Jan 17, 2016
Efesios 6:10-24 “La guerra y la victoria espiritual del creyente”
Series: Efesios

LA GUERRA Y LA VICTORIA ESPIRITUAL DEL CREYENTE

Efesios 6:10– 24

 

INTRODUCCIÓN

 

Hoy terminamos con esta maravillosa carta a los Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”. Esta ciudad que no tenía mucha diferencia con lo que vivimos hoy, llena de gente enajenada con este mundo, su paganismo, su idolatría, su materialismo, su ocultismo, etc. Donde estaba esta iglesia, que necesitaba brillar en la oscuridad de esta ciudad y no dejarse seducir por ella.

 

De manera que Pablo escribe esta carta para que al igual que nosotros quienes vivimos en este mundo impío, con esta filosofía secular, diseñada para hacernos ignorar a Dios y las cosas eternas seamos fortalecidos al mostrarnos nuestra verdadera identidad, nuestro origen, futuro, destino, nuestra herencia, nuestra esperanza, nuestra riqueza.

 

Mostrándonos que somos diferentes que somos parte de otro reino, el reino de Dios, por lo tanto de una nueva sociedad, cultura, pueblo, familia, que conformamos la iglesia de Cristo, la cual no es una estructura política o jerárquica, o edificios, sino un organismo vivo conformado por personas redimidas, libertadas, perdonadas, con vida nueva.

 

Hemos aprendido tres cosas: como crecer, como caminar y hoy veremos como pelear la buena batalla de la fe, crecimiento, práctica y victoria. Repasemos por última vez su bosquejo:

 

Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3).

Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde conocimos nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestra posición de privilegio, de dónde fuimos rescatados. Fuimos bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, lo cual es una posición, un lugar, una dirección, o estás ahí, o no estás.

 

Estábamos muertos en delitos y pecados, sin esperanza, sin un verdadero Dios, sino entregados a nuestros ídolos, en Cristo fuimos acercados a Dios y fuimos adoptados y ahora conformamos un templo en el cual la misma presencia de Dios habita, en el Espíritu Santo en nosotros. Pablo ora dos veces una para que entendamos nuestra esperanza eterna, nuestra riqueza eterna y el poder que tenemos disponible los creyentes para ser diferentes.

 

Y cerrando el capítulo tres Pablo vuelve a orar pidiendo que seamos fortalecidos para poder comprender la altura, la profundidad, la anchura, y la longitud de su amor, que va más allá de nuestra mente. Habiendo entendido estas cosas pasamos a la siguiente parte:

 

Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9).

Como debe vivir, conducirse, un ciudadano del reino de los cielos. Este debería ser el carácter, la conducta, el propósito, las prioridades, la meta, de aquel que ha entendido su riqueza espiritual, ser diferentes, ser consistentes, caminando en unidad, en pureza, imitando a Dios y a Cristo caminando en amor, caminando en luz, en sabiduría, en relaciones interpersonales sanas, llenas de sujeción, de humildad, de amor y servicio, brillando así en un mundo de tinieblas, mostrando que Dios es real no solo con palabras, sino con una conducta, con un carácter como el de Cristo. Y hoy concluimos con esta tercer sección:

 

La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20)

Cómo mantenernos firme y salir victorioso ante la batalla espiritual que enfrentamos al decidir vivir de acuerdo a nuestra identidad y posición. ¿Por qué hay una batalla para el creyente?

 

Definitivamente somos hijos de Dios, por adopción, somos miembros del reino de Dios, pero, hay una realidad, no hemos llegado a casa, vivimos en este mundo como extranjeros, y no solo como extranjeros, sino como extranjeros en tierra enemiga, el reino de Dios está invadiendo el reino del hombre, donde el príncipe es Satanás. Mira lo que nos enseña la Palabra:

 

1 Jn 5:19 Sabemos que somos hijos de Dios, y que el mundo entero está bajo el control del maligno. (NVI)

 

Col 1:13-14 Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, 14 quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados. (NTV)

 

El día que entendimos nuestro pecado, que nos arrepentimos y que creímos en Jesucristo, ese día fuimos rescatados de un reino de tinieblas y fuimos puestos en el reino de la luz, pero, eso tiene implicaciones, en ese momento Satanás se convirtió en nuestro enemigo, esta es una realidad. El Evangelio no es bien recibido, a la gente no le gusta escuchar que es pecadora.

 

Y mucha gente podría decir: ¿cuál batalla espiritual, yo no veo ninguna? Bueno si no te molesta Satanás probablemente eres parte de su reino todavía. Al cual todos vivimos en un momento, porque todos nacimos en pecado, pero, fuera de Cristo estamos en le bando de Satanás, querámoslo o no, estemos conscientes de ello o no, y como ya lo dijimos, estar en Cristo no se trata de una religión o una membresía, sino de una posición, de una identidad, dice la Palabra:

 

Jua 8:42a Jesús les dijo: —Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque he venido a ustedes de parte de Dios… 43 ¿Por qué no pueden entender lo que les digo? ¡Es porque ni siquiera toleran oírme! Jua 8:44 Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira. (NTV)

 

Satanás es el príncipe de este mundo, el autor de su filosofía mundana, humanista, materialista y demás, y es amo y Señor de aquellos que están muertos en sus delitos y pecados, los tiene bajo su látigo de esclavitud, los influye, los manipula, los engaña, los mantiene dormidos ante las realidades espirituales y eternas, les hace creer que son libres cuando no lo son, ya que es evidente la decadencia, la destrucción de esta sociedad esclavizada a sus pasiones y deseos, consumiéndose a sí misma. Lo vimos en la carta a los Romanos, o servimos a Cristo siendo sus esclavos por amor, o estamos esclavizados bajo el maligno, dice así:

 

Gál 5:16-17 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. 17 Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren.

 

Rom 6:16-19 ¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta. 17 Antes ustedes eran esclavos del pecado pero, gracias a Dios, ahora obedecen de todo corazón la enseñanza que les hemos dado. 18 Ahora son libres de la esclavitud del pecado y se han hecho esclavos de la vida recta. 19 Uso la ilustración de la esclavitud para ayudarlos a entender todo esto, porque la naturaleza humana de ustedes es débil. En el pasado, se dejaron esclavizar por la impureza y el desenfreno, lo cual los hundió aún más en el pecado. Ahora deben entregarse como esclavos a la vida recta para llegar a ser santos. (NTV)

 

Y mis hermanos, la esperanza eterna, las promesas de Dios, son realidades eternas, pero así de real es que tenemos un enemigo, y ese enemigo aborrece a Dios, y si nosotros estamos en Dios, él nos aborrece indirectamente a nosotros también, pero, te voy a preguntar, ¿qué será mejor? Ser enemigo de Satanás, sí, un ser espantoso que tiene cierto poder, pero que al final es un ser creado, que no se compara en absoluto con el poder de un Dios Todopoderoso, y que además sabemos que su final será la derrota y el lago de fuego por la eternidad.

 

O la otra opción, ser su esclavo y ser enemigo de Dios, el creador, el Todopoderoso quien sostiene la creación con el poder de su fuerza, que nos amó al punto de hacerse hombre sufrir nuestro castigo y ofrecernos perdón, vida eterna, un lugar en su reino y en su familia. ¿Qué será peor, ser enemigo de Dios y esclavo de Satanás, o ser enemigos de Satanás y ser amigos de Dios?

 

Y si eres creyente, no es que vas a entrar a una batalla, ya estás en una guerra, eres parte de ella, y no puedes darte el luje vivir como si vivieras en un eterno picnic, o en una playa de descanso, nunca olvides que mientras estemos en este mundo, no hemos llegado a casa, y el reino de Dios, al cual perteneces todavía está invadiendo terreno enemigo, este reino de tinieblas, y tu enemigo no descansa, está constantemente queriendo atacar, destruir y dejarte inutilizado.

 

Por eso es tan importante tener una doctrina bíblica, no una doctrina mundana que te ofrece tu mejor vida ahora, eso no es posible porque este no es nuestro hogar, estamos en terreno enemigo, y pero lo mejor está por venir.

 

Pero hay otra verdad que debemos abrazar, nosotros somos el ejercito invasor que le sale al encuentro a un ser humano necio, en tinieblas muerto en sus delitos y pecados, pero la Biblia establece que nosotros no estamos luchando para ver si ganamos, la Biblia declara que en Cristo ya hemos vencido, es más, hemos súper, extra vencido, dice en Romanos 8:

 

Rom 8:37 Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Esta palabra no existe en el español, somos híper vencedores, súper vencedores, en Cristo estamos más allá de la victoria, y Satanás lo sabe, no nos puede vencer, el ya perdió, ¿se acuerdan en Colosenses?

 

Col 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Qué dice en Romanos 8:

 

Rom 8:38-39 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Pero hay algo que sí puede hacer, infiltrarse y tirarnos de nuestro lugar de privilegio, hacernos caer, hacernos perder nuestro gozo, nuestra esperanza, dejarnos inútiles, estériles, haciéndonos lastimarnos a nosotros mismos, la iglesia, y dejar en mal el nombre de nuestro Salvador.

 

Nublar nuestro entendimiento del brillo majestuoso de nuestro Salvador a través del brillo de este mundo, manipulando los deseos de nuestros ojos, de nuestra carne y la vanagloria de la vida con la filosofía de este mundo, al punto de engañarnos y hacernos creer que porque no tenemos cierta cosa material, cierto nivel de salud, cierto éxito, somos miserables, y comenzamos a creer que Dios nos descuida, que sus bendiciones espirituales no son suficientes, que lo eterno son puros cuentos y Satanás nos traga vivos y sin sal.

 

Con sus engaños, Satanás sí puede hacer que todo esto que vimos en Efesios no signifique nada para nosotros, y que ahora voluntariamente nos sujetemos a su yugo de esclavitud, que fracasemos como trabajadores, como padres o hijos, como esposos o esposas, como creyentes miembros de la iglesia de Cristo, como hijos de Dios, etc. Estamos en una guerra, estamos en conflicto y necesitamos estar preparados para ganar, por eso yo titulé este mensaje: LA GUERRA Y LA VICTORIA ESPIRITUAL DEL CREYENTE. Demos lectura. Y Pablo comienza con algo que es nuestra responsabilidad, algo que a nosotros nos toca, por eso mi primer punto es:

 

  1. Es mi responsabilidad fortalecerme en el Señor.

Efe 6:10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

A nosotros nos toca voluntariamente, diligentemente, disciplinadamente, activamente, intencionalmente ir al trono de la gracia cada día de nuestras vidas, cada momento y tomar del poder de Dios, de ese poder que resucitó a Cristo de los muertos, que sostiene el universo visible e invisible, es mi responsabilidad. Fortalecer es la Palabra endunamoó, de dunamis, de poder, fuerza maravillosa, capacidad milagrosa. Necesito vestirme, llenarme constantemente con el poder de Dios.

 

Pero, hace una diferencia primero dice, fortalézcanse en el Señor, ¿cómo? pasando tiempo de intimidad con él, conociéndole en su Palabra, transformando tu entendimiento a través de ella, al alumbrarlo con la luz de la Escritura, y al mismo tiempo con la realidad de su presencia, con la realidad de su amor, de su Espíritu consolándote, tocándote, fortaleciéndote.

 

¿Cómo oró pablo por los Efesios? Señor, que sean capaces de comprender junto con todos los santos, tu amor que excede a todo conocimiento, tú Señor que puedes hacer las cosas mucho más abundantemente de lo que pudiéramos pedir o entender. Y ¿quién crees que te da esta capacidad? ¿Quién crees que te da sentidos espirituales para poder espiritualmente ver, tocar, oler, entender todas estas maravillas? Cristo, el Espíritu Santo.

 

Por eso, necesito entender que lo más importante para mí en esta vida y en la que viene es conocer a mi Señor, no tengo nada más importante que eso, es el primero y más grande mandamiento de todos:

 

Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.

 

Y ¿cómo podrás hacerlo si no le conoces, si no pasas tiempo con él? Ni tú, ni yo, ni nadie tenemos esta clase de amor en nosotros, está en él, y él es el que nos lo imparte y de él viene este deseo de responder a su amor entregándole todo nuestro corazón, voluntad, emociones, sentimientos, alma, lo que somos, nuestras mente, convicciones, confianza, lo que creemos, fuerzas, recursos físicos, materiales, todo, absolutamente todo lo que tenemos, de hecho esto y solo esto es la verdadera adoración.

 

Porque si no hacemos esto, estamos fritos, de hecho esta es la fuente del pecado, el darle la espalda a Dios, ignorarlo, y lejos de conocerlo, amarlo, y adorarlo, nos amarnos a nosotros mismos, y nos adoramos, y nos ponemos en el centro del universo, poniendo a Satanás como nuestro amo, porque confiamos en él y creemos en él y sus mentiras, antes que en Dios. Por eso necesitamos fortalecernos primeramente en el Señor al conocerle. Juan 17:

 

Jua 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

 

Claro, no solo llenarme de conocimiento, porque hay quienes llenan su mente de conocimiento y éste se hace vano, porque realmente no tienen una relación con el Señor, necesito el conocimiento sí, pero, sin el Señor, mi conocimiento no es nada. Se trata de una relación profunda, de amor, de roce, de intercambio, de abrir mi corazón, de hacerme vulnerable al Señor, de no pretender esconderle nada, no justificando mi pecado, sino abriéndole por completo mi corazón mostrándole lo que soy, sin temor alguno, entregándome a él en adoración, sabiendo que él me puede lavar y que no me rechaza, dice la escritura:

 

Jua 6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

 

Entonces, después de estar fortalecido en Cristo, en quien es él, al conocerle, al recibirle, al entregarme a él, me estoy vestido de su poder, pero, ¿cómo, entonces estás hablando Chuy de que se trata de algo místico que sucede sin que me de cuenta? En parte sí, definitivamente hay mucho de lo que no entendemos, el Señor le decía a Nicodemo, un experto en la ley que no se explicaba el nuevo nacimiento:

 

Jua 3:12 Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿entonces cómo van a creer si les hablo de las celestiales? (NTV)

 

Y entonces es que puedo tomar del poder de su fuerza, porque hasta el diablo quiere el poder de Dios, mas no adorar a Dios, el mundo quisiera el poder de Dios, sin adorarle, y eso no es posible. Sin embargo nosotros tenemos esta responsabilidad, de venir y tomar del kratos imperio, potencia, de su fuerza, isjús vigor, capacidad.

 

Imagínate, ¿cuánta energía se necesita para sostener solamente la tierra en su movimiento de traslación, el sol encendido, ahora imagínate todo el universo? El poder de Dios es eterno, aunque esta fuerza física no puede cambiar un corazón, pero, ¿qué me dices del poder que viene de Cristo con el cual venció la muerte, el pecado, y resucitó al tercer día, que tiene el poder de dar vida a todo aquel que se arrepiente y cree en él.

 

Por eso si vives practicando deliberadamente el pecado, estás muerto, estás en tinieblas, no hay vuelta de hoja, aunque digas que desde chiquito tú pensabas en Dios. Pero, hay buenas noticias, en Cristo hay poder para darte vida, y la comprobación de que estás en vida es que salgas de la suciedad, de la oscuridad y vengas a la luz a ser lavado. Y Pablo nos da una manera muy práctica de saber si estoy permaneciendo en el Señor y me estoy vistiendo de su poder, y nos dice:

 

  1. La armadura es de Dios y me capacita para mantenerme firme delante de mi enemigo Satanás.

Efe 6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

Estamos en una batalla, y somos soldados, y un buen soldado siempre necesita estar preparado, bien entrenado, y bien equipado. Su rey o su gobierno no lo manda con piedras y con un cuchillo de cocina, no, lo entrena, lo equipa para la batalla, para no morir fácilmente, para sobrevivir, para alcanzar la victoria, pero por igual, el mismo soldado se disciplina a sí mismo, porque sabe que su vida está en juego. Y dice otra vez, vístanse.

 

Vístanse

, el Señor no me va a venir a vestir como si yo fuera un bebé, es mi responsabilidad hacerlo. No caigas en el engaño de que puedes ser espiritual a través de alguien más, nadie puede hacer este trabajo por ti, nadie puede obedecer por ti, vivir tu fe por ti, el pastor, tu mentor, tu hermano o hermana en Cristo, tu papá, tu mamá, no pueden obedecer por ti, no pueden tener los devocionales que a ti te tocan, los tiempos de oración y de palabra que a ti y solo a ti te toca tener.

 

Sabe que si tu cónyuge es salvo, a ti no te toca nada de su salvación, sí, te ayudan sus oraciones, pero ¿qué crees? Si no obedeces, esas oraciones y ese testimonio se convertirán en evidencias en tu contra que aumentarán tu sentencia por incrédulo y desobediente. A ti te toca darte cuenta de la batalla en la que estás envuelto y prepararte con lo que el Señor ya previamente te ha provisto, no te dejes engañar, si no estás viendo resultados en tu vida es por esto, no es la iglesia, no es la enseñanza, no es que falten ministerios en la iglesia, o necesitas una instrucción más superior, mi hermano, hermana, ponte las pilas.

 

2º Dice

vístanse toda. Es una sola palabra: panoplia

en griego, y significa la armadura completa, todas las armas. Y tenemos aquí dos implicaciones, 1º Dios ha puesto a tu disposición un arsenal completo de infantería pesada para la batalla espiritual, pero necesitas usarla toda, no puedes elegir unas cosas sí y otras no, no puedes decir: hay esta coraza es muy caliente, nomás me pongo el casco y por un rato porque me da comezón y pues ahí se va. Cuando te caiga la piedra en la cabeza, o la flecha en el pecho, no vas a estar tan campante. A ti y a mi nos toca diligentemente conocer, cargar, dominar aprender a utilizar hábilmente todo el armamento que el Señor nos ha provisto.

 

Y 2º, ¿de quién es la armadura? Es de Dios. En otras palabras, no se trata de mi fuerza de voluntad, de que yo le eche ganas, de que yo me lo proponga y en mis propias fuerzas salga vencedor. No, de mí solo brota carnalidad, la cual siempre me traicionará y jamás se sujetará a lo que Dios quiere, ya lo vimos, yo no tengo ninguna fuerza, en mí no hay nada utilizable, todo lo contrario, por eso necesito buscar la armadura de Dios, la fortaleza de Dios, no hacerle al cuento creyéndome el súper dotado, porque con eso te engaña Satanás, estorbándote para que no vengas al Señor a ser verdaderamente fortalecido, y que digas, ahora no, estoy muy ocupado encargándome de mi vida, más bien yo diría asegurando tu derrota.

 

Lo que es más, en muchas iglesias se enseña así, se levanta el ego de las personas, y te dicen: tú puedes, muestra de qué estás hecho, que el mundo sepa que tú eres capaz, saca ese campeón, ese líder nato que habita en ti, y deja al Señor con el ojo cuadrado.

 

Y realmente la Biblia no enseña eso, la Biblia enseña que tú y yo y cada ser humano es un miserable pecador, que antes de Cristo no éramos sino cadáveres putrefactos y además dañinos porque contaminábamos todo nuestro medio ambiente. ¿De dónde un cadáver tiene un campeón? Tiene gusanos, y su destino es hacerse polvo.

 

No existe tal cosa, nuestra fuerza, nuestra capacidad, nuestra victoria, provienen totalmente del Señor, muriendo a ti mismo, a tu ego, a tu orgullo, a tu súper capacidad, absolutamente nula, de rodillas, derrotado, cada día, en total humildad, buscando a Dios desde el piso, rendido a sus pies, siendo levantado por él, conviviendo con él, caminando con él paso a paso. ¿Qué enseña la Biblia?

 

1 Pe 5:6-7 Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, él los levantará con honor. 7 Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes. (NTV)

 

Por eso Satanás siempre hará lo posible para enfocarte en ti mismo y que caigas en la trampa de comenzar a intentar en tus cadavéricas fuerzas y terminar frustrado. No, la armadura es del Señor, él es el autor, el diseñador, el que la mantiene brillante, llena de poder, de capacidad y eficacia. Ahora, ¿Qué va a pasar si yo soy responsable en esto?

 

Dice Pablo, podremos

estar firmes, ístemi

en griego, y significa mantenernos en pie, establecidos, permaneciendo, perseverando, presentes, sostenidos sin movernos a ningún lado de nuestras convicciones de fe, ¿te das cuenta? Esa es nuestra lucha, lo único que quiere Satanás es hacernos tambalear, hacernos desconfiar de Cristo, de su amor, y eso no es algo sin importancia, eso es incredulidad, y es el peor de los pecados.

 

Dios no va a juzgar entre buenos y malos, el infierno no va a estar lleno de malos y el cielo de buenos, no, la biblia enseña que Dios juzga entre creyentes e incrédulos, entre fe e incredulidad, el pecado de Adán fue de incredulidad, lo mismo el de Israel, el pueblo de Dios, todo pecado que te rodea es el producto de la incredulidad, de tener al Diablo como el que dice la verdad y a Dios como mentiroso. La obediencia no es cuestión de capacidad, sino de fe, de a quién vas a creer, la mentira del diablo o la verdad de Dios.

 

Porque lo que realmente crees es tu convicción y es por lo que vives. Fe es confianza, es fidelidad inamovible que viene de la convicción que surge de creer en aquel que yo creo que dice la verdad, y si no es Dios, entonces es mi perverso corazón, es Satanás, quien lo manipula con su filosofía mundana, y si le creo a él, es a él al que estoy haciendo el Señor de mi vida. Pero, si es Dios, entonces a él creo, y no me muevo de su verdad, estoy firme en sus promesas, en su Palabra en lo que él ha dicho.

 

Esta es nuestra batalla, el Señor no nos manda a ser caza fantasmas, nos llama a proclamar la verdad, a creer la verdad y mantenernos firmes en ella, esta es la guerra espiritual. Y nos enseña que Satanás tiene todo tipo de artimañas, trucos, mentiras, fraude, manipulación, un ejercito entero dedicado a hacerte dudar del Señor y comenzar a vivir como todo el mundo vive, y hacerte creer que no hay salida, que así tienes que vivir, miserable, siempre en derrota, que ni Dios, ni su palabra, ni su iglesia son eficaces. No caigas en la trampa, si lo crees, ya te movió, ya te tiró, nuestra tarea es resistir.

 

Tus derrotas no tienen que ver con que la Palabra o lo que el Señor nos provee no sean eficaces, tiene todo que ver con negligencia, con falta de disciplina provocada por mi incredulidad, por no vestirme toda la armadura, ni permanecer en el Señor. ¿Por qué debo ser responsable haciendo esto? Dice Pablo:

 

  1. Mi enemigo no son personas, es Satanás y todo un ejército organizado para hacerme caer y blasfemar a Dios, por eso necesito toda la armadura, no solo una parte.

Efe 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

1º, la palabra usada para lucha es

pale

en griego, y no se refiere a un combate abierto, sino a una lucha cuerpo a cuerpo, así como la lucha grecorromana, la cual consiste en resistencia, el que más resiste es el que gana, el primero que se da por vencido y le faltan las fuerzas, la energía ese pierde. Nuestra lucha es de resistencia.

 

2º Debemos conocer a nuestro oponente, estar conscientes de la magnitud de esta lucha, porque si creemos que estamos luchando contra espíritus chocarreros que nos espantan en la noche, o que se nos aparecen como monstruos de Halloween, o como toda esta publicidad falsa que se le da a Satanás en películas de terror, andamos muy perdidos, todo eso no es una buena fuente para conocer a nuestro oponente.

 

Lo primero que nos enseña la Palabra debería cambiar por completo tu manera de ver los problemas con tu prójimo, tus enemigos, o con la gente que sientes que es tu enemiga, la Biblia nos declara que nuestra lucha jamás es contra personas, a eso se refiere con carne y sangre. Todos esos problemas que tienes con tu cónyuge, no es tu cónyuge el enemigo, tu hermano en Cristo que supuestamente chismeó de ti, no es tu enemigo, ese compañero de trabajo que ya no aguantas, no es tu enemigo.

 

No, la biblia te enseña que tu enemigo y mi enemigo es Satanás, tenemos un enemigo en común y no son personas, el cual influye, manipula, utiliza nuestra naturaleza pecaminosa, nuestros deseos egoístas y orgullosos en nuestra contra, sembrando discordia y manteniéndote en descensión, ¿para qué? Para que terminemos blasfemando, haciendo ver mal a nuestro Salvador.

 

Porque él dijo: en esto se dan a conocer como mis discípulos, cuando se aman unos a otros como yo los he amado, y no importa el tamaño de la iglesia, la doctrina, los ministerios que hay en ella, si no nos amamos, hemos fallado. Y este amor incluye todo lo demás, hacernos bien, servirnos, obedecer a Dios, hacer lo correcto y demás, ser como Cristo.

 

Y nos enseña también que nuestro enemigo está bien organizado, la lucha del creyente no es solo contra Satanás, sino contra un ejército de demonios subordinados a Satanás, los cuales están organizados en rangos y en niveles, los cuales son una multitud inmensa, que tienen milenios de existir, lo cual los hace experimentados en nuestra naturaleza pecaminosa y en cómo engañarnos con ella.

 

¿De dónde crees que viene todo el paganismo, el ocultismo, la corrupción, la maldad, esos programas llenos de inmoralidad, impiedad, solo prende la televisión, checa la cantidad de porquerías que circulan en internet, además de la pornografía, pornografía infantil, asesinatos, la maldad sigue escalando, gobiernos completamente corruptos desde los huesos, ¿de dónde crees que viene todo esto? Obviamente es toda esta actividad demoniaca, como ya lo vimos, este mundo está bajo el maligno. Mira la sociedad, mira las balaceras en escuelas, las actividades y el entretenimiento que niños, jóvenes y adultos practican a escondidas y descaradamente.

 

Hay gobiernos completamente dedicados a la muerte, mira ISIS en medio oriente, piensa en Hitler, el Socialismo, otros gobiernos vinculados con el narcotráfico, con el tráfico de personas, mujeres, niños que venden como si fueran animales para su uso mayormente explotación sexual. No vayas tan lejos, mira alrededor en tu colonia, en los círculos sociales que te rodean, claro, todo mundo reclama ser buena onda, pero, la cantidad de divorcios, niños abandonados, abortados, una sociedad volcada a la lujuria, al pecado sexual, homosexualismo, fornicación, adulterio, al vicio de cualquier índole, y un gobierno que apoya y promueve todas esas cosas. A parte de nuestra naturaleza pecaminosa, ¿de dónde crees que viene todo esto? Hay actividad demoniaca, satánica.

 

Principados

son gobernadores, aquellos que están en lo más alto, que manejan gobiernos, países, ciudades, regiones. Observa con cuidado y te darás cuenta que cada región se caracteriza por cierto tipo de pecado, en algunos lugares el ambiente es de gente demasiado borracha, en otros reina la prostitución, en otros está lleno de gente enferma de orgullo y poder, no es que no exista esto en otras regiones, pero hay una de estos pecados o características que predominan.

 

En Daniel 10 vemos a Gabriel hablando del príncipe del reino de Persia, el cual no es un hombre, sino un gobernador, un principado, ya que Gabriel y Miguel son Arcángeles, dice:

 

Dan 10:13 pero durante veintiún días el espíritu príncipe del reino de Persia me impidió el paso. Entonces vino a ayudarme Miguel, uno de los arcángeles, y lo dejé allí con el espíritu príncipe del reino de Persia. (NTV)

 

Potestades,

se refiere más a su autoridad, su jurisdicción, su poder, su capacidad. Claro que ellos tienen poder limitado, no son Todopoderosos como lo es nuestro Dios, pero, nosotros al darle la espalda a Dios, al creer la mentira antes que la verdad, le damos a Satanás y sus huestes autoridad, él tiene libertad de engañar y de hacer todo lo que hace porque el ser humano se la dio, cada vez que creemos en él le damos el derecho de convertirse en nuestro Señor. El Señor dijo:

 

Jua 12:31 Ha llegado el tiempo de juzgar a este mundo, cuando Satanás —quien gobierna este mundo —será expulsado. )NTV

 

El ser humano pecador le ha dado autoridad, y Dios le ha dado libertad, la cual está limitada, porque el reloj está en cuenta regresiva para que el Señor venga y arrebate este mundo a Satanás, pero sabe que él tiene autoridad, poder sobre todos aquellos que no han creído en Cristo, y la ejerce con sus demonios, y no tiene que ver con espantos, o con zombis, sino con esta filosofía diseñada para ignorar a Dios y lo eterno, y que corrompe más y más la sociedad, por ejemplo, mira nada más, ahora resulta que el Chapo Guzmán es como una estrella, y es el modelo a seguir, y la gente le rinde pleitesía y respeto a un criminal, y se burla del Dios Todopoderoso. El mundo está de cabeza mis hermanos.

 

Gobernadores, kosmokrátor

, gobernador del mundo, es decir, no solo están en la cima de la filosofía de este mundo, la cual puedes ver en libros, películas, y en la vida real, no solo son autoridades, que tienen capacidad y jurisdicción, sino que esto nos recuerda que esta atmósfera, es su único lugar de influencia. En el capítulo 2, mira como Pablo lo llama:

 

Efe 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,

 

Dios es Todopoderoso y su poder, majestad, autoridad rebasa cualquier frontera, sea espiritual o material, su poder influye en todo y en todos, pero, Satanás y sus ejércitos, solo tienen influencia en esta atmósfera, fuera de aquí se acabó su influencia. Claro que nosotros aquí vivimos, y es un problema para nosotros, pero, los creyentes, según lo que ya aprendimos, estamos sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde la autoridad de Satanás ya no alcanza.

 

Pero definitivamente mi énfasis en decirte: métete a la Palabra de Dios, y aprende a discernir cuando tu mente ya se está enamorando de la corriente de este mundo, cuando ya de pronto lejos de estar parado firme en la verdad de Dios, de pronto comienzas a comprometer tus convicciones, y dejas de confiar en el Señor. Necesitas la Escritura para saber diferenciar en un instante lo que viene de Satanás y su filosofía y lo que viene de Cristo y su Palabra.

 

¿Cuántas cosas no hemos aprendido aquí en Efesios tan prácticas? ¿Cómo andas con eso? Tu relación matrimonial, tus amigos, tus padres, tu trabajo, si todo esto te entra por un oído y te sale por el otro, sigues engañado por las mentiras de estas autoridades. De estas huestes de maldad, o espíritus, demonios que no lo saben todo, no son todopoderosos, pero, te conocen bien, saben cómo manipularte, cómo hacerte que te auto engañes y que termines pensando que puedes ser un pecador deliberado y al mismo tiempo decir que amas a Dios. Y muchas cosas más.

 

El punto es: entiende que no puedes seguir siendo un vago espiritual, te va a costar mucho, no puedes esperar a que Dios te diga: apártate de mí hacedor de maldad, nunca te conocí. Cuidado tienes un enemigo formidable, el cual es un experto engañador, un mentiroso, el cual moverá todo a tu alrededor, para que tú creas que puedes salirte con la tuya, que Dios no puede ser tan malo, y toda esta bola de argumentos diseñados para que no creas que tomar tu fe con seriedad es un requisito imprescindible.

 

Y aquí alguien podría decir: pero, si son tantos cómo le voy a hacer. Bueno es una realidad, la Palabra enseña que una tercera parte de los ángeles cayó junto con Satanás, y eso es una multitud incontable de demonios, pero, ¿sabes qué implica esto también? Que otras dos terceras partes no cayeron, y esto es una multitud doble o triplemente incontable a nuestro favor. El Señor dijo:

 

1 Jn 4:4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

 

Una y otra vez por toda la Biblia podemos ver la majestad de Dios, como él no necesita de grandes ejércitos y con una orden de su boca libró a reyes, y naciones, todo esto no lo escribió Pablo para que le diéramos un temor innecesario a Satanás, pero, sí para que tomemos consciencia qué él no está durmiendo, está comprometido, y organizado con hacernos caer, y si no nos ponemos las pilas, definitivamente estamos en un grave peligro de ser engañados, y de caer como muchos que en algún momento se han dicho creyentes en Cristo, y que estemos conscientes también de la necesidad de mantener un compromiso serio, constante y sincero con todos los medios espirituales que Dios nos concede en su gracia, con el cual podemos ser protegidos y purificados, por eso dice Pablo:

 

Efe 6:13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

Toda es toda, pero si nos la ponemos, el Señor promete que será un escudo eficaz, y podremos mantenernos firmes sin caer, cuando todo acabe, ¿sabes cuándo es el día malo? Hoy, ¿sabes cuando todo va a acabar? Cuando el Señor venga y tú y yo y aquellos que tomamos en serio estas cosas podamos escuchar de su boca: Buen siervo y fiel en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré, entra en el gozo de tu Señor.

 

La batalla comenzó cuando creíste, porque ahí fue que se supone que cambiaste de bando, mira nada más lo incongruente de pretender caminar en dos bandos al mismo tiempo, no te engañes, dice Juan:

 

1 Jn 3:7-10 Queridos hijos, no dejen que nadie los engañe acerca de lo siguiente: cuando una persona hace lo correcto, demuestra que es justa, así como Cristo es justo. 8 Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al diablo, el cual peca desde el principio. Pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo. 9 Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios. 10 Por lo tanto, podemos identificar quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo. Todo el que no se conduce con rectitud y no ama a los creyentes no pertenece a Dios.

 

No puedes decir que perteneces al reino de Dios y estarte dando tus paseaditas por el reino de las tinieblas, así no funciona, así no camina, necesitamos tomar toda la armadura de Dios para poder resistir y estar firmes hasta el día en el que nuestro Señor venga por nosotros.

 

Ahora veremos cómo es que podemos estar a salvo, y te darás cuenta de que no habla de convertirnos en expertos exorcistas, o cosas por el estilo, y esta vez quiero hablar con todo respeto de esto, pero observa en toda la Palabra de Dios, no vemos todos esos excesos que hoy en día vemos y que además son infructuosos.

 

Ojalá que por hacer esas supuestas liberaciones la gente fuera libertada, pero no es así, liberación tras liberación y la gente sigue de mal en peor en sus hábitos pecaminosos, no se trata de eso. Ojalá sirviera de algo guerrear y gritar y declarar cosas, pero, desafortunadamente no sirve de nada, ¿quisiera yo preguntar si eso verdaderamente ha cambiado la vida de siquiera una persona?

 

Y te aseguro que si ha habido cambios no es debido a eso, es debido a que alguien ha creído la Escritura y la obedecido, pero, ¿verdaderamente crees que en el volumen de tu voz, o en las palabras que declares habrá un poder místico como si fuéramos Harry Potter diciendo palabras mágicas que harán que Satanás huya? Eso no lo enseña la Biblia, los demonios se aterrorizaban solo de ver a Cristo, corrían a sus pies aterrorizados, no soportaban su luz, antes de que siquiera hablara. y el Señor simplemente les decía fuera de aquí.

 

En ningún momento vemos a Jesús o a Pablo, o a algún apóstol como Gándalf en el Señor de los anillos con ese demonio de fuego: “fuera, no pasarás y golpeando el piso y saliendo chispas y luz”. Eso es Hollywood, no la Biblia. Satanás solo se ríe de nosotros, y trae a su secuaces a divertirse, “mira vente, vente, ya va a empezar el Show, ahí van los cristianitos. Y dicen: ya acabaron, vamos con todo. Justo como les pasó a los hijos de Esceva en Hechos 19:

 

Hch 19:13-16 Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. 14 Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. 15 Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? 16 Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

 

Lee hechos, lee la Palabra, no vemos por ningún lado ni a Jesús ni a sus discípulos haciendo tales cosas, sencillamente los vemos obedeciendo, declarando la verdad con denuedo, y señales siguiéndolos, Dios respaldándolos, transformando personas. Lee tu Biblia, conócela, desengáñate por ti mismo, deja que ella te instruya. Dios no te llama a vivir temiendo a tu enemigo, a estar platicando con tu enemigo, a estarlo reprendiendo, él te llama a fortalecerte en él, a ponerte su armadura, a someterte a él, a su Palabra, y el diablo solito huye de ti al ver la presencia real de Dios den tu vida, dice en Santiago:

 

Stg 4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

 

¿Cómo lo resistes? Bien sometido, humillado delante de Dios, a sus pies, el Señor contigo, y así de sencillo huirá. Tú solito, contra el diablo, pues te tragará junto con tu orgullo, pero bien humilladito ante el Señor y su Palabra, huirá de ti, porque Dios resiste a los soberbios, pero, da gracia a los humildes, y eso es lo que te pide el Señor, así de sencillo, ahora, en una manera práctica cómo me humillo, me someto al Señor.

 

En esto consiste la armadura, así es como puedo estar firme ante mi enemigo, y Pablo tiene en mente la armadura romana, con la cual estarían bien familiarizados los Efesios, y menciona seis implementos de la armadura que servían para proteger al soldado, de una u otra forma. Y si nos damos cuenta estos 6 elementos tienen todo que ver con la Palabra de Dios que nos van a mostrar que la armadura no es otra cosa sino

una conducta y una actitud de fe

. El primero que menciona es un cinturón, y dice:

 

  1. Necesito conocer la armadura y saberla usar para que sea eficaz.

Efe 6:14a Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad,

Los romanos utilizaban este cinto para que nada se les cayera o les estorbara a la hora de la batalla, veamos la imagen:

 

 

Básicamente este término tiene todo que ver con estar listo para la batalla, nada que estorbe, estar alerta, todo bien agarrado y en su lugar, y tiene varias implicaciones, 1º La verdad de la Palabra por delante, dice la Escritura en 1 Pedro:

 

1 Pe 1:13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;

 

Esa decir, manténganse enfocados, no se den el lujo de estar mentalmente ociosos, pongan la Palabra, mediten en ella, conozcan la verdad de Dios, su voluntad, sean entendidos de ella, no permitan que la filosofía mundana permee su pensamiento y cuando menos acuerden estén llenos de los ídolos de este mundo, no estés divagando en doctrinas raras, o en pretender encontrar el hilo negro, la Escritura es clara, y te protegerá de mentiras que te pudieran estorbar para continuar tu servicio al Señor. También Jesucristo dijo con respecto a su regreso:

 

Luc 12:35 Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas;

 

El Señor viene en cualquier momento, necesitas ser fiel en lo que estás haciendo hoy, pero, debes estar listo con las maletas hechas porque no sabes el día ni la hora en que el Señor vendrá por su iglesia o te llamará a cuentas. Y la manera de estar listo es teniendo clara la verdad de la Palabra en tu vida.

 

También se refiere a escoger andar en la verdad, a una actitud de ser genuino e íntegro, dejando de lado la toda hipocresía y fingimiento. Nuestra naturaleza pecaminosa y este mundo desde pequeñitos nos engaña haciéndonos pensar que la mentira nos protege, no nos protege, siempre terminará estorbándonos y avergonzándonos porque Dios no puede ser burlado, no puedes engañar a Dios y él tarde o temprano sacará a la luz tus mentiras y Satanás que te echó porras para que lo hicieras se va a encargar de acusarte y de burlarse de ti cuando estés avergonzado al quedar como un mentiroso.

 

Una mente renovada por la Palabra de Dios, una vida íntegra, que se niega a la mentira, es una persona lista para la batalla, no será sorprendida por su enemigo. Ahora, no solo necesitas la verdad como tu protectora, como tu boleto a una vida libre de sorpresas y tropiezos, sino que también necesitas la justicia, dice Pablo:

 

Efe 6:14b y vestidos con la coraza de justicia,

Esta coraza a veces era de metal, otras era de cuero con incrustaciones de metal o hueso que básicamente protegían los órganos vitales del soldado, el corazón y las entrañas, veamos la imagen.

 

 

 

En aquellos tiempos el corazón representaba la mente y la voluntad, y las entrañas o las vísceras se consideraban el asiento de las emociones. Y Justo esos dos lugares son los que Satanás ataca con toda su fuerza, utilizando sus mentiras, haciéndonos creer que es posible vivir espiritualmente con dos ciudadanías, en las tinieblas y en la luz, cuando esto es imposible, minando con su filosofía materialista nuestra perspectiva eterna, y llenándonos de ídolos, de temor, de drama que confunden nuestra fe y nos hacen dudar y por consiguiente actuar de maneras pecaminosas.

 

¿Cuántas personas sencillamente no vienen a la iglesia porque “no lo sintieron”, o se sintieron deprimidos o desanimados, “es que no vale la pena” “dónde está Dios”? Y Justo ahí está Satanás utilizando sus débiles emociones para robarles todo lo que Dios les quiere dar un domingo y les dice: “a qué vas mira, si nada cambia, todo sigue de mal en peor y más desde que vienes a la iglesia, no manda todo a volar, pobrecito de ti”, y ahí vas “pobre de mí, qué malo Dios, ven diablo abrázame”. Gente arrastrada por sus emociones, sin voluntad, sin corazón, sin convicciones para pararse firmes en lo que es correcto.

 

¿Qué nos protege de vivir una vida así de débil y vulnerable? Envolvernos en la justicia de Dios, sí en Cristo somos justificados, pero aquí se refiere a tener una justicia práctica, una vida caracterizada por la obediencia a la Palabra, no a mis ideas personales, no a convicciones humanas, no alguien que decide con todo su corazón obedecer lo que Dios le demanda, eso es justicia.

 

Alguien que decide vivir en santidad, es decir, consagrado a su Señor, una decisión de obedecer cada día, cada momento, esta es una persona llena de gozo, de esperanza, porque cuando pecamos lo primero que perdemos es el gozo y nuestras emociones y voluntad se confunden y caemos deprimidos y desanimados, se revuelven por completo, pero cuando andamos en obediencia por convicción, vivimos una vida llena de gozo y esperanza, protegidos en mente y en emociones.

 

Debemos de pretender protegernos con auto engaño, con auto justificación, el peor de los pecados: “no pasa nada, no soy tan malo, todo va a estará bien, le voy a echar ganas”. No alguien lo suficientemente honesto como para dejarse juzgar por la justicia de Dios, por la luz de la Escritura, que decide desechar lo malo y seguir lo bueno, no alguien tibio, no alguien que con su boca dice que ama a Dios pero con sus hechos lo niega por completo. Alguien que es disciplinado con sus pensamientos, porque un pensamiento genera una acción, alguien que no persevera en el pecado, dice Pablo en Romanos:

 

Rom 6:1-2 Ahora bien, ¿deberíamos seguir pecando para que Dios nos muestre más y más su gracia maravillosa? 2 ¡Por supuesto que no! Nosotros hemos muerto al pecado, entonces, ¿cómo es posible que sigamos viviendo en pecado?

 

Rom 6:11-14 Así también ustedes deberían considerarse muertos al poder del pecado y vivos para Dios por medio de Cristo Jesús. 12 No permitan que el pecado controle la manera en que viven;* no caigan ante los deseos pecaminosos. 13 No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. 14 El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios.

 

Rom 13:12-14 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

 

No solo verdad y justicia, sino también el Evangelio de la paz.

 

Efe 6:15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.

Estas eran las sandalias de los soldados:

 

 

Estas les daban estabilidad para el combate cuerpo a cuerpo, tenían esos pequeños pedazos de metal para un mejor agarre en el terreno. No habla tanto de ir y proclamar el Evangelio, ya que estamos hablando de mantenernos firmes en el lugar de privilegio que tenemos en Cristo.

 

De manera que más bien se refiere a tener esta confianza de las buenas noticias de la paz, de haber sido reconciliados con Dios, y de que nada nos puede arrebatar de su mano, ya lo vimos al principio. Si Dios es con nosotros, quién contra nosotros. Satanás muchas veces utilizará este recurso, pretenderá desestabilizarnos al acusarnos, al mostrarnos nuestra debilidad y tendencia al pecado.

 

Sin embargo una persona que medita en la bondad de Dios, en su gracia, en su misericordia, es una persona que sabe que Dios siempre está con ella, aún en medio de la disciplina divina, de las pruebas, y de las circunstancias adversas, está firme sabiendo que Dios está de su lado y que no existe nada que pueda cambiar este amor de Dios por él.

 

Los primeros tres tienen todo que ver con vestirme de Cristo, transformar mi entendimiento y vivir de manera que es evidente que Cristo está en mí, pero, estos últimos tres tienen que ver directamente con conocer, amar y saber utilizar la Palabra de Dios.

 

Efe 6:16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

Los soldados enemigos utilizaban flechas encendidas llenas de brea, las cuales al chocar no solo encendían y dañaban al que alcanzaban, sino que como bombas molotov se esparcían e incendiaban todo lo que fuera inflamable. Y había dos tipos de escudo, uno corto, que servía como un arma ofensiva y defensiva en la lucha cuerpo a cuerpo, y uno largo casi del tamaño de un cuerpo, el cual se utilizaba para defenderse de este tipo de flechas.

 

Este escudo era tratado con aceites y agua salada lo cual hacia que apagara el fuego que traían las flechas y el daño era minimizado. Ahora, es interesante que este escudo no solo era utilizado para la defensa individual, sino de toda la compañía, formados los soldados podrían hacer un escudo hasta de dos km. Así como lo muestra la imagen:

 

 

 

Esto nos ilustra cómo los ataques de Satanás están diseñados para esparcirse y hacer el mayor daño posible, y nos ataca con tentación, con dudas, con desesperación, con mentiras, inmoralidad, odio, envidia, enojo, codicia, orgullo, temor, desesperanza, desconfianza y todo pecado, los cuales están diseñados para una sola cosa: desconfiar de Dios, de sus intenciones, de su amor, de su bondad, lo cual subsecuentemente nos llevará a abandonar a Dios a entregarnos a nuestro pecado, y finalmente ser golpeados, arrastrados y destruidos.

 

Ese siempre es el resultado de no tomar en cuenta a Dios, de no confiar en él y confiar en Satanás. No lo olvides, todo desastre y desesperación en tu vida tiene este origen: una desconfianza en Dios y una entrega de tu confianza a las mentiras de Satanás y este mundo.

 

Y lo que nos protege de estos dardos precisamente es la fe, pistis, estar persuadido, lo cual tiene todo que ver con una convicción, que viene de una confianza plena en aquel que prometió, ya lo dije al principio la única manera en la que podemos verdaderamente honrar a Dios es con nuestra confianza plena en él, con esta obediencia que procede de decir: Tú eres Dios y no hay nadie como tú, tú eres digno de mi confianza, eres digno de que yo te entregue mi vida, y todo lo que soy, a ti te creo y aunque me cueste esta vida temporal yo voy a confiar en ti, esta confianza plena es lo que nos protege de Satanás.

 

Porque se puede saber y conocer la verdad, pero no confiar en ella, esto es incredulidad y no hay peor manera en la que deshonres a Dios que esta incredulidad, ¿qué dice en Hebreos?

 

Heb 11:6 De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad.

 

Fe es confianza plena, certeza plena en lo que Dios ha dicho y en su persona, ya lo dije el infierno no va a estar lleno de gente mala y el cielo de gente buena, no, todos hemos pecado, no hay bueno ni uno solo, se trata de creyentes y de incrédulos, el infierno estará llena de gente que decidió que Dios es su enemigo y no creyó en su tratado de paz en esa cruz del calvario, y que menospreció a Cristo y su sacrificio el cual fue la muestra suprema de las buenas intenciones de Dios, pero por igual que fue la evidencia inequívoca de nuestra maldad. Los que confiaron en Dios y su testimonio serán salvos, los que prefirieron creer las mentiras de satanás quedarán condenados. Veamos la ilustración:

 

 

 

 

 

 

No solo esto, dice Pablo:

 

Efe 6:17a Y tomad el yelmo de la salvación,

 

El cual es obvio que protegía la cabeza, del soldado. La salvación por igual es esta confianza en que el que comenzó la buena obra en nosotros será fiel en terminarla, de la misma manera que Satanás nos quiere hacer dudar de lo que Dios dice, también su recurso es que en ocasiones por nuestra infidelidad nos pueda hacer dudar de nuestra salvación, y debido a nuestros fracasos, pecados, problemas sin resolver, enfermedad o cualquier cosa negativa en nuestras vidas, Satanás nos desanima y nos lleva a perder la confianza en el amor y el cuidado de nuestro Padre celestial.

 

Y el estar recordando constantemente que Cristo ya ganó, ya resucitó, que somos extranjeros y peregrinos en este mundo, y que lo mejor está por venir porque Cristo ya compró nuestra libertad y nos rescató de las tinieblas, eso nos protege contra el desánimo, nos hace recordar la promesa de Gálatas:

 

Gál 6:9 Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos.

 

Lo que dijo Cristo en Lucas:

 

Luc 12:29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. 30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. 31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. 32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Esta perspectiva eterna que nos da el saber que hemos sido salvados por Cristo y que este no es el fin. Y dice pablo:

 

Efe 6:17b y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;

 

 

 

Esta espada corta que permitía la lucha cuerpo a cuerpo, el conocer la Escritura, el saberla aplicar a nuestras vidas en cualquier situación, el tenerla como nuestra máxima autoridad no solo de nuestras creencias, sino en cualquier área de nuestras vidas. Si eres de los que vienen a la iglesia los domingos, pero el resto de la semana la Palabra no se ve por ningún lado, es porque no confías en ella, sigues lleno de ti mismo, sigues siendo tu propio Dios, no te has rendido al Señor.

 

Por el contrario, alguien que confía en ella y que es su primer recurso en cualquier situación, en cualquier área de su vida y con ella protege sus pensamientos y con ella “guerrea” de la manera correcta. Claro que no moviéndose como si fuera un jedai, no, o gritando desesperado, creyendo que por solo decir palabras que ni cree, ni entiende algo sucederá como si fueran hechizos de Harry Potter.

 

No, la Palabra es clara, una y otra vez David decía: puse tus Palabras en mi corazón, día y noche las meditaba y hallaba en ellas consuelo. Es este entendimiento de la Escritura que no viene de tener información, sino de pasar tiempo en ella, buscando el rostro del Señor, en tener un panorama de todo el consejo de Dios, en haber sido enseñado por el maestro de maestros, el Espíritu Santo, preguntándole dudas, pidiéndole luz, entendimiento aún de los pasajes más difíciles.

 

Conociendo así al Señor. ¿Cómo se defendió Cristo de los embates de Satanás que pretendían llevarle a deshonrar a su Padre? Ni siquiera fue reprenderle, tres veces Cristo le dijo: “escrito está”. Y citó ni más ni menos que Deuteronomio las tres veces, pregunta, ¿en qué estaba meditando el Señor mientras estuvo 40 días en el desierto antes de ser tentado? En la Palabra.

 

Necesitas convertirte en un hombre, en una mujer que conoce la Escritura, que conoce al Señor de primera mano, no alguien que cita todo tipo de libros y comentarios citando siempre lo que Dios le habló a otras personas, no, lo que de primera mano el Señor te ha hablado, así parezca lo más sencillo, porque muchas veces lo más sencillo es lo más poderoso. Esta es toda la armadura de Dios, veamos la armadura completa:

 

 

 

Un creyente que está listo, protegido por la verdad, envuelto en justicia, firme sin moverse con la paz de Dios, al saberse unido a su Señor, protegidos en la confianza plena en su Señor, la fe, con la esperanza eterna de su salvación que le libra del desánimo, y un verdadero amante de la Palabra de Dios. Ahora, ahí no termina, mira lo que Pablo nos dice:

 

  1. La oración es parte indispensable de la guerra espiritual.

Efe 6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

Mira nada más lo importante de la oración, es lo que casi cada domingo te animo a que estés haciendo, oración saturada con la Palabra de Dios. Necesitas estar orando en todo tiempo, y esto no significa que estés de rodillas o con los ojos en blanco, o cerrados, en especial si vas manejando, no te lo recomiendo, pero, tu relación con el Señor debe ser constante.

 

En cada situación, en lugar de arder en ira, de perder el estilo con histeria, con ataques de pánico, de orgullo, de violencia, ponte a orar, así te parezca lo más insignificante, ponte a orar en todo tiempo, ora por los que te persiguen y te maldicen no te pongas al tú por tú con ellos, pide a Dios por misericordia, por un amor real por tus enemigos, y así realmente serás como tu Padre que está en los cielos.

 

Y esto no va a suceder si en lugar de ocuparte de las cosas espirituales siempre andas en tu carnota, siempre apoyado en tu propia prudencia, pretendiendo en tus fuerzas arreglar cosas las cuales terminas dejando peor, cuando con solo detenerte prudentemente y orar, harías un gran cambio y te evitarías muchas discusiones, problemas, amargura, dolores de cabeza, por consiguiente presión arterial alta y problemas de salud, músculos tensionados, intestinos pasmados, etc.

 

Dios te llama a orara en todo tiempo y a velar, tu enemigo, todos esos principados y potestades y demás, no descansan, no te dan tregua, no seas tonto, no te duermas, no lo harías si supieras que allá afuera hay una guerra. Tienes un enemigo formidable, pero tienes armas de defensa y ataque eficaces, pero, ¿qué crees? Ahí guardadas no sirven para nada, necesitas vestirte, fortalecerte en el Señor y en el poder de su fuerza.

 

Y toda perseverancia, es decir: no te canses, no dejes de orar, de suplicar por tu esposo o esposa inconversa, por tu hijo que anda en malos pasos, por aquellos que parecen no agarrar la onda y se ven duros y necios en su religión, en su comportamiento necio y auto destructivo. Dios no tiene prisa, y tú no la tendrás si descansas en él.

 

Pero, ¿cómo está tu vida de oración? Por favor, deja de ser un necio, y comienza a orar, de eso depende tu vida, tu enemigo no descansa, y no te va a permitir disfrutar de todo lo que ya vimos en Efesios, nunca verás resultados y seguirás en constante derrota, si no te pones las pilas, si no perseveras. Recuérdalo un creyente genuino es caracterizado por alguien que persevera, el que tropieza y se queda en el camino solo muestra que su fe nunca fue real.

 

Tus hermanos cuentan con tus oraciones no con tu crítica y murmuración, cuentan con tus oraciones, si no sientes amor de ninguna otra clase, comienza por orar por ellos, eso cambiará tu perspectiva y verdaderamente estarás siendo como tu Salvador. Ayer lo comentábamos con algunos amigos, la Palabra es clara, no puedes decirte discípulo de Cristo si hay odio, o indiferencia en tu corazón, y eso es serio, significa que no eres de Cristo, él lo dijo claramente:

 

Mat 6:14 »Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti. Mat 6:15 Pero, si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados.

 

Y sin perdón de Dios no hay cielo, no hay salvación, no hay nada, no juegues con eso. Y dice Pablo:

 

  • El hacer lo correcto te permitirá dejar un ejemplo y un testimonio real del poder de Dios.

Efe 6:19 y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, Efe 6:20 por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.

Mira nada más lo que llenaba la mente y el corazón de Pablo, él no estaba diciendo: Señor que ya me saquen de aquí porque ya no aguanto. Mis hermanos, dejemos de pedirle a Dios que nos de batallas menos rudas, que nos de victorias sin pelea, y sin tener que mover un solo dedo, y que en su lugar, mejor nos de un camastro y una palapa con un coco a la orilla del mar.

 

Deja de pedir ser libre de una batalla que es inminente en tu vida y comienza a pedir por fortaleza, pide el corazón de Pablo, aprende a hablar la Escritura, Cristo viene pronto, y tú eres lo más cercano a Cristo que tiene la gente que te rodea, ellos aunque lo rechacen necesitan oír el Evangelio y tú eres a quien Dios ha escogido.

 

Pide denuedo, autoridad, claridad, sabiduría, habla como Cristo está esperando que hables de él, no solo con tu boca, sino con tus hechos, ya hay demasiado cristino y no hermanos, primos, no se trata solo de cuanto sabes, sino de cuánto practicas y muestras con tu vida lo que sabes. Deja de poner por sobre todas las cosas tu propia opinión, humíllate, cree en el Señor y habla su verdad aunque esto te tuviera que costar la libertad, tu reputación, o aún tu vida, ¿qué tanto es la muerte? Un instante, pero una eternidad te espera. Y dice pablo:

 

Efe 6:21 Para que también vosotros sepáis mis asuntos, y lo que hago, todo os lo hará saber Tíquico, hermano amado y fiel ministro en el Señor,

Dice Pablo: oren por mí para que yo actúe como Dios manda que actuemos y ustedes puedan ver que es posible vivir una vida obediente, con una fe real. Que ustedes puedan ver que es posible usar esta armadura aún en la misma prisión y en las más paupérrimas condiciones. Y que hay otros que son también inspirados por esto, así como Tíquico. Un hermano real, que por lo mismo es amado, por ser un fiel servidor del Señor, no solo en palabra, sino en obra.

 

No sabes qué inspirador para otros es ver a un cristiano obediente, fiel, lleno de verdadero amor, y qué aguitante es ver a gente tibia por todos lados, centrada en sí misma, amando este mundo y su temporalidad, dejándose apantallar por el brillo de las tinieblas, valga la paradoja, y permitiendo que ese brillo mundano opaque el verdadero brillo de la verdadera luz y esperanza de Cristo y su eternidad. Y dice Pablo:

 

Efe 6:22 el cual envié a vosotros para esto mismo, para que sepáis lo tocante a nosotros, y que consuele vuestros corazones.

Mira nada más, en este mundo chafa el que se siente el ganador es el que consuela a los pobres lusers, no así en el reino de Dios, aquel que sufre el agravio, aquel que sirve, aquel que pone su vida en la línea como Pablo, es el que trae consuelo verdadero, no aquel que predica amor por este mundo y sus ídolos, no aquel que levanta el ego de las personas y les hace creer que eso es victoria.

