de Abraham de estas piedras. 10 Ahora mismo el hacha del juicio de Dios está lista para cortar las raíces de los árboles. Así es, todo árbol que no produzca buenos frutos será cortado y arrojado al fuego. (NTV) 2 Co 5:19-21 Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación. 20 Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: «¡Vuelvan a Dios!». 21 Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo. (NTV) Jua 3:6-8 El ser humano sólo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo. 7 Así que no te sorprendas cuando digo: “Tienen que nacer de nuevo”. 8 El viento sopla hacia donde quiere. De la misma manera que oyes el viento pero no sabes de dónde viene ni adónde va, tampoco puedes explicar cómo las personas nacen del Espíritu. (NTV) 1 Jn 5:11 Y este es el testimonio que Dios ha dado: él nos dio vida eterna, y esa vida está en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Hch 10:44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Col 2:20 Ustedes han muerto con Cristo, y él los ha rescatado de los poderes espirituales de este mundo. Entonces, ¿por qué siguen cumpliendo las reglas del mundo, tales como: 21 «¡No toques esto! ¡No pruebes eso! ¡No te acerques a aquello!»? 22 Esas reglas son simples enseñanzas humanas acerca de cosas que se deterioran con el uso. 23 Podrán parecer sabias porque exigen una gran devoción, una religiosa abnegación de uno mismo y una severa disciplina corporal; pero a una persona no le ofrecen ninguna ayuda para vencer sus malos deseos. 2 Pe 1:3-4 Mediante su divino poder, Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para llevar una vida de rectitud. Todo esto lo recibimos al llegar a conocer a aquel que nos llamó por medio de su maravillosa gloria y excelencia. 4 Y, debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos. (NTV) 2 Pe 1:5-8 En vista de todo esto, esfuércense al máximo por responder a las promesas de Dios complementando su fe con una abundante provisión de excelencia moral; la excelencia moral, con conocimiento; 6 el conocimiento, con control propio; el control propio, con perseverancia; la perseverancia, con sumisión a Dios; 7 la sumisión a Dios, con afecto fraternal, y el afecto fraternal, con amor por todos. 8 Cuanto más crezcan de esta manera, más productivos y útiles serán en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. (NTV)   III. No debemos olvidar que el Señor ya nos bendecía y siempre nos ha bendecido por gracia, jamás porque nosotros nos lo ganemos. (V. 4 – 5) Gál 3:4 ¿Acaso han pasado por tantas experiencias en vano? ¡No puede ser que no les hayan servido para nada! (NTV) Stg 1:17-18 Todo lo que es bueno y perfecto desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento 18 Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión. (NTV) Efe 1:3-8 Toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo. 4 Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos. 5 Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo. 6 De manera que alabamos a Dios por la abundante gracia que derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado. 7 Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados. 8 Él desbordó su bondad sobre nosotros junto con toda la sabiduría y el entendimiento. (NTV) 2 Pe 1:5-11 Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; 6 al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; 7 a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 8 Porque estas cualidades, si abundan en ustedes, les harán crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, y evitarán que sean inútiles e improductivos. 9 En cambio, el que no las tiene es tan corto de vista que ya ni ve, y se olvida de que ha sido limpiado de sus antiguos pecados. 10 Por lo tanto, hermanos, esfuércense más todavía por asegurarse del llamado de Dios, que fue quien los eligió. Si hacen estas cosas, no caerán jamás, 11 y se les abrirán de par en par las puertas del reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. (NVI)
  • May 10, 2015Gálatas 2:11-21 La autosuficiencia y la Gracia
    May 10, 2015
    Gálatas 2:11-21 La autosuficiencia y la Gracia
    Series: Gálatas

    LA AUTOSUFICIENCIA Y LA GRACIA

    Gálatas 2:1-10

    INTRODUCCIÓN

      Seguimos con la carta a los Gálatas. La carta a los gálatas ha sido llamada la Carta Magna de la Libertad Espiritual, la Declaración de Independencia del Cristiano, el Decreto de Libertad Espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. El Grito de Guerra de la Reforma Protestante.   De hecho, la salvación por gracia y no por obras es la piedra angular de la reforma, de nuestra fe evangélica, es el plan de Dios de la salvación por gracia que obra mediante la fe, un plan contrario en todo sentido a la enseñanza de la salvación por obras.   Pablo no dirige esta carta a una iglesia en específico, sino a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy Turquía. No refiriéndose a la zona exclusiva donde el grupo étnico de los celtas habitaba, sino a toda la provincia romana llamada Galacia.   En Hechos 13 en su primer viaje misionero podemos ver que Pablo estableció iglesias como Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe. Estas son las iglesias a las cuales Pablo estaba dirigiendo su carta.   Es interesante la manera en la que Pablo comienza esta carta, en todas las otras cartas del NT, Pablo siempre da un saludo, les hace un elogio y eleva una oración, pero en esta carta vemos a un Pablo decidido, ofensivo, quien sin mayor rodeo comienza exhortando fuertemente, ¿por qué? debido a falsos maestros judaizantes quienes estaban pervirtiendo el Evangelio y unos Gálatas con fama de ser volubles, cambiantes e inestables.   De manera que Pablo tiene que tomar acción inmediata porque la fe de los gálatas estaba en peligro, el corazón mismo del Evangelio estaba siendo atacado: La salvación por fe, y no por obras. Estos falsos maestros estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, minando así la doctrina central de todo el NT la cual es “la justificación por la fe”.   Este es uno de los propósitos de esta carta, exhibir al legalismo, la religiosidad, y el tradicionalismo vacíos, y cómo medios incapaces de salvación, y cómo falsos sustitutos de la fe y la espiritualidad verdaderas. ¿Qué entendemos por algo espiritual?   Recordemos, los seres humanos somos tripartitas, formados de un cuerpo físico, un alma, donde residen nuestro intelecto, personalidad, emociones, sentimientos, y un espíritu con el cual podemos tener comunión con Dios, a través de nuestro espíritu podemos relacionarnos con Dios, disfrutando de su presencia, de sus bendiciones, entendiendo su voluntad, recibiendo su gracia, su amor, su misericordia, etc.   Pero, hay un problema, desde que Adán y Eva pecaron murieron espiritualmente, y nosotros quienes somos descendientes de Adán, nacemos en pecado, la Biblia dice en Romanos:   Rom 5:12 De Adán, la muerte; de Cristo, la vida Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron. (NVI) Rom 3:23 pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios. (NVI)   Todo ser humano cuando nace, nace muerto espiritualmente, el espíritu del ser humano está muerto y está atrapado en esta temporalidad, todo lo que existe para él es lo que ve, lo que huele, lo que toca, está ajeno a la vida de Dios, está incapacitado para poder ver, entender, o disfrutar de este Dios eterno, Dios, quien es Espíritu es invisible para él, dice la Palabra:   Heb 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Col 1:15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, 1 Ti 1:17 Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.   De manera que según la Biblia, alguien espiritual, es alguien en quien a través de la fe en Jesucristo, ha operado en su interior un milagro, ¿has oído el término vida nueva, nacer de nuevo, nacer del Espíritu? El Señor se lo dijo a dos personas que creían ser muy espirituales porque eran muy religiosas, a Nicodemo, un maestro de la ley le dijo:   Jua 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Se lo dijo también a una mujer que creía ser muy espiritual, pero, que solo sabía de religión, quien creía que con su religión adoraba a Dios, el Señor le dijo:   Jua 4:22-24 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.   Y esto es lo que con la ayuda de Dios Gálatas nos enseñará a discernir, si lo que llamamos espiritualidad en nuestras vidas, es verdadera vida espiritual, o es simple religiosidad, legalismo, los cuales son un sustituto muy sutil de verdadera espiritualidad, que gente no nacida de nuevo practica porque sencillamente no tiene vida espiritual.   Si los estamos utilizando como un escondite al no estar realmente unidos a la vid, y si lo que tenemos es solo una apariencia externa, una justificación para seguir yendo detrás de nuestros deseos pecaminosos, pero en nuestro interior estamos muy lejos de Dios, el Señor lo enseñó así cuando reprendió a los fariseos, expertos religiosos:   Mar 7:6-9 Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. Luc 11:39-40, 42 Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. 40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro? 42 »¡Qué aflicción les espera, fariseos! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto la justicia y el amor de Dios. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. (NTV)   Y aún cuando genuinamente hemos nacido de nuevo, si no nos cuidamos podríamos deslizarnos y cuando menos acordar, estar en un camino de religiosidad, en lugar de una relación sincera con Dios. Esto es algo muy de nuestra naturaleza pecaminosa, remplazar verdadera espiritualidad que viene de un corazón sincero, con legalismo, predicar gracia, pero vivir en la ley.   Y en lugar de acrecentar una relación viva y sincera con Dios, que surge de nuestro deseo sincero de amar y honrar a Dios, nos hacemos legalistas y religiosos y nos auto engañamos creyéndonos espirituales, y al practicar el cristianismo como una religión y no una relación, perdemos la verdadera libertad en Cristo, libertad de amarle, de obedecerle, hambre por conocerle en verdad.   Nos volvemos rígidos, fríos, amargados por perder de vista la gracia, y no solo con Dios, sino con nuestros hermanos, a quienes en lugar de ver con misericordia, comenzamos a verlos con recelo y con juicio. Y a la gente legalista le encanta juzgar y robar la libertad de otros cristianos.   ¿Quién es alguien legalista? Alguien enfocado en lo externo, quien para justificarse a sí mismo, en su exterior procura cumplir con ritos, liturgias, tradiciones, haciendo todo tipo de obras, guardando apariencias, pero, en su corazón sigue siendo el rey, sus chicharrones siguen tronando y el dios al que supuestamente conoce solo es un medio para alcanzar sus deseos egoístas. Alguien que vive cuidando su promedio para no ser expulsado y que además está muy enfocado en que nadie que no trabaje como él reciba ningún tipo de reconocimiento si no se lo ha ganado.   ¿Qué es la religión? El hombre intentando alcanzar a Dios, en sus fuerzas, con sus obras, con sus ritos, con sus liturgias creados de su propia imaginación, justificándose a sí mismo como bueno, perdonable, bendecible, para echárselo en cara a Dios, para pretender hacerlo deudor suyo, lo cual es imposible.   Mientras que el Evangelio de la gracia, las buenas noticias de parte de Dios, nos anuncian justo lo contrario, que no se puede llegar al cielo, o alcanzar perdón, o bendición, a través de religión, de ceremonias, de liturgias, de regulaciones, de mandas, de buenas obras, de capacidades, por herencia generacional cristiana, todo eso es inútil, simplemente no puedes llegar al cielo por ti mismo, el hombre es incapaz de salvarse a sí mismo.   Pero que alguien ya pagó por ti, hizo lo que tú tenías que hacer, pagó tus platos rotos, y gratuitamente te ofrece salvación, vida eterna, como un regalo, esto es gracia, darnos lo que no merecemos.   Esta carta está dividida en tres secciones, los capítulos 1 – 2 Pablo es muy personal con respecto a su experiencia con la gracia de Dios, con el Evangelio de Cristo, y cómo éste por pura gracia se revela a su vida y le rescata y le da un ministerio, capítulos muy biográficos. En los capítulos 3 – 4 tenemos la sección doctrinal, argumentos teológicos que Pablo nos dará de cómo la gracia es superior a las obras, y cómo es el único camino que Dios nos proveyó para la salvación.   Y la tercer sección, la cual es práctica, capítulos 5 – 6, nos enseñarán cómo la gracia por sí sola, es capaz de cambiar completamente un estilo de vida, sin necesidad de un control externo de legalismo, ley o religiosidad. Cómo cuando realmente entiendes la riqueza de la gracia de Dios es suficientemente poderosa como para cambiar la vida de una persona, su conducta, sus propósitos, sus prioridades. El texto clave de esta carta bien podría ser.   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   Ya aprendimos cómo el Evangelio es sencillo, simple, pero poderoso, eficaz, si le ponemos algo más en ese momento lo complicamos. Vimos también diferencias determinantes entre la gracia y el legalismo. En el capítulo anterior aprendimos cómo mientras que el legalista es movido por el orgullo y por el temor, el que ha tenido una experiencia real con la gracia de Dios, su principal inspirador, es el amor.   En la primer parte de este capítulo Pablo acaba de decir cómo él y la gente de Jerusalén estaban de acuerdo en este Evangelio de la gracia, pero ahora Pablo va a mencionar un enfrentamiento que tuvo con Pedro tiempo después del 1er concilio en Jerusalén. Imagínate, uno de los apóstoles y pilares de la iglesia de Jerusalén, quien se estaba deslizando al legalismo, y si Pedro, quien estuvo por tres años con el Señor, a través de quien Dios comenzó la iglesia en Jerusalén se deslizó, eso nos indica que nosotros debemos tener también cuidado. Y esto es algo que estaremos aprendiendo hoy, cómo cuidarnos de no caer en legalismo y cómo permanecer en la gracia, y cómo el camino al legalismo es perder de vista la gracia y confiar en la autosuficiencia, por eso yo titulé este mensaje: LA AUTOSUFICIENCIA Y LA GRACIA.   I. La gracia no es una experiencia de una sola ocasión, estamos llamados a perseverar en ella, o nos deslizaremos a la autosuficiencia. a) No estamos llamados a una falsa paz y humildad, si esta surge de tener que transigir con la verdad. Gál 2:11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Este enfrentamiento nos enseña cómo no hay tal cosa como un Pedro infalible, superior, cómo cada hombre tiene las mismas debilidades y por lo tanto la misma necesidad de estar constantemente monitoreando su fe, cuidando de permanecer en la Palabra de Dios. En 1 Co dice: 1 Co 10:12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.   La vida Cristiana mis hermanos, no es una experiencia de una sola vez, un rito, una oración, una membresía y continuar con mi “vida real, yo ya cumplí”. No mis hermanos, la Palabra de Dios nos llama a perseverar, a permanecer. La vida Cristiana es un continuo ascenso, no una religión estacionada que se vive en ritos. Pablo lo dijo así: Jua 15:4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.   Para el cristiano nunca debe llegar el momento en piense: ya lo logré, ya se todo lo que tenía que saber acerca del cristianismo, ya domino diferentes doctrinas, entiendo de teología, ya conozco todos los discipulados habidos y por haber, he estado sirviendo en diferentes áreas de la iglesia, he enseñado a otros, gente se ha convertido con mi predicación, mis hijos parecen ser buenos cristianos, mi esposa sabe que la amo y que es mi primer ministerio, bueno, ahora, sin más que hacer, a descansar, unas vacacioncitas de lo espiritual.   En ese momento mi hermano, ya perdiste, está muy cerca tu caída, no me importa quien seas, si le pasó al apóstol Pedro, quien caminó sobre el agua, quien milagros tras milagros el Señor obró a través de él, quien a su predicación se convirtieron miles, a quien Dios mismo a través de una visión Dios le mostró cómo él a través de Jesucristo ya había limpiado a todo no Judío a través de la fe, aún así Pedro se deslizó, creo que tú y yo necesitamos cuidarnos.   Pablo mismo se cuidaba, mis hermanos, la vida Cristiana es un constante ascenso, se vive a diario, se depende de la gracia a diario, se permanece en Cristo y en su Palabra en todo momento, porque Satanás anda como un león rugiente buscando a quién devorar, estamos en guerra y nuestro enemigo común, Satanás, nunca está en tregua, siempre está listo para atacar en nuestro momento de mayor debilidad, en nuestra más mínima distracción, y esta es por lo regular cuando nos sentimos autosuficientes, muy santos, muy buenos, experimentados en la fe.   Pablo le dijo a Timoteo: 2 Ti 2:1 Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.   Parecería una contradicción, ¿por qué? Porque la gracia precisamente es lo contrario a mi esfuerzo, a usar mis capacidades para ganarme algo, la gracia es un regalo inmerecido, que además ni con todo el trabajo del mundo podría comprar, pero, ¿saben porqué es necesario un esfuerzo? ¿Saben dónde está ese esfuerzo?   Nuestra naturaleza pecaminosa siempre tiende a la autosuficiencia, no le gusta depender del Señor, aborrece tener que vivir por fe, no le gusta recibir de parte de Dios el pan diario de cada día, exige tener de parte de Dios su plan de vida por adelantado, para revisarlo y autorizarlo, mientras que la gracia nos llama a constantemente estar reconociendo nuestra incapacidad y nuestra necesidad total de la fe, de Cristo, de su influencia sobre nosotros, y esta batalla requiere un esfuerzo, una decisión de morir a nosotros mismos, a nuestra autosuficiencia.   Y dice Pablo: “Le resistí cara a cara”. Esto es algo muy importante, en ocasiones creemos que necesitamos evadir el conflicto a como de lugar, y pensamos que eso es la paz, cuando como ya lo aprendimos, nos es necesario contender ardientemente por la fe que ya se nos dio. Ahora, veamos tres diferentes casos.   1º Cuando se trata de que a causa de la verdad estamos siendo difamados por los de afuera y nuestra reputación o imagen está siendo dañada, ahí que le den. El Señor dijo que es una bienaventuranza que hablen mal de nosotros y que nos difamen por hablar y pararnos frente a la verdad. A él lo aborrecieron a sus verdaderos discípulos los aborrecieron, de hecho, cuando el mundo nos aborrece a nosotros por causa de la verdad, es una señal que verdaderamente le amamos a él, porque no podemos amar a los dos. Si el problema es difamación porque estoy hablando y viviendo la verdad, venga.   2º Ahora, si es una situación de pecado dentro de la iglesia, necesitamos tratarlo con espíritu de mansedumbre, siempre considerándonos a nosotros mismos, porque con la vara que midamos seremos medidos, si tenemos una vara muy corta de misericordia, y una muy larga de juicio, así se nos medirá a nosotros también, y así como pensamos que el que nos ofendió merece todo el peso de la ley, alguien más va a estar pensando lo mismo de nosotros. Por eso estamos buscando siempre la conciliación, la restauración, el arrepentimiento, el perdón, nunca el juicio, la venganza, la acusación.   ¿Sabes quién es el acusador que día y noche nos está acusando delante de Dios? Satanás, y cuando tú te dedicas a acusar a tus hermanos en lugar de perdonarlos, te conviertes en un siervo de Satanás, no de Cristo, quien te llama a perdonar a tu hermano siempre, por eso cuida tus pensamientos, en especial con los que te han lastimado, no los acuses, bendícelos.   El Señor nos dice: si tu hermano peca contra ti perdónale, y si lo vuelve a hacer, vuélvelo a perdonar una y otra vez, hasta 70 veces siete, lo cual es una manera de decir que siempre estamos obligados y llamados a perdonar, no importando el número de veces que nos ofendan, porque de la misma manera, nosotros diariamente pecamos contra Dios y el diariamente nos perdona, sus misericordias son nuevas cada mañana.   Mi ofensa contra Dios fue tan inmensa que Cristo tuvo que ir a la cruz, así de inmensa fue mi falta, y así de inmenso fue el perdón, de manera que no importa la medida o la frecuencia de la ofensa de mi hermano contra mí, no se compara con la frecuencia de mis ofensas contra Dios, y él me perdona cada vez. Y nos dio instrucciones de cómo tratar el pecado, justo después de hablar de la oveja perdida, que nos habla del corazón de Dios, a diferencia del acusador Satanás, mira lo que hay siempre en el corazón de Dios:   Mat 18:14-20 Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños. 15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. 18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellosl me perdona. ra poder salir libres, no importa la medida de la ofensa de mi hermano, no se compara a mi ofensa contra Dios, yia   3º Si estamos hablando de que la fe que ya fue establecida y confirmada en la Palabra de Dios, por el Señor, su Espíritu, por miles de testigos fieles quienes a lo largo de la historia han dado su vida por esta verdad, está siendo atacada, ahí hay que levantarse y resistir firmes hasta la muerte. Veamos el caso, Pablo menciona el problema:   Gál 2:12 Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. 1º Los gentiles, es un término para referirse a todos aquellos que no son judíos. Un judío regular consideraba cualquier actividad con un gentil como algo que los contaminaba. 2º Esto aunado a una dieta kosher, la cual incluía solo ciertos alimentos preparados de cierta manera, absolutamente no mariscos, o camello, o víbora, o cerdo, o alguna carne sacrificada a ídolos.   De manera que el simple hecho de tener una iglesia mixta, era ya un desafío para los de trasfondo judío, quienes siempre tendrían a otros judíos encima de ellos. Pero, estos de Jacobo, los de la circuncisión, se supondría que eran cristianos, aunque como vimos eran falsos creyentes judaizantes. Pedro no tenía ninguno de estos prejuicios, tenía comunión con todos, comía de todo, tal vez visitaba a muchos hermanos, con unos comía, con otros cenaba o desayunaba, Pero de pronto llegan estos hombres, y Pedro cambia su actitud, y poco a poco comienza a desaparecer, y a comportarse extrañamente.   Tal vez estos hombres comienzan a ejercer presión: Pedro, ¿qué estás comiendo qué? ¿No sabes en qué trabajaba tal persona? Pedro, como te juntas con ese que era un borracho, o con esa que era una prostituta, o esto, o lo otro, Pedro tal vez debió haberles dicho: sí, pero son nuevas criaturas, Dios ya les perdonó. Tiempo atrás Dios ya le había hablado a Pedro al respecto.   En Hechos 10 podemos leer la historia de Cornelio y Pedro. Al principio obviamente la iglesia estaba conformada solo de judíos, y ellos no estaban seguros si ir o no ir a los gentiles, de manera que Dios tiene que darle una visión especial a Pedro. Primero Dios le da una visión a Cornelio, un no judío creyente en el Dios de Israel, el Señor le dice que mande traer a Pedro, sabiendo que Pedro no iba a ir así como así, también le da una visión a él, dice la Palabra:   Hch 10:9-16 Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. 