 

Eso es engaño, un verdadero consuelo está en alguien que verdaderamente cree en la Palabra y que pone su vida como un testimonio, un ejemplo. Y Pablo cierra esta maravillosa carta:

 

Efe 6:23 Paz sea a los hermanos, y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Efe 6:24 La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén.

Mis hermanos, la paz, el amor, la fe, la gracia vienen a aquellos que han entendido el amor de Dios inalterable, incorruptible, auténtico, indestructible, inmortal, un amor que este mundo no conoce ni puede dar, pero que ha sido manifestado por Cristo en esa cruz del calvario y ha sido impartido a todo aquel que ha creído y ha sido reconciliado con Dios a través de Cristo y ahora es un hijo de Dios, quien tiene en su interior al Espíritu Santo morando en él.

 

Este es un creyente genuino que participa de este amor y que en respuesta ama de la misma manera a su Señor. El cristianismo no es una religión, es una relación que se refleja en un estilo de vida. Y quizá tú te quieras aferrar a tus mentiras, pero, esta es la verdad y no podrás decir que no se te declaró. Cristo viene y no pedirá menos que esto, no te engañes, mejor comienza a ser fortalecido en Cristo y en su poder, y comienza a ser responsable poniéndote toda la armadura de Dios.

 

¿Quieres verdaderamente mantenerte firme ante la batalla espiritual? Esto es lo primero que necesitas, sin estas cosas te puedes quedar ronco gritándole al diablo, pero no vas a conseguir nada, estas son las armas de protección y de ataque que el Señor nos ofrece y no puedes pretender tener unas y otras no, es toda la armadura de Dios.

 

Y necesitas ponerte toda la armadura, no puedes escoger unas cosas o medio escogerlas, no puedes ponerte hoy la verdad y mañana se te olvida, vivir obediente una semana y desobediente un mes, es todo el tiempo, no te engañes. ¿Cómo está tu vida, en constante derrota? Revisa la armadura. Cuídate del auto engaño, no hay peor engaño, no permitas que llegue el día que estés frente al Señor y te diga apártate de mí hacedor de maldad, nunca te conocí.

 

Mis hermanos, paremos de estar pidiendo batallas menos rudas, una vida más cómoda, eso no va a suceder, este no es nuestro hogar, no estamos en casa, comencemos a pedir fortaleza, porque Satanás no va a disminuir en su odio por Dios, ni por ti, ni por mí, mejor, preparémonos, estemos listos.

 

Somos soldados y estamos en la línea frontal, claro que no estamos solos, él prometió que las puertas del infierno no prevalecerían contra nosotros, su iglesia, él nos prometió:

 

Mat 28:20b y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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  • Jan 17, 2016Efesios 6:10-24 “La guerra y la victoria espiritual del creyente”
    Jan 17, 2016
    Efesios 6:10-24 “La guerra y la victoria espiritual del creyente”
    Series: Efesios

    LA GUERRA Y LA VICTORIA ESPIRITUAL DEL CREYENTE

    Efesios 6:10– 24

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Hoy terminamos con esta maravillosa carta a los Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”. Esta ciudad que no tenía mucha diferencia con lo que vivimos hoy, llena de gente enajenada con este mundo, su paganismo, su idolatría, su materialismo, su ocultismo, etc. Donde estaba esta iglesia, que necesitaba brillar en la oscuridad de esta ciudad y no dejarse seducir por ella.

     

    De manera que Pablo escribe esta carta para que al igual que nosotros quienes vivimos en este mundo impío, con esta filosofía secular, diseñada para hacernos ignorar a Dios y las cosas eternas seamos fortalecidos al mostrarnos nuestra verdadera identidad, nuestro origen, futuro, destino, nuestra herencia, nuestra esperanza, nuestra riqueza.

     

    Mostrándonos que somos diferentes que somos parte de otro reino, el reino de Dios, por lo tanto de una nueva sociedad, cultura, pueblo, familia, que conformamos la iglesia de Cristo, la cual no es una estructura política o jerárquica, o edificios, sino un organismo vivo conformado por personas redimidas, libertadas, perdonadas, con vida nueva.

     

    Hemos aprendido tres cosas: como crecer, como caminar y hoy veremos como pelear la buena batalla de la fe, crecimiento, práctica y victoria. Repasemos por última vez su bosquejo:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3).

    Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde conocimos nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestra posición de privilegio, de dónde fuimos rescatados. Fuimos bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, lo cual es una posición, un lugar, una dirección, o estás ahí, o no estás.

     

    Estábamos muertos en delitos y pecados, sin esperanza, sin un verdadero Dios, sino entregados a nuestros ídolos, en Cristo fuimos acercados a Dios y fuimos adoptados y ahora conformamos un templo en el cual la misma presencia de Dios habita, en el Espíritu Santo en nosotros. Pablo ora dos veces una para que entendamos nuestra esperanza eterna, nuestra riqueza eterna y el poder que tenemos disponible los creyentes para ser diferentes.

     

    Y cerrando el capítulo tres Pablo vuelve a orar pidiendo que seamos fortalecidos para poder comprender la altura, la profundidad, la anchura, y la longitud de su amor, que va más allá de nuestra mente. Habiendo entendido estas cosas pasamos a la siguiente parte:

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9).

    Como debe vivir, conducirse, un ciudadano del reino de los cielos. Este debería ser el carácter, la conducta, el propósito, las prioridades, la meta, de aquel que ha entendido su riqueza espiritual, ser diferentes, ser consistentes, caminando en unidad, en pureza, imitando a Dios y a Cristo caminando en amor, caminando en luz, en sabiduría, en relaciones interpersonales sanas, llenas de sujeción, de humildad, de amor y servicio, brillando así en un mundo de tinieblas, mostrando que Dios es real no solo con palabras, sino con una conducta, con un carácter como el de Cristo. Y hoy concluimos con esta tercer sección:

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20)

    Cómo mantenernos firme y salir victorioso ante la batalla espiritual que enfrentamos al decidir vivir de acuerdo a nuestra identidad y posición. ¿Por qué hay una batalla para el creyente?

     

    Definitivamente somos hijos de Dios, por adopción, somos miembros del reino de Dios, pero, hay una realidad, no hemos llegado a casa, vivimos en este mundo como extranjeros, y no solo como extranjeros, sino como extranjeros en tierra enemiga, el reino de Dios está invadiendo el reino del hombre, donde el príncipe es Satanás. Mira lo que nos enseña la Palabra:

     

    1 Jn 5:19 Sabemos que somos hijos de Dios, y que el mundo entero está bajo el control del maligno. (NVI)

     

    Col 1:13-14 Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, 14 quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados. (NTV)

     

    El día que entendimos nuestro pecado, que nos arrepentimos y que creímos en Jesucristo, ese día fuimos rescatados de un reino de tinieblas y fuimos puestos en el reino de la luz, pero, eso tiene implicaciones, en ese momento Satanás se convirtió en nuestro enemigo, esta es una realidad. El Evangelio no es bien recibido, a la gente no le gusta escuchar que es pecadora.

     

    Y mucha gente podría decir: ¿cuál batalla espiritual, yo no veo ninguna? Bueno si no te molesta Satanás probablemente eres parte de su reino todavía. Al cual todos vivimos en un momento, porque todos nacimos en pecado, pero, fuera de Cristo estamos en le bando de Satanás, querámoslo o no, estemos conscientes de ello o no, y como ya lo dijimos, estar en Cristo no se trata de una religión o una membresía, sino de una posición, de una identidad, dice la Palabra:

     

    Jua 8:42a Jesús les dijo: —Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque he venido a ustedes de parte de Dios… 43 ¿Por qué no pueden entender lo que les digo? ¡Es porque ni siquiera toleran oírme! Jua 8:44 Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira. (NTV)

     

    Satanás es el príncipe de este mundo, el autor de su filosofía mundana, humanista, materialista y demás, y es amo y Señor de aquellos que están muertos en sus delitos y pecados, los tiene bajo su látigo de esclavitud, los influye, los manipula, los engaña, los mantiene dormidos ante las realidades espirituales y eternas, les hace creer que son libres cuando no lo son, ya que es evidente la decadencia, la destrucción de esta sociedad esclavizada a sus pasiones y deseos, consumiéndose a sí misma. Lo vimos en la carta a los Romanos, o servimos a Cristo siendo sus esclavos por amor, o estamos esclavizados bajo el maligno, dice así:

     

    Gál 5:16-17 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. 17 Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren.

     

    Rom 6:16-19 ¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta. 17 Antes ustedes eran esclavos del pecado pero, gracias a Dios, ahora obedecen de todo corazón la enseñanza que les hemos dado. 18 Ahora son libres de la esclavitud del pecado y se han hecho esclavos de la vida recta. 19 Uso la ilustración de la esclavitud para ayudarlos a entender todo esto, porque la naturaleza humana de ustedes es débil. En el pasado, se dejaron esclavizar por la impureza y el desenfreno, lo cual los hundió aún más en el pecado. Ahora deben entregarse como esclavos a la vida recta para llegar a ser santos. (NTV)

     

    Y mis hermanos, la esperanza eterna, las promesas de Dios, son realidades eternas, pero así de real es que tenemos un enemigo, y ese enemigo aborrece a Dios, y si nosotros estamos en Dios, él nos aborrece indirectamente a nosotros también, pero, te voy a preguntar, ¿qué será mejor? Ser enemigo de Satanás, sí, un ser espantoso que tiene cierto poder, pero que al final es un ser creado, que no se compara en absoluto con el poder de un Dios Todopoderoso, y que además sabemos que su final será la derrota y el lago de fuego por la eternidad.

     

    O la otra opción, ser su esclavo y ser enemigo de Dios, el creador, el Todopoderoso quien sostiene la creación con el poder de su fuerza, que nos amó al punto de hacerse hombre sufrir nuestro castigo y ofrecernos perdón, vida eterna, un lugar en su reino y en su familia. ¿Qué será peor, ser enemigo de Dios y esclavo de Satanás, o ser enemigos de Satanás y ser amigos de Dios?

     

    Y si eres creyente, no es que vas a entrar a una batalla, ya estás en una guerra, eres parte de ella, y no puedes darte el luje vivir como si vivieras en un eterno picnic, o en una playa de descanso, nunca olvides que mientras estemos en este mundo, no hemos llegado a casa, y el reino de Dios, al cual perteneces todavía está invadiendo terreno enemigo, este reino de tinieblas, y tu enemigo no descansa, está constantemente queriendo atacar, destruir y dejarte inutilizado.

     

    Por eso es tan importante tener una doctrina bíblica, no una doctrina mundana que te ofrece tu mejor vida ahora, eso no es posible porque este no es nuestro hogar, estamos en terreno enemigo, y pero lo mejor está por venir.

     

    Pero hay otra verdad que debemos abrazar, nosotros somos el ejercito invasor que le sale al encuentro a un ser humano necio, en tinieblas muerto en sus delitos y pecados, pero la Biblia establece que nosotros no estamos luchando para ver si ganamos, la Biblia declara que en Cristo ya hemos vencido, es más, hemos súper, extra vencido, dice en Romanos 8:

     

    Rom 8:37 Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

    Esta palabra no existe en el español, somos híper vencedores, súper vencedores, en Cristo estamos más allá de la victoria, y Satanás lo sabe, no nos puede vencer, el ya perdió, ¿se acuerdan en Colosenses?

     

    Col 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

    Qué dice en Romanos 8:

     

    Rom 8:38-39 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

     

    Pero hay algo que sí puede hacer, infiltrarse y tirarnos de nuestro lugar de privilegio, hacernos caer, hacernos perder nuestro gozo, nuestra esperanza, dejarnos inútiles, estériles, haciéndonos lastimarnos a nosotros mismos, la iglesia, y dejar en mal el nombre de nuestro Salvador.

     

    Nublar nuestro entendimiento del brillo majestuoso de nuestro Salvador a través del brillo de este mundo, manipulando los deseos de nuestros ojos, de nuestra carne y la vanagloria de la vida con la filosofía de este mundo, al punto de engañarnos y hacernos creer que porque no tenemos cierta cosa material, cierto nivel de salud, cierto éxito, somos miserables, y comenzamos a creer que Dios nos descuida, que sus bendiciones espirituales no son suficientes, que lo eterno son puros cuentos y Satanás nos traga vivos y sin sal.

     

    Con sus engaños, Satanás sí puede hacer que todo esto que vimos en Efesios no signifique nada para nosotros, y que ahora voluntariamente nos sujetemos a su yugo de esclavitud, que fracasemos como trabajadores, como padres o hijos, como esposos o esposas, como creyentes miembros de la iglesia de Cristo, como hijos de Dios, etc. Estamos en una guerra, estamos en conflicto y necesitamos estar preparados para ganar, por eso yo titulé este mensaje: LA GUERRA Y LA VICTORIA ESPIRITUAL DEL CREYENTE. Demos lectura. Y Pablo comienza con algo que es nuestra responsabilidad, algo que a nosotros nos toca, por eso mi primer punto es:

     

    1. Es mi responsabilidad fortalecerme en el Señor.

    Efe 6:10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

    A nosotros nos toca voluntariamente, diligentemente, disciplinadamente, activamente, intencionalmente ir al trono de la gracia cada día de nuestras vidas, cada momento y tomar del poder de Dios, de ese poder que resucitó a Cristo de los muertos, que sostiene el universo visible e invisible, es mi responsabilidad. Fortalecer es la Palabra endunamoó, de dunamis, de poder, fuerza maravillosa, capacidad milagrosa. Necesito vestirme, llenarme constantemente con el poder de Dios.

     

    Pero, hace una diferencia primero dice, fortalézcanse en el Señor, ¿cómo? pasando tiempo de intimidad con él, conociéndole en su Palabra, transformando tu entendimiento a través de ella, al alumbrarlo con la luz de la Escritura, y al mismo tiempo con la realidad de su presencia, con la realidad de su amor, de su Espíritu consolándote, tocándote, fortaleciéndote.

     

    ¿Cómo oró pablo por los Efesios? Señor, que sean capaces de comprender junto con todos los santos, tu amor que excede a todo conocimiento, tú Señor que puedes hacer las cosas mucho más abundantemente de lo que pudiéramos pedir o entender. Y ¿quién crees que te da esta capacidad? ¿Quién crees que te da sentidos espirituales para poder espiritualmente ver, tocar, oler, entender todas estas maravillas? Cristo, el Espíritu Santo.

     

    Por eso, necesito entender que lo más importante para mí en esta vida y en la que viene es conocer a mi Señor, no tengo nada más importante que eso, es el primero y más grande mandamiento de todos:

     

    Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.

     

    Y ¿cómo podrás hacerlo si no le conoces, si no pasas tiempo con él? Ni tú, ni yo, ni nadie tenemos esta clase de amor en nosotros, está en él, y él es el que nos lo imparte y de él viene este deseo de responder a su amor entregándole todo nuestro corazón, voluntad, emociones, sentimientos, alma, lo que somos, nuestras mente, convicciones, confianza, lo que creemos, fuerzas, recursos físicos, materiales, todo, absolutamente todo lo que tenemos, de hecho esto y solo esto es la verdadera adoración.

     

    Porque si no hacemos esto, estamos fritos, de hecho esta es la fuente del pecado, el darle la espalda a Dios, ignorarlo, y lejos de conocerlo, amarlo, y adorarlo, nos amarnos a nosotros mismos, y nos adoramos, y nos ponemos en el centro del universo, poniendo a Satanás como nuestro amo, porque confiamos en él y creemos en él y sus mentiras, antes que en Dios. Por eso necesitamos fortalecernos primeramente en el Señor al conocerle. Juan 17:

     

    Jua 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

     

    Claro, no solo llenarme de conocimiento, porque hay quienes llenan su mente de conocimiento y éste se hace vano, porque realmente no tienen una relación con el Señor, necesito el conocimiento sí, pero, sin el Señor, mi conocimiento no es nada. Se trata de una relación profunda, de amor, de roce, de intercambio, de abrir mi corazón, de hacerme vulnerable al Señor, de no pretender esconderle nada, no justificando mi pecado, sino abriéndole por completo mi corazón mostrándole lo que soy, sin temor alguno, entregándome a él en adoración, sabiendo que él me puede lavar y que no me rechaza, dice la escritura:

     

    Jua 6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

     

    Entonces, después de estar fortalecido en Cristo, en quien es él, al conocerle, al recibirle, al entregarme a él, me estoy vestido de su poder, pero, ¿cómo, entonces estás hablando Chuy de que se trata de algo místico que sucede sin que me de cuenta? En parte sí, definitivamente hay mucho de lo que no entendemos, el Señor le decía a Nicodemo, un experto en la ley que no se explicaba el nuevo nacimiento:

     

    Jua 3:12 Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿entonces cómo van a creer si les hablo de las celestiales? (NTV)

     

    Y entonces es que puedo tomar del poder de su fuerza, porque hasta el diablo quiere el poder de Dios, mas no adorar a Dios, el mundo quisiera el poder de Dios, sin adorarle, y eso no es posible. Sin embargo nosotros tenemos esta responsabilidad, de venir y tomar del kratos imperio, potencia, de su fuerza, isjús vigor, capacidad.

     

    Imagínate, ¿cuánta energía se necesita para sostener solamente la tierra en su movimiento de traslación, el sol encendido, ahora imagínate todo el universo? El poder de Dios es eterno, aunque esta fuerza física no puede cambiar un corazón, pero, ¿qué me dices del poder que viene de Cristo con el cual venció la muerte, el pecado, y resucitó al tercer día, que tiene el poder de dar vida a todo aquel que se arrepiente y cree en él.

     

    Por eso si vives practicando deliberadamente el pecado, estás muerto, estás en tinieblas, no hay vuelta de hoja, aunque digas que desde chiquito tú pensabas en Dios. Pero, hay buenas noticias, en Cristo hay poder para darte vida, y la comprobación de que estás en vida es que salgas de la suciedad, de la oscuridad y vengas a la luz a ser lavado. Y Pablo nos da una manera muy práctica de saber si estoy permaneciendo en el Señor y me estoy vistiendo de su poder, y nos dice:

     

    1. La armadura es de Dios y me capacita para mantenerme firme delante de mi enemigo Satanás.

    Efe 6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

    Estamos en una batalla, y somos soldados, y un buen soldado siempre necesita estar preparado, bien entrenado, y bien equipado. Su rey o su gobierno no lo manda con piedras y con un cuchillo de cocina, no, lo entrena, lo equipa para la batalla, para no morir fácilmente, para sobrevivir, para alcanzar la victoria, pero por igual, el mismo soldado se disciplina a sí mismo, porque sabe que su vida está en juego. Y dice otra vez, vístanse.

     

    Vístanse

    , el Señor no me va a venir a vestir como si yo fuera un bebé, es mi responsabilidad hacerlo. No caigas en el engaño de que puedes ser espiritual a través de alguien más, nadie puede hacer este trabajo por ti, nadie puede obedecer por ti, vivir tu fe por ti, el pastor, tu mentor, tu hermano o hermana en Cristo, tu papá, tu mamá, no pueden obedecer por ti, no pueden tener los devocionales que a ti te tocan, los tiempos de oración y de palabra que a ti y solo a ti te toca tener.

     

    Sabe que si tu cónyuge es salvo, a ti no te toca nada de su salvación, sí, te ayudan sus oraciones, pero ¿qué crees? Si no obedeces, esas oraciones y ese testimonio se convertirán en evidencias en tu contra que aumentarán tu sentencia por incrédulo y desobediente. A ti te toca darte cuenta de la batalla en la que estás envuelto y prepararte con lo que el Señor ya previamente te ha provisto, no te dejes engañar, si no estás viendo resultados en tu vida es por esto, no es la iglesia, no es la enseñanza, no es que falten ministerios en la iglesia, o necesitas una instrucción más superior, mi hermano, hermana, ponte las pilas.

     

    2º Dice

    vístanse toda. Es una sola palabra: panoplia

    en griego, y significa la armadura completa, todas las armas. Y tenemos aquí dos implicaciones, 1º Dios ha puesto a tu disposición un arsenal completo de infantería pesada para la batalla espiritual, pero necesitas usarla toda, no puedes elegir unas cosas sí y otras no, no puedes decir: hay esta coraza es muy caliente, nomás me pongo el casco y por un rato porque me da comezón y pues ahí se va. Cuando te caiga la piedra en la cabeza, o la flecha en el pecho, no vas a estar tan campante. A ti y a mi nos toca diligentemente conocer, cargar, dominar aprender a utilizar hábilmente todo el armamento que el Señor nos ha provisto.

     

    Y 2º, ¿de quién es la armadura? Es de Dios. En otras palabras, no se trata de mi fuerza de voluntad, de que yo le eche ganas, de que yo me lo proponga y en mis propias fuerzas salga vencedor. No, de mí solo brota carnalidad, la cual siempre me traicionará y jamás se sujetará a lo que Dios quiere, ya lo vimos, yo no tengo ninguna fuerza, en mí no hay nada utilizable, todo lo contrario, por eso necesito buscar la armadura de Dios, la fortaleza de Dios, no hacerle al cuento creyéndome el súper dotado, porque con eso te engaña Satanás, estorbándote para que no vengas al Señor a ser verdaderamente fortalecido, y que digas, ahora no, estoy muy ocupado encargándome de mi vida, más bien yo diría asegurando tu derrota.

     

    Lo que es más, en muchas iglesias se enseña así, se levanta el ego de las personas, y te dicen: tú puedes, muestra de qué estás hecho, que el mundo sepa que tú eres capaz, saca ese campeón, ese líder nato que habita en ti, y deja al Señor con el ojo cuadrado.

     

    Y realmente la Biblia no enseña eso, la Biblia enseña que tú y yo y cada ser humano es un miserable pecador, que antes de Cristo no éramos sino cadáveres putrefactos y además dañinos porque contaminábamos todo nuestro medio ambiente. ¿De dónde un cadáver tiene un campeón? Tiene gusanos, y su destino es hacerse polvo.

     

    No existe tal cosa, nuestra fuerza, nuestra capacidad, nuestra victoria, provienen totalmente del Señor, muriendo a ti mismo, a tu ego, a tu orgullo, a tu súper capacidad, absolutamente nula, de rodillas, derrotado, cada día, en total humildad, buscando a Dios desde el piso, rendido a sus pies, siendo levantado por él, conviviendo con él, caminando con él paso a paso. ¿Qué enseña la Biblia?

     

    1 Pe 5:6-7 Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, él los levantará con honor. 7 Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes. (NTV)

     

    Por eso Satanás siempre hará lo posible para enfocarte en ti mismo y que caigas en la trampa de comenzar a intentar en tus cadavéricas fuerzas y terminar frustrado. No, la armadura es del Señor, él es el autor, el diseñador, el que la mantiene brillante, llena de poder, de capacidad y eficacia. Ahora, ¿Qué va a pasar si yo soy responsable en esto?

     

    Dice Pablo, podremos

    estar firmes, ístemi

    en griego, y significa mantenernos en pie, establecidos, permaneciendo, perseverando, presentes, sostenidos sin movernos a ningún lado de nuestras convicciones de fe, ¿te das cuenta? Esa es nuestra lucha, lo único que quiere Satanás es hacernos tambalear, hacernos desconfiar de Cristo, de su amor, y eso no es algo sin importancia, eso es incredulidad, y es el peor de los pecados.

     

    Dios no va a juzgar entre buenos y malos, el infierno no va a estar lleno de malos y el cielo de buenos, no, la biblia enseña que Dios juzga entre creyentes e incrédulos, entre fe e incredulidad, el pecado de Adán fue de incredulidad, lo mismo el de Israel, el pueblo de Dios, todo pecado que te rodea es el producto de la incredulidad, de tener al Diablo como el que dice la verdad y a Dios como mentiroso. La obediencia no es cuestión de capacidad, sino de fe, de a quién vas a creer, la mentira del diablo o la verdad de Dios.

     

    Porque lo que realmente crees es tu convicción y es por lo que vives. Fe es confianza, es fidelidad inamovible que viene de la convicción que surge de creer en aquel que yo creo que dice la verdad, y si no es Dios, entonces es mi perverso corazón, es Satanás, quien lo manipula con su filosofía mundana, y si le creo a él, es a él al que estoy haciendo el Señor de mi vida. Pero, si es Dios, entonces a él creo, y no me muevo de su verdad, estoy firme en sus promesas, en su Palabra en lo que él ha dicho.

     

    Esta es nuestra batalla, el Señor no nos manda a ser caza fantasmas, nos llama a proclamar la verdad, a creer la verdad y mantenernos firmes en ella, esta es la guerra espiritual. Y nos enseña que Satanás tiene todo tipo de artimañas, trucos, mentiras, fraude, manipulación, un ejercito entero dedicado a hacerte dudar del Señor y comenzar a vivir como todo el mundo vive, y hacerte creer que no hay salida, que así tienes que vivir, miserable, siempre en derrota, que ni Dios, ni su palabra, ni su iglesia son eficaces. No caigas en la trampa, si lo crees, ya te movió, ya te tiró, nuestra tarea es resistir.

     

    Tus derrotas no tienen que ver con que la Palabra o lo que el Señor nos provee no sean eficaces, tiene todo que ver con negligencia, con falta de disciplina provocada por mi incredulidad, por no vestirme toda la armadura, ni permanecer en el Señor. ¿Por qué debo ser responsable haciendo esto? Dice Pablo:

     

    1. Mi enemigo no son personas, es Satanás y todo un ejército organizado para hacerme caer y blasfemar a Dios, por eso necesito toda la armadura, no solo una parte.

    Efe 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

    1º, la palabra usada para lucha es

    pale

    en griego, y no se refiere a un combate abierto, sino a una lucha cuerpo a cuerpo, así como la lucha grecorromana, la cual consiste en resistencia, el que más resiste es el que gana, el primero que se da por vencido y le faltan las fuerzas, la energía ese pierde. Nuestra lucha es de resistencia.

     

    2º Debemos conocer a nuestro oponente, estar conscientes de la magnitud de esta lucha, porque si creemos que estamos luchando contra espíritus chocarreros que nos espantan en la noche, o que se nos aparecen como monstruos de Halloween, o como toda esta publicidad falsa que se le da a Satanás en películas de terror, andamos muy perdidos, todo eso no es una buena fuente para conocer a nuestro oponente.

     

    Lo primero que nos enseña la Palabra debería cambiar por completo tu manera de ver los problemas con tu prójimo, tus enemigos, o con la gente que sientes que es tu enemiga, la Biblia nos declara que nuestra lucha jamás es contra personas, a eso se refiere con carne y sangre. Todos esos problemas que tienes con tu cónyuge, no es tu cónyuge el enemigo, tu hermano en Cristo que supuestamente chismeó de ti, no es tu enemigo, ese compañero de trabajo que ya no aguantas, no es tu enemigo.

     

    No, la biblia te enseña que tu enemigo y mi enemigo es Satanás, tenemos un enemigo en común y no son personas, el cual influye, manipula, utiliza nuestra naturaleza pecaminosa, nuestros deseos egoístas y orgullosos en nuestra contra, sembrando discordia y manteniéndote en descensión, ¿para qué? Para que terminemos blasfemando, haciendo ver mal a nuestro Salvador.

     

    Porque él dijo: en esto se dan a conocer como mis discípulos, cuando se aman unos a otros como yo los he amado, y no importa el tamaño de la iglesia, la doctrina, los ministerios que hay en ella, si no nos amamos, hemos fallado. Y este amor incluye todo lo demás, hacernos bien, servirnos, obedecer a Dios, hacer lo correcto y demás, ser como Cristo.

     

    Y nos enseña también que nuestro enemigo está bien organizado, la lucha del creyente no es solo contra Satanás, sino contra un ejército de demonios subordinados a Satanás, los cuales están organizados en rangos y en niveles, los cuales son una multitud inmensa, que tienen milenios de existir, lo cual los hace experimentados en nuestra naturaleza pecaminosa y en cómo engañarnos con ella.

     

    ¿De dónde crees que viene todo el paganismo, el ocultismo, la corrupción, la maldad, esos programas llenos de inmoralidad, impiedad, solo prende la televisión, checa la cantidad de porquerías que circulan en internet, además de la pornografía, pornografía infantil, asesinatos, la maldad sigue escalando, gobiernos completamente corruptos desde los huesos, ¿de dónde crees que viene todo esto? Obviamente es toda esta actividad demoniaca, como ya lo vimos, este mundo está bajo el maligno. Mira la sociedad, mira las balaceras en escuelas, las actividades y el entretenimiento que niños, jóvenes y adultos practican a escondidas y descaradamente.

     

    Hay gobiernos completamente dedicados a la muerte, mira ISIS en medio oriente, piensa en Hitler, el Socialismo, otros gobiernos vinculados con el narcotráfico, con el tráfico de personas, mujeres, niños que venden como si fueran animales para su uso mayormente explotación sexual. No vayas tan lejos, mira alrededor en tu colonia, en los círculos sociales que te rodean, claro, todo mundo reclama ser buena onda, pero, la cantidad de divorcios, niños abandonados, abortados, una sociedad volcada a la lujuria, al pecado sexual, homosexualismo, fornicación, adulterio, al vicio de cualquier índole, y un gobierno que apoya y promueve todas esas cosas. A parte de nuestra naturaleza pecaminosa, ¿de dónde crees que viene todo esto? Hay actividad demoniaca, satánica.

     

    Principados

    son gobernadores, aquellos que están en lo más alto, que manejan gobiernos, países, ciudades, regiones. Observa con cuidado y te darás cuenta que cada región se caracteriza por cierto tipo de pecado, en algunos lugares el ambiente es de gente demasiado borracha, en otros reina la prostitución, en otros está lleno de gente enferma de orgullo y poder, no es que no exista esto en otras regiones, pero hay una de estos pecados o características que predominan.

     

    En Daniel 10 vemos a Gabriel hablando del príncipe del reino de Persia, el cual no es un hombre, sino un gobernador, un principado, ya que Gabriel y Miguel son Arcángeles, dice:

     

    Dan 10:13 pero durante veintiún días el espíritu príncipe del reino de Persia me impidió el paso. Entonces vino a ayudarme Miguel, uno de los arcángeles, y lo dejé allí con el espíritu príncipe del reino de Persia. (NTV)

     

    Potestades,

    se refiere más a su autoridad, su jurisdicción, su poder, su capacidad. Claro que ellos tienen poder limitado, no son Todopoderosos como lo es nuestro Dios, pero, nosotros al darle la espalda a Dios, al creer la mentira antes que la verdad, le damos a Satanás y sus huestes autoridad, él tiene libertad de engañar y de hacer todo lo que hace porque el ser humano se la dio, cada vez que creemos en él le damos el derecho de convertirse en nuestro Señor. El Señor dijo:

     

    Jua 12:31 Ha llegado el tiempo de juzgar a este mundo, cuando Satanás —quien gobierna este mundo —será expulsado. )NTV

     

    El ser humano pecador le ha dado autoridad, y Dios le ha dado libertad, la cual está limitada, porque el reloj está en cuenta regresiva para que el Señor venga y arrebate este mundo a Satanás, pero sabe que él tiene autoridad, poder sobre todos aquellos que no han creído en Cristo, y la ejerce con sus demonios, y no tiene que ver con espantos, o con zombis, sino con esta filosofía diseñada para ignorar a Dios y lo eterno, y que corrompe más y más la sociedad, por ejemplo, mira nada más, ahora resulta que el Chapo Guzmán es como una estrella, y es el modelo a seguir, y la gente le rinde pleitesía y respeto a un criminal, y se burla del Dios Todopoderoso. El mundo está de cabeza mis hermanos.

     

    Gobernadores, kosmokrátor

    , gobernador del mundo, es decir, no solo están en la cima de la filosofía de este mundo, la cual puedes ver en libros, películas, y en la vida real, no solo son autoridades, que tienen capacidad y jurisdicción, sino que esto nos recuerda que esta atmósfera, es su único lugar de influencia. En el capítulo 2, mira como Pablo lo llama:

     

    Efe 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,

     

    Dios es Todopoderoso y su poder, majestad, autoridad rebasa cualquier frontera, sea espiritual o material, su poder influye en todo y en todos, pero, Satanás y sus ejércitos, solo tienen influencia en esta atmósfera, fuera de aquí se acabó su influencia. Claro que nosotros aquí vivimos, y es un problema para nosotros, pero, los creyentes, según lo que ya aprendimos, estamos sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde la autoridad de Satanás ya no alcanza.

     

    Pero definitivamente mi énfasis en decirte: métete a la Palabra de Dios, y aprende a discernir cuando tu mente ya se está enamorando de la corriente de este mundo, cuando ya de pronto lejos de estar parado firme en la verdad de Dios, de pronto comienzas a comprometer tus convicciones, y dejas de confiar en el Señor. Necesitas la Escritura para saber diferenciar en un instante lo que viene de Satanás y su filosofía y lo que viene de Cristo y su Palabra.

     

    ¿Cuántas cosas no hemos aprendido aquí en Efesios tan prácticas? ¿Cómo andas con eso? Tu relación matrimonial, tus amigos, tus padres, tu trabajo, si todo esto te entra por un oído y te sale por el otro, sigues engañado por las mentiras de estas autoridades. De estas huestes de maldad, o espíritus, demonios que no lo saben todo, no son todopoderosos, pero, te conocen bien, saben cómo manipularte, cómo hacerte que te auto engañes y que termines pensando que puedes ser un pecador deliberado y al mismo tiempo decir que amas a Dios. Y muchas cosas más.

     

    El punto es: entiende que no puedes seguir siendo un vago espiritual, te va a costar mucho, no puedes esperar a que Dios te diga: apártate de mí hacedor de maldad, nunca te conocí. Cuidado tienes un enemigo formidable, el cual es un experto engañador, un mentiroso, el cual moverá todo a tu alrededor, para que tú creas que puedes salirte con la tuya, que Dios no puede ser tan malo, y toda esta bola de argumentos diseñados para que no creas que tomar tu fe con seriedad es un requisito imprescindible.

     

    Y aquí alguien podría decir: pero, si son tantos cómo le voy a hacer. Bueno es una realidad, la Palabra enseña que una tercera parte de los ángeles cayó junto con Satanás, y eso es una multitud incontable de demonios, pero, ¿sabes qué implica esto también? Que otras dos terceras partes no cayeron, y esto es una multitud doble o triplemente incontable a nuestro favor. El Señor dijo:

     

    1 Jn 4:4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

     

    Una y otra vez por toda la Biblia podemos ver la majestad de Dios, como él no necesita de grandes ejércitos y con una orden de su boca libró a reyes, y naciones, todo esto no lo escribió Pablo para que le diéramos un temor innecesario a Satanás, pero, sí para que tomemos consciencia qué él no está durmiendo, está comprometido, y organizado con hacernos caer, y si no nos ponemos las pilas, definitivamente estamos en un grave peligro de ser engañados, y de caer como muchos que en algún momento se han dicho creyentes en Cristo, y que estemos conscientes también de la necesidad de mantener un compromiso serio, constante y sincero con todos los medios espirituales que Dios nos concede en su gracia, con el cual podemos ser protegidos y purificados, por eso dice Pablo:

     

    Efe 6:13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

    Toda es toda, pero si nos la ponemos, el Señor promete que será un escudo eficaz, y podremos mantenernos firmes sin caer, cuando todo acabe, ¿sabes cuándo es el día malo? Hoy, ¿sabes cuando todo va a acabar? Cuando el Señor venga y tú y yo y aquellos que tomamos en serio estas cosas podamos escuchar de su boca: Buen siervo y fiel en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré, entra en el gozo de tu Señor.

     

    La batalla comenzó cuando creíste, porque ahí fue que se supone que cambiaste de bando, mira nada más lo incongruente de pretender caminar en dos bandos al mismo tiempo, no te engañes, dice Juan:

     

    1 Jn 3:7-10 Queridos hijos, no dejen que nadie los engañe acerca de lo siguiente: cuando una persona hace lo correcto, demuestra que es justa, así como Cristo es justo. 8 Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al diablo, el cual peca desde el principio. Pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo. 9 Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios. 10 Por lo tanto, podemos identificar quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo. Todo el que no se conduce con rectitud y no ama a los creyentes no pertenece a Dios.

     

    No puedes decir que perteneces al reino de Dios y estarte dando tus paseaditas por el reino de las tinieblas, así no funciona, así no camina, necesitamos tomar toda la armadura de Dios para poder resistir y estar firmes hasta el día en el que nuestro Señor venga por nosotros.

     

    Ahora veremos cómo es que podemos estar a salvo, y te darás cuenta de que no habla de convertirnos en expertos exorcistas, o cosas por el estilo, y esta vez quiero hablar con todo respeto de esto, pero observa en toda la Palabra de Dios, no vemos todos esos excesos que hoy en día vemos y que además son infructuosos.

     

    Ojalá que por hacer esas supuestas liberaciones la gente fuera libertada, pero no es así, liberación tras liberación y la gente sigue de mal en peor en sus hábitos pecaminosos, no se trata de eso. Ojalá sirviera de algo guerrear y gritar y declarar cosas, pero, desafortunadamente no sirve de nada, ¿quisiera yo preguntar si eso verdaderamente ha cambiado la vida de siquiera una persona?

     

    Y te aseguro que si ha habido cambios no es debido a eso, es debido a que alguien ha creído la Escritura y la obedecido, pero, ¿verdaderamente crees que en el volumen de tu voz, o en las palabras que declares habrá un poder místico como si fuéramos Harry Potter diciendo palabras mágicas que harán que Satanás huya? Eso no lo enseña la Biblia, los demonios se aterrorizaban solo de ver a Cristo, corrían a sus pies aterrorizados, no soportaban su luz, antes de que siquiera hablara. y el Señor simplemente les decía fuera de aquí.

     

    En ningún momento vemos a Jesús o a Pablo, o a algún apóstol como Gándalf en el Señor de los anillos con ese demonio de fuego: “fuera, no pasarás y golpeando el piso y saliendo chispas y luz”. Eso es Hollywood, no la Biblia. Satanás solo se ríe de nosotros, y trae a su secuaces a divertirse, “mira vente, vente, ya va a empezar el Show, ahí van los cristianitos. Y dicen: ya acabaron, vamos con todo. Justo como les pasó a los hijos de Esceva en Hechos 19:

     

    Hch 19:13-16 Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. 14 Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. 15 Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? 16 Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

     

    Lee hechos, lee la Palabra, no vemos por ningún lado ni a Jesús ni a sus discípulos haciendo tales cosas, sencillamente los vemos obedeciendo, declarando la verdad con denuedo, y señales siguiéndolos, Dios respaldándolos, transformando personas. Lee tu Biblia, conócela, desengáñate por ti mismo, deja que ella te instruya. Dios no te llama a vivir temiendo a tu enemigo, a estar platicando con tu enemigo, a estarlo reprendiendo, él te llama a fortalecerte en él, a ponerte su armadura, a someterte a él, a su Palabra, y el diablo solito huye de ti al ver la presencia real de Dios den tu vida, dice en Santiago:

     

    Stg 4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

     

    ¿Cómo lo resistes? Bien sometido, humillado delante de Dios, a sus pies, el Señor contigo, y así de sencillo huirá. Tú solito, contra el diablo, pues te tragará junto con tu orgullo, pero bien humilladito ante el Señor y su Palabra, huirá de ti, porque Dios resiste a los soberbios, pero, da gracia a los humildes, y eso es lo que te pide el Señor, así de sencillo, ahora, en una manera práctica cómo me humillo, me someto al Señor.

     

    En esto consiste la armadura, así es como puedo estar firme ante mi enemigo, y Pablo tiene en mente la armadura romana, con la cual estarían bien familiarizados los Efesios, y menciona seis implementos de la armadura que servían para proteger al soldado, de una u otra forma. Y si nos damos cuenta estos 6 elementos tienen todo que ver con la Palabra de Dios que nos van a mostrar que la armadura no es otra cosa sino

    una conducta y una actitud de fe

    . El primero que menciona es un cinturón, y dice:

     

    1. Necesito conocer la armadura y saberla usar para que sea eficaz.

    Efe 6:14a Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad,

    Los romanos utilizaban este cinto para que nada se les cayera o les estorbara a la hora de la batalla, veamos la imagen:

     

     

    Básicamente este término tiene todo que ver con estar listo para la batalla, nada que estorbe, estar alerta, todo bien agarrado y en su lugar, y tiene varias implicaciones, 1º La verdad de la Palabra por delante, dice la Escritura en 1 Pedro:

     

    1 Pe 1:13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;

     

    Esa decir, manténganse enfocados, no se den el lujo de estar mentalmente ociosos, pongan la Palabra, mediten en ella, conozcan la verdad de Dios, su voluntad, sean entendidos de ella, no permitan que la filosofía mundana permee su pensamiento y cuando menos acuerden estén llenos de los ídolos de este mundo, no estés divagando en doctrinas raras, o en pretender encontrar el hilo negro, la Escritura es clara, y te protegerá de mentiras que te pudieran estorbar para continuar tu servicio al Señor. También Jesucristo dijo con respecto a su regreso:

     

    Luc 12:35 Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas;

     

    El Señor viene en cualquier momento, necesitas ser fiel en lo que estás haciendo hoy, pero, debes estar listo con las maletas hechas porque no sabes el día ni la hora en que el Señor vendrá por su iglesia o te llamará a cuentas. Y la manera de estar listo es teniendo clara la verdad de la Palabra en tu vida.

     

    También se refiere a escoger andar en la verdad, a una actitud de ser genuino e íntegro, dejando de lado la toda hipocresía y fingimiento. Nuestra naturaleza pecaminosa y este mundo desde pequeñitos nos engaña haciéndonos pensar que la mentira nos protege, no nos protege, siempre terminará estorbándonos y avergonzándonos porque Dios no puede ser burlado, no puedes engañar a Dios y él tarde o temprano sacará a la luz tus mentiras y Satanás que te echó porras para que lo hicieras se va a encargar de acusarte y de burlarse de ti cuando estés avergonzado al quedar como un mentiroso.

     

    Una mente renovada por la Palabra de Dios, una vida íntegra, que se niega a la mentira, es una persona lista para la batalla, no será sorprendida por su enemigo. Ahora, no solo necesitas la verdad como tu protectora, como tu boleto a una vida libre de sorpresas y tropiezos, sino que también necesitas la justicia, dice Pablo:

     

    Efe 6:14b y vestidos con la coraza de justicia,

    Esta coraza a veces era de metal, otras era de cuero con incrustaciones de metal o hueso que básicamente protegían los órganos vitales del soldado, el corazón y las entrañas, veamos la imagen.

     

     

     

    En aquellos tiempos el corazón representaba la mente y la voluntad, y las entrañas o las vísceras se consideraban el asiento de las emociones. Y Justo esos dos lugares son los que Satanás ataca con toda su fuerza, utilizando sus mentiras, haciéndonos creer que es posible vivir espiritualmente con dos ciudadanías, en las tinieblas y en la luz, cuando esto es imposible, minando con su filosofía materialista nuestra perspectiva eterna, y llenándonos de ídolos, de temor, de drama que confunden nuestra fe y nos hacen dudar y por consiguiente actuar de maneras pecaminosas.

     

    ¿Cuántas personas sencillamente no vienen a la iglesia porque “no lo sintieron”, o se sintieron deprimidos o desanimados, “es que no vale la pena” “dónde está Dios”? Y Justo ahí está Satanás utilizando sus débiles emociones para robarles todo lo que Dios les quiere dar un domingo y les dice: “a qué vas mira, si nada cambia, todo sigue de mal en peor y más desde que vienes a la iglesia, no manda todo a volar, pobrecito de ti”, y ahí vas “pobre de mí, qué malo Dios, ven diablo abrázame”. Gente arrastrada por sus emociones, sin voluntad, sin corazón, sin convicciones para pararse firmes en lo que es correcto.

     

    ¿Qué nos protege de vivir una vida así de débil y vulnerable? Envolvernos en la justicia de Dios, sí en Cristo somos justificados, pero aquí se refiere a tener una justicia práctica, una vida caracterizada por la obediencia a la Palabra, no a mis ideas personales, no a convicciones humanas, no alguien que decide con todo su corazón obedecer lo que Dios le demanda, eso es justicia.

     

    Alguien que decide vivir en santidad, es decir, consagrado a su Señor, una decisión de obedecer cada día, cada momento, esta es una persona llena de gozo, de esperanza, porque cuando pecamos lo primero que perdemos es el gozo y nuestras emociones y voluntad se confunden y caemos deprimidos y desanimados, se revuelven por completo, pero cuando andamos en obediencia por convicción, vivimos una vida llena de gozo y esperanza, protegidos en mente y en emociones.

     

    Debemos de pretender protegernos con auto engaño, con auto justificación, el peor de los pecados: “no pasa nada, no soy tan malo, todo va a estará bien, le voy a echar ganas”. No alguien lo suficientemente honesto como para dejarse juzgar por la justicia de Dios, por la luz de la Escritura, que decide desechar lo malo y seguir lo bueno, no alguien tibio, no alguien que con su boca dice que ama a Dios pero con sus hechos lo niega por completo. Alguien que es disciplinado con sus pensamientos, porque un pensamiento genera una acción, alguien que no persevera en el pecado, dice Pablo en Romanos:

     

    Rom 6:1-2 Ahora bien, ¿deberíamos seguir pecando para que Dios nos muestre más y más su gracia maravillosa? 2 ¡Por supuesto que no! Nosotros hemos muerto al pecado, entonces, ¿cómo es posible que sigamos viviendo en pecado?

     

    Rom 6:11-14 Así también ustedes deberían considerarse muertos al poder del pecado y vivos para Dios por medio de Cristo Jesús. 12 No permitan que el pecado controle la manera en que viven;* no caigan ante los deseos pecaminosos. 13 No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. 14 El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios.

     

    Rom 13:12-14 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

     

    No solo verdad y justicia, sino también el Evangelio de la paz.

     

    Efe 6:15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.

    Estas eran las sandalias de los soldados:

     

     

    Estas les daban estabilidad para el combate cuerpo a cuerpo, tenían esos pequeños pedazos de metal para un mejor agarre en el terreno. No habla tanto de ir y proclamar el Evangelio, ya que estamos hablando de mantenernos firmes en el lugar de privilegio que tenemos en Cristo.

     

    De manera que más bien se refiere a tener esta confianza de las buenas noticias de la paz, de haber sido reconciliados con Dios, y de que nada nos puede arrebatar de su mano, ya lo vimos al principio. Si Dios es con nosotros, quién contra nosotros. Satanás muchas veces utilizará este recurso, pretenderá desestabilizarnos al acusarnos, al mostrarnos nuestra debilidad y tendencia al pecado.

     

    Sin embargo una persona que medita en la bondad de Dios, en su gracia, en su misericordia, es una persona que sabe que Dios siempre está con ella, aún en medio de la disciplina divina, de las pruebas, y de las circunstancias adversas, está firme sabiendo que Dios está de su lado y que no existe nada que pueda cambiar este amor de Dios por él.

     

    Los primeros tres tienen todo que ver con vestirme de Cristo, transformar mi entendimiento y vivir de manera que es evidente que Cristo está en mí, pero, estos últimos tres tienen que ver directamente con conocer, amar y saber utilizar la Palabra de Dios.

     

    Efe 6:16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

    Los soldados enemigos utilizaban flechas encendidas llenas de brea, las cuales al chocar no solo encendían y dañaban al que alcanzaban, sino que como bombas molotov se esparcían e incendiaban todo lo que fuera inflamable. Y había dos tipos de escudo, uno corto, que servía como un arma ofensiva y defensiva en la lucha cuerpo a cuerpo, y uno largo casi del tamaño de un cuerpo, el cual se utilizaba para defenderse de este tipo de flechas.

     

    Este escudo era tratado con aceites y agua salada lo cual hacia que apagara el fuego que traían las flechas y el daño era minimizado. Ahora, es interesante que este escudo no solo era utilizado para la defensa individual, sino de toda la compañía, formados los soldados podrían hacer un escudo hasta de dos km. Así como lo muestra la imagen:

     

     

     

    Esto nos ilustra cómo los ataques de Satanás están diseñados para esparcirse y hacer el mayor daño posible, y nos ataca con tentación, con dudas, con desesperación, con mentiras, inmoralidad, odio, envidia, enojo, codicia, orgullo, temor, desesperanza, desconfianza y todo pecado, los cuales están diseñados para una sola cosa: desconfiar de Dios, de sus intenciones, de su amor, de su bondad, lo cual subsecuentemente nos llevará a abandonar a Dios a entregarnos a nuestro pecado, y finalmente ser golpeados, arrastrados y destruidos.

     

    Ese siempre es el resultado de no tomar en cuenta a Dios, de no confiar en él y confiar en Satanás. No lo olvides, todo desastre y desesperación en tu vida tiene este origen: una desconfianza en Dios y una entrega de tu confianza a las mentiras de Satanás y este mundo.

     

    Y lo que nos protege de estos dardos precisamente es la fe, pistis, estar persuadido, lo cual tiene todo que ver con una convicción, que viene de una confianza plena en aquel que prometió, ya lo dije al principio la única manera en la que podemos verdaderamente honrar a Dios es con nuestra confianza plena en él, con esta obediencia que procede de decir: Tú eres Dios y no hay nadie como tú, tú eres digno de mi confianza, eres digno de que yo te entregue mi vida, y todo lo que soy, a ti te creo y aunque me cueste esta vida temporal yo voy a confiar en ti, esta confianza plena es lo que nos protege de Satanás.

     

    Porque se puede saber y conocer la verdad, pero no confiar en ella, esto es incredulidad y no hay peor manera en la que deshonres a Dios que esta incredulidad, ¿qué dice en Hebreos?

     

    Heb 11:6 De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad.

     

    Fe es confianza plena, certeza plena en lo que Dios ha dicho y en su persona, ya lo dije el infierno no va a estar lleno de gente mala y el cielo de gente buena, no, todos hemos pecado, no hay bueno ni uno solo, se trata de creyentes y de incrédulos, el infierno estará llena de gente que decidió que Dios es su enemigo y no creyó en su tratado de paz en esa cruz del calvario, y que menospreció a Cristo y su sacrificio el cual fue la muestra suprema de las buenas intenciones de Dios, pero por igual que fue la evidencia inequívoca de nuestra maldad. Los que confiaron en Dios y su testimonio serán salvos, los que prefirieron creer las mentiras de satanás quedarán condenados. Veamos la ilustración:

     

     

     

     

     

     

    No solo esto, dice Pablo:

     

    Efe 6:17a Y tomad el yelmo de la salvación,

     

    El cual es obvio que protegía la cabeza, del soldado. La salvación por igual es esta confianza en que el que comenzó la buena obra en nosotros será fiel en terminarla, de la misma manera que Satanás nos quiere hacer dudar de lo que Dios dice, también su recurso es que en ocasiones por nuestra infidelidad nos pueda hacer dudar de nuestra salvación, y debido a nuestros fracasos, pecados, problemas sin resolver, enfermedad o cualquier cosa negativa en nuestras vidas, Satanás nos desanima y nos lleva a perder la confianza en el amor y el cuidado de nuestro Padre celestial.

     

    Y el estar recordando constantemente que Cristo ya ganó, ya resucitó, que somos extranjeros y peregrinos en este mundo, y que lo mejor está por venir porque Cristo ya compró nuestra libertad y nos rescató de las tinieblas, eso nos protege contra el desánimo, nos hace recordar la promesa de Gálatas:

     

    Gál 6:9 Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos.

     

    Lo que dijo Cristo en Lucas:

     

    Luc 12:29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. 30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. 31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. 32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

    Esta perspectiva eterna que nos da el saber que hemos sido salvados por Cristo y que este no es el fin. Y dice pablo:

     

    Efe 6:17b y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;

     

     

     

    Esta espada corta que permitía la lucha cuerpo a cuerpo, el conocer la Escritura, el saberla aplicar a nuestras vidas en cualquier situación, el tenerla como nuestra máxima autoridad no solo de nuestras creencias, sino en cualquier área de nuestras vidas. Si eres de los que vienen a la iglesia los domingos, pero el resto de la semana la Palabra no se ve por ningún lado, es porque no confías en ella, sigues lleno de ti mismo, sigues siendo tu propio Dios, no te has rendido al Señor.

     

    Por el contrario, alguien que confía en ella y que es su primer recurso en cualquier situación, en cualquier área de su vida y con ella protege sus pensamientos y con ella “guerrea” de la manera correcta. Claro que no moviéndose como si fuera un jedai, no, o gritando desesperado, creyendo que por solo decir palabras que ni cree, ni entiende algo sucederá como si fueran hechizos de Harry Potter.

     

    No, la Palabra es clara, una y otra vez David decía: puse tus Palabras en mi corazón, día y noche las meditaba y hallaba en ellas consuelo. Es este entendimiento de la Escritura que no viene de tener información, sino de pasar tiempo en ella, buscando el rostro del Señor, en tener un panorama de todo el consejo de Dios, en haber sido enseñado por el maestro de maestros, el Espíritu Santo, preguntándole dudas, pidiéndole luz, entendimiento aún de los pasajes más difíciles.

     

    Conociendo así al Señor. ¿Cómo se defendió Cristo de los embates de Satanás que pretendían llevarle a deshonrar a su Padre? Ni siquiera fue reprenderle, tres veces Cristo le dijo: “escrito está”. Y citó ni más ni menos que Deuteronomio las tres veces, pregunta, ¿en qué estaba meditando el Señor mientras estuvo 40 días en el desierto antes de ser tentado? En la Palabra.

     

    Necesitas convertirte en un hombre, en una mujer que conoce la Escritura, que conoce al Señor de primera mano, no alguien que cita todo tipo de libros y comentarios citando siempre lo que Dios le habló a otras personas, no, lo que de primera mano el Señor te ha hablado, así parezca lo más sencillo, porque muchas veces lo más sencillo es lo más poderoso. Esta es toda la armadura de Dios, veamos la armadura completa:

     

     

     

    Un creyente que está listo, protegido por la verdad, envuelto en justicia, firme sin moverse con la paz de Dios, al saberse unido a su Señor, protegidos en la confianza plena en su Señor, la fe, con la esperanza eterna de su salvación que le libra del desánimo, y un verdadero amante de la Palabra de Dios. Ahora, ahí no termina, mira lo que Pablo nos dice:

     

    1. La oración es parte indispensable de la guerra espiritual.

    Efe 6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

    Mira nada más lo importante de la oración, es lo que casi cada domingo te animo a que estés haciendo, oración saturada con la Palabra de Dios. Necesitas estar orando en todo tiempo, y esto no significa que estés de rodillas o con los ojos en blanco, o cerrados, en especial si vas manejando, no te lo recomiendo, pero, tu relación con el Señor debe ser constante.

     

    En cada situación, en lugar de arder en ira, de perder el estilo con histeria, con ataques de pánico, de orgullo, de violencia, ponte a orar, así te parezca lo más insignificante, ponte a orar en todo tiempo, ora por los que te persiguen y te maldicen no te pongas al tú por tú con ellos, pide a Dios por misericordia, por un amor real por tus enemigos, y así realmente serás como tu Padre que está en los cielos.

     

    Y esto no va a suceder si en lugar de ocuparte de las cosas espirituales siempre andas en tu carnota, siempre apoyado en tu propia prudencia, pretendiendo en tus fuerzas arreglar cosas las cuales terminas dejando peor, cuando con solo detenerte prudentemente y orar, harías un gran cambio y te evitarías muchas discusiones, problemas, amargura, dolores de cabeza, por consiguiente presión arterial alta y problemas de salud, músculos tensionados, intestinos pasmados, etc.

     

    Dios te llama a orara en todo tiempo y a velar, tu enemigo, todos esos principados y potestades y demás, no descansan, no te dan tregua, no seas tonto, no te duermas, no lo harías si supieras que allá afuera hay una guerra. Tienes un enemigo formidable, pero tienes armas de defensa y ataque eficaces, pero, ¿qué crees? Ahí guardadas no sirven para nada, necesitas vestirte, fortalecerte en el Señor y en el poder de su fuerza.

     

    Y toda perseverancia, es decir: no te canses, no dejes de orar, de suplicar por tu esposo o esposa inconversa, por tu hijo que anda en malos pasos, por aquellos que parecen no agarrar la onda y se ven duros y necios en su religión, en su comportamiento necio y auto destructivo. Dios no tiene prisa, y tú no la tendrás si descansas en él.

     

    Pero, ¿cómo está tu vida de oración? Por favor, deja de ser un necio, y comienza a orar, de eso depende tu vida, tu enemigo no descansa, y no te va a permitir disfrutar de todo lo que ya vimos en Efesios, nunca verás resultados y seguirás en constante derrota, si no te pones las pilas, si no perseveras. Recuérdalo un creyente genuino es caracterizado por alguien que persevera, el que tropieza y se queda en el camino solo muestra que su fe nunca fue real.

     

    Tus hermanos cuentan con tus oraciones no con tu crítica y murmuración, cuentan con tus oraciones, si no sientes amor de ninguna otra clase, comienza por orar por ellos, eso cambiará tu perspectiva y verdaderamente estarás siendo como tu Salvador. Ayer lo comentábamos con algunos amigos, la Palabra es clara, no puedes decirte discípulo de Cristo si hay odio, o indiferencia en tu corazón, y eso es serio, significa que no eres de Cristo, él lo dijo claramente:

     

    Mat 6:14 »Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti. Mat 6:15 Pero, si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados.

     

    Y sin perdón de Dios no hay cielo, no hay salvación, no hay nada, no juegues con eso. Y dice Pablo:

     

    • El hacer lo correcto te permitirá dejar un ejemplo y un testimonio real del poder de Dios.