10 Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; 11 y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; 12 en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. 13 Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. 14 Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. 15 Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. 16 Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo.   Había todo tipo de animales impuros para un judío, imagínate, víbora, camello, camaleones, gatos, perros. El Señor se lo deja claro, repitiéndolo tres veces, no sabemos si las dos anteriores Pedro volvió a decir: no Señor, pero si le dices Señor a Jesucristo, es porque lo vas a obedecer, si no, no le digas Señor. Y la tercera fue la vencida, y el Señor le da la instrucción:   Hch 10:19-20 Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. 20 Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado.   El Señor todavía lo pone más claro, veamos la actitud de Pedro y lo que el Señor tiene que hacer:   Hch 10:28-35 Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo; 29 por lo cual, al ser llamado, vine sin replicar. Así que pregunto: ¿Por qué causa me habéis hecho venir? 30 Entonces Cornelio dijo: Hace cuatro días que a esta hora yo estaba en ayunas; y a la hora novena, mientras oraba en mi casa, vi que se puso delante de mí un varón con vestido resplandeciente, 31 y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios. 32 Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro, el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará. 33 Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado. 34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, 35 sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.   Pedro les proclama el Evangelio, y cuando llega al punto de creer para ser perdonados, el Espíritu Santo desciende sobre ellos, veamos:   Hch 10:40-45 A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; 41 no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. 42 Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. 43 De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. 44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.   Entonces, Pedro tenía claro que no podía llamar inmundo lo que Dios ya había limpiado. Ahora, en cuanto a la comida, ¿recuerdan al Señor limpiando todos los alimentos? Dice así:   Mar 7:14-21 Y llamando a sí a toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entended: 15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre. 16 Si alguno tiene oídos para oír, oiga. 17 Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola. 18 El les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, 19 porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos. 20 Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. 21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,   ¿Te das cuenta qué tan sutil y engañoso es el legalismo y la religiosidad? La frase indica que Pedro se fue apartando poco a poco, y además estaba dejando de juntarse con los gentiles, tal vez decían: ¿Y Pedro? Tengo una consulta que hacerle. Pues no se, creo que se fue con la gente de Jerusalén, y tal vez llegaban, lo veían, -Pedro, Pedro, tenía algo, que decirte - , y él – Te atiendo al ratito, espérame tantito -.   Y Pablo nos revela qué fue lo que llevó a Pedro a deslizarse: Pedro tenía miedo de los de la circuncisión, la Palabra dice al respecto:   Pro 29:25 Temer a los hombres resulta una trampa, pero el que confía en el SEÑOR sale bien librado. (NVI)   Esto es lo que nos hará tarde o temprano el legalismo, hacernos temer al hombre e ignorar a Dios, en un instante a Pedro le fue más pesado el temor a estos hombres que el temor a Dios, conociendo su voluntad a perfección.   Qué importante es identificar cuando comenzamos a tener más temor de los hombres que de Dios, esa es nuestra tendencia, temer al hombre, temer las circunstancias, temer el futuro, pero ignorar a Dios, ignorar su voluntad, sus promesas su Palabra. Tal vez Pedro estaba pensando en su imagen, tal vez estaba pensando en Jacobo, quizá creyó que Jacobo también estaba a favor de esto, pero estaba pasando lo que dijo Pablo, si aún nosotros o un ángel del cielo les predicaba un Evangelio diferente, fuera anatema.   Esto vuelve a confirmarnos el hecho de que en cuanto a la doctrina y la fe, la autoridad no la tiene un grupo de personas, una estructura jerárquica, o un hombre que tiene infalibilidad y que al hablar no se equivoca, siempre es la Palabra de Dios.   b) Necesitamos protegernos en contra del legalismo ya que este es una enfermedad sutil y contagiosa, y nadie estamos exentos. Gál 2:13 Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Más adelante Pablo nos enseñará que poca levadura leuda toda la masa, no nos hace falta mucho para tomar un camino que nos lleve lejos de nuestro verdadero destino, es decir, si un avión sale desde Memphis hacia Hawái, y se desvía por solo un grado, cuando se supone que debe llegar, estará perdido en el océano pacífico, muy lejos de Hawái.   ¿Por qué la iglesia parece que ha perdido su camino? Por ejemplo, la iglesia presbiteriana, o metodista, o alguna de estas denominaciones extra tradicionalistas, surgieron como un hermoso y fresco avivamiento del Espíritu Santo, y terminaron como una denominación fría, sin vida, hermosos edificios, pero permitiendo ministros homosexuales, y demás, en Inglaterra por ejemplo, edificios que una vez fueron iglesias llenas de vida, ahora son tiendas, restaurantes, otras son museos y hasta antros. ¿Qué sucedió? Pensaron que ya lo tenían todo bajo control, comenzaron por un poco de legalismo por aquí, tradiciones por allá, cerraron la biblia y el resto es historia.   Por eso necesitamos cuidarnos de no permitir, no ceder ni un centímetro al legalismo, al tradicionalismo vacío, porque podemos terminar literalmente perdidos. Pedro no se mantuvo firme, cedió ante la presión, los demás al ver que Pedro el líder estaba haciendo esto, les fue más fácil seguir la corriente, de manera que hasta Bernabé, el compañero de Pablo se lo llevó la corriente de esta simulación.   Y me llama la atención que así es como Pablo lo llama, una simulación, una puesta en escena, una vil actuación, porque todos sabían que estaba mal, pero con su boca estaban enseñando algo y con sus actos estaban justamente dando el mensaje opuesto.   Esto también nos enseña que si estamos al frente, sea como Padres de familia, o si el Señor nos ha puesto a servir como discipuladores, es mucha la responsabilidad que tenemos. Porque en especial los nuevos creyentes, mientras aprenden a depender por sí mismos de la Palabra de Dios, la única referencia, el único parámetro para ellos eres tú, y es una gran responsabilidad dar un mensaje con tu boca y otro muy distinto con tu conducta, los dos necesitan estar de acuerdo.   Además nos recuerda una vez más que no se trata de un consenso, no se trata de tener 1000 likes en Facebook y entonces por que la mayoría diga que algo que está mal está bien, se convierte en algo bueno. Como diría el viejo y conocido refrán, no porque un millón de moscas digan que la popó es buena y sabrosa, lo es.   Mucho cuidado hermanos porque el día de hoy pululan falsas doctrinas en muchas iglesias, pero, el hecho de que una gran multitud las practique, no necesariamente es porque estén correctas. Dios no va a decir, bueno, pues ya se reunieron un millón de firmas, cambiemos la Escritura, estos canijos, ya me ganaron, ¿qué dice la Escritura? Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella.   La Palabra de Dios nunca cambia, y por eso nos es necesario siempre tenerla como nuestra más alta autoridad, nuestra referencia más segura, porque aunque todo a mi alrededor falle, aunque todo mundo apostatara su fe, la Palabra no cambia, es mi única ancla de seguridad en medio de un huracán de mentiras y falsas doctrinas, y justamente eso fue lo que hizo pablo. Y dice:   Gál 2:14 Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? Dice Pablo, cuando vi, cuando me di cuenta, cuando pude discernir, que importante es para el cristiano aprender a discernir, mis hermanos, no todo lo que brilla es oro. Satanás se presentará de muchas maneras para engañarnos, él es príncipe de mentira. Por eso la Palabra de Dios nos enseña que necesitamos probar los espíritus, es decir, ¿qué te está produciendo tal o cual situación, te está llevando a la unidad, a la compasión, al celo por la verdad? ¿O te está llevando al orgullo, a la duda, a la división, a la murmuración?   1 Jn 4:1 Vivamos en el Espíritu Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas.   Seguramente Pablo pudo notar que se estaba desarrollando división, orgullo, de pronto el ambiente se estaba poniendo medio extraño, algo estaba sucediendo, que el amor y la unidad no se estaban dando, hasta que Pablo se da cuenta: “será Pedro y estos serán muy de Jacobo, pero están agarrando monte”. Solo hay una verdad, solo hay un evangelio.   Y Pablo reprende a Pedro delante de todos, es muy importante que cuando hay un pecado público, de la misma manera se tiene que reprender, una iglesia que no reprende el pecado de la manera correcta, muy pronto se convierte en un desastre, y se pierde toda autoridad, se pierde el propósito de ser sal y luz en un mundo en tinieblas.   Es verdad que se tiene que tener paciencia con los nuevos creyentes, pero, esto no significa que esté bien lo que están haciendo, creo en lo personal que la gente necesita cierto tiempo para darle la oportunidad de entender su pecado, y su necesidad de un salvador, para unos es más corto que otros, pero, el pecado deliberado, no se debe solapar, y muy en especial por aquellos que están al frente, es desastroso el hecho de no tratar con el pecado de los que están al frente. Y si el pecado fue público, la reprensión necesita ser pública también, dice Pablo a Timoteo:   1 Ti 5:19-20 Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos. 20 A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.   Muchos pensarán, pero, ¿qué todo no debería ser, amor y paz en la iglesia? Definitivamente no, el conflicto no es necesariamente malo. Si la fuente del conflicto es la carnalidad, obviamente el fruto de este enfrentamiento va a ser desastroso, pero, si la fuente del conflicto es pararse firme delante de la verdad, este conflicto no solo es necesario, sino un acto de amor.   ¿Qué pensarías si un doctor encontrara principios de cáncer en uno de tus miembros, y fuera tratable, pero que dijera, hay no pobrecito, se va a asustar, se va a sentir mal? ¿Preferirías eso, o que mejor te dijera: tiene cáncer y puede vivir si operamos inmediatamente? Es así.   Nunca debemos olvidar que el verdadero compañerismo y la unidad de nosotros los cristianos se debe construir con base en la verdad, nunca en la falsedad. No importa si desde un punto de vista humano hay un aparente beneficio: “es que esta persona da muy buenos diezmos, es por el bien de las finanzas de la iglesia”, nada que ver. “Es que se va a enojar y se va a ir”, tampoco. “Es que nos llevamos rete suave, y hasta cantamos juntos: we are the champions y we are the world, y imagine de Jhon Lenon, y únete a los optimistas.   Nada que ver, El dar concesiones a la mentira y al pecado en la iglesia, es a debilitarla, a hacerla perder su propósito. Si pretendemos preservar la paz mediante la negociación de la verdad solo obtendremos una paz falsa que este mundo da, y no la paz del Señor que viene de verdaderamente estar reconciliados con Dios.   El vínculo de la paz no tiene que ver con una paz a cualquier precio sino con la paz basada en la Palabra de Dios y establecida por el Espíritu de Dios, por la unidad que el Espíritu Santo nos trae al enfocarnos a todos en Cristo y en su gracia.   La iglesia no se trata de hacer un club social de únete a los optimistas, como ya lo dije, uno de los propósitos principales de la iglesia es ser columna y baluarte de la verdad, estamos para definir la verdad, para modelar la verdad, para demandar la verdad, para declarar la verdad.   Aunque tu hermano te caiga gordo, aunque yo te caiga gordo por decirte la verdad, discúlpame, pero te voy a molestar con ella, ¿por qué, por que me siento más bueno que tú y mi hobby favorito es condenar a la gente? No, porque es por tu bien, no hay cosa más dañina, más destructiva, más terrible para ti que sigas teniendo una vida pecaminosa, que sigas practicando deliberadamente el pecado.   Por eso, yo muchas veces lo he predicado desde aquí, si estás viviendo en unión libre, estás fornicando y estás en pecado, arrepiéntete y deja de hacerlo, si tienes adicciones, sea de alcohol, o nicotina o cualquier otra droga, tienes un pecado de idolatría, arrepiéntete, no te va a ir bien, es por tu bien. Si eres un murmurador, un chismoso, arrepiéntete, tu pecado es contra el cuerpo de Cristo, y mira lo que dice la Palabra:   Pro 6:16-19 Hay seis cosas que el SEÑOR aborrece, y siete que le son detestables: 17 los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, 18 el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo, 19 el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos. (NVI)   Y si el decirte esto produce división y conflicto entre tú y yo, que así sea, y es mejor que tú te muevas hacia la verdad, porque es de ahí desde donde te estoy llamando al arrepentimiento, porque yo ya estuve donde tu estás y no pienso regresar, no es que yo sea mejor que tú y acá los buenos y allá los malos, no, ven a Cristo y entonces podremos tener comunión, paz, unidad.   Es algo serio, mis hermanos, que Dios nos permita como iglesia nunca transigir ante la mentira, ante el pecado, sea por una aparente conveniencia, o por temor al conflicto, mi hermano, prefiero que me odies y que no me tragues, a verte sumido en tu pecado, condenado, y yo junto contigo por no amarte lo suficiente como para demandarte la verdad.   Ahora, Pedro ni siquiera practicaba el judaísmo, pero se dejó arrastrar, y además estaba obligando a los no judíos, es decir, él mismo les estaba poniendo lazo, ¿te fijas como la esclavitud se propaga? Al convertirme en un legalista, yo me esclavizo, y por consiguiente busco esclavizar a los que me rodean. Pero es interesante que al legalista le encanta poner cargas pesadas a los que lo rodean, pero, por alguna extraña razón, ellos sienten que están exentos de siquiera de cargarlas con un dedo.   La siguiente sección es parte de la exhortación de Pablo hacia Pedro con respecto a su actitud hacia los no judíos, Pablo comenzará con la parte teológica del asunto.   II. Quien se entrega a la autosuficiencia, pierde de vista la gracia y comienza a creer que fue por sus justicias que el día de hoy es una persona diferente. Gál 2:15 Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles, La NTV lo traduce: Gál 2:15 »Tú y yo somos judíos de nacimiento, no somos “pecadores” como los gentiles. (NTV) En otras palabras, Pablo le está diciendo, sí Pedro es verdad, a través de nosotros los judíos Dios se reveló a la humanidad, dice en Romanos 9:   Rom 9:4-5 Ellos son el pueblo de Israel, elegidos para ser los hijos adoptivos de Dios. Él les reveló su gloria, hizo pactos con ellos y les entregó su ley. Les dio el privilegio de adorarlo y de recibir sus promesas maravillosas. 5 Abraham, Isaac y Jacob son los antepasados de los israelitas, y Cristo mismo era israelita en cuanto a su naturaleza humana. Y él es Dios, el que reina sobre todas las cosas, ¡y es digno de eterna alabanza! Amén. (NTV)   Pero a Pedro se le estaba olvidando que aún esto fue pura gracia de Dios, él dijo:   Deu 7:6-8 Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. 7 No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos; 8 sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto.   Esto es algo que nosotros debemos recordar, fuimos salvos por gracia, el Señor nos ha hecho nuevas criaturas, y el día de hoy debemos vivir nuestro cristianismo en esta misma gracia. Nuestra santificación, es decir, el ser transformados a la imagen de Cristo, es también una obra del Espíritu Santo en nosotros.   Pero, no debemos olvidar que fue una obra de gracia, si el día de hoy podemos llamarnos unos a otros santos, o justos, o justificados, o hijos de Dios, si el día de hoy podemos ver un cambio en nuestra conducta, fue solamente por el amor y la gracia de Dios, a quien le plació rescatarnos, ¿te imaginas? Estábamos en nuestra carrera blasfema en contra de Dios, y él en lugar de salirnos al encuentro y aniquilarnos, nos salió al encuentro y nos rescató.   No olvidemos eso, como a Pedro el legalista lo olvidó, es fácil estar del lado de los “buenos”, los “salvos”, y comenzar a criticar a “esos pecadores indeseables”, o “esos cristianos carnales, no comprometidos, indisciplinados cómo no entienden”, no olvides que tú y yo estuvimos también ahí, siempre fue Cristo, siempre fue su gracia, y siempre lo ha sido, no caigas en la mentira de pensar: “ahí la llevaba, y Dios solo vino a darme un empujoncito” cuidado, es una mentira. Mis hermanos, el entregarnos al legalismo, es volver a enfocarnos en nosotros mismos, y volver a hacernos el centro del universo, y hacernos autosuficientes, esto es orgullo. Y de esta manera Pablo le recuerda a Pedro:   Gál 2:16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.   Dice la NTV: Gál 2:16 Sin embargo, sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo y no por la obediencia a la ley. Y nosotros hemos creído en Cristo Jesús para poder ser declarados justos ante Dios por causa de nuestra fe en Cristo y no porque hayamos obedecido la ley. Pues nadie jamás será declarado justo ante Dios mediante la obediencia a la ley». (NTV) El término justificado, es un término jurídico el cual podríamos entender como “ser declarado inocente”, la justicia de Dios demanda que el más mínimo pecado sea castigado con la muerte, ¿por qué? Porque él es el creador del universo y el es eternamente perfecto y santo, la más mínima mancha de maldad le blasfema, le deshonra.   Pero, que interesante, una vez más Pablo pone el dedo en el renglón, Pedro, ¿ya se te olvidó? Si el día de hoy tienes libertad, no fue por las obras de la ley, fue por la gracia de Dios. Es imposible que tratando de cumplir la ley de Dios seamos declarados justos o inocentes. De hecho la ley hace justamente lo contrario, revela lo incapaces que somos, lo perdidos que estamos, esa no es la función de la ley.   La ley sí es hermosa, ¿por qué? Porque nos muestra el carácter perfecto de Dios, nos muestra su santidad, su justicia, su perfección, pero lo que no hace es darnos una manera para salvarnos. Los diez mandamientos solo muestran diez áreas de nuestras vidas podridas, de manera que al único lugar que nos lleva es a clamar; “estoy perdido, si tú no intervienes Señor, soy un pobre condenado a la destrucción.   Por eso dice Pablo: es la fe en Jesucristo, es haber creído en Jesucristo lo que nos trae salvación, ¿cómo? Es dejar de confiar en nuestra autosuficiencia, lo cual es un engaño de nuestra carnalidad, nuestra soberbia, es reconocer nuestra incapacidad, pero creer, confiar, descansar en que Cristo hizo por mí lo que yo nunca pude, ni puedo, ni podré hacer: cumplir la ley para poder vivir.   Necesito creer, confiar en que Cristo ya la cumplió por mí, y una vez descansando en la persona de Jesucristo confío que él me presentará delante del padre inocente, justo. Habiendo sida imputada, o puesta a mi cuenta la inocencia, la justicia de Cristo, al descansar en él. Eso es la fe en Cristo, y Pablo suelta otra idea:   Gál 2:17 Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. El ser declarados justos por la fe en Cristo implica que debemos reconocernos como pecadores, y eso es algo que el autosuficiente no acepta, su seguridad está en sí mismo, en sus obras, por lo tanto, él mismo tiene que ganarse la simpatía de Dios, la bendición de Dios. Por lo mismo para el autosuficiente es un insulto de parte de Dios, que Él quiera tener que ver con rebeldes, con gente deliberadamente pecadora, y que pretenda tratarlos igual que a él, ¿cómo crees? El autosuficiente quiere un trato especial, no va a aceptar que Dios lo trate como un rebelde, pecador igual que el resto de la perrada.   Por eso es que para los fariseos el hecho de que Jesús se relacionara con gente corrupta, ladrona, traicionera, malinchista, con prostitutas, con adúlteros, les sonaba impensable. ¿Cómo Dios se va a querer relacionar con ese tipo de personas? Si Dios se relaciona con ese tipo de personas, entonces no es un dios con el que yo quiera relacionarme, porque es un Dios que se relaciona con nacos de marca, y yo pues como te lo explico, soy finísima persona, doy mis diezmos, oro, pago mis impuestos, no hago tranzas, soy un ciudadano modelo, Dios me debe perdonar, ¿cómo me va a poner en el mismo vagón que los ladrones, los asesinos, las prostitutas, tiene que haber un vagón de más alto nivel, de menos pecadores, o de apenitas pecadores?   Una vez más, el problema es que el legalista, el moralista, el autosuficiente levanta su propia escala de valores donde su justicia, sus obras, su buena ondez, su rectitud, es la regla con la que mide a los demás, y obviamente en esas reglas siempre hay espacio para justificarse a sí mismo, para decir: “es que no soy tan mala persona”, malos los terroristas, las prostitutas, los políticos, los narcotraficantes, yo no soy como ellos.   Cuando desde el primer mandamiento de Dios ya lo rompiste con creces, Dios dice que lo debes amar con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, ¿así amas a Dios? Al único que amas de esta manera es a ti mismo, porque tú eres tu propio dios, de ahí en fuera, crees que eres buenísima onda, pero más bien pregúntale a los que te rodean, a ver si es verdad que tú si eres monedita de oro.   Es que yo no he matado a nadie, Jesús dijo, si te enojas contra alguien, si se te atraviesa en el auto y tan solo piensas en: “este tal por cual”, ya eres reo de muerte, eres un asesino, la diferencia es jalar el gatillo o empujar el cuchillo.   Si has visto a una mujer y la deseaste en tu corazón, ya eres un adúltero, y eres reo de muerte, no importa si nunca has estado con ninguna otra mujer que no sea tu esposa, o te has mantenido “virgen”.   Igual si has codiciado, envidiado el esposo, la esposa, la casa, el auto, la camisa, el vestido, los zapatos, el cuerpo, la vida de otra persona, estás rompiendo la ley de Dios y eres reo de muerte. Estás en el mismo vagón que todos, y si piensas que no lo hiciste, es porque solo te faltó la oportunidad.   