    Efe 6:19 y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, Efe 6:20 por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.

    Mira nada más lo que llenaba la mente y el corazón de Pablo, él no estaba diciendo: Señor que ya me saquen de aquí porque ya no aguanto. Mis hermanos, dejemos de pedirle a Dios que nos de batallas menos rudas, que nos de victorias sin pelea, y sin tener que mover un solo dedo, y que en su lugar, mejor nos de un camastro y una palapa con un coco a la orilla del mar.

     

    Deja de pedir ser libre de una batalla que es inminente en tu vida y comienza a pedir por fortaleza, pide el corazón de Pablo, aprende a hablar la Escritura, Cristo viene pronto, y tú eres lo más cercano a Cristo que tiene la gente que te rodea, ellos aunque lo rechacen necesitan oír el Evangelio y tú eres a quien Dios ha escogido.

     

    Pide denuedo, autoridad, claridad, sabiduría, habla como Cristo está esperando que hables de él, no solo con tu boca, sino con tus hechos, ya hay demasiado cristino y no hermanos, primos, no se trata solo de cuanto sabes, sino de cuánto practicas y muestras con tu vida lo que sabes. Deja de poner por sobre todas las cosas tu propia opinión, humíllate, cree en el Señor y habla su verdad aunque esto te tuviera que costar la libertad, tu reputación, o aún tu vida, ¿qué tanto es la muerte? Un instante, pero una eternidad te espera. Y dice pablo:

     

    Efe 6:21 Para que también vosotros sepáis mis asuntos, y lo que hago, todo os lo hará saber Tíquico, hermano amado y fiel ministro en el Señor,

    Dice Pablo: oren por mí para que yo actúe como Dios manda que actuemos y ustedes puedan ver que es posible vivir una vida obediente, con una fe real. Que ustedes puedan ver que es posible usar esta armadura aún en la misma prisión y en las más paupérrimas condiciones. Y que hay otros que son también inspirados por esto, así como Tíquico. Un hermano real, que por lo mismo es amado, por ser un fiel servidor del Señor, no solo en palabra, sino en obra.

     

    No sabes qué inspirador para otros es ver a un cristiano obediente, fiel, lleno de verdadero amor, y qué aguitante es ver a gente tibia por todos lados, centrada en sí misma, amando este mundo y su temporalidad, dejándose apantallar por el brillo de las tinieblas, valga la paradoja, y permitiendo que ese brillo mundano opaque el verdadero brillo de la verdadera luz y esperanza de Cristo y su eternidad. Y dice Pablo:

     

    Efe 6:22 el cual envié a vosotros para esto mismo, para que sepáis lo tocante a nosotros, y que consuele vuestros corazones.

    Mira nada más, en este mundo chafa el que se siente el ganador es el que consuela a los pobres lusers, no así en el reino de Dios, aquel que sufre el agravio, aquel que sirve, aquel que pone su vida en la línea como Pablo, es el que trae consuelo verdadero, no aquel que predica amor por este mundo y sus ídolos, no aquel que levanta el ego de las personas y les hace creer que eso es victoria.

     

    Eso es engaño, un verdadero consuelo está en alguien que verdaderamente cree en la Palabra y que pone su vida como un testimonio, un ejemplo. Y Pablo cierra esta maravillosa carta:

     

    Efe 6:23 Paz sea a los hermanos, y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Efe 6:24 La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén.

    Mis hermanos, la paz, el amor, la fe, la gracia vienen a aquellos que han entendido el amor de Dios inalterable, incorruptible, auténtico, indestructible, inmortal, un amor que este mundo no conoce ni puede dar, pero que ha sido manifestado por Cristo en esa cruz del calvario y ha sido impartido a todo aquel que ha creído y ha sido reconciliado con Dios a través de Cristo y ahora es un hijo de Dios, quien tiene en su interior al Espíritu Santo morando en él.

     

    Este es un creyente genuino que participa de este amor y que en respuesta ama de la misma manera a su Señor. El cristianismo no es una religión, es una relación que se refleja en un estilo de vida. Y quizá tú te quieras aferrar a tus mentiras, pero, esta es la verdad y no podrás decir que no se te declaró. Cristo viene y no pedirá menos que esto, no te engañes, mejor comienza a ser fortalecido en Cristo y en su poder, y comienza a ser responsable poniéndote toda la armadura de Dios.

     

    ¿Quieres verdaderamente mantenerte firme ante la batalla espiritual? Esto es lo primero que necesitas, sin estas cosas te puedes quedar ronco gritándole al diablo, pero no vas a conseguir nada, estas son las armas de protección y de ataque que el Señor nos ofrece y no puedes pretender tener unas y otras no, es toda la armadura de Dios.

     

    Y necesitas ponerte toda la armadura, no puedes escoger unas cosas o medio escogerlas, no puedes ponerte hoy la verdad y mañana se te olvida, vivir obediente una semana y desobediente un mes, es todo el tiempo, no te engañes. ¿Cómo está tu vida, en constante derrota? Revisa la armadura. Cuídate del auto engaño, no hay peor engaño, no permitas que llegue el día que estés frente al Señor y te diga apártate de mí hacedor de maldad, nunca te conocí.

     

    Mis hermanos, paremos de estar pidiendo batallas menos rudas, una vida más cómoda, eso no va a suceder, este no es nuestro hogar, no estamos en casa, comencemos a pedir fortaleza, porque Satanás no va a disminuir en su odio por Dios, ni por ti, ni por mí, mejor, preparémonos, estemos listos.

     

    Somos soldados y estamos en la línea frontal, claro que no estamos solos, él prometió que las puertas del infierno no prevalecerían contra nosotros, su iglesia, él nos prometió:

     

    Mat 28:20b y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Jan 10, 2016Efesios 6. 5-9 “El creyente genuino y sus relaciones interpersonales” (Parte III)
    Jan 10, 2016
    Efesios 6. 5-9 “El creyente genuino y sus relaciones interpersonales” (Parte III)
    Series: Efesios

    EL CREYENTE GENUINO Y SUS RELACIONES INTERPERSONALES

    (Parte III)

    Efesios 6:5 – 9

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso capital de Asia Menor, en su tiempo, llegó a ser una potencia mundial de, riqueza, comercio, cultura, una ciudad llena de idolatría, religiosidad, paganismo, ocultismo, materialismo. Y por esto mismo Pablo escribe esta carta a la iglesia que ahí estaba, no para corregir algún problema que, sino para fortalecerla, para que en medio de toda esta oscuridad, materialismo, filosofías mundanas e idolatría, no se desenfocaran de su verdadera riqueza e identidad.

     

    Y no solo a ellos, nosotros al igual que los Efesios vivimos en este mundo impío, con esta filosofía mundana, secular, diseñada para hacernos ignorar a Dios e ignorar las cosas eternas las cuales son ciertísimas, de manera que esta carta nos fortalece al mostrándonos nuestra verdadera identidad, nuestro origen, futuro, destino, nuestra herencia, nuestra esperanza, la riqueza que un verdadero creyente tiene, como fuimos creados para mucho más que estos míseros 80 años, si bien nos va.

     

    Básicamente, la carta a los Efesios nos muestra que somos diferentes, y nos llama a marcar esa diferencia en nuestras vidas. Los creyentes conformamos la asamblea de Dios, su iglesia, el cuerpo de Cristo, somos ciudadanos de su reino celestial, somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, caminamos con un sistema de valores, leyes literalmente que van en contra de la corriente de este mundo, por lo mismo, no nos guiamos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios, de hecho, el mundo nos ve de cabeza, aunque el que está de cabeza es el mundo y Cristo nos viene a sanar y a poner en el camino recto.

     

    En esta carta estamos aprendiendo tres cosas: como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, crecimiento, práctica y victoria. Como lo hemos visto esta carta tiene un bosquejo sencillo:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3).

    Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde conocimos nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestra posición de privilegio, de dónde fuimos rescatados. Luego nuestra respuesta:

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9).

    Como debe vivir, conducirse, un ciudadano del reino de los cielos. Este debería ser el carácter, la conducta, el propósito, las prioridades, la meta, de aquel que ha entendido su riqueza espiritual, lo cual estamos viendo. Y por último veremos:

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20)

    Cómo un cristiano puede mantenerse firme y salir victorioso ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición.

     

    Y seguimos en esta segunda parte, nuestro caminar con Cristo. Hemos entendido nuestra posición de privilegio, nuestra identidad, nuestra riqueza, lo que se ha pagado por nuestra libertad, de dónde fuimos rescatados, ahora necesitamos responder a tanto amor y gracia derramada sobre nosotros, y ahora en respuesta a sin igual bendición, cada día de nuestras vidas debería ser la oportunidad de negaros a nosotros mismos, de vivir en obediencia, en amor, en una relación real y profunda con nuestro salvador, de vivir y disfrutar de esta nueva identidad.

     

    Por lo tanto Pablo nos ruega ¡sean consistentes, que su conducta pese, o equivalga a lo que es su llamado, su identidad! Lo cual nos enseña Pablo, comienza en un cambio interno, no comienza con obras o con ritos, no, habiendo sido renacidos espiritualmente, habiéndosenos dado la naturaleza divina, es obvio que ocurra una transformación interna.

     

    Por eso nuestro caminar con Cristo comienza con un carácter, con un manera de ser, una nueva personalidad, ser como Cristo, no se trata meramente de hacer obra social o ritos, los cuales sin un cambio interno, es mera religión externa y vacía, primeramente se trata de vivir lo que somos, manifestando nuestra nueva identidad, en un cambio interno.

     

    Intencionalmente vestirnos de Cristo, de todo el fruto del Espíritu, al andar en él, al ser controlados, fortalecidos, guiados por él, al ser revestidos de humildad, mansedumbre, paciencia, amor y poder así procurar la unidad. Ya que hemos sido llamados a formar parte del cuerpo de Cristo, la iglesia, de un nuevo pueblo, el reino de Dios.

     

    Y es en este grupo de personas redimidas donde Dios ha elegido manifestar su amor, su gracia, su poder, cuando colectivamente nos manifestarnos su amor unos a otros, al servirnos sacrificialmente, con los dones con los que el Espíritu Santo nos ha enriquecido a cada uno. Al ejercer estas funciones de humilde servicio, las cuales tienen el propósito de llevarnos a conocer a Cristo, su voluntad, ser transformados a su imagen, llevándonos a la madurez y a ser fieles dándole a conocer a un mundo en tinieblas.

     

    Por eso lo repetiré cada vez, mis hermanos la iglesia no es una estructura fría de jerarquías, no es una institución política, no son cuatro paredes, o edificios majestuosos, la iglesia somos nosotros, un grupo de pecadores redimidos, Cristo vino a morir por los pecadores, Cristo vino a redimir a personas, no estructuras o edificios. La iglesia no son edificios, estructuras, o programas, los cuales son necesarios, mas no determinantes, sino que la iglesia es un organismo vivo conformado por personas llenas, fortalecidas, transformadas por el Espíritu Santo.

     

    Y cuando este grupo de creyentes anda en unidad, amándose unos a otros, relacionándose en amor, unidad, armonía, perdón, servicio mutuo, entonces es eficaz en dar a conocer al Dios vivo, pero para esto el Señor nos llama a andar en pureza, porque nuestro pecado es nuestro principal obstructor y esclavizador, y nos ordena:

     

    Quítense, desechen el ropaje de la vieja naturaleza, el viejo hombre, su antigua conducta, y pónganse el vestido de la nueva naturaleza, el nuevo hombre, creado por Dios, el cual nos imparte y está hecho de justicia, verdad, y santidad, ¿cómo? Transformen su entendimiento abandonen la mentira y la filosofía de este mundo y llénense de la verdad de Dios, hagan caso a Dios obedezcan a su Palabra.

     

    Y nos ordena: sean imitadores de Dios como hijos amados y anden en amor, imiten a Cristo, dejen de imitar a este mundo y sus destructivos patrones de conducta, no imiten su falso amor, su fornicación, inmundicia, su avaricia, ni siquiera lo mencionen, cuiden sus pensamientos, palabras, sean agradecidos, porque hay consecuencias eternas para bien o para mal. Anden en unidad, en pureza, en amor genuino, en luz, no participen de las obras de las tinieblas estériles y dañinas, anden en sabiduría conociendo la voluntad de Dios, sean llenos del Espíritu y de la Palabra.

     

    Una vez entendido esto, que somos diferentes, que la iglesia es nuestro campo de entrenamiento, donde crecemos, nos fortalecemos, conocemos al Señor, entonces Pablo nos lleva al campo de batalla. Esto es muy importante mis hermanos, Dios no nos llama a encerrarnos en un monasterio, o a cerrarnos en una subcultura cristiana donde solo nos juntamos con cristianos y solo consumimos refresco cristiano, y contratamos músicos cristianos, y el mundo que se pudra.

     

    Tampoco te llama a vivir como si Dios no existiera, y que siendo en esencia incrédulo hables a los inconversos de un Evangelio que no ha tenido el poder de transformarte, de darte vida nueva. No, Dios nos llama a ser luz en la oscuridad, El Señor nos manda sí a congregarnos, para fortalecernos, para crecer, pero, nos envía al campo de batalla, el cual es conformado por las relaciones interpersonales que vivimos aparte del domingo o de cualquier reunión de la iglesia.

     

    Y comienza en el matrimonio, por ejemplo, qué incongruente es cuando un supuesto hombre o mujer de Dios hablan de un Evangelio incapaz de restaurarlos, de hacerlos vivir en armonía, una mujer totalmente irrespetuosa, un hombre irresponsable y egoísta que vive para sí mismo. Por eso, tu primer ministerio es tu hogar, porque debes saber que tu matrimonio es un poderoso instrumento de evangelismo cuando este camina en el orden que Dios le dio: una mujer respetuosa, obediente, y sujeta, un hombre que ama y se sacrifica por su mujer, que muere a sí mismo y como Cristo, pone su vida por ella, aún cuando ella no siempre lo merezca.

     

    Y no solo el matrimonio, sino la familia en sí, hijos obedientes, respetuosos que honran a sus padres como al Señor, que valoran el consejo, la autoridad de sus Padres porque entienden que es a Dios a quien se sujetan y obedecen, que saben que no pueden decir que aman a Dios cuando son unos groseros con sus padres. O Hijos que ganan la fe de sus padres inconversos al honrarlos, al mostrarles con su respeto y honra que hay un Dios que les ha transformado, por lo tanto muestran por igual un Evangelio poderoso.

     

    Padres comprometidos con criar, sustentar, instruir a sus hijos en disciplina e instrucción bíblicas, con la meta de criar hijos piadosos, enseñándoles todo el consejo de Dios, con la consciencia de que están impactando tres o cuatro generaciones, sus hijos, sus nietos y sus bisnietos. Esta es una familia de creyentes, quienes ya de por sí su misma familia es un instrumento poderosísimo de Evangelismo, es luz pura que brilla con toda la intensidad del amor, la justicia de Dios.

     

    Por eso la Biblia nos enseña que somos soldados que estamos en las líneas frontales, donde no estamos solos, dice el Señor: yo estaré con ustedes hasta el fin de los tiempos y además las puertas del infierno no prevalecerán contra la iglesia, es decir, nosotros somos los que estamos a la ofensiva, no el infierno contra nosotros, no son las puertas del reino de los cielos prevaleciendo ante los ataques de Satanás y su reino de tinieblas, sino que son las puertas del infierno resistiéndonos a nosotros, nosotros somos la ofensiva, nosotros estamos yendo a atacar y a destruir ese reino de tinieblas en el nombre de Cristo, y sus fortalezas, sus puertas, no van a resistir la luz de Cristo que hay en ti y en mí, porque él ya venció en la cruz del calvario resucitando de la muerte.

     

    Pero, ahí no termina el campo de batalla, el siguiente campo de batalla es nuestro trabajo, cómo un cristiano genuino se desenvuelve con la gente que se relaciona en su trabajo, cómo debe responder y vivir consistentemente de acuerdo al llamado que Dios le hizo a salvarle, si un trabajador o un jefe o patrón se dice hijo de Dios, estas serán sus responsabilidades, así estarán ganando la batalla, y hoy veremos la tercera y última parte que Pablo nos presenta en esta carta: EL CREYENTE GENUINO Y SUS RELACIONES INTERPERSONALES PARTE III

     

    1. Como empleados el Señor nos llama a la obediencia respetuosa y sincera para vivir congruentes al llamado que se nos ha hecho.

    Efe 6:5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;

    Pablo se refiere a amos y esclavos porque en ese tiempo este era el sistema económico que se usaba, se dice que en aquellos tiempos había más de 6 millones de esclavos, y el abuso y el maltrato estaba a la orden del día, sin embargo en los tiempos de Pablo muchos esclavos y amos se estaban convirtiendo al Señor.

     

    Y la problemática era, ¿cómo un esclavo podría balancear la situación de que es un hijo de Dios, no era un objeto, sino que valía la sangre de Cristo que fue derramada por él igual que por todos, y cuál debería ser su conducta ante su dueño, y más cuando éste era cristiano como él? Y por otro lado por igual, ¿cómo un amo podría balancear esta situación y tratar como a igual a su esclavo al cual necesitaba para su negocio y hogar?

     

    Aunque hoy en día la problemática es diferente, ya que en nuestros días y en nuestra sociedad la esclavitud ha sido abolida, de la misma manera vivimos en este sistema económico donde hay empleados y patrones donde a pesar de la revolución industrial, sindicatos, derechos de empleados, siguen los abusos, aunque ahora no solo de los patrones, sino de los líderes sindicales, e incluso de los mismos empleados, ¿por qué? Porque el problema no son tanto los sistemas, sino que el problema está en el corazón del ser humano, su pecado el cual no le permite hacer lo correcto y corrompe hasta el mejor de los sistemas.

     

    Por eso creo que lo primero que necesitamos los creyentes es no olvidar quienes somos, no somos parte del mundo secular, el cual está enfermo esclavizado a la avaricia, la codicia, el cual por esto mismo exige más dinero por menos trabajo, y el jefe quiere más productividad pagando menos dinero, la empresa quiere más ayuda del gobierno y pagar menos impuestos, ¿por qué? El ser humano centrado en sí mismo, engañado por los deseos de sus ojos, de su carne y la vanagloria de la vida, codicia y codicia más y más, y el círculo vicioso no se rompe.

     

    Muchos ven el trabajo como un mal necesario, o hasta lo ven como parte de la maldición en el jardín del Edén, cuando antes de la caída Dios ya le había dado a Adán un trabajo. No es así, le pido a Dios que abra nuestros ojos con respecto a nuestros trabajos y lo que hacemos, porqué lo hacemos.

     

    Y la Palabra de Dios nos recuerda la perspectiva correcta en cuanto a esta relación viciosa y comienza una orden sencilla para aquellos que estamos bajo la autoridad de un jefe, supervisor o patrón, es decir si eres empleado, obedece. Una vez más mira lo importante de la obediencia y la sujeción mutua.

     

    Obedecer,

    jupakoúo

    , subordinarse, escuchar con atención, prestar atención, conformarse a comando o autoridad, sujetarse. Y la orden es: empleados, obedezcan no solo cuando se sientan de buenas, cuando sus patrones sean buena onda y parezcan justos y razonables, no, en todo tiempo. Claro que como en todos los casos la excepción es cuando nos pidan algo que vaya en contra de la palabra, pueda ser robar, hacer algo inmoral, algo blasfemo o idólatra, pero, en cualquier otro caso el Señor nos llama a obedecer, ¿estás seguro Chuy? Si tal persona es un patán y no es digno ni de que lo salude, es más dame 5 minutos fuera del trabajo y vas a ver cómo le va. Para nada, mira lo que dice en 1 Pedro:

     

    1 Pe 2:18-23 Ustedes, los que son esclavos, deben aceptar la autoridad de sus amos con todo respeto. Hagan lo que ellos les ordenan, no sólo si son bondadosos y razonables, sino también si son crueles. 19 Pues Dios se complace en ustedes cuando hacen lo que saben que es correcto y sufren con paciencia cuando reciben un trato injusto. 20 Es obvio que no hay mérito en ser paciente si a uno lo golpean por haber actuado mal. Pero, si sufren por hacer el bien y lo soportan con paciencia, Dios se agrada de ustedes. 21 Pues Dios los llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengan que sufrir, tal como Cristo sufrió por ustedes. Él es su ejemplo, y deben seguir sus pasos. 22 Él nunca pecó y jamás engañó a nadie. 23 No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia. (NTV)

     

    Si nuestro jefe es bueno, nos cae bien o mal, si es piadoso o no, los creyentes estamos llamados a obedecer y a hacer nuestro trabajo con toda diligencia y dedicación, lo que es más, de todos los trabajadores de la compañía el cristiano es el que debería sobresalir como el más dedicado y el menos grillero o quejón. No queda para nada que alguien que se dice creyente esté siendo mediocre, malhecho y esté defraudando a su empresa.

     

    De hecho Pablo nos dice cuál debería ser nuestra actitud y por qué, nos dice: háganlo con temor y temblor, ¿qué significa esto? La NTV dice:

    “obedezcan a sus amos terrenales con profundo respeto y temor”.

     

    Y no solo eso, dice Pablo con sencillez de su corazón. Me encanta cómo en todo el Señor quiere que involucremos nuestro corazón, lo cual se refiere no a este músculo que bombea sangre a todo nuestro cuerpo, sino al centro de nuestros pensamientos, sentimientos, emociones y voluntad. Y dice ahí desde su corazón, con sus pensamientos, sentimientos, emociones y voluntad, sean sinceros, y esta palabra no solo tiene que ver con sinceridad, sino que implica sencillez, en otras palabras, no seas conflictivo, simplemente hazlo, también implica fidelidad, es decir, desde tu corazón proponte hacer un buen trabajo dentro de tus posibilidades y talentos, termina lo que se te encomienda con diligencia.

     

    Sinceridad implica también generosidad, es decir, no estés todo el tiempo midiendo el tiempo, viendo el reloj, en pocas palabras, no estés pichicateando tu trabajo, a la primera proponte hacer tu trabajo lo mejor posible, se generoso con tu fuerza, con tu creatividad, con tus talentos, no estés pensando: “¿Y para mí que va a haber? Toda la lana se la llevan ellos, todo el crédito se lo llevan ellos y uno aquí trabajando como burro, es más ¿qué horas son? Ya me quiero ir a mi casa, no soporto este lugar”.

     

    Nada que ver, si te dices creyente, Cristo espera de ti que respetes a tu jefe, a tu empresa y que con todo temor y temblor trabajes con la mejor de las actitudes y con toda diligencia, en toda tu capacidad, dándote a ti mismo, con todo tu corazón. Con un pensamiento enfocado, no quejón, una actitud gozosa, generosa, agradecida, dándote a ti mismo. Checa la fotografía de una persona así en su trabajo, no se si la conoces, deberías ser tú, si te dices creyente.

     

    Y Pablo nos dice porqué, dice: “como al Señor”. Es decir, ¿Por qué tan así Chuy? Porque a quien estás sirviendo es al Señor, así como tu hogar es tu primer ministerio, tu trabajo es tu campo de misiones. El Señor te ha puesto en ese lugar para que seas sal y luz, y ¿qué crees? La manera no es que estés utilizando tiempo que se te está pagando para que recites tus versículos, eso hazlo en tu tiempo libre, en tus brakes, cuando termine la jornada invita a tus compañeros inconversos un café, no una cerveza, ahora, si tu trabajo te permite hablar y trabajar sin distraerte, pues adelante, comparte, pero si no, te pagan por trabajar, tu compañía no es una iglesia, es una compañía y te contrataron para eso.

     

    Y en tu trabajo, debes saber que tu primer herramienta poderosa de Evangelismo no son los 50 versículos que te memorizaste, no es que tengas el puente bien sampleado, no, es esto, que seas un trabajador obediente, productivo, leal, íntegro, que pone todo su empeño, que es generoso. Eso sí que llamaría la atención de los que te rodean, eso sí que haría que otros dijeran: “este cuate es de otro planeta, es diferente, qué toma, qué come, por qué es así”. Y entonces estás listo para dar razón de tu fe genuina y poderosa capaz de hacerte hacer lo que hoy en día muy pocos hacen: trabajar con toda diligencia, sin quejarte, sin otro motivo que glorificar a Dios.

     

    Mira el rostro de los trabajadores en muchos de los lugares, se les nota la amargura, el aburrimiento, no puedes llegar a una tienda 10 minutos antes de que cierren porque te quieren morder. Si eres creyente tú debes ser el que brilla con una sonrisa llena de amor y gozo que vienen del Señor.

     

    Una vez más, como lo dije a los jóvenes, si no eres fiel en tu trabajo, no esperes que Dios te prospere en un ministerio, si no eres fiel e íntegro en tu trabajo, jamás lo serás en el ministerio. Dios no solo capacita a los que llama, pero, está esperando de ti que seas íntegro, sincero, fiel. No puedes vivir una doble vida, no están separados tu cristianismo de tu trabajo, es uno, si no eres honesto en tu trabajo, si no eres obediente, tampoco digas que amas a Dios y que eres obediente a Dios, una cosa refleja la otra, no te dejes engañar.

     

    Si no eres un fiel constructor, mecánico, house keeping, pintor, plomero, doctor, abogado, ejecutivo de ventas, dentista, no puedes esperar que Dios te de un ministerio de mayor influencia, si no puedes efectivamente influenciar a tus compañeros de trabajo, y por el contrario, ya hiciste una fama de que sí eres el hermanito, pero, no es para tanto, y hasta nadie te soporta en tu trabajo, no precisamente por ser amoroso, sino por mala onda, ¿cómo podrías efectivamente influenciar a otros en la iglesia? Por eso la iglesia está como está en estos días, ¿no te parece?

     

    No lo olvides, Dios ha puesto las autoridades, ¿quién está a la cabeza de toda autoridad? Dios. Recuerda, la obediencia no solo nos protege, nos forma, sino que también nos da la oportunidad de modelar nuestra identidad de hijos de Dios, delante de los incrédulos, y ser así eficaces en la tarea que Dios nos ha encomendado. Ir por todo el mundo y predicar el Evangelio, pero comienza en tu trabajo.

     

    Pero, si no eres capaz de humillarte ante una orden de un subalterno, y eres de los que dicen: “qué le pasa a este, porqué me quiere mandar”, ¿cómo de veras pretendes que vas a ser un siervo eficiente en un lugar donde verdaderamente te humillen, te maltraten y hasta amenacen tu vida por hablar de Cristo?

     

    Una vez más, entrénate a obedecer, Cristo es nuestro modelo, nos puso el ejemplo, Él nunca pecó y jamás engañó a nadie. No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia. Y tú o yo, no nos pueden decir mi alma porque sacamos el violín y todos nuestros complejos: “¿Qué le pasa a este qué se cree que me quiere mandar?”

     

    ¿De veras? Mis hermanos si ese es nuestro proceder, no hemos entendido nada, necesitamos regresarnos a kínder otra vez, no se trata de saber mucho, se trata de conocer a Cristo y ser como él, y en mi trabajo Dios no me llama a estarle poniendo apodos a mi jefe, “mira, el cabezón”, a estarlo mirando y pensando de él o ella irrespetuosamente: “yo soy mejor que ella o él, ¿por qué tengo que estar soportando sus demandas?”, odiándolo en tu corazón, nada que ver.

     

    Estoy sirviendo al Señor, mi primer campo misionero es mi trabajo, y si estoy fallando ahí, jamás seré eficaz cuando él me de un ministerio. Otra vez, podrás ejercer un servicio, e ir y hablar de Cristo, pero, ¿sabes qué? No sonarás sino como un religioso más, un toca puertas más, un gritón más. Por eso sé fiel en tu trabajo. Dice en Tito:

     

    Tit 2:9-10 Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones; 10 no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.

    Un trabajador sujeto, fiel, diligente, respetuoso que no defrauda, es un creyente que adorna la doctrina, la Palabra, ¿de quién? De Dios nuestro Salvador. Todo lo contrario cuando no lo haces, cuando eres rebelde, eres un problema para la empresa, eres un respondón, defraudas no haciendo el trabajo por el que se te paga, siendo infiel. Ahí por más que hables bonito la Palabra, tus obras no adornan, ensucian la doctrina, ensucian a Cristo, ensucian la iglesia. Por eso añade Pablo:

     

    1. Nos llama a tener una perspectiva eterna, poniendo en nuestro corazón que nuestro verdadero patrón es él, y a él servimos.

    Efe 6:6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;

    Dice en Colosenses:

    Col 3:22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.

     

    Es decir, si solo lo haces por ganar una promoción, pensando solo en que tu patrón te vea, para tener un cheque más grande, y lo ves llegar y te pones a trabajar, pero se va, y le vas bajando a la velocidad y hasta comienzas a maltratar a los clientes, te pones a ver Facebook en tu celular, nada que ver.

     

    Si la motivación de tu comportamiento solo es un cheque muy pronto te va a faltar motivación, porque ¿qué crees? El ojo del hombre nunca se sacia, tu corazón es avaricioso, y al rato ese cheque te va a quedar chiquito, y una vez más vas a comenzar con quejas, inconformidad, y a decir: “ellos hacen como que me pagan, yo hago como que trabajo”. No, para un creyente, eso no debe ser así.

     

    Escuché de un estudio que se hizo cómo la productividad subió en una empresa solo porque pusieron cámaras y los empleados solo por pensar que estaban siendo vistos trabajaban como debían. Y ¿sabes qué? Tienes sobre ti no una cámara, sin los ojos de Dios que te contemplan sin parpadear y no solo ven tu desempeño externo, sino que con una mejor resolución de blurey HD, o lo que sea, Dios está escuchando y viendo tus pasamientos, lo que cavilas, cómo te quejas, cómo irrespetas a tu jefe, y está midiendo tus motivaciones, en todo tiempo.

     

    Por eso dice Pablo: cambien su perspectiva su jefe no es ese hombre o mujer malhumorada, o quizá buena onda, no es esa empresa transnacional, donde quiera que estén trabajando, están sirviendo al Señor, claro, hablando de un trabajo decente, no crimen organizado, o prostitución y alcohol. Pero fuera de esto, debes poner en tu mente que tu patrón es el Señor, y es él quien decide darte una promoción, un mejor sueldo, un mejor trabajo, e incluso un sueldo menor, o dejarte sin trabajo. Qué maravilloso es poner esta perspectiva en tu corazón y en tu mente: “Señor, tú eres mi patrón, a ti es a quien estoy sirviendo y quiero con todo mi corazón hacer tu voluntad.

     

    Y sabes qué cuando lo haces así, puedes vivir en verdadera libertad y gozo, sabiendo que es a Cristo a quien estás sirviendo, quien sabes que te está viendo, a quien quieres agradar, de quien quieres escuchar buen siervo fiel en lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré, que sabe que si no eres fiel en lo poco, ¿cómo lo serás en lo mucho? Y dice:

     

    Efe 6:7 sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres,

    Una vez más, haciéndolo sin necesidad de amenazas, de manipulaciones, de promesas de un mejor empleo o mayor sueldo, sencillamente de buena voluntad, esto significa con buenas intenciones, con amabilidad, con fervor, con entusiasmo, con bondad en tu corazón, porque lo estás haciendo para el Señor, dice en Colosenses:

     

    Col 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

    Dice, todo lo que hagas, y todo es todo. Por eso mis hermanos qué importante es tener una perspectiva eterna, y si realmente no le has entregado tu vida a Cristo, si el Espíritu Santo no está en ti, si no has nacido de nuevo, todo esto no tiene sentido, y si es así, te tengo malas noticias, no solo estás en condenación, sino que estás condenado a vivir una vida de amargura, sin sentido y sin propósito, porque la verdadera necesidad en tu corazón, ese vacío que sientes solo Dios lo puede llenar, esa culpa que no te deja solo Dios la puede curar, ninguna cosa en este mundo te podrá dar la paz y el gozo que solo Cristo puede darte.

     

    Has consciencia, se sincero, ¿para quién estás haciendo lo que haces? ¿Para qué? Solo son dos opciones, o lo estás haciendo para el Señor, por amor a quien te salvó, fortalecido con su poder, comprometido con traerle gloria, o lo estás haciendo para los hombres, lo cual obviamente comienza en egoístamente hacerlo todo solo para ti mismo.

     

    Estás desgastándote por los deseos de tu carne, los deseos de tus ojos y la vanagloria de la vida, y el problema con eso es que eso es temporal, y sus efectos son muy temporales, y esclavizadores, porque cada vez te cuesta más obtener esos efímeros efectos, y cada vez te esclavizan más, y el mundo pasa y sus deseos, está pasando, y mira, la juventud no es eterna, cuando llegas a la vejez, ni un traje Armani se te ve bien, todo tu cuerpo comienza a colapsar, ya no piensas bien, ya no te sientes bien, ya ni disfrutas de una buena comida, y todo queda desperdiciado y se le queda a tu yerno que alucinabas.

     

    Por eso te conviene más ser un siervo, un trabajador del Señor, comprometido con su voluntad, y su voluntad es que seas el mejor trabajador que puedas ser porque eso le trae gloria y fama a tu Salvador. Ahí comienza tu servicio al Señor. Mis hermanos, que de la gente de Calvary se diga: “la gente de ese lugar sí que toma en serio la Palabra”.

     

    La gente está harta de hipócritas sabelotodo, necesitamos comenzar a ser una nueva generación en la iglesia que se levanta no porque tiene mucho conocimiento, sino porque conoce al Dueño de todas las cosas, porque verdaderamente conoce su amor y su majestad, y porque en respuesta le ama y le obedece, y sabe que su ministerio comienza en su hogar y su primer campo misionero es su trabajo.

     

    Ahora, ¿qué si estás trabajando para otro creyente? ¿Disminuirá tu compromiso, al cabo, pues es mi hermano en Cristo y tiene que perdonarme? Nada que ver, mira lo que dice en 1 Timoteo:

     

    1 Ti 6:1-2 Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina. 2 Y los que tienen amos creyentes, no los tengan en menos por ser hermanos, sino sírvanles mejor, por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio. Esto enseña y exhorta.

     

    Primeramente lo que hemos venido viendo, honra a tu patrón, a tu supervisor, a tu subalterno con un doble honor, es decir, desde tu corazón, con tu pensamiento, con tus sentimientos, con tu voluntad, hónralos, respétalos, no te permitas estar murmurando, calla todo eso y llévalo a los pies de Cristo. Porque si no, tarde o temprano estarás haciendo que sea blasfemado el nombre de Dios y la Palabra, no la estarás adornando como ya lo vimos previamente.

     

    Y dice, si tu jefe, tu patrón, tu supervisor es creyente, tu compromiso no disminuye, aumenta, porque no solo lo estás viendo como una persona desconocida, sino que es tu hermano, el cual ya tenías la obligación de amar y de servir. Imagínate, con más ganas lo haces, porque juntos están haciendo equipo para que en ese lugar, a los clientes que sirvan puedan no solo tener un buen servicio, sino excelente, al punto que se pregunten, ¿por qué tanto, estos hombres o mujeres me dan más de lo que les estoy pagando, por qué? Y cuando te pregunten puedas decirle: Porque estoy sirviendo al Señor y mi Señor merece lo mejor.

     

    Ahí que bonitos se ven los versículos en la publicidad de tu negocio en tu auto, o en las paredes de tu negocio, al contrario, qué mal te ves y qué mal haces ver al Señor cuando pones todo eso y tu servicio deja tanto que desear.

     

    Y si mi jefe es mi hermano en Cristo, no solo le doy mi servicio, sino mi amor en Cristo. No seas confianzudo, no seas sin vergüenza porque tu jefe sea tu hermano en Cristo, al contrario, ámale más, dale más respeto, en lugar de doble honra dale triple o cuádruple. Imagínate qué terrible fama para Cristo el hecho de verte siendo un respondón o un irresponsable con tu mismo hermano en Cristo, qué incongruencia. “Vamos al negocio quesque de los hermanitos”. Nada que ver.

     

    Claro que el obrero es digno de su salario, pero, si es tu hermano, hasta de a grapa lo servirías en la iglesia, ¿o no? ¿Por qué serías abusivo cuando él te está compartiendo de sus bendiciones? Recuerda, para quién estás trabajando, y además si es tu hermano, al amarle y al servirle a él también lo estás haciendo para el Señor doblemente, de manera que es una doble bendición.

     

    Los creyentes se supone que vivimos para servir, porque así nos lo enseñó nuestro maestro, el cual no vino a ser servido sino a servir, el cual siendo el maestro y Señor, tomó la posición del esclavo de menor categoría, se quitó su manto de majestad, se puso una toalla, y lavó los sucios pies de todos sus discípulos, haciendo la labor de menor categoría, la más humillante de todas dejándonos ejemplo.

     

    Si eso es así como participantes del cuerpo de Cristo, ¿por qué pensarías que es diferente en el trabajo? Mis hermanos, yo se que esto pisa muchos de nuestros cayos, pero el cristianismo es algo práctico, si no toca estas áreas de tu vida lo único que estás viviendo es una triste y vacía religión. Esto es lo que el Señor está esperando de sus hijos, de sus discípulos, no menos.

     

    Porque ni más ni menos que el Espíritu Santo, el poder que levantó a Jesucristo de los muertos habita en nosotros, se nos ha enriquecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales, se nos ha rescatado de la muerte, se nos ha trasladado del reino de las tinieblas al reino de la luz admirable de nuestro salvador. Y dice Pablo:

     

    • Recordando que aún cuando esto no es fácil el Señor siempre compensará el bien o el mal que hagamos o dejemos de hacer.

    Efe 6:8 sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.

    Es decir, una y otra vez hemos leído en la Palabra cómo nuestro Dios es un Dios generoso, el cual sin tener que hacerlo nos bendice. Esta palabra recibir significa obtener, implica recobrar, o recuperar, es decir, cualquier bien que hagamos a otros, nos será compensado o restituido, dice Pablo, seas siervo o libre, es decir, no importa a quién lo hicimos, cuál fue el puesto en el que estábamos, si fuimos altos ejecutivos, o fuimos empleados ordinarios, es una ley, Dios no se impresiona por eso, él compensará con creces lo que sea, y estoy seguro que el ver su rostro lo pagará todo.

     

    Me impresiona cómo aún cuando hemos recibido por pura gracia lo mejor del cielo, lo cual es la vida eterna, la justicia de Cristo, el perdón de pecados, tenemos una y otra promesa de parte de Dios para bendecirnos, pero, esta promesa no es solo por hacer lo bueno, sino también lo malo, dice en Colosenses:

     

    Col 3:24-25 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. 25 Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.

     

    ¿Quieres recordar algunas otras promesas?

     

    2 Co 5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

     

    1 Co 6:9-11 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

     

    Sal 1:1-6 Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; 2 sino que se deleitan en la ley del SEÑOR meditando en ella día y noche. 3 Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen. 4 ¡No sucede lo mismo con los malos! Son como paja inútil que esparce el viento. 5 Serán condenados cuando llegue el juicio; los pecadores no tendrán lugar entre los justos. 6 Pues el Señor cuida el sendero de los justos, pero la senda de los malos lleva a la destrucción. (NTV)

     

    Pero, mira estas otras promesas:

     

    1 Co 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

    Heb 6:10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

     

    Se cuenta la historia de una pareja de misioneros que sirvieron sacrificada y fielmente en África por muchos años, y que cuando regresaron a los Estados Unidos, regresaron en el mismo barco donde el presidente Roosvelt estaba volviendo de haber tenido un viaje de caza muy exitoso.

     

    Justo cuando el barco arribó en un puerto en Nueva York cientos de personas lo estaban esperando, reporteros y demás, todos vitoreando al presidente, pero, a estos misioneros nadie los recibió. Este hombre con su esposa iba en el taxi renegando: “mira nada más 40 años de nuestras vidas ofrendados a Jesucristo, y a nadie le interesa que hayamos llegado, y el presidente va allá unas semanas para matar algunos animales y todo el mundo lo recibe.

     

    Pero, esa misma noche orando con su esposa, el Señor le recordó: “¿Saben por qué ustedes todavía no han recibido su recompensa, hijos míos? Porque aún no han llegado a casa”. Así nosotros, estás esperando un cheque, pues pobrecito, ya lo tendrás y no te dará la felicidad, pero, sirve al Señor con gozo, y vive con tus ojos bien puestos en la eternidad, y entonces tendrás esperanza por estas promesas, porque es nuestro maravilloso Dios quien lo promete, está escrito en su Palabra, y él no se echa para atrás. Mi hermano, mi hermana, recibirás recompensa, tú sabes si será para bien o para mal, esa es tu decisión.

     

    Pero, ahí no queda, ¿qué me dices de los amos, de los patrones? Ellos también tienen su responsabilidad: Pablo comienza y dice:

     

    1. Seamos empleados o patrones, todos servimos al Señor y nuestra tarea es traerle fama y gloria.

    Efe 6:9a Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo,

    Es decir, si tienes un negocio, si estás en una posición de autoridad, no olvides lo que hemos venido repitiendo, nunca olvides que tú no eres la máxima autoridad, al contrario, es una posición de responsabilidad, no solo de privilegio, y estás representando la autoridad del Señor, eres un mayordomo del Señor, y también le estás sirviendo ahí.

     

    Ejerce tu autoridad con responsabilidad, sujeto al Señor, también vas a dar cuentas, tu negocio, tu posición son del Señor, no eres sino un simple administrador, porque al que mucho se le da, mucho se le demandará. No sirvas a tus propósitos egoístas ponte atento de cómo servirás al Señor, cómo le glorificarás, igual te toca servir en tu posición al Señor con profundo respeto y temor, con sencillez, con fidelidad, con generosidad, buscando agradar a tu Señor, con todo tu corazón hacer su voluntad, dispuesto a hacer el bien, para agradar al Señor y no a los hombres.

     

    Es la misma situación, eres un siervo del Señor, de la misma manera que tus empleados, el bien que hagas te será compensado, de la misma manera el mal que hagas, no abuses de tu autoridad, trata con justicia a tus empleados, no les robes, no los maltrates, no los humilles, especialmente si no son creyentes, qué luz tan brillante de tu parte si te comportas bondadosamente, justamente con ellos. Patrones prepotentes abundan, no seas uno de ellos. Por igual, hay tantas promesas al respecto, qué hermoso que los empleados de cierta empresa o compañía puedan decir: hay algo diferente en este patrón, esa es tu mayor responsabilidad.

     

    De esa manera es como nos sometemos unos a otros en el temor del Señor, como estamos haciendo la voluntad de Dios y estamos manifestando nuestro parecido con Cristo en todo lo que hacemos, cuando tomas decisiones de negocios siempre en base a lo que Dios manda, en base a su verdad, con honestidad, tratando a tus empleados basándote en su bienestar, cuidando no solo tus intereses y los de tu negocio, sino los suyos, tratándolos con respeto y honra porque lo estás haciendo para el Señor, confiando en que tu obediencia es la que te protege, mejor que tu astucia y tu codicia. Y dice Pablo:

     

    Efe 6:9b dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.

    No haciendo uso del recurso de las amenazas para hacer trabajar a los empleados, porque un patrón lleno del Espíritu Santo es libre de tener que usar este recurso, no es alguien prepotente que está constantemente haciendo alarde de su autoridad y poder, no impone a la fuerza su autoridad a los que están bajo su supervisión, nunca es abusivo o desconsiderado, entiende que su posición es la de un siervo, un administrador de Dios y sabe que su mayor meta es adornar la doctrina del Señor, traerle fama a su Señor.

     

    Que sabe que el Señor está en los cielos, es decir, siempre hay otro superior a él que es su patrón, que es el dueño del balón, y el dueño de todo: El Señor. Quien no tiene en el cielo lugares VIP, donde están los que sí la hicieron y lograron tener éxito profesional, y lugar de 2ª para los que nunca pasaron de ser empleados, ¡no! Para el Señor todos somos iguales, todos necesitamos por igual de su gracia, de su misericordia, de su perdón, de su amor.

     

    Si bien en este mundo nos tocaron a cada uno de nosotros diferentes cartas a jugar, para el Señor estas vida es solo es un instante, lo mismo debería ser para ti y para mí. Deberías recordar que esta vida es solo un suspiro, y por más joven, fuerte y exitoso que te sientas, tu vida podría terminar justo en este momento, y a Dios no lo vas a impresionar, no te vas a poder llevar tu título o tu currículum al cielo, no creas que porque tienes mucha labia para los negocios aquí, te vas a marear a Dios y lo vas a dejar sin palabras. Él es el Todopoderoso y todo lo sabe.

     

    Mi hermano, juega las cartas de tu vida con responsabilidad porque todo lo que tienes el Señor le ha placido dártelo, por más que digas: “yo estudié, yo trabajé, yo me lo gané”. Si a él le hubiera placido darte Leucemia, o que tuvieras un accidente en el que quedaras impedido, ¿qué? Un tumor en ese supuesto cerebro genio e inteligente que te hubiera dejado en silla de ruedas, sin capacidad de pensar. Lo hizo con Nabucodonosor el rey más poderosos de su tiempo, anduvo como animal, arrastrándose, comiendo pasto.

     

    No, hay uno que está en los cielos que le plació abrirte puertas y darte bendiciones, y más que bendiciones responsabilidades, porque él te va a pedir cuentas de cada cosa que te dio, para qué lo utilizaste, para tus deseos egoístas o para su gloria. Deja de sentirte mejor, o más bendecido porque según tú te va mejor que los demás, eso no es correcto, las riquezas no son eternas, dice la Palabra que tarde o temprano les salen alas, es solo una ventana de oportunidad para que glorifiques a tu Señor, aprovéchala.

     

    Quiero cerrar con una historia que escuché: El 11 de Septiembre en el piso 115 había una compañía donde un hombre llamado All baraka, trabajaba y era cristiano que iba a una de las Calvary Chapel en New Jersey y trabajaba en ese lugar, pero, él sabía que trabajaba ahí como un misionero, para él era un reto tener que llegar a su trabajo cada día porque muy seguido lo ridiculizaban, se burlaban de él y le habían puesto el apodo del reverendo, le hacían bromas como ponerle imágenes pornográficas en la pantalla de la computadora, o le mandaban regalos también con este tipo de cosas para burlarse de él. Obviamente cuando alguien tenía un problema al primero que iban era con All.

     

    Su esposa dio el testimonio de cómo cada mañana era un desafío ir a trabajar, y cada mañana oraban juntos para poner en su mente: “voy a servir al Señor, voy al campo misionero”. Y el 11 de Septiembre como cada mañana fue a trabajar a la compañía, como sabemos los aviones se estrellaron, y justo antes de que el edificio colapsara, un buen número de gente llamó a sus familias desde sus celulares para decirles: no lo vamos a lograr, no vamos alcanzar a salir, pero cerca de cien personas estamos juntos y All nos está dirigiendo en oración. Y todos murieron juntos.

     

    Y es interesante que de miles de personas que murieron solo se encontraron unos cuantos cuerpos, y entre ellos encontraron el cuerpo de All, y le dieron un entierro apropiado y demás. Pero imagínate que increíble testimonio de un hombre que estaba en el campo de batalla, en la oscuridad, en un lugar verdaderamente difícil siendo luz, dando un testimonio de que Cristo vive. Teniendo esta perspectiva eterna en su corazón: voy a mi trabajo a servir al Señor, y ese lugar incómodo, donde a nadie la caigo bien, es mi campo misionero. Sin embargo Dios lo tenía preparado para dirigir a 100 personas a Cristo en el último día de sus vidas para ir al cielo, cuánta gracia, cuanto amor de parte del Señor, pero qué manera de ser utilizado cuando eres verdaderamente fiel.

     

    Esta es la mentalidad que todos necesitamos, nuestros trabajos cualesquiera que estos sean es nuestro servicio al Señor, es nuestro campo misionero. Ir a nuestro trabajo, ser fieles sirviendo a nuestro Señor. Hermanos, necesitamos despertar, necesitamos cambiar esa mentalidad de ser una iglesia dormida, necesitamos dejar de practicar una religión vacía y comenzar a vivir para aquel que derramó hasta la última gota de su sangre por amor a nosotros. Mis hermanos nuestro Cristianismo es algo serio, tiene consecuencias eternas.

     

    Y es imposible pretender ser un buen matrimonio, un buen padre o madre, un buen jefe o empleado, un buen ciudadano, ser luz en las tinieblas, si no eres de Cristo o si no participas de la comunión de la iglesia. Por eso Satanás siempre hará lo posible para aislarte y para dejarte fuera, para que lo primero que sacrifiques sea tu tiempo de Palabra y comunión con tus hermanos. Sé cuidadoso, no te dejes engañar, por más prisa que tengas tienes que parar a cargar gasolina, si no te quedas en el camino.

     

    No olvides el contexto, te será no difícil, sino imposible vivir de acuerdo a tu llamado en estos roles si no comienzas con las cosas que ya vimos, si no estoy vestido de humildad, mansedumbre, paciencia, amor, procurando la unidad, si no ando en amor, imitando a Dios y a Cristo, si no abandono las obras de las tinieblas y las reprendo, si no ando en sabiduría lleno del Espíritu Santo, sencillamente no puedes arrancar estos versículos fuera de su contexto y pretender vivirlos separados de todo lo anterior, de lo que eres, de todas estas bendiciones espirituales que se te han concedido.

     

    No podemos separar nuestro cristianismo de nuestra vida cotidiana, está todo conectado, no podemos seguir practicando hipocresía. Dios nos llama a ser sujetos unos a otros, a ser obedientes, a servirlo de esta manera, y para esto necesitas ser una persona regenerada, con el Espíritu Santo en tu interior controlándole, llevándote a toda verdad, fortaleciéndote, ya si no has nacido de nuevo estarás a merced de tu naturaleza pecaminosa, la cual es rebelde, obstinada, y jamás te podrá sujetar a la justicia de Dios, porque tu carne, tu naturaleza pecaminosa, no puede, ni quiere, porque está vendida al pecado. Es tu decisión. Y cierro con 1 Pedro y oremos:

     

     

    1 Pe 2:18-25 Ustedes, los que son esclavos, deben aceptar la autoridad de sus amos con todo respeto. Hagan lo que ellos les ordenan, no sólo si son bondadosos y razonables, sino también si son crueles. 19 Pues Dios se complace en ustedes cuando hacen lo que saben que es correcto y sufren con paciencia cuando reciben un trato injusto. 20 Es obvio que no hay mérito en ser paciente si a uno lo golpean por haber actuado mal. Pero, si sufren por hacer el bien y lo soportan con paciencia, Dios se agrada de ustedes. 21 Pues Dios los llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengan que sufrir, tal como Cristo sufrió por ustedes. Él es su ejemplo, y deben seguir sus pasos. 22 Él nunca pecó y jamás engañó a nadie. 23 No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia. 24 Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados. 25 Antes eran como ovejas que andaban descarriadas. Pero ahora han vuelto a su Pastor, al Guardián de sus almas. (NTV)

     

     

  • Jan 3, 2016Efesios 6: 1-4 “El creyente genuino y sus relaciones interpersonales” (Parte II)
    Jan 3, 2016
    Efesios 6: 1-4 “El creyente genuino y sus relaciones interpersonales” (Parte II)
    Series: Efesios

    EL CREYENTE GENUINO Y SUS RELACIONES INTERPERSONALES

    (Parte II)

    Efesios 6:1 – 4

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso capital de Asia Menor, que llegó a ser una de las ciudades más importantes de su tiempo, era una potencia mundial de, riqueza, comercio, cultura, una ciudad llena de idolatría, religiosidad, paganismo, ocultismo, materialismo. En ese tiempo Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes.

     

    Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC, no para corregir algún problema que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, para que en medio de todo este materialismo, filosofías mundanas e idolatría, no se desenfocaran de su verdadera riqueza e identidad.

     

    Nosotros al igual que ellos, vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, con filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, con todo un sistema escolar, que adoctrina a la gente desde que son niños a ignorar a Dios, medios masivos de comunicación, diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios. Y de la misma manera que a los Efesios, esta carta nos enseña la verdadera identidad, el origen, el futuro, el destino, la herencia, la esperanza, que un verdadero creyente tiene.

     

    Efesios nos muestra cómo somos diferentes, y nos llama a marcar esa diferencia en nuestras vidas. Nos enseña como los creyentes conformamos la asamblea de Dios, su iglesia, el cuerpo de Cristo, que somos ciudadanos de su reino celestial, por lo tanto somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, tenemos un sistema de valores y leyes diferentes, no nos guiamos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios.

     

    En esta carta estamos aprendiendo tres cosas: como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, crecimiento, práctica y victoria. Como lo hemos visto esta carta tiene un bosquejo sencillo:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3).

    Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde conocimos nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestra posición de privilegio, de dónde fuimos rescatados. Luego nuestra respuesta:

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9).

    Como debe vivir, conducirse, un ciudadano del reino de los cielos. Este debería ser el carácter, la conducta, el propósito, las prioridades, la meta, de aquel que ha entendido su riqueza espiritual, lo cual estamos viendo. Y por último veremos:

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20)

    Cómo un cristiano puede mantenerse firme y salir victorioso ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición.

     

    Y seguimos en esta segunda parte, nuestro caminar con Cristo. Habiendo entendido nuestra posición de privilegio, nuestra identidad, nuestra riqueza, lo que se ha pagado por nuestra libertad, de dónde fuimos rescatados y lo que se pagó por nosotros, necesitamos responder a tanto amor y gracia derramada sobre nosotros, ahora cada día de nuestras vidas es la oportunidad de vivir en obediencia, en amor, en una relación real y profunda con nuestro salvador, de negaros a nosotros mismos y vivir esta nueva identidad.

     

    Y siendo nuevas criaturas, necesitamos vivir de acuerdo a lo que somos ahora, hijos de Dios, por lo tanto Pablo nos ruega ¡sean consistentes, que su conducta pese, o equivalga a lo que es su llamado, su identidad! Lo cual comienza con un carácter, con una manera de ser, una nueva personalidad, ser diferentes, ser como Cristo, no se trata meramente de hacer obra social o ritos, eso es religión, se trata de vivir lo que somos, de manifestar nuestra nueva identidad.

     

    Se trata de intencionalmente vestirnos de Cristo, de todo el fruto del Espíritu, procurando andar en el Espíritu, para poder ser revestidos de humildad, de mansedumbre, de paciencia, de amor y poder así procurar la unidad. Porque todas estas cualidades no son meramente para hacernos mejores personas, ciudadanos modelo, o cristianos más bonitos, por supuesto que individualmente estamos llamados a ser como Cristo.

     

    Sino que fuimos llamados a formar parte de un cuerpo, el cuerpo de Cristo, de una asamblea, la iglesia, de un nuevo pueblo, el reino de Dios. Y es en este grupo de personas redimidas donde Dios eligió manifestar su amor, su gracia, su poder, para que colectivamente nos lo manifestemos en este amor sacrificial, sirviéndonos unos a otros, con los dones con los que el Espíritu Santo ha enriquecido a cada creyente.

     

    A cada uno de nosotros se nos ha dado algo para ejercer funciones de humilde servicio, los cuales tienen el propósito de llevarnos a conocer a Cristo, conocer su voluntad, ser transformados a su imagen, llevándonos a la madurez y a ser fieles dándole a conocer. Mis hermanos la iglesia no es una estructura fría de jerarquías, no es una institución política, no son cuatro paredes, o edificios majestuosos, la iglesia somos nosotros, Cristo vino a morir por los pecadores, Cristo vino a redimir a personas.

     

    Y a través de su iglesia, la cual es el cuerpo de Cristo, su pueblo, Dios a elegido darse a conocer a un mundo perdido, en tinieblas, lo cual sucede poderosamente cuando andamos en unidad, amamos a Dios y nos amamos unos a otros, cuando nos relacionamos en armonía, en perdón, servicio y amor mutuo, entonces es cuando la iglesia es eficaz en mostrar la gloria de Dios. Por eso la iglesia no son edificios, estructuras, o programas, los cuales son necesarios, mas no determinantes, sino que la iglesia es un organismo vivo conformado por personas llenas, fortalecidas, transformadas por el Espíritu Santo, que dan a conocer eficazmente al Dios vivo.

     

    Y para esto el Señor nos llama a andar en pureza, ya que nuestro pecado es nuestro principal obstructor y esclavizador, y nos ordena: Quítense, desechen el ropaje de la vieja naturaleza, el viejo hombre, su antigua conducta, y pónganse el vestido de la nueva naturaleza, el nuevo hombre, creado por Dios, el cual nos imparte y está hecho de justicia, verdad, y santidad, ¿cómo? Transformen su entendimiento abandonando la mentira y la filosofía de este mundo y llenándola de la verdad de Dios, hagan caso a Dios obedezcan a su Palabra.

     

    No solo eso, sino que también nos ordena lo cual creo yo, encierra todo lo anterior, dice: sean imitadores de Dios como hijos amados y anden en amor, imiten a Cristo, dejen de imitar a este mundo y sus destructivos patrones de conducta, no imiten su falso amor, su fornicación, inmundicia, y avaricia, ni siquiera lo mencionen, cuiden sus pensamientos, palabras, sean agradecidos, porque hay consecuencias eternas para bien o para mal.

     

    En una palabra Pablo nos dice: ustedes son diferentes, por lo tanto, vivan como personas que son diferentes, anden en unidad, anden en pureza, anden en amor genuino, en este mundo en tinieblas anden en luz, no participen de sus obras estériles y dañinas, anden en sabiduría conociendo la voluntad de Dios, anden siendo llenos del Espíritu y de la Palabra.