Este es el problema para el autosuficiente, yo soy muy bueno, o no soy tan malo, ¿cómo el Dios verdadero se va a relacionar con gente tan naca, tan pecadora, eso indicaría que yo soy igual, y eso no lo voy a aceptar. Por eso necesitas entender y tener muy claro, la regla que Dios utilizará para juzgarte, para juzgar tus obras, tu supuesta bondad, es sí mismo, si tú no eres igual de perfecto que Cristo, tan perfecto como Dios, eres digno de muerte, y tú y todos los seres humanos delante de la santidad de Dios caemos en el mismo vagón, en el mismo bote, dice la Palabra:   Rom 3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Y dice Pablo, te voy a decir lo que realmente te hace pecador:   III. Si la ley me muestra mi pecado y revela mi naturaleza podrida, necesito refugiarme en la gracia, no en la autosuficiencia. Gál 2:18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. Es obvio que Cristo fue quien reconstruyó el puente entre Dios y nosotros, dice Romanos 6:   Rom 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.   Cristo es quien nos abrió un nuevo camino al Padre, Cristo es quien cumplió la ley, no la abolió, abolió el antiguo pacto e hizo uno nuevo. Como lo vimos la semana pasada, en Cristo tenemos libre entrada al Padre, confianza plena, libertad de temor al juicio. Pero hay algo que a mí me toca destruir, que es mi responsabilidad: mi confianza en la carne, mi autosuficiencia, en mi religiosidad orgullosa.   Cuando vine a Cristo y confié en él se supone que entendí quién realmente soy, no lo que mi soberbia, satanás y el mundo me decían engañosamente que era, sino lo que dice la Escritura que soy: un pecador condenado, empedernido, sin esperanza, merecedor de una sola cosa: todo el peso de la condenación, de la ira de Dios.   Si no he caído en cuenta de esto, probablemente no he entendido el Evangelio, es una religión lo que tienes, pero, no el Evangelio, porque el Evangelio surte efecto cuando entiendo mi condición y mi necesidad de un salvador y llega el arrepentimiento con respecto a esta verdad, un cambio de mente con respecto a quién soy realmente y lo que merezco, pero, lo que Dios me ofrece.   De manera que esa confianza quedó destruida el día que confié en Cristo, y lo que sucede es que en el transcurso de mi vida cristiana de pronto quito mis ojos de Cristo y dejando a Satanás, a este mundo y a mi carne engañarme comienzo a pensar: no, no pudo ser solo por fe, no puede ser que Dios me haya perdonado tan fácilmente, tengo que hacer algo por mi mismo, y comienzo a reedificar esa confianza en mis obras, en mis tradiciones, en mi legalismo.   Y lo que sucede es que hay muchos momentos en nuestras vidas, situaciones, circunstancias que hacen que brote de nuestro corazón nuestra naturaleza pecaminosa, y de pronto salen cosas tan asquerosas que dices: ¿cómo es posible que esto siga ahí? ¿Cómo es posible que Dios me ame así? Y en lugar de ir a la gracia de Dios a buscar arrepentimiento, comienzas a confiar en ti mismo y en tus obras una vez.   Y esta es una tendencia pecaminosa humana, nos cuesta mucho trabajo permanecer en la gracia, porque eso significa reconocer nuestra podrida e irremediable naturaleza pecaminosa y nuestra necesidad de una constante dependencia de Dios y descanso en su gracia, y nuestro ego nos engaña haciéndonos creer que después de cierto tiempo, ya ahora sí, “soy capaz Señor, ya me enseñaste cómo ser una buena persona, gracias por tu ayuda, con permiso”, error fatal.   Si bien estamos llamados al crecimiento, a la madurez, nosotros no podemos madurarnos a nosotros mismos, eso es algo que Dios hace a través de su Espíritu Santo, unos riegan, otros plantan, pero Dios es quien da el crecimiento, a nosotros nos toca permanecer en Cristo, procurar la paz, andar en el Espíritu, fijar nuestros ojos en Cristo.   Pero como lo he enseñado antes, tu naturaleza pecaminosa está podrida, es irredimible, es inmejorable, si cumples 80 años de cristiano, con estos mismos 80 años de cristiano, tu naturaleza pecaminosa sigue igual de pervertida, igual de torcida, igual de engañosa, y es capaz de engañarte con todo su poder, no es confiable.   Y cuando esto suceda, cuando salga la porquería de tu corazón, ¿qué debes hacer? Obviamente no correr al legalismo, a la autosuficiencia, debes correr hacia la gracia una vez más, recordar que es Dios quien te salvó y quien te mantiene salvo. No debes pretender reconstruir ese puente de auto confianza, está destruido y así debe permanecer. A la autoconfianza es a donde Satanás te quiere llevar, porque sabe que es ahí donde te va a tener en su plato, eso fue lo que Pablo quiso decir en 1 Cor.:   1 Co 10:12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.   Por eso es tan importante lo que un poco más adelante Pablo nos enseñará, si la nueva vida que Dios te dio comenzó por la fe, tienes que vivirla por fe, y va igualmente a terminar por la fe, no puedes comenzar por la fe y terminar con la carne, con eso ya lo echaste todo a perder. Comienzas a confiar en tu capacidad y a menospreciar el sacrificio de Cristo, su gracia interminable, por eso es que te haces transgresor. ¿Cuál es la única salida a la carne?   IV. La opción para la carne no es tratar de mejorarla con mi autosuficiencia, sino rendirme a la gracia y dejar que la ley la mate. Gál 2:19 Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. La NTV, lo traduce así: Gál 2:19 Pues, cuando intenté obedecer la ley, la ley misma me condenó. Así que morí a la ley —es decir, dejé de intentar cumplir todas sus exigencias —a fin de vivir para Dios. (NTV) La ley es una herramienta perfecta para mostrarte tu culpabilidad, tu incapacidad, pero, tu necesidad de un salvador, te hace valorar el sacrificio de Cristo por ti, el amor que Dios tuvo al entregar a su hijo unigénito para que creyendo en él tuvieras vida eterna, aún siendo un vil pecador.   Por ejemplo, había dos tipos de esclavos, uno era aquel que estaba esclavizado, era propiedad de su dueño, pero el esclavo podía ser libertado por alguien más, o por su mismo dueño quien lo dejaba libre, pero cuando el esclavo era bien tratado, y obtenía su libertad, él por su propia decisión tenía la opción de quedarse como su esclavo por amor, a este tipo de esclavos se les llamaba libertos. Y eso es lo que somos los cristianos, en un sentido somos libres del pecado, de la condenación, pero al mismo tiempo esclavos por amor de aquel que nos libertó, vivimos para él. Y por eso sigue Pablo:   Gál 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Al confiar en Cristo, esto es lo que sucedió, entendí mi condenación, entendí que cada vez que el viejo Chuy sale a relucir, lo único que va a obtener es condenación. La Palabra del Señor nos enseña que cuando creímos en Cristo, entonces morimos, por eso el bautismo, el agua representa la tierra donde soy enterrado y donde así mismo he resucitado no como un Chuy renovado, como un súper Chuy, no como un Chuy que ahora sí ya tiene suficiente fuerza de voluntad para no volverse a meter en problemas.   No, lo que soy en Cristo es una nueva criatura, una nueva creación, algo totalmente diferente, es Cristo en mí, ese viejo Chuy sigue ahí, pero está inoperante, está muerto, a menos que pierda el enfoque y centrado en mí mismo, yo le permita revivir, cuando dejo de ver a Cristo y comienzo a confiar en mi mismo. Por eso la Palabra dice:   Tit 3:5 él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, (NVI)   Es por eso que el verdadero creyente es transformado de dentro hacia fuera, es por eso que sus apetitos cambian, sus propósitos cambian, sus deseos, tiene hambre y sed de justicia, quiere obedecer a Dios, aborrece su pecado, porque es una nueva creación, es algo diferente, nueva naturaleza, no polvo, sino la naturaleza divina. Decía Pablo:   Rom 7:24-25a ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? 25 ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! (NTV)   ¿Qué sucedería si yo cometiera un delito que mereciera la inyección letal? Si por ejemplo asaltara un banco y matara al cajero y a un cliente, pero llegara la policía y me matara, ¿podrían juzgar mi cuerpo muerto, no verdad? Pero, que tal si de pronto por un acto milagroso resucitara, ¿qué pasaría con mi delito? Una vez más sería sujeto al juicio por mi delito.   Por eso es que ya no vivo yo, en el momento en el que no muero a mí mismo, y me entrego a mi naturaleza pecaminosa, estoy reviviendo esa carne que ya había sido juzgada por Cristo y toda esa maldad me contamina. Obviamente si soy verdaderamente salvo, nada me puede arrebatar de la mano del Señor, pero aún así mi naturaleza pecaminosa es tóxica, es traicionera, es dañina y debe mantenerse crucificada con Cristo, y esto solo sucede cuando permanezco en él y en su gracia.   Por eso dice Pablo, lo que ahora vivo en la carne, en este cuerpo, lo vivo en la fe, y por la fe. Jamás volviendo a confiar en mi mismo, eso es revivir esta carne y perder la batalla. Por eso es que me es tan necesario vivir una vida de completa adoración constante al Señor, enfocado en su Palabra, enfocado en su bondad, en su amor, en quién es él, yo ya no cuento.   En el momento en el que entro a mi página de internet preferida: “todo se trata de mí punto com”, y comienzo a exigir mis derechos, le estoy permitiendo a mi viejo yo revivir, y le estoy dando entrada a todo tipo de maldad y perversidad inimaginable. Por eso la Biblia nos llama a deshacernos del viejo hombre que está viciado.   Con Cristo estoy juntamente crucificado, es decir, estoy muerto, y comienzas: “es que no es justo, es que yo tengo derecho, es que yo”, perdón, ¿un muerto tiene derechos? Y dice Pablo vivo por la fe en Cristo Jesús, ¿Te das cuenta porqué sin fe es imposible agradar a Dios? ¿Te das cuenta que es fe, confianza en Cristo y en lo que él hizo por mí y no confiar en mí mismo? De eso se trata la fe.   La vida cristiana se trata de no vivir confiando en ti mismo, sino en el que te amó, y te amó tanto que se entregó a sí mismo por ti. Tomó tu lugar, en cuanto al castigo que tus pecados merecían, cumplió la ley a la perfección por ti, y lo hizo porque te ama. Vive enfocado en ese amor, vive como esclavo de ese amor, vive confiando en ese amor inigualable, deja de estar tan centrado en ti mismo y comienza a vivir para el que te amó, porque solo entonces podrás experimentar verdadera libertad.   Eso es suficiente para vivir una vida que a Dios le agrada, es suficiente para que vivas en verdadera libertad, gozo y esperanza, y dime, ¿qué no es esto precisamente lo que ultimadamente estás buscando? No lo vas a encontrar en ningún otro lado, todo lo que este mundo te da es temporal y solo alimenta tu carne podrida, la cual al final te va a dejar desnudo, te traicionará, y por eso termina Pablo:   Gál 2:21 No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. Mis hermanos, el legalismo y la gracia no conviven, el corazón de la religión, lo cual es la autosuficiencia, no convive con este evangelio de la gracia. Sencillamente es un insulto, ¿sabes lo que significa desechar? Es la palabra adsetéo, poner a un lado, separar, desestimar, neutralizar, rechazar, violar, invalidar.   Cada vez que comienzas a confiar en ti mismo y te entregas al legalismo, a la autosuficiencia, estás poniendo a un lado, separándote, desestimando, neutralizando, rechazando, violando, desechando, invalidando el sacrificio de Cristo, lo estás tirando a la basura, esto es lo más grave y lo más peligroso del legalismo, la religiosidad, la autosuficiencia.   Esta es la blasfemia contra el Espíritu Santo imperdonable, no tus pecados, los cuales sí son asquerosos, llevaron a Cristo a la cruz, y Cristo ya murió por ellos, el verdadero pecado que Dios condena es la autosuficiencia, la religiosidad, el legalismo, porque es un desprecio, un menosprecio directo al amor de Cristo, el cual te ofrece con brazos abiertos, con manos abiertas.   Dios te ofrece perdón, misericordia, gracia sobre gracia, y el hecho de pretender justificarte a través de la ley, es decirle a Dios como un niño mal criado, no quiero a tu hijo, solo dime lo que tengo que hacer y no te metas conmigo, ¿te das cuenta de lo perverso que es esto, la soberbia, la autosuficiencia?   Súper hombres, iluminados, gente que se superó y que logró hacerse a sí misma santa, o de una mujer sin pecado concebida, todo eso no tiene sentido cuando lo pones ante el sacrificio de Cristo, por demás habría muerto. Y el hecho de pensar de esa manera es decirle a Cristo: mira, por mí dejaste tu trono de okis, sácate de aquí con tu amor y tu misericordia, no lo necesito.   Cuando la realidad es que sí lo necesitas y desesperadamente, por eso el infierno estará lleno, no como el legalista piensa, de ladrones, prostitutas y demás, obviamente todo eso está mal, pero lo que muestra es un síntoma nada más, pero el verdadero pecado por el cual la gente estará en el infierno será este: haberse creído autosuficientes y haber menospreciado el ofrecimiento de amor, de perdón, de gracia de parte de Cristo.   Ese es el único pecado por el cual la gente realmente habrá llegado al infierno, porque realmente todas sus maldades fueron puestas en Cristo en esa cruz del calvario, pero para eso necesitabas haber confiado en él y haberte arrepentido y haberle entregado tu vida, y darle el pleno lugar que la gracia merece. ¿Has nacido de nuevo? ¿Ya reconociste tu maldad? ¿Ya entendiste tu necesidad de un salvador?   1 Pe 3:18 Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios. Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a la vida.
  • May 3, 2015Gálatas 2:1-10 ¿Cómo vives tu cristianismo, empujado por el legalismo o inspirado por el amor?
    May 3, 2015
    Gálatas 2:1-10 ¿Cómo vives tu cristianismo, empujado por el legalismo o inspirado por el amor?
    Series: Gálatas

    ¿CÓMO VIVES TU CRISTIANISMO, EMPUJADO POR EL LEGALISMO O INSPIRADO POR EL AMOR?

    Gálatas 2:1-10

    INTRODUCCIÓN

      Seguimos con la carta a los Gálatas. La carta a los gálatas ha sido llamada la Carta Magna de la libertad espiritual, la declaración de independencia del cristiano, el decreto de libertad espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. El grito de guerra de la reforma protestante.   De hecho, la salvación por gracia y no por obras es la piedra angular de la reforma, de nuestra fe evangélica, el plan de Dios de salvación por gracia que obra mediante la fe, un plan contrario en todo sentido a la enseñanza de la salvación por obras.   Pablo no dirige esta carta a una iglesia en específico, sino a una región, a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy Turquía. No refiriéndose a la zona exclusiva donde el grupo étnico de los celtas habitaba, sino a toda la provincia romana llamada Galacia.   En Hechos 13 en su primer viaje misionero podemos ver que Pablo estableció iglesias como Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe. Estas son las iglesias a las cuales Pablo estaba dirigiendo su carta.   Es interesante la manera en la que Pablo comienza esta carta, en todas las otras cartas del NT, Pablo siempre da un saludo, les hace un elogio y eleva una oración, pero en esta carta vemos a un Pablo decidido, ofensivo, quien sin mayor rodeo comienza exhortando fuertemente, ¿por qué? debido a falsos maestros judaizantes quienes estaban pervirtiendo el Evangelio y unos Gálatas con fama de ser volubles, cambiantes e inestables.   De manera que la fe de estos gálatas estaba en peligro, y Pablo tiene que tomar acción inmediata. Estos hombres estaban atacando directamente el corazón del Evangelio: La salvación por fe, y no por obras, estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo, en su obra redentora no era suficiente, sino que además necesitabas hacerte practicante de la ley, minando así la doctrina central del NT que es “la justificación por la fe”.   Este es uno de los propósitos de esta carta, exponer el legalismo, la religiosidad, y el tradicionalismo vacíos, y cómo estos son incapaces de salvarnos, y cómo si son capaces de engañarnos, haciéndonos creer que la religiosidad, legalismo y tradicionalismo vacío son verdadera fe y verdadera espiritualidad. ¿Qué es la verdadera espiritualidad?   Recordemos, los seres humanos somos tripartitas, formados de un cuerpo físico, un alma donde residen nuestro intelecto, personalidad, emociones, sentimientos, y un espíritu con el cual podemos tener comunión con Dios y entender, disfrutar, compartir de las cosas celestiales y eternas, el reino de Dios, el mundo invisible, dice Hebreos:   Heb 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.   El Dios Todopoderoso es llamado el invisible:   Col 1:15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, Heb 11:27 Por la fe salió de Egipto sin tenerle miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo al Invisible. 1 Ti 1:17 Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.   Y todo ser humano cuando nace, nace en pecado, muerto espiritualmente, esta parte de el ser humano no creyente, está muerto, el ser humano al nacer está atrapado en esta temporalidad, todo lo que existe para él es lo que ve, lo que huele, lo que toca, está ajeno a Dios, Dios es invisible para él está incapacitado para poder ver, entender, o disfrutar de este Dios eterno. Por eso es que la Palabra nos habla de un nuevo nacimiento, lo vimos la semana pasada, nos habla de nacer de nuevo por el Espíritu, por eso Jesucristo le dijo a la mujer samaritana:   Jua 4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.   Y se lo está diciendo a una mujer que creía que era espiritual porque creía que al conocer de religión, de ritos y de tradiciones conocía verdaderamente a Dios, o que era una persona espiritual, cuando por su manera pecaminosa de vivir, cinco maridos y con el que vivía ahora no era su marido, solo mostraba lo mismo que todo ser humano, que es pecadora, que va realmente en contra de la voluntad de Dios, a la cual está incapacitada para ver, y que está muerta espiritualmente.   Y esto es lo que el Señor en Gálatas nos quiere enseñar cómo el tradicionalismo vacío, el legalismo, la religiosidad no son sino un sustituto muy sutil de verdadera espiritualidad, que gente no nacida de nuevo practica porque sencillamente no tiene vida espiritual. De manera que se convierte en el perfecto escondite de aquellos que no están realmente unidos a la vid, y que solo tienen una apariencia externa, que solo buscan una justificación para seguir yendo detrás de sus deseos pecaminosos, pero en su interior están muy lejos de Dios, el Señor lo enseñó así cuando reprendió a los fariseos, expertos religiosos:   Mar 7:6-9 Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. Luc 11:39-40, 42 Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. 40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro? 42 »¡Qué aflicción les espera, fariseos! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto la justicia y el amor de Dios. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. (NTV)   Y aún cuando hemos nacido de nuevo, si no nos cuidamos nos podríamos deslizar y cuando menos acordar, estar en un camino de religiosidad, en lugar de una relación sincera con Dios. Esto es algo muy de nuestra naturaleza pecaminosa, remplazar verdadera espiritualidad que viene de un corazón sincero, con legalismo, ya que el legalismo es un perfecto disfraz para esconder, o justificar desobediencia, maldad, e idolatría del corazón.   En lugar de acrecentar una relación viva y sincera con Dios, que surge de nuestro corazón, y nuestro deseo sincero de amar y honrar a Dios, nos hacemos legalistas y religiosos y nos auto engañamos creyéndonos espirituales, y al practicar el cristianismo como una religión y no una relación, perdemos la verdadera libertad en Cristo, libertad de amarle, de obedecerle, hambre por conocerle en verdad.   Y la gente esclava de la religión, se vuelve gente rígida, fría, amargada porque o ha perdido de vista la gracia, o no sencillamente no la conoce. Y la libertad en Cristo que viene de experimentar esta gracia, le molesta, le ofende, y por lo mismo se convierte en gente dedicada a juzgar y a robar la libertad de otros cristianos, o el otro extremo, gente que simplemente vive una religiosidad externa, liviana y sin ningún peso espiritual, gente tibia, no comprometida, con una doble vida, siendo uno en la iglesia, y siendo otro en lo que ellos llamarían: “mi vida real”.   Ahora, ¿a qué llamamos religión? Yo puedo ver dos caras de ella, la primera: En mi exterior cumplo con ritos, liturgias, tradiciones, hago todo tipo de obras, guardo apariencias, pero, en mi corazón yo sigo siendo el rey, mis chicharrones siguen tronando y, tengo un dios al que supuestamente conozco, a quien trato como un perrito, al que le doy pellejos de mi vida solo para que me deje en paz, o le doy treats para que me de y haga lo que yo quiero, ¿su voluntad, qué quiere él? Quién sabe, pero, como yo soy el centro de mi religión eso no importa, lo que importa es lo que yo quiero.   Y la segunda es el sentido más básico de religión: el hombre intentando alcanzar a Dios, en sus fuerzas, con sus obras, con sus ritos, con sus liturgias creadas de su propia imaginación, para justificarse a sí mismo como bueno, perdonable, bendecible y hacer deudor a Dios, lo cual es imposible.   Mientras que el Evangelio de la gracia nos anuncia justo lo contrario, que no se puede llegar al cielo, o alcanzar perdón, o bendición, a través de religión, de ceremonias, de liturgias, de regulaciones, de mandas, de buenas obras, de capacidades, por herencia generacional cristiana, todo eso es inútil, simplemente no puedes llegar al cielo por ti mismo, el hombre es incapaz de salvarse a sí mismo.   Y las buenas noticias son que alguien ya pagó por ti, hizo lo que tú tenías que hacer, pagó tus platos rotos, y gratuitamente te ofrece salvación, vida eterna, como un regalo, y como todo regalo, solo se recibe o se rechaza, si pagas un solo centavo por él, ya no es un regalo.   Y el legalismo y la religiosidad lejos de llevarte al cielo, el único lugar al que te pueden llevar es a llenarte de un engañoso orgullo insoportable, haciéndote creer y sentir que eres mejor que los demás, y que tienes el derecho de condenar a todo mundo, que eres tan bueno que Dios te debe su bendición, o te invadirá con una terrible frustración y temor de saber que simplemente no das el ancho, alejándote de la libertad y esclavizándote al hombre y la religiosidad.   ¿Son las tradiciones malas? No si cuidas de dejarlas en su lugar, recordatorios, oportunidades de recordar la bondad de Dios y adorarle, pero, si de pronto las tradiciones son más importantes que la Palabra de Dios y que las personas, entonces se convierten en legalismo, lo cual sí es malo.   Por todas estas cosas es que Pablo escribe esta carta, contrarrestando a falsos maestros que estaban pervirtiendo el Evangelio de la gracia de Dios al pretender sumarle ley, obras, legalismo, y el problema es que en el momento en el que le pones algo más al Evangelio, deja de ser Evangelio.   Ahora, esta carta está dividida en tres secciones, los capítulos 1 – 2 Pablo es muy personal con respecto a su experiencia con la gracia de Dios, con el Evangelio de Cristo, y cómo éste por pura gracia se revela a su vida y le rescata y le da un ministerio, capítulos muy biográficos. En los capítulos 3 – 4 tenemos la sección doctrinal, argumentos teológicos que Pablo nos dará de cómo la gracia es superior a las obras, y cómo es el único camino que Dios nos proveyó para la salvación.   