     

    Ahora es importante que notemos que lo primero que Pablo menciona que debemos cuidar como respuesta a nuestro llamado, es nuestra relación como iglesia, y después nuestro carácter, nuestro interior, lo cual nos enseña lo importante de la iglesia, ya que de todas las relaciones interpersonales en este mundo, sea matrimonio, trabajo, o sociedad, la única que va a trascender, es la iglesia, porque seremos la esposa de Cristo por la eternidad, mientras que este mundo va a dejar de ser.

     

    Pero, ahora vivimos en este mundo, el cual es nuestro campo de batalla, la cual luchamos en nuestras relaciones interpersonales, donde aprendemos a morir a nosotros mismos, a descentrarnos de nosotros mismos y a enfocarnos en los demás, en amarles, en servirles, pero, si te das cuenta, estos versículos no están al principio de esta carta, están casi al final, de manera que no podemos tomar estos versículos y decir: “sean un buen matrimonio, sean una buena familia, tengan un buen testimonio de fe en sus respectivos trabajos.

     

    No, como en toda la Biblia, Dios comienza de dentro hacia fuera, él primero transforma nuestro interior, y entonces en respuesta manifestamos que somos hijos de Dios, al vivir en nuestro matrimonio, nuestra familia y en nuestro trabajo de una manera diferente, ya que estas relaciones no están separadas de lo que somos.

     

    Por eso, no olvides la importante función de la iglesia, en ella nos fortalecemos, en ella crecemos, en ella entrenamos para estar listos para el día a día, ella es nuestro campo de entrenamiento, donde se nos recuerda constantemente quienes somos, para qué estamos aquí y a dónde vamos, donde dentro de la comunión, con la oración y la Palabra somos fortalecidos, transformados y ganamos madurez, sobrenaturalmente, pero el campo de prueba es lo que vivimos a diario.

     

    Los roles que abarcan todo lo que llamamos nuestra vida diaria: 1. La familia, nuestro rol de esposos y esposas, y el rol de padres e hijos. 2. Nuestro trabajo, siendo jefes, o siendo trabajadores. 3. Hay otro que no está listado aquí en Efesios, pero, que Pablo adereza en Romanos 13, nuestro rol de ciudadanos con respecto al gobierno. Esto es lo que abarca nuestras vidas, y es el campo de guerra, el lugar donde aplicamos todas estas verdades bíblicas y brillamos para Cristo.

     

    Ahora, con este simple hecho, ¿te das cuenta cómo es imposible pretender ser un buen matrimonio, un buen padre o madre, un buen jefe o empleado, un buen ciudadano, ser luz en las tinieblas, si no eres de Cristo y estás en la comunión de la iglesia? Por eso Satanás siempre hará lo posible para aislarte y para dejarte fuera, para que lo primero que sacrifiques sea tu tiempo de Palabra y comunión con tus hermanos. Sé cuidadoso, no te dejes engañar, por más prisa que tengas tienes que parar a cargar gasolina, si no te quedas en el camino.

     

    Por eso es tan importante el contexto, me será no difícil, sino imposible vivir de acuerdo a mi llamado en estos roles si no comienzo con las cosas que ya vimos, si no estoy vestido de humildad, mansedumbre, paciencia, amor, procurando la unidad, si no ando en amor, imitando a Dios y a Cristo, si no abandono las obras de las tinieblas y las reprendo, si no ando en sabiduría lleno del Espíritu Santo, sencillamente no puedo arrancar estos versículos fuera de su contexto y pretender vivirlos separados de todo lo anterior, de lo que soy, de todas estas bendiciones espirituales que se me han concedido.

     

    La Palabra nos muestra claramente cómo no podemos separar nuestro cristianismo de nuestra vida cotidiana, está todo conectado. De hecho cuando lo hacemos es cuando podemos decir que estamos practicando hipocresía, cuando de pronto decimos: “mi vida privada es mía y a nadie le importa”; no, ya te equivocaste, le importa a Cristo, eres parte de su cuerpo, por lo tanto nos importa a nosotros, nos afecta a todos, así como nosotros deberíamos importarte a ti, y te afectamos a ti.

     

    Por eso es muy importante que ahora que estamos entrando a estos roles tan específicos, no olvides el contexto, así es cómo vive un cristiano genuino con la gente que se relaciona, hoy veremos la segunda parte de: EL CREYENTE GENUINO Y SUS RELACIONES INTERPERSONALES PARTE II

     

    Primeramente vimos cómo

    la base de toda relación interpersonal armoniosa y pacífica es la sujeción

    , para que se de una relación llena de paz y armonía se requiere gente sujeta dentro de esta relación, sin sujeción, hay caos. Y vimos cómo la sujeción surge de la humildad, la mansedumbre, la paciencia, lo cual surge de imitar a nuestro Padre celestial y a su Hijo nuestro Señor, lo cual incluye este temor limpio de Dios y de nuestro Señor Jesucristo, alguien que no se sujeta a la autoridad, es alguien no solo rebelde a la autoridad, sino directamente a Dios, porque ya vimos que quien está en la cabeza de toda autoridad es Dios mismo.

     

    Ya vimos que un matrimonio que honra a Dios, que honra el llamado que el Señor les ha hecho es uno donde cada cónyuge es un creyente genuino quienes individualmente andan en unidad, en pureza, en amor, en sabiduría, y en el matrimonio lo manifiestan con dos ingredientes necesarios: Una mujer que respetuosamente se sujeta a su marido, y un marido que la ama y se sacrifica por ella como Cristo por su iglesia. Este es un matrimonio que está actuando coherentemente con su identidad;

     

    Ya que el matrimonio es la imagen viva del Evangelio, y la mujer cumple con su propósito cuando es sujeta y respetuosa. Y cuando un hombre ama a su mujer como Cristo amó a su iglesia, cuando se gana el respeto de su esposa al amarla, servirla, sacrificarse por ella, al lavarla con la Palabra y llevarla a los pies de Cristo, al cuidarla y apapacharla como a su mismo cuerpo, ya que son uno, entonces, está comportándose coherentemente con la identidad que le ha sido dada.

     

    Pero, ahora es el turno de los hijos, es interesante que Pablo comience con los hijos y no con los padres. Así es como un hijo debe responder al llamado que Dios le ha dado al salvarle, si un hijo se dice realmente hijo de Dios, tiene una sola responsabilidad. El mismo caso que el matrimonio, no es nada complicado, hay libros y libros acerca de la paternidad, pero la Biblia lo resume en dos cosas, ¿por qué? Obviamente porque se supone que ya está manifestando lo que un hijo de Dios es de acuerdo a los capítulos 4 y 5 de esta carta. Pero, hay dos mandatos sencillos y claves, a nuestros hijos les toca obedecer y honrar, y a los padres criar e instruir, y dice así:

     

    1. Un hijo que obedece y honra a sus padres, es un hijo que está viviendo coherentemente con el llamado que se le ha hecho.

    Efe 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.

    Para empezar, hijos es la palabra teknon, y no se refiere solamente a niños pequeños, si tú estás aún viviendo bajo el techo de tus padres, así tengas 40 años, espero que no, estás llamado a obedecer a tus padres. Estás bajo su techo, estás bajo sus reglas, bajo su protección y no puedes sencillamente decir: ya tengo 18 y hago lo que quiero, ya tengo veintitantos ya no tengo que obedecer a mis padres, no es así, si te dices creyente, tu tarea es sujetarte a tus padres.

     

    Obedecer es la palabra:

    jupakouo

    , escuchar, dar oído y así someterse, obedecer, oír instrucciones con atención y obedecer. Escuchar con atención, con la idea de guardar silencio. ¿Con cuánta atención escuchas lo que tus padres quieren decirte? ¿Cuando te piden algo, te dan una orden, o algún consejo? O ¿siempre estás: qué dijo, ah sí, ahorita te atiendo, assh, otra vez, ahora qué quiere, siempre molestando, nunca me deja hacer nada a gusto?

     

    Una vez más, tu mayoría de edad, o tu supuesta capacidad e independencia no te exime de sujetarte a tus padres. No lo olvidemos, todos absolutamente todos de una u otra manera estamos bajo autoridad, y sin la sujeción es imposible la paz, el orden, la armonía. Una persona sujeta, o mansa, es alguien que manifiesta el carácter de Cristo en su vida, sujetarse a la autoridad, es sujetarse a Dios.

     

    Qué hermoso es ver a un hijo obediente, no respondón, que escucha con atención lo que sus padres le piden y lo pone por obra. Si eres un hijo de familia esa es tu mayor prioridad, aún si estás trabajando, o en el ministerio, con más razón, siempre toma en cuenta a tus padres.

     

    Hay algo que siempre les decimos a nuestras hijas: de las personas que les rodean, no hay alguien que tenga un mayor interés y amor por ustedes que sus padres, aún cuando a veces no les caemos tan bien, Dios nos ha puesto para protegerlas, aún cuando no somos perfectos y por consiguiente en ocasiones, no somos tan justos, aún en esas aparentes “injusticias”, Dios las está protegiendo.

     

    Cada vez que te brincas el rango de la autoridad que Dios ha puesto, estás quedando desprotegido, desprotegida, y vas a sufrir las consecuencias, por eso es clave que diga, “en el Señor” porque el Señor Jesucristo es el estándar.

     

    Muchos hijos podrían decir: “es que mis padres no entienden muchas cosas, además yo estoy teniendo la oportunidad de estudiar y ellos no pudieron hacerlo”. Bueno, ¿sabes quién te da el ejemplo para eso? El Señor, ¿crees que Jesucristo era más capaz que sus padres en todos los aspectos? Pues mira lo que dice en Lucas:

     

    Luc 2:41-52 Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; 42 y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta. 43 Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre. 44 Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos; 45 pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole. 46 Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. 47 Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. 48 Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. 49 Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? 50 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. 51 Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. 52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

     

    Es interesante, Jesús no estaba haciendo algo malo, estaba en los negocios de su Padre, imagínate, él sabía que era el hijo de Dios, sin embargo, su ministerio aún no comenzaba, y él tenía que vivir una vida perfecta como ser humano, y para eso vivió en el orden que Dios mismo diseñó para la familia, y mira lo que pasó, Jesús no dice: “y Jesús se fue renegando por todo el camino, lamentándose de cómo sus padres estaban obstaculizando la expansión del reino de Dios, oponiéndose ante el desarrollo y la realización de la personalidad y la carrera de ni más, ni menos, que el hijo de Dios, recibiendo oposición y persecución directamente de sus padres.

     

    No, Satanás quiere hacernos creer eso, de hecho el mismo gobierno ya ha ganado varias leyes, detrás de las cuales obviamente está Satanás y su filosofía, en las cuales “pretenden” hacer a los hijos libres de la terrible opresión que tienen de sus padres, quienes no los dejan ser, “pobrecitos”. Estas leyes les permiten a los hijos demandar a sus padres, divorciarse de ellos y hasta elegir la familia a la que ellos quieran pertenecer, esto ya es una realidad.

     

    Los padres ya no tienen el derecho de instruir o educar a sus hijos, y no tienen porqué imponer una religión o una disciplina a sus hijos, ¡que barbarie! Sin embargo, hoy en día podemos ver los efectos tan desastrosos en una generación que gritó su independencia y libertad de la autoridad de sus padres, misma que eligió lo que quería creer y lo que debía ser, y ahora tenemos una generación sin principios y convicciones piadosas, la cual se está cayendo en pedazos.

     

    Porque la familia, el único lugar seguro para criar hijos sanos, y por consiguiente ciudadanos sanos y productivos es el blanco de Satanás, quien lo sabe, y está comprometido con acabar con la familia. Sin embargo mira a Jesucristo, Dios mismo hecho carne, vivió sujeto a sus padres hasta que salió del ceno familiar, y lejos de salir traumado y acomplejado por haber sido brutalmente instruido con disciplina, como lo presume la filosofía mundana de hoy en día, mira lo que dice Lucas: crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

     

    Mis hermanos, Dios no se equivoca, y el diablo nos engaña, la obediencia, la sujeción, ponerse bajo autoridad es bueno para nosotros, para nuestro carácter, una vez más, si no nos sujetamos a nuestras autoridades a quien vemos, jamás nos sujetaremos a Dios a quien no vemos, es una mentira pensar que a Dios si obedecemos cuando no somos capaces de obedecer siquiera una orden simple de nuestros padres.

     

    Recuerda, el espíritu de Satanás es la rebeldía, el orgullo, la supuesta independencia, eso para nada te hace grande, o un líder, no es así, Cristo vivió sujeto a sus padres, a sus autoridades, a Dios, y eso lo hizo crecer en sabiduría y estatura, no lo convirtió en un menso. Por eso dice: porque esto es justo. Es decir, es lo que Dios requiere, colosenses lo dice más claramente:

     

    Col 3:20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor

     

    Joven, ¿tienes grandes planes de cómo conquistar al mundo y te lo comes a rebanadas, y eres el ciudadano que Memphis y el mundo esperaban? Comienza por obedecer a tus padres, si estás fallando ahí, olvídalo, estás fallando en lo más elemental e importante que Dios está pidiéndote.

     

    Ahora, hay excepciones, claro, pero, la excepción no es porque no te dejan nunca hacer lo que te da la gana, la excepción es si ellos te están pidiendo algo que claramente vaya en contra de la Palabra de Dios, en ese caso, no estás obligado, ni debes sujetarte a tus padres. Si te están pidiendo vender drogas, robar, prostituirte, te están abusando sexualmente a ti o a alguno de tus hermanos o hermanas, y cosas por el estilo, definitivamente no estás obligado a obedecer.

     

    Pero, el resto de las cosas sencillamente sujétate, pon a un lado la rebeldía y recuerda, a Dios le agrada que seas sumiso y obediente, es algo justo, es lo que Dios requiere, Jesucristo vivió sujeto a sus padres y ganó sabiduría, estatura, gracia, o buena opinión de parte de Dios y de los demás, es decir, le agradaba a la gente, y la gente lo quería, lo ayudaba, lo bendecía.

     

    ¿Quieres ganarte la simpatía de los que te rodean? No te llenes de orgullo y seas un sabelotodo, no te creas el más inteligente y audaz y no seas de los que nunca ayudan, que piensan: “que trabajen los burros”. No seas de los que hacen trampa en su escuela, en sus exámenes, que nunca quieren estudiar, y solo quieren vivir una vida de fiesta, al único que estás haciendo tonto es a ti, porque es tu vida la que estás viviendo, es a los que un día desciendan de ti a los que estás haciendo batallar y estás defraudando.

     

    No pretendas decir: por eso ya me quiero salir de mi casa, para que me dejen respirar, mira si piensas así, las consecuencias de tus malas decisiones son las que no te van a dejar ni respirar, mejor valora todo lo que tienes con tus padres y aprende porque un día tú estarás a cargo de una casa, de hijos, de un cónyuge, y si no entrenaste bien, solo vas a traer a tu vida y a la de los que te rodean amargura y pesar. No quieres eso, obedece a tus padres, y obedece a Dios y su palabra, tómale en cuenta.

     

    No lo olviden, nunca estamos sin autoridad, siempre tendremos que vivir en sujeción y mientras mejor entrenados estemos para obedecer, mejor nos irá en la vida. Jovencita, cuando salgas de estar debajo de la autoridad de tus padres, tendrás que estar bajo la autoridad de tu esposo, igual tú hombre cuando salgas de la autoridad de tus padres estarás bajo la autoridad de Dios, y los dos siempre tendrán que estar bajo la autoridad de sus jefes o el gobierno y si se entrenan en eso, vivirán libres, ganarán verdadera sabiduría, verdadera madurez, y hallarán gracia delante de Dios, delante de los hombres, porque Dios mismo es quien les estará respaldando, pero, en obedecer, no termina todo, dice Pablo:

     

    Efe 6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;

    Honrar es la palabra

    timao

    , y significa fijar el valor, el precio, apreciar, valorar, honrar, respeto, asistencia material. De manera que mientras obedecer es una acción de la voluntad, la honra es una actitud, de amor, de respeto, de honra.

     

    Dios no solo te llama a obedecer a tus padres, sino a honrarlos, y este es un mandato para todos aquellos que tienen padres, vivan o no con ellos, darles honra y respeto. Una vez más lo estás haciendo para ellos, pero, a la misma vez lo estás haciendo con Dios, con tu Señor. En el mejor de los casos tus padres se encargaron no solo de darte vida, invirtieron tiempo, amor, esfuerzo, dinero, es justo que tú te encargues de ellos cuando ellos ya no puedan encargarse de sí mismos.

     

    Esta justamente es la obediencia que Dios nuestro padre nos pide, él no solo está esperando que lo obedezcamos, sino que lo honremos, es decir con el respeto debido, con un corazón y una mente de decir: este es mi Dios y merece todo mi amor, mi respeto, mis recursos, todo lo que soy es suyo. Y de la misma manera necesito pensar de mis padres, como si lo estuviera haciendo para el Señor, ellos merecen todo mi respeto, mi agradecimiento, porque bien que mal, gracias a ellos aquí estoy, y estoy teniendo la oportunidad de conocer al Señor y de honrarlo, y de mostrarle honra a mi rey honrando a mis padres.

     

    Y en el caso de aquellos que no tuvieron una buena experiencia, aún así están teniendo la oportunidad de pagar bien por mal, de ser como su Padre celestial que hace salir su sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e injustos. Porque, ¿saben? Las estadísticas no son buenas, el nivel de padres abandonados por sus hijos es grande, y no es extraño, ya que es una de las manifestaciones del pecado y de las señales de los últimos tiempos, dice la Palabra:

     

    Rom 1:30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,

    2 Ti 3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,

     

    Mira cómo la filosofía mundana y Satánica se ha encargado de hacer ver la desobediencia como una virtud, y se le ha dado a los hijos como algo normal que sean irrespetuosos y desobedientes, y los mismos padres han comprado la idea y ya no son los hijos los que tratan a sus padres con temor y respeto, sino los padres son los que tratan a sus hijos con pincitas porque “no se vaya a enojar el niño”. Mira nada más el castigo en el AT por los hijos desobedientes:

     

    Deu 21:18-21 »Si un hombre tiene un hijo obstinado y rebelde, que no escucha a su padre ni a su madre, ni los obedece cuando lo disciplinan, 19 su padre y su madre lo llevarán a la puerta de la ciudad y lo presentarán ante los ancianos. 20 Y dirán los padres a los ancianos: “Este hijo nuestro es obstinado y rebelde, libertino y borracho. No nos obedece.” 21 Entonces todos los hombres de la ciudad lo apedrearán hasta matarlo. Así extirparás el mal que haya en medio de ti. Y todos en Israel lo sabrán, y tendrán temor. (NVI)

     

    ¿Cuántos hijos tendían que ser apedreados en nuestros tiempos? La rebeldía es algo muy serio, literalmente es la esencia del pecado, y la paga del pecado es muerte, por eso, mira la promesa, dice la Escritura, que este es un mandamiento que contiene una promesa:

     

    Efe 6:3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

    Bien es lo contrario de mal, mira cómo la honra y la obediencia te protegen. Dios promete que cuando tú decides con todo tu corazón honrar a tus padres, en obediencia, económicamente, en respeto, te va a ir bien. Joven, niño, ¿te está yendo mal? ¿Cómo andas en cuanto a tu honra y obediencia a tus padres? Dice en proverbios:

     

    Pro 1:8-9 Hijo mío, presta atención cuando tu padre te corrige; no descuides la instrucción de tu madre. 9 Lo que aprendas de ellos te coronará de gracia y será como un collar de honor alrededor de tu cuello.

     

    Yo aprendí varias cosas que son esenciales en cuanto a finanzas sanas, bueno tres, una: cuídate de la avaricia, del amor al dinero, lo cual es la raíz de todos los males, se contento con lo que tienes hoy, agradece y disfruta del don de Dios de disfrutar de un plato de frijolitos, o de un corte finísimo de carne, lo que cuenta es la bendición de Dios para disfrutarlo con agradecimiento, con paz y armonía.

     

    Segundo, paga a Dios lo que es de Dios, paga tus diezmos, porque lo que tienes no es tuyo, es del Señor, y a él le das honra, respeto y confianza cuando lo reconoces y lo adoras con una parte de lo mucho con lo que él te ha bendecido, además que esto te protege de la avaricia y te hace generoso para con Dios y para con otras personas.

     

    Y tercero: honra a tus padres, lo necesiten o no, destina una parte de tus ingresos, si eres casado, pónganse de acuerdo y destinen una parte de sus ingresos para honrar a sus padres económicamente, con agradecimiento, con amor, con respeto, hónrenlos económicamente, para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra.

     

    Ahora, la honra no solo es darles dinero, es también visitarlos, hablar con ellos, darles tiempo, escucharlos con atención, servirlos, así como ellos te sirvieron a ti. Muchos de nosotros tenemos a nuestros padres lejos, necesitamos hablarles por teléfono, estar al pendiente de sus necesidades. Ahora, si estamos casados, no olvidemos tomar en cuenta a nuestro cónyuge, recuerden las prioridades: Dios, mi esposa, mis hijos, mi trabajo, y lo que hago en la iglesia.

     

    Partiendo de ahí mi vida estará en equilibrio y podré honrar sanamente a mis padres, porque no se trata de idolatrarlos, eso no es bíblico, muchos de los latinos tenemos la cultura de poner a nuestro padrecito o madrecita por encima de todo, y eso no es sano, ni tampoco bíblico, en especial cuando ha habido una relación no sana de matriarcado o patriarcado, ya hemos hablado mucho al respecto, cada familia está llamada a ser totalmente independiente de su familia anterior, el mandato es a dejar a padre y madre, cortar el cordón umbilical, unirse a su mujer y ser una sola carne.

     

    Y estando esto en orden, entonces se puede y se debe honrar a los padres con todo respeto y amor, si tus padres están casados y son capaces de mantenerse a sí mismos, los puedes honrar aún así, cuánto más si ya no se pueden ni cuidar ni mantener a sí mismos, es nuestro deber ver por ellos, dice la Palabra:

     

    1 Ti 5:3-4, 8 Honra a las viudas que en verdad lo son. 4 Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios… 8 porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.

     

    Y recuerda, esto es parte de un todo, ¿quieres ver días buenos? Dice la Palabra:

     

    1 Pe 3:10 Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; 11 Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala. 12 Porque los ojos del Señor están sobre los justos,   Y sus oídos atentos a sus oraciones;   Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. 13 ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? 14 Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis.

     

    Y segundo, honra a tus padres, si ya no estás bajo su techo, obedécelos y hónralos si estás bajo su techo, siempre hay una manera, recuerda, no habla de que los posibilites o te hagas socio de ellos en su pecado, pero, sí hazles bien, bendícelos, perdónales, tú hubieras hecho lo mismo que ellos o peor, si las circunstancias se hubieran dado, porque eres tan pecador como ellos, si no es que tal vez ya lo hiciste.

     

    Porque entonces te irá bien, y además serás de larga vida, pregúntale a tus hijos, que pasa con los más desobedientes en su clase. Algunos de ellos pueden llegar a no morir, pero, cuántos acaban muertos, en la cárcel, heridos, lastimados, desfigurados, por malas compañías que sus padres les dijeron que no tuvieran. Joven, niño, tú no sabes de cuántas cosas el Señor te está librando por esa supuesta injusticia que tus padres te están haciendo al no dejarte ir o hacer algo, porque no solo habla de larga vida, sino de una vida plena, calidad de vida.

     

    Te gusten o no las reglas y las ordenes de tus padres, son para formarte y para protegerte, y lo estás haciendo para el Señor. Si tú de corazón te decides a honrarlos y a obedecerlos te estarás cuidando a ti mismo, no seas terco y rebelde, necesitas desechar la cultura diabólica de nuestros tiempos, la cual solo ha comprobado su ineficacia y su dañina y destructiva influencia.

     

    ¿Quieres una larga vida, próspera, llena de bendición? Decídete a ser obediente y sujeto, joven, niño, ¿quieren verdaderamente ver un futuro lleno de bendición? Practiquen obediencia, sujeción, mueran así mismos, en Cristo, ese es su principal llamado en su rol como hijos. Ahora, ahí no termina todo, padres, nos toca a nosotros. Nuestros hijos necesitan esta disposición a obedecer y a sujetarse, pero, a nosotros nos toca hacérselos fácil, Pablo nos da dos ordenes, una negativa, y una positiva:

     

    1. Un Padre que no ignora a sus hijos, sino que los instruye de acuerdo a la Palabra, es un Padre que anda coherentemente al llamado que se la hecho.

    Efe 6:4a Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos,

    Y en la carta a Colosenses Pablo agrega:

    Col 3:21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

     

    Qué interesante, los padres deberíamos estar comprometidos con instruir a nuestros hijos, con entrenarlos a obedecer, eso lo veremos en la segunda parte de este versículo, pero por nuestro pecado, nuestra naturaleza pecaminosa, por nuestra ignorancia, lo único que logramos es lo contrario, los provocamos a ira, los exasperamos al punto de la explosión, y terminamos desalentándolos.

     

    De hecho si hay algo que podemos notar en esta generación de jóvenes, es que es una generación enojada, llena de violencia, lo puedes ver en sus pláticas, en sus juegos de video, en sus canciones, ¿y saben contra quién es contra más enojados están? Contra sus padres, y obviamente contra Dios. ¿Qué los provoca a ira, qué los exaspera, qué los desalienta, les descorazona, les quita el ánimo, los apaga en un deseo por obedecer, por seguir a Dios?

     

    Precisamente, lo más obvio es la parte que no hacemos de este versículo. El hecho de no criarlos y no amonestarlos, o no hacerlo de la manera bíblicamente correcta, y hacer las cosas de acuerdo a la filosofía necia, engañosa y equivocada de este mundo, diseñada para darle rienda suelta a mi naturaleza más baja y pensar que eso es libertad y felicidad, cuando es más bien esclavitud y destrucción.

     

    Y si crees que estoy exagerando mira la sociedad, en México en toda esta ola de violencia generaciones enteras de jóvenes se han perdido ya, jóvenes sin instrucción, sin amonestación de sus Padres, jóvenes llenos de odio, resentimiento, violencia.

     

    ¿Cuáles son algunas de las formas en las que provocamos a ira a nuestros hijos, los exasperamos y terminamos desalentándolos? Bueno ya vimos la primera, no poner atención a la manera tan sencilla, pero tan eficaz que Dios nos da en su Palabra y pretender seguir los mismos moldes equivocados e ineficaces que aprendimos de nuestros padres, en el caso de no ser creyentes y ser ignorantes de lo que la Palabra enseña al respecto.

     

    Dos sociólogos seculares llamados Sheldon y Eleanor de la universidad de Harvard, hicieron un estudio con un 90% de exactitud de ver si niños de entre 5 y 6 años de edad eran o no propensos a convertirse en delincuentes, y descubrieron 4 factores importantes que previenen que esto suceda:

     

    Disciplina firme y ecuánime y consecuente de parte del padre, supervisión y compañía de la madre durante el día, el afecto demostrado de los padres entre ellos y de ellos hacia sus hijos, y el tiempo que se pasa juntos en familia y en actividades en las que todos participan.

     

    Un psiquiatra cristiano llamado Paul Meier, tiene una lista muy parecida: Amor genuino entre los padres y hacia los hijos, disciplina firme y consecuente, coherencia de normas para padres e hijos, buen ejemplo de los padres, y el padre como cabeza de hogar. Podemos con estas simples listas hacer la cuenta, pero seamos aún más específicos, ¿qué provoca a ira a nuestros hijos?

     

    La sobreprotección, el ahogarlos, estamos llamados a guiar y a orientar, pero no a controlar, nuestros hijos necesitan confianza, definitivamente requieren límites bien marcados, y coherentemente reforzados, pero, no podemos pretender forzar a nuestros hijos al punto de suprimir su voluntad, su carácter, su personalidad, ellos son pecadores como nosotros y necesitan misericordia y paciencia, junto con la disciplina.

     

    Por más que pretendas sobreprotegerlos, no eres dios, y no puedes estar con ellos omnipresentemente, más bien necesitas prepararlos, enseñarlos a obedecer y a tomar decisiones sabias, y eso requiere de confianza, de amor, de instrucción, de que les dediques tiempo, que los lleves contigo al súper, que utilices cualquier momento para enseñarlos, para inspirarlos, para guiarlos, pero confiando en el Señor y en su Palabra soltarlos cuando se tea necesario hacerlo.

     

    Otra causa es el favoritismo, el estar comparando a tus hijos unos con otros y darle preferencia a uno más que a otro, esto lo podemos ver con Isaac y Jacob, con José y sus hermanos, esto no es algo que debamos hacer con nuestros hijos, necesitamos amarlos con el mismo amor a todos.

     

    Otro es empujarlos siempre a más éxito y nunca estar conforme, por querer vivir las victorias que no viviste a través de tus hijos, siempre estar encima de ellos para que sean los número uno y creyendo que los estás estimulando, los haces desesperarse porque nunca alcanzan el estándar, hay hijos que hasta llegan al suicidio, porque nunca sacian el hambre de victoria y de orgullo egoísta de sus padres, quienes más que por sus hijos lo hacen porque ellos quieren verse bien.

     

    Otro es el desánimo, estar siempre al pendiente de sus errores, y jamás felicitarlos o premiarlos por las cosas buenas que sí hacen, o nunca interesarte en sus logros, pasar desapercibidas sus victorias, nunca apreciarlas. Siempre hay algo que ellos hacen bien, por más pequeño que sea, y lo puedes elogiar.

     

    Otra es cuando los padres no se sacrifican por sus hijos, y les hacen sentir que son un estorbo, que si ellos no estuvieran la vida sería mucho más fácil, que son intrusos que siempre se están interponiendo a la felicidad de los padres, los cuales un día así verán a sus padres, como intrusos.

     

    Otra es no permitir a los hijos que maduren en su tiempo y en un afán por hacerlos madurar, los padres los ridiculizan por comportarse como lo que son, niños, y los maltratan y los empujan y no les dejan vivir su crecimiento natural, emocional y físico.

     

    Otra es estar utilizando el amor como una herramienta de premio o castigo, si te portas bien te amo, si te portas mal te ignoro y te retengo el amor, esto es algo muy dañino, Dios no es así con nosotros, aún la disciplina física se tiene que dar firme, pero, siempre en amor, reafirmando el amor, el cuidado por el niño, esto es totalmente contrario a la manera en la que Dios nos ama, quien a pesar de su disciplina jamás nos deja de ofrecer su amor, su consuelo, nos hace ver cómo tiene cuidado de nosotros al no dejarnos irnos por las tortas y amorosamente estorbarnos, aún cuando esto implique nuestra integridad física, o económica.

     

    Otra es el maltrato verbal o físico, Muchas de las veces tratas a tus hijos como no tratarías a nadie más, les humillas, y les dices cosas que a nadie más le dirías, literalmente como dice el proverbio, les destruyes, obviamente a ellos les ganas en sarcasmo, les ganas en fuerza física, ¿por qué? Porque son los más débiles, porque ellos no se pueden defender, y además de aguantarse la agresión necesitan darte una sonrisa, y obviamente la disciplina corporal no tiene este objetivo, agredir a nuestros hijos jamás es parte de la disciplina bíblica, la cual siempre se hace con palabras firmes, pero, a la misma vez llenas de amor, de paciencia, de esperanza, y sabiduría.

     

    No ser coherente entre lo que les enseñas y lo que vives, exigirles un estándar por el cual tú estás demasiado por debajo. Los padres estamos llamados a predicar con el ejemplo, nuestras acciones no les permiten a nuestros hijos escuchar nuestras palabras.

     

    Lo más triste es que todos estos patrones son repetidos por los hijos, en mayor o menor escala, y el círculo vicioso de destrucción sigue, hasta que el Señor lo rompe en aquellos que deciden de todo corazón obedecer al Señor.

     

    Pero por el contrario, esto significa que si hacemos bien nuestro trabajo es posible también alentar a nuestros hijos, estimularlos a la obediencia, a la piedad, a amar a Dios, a honrarnos a nosotros, dice Pablo:

     

    Efe 6:4b sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

    El mandato de Dios para nosotros los padres es a criarlos y a amonestarlos, no a ignorarlos y dárselos a alguien más a que se encargue del problema. Ni el gobierno, ni la escuela, ni la iglesia, ni el Ipad, el internet o la televisión, son los que tienen el privilegio de criar en disciplina y amonestación, ellos los destruyen, es pura basura lo que meten en sus mentes, los envenena, somos los padres los responsables. Eres tú quien tienes el privilegio y la responsabilidad de hacerlo.

     

    Chequemos estas palabras, criar es la palabra

    ektrefo

    , y significa sustentar, criar, tiene el sentido de aguantar algo encima, soportar. Mis hermanos, no solo estamos teniendo el privilegio de asociarnos con Dios y formar a uno de sus hijos, sino que nuestra responsabilidad, más allá de que no nos molesten, de que no se metan en problemas, es que estamos formando hombres y mujeres que un día le traigan honra a Dios, estamos asegurando la siguiente generación.

     

    Como padres necesitamos abrir nuestros ojos, ampliar nuestra perspectiva, el impacto que ejerzamos en nuestros hijos siempre es eterno, y afecta las siguientes generaciones. ¿Saben cuántas generaciones se necesitan para que se pierda la herencia espiritual en una familia? Una. ¿Se acuerdan en Jueces?

     

    Jue 2:8-12 Entonces Josué, hijo de Nun y siervo del SEÑOR, murió a los ciento diez años de edad. 9 Lo enterraron en Timnat-sera, tierra que se le había asignado, en la zona montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas. 10 Después de que murieron todos los de esa generación, creció otra que no conocía al SEÑOR ni recordaba las cosas poderosas que él había hecho por Israel. 11 Los israelitas hicieron lo malo a los ojos del SEÑOR y sirvieron a las imágenes de Baal. 12 Abandonaron al SEÑOR, Dios de sus antepasados, quien los había sacado de Egipto. Siguieron y rindieron culto a otros dioses —los dioses de los pueblos vecinos— y así provocaron el enojo del SEÑOR.

     

    ¿Sabes cuánto tarda en que los efectos devastadores de la impiedad salga de una generación?

     

    Deu 5:7-10 »No tengas ningún otro dios aparte de mí. 8 »No te hagas ninguna clase de ídolo ni imagen de ninguna cosa que está en los cielos, en la tierra, o en el mar. 9 No te inclines ante ellos ni les rindas culto, porque yo, el SEÑOR tu Dios, soy Dios celoso, quien no tolerará que entregues tu corazón a otros dioses. Extiendo los pecados de los padres sobre sus hijos; toda la familia de los que me rechazan queda afectada, hasta los hijos de la tercera y la cuarta generación. 10 Pero derramo amor inagotable por mil generaciones sobre los que me aman y obedecen mis mandatos.

     

    Así como puedes afectar la vida de tus hijos, y los hijos de tus hijos, de la misma manera los puedes los puedes afectar de tal manera que perdición, dolor, destrucción y angustia esté sobre tu familia de generación en generación, y ¿sabes qué? Eso no es normal, es típico, pero no normal, eso no es lo que Dios planeó, y nosotros padres tenemos en nuestras manos la oportunidad de cambiar nuestras generaciones, si el Señor no llega antes.

     

    Por eso nuestra mayor responsabilidad, de ambos, es hacer un equipo, una sociedad para enseñar a nuestros hijos a guardar lo que deberá convertirse en su principal prioridad: Glorificar a Dios, traerle honra, y si nosotros como padres no lo hacemos, si no estamos listos para discipular a nuestros hijos al criarlos y en disciplina y amonestación, Satanás está listo para traerles alguien que sí lo haga, y no precisamente para glorificar a Dios, sino para que tus hijos, y generaciones por venir, blasfemen el nombre de Dios. Por eso, ¿cuál fue el mandato de Dios al respecto? Mira lo que les dijo justamente como parte del gran mandamiento:

     

    Deu 6:1-9 Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; 2 para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados. 3 Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres. 4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

     

    Por eso si no has nacido de nuevo, es imposible que tengas estas prioridades, porque esto habla de que Dios y sus mandatos, no solamente son tu prioridad, sino tu vida, y por lo mismo es lo que tus hijos pueden ver en ti, y no solo pueden ver, sino que es el tema de tu vida, porque entiendes que son tu vida y que son vida para tus hijos, por eso son tu tema en tu hogar, ahí comienza la instrucción, en el camino, es decir, con tu vida diaria, cada cosa que haces puede ser una oportunidad para instruir a tus hijos en el camino del Señor.

     

    Al acostarte, al levantarte, es decir cada día de tu vida contemplas junto con tus hijos su fidelidad, su misericordia, y le enseñas: “hijo, gracias a Dios por todo este día de bendiciones, mira, que bueno es Dios que nos regala otro día para poner por obra su Palabra y comprobar su bondad. Una señal en tu mano, significa que todo lo que haces está filtrado por la Palabra, que tus manos son un instrumento de bendición, y no de tranza o fraude, y tus hijos están viendo eso. Entre tus ojos, significa que la Palabra es el filtro por el que ves y analizas todas las cosas que ves, tu perspectiva, tu pensamiento, tus convicciones, tus puntos de vista, y tus hijos están aprendiendo eso.

     

    En los postes y las puertas de tu casa, implica que tu casa está sostenida por la roca firme de la Palabra de Dios, que no te sostienes en filosofías temporales y mundanas, sino que realmente tienes una perspectiva eterna, y todo lo que llamas tu vida, tu matrimonio, tu trabajo, tu paternidad, tu futuro, está fundamentado y sostenido por prioridades espirituales y eternas porque entiendes que todo lo que tienes solo es una oportunidad para comprobar la voluntad de Dios, a quien un día en última instancia le darás cuenta de todo lo que tienes y eres.

     

    Y ¿qué crees? Tus hijos están viéndote, ellos están aprendiendo si eres de a de veras, si realmente conoces al Señor y le has entregado tu vida, o solo les estás vendiendo una religión barata, les estás enseñando un mero control externo e hipócrita, o realmente les estás llevando a los pies del Señor.

     

    Por eso dice: Papá, mamá, críalos, susténtalos, de dos maneras: en disciplina y amonestación que provienen del Señor. Disciplina es la palabra paideia, lo cual incluye instrucción, corrección, que vienen de la verdad de Dios. Tu papá y mamá, no solo debes ser su principal proveedor, sino su maestro, también su principal estorbador, Dios no te llamó a ser su mejor amigo, eres mucho más que eso, tú estás para cuidarlo, para estorbarlo por su bien cuantas veces sea necesario, no importa cuán mal le llegues a caer, con el tiempo le caerás bien, en especial cuando él o ella tengan sus propios hijos.

     

    No tengas miedo de disciplinar, de corregir, no seas desobediente, no hagas un ídolo de tus hijos temiéndolos a ellos más que a Dios, no le creas a este mundo torcido, es evidente que ha fallado con todas sus filosofías y psicologías torcidas. Eres tú a quien Dios escogió para formar a hombres y mujeres que le traigan fama y honra.

     

    Tu principal prioridad no es que se conviertan en ingenieros o doctores, si eso está en el plan de Dios, bien, pero tu principal prioridad es hacerlos hombres y mujeres de Dios, que aman, que respetan a Dios. Ya te lo he dicho muchas veces, si ellos no te respetan, te honran, te obedecen a ti que ven, jamás lo harán con Dios, o lo harán después de muchas heridas y dolor. Pero que de tu parte no quede.

     

    Amonestación es la palabra

    nouthesia

    , lo cual significa literalmente poner en mente. Es decir, estamos instruyendo a nuestros hijos para que desarrollen convicciones piadosas que queden en sus mentes para que después ellos a su vez pasen a la siguiente generación lo que aprendieron, veamos algunos proverbios que hablan al respecto:

     

    Pro 22:6 Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán.

     

    ¿Cuál es el camino correcto? La palabra de Dios, no pensamientos humanistas y moralistas, sino que enséñalos a amar la verdad, esto fue lo que hizo David con Salomón, él dijo:

     

    Pro 4:10 Hijo mío, escúchame y haz lo que te digo, y tendrás una buena y larga vida. 11 Te enseñaré los caminos de la sabiduría y te guiaré por sendas rectas. 12 Cuando camines, no te detendrán; cuando corras, no tropezarás. 13 Aférrate a mis instrucciones, no las dejes ir; cuídalas bien, porque son la clave de la vida. 14 No hagas lo que hacen los perversos ni sigas el camino de los malos. 15 ¡Ni se te ocurra! No tomes ese camino. Aléjate de él y sigue avanzando. 16 Pues las personas malvadas no pueden dormir sin hacer la mala acción del día. No pueden descansar sin antes hacer tropezar a alguien. 17 ¡Se alimentan de la perversidad y beben el vino de la violencia! 18 El camino de los justos es como la primera luz del amanecer, que brilla cada vez más hasta que el día alcanza todo su esplendor. 19 Pero el camino de los perversos es como la más densa oscuridad; ni siquiera saben con qué tropiezan. 20 Hijo mío, presta atención a lo que te digo. Escucha atentamente mis palabras. 21 No las pierdas de vista. Déjalas llegar hasta lo profundo de tu corazón, 22 pues traen vida a quienes las encuentran y dan salud a todo el cuerpo. 23 Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida. 24 Evita toda expresión perversa; aléjate de las palabras corruptas. 25 Mira hacia adelante y fija los ojos en lo que está frente a ti. 26 Traza un sendero recto para tus pies; permanece en el camino seguro. 27 No te desvíes, evita que tus pies sigan el mal.

     

    ¿Cómo hizo David esto? Salomón también escribió:

    Pro 23:13 No dejes de disciplinar a tus hijos; no morirán si les das unos buenos azotes. Pro 23:14 La disciplina física bien puede salvarlos de la muerte. (NTV)


    Pro 22:15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.

     

    Pro 29:15 La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.

     

    ¿Cuándo empezar? A los 4 años la formación de la personalidad de tu hijo ya casi está completa, de manera que comienza desde que están en el vientre de su madre, no pierdas la oportunidad de leerle la Palabra de Dios, historias de la Biblia. ¿Te acuerdas de Juan el Bautista? Desde el vientre de su madre ya estaba lleno del Espíritu Santo, y ya era sensible a la presencia del Señor, el cual todavía estaba en el vientre de María.

     

    Cuando nazcan, continúa con la instrucción, aún antes de que sepan hablar puedes enseñarlos a no gritar, los niños son gritones, y no está bien que lo sean. Sin llegar a lastimarlos, puedes con el dedo tocar su boca cuando están gritando y decirles: “no grito”, un poco más grandes, puedes aumentar la fuerza, y enseñarlos a decir por favor, enséñalos a aplaudir para pedir las cosas por favor, sin gritar, cuando reciben algo enséñalos a decir gracias, abriendo y cerrando sus manos.

     

    Cuando son groseros enséñalos a pedir perdón poniendo su mano en su corazón y tú di: lo siento, perdón, enséñalos a dar amor, con su manita ponla en la mejilla del otro niño o en la tuya, y diles: amor, amor. Mi esposa y yo aprendimos eso de mi hermano con sus hijos y lo practicamos con nuestras hijas, y fue eficiente.

     

    Una vez que crezcan, juntos marquen límites establezcan castigos y recompensas, castiguen toda obra de la carne, en especial la mentira, el egoísmo, enseñen a sus hijos a ser piadosos desde chiquitos, no rompan los límites ni sean transigentes con los castigos, desde ponerlos frente a la pared por determinados minutos y que no se muevan de ahí, hasta determinar cierto número de varas de acuerdo a la falta.

     

    Cuando rompan un límite, háblales de cómo lo rompieron, de cómo pecaron al desobedecer, muéstrales que por haber roto el límite van a recibir un castigo, ora con ellos, y cuando hayan aceptado su falta, dales el castigo, una vez habiéndoselos dado, vuelve a orar con ellos, abrázalos, bésalos y explícales que siempre que nos portamos mal estamos pecando y eso siempre traerá dolor a nuestras vidas. Mejor que los disciplines tú a que lo haga la policía o la dirección de la iglesia, o los golpes tan terribles de las consecuencias de sus malas decisiones en la vida, eso duele nos permita tener familias que glorifiquen su nombre de esta manera.s malas decisiones en la vida.o les permiten a nuestros hijomás.

     

    Hazlo con una vara, no utilices tu mano, con tu mano bendícelos, nunca lo hagas enojado, proponte que la instrucción de tus hijos sea tu más alta prioridad, es cansado, requieres de todo el tiempo, pero, créeme, si inviertes ese tiempo en tus hijos, lo cual son unos cuantos años, cuando crezcan, como dice el proverbio, te darán descanso, si intentas instruirlos cuando tengan 12 o 15, va a ser muy difícil, si no es que demasiado tarde. No permitas que tus hijos te manipulen, tú eres la autoridad, y ellos están para obedecer, y tú para instruir.

     

    El peor mal que le puedes hacer a tus hijos es dejar que su naturaleza pecaminosa los domine, no los estás amando, los estás llevando a su muerte, a su destrucción. Ahora, no olvides llevarlos a Cristo, hablándoles del Evangelio como es, porque todo esto puede formar en ellos un control externo, pero, ellos necesitan un control interno, el cual solo puede venir del Espíritu Santo en ellos, habiéndoles dado vida nueva.

     

    Así como le compartirías el Evangelio a alguien más enséñales a ellos una y otra vez el Evangelio, no solo diles que Jesús es amor y que quiere ser su amigo, muéstrales que son pecadores, ellos mejor que nadie saben que han pecado, que son mentirosos, que son egoístas, que están centrados en sí mismos. Muéstrales que Cristo murió por sus pecados, cómo de la misma manera que ellos son castigados, Cristo murió por sus pecados, para que ellos no tuvieran que ser castigados.

     

    Háblales del infierno, lo terrible que es ese lugar, cómo ellos no quieren estar ahí y cómo Cristo murió para salvarlos de ese horrible lugar. Háblales de la ley, muéstrales cómo ellos son incapaces de cumplirla, de ser buenos o perfectos, pero cómo Cristo vivió esa vida perfecta que ellos jamás pudieron ni podrían vivir.

     

    Muéstrales que necesitan arrepentirse de sus pecados, que deben dejar de vivir y pensar en sí mismos y que necesitan voltear con todo su corazón a Jesucristo y entregarle su vida, pedirle que les perdone de sus pecados y que les de nueva vida, que se convierta en el salvador de sus vidas. Hazlo una y otra vez hasta que veas un verdadero fruto de arrepentimiento en sus vidas.

     

    De esa manera ellos tendrán un control no solo externo, sino interno, ellos tendrán al Espíritu Santo en ellos llevándolos a toda verdad, corrigiéndoles, fortaleciéndoles y demás. Pero, date cuenta dónde comienza todo, en un compromiso, en una consciencia de tu responsabilidad, de tu privilegio como Padre, pero, una vez más, estarás viviendo en tu casa de acuerdo la vocación con la que fuiste llamado y estarás siendo con tu familia una luz en la oscuridad.

     

    Una vez más, no olvides cómo comenzó todo esto, ¿eres verdaderamente un hijo, una hija de Dios? Entonces has recibido todas estas bendiciones espirituales en los lugares celestiales, has sido equipado, has sido injertado en el cuerpo de Cristo donde puedes ser capacitado, se te ha dado un vestido de justicia, de santidad con el cual puedes responder en amor al Señor en obediencia, siendo el esposo o la esposa que debes ser, el hijo o el padre, la hija o la madre que debes ser.

     

    Un hijo obediente que honra a sus padres, unos padres responsables que crían a sus hijos en amonestación y en disciplina, es un todo, no está separado, ¿estás listo, estás lista?

     

    Oremos para que el Señor nos permita tener familias que glorifiquen su nombre de esta manera.

     

     

     

     

     

     

  • Dec 13, 2015Efesios 5: 21-32 “El creyente genuino y sus relaciones interpersonales” (Parte 1)
    Dec 13, 2015
    Efesios 5: 21-32 “El creyente genuino y sus relaciones interpersonales” (Parte 1)
    Series: Efesios

    EL CREYENTE GENUINO Y SUS RELACIONES INTERPERSONALES

    (Parte I)

    Efesios 5:21 –33

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso capital de Asia Menor, que llegó a ser una de las ciudades más importantes de su tiempo, era una potencia mundial de, riqueza, comercio, cultura, una ciudad llena de idolatría, religiosidad, paganismo, ocultismo, materialismo. En ese tiempo Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes.

     

    Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC, no para corregir algún problema que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, para que en medio de todo este materialismo, filosofías mundanas e idolatría, no se desenfocaran de su verdadera riqueza e identidad.

     

    Nosotros al igual que ellos, vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, con filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, con todo un sistema escolar, que adoctrina a la gente desde que son niños a ignorar a Dios, medios masivos de comunicación, diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios. Y de la misma manera que a los Efesios, esta carta nos enseña la verdadera identidad, el origen, el futuro, el destino, la herencia, la esperanza, que un verdadero creyente tiene.

     

    Básicamente Efesios nos muestra cómo somos diferentes, y nos llama a marcar esa diferencia en nuestras vidas. Nos enseña como los creyentes conformamos la asamblea de Dios, su iglesia, el cuerpo de Cristo, que somos ciudadanos de su reino celestial, por lo tanto somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, tenemos un sistema de valores y leyes diferentes, no nos guiamos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios.

     

    En esta carta estamos aprendiendo tres cosas: como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, crecimiento, práctica y victoria. Como lo hemos visto esta carta tiene un bosquejo sencillo:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3).

    Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde conocimos nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestra posición de privilegio, de dónde fuimos rescatados. Luego nuestra respuesta:

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9).

    Como debe vivir, conducirse, un ciudadano del reino de los cielos. Este debería ser el carácter, la conducta, el propósito, las prioridades, la meta, de aquel que ha entendido su riqueza espiritual, lo cual estamos viendo. Y por último veremos:

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20)

    Cómo un cristiano puede mantenerse firme y salir victorioso ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición.

     

    Y seguimos en esta segunda parte, nuestro caminar con Cristo. Habiendo entendido nuestra posición de privilegio, nuestra identidad, nuestra riqueza, lo que se ha pagado por nuestra libertad, de dónde fuimos rescatados y lo que se pagó por nosotros, necesitamos responder a tanto amor y gracia derramada sobre nosotros, ahora cada día de nuestras vidas es la oportunidad de vivir en obediencia, en amor, en una relación real y profunda con nuestro salvador, de negaros a nosotros mismos y vivir esta nueva identidad.

     

    Y siendo nuevas criaturas, necesitamos vivir de acuerdo a lo que somos ahora, hijos de Dios, por lo tanto Pablo nos ruega ¡sean consistentes, que su conducta pese, o equivalga a lo que es su llamado, su identidad! Lo cual comienza con un carácter, con una manera de ser, una nueva personalidad, ser diferentes, ser como Cristo, no se trata meramente de hacer obra social o ritos, eso es religión, se trata de vivir lo que somos, de manifestar nuestra nueva identidad.

     

    Se trata de intencionalmente vestirnos de Cristo, de todo el fruto del Espíritu, procurando andar en el Espíritu, para poder ser revestidos de humildad, de mansedumbre, de paciencia, de amor y poder así procurar la unidad. Porque todas estas cualidades no son meramente para hacernos cristianos más bonitos, por supuesto que individualmente estamos llamados a ser como Cristo.

     

    Sino que fuimos llamados a formar parte de un cuerpo, el cuerpo de Cristo, de una asamblea, la iglesia, de un nuevo pueblo, el reino de Dios. Y es en este grupo de personas redimidas donde Dios eligió manifestar su amor, su gracia, su poder, para que colectivamente nos lo manifestemos en este amor sacrificial, sirviéndonos unos a otros, con los dones con los que el Espíritu Santo ha enriquecido a cada creyente.

     

    A cada uno de nosotros se nos ha dado algo para ejercer funciones de humilde servicio, los cuales tienen el propósito de llevarnos a conocer a Cristo, conocer su voluntad, ser transformados a su imagen, llevándonos a la madurez y a ser fieles dándole a conocer. Mis hermanos la iglesia no es una estructura fría de jerarquías, no es una institución política, no son cuatro paredes, o edificios majestuosos, la iglesia somos nosotros, Cristo vino a morir por los pecadores, Cristo vino a redimir a personas.

     

    Y a través de su iglesia, su cuerpo, su pueblo Dios a elegido darse a conocer a un mundo perdido, en tinieblas, lo cual sucede poderosamente cuando andamos en unidad, amamos a Dios y nos amamos unos a otros, cuando nos relacionamos en armonía, en perdón, servicio y amor mutuo. Más que edificios, estructuras, programas, los cuales son necesarios, pero no determinantes, entonces es cuando la iglesia es eficaz en mostrar la gloria de Dios.

     

    Y para esto Pablo nos llama a andar en pureza, ya que nuestro pecado es nuestro principal obstructor, y nos ordena: Quítense, desechen el ropaje de la vieja naturaleza, el viejo hombre, su antigua conducta, y pónganse el vestido de la nueva naturaleza, el nuevo hombre, creado por Dios, el cual nos imparte justicia, verdad, y santidad, transformen su entendimiento abandonando la mentira y la filosofía de este mundo y llenándola de la verdad de Dios.

     

    No solo eso, sino que Pablo nos da la siguiente orden, la cual encierra, creo yo, todo lo anterior: sean imitadores de Dios como hijos amados y anden en amor, imiten a Cristo, dejen de imitar a este mundo y sus destructivos patrones de conducta, dejando de imitar el falso amor de este mundo, su fornicación, inmundicia, y avaricia, lo cual no deberíamos ni siquiera mencionar, cuidar nuestros pensamientos, palabras, cuidando de ser agradecidos, porque hay consecuencias eternas para bien o para mal.

     

    En una palabra Pablo nos dice: ustedes son diferentes, por lo tanto, vivan como personas que son diferentes, anden en unidad, anden en pureza, anden en amor genuino, anden en luz, en este mundo en tinieblas, no participen de sus obras estériles y dañinas, anden en sabiduría conociendo la voluntad de Dios, anden siendo llenos del Espíritu y de la Palabra.

     

    Y con este mismo contexto, vemos la siguiente porción de esta carta, la cual creo es de los versículos más famosos de toda la biblia, ya que utilizamos, y con toda razón estos pasajes para hablar del matrimonio, relaciones familiares y demás. Pero, si te das cuenta, estos versículo no están al principio de esta carta, están casi al final, de manera que no podemos tomar estos versículos y decir: “sean un buen matrimonio, sean una buena familia, tengan un buen testimonio de fe en sus respectivos trabajos.

     

    No, como en toda la Biblia, Dios comienza de dentro hacia fuera, él primero transforma nuestro interior, y entonces respondemos a eso. Pablo sigue hablando de lo mismo, nuestro matrimonio y relaciones de familia y trabajo no están separadas de lo que somos, nuestras relaciones interpersonales son el campo de guerra, donde pondremos por obra lo que somos.

     

    Por eso, mira nada más lo importante de la iglesia, en ella nos fortalecemos, en ella crecemos, en ella entrenamos para estar listos para el día a día. ¿Te acuerdas de Superman? Él se fortalece en el sol amarillo y en su casa en el polo norte, y después sale lleno de poder, y hace su trabajo, bueno este es un cuento.

     

    Pero podríamos aplicarlo de la misma manera, nuestro campo de entrenamiento, nuestro donde somos fortalecidos es la iglesia, aquí es donde se nos recuerda constantemente quienes somos, para qué estamos aquí y a dónde vamos, donde dentro de la comunión, la oración y la Palabra somos transformados y ganamos madurez, pero el campo de prueba es lo que vivimos a diario.

     

    Porque no todo el tiempo estamos en la comunión de la iglesia, y aún cuando no estemos aquí, seguimos siendo la iglesia donde estemos, viviendo los roles que abarcan todo lo que llamamos nuestra vida diaria: 1. La familia, nuestro rol de esposos y esposas, y el rol de padres e hijos. 2. Nuestro trabajo, siendo jefes, o siendo trabajadores. 3. Hay otro que no está listado aquí en Efesios, pero, que adereza en Romanos 13, nuestro rol de ciudadanos con respecto al gobierno. Esto es lo que abarca nuestras vidas, y es el campo de guerra, el lugar donde aplicamos todas estas verdades bíblicas y brillamos para Cristo.

     

    Pero, con este simple hecho, ¿te das cuenta cómo es imposible pretender ser un buen matrimonio, un buen padre o madre, un buen jefe o empleado, un buen ciudadano, ser luz en las tinieblas, si no estás en la comunión de la iglesia? Por eso Satanás siempre hará lo posible para aislarte y para dejarte fuera, para que lo primero que sacrifiques sea tu tiempo de Palabra y comunión con tus hermanos, sé cuidadoso, no te dejes engañar, por más prisa que tengas tienes que parar a cargar gasolina, si no te quedas en el camino.

     

    Por eso es tan importante el contexto, me será no difícil, sino imposible vivir de acuerdo a mi llamado en estos roles si no comienzo con las cosas que ya vimos, si no estoy vestido de humildad, mansedumbre, paciencia, amor, procurando la unidad, si no ando en amor, imitando a Dios y a Cristo, si no abandono las obras de las tinieblas y las reprendo, si no ando en sabiduría lleno del Espíritu Santo, sencillamente no puedo arrancar estos versículos fuera de su contexto y pretender vivirlos separados de todo lo anterior, de lo que soy, de todas estas bendiciones espirituales que se me han concedido.