Y la tercer sección, la cual es práctica, capítulos 5 – 6, nos enseñarán cómo la gracia por sí sola, es capaz de cambiar completamente un estilo de vida, sin necesidad de un control externo de legalismo, ley o religiosidad. Cómo cuando realmente entiendes la riqueza de la gracia de Dios es suficientemente poderosa como para cambiar la vida de una persona, su conducta, sus propósitos, sus prioridades. El texto clave de esta carta bien podría ser.   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   Ya aprendimos cómo el Evangelio es sencillo, simple, pero poderoso, eficaz, si le ponemos algo más en ese momento lo complicamos. Vimos también diferencias determinantes entre la gracia y el legalismo.   Ya en estos capítulos Pablo nos dejó asentado cómo conoció y recibió este Evangelio de la gracia, cómo él está enfocado en agradar a Cristo y no a los hombres, cómo el Evangelio tiene un origen divino, cómo Dios es quien se revela al hombre, y no es el hombre buscando a Dios. Pablo establece cómo cuando él lo recibió, no estaba buscando a Dios, de hecho era un enemigo acérrimo de la cruz, un religioso extremo, disciplinado y además reconocido como tal, y cómo en la cúspide de su odio contra Cristo y su iglesia, él lo alcanzó por su gracia.   Pablo deja establecido a los Gálatas que tan no fue un Evangelio de hombres, como los falsos maestros judaizantes les querían hacer creer, que en lugar de ir corriendo con los líderes de Jerusalén, buscando su aprobación, su “cobertura”, su bendición o unción, respaldo, contrariamente a la lógica, se retira al desierto por 3 años, al completo anonimato, va a Jerusalén empujado por la persecución en Damasco, pero, solo por 15 días se reúne con Pedro y Jacobo. Y nos explica cómo este Evangelio fue lo que lo transformó por completo, no la perfecta religiosidad que tenía y practicaba.   El día de hoy estaremos revisando esta primer parte del capítulo 2, donde pude observar algo que es muy importante para nosotros como creyentes, mientras que el legalista es movido por el orgullo y por el temor, el que ha tenido una experiencia real con la gracia de Dios, su principal inspirador, es el amor, por eso yo titulé este mensaje: ¿CÓMO VIVES TU CRISTIANISMO, EMPUJADO POR EL LEGALISMO O INSPIRADO POR EL AMOR?   I. El legalista necesita ritos, regulaciones y estructuras para tener una falsa seguridad, el que conoce el amor de Cristo vive seguro y confiado y solo necesita la fe. Gál 2:1 Después, pasados catorce años, subí otra vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también conmigo a Tito. Pablo sigue desenmascarando a estos falsos maestros, quienes presumían de haber sido enviados y certificados por los mismos líderes de la iglesia de Jerusalén, pretendiendo hacer ver a Pablo como un falso emisario con un falso mensaje, “a ver, ¿este Pablo de dónde salió, quién lo envió? Ni siquiera en Jerusalén lo reconocen. De manera que Pablo menciona este viaje a Jerusalén.   Este no es un segundo viaje de Pablo a Jerusalén, él había ido al menos en otra ocasión mencionada en Hechos 11:29-30, en la cual junto con Bernabé llevan una ofrenda a Jerusalén:   Hch 11:30 lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.   Pero este segundo viaje, el cual sucede después de 14 años de su primer visita a Jerusalén, mencionada en el capítulo anterior, tiene otra agenda completamente distinta, Pablo tiene que ir a Jerusalén porque en ese momento en Antioquía estaba sucediendo lo mismo que en Galacia, veamos:   Hch 15:1-4 Algunos que habían llegado de Judea a Antioquía se pusieron a enseñar a los hermanos: «A menos que ustedes se circunciden, conforme a la tradición de Moisés, no pueden ser salvos2 Esto provocó un altercado y un serio debate de Pablo y Bernabé con ellos. Entonces se decidió que Pablo y Bernabé, y algunos otros creyentes, subieran a Jerusalén para tratar este asunto con los apóstoles y los ancianos. 3 Enviados por la iglesia, al pasar por Fenicia y Samaria contaron cómo se habían convertido los gentiles. Estas noticias llenaron de alegría a todos los creyentes. 4 Al llegar a Jerusalén, fueron muy bien recibidos tanto por la iglesia como por los apóstoles y los ancianos, a quienes informaron de todo lo que Dios había hecho por medio de ellos. (NVI)   Esta es la razón por la cual Pablo es enviado, pero, podemos aprender un par de cosas más en este versículo. 1º El hecho de que Pablo mencione esta tercer visita después de 14 años es muy significativo, ya que cualquier buen judío practicante debería al menos hacer tres visitas al año a Jerusalén a las tres fiestas más importantes, sin embargo, ¿qué pasa que Pablo deja de visitar Jerusalén por tantos años? Porque Pablo ya no estaba sujeto a la ley, el lo dijo en 1 Corintios.   1 Co 9:20-21 Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 21 a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.   Pablo ya no estaba sujeto a la ley, ¿por qué? Bueno, como creyentes nosotros no estamos sin ley, sino que respondemos a una ley superior, a la ley de Cristo, la ley del amor. Pero en cuanto a la ley Mosaica, los diez mandamientos y demás, Cristo es la culminación de la ley, él no vino a abrogarla, pero sí a darle perfecto cumplimiento por nosotros.   Por eso no hay mayor insulto a la gracia de Dios que pretender agregarle obras, eso equivale a decirle a Dios: El Sacrificio de tu Hijo Jesucristo no es suficiente, él necesita mi ayuda. Cuando lo único que Dios acepta es precisamente el sacrificio de su Hijo, la vida perfecta de su Hijo, porque es lo único suficiente y necesario, porque solo él pudo cumplir la ley a la perfección, hacer la voluntad de Dios a la perfección, y pagar con su muerte el castigo que nosotros merecíamos por no cumplir la ley, lo cual es lo que Dios y su ley demandan.   Y Pablo les dice: mírenme Gálatas, yo habiendo sido fariseo de fariseos, religioso de religiosos, legalista de legalistas, no necesito más de religiosidad, de ritos, de fiestas religiosas. Porque todo eso no era sino sombra, una vaga imagen de lo que vendría en Cristo. Aún cuando todo el sistema religioso de los Judíos fue dado por Dios, y no fue un invento de hombres, sino que lo que fue el invento de hombres fueron las tradiciones que reemplazaron el mandamiento de Dios.   Este sistema religioso tenía un propósito, era sombra de lo que había de venir, era una imagen, era un mapa en el cual Dios daba a conocer como por su gracia y misericordia se acercó a nosotros, y mostraba lo que se necesitaba para poder tener una vez más comunión con él. Mostraba cómo la paga del pecado es muerte, y solo a través de un cordero inocente, y a través de un mediador es como se podía cubrir el pecado, y además dejar demostrado cómo el hombre es incapaz de cumplir esta ley, porque nunca nadie lo pudo hacer.   Todo este sistema no era sino un anuncio que decía: eres incapaz de salvarte a ti mismo, tu pecado merece la muerte, y para que tu no mueras un inocente necesita morir en tu lugar, un cordero sin mancha, perfecto. Gritaba: Aquí viene Dios, aquí viene su salvación, sus pecados fueron algo terrible que merece la muerte, pero yo en mi misericordia y con mi gracia les ofrezco perdón de sus pecados a través de la muerte de un inocente. Y en aquellos tiempos los pecados solo eran cubiertos, por eso se hacían sacrificios de animales una y otra vez, pero en Cristo, son quitados, de una vez por todas. En Hebreos dice así:   Heb 8:1-6 El punto principal es el siguiente: tenemos un sumo sacerdote quien se sentó en el lugar de honor, a la derecha del trono del Dios majestuoso en el cielo. 2 Allí sirve como ministro en el tabernáculo del cielo, el verdadero lugar de adoración construido por el Señor y no por manos humanas. 3 Ya que es deber de todo sumo sacerdote presentar ofrendas y sacrificios, nuestro Sumo Sacerdote también tiene que presentar una ofrenda. 4 Si estuviera aquí en la tierra, ni siquiera sería sacerdote, porque ya hay sacerdotes que presentan las ofrendas que exige la ley. 5 Ellos sirven dentro de un sistema de adoración que es sólo una copia, una sombra del verdadero, que está en el cielo. Pues cuando Moisés estaba por construir el tabernáculo, Dios le advirtió lo siguiente: «Asegúrate de hacer todo según el modelo que te mostré aquí en la montaña». 6 Pero ahora a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, se le ha dado un ministerio que es muy superior al sacerdocio antiguo porque él es mediador a nuestro favor de un mejor pacto con Dios basado en promesas mejores. (NTV)   ¿Qué pasó con este pacto, con todo este sistema religioso? Dice Hebreos:   Heb 8:7-9 Si el primer pacto no hubiera tenido defectos, no habría sido necesario reemplazarlo con un segundo pacto. 8 Pero cuando Dios encontró defectos en el pueblo, dijo: «Llegará el día, dice el SEÑOR, en que haré un nuevo pacto con el pueblo de Israel y de Judá. 9 Este pacto no será como el que hice con sus antepasados cuando los tomé de la mano y los saqué de la tierra de Egipto. Ellos no permanecieron fieles a mi pacto, por eso les di la espalda, dice el SEÑOR. (NTV)   Ni los Israelitas, ni nadie, jamás pudieron permanecer en ese pacto, la ley solo dejó evidenciada una cosa: somos pecadores, totalmente incapaces de salvarnos a nosotros mismos. Y de hecho, es la función de la ley, lo vamos a ver más adelante, mostrarnos lo podridos que estamos, lo incapaces que somos para salvarnos a nosotros mismos.   Mostrándonos que lo más que podemos lograr, es pretender auto justificarnos con sistemas religiosos hechos de nuestro perverso corazón, los cuales nos dan este falso sentido de seguridad, y digo falso porque la realidad es que cuando enfrentamos la muerte, o la adversidad, encontramos que nuestros sistemas religiosos chafas, no son suficientes, no son eficaces.   Pero, este nuevo pacto está basado en promesas mejores, y ¿cuáles son estas promesas, una religión más santa y sacra? Para nada, no tendría sentido reemplazar un sistema religioso tan maravilloso dado por Dios a los judíos por una copia mal hecha, hecha por hombres. Mira el nuevo pacto que Dios nos dio:   Heb 8:10-13 Pero éste es el nuevo pacto que haré con el pueblo de Israel en ese día, dice el SEÑOR: Pondré mis leyes en su mente y las escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 11 Y no habrá necesidad de enseñar a sus vecinos ni habrá necesidad de enseñar a sus parientes, diciendo: “Deberías conocer al SEÑOR”. Pues todos ya me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande. 12 Y perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados». 13 Cuando Dios habla de un «nuevo» pacto, quiere decir que ha hecho obsoleto al primero, el cual ha caducado y pronto desaparecerá. (NTV)   ¿Te das cuenta? Cristo cumplió con la ley, nuestro sumo sacerdote, quien no entró a un templo físico, el templo judío solo era una imagen burda de lo que es el trono celestial, pero Cristo entró al verdadero trono celestial, y con su muerte y resurrección él cumplió la ley a la perfección y Pablo entendía esto, pero, estos Gálatas lo estaban olvidando, y estos falsos maestros no lo entendían.   ¿Cómo es posible que nosotros pretendamos añadir a esta preciosa promesa, suficiente y eficaz sistemas religiosos humanos, liturgias, sacerdotes, intercesores, obras, legalismo? Eso es oscurecer por completo la gracia de Dios, eso ofende a Cristo. Con su vida, muerte y resurrección, Cristo consumó nuestra redención y está sentado a la derecha del Padre, y nosotros con él, esa es la confianza de la fe, eso es inmejorable.   Y para dejar bien sentado esto, Pablo lleva a Tito, un no judío, si estos falsos maestros tuvieran la razón, Pablo jamás hubiera llevado a un griego incircunciso como su asistente y discípulo a Jerusalén y los de Jerusalén no hubieran recibido a Tito como lo hicieron. Pablo quería que les quedara muy claro a estos Gálatas que estos hombres eran unos farsantes, y dice Pablo:   Gál 2:2 Pero subí según una revelación, y para no correr o haber corrido en vano, expuse en privado a los que tenían cierta reputación el evangelio que predico entre los gentiles. Dice Pablo, subí según una revelación, es decir, Pablo no subió para que le corrigieran, o le enriquecieran la doctrina, Pablo no tenía ninguna duda con respecto al Evangelio que predicaba, es más probablemente, ni siquiera juzgaba necesaria una visita a Jerusalén para tratar el asunto, pero debido a los enemigos de la cruz y a los falsos maestros, el Señor mismo lo envía para que oficialmente quedara claro que toda la iglesia obedece a un Evangelio, no a un hombre o institución, sino a Cristo, el autor y consumador de la fe.   Y dice: para no correr, o haber corrido en vano, es decir, él quería asegurarse de que en la iglesia de Jerusalén no se hubieran salido ya de la línea de este Evangelio, un poco más adelante veremos cómo Pablo reprende a Pedro, ya que él también se estaba deslizando al legalismo hipócrita en cierto momento.   Un principio más a observar es que Pablo dice: expuse en privado, es decir, Pablo no estaba interesado en un pleito de mercado. Y este es un principio muy importante a aprender de la manera en la que debemos defender nuestra fe, por ejemplo dice Judas, quien sin miramientos defiende la verdad en contra de falsos maestros que atacaban a la iglesia por otro extremo, convertir la libertad en Cristo, la gracia de Dios en libertinaje, y les dice::   Jud 1:3-4 Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. 4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.     Necesitamos estar listos para enfrentar la mentira, para pararnos detrás de la verdad y no movernos de ahí, en especial en contra de los infiltrados dentro de la iglesia, pero por otro lado, si solo vamos a hablar de opiniones debemos ser cuidadosos, si a aquel le gusta verde y a ti azul, cosas no determinantes para la doctrina, cosas triviales, discusiones controversiales, pero no determinantes para la fe, opiniones de hombres y no de la Palabra de Dios, todo eso debe evitarse: “es que en mi iglesia anterior lo hacíamos así, pero, se debe hacer asá, es que la música, es que los discipulados, etc.”. dice en 2 Tim:   2 Ti 2:14-16 Recuérdales estas cosas a todos y ordénales en presencia de Dios que dejen de pelearse por palabras. Esos altercados son inútiles y pueden destruir a los que los oyen. 15 Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad. 16 Evita las conversaciones inútiles y necias, que sólo llevan a una conducta cada vez más mundana. (NTV)   Y necesitamos ser sabios, porque por ejemplo cuando hablamos de gente no creyente, la cual piensa y vive como no creyente, es otro caso diferente, la palabra dice así:   1 Pe 3:15-16 En cambio, adoren a Cristo como el Señor de su vida. Y, si alguien les pregunta acerca de la esperanza cristiana que tienen, estén siempre preparados para dar una explicación. 16 Pero háganlo con humildad y respeto. Mantengan siempre limpia la conciencia. Entonces, si la gente habla en contra de ustedes será avergonzada al ver la vida recta que llevan porque pertenecen a Cristo. (NTV)   Seguramente Pablo tenía en mente lo que le dijo a Timoteo: 2 Ti 2:23-26 No tengas nada que ver con discusiones necias y sin sentido, pues ya sabes que terminan en pleitos. 24 Y un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse. 25 Así, humildemente, debe corregir a los adversarios, con la esperanza de que Dios les conceda el arrepentimiento para conocer la verdad, 26 de modo que se despierten y escapen de la trampa en que el diablo los tiene cautivos, sumisos a su voluntad. (NVI)   Por todas estas cosas Pablo se dirigió primero a los dirigentes, no llegó a Jerusalén con pancartas u organizó una manifestación, sino con todo respeto, mansedumbre, y con mucha sabiduría para no tropezar a nadie, se dirige en privado primeramente a los ancianos y los apóstoles.   Otra cosa que observamos es como se dirige a ellos con cierto sarcasmo, y dice: los de cierta reputación. Bueno, este sarcasmo no era para ellos, sino para los falsos maestros quienes seguramente presumían de su “cobertura directa con los Apóstoles”, pretendiendo hacer ver a Pablo como un don nadie, sin autoridad.   De manera que este sarcasmo no pretendía irrespetar a sus hermanos en Cristo, sino a desenmascarar a estos falsos maestros, quienes por conveniencia estaban poniendo a Pedro y a Jacobo en un nicho, en un nivel superior de espiritualidad, para después ellos auto colocarse bajo esa línea de prestigiosa autoridad y decir que Pablo no estaba bajo “la cobertura” de Pedro y Santiago el hermano del Señor.   Esto es algo que les encanta hacer a los legalistas, quienes son expertos en exaltarse a sí mismos. Y Pablo dice: les expuse exactamente este evangelio, ¿y qué creen Gálatas?   Gál 2:3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, con todo y ser griego, fue obligado a circuncidarse; Pablo lleva a un griego incircunciso, y podría haberlo circuncidado, pero la presencia misma de Tito sirvió más bien como la prueba de que no se necesita absolutamente nada más que la fe en Cristo Jesús, sin necesidad de las obras. Ahí estaba Tito, sin necesidad de ningún rito, manifestando completa libertad, todo el fruto del Espíritu, firme convicción de salvación, y esperanza eterna.   Si como dicen esos falsos maestros los de Jerusalén estuvieran de acuerdo con ellos, lo primero que hubieran hecho con Tito es obligarlo a circuncidarse, pero, no sucedió así, veamos cómo nos explica esto Hechos 15:   Hch 15:5-12 Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés. 6 Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto. 7 Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen. 8 Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros; 9 y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones. 10 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? 11 Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos. 12 Entonces toda la multitud calló, y oyeron a Bernabé y a Pablo, que contaban cuán grandes señales y maravillas había hecho Dios por medio de ellos entre los gentiles.   Me encanta Pedro, les dice: nosotros podemos ser salvos como ellos, no dice: ellos pueden ser salvos como nosotros. Es muy interesante, porque en ocasiones es muy difícil para alguien religioso desatorarse de su religión, porque es en lo que confía, es lo que falsamente le hace sentir seguro. No así para el salvaje espiritual, que se sabe perdido, que no le es tan difícil identificar la gracia, porque sabe que no tiene otra salida, sino la pura misericordia de Dios.   Y Pedro les recuerda el caso de Cornelio, cómo él y los suyos, antes de cualquier rito, siquiera de hacerles una invitación formal a arrepentirse y creer, al simplemente oír el Evangelio con fe y creyéndolo, antes de que siquiera Pedro terminara, ellos ya habían sido llenos del Espíritu Santo, lo cual indicaba que el Señor les había salvado, sin ninguna obra, sin ninguna distinción, si eran judíos o gentiles, por la pura fe, eso lo puedes leer en Hechos 10.   Y al final Jacobo el medio hermano de nuestro Señor toma la palabra, y mencionando desde la Escritura que el hecho de que los gentiles vinieran al Señor era una profecía cumplida, concluye y dice:   Hch 15:19 »Y mi opinión entonces es que no debemos ponerles obstáculos a los gentiles que se convierten a Dios. (NTV)   Hacen una carta con ciertos requerimientos para hacer más fácil la comunión entre judíos y no judíos, y la circulan por todas las iglesias, misma que trae gozo y consuelo a todos los no judíos.   II. El legalismo produce hipocresía y lleva a la esclavitud, el amor de Cristo lleva a la verdadera libertad Gál 2:4 y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, La NVI lo traduce así: Gál 2:4 El problema era que algunos falsos hermanos se habían infiltrado entre nosotros para coartar la libertad que tenemos en Cristo Jesús a fin de esclavizarnos. (NVI)   Pablo los identifica como falsos hermanos, infiltrados, podrían ser espías que los mismos enemigos introdujeron para producir división dentro de la iglesia, aunque sabemos bien que el autor principal de la mentira, se llama Satanás, lo aprendimos en 2 Corintios:   2 Co 11:13 Estos individuos son falsos apóstoles. Son obreros engañosos que se disfrazan de apóstoles de Cristo. 14 ¡Pero no me sorprende para nada! Aun Satanás se disfraza de ángel de luz. 15 Así que no es de sorprenderse que los que lo sirven también se disfracen de siervos de la justicia. Al final, recibirán el castigo que sus acciones perversas merecen. (NTV)   El Señor también lo mencionó igual en la parábola del trigo y la cizaña, la cual siembra Satanás. Una característica de la cizaña es que es muy parecida al trigo, pero la diferencia es que su fruto es venenoso. De la misma manera la religiosidad y el legalismo, parecen muy espirituales, cuando en realidad lo que están haciendo es pervertir el Evangelio, obstaculizar el crecimiento de creyentes, y robar su libertad.   Esto nos enseña varias cosas, 1º Estos falsos obreros se dedican a espiar, a juzgar a aquellos que manifiestan libertad en Cristo. Y aquí surge la duda, ¿libertad para qué? Definitivamente mis hermanos, hay una cosa que sin titubear puedo decirte de qué no es libre un cristiano, de qué no tienes libertad: un cristiano no es libre para pecar, la gracia definitivamente no es una licencia para pecar. Y este es el otro extremo de la falsa doctrina.   Porque aquellos que se esconden bajo esta mentira llaman religiosos y legalistas a aquellos que desean obedecer con todo su corazón al Señor, y es muy importante hacer esta diferencia, los creyentes estamos llamados a conocer la verdad, a andar en la verdad, a protegernos tras la verdad, no puedes llamar a eso religiosidad, estamos llamados a honrar a nuestro Señor con nuestra confianza, con nuestra obediencia, a mostrarle nuestro amor, con nuestro anhelo de ser como él, pero, a diferencia del legalista, para el creyente todo esto es una respuesta a su amor, nosotros le amamos a él porque él nos amó primero.   El querer obedecer y honrar a Dios en respuesta a su mucho amor no es religiosidad o legalismo, el legalismo es pretender con obras externas, con tradiciones de hombres, con liturgias, con obras religiosas hacer deudor a Dios y hacerme a mí mismo mejor que los demás, mis obras ya no son una respuesta al amor de Dios, sino una oportunidad de echarle en cara a Dios lo bueno que soy y lo mucho que me debe bendecir, ¿se acuerdan de la parábola del fariseo y el publicano? Esta nos puede ayudar a entender esta delgada línea:   Luc 18:9-14 Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás: 10 «Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos. 11 El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración: “Te agradezco Dios, que no soy un pecador como todos los demás. Pues no engaño, no peco y no cometo adulterio. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos! 12 Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”. 13 »Pero el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba. En cambio, golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh, Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador”. 14 Les digo que fue este pecador —y no el fariseo —quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados». (NTV)   ¿Entonces de qué somos libres en Cristo? En primer lugar, en Cristo somos libres de tener que cumplir la ley como un medio de salvación, como lo estudiamos más arriba, nunca, nadie pudo cumplir la ley y justificarse a través de ella delante de Dios, solo vivían esclavizados a ella, sin ninguna esperanza, siempre rompiéndola, siempre aumentando más y más los ritos y las tradiciones para al menos tener un falso sentido de espiritualidad y seguridad. Por lo tanto en Cristo somos libres de ceremonias y regulaciones como un medio de salvación y un estilo de vida.   Los Israelitas tenían que cumplir más de 600 mandamientos, y en especial, para poder acercarse a Dios, para poder tener comunión con él, necesitaba haber sacrificios, lavamientos, sacerdotes, y aún para los mismos sacerdotes que oficiaban los sacrificios, había regulaciones, sacrificios, lavamientos, ritos, liturgias, en otras palabras, ningún hombre era libre de simplemente acercarse a Dios y tener comunión con él y tener su bendición, sin ritos, o sacrificios eso le podía costar la vida.   El lugar santísimo era donde estaba el arca del pacto, la cual representaba la presencia de Dios. Una persona común solo podía llegar hasta el atrio, no sin sacrificio. El sumo sacerdote solo podía entrar una vez al año hasta el lugar santísimo y podía andar en el lugar santo, pero andaba amarrado con un lazo, y con campanitas colgando en su vestidura, por si había hecho mal algo, o no se había purificado bien y caía muerto, y ya no se oían las campanitas, nadie se atrevería a entrar por él, sino que nada más lo jalaban.   Pero, Cristo nos hizo libres de todas esas cosas y hoy tenemos libre entrada al Padre, el Señor fue nuestro sumo sacerdote, el cordero de Dios, el sacrificio perfecto, y hoy somos libres de todo eso, Cristo ya lo cumplió:   Heb 10:18-23 Y cuando los pecados han sido perdonados, ya no hace falta ofrecer más sacrificios. 19 Así que, amados hermanos, podemos entrar con valentía en el Lugar Santísimo del cielo por causa de la sangre de Jesús. 20 Por su muerte, Jesús abrió un nuevo camino —un camino que da vida —a través de la cortina al Lugar Santísimo. 21 Ya que tenemos un gran Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios, 22 entremos directamente a la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en él. Pues nuestra conciencia culpable ha sido rociada con la sangre de Cristo a fin de purificarnos, y nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura. 23 Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa.   ¿Te das cuenta? Sin sacrificios, sin ritos, solo por fe, porque Cristo ya cumplió, en Cristo tenemos total libertad de ir al Señor. En el AT, no se podía llegar al Señor sin sacrificio, sin rituales, sin regulaciones, pero Cristo cumplió con todo eso, y el día de hoy no nos presentamos con manos vacías o sin sacrificio, porque tenemos el sacrificio de sacrificios, la ofrenda de ofrendas, Cristo Jesús el Cordero de Dios que quita, no que cubre, que quita, que desaparece el pecado del mundo.   Y si te das cuenta, el énfasis está en la sinceridad, en la confianza, en la esperanza, en dejar de depender de nuestras pobres justicias y confiar en lo que Cristo hizo, eso es la fe, eso es el Evangelio que trae verdadera libertad, libertad del temor al juicio, libertad para amar, libertad del pecado, libertad para obedecer a Dios, libertad de la culpa, plena confianza, plena esperanza, con plena sinceridad.   Y ¿qué es lo que viene a hacer el legalismo? A esclavizarnos una vez más, a hacernos dudar, “que ¿a poco Dios nos perdona así como así? No, yo necesito hacer algo”. No, solo necesitas venir a Cristo, y conocerle, entender su amor por ti, y confiar plenamente en él entregándole toda tu vida.   Y Pablo dice: la religiosidad, nos reduce, nos oprime, obstaculiza el camino, nos hace tropezar, nos corta la confianza, nos regresa la ansiedad, nos llena una vez más de culpa, ¿y que tal si no soy salvo, es que soy tan inseguro, tan indisciplinado, qué tal si definitivamente Dios no puede conmigo? Pregunta, ¿existirá algún pecado para el cual el sacrificio de Cristo no alcance? La respuesta es no, y por eso es que es un insulto a la gracia de Dios el pretender justificarte por ti mismo delante de él, es menospreciar el sacrificio perfecto de Cristo.   ¿Sabes de quién nos hacemos esclavos? De nosotros mismos, nos hacemos esclavos del mismo hombre, nos hacemos siervos de hombres, a quien ponemos como el centro de nuestras vidas usurpando el trono de Dios, comenzamos a preocuparnos más por lo externo que por lo interno, de alguna manera palabras de hombre comienzan a tener más peso que lo que Dios dice en su Palabra. Y terminamos temiendo al hombre e ignorando a Dios, glorificando al hombre y blasfemando a Dios.   Mis hermanos la religiosidad, las liturgias, las obras no nos acercan más a Dios, al contrario, nos alejan de él, en el legalismo, en la religiosidad, en ritos, en regulaciones externas, no hay libertad, todo lo contrario, nos esclavizan, nos alejan de la libertad que tenemos en Cristo, en Cristo tenemos libertad de la culpa, de la incertidumbre, del juicio, libertad para amar, para obedecer, para servir, para sacrificarnos por otros, para negarnos a nosotros mismos, y vivir para Cristo, libertad para poder humillarnos y dejar de pensar que nos están menospreciando o discriminando.   Libertad para no estar siempre inseguros porque no damos el ancho, porque no somos suficientemente guapos, o preparados, o capaces, o santos, libertad para decir, es cierto, no lo soy y aún así soy libre, porque en Cristo tengo eso y más, en Cristo soy amado, en Cristo estoy seguro, él nunca me rechazará, nunca me abandonará, nunca se dará por vencido conmigo, y él me transformará por su gracia. Vivir en la libertad del amor, decía Juan:   1 Jn 4:15-18 Todos los que confiesan que Jesús es el Hijo de Dios, Dios vive en ellos y ellos en Dios. 16 Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en su amor. Dios es amor, y todos los que viven en amor viven en Dios y Dios vive en ellos. 17 Y, al vivir en Dios, nuestro amor crece hasta hacerse perfecto. Por lo tanto, no tendremos temor en el día del juicio, sino que podremos estar ante Dios con confianza, porque vivimos como vivió Jesús en este mundo. 18 En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios. (NTV)   Así de sencillo, ¿dónde están las obras aquí? ¿Dónde están mis logros, mis capacidades, mi fuerza de voluntad? Es Dios quien lo hizo todo. Claro, ahora que estoy en él, en respuesta, y solo en respuesta, no para mantener mi promedio para que no me expulsen, o no para pretender ser el número uno y así por fin llamar la atención de Dios, no, sino solo por amor, en respuesta a su amor es que me consagro a Dios en cuerpo, mente, alma y espíritu, me dispongo a serle útil, a traerle honra, dejo de ser el centro del universo y él pasa a ser el centro de mi universo, pero, todo esto es una respuesta. Y ahí mi hermano, es donde hay libertad. ¿Puedes verlo? Y dice Pablo:   Gál 2:5 a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros. Mis hermanos, esta es la verdad del Evangelio, estamos comprometidos con esta verdad, esto es lo que nos distingue de cualquier religión, no podemos transigir, ni por un instante, el legalismo y el cristianismo no conviven, sencillamente son polos opuestos que jamás podrán convivir. Pregúntate, ¿cuál es el evangelio que yo he creído? ¿Cuál es el evangelio que me sostiene?   Hoy en día puedes ver en Youtube muchas falsas enseñanzas, las cuales pueden sonar muy espirituales, pero, una vez más, pregunta, ¿cuál es la esencia de su mensaje? ¿Es este precioso evangelio de la gracia, o es Jesucristo más algo? ¿Es este evangelio de la salvación por gracia por medio de la fe o es una supuesta fe que necesita mis obras, mis justicias, mis liturgias, etc.? Dice en Tito:   Tit 3:3-7 En otro tiempo nosotros también éramos necios y desobedientes. Fuimos engañados y nos convertimos en esclavos de toda clase de pasiones y placeres. Nuestra vida estaba llena de maldad y envidia, y nos odiábamos unos a otros. 4 Pero: «Cuando Dios nuestro Salvador dio a conocer su bondad y amor, 5 él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por su misericordia. Nos lavó, quitando nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo. 6 Él derramó su Espíritu sobre nosotros en abundancia por medio de Jesucristo nuestro Salvador. 7 Por su gracia él nos declaró justos y nos dio la seguridad de que vamos a heredar la vida eterna». (NTV)   ¿Te das cuenta? Él lo hizo todo, no hay ritos ni ley que cumplir aquí, es solo Dios, solo su misericordia y amor, cualquier otro evangelio es piratería, es la puerta a la condenación, a la culpa, al temor, es la pérdida de la libertad, del gozo, de la esperanza, de la verdadera felicidad. Por eso disponte a conocerlo, a experimentarlo, a creerlo, a vivir por él, solo aquí vas a encontrar verdadera libertad. Y sigue Pablo:   III. El legalismo lleva a la jerarquización, la exclusión y la discriminación, el verdadero amor lleva a la inclusión, y al servicio mutuo y desinteresado. Gál 2:6 Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron. Ahora, con el sarcasmo que está usando Pablo, tal vez podríamos pensar que está promoviendo una revolución, que nadie se sujete a nadie y que todo mundo ande por su lado, nada que ver. En primer lugar ya lo dijimos, este sarcasmo no es en contra de los líderes en Jerusalén, sino de los falsos maestros, ya vimos en textos anteriores que Pablo les amaba, les respetaba, se sujetaba a ellos, además de que sería una contradicción, ya que la autoridad y la sujeción son un mandato de Dios y una oportunidad para mostrar honra y amor entre unos y otros y entre Dios y nosotros, la Palabra dice:   Efe 5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios. Y también dice: Flp 2:3-4 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.   Como lo hemos aprendido la autoridad y sujeción son la base de toda relación interpersonal, familiar, social, sin autoridad y sujeción hay anarquía. Definitivamente Dios ha establecido líneas de autoridad donde él es la cabeza, y nosotros su cuerpo, en el cual a través de la sujeción y la honra mutua, nos ayudamos, nos servimos, nos cuidamos, nos expresamos amor.   Pero lo que sí no debe existir en la iglesia es la jerarquía, donde unos son mayores a otros, más importantes que otros, más santos que otros, más ungidos y poderosos que otros, más valiosos que otros. Donde Dios ama más y escucha más a unos que a otros, “que el pastor ore por mí, Dios lo debe escuchar más a él que a mí”. Mentira, soy igual de pecador que tú, a la misma vez, tú tienes disponible la misma gracia y poder de Dios que yo.   Mis hermanos la Biblia es muy clara: Dios no hace acepción de personas, es decir, delante de Dios todos, absolutamente todos tenemos el mismo valor, todos le costamos la misma sangre de Cristo. ¿Te das cuenta a dónde nos lleva el hecho de vivir religión de obras, que se rige por capacidades humanas? A poner a unos encima de otros, a menospreciarnos, a estorbarnos, o a adularnos, a darnos honra y gloria unos a otros.   Por eso es que el religioso rechaza el Evangelio, porque el hombre y su capacidad quedan fuera, ahí no existen los ungidos de Dios que tienen el monopolio de la unción y son tan especiales que los necesitas como mediadores para poder recibir tal unción. Simplemente no es bíblico, no existe tal cosa como una mujer que nació sin pecado y está aún sobre Dios mismo como su madre. No existe tal cosa como vicario de Cristo, o una serie de gente ultra espiritual que está encima de la demás prole, que hasta guaruras utiliza para que no los toques si no te lo has ganado.   La iglesia mis hermanos, según la Palabra de Dios, no es una estructura de jerarquías o escalafones, donde el de arriba pisotea al de abajo, no es una institución humana, no es un templo sacro, la iglesia según la Palabra de Dios, somos nosotros, eklesia, el conjunto de creyentes, quienes delante de Dios tenemos el mismo valor. Dios no hace acepción de personas, ¿puedes decirlo conmigo? El que hace acepción de personas es el hombre, pero la Palabra de Dios dice:   Hch 4:11-12 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.   1 Ti 2:3-6 Esto es bueno y le agrada a Dios nuestro Salvador, 4 quien quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad. 5 Pues hay sólo un Dios y sólo un Mediador que puede reconciliar a la humanidad con Dios, y es el hombre Cristo Jesús. 6 Él dio su vida para comprarles la libertad a todos. Éste es el mensaje que Dios le dio al mundo justo en el momento preciso.   Hay uno, solo un intercesor eficaz, un salvador, uno solo el cual es único y exclusivamente digno de recibir honra, confianza, alabanza, ese es Cristo. Nuestra tendencia pecaminosa es a girar nuestros ojos a los hombres, pero te digo mi hermano, ninguno de esos que se ufanan de ser el brazo derecho del Todopoderoso hizo nada por ti.   Solo hay uno que murió por tus pecados derramando su sangre, que de tal manera te amó que se despojó a sí mismo y se humilló para darte salvación, ese es Cristo ante el cual tarde o temprano, les guste o no, toda rodilla se doblará y confesará que Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre.   Piénsalo un poco, ¿de veras crees que un hombre mortal puede hacer algo por ti? Solo hay un Dios y un solo Señor Jesucristo, solo hay uno que resucitó con poder, poner nuestros ojos en alguien más o en algo más es idolatría. Y el legalismo tarde o temprano te va a llevar a idolatrar al hombre, a idolatrarte a ti mismo.   Por eso el sarcasmo de Pablo, el cual era para estos falsos maestros, quienes seguramente les encantaba ufanarse exaltando a los apóstoles y exaltándose a sí mismos. De manera que Pablo les dice: esos a quienes estos pretenden sobre exaltar, están de acuerdo conmigo, estamos en la misma página, si hablaran con Pedro, Jacobo o alguno de los ancianos de la iglesia en Jerusalén, les dirían este mismo mensaje.   Así que cuidado con aquellos que pretenden sobre exaltarte, quizá ellos quieran más bien exaltarse a sí mismos y te quieran utilizar. Mis hermanos el camino sigue siendo el mismo:   Mat 20:25-28 Pero Jesús los reunió a todos y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. 26 Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, 27 y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo. 28 Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos».   Y dice Pablo, nada nuevo me comunicaron, es decir, cuando la iglesia, el cuerpo de Cristo tiene sus ojos bien dirigidos a la autoridad de la Palabra de Dios, a la adoración de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, siempre va a haber unanimidad y unidad. Lo que nos une como cristianos es este evangelio. Y sigue Pablo: Gál 2:7 Antes por el contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión La NTV lo traduce: Gál 2:7 Al contrario, ellos comprendieron que Dios me había dado la responsabilidad de predicar el evangelio a los gentiles tal como le había dado a Pedro la responsabilidad de predicar a los judíos. Estos falsos maestros estaban afirmando que Pablo predicaba un evangelio desviado, cuando los mismos apóstoles confirmaron que el Evangelio de Pablo, era el mismo que ellos predicaban, aunque era dirigido a diferentes audiencias. Pedro se dirigía a mayormente a los judíos y Pablo a los no judíos. Y dice Pablo:   Gál 2:8 (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mí para con los gentiles), ¿Quién es el que actuó en ambos? El Espíritu Santo. Cuando todos estamos enfocados en quien debemos estar, en Cristo, en su Espíritu Santo, en su poder, no en nosotros mismos, este siempre será el resultado. Este versículo nos habla del mismo principio: Dios no hace acepción de personas, a nosotros nos toca estar donde él se está moviendo, a nosotros nos toca ser sabios y conocer la voluntad de Dios buena, perfecta y agradable.   Como ya lo dije anteriormente, en el Evangelio de la gracia, todos tenemos el mismo nivel de bendición, de gracia y de poder. En su diversidad el Espíritu actúa de maneras diferentes en cada uno, pero, la Biblia nos enseña que todos somos necesarios, a todos se nos ha dado algo para compartir, para amar, o para recibir de lo que otros han recibido, esto es lo que la Biblia llama Koinonía, participación, dependemos los unos de los otros, nunca somos independientes, nos necesitamos unos a otros, pero el poder sigue siendo de Cristo.   De hecho dice ahí en 1 Corintos que los más indignos son a los que se les da mayor dignidad, y los que parecen más débiles son los más necesarios, un concepto totalmente alrevesado del concepto mundano de jerarquías.   La estrella no es el hombre, es Cristo, y esto para el legalista es inaceptable porque él quiere que se el exalte, que se le reconozca su esfuerzo, que se le ponga de ser posible un nicho sobre el cual reciba gloria, ¿y sabes de dónde viene este sentir? ¿Quién quiso usurpar el trono de Dios, hacerse igual a Dios? Satanás, y ese es el espíritu que nosotros necesitamos acallar. Y dice Pablo:   IV. El legalista se mueve y pretende mover a los demás a través de control externo, para el verdadero creyente el amor es suficiente para servir a otros y procurar la unidad. Gál 2:9 y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión. ¿Te das cuenta lo que Pablo está diciendo? No dice: “ellos reconocieron quién era el papá de los pollitos papá”, dice, reconocieron la gracia que el Señor me había impartido. Una vez más, mira cómo el énfasis no está en lo que el hombre hace, sino en lo que Dios hace, dice en Hechos 15:   Hch 15:12 Entonces toda la multitud calló, y oyeron a Bernabé y a Pablo, que contaban cuán grandes señales y maravillas había hecho Dios por medio de ellos entre los gentiles. ¿Te das cuenta cómo ni Pablo ni Bernabé toman la gloria para ellos mismos? El Señor hizo verdaderos milagros y prodigios, y miles se convirtieron al Señor a través de ellos, sin embargo para ellos y para los apóstoles y ancianos no dejaba de ser la gracia de Dios, el poder de Dios, no el de Pablo o Bernabé, todos ellos podían reconocer esto.   Y Pablo finalmente llama por su nombre a los dirigentes de la iglesia de Jerusalén, los reconoce, porque como ya lo dijimos, el Señor establece líneas de autoridad y sujeción, para poder manifestar amor, honra y respeto unos a otros, porque no podemos decir que obedecemos y nos sujetamos a Dios que no vemos cuando no nos podemos ni siquiera sujetar por un momento a nuestras autoridades que sí vemos. Lo vuelvo a repetir, el problema no es la autoridad, sino la jerarquización.   Y dice, nos dieron la diestra, es decir, nos reconocimos como consiervos del mismo evangelio, como socios, como un equipo. Me llama la atención que ni aquí ni en Hechos ves una sucesión pública de poderes, o alguna ceremonia de sacra investidura, simplemente un reconocimiento mutuo de la gracia de Dios, una actitud de amor, de servicio y de enfoque hacia el Señor.   Qué interesante, el legalismo hace exactamente lo opuesto, hace acepción de personas, levanta muros con sus reglas y regulaciones, excluye a los que no llenan los requisitos, dejan fuera a los indignos, a los no capaces, y solo incluye a los supuestamente espirituales.   Eso es lo que debemos evitar en la iglesia de Cristo, Cristo es quien pone a cada miembro en su lugar, y no se equivoca, a nosotros nos toca como miembros de su cuerpo y como socios que pateamos hacia una misma portería, no echarnos tierra unos a otros, no obstaculizarnos o ponernos tropiezo, porque todos estamos en la misma carrera, no es uno solo el que va a cruzar la meta y va a ganar, somos todos que anhelamos cruzar la meta juntos y darle toda la gloria al único que la merece, Cristo.   Es ridículo que estemos corriendo la carrera metiéndole el pie al otro, o aventándolo, u obstaculizándolo, nunca olvides que Dios diseñó el cuerpo para que mientras más gracia el derrama sobre tu hermano, más beneficiado serás tú, porque te toca disfrutar de esa gracia, por eso es que si una parte del cuerpo se duele todo el cuerpo se duele, y si una parte del cuerpo recibe honra, todo el cuerpo se goza.   El beneficio de tu hermano es tu beneficio, la bendición de tu hermano, es tu bendición, el progreso de tu hermano es tu progreso, el logro de la iglesia de Cristo es el logro de toda la iglesia, es Cristo quien gana, es Cristo quien es exaltado, es Cristo quien es anunciado, se trata de Cristo. No permitas que la envidia te contamine, no le permitas a Satanás engañarte haciéndote creer que Dios ama más a otros que a ti, no es verdad, el Señor a todos nos ama por igual, y con todos trata por igual, no eres el único que batalla, no eres el único con pruebas o tentaciones.   No lo olvides, la próxima ves que te veas tentado a murmurar de tu hermano, a quejarte de él, cambia tus pensamientos de queja, de orgullo, por pensamientos de amor, levántalo en oración, no lo aplastes en queja. No lo olvides, su bendición es tu bendición, su tropiezo, es tu tropiezo, deja de estar tan centrado en ti mismo y enfócate en Cristo, y en buscar lo de los demás, no en lo tuyo propio.   Y aquí Pablo terminó por tirar los engañosos argumentos de estos falsos maestros, mostrándoles que la iglesia de Cristo está en unidad en cuanto al Evangelio, que todos en la iglesia de Cristo nos postramos solo ante uno, el cual es Cristo nuestro salvador, que todos nos cuadramos ante una única autoridad la cual es la Palabra de Dios, este Evangelio de la gracia, en el cual es un mismo Espíritu derramado sobre todos, repartiéndonos a todos de la misma gracia, por eso es que Pablo dijo:   Efe 4:3-6 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.   Por eso tenemos que tener claro que el llamado de Pablo no es a levantar una rebelión, o a irrespetar la autoridad, sino a evitar el legalismo que jerarquiza, que glorifica al hombre, que hace temer al hombre, que esclaviza al hombre, pero, que sobretodo, que pervierte el Evangelio de la gracia, el cual tiene un solo autor, un solo consumador, el cual es eficaz, es sencillo, es de iniciativa divina, el cual le lleva gloria no al hombre, sino a Dios. Y termina Pablo:   Gál 2:10 Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer. Qué interesante que el círculo de la verdadera comunión se cierra al compartir con otros en necesidad, los apóstoles no le exigen a Pablo sus diezmos, no hacen una franquicia de la iglesia, no venden la unción, no trafican con influencias. El único agente unificador es el amor genuino, es no mirar por lo nuestro, sino por lo de los demás.   