     

    y la Palabra nos muestra claramente cómo no podemos separar nuestro cristianismo de nuestra vida cotidiana, está todo conectado. De hecho cuando lo hacemos es cuando podemos decir que estamos practicando hipocresía, cuando de pronto decimos: “mi vida privada es mía y a nadie le importa”; no, ya te equivocaste, le importa a Cristo, eres parte de su cuerpo, por lo tanto nos importa a nosotros, nos afecta a todos, así como nosotros deberíamos importarte a ti, y te afectamos a ti.

     

    Por eso te lo pido, ahora que estamos entrando a estos roles tan específicos, no olvides el contexto, así es cómo vive un cristiano genuino con la gente que se relaciona, es lo que estaremos viendo, Por eso yo titulé este mensaje: EL CREYENTE GENUINO Y SUS RELACIONES INTERPERSONALES. Y Pablo comienza con otra orden, no es una sugerencia, es otra orden:

     

    1. La base de toda relación interpersonal es la sujeción.

    Efe 5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

    Someter es la Palabra jupotaso en griego que significa ponerse bajo, subordinarse, someterse bajo, estar sumiso. Esto es algo muy importante porque este concepto como todos los que hemos visto hasta ahora son contrarios a lo que Satanás, y su filosofía enseñan, el mundo ve la sujeción como una debilidad. El rollo para el ser humano es: no te dejes, que no se te suban a las barbas, que nadie te diga lo que tienes que hacer, sé tu mismo y no te sujetes a nadie.

     

    Lo mismo nuestra naturaleza pecaminosa, la cual no se siente nada cómoda con la sujeción, ella es la primera que se levanta y protesta, ¿por qué este me habla así? ¿Quién es este para que me mande y me mangonee? Nuestra naturaleza pecaminosa es terriblemente rebelde, lo contrario a mansedumbre o humildad, a ella no le gusta para nada someterse a nadie ni a nada, a ella le gusta esclavizar, dejarnos bajo el peso de su látigo, bajo el peso de nuestro pecado y desobediencia, no se va a someter por la buena, nosotros necesitamos someterla por el Espíritu Santo.

     

    Pero, qué importante es que Pablo comience con este concepto al hablar de las relaciones interpersonales, ¿por qué? Porque la base de toda relación interpersonal armoniosa y pacífica está en la sujeción, para que se de una relación llena de paz y armonía se requiere gente sujeta dentro de esta relación.

     

    Lo contrario a alguien sujeta, es alguien rebelde, ¿qué sucede en una familia donde los hijos son rebeldes, desobedientes? ¿Qué sucede en una familia donde el padre, o la madre en el caso del matriarcado, son unos dictadores? ¿Qué me dices en un matrimonio donde cada cónyuge ve para su santo y no se consideran en absoluto el uno al otro?

     

    ¿Qué sucedería en una empresa donde nadie le hiciera caso a su supervisor y cada quién fuera “él mismo” e hicieran lo que les da la gana? Otro ejemplo, una ciudad donde la sociedad no se sujeta a la ley o a la autoridad da a luz a la anarquía, al caos, contrariamente una sociedad sujeta a la ley y a la autoridad da a luz una ciudad ordenada y pacífica. En cualquier caso sin sujeción, hay caos.

     

    Piensa en las leyes físicas que sostienen el micro y el macro cosmos, cada ley obedece a otra que se sobrepone, si las leyes físicas no se sujetaran una a la otra, habría un caos cósmico, todo lo que nos rodea está bajo leyes a las cuales debe haber sujeción, de manera que se pueda dar el orden, la paz, la armonía.

     

    Y la sujeción es un concepto divino, no es algo que Dios nos mande y que él no practique, porque la sujeción está establecida desde la misma trinidad, en nuestro maravilloso Dios en tres personas, el Espíritu Santo sujeto a Cristo, Cristo sujeto al Padre, los tres dándose gloria el uno al otro, constantemente. Cristo lo dijo, en Jn 8:28:

     

    Jua 8:28b-29 y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo. 29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.

     

    Todo lo que nos rodea está bajo esta ley de sujeción, unas cosas dependen de las otras para existir, por eso lo contrario a la sujeción es la rebelión, y de hecho así es cómo comenzó el caos en este mundo, con la rebelión del hombre hacia Dios, quien no quiso sujetarse a él, quiso ser independiente, individual, “él mismo”, cuando realmente eso no es posible, tú y yo respiramos con aire ajeno, vivimos con energía ajena, en una palabra tu vida ni siquiera es tuya, Dios te la presta, ni tú ni yo podemos decidir si hacer blanco o negro uno de nuestros cabellos, o darle una hora más al curso de nuestras vidas, ¿qué sucedería si Dios te quita el aire cuando decides blasfemarlo o quejarte contra él? ¿Con qué aire vas a formular tu frase?

     

    Si en verdad pretendemos manifestar la gloria de Dios en nuestras vidas, la presencia del Espíritu Santo en nosotros, debemos someternos unos a otros, subordinarnos. Y checa ¿cómo todo regresa a lo mismo, ¿cuál es la base de la sujeción? La humildad. ¿Por qué alguien no se sometería a su hermano, no se subordinaría a él? Por orgulloso, por rebelde, por tener un más alto concepto de sí mismo.

     

    ¿Se acuerdan qué fue lo primero que Pablo nos pidió para andar de acuerdo al llamado que se nos hizo? Vístanse de humildad, mansedumbre, paciencia, amor, y con estos ingredientes procuren la unidad. La unidad, la paz, la armonía, es el resultado de decidir someternos unos a otros, subordinarnos. Pablo lo dejó claro en el sentir de Cristo, grábatelo, tatúatelo en el corazón, ponlo por obra en todas tus relaciones y podrás ver el resultado, él dijo:

     

    Flp 2:3-4 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

     

    ¿Te das cuenta? Mientras yo veo a mi hermano como mi superior, entonces me puedo subordinar, me puedo someter a él. Y es muy importante entender este concepto porque muchos piensan que la sujeción solo es para los que están bajo la autoridad de alguien, si yo soy el esposo, a mi esposa o a mis hijos les toca sujetarse a mí, y yo no me sujeto a nadie ni le rindo cuentas a nadie, si yo soy el jefe en la empresa a la gente le toca sujetarse a mí, y a mí no me toca rendirle cuentas a nadie. Satanás y su filosofía nos vende que la sujeción es para los débiles, los que están abajo, no para los que estamos arriba, no esos somos los que mandamos.

     

    Cuando la Biblia realmente nos ordena primeramente someternos unos a otros. Incluyendo el esposo a la esposa, los padres a los hijos, los jefes a sus empleados. Pero, me dirás: “Chuy, ¿cómo funciona esto entonces? Definitivamente hay un diseño, hay una cadena de mando donde Dios ha puesto autoridades, pero el equilibrio está en la autoridad.

     

    Primeramente, Pablo dice: “sométanse unos a otros en el temor de Dios”. Es decir la regla, la medida, la motivación, como quieras llamarle, está en el temor de Dios, de Cristo, ¿qué significa esto? Que hay una cadena de autoridad, y ¿sabes quién está a la cabeza de esa cadena? Dios. Alguien que teme a Dios, es alguien que lo conoce, que le ama, porque entiende su amor infinito, pero no por eso deja de respetar y de temer su poder infinito.

     

    El temor de Dios incluye terror, pero, también amor, respeto, reverencia, obediencia, puedes temer a alguien pero no reverenciarlo, sino sometido por fuera, pero bien parado y orgulloso por dentro. Pero nadie puede tener un verdadero temor de Dios a menos que realmente le conozca.

     

    Por eso, ¿te digo algo? Tu sujeción a la autoridad, cualquiera que esta sea, es la prueba de tu sujeción a Dios. De la misma manera que no puedes decir que amas a Dios que no ves cuando aborreces a tu hermano que si ves, también tu falta de sujeción solo revela tu corazón rebelde ante él, por más que digas que amas y obedeces a Dios.

     

    No debes olvidar entonces este concepto, quien está a la cabeza de toda cadena de autoridad es Dios, sujetarme a la autoridad, es sujetarme a Dios, tener una actitud de sujeción ante mis hermanos, es tener el carácter de Cristo. ¿Cómo anduvo Cristo? Siendo Dios mismo, el creador de todas las cosas, Él sirvió a sus discípulos, les enseñó, cuando se equivocaban amorosamente los dirigasdfuso ﷽﷽ actitud de sujecique ente los dirigos, sujetarme a la autoridad, es sujetarme a Dios, tener una actitud de sujecique ió, jamás se enseñoreó de ellos, o les dijo: discípulos mensos, ¿cómo voy a creer que están pensando así o asá? No, mira la actitud de Cristo y síguela.

     

    Ahora, ¿cómo balanceo esto en mi matrimonio, con mis hijos, con mi esposa, con mis subalternos en el trabajo? Una vez más tomando en cuenta la autoridad, la cual te fue dada por Dios, le estás representando, por lo tanto, no lo hagas mal. ¿Se acuerdan de Moisés el hombre más manso sobre la tierra? Con una sola ocasión que mal representó a Dios perdió la bendición de entrar a la tierra prometida, y Dios no se lo perdonó.

     

    Los israelitas como siempre andaban de rebeldes, y le estaban exigiendo agua, y el Señor no le dijo maltrátalos, él simplemente le dijo dale agua de la roca y mira lo que pasó:

     

    Núm 20:8-12 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. 9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. 10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? 11 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias. 12 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.

     

    Por eso si estás en una posición de autoridad, tu primer responsabilidad es mantenerte cerca de Dios, sujeto a él, conociéndolo, viviendo sabiamente al entender su voluntad. Recuerda, estás representando a Dios. Seas padre, madre, esposo, jefe o jefa, no te mandas solo, siempre estarás dándole cuentas a alguien más sobre ti, y en el caso del esposo, directamente a Dios, y no creas que Dios es un alcahuete, él es el más justo de todos y no te lo vas a bailar.

     

    Entonces esa es la manera, respetuosamente escuchar a tus hijos por ejemplo, disculparte con ellos cuando te hayas equivocado. Con tus empleados, siendo justo, con tu esposa caminando fielmente en el diseño de Dios, ella es tu mayor influencia, la mejor parte de tu equipo y de ti mismo, escúchala, etc., todos estos casos ya los veremos con detalle.

     

    Pero, el punto aquí es que no olvides que si tienes la autoridad, tienes la responsabilidad, así que tendrás que ser muy cuidadoso con la decisión final, la cual tendrías que haber hecho habiendo orado previamente y habiendo puesto cada principio bíblico por delante.

     

    Así es como lo balanceamos, con esta actitud humilde, mansa, paciente y amorosa unos con otros, sin importar que delante de Dios no hay judío ni pagano, ni letrado ni analfabeta, ni hombre ni mujer, sino que en Cristo somos uno, siendo exhortables, reprendibles, reconociendo nuestra necesidad de depender de Dios igual que los demás, reconociendo que somos pecadores, sabiendo que a quien responderemos por nuestra autoridad o sujeción en última instancia será al dueño de todas las cosas: Dios, la autoridad final.

     

    Porque el mandato no es: hagan lo necesario para hacer que todos se sometan bajo su autoridad, no, es todo lo contrario aquel que está en la posición de someterse, lo hará voluntariamente, no es tarea del que tiene la autoridad someter a los demás, a eso se le llama dictadura, una invención del hombre de su naturaleza pecaminosa. Dios no es así, Cristo vino y en humildad, amor y servicio sacrificial conquistó el corazón de su iglesia, no vino a imponer su autoridad, sino que ganó el liderazgo sobre nosotros al amarnos, al entregarse por nosotros, ya lo estaremos viendo.

     

    Pero, esta conducta sumisa, humilde, paciente, se sigue repitiendo, ya que es la manera de vivir coherentemente con nuestra identidad, entonces podemos seguir adelante. Y habiendo dejado establecido este mandato para todos, aprendemos que es la base sobre la cual deben estar fundamentadas todas nuestras relaciones interpersonales.

     

    La base de toda relación interpersonal es la sujeción, la sujeción surge de la humildad, la humildad surge de imitar a nuestro Padre celestial y a su Hijo nuestro Señor, lo cual incluye este temor limpio de Dios y de nuestro Señor Jesucristo.

     

    Ahora, ¿cómo debe verse un matrimonio que honra a Dios, que honra el llamado que el Señor les ha hecho? Bueno, en primer lugar cada cónyuge debería individualmente incluir todo lo anterior, andar en unidad, en pureza, en amor, en sabiduría, esa es una responsabilidad individual de cada creyente, pero, en el matrimonio hay dos ingredientes necesarios, para que como matrimonios vivamos esta coherencia entre nuestro llamado y nuestra conducta, de manera que en un sentido práctico la vida cristiana debe ver así en una pareja:

     

    1. Cuando una mujer se sujeta respetuosamente a su marido, está actuando coherentemente a su identidad.

    Efe 5:22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;

    En el original ni siquiera está la palabra sujetarse, ya que viene implícita desde el versículo anterior, lo leeríamos así: sométanse unos a otros en el temor de Cristo, así las mujeres a sus propios maridos.

     

    Qué importante es esto, porque entre más cercana es la relación, más difícil se hace la tarea, en la iglesia nos vemos unas cuantas horas a la semana, incluyendo las reuniones de entre semana, pero en el ceno familiar la cercanía es diaria e íntima, si te enojas con alguien en la iglesia, puedes decidir perdonar a la persona y finalmente decir, pues nos vemos un rato por semana, lo puedo soportar.

     

    Pero, ¿qué me dices en tu familia? Hay un problema y no puedes moverte a gusto hasta resolverlo, y más si es con la persona que duermes en la misma cama todos los días. Por eso Dios manda a las mujeres algo que va en contra de su naturaleza, y algo a los hombres que también va en contra de su naturaleza, porque ¿qué crees? Estos dos son los más grandes problemas en un matrimonio, una mujer insujeta y un hombre descuidado y ventajoso con su esposa.

     

    Ahora, hay varios principios que recordar, como ya lo vimos, la sujeción no es una cuestión de capacidades, tanto el machismo como el feminismo son inventos de la naturaleza pecaminosa del ser humano, pero, la sujeción y la autoridad puestas por Dios, son una cuestión de diseño, y así como en ningún lugar se puede dar el amor, la armonía, la paz, sin un diseño de sujeción y autoridad, lo mismo sucede en el matrimonio.

     

    La principal tarea de la mujer en el matrimonio es sujetarse a su marido. Por eso mujeres solteras, no se casen desesperadas con el primero que les diga mi alma y quieran casa a parte. Esperen en fe, pidan a Dios un hombre que lo ame y lo respete, ¿por qué? Porque si no lo hacen se estarán casando con un hombre que no sabe amar, porque la Biblia es clara cuando dice que el que no ama no conoce a Dios porque Dios es amor, es decir, si alguien no conoce a Dios no tiene la capacidad de amar.

     

    Ya hablamos hace poco del amor, no estamos hablando si les hace sentir mariposas en la panza o si les habla cosas hermosas al oído, o si las hace reír y sentir divertidas, en eso no se finca un matrimonio, en el matrimonio hay momentos en los que nada de eso sirve para nada, ¿qué me dices de la pérdida de un hijo? ¿De la pérdida inesperada de la salud? ¿De una situación financiera difícil? Eso y mil cosas más, que las palabras hermosas al oído y la guapura de tu galán jamás podrán sostener. Y grábate esto, si Cristo no te hace feliz, nadie lo hará, no existe ningún príncipe azul que lo haga.

     

    Lo único que puede realmente sostener a un matrimonio es este amor sacrificial, el amor de Cristo incondicional, que a pesar de lo que sea ama, que no busca razones para amar, y ¿qué crees? Si la persona con la que te quieres casar no conoce a Dios, tampoco conoce este tipo de amor, solo conoce el amor egoísta de este mundo, de manera que por más que te diga que te ama, se ama a sí mismo, o igual ella, si es el caso.

     

    Por eso antes que comiencen todas las mujeres a poner sus objeciones mentales de porqué no se sujetan, soltera, te lo estoy poniendo muy claro hoy: no te unas en yugo desigual con un incrédulo, se paciente y ora por alguien creyente, porque igual te vas a tener que sujetar, y va a ser un infierno para ti, y vas a decir: mejor me hubiera quedado soltera, tarde o temprano te va a suceder.

     

    Ahora, en el caso de las que ya se casó, pues, ya se amoló, no, para nada, no, porque Dios es experto en el arte de la restauración, en especial de lo que no tiene remedio, pregúntame a mí y a mi esposa, pero, solteros, no tienen que pasar por ahí, ustedes están recibiendo hoy instrucción. Casadas, este es el mandato para ustedes, sujeción, ahora, varias cosas a recordar.

     

    Mujer, en el diseño matrimonial Dios no te puso para dirigir a tu familia, el diseño es que tú sigas a tu marido, la dirección de tu hogar Dios no te la va a revelar a ti, se la va a revelar a él, y tu casa estará a al deriva. Y tu marido no va a liderar jamás tu hogar, si tú no se lo permites.

     

    Cuando tu usurpas el lugar de tu esposo, no lo inspiras, no lo abrumas, es más ni siquiera lo avergüenzas, no va a llegar el momento en el que diga: “mira mi esposa cuánto trabaja, ya ahora sí me pondré yo las pilas. No, al contrario, estás dándonos el pase a gol para vivir para nosotros mismos, nuestra naturaleza es ser egoístas, mirar por lo nuestro. Lo que estás haciendo es hacernos realidad nuestro sueño, de ser adolecentes eternos, sin responsabilidad, con más privilegios. Mujer, necesitas confiar en Dios y permitir que Dios trate con tu esposo, no estás sola, si tú obedeces al Señor y dejas liderar a tu esposo, aún cuando no digas: “es que nunca lo ha hecho”; él te va a respaldar si tú lo obedeces.

     

    Porque si no lo haces la seguridad que tanto necesitas nunca la vas a encontrar, porque no es el diseño de Dios, así no funciona. A ver, utiliza tu Ipad como tabla para cortar verdura, te aguantará una o dos, pero, no fue diseñada para eso, estás desperdiciando el dinero. Necesitas confiar en Dios, recuerda, que a quien te estás sujetando en última instancia es a Dios y a su mandato, y si lo haces así, él te respaldará. ¿Se acuerdan de Abraham y de Sara? Pedro dice así:

     

    1 Pe 3:6 Por ejemplo, Sara obedecía a su esposo, Abraham, y lo llamaba «señor». Ustedes son sus hijas cuando hacen lo correcto sin temor a lo que sus esposos pudieran hacer. (NTV)

     

    ¿Cómo llegó a suceder esto? Lo puedes leer con calma en Génesis 12. Recordando primeramente que Abraham es el padre de la fe, un hombre no perfecto, pero que creyó a Dios y andaba tras la voluntad de Dios. En cierta ocasión desobedeció a Dios y en un tiempo de hambre, en lugar de confiar y esperar en Dios se va a Egipto, estando ahí ve el peligro, la situación, y como un marido “amoroso y desinteresado” le dice a su esposa: tú di que eres mi hermana, porque como están tan hermosa me van a matar a mí, y pues ahí te envío por delante, fíjate nada más.

     

    En pocas palabras la manda por delante para salvar su pellejo, pero, ¿qué crees? Sara se sujetó a Abraham confiando en Dios, si lees más adelante, lo que sucede es que Dios protege a Sara de una manera sobrenatural, la libra de que Faraón la tome como esposa, y lo que es más hasta a Abram le va bien, ya que Faraón asustado por lo que Dios le hizo para que no tocara a Sara, despide a Abram con riquezas.

     

    Ahora, es importante notar que la mala decisión de Abram lo alcanzó hasta el día de hoy, porque de esos regalos fue donde llegó Agar, la esclava de Sara, quien se convertiría en la madre de Ismael, el padre de los peores enemigos de los judíos hasta hoy, los árabes.

     

    Misma escena que también nos trae otra enseñanza, Dios le había prometido un hijo a Abraham, lo cual habían pasado años y no sucedía, Sara se desespera, Abraham no le transmite la promesa, y Sara termina diciéndole a Abraham, pues no tengo hijos, no llega la promesa, pues mira aquí está mi esclava, ten un hijo con ella, y va a ser mi hijo, y ¿qué crees? Abraham muy obediente se somete a su esposa, y pues las consecuencias como ya lo mencioné siguen hasta ahora, Abraham tuvo que despedir a su hijo ya Agar, le costó el no liderar y el dejar a su esposa sola, sin lavarla.

     

    De manera mi hermana, que tu mayor influencia necesita ser de rodillas con Dios por tu marido, sujétate a él como al Señor, con los mismos principios que ya vimos, en el temor del Señor confiando en él, a quien le estás dando el voto de confianza es a él, y si lo estás haciendo con esa motivación, él te respaldará.

     

    Ahora, hay algunas excepciones que debemos mencionar, primero, no tienes que sujetarte a tu marido si lo que él te está pidiendo es algo pecaminoso, en ese caso no estás obligada a obedecerlo, porque tu lealtad antes que con tu marido está con el Señor y con su verdad.

     

    Por lo tanto de ahí se desprende otra enseñanza, sujetarte a tu marido no significa posibilitarlo, porque hay dos extremos, las que no quieren sujetarse para nada, y las que hacen de su esposo un ídolo, lo idolatran la punto de pensar que su seguridad está en él, y se convierten en socias activas del pecado de sus esposos, porque aman más a sus esposos que al Señor, porque confían más en lo que aparentemente tienen de seguridad con ese hombre que con Dios, aún cuando ellos están siendo directamente desobedientes, desde tener abierta u ocultamente otra mujer y tú mujer, saberlo, o estar teniendo todo tipo de conducta pecaminosa, sea alcoholismo, drogadicción, adicción a la pornografía, o una conducta abusiva, dominante, violenta y hasta peligrosa.

     

    Porque hay mujeres que callan aún cuando su esposo está abusando sexualmente a sus mismas hijas, y todo por una falsa seguridad económica o de protección, ¿delante de estas cosas? ¿Verdaderamente, crees que por tener tus billes pagados y un techo estás protegida? Para nada, estás en un terrible peligro por creer más en las palabras mentirosas y manipuladoras de un hombre que las de Dios. Mujer si este es tu caso, necesitas aprender a confiar en tu Señor, no pienses que estás siendo sumisa, estás siendo posibilitadora y socia del pecado con tu esposo.

     

    Sabe que Dios no te llama a sujetarte a tu esposo en esas circunstancias, si tienes hijos hombres, lo único que estás haciendo es prepararlos para ir y abusar de la misma manera a otras mujeres, si tienes hijas mujeres las estás preparando para escoger una abusador y repetir tus mismos patrones, no solo eso, les estás produciendo un profundo resentimiento, al no amarlos los suficiente como para protegerlos con la verdad de Dios.

     

    Dios no te llama a ser posibilitadora o facilitadora de los pecados de tu esposo, y si tú no lo estorbas, sin no te paras firme y te opones rotundamente, aunque eso implicara tal vez separación temporal o permanente si no hay arrepentimiento de su parte, estás haciendo de tu esposo un ídolo porque lo estás temiendo más a él que a Dios, y no le estás dando verdaderamente oportunidad a Dios de que él trate con tu marido.

     

    Ahora, si tu esposo es no creyente, y no hay peligro, sino solo los problemas cotidianos de un matrimonio, es diferente, el Señor dice en 1 Cor 7 que no lo abandones, en 1 Pedro dice: Gánalo con tu silencio, con una espíritu afable y apacible, con tus oraciones, con tu confianza en Dios, con una sujeción piadosa. No quieras convertirlo a la fuerza y ponerle versículos bíblicos hasta en el cereal, repito en el caso de un no creyente. Pero si te golpea, es drogadicto, abusivo, manipulador, te quiere prostituir, etc., en estos casos extremos Dios no te llama a permanecer con él.

     

    Pero, tenemos el otro extremo, aquellas que solo están pensando: es que este es un cabeza hueca, bueno para nada, si yo no me levanto, no creo que sea capaz; Si constantemente lo estás irrespetando en tu corazón, en tu mente y en tus acciones, sabe que lo que estás haciendo es deshonrar a tu cabeza y literalmente estás deshonrando a Cristo. Dios te llama a respetar a tu marido y a sujetarte a él, porque a él es al que Dios ha escogido para darle la dirección correcta a tu hogar.

     

    La sujeción no es una cuestión de capacidades, mi esposa es mayor que yo, y sincderamente la considero mucho más capaz que yo para hablar, para relacionarse, es más antes de conocer a Cristo, por mucho tiempo ella tuvo las riendas de nuestro matrimonio, y ¿saben qué? Fue un desastre. Pero, por su gracia el Señor nos encontró, y ella dio pasos de fe, y contra toda su naturaleza pecaminosa comenzó a dejarme liderar, y ¿sabes qué? A pesar de mis muchos errores el Señor no la ha abandonado, y el Señor no me ha abandonado, y ahora hasta nos puso ya a cargo de esta iglesia. Dios nunca falla, su Palabra es verdad. Dice la Palabra:

     

    Pro 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba.

     

    Mujer, se sabia, no estorbes a tu marido, no dejándolo liderar, neciamente siempre interponiéndote en lo que el Señor le está poniendo en su corazón, no seas una necia que destruye su casa con sus manos, que estorba la obra de Dios, por sus deseos egoístas, por un alto concepto de ti misma, no estorbes su ministerio. Tu mejor protección es estar bajo la autoridad de tu marido, porque si haces eso estás bajo la autoridad de Dios, bajo sus alas. Confía en Dios, sujétate en amor, en temor y en obediencia a Cristo. ¿Por qué?

     

    1. El matrimonio es la imagen del Evangelio, y la mujer cumple con su propósito cuando es sujeta y respetuosa.

    Efe 5:23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

    Porque el matrimonio es ni más ni menos que la imagen más fiel del Evangelio, ¿quieres saber cuál es la función del matrimonio? Ser un retrato, una película viviente del Evangelio. Un matrimonio donde una esposa es sujeta y un esposo ama a su esposa como Cristo, ya es un matrimonio cumpliendo con su función de ser luz en las tinieblas, está siendo un testimonio poderosísimo para sus hijos, quien les ven a diario, quienes en verdad les conocen. Qué triste es que tropieces a tus hijos, viniendo a la iglesia y poniendo cara de bueno, cuando tus hijos bien saben la zona de guerra que es tu hogar. Sé luz para ellos, que ellos puedan ver que el Dios que les predicas es real.

     

    Porque eso no se ve hoy en día, pero, qué poderoso es el testimonio de una familia piadosa, es luz que brilla con poder.

     

    Ya lo hemos visto en nuestros discipulados de matrimonio y retiro, nuestra mayor tarea como matrimonios es hacer visible a Cristo en el mundo, si hacemos eso, estaremos trayéndole gloria y fama a Cristo y al mismo tiempo estaremos disfrutando de plenitud y gozo en nuestras familias porque tendremos un verdadero propósito para existir.

     

    No será por lo que los matrimonios hoy se matan y fracasan, yendo tras cosas materiales, o éxito en los hijos, y en la vida, educación. Todas esas cosas son medios, pero, no son el fin, el fin es traerle gloria a Dios, al enfocarnos en hacer visible a Cristo al mundo. Prueba eso, te desafío a que analices los motivos de tu matrimonio y la educación de tus hijos, y los cambies por este, literalmente, la vida te va a cambiar. Y para esto, Dios ha diseñado esta estructura vertical de sujeción en el matrimonio

     

    1 Cor 11:3 Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.

     

    Un hombre sujeto a Cristo, poniendo en práctica todas estas cosas del capítulo 4 y 5, sujetándose a Cristo, su cabeza, una mujer por igual, poniendo en práctica todas estas cosas y sujetándose a su marido. Una mujer que como la iglesia se sabe parte del cuerpo de Cristo, se sabe cuidada por su Salvador, y le reconoce como su cabeza, una vez más mujer: honra a tu esposo con toda reverencia, porque lo estás haciendo con Cristo.

     

    No sabes qué mal te vez hablando mal de tu marido, burlándote de él, estás directamente deshonrando a tu Señor, mira lo que dice la Palabra:

     

    Pro 12:4 Una esposa digna es una corona para su marido, pero la desvergonzada es como cáncer a sus huesos. (NTV)

     

    Fuiste diseñada por Dios para ser un hermoso adorno, y con tu conducta definitivamente o adornas a tu esposo, adornas a Cristo y a su iglesia, o todo lo contrario, no avergüences a tu esposo con tu falta de respeto hacia él. Por eso dice Pablo:

     

    Efe 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

    No lo olvides, tu matrimonio tiene duración solo en esta vida, y va a terminar cuando la muerte los separe, pero, no seas necia, se sabia y recuerda que eres parte de algo superior, un día estarás frente al Señor, y si bien no darás cuentas por tu matrimonio, ya que es tu esposo el principal responsable, sí darás cuentas por ti misma, por tu fe, y por la manera en la que te desenvolviste en tu matrimonio, si honraste o no a tu Señor Cristo Jesús con tu obediencia, tu sujeción respetuosa a tu marido.

     

    Porque esta es la manera en la que tú verdaderamente estás mostrando tu fe en Dios, si tú mujer no estás ocupándote en obedecer a Dios en esta área, no importa cuánto sirvas en la iglesia, qué tan grande sea tu apariencia espiritual, estás deshonrando a tu Señor. Dios te manda primero que todo a sujetarte a tu marido en todo.

     

    Claro, ya vimos también las excepciones con lo cual también estarías deshonrando a Dios, pero, esta debe ser tu lucha mujer, este debe ser tu mayor propósito, haciendo esto estás verdaderamente sirviendo al Señor y les estás dando a tus hijos e hijas un ejemplo a seguir, les estás mostrando lo que es una verdadera mujer de fe.

     

    Y qué del esposo, ¿cómo un hombre de Dios debe conducirse en su relación con su esposa para que su conducta pese lo mismo que su llamado? Bueno, dice la Palabra:

     

    • Cuando un hombre ama a su mujer como Cristo amó a su iglesia está comportándose coherentemente con la identidad que le ha sido dada.

    Efe 5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

    Hay otros textos donde la Palabra le da al hombre uno o dos versículos y a la mujer como diez, en este caso es al revés, como que los hombres necesitamos mayor instrucción en este aspecto de amar a nuestras mujeres, como ya lo dije, así como para una mujer no es natural sujetarse a su marido, de la misma manera en un hombre, por nuestra naturaleza pecaminosa no nos es fácil manifestar a nuestras esposas este amor sacrificial.

     

    El mandato para nosotros es este: amar a nuestras mujeres, y esta manera consta de varias cosas, una es que el tipo de amor al que estamos llamados a amar a nuestras mujeres es con el amor de Cristo. ¿Cómo nos amó Cristo? En primer lugar, él tomó la iniciativa. Cristo no nos amó hasta que nos lo ganamos, pffff, jamás nos hubiera amado, sino que lo hizo cuando no lo merecíamos, cuando ni siquiera lo tomábamos en cuenta, al contrario, cuando lo rechazábamos.

     

    El rollo de que, “no, que ella se arrepienta porque me lastimó, yo tuve razón, y si no viene y se disculpa yo no me acerco a ella”. No, el iniciador siempre fue Cristo. Dios te ha puesto en tu hogar para que manifiestes ese amor por tu esposa. Y dice que la amó y la manera en que lo mostró fue entregándose a sí mismo por ella, dando su vida.

     

    Esto nos recuerda las prioridades: Dios, mi esposa, mis hijos, mi trabajo, mi ministerio, este debe ser el orden de mis prioridades, igual para la mujer, si los cambiamos de orden, todo pierde equilibrio, pero, si lo respetamos, todo mantiene su equilibrio y su lugar.

     

    Por eso hombre, tu mayor prioridad no es tu trabajo, es Dios, es ese tiempo con Dios que te dará la fortaleza, la sabiduría, el amor necesario para tratar con tu esposa, para amarla, para darle la paciencia y la comprensión que necesita, para poder entregarte por ella. No te equivoques, no es el dinero que traes a la casa lo más importante, obviamente, haz tu trabajo responsablemente, es una bendición, pero si tu trabajo no te deja tiempo para buscar al Señor, o para procurar a tu esposa, y después a tus hijos, ya estás fuera de orden y tarde o temprano va a llegar la crisis.

     

    Pero, tu prioridad después de buscar a Dios con todo tu corazón es tu mujer. Dios te llama a entregarte en sacrificio, antes que por tu jefe o tu hobby o tu trabajo, por tu esposa, porque tú eres una imagen de Cristo amando a su iglesia, por eso, prioriza, mentalízate, disponte, deja tiempo para lo más importante, Dios, después tu esposa, después tus hijos, y su tiempo a tu trabajo.

     

    Ahí está lo verdaderamente importante que nadie te va a quitar, todo lo demás es temporal. Haz lo que tienes que hacer, pero no seas negligente en lo que Dios te ha confiado: tu esposa y tus hijos. Si no estás perdiendo por completo el propósito de tu matrimonio, te estás perdiendo de lo mejor y estás desperdiciando lo que Dios te ha regalado.

     

    Piensa, ¿qué sucede cuando hay una emergencia? ¿A quienes son a los que se cuida primero? A los más débiles, primero las mujeres y los niños que estén a salvo, el hombre da su vida por sus hijos y por su esposa, así es como funciona, dice Pedro:

     

    1 Pe 3:7 Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

     

    Y frágil más que tener el sentido de debilidad tiene el sentido de algo delicado, de mucho valor, a la misma vez frágil. Yo se que muchos de ustedes tomarían una bala por sus esposas, pero Dios no te está pidiendo eso ahora, Dios está pidiéndote que en sacrificio entregues tu vida por ella.

     

    Ama a tu esposa, sirve a tu esposa, ¿cómo? Como Cristo amó a la iglesia, se entregó se sacrificó por ella, se puso como el esclavo de más baja categoría, así necesitas sacrificarte por ella, ponerte como el que sirve, no como el que es servido, deja de ser un abusivo, deja de ser un ventajoso, deja de hacerle tan difícil a tu esposa sujetarse a ti. Haz la prueba y verás.

     

    Si tienes hijos, por igual los estás mal enseñando, igual a tus hijas, no te va a gustar ver a un patán como tú maltratar a tu hija, y no vas a poder hacer nada, igual, qué vergüenza que tu hijo se convierta en un patán como tú.

     

    Mis hermanos, otras veces lo hemos enseñado, tú piensas que eres el único que se cansa, y llegas de trabajar y te quitas los zapatos y ya no mueves ni un solo dedo, prendes la televisión o te vas a jugar futbol, ¿sabes que una mujer no tiene descanso y más si tiene hijos pequeñitos? ¿Sabes lo desgastante que es cuidar de ellos?

     

    Tu llegas y te relajas, pero ella no, no tiene días de descanso, ni brakes como tú, no obstante el trabajo de todo el día en la casa, si es que no trabaja, si trabaja es peor, cuando llegas descansas, pero para ella sigue el trabajo para atenderte a ti, y todavía hasta darte tu apapacho celestial. Necesitas ser comprensivo, además el primer responsable de tus hijos no es tu esposa, eres tú, tú eres el que está llamado a instruirlos en el camino de Dios, a ti es al que Dios le va a pedir cuentas por ellos.

     

    Necesitas dejar de ver a tu esposa como una esclava doméstica y comenzar a verla como lo que es una hija de Dios, coheredera juntamente contigo, es decir: si la estás maltratando o menospreciando, vas a tener que responder delante de Dios por una de sus hijas.

     

    El mandato es a amarlas y a entregarnos por ellas en sacrificio, y nos es difícil porque muchas de las veces fuimos criados como niños consentidos de su madre, ¿qué quiere el niñito? No llore, no haga berrinche. No, mis hermanos, nosotros somos los hombres de la casa, los que la cuidamos, la defendemos, la protegemos de los embates de Satanás. Mira cuál es la meta del cuidado:

     

    1. Su amor incluye ganar su respeto al llevarla a los pies de Cristo.

    Efe 5:26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

    El hombre santifica a su esposa, es decir, amándola, sirviéndola, es que él se gana la sujeción de su esposa, aún cuando la mujer está llamada a sujetarse, qué triste que siempre esté: “me tengo que sujetar a este porque Dios me lo manda”. No, qué hermoso es cuando un hombre al amar, al sacrificarse por su esposa, se gana su respeto, su confianza, su lealtad, y ella está por igual, dispuesta a dar su vida por él al responder a tal amor.

     

    Por otro lado, podemos aprender que la mujer es un ser de respuesta, si vez algo en tu mujer que no te agrada, si en verdad le estás amando como Cristo amó a su iglesia, no estarás siendo un crítico de tu esposa, sino que tu deseo será ayudarla, será llevarla a ser como Cristo, será verla parecerse a Cristo, porque si amas realmente a alguien, ese es el mejor deseo que puedes tener por una persona.

     

    Así que antes de estarla juzgándola, recuerda, tú eres quien se encarga del estado espiritual de tu mujer, y si ella está fallando, piensa primeramente en qué estás fallando tú, en este caso, tú eres el alfarero y ella es la masa. Obviamente, primero, la amas, te sacrificas por ella, y después le das mantenimiento, ¿de qué manera? Con la Palabra de Dios.

     

    Tu principal responsabilidad es proveer para las necesidades espirituales de tu hogar. No es responsabilidad de tu esposa el ser fiel en la iglesia, y ahí la mandas para que se distraiga un poco, no, es tu responsabilidad, a ti Dios te va a pedir cuentas. Satanás anda como un león rugiente queriendo devorar a tu esposa y a tus hijos y a ti te toca levantarte para protegerlos. Si tú no eres su cabeza, vendrán otros abusivos a querer serlo, no quieres eso para tus hijas, no quieres eso para tu esposa, es tu privilegio discipularla, no el mío.

     

    Lava a tu esposa con la Palabra de Dios, no te vayas in haber orado con ella y por ella, determina un tiempo para que juntos lean algo, estudien algo de la Palabra. Acerca tu esposa a Cristo, claro, no pretendas empujarla a los pies de Cristo mientras tu te vas por las tortas, eso no funciona, acércate tú a Cristo y estando tú a sus pies, jala a tu esposa.

     

    Ella así como tú, tiene muchas tentaciones, las mujeres son frágiles emocionalmente hablando, y si no las cuidamos se lastiman entre ellas, ellas necesitan ser constantemente lavadas por la Palabra de Dios, y tú eres quien debes tomar la iniciativa, ¿por qué? Por amor a ella. Ya la serviste, ya te sacrificaste por ella, pon la Palabra de Dios entre los dos, ¿hasta cuando? Dice Pablo:

     

    1. La mujer es un ser de respuesta, de manera que cada hombre tiene a la mujer que se forja.

    Efe 5:27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

    Todos estos verbos están conjugados en un tiempo llamado aoristo, es decir, es algo que se hizo, se hace y se sigue haciendo, es algo que debo hacer continuamente. Mira el compromiso de Cristo con su iglesia, él no ha parado, no se ha hartado y ha quiteado, a pesar de nuestras infidelidades, de nuestras chafeces, no, él sigue fiel, y no va a parar hasta ver su imagen formada en nosotros.

     

    Como ya me habrás oído decir, así como yo oí decir de mi pastor: cada esposo tiene la esposa que se forja. Dios te hadado las herramientas necesarias para lavar a tu esposa y tener una mujer gloriosa, sin mancha, ni arruga, santa, un regalo. ¿Sabes que hay detrás de una mujer feliz, satisfecha, plena? No un machirrín, no un abusivo, un hombre que se preocupa por ella, claro, no para consentir o ser condescendiente a sus pecados.

     

    Pero, un hombre que se ocupa en estar orando por su mujer y que se ocupa en llevarla a los pies de Cristo, que no está enfocado en sí mismo, en ser tratado como el rey, sino en caminar la segunda milla por ella, en no permitir que la esposa sea la última que se duerme exhausta, sino que él no descansa hasta ver a su esposa descansando. Tú no eres el rey, Cristo es el rey de su hogar, y su ejemplo es este amor sacrificial. Un hombre que se ocupa en darle el alimento espiritual a su hogar.

     

    ¿Qué dirías si tu esposa de pronto dejara de cocinar? ¿Cuál sería el estado de salud de tu familia? Ahora, ¿dime cuántos alimentos espirituales tú has dejado de cocinar? ¿Dime cuál es el aspecto espiritual de tu esposa y de tus hijos con los cuales has sido negligente por tanto tiempo? Luego, no te quejes de tu esposa.

     

    Manchas y arrugas, tiene que ver con esos pecados, esas cosas que a veces solo tú que convives con ella puedes ver, pero, mis hermanos, no estamos para juzgarlas, estamos para, con toda paciencia y amor, limpiarlas con el agua de la Palabra, para verlas con misericordia, dar nuestras vidas por ellas y llevarlas a Cristo. Comienza orando por ellas, comienza cambiando ese pensamiento de niño mimado, o de dictador, eres la imagen de Cristo, y Cristo no es así, el estuvo dispuesto a derramar hasta la última gota de su sangre, él fue quien dio el extra, eso es ser un hombre.

     

    Si estás tan seguro de que tú eres quien lleva la mayor friega, cambia los papeles y date cuenta que no es así, y en un caso que tu trabajo fuera muy pesado, pues qué privilegio que puedas dar tu vida por tu familia, pero, por tu familia, no por ti mismo, no llegues quejándote, fájate los pantalones y con todo el amor de Cristo da el extra por tu esposa. Porque lo más importante, lo más valioso no se ve en cosas materiales o en una cuenta de banco, el Señor lo dijo:

     

    Mat 6:31-33 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

    Salmo 127, escrito por el hombre más exitoso y rico que haya existido en la historia, él dijo:

     

    Sal 127:1-2 La prosperidad viene de Jehová Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican;   Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. 2 Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.

     

    No seas necio, comienza por amar a tu esposa, por sacrificarte por ella, y verás el resultado, por eso dice Pablo:

     

    1. El hombre y la mujer son un solo cuerpo, y así deben de verse y cuidarse.

    Efe 5:28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.

    Es decir, ¿tienes todavía alguna duda? Pon atención a la manera en la que te procuras a ti mismo, no te puede dar tantita tos porque ya estás en el doctor, procurándote vitaminas, etc., así, justo como te tratas, así trata a tu esposa, es más te apapachas tanto que por eso tienes los triglicéridos tan altos, y hasta diabetes, porque no te puedes negar un delicioso postre o un taco mantecoso.

     

    Así consiente a tu esposa, esa es la segunda manera en la que la debes procurarla, ella tiene necesidades emocionales que necesitan ser cubiertas, caricias no sexuales, palabras tiernas, de amor: “gracias por esta deliciosa comida”, “gracias por mi ropa”, “gracias por cuidar la casa y tenerla tan recogida”, “gracias por cuidar los niños”, “gracias por estar hermosa para mí”, “gracias por atenderme, por apapacharme, hasta por consentirme”. Deja de tratarla como si todo lo merecieras, no es así, tu esposa no es tu esclava, es tu compañera.

     

    Porque dice Pablo si amas así a tu mujer, te estás amando a ti mismo; ¿la amas como te amas a ti mismo? Si lo haces pronto entenderás que tendrás al regalo de Dios más grande de este lado de la eternidad que pudieras haber recibido: tu esposa, tu compañera, tu socia, tu amiga, ella va a estar ahí cuando todos se hayan ido, cuando el pelo se te haya caído, cuando la juventud haya terminado, ella es tu compañera, trátala con lealtad, con honra, con amor, no seas gandalla. Por eso dice Pablo:

     

    Efe 5:29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,

    Claro que no, sustentar y cuidar tiene esta idea de nutrir, de criar en amor, de apapachar, ¿cómo vas a estar aprovechándote de tu esposa? ¿Cómo van a estar tratándose como enemigos? No puede ser que vivan una vida de desconfianza, imagínate que tu pie derecho siempre estuviera desconfiando del izquierdo y que cuando menos se lo espere se metan el pie. Nada que ver, vivirías en el hospital.

     

    Si aborreces tu propia carne tienes un problema destructivo muy fuerte, un desorden mental. Piénsalo de esta manera, la desconfianza, la deslealtad, el pretender estar tomando ventaja el uno del otro, y mejor agarro este dinero o tomo esta oportunidad porque si no este me va a dejar en la ruina y en la calle, esto no puede existir entre dos personas que se dicen creyentes. ¿Qué dice Pablo?

     

    Efe 5:30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

    Dejen de verse como dos entidades independientes, son uno, el bien del uno, es el bien del otro, Dios lo diseñó así, apliquen el amor de Cristo entre ustedes, dejen de mirar por lo suyo propio, dejen de estar exigiendo sus derechos, es como si tu mano izquierda quisiera arrancarse de tu hombro, no tiene sentido, eso es autodestrucción. Tienen un enemigo en común y no son el contra el otro, es Satanás, necesitas varón comenzar a verlo de esta manera, cambia tu manera de pensar con respecto al matrimonio. Son uno, por eso Pablo dice:

     

    Efe 5:31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.

    Qué importante muchos matrimonios y en especial matrimonios latinos piensan que sus padres, su madre o padre son más importantes que su cónyuge, o aún sus hijos, esto es incorrecto, es una enseñanza mundana, “quién sabe si vamos a durar, pero mi padre o madre será siempre mi madre”. En efecto, pero así no lo diseñó Dios, tu madre o tu padre no van poder estar contigo en tu vejez por más que quieran, tus hijos van a estar con sus familias, y si no se los permites también los vas a destruir.

     

    Es incorrecto, ustedes son miembros de una nueva familia y su nueva familia requiere toda la atención, no son parte de una familia más grande. Lo vimos en el último retiro, la honra primordial se la deben el uno al otro, necesitan cortar el cordón umbilical de la familia extendida. Ustedes el día que se casaron se convirtieron en un cuerpo nuevo e independiente de su familia extendida.

     

    Pregúntale a los niños que nacen pegados que comparten órganos vitales y brazos y hasta cabeza, y que no pueden ser separados, no viven vidas normales, ¿por qué? Porque no fueron diseñados para eso, igual el matrimonio, no puede vivir dependiendo económica, emocional, espiritualmente de tus padres, necesitas en fe y obediencia cortar eso. Dios va a tener cuidado de tus padres y verdaderamente podrás ver la bendición y el cuidado de Dios en ustedes. Y dice Pablo:

     

    Efe 5:32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.

    Mira nada más así como el misterio de la iglesia, la esposa de Cristo, así el matrimonio, es ni más ni menos que un reflejo de éste. Ponlo en tu mente, eres uno con tu esposo, y necesitan todo el amor de Cristo, necesitan todo el fruto del Espíritu en ustedes. Mujer necesitas comenzar a pedirle a Dios el ser una mujer sujeta, y tú hombre aprender a sacrificarte por tu esposa, porque su mayor privilegio, propósito y prioridad es dar a conocer a su salvador, hacerlo visible en su matrimonio, quiten eso, y estarán perdiendo el propósito de su matrimonio, estarán errando. Y Pablo resume todo así:

     

    1. El matrimonio se fundamenta en respeto, traducido en sujeción de parte de las mujeres y en amor sacrificial de parte de los hombres.

    Efe 5:33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

    Así de sencillo, ¿quieres una consejería porque tu matrimonio anda mal? Hombre, ¿estás amando a tu mujer como a ti mismo, como Cristo amó a la iglesia, mujer estás respetando a tu marido como respetarías, como honrarías, como obedecerías a Cristo? Comiencen por ahí.

     

    Claro que si son negligentes desde el capítulo uno de Efesios, si no han entendido su identidad, toda estas bendiciones espirituales en los lugares celestiales, si no se han deshecho del viejo hombre, si no han procurado el fruto del Espíritu, si su mayor anhelo individual no es imitar a Dios y a Cristo su salvador, si siguen participando de las obras de las tinieblas, si no les interesa en lo más mínimo ser entendidos de la voluntad de Dios, si lejos de ser agradecidos están constantemente centrados en sí mismos, todo esto no será sino un cuento de hadas.

     

    Por el contrario, todo lo demás dará a luz a una mujer sujeta, respetuosa, y a un verdadero hombre dispuesto a dar su vida en un amor sacrificial por su esposa, y ¿saben qué? Estarán trayendo gloria y honra al que los salvó. Obviamente si el que los salvó ni les importa, pues olvídenlo, esto no significa nada para ustedes.

     

    Pero, yo le pido a Dios que nos regale esta profunda restauración y que traiga arrepentimiento y que nos regale matrimonios maduros, que se ven como lo que son: un solo cuerpo, y así se cuidan, y así se procuran, hermanos, no hay excusa, pueden poner todos los pretextos que quieran, pero, el poder que levantó a Cristo de los muertos está disponible para ustedes.

     

    Familias sanas producen una iglesia sana, una sociedad sana, mis hermanos, si ambos están en lo suyo, en todo lo anterior, en su responsabilidad personal como creyentes, a ti esposo te será fácil amar, y al mismo tiempo a ti mujer te será fácil sujetarte a tu marido, si los dos habiendo entendido su identidad, unifican su propósito, la razón de ser como matrimonio, y por lo tanto unifican sus prioridades, convirtiéndose en una sociedad conyugal que tiene como meta traerle gloria a Dios, ser la imagen más fiel del Evangelio, entonces su tarea de morir a sí mismos será más fácil.

     

    Pero si los dos andan tras lo suyo propio, tirando para el monte, esto será imposible, no importa cuántos consejeros matrimoniales vean, o sicólogos o siquiatras, si les dan psicotrópicos, conjuros de brujas, jamás van a salir adelante y su matrimonio será una desgracia. Soltero, soltera, qué importante es que se casen con un hombre piadoso, porque esto sigue aplicando si es un inconverso o inconversa, y qué difícil será tu tarea, por eso dice la Palabra, ¿andarán dos juntos sin estar de acuerdo? Claro que no.

     

    Pero, el día de hoy mis hermanos, tenemos la oportunidad de pedirle a Dios que nos transforme y que comencemos a vivir de acuerdo, que el peso de nuestra conducta sea equivalente al maravilloso llamado que se nos ha hecho, y esto incluye una esposa respetuosa y un hombre que ama como Cristo amó, y una iglesia llena de creyentes que se sujetan, que se someten, que se subordinan, que andan en humildad, mansedumbre, paciencia, manifestando así el Sentir de Cristo. Vamos a orar. Pedro termina su porción del matrimonio con lo siguiente:

     

    1 Pe 3:8 Por último, todos deben ser de un mismo parecer. Compadézcanse unos de otros. Ámense como hermanos y hermanas. Sean de buen corazón y mantengan una actitud humilde. 9 No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una bendición. A esto los ha llamado Dios, y él los bendecirá por hacerlo. 10 Pues las Escrituras dicen: «Si quieres disfrutar de la vida y ver muchos días felices, refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de decir mentiras. 11 Apártate del mal y haz el bien. Busca la paz y esfuérzate por mantenerla. 12 Los ojos del Señor están sobre los que hacen lo bueno, y sus oídos están abiertos a sus oraciones. Pero el Señor aparta su rostro de los que hacen lo malo». 13 Ahora bien, ¿quién querrá hacerles daño si ustedes están deseosos de hacer el bien? 14 Pero, aun si sufren por hacer lo correcto, Dios va a recompensarlos. Así que no se preocupen ni tengan miedo a las amenazas. 15 En cambio, adoren a Cristo como el Señor de su vida. Y, si alguien les pregunta acerca de la esperanza cristiana que tienen, estén siempre preparados para dar una explicación. 16 Pero háganlo con humildad y respeto. Mantengan siempre limpia la conciencia. Entonces, si la gente habla en contra de ustedes será avergonzada al ver la vida recta que llevan porque pertenecen a Cristo. 17 Recuerden que es mejor sufrir por hacer el bien —si eso es lo que Dios quiere —¡que sufrir por hacer el mal! 18 Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios. Sufrió la muerte física, pero volvió a la vida en el Espíritu.

     

  • Dec 6, 2015Efesios 5: 8-20 “¿Cómo saber si soy luz y ando en luz, o soy tinieblas y ando en tinieblas?
    Dec 6, 2015
    Efesios 5: 8-20 “¿Cómo saber si soy luz y ando en luz, o soy tinieblas y ando en tinieblas?
    Series: Efesios

    ¿CÓMO SABER SI SOY LUZ Y ANDO EN LA LUZ, O SOY TINIEBLAS Y ANDO EN LAS TINIEBLAS?

    Efesios 5:8 – 20

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso capital de Asia Menor, que llegó a ser una de las ciudades más importantes de su tiempo, era una potencia mundial de, riqueza, comercio, cultura, una ciudad llena de idolatría, religiosidad, paganismo, ocultismo, materialismo. En ese tiempo Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes.

     

    Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC, no para corregir algún problema que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, para que en medio de todo este materialismo, filosofías mundanas e idolatría, no se desenfocaran de su verdadera riqueza e identidad.

     

    Nosotros al igual que ellos, vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, con filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, con todo un sistema escolar, que adoctrina a la gente desde que son niños a ignorar a Dios, medios masivos de comunicación, diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios. Y de la misma manera que a los Efesios, esta carta nos enseña la verdadera identidad, el origen, el futuro, el destino, la herencia, la esperanza, que un verdadero creyente tiene.

     

    Nos enseña como los creyentes conformamos la asamblea de Dios, su iglesia, el cuerpo de Cristo, que somos ciudadanos de su reino celestial, por lo tanto somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, tenemos un sistema de valores y leyes diferentes, no nos guiamos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios. Básicamente Efesios nos muestra cómo somos diferentes, y nos llama a marcar esa diferencia en nuestras vidas.

     

    En esta carta estamos aprendiendo tres cosas: como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, crecimiento, práctica y victoria. Como lo hemos visto esta carta tiene un bosquejo sencillo:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3). Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde conocimos nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestra posición de privilegio, de dónde fuimos rescatados. Luego nuestra respuesta:

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9). Como debe vivir, conducirse, un ciudadano del reino de los cielos. Este debería ser el carácter, la conducta, el propósito, las prioridades, la meta, de aquel que ha entendido su riqueza espiritual, lo cual estamos viendo. Y por último veremos:

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Cómo un cristiano puede mantenerse firme y salir victorioso ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición.

     

    Y seguimos en esta segunda parte, nuestro caminar con Cristo. Habiendo entendido nuestra posición de privilegio, nuestra identidad, nuestra riqueza, lo que se ha pagado por nuestra libertad, de dónde fuimos rescatados y lo que se pagó por nosotros, necesitamos responder a este amor, a tanta gracia derramada sobre nosotros.

     

    Y como lo hemos visto, todo comenzó en ese día que por el Espíritu Santo nacimos de nuevo, fuimos perdonados de nuestros pecados y se nos dio vida eterna, y ahora cada día de nuestras vidas es la oportunidad de vivir en obediencia, en amor, en una relación real y profunda con nuestro salvador, de negaros a nosotros mismos y vivir esta nueva identidad.

     

    Y siendo nuevas criaturas, necesitamos vivir de acuerdo a lo que somos ahora, hijos de Dios, por lo tanto Pablo nos ruega ¡sean consistentes, que su conducta pese, o equivalga a lo que es su llamado, su identidad! Lo cual comienza con un carácter, con una manera de ser, una nueva personalidad, ser diferentes, ser como Cristo, no se trata meramente de hacer obra social o ritos, eso es religión, se trata de vivir lo que somos, de manifestar nuestra nueva identidad.

     

    Y que fuimos llamados a formar parte de un cuerpo, el cuerpo de Cristo, y en el cuerpo de Cristo, la iglesia, donde su amor, quién es él es manifestado en plenitud, al ejercer este amor sacrificial sirviéndonos unos a otros, con los dones con los que el Espíritu Santo nos ha enriquecido y equipado para esta obra.

     

    Y cómo la iglesia es el medio que Dios utiliza para darse a conocer a un mundo perdido, en tinieblas. Esto sucede cuando procuramos la unidad, amamos a Dios y nos amamos unos a otros, cuando nos relacionamos en armonía, en perdón, servicio y amor mutuo, más que edificios, estructuras, programas, los cuales son necesarios, pero no determinantes, entonces es cuando la iglesia es eficaz en mostrar la gloria de Dios, el Señor oró:

     

    Jua 17:20-23 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

     

    Y para que esto sea posible necesitamos estar vestidos de Cristo, de todo el fruto del Espíritu, y a mí me toca escogerlo, procurar andar en el Espíritu, para que vestido de humildad, mansedumbre, paciencia, pueda manifestar este amor, al servir en la iglesia, al ejercer la función de humilde servicio para la que Cristo me equipó, sirviéndonos mutuamente con los dones, las funciones, y poder de Dios con los que a todos sin excepción se nos ha equipado.

     

    Y para llevar a cabo esto, Pablo nos ha dado un conjunto de mandatos, él Señor nos ordena: Efe 4:17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente.

     

    Quítense, desechen el ropaje de la vieja naturaleza, el viejo hombre, nuestra antigua conducta, y pónganse el vestido de la nueva naturaleza, el nuevo hombre, creado por Dios, el cual nos imparte justicia, verdad, y santidad, en otras palabras, nos ordena a andar, a conducirnos en pureza.

     

    No solo eso, sino que Pablo nos da la siguiente orden, la cual encierra, creo yo, todo lo anterior: sean imitadores de Dios como hijos amados y anden en amor. Y aprendimos que o estamos imitando a nuestro Padre celestial, o seguimos imitando los modos de nuestra vieja naturaleza, de este mundo y Satanás.

     

    Aprendimos que Imitar a Dios y a Cristo en debe ser nuestro objetivo más importante, lo cual es andar, conducirnos en amor. Que debemos dejar de imitar el falso amor de este mundo, la fornicación, la inmundicia, la avaricia, lo cual no deberíamos ni siquiera mencionar, cuidar nuestros pensamientos y nuestras palabras, cuidando de ser agradecidos. Vimos cómo nuestra decisión de a quien imitamos tiene consecuencias eternas.