La iglesia de Jerusalén tenía tiempo ya de estar en necesidad, por diferentes causas, la persecución, el puro hecho de ser cristianos hacía que no les dieran trabajo, algunos tiempos de hambruna que azotaron el lugar, aún cuando la iglesia unificó recursos y los compartió, llegó el momento el que se acabaron, pero, fue la oportunidad para que otros les ayudaran, les amaran. ¿Se acuerdan en 2 Corintios? Dijo Pablo:   2 Co 8:14-15 sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, 15 como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos.   Es un recordatorio muy importante aún entre nosotros, no es la manipulación, la culpa, la competencia o ninguna otra cosa la que nos va a llevar a ayudarnos unos a otros, a mantenernos unidos, sino el puro amor de Cristo, en Efesios 4 también dice:   Efe 4:15-16 Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. 16 Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro.   El legalismo pretende con manipulación y controles externos producir unidad, obligar a la gente a obedecer, a respetar y esto produce cierto sentido falso de seguridad y control pero, una vez más, solo es externo, y cuando ya no es sostenible explota mal. Es muy importante que Pablo haya mencionado esto porque lo que está diciendo es que la única deuda que tenemos unos con otros, la cual sería suficiente para ver por lo de los demás, es el amor.   Claro que esto para un legalista es imposible, imposible que la gente responda si no andas atrás de ella con un pico, con un látigo, arriando, empujando, asustando, y esto sucede porque andan detrás de gente no nacida de nuevo, gente que solo es parte de un sistema religioso, pero que no tiene vida interior, y se forman sistemas religiosos para tener apariencia de piedad, y para sentir cierta seguridad.   No así el cuerpo de Cristo, en el cual el único motivador es el amor de Cristo, es este precioso evangelio de la gracia, que trae vida al que estaba muerto, que le hace nacer de nuevo y que comienza a vivir para Cristo, para sus propósitos, que deja de estar centrada en sí misma y comienza a centrarse en los demás.   Y vemos a un Pablo comprometido con sus hermanos de Jerusalén, no por sostener la estructura religiosa, o por rendir pleitesía a los súper ungidos jefes, sino simplemente por amor, y lo vemos pidiendo ofrendas para sus hermanos en necesidad, sin otra motivación que el amor, que el agradecimiento. Y vemos a unos apóstoles haciéndoles un recordatorio simple: No te olvides que lo que nos une es el amor, es la participación, es esta gracia común que todos compartimos, ninguna otra cosa.   Qué importante es que entendamos mis hermanos que es así como debemos vivir nuestro cristianismo, es así como podemos vivir en verdadera libertad, en verdadero amor, en humildad, en servicio, en un amor y un control no externo, pero interno, el cual es el Espíritu Santo, habitando en el corazón del creyente, Pablo decía:   2 Co 5:14-15 Sea de una forma u otra, el amor de Cristo nos controla. Ya que creemos que Cristo murió por todos, también creemos que todos hemos muerto a nuestra vida antigua. 15 Él murió por todos para que los que reciben la nueva vida de Cristo ya no vivan más para sí mismos. Más bien, vivirán para Cristo, quien murió y resucitó por ellos. (NTV)   Qué contraste con el legalismo, ¿no creen? Verdadero amor genuino que surge de aquel que es la fuente de amor, nuestro maravilloso Señor y Salvador Jesucristo. Preciosa gracia, precioso regalo, por gracia recibimos y por gracia damos, así de sencillo. ¿Qué te motiva, una religión, un tradicionalismo vacío, o el amor de Cristo que mora por su Espíritu abundantemente en ti? ¿Sientes que si te arrancan tus tradiciones o religiosidad te están dejando desnudo, no será que necesitas considerar esta maravillosa gracia?   ¿Eres libre o sigues preso de tu legalismo, de tu pecado? ¿No quisieras el día de hoy experimentar finalmente libertad plena, seguridad firme y verdadera? ¿Hay alguien aquí que en algún momento se haya sentido menospreciado e indigno? Sabe que Dios no hace acepción de personas y te ama, y que no hay nada que puedas hacer que cambie eso. ¿No te gustaría el día de hoy dejar de tener una endeble seguridad en la religiosidad y comenzar a experimentar la seguridad que da el Espíritu, no la religión, de ser un verdadero hijo de Dios?   Rom 8:14-17 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. 15 Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!» 16 El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. 17 Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria. (NVI)
  • Apr 26, 2015Gálatas 1:10-24 Diferencias determinantes entre la Gracia y el legalismo
    Apr 26, 2015
    Gálatas 1:10-24 Diferencias determinantes entre la Gracia y el legalismo
    Series: Gálatas

    DIFERENCIAS DETERMINANTES ENTRE LA GRACIA Y EL LEGALISMO

    Gálatas 1:10-24

    Seguimos con la carta a los Gálatas. La carta a los gálatas ha sido llamada la Carta Magna de la libertad espiritual, la declaración de independencia del cristiano, el decreto de libertad espiritual que el Espíritu Santo entrega a quienes han hecho a Jesucristo Señor y Salvador de sus vidas. El grito de guerra de la reforma protestante.   La salvación por gracia y no por obras es la piedra angular de la reforma, de nuestra fe evangélica, el plan de Dios de salvación por gracia que obra mediante la fe, un plan contrario en todo sentido a la enseñanza de la salvación por obras. Con la ayuda de Dios, Gálatas nos estará dando luz al respecto de este tema.   Como y a lo aprendimos, Pablo no dirige esta carta a una iglesia en específico, sino a una región, a un conjunto de iglesias, Galacia, región la cual se ubica en la actual Turquía. En el tiempo de Pablo referirse a los Gálatas tenía dos significados, el primero, era la región central de Asia Menor habitada por los gálatas, este grupo étnico llamado los celtas, quienes poblaron Galicia, Galia, y emigraron hacia este lugar. Después conquistados por Roma, toda esta región se convirtió en una provincia romana, la cual no solo incluía el área que estas etnias poblaban, sino toda la región, a la que se referían como Galacia.   En Hechos 13 en su primer viaje misionero podemos ver que Pablo estableció iglesias como Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, y Derbe. Estas son las iglesias a las cuales muy probablemente Pablo estaba dirigiendo su carta.   También vimos que sobre sale la manera en la que Pablo escribe, en todas las otras cartas del NT, Pablo siempre da un saludo, les hace un elogio y eleva una oración, pero en esta carta Pablo deja fuera las formalidades. Vemos a un Pablo decidido, ofensivo, con los guantes puestos, listo para la pelea, y sin mayor rodeo comienza con una fuerte exhortación. Pablo toma esta posición por dos razones, falsos maestros judaizantes y unos Gálatas con fama de ser volubles, cambiantes e inestables.   Y esta combinación estaba dando como resultando una situación desastrosa para la fe de estos gálatas, y por lo mismo Pablo tenía que tomar acción inmediata. El problema era que estas falsas doctrinas estaban atacando directamente el corazón del Evangelio: La salvación por fe, y no por obra, y estaban enseñando un evangelio incapaz de salvar, más bien condenatorio.   Se estaba enseñando que para ser salvo, la fe y el arrepentimiento no eran suficientes, sino que además necesitabas hacerte practicante de la ley, un evangelio basado en obras, que de evangelio no tiene nada, y de esta manera, estaban minando la doctrina central del NT que es “la justificación por la fe”.   Este es uno de los propósitos de esta carta, exponer el legalismo, la religiosidad, el tradicionalismo vacío, lo cual no es sino un substituto muy sutil de verdadera espiritualidad, un sustituto que gente no nacida de nuevo prefiere, en lugar de la verdadera espiritualidad, porque sencillamente no la tienen, el perfecto escondite de aquellos que no están realmente unidos a la vid, y que en última instancia, el Señor podría decirles: apartaos de mí hacedores de maldad, nunca les conocí. El Señor lo enseñó así cuando reprendió a los fariseos:   Mar 7:6-9 Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. Luc 11:42 »¡Qué aflicción les espera, fariseos! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto la justicia y el amor de Dios. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes. (NTV)   Esto es algo muy de nuestra naturaleza pecaminosa, remplazar la verdadera espiritualidad que viene de un corazón sincero, con legalismo, ya que el legalismo es también un perfecto disfraz para esconder desobediencia, maldad, e idolatría del corazón.   Y esta es la tendencia natural de la naturaleza pecaminosa, en lugar de ser verdaderamente espirituales hacernos legalistas y religiosos y auto engañarnos creyendo que somos espirituales, y por no conocer la verdadera libertad en Cristo, preferir practicar el cristianismo como una religión. Gente rígida, fría, amargada que no conoce la gracia, la cual además les molesta, les ofende, y por lo mismo se convierten en gente dedicada a juzgar y a robar la libertad de otros Cristianos. O gente que simplemente vive una religiosidad externa liviana y sin ningún peso espiritual.   ¿A qué llamamos religión? En mi exterior cumplo con ritos, liturgias, tradiciones, hago todo tipo de obras, guardo apariencias, pero, en mi interior yo sigo siendo el rey, en mi corazón mis chicharrones siguen tronando y al dios que supuestamente conozco lo trato literalmente como un perrito, al que le doy pellejos de mi vida solo para que me deje en paz.   ¿Qué es la religión? El intento del hombre por alcanzar a Dios en sus fuerzas, por sus obras, para justificarse a sí mismo y hacer deudor a Dios, lo cual es imposible. Mientras que el Evangelio de la gracia nos anuncia que no se puede llegar al cielo, o alcanzar perdón, a través de religión, de ceremonias, de liturgias, de regulaciones, de mandas, de buenas obras, de capacidades, por herencia cristiana, todo eso es inútil, simplemente no puedes llegar al cielo por ti mismo.   Pero, las buenas noticias son que alguien ya pagó por ti, hizo lo que tú tenías que hacer, pagó tus platos rotos, y gratuitamente te ofrece salvación, vida eterna, como un regalo, y como todo regalo, solo se recibe o se rechaza, si pagas un solo centavo por él, ya no es un regalo.   Y ¿a dónde nos llevan el legalismo y la religiosidad tarde o temprano? O te van a llenar de un engañoso orgullo insoportable, haciéndote creer y sentir que eres mejor que los demás, y que tienes el derecho de condenar a todo mundo, o te invadirá con una terrible frustración y temor de saber que simplemente no das el ancho.   Y estos hombres estaban pervirtiendo el Evangelio de la gracia de Dios al pretender sumarle ley y obras, y el problema es que en el momento en el que le pones algo más al Evangelio, deja de ser Evangelio, porque si se trata de lo que yo tengo que hacer, cubrir, cumplir, ya no son buenas noticias, porque el estándar para esto es perfección, y ¿cómo te lo explico? Desde el primer paso ya absolutamente todos estamos descalificados.   Como vimos, podemos dividir esta carta en tres secciones, los capítulos 1 – 2 Pablo es muy personal con respecto a su experiencia con la gracia de Dios. Hace alusión a su conversión en su camino a Damasco, habla de su crecimiento como creyente, cómo entendió la gracia de Dios, como una experiencia personal.   En los capítulos 3 – 4 tenemos la sección doctrinal, argumentos teológicos que Pablo nos da, cómo la gracia es mejor que las obras, y es el único camino que Dios nos proveyó para la salvación.   Y la tercer sección, la cual es práctica, capítulos 5 – 6, nos enseñan cómo la gracia es capaz de cambiar completamente un estilo de vida, sin necesidad de un control externo de legalismo, ley o religiosidad. Cómo en un nivel práctico, cuando realmente entiendes la riqueza de Dios a expensas de Cristo, es suficientemente poderoso como para cambiar la vida de una persona, su conducta, sus propósitos, sus prioridades. El texto clave de esta carta bien podría ser.   Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.   La semana pasada aprendimos cómo el Evangelio es sencillo, simple, pero poderoso, eficaz, si le ponemos algo más en ese momento lo complicamos, aprendimos que es poderoso porque es de iniciativa y origen divinos. Es sencillo porque se trata de Jesucristo y lo que él hizo, no de nuestras complicadas y falaces obras de justicia, o religiosidad. Y por lo mismo, necesitamos cuidar de mantenerlo sencillo y simple como es, ya que complicarlo, es igual a pervertirlo, a cambiarlo y esto trae maldición y condenación.   El día de hoy estaremos hablando acerca de la gracia y el legalismo y cómo estos se oponen entre sí, cómo no puedes combinarlos, por eso yo titulé este mensaje: DIFERENCIAS DETERMINANTES ENTRE LA GRACIA Y EL LEGALISMO. Le pido a Dios que el día de hoy podamos todos nosotros tener una experiencia aún más profunda con la gracia de Dios, y que si hay legalismo y religiosidad en nosotros quede al descubierto para poder ser libertados y limpiados. Demos lectura.   I. El Legalismo busca la gloria del hombre, mientras que la gracia le trae gloria solo a Dios. Gál 1:10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Como ya lo vimos, pablo estaba siendo atacado, y los falsos maestros estaban intentando desacreditarlo, pero, Pablo da directamente al corazón de los legalistas, los cuales solo están interesados en la imagen, en lo externo, en cómo se ven delante de las personas.   El favor de quien buscas, y a quien quieres agradar, es realmente a quien sirves, bajo quien te esclavizas ese es tu Señor, sea Dios o sea el hombre. El legalista más que estar interesado en el favor de Dios o en agradar a Dios, su enfoque está puesto en los hombres, porque toda su vida gira alrededor de lo externo.   Al final el dios de la religión humana es el hombre mismo, porque su religión sirve a sus propósitos, al igual que el dios que supuestamente adora a quien según él deja en deuda con sus obras o ritos, y ese dios está obligado a cumplir todas sus peticiones, caprichos, mantenerlo salvo, librarlo de la muerte y catástrofes, etc. Y a quien realmente adora es al hombre mismo, porque es alrededor del cual gira el universo, incluyendo a ese dios.   Por eso nosotros debemos estar cuidando nuestros motivos, como lo vimos la semana pasada, la religión exalta al hombre, y por lo tanto busca halagarlo y servirlo, ya que son sus obras el verdadero protagonista, mientras que el Evangelio exalta exclusivamente a Dios y a Cristo, el autor y consumador de nuestra fe, y esto hará que aquellos que buscan adoración, atención, lealtad y obediencia a sí mismos, se molesten. Porque en el Evangelio la alabanza al hombre sencillamente no cabe.   Cuidado cuando entras a un lugar donde se exalta demasiado al hombre, vas a terminar o seducido por la tentación de recibir gloria y honra de los hombres, o frustrado, amargado y lastimado porque no se te reconoció como según tú merecías, y terminas sentido con medio mundo.   Esta es una línea muy delgada que debemos cuidar, porque es fácil decir: “es para el Señor hermanos”, pero si no te aplauden, si no te reconocen, si nunca nadie te da las gracias, al contrario, te ganas enemigos por decirles la verdad y pararte frente a ella, ¿sigues contento? ¿Sigues agradecido? Nunca olvides que al que sirves es al Señor, si pierdes de vista esto, puedes quedar muy amargado, porque pararse frete a la verdad tiene sus consecuencias, Pablo recibió persecución muy dura, en mismo Listra fue apedreado y dado por muerto.   Alguien que busca agradar a los hombres siempre huirá de la confrontación a causa de la verdad, siempre evitará a toda costa el ser ridiculizado, quedar como la minoría perdedora, aquellos que quieren agradar a los hombres jamás van a ser mártires. No así el que busca seguir a Cristo, pero como dice Pablo, el agradar a Cristo, el pararse delante de la verdad tiene un costo, muchas veces no vas a ser amado, popular, no vas a caer bien, te van a rechazar, y posiblemente perseguir hasta la muerte, pero ¿Qué dijo el Señor acerca de esto?   Mat 10:32-39 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos. 34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. 35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 36 y los enemigos del hombre serán los de su casa. 37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; 38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.   O quedas bien con los hombres, o quedas bien con Dios, o sirves a los hombres, o sirves a Dios, o idolatras a los hombres, o adoras a Dios, no puedes servir a dos amos punto. Y sigue Pablo:   Gál 1:11 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; Ya la semana pasada hablamos ampliamente a cerca del origen del Evangelio, no es de origen humano, vimos lo que dice 1 Corintios 2:   1 Co 2:9-10 A eso se refieren las Escrituras cuando dicen: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado, lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman». 10 Pero fue a nosotros a quienes Dios reveló esas cosas por medio de su Espíritu. Pues su Espíritu investiga todo a fondo y nos muestra los secretos profundos de Dios. (NTV)   Pablo les dice: Gálatas, el legalismo, la religiosidad, el tradicionalismo externo y vacío tienen origen en el hombre, el hombre sabe cómo hacer una religión según la imaginación de su perverso corazón, dice en Jeremías: Jer 11:7-8 Porque solemnemente protesté a vuestros padres el día que les hice subir de la tierra de Egipto, amonestándoles desde temprano y sin cesar hasta el día de hoy, diciendo: Oíd mi voz. 8 Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su malvado corazón; por tanto, traeré sobre ellos todas las palabras de este pacto, el cual mandé que cumpliesen, y no lo cumplieron.   En Hechos dice: Hch 17:29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.   Pero, este Evangelio de la gracia, simplemente no llena las demandas de un hombre centrado en sí mismo que se cree el centro del universo, que se cree dios. Porque si el evangelio fuera creación humana, sencillamente no podría al hombre como un pecador, sino como un súper héroe, o como un iluminado, o como alguien que se superó y logró trascender.   Como aquel que es el dueño y señor de su destino y de lo que le rodea y es capaz de manipular su entorno a su antojo, como alguien que logró santificarse a tal punto que hasta se pueden hacer milagros por su intercesión. Ese sería un evangelio creado por hombres, escondiendo debilidades, escondiendo lo feo, embelleciendo lo que no se ve bien y dejando solo lo hermoso.   Por otro lado, un mensaje donde mis mejores obras, mis mejores justicias y esfuerzos no sirven para nada, sino que son trapos sucios, de inmundicia para Dios, ese pensamiento sencillamente no viene de hombres. Por eso dice Pablo:   Gál 1:12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Pablo está diciendo: No fui a la universidad de Tarso a aprenderlo, no fue el gran maestro Gamaliel el gran rabino el que me ayudó a entenderlo, no es que estuve cerca de Pedro y me discipuló, y me hizo entender el Evangelio a fuerza de disciplina y largas horas de estudio, fue Cristo mismo quien me lo reveló.   Y esto nos da varios principios. Uno es que si bien es importante prepararnos, y aprender de otros creyentes maduros en la fe, y seguir su ejemplo, si bien hay excelentes maestros de la Biblia, que enseñan sana doctrina y hablan desde la Palabra de Dios, mis hermanos, nada puede sustituir tu comunión con el Señor, nada puede sustituir lo que el Señor quiere hablar a tu vida personalmente, desde el corazón de su Palabra a tu corazón, nada puede sustituir tiempos de dulce comunión entre el Señor y tú, el tiempo que él quiere pasar contigo y que tú necesitas desesperadamente.   Como ya lo hemos dicho, tú podrás aceptar lo que otro te diga, pero, lo que tú descubras, lo que el Señor hable a tu corazón, es lo que se convertirá en tu convicción, en tu regla para vivir, de donde sacarás lo necesario para tomar decisiones determinantes y definitivas para tu diario vivir, especialmente en cuanto a tus hábitos pecaminosos, en cuanto a tu conducta, a tu relación con los demás, dígase cónyuge, hijos, hermanos en Cristo, compañeros de trabajo, etc. El poder de vivir una vida diferente viene de ahí, no de ningún otro lugar, de una relación sincera y creciente con el Señor y su Palabra.   Claro que el Señor nos habla cada domingo, y cada vez que enseñamos la Palabra, y en cada discipulado, pero, aún puedes pasar de noche por todas esas cosas, y te entra por un oído y te sale por el otro, y te puedes convertir en un espectador de lo que a otros les está sucediendo. Que triste para ti, porque es como ir a un gran banquete y no sentarte a comer, y solo oler y ver deliciosos platillos gourmet, pero, nunca sentarte a disfrutarlos y recibir el beneficio no solo a tu lengua, pero a todo tu cuerpo, al recibir un buen alimento que te nutra.   O es como estar en el mejor gimnasio, y tener el mejor instructor, nutriólogo, doctor, y tú solo dedicarte a comer cosas mantecosas, estar ahí, ver a otros siendo transformados en hábitos, y en su cuerpo, y tú cada día más bofo, gordo e insalubre y solo estás ahí como un espectador, como el que limpia el piso, pero, realmente no eres parte de.   Por eso, esto necesita comenzar entre el Señor y tú, cuando sintonizas tu corazón con el suyo, no tus emociones solamente, sino desde tus pensamientos, tu voluntad, hasta todo lo que tú eres, y te dispones a encontrarte con tu Señor, le permites hablarte, le permites exhortarte, le permites limpiarte, y le das al Espíritu Santo el control total de tu vida. Esto es andar en el Espíritu.   Ahora, si tu dices: ¿de qué está hablando este? No entiendo esto, ¿te digo porqué no lo entiendes? Probablemente no has nacido de nuevo, no hay vida espiritual en ti, puedes tener formas y ciertos conceptos, pero, no te has encontrado con el Señor.   El Evangelio, como ya lo vimos, no es un concepto, no es cierto conocimiento de ciertos hechos que necesitas tener, el Evangelio es Cristo, una persona, pagando un precio, pagando para librarte del presente siglo malo, y si tú no has sido confrontado personalmente por esta persona, la persona de Jesucristo, solo tienes un concepto, y necesitas considerar tu fe.   Porque probablemente solo estás siguiendo una corriente, tomando una forma externa, cuando la realidad es que necesitas un nuevo nacimiento, y éste no tiene que ver con si hiciste “la oración del pecador”, “si levantase la mano, o pasaste al frente, si te hincaste o te paraste de manos, o dijiste las palabras mágicas, si la persona correcta te impuso las manos. No, tiene que ver con un nuevo nacimiento, Cristo lo dijo así hablando con Nicodemo un hombre por cierto, muy religioso, y además súper preparado.   