     

    Vimos pues, que andar consistentemente con el llamado que se nos ha hecho, el ser diferentes, incluye andar en unidad, en pureza, en amor genuino, lo cual tiene que ver con nuestras relaciones interpersonales como hermanos en Cristo, en la iglesia. Pero ahora estamos tratando nuestra interacción con el mundo, como un creyente debería conducirse y relacionarse en un mundo pecador. Nosotros tenemos una naturaleza pecaminosa con la cual conviviremos hasta que seamos redimidos, y por consiguiente vivimos en un mundo lleno de pecado y de maldad.

     

    ¿Cómo debemos conducirnos es este mundo sin quedar una vez más atrapados en sus formas, en su filosofía engañosa? Y Pablo nos recuerda: ustedes son luz, de manera que deben andar en luz, individuamente necesitan alumbrar a los que les rodean y corporalmente necesitan alumbrar al mundo, el cual está en densas tinieblas, el Señor dijo:

     

    Mat 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

     

    Hoy vamos a aprender cómo debemos andar en luz, a qué se refiere con esto, qué significa andar en tinieblas y de qué manera nosotros podemos estar seguros de que somos luz y no tinieblas, por eso yo titulé este mensaje: ¿CÓMO SABER SI SOY LUZ Y ANDO EN LA LUZ, O SOY TINIEBLAS Y ANDO EN LAS TINIEBLAS? Y estudiaremos de los versículos 8 – 20. Demos lectura.

     

    1. Necesito identificar si soy luz o tinieblas a través del fruto en mi vida.

    Efe 5:8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz

    Es importante la declaración de Pablo, Pablo utiliza el verbo ser, antes que andar. Mis hermanos, los creyentes, no vivimos de una manera cotidiana en tinieblas y pues, de vez en cuando salimos a la luz a refrescarnos un poquito, a sentirnos mejor, quitarnos por aunque sea por un momentito el peso de la culpa y olvidarnos del asunto dos horas el domingo y regresamos a nuestro estado normal de tinieblas.

     

    No, Pablo dice: “en otro tiempo” ustedes eran tinieblas, pero, ya no son, eso fue en tiempo pasado, hoy estamos crucificados con Cristo y lo que ahora vivimos en la carne lo vivimos en la fe del hijo de Dios, Cristo es luz, por lo tanto, ¿qué somos hoy? Luz.

     

    No debemos equivocarnos hermanos, porque luego andamos con estas cosas de religión, que creemos que a lo que venimos a la iglesia es nada más a recibir un poco de antiácidos, aspirinas espirituales, que nos atenúen un poco el dolor y nos hagan la vida más llevadera. No es así, los creyentes hemos nacido de nuevo, somos otra cosa, no podemos pensar que seguimos siendo los mismos.

     

    Y tenemos la misma lógica, si es que somos luz, entonces la consecuencia es que nuestra conducta manifestará la luz de Dios en nuestras vidas. No llevas un foco a que le pongan tantita luz, o alumbra, o está fundido y no sirve. Soy lo que soy, por eso hago lo que hago, y si soy tinieblas mi vida manifestará tinieblas, o si soy luz, mi vida manifestará luz.

     

    Ahora, ¿a qué se refiere al Biblia con respecto a la luz y a las tinieblas? En sentido figurado se aplica a dos aspectos, el 1º Un aspecto intelectual y el 2º un aspecto moral. En el aspecto intelectual aquel que anda en luz, tiene la capacidad de parte de Dios de entender la verdad, en contraste, aquel que que anda en tinieblas, intelectualmente, es ignorante de la verdad, no la entiende porque está engañado.

     

    Como ya lo vimos en el capítulo 4 anda en las tinieblas de su mente, en la vanidad de su mente, su percepción de las cosas que le rodean está atrofiada por el pecado, por la dureza de corazón, por haberle dado la espalda a Dios, y podemos ver las tinieblas en este aspecto moral, en la situación tan precaria de nuestra sociedad, familias destrozadas, tiroteos en escuelas, terrorismo, todo tipo de perversión sexual, y no es una cuestión de inteligencia, porque hoy más que nunca la tecnología ha avanzado de una manera impresionante, pero, ¿para qué se utiliza la tecnología? Una vez más, guerra, perversión, chisme, etc., el mundo está en tinieblas.

     

    Ahora, en el sentido moral, aquel que anda en la luz de la verdad, entonces practica las obras de la verdad, de manera que andar en luz equivale a andar en pureza, en santidad, y lo contrario andar en tinieblas, equivale a andar en maldad, perversidad, malicia. Por eso dice Pablo en otro tiempo es que estaban en esa triste situación, de tinieblas intelectuales y morales, nos conducíamos en tinieblas, porque éramos tinieblas y por lo mismo practicábamos y adorábamos nuestras tinieblas.

     

    En otras palabras, si yo conozco y creo lo que es verdad, entonces pensaré y actuaré de acuerdo a esas convicciones, andaré en verdad, o si yo conozco y creo lo que es mentira, de la misma manera pensaré y actuaré de acuerdo a esas convicciones equivocadas. Una manera equivocada de pensar da a luz una manera equivocada de vivir. Y nosotros ya no somos tinieblas, ahora somos luz, ¿te fijas? Es cuestión de identidad. Y dice Pablo:

     

    Efe 5:9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad),

    Aquí traduce la RV el fruto del Espíritu, pero realmente está diciendo el fruto de la luz, lo cual es un sinónimo porque el Espíritu es la luz. Entonces lo que va a manifestar alguien que es luz, son estas tres cosas, la luz es y produce bondad, lo cual es generosidad, no mirar por lo suyo propio, sino por lo del otro.

     

    ¿Qué piensa el mundo de la bondad? No seas menso, camarón que se duerme se lo lleva la corriente, el pez gordo se come al pez chico. Si soy bueno, todo mundo me va a agarrar de bajada. El mundo en tinieblas tiene a la bondad como una debilidad, no como una fortaleza, ¿quieres ser fuerte? Se gandalla y abusa de los demás. Si yo veo por lo de los demás, ¿quién va a ver por lo mío, voy a quedar en miseria? Pregunta, ¿quién estará en tinieblas y quién andará en luz?

     

    Y no solo produce bondad, sino justicia, ¿qué es la justicia? Lo que es recto, lo que es justo, lo que es íntegro, lo que Dios requiere. Aquel que anda en luz, el fruto en su vida será rectitud. Pero según el sistema de valores de este mundo, ¿qué tan preocupada está la gente por conocer y seguir la voluntad de Dios, ¿realmente le importa al mundo lo que Dios opine? No. Todo lo contrario, según este mundo, el que no tranza, no avanza. Por lo tanto aquel que no conoce la rectitud de Dios, y ni siquiera le interesa, está y anda tinieblas.

     

    Un aspecto más que menciona Pablo que la luz produce: Verdad, mientras que la justicia es aquello que Dios demanda, la verdad es aquello que Dios declara, la misma esencia de Dios. Cristo no solo nos habla la verdad, él es la verdad, Dios no solo define la verdad, él es la verdad.

     

    Ahora, ¿dónde surgió el problema de tener que definir la verdad? En el Jardín del Edén, donde Satanás llegó a ponerla en duda, diciendo: ¿con que dijo Dios? Y le dijo a Eva: no es cierto, Dios es mentiroso, sus intenciones son falsas, y sus palabras no son dignas de confianza. Y ¿qué escogió creer Eva? La mentira, ese fue el pecado, lo que ya vimos en Romanos 1:

     

    Habiendo conocido a Dios, no lo reconocieron como Dios ni le dieron gracias, se envanecieron en sus razonamientos y su corazón quedó incapacitado para entender la verdad. El hombre jura que es sabio, pero al negar a Dios que lo creó se convierte en un necio. Prefiere darse culto a sí mismo, pretendiendo usurpar el lugar de Dios, creyéndose el centro del universo, poniéndose en el lugar de Dios. Cambiando neciamente la verdad de Dios por la mentira, no aprobando tomar en cuenta a Dios, sino rechazarlo, ignorarlo y de ser posible matarlo, lo cual sucedió en la crucifixión de Cristo.

     

    Antes del pecado, en ningún momento Dios tuvo que filosofar para decir: “¿Qué será la verdad? Mmmm, esto va a ser la verdad de hoy en adelante”. Para nada, ¿por qué? Porque él es la verdad, esa es su esencia, y en su reino de justicia, paz y gozo, jamás ha estado ni estará en duda porque él es lo que es. Dios no tiene problema con la verdad, los que tenemos problema con ella somos los seres humanos engañados por el padre de mentira, Satanás, quien perversamente es el único que viene y desafía la verdad absoluta que es Dios, y nosotros perversos, junto con él.

     

    Los seres humanos engañados por nuestra naturaleza pecaminosa, y por el engaño del mundo y de Satanás somos los que tenemos un problema con la verdad. Por ejemplo, ¿qué dice el Evangelio? Que yo soy un pecador, que le di la espalda a Dios, que merezco todo el peso de su ira sobre mí. ¿Qué dice el mundo y mi perverso corazón? No soy tan malo como para eso. Ahora, ¿qué crees tú? Si dices no soy tan malo como para eso, estás en tinieblas, no has entendido nada.

     

    ¿Qué dice Dios? Necesitas un salvador, no puedes salvarte a ti mismo, estás muerto en tus delitos y pecados, ¿qué dice el religioso? Y no necesito un salvador, soy lo suficientemente capaz de salvarme a mí mismo. ¿Qué diría un ateo? ¿Dios, vida eterna? Eso no existe, soy producto de un accidente, vengo de un chango, que evolucionó hace millones y millones de años, y lo único que existen son estos 70 u 80 años y después de eso, dejar de existir, la reencarnación, o 20 mujeres vírgenes si me mato con una bomba, etc.

     

    ¿Qué dice Dios? La vida del hombre no consiste en los bienes que posee, ¿qué dice el mundo? Sin dinero no baila el perro. ¿Qué crees tú? ¿De acuerdo a cuál de estas convicciones te conduces tú? Y así podríamos irnos por cada principio bíblico los cuales cuando los conoces y los contrastas con la filosofía engañosa de este mundo te das cuenta que son totalmente contrarios. Pero, ¿quién tiene la razón? ¿Quién es luz, quién es tinieblas? ¿Somos los cristianos una bola de fanáticos, o el mundo son una bola de necios, fanáticos igual y adoradores de su perverso corazón?

     

    Pero mis hermanos, el testimonio de Dios es la verdad, y aquel que lo cree, y que tiene una convicción firme de lo que Dios ha dicho, y camina, y hace decisiones honrando esa verdad, es alguien que puedes decir que es luz y que está caminando en la luz. Por eso dice Pablo:

     

    1. Necesito ver si continuamente estoy comprobando lo que le agrada a Dios.

    Efe 5:10 comprobando lo que es agradable al Señor.

    El que anda en luz lleva una vida sigue continuamente siendo alumbrado, va creciendo en su capacidad de ver. Así como un bebé quien al principio solo alcanza a ver sombras, pero sus ojos se desarrollan hasta que aprende a diferenciar rostros, colores y demás.

     

    De la misma manera el creyente, va en un continuo crecimiento en su capacidad de ver la luz, porque a medida que va creciendo y conociendo al Señor, se va enamorando más y más de él, se desarrolla en él hambre y sed de justicia, de verdad, de conocer a su Dios, de agradarle. Comprobar es la palabra dokimazo, y tiene la idea de examinar, poner a prueba, juzgar algo y dar el veredicto de que es bueno, tiene esta idea de aprobar algo como bueno.

     

    De manera que el que anda en luz, es alguien que persevera, alguien que anda en luz no es el que dice: “sí, yo soy salvo porque recuerdo muy bien la primera vez que me hablaron de Dios, se me fue la luz, yo sentí clarito, clarito cómo Dios me tocó el corazón, y hasta vi el cielo abierto”. Eso mis hermanos no es confiable, si tu salvación la aseguras por un evento pasado que ya no está sucediendo hoy, y el día de hoy andas en tinieblas, realmente no puedes asegurar que eres luz, no importa si fue algo dramático o espectacular.

     

    Yo puedo estar en un cuarto donde entra la luz del sol y todo se ve muy bien, pero de pronto irme al ático donde el foco está fundido y no se ve nada, pudo ser que en algún momento fui alumbrado, pero, no permanecí.

     

    Aquel que anda en luz, vive en un continuo descubrimiento de la verdad de Dios, su justicia, su bondad, a pesar de cualquier circunstancia adversa cada día de su vida puede comprobar y ver lo bueno que es pertenecerle a su Señor, lo seguro que es andar en la luz de Dios. Es la evidencia de hoy, la que determina tu fe, tu salvación, no un evento pasado, por más dramático que haya sido, por más lucecitas que hayas visto.

     

    Porque nuestro Dios es un Dios de vivos, y su misericordia, su poder, su majestad, su Espíritu Santo brillan con toda su gloria hoy, no brilló ayer y se apagó, eso no es lógico, está brillando con toda su potencia hoy, y si esas luz está en ti, por lógica tiene que ser evidente. Y el hecho de que vivas día a día comprobando lo que le agrada a Dios, lo cual es luz, es una evidencia de que andas en luz. Y dice:

     

    • Necesito ver si en lugar de reprender y sentirme incómodo con las obras delas tinieblas, me siento como pez en el agua y lo disfruto.

    Efe 5:11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;

    Participar tiene la misma raíz de tener compañerismo, de asociarme íntimamente. Y esta es una orden, alguien que anda en luz, no es partícipe de ninguna manera de las obras de las tinieblas. También podemos aprender que las obras de las tinieblas son infructuosas, estériles, improductivas, vacías. Si no hay fruto en tu vida, si el carácter de Cristo no se te ve por ningún lado, no andas en luz, andas en tinieblas.

     

    Un detalle importante es este: no dice apártate de los que andan en tinieblas, no, dice: no tengas que ver con las obras, con las acciones de la gente que anda en tinieblas, no puedes hacerte una con tus amigos pecadores y actuar como ellos, ahí estás siendo tinieblas, no luz. Definitivamente estamos llamados a ser luz en la oscuridad, pero una cosa es ser luz y alumbrar las tinieblas, y otra muy distinta es participar de sus obras. Dice en 1 Corintios:

     

    1 Co 5:9-11 Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; 10 no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11 Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.

     

    2 Ts 3:6 Y ahora, amados hermanos, les damos el siguiente mandato en el nombre de nuestro Señor Jesucristo: aléjense de todos los creyentes que llevan vidas ociosas y que no siguen la tradición que recibieron de nosotros. (NTV)

     

    ¿Quieres saber más claramente cuáles son estas obras? Aquí te va una lista, aunque yo creo que faltarían más cosas, pero las obras improductivas de las tinieblas serían los pecados que ya Pablo ha mencionado en otras listas, lujuria, engaño, falsedad, robo, palabras deshonestas, amargura, ira, enojo, gritería, calumnia, malicia, inmoralidad, borrachera, impureza, avaricia, inmundicia, palabras corrompidas y necias, truhanerías, fornicación, idolatría, nosotros los creyentes nada tenemos que estar teniendo compañerismo con esto, practicar esas cosas es andar en tinieblas.

     

    ¿Qué debemos hacer en lugar de esto? Reprenderlas. ¿Sabías mi hermano que tu amor por la verdad, que tu deseo sincero por honrar a Dios, tu amor por la Palabra, es muchas veces luz que incomoda a los que andan en tinieblas? Muchas veces una vida honesta es suficiente para hacer enojar a aquellos que andan en deshonestidad, para hacerlos sentir incómodos. Una decisión de no participar de una movida chueca, de decidir no ir al antro al que todos ya se pusieron de acuerdo para ir, es suficiente para traer convicción y reprensión al que va hacia las tinieblas.

     

    Y la gente que anda en tinieblas se siente incómoda con este tipo de gente, porque queda en evidencia su maldad, por eso la luz de un creyente genuino les molesta, y dicen: ahí viene este con sus rollos, aún cuando no les estás juzgando, aún cuando no necesariamente estés sacando algún tema religioso, sino tratando de amarles con un amor sincero y servicial, no embarrándote las manos de maldad.

     

    Checa en cual grupo te sientes más cómodo y a qué grupo mejor ni te acercas porque te sientes incómodo, sea porque la luz que ves en ese grupo te molesta, o todo lo contrario porque su hipocresía y falta de compromiso con la verdad de indigna.

     

    Claro que hay ocasiones en las que debemos hacer reprensión directa, en especial cuando hay pecado desvergonzado y la gente parece no inmutarse en lo más mínimo por la maldad, en ese caso la persona está en un grave peligro de tener una consciencia cauterizada y de terminar apostatando a Cristo. Pero, el Señor nos dijo cómo:

     

    Mat 18:14-17 Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños. 15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

     

    Pero checa el deseo principal del Señor y del creyente amoroso, no es reprender para que se le quite porque ya me cayó gordo, y mejor que se pierda, no, tu hermano está en peligro y no quieres que se pierda, el Señor no lo quiere ver perdido, así que entonces en esta motivación ve y reprende a tu hermano. Ahora, si es una situación extrema donde todo un grupo ya se está yendo por las tortas, pues hay que accionar y pararles el carro antes de que todo desemboque en un desastre.

     

    Pero, estamos llamados no a participar en las obras de las tinieblas, sino a reprenderlas, a brillar en ellas, a ser una luz que haga reaccionar al hermano que se está yendo por las tortas: “hey mi hermano, cuida tu boca, ¿ya te diste cuenta cómo te ves expresándote así o haciendo esto o lo otro?” Y dice Pablo:

     

    Efe 5:12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.

    Dos cosas podemos aprender en este versículo, la primera es que aún cuando debemos reprender las obras de las tinieblas, nuestro énfasis no debe estar en hablar de ellas, hay detalles de las obras de las tinieblas que no debemos siquiera mencionar, ese simple hecho ya nos ensucia, porque pueda traernos pensamientos de impureza. Nuestra tarea es siempre poner la verdad por delante, el principio bíblico, lo que la Biblia dice, lo que Dios demanda, y esto será suficiente para que la gente se de por reprendida.

     

    Lo segundo es que las obras de las tinieblas no tienen límite, porque es la muerte que trae el pecado, cualquier maldad que conozcas, o que te hicieron a ti, o que hicieron contra los demás, no te deben llevar a juzgar a tu prójimo, más bien piensa hasta dónde puede llevar el pecado a una persona que se entrega a él, porque todos, cada persona en el mundo tiene la misma capacidad de maldad, lo único que necesitamos son circunstancias parecidas. Si te entregas a tu pecado terminarás degradado perdido, destruido. Y dice Pablo

     

    1. Necesito ver si cuando estoy delante de la luz de la Escritura, la recibo con mansedumbre, o me incomoda y tiendo a justificarme cuando esta me reprende.

    Efe 5:13 Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.

    Mi hermano, no te equivoques, todo aquello que necesites ocultar, o medio decir, o no decir del todo, no está bien, si lo tienes que esconder, si te da pena, es porque no está bien, por mucho que digas: “no quiero estar en la boca de todos”. No es eso, el Espíritu Santo te está redarguyendo, convenciendo de pecado. Si lo tienes que ocultar, sencillamente, no es algo de Dios, en la luz nada se esconde, no lo hagas.

     

    Ya lo hemos visto muchas veces, la verdad no está combinada con mentira, si está combinada con mentira, es mentira, ya no es verdad, y necesitas hacerte amigo de ella, aliado de ella, con ella si tienes que hacer compañerismo y participar de ella en todo, mira, te ahorrarás miles de problemas, aún cuando pueda ser que te traiga una discusión al principio, al final te dará descanso y estarás en paz.

     

    Pero, si fincas algo sobre mentira, aún cuando parezca que te trajo cierta paz o que evadiste el problema, es solo una ilusión, porque tarde o temprano va a salir a la luz y te va a golpear con todo, y lo que pudo ser una pequeña explosión que sacó alimañas que había que matar y deshacerse, se convertirá en una bomba atómica que arrasará con todo. Por eso nunca debes olvidar que todo lo que está en la oscuridad, y que hagas en la oscuridad, tarde o temprano saldrá a la luz, y te traerá una vergüenza insoportable.

     

    Por eso aprende a amar la luz de la verdad, es tu mejor aliada, es tu mejor protección, la luz es como rallos x, como un cut scan. Ahora que se metió el ratoncito a mi casa, cómo hubiera deseado tener una de esas cámaras infrarrojas para saber dónde exactamente estaba escondido, el hecho de que ese ratoncito se metiera en mi cama o en mi comida, que anduviera poposeandose por mi ropa era algo asqueroso, y para mi esposa insoportable, y ese ratoncito andaba en tinieblas, a escondidas haciendo un desastre, cuanto hubiera deseado tener la luz suficiente para encontrarlo y deshacerme de él.

     

    Ahora imagínate cuánta alimaña no se puede instalar en tu vida espiritual y la de los tuyos si no tienes como costumbre venir a la luz de la Palabra de Dios, dice así:

     

    Sal 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

    2 Pe 1:19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

     

    La única manera que puedes estar protegido del engaño de Satanás, de alimañas mortíferas, es cuando decides ser alumbrado por la Palabra y vivir en la luz. Solo puedes desenmascarar al padre de las mentiras con una luz bien encendida delante de tus ojos, siendo luz. Dice en Juan 3:

     

    Jua 3:16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. 18 »No hay condenación para todo el que cree en él, pero todo el que no cree en él ya ha sido condenado por no haber creído en el único Hijo de Dios. 19 Y esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. 20 Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto. 21 Pero los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere.

     

    Lo único que es verdadera luz, es el Señor, su Espíritu y su Palabra, fuera de ellos, todo lo demás es tinieblas. El Evangelio es este, el mundo está en tinieblas, en oscuridad porque le dio la espalda a Dios, pero vino Jesucristo quien está lleno de gracia y de verdad, y el mundo lo aborreció porque dejó en evidencia que lo que el mundo llama verdad es una mentira, es un engaño satánico porque el mundo va a la destrucción, y no por una mala ecología y no cuidar los árboles, sino por el pecado, porque la paga del pecado es muerte.

     

    Y checa lo que dice, ¿quiénes odian la luz? Aquellos que aman sus tinieblas, su estilo de vida, por lo mismo no están dispuestos a venir a la luz. Pero el que ha comprobado que la luz de la verdad es lo que necesita, que Cristo es la verdad y que solo él puede darle lo que necesita, perdón, esperanza demás, no dudará en venir a la luz. Porque sabe que la luz de Dios no está para avergonzarlo, sino para sanarlo, sabe que el Señor puede hacer visible aquello que en un momento fue una vergonzosa tiniebla y lo puede transformar en gozo.

     

    Mis hermanos, yo se que estos capítulos aunque están llenos de amor, son muy exhortativos, en cierto sentido son duros, y muchos expresan: “están duras las pedradas”. Pero, hay una gran diferencia entre recibir la espada de la verdad, ser redargüido, y venir al arrepentimiento, aún con dolor, aún sabiendo que le hemos fallado al Señor, venir y confesar nuestra maldad y recibir con mansedumbre la Palabra de Dios y dejar que ésta nos transforme.

     

    A aquellos que escuchan la exhortación no mía, sino de Dios, y se molestan, y lejos de venir a arrepentimiento inmediatamente se justifican y agarran monte hasta con el predicador, yo te voy a decir, si esta es tu situación, estás aborreciendo la luz, te está molestando y no quieres venir a ella para ser lavado, limpiado, si siempre estás corriendo a la oscuridad de tus vanos razonamientos para encubrir las obras de tus tinieblas es porque las estás amando, y amar tus tinieblas es idolatría.

     

    Mis hermanos para un creyente genuino, su autoridad absoluta es la Palabra de Dios, si la Palabra no está de acuerdo con mi convicción, ¿qué es lo que debería cambiar, la Palabra o yo? Pero tristemente hay quienes dicen: “pues la Palabra dirá eso, este dirá eso, pero estos no me van a cambiar mi manera de pensar, yo no voy a bailar al son que estos me toquen”. Amas tus tinieblas, y estás rechazando la luz, te estás escondiendo de ella.

     

    No tengas miedo de venir a la Palabra, atrévete a ser diariamente alumbrado por ella, filtra todas tus convicciones, pasa por el escáner de la Palabra todo aquello que hace de ti ser quien eres, el conjunto de pensamientos por los cuales haces tus decisiones, porque eso es lo que realmente crees y eres, no lo que dices con tu boca, sino lo que te lleva a hacer las decisiones que tomas, la manera en la que hablas, te comportas y te desenvuelves, pon todo eso delante de la Palabra de Dios, deja que ella lo escanee todo, que el Espíritu Santo lo escanee todo, y con toda humildad y mansedumbre recibe la corrección porque será refrigerio para tus huesos y medicina para tu cuerpo, no te quedes en tinieblas.

     

    1. Andar en tinieblas equivale a vivir como muerto y entre los muertos y necesito arrepentirme.

    Efe 5:14 Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo.

    Se cree que esta es una porción de un himno usado por la primera iglesia como una invitación para los incrédulos. ¿Por qué? Pablo ya había dicho que aquellos que andan en las obras de las tinieblas no heredarán el reino de los cielos, pero esa no es la voluntad de Dios, por eso el Espíritu Santo hace una invitación a aquellos que aman sus tinieblas y se sienten cómodos en ellas.

     

    Y les dice: dejen de estar dormidos cuando la gracia de Dios, su perdón, su salvación, la libertad están fluyendo de su corazón y él tiene las manos extendidas. Esto me recuerda a mi nietecito, cuando mi hija lo regaña, siempre se hace el dormido, y cierra sus ojos, y mi hija le dice: “A, ya se durmió”. Así estamos con la exhortación del Señor, nos hacemos los dormidos.

     

    Pero, en nosotros no es algo tan gracioso, porque si te estás haciendo el dormido delante de la luz, significa que andas en tinieblas, y eso significa que estás perdido, no sabes a dónde vas, no te das cuenta que delante de ti está el abismo, y solo la Palabra de Dios puede darte la luz necesaria para que veas el peligro en el que estás, es cosa seria, no ligera, tu destino eterno está en juego, y no sabes cuándo te tocará ir y rendir cuentas delante del Dios altísimo, podría ser en este mismo momento.

     

    Y dice levántate de los muertos, es decir, arrepiéntete, decide creer la verdad, deja de creer la mentira de que de alguna manera puedes vivir en tinieblas y te vas a librar y vas a ser perdonado, eso no es real. Ya lo he dicho antes, el Señor viene en cualquier momento por su iglesia, o viene por ti en cualquier momento, ¿qué te hace pensar que tendrás tiempo para arrepentirte? ¿Que tal si te llama a cuentas justo cuando te estás revolcando en el lodo y te atragantas con tu bocado de pecado? ¿Qué tal si el viene hoy por su iglesia? ¿Piensas que en un instante te va a surgir amor por la verdad, amor por él? Mira lo que va a suceder en los tiempos del anticristo a los que decidieron rechazar la verdad una y otra vez:

     

    2 Ts 2:9-12 El malvado vendrá, por obra de Satanás, con toda clase de milagros, señales y prodigios falsos. 10 Con toda perversidad engañará a los que se pierden por haberse negado a amar la verdad y así ser salvos. 11 Por eso Dios permite que, por el poder del engaño, crean en la mentira. 12 Así serán condenados todos los que no creyeron en la verdad sino que se deleitaron en el mal. (NVI)

     

    Por eso no estés en esta situación tan peligrosa, estás oyendo la verdad con toda claridad, no la rechaces porque te estás endureciendo, estás cauterizando tu consciencia y ya no vas a encontrar arrepentimiento, dice la Palabra:

     

    Pro 29:1 El hombre que reprendido endurece la cerviz, De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina.

     

    Por eso necesitas considerar el estar tan cómodo en las tinieblas, tomando siesta, checa a tu alrededor, tu colchón son cadáveres, estás en una tumba y hay densas tinieblas, y además huele mal, apesta a podredumbre. Dos cosas necesitas: despertar, es decir, considera la verdad, pero luego: levántate de ahí, cree la verdad, recibe su verdad, y entonces Cristo te alumbrará.

     

    Piensa en Cristo como una lámpara de miles de watts, además con rallos ultravioleta que matan todo bicho sanitizan lo que alumbran ¿qué tinieblas se pueden esconder ante su luz? Ninguna, si prendes una luz, las tinieblas siempre son vencidas. Y tus tinieblas no son tus amigas, te van a destruir, Y Cristo quiere poner el reflector sobre ti, no para avergonzarte, sino para mostrarte que tus tinieblas van a acabar perdiéndote por completo y que necesitas deshacerte de ellas. ¿Qué tengo que hacer entonces? Dice Pablo:

     

    1. Necesitamos cuidar nuestra conducta para no caer en necedad y esterilidad espiritual.

    Efe 5:15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,

    Miren. Esto significa observen, examinen, vigilen, con diligencia, es decir cuidadosamente, con precisión, con sumo cuidado, con exactitud analiza tu conducta, tu manera de vivir, cuida de no estar siendo un necio. Recuerda, tu corazón es perverso y engañoso, Satanás es el padre de mentira, el mundo está atestado de su falsa filosofía; por lo mismo necesitamos un sistema de monitoreo eficaz, yo propongo dos:

     

    1º Y aunque parezca disco rallado, métete en la Palabra de Dios, es la antorcha que alumbra en este mundo en tinieblas, es lámpara a tus pies, y lumbrera a tu camino, y solo la puedes encender cuando la pones en tu mente y la tatúas en tu corazón.

     

    Que los principios bíblicos, las verdades de Dios se conviertan en tu estándar de vida, en tus reglas para vivir, en tu autoridad absoluta. Que la Palabra de Dios y la oración sean siempre tu primer recurso. No te preguntes a ti mismo, ¿haré esto o no, estará bien o no? Tu corazón te va a engañar, no se lo preguntes a tu hermano inconstante e indisciplinado, te va a dar atole con el dedo, te va a decir lo que quieres oír, pregúntale a Dios, hazte ese hábito, ese propósito: “Señor, ¿tú que piensas de esto, qué dice tu Palabra al respecto? Así estarás bajo la luz en todo momento, no quieres estar en oscuridad, fuiste rescatado del reino de las tinieblas donde eras esclavo.

     

    2º Se acontable, escoge a un hermano maduro en la fe, que ame al Señor, que ame la verdad y se brutalmente honesto, sincero con él, y traigan delante de Dios lo que sea, pruebas, tentaciones, hagan planes para abandonar hábitos pecaminosos, obras de las tinieblas. Para eso es el cuerpo de Cristo, no te quedes solo, solito el Diablo te va a devorar, tu carne te va a engañar.

     

    Ahora, ¿cómo anda un necio? Según este texto, es alguien que no pone empeño en su manera de vivir, que la Palabra le entra por un oído y le sale por el otro. Un hombre de doble ánimo, dividido en dos pensamientos, amando el mundo, amando satisfacer los deseos de su perverso corazón, y medio queriendo tomar en cuenta a Dios, pero, realmente nunca tomándolo en serio.

     

    Los hombres lo vimos ayer, ¿tienes falta de sabiduría? Pídela a Dios quien no te la negará, no te hará ningún reproche, él te la dará y abundantemente, pero no debes hacerlo con ese corazón dividido, incompleto, porque no vas a recibir nada de parte de Dios, serás como las olas del mar, vivirás siempre siendo arrastrado o empujado, pero nunca con un propósito firme, con una dirección, con metas definidas de honrar a Dios, de glorificarlo.

     

    ¿Y por qué es necedad vivir en las tinieblas? Sencillamente porque no te va a ir bien, tarde o temprano te va a llegar la factura de tu necedad y no habrá valido la pena. Muy tarde te darás cuenta de que todo fue un engaño que te va a dejar en miseria, destruido y muerto.

     

    Mi hermano, no seas necio, ¿de veras piensas que es mejor dejar a Satanás destruirte, destruir tu matrimonio, tu familia, tus hijos, tu vida? Él no va a discriminar, el va a agarrar parejo, te va a engañar y está dispuesto a dejarte en la ruina total, vino a robarte, matarte y destruirte, la ira de Dios va a caer por igual a todo los desobedientes, no quieres eso, Dios no quiere eso, él no vino a condenar al mundo, vino a salvarlo.

     

    Y como lo vimos no vino a condenarlo, porque el mundo ya estaba condenado de por sí, pero por eso vino el Señor para rescatarnos del reino de las tinieblas y trasladarnos al reino de luz, al reino de su amado Hijo. Por eso, no seas necio pon atención a cómo estás viviendo, prende la lámpara de la Palabra de Dios y deshazte de cualquier alimaña que las tinieblas no te dejaban ver.

     

    Yo trabajé mucho tiempo en bares, y había algo que siempre me llamaba la atención, por la noche, había glamur, ambiente, y todo parecía increíble, pero, ir al otro día, a la luz del día a cobrar, era deprimente, traumatizante, el lugar, el mismo lugar se veía realmente como era, apestando a todo, con los rastros de vergüenza por todos lados. Deja que la luz te muestre lo que realmente son tus tinieblas, y sal de ese glamur, es algo bien chafa. Por eso dice Pablo:

     

    Efe 5:16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

    Así es como se vive sabiamente. aprovechando bien cada momento de tu vida, reconociendo que cualquier descuido no es cosa ligera, te puede costar la vida. ¿Por qué? Porque los días son malos. Y pon atención mi hermano, Pablo no está dando ciertos días de la semana, o del año, los días malos no son los lunes, o de lunes a jueves cuando ya estás cansado de trabajar, y el viernes tienes tregua de despapaye, “pues te lo mereces” ¡no! Todos los días son malos, Todos los días, cada momento, Satanás anda como león rugiente buscando a quién devorar, buscando cualquier espacio que le des para hacerte pedazos, así de sencillo.

     

    Aprovecha bien el tiempo, no seas necio, no desperdicies tu vida en cosas que no serán para nada relevantes para tu eternidad, ni siquiera para tu temporalidad, si ya cumpliste treinta años, ya casi llegas a la mitad de tu vida, descuenta todo el tiempo que gastas en comer, dormir, trabajar, es muy poco el tiempo que tienes, ¿en qué gastas ese tiempo?

     

    No está mal que tengas hobbies, pero, si esos hobbies te están quitando el tiempo para lo más importante que es tu tiempo con el Señor, la comunión con la iglesia, lo estás desperdiciando, los días son malos, cada día hay un plan de parte de Satanás para hacerte caer, y para dejarte estéril, para que no crezcas y jamás le traigas gloria a Dios con tu vida. No seas necio y no desperdicies tu vida en nada, tu juventud, tu destreza, tus talentos, desperdiciados en cosas que no aprovechan para nada. Mira lo que dice Romanos 13:

     

    Rom 13:11-14 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. 12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

    Y dice Pablo:

     

    • Necesito proponerme conocer, entender, confiar, creer y seguir la voluntad de Dios.

    Efe 5:17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

    Por favor establece esta como la más alta prioridad de tu vida: disciplínate, entrénate, aprende a ser un hombre, una mujer entendida de la voluntad de Dios. ¿Quieres vivir en luz? Conoce la voluntad de aquel que todo lo sabe. ¿Quieres vivir con pasos seguros? ¿No quieres ser ese necio que sintió que ya la hizo y que iba a hacer graneros más grandes para guardar todo lo que consiguió en la vida y que ese mismo día el Señor le dijo: necio hoy mismo vienen a recoger tu alma, y lo que has provisto de quién será?

     

    Mis hermanos, poniéndolo en una perspectiva real, ¡qué miedo andar en nuestra propia prudencia, o somos o muy osados, o muy estúpidos como se dice aquí, y yo diría más bien muy necios! Si sabemos que Dios anhela comunicarnos su voluntad, ¿cómo es posible que seamos tan necios de ignorarlo? Eso sí que es ser insensatos.

     

    Luego nos sale todo mal y ahí andamos reclamándole a Dios, ¿cuándo le preguntaste? ¿Cuándo te pusiste a orar y le preguntaste seriamente, será este el hombre o la mujer de mi vida, será este el trabajo que quieres para mí, será que tú me quieres en tal parte en tal lugar, será que quieres compre tal coche, será que quieres que me envuelva en tal ministerio, que le hable a tal persona? Te quejas de tu compañero o compañera y tú fuiste el que lo o la escogiste, y le recriminas a Dios, te salen mal tus negocios y le recriminas a Dios, tu vida se convierte en un infierno por jamás consultar a Dios y le echas la culpa a él, le recriminas a él.

     

    Dios jamás se comprometió a firmara tus planes necios, él está en lo suyo y lo más maravilloso es que sus planes si son perfectos, él no falla, su voluntad es siempre buena, no tiene ni una pisca de maldad, es agradable, tarde o temprano me va a gustar, voy a estar cómodo, seguro, y es perfecta, a ciencia cierta y con toda seguridad voy a estar protegido bajo la sombra, bajo las alas de mi rey.

     

    Pero, este es el problema, ¿es él verdaderamente mi rey y Señor, o sigo siendo yo rey y Señor de mi propia vida? No lo olvides, él no es tu achichincle eso no enseña la biblia, él es Rey soberano, todopoderoso, y sí nos manda a orar, pero no para él sincronizarse con los deseos de nuestro codicioso corazón, y hacerle manita de puerco, sino para que nosotros nos sincronicemos su voluntad santa, buena y perfecta, ahí está la clave.

     

    Y hay gente que siempre está, ¿qué querrá Dios para mi vida? ¿Sabes qué? Te lo voy a poner fácil. Lo primero que quiere es que atiendas a su Palabra y que obedezcas los mandamientos más sencillos y claros. Comienza por creer en su verdad, arrepentirte de tus pecados, hacerlo tu Señor, morir a ti mismo, eso es su voluntad, y él te dirá el resto, tu vida se convertirá en una aventura maravillosa, donde estarás seguro que todo lo que te suceda será para tu bien y que al final alcanzarás ese bien que tanto anhelas, porque él es fiel y no puede negarse a sí mismo.

     

    Pero, si no comienzas por ahí, y sigues empeñado en tu necedad, centrado en ti mismo, jamás, jamás entenderás su voluntad, y siempre serás un insensato, un necio, dando tumbos por aquí y por allá, siendo arrastrado y empujado, y tarde o temprano, en crisis y en miseria, no te va a ir bien. Por eso, que la más alta prioridad en tu vida se convierta en ser entendido de la voluntad de Dios.

     

    Entonces alguien necio no solo es aquel que no pone atención en su camino y en sus días, sino alguien que ignora a Dios. Y solo en la luz de la Palabra, de la verdad, es que podrás entender la voluntad de Dios, en las tinieblas de tu perverso corazón, del diablo y del mundo, quedarás incapacitado, perdido, confundido, llamando a lo negro llamo blanco y a lo blanco negro, a lo amargo dulce y a lo dulce amargo, a lo venenoso nutritivo, y a lo nutritivo venenoso.

     

    • Necesito ser lleno del Espíritu y de la Palabra de Dios, esa es mi luz segura y constante.

    Efe 5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,

    Este texto no está hablando de que si presumo que soy lleno del Espíritu actúe como un borracho, y digo: es que estoy borracho del Espíritu. No, estar borracho es exactamente lo contrario a estar lleno del Espíritu. En la embriaguez hay disolución y la disolución es desenfreno, falta de disciplina, de dominio propio, en el alcohol lo último que hay es decencia y auto control.

     

    Pero, al punto que Pablo quiere enfocarnos es que aquel que se emborracha queda bajo la influencia, el dominio del alcohol, el alcohol toma control total de la persona, de sus emociones, sus pasiones desordenadas y se entrega a ellas sin ningún freno, porque está dominado por el alcohol. La gente de aquellos tiempos adoraba al Dios Bacar, de donde viene bacardí, y se emorrachaba y así tenían comunión con su Dios, dejando que él tomara control total de ellos.

     

    Lo que está diciendo no es que actúe como borracho, sino que así como antes dejaba que el alcohol me controlara, debo darle al Espíritu Santo el control de mi vida, rindiéndome cada día delante del Señor, rindiéndole toda mi vida, mi ser, permitiéndole ser el Señor de mi vida, dándome la oportunidad de ser influido por el Espíritu Santo, el cual constantemente está intercediendo por mí, fortaleciéndome, ofreciéndome la sabiduría necesaria, poniendo en mí el querer como el hacer por la buena voluntad, el hacer lo que de Dios demanda, evitando el ignorarlo, el contristarlo, y todo lo contrario cediéndole el control total de mi vida.

     

    Esa es la clave para no andar en tinieblas y no permitirle a las tinieblas que invadan mi vida, ¿qué aprendimos en Gálatas 5:

     

    Gál 5:16 Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa.

     

    Y ¿qué puedo hacer para estar siendo llenado constantemente por el Espíritu y siendo influenciado, dirigido por el Espíritu? Dice Pablo:

     

    Efe 5:19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;

    Al tener en mi corazón y en mi boca la Palabra de Dios, cantos que hablen de la grandeza, del amor, del poder, de la fidelidad de Dios. Imagínate, ¿no crees que cambiaría tu vida y tu manera de verla si en lugar de traer toda esa inconformidad, queja, amargura, miedo inseguridad, etc., dándote vueltas en la cabeza, trajeras en tu mente y en tu corazón salmos llenos de la bondad y la fidelidad de Dios, himnos que expresen doctrina, verdades profundas del amor de Dios, cánticos espirituales, llenos de sinceridad, de expresiones frescas de tu amor por el Señor.

     

    Imagínate que quejas se convirtieran en alabanzas, que chismes se convirtieran en bendiciones, que temores e inseguridades se convirtieran en declaraciones de confianza, que tu boca en lugar de ser como dice la Palabra, lengua de víbora fuera una fuente de bendición y de edificación. Y no estoy hablando de alguien en especial, yo me declaro culpable, si no cuido mi boca muchas veces me hayo diciendo sandeces.

     

    Si cambiara mi corazón y mi mente, ¿cuánto cambiaría mi conducta? ¿Cuánta luz traería a mi vida y a la de los que me rodean? Porque de lo que estuviera lleno mi corazón hablaría mi boca, y de lo que estuviera dominando mi pensamiento actuaría yo en la vida, me conduciría en la vida, y dice Pablo:

     

    Efe 5:20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

    Ese deseo de venganza, de nomás estarme comiendo a mis hermanos, se convertiría en un deseo profundo por conocer a mi Dios, y al conocerle me enamoraría más y más de él, y al amarle y adorarle, eso me convertiría en una persona menos egoísta, menos egocéntrica, menos quejona, sino más bien agradecida.

     

    Agradecidos con aquel que todo nos lo ha dado, con el único que merece toda honra y alabanza, llenos de esperanza, llenos de luz, llenos de gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, dominio propio, de este amor incondicional, manifestado en servicio sacrificial, desinteresado, en unidad en la iglesia, en relaciones sanas en buenas obras que alumbran la oscuridad de un cuarto, o una ciudad santa que alumbra en un monte santo a un mundo en tinieblas. Es decir, alumbrando eficazmente como la iglesia amada de Cristo

     

    Y dice Pablo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, ¿por qué? Porque es en Cristo en quien tenemos acceso al Padre, es en Cristo en quien tenemos todas estas bendiciones espirituales, la adopción, la herencia, y demás, es en Cristo que todo esto sea posible y no un cuento de hadas, porque Cristo vino hace 2000 años y murió por nuestros pecados y resucitó y está sentado a la derecha del Padre con todo poder, y nos ha ofrecido eficazmente vida eterna, perdón de pecados y gracias a su Espíritu Santo el cual nos envió al ir al cielo, todo esto que estoy hablando es absolutamente posible, obviamente, a todo aquel que cree.

     

    Mi hermano, mi hermana comencemos a cuidar cada paso que demos, dejemos de vivir al ahí se va, tsaaa, al cabo Dios me perdona, ahí mañana me arrepiento, nada que ver. Así como un trapecista que va a cruzar en la cuerda floja entre dos edificios y un solo error puede hacerlo caer al precipicio y morir, no se cuántos pasos tomará, digamos 200 pasos, que cada paso lo des con ese cuidado, así necesitamos cuidar nuestro andar, no es cosa ligera, andar en luz o andar en tinieblas, la diferencia puede ser condenación o salvación, prosperidad o destrucción, miseria o plenitud.

     

    Y te dejo con un último texto, el cual Moisés habló a Israel cuando estaban por cruzar a la tierra prometida, hermanos, Cristo es nuestra tierra prometida, ahí está, pero ya hemos visto, necesitamos cuidar el lugar de privilegio que tenemos en él, necesitamos atender a la Palabra de Dios al igual que Israel, para que el día de hoy podamos vivir la vida en abundancia que Cristo nos promete, y no nos la dejemos robar por Satanás y sus tinieblas, esta promesa bien puede quedarnos a nosotros, veámosla y oremos:

     

    Deu 30:10-20 Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. 12 No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? 13 Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? 14 Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. 15 Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 17 Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, 18 yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. 19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; 20 amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.

     

  • Nov 29, 2015Efesios 5: 1-7 “Imitar a Dios como hijos amados, o imitar al mundo como enemigos de Dios ¿qué estás haciendo?
    Nov 29, 2015
    Efesios 5: 1-7 “Imitar a Dios como hijos amados, o imitar al mundo como enemigos de Dios ¿qué estás haciendo?
    Series: Efesios

    IMITAR A DIOS COMO HIJOS AMADOS, O IMITAR AL MUNDO COMO ENEMIGOS DE DIOS, ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?

    Efesios 5:1 – 7

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso capital de Asia Menor, que llegó a ser una de las ciudades más importantes de su tiempo, era una potencia mundial de, riqueza, comercio, cultura, una ciudad llena de idolatría, religiosidad, paganismo, ocultismo, materialismo. En ese tiempo Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes.

     

    Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC, no para corregir algún problema que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, para que en medio de todo este materialismo, filosofías mundanas e idolatría, no se desenfocaran de su verdadera riqueza e identidad.

     

    Nosotros al igual que ellos, vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, con filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, con todo un sistema escolar, que adoctrina a la gente desde que son niños a ignorar a Dios, medios masivos de comunicación, diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios. Y de la misma manera que a los Efesios, esta carta nos enseña la verdadera identidad, el origen, el futuro, el destino, la herencia, la esperanza, que un verdadero creyente tiene.

     

    Nos enseña como los creyentes conformamos la asamblea de Dios, su iglesia, el cuerpo de Cristo, que somos ciudadanos de su reino celestial, por lo tanto somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, tenemos un sistema de valores y leyes diferentes, no nos guiamos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios. Básicamente Efesios nos enseña a ser diferentes.

     

    En esta carta estamos aprendiendo tres cosas: como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, crecimiento, práctica y victoria. Como lo hemos visto esta carta tiene un bosquejo sencillo:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3). Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde conocimos nuestra identidad, nuestra riqueza, nuestra posición de privilegio, de dónde fuimos rescatados. Luego nuestra respuesta:

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9). Como debe vivir, conducirse, un ciudadano del reino de los cielos. Este debería ser el carácter, la conducta, el propósito, las prioridades, la meta, de aquel que ha entendido su riqueza espiritual, lo cual estamos viendo. Y por último veremos:

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Cómo un cristiano puede mantenerse firme y salir victorioso ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición.

     

    Ahora, seguimos en esta segunda parte, nuestro caminar con Cristo. Habiendo entendido que hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, que hemos sido rescatados de nuestras tinieblas y que se nos ha dado una nueva vida, nueva identidad, ahora necesitamos aprender a aplicar todas estas bendiciones eternas, y bajarlas de los lugares celestiales a nuestro presente temporal y hacer que cuenten.

     

    Hemos visto la analogía del matrimonio, así como en un matrimonio, comienza con promesas, testigos, un glorioso pacto entre la pareja y Dios, después hay que vivir ese pacto a diario y hasta que la muerte los separe. En amor y por amor procurar hacer valer ese pacto y cumplir esas promesas, en confianza, sacrificio, lealtad, fidelidad, perdón, misericordia, lo cual implica esta relación real e íntima. Lo cual requiere de un esfuerzo, de una decisión diaria de amor que implica negarse a sí mismo, sacrificarse por el bien del otro, en fin, lo que abarca una verdadera relación de toda una vida.

     

    De la misma manera es nuestro cristianismo, cuando hicimos a Jesucristo el Señor de nuestras vidas, pasamos a formar de su iglesia, la cual es su cuerpo, la cual es su esposa, e hicimos espiritualmente un pacto de amor, decidimos abandonar este mundo, negarnos a nosotros mismos y entendimos que ya no nos pertenecemos, sino que le pertenecemos al que nos compró, nos rescató, nos adoptó, y como su iglesia, nos hizo su esposa.

     

    Y al nacer de nuevo fue maravilloso dar nuestro primer respiro a esta vida espiritual, habiendo estado muertos en nuestros delitos y pecados por primera vez pudimos captar cosas maravillosas que jamás pensamos, ni imaginamos que viviríamos, nuevos colores, nuevo sentir, hay gozo, hay paz, esperanza, un amor por Dios y por nuestros hermanos, cosas que nunca antes habíamos sentido, nos sentimos libres, por primera vez podemos decidir perdonar, servir, y muchas cosas más.

     

    Pero justo como el matrimonio, ese es solo el principio, y cada día de nuestras vidas debe ser la oportunidad de responder a tanta gracia y amor, cada día tenemos la oportunidad de hacer valer nuestro pacto con Cristo, de confirmar nuestro amor, nuestra lealtad, nuestra obediencia, nuestra fidelidad, al abandonar y rechazar los ídolos que este mundo constantemente nos presenta, y decidir serle infiel, decirle te amo no solo con palabras, sino con sacrificio y servicio. Cada día es una oportunidad de tener una intimidad profunda de adoración en oración y en su Palabra, de crecer en nuestra relación, de mostrar este amor por él en nuestro diario vivir.

     

    Por eso Pablo nos dice: se les ha hecho el llamado más maravilloso que pueda existir por la persona más importante que puede existir, el creador del cielo y la tierra, se ha pagado por ustedes no piedras preciosas, sino la sangre preciosa del Hijo de Dios. Se les ha hecho la inigualable distinción de hacerlos hijos de Dios, no solo en papel, sino que Dios mismo les ha dado su naturaleza divina, por lo tanto les ruego, ¡sean consistentes, que su conducta pese, o equivalga a lo que es su llamado!

     

    Y observa que no comienza con una lista de buenas obras, no, esas Dios ya las preparó de antemano para que anduviéramos en ellas, nuestra consistencia comienza con un carácter, con una manera de ser, una nueva personalidad, ser diferentes, ser como Cristo, no se trata meramente de hacer obra social o ritos, eso es religión, se trata de vivir lo que somos, de manifestar nuestra nueva identidad.

     

    Y Pablo nos enseña que lo primero que necesitamos es procurar humildad, mansedumbre, paciencia, soportándonos unos a otros, amándonos, guardando, protegiendo, construyendo unidad, para que con este maravilloso misterio revelado llamado la iglesia, el cuerpo de Cristo, seamos efectivos en conocer a Cristo y darlo a conocer a un mundo en tinieblas, por eso es que el cristianismo no se trata de ser llaneros solitarios que ya no se portan tan mal, ciudadanos modelo con familias modelo y muy productivos, pero separados y solitarios.

     

    No, si bien somos transformados para bien, ese no es el objetivo principal, el objetivo principal es dar a conocer a un mundo en tinieblas la gloria de Dios, su amor, y este conjunto de creyentes llamado la iglesia, lo lleva a cabo, no con edificios, o estructuras, o programas, los cuales son necesarios, pero no determinantes, sino al relacionarnos en armonía, unidad, en servicio y amor mutuo. Así lo pensó él, este fue su plan, de esto se trata la iglesia, el Señor oró:

     

    Jua 17:20-23 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

     

    Y para esto necesitamos estar vestidos de Cristo, de todo el fruto del Espíritu, y a mí me toca escogerlo, procurar andar en el Espíritu, para que vestido de humildad, mansedumbre, paciencia, pueda manifestar este amor, al servirnos mutuamente con los dones, las funciones, y poder de Dios con los que a todos sin excepción se nos ha equipado.

     

    Los cuales además de ayudarnos a amarnos y servirnos mutuamente, nos ayudan a conocer nuestra fe, la verdad de Dios, la Escritura, y a la misma vez nos llevan a conocer a Cristo, el cual es nuestro modelo, nuestra meta, el ser transformados a su imagen, individualmente y como iglesia, y llegar así a la madurez, dejando de ser niños egocéntricos y presa fácil del engaño de falsos maestros, ¿cómo? Al crecer en la Palabra y al ponerla por obra amando a Dios y amándonos unos a otros.

     

    Esto es lo primero que Pablo nos ruega: Efe 4:1 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

     

    Pero, para llevar a cabo esto, hay algo que debemos estar haciendo continuamente, lo cual no es gradual, ni opcional, sino que es un mandato, Pablo nos ordena, el Señor nos ordena: Efe 4:17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente.

     

    Nos ordena quitarnos el ropaje de la vieja naturaleza, el viejo hombre, nuestra antigua conducta, desecharla, y ponernos el vestido de la nueva naturaleza, el nuevo hombre, creado por Dios, el cual nos imparte justicia, verdad, y santidad.

     

    Y nos enseña en la práctica cómo hacerlo, renovando nuestro entendimiento a través de la Palabra, al tener una verdadera relación con Cristo en una responsable y constante vida devocional, lo cual sanará mi percepción de la vida, dañada por mi pecado. Al constantemente cuidar mi corazón, no dejando que se endurezca, lo cual sucede cuando la verdad me es presentada y obstinadamente la rechazo, lo cual solo me llevará a la apostasía, no puedo estar en medio.

     

    Desechando cuatro actitudes básicas que me hacen comportarme como incrédulo, cambiándolas por otras cuatro, las cuales me hacen comportarme como un genuino hijo de Dios: Necesito desechar el vestido de mentira y ponerme el de verdad, desechar el vestido de amargura y ponerme el del perdón, desechar el vestido del robo y ponerme el de la honestidad e integridad, y desechar el vestido de maledicencia y ponerme uno de bendición y edificación.

     

    Y si creías que aquí había terminado, no, aquí no termina, ahora Pablo nos da la siguiente orden, la cual encierra, creo yo, todo lo anterior, si quisieras resumir el resto de la carta a los Efesios, la podrías resumir en esta frase: sean imitadores de Dios como hijos amados, mis hermanos, hoy aprenderemos que o estamos imitando a nuestro Padre celestial, o seguimos imitando los modos de nuestra vieja naturaleza, de este mundo y Satanás.

     

    Hoy aprenderemos lo importante que es estar imitando a Dios y cómo esto trae consecuencias eternas, para bien, o para mal si no lo hago, por eso yo titulé este mensaje: IMITAR A DIOS COMO HIJOS AMADOS, O IMITAR AL MUNDO COMO ENEMIGOS DE DIOS, ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO? Hoy veremos los primeros siete versículos de este maravilloso capítulo, demos lectura.

     

    1. Imitar a Dios y a Cristo al andar en amor debe ser nuestro objetivo más importante.

    Efe 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.

    Me encanta cómo la Palabra de Dios nos da razones de sobra para obedecerla, no es una fe ciega o religión intransigente que desde la ignorancia nos obliga a creer, motivados o por el miedo o por el orgullo religioso, no, Pablo comienza esta sección con un término de conclusión “sed pues”, y este “pues”, equivale a “por tanto”, “ya qué”, “de manera qué”; en otras palabras, necesitamos pensar en todo lo anterior y entonces llegar a esta conclusión.

     

    Por todo lo anterior, la respuesta lógica, la conclusión lógica, el resultado en mi corazón, debería ser el decidir ser un imitador de Dios, este debería convertirse en el objetivo principal de alguien que ha entendido su identidad. Y Dice Pablo: por tanto, sean; no está diciendo: “busquen alguna manera”, “auto supérense”, “conviértanse en monjes tibetanos, o abran monasterios donde les sea ayude a santificarse a sí mismos”; no, dice: “sean”; lleven a cabo, practiquen lo que son, así de sencillo.

     

    ¿Qué harías para enseñar a un pez a nadar? ¿Lo mandarías a cursos de superación personal, psicología, escuelas superiores de natación, o ciencias marítimas? No, simplemente lo sueltas en el agua y hace lo que un pez sabe hacer, nadar. Y esto es lo que cada hijo de Dios, de una manera natural debería ser, un imitador de su Padre celestial.

     

    Imitador es la palabra griega mimetés, de donde viene nuestra palabra mimo o mímica. De hecho, así es como aprendemos y hemos aprendido lo que sabemos, algunas veces solo viendo, otras estudiando aquello que queremos dominar y viendo aquellos que dominan el área.

     

    Ahora, ¿imitarías a alguien que ni conoces? ¿Cómo imitar a alguien que no veo ni conozco? ¿Imitarías a alguien que sientes que siempre te está aguando la fiesta? ¿Siempre con sus peticiones imposibles de cumplir, nomás no me deja ser, disfrutar de lo que realmente me gusta, no me deja en paz? ¿Desearías imitar a alguien a quien no admiras? Ciertamente imitamos a aquellos que admiramos, a aquellos a quienes amamos. ¿Imitarías a alguien en quien no confías? No, imitamos a aquellos que según nuestra perspectiva han sido los que han salido adelante.

     

    Por eso Pablo nos da la clave, la motivación del porqué y cómo imitar a Dios, él dice: imítenlo como hijos, pero, no solo como hijos, sino como hijos amados. Porque alguien podría decir que desafortunadamente no tuvo un buen padre, y ¿saben qué? Aún así, imitamos a nuestros padres, y a la misma vez nuestros hijos imitan lo que ven en nosotros, sea bueno o malo, ¿se acuerdan del dicho, tus hechos no me dejan oír tus palabras?

     

    Mis hermanos tenemos una gran responsabilidad porque nuestros hijos más que escuchar nuestras palabras primeramente imitan nuestra manera de vivir, y podrás hablarles a tus hijos todo lo que quieras de la Biblia y traerlos a la iglesia, pero si lo único que ven de ti es inconstancia, falta de compromiso, te ven enamorado de tus ídolos y no de Dios, eso es lo que están aprendiendo, tu doble vida, no esperes un resultado diferente, no te sorprenda, porque ellos van a imitar lo que ven de ti, tarde o temprano repetirán esos patrones destructivos y enfermizos, así como tú imitaste los de tus padres.

     

    Pero, con nuestro maravilloso Dios no tenemos ese problema, porque él es amor, él es un Padre perfecto, y ¿sabes qué? Qué fácil es imitar a alguien que conoces, en quien confías, que amas, que admiras, con el que estás agradecido, a quien sabes que le debes la vida.

     

    Y quiero comenzar por ahí, si no te has arrepentido, si no has reconocido tu maldad, y has clamado por perdón, y has visto y recibido en Cristo el perdón de tus pecados. Quien vivió una vida perfecta, la vida perfecta que nosotros jamás pudimos vivir, agradando a su Padre al cumplir a la perfección su ley bendita y justa. Quien murió por nosotros en la cruz del calvario en nuestro lugar cargando nuestros pecados y recibiendo el castigo que por nuestras transgresiones nosotros merecíamos.

     

    Quien resucitó al tercer día venciendo al imperio de la muerte, de las tinieblas, abriéndonos paso al trono del Dios eterno, comprando para nosotros vida eterna, adopción, herencia, santificación y mucho más.

     

    En quien al creer, al poner nuestra confianza en él y no en nosotros, podemos tener todo esto y mucho más: la vida perfecta de Cristo para que Dios nos mire perfectos como a Cristo, la muerte de Cristo en nuestro lugar para que nosotros no tengamos que sufrir el castigo de nuestros pecados, la vida eterna que Cristo conquistó al resucitar, dándonos la promesa de que nosotros también resucitaremos.

     

    Esta es la única manera en la que puedes llamar al Dios Todopoderoso Padre, a través de la fe, a través de confiar en Cristo, el Evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, por gracia somos salvos por medio de la fe en Jesucristo, él mismo dijo en Juan 14:

     

    Jua 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

     

    Si no es así, lo que hemos aprendido a lo largo de esta carta, es que somos hijos de ira, y estamos bajo el juicio de Dios, somos sus enemigos, y estamos muy lejos de ser sus hijos. Pero por eso la Palabra nos urge a creer, a arrepentirnos, Dios manda a todo hombre en todo lugar a que se arrepienta, que cambie su manera de pensar, que justifique a Dios para que pueda reconciliarse con él, pero Dice la Palabra:

     

    2 Co 5:18-19a Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados.

     

    Si has hecho a Cristo el Señor de tu vida, entonces has entendido el amor de Dios, has entendido las palabras de Juan, quien dijo:

     

    Jua 3:16-17 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

     

    En Romanos 8 Pablo escribió:

    Rom 8:32-37 Si Dios no se guardó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará también todo lo demás? 33 ¿Quién se atreve a acusarnos a nosotros, a quienes Dios ha elegido para sí? Nadie, porque Dios mismo nos puso en la relación correcta con él. 34 Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros. 35 ¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? 36 (Como dicen las Escrituras: «Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero»). 37 Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. (NTV)

     

    Esta es la clave, ¿estás consciente del amor de Dios? Entonces podrás y desearás imitarlo. ¿Lo conoces en esa relación devocional y real donde le entregas tu corazón y tu vida y te tomas el tiempo para preguntarle, para escucharle, para conocerle, para adorarle? Entonces podrás imitarlo con gozo, con esperanza, porque si no estás imitando a Dios, entonces sigues imitando las formas de este mundo, sigues detrás de tu vieja naturaleza. Por eso el mismo Juan en su primera carta escribió:

     

    1 Jn 3:1-3 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. 3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

     

    Un hijo que se sabe amado no solo imita a su Padre, sino que lo hace con todo el deseo de hacer sentir a su Padre orgulloso, y no lo olvides, Pablo dice: sean, si eres un hijo de Dios, y permaneces en el Señor, en su Palabra, y andas en su Espíritu, no te costará trabajo expresar tu identidad. Jesucristo dijo:

     

    Mat 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

     

    ¿Cómo? Al no pelear contra el que es malo, al poner la otra mejilla, al amar a nuestros enemigos, en pocas palabras, al dar siempre bien por mal, porque eso es lo que nuestro padre celestial siempre está haciendo cada segundo, dando bendición y paciencia, haciendo salir su sol y caer su lluvia sobre buenos y malos, justos e injustos. Por eso necesitas urgentemente conocer estos atributos de tu Padre celestial, misericordia, benignidad, bondad. Pedro también escribió:

     

    1 Pe 1:14-16 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;

     

    Tenemos este mandato, ser perfectos, o también podríamos decir, completos o maduros, aprendiendo a bendecir y dar bien cuando todos los demás nos dan mal. Y segundo, ser santos, es decir, ser diferentes, si hay algo a lo que esta carta nos quiere llevar es a que te des cuenta que, si has sido salvado por Jesucristo, ahora eres un hijo de Dios, y eres diferente en tu naturaleza, y por lo tanto estás llamado a ser diferente, un pueblo peculiar, especial, celoso de buenas obras, dice Tito:

     

    Tit 2:11-14 En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación 12 y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, 13 mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. 14 Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien. (NVI)

     

    Mis hermanos estamos llamados a diferenciarnos del mundo, no es posible que en tu trabajo, en tu familia, entre tus amigos, no haya una diferencia, ¿quién es alguien diferente según estos textos? Alguien que habla verdad, que rechaza y abandona la amargura, que es honesto, e íntegro, que no roba, que es generoso, que con su boca que bendice, y no maldice ni chismea, alguien benigno, misericordioso, que perdona, así como Cristo le perdonó, esta persona alguien diferente, que se parece a su Padre Celestial, alguien que lo está imitando. Y una vez más Pablo hace otra conclusión que encierra todo lo anterior, dice:

     

    Efe 5:2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

    Los creyentes genuinos, la iglesia de Cristo, no solo andamos en unidad, en pureza y santidad, andamos en amor, de hecho podemos resumir el cristianismo en este mandato, andar, conducirnos en amor. Cristo nos manda que nuestra conducta, nuestra vida diaria sea caracterizada por el amor. Jesucristo nos dejó este mandato:

     

    Jua 13:34-35 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

     

    Pero, ¿qué clase de amor? No el amor del mundo, el cual es condicional, el cual, si las condiciones para amarte no se cumplen, si no obtengo algo a cambio, entonces no tengo ninguna obligación de amarte, no te voy a amar. Mis hermanos, el amor de Dios es mucho más que romanticismo o emoción, los cuales también son condicionales, si no están siendo alimentados no por este amor de Dios, sino por deseos carnales y egoístas: hazme feliz y te amo, hazme infeliz y te odio.

     

    No así el amor de Dios, el cual es incondicional, en Cristo vemos el patrón del amor, ¿cómo nos amó él? Se entregó voluntariamente por amor nosotros, y por amor a su Padre, no solo nosotros fuimos la motivación de su amor, sino el agradar a su Padre, entregándose a sí mismo como una ofrenda, un regalo, un sacrificio, lo cual implica muerte, dice en Isaías 53:12:

     

    Isa 53:12 Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores. Cargó con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores.

     

    Es decir, así como un sacrificio ardía en el fuego poco a poco, y subía como olor grato a Dios, de que su justicia estaba siendo satisfecha y su ira apagada, así Jesucristo derramó gota a gota su vida entera, y la motivación fue el amor a nosotros, el amor a su Padre.

     

    Este es el amor de Dios, entregarse uno mismo, no por una emoción agradable o un buen sentimiento, sino en una decisión de la voluntad del corazón por el bien de la otra persona, el amor de Dios, el amor agape, está completamente enfocado no en mí, sino en la otra persona, y depende por entero en el que decide amar, y no en los méritos, el atractivo, o la respuesta positiva del que está siendo amado.

     

    Por eso también es imposible que se termine, porque no deja de amar cuando ya me haces sentir feliz o agradable, no, ya había decidido amar y sacrificarse, y eso mis hermanos nos da seguridad plena del amor de Dios por nosotros, porque si fuera porque lo mereciéramos, ¿cuándo estaríamos seguros de que merecemos el amor de Dios? Nunca, pero su amor es firme porque descansa en él mismo.

     

    Cristo no se sacrificó por nosotros porque lo mereciéramos, sino por su infinita gracia y amor soberano, por su bondad, porque él ama ser generoso, bueno, su gloria brilla infinitamente en esa cruz, la cual es una locura para el sabio según este mundo, el cual no puede entender la misericordia y la paciencia y las tiene por debilidad, y un tropiezo para el religioso, el cual no puede aceptar su incapacidad para salvarse a sí mismo, porque se cree suficientemente bueno para salvarse a sí mismo. Mientras que la gloria de Dios resplandece en este amor, en el cual Jesucristo dijo:

     

    Jua 15:13-14 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

     

    Y andar en este amor es el mandamiento más importante para nosotros, no debemos engañarnos hermanos, este mandato no lo podemos intercambiar por ningún otro, Pablo lo dijo: podrás saberte la biblia de memoria, tener el ministerio mundial más famoso que exista, hablar idiomas angelicales, hacer milagros, profetizar, echar fuera demonios, es más, aún dejar quemar tu cuerpo literalmente, o figurativamente quemarlo en el ministerio, al servir, servir, y servir hasta quedar exhausto, pero, si no tienes este tipo de amor sacrificial, de entrega por tus hermanos, haciéndote el servidor de todos, así como Cristo, no eres nada, no estás agradando al Señor en absoluto, no estás imitando a tu Padre celestial.

     

    Andar en este amor, procurar este amor en todas tus relaciones interpersonales, matrimonio, familia, trabajo, amistades, es ser diferente, es imitar a tu Padre Celestial. Ahora Pablo nos muestra una vez más cuál es la conducta del mundo, lo que no debemos imitar, y dice:

     

    1. Lo que debemos dejar de imitar.

    Efe 5:3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;

    Este pero es determinante, es decir, no puedes, no debes, no es correcto, no es conveniente, no queda para un creyente genuino siquiera mencionar el pretender mezclar esto con lo anterior. Y Pablo comienza mencionando una serie de actividades mundanas que literalmente personifican la perversión del verdadero amor, porque todo lo que Dios ha establecido, Satanás siempre lo corrompe, lo adultera. Y una vez más comienza enfocándose en estos pecados sexuales.

     

    Chequemos el contraste, mientras el amor ágape está enfocado en el sacrificio por el bien del otro, ya que está fundamentado en la generosidad, en darse sin pedir nada a cambio, en amar sin haber motivos para amar, así como el amor de Cristo, el amor del mundo está enfocado en exactamente lo contrario, el egocentrismo, importo yo, y que se me de lo que yo necesito, en el egoísmo, quiero, y quiero más y no estoy dispuesto a dar, y mientras menos yo dé, menos invierta, mejor, quiero el mayor beneficio y el menor sacrificio.

     

    Amo e invierto si el objeto de lo que amo es algo atractivo, de lo cual puedo sacar provecho, si es agradable, satisfactorio, si produce en mí sentimientos que deseo, o recibo algo por mi esfuerzo, si no, olvídalo.

     

    Y tristemente este es el tipo de amor romántico que el mundo alega que necesita, por el cual vive y defiende, lo puedes ver en canciones, en novelas, en películas, series de televisión, este deseo emocional y lujurioso, el cual se trata como si fuera amor genuino, como si fuera la experiencia humana suprema, cuando no es sino una fantasía egoísta y destructiva.

     

    En el nombre de este supuesto amor se defiende cualquier tipo de conducta pecaminosa, “yo tengo derecho a ser feliz a cualquier costo, y si eso implica un aborto, matar a un bebé no nacido, al más indefenso, que así sea, si eso implica el homosexualismo, aún el abuso infantil, el adulterio, aún si esto implica la destrucción de mi mismo, de mi hogar, de mi familia, en el nombre del amor, que se vaya todo a la coladera, etc. Eso no es amor, esas son pasiones desordenadas que llevan a una brutalidad horrorosa, y hasta el homicidio.

     

    Este falso amor conduce al divorcio, a la fornicación, y toda inmundicia, es egoísta, destructivo, condicional, egocéntrico, no tiene compromiso, solo se enfoca en la satisfacción momentánea, no se interesa en dar, solo en obtener, no puede permanecer porque existe para utilizar y explotar en lugar de servir y ayudar, y si ya no me satisfaces, si ya no me sirves, busco a quien sí lo haga. Por lo mismo lo último que busca es agradar a Dios.

     

    Fornicación es la palabra porneia en griego, de donde viene pornografía, esta palabra por sí sola abarca todo tipo de pecado sexual, desde el adulterio, o infidelidad, relaciones sexuales fuera del matrimonio, también lo que clasificamos como fornicación en un sentido más particular, relaciones sexuales antes del matrimonio, lo cual incluye tener sexo con tu novio o novia, vivir en unión libre, teniendo los privilegios del matrimonio sin el compromiso, hasta llegar al homosexualismo, incesto, abuso infantil, violaciones, cualquier tipo de pecado inimaginable.

     

    El antónimo de porneia, fornicación, es encrateia o dominio propio, de manera que fornicación también habla de esta actitud sin dominio propio, alguien dominado, esclavizado por sus pasiones y deseos, lo cual lleva a la inmundicia, o Akatharsia, ya hemos hablado de ella, lo contrario a la catarsis, o limpiar algo. Jesús se refirió a la inmundicia al referirse a un cadáver putrefacto, también a espíritus de inmundicia, lo cual nos habla de que en medio de todas estos pecados hay siempre una actividad demoniaca manipulando pensamientos, circunstancias y la naturaleza pecaminosa.

     

    Akatharsia puede ser cualquier cosa sucia e impura, pero en la Biblia, casi siempre está asociada con estos pecados sexuales y se refiere más que a la acción, a pensamientos, pasiones, ideas, fantasías inmorales, toda forma de corrupción sexual. Por ejemplo alguien que es adicto a la pornografía, está infestado de este tipo de pensamientos, adulterio, fornicaciones y todo tipo de impurezas.

     

    Y Pablo menciona avaricia, pleonexia, la cual se traduce mejor como codicia, igual, se puede aplicar a cualquier tipo de codicia insaciable, la cual desea y desea sin tener jamás saciedad o freno, y quiere obtener lo que quiere a cualquier costo, puede cometer fraude, extorsión, y hasta homicidio para obtenerlo, la Escritura enseña que los ojos del hombre no pueden ser saciados. El ser humano en su codicia, si no fuera por la intervención de Dios, terminaría consumido.

     

    Pero aquí es utilizado en este mismo sentido de pecado sexual lo cual es parte de lo mismo, ya que cualquier forma de inmoralidad sexual es una expresión de mi voluntad egoísta, es mi perverso corazón, mis pasiones y deseos exigiendo ser gratificados a cualquier costo, y tanto la fornicación como la inmundicia son formas de avaricia.

     

    No me conformo con la mujer o el hombre que Dios me dio, quiero más, no es suficiente con lo que Dios me provee en mi matrimonio, quiero más, mi cuerpo pide más, mi perverso corazón y mis pensamientos quieren más y yo se los voy a dar porque no estoy satisfecho, no importa si mi moral, es destruida, puedo poner en peligro mi trabajo, mi salud, mi matrimonio, mis hijos, y sobretodo mi destino eterno.

     

    Y mis hermanos, Dios solo ha dejado un lugar donde se puede expresar este maravilloso don de la sexualidad con seguridad, y con plenitud: el matrimonio, Dios creó el sexo para nuestro gozo, pero Satanás lo pervirtió, el sexo en sí mismo no es malo, es bueno, muy bueno y es una maravillosa bendición, lo que es malo es toda esta fornicación, inmundicia y avaricia.

     

    Un ejemplo de cómo Satanás ha pervertido esto lo podemos ver en la manera en la que se ven las relaciones sexuales antes del matrimonio, Dios dijo:

     

    Gén 2:24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. 25 Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.

     

    Separación de mis padres, compromiso y después intimidad, el ser humano lo pervierte y lo hace totalmente al revés, primero tengamos intimidad para ver si somos compatibles, si es así, nos comprometemos y nunca cortamos el cordón umbilical de nuestra familia extendida. ¿Por qué crees que no funciona ni jamás funcionará esto? Porque está fuera de diseño, porque está en contra de lo que Dios creó para nuestro gozo y beneficio.

     

    Dios creó la sexualidad para enriquecer el matrimonio, para expresar de una manera inigualable, en verdadera intimidad, amor, confianza, muchas cosas que hacen que el matrimonio permanezca. Dios diseñó nuestros cuerpos para responder a la sexualidad de esta manera, en el sexo fisiológicamente cosas suceden en tu cuerpo, químicos son liberados, de manera que quedas ligado a tu cónyuge no solo físicamente, sino emocionalmente, y más allá espiritualmente.

     

    Dios diseñó las relaciones sexuales para crear una necesidad, y dependencia total física, química, emocional, entre un cónyuge y otro. En el acto sexual una parte de uno se queda con el otro, científicamente está comprobado, algo de ti se queda para siempre en la otra persona y viceversa, así lo creó Dios. Piensa qué destructivo es esto si estás teniendo sexo con uno y con otro, con gente desconocida, sin ningún compromiso, Imagínate cuánto de ti has dejado en otros y cuánto de otros tienes en ti.

     

    Mis hermanos, el sexo dentro del marco bíblico del matrimonio es una increíble, y maravillosa bendición, es un regalo de Dios, funciona como un pegamento que fortalece la unidad matrimonial, pero el sexo fuera del marco bíblico del matrimonio, no solamente es una falta muy grave contra Dios, lo cual debería ser suficiente para no practicarlo, pero, es destructivo, dañino, te incapacita para encontrar el verdadero amor, te debilita.

     

    Eres como una cisterna rota que a la hora de llegar al matrimonio no tienes nada para dar porque ya lo repartiste, aún cuando sea la persona con la que supuestamente te vas a casar. Si estás teniendo relaciones sexuales con tu novio o novia, no estás ayudando a que tu matrimonio sea feliz.

     

    Te estás incapacitado para saber si verdaderamente la persona era la correcta, lejos de crear intimidad, se están incapacitando para verdaderamente tenerla, tu corazón de tanto pegar y despegar queda incapacitado para entender la verdadera intimidad, la cual surge de la confianza, la lealtad, el compromiso, de una verdadera amistad que se cimienta en este amor verdadero que se basa en el sacrificio, en el morir a ti mismo por el bien de tu prójimo, en este caso de tu pareja. Mira algunos textos:

     

    Heb 13:4 Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.

     

    Pro 5:15-20 Bebe el agua de tu propio pozo, comparte tu amor sólo con tu esposa. 16 ¿Para qué derramar por las calles el agua de tus manantiales teniendo sexo con cualquiera? 17 Deben reservarla sólo para los dos; jamás la compartan con desconocidos. 18 Que tu esposa sea una fuente de bendición para ti. Alégrate con la esposa de tu juventud. 19 Es una cierva amorosa, una gacela llena de gracia. Que sus pechos te satisfagan siempre. Que siempre seas cautivado por su amor. 20 Hijo mío, ¿por qué dejarte cautivar por una mujer inmoral o acariciar los pechos de una mujer promiscua? (NTV)

     

    Pro 6:27-29; 32-33 ¿Acaso puede un hombre echarse fuego sobre las piernas sin quemarse la ropa? 28 ¿Podrá caminar sobre carbones encendidos sin ampollarse los pies? 29 Así le sucederá al hombre que duerme con la esposa de otro hombre. El que la abrace no quedará sin castigo… 32 Pero el hombre que comete adulterio es un necio total, porque se destruye a sí mismo. 33 Será herido y deshonrado. Su vergüenza no se borrará jamás.

     

    Por eso Satanás y este mundo lo promueven, pero, tú no caigas en la trampa, el verdadero amor espera, el verdadero amor se compromete, el verdadero amor confía en Dios, en la verdad, en su provisión. Mujer, no te dejes llevar por una falsa seguridad, aquel que te incita a tener sexo sin compromiso, sin el pacto matrimonial, no te ama, se ama a sí mismo y quiere auto gratificarse solamente, el sexo antes del matrimonio jamás te va a llevar al verdadero amor, tus emociones se van a confundir, tus sentimientos te van a engañar, y quedarás incapacitada para conocer el verdadero amor.

     

    Por eso dice Pablo, esto ni siquiera debería mencionarse entre ustedes, no queda para nada que digas que amas a Cristo y después de conocer la verdad, sigas obstinadamente en una relación de fornicación, durmiendo con tu chavo o chava, o viviendo en unión libre. Y no digo antes, antes no solo tú, todos estábamos ignorantes y vivíamos en tinieblas, pero, ahora, si Cristo verdaderamente te ha alumbrado no puedes estar cómodo, y por amor a aquel que estás imitando valientemente tienes que levantarte y hacer algo al respecto.

     

    Dice Pablo eso ni siquiera deberían mencionarlo, no les conviene, no corresponde, no es apropiado para un verdadero hijo de Dios, las tinieblas y la luz no conviven, o hay tinieblas o hay luz, o es blanco o es negro, o es verdad o es mentira, pero en cuanto al pecado sexual, en Cristo no hay grises. Dios no bendice la unión libre, no bendice el sexo, ni las relaciones no apropiadas entre novios. Y si esto es así, no esperes entender la Palabra, no esperes la bendición de Dios, y date cuenta de dónde vienen tus depresiones y tu falta de contentamiento, si no haces nada al respecto, nada va a cambiar jamás, cuidado.

     

    Hombre, aprende a valorar a una mujer, aprende a respetarla, a amarla, aprende a ser un verdadero hombre que se sacrifica por su mujer, que ama a su Dios, que le conoce, que le imita y por lo tanto sabe amar, respetar, valorar y sacrificarse por una mujer, sabe darle el valor que tiene para Dios, sabe que si no ha firmado, no es suya, le pertenece a Dios y Dios la tiene para dársela a un hombre en el santo estado del matrimonio. No estés queriendo magullar lo que no es tuyo, hasta que no firmes, hasta que no prometas delante de Dios y hagas un pacto, esa mujer no es tuya y te estás metiendo con la mujer ajena, con la mujer de otro hombre.

     

    Eso es lo que yo le dije al novio de mi hija, y se lo diré a cualquiera que se quiera acercar a ellas: ellas son de Cristo, y mientras no se casen son mías, las estoy preparando para que sean mujeres de Dios, influencia buena, una bendición para el hombre que Dios tenga para ellas, pero mientras no firmes, mientras no muestres quién eres, lo que quieras de mis hijas, primero me lo tienes que pedir a mí, no es tuya, es mía, es de Cristo, y la estoy guardando para un hombre digno que la ame y la respete, no lo olvides.

     

    Por eso jóvenes, aprendan de Dios a relacionarse, a hacer una verdadera amistad que se sostiene en este amor de Cristo, dejen a un lado su egoísmo, la mentira de Satanás y de este mundo y comiencen creyéndole a Dios.

     

    Siempre se puede seguir la verdad, siempre se puede obedecer, y la verdad, su justicia, es tu mejor protección, es el único lugar donde Dios verdaderamente va a bendecir, no pienses ilusamente que Dios va a bendecir tu relación fornicaria o adúltera, eso no va a suceder, tu única opción es arrepentirte, y recibir su perdón, porque él está deseoso por perdonarte, por limpiarte, y ya con eso comenzaría una bendición impresionante para tu vida, levántate y ponte las pilas, créele a Dios, él te ama y no está en sus pensamientos avergonzarte o juzgarte, sino limpiarte, lavarte, para poder bendecirte.

     

    Si eres de Cristo, no te conviene, no es apropiado para ti el entregarte al pecado sexual, sea cual sea su presentación. Somos un pueblo diferente, Dios nos llama a ser diferentes, porque lo somos, debemos dejar de imitar y de entregarnos a esa conducta y comenzar a imitar a nuestro maravilloso Señor y basar todo lo que hacemos en este amor sacrificial, claro, si en verdad te dices ser miembro de la familia de Dios.

     

    Sigamos, Pablo una vez más se mueve a nuestra manera de hablar, ¿por qué? Porque de lo que habla nuestra boca está lleno nuestro corazón. El Señor dirigiéndose a los fariseos religiosos e incrédulos les dijo:

     

    Mat 12:33-37 »A un árbol se le identifica por su fruto. Si el árbol es bueno, su fruto será bueno. Si el árbol es malo, su fruto será malo. 34 ¡Camada de víboras! ¿Cómo podrían hombres malvados como ustedes hablar de lo que es bueno y correcto? Pues lo que está en el corazón determina lo que uno dice. 35 Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón. 36 Y les digo lo siguiente: el día del juicio, tendrán que dar cuenta de toda palabra inútil que hayan dicho. 37 Las palabras que digas te absolverán o te condenarán». (NTV)

     

    Mat 15:18-20a Pero las palabras que ustedes dicen provienen del corazón; eso es lo que los contamina. 19 Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia. 20a Esas cosas son las que los contaminan…

     

    La manera en la que hablamos, y no me refiero a una manera refinada de hablar, me refiero, a el veneno con el que hablamos, porque podemos refinadamente tirar veneno, la manera en la que hablo, habla directamente de lo que está en mi corazón, valga la redundancia, Por eso dice Pablo:

     

    Efe 5:4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.

    Palabras deshonestas se refiere a lenguaje sucio, palabras indecentes, obscenidades. Necedades, literalmente habla de hablar con puras sandeces, como un borracho o drogadicto hablaría, cuando tu boca es como una alcantarilla, expresando nada y a la misma vez pura cochinada. Truhanerías, nos habla de hablar con doble sentido, el tipo de gente que siempre lo está torciendo todo al doble sentido, a una connotación sexual, al clásico albur defeño. Lo que se ve en programas de televisión o películas de comedia, atestados de este tipo de lenguaje y actitud.

     

    Mi hermano, cuida lo que ves, lo que escuchas, todo eso sutilmente solo está preparando tu mente y tu corazón para que caigas con más facilidad en pecados sexuales, todo eso está diseñado para debilitarte y es la puerta al camino de la degradación. Mejor apágale, mejor deja de ver eso, no vale la pena.

     

    Abandona esas conversaciones, aléjate, es más si esos amigos no te están edificando y tú por supuesto mucho menos los estás alumbrando, no tienes nada qué hacer con ellos, aléjate, te van a arrastrar, y ellos no se van a levantar a tu favor el día que tengas que sufrir las consecuencias.

     

    Cuida tu boca, aprende a interpretar tus propios síntomas, responsablemente escúchate a ti mismo, analiza tus conversaciones con otras personas, pon atención al tipo de programas y de películas que ves, y toma cartas en el asunto, recuérdate a ti mismo, esto no me conviene, no me escucho como un hijo de Dios, y ven delante de Él, arrepiéntete, recibe su perdón, deja que su Santo Espíritu te limpie.

     

    Y mira nada más con qué puedes contrarrestar estas cosas: con un corazón agradecido. ¿Por qué con algo tan sencillo como vivir agradecido? Porque mientras que una persona entregada a su pecado es egocéntrica, porque tiene un muy alto concepto de sí misma, y jamás va a agradecer nada, al contrario, piensa que lo merece todo y que los demás, incluyendo Dios, deberían agradecerle a él o ella por el simple hecho de existir, o de haberles dirigido la Palabra, porque piensa que merece cualquier cosa buena que recibe.

     

    Por el contrario, alguien agradecido es alguien que entiende que no merece nada, sabe que todo lo que tiene es por pura gracia de Dios, es alguien centrado en el Señor, en su gracia, en su misericordia, y no en sí mismo. Una persona agradecida es alguien llena de amor, del amor de Dios. Mis hermanos un cristiano genuino no vive amargado, o descontento con Dios, siempre buscando en el mundo lo que no haya en Dios, porque lo que busca es saciar los deseos de sus ojos, de su carne y la vanagloria de la vida y eso jamás lo va a hacer Dios.

     

    Por el contrario, ver a una persona que a pesar de cualquier circunstancia está llena de esperanza y gozo, sin importar si hay enfermedad, situaciones difíciles económicas, aún persecución, que es gente agradecida con Dios, que le expresa su confianza, su amor, ésta es una persona llena de amor, llena de palabras que edifican. ¿Qué tan agradecido eres? ¿Sigues siendo de los que piensan que Dios les debe algo? Dios no nos debe nada, ya nos lo dio todo al entregar a su hijo por nosotros.

     

    Si en verdad entendieras el sacrificio de Cristo te darías cuenta que aún cuando Dios no te bendijera de ninguna otra manera, si jamás te volviera a bendecir, el puro hecho de tu salvación, de su perdón, sería suficiente para la eternidad. Necesitamos pedirle a Dios que nos ayude a conocerlo de esta manera hermanos. Por eso en Tesalonicenses dice:

     

    1 Ts 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

     

    Tener un corazón agradecido a pesar de cualquier circunstancia, es un buen síntoma mi hermano, es una buena protección. ¿Qué sale de tu boca obscenidades, sandeces, doble sentido, o acciones de gracias, de alabanza, de bendición? Y dice el tercer punto:

     

    • Tu decisión de a quien decidas imitar tiene consecuencias eternas.

    Efe 5:5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

    Mira nada más, lo que Pablo afirma, les dice: Efesios “ustedes ya saben esto”. Es decir, la enseñanza de Pablo a los Efesios durante los tres años que él estuvo con ellos incluía estas cosas, su necesidad de decidir apartarse para Dios y vivir para él. Y mira lo que está detrás de estas cosas: “la idolatría”. Pablo lo mencionó así en Colosenses 5:

     

    Col 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

     

    No creas que idolatría es solamente darle culto a imágenes, definitivamente esa es una idolatría visible y descarada, pero la idolatría no comienza con las imágenes de yeso o las fotografías, la idolatría comienza en el corazón, y muchos de nuestros ídolos son virtuales, como un software de computadora ya están bajados a nuestro corazón.

     

    Y sacrificamos la justicia, la verdad, nuestro espíritu, la pureza de nuestra intimidad conyugal en el altar del pecado sexual, en el altar de la televisión Ipod o Ipad, en el altar de una relación fornicaria o adúltera, nos entregamos al ídolo de nuestros deseos pecaminosos y les permitimos que ellos sean más importantes que Dios y su justica, de manera que los idolatramos, los adoramos porque se convierten en lo más importante para nosotros, y somos capaces de entregar nuestras vidas por eso.

     

    No puedes pretender tener un altar para Dios cuando tu corazón está atestado de altares paganos, al dios sexo, al dios dinero, al dios autosuficiencia, a todos los ídolos que este mundo vende, con los cuales pretende seducirme, eso es engañarte a ti mismo, checa los altares paganos en tu corazón y derríbalos, el mayor de todos ellos es tu egoísmo, por eso Cristo dijo que si no te niegas a ti mismo, tomas tu cruz y le sigues, no puedes ser su discípulo.

     

    Y lo mismo es con cualquier cosa que quite a Jesucristo o a Dios del lugar de mayor importancia y confianza. Todo aquello que utilizas para sentirte seguro, feliz, saciado, satisfecho y que no es Dios, es un ídolo que sirve a tus deseos egoístas. Y Pablo alarga esta lista en otras cartas, pongamos solo la de 1 Corintios por ejemplo:

     

    1 Co 6:9-11 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

     

    Y el reino de Dios se refiere a nuestra salvación, a esta comunidad de redimidos, al lugar de la gloria de Dios, al gobierno de Cristo y de Dios. Si el patrón básico de tu vida no manifiesta por la nueva naturaleza y el poder de Dios su carácter por ningún lado, no puedes afirmar que Dios es tu Padre, y que el reino de Cristo y de Dios va a ser tu herencia, sencillamente no lo estás imitando.

     

    Mi hermano, y si esto te suena muy duro, ¿sabes qué? Tu pleito no es conmigo, es con Dios, y yo no voy a embellecer este versículo, dice lo que dice, porque es algo lógico, Pablo va directo a la yugular del pecado, porque el pecado es nuestro mayor problema. Y aún cuando el pecado definitivamente afecta a todo a tu alrededor, ¿te digo algo? La infelicidad que el pecado trae a tu vida, ese vacío, tu insaciabilidad, tu miedo, tu ansiedad, tu culpa por el daño que le hiciste a aquellos contra los que pecaste cuando lo pones en esta perspectiva, es el menor de tus problemas.

     

    Tu mayor problema es que estás en un conflicto con Dios, y ¿sabes? Ese conflicto tiene solución en Cristo, pero si no lo solucionas estás en graves problemas, tu eternidad está en juego, y no quieres morir como un enemigo de Dios, él lo dijo, muchos me dirán aquel día: Pero, Señor no profetizamos en tu nombre, echamos fuera demonios, hicimos milagros, íbamos a Calvary, y yo les responderé, apartaos de mí hacedores de maldad, jamás los conocí, ni ustedes me conocieron a mí, porque jamás les interesó imitarme. Obviamente estoy parafraseando.

     

    Por eso hermanos, los cristianos, necesitamos, nos urge aprender lo que es el temor de Dios, el cual no solo es el principio de la sabiduría, pero también es nuestra fortaleza, nuestra protección, si tú desvergonzadamente pecas significa que no le conoces, porque si le conocieras, le temerías, pídele al Señor temor limpio de él, nos es necesario, y dice Pablo, como si supiera, ¿verdad?

     

    Efe 5:6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

    En otras palabras, deja de auto engañarte, deja de permitirle a gente que no está caminando con Dios, que es desobediente que no tiene ni parte ni suerte con los hijos de Dios, decirte mentiras, solo hay uno que puede decir la verdad y que tiene la verdad y que es la verdad: Jesucristo. Este mundo está lleno de ateísmo, de mentira, de falsedad, todo lo que ves y oyes de este mundo está diseñado por Satanás, quien siempre estará poniendo en duda la verdad, la integridad, las intenciones de Dios.

     

    Igualito que en el Jardín del Edén con Eva: “¿Con que dijo Dios?” No es cierto, Dios es mentiroso, te quiere robar, te quiere privar de ser tú mismo, de ser verdaderamente feliz, es el culpable de todo, blasfémalo con tu incredulidad, no es digno de confianza.

     

    Claro, ve todos estos talk shows y están plagados de estas palabras vacías, vanas, que a la misma vez son venenosas y tienen toda la capacidad de engañarte. El mundo vive en una mentira, y es claro que es una mentira porque su realidad es que está en caos, vive desgastándose por ir detrás de ilusiones que nunca alcanza auto destruyéndose, consumiéndose.

     

    Ya lo vimos en Romanos ayer, es gente que deliberadamente está cambiando la verdad por la mentira, que ha decidido darle culto a las criaturas antes que al Dios que es bendito por los siglos, que no aprobó tener en cuenta a Dios, que se envaneció en sus necios razonamientos y su necio corazón quedó en tinieblas. Por esto la ira de Dios está sobre ellos, por su desobediencia a la verdad, por su malvada incredulidad malvada, La desobediencia es desobediencia a la verdad, es decidir ignorar, rechazar la verdad de Dios.

     

    No te engañes, Dios castigará la desobediencia, no las buenas intenciones, aunque pienses y digas: él sabe que quiero, pero esto es superior a mis fuerzas. Te estás engañando, si eres cristiano ningún pecado es superior a tus fuerzas, entonces el engaño está en que tal vez no eres cristiano, y si es así mejor cree hoy en verdad y conviértete en uno, la invitación está abierta.

     

    Si tu vida manifiesta en una manera regular, como un patrón de vida todas estas cosas, no importa si sirves en la iglesia, si terminaste discipulados, si te bautizaste, no eres un hijo de Dios, eres un hijo de desobediencia, un hijo de ira, y la ira de Dios está sobre ti, mejor arrepiéntete hoy, hoy los brazos misericordiosos de nuestro amado salvador están abiertos. Y cierra Pablo

     

    Efe 5:7 No seáis, pues, partícipes con ellos.

    No te asocies, no seas compañero del mundo y los suyos, ellos aman a los suyos, y aborrecen a Dios, ¿cómo puedes amar más a quien aborrece y blasfema a tu Dios? Me pregunto, deberías preguntarte ¿Será verdaderamente tu Dios? Dice Pablo, no se asocien con la maldad, mejor conviértanse en socios de Cristo, de la justicia, de lo bueno, si es que Cristo está en ustedes. ¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia, la luz con las tinieblas, el Dios vivo con los ídolos, un creyente con un incrédulo que aborrece a Dios? ¿Dónde andas? ¿Dónde anda tu pensamiento, tu corazón? Agárralo, fájate, y ponlo voluntariamente en el lugar correcto.

     

    Cuenta la historia que Alejandro Magno descubrió a un cobarde en su ejército que también se llamaba Alejandro, y Alejandro le dijo: O renuncia a su cobardía, o renuncia a su nombre. De la misma manera nosotros, no podemos decir que llevamos el nombre de hijos de Dios, si el poder de Dios no es evidente en nuestras vidas, en transformación, en justicia, en verdad, en santidad, en pureza, o abandonamos nuestro pecado y nuestra vieja naturaleza, o dejamos de decir que somos cristianos o hijos de Dios, no se pueden los dos.

     

    Porque nuestro Dios, nos ha dado todo lo necesario, su misma naturaleza, su Espíritu Santo, el poder que resucitó a Jesucristo de los muertos para que seamos, deseemos ser como él, convertirnos en sus imitadores, sus más fieles servidores y seguidores. La Palabra de Dios no nos está pidiendo un imposible, más bien es totalmente imposible, tener la obra poderosa del Espíritu Santo actuando en nosotros, e ir de mal en peor.

     

    Por supuesto esto si te dices creyente, si verdaderamente has nacido de nuevo, si no es así, Dios no le va a pedir a un muerto que actúe como vivo, un muerto está inerte, pero si se te ha dado vida, si se me ha dado vida, entonces actúa como una persona viva, y comienza por anhelar con todo tu corazón imitar a tu Padre amado, que te amó de tal manera que entregó a su Hijo Unigénito en esa cruz por ti. Recuerda lo que dijo Pedro:

     

    1 Pe 1:2-11 Que Dios les dé cada vez más gracia y paz a medida que crecen en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor. 3 Mediante su divino poder, Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para llevar una vida de rectitud. Todo esto lo recibimos al llegar a conocer a aquel que nos llamó por medio de su maravillosa gloria y excelencia. 4 Y, debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos. 5 En vista de todo esto, esfuércense al máximo por responder a las promesas de Dios complementando su fe con una abundante provisión de excelencia moral; la excelencia moral, con conocimiento; 6 el conocimiento, con control propio; el control propio, con perseverancia; la perseverancia, con sumisión a Dios; 7 la sumisión a Dios, con afecto fraternal, y el afecto fraternal, con amor por todos. 8 Cuanto más crezcan de esta manera, más productivos y útiles serán en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 9 Pero los que no llegan a desarrollarse de esta forma son cortos de vista o ciegos y olvidan que fueron limpiados de sus pecados pasados. 10 Así que, amados hermanos, esfuércense por comprobar si realmente forman parte de los que Dios ha llamado y elegido. Hagan estas cosas y nunca caerán. 11 Entonces Dios les dará un gran recibimiento en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

     

    Y te dejo con una última invitación, la invitación a ser diferente, eso es lo que somos, un pueblo diferente y estamos llamados a ser y vivir diferente, no lo olvides, la salida no está en pretender auto mejorarte, sino en permanecer en Cristo, en andar en su Espíritu, en hacer cortes en tu vida, tal vez amistades, tal vez programas de televisión, decidir meterte en la Palabra con toda seriedad y responsabilidad, reconocer tu debilidad, pero reconocer también la fortaleza de Dios en ti.

     

    Hacer esta decisión, este pacto de amor con aquel que te salvó, y poner tu corazón, tu mente, tus fuerzas para responder al amor de Dios. Recuerda, nosotros le amamos a él porque él nos amó primero.

     

    Conócelo para amarlo, ámalo para obedecerlo, obedécelo para permanecer en Él, permanece en Él para que Él produzca en ti esta obediencia, este fruto agradable a Dios por medio de Jesús y su Santo Espíritu y así encuentres el sentido verdadero de la vida y puedas vivir siendo diferente, decide hoy terminar con tu carne, divórciate de ella, y con todo tu corazón haz este pacto de amor delante de él, y comienza a vivir cada día de tu vida como una oportunidad para honrar este pacto.

     

    Recuerda, si tú no acabas de una vez por todas con tu carne, y te decides a vivir para imitar a Dios, ella va a venir y va a acabar contigo. Y ahora sí termino con esta invitación de parte de nuestro amado Dios:

     

    2 Co 6:14 No se asocien íntimamente con los que son incrédulos. ¿Cómo puede la justicia asociarse con la maldad? ¿Cómo puede la luz vivir con las tinieblas? 15 ¿Qué armonía puede haber entre Cristo y el diablo? ¿Cómo puede un creyente asociarse con un incrédulo? 16 ¿Y qué clase de unión puede haber entre el templo de Dios y los ídolos? Pues nosotros somos el templo del Dios viviente. Como dijo Dios: «Viviré en ellos y caminaré entre ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 17 Por lo tanto, salgan de entre los incrédulos y apártense de ellos, dice el SEÑOR. No toquen sus cosas inmundas, y yo los recibiré a ustedes. 18 Y yo seré su Padre, y ustedes serán mis hijos e hijas, dice el SEÑOR Todopoderoso».

     

    Porque en Cristo, en nuestro maravilloso Padre celestial tenemos mucho más, infinitamente más de lo que el mundo nos pueda prometer y que jamás nos dará, vamos, la invitación está abierta, pongámonos de pie.

  • Nov 22, 2015Efesios 4: 17 – 32 “Quitándome y desechando el viejo vestido y poniéndome el nuevo vestido”
    Nov 22, 2015
    Efesios 4: 17 – 32 “Quitándome y desechando el viejo vestido y poniéndome el nuevo vestido”
    Series: Efesios

    QUITÁNDOME Y DESECHANDO EL VIEJO VESTIDO Y PONIÉNDOME EL NUEVO VESTIDO.

    Efesios 4:17 – 32

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso la ciudad.

     

    Pablo escribe esta carta a la iglesia que estaba en Éfeso, la capital de Asia Menor, y fue una de las ciudades más importantes de su tiempo, que llegó a ser una potencia mundial de poder, riqueza, comercio, e influencia. Famosa por el templo a la falsa diosa Diana o Artemisa, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, al cual personas de todo el mundo venían a rendir culto y adoración, un lugar lleno de religiosidad, paganismo y ocultismo.

     

    Este mismo templo servía como un banco muy importante de Asia menor donde la gente depositaba su dinero para que esta diosa lo cuidara, de manera que además de la religiosidad y la idolatría, también el materialismo reinaba.

     

    La iglesia de Éfeso.

    Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC. En ese tiempo Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes, imagínate su tamaño y su movimiento. En Hechos 19 leemos que durante su tercer viaje misionero, Pablo comenzó esta iglesia con 12 hombres, invirtiendo casi 3 años, en la escuela de uno llamado Tirano.

     

    Propósito de la Carta.

    Pablo no escribió esta carta para corregir algún problema en particular que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, para que en medio de todo este materialismo, filosofías mundanas y oscuridad, no se desenfocaran de su verdadera riqueza, su verdadera identidad, lo cual con el tiempo sucedió, ya que ellos olvidaron su primer amor.

     

    ¿Para qué nos sirve esta carta a nosotros?

    De la misma manera es importante para nosotros, ya que al igual que ellos vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, medios de comunicación diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios.

     

    Esta carta nos recuerda nuestra identidad, nuestro origen, nuestro futuro, nuestro destino, nuestra herencia, nuestra esperanza, que como iglesia conformamos el reino de Dios, somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, quienes tratamos con un sistema de valores diferente, leyes diferentes, que no vivimos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios.

     

    Tres cosas nos enseña como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, nos enseña crecimiento, práctica y victoria. Ya estudiamos 3 capítulos de fundamento doctrinal, ahora estamos en los tres últimos donde Pablo nos pide que respondamos a tanta gracia, que apliquemos estas verdades. Esta carta tiene un bosquejo sencillo:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3) Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, donde conocimos nuestra identidad, lo que tenemos al estar en Cristo, nuestra posición de privilegio, de dónde fuimos rescatados. Luego nuestra respuesta:

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9) Pablo nos enseña como debe vivir un ciudadano del reino de los cielos, cómo debería conducirse aquel que ha entendido su riqueza espiritual, este debería ser su carácter, su conducta, su propósito, sus prioridades, su meta, así es como debería conducirse. Y por último veremos:

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Donde aprenderemos cómo un cristiano puede mantenerse firme ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición, y salir victorioso.

     

    Y bueno, entendiendo que hemos sido bendecidos con toda bendición en los lugares celestiales en Cristo, que hemos sido rescatados de nuestras tinieblas y que se nos ha dado una nueva vida, ahora necesitamos aprender a aplicar todas estas bendiciones, a bajarlas de los lugares celestiales a nuestro presente temporal y hacer que cuenten.

     

    Es maravilloso estar a los pies de Cristo, y extasiarnos, emocionarnos, pero ahora hay que aterrizar. Lo podemos ver como una boda, definitivamente toma cierto esfuerzo prepararlo todo, ceremonia, vestidos, fiesta, invitaciones, y es algo emocionante, hay lágrimas, gozo, celebración, pero, en realidad esa es la parte sencilla, la parte difícil es lo que sigue, no es solo cómo comienza, sino cómo vivir toda una vida manteniéndose juntos, fieles el uno al otro, sirviéndose, amándose, etc.

     

    Lo cual requiere de un esfuerzo, de una decisión diaria de amor que implica negarse a sí mismo, sacrificarse por el bien del otro, de ir a dormirse perdonando y pasar todo el día perdonando, ya que hay problemas y así vamos aprendiendo como pareja.

     

    Entendemos algo, es necesario el pacto, comienza hermoso, pero, el matrimonio se vive a diario y se construye a diario con confianza, lealtad, intimidad al nivel más profundo, no solo físico, sino emocional, espiritual, donde practicamos comunicación, sacrificio, misericordia, perdón, en fin, lo que abarca una verdadera relación de toda una vida.

     

    De la misma manera es nuestro cristianismo, es maravilloso cuando damos nuestro primer respiro a esta vida espiritual al nacer de nuevo, por primera vez vemos cosas maravillosas que habiendo estado muertos en nuestros delitos y pecados jamás pensamos, ni imaginamos que viviríamos, nuevos colores, nuevo sentir, hay gozo, hay paz, esperanza, un amor por Dios y por nuestros hermanos que nunca antes habíamos sentido, nos sentimos libres, por primera vez podemos decidir perdonar, servir, y muchas cosas más.

     

    Todos esto sucede cuando le damos a Cristo nuestras vidas y lo hacemos nuestro Señor y Salvador, pero justo como el matrimonio, ese es solo el principio, cada día de nuestras vidas es la oportunidad de hacer valer nuestro pacto con Cristo, así como en el matrimonio cada día que pasa es una oportunidad de ratificar nuestro amor, nuestra decisión de amarnos en la abundancia, en la escases, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte nos separe.

     

    Así con Cristo, nos hemos convertido en parte de su iglesia, la cual es su cuerpo, la cual es su esposa, y hemos hecho un pacto de amor con nuestro salvador, y cada día de nuestras vidas es una oportunidad de ratificar este pacto, este amor, una oportunidad de serle fieles, leales, confiables, de decirle te amo no solo con palabras, sino con sacrificio, de tener una intimidad profunda de adoración en oración y en su Palabra, en nuestro diario vivir.

     

    Por eso Pablo nos dice: se les ha hecho el llamado más maravilloso que pueda existir por la persona más importante que puede existir, el creador del cielo y la tierra, se ha pagado por ustedes no piedras preciosas, sino la sangre preciosa del Hijo de Dios. Se les ha hecho la inigualable distinción de hacerlos hijos de Dios, no solo en papel, sino que Dios mismo les ha dado su naturaleza divina, por lo tanto en primer lugar les ruego, ¡sean consistentes, que su conducta pese, o equivalga a lo que es su llamado!

     

    Y me encanta que no comienza con una lista de buenas obras, ¡no! Nos muestra un carácter, una manera de ser, una nueva personalidad, ni más ni menos, nos muestra a Cristo. Es como si nos dijera: ¡pongan atención no se trata de sus obras externas, eso es religión, se trata de lo que son, su nueva identidad! Y nos dice: primero que todo les ruego que procuren un carácter, el carácter de Cristo, procuren humildad, mansedumbre, sopórtense unos a otros, ámense, guarden, protejan, procuren, construyan unidad entre ustedes.

     

    Y si te fijas todos estos ingredientes son necesarios para hacer posible la convivencia en un grupo de personas, lo cual es la iglesia, este maravilloso misterio que fue revelado, Cristo en nosotros, en su iglesia, a través de la cual Dios quiere darse a conocer, a un mundo en tinieblas, y en la cual se da a conocer a nosotros los creyentes. El cristianismo no son llaneros solitarios que ya no se portan tan mal, ciudadanos modelo con familias modelo y muy productivos.

     

    No, si bien somos transformados para bien, somos más felices, ese no es el objetivo principal, no, lo que hemos aprendido es que hemos sido injertados, en un cuerpo, el cuerpo de Cristo llamado la iglesia, la cual es este conjunto de creyentes que al relacionarse en armonía, unidad, en servicio y amor mutuo, están fiel y genuinamente dando a conocer a un mundo en tinieblas la gloria de Dios, el amor de Dios, así lo pensó él, de esto se trata.

     

    Y para esto necesitamos estar vestidos de Cristo, de todo el fruto del Espíritu, y a mí me toca escogerlo, procurarlo andando en el Espíritu. Realmente sería más fácil vivir una religión, una lista de ritos y requisitos que cumplir sin tener que cambiar, puedo seguir siendo el mismo, no estoy requerido a tener una relación con Dios.

     

    Sin embargo la Biblia nos habla en términos de un nuevo nacimiento, por eso la vida cristiana no se trata de haz, cumple, auto mejórate, sino de conoce el amor de Dios, enamórate de el, y responde a ese amor, conoce todo aquello con lo que Dios te ha equipado, y vive tu identidad, lo que eres, y manifiéstalo en la iglesia, en unidad y en amor, por eso Cristo oró así antes de ser crucificado:

     

    Jua 17:20-23 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

     

    Y la humildad, la mansedumbre, la paciencia, el amor es lo único que puede hacer posible esta unidad.

     

    Ahora, la semana pasada vimos la manera de manifestar este amor, sirviéndonos mutuamente, en unidad, pero, en diversidad. Aprendimos como a todos sin excepción se nos ha equipado para esta tarea con regalos, dones, poder sobrenatural, funcionando en nosotros de una manera muy natural. Cristo ha diseñado funciones específicas en su cuerpo para poder ejercer estos dones, donde podemos expresarnos su amor en un servicio enfocado en los demás, en el sentir de Cristo que dice:

     

    Flp 2:3-5 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. 5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

     

    Y nos muestra cómo estos dones en cada creyente sirven a tres propósitos: 1º Sirven para amarnos y servirnos mutuamente. 2º Conocer el conjunto de verdades que conforman nuestra fe, la verdad, la Escritura, para qué 2º Conozcamos a Cristo y así él se convierta en nuestro modelo a seguir, que nuestra meta sea el ser transformados a su imagen, individualmente y como iglesia.

     

    Y por último nos enseñó que si no estamos enfocados en esto, jamás maduraremos, ni tendremos convicciones plenas de fe, siempre seremos niños egocéntricos, egoístas, y lo peor del caso es que seremos presa fácil del engaño de falsas doctrinas y falsos maestros, de manera que la mejor protección es conocer la verdad, creerla, obedecerla, y muy importante, ponerla por obra, amándonos, sirviéndonos mutuamente.

     

    Pero, Pablo sabe, tú y yo sabemos lo difícil que puede llegar a ser esto, de pronto aún teniendo toda la intención de ser humildes y de procurar el fruto del Espíritu y la unidad, de servirnos mutuamente nos encontramos con dificultades, y muchas de las veces nos vemos tropezados y frustrados, al ver cómo esto no se da tan fácilmente, ¿por qué?

     

    Pablo nos va a enseñar algo que es imperativo que hagamos, y de hecho, nos va a dar una orden, aquí ya no es un ruego, es una orden, esto no es algo que deba suceder poco a poco, sino algo que debo cambiar de tajo, porque es mi principal obstructor. Pablo nos dará la orden de quitarnos, desechar y ponernos, y pone la imagen de un vestido, y lo llama el vestido del hombre nuevo, y el vestido del viejo hombre.

     

    Hoy aprenderemos que si en verdad queremos ver esta realidad de unidad y amor entre nosotros, si en verdad queremos ser libres, tenemos una responsabilidad individual: tratar con nuestra naturaleza pecaminosa, desecharla y ponernos la nueva. Pablo nos enseñará cuatro prendas por las que está conformado este vestido desagradable y apestoso, del cual nos tenemos que deshacer, y nos mostrará qué conforma nuestro nuevo vestido, por eso yo titulé este mensaje: QUITÁNDOME Y DESECHANDO EL VIEJO VESTIDO Y PONIÉNDOME EL NUEVO VESTIDO. Y dice Pablo:

     

    1. Nuestra mente es el área donde debemos trabajar, por lo tanto tenemos que cuidar nuestra manera de pensar y nuestro corazón.

    Efe 4:17a Esto, pues, digo y requiero en el Señor:

    Pablo está haciendo una declaración solemne, está dando un testimonio firme de parte de Dios, la madurez en Cristo definitivamente es un proceso, pero, en cuanto a esto sí, o eres, o no eres punto.

     

    Por ejemplo, yo no creo que ninguna mujer se casaría con un hombre que le dijera: “mira, sí te amo, pero aunque me case contigo voy a vivir como soltero, voy a seguirme divirtiendo, viviendo para mí mismo, teniendo más novias, y quizá con el paso del tiempo pues siento cabeza y de repente comienzo a vivir fiel, leal, amándote como un adulto responsable y maduro, ¿qué dirían mujeres? O ustedes hombres, ¿qué dirían si una mujer les dice eso?

     

    Definitivamente no funciona así entre nosotros, ¿Por qué pensarías que así funcionaría con Dios? No verdad, el Señor nos rescató de un reino de tinieblas, nos dio vida, ¿porqué tendrías que estar yendo a donde te destruyeron, a donde aborrecen a tu Señor, ¿por qué tendrías que ir a darte vueltas a un anfiteatro de cadáveres putrefactos, o a un cementerio de cadáveres frescos o huesos secos?

     

    Por eso dice Pablo: Les declaro, les protesto delante de Dios y por el Espíritu Santo: decidan, ya abandonar su antigua manera de vivir; su modus vivendi tiene que cambiar drásticamente. Desde cómo se divertían, hasta lo que utilizaban para sentirse seguros, sus convicciones de vida, la motivación para sus amistades o incluso pareja, todo tiene que cambiar y no parecerse para nada al no creyente que antes eran.

     

    Ya no son gentiles, o paganos, se supone que ya no están ajenos a la vida de Dios, ya tienen esperanza, ya abandonaron sus ídolos, conocen al Dios vivo. Y Pablo nos recuerda, esta es la conducta de alguien que no conoce a Dios, hagan un escáner de sí mismos y asegúrense de no estar viviendo así, y dice:

     

    Efe 4:17b que andan en la vanidad de su mente,

    Sin un nuevo nacimiento, la manera en la que razonamos, pensamos, y hacemos nuestras decisiones, nuestro entendimiento, está distorsionado por el pecado. A lo blanco llamamos negro, a lo negro blanco, a lo dulce amargo, y a lo amargo dulce.

     

    Un ejemplo clarísimo de esto es que con su entendimiento equivocado el mundo cree firmemente que todo el mal que nos rodea es culpa de Dios, mientras que es leal a Satanás, a su influencia, aborrece a Dios y ama su pecado. Rechaza a Dios que le ama y que le ofrece una salida, y recibe a Satanás quién está comprometido con destruirle y verle condenado por la eternidad.

     

    El entendimiento del mundo está torcido, su percepción de lo que le rodea está distorsionado, sus pensamientos son depravados moralmente. La Palabra vanidad significa algo vacío, fugaz, vapor, moralmente depravado, inútil. La gente que no conoce a Dios así piensa, pensamientos vacíos, enfocados en cosas fugaces, necios, extraviados. Romanos 1 retrata muy bien cómo sucede esto:

     

    Rom 1:18-21 Pero Dios muestra su ira desde el cielo contra todos los que son pecadores y perversos, que detienen la verdad con su perversión. 19 Ellos conocen la verdad acerca de Dios, porque él se la ha hecho evidente. 20 Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios. 21 Es cierto, ellos conocieron a Dios pero no quisieron adorarlo como Dios ni darle gracias. En cambio, comenzaron a inventar ideas necias sobre Dios. Como resultado, la mente les quedó en oscuridad y confusión.