Este hombre llegó de noche, porque podía ser expulsado de su cargo, un hombre lleno de conceptos, lleno de religión, pero, a la misma vez, él sabía que estaba vacío, él sabía que le faltaba algo, y llegó con el Señor, y le dijo:   Jua 3:1-8 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.   Pablo lo dijo así: 1 Co 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.   2 Co 4:3-6 Si la Buena Noticia que predicamos está escondida detrás de un velo, sólo está oculta de la gente que se pierde. 4 Satanás, quien es el dios de este mundo, ha cegado la mente de los que no creen. Son incapaces de ver la gloriosa luz de la Buena Noticia. No entienden este mensaje acerca de la gloria de Cristo, quien es la imagen exacta de Dios. 5 Como ven, no andamos predicando acerca de nosotros mismos. Predicamos que Jesucristo es Señor, y nosotros somos siervos de ustedes por causa de Jesús. 6 Pues Dios, quien dijo: «Que haya luz en la oscuridad», hizo que esta luz brille en nuestro corazón para que podamos conocer la gloria de Dios que se ve en el rostro de Jesucristo.   Por eso es que Pablo dice: yo lo recibí y lo aprendí por revelación de Jesucristo. Y Pablo nos va a mostrar cómo se recibe, qué es lo que tiene que suceder cuando realmente es Dios quien se está revelando a la vida de una persona, y dice Pablo:   II. El legalismo descansa en la capacidad humana, la gracia descansa en el poder de Dios. Gál 1:13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; Pablo comienza hablando de su testimonio, y menciona el antes, el como y el después. Pablo no podría estar buscando el favor de los hombres, si esto hubiera sido así, él se hubiese quedado donde estaba. Porque de sus contemporáneos en el judaísmo él podía jactarse de haber sido el más celoso de su religión, él número 1 de su clase, veamos su conducta:   Hch 7:58-60 Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59 Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60 Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.   Hch 8:1ª, 3 Y Saulo consentía en su muerte... 3 Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.   Podemos ver varios principios aquí, 1º Pablo era muy sincero en su religión, pero estaba sinceramente equivocado, y ese es un buen principio. Porque mucha gente podría decir: “yo soy muy sincero en lo que hago, y al final es lo que cuenta”, “lo que cuenta es que seas sincero, todos los caminos llevan a Roma”. Mi hermano, no dudo que te lleven a Roma, pero, no te van a llevar al cielo, no te van a justificar delante de Dios.   Pregúntale a aquellos que se ponen un chaleco de bombas y se matan a sí mismos y a los que les rodean, ellos también son muy sinceros. No es suficiente ser sincero, es necesario estar en la verdad, y usar esa misma sinceridad en y por la verdad.   2º Pablo era un enemigo de la cruz a sobremanera, es la palabra juperbolé en griego, es un superlativo que indica algo más allá de cualquier marca, es decir, si se llevaba alguna cuenta, Pablo tenía el récord de persecución, de cristianos encarcelados y de iglesias devastadas, porque Pablo asolaba, esto significa devastar, saquear, aniquilar, como cuando un ejército saquea una ciudad, en este caso la iglesia.   Esto nos enseña otra cosa muy importante, Pablo conocía perfectamente la doctrina cristiana, solo que estaba ciego, y porque ésta atentaba directamente en contra del legalismo judío que profesaba, Pablo era enemigo acérrimo de Jesús. Qué importante, porque esto refleja claramente la gracia de Dios. Por ejemplo, en todas las películas, ¿qué le sucede al malo al final? Por lo regular le dan su merecido, y qué decimos todos: ándele para que se le quite, ¿si o no?   Pues mira nada más lo que hace nuestro Señor ante tanta rebeldía, ante tanta blasfemia y dureza de corazón, el Señor se revela a la vida de Pablo, le perdona, le limpia, le lava y además le pone como uno de sus mayores servidores de aquellos tiempos, dándole la oportunidad de escribir más de la mitad del NT, me recuerda Romanos 5, donde dice:   Rom 5:10 Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo.   Pablo no era un fanático religioso, o un rebelde sin causa, sino que era un hombre preparado, mira lo que dice el 14:   Gál 1:14 y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres. Entre sus compañeros, él era el No 1, no solo en el campo, sino que en la escuela él tenía los más altos grados y honores, en Filipenses 3 nos da mejor su descripción:   Flp 3:5-6 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.   Las tradiciones de sus padres se refiere al Halaha, ¿qué es esto? Ellos tenían el Tora, el AT, los profetas, pero a parte de eso, tenían un libro de interpretaciones de diferentes Rabies y Maestros de la Ley, y llegó el momento en el que ese libro tenía más autoridad que la misma Biblia, de hecho, eso fue lo que el Señor dijo cuando les reprendió:   Mat 15:3-9 Jesús les respondió: —¿Y por qué ustedes, por sus tradiciones, violan los mandamientos directos de Dios? 4 Por ejemplo, Dios dice: “Honra a tu padre y a tu madre” y “Cualquiera que hable irrespetuosamente de su padre o de su madre tendrá que morir”. 5 Pero ustedes dicen que está bien que uno les diga a sus padres: “Lo siento, no puedo ayudarlos porque he jurado darle a Dios lo que les hubiera dado a ustedes”. 6 De esta manera, ustedes afirman que no hay necesidad de honrar a los padres. Y entonces anulan la palabra de Dios por el bien de su propia tradición. 7 ¡Hipócritas! Isaías tenía razón cuando profetizó acerca de ustedes, porque escribió: 8 “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí. 9 Su adoración es una farsa porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios”. (NTV)   Mar 7:8-9 »Pues ustedes pasan por alto la ley de Dios y la reemplazan con su propia tradición. 9 Entonces dijo: —Ustedes esquivan hábilmente la ley de Dios para aferrarse a su propia tradición. (NTV)   ¿Se dan cuenta? Con la tradición se anula la Palabra, se pasa por alto, y es una manera de esquivar el verdadero mandamiento de Dios, y este es un problema que cada iglesia necesita evitar. Ahora, ¿será que está mal tener tradiciones? La respuesta es no, por eso celebramos cumpleaños o fechas especiales.   El problema es cuando somos tan rígidos que tradiciones, programas, estructuras, nombramientos, edificios, actividades, el servicio en la iglesia, sobrepasan el amor por las personas, nunca debemos olvidar que Cristo vino a morir por personas, dio su sangre por personas, no por ninguna de esas cosas. Todo eso puede ser importante y muchas veces necesario, pero, el orden siempre debe ser personas, después todo lo demás.   Lo que definitivamente está mal es el legalismo, lo cual es poner cualquier tradición humana sobre la autoridad de la Palabra, el mandato de Dios. Necesitamos cuidarnos de nunca cerrar la biblia pensando que ya obtuvimos de ella todo lo que la iglesia necesitaba y comenzar a vivir nuestro cristianismo por regulaciones humanas, esto nos aleja de Dios y nos acerca al legalismo y nos lleva a comenzar a darnos gloria unos a otros.   Lo cual fue el problema de estos judíos. Porque llegó el momento en el que ni siquiera se molestaban en abrir las Escrituras, para ellos la biblia era ya como una reliquia, como un adorno en sus lugares religiosos, como un pisapapeles. Y tristemente es justo lo que sucede hoy en día en muchas iglesias, la Palabra es tan clara en todos sus aspectos y doctrina, pero, se ha abandonado y se tiene como un libro viejo no relevante para nuestros días, y se comienza a confiar en doctrinas y palabra de hombres y no en la Palabra de Dios.   Por ejemplo, Génesis 1, “ah, Adán y Eva y la creación en 6 días fue una leyenda, son millones y millones de años, la evolución es verdad”. Mentira total, si no crees en Génesis como historia, como 6 días literales, toda tu creencia en la biblia no se puede sostener. “No, eso de la sujeción de la mujer a sus esposos es cultural, no es para nuestros tiempos donde la cultura nos dice otra cosa”. ¿Mis hermanos, cuándo la cultura ha sido correcta? Mira las aberraciones que hoy se están pasando por correctas.   Si no sigues los principios bíblicos de moral y de diseño, simplemente tus relaciones interpersonales y la familia no van a sobrevivir. Hoy en día la familia nuclear donde hay un padre hombre, una madre mujer, e hijos, está siendo más amenazada que nunca, y nuestra sociedad está agonizando por falta de familias sanas, porque es el único lugar diseñado por Dios como plataforma para tener hijos sanos y productivos.   “Eso de que las mujeres no deben ser pastoras, era una cuestión cultural, además nuestra denominación siempre ha aceptado esto, lo otro”. ¿Qué dice Dios? Al final mis hermanos es todo lo que cuenta porque es lo único que verdaderamente trae vida, y salvación. Por eso el día de hoy puedes tener iglesias hermosamente estructuradas, pero iglesias muertas, ¿te acuerdas de la iglesia de Sardis en Apocalipsis?   Apo 3:1-3 »Escribe esta carta al ángel de la iglesia de Sardis. Éste es el mensaje de aquél que tiene el Espíritu de Dios de siete aspectos y las siete estrellas: »Yo sé todo lo que haces y que tienes la fama de estar vivo, pero estás muerto. 2 ¡Despierta! Fortalece lo poco que te queda, porque hasta lo que queda está a punto de morir. Veo que tus acciones no cumplen con los requisitos de mi Dios. 3 Vuelve a lo que escuchaste y creíste al principio, y retenlo con firmeza. Arrepiéntete y regresa a mí. Si no despiertas, vendré a ti de repente, cuando menos lo esperes, como lo hace un ladrón. (NTV)   O la iglesia en Laodicea, iglesias equipadas con todo, menos a Cristo y a su Espíritu:   Apo 3:14-19 »Escribe esta carta al ángel de la iglesia de Laodicea. Éste es el mensaje de aquél que es el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la nueva creación de Dios: 15 »Yo sé todo lo que haces, que no eres ni frío ni caliente. ¡Cómo quisiera que fueras lo uno o lo otro! 16 Pero, ya que eres tibio, ni frío ni caliente, ¡te escupiré de mi boca! 17 Tú dices: “Soy rico, tengo todo lo que quiero, ¡no necesito nada!”. Y no te das cuenta que eres un infeliz y eres un miserable; eres pobre, ciego y estás desnudo. 18 Así que, te aconsejo que de mí compres oro —un oro purificado por fuego —y entonces serás rico. Compra también ropas blancas de mí, así no tendrás vergüenza por tu desnudez y compra ungüento para tus ojos, para que así puedas ver. 19 Yo corrijo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé diligente y arrepiéntete de tu indiferencia.   Estas no son sino iglesias donde tradiciones de hombres, palabras de hombres, tienen más autoridad que la Palabra de Dios, y como dice la Escritura se pasan por alto la justicia y el amor de Dios, tradiciones bien organizadas, reglas bien establecidas, política bien definida, y por supuesto, todas las obras de la carne a mil, celos, contiendas, divisiones, y el amor brillando por su ausencia, y la justicia de Dios totalmente esquivada por tradiciones. (Ejemplo de los que mandaban a sus asistentes para orar en su lugar).   De manera que si Pablo estuviese pretendiendo agradar a los hombres, no tenía necesidad de salir del judaísmo, él era reconocido, él era aceptado y además seguramente estaba en la mira de los grandes de su tiempo para tenerlo en sus equipos.   Y justamente cuando Pablo era un enemigo acérrimo de Cristo y de su iglesia, y un perfecto amigo del legalismo y la religiosidad, mira lo que pasó:   Gál 1:15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, Gál 1:16a revelar a su Hijo en mí, Aquí tenemos una realidad bíblica, innegable, Dios es Todopoderoso, Soberano, Omnisciente, Eterno, él lo sabe todo, absolutamente nada sale de su control, y desde su eternidad, él escoge a los suyos.   Y aunque está el otro extremo de esta misma verdad Bíblica que nos enseña que cada hombre es responsable de aceptar o rechazar el regalo de vida eterna que Dios nos ofrece, es absolutamente por gracia que el Señor nos haya escogido, si estás escuchando hoy esto, no es sino por la gracia de Dios, quien quiere darte una oportunidad, ¿qué harás con ella?   Pablo sigue haciendo extra énfasis en la gracia de Dios, mira en qué momento Dios lo llamó, no era cuando ahí medio ya se estaba portando bien, cuando ahí ya la llevaba, cuando ya estaba casado de la vida, y de pronto en su corazón surgió un deseo de buscar a Dios, no mi hermano, cuando sientes eso, es porque Dios ya desde mucho tiempo atrás te estaba buscando. Seguramente a Pablo el Señor le habló desde la muerte de Esteban, pero mira en qué momento Dios llamó a Pablo:   Hch 9:1 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.   Es como si Pablo dijera: en el clímax de mi odio, soberbia, incredulidad e ignorancia, a Dios le agradó salvarme, y no es que se le haya ocurrido en ese momento, él en toda su sabiduría y soberanía, ya me había escogido desde el vientre de mi madre, es decir, antes que yo hubiese cometido un solo pecado, o antes que yo hubiese hecho alguna buena obra que lo impresionara, o una mala que lo decepcionara, fue solo por su gracia, porque así le agradó.   Mi hermano, el hecho de que Dios te llame, y te revele a Jesucristo, y seas salvo, y el día de hoy le puedas adorar libremente, y no verle más como un enemigo, no es sino única y exclusivamente por su gloriosa gracia, por este maravilloso regalo inmerecido, este un acto de amor, esta riqueza incalculable derramada sobre mí, total e inmerecidamente   Si soy enemigo de un rey, o de un gobierno y estoy matando a sus súbditos, cuando me agarren, lo mínimo que harán es fusilarme, si no es que me torturan lo más posible. De la misma manera, ni tu, ni yo, ni Pablo estábamos buscando el perdón de Dios, todo lo contrario, éramos sus enemigos, dice Efesios 2:   Efe 2:1-6 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,   Aún estando muerto, y haber delinquido contra Dios, a él le agradó escogerme, llamarme y revelarme a Cristo en su tiempo perfecto, yo no tuve nada que ver, mis obras lejos de ser buenas, eran malas, yo pensaba que eran buenas, cuando en realidad, yo era su enemigo, yo le blasfemaba, yo le perseguía y como Pablo, si hubiera estado en mis manos, yo hubiera desaparecido su iglesia y su doctrina de la faz de la tierra.   Pero, ¡esta es su gracia, este es su amor! ¿Lo entiendes? Yo tampoco, esto está fuera del pensamiento humano, nosotros somos vengativos, soberbios y nuestra tendencia es darle su merecido al que nos lastimó, el que nos la debe la tiene que pagar.   Pero, no así nuestro maravilloso salvador, quien así como a Pablo le agradó, le causó gozo, rescatar, sacar de la podredumbre, de las tinieblas a tristes pecadores como nosotros, le agradó escogernos desde el vientre de nuestra madre, le agradó llamarnos y revelarnos a su hijo Jesucristo. Mis hermanos, esto es el Evangelio, esto no está en ninguna religión humana llena de ritos o requisitos para alcanzar a Dios, es Dios quien nos alcanzó, todo por las riquezas de su gloriosa gracia, darnos lo que no merecemos.   El problema es que el legalismo te enseña que no eres tan malo, que con un poco de esfuerzo y maquillaje como que sí la libras, el problema es que cuando ves a la escena de la crucifixión te ves en el lugar equivocado del cuadro, te ves como un activista con pancartas diciendo: no es justo que lo crucifiquen. Cuando no es así, tú también eres su enemigo, tú también estás gritando:   ¡Si verdaderamente es Dios que se salve y que me salve a mí, si no crucifíquenle, no cumple con mis requerimientos, no me da lo que yo quiero, además se quiere meter donde yo no lo llamé, me quiere quitar las cosas que realmente amo, y amo mis tinieblas, amo mis pecados, ¿cómo se atreve a querer quitármelos? ¿Quién se cree, el dueño de mi vida, cree que puede venir e imponerme sus reglas, su moralidad?¡   ¿Perdón? La última vez que chequé no eras tú ni ningún hombre los que estaban sosteniendo el universo con el poder de su fuerza, la última vez que chequé ni siquiera tú, ni nadie teníamos el título de propiedad de este mundo, ni del aire que respiramos, para sacar de él oxígeno para vivir, ni siquiera de la energía eléctrica que utilizamos para hacer funcionar el cerebro y nuestros órganos vitales.   El Señor viene a invadir nuestras vida, y a deshacerse de nuestros ídolos, y a cambiar radicalmente nuestro estilo de vida, y mucha gente defenderá lo que llama su vida con uñas y dientes, y le declarará la guerra a Jesucristo, no le permitirá la invasión. Por eso el mundo prefiere ser enemigo de Dios, prefiere ignorarlo, y nosotros, en otro tiempo, como todo el mundo le ignorábamos, le blasfemábamos. Y mientras no nos encontremos en ese lugar, jamás podremos valorar su gracia incalculable sobre nosotros. ¿Qué sucedió con Pablo?   Hch 9:3-9 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; 4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. 7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. 8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.   Dios viene y le tira de su caballo, y queda ciego y sin siquiera poder comer o beber por tres días, mi hermano, ese es un encontronazo con Cristo, ¿ya lo tuviste tú? A menor o mayor escala, pero, tuvo que haber un momento en el cual Cristo se convirtió en el parte aguas de tu vida, más o menos dramático, Y si dices: “es que soy de cuna cristiana, es que yo siempre he sabido de la Palabra, es que yo siempre he creído en Dios”.   No, no, no, ¿en qué momento de tu vida fueron abiertos tus ojos y literalmente la tierra debajo de tus pies fue sacudida de manera que quedaste postrado, y llevado a una decisión de vida o muerte, y estuviste dispuesto a todo, a abandonarlo todo, a negar tu propia vida, a seguir a Cristo y ser su discípulo? Si no es así, temo decirte que es una religión la que has practicado, no me importa si dices que tienes 20 años de cristiano.   Porque la vida de Pablo fue transformada dramáticamente por la gracia de Dios, ¿te digo algo? Mi vida fue transformada dramáticamente por gracia de Dios, mi vida iba directo a la destrucción, a la condenación y Cristo me salió al encuentro y trastornó mis planes, mis sueños, mis convicciones, mi religión, mi “sabiduría” la cual no era sino necedad y cambió el rumbo de mi vida, literalmente de respirar amenazas y muerte contra mí mismo y contra mi familia y contra todo lo que se dijera Dios, estuve frente la vida y la muerte, y ahora por su gracia le sirvo, le pertenezco. Y conozco muchos casos así, ¿es este tu caso?   Cuando por su gracia, el Rey de reyes le salió al encuentro a Pablo, tuvo que tomar una decisión en ese momento, tuvo que reconocer que en su incredulidad, solo se estaba haciendo daño y haciéndole daño a los suyos, eso es dar de coses contra el aguijón, y tuvo que llegar a hacer dos preguntas que tú tienes que hacerte y ver respondidas durante toda tu vida:   ¿Quién eres Señor? Y una vez que empieces a descubrir quién es él, no antes, estás preparado para la siguiente pregunta, ¿qué quieres que yo haga? Porque entonces habrás entendido que tu vida no es tuya, que solo tienes de dos sopas: o te resistes y te quedas como su enemigo para condenación, o te rindes y pides misericordia y perdón, y no sólo eso, sino infinita gracia llena de amor.   Otro principio es que es Dios quien se revela la vida de las personas, no se trata de elocuencia, del poder de un súper predicador ungido, de ver milagros, nuestra responsabilidad es estar preparados para ser testigos fieles, “yo ya vi, experimenté esto, este es Cristo, es real mira”. Pero es única y exclusivamente la gracia de Dios el revelarse a la vida de una persona.   A nosotros nos toca estar orando por las personas para que el señor por su gracia las llame se revele a sus vidas y que ellos respondan el evangelio. A nosotros solo nos toca proclamar el evangelio, no somos partidos políticos arrastrando gente a nuestra religión o a nuestra iglesia, no nos toca manipular una respuesta, nuestra tarea es al haber tenido este encuentro con Cristo y haber recibido nueva vida, transformación, simplemente proclamar el Evangelio en palabra y obra, y esperar y ver si Dios les revela a Cristo o no.   Y es lo mismo con tus hijos, o tu cónyuge incrédulo, o con tu familia extendida o amigos, ora para que el Señor se revele a sus vidas, claro que debes cuidarte de no ser un tropiezo, un obstáculo para que puedan ver a Cristo, con tu inconsistente manera de vivir, pero, al final ni tú, ni yo podemos revelarles a Cristo es Dios quien lo revela, espera al tiempo perfecto de Dios. Simplemente se un fiel testigo, listo para presentar defensa al que te pida razón de ella, en palabra y en obra, pero, el trabajo de convertir a personas es de Dios, y eso me da descanso y esperanza, porque Dios es bueno.   III. La gracia nos lleva a confiar en Cristo y en su poder, el Legalismo nos lleva a depender de la aprobación humana. Gál 1:16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre, Y mira nada más, no solo por gracia Cristo fue revelado a la vida de Pablo, sino también le fue dada su misión, porque es Dios quien edifica su iglesia, quien define el llamado y el ministerio de cada persona. Por eso necesitamos estar alertas, Dios nos ha equipado a todos con dones, ministerios y operaciones para que en amor los pongamos al servicio del cuerpo de Cristo.   Si siempre estás distraído en otras cosas, en especial en las cosas de este mundo, nunca vas a entender la voluntad de Dios para tu vida. A mí no me toca manipularte para que sirvas al Señor, lo único que puedo hacer es tratar de generar oportunidades de servicio, pero a ti Dios te va a mostrar necesidades, no para que te queje, o murmures, sino para que las cubras.   No seas de los que tocan el claxon subidos en el auto, sé de los que se bajan a empujar o a dirigir el tráfico. Si estás viendo una necesidad en la iglesia, no comiences a criticar, mejor checa porque quizá el Señor te la esté mostrando para que la cubras.   Y dice Pablo, no consulté con personas. Mucha gente tiene esa mala costumbre, porque está acostumbrada a querer escuchar lo que ella quiere oír, y consultan con medio mundo su situación, y lo más triste es que comienzan con la gente más carnal y menos espiritual de la iglesia, ¿y qué crees que van a recibir como consejo? Y podría haber llegado con toda la pila puesta, y le dicen: “tranquilo, no seas fanático, yo me la llevé tranquilo”. Nada que ver.   Por eso si sientes que el Señor te está llamando a hacer algo, no estés tan interesado en primeramente buscar opinión humana, primero busca al Señor, pasa tiempo con él, y deja que él te confirme en su Palabra, y claro que llegará el momento en el que los servidores de la iglesia también lo confirmemos, pero, ese es el orden. Y por si fuera poco, también dice:   Gál 1:17a ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; Como ya lo dije la semana pasada, no existe tal sucesión apostólica donde unos le imponen las manos a otros, para impartir autoridad o unción. La autoridad viene de Cristo, él es la cabeza de la iglesia él es el que constituye a unos y a otros en el cuerpo de Cristo, no hay tal cosa como vicario de Cristo, la Palabra es muy clara:   Efe 4:15-16 Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. 16 Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro. (NVI)   Efe 1:21-23 Ahora Cristo está muy por encima de todo, sean gobernantes o autoridades o poderes o dominios o cualquier otra cosa, no sólo en este mundo sino también en el mundo que vendrá. 22 Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo, a quien hizo cabeza de todas las cosas para beneficio de la iglesia. 23 Y la iglesia es el cuerpo de Cristo; él la completa y la llena, y también es quien da plenitud a todas las cosas en todas partes con su presencia. (NVI)   Col 1:17-19 Él ya existía antes de todas las cosas y mantiene unida toda la creación. 18 Cristo también es la cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo. Él es el principio, es supremo sobre todos los que se levantan de los muertos. Así que él es el primero en todo. 19 Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo (NTV)   Efe 4:10-12 El que descendió es el mismo que ascendió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo.) 11 Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, 12 a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. (NVI)   ¿Quién es la cabeza de la iglesia? Cristo, ¿quién edifica la iglesia? Cristo. Más adelante veremos cómo los apóstoles confirman el apostolado de Pablo al ver el fruto de su ministerio, pero Pablo lo tenía muy claro, Cristo fue revelado su vida, y su primera reacción no fue ir con otros cristianos, ni siquiera fue ir con los que estaban al frente de la iglesia en Jerusalén, porque al final a quien servimos primero que nadie es al Señor.   Y ¿qué hizo Pablo, en lugar de ir corriendo con los que aparentemente tenían en sus manos las riendas de la iglesia, o buscar contactos para predicar o cantar en iglesias o retiros? No, en lugar de correr a Jerusalén se retira a Arabia.   Gál 1:17b sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco. Gál 1:18a Después, pasados tres años, Mira nada más, Pablo se retira al desierto, no estamos hablando de arabia saudita, sino Arabia de los nabateos, una región desértica al oriente de Damasco, donde seguramente Pablo tiene un tiempo de preparación para su ministerio.   Como sabemos Pablo conocía las Escrituras, de manera que fue un tiempo para él de oración y Palabra, donde el Señor le preparó y muy probablemente en la misma Escritura le mostró y le explicó este precioso Evangelio de la gracia, el cual no difería en absoluto con el Evangelio que el resto de los apóstoles proclamaban en la iglesia de Jerusalén, ¿por qué? Porque es Cristo quien se lo había dado.   Estos tiempos de desierto son muy importantes y necesarios para nuestras vidas no huyamos de ellos, porque muchas veces tenemos nuestro encuentro con Cristo, y pensamos que somos los predicadores que el mundo perdido estaba esperando, que ya llegamos y el avivamiento viene tras nosotros, al menos eso creí al llegar aquí a Memphis, cuando en muchas áreas de mi vida, tuve que pasar por un largo desierto de casi 7 años.   Para Pablo fueron 3 años, pero, no es el único que pasó por desiertos de preparación, entre otros personajes de la Biblia, ¿qué me dices de David, casi 50 años donde tuvo que esperar mientras Saúl era derrocado por sus enemigos, pero de ese desierto surgieron salmos hermosos de la Palabra, y seguramente Dios formó el carácter de David para ser el rey que fue.   ¿Qué me dices de Moisés? 40 años en el desierto donde Dios literalmente desapareció todo vestigio de Moisés mismo, y de ese desierto salió el hombre más manso sobre la tierra de sus tiempos.   Y el más importante de todos, el mismo Jesucristo nuestro Señor, 40 días y 40 noches en el desierto siendo tentado en su humanidad, pero, sin pecado, tiempo que también sirvió para prepararlo para comenzar su ministerio.   Son principios muy importantes a aprender, así que no te agüites si el Señor te está llevando por un desierto, económico, de salud, o espiritual, porque al final lo que Dios quiere es llevarte a desiertos para que entiendas que no solo de pan vivirá el hombre sino de toda Palabra que sale de su boca. Dios quiere que te des cuenta la sed y el hambre que tu espíritu y tu alma tienen de él.   Muchos de nosotros venimos tan contaminados de nuestra vieja vida, no solo en nuestras tendencias carnales, pero, en nuestra manera de pensar, en nuestras debilidades, y lo que hace Dios en estos desiertos es también limpiarnos para poder servirle bien. Esos tiempos de desierto son muy importantes para sacar la mugre, para desarrollar paciencia, una visión eterna de las cosas, para entender la Palabra de Dios no solo teológicamente, sino haberla puesto en práctica y haberla comprobado.   Si Pablo hubiera estado buscando agradar a hombres o buscando su favor, no hubiera desperdiciado 3 años en el anonimato, ya hubiera estado buscando los escaparates y los lugares de brille celestial. Si fuese un evangelio de humanos, Pablo hubiera estado buscando a los hombres para ser reconocido. Y sigue Pablo:   Gál 1:18b Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días; Gál 1:19 pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor. Pablo no solo meditó, sino que también predicó la verdad, y esto lo llevó a que los judíos e incluso los gobernantes junto con ellos quisieran deshacerse de él, de manera que tiene que escapar del lugar, y huye a Jerusalén veamos como:   Hch 9:20-26 Y enseguida comenzó a predicar acerca de Jesús en las sinagogas, diciendo: «¡Él es verdaderamente el Hijo de Dios!». 21 Todos los que lo oían quedaban asombrados. «¿No es éste el mismo hombre que causó tantos estragos entre los seguidores de Jesús en Jerusalén? —se preguntaban —. ¿Y no llegó aquí para arrestarlos y llevarlos encadenados ante los sacerdotes principales?». 22 La predicación de Saulo se hacía cada vez más poderosa, y los judíos de Damasco no podían refutar las pruebas de que Jesús de verdad era el Mesías. 23 Poco tiempo después, unos judíos conspiraron para matarlo. 24 Día y noche vigilaban la puerta de la ciudad para poder asesinarlo, pero a Saulo se le informó acerca del complot. 25 De modo que, durante la noche, algunos de los creyentes lo bajaron en un canasto grande por una abertura que había en la muralla de la ciudad. 26 Cuando Saulo llegó a Jerusalén, trató de reunirse con los creyentes, pero todos le tenían miedo. ¡No creían que de verdad se había convertido en un creyente!   Es interesante el contraste entre 3 años en el desierto y 15 días en Jerusalén, para estos Gálatas esto debería ser determinante en lo que Pablo les quería decir, habiendo estado solo 15 días en Jerusalén está dejando asentado que no fue a Jerusalén a aprender o a recibir el Evangelio que estaba predicando.   Definitivamente creo que quería ver el rostro de sus ahora hermanos en Cristo y pedir perdón a aquellos que persiguió, a las familias que muy probablemente dejó incompletas. Pero, es impresionante cómo obra el verdadero amor de Cristo en perdón y en amor, aunque no fue fácil para la iglesia, como un poco más adelante veremos.   Pero si podemos aprender otro principio, mientras que los legalistas, siempre hacen un extra énfasis en sus conexiones, sus credenciales, su influencia entre las más altas autoridades, “yo estudié en tal universidad, a los pies de tal maestro, y estas son mis maestrías y doctorados”. Pablo, siendo un hombre con credenciales no solo en el judaísmo, sino en su mismo ministerio, les dice:   Gálatas no se trata de agradar a hombres, no se trata de un evangelio de hombres, no es un Evangelio que los mismos Apóstoles de Cristo hayan creado, no viene de hombres, viene de Cristo, tan es así que yo no fui corriendo a Jerusalén para que me certificaran como Apóstol genuino, fui a conocer a mis hermanos en Cristo y a pedirles perdón, pero en cuanto al Evangelio, fui a la fuente, a Cristo, a tener comunión con él, a entender el Evangelio con las mismas Escrituras.   Gál 1:20 En esto que os escribo, he aquí delante de Dios que no miento. Pablo literalmente usa una promesa Judaica, poniendo a Dios por testigo, acerca de su testimonio. Y dice:   Gál 1:21 Después fui a las regiones de Siria y de Cilicia, O sea, después de estos 15 días me moví a las regiones de Siria y Cilicia. Y podemos ver también, que no es que Pablo no quisiera estar con ellos, sino que también fue voluntad del Señor, ya que realmente Pablo tiene que dejar Jerusalén por causa de la persecución, y tienen que sacar a Pablo y enviarlo de regreso a su natal Tarso, veamos:   Hch 9:27-30 Entonces Bernabé se lo llevó a los apóstoles y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino a Damasco y cómo el Señor le había hablado a Saulo. También les dijo que, en Damasco, Saulo había predicado con valentía en el nombre de Jesús. 28 Así que Saulo se quedó con los apóstoles y los acompañó por toda Jerusalén, predicando con valor en el nombre del Señor. 29 Debatió con algunos judíos que hablaban griego, pero ellos trataron de matarlo. 30 Cuando los creyentes se enteraron, lo llevaron a Cesarea y lo enviaron a Tarso, su ciudad natal. (NTV) Veamos el mapa:     Después de estar en su ciudad natal Tarso, Dios trae un avivamiento a la iglesia en Antioquía de Siria, de manera que envían desde Jerusalén a Bernabé, después el va por Pablo y lo trae a Antioquía de Siria, y este lugar se convierte en el centro de operaciones desde donde Pablo, hace sus principales viajes misioneros, esto lo puedes ver en ese mismo capítulo en casa. Y sigue pablo:   IV. El legalismo solo produce un cambio superficial, pero la gracia de Dios transforma desde el interior. Gál 1:22 y no era conocido de vista a las iglesias de Judea, que eran en Cristo; Pablo ni siquiera tuvo tiempo de hacer una gira por las iglesias de la región de Judea, pero, es interesante cómo aunque él no llegó a esos lugares, su fama sí, el testimonio de su trabajo, el cual no fue sino la pura gracia de Dios sobre Pablo.   Gál 1:23 solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba. Gál 1:24 Y glorificaban a Dios en mí. Pablo dice: no era necesario que me conocieran, la gracia de Dios era tan evidente en mi vida que ellos lo podían constatar y dar gloria a Dios, por mi vida ahora en Cristo.   Qué importante es también tomar un tiempo para ir a los nuestros y hablarles de lo que el Señor ha hecho en nosotros, qué importante es tener un verdadero testimonio de parte de Cristo, no religiosidad, no legalismo, ya lo dijimos, un no creyente bien puede mostrar una careta externa de legalismo y religiosidad, pero por dentro estar lleno de toda maldad.   Este es otro testimonio de la gracia de Dios, no un cambio externo, porque un no creyente se puede auto disciplinar y dejar algún vicio, un no creyente puede decidir no ir más a bares y a antros, y de pronto vivir una vida más religiosa, pero, como lo hemos visto, la Biblia no habla de auto mejorarme, de medio maquillar mi vida para que deje de verse tan mal.   La Biblia habla de un nuevo nacimiento, no habla en primera instancia de un cambio externo de algún hábito, usar cierta ropa espiritual, velos, o túnicas, o no usar pantalones, o usar siempre corbata y nunca traer el pelo largo, porque puedes dejar de hacer todas esas cosas y seguir siendo un envidioso, un chismoso, un contencioso.   La Biblia habla de un cambio de naturaleza, por lo tanto un cambio de propósitos, un cambio de prioridades, porque ha cambiado tu identidad, es una vuelta de 180o, es un cambio de planes, de sueños, de dirección. Antes vivía para mí mismo, ahora vivo para Cristo, antes era enemigo de Cristo porque servía a mis propósitos, me servía a mí mismo, estaba centrado en mí mismo y todo servía a mis conveniencias.   Me acuerdo cómo según yo lo tenía muy claro: yo iba tras ser un famoso cantante, y todo lo que me rodeaba y tenía servía a esos propósitos, obviamente no para glorificar a Dios, sino a mí mismo, quería dinero, quería fama, quería comodidades, quería tener lo que yo quisiera tener, eso me estaba costando mi matrimonio, mi vida y si no es por la intervención muy a tiempo de Cristo, muy probablemente no hubiera terminado siendo famoso, pero, si hubiera acabado destruido y destruyendo a mi familia, perdido, muerto en mis delitos y pecados.   Pero, el día en el que por su gracia, a Dios le plació llamarme y revelar a su hijo en mí, absolutamente todas esas cosas cambiaron porque el Señor me hizo nacer de nuevo, porque creí en su Evangelio, porque recibí arrepentimiento y perdón de pecados, y no es que me convertí en una persona religiosa, yo ya era muy religioso, no, el Señor me dio una nueva naturaleza y eso cambió todo, no fue mi fuerza de voluntad inquebrantable, pfff, fue Cristo, quien vino a habitar en mi interior y con el poder de su Espíritu Santo me cambió.   Dejé de tener ganas de beber, dejé de hablar como hablaba, aún cuando mi naturaleza pecaminosa todavía me exigía que la satisficiera, había en mí una fuerza interior superior llenándome, dándome el gozo, la paz, la esperanza, el amor que nunca pude encontrar en el mundo, de manera que podía ignorar esos otros apetitos, y definitivamente mi conducta cambió, esa fuerza se llama el Espíritu Santo, en una persona nacida de nuevo.   En fin hermanos, fue evidente, y es evidente, si vas a Torreón puedes preguntar a los que me conocieron en mi niñez y adolescencia, te van a hablar de una persona diferente a la que conoces ahora, un niño abusado expuesto a pornografía desde que tiene memoria, un adolescente sin dirección que a los 13 años comenzó a beber y a los 16 ya era un vago experto. Si le preguntas a los amigos y compañeros que tuve en México de 1989 a 1999, te podrían contar una historia totalmente diferente de lo que ahora tú conoces en mí, un mal esposo, un mal padre, lleno de adicciones, indisciplina y malos hábitos.   Tal vez hoy tú puedas dar gloria a Dios por mi vida, tal vez de algo hoy le sirvo al Señor y puedo de alguna manera bendecirte, y ¿sabes qué es eso? La gracia infinita y maravillosa de Dios derramada en un vil pecador como yo, al igual que en la vida de Pablo por quien daban gloria a Dios. Los de Jerusalén seguramente habían oído hablar del rostro de Pablo, lleno de orgullo, de odio y convicción por matarlos, pero, después conocieron a otro Pablo, oyeron de otro Pablo, lleno de amor y misericordia, dispuesto a dar su vida por el Evangelio y por ellos.   Solo Dios puede hacer estos milagros hermanos. Y esa es mi pregunta, ¿hay un antes y un después en tu vida? ¿Hay gente diciendo ese Pedrito, ese Josías, esas Marías, cada uno de ustedes, no son lo que eran, son muy diferentes? ¿Hay gente dando gloria a Dios por quien eres ahora?   O solo dicen: “pues se volvió bien mocho, es re hipócrita, porque sigue siendo el mismo, solo que ahora en lugar de tomar Brandi Don Pedro, ahora toma brandi San Pedro, y no sin antes dar gracias a Dios antes de comenzar”. ¿De veras ese es tu testimonio? ¿Ese es el testimonio de la gracia de Dios sobre ti? “A sí, ya lo conoces un legalista, un religioso, es uno cuando está con los hermanos, pero, ya quisiéramos que lo vieran aqu y transero, ratero, ismoso, ventajoso ra algo hoy le sirvo al Señor y puedo de alguna manera bendecirte, y odñiano, y ahora pueí entre nosotros, nadie lo aguanta, y no precisamente por ser amoroso, es un contencioso, envidioso, chismoso, ventajoso, siempre viendo por lo suyo, transero, ratero, o irresponsable, respondón, peleonero, “no te golpeo no más porque mi religión no me lo permite”, borracho, mal padre, mal esposo ”.   Una vez más ¿Por qué eres conocido? ¿Es evidente la gracia de Dios en tu vida de esta manera? ¿Has nacido de nuevo? Y si encuentras que no, ¿por qué no clamas a Dios hoy y se lo pides? Mi hermano, la gracia de Dios es suficiente, el poder que levantó a Jesucristo de los muertos es suficiente para levantarte a ti de entre los muertos. ¿Eres capaz de decir este texto con toda sinceridad, y no de dientes para afuera:   Gál 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.   Porque la Palabra de Dios dice: Jua 1:17-18 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. 18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.   La ley, la religiosidad, el legalismo viene de hombres, y solo sirve para frustrarte o para llenarte de orgullo, pero, la gracia, esta gracia transformadora, esta verdad transformadora, viene de Cristo, ¿quieres conocerle? ¿Dios te lo está revelando justo hoy? Vamos a orar.
  • Apr 19, 2015Gálatas 1:1-9 El evangelio es sencillo, es simple, pero poderoso; no lo compliques
    Apr 19, 2015
    Gálatas 1:1-9 El evangelio es sencillo, es simple, pero poderoso; no lo compliques
    Series: Gálatas

    EL EVANGELIO ES SENCILLO, ES SIMPLE, PERO PODEROSO; NO LO COMPLIQUES Gálatas 1:1-9

    Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
    I. Es Poderoso porque es de iniciativa y origen divinos. (V. 1 – 3)
    Gál 1:1 Les escribo, yo, el apóstol Pablo. No fui nombrado apóstol por ningún grupo de personas ni por ninguna autoridad humana, sino por Jesucristo mismo y por Dios Padre, quien levantó a Jesús de los muertos. (NTV)
    Gén 3:14-15 Entonces el SEÑOR Dios dijo a la serpiente: «Por lo que has hecho, eres maldita más que todos los animales, tanto domésticos como salvajes. Andarás sobre tu vientre, arrastrándote por el polvo durante toda tu vida. 15 Y pondré hostilidad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Su descendiente te golpeará la cabeza, y tú le golpearás el talón».
    Rom 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
    II. El Evangelio es sencillo porque se trata de Jesucristo y su obra redentora, no de nuestras obras de justicia, o religiosidad. (V. 4 – 5)
    2 Co 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. (RV60)
    2 Co 5:21 Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo. (NTV)
    Luc 1:46 - 49 María respondió: —Oh, cuánto alaba mi alma al Señor. Luc 1:47 ¡Cuánto mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador! 48 Pues se fijó en su humilde sierva, y de ahora en adelante todas las generaciones me llamarán bendita. 49 Pues el Todopoderoso es santo y ha hecho grandes cosas por mí.
    Heb 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
    Apo 4:2-11 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. 3 Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda. 4 Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. 5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios. 6 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. 7 El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. 8 Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. 9 Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, 10 los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: 11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.
    Efe 2:4-7 Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto 5 que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) 6 Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús. 7 De modo que, en los tiempos futuros, Dios puede ponernos como ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y la bondad que nos tuvo, como se ve en todo lo que ha hecho por nosotros, que estamos unidos a Cristo Jesús. (NTV)
    Efe 2:8-10 Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. 10 Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.
    III. Necesitamos cuidar de mantenerlo sencillo y simple como es y cuidarnos del peligro de complicarlo. (V. 6 – 9)
    Gál 1:6 Estoy horrorizado de que ustedes estén apartándose tan pronto de Dios, quien los llamó a sí mismo por medio de la amorosa misericordia de Cristo. Están siguiendo un evangelio diferente, que aparenta ser la Buena Noticia. (NTV)
    Apo 2:4-5 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. 5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.
    2 Ti 1:3-7 Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; 4 deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; 5 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. 6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
    Col 2:16-23 Así que nadie los juzgue a ustedes por lo que comen o beben, o con respecto a días de fiesta religiosa, de luna nueva o de reposo. 17 Todo esto es una sombra de las cosas que están por venir; la realidad se halla en Cristo. 18 No dejen que les prive de esta realidad ninguno de esos que se ufanan en fingir humildad y adoración de ángeles. Los tales hacen alarde de lo que no han visto; y, envanecidos por su razonamiento humano, 19 no se mantienen firmemente unidos a la Cabeza. Por la acción de ésta, todo el cuerpo, sostenido y ajustado mediante las articulaciones y ligamentos, va creciendo como Dios quiere. 20 Si con Cristo ustedes ya han muerto a los principios de este mundo, ¿por qué, como si todavía pertenecieran al mundo, se someten a preceptos tales como: 21 «No tomes en tus manos, no pruebes, no toques»? 22 Estos preceptos, basados en reglas y enseñanzas humanas, se refieren a cosas que van a desaparecer con el uso. 23 Tienen sin duda apariencia de sabiduría, con su afectada piedad, falsa humildad y severo trato del cuerpo, pero de nada sirven frente a los apetitos de la naturaleza pecaminosa. (NVI)
    Hch 15:1, 5 Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 5 Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.
    Mat 7:13-14 »Sólo puedes entrar en el reino de Dios a través de la puerta angosta. La carretera al infierno es amplia y la puerta es ancha para los muchos que escogen ese camino. 14 Pero la puerta de acceso a la vida es muy angosta y el camino es difícil, y son sólo unos pocos los que alguna vez lo encuentran. (NTV)
    Efe 2:4-10 Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto 5 que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) 6 Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús. 7 De modo que, en los tiempos futuros, Dios puede ponernos como ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y la bondad que nos tuvo, como se ve en todo lo que ha hecho por nosotros, que estamos unidos a Cristo Jesús. 8 Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. 10 Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. (NTV)
    Rom 5:1-11 Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros. 2 Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios. 3 También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia. 4 Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación. 5 Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor. 6 Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores. 7 Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena. 8 Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores. 9 Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios. 10 Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo. 11 Así que ahora podemos alegrarnos por nuestra nueva y maravillosa relación con Dios gracias a que nuestro Señor Jesucristo nos hizo amigos de Dios.
    Rom 1:16-17 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.