     

     

    Rom 1:22 Afirmaban ser sabios pero se convirtieron en completos necios. 23 Y, en lugar de adorar al Dios inmortal y glorioso, rindieron culto a ídolos que ellos mismos se hicieron con forma de simples mortales, de aves, de animales de cuatro patas y de reptiles. 24 Entonces Dios los abandonó para que hicieran todas las cosas vergonzosas que deseaban en su corazón. Como resultado, usaron sus cuerpos para hacerse cosas viles y degradantes entre sí. 25 Cambiaron la verdad acerca de Dios por una mentira. Y así rindieron culto y sirvieron a las cosas que Dios creó pero no al Creador mismo, ¡quien es digno de eterna alabanza! Amén.

     

    Rom 1:26-28 Por esa razón, Dios los abandonó a sus pasiones vergonzosas. Aun las mujeres se rebelaron contra la forma natural de tener relaciones sexuales y, en cambio, dieron rienda suelta al sexo unas con otras. 27 Los hombres, por su parte, en lugar de tener relaciones sexuales normales, con la mujer, ardieron en pasiones unos con otros. Los hombres hicieron cosas vergonzosas con otros hombres y, como consecuencia de ese pecado, sufrieron dentro de sí el castigo que merecían. 28 Por pensar que era una tontería reconocer a Dios, él los abandonó a sus tontos razonamientos y dejó que hicieran cosas que jamás deberían hacerse.

     

    Rom 1:29-32 Se llenaron de toda clase de perversiones, pecados, avaricia, odio, envidia, homicidios, peleas, engaños, conductas maliciosas y chismes. 30 Son traidores, insolentes, arrogantes, fanfarrones y gente que odia a Dios. Inventan nuevas formas de pecar y desobedecen a sus padres. 31 No quieren entrar en razón, no cumplen lo que prometen, son crueles y no tienen compasión. 32 Saben bien que la justicia de Dios exige que los que hacen esas cosas merecen morir; pero ellos igual las hacen. Peor aún, incitan a otros a que también las hagan.

     

    En realidad, solo mira la condición de las familias, mira nada más la terrible destrucción que hay en nuestra sociedad, las familias sanas están en extinción, pregúntale a un no creyente, ¿cuál es su percepción de la vida, para qué está aquí? Sería como decían los antiguos Corintios: comamos y bebamos que mañana moriremos, en otras palabras, vive, diviértete, disfruta, porque la vida no tiene sentido, no tiene valor eterno alguno, solo tienes este tiempo y solo te llevarás “un puño de tierra, dale gusto al gusto”.

     

    Lo único que importa son tres cosas: saciar mis apetitos más bajos, tener lo más posible, y ser un dios entre los hombres para ser admirado y adorado. ¿Eternidad? Eso no existe, familia, hijos, eso es sacrificable, lo único que importa soy yo, después yo, y al último yo, a cualquier costo. etc. Y no acabaría nunca, por eso dice Pablo:

     

    Efe 4:18a teniendo el entendimiento entenebrecido,

    Con un entendimiento oscurecido, están ciegos, en tinieblas, muertos en delitos y pecados, ¿cómo le explicas o le transmites a un ciego lo que sientes al ver lo majestuoso de un atardecer? ¿Cómo le explicas a un sordo la sinfonía más majestuosa que pueda existir? El mundo está incapacitado para entender, ver, conocer o valorar a Dios. Dice Pablo:

     

    1 Co 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

     

    Así estábamos, incapaces de ver las buenas intenciones de Dios, aferrados, amando nuestro pecado, aferrados a nuestras convicciones equivocadas, haciéndonos daño y haciendo daño a los que nos rodeaban, aún cuando presumíamos de amarlos.

     

    Efe 4:18b ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; La NTV lo traduce así: Efe 4:18 Tienen la mente llena de oscuridad; vagan lejos de la vida que Dios ofrece, porque cerraron la mente y endurecieron el corazón hacia él.

    La vida en abundancia que Dios les ofrece no significa nada, porque no la pueden ver, el hecho de ser como Cristo, seguirle en obediencia, en justicia, en ser rectos, derechos, sin engaño, sin transa, amar, perdonar, sacrificarse por los demás, vivir para servir, por lo tanto disfrutar de gozo, paz, esperanza, amor, todo esto está muy lejano para ellos, les suena extraño, es algo de lo que no pueden participar.

     

    ¿Por qué? La causa de todas estas cosas, no es una incapacidad mental, no es un problema de coeficiente intelectual, es un problema espiritual llamado dureza de corazón.

     

    ¿De dónde viene la dureza de corazón? Bueno, ¿cuál es la esencia del pecado? Abandonar a Dios, ignorarlo, dejarlo con los brazos extendidos, como ya lo lo vimos, no es que no haya suficiente evidencia de su amor, de su poder y grandeza, ahí está su creación, la cual da testimonio de su majestuosa y eterna inteligencia, ingenio y creatividad, de su poder inigualable, energía incontable que sostiene cada átomo de tu cuerpo y cada pieza del universo que nos rodea. Y ¿con qué sale el hombre? Fueron millones y millones de años de evolución, fue pura casualidad, la nada dio a la luz todo, no existe tal Dios, la impresionante computadora de información que es el ADN, vino de la nada.

     

    Dios constantemente, a cada persona le está dando testimonio de su amor, se hizo hombre, vivió en justicia perfecta, vivió exactamente la vida que Dios demandaba de nosotros para que después por la fe toda esta justicia fuera depositada en nuestra cuenta y así Dios nos viera perfectos como a su hijo, fue y murió en la cruz del calvario en nuestro lugar para que Dios ya no tuviera que destruirnos a nosotros, resucitó al tercer día y se sentó a la derecha del Padre triunfando sobre la muerte y el pecado, ofreciéndonos esta vida en abundancia, partió la historia en dos dejando el testimonio más claro y poderoso de un Dios Todopoderoso lleno de amor, lleno de misericordia, con todo el deseo en su corazón de perdonarnos, de adoptarnos, de bendecirnos, porque de tal manera amó al mundo que se entregó para que no nos perdiéramos sino que tuviéramos vida eterna.

     

    ¿Y qué dice el mundo cuando le hablas de esto? “Estos cristianitos locos, ridículos, hipócritas, rateros, lo único que quieren es mi dinero. De esta manera desprecian, rechazan, niegan neciamente la verdad que es innegable, y endurecen su corazón, entonces cierran su mente a la lógica de la verdad, su entendimiento se atrofia, y el planteamiento de lo que llaman su vida se convierte en algo inútil, vacío, sin sentido, esta es la progresión. Pero no termina ahí, dice Pablo:

     

    Efe 4:19a los cuales, después que perdieron toda sensibilidad,

    Ya lo hemos visto con anterioridad, todos nacemos con una consciencia de lo bueno y lo malo, algunos sus padres les inculcaron cierta moralidad, pero la realidad es que absolutamente cada ser humano tiene este sistema protector llamado la consciencia.

     

    Pero, ¿qué sucede? Conforme crecemos, nos hacemos expertos en callarla, ¿cómo? Con algo llamado auto engaño, terminamos racionalizando el pecado, y aunque sabemos que está mal lo que estamos haciendo, nos convencemos de lo contrario diciendo: bueno, pues es que no tengo otra salida, es que estaba solo, es que mis padres, es que mi barrio, es que mi situación, es que soy de sangre caliente o fría, etc.

     

    Y me convierto en un experto en acallar esa voz, el problema es que mi conciencia es frágil, y primero se atrofia, y comienzo a llamar lo negro gris, y lo amargo, semi amargo o semi dulce, comienzo a verlo todo en tonos grises, todo me es confuso, y de estar atrofiada, queda descompuesta, encallecida, insensible, ya soy capaz de lo que sea, sin ningún recato, sin ninguna vergüenza, y sucede lo que dice Pablo:

     

    Efe 4:19b se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

    Ya Pablo nos habló en Romanos cómo el homosexualismo es donde desemboca toda esta lascivia, los peores de los pecados cometidos por la sociedad tienen que ver con el pecado sexual, toda esta codicia sin medida de quiero lo que quiero y nada me lo impedirá. Y Pablo dice cometen con avidez, esta palabra es interesante, porque habla de hacer algo sin la menor vergüenza, y por el contrario, promoverla, buscarla, planearla y después saborearla.

     

    Este sábado me va a tocar tal cosa, y después de años y años, ¿te acuerdas de ese sábado? Y lo sigues saboreando, y piensas hay que planear otro sábado como ese. Y como lo vimos, ahí no termina, el no tener conciencia ha llevado a la gente a decir: yo puedo matar a un bebé indefenso en el vientre de su madre, porque no es un ser humano, además yo tengo derecho de ser feliz, es mi cuerpo no, etc.

     

    Hoy en día en la industria del sexo, el cual trae ganancias millonarias, hay impensables maneras de pecar, hay empresas que se dedican a ayudar a hombres a serle infieles a sus esposas, empresas que promueven la pedofilia, etc. Hay premios a la mejor actriz o actor porno. Por igual con las drogas, el alcohol, todo tipo de desenfreno. El juego de hoy parece llamarse: haz lo que se te antoje y mientras más atrevido seas, más te admiro, eres mi héroe eso es avidez.

     

    Y checa cómo todo comienza con la dureza de corazón, con rechazar deliberadamente la verdad. Y mis hermanos, dice Pablo, no checa que digamos que Cristo está en nosotros y vivamos en un grado mayor o menor como si Cristo no existiera. Se supone que a nosotros Cristo y su verdad nos ha alumbrado, nuestros pensamientos ya no son vanos, ahora tienen los propósitos divinos, entendemos los caminos de Dios, los anhelamos, tenemos un corazón tierno, noble, dispuesto a recibir la verdad de Dios, ahora somos temerosos de Dios, piadosos, nos importa agradarlo, obedecerlo, vivir para su gloria y honra.

     

    Por eso Pablo dice: no cabe, no queda, te demando, te protesto delante de Dios, estas cosas no pueden coexistir, no puedes decirte cristiano y vivir como incrédulo, eres incrédulo, es ilógico. Por eso dice Pablo:

     

    1. Necesitamos tener una verdadera relación con Cristo en una responsable y constante vida devocional.

    Efe 4:20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,

    Me encanta el contraste, Pablo nos está diciendo: “ustedes, quienes han sido divinamente invitados por Dios a pertenecerle en Jesucristo, no han aprendido eso.

     

    Y la palabra aprender tiene la raíz de la palabra que se utiliza para discípulo una es mathano, y significa esto, aprender, saber, estudiar, averiguar, descubrir, recibir enseñanza, instrucción, llegar a comprender algo, la otra es mathetes, discípulo, uno que aprende de su maestro, ¿a dónde voy? Algunas traducciones dicen: no es lo que han aprendido acerca de Cristo.

     

    Pero, la realidad es que esta palabra no solo está hablando de aprender doctrina o información acerca de Cristo, sino de haber tenido contacto con el maestro, roce. Esta vez que estuvimos en Cuernavaca hablaron de que los pastores no solo se tienen que dedicar a enseñar, sino que tienen que tener contacto con las ovejas, y esto implica oler a oveja, lo cual implica una relación real y sincera.

     

    Así yo me relaciono con Cristo, tengo roce con él, de manera que me parezco a él, huelo a él, y esto no lo obtengo en un salón de clases, o de haber estudiado un libro de discipulado, o de saberme las respuestas y las frases correctas: “bendecido hermano”, “ya acepté a Cristo en mi corazón”, “es mi Salvador”.

     

    No, ¿tienes este tipo de relación con Cristo? ¿Cómo está tu vida devocional? ¿Tienes una? ¿Estás apartando para Cristo determinado tiempo del día, digamos media hora, una hora, hora y media? Yo creo que muchos de los que han hecho el medio día de oración saben de lo que hablamos, muchos de ellos jamás habían tomado un tiempo prolongado para estar con Cristo, y hasta pensaban, ¿qué voy a hacer cuatro horas? Pero la gran mayoría se dieron cuenta de que Cristo es real, y que Cristo anhela este tiempo con ellos.

     

    Y ¿te digo algo? Todas las veces he podido ver algo en las personas que lo hicieron, salen oliendo a Cristo, se les nota, se nota el impacto de haber pasado cuatro horas buscando a su salvador en oración.

     

    Y a esto se refiere Pablo, ¿es Cristo tu maestro? Pasas tiempo con él, la consecuencia es que te vas a parecer a él, vas a aprender sus modos, su manera de hablar, hasta sus gestos, te vas a impregnar de su olor, vas a comenzar a desear lo que él desea, pero, sobre todo, vas a comenzar a tener hambre y sed de su presencia, y se te va a notar, porque estás aprendiendo los modos de tu maestro.

     

    Te lo aseguro, nadie que tiene esta relación real con Cristo, le pasa por la mente regresar a su vieja vida. Y no es que no sea tentado, pero tiene la suficiente fortaleza para decir no, para sopesar lo que su carnalidad le ofrece y la relación que tiene con Cristo, y no es tan tonto como para abandonar a su amigo, a su salvador, a su Señor. ¿Qué decían los fariseos y maestros de la ley de Pedro y de Juan cuando predicaron el Evangelio delante de miles?

     

    Hch 4:13 Los gobernantes, al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados y reconocieron que habían estado con Jesús.

     

    ¿Te das cuenta? No solo había en ellos conocimiento, sino una actitud, un carácter, olían a Cristo, se parecían en los modos y en la manera de hablar, de moverse, de comunicarse, porque había habido roce, ellos habían estado viendo y oyendo a su maestro por tres años, día y noche, oyeron sus ronquidos, estudiaron sus reacciones. Y tú y yo tenemos a Cristo, su Espíritu Santo día y noche en nuestro interior, tampoco tenemos excusa. Y si es así, no es una vida de incrédulo la que aprendemos de Cristo, para nada. Por eso dice Pablo

     

    Efe 4:21a si en verdad le habéis oído,

    No es si oyeron hablar de él, es si oyeron a Cristo llamándoles por su nombre y respondieron en obediencia. Estoy seguro que Pablo tiene en mente el día que cayó de su caballo, él escuchó a Cristo decir su nombre, y reprocharle:

     

    Hch 9:1-6 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. 3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; 4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. 7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.

     

    Pablo oyó esta voz, y tal vez alguno la habrá oído en voz audible, pero, este es el momento en el que tenemos la vida y la muerte delante de nosotros, cuando entendemos que o seguimos a Cristo, o seguimos a Cristo, es decir, que ya no hay lugar para regresar. Cuando entendemos que todo el conjunto de cosas que llamamos nuestra vida, no eran sino una mentira.

     

    Cuando se nos dieron ojos para ver, y oídos para escuchar y por primera vez entendimos que aquello que creímos que era luz, eran tinieblas, aquello que amábamos y en lo que nos revolcábamos como cochino en lodo era suciedad, lodo asqueroso, el día en el que fuimos llamados de las tinieblas a la luz de Cristo, que así como Lázaro escuchamos: Chuy sal fuera, y habiendo sido un cadáver de 30 años de muerto, de pronto teníamos vida. Por eso el Señor dijo:

     

    Jua 6:44-45 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. 45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.

     

    Jua 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

     

    Aquel que entró en el nuevo pacto, no en el de una religión, de un hombre tratándose de auto mejorar y de ganarse el cielo o el perdón de Dios en sus fuerzas, sino uno que ya entendió que sin Cristo está perdido y que ha entrado en el pacto firmado por la sangre del mismo Cristo en la cruz, dice en Hebreos 8:

     

    Heb 8:8-12 Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; 9 No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. 10 Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel   Después de aquellos días, dice el Señor: pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo; 11 Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. 12 Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.

     

    Y dice Pablo:

     

    Efe 4:21a y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.

    Aquí utiliza la palabra didásko de donde viene nuestra palabra didáctico, el énfasis aquí si es haber sido instruido en la verdad de la Palabra de Dios. Si la Palabra de Dios mora en nosotros, entonces dice Pablo que hay algo que debimos haber hecho desde el día en que creímos, y que debemos seguir haciendo cada día de nuestras vidas:

     

    Efe 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

    Nuestra pasada manera de vivir debe ser historia, y no historia de la que te jactes, si bien es la oportunidad de contrastar el gran amor y paciencia de Dios para contigo, un creyente verdadero, ni se jacta de su vida pasada, y mucho menos habla de ella con nostalgia, “evocando aquellos tiempos donde sí que me divertía”, y llego al punto de decir: “a qué vengo a la iglesia, si me iba mejor antes de que me hiciera cristiano”; mi hermano, si esto es así, tal ves no te has hecho todavía cristiano.

     

    Porque a veces estamos como los israelitas, Dios dejando caer desde el cielo sus bendiciones eternas y nosotros hartos, aburridos, queriendo nuestro Egipto, y menospreciando lo que Dios nos está dando, ¿se acuerdan en números?

     

    Núm 11:4-6 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne! 5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; 6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.

     

    Estos Israelitas recordando con dolor y nostalgia la comida de Egipto que según ellos, engañados por su carne, comían de balde, cuando tenían toda la espalda rallada de latigazos, incluso su semblante todavía reflejando los estragos de su terrible esclavitud, pero ellos menospreciando el maná del cielo, literalmente comida de ángeles, preparada en el cielo y les hartaba, ¿puedes creerlo?

     

    No así un creyente que ha estado con Cristo, que conoce su Palabra. Mis hermanos, esta es nuestra mayor responsabilidad, porque muchos se confunden, pensando que el cristianismo se trata de auto mejorarme, de portarme bien, de ganarme así la bendición de Dios, Cristo ya lo hizo todo por mí, yo tengo una responsabilidad sí, despojarme del viejo hombre.

     

    Como ya lo dijimos, nada tengo que estar haciendo con mi vieja vida, jugando en mi mente y en mi corazón con esos hábitos que me esclavizaban, pensando que puedo llevar una vida doble, que puedo amar a Dios y al mismo tiempo adorar a mis ídolos, eso no es posible.

     

    Charles Spurgeon decía: si no te divorcias de tu pecado, si no te separas de él, jamás te podrás juntar con Dios, no podrás tener comunión con él. Y podrás tener las mejores intenciones, y tus palabras sonar a poemas de adoración a Dios, pero si tú en tu interior, desde tu corazón, no decides estarte despojando de ese viejo hombre, no serás libre, ni podrás presumir de que: tú no conoces mi corazón, yo si tengo una relación con dios. ¿De veras? Será con el dios de tus deseos, hecho a tu imagen, pero, no el Dios de la Biblia, no el Dios verdadero.

     

    Despojarse indica esto: dejar a un lado, desechar, lo cual implica aventar lejos, ignorar, jamás siquiera volver a considerarlo. No se trata de quitarlo y de tenerlo ahí por si las dudas, “porque pues ya todo un año me porté bien, una canita al aire no le hace mal a nadie”. ¿De veras? Te vas a morir, estás jugando con fuego, esa no es una vida consistente, no es la vida de un creyente genuino, Juan lo dijo así:

     

    1 Jn 1:5-6 Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él 6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;

     

    El viejo hombre, esta naturaleza pecaminosa está viciada, está corrupta, está extraviada, y no tiene remedio, es irredimible, no puedes mejorar tu carne, y todos batallamos con ella, no es un problema de nuevos creyentes o viejos creyentes, no es que digas: “si pues con años de creyente es más fácil”. No es más fácil, nuestra carnalidad siempre es igual de perversa, traicionera, engañosa, no tiene remedio, y tenemos que desecharla diariamente, continuamente, ignorarla, porque si no, en cuestión de milisegundos, nos engaña una vez más y nos lleva a la muerte, a la miseria.

     

    Y dice Pablo que son deseos engañosos, es decir, son sutiles, me hablan al oído y me convencen de que no pasa nada, de que puedo estar aquí y allá, con un pie en el mundo y otro en el reino de Dios, que puedo vivir como un incrédulo, mientras no abandone del todo a Jesucristo y venga a la iglesia. Qué error, porque cada vez que haces eso lo que estás haciendo es este proceso es cauterizar tu conciencia, pero no solo eso, sino es posible llegar a la blasfemia contra el Espíritu Santo y apostatar tu fe por endurecer tu corazón.

     

    ¿Por qué? Porque ya no estás callando solo tu consciencia, sino que estás directamente rechazando el testimonio del Espíritu Santo que constantemente quiere exhortarte a obedecer, y lo callas. Por eso, ¿qué tengo que hacer entonces para cuidarme de la dureza de corazón y no vivir como un incrédulo? Dice Pablo, así como hay un viejo hombre, también hay un nuevo hombre, una nueva naturaleza, un nuevo vestido disponible para ti y para mí, para todo creyente, ¿cómo me lo pongo? Dice Pablo:

     

    Efe 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, Efe 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

    Como ya lo vimos al principio, mi entendimiento estaba oscurecido, distorsionado, corrompido por mis pecados, cuando vine a Cristo y recibí un nuevo nacimiento, volví a nacer y todos mis sentidos espirituales fueron restaurados, pero ahora constantemente necesito estar llenando mi mente y mi corazón con la Palabra de Dios. Imagínate que cuando vienes a Cristo, tus pensamientos, tu entendimiento tiene todos los cables mal conectados, rotos.

     

     

    Llega el Espíritu Santo y lo ordena y lo pone en su lugar cuando la luz de la Palabra entra a tu entendimiento:

     

     

    Y cada vez que tú eres negligente con tus tiempos devocionales, con estar en la Palabra de Dios, pasar tiempos prolongados de oración con Cristo, agradeciendo, adorando, intercediendo, teniendo esta relación real y sincera con Cristo, y en lugar de esto dejas entrar a tu mente todo tipo de pensamiento mundano, y no refrenas tus pensamientos, estás dejando una vez más entrar a Satanás a desconectar todo y dejarlo hecho un desastre una vez más.

     

    Por eso Pablo nos dice: renueva constantemente tu entendimiento, no te puedes dar el lujo de no tener vida devocional, ¿qué nos dice en Colosenses y Romanos?

     

    Col 3:16 Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón. (NVI)

     

    Rom 12:2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (NVI)

     

    Esta es mi mayor responsabilidad como creyente, esto es permanecer en Cristo, esto es ponerme este vestido del nuevo hombre que Dios creó para mí, el cual tiene la imagen de Dios, cada vez que yo elijo desechar el vestido de mi vieja naturaleza y ponerme la nueva, me estoy pareciendo a Cristo, me estoy viendo como un hijo genuino de Dios.

     

    Imagínate un vestido que te pones y al ponértelo instantáneamente te hace ver guapísimo con six pack y toda la cosa, si eres mujer, hermosísima con el cuerpo perfecto, y no solo eso, la actitud correcta, los modos, la educación, etc.

     

    Este nuevo hombre es la imagen de Dios en nosotros, la imagen del creador, la imagen de nuestro perfecto salvador, y no solo eso, tiene toda la justicia de Cristo, es decir, las buenas obras que Dios mismo preparó para de antemano para que yo anduviera en ellas, no solo me parezco a Dios en carácter, sino que en conducta me es fácil obedecer a Dios, me es fácil hacer las decisiones correctas, me es fácil rechazar la tentación y no caer en ella. ¿Por qué? Porque el poder de Dios que levantó a Jesucristo de los muertos no solo me transforma, sino que me capacita para ser como Cristo.

     

    Y dice en la santidad, en consagración con Dios, es decir, un corazón para Dios, no un hombre de doble ánimo que es inconstante en todos sus caminos, como lo describe Santiago 1, sino que con este vestido puedo ver cerrado el círculo de Filipenses 2:

     

    Flp 2:12-13 Queridos amigos, siempre siguieron mis instrucciones cuando estaba con ustedes. Y, ahora que estoy lejos, es aún más importante que lo hagan. Esfuércense por demostrar los resultados de su salvación obedeciendo a Dios con profunda reverencia y temor. 13 Pues Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada. (NTV)

     

    Mientras yo permanezco en el Señor con una vida devocional real, responsable y constante, envuelto en la comunión de la iglesia, escuchando y entendiendo su Palabra, Dios está produciendo en mí el amar su verdad, el ponerla como mi máxima autoridad, como mi regla para vivir, el decidir con todo mi corazón vivir para agradarlo y al mismo tiempo aborrecer mi pecado, decidir con todo mi corazón ser suyo, consagrarme a él, santidad. Ponte este vestido que tiene la imagen de Dios, la justicia de Dios, la santidad de Dios y la verdad de Dios.

     

    Ahora, alguien podría preguntar, ok, pero, ¿cómo puedo estar seguro que estoy desechando el viejo hombre? ¿Cómo luce este vestido viejo para identificarlo y poder deshacerme de él? Porque ciertamente aunque el pecado es pecado, se manifiesta de muchas maneras, de manera que Pablo nos da la clave para estar seguros que lo estamos desechando, y nos da cuatro cosas de las que está hecho este viejo vestido, las cuales si rechazamos y desechamos, nos estamos quitando y desechando ese ropaje sucio y poniéndome el nuevo:

     

    • Desechar el viejo vestido es desechar cuatro actitudes básicas que me hacen comportarme como incrédulo.
    1. Necesito desechar el vestido de mentira y ponerme el de verdad.

    Efe 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

    Mis hermanos, este mundo basa sus convicciones en mentiras, ¿cuántas conspiraciones no se denuncian por internet y las películas que tienen que ver con el gobierno o con los servicios secretos, todo está basado en mentiras, ¿cuántas mentiras salen a la luz pública? La vida oculta de gente que vive solo con una apariencia.

     

    Hay gente que está tan habituada a la mentira que ella misma se cree sus mentiras. Una cosa que le decía a mi hija esta semana era esa, el único que engaña el mentiroso, es a sí mismo. Tenemos tan tatuada la mentira a nuestra naturaleza pecaminosa que pensamos que ella nos va a proteger, mentimos al gobierno, mentimos a nuestro cónyuge, a nuestros hijos, a nuestros trabajadores, a nuestros jefes, al doctor, y sobretodo a nosotros mismos, y terminamos viviendo una ilusión, engañados por la filosofía de este mundo, diseñada por Satanás.

     

    Mientras que en nuestro Padre celestial no hay una pisca de mentira, porque él es verdad, él es la verdad, ahí está su fortaleza, en contraste, ¿saben cómo se le llama a Satanás en la Biblia?

     

    Jua 8:44-45 Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira. 45 Por eso, es natural que no me crean cuando les digo la verdad. (NTV)

     

    Satanás siempre está mintiendo, engañando, siempre está difamando a Dios y su verdad y cada vez que nosotros no decidimos hablar verdad, estamos dándole lugar al diablo. Y necesitas tatuarte esta convicción en tu corazón y en tu mente y en tu espíritu: tu mejor protector es la verdad, aún cuando esto te cueste aparentemente más dinero, o incluso que aparentemente todo a tu alrededor se vaya a caer porque dijiste la verdad, no es así, estás destruyendo algo que no servía y estás poniendo un cimiento verdadero.

     

    Es una mentira, de cualquier forma todas tus mentiras te van a alcanzar tarde o temprano y todo verdaderamente va a caer a tu alrededor, solo que como siempre Satanás te engañará y te hará creer que es culpa de Dios, cuando es la tuya por no confiar en la verdad. Mi hermano, tu mejor protector y mi mejor protector se llama la verdad, no importa lo que cueste, a largo o a corto plazo, traerá paz y descanso a tu vida.

     

    Por eso no confíes en tu corazón el cual es perverso y es engañoso, vas a terminar engañado y cayendo en tus mismas trampas y avergonzado. Decide hablar verdad con tu prójimo, decide fincar tu vida en la verdad y no en la mentira, es el único camino seguro. Si estás edificando tu vida en la mentira y en la tranza, estás de la mano no con tu Padre celestial, sino con el padre de las mentiras, Satanás, y no te va a ir bien.

     

    Y dice Pablo: somos miembros los unos de los otros, es decir, somos parte del mismo cuerpo, ¿qué sucedería si tu ojo le miente a tu mano, o a tu pie, o tu boca a tu estómago? ¿Quién acabaría enfermo o lesionado? Tú mismo. Qué triste es que pretendas venir con un cuento chino a la iglesia, y estés encubriendo tus pecados, te estás engañando a ti mismo, te estás haciendo daño a ti mismo. Por eso dice un salmo:

     

    Pro 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

     

    Mira lo que dice el Salmo 15, y además por toda la Biblia más de 300 veces se menciona la palabra verdad, pero veamos este:

     

    Sal 15:1-2 Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? 2 El que anda en integridad y hace justicia,   Y habla verdad en su corazón.

     

    Jamás tendrás verdadera comunión con Dios, a menos que te decidas a vivir y edificar tu vida en la verdad. Mi hermano, mi hermana, no tengas miedo, Cristo es la verdad y él te respaldará, dilo conmigo, la verdad es mi mejor protector. Y cada día de tu vida tienes que desecharla, di no a las mentiras a medias, no a las mentiras blancas o piadosas, di no a cualquier tipo de mentira, se un hombre, una mujer verdadero, un verdadero hijo de Dios anda en la verdad. Otra cosa que debemos desechar es:

     

    1. Necesito desechar el vestido de amargura y ponerme el del perdón.

    Efe 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

    Está la llamada ira santa, ¿dónde la vemos? En muchas ocasiones vemos a un Dios enojado y desatando su ira sobre un pueblo desobediente al cual le otorga siglos y siglos de paciencia y misericordia. Vemos a Cristo enojado, sacando a los vendedores del templo de su Padre en dos ocasiones, en una les dice que están haciendo un mercado la casa de su Padre y para el final de su ministerio ya les llama cueva de ladrones.

     

    Pero, en ambas ocasiones cuando vemos a Dios enojado o a Cristo enojado, es una indignación justa, porque la justicia demanda castigo ya que es agravante en contra de la santidad de Dios. De la misma manera, no se trata de que amanezcamos de malas, maltratemos a todo mundo y digamos: es enojo santo.

     

    No, hay un cierto grado de indignación y enojo cuando alguien se aleja de la verdad, y peca contra Dios, pero, el coraje no es porque pequen contra mí, sino que han pecado contra Dios, y esta es una línea delgada que debo cuidar.

     

    Ahora, dice Pablo ok, ya te enojaste, porque pecaron contra ti, entonces dice: no permitas que tu enojo se convierta en un pecado, ¿cuándo se convierte en un pecado? Cuando decides no perdonar y el enojo se convierte en amargura, y esta en resentimiento, y después en una ira incontrolable y hasta en golpes, ya lo veremos en un versículo mas adelante.

     

    Pero la clave está en que cada día de tu vida saques la basura, eso lo vimos en matrimonios, todos los días gente peca contra ti, y tú pecas contra la gente, y esto produce basura, la cual necesitas sacar, si no se apesta e infesta tu vida con todo tipo de plagas y dolores de cabeza. Cada noche necesitas hacer corte de caja y no cerrar los ojos sin que hayas resuelto al menos delante de Dios cualquier situación de enojo.

     

    Recuerda, quien quiera que te deba, cualquier cosa, Cristo ya la pagó en la cruz, nada de lo que te hayan hecho se compara a lo que tú le hiciste a Cristo con tu propio pecado, tú eras reo de muerte, y él te ha perdonado y ha muerto en tu lugar, ya tienes una deuda imposible de pagar, de manera que no existe nada que no puedas perdonar, y nada es nada. ¿Ahora qué sucede cuando decides desobedecer este mandato? Dice Pablo:as adelante. ntimiento, y despuuta en golpes, ya lo veremos en un verse convierte en amargura, y esta en resentimiento, y despuu

     

    Efe 4:27 ni deis lugar al diablo.

    Le estás abriendo la puerta a un homicida, ratero y destructor. Esto es por una noche, ahora imagínate si no perdonas en semanas, en meses o en años. ¿Ya ves porqué tu vida es un desastre? El mayor agraviado al no perdonar no es la otra persona, eres tú mismo, y además terminarás haciéndole daño a todos los que te rodean, una vez más, si tienes un asunto sin resolver, por más pequeño que sea, no tienes comunión con Dios, punto, estás alejado de Dios, porque él dijo:

     

    Mar 11:25-26 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. 26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

     

    El perdón es una decisión de amor, aquel que perdona paga, y está mostrando bondad y generosidad, y definitivamente, no es justo perdonar, porque no se está buscando justicia al perdonar, sino misericordia, porque es lo que Dios nos ofrece en Cristo, no justicia, nadie estaría de pie delante de él, pero, en su bondad y generosidad, nos ofrece misericordia, y paga nuestros platos rotos y nos perdona. Otra cosa más para desechar, dice Pablo:

     

    1. Necesito desechar el vestido del robo y ponerme el de la honestidad e integridad.

    Efe 4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

    Estaba escuchando que millones de dólares al año pierden los hoteles por gente que se lleva lo que hay en ellos, piensan que el pago que hicieron por dormir incluye los muebles y las toallas, las encuestas dicen que una de cada tres personas se lleva algo que no es suyo.

     

    Todo lo que ves tiene un dueño, y si no pagaste por eso y te lo estás quedando, estás robando, hay quienes roban cosas en su trabajo, comienzan con un lápiz y terminan con un escritorio, o defraudando, porque pues estos tienen mucho, y no les hace falta. No solo eso, puedes robar tiempo, en una encuesta que se hizo al respecto del tiempo que la gente pierde en hablar o hacerse tonto en lugar de trabajar, era en promedio un 20% de la semana.

     

    Lunch de dos horas, platicar, estar en Facebook en horas de trabajo, se van juntando y hasta 8 horas por semana puedes estar perdiendo el tiempo, eso es robar, ¿cuánto te pagaron por 8 horas que no trabajaste? Ese dinero no te pertenece, no lo trabajaste, te lo robaste.

     

    No ser íntegro, no ser derecho, necesitamos cambiar esa cultura de robo hermanos, ese rollo de que a él no lo hace falta, a la empresa no le hace falta, no está bien. Igual los empleadores o patrones, quienes de una manera u otra abusan de sus empleados. En México por ejemplo, hay un sinfín de estrategias mañosas para dejar al empleado sin prestaciones, sin seguros, sin utilidades, dice la Palabra:

     

    Lev 19:13 No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.

     

    Mis hermanos, no hagamos de la transa nuestro modus vivendi, ¿saben que el dinero mal habido nunca nos va a alcanzar? Nunca vamos a tener suficiente, y siempre querremos más, siempre viviremos en miseria y no podremos ser generosos.

     

    Al contrario dice Pablo, no utilicen sus manos para tomar lo ajeno, ¿quieren ver su vida prosperada en verdad? Utilicen sus manos para bendecir, no la uñita para rascar y meter a la bolsa, no, todo lo contrario, una mano extendida, bien abierta, generosa que no está pensando nada más en sacar ventaja, sino lista para compartir con aquel que tiene necesitad, con su hermano en necesidad. Dice el Señor:

     

    2 Cr 16:9 Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.

     

    Luc 16:9 Aquí está la lección: usen sus recursos mundanos para beneficiar a otros y para hacer amigos. Entonces, cuando esas posesiones terrenales se acaben, ellos les darán la bienvenida a un hogar eterno. 10 »Si son fieles en las cosas pequeñas, serán fieles en las grandes. Pero, si son deshonestos en las cosas pequeñas, no actuarán con honradez en las responsabilidades más grandes. (NTV)

     

    Es decir, ¿cómo Dios va a derramar su bendición sobre tu vida si no eres un mayordomo fiel, íntegro, responsable? ¿Por qué crees que es a ti el que beneficia dar tus diezmos? Dios es rico y no le hace falta tu dinero. Pero, si no lo haces le estás robando a Dios, pero si lo haces, estás reconociendo quién es el dueño de todo lo que tienes, y no le vas a robar. Lo mismo en cada área de tu vida, no robes, y llámale al robo por su nombre, no te auto engañes. ¿Quieres que Dios te utilice, quieres que Dios te convierta en un canal de bendición? Practica la honestidad, se acontable, entrégale al Señor tu pecado, arrepiéntete y camina.

     

    Porque me encanta que dice: ¿lo estás haciendo, estás robando? El Señor te dice: simplemente para de hacerlo, no hay reproche, no hay regaño, pero comienza ya, hoy, a ser una persona recta. Una vez más confía en el Señor, refúgiate en la verdad, en la honestidad, en la integridad, no temas, obedece y serás prosperado y verdaderamente enriquecido. Un último vestido que hay que desechar:

     

    1. Necesito desechar el vestido de maledicencia y ponerme uno de bendición.

    Efe 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

    Maldecir, es hablar mal, y bien decir, o bendecir, es hablar bien. Y Pablo dice: cuida tu boca, cuida tu lenguaje, no permitas que tu boca te ensucie desde tu corazón hasta toda tu imagen, no sabes qué mal te ves diciendo groserías, o siendo ofensivo eso no es de gente que tiene el Espíritu Santo en su corazón.

     

    ¿Cómo te diriges a tus hijos, a tu esposa a tus compañeros de trabajo, a tus trabajadores? La Biblia enseña que tu boca habla directamente de lo que está lleno tu corazón, no te engañes, piensa si Cristo se expresaría como tú te expresas, y hablando de cualquier circunstancia. ¿Qué sale de tu boca cuando te pegas en el dedo chiquito del pie, cuando algo no te sale bien, cuando alguien te agrede? No ten engañes, eso es lo que habita en tu corazón.

     

    Y no salgas con que así hablamos los laguneros, y en mi país no se ve tan mal, una vez más, ¿qué salía de la boca de Cristo? Cuida tu corazón porque de él mana la vida, dice la Escritura. Por otro lado, ¿qué me dices del chisme, de la carrilla, de la provocación? Cuida tu lengua, ¿qué dice Santiago?

     

    Stg 3:5-12 De la misma manera, la lengua es algo pequeño que pronuncia grandes discursos. Así también una sola chispa, puede incendiar todo un bosque. 6 Y la lengua es una llama de fuego. Es un mundo entero de maldad que corrompe todo el cuerpo. Puede incendiar toda la vida, porque el infierno mismo la enciende. 7 El ser humano puede domar toda clase de animales, aves, reptiles y peces, 8 pero nadie puede domar la lengua. Es maligna e incansable, llena de veneno mortal. 9 A veces alaba a nuestro Señor y Padre, y otras veces maldice a quienes Dios creó a su propia imagen. 10 Y así, la bendición y la maldición salen de la misma boca. Sin duda, hermanos míos, ¡eso no está bien! 11 ¿Acaso puede brotar de un mismo manantial agua dulce y agua amarga? 12 ¿Acaso una higuera puede dar aceitunas o una vid, higos? No, como tampoco puede uno sacar agua dulce de un manantial salado.

     

    Si no tienes algo bueno para decir, mejor no hables. Qué triste es que siempre tus palabras traigan veneno, y según tú para desahogarte, o para decir la verdad, solo envenenas el corazón de los que te están escuchando, cuánto podríamos hablar al respecto. Una vez más, necesitas estar llenándote constantemente de la Palabra de Dios, de todo el fruto del Espíritu, que abunde en corazón, para que lo que digas siempre edifique y de gracia, ayude, bendiga a los que te oyen, no los deje deprimidos o llenos de contención o crítica en contra de otros, eso no viene de Dios, y por eso dice Pablo:

     

    Efe 4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

    Si no decides desechar todas estas cosas, lo que estás haciendo es entristecer el Espíritu Santo que habita en tu corazón, ¿por qué? Porque lo estás haciendo pasar un mal rato, él no se va, te está oyendo, está viendo tus intenciones y motivaciones. Él anhelaría bendecirte, llenarte de gozo, de paz, transformarte a la imagen de Cristo, pero, tú se lo impides y solo traes hacia ti todo lo contrario, no porque él te lo dé, sino porque tú lo escoges.

     

    No lo olvides él te selló, ¿qué significa esto? Que te reconoció, te identificó como suyo, de su propiedad, como parte de su equipo. Somos identificados con Cristo y es vergonzoso que le hagas quedar mal, además de que él está trabajando todo el tiempo para limpiarte y dejarte a la imagen de Cristo para que el día que te toque estar frente a él no te tengas que alejar avergonzado de haber desechado no el viejo hombre, sino este nuevo vestido que con tanto amor te confeccionó. Por eso dice:

     

    Efe 4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

    Checa el énfasis en “todo”, porque todo es todo, ya lo mencioné amargura, la cual ya no tiene que ver con el pecado de otro en mi contra, sino que yo maliciosamente decido no perdonar y tomar una posición que solo le corresponde a Dios, decido ignorar el perdón de Dios por mí y me amargo contra la persona, eso me convierte en una persona enojona, de cualquier cosa me enojo, esto me hace que en cualquier momento se desaten arrebatos de ira, hostilidad en mi corazón, se convierte en gritería, en palabras llenas de amargura, odio, que si fueran balas ya habrían hecho una masacre, y se convierten en malicia, ya me las pagas porque me las pagas y de eso yo me encargo. Malicia que desata en todo tipo de maldad, hasta homicidio y demás.

     

    Y todo surge de no decidir perdonar y pecando elegir la amargura, por eso Pablo dice quítenselo, arránquenselo de ustedes, no lo permitan, y cierra con la contraparte:

     

    Efe 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

    Ya lo dije más arriba, perdonar es un acto de bondad y misericordia, todos pecamos contra todos y muchas veces, por eso, justo como tu Padre celestial lo hace contigo a diario, porque diariamente pecas contra él y diariamente te perdona y es paciente contigo, aún cuando muchas de las veces te duermes como burrito, sin siquiera darle las gracias.

     

    De la misma manera, necesitas decidir ponerte este nuevo traje, siendo benigno, bueno, pensando todo lo bueno, y no todo lo malo, no te excuses ni te auto engañes, ¿eres un hijo, una hija de Dios? Deja de estar siempre pensando lo malo de tu prójimo y comienza a pensar lo bueno.

     

    Y aún cuando pensaste lo bueno y resultó que era malo, entonces otorga misericordia, ¿qué es misericordia? No darte lo que mereces, sí merecerías una buena reprimenda, un buen reproche, que te deje de hablar, hasta un castigo, es más me siento lastimado por ti, me heriste, pero decido no darte lo que mereces, sino que decido otorgarte perdón.

     

    ¿Por qué? Porque recuerdo que yo fui perdonado por Dios de una manera totalmente inmerecida en Cristo. Y Cristo no solo me otorgó el perdón, sino que me enriqueció, me escogió, me levantó, mis hermanos, esto es ser Cristiano. A esto nos llama el Señor, esto es andar como es digno de la vocación con la que fuimos llamados.

     

    Jamás podremos ver los dones que Dios nos ha dado, jamás podremos procurar la unidad, la humildad, la paciencia, la mansedumbre, si no decido desechar todas esas cosas de mi vida. Y no lo olvides Pablo está diciéndote a ti y a mí: les protesto, les declaro, es una orden, si en verdad te dices Cristiano, necesitas quitarte y desechar ese viejo vestido, esa antigua conducta.

     

    Mira mi hermano y hermana, no hay fijón, no te juzgo, yo era eso y peor, pero hoy, si te exhorto, y me exhorto a mí mismo, y el Señor nos requiere, es un mandato: deséchalo, ya no lo tienes que traer, si ya hiciste a Cristo el Señor de tu vida eres libre de todas esas cosas, la única manera que todavía te dominen es porque seas incrédulo y desobediente y sin fe es imposible que puedas agradar a Dios. En pocas palabras, no puedes decir con tu boca que Cristo está en ti y vivir tu vida como si Cristo no existiera. Para, arrepiéntete y comienza a caminar es todo lo que tienes que hacer.

     

    ¿Qué te pide el Señor? Que le creas, que convivas con él, con su Palabra, que le conozcas, que huelas a él, que aprendas sus modos, sus maneras, que adoptes desde sus gestos, su manera de hablar, su manera de sentir, de pensar, y de actuar. Ya lo vimos, mi meta principal es ser transformado a su imagen y madurar hasta llegar a su estatura. Porque así, y solo así es como tendré lo que tanto busco, plenitud, seguridad, paz, esperanza y demás, solo así podremos ser la iglesia que él pensó, este pueblo celoso de buenas obras, que brilla, que sala para su Señor. ¿Qué dices? Cierro con dos textos:

     

    Efe 5:11 No participen en las obras inútiles de la maldad y la oscuridad; al contrario, sáquenlas a la luz.

     

    Rom 13:11-14 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. 12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

     

  • Nov 15, 2015Efesios 4: 7-16 “Sirviéndonos en amor, en unidad y diversidad”
    Nov 15, 2015
    Efesios 4: 7-16 “Sirviéndonos en amor, en unidad y diversidad”
    Series: Efesios

    SIRVIÉNDONOS EN AMOR, EN UNIDAD Y EN DIVERSIDAD

    Efesios 4:7 – 16

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso la ciudad.

     

    Éfeso era la capital de Asia Menor, y fue una de las ciudades más importantes de su tiempo, era un centro religioso, cultural, educativo, comercial, económico y político, y un importante puerto marítimo, de manera que llegó a ser una potencia mundial de poder, riqueza, comercio, e influencia

     

    Famosa por el templo a la falsa diosa Diana o Artemisa, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, al cual personas de todo el mundo venían a rendir culto y adoración, un lugar lleno de religiosidad, paganismo y ocultismo. Además de que el mismo templo servía como un banco muy importante de Asia menor donde la gente depositaba su dinero para que esta diosa lo cuidara, de manera que además de la religiosidad y la idolatría, el materialismo reinaba.

     

    Cuando Pablo escribió esta carta, Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes, imagínate su tamaño y su movimiento.

     

    La iglesia de Éfeso.   

    En Hechos 19 podemos ver que durante su tercer viaje misionero, Pablo comenzó esta iglesia con 12 hombres, invirtiendo casi 3 años, en la escuela de uno llamado Tirano. Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC.

     

    Propósito de la Carta.

    Pablo no escribió esta carta para corregir algún problema en particular que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, para que en medio de todo este materialismo, filosofías mundanas y oscuridad, no se desenfocaran de su verdadera riqueza, su verdadera identidad, lo cual con el tiempo sucedió, ya que ellos olvidaron su primer amor.

     

    ¿Para qué nos sirve esta carta a nosotros?

    De la misma manera es importante para nosotros, ya que al igual que ellos vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, medios de comunicación diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios.

     

    Esta carta nos recuerda nuestra identidad, nuestro origen, nuestro futuro, nuestro destino, nuestra herencia, nuestra esperanza, que como iglesia conformamos el reino de Dios, somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, que tratamos con un sistema de valores diferente, leyes diferentes, no vivimos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios.

     

    Tres cosas nos enseña como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, nos da crecimiento, práctica y victoria. Al estilo de Pablo, tenemos 3 capítulos de fundamento doctrinal y otros tres donde nos pide que respondamos a él, aplicando esta verdad. Recordemos el bosquejo de esta carta, divido en tres partes:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3) Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, lo cual habla de nuestra identidad, y lo que tenemos al estar en Cristo, nuestra posición de privilegio, lo cual hoy terminamos.

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9) Esta es la respuesta de alguien que responde a esta riqueza espiritual, así es como debe vivir un ciudadano del reino, este debería ser su carácter, su conducta, su propósito, sus prioridades, así debería conducirse.

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Esta tercera parte nos enseñará cómo un cristiano puede mantenerse firme ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición, y salir victorioso.

     

    Ya terminamos la primer sección, nuestra riqueza en Cristo, Pablo terminó cayendo de rodillas abrumado por todas estas revelaciones maravillosas del Evangelio, enseñándonos la importancia de una buena raíz y un buen cimiento espiritual, de estar arraigados y cimentados en amor. Hoy continuamos en esta segunda sección: nuestro caminar con Cristo, nuestro andar.

     

    Ahora necesitamos aprender a aplicar todas estas bendiciones, a bajarlas de los lugares celestiales a nuestro presente temporal y hacer que cuenten. Pablo nos ha estado enseñando cómo responder a estas maravillas, cómo es que debería vivir alguien que ha entendido su posición y su identidad en Cristo. Pablo nos ruega: sean consistentes con su nueva identidad.

     

    Y comienza rogándonos, así como el Espíritu Santo, el parakletos, el consolador, aquel que nos anima, nos exhorta, nos invita, a glorificar a Dios, de la misma manera Pablo inspirado por el Espíritu Santo, nos exhorta, nos ruega, porque nuestra respuesta a Dios no es algo automático, no se va a dar de forma natural, esta es precisamente nuestra batalla, y necesita acción de nuestra parte, necesitamos tomar cartas en el asunto, y al mismo tiempo debe ser una respuesta voluntaria, no una imposición religiosa o una manipulación de Dios, porque Cristo no empuja, sino dirige, guía, por lo mismo debe ser algo que suceda como consecuencia de entender mi identidad.

     

    Y Pablo comienza diciéndonos: Hey, que tu diario vivir pese lo mismo que tu llamado, y nos da una responsabilidad individual, antes que piense en la iglesia, o en mi familia, a mí me toca individualmente ser intencional y cuidadoso, de estar viviendo dignamente, de acuerdo a esta divina invitación a ser hecho hijo de Dios.

     

    Y antes que darme una lista de buenas obras, Pablo me recuerda que no es lo que hago, sino lo que soy, un cristiano genuino, es caracterizado por escoger andar en humildad, por escoger vestirse de todo el fruto del Espíritu, comenzando por la mansedumbre, la paciencia y el amor, literalmente el carácter de Cristo formado en él, asegurarse de estar vestido de Cristo.

     

    Lo cual me impresiona, porque realmente sería más fácil vivir una religión, dame una lista de ritos y requisitos, así no tengo cambiar, puedo seguir siendo el mismo, sin embargo la Biblia nos habla de un nuevo nacimiento, de una nueva naturaleza, de este maravilloso llamado, el cual requiere una respuesta. No olvides esto mi hermano, la vida cristiana no se trata de haz, cumple, auto mejórate, sino de conoce el amor de Dios, enamórate de el, y responde a ese amor, conoce todo aquello con lo que Dios te ha equipado, y vive tu identidad, lo que eres.

     

    Y Pablo sigue, y nos dice, pero todo esto no es para que seamos individualistas, llaneros solitarios aislados, hombres buenos y moralistas desconectados del cuerpo de Cristo, no, somos parte de un todo, nuestro carácter cristiano solo nos prepara para el siguiente paso, andar en unidad. La cual necesitamos procurar, ya que sería imposible cumplir con nuestra misión de ser sal y luz para el mundo.

     

    Cristo mismo oró por nuestra unidad antes de ir a la cruz, ya que el amor de Dios, solo se puede manifestar plenamente en un grupo de gente que unida por el Espíritu se manifiestan el amor de Dios unos a otros, y sin este carácter cristiano, es imposible, el Padre, Hijo y Espíritu Santo habitan en unidad y armonía perfectas, así nosotros los hijos de Dios debemos manifestar esta unidad, pertenecemos a un solo cuerpo, tenemos un solo Señor y un solo Padre celestial. Qué importante es la unidad.

     

    El día de hoy Pablo va a cambiar el enfoque de nuestra responsabilidad individual, a nuestra responsabilidad colectiva, y nos va a enseñar cómo hacerlo, cómo manifestarnos el amor de Dios, como una iglesia puede andar dignamente de acuerdo al llamamiento que el Señor nos ha dado, por eso yo titulé este mensaje: SIRVIÉNDONOS EN AMOR, EN UNIDAD Y EN DIVERSIDAD

     

    1. Todos sin excepción hemos sido equipados para esta tarea.

    Efe 4:7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

    Lo primero que me gusta observar es que Pablo dice, “a cada uno”, ¿qué significará cada uno? Todos, a todos Cristo nos ha repartido, nos ha dado Gracia, este don inmerecido jaris, La influencia divina sobre el corazón del hombre y su reflejo la vida, su favor inmerecido, bondad inmerecida.

     

    Mis hermanos, la única manera de vivir como un hijo de Dios genuino, como dijo Jesús: sean perfectos como su Padre que está en los cielos es perfecto, es solamente con un poder sobrenatural, Dios mismo actuando por su Espíritu en sus hijos, en su iglesia, quienes le ceden el control de sus vidas.

     

    Y Pablo nos está diciendo que Dios ya ha derramado sobre nosotros los que hemos creído, su gracia transformadora y eficaz, y nos la ha repartido en forma de maravillosos dones o regalos, este poder sobrenatural del Espíritu Santo el cual está disponible en cada creyente.

     

    Por eso si verdaderamente has entendido que Eres un hijo de Dios, debes saber y creer que Cristo te ha equipado, ha derramado su gracia sobre ti. No te engañes, no hay excusa, Cristo no te mandó a la guerra sin fusil, ni te mandó a escalar una montaña sin el equipo suficiente, especializado y de la mejor calidad.

     

    Tienes todo lo que se requiere para que puedas andar en humildad, vestirte de mansedumbre, de paciencia, y ser un soporte aun con la persona más difícil que puede existir, la cual si somos honestos, podría ser la que ves todos los día espejo. Cristo nos ha dado dones, regalos, para que en este contexto de unidad los pongamos a trabajar en amor y servicio desinteresado unos por otros.

     

    Ahora, estos dones son diversos, tenemos un Dios creativo, lo cual nos enseña otra cosa, que aún cuando debemos estar en unidad, esto no indica uniformidad, todos igualmente uniformados, todos hacemos lo mismo, y si tú no estás de acuerdo con mi manera de hacer las cosas, y no las hacemos exactamente iguales, si no nos gusta lo mismo, si no nos vestimos igual, etc., entonces no hay unidad. No, el Señor nos ha diseñado el cuerpo para que practiquemos la unidad en la diversidad.

     

    Así como su sabiduría, su gracia es multiformemente maravillosa, de la misma manera Dios nos ha repartido a todos dones diversos, con los cuales en unidad de propósito, de esperanza, podemos todos servir de diferente manera enriqueciendo el cuerpo de Cristo, enriqueciéndonos unos a otros, sirviéndonos y amándolos con ese don especial, con esa personalidad, con todo ese conjunto de cosas que te hacen ser quien eres, tan diferentes unos de otros, pero con un mismo corazón, y un mismo anhelo, traer honra y fama a nuestro gran salvador.

     

    Pablo habló en 1 Corintios del cuerpo humano, es tan diverso, una mano no se parece en nada a un ojo, pero, en función y en propósito, los dos se necesitan y actuando en unidad de propósito y armonía, se sirven, y se hacen la vida hermosa, el ojo le dice a la mano que tomar, que no tocar, que se necesita, etc., y así con cada uno de nuestros miembros, tenemos un cuerpo, diverso en miembros, pero al mismo tiempo cada uno de ellos hace su trabajo con un mismo propósito, el buen funcionamiento de mi cuerpo.

     

    Y Pablo menciona: la gracia nos fue dada conforme a la medida donde Cristo, ¿que significa esto? Pregunta, ¿qué tan generoso será Cristo? ¿Llegará un punto donde Cristo diga ya no puedo darles más, porque se me va acabar la gracia? No lo creo.

     

    Lo que quiere decir es que Cristo nos ha bendecido dándonos su gracia sin escatimarla, Cristo es eterno, eternamente sabio, bueno, generoso, rico y ésa es su medida, y de acuerdo a esta medida, a esta riqueza, es que Cristo nos llena de su gracia, nos equipa, y nos fortalece de muchas maneras, pero hoy veremos dos cosas específicas: para transformar nuestro carácter, y para vivir en esta nueva identidad de cristianos, en otras palabras, ser esos pequeños cristos en acción, eso es ser cristianos, cristitos.

     

    Los cuales viven esta identidad, en unidad, en amor, en diversidad, ¿cómo? Aplicando, ejerciendo, poniendo al servicio de los demás estos dones, los cuales hemos recibido todos y cada uno de los creyentes gratuitamente.

     

    Nuestro problema es que a veces por estar tan enrolados en este mundo y sus deseos pasajeros, lo que Cristo nos ofrece, no le vemos valor, porque lo único que valoramos es algo que podemos gastar en el mall, o que nos reciban como forma de pago en la compañía de luz, o medicinas que alivien nuestro malestar, o cosas que nos aseguren una paz falsa, débil y circunstancial, y por lo mismo no nos importa, no valoramos lo que Cristo nos ofrece porque estamos enajenados, cegados con el aquí y en la hora.

     

    Cuando solo Dios, nuestro creador y salvador, tiene propósitos reales y específicos para nosotros, con impacto eterno, solo él sabe lo que necesitamos, quiénes somos, y a nosotros nos urge saberlo, y sobretodo creerlo, para poder sintonizarnos con la verdad de Dios y su voluntad. Me encanta hermanos, el Señor dijo que la vida del hombre no consiste en los bienes que posee, esta es la importancia del reino de los cielos, somos mucho más que ropa, comida o posesiones materiales, o buena fama.

     

    Estamos hablando de la iglesia de Cristo, la cual fue la idea, el plan de Dios, para darse a conocer, para dar a conocer su misericordia su gracia su amor a nosotros y al mundo. Ahora, ¿cómo lo hizo? Pablo se da la tarea de mencionar como Cristo obtuvo el derecho de repartir dichos dones.

     

    Efe 4:8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.

    Pablo menciona el Salmo 68:18 como una ilustración la manera en la que Cristo venció, nos salvo, nos dio el derecho de ser hechos sus hijos y nos enriqueció. Este salmo, celebra la victoria de Dios cuando David conquistó la ciudad de los Jebuseos, y una vez conquistada, con el arca del pacto recorre victoriosamente la ciudad hasta llegar al monte Sion.

     

    Y lo que se estilaba en esas victorias era que después de que un rey regresaba victorioso, traía el botín de la guerra y los prisioneros enemigos, y los exhibía en un desfile triunfal, hasta llegar al monte de Sion, pero, otra parte del desfile era exhibir a los soldados del rey que habían sido prisioneros de guerra, a los cuales se les llamaba cautivos que habían sido recapturados por su propio rey, para al fin darles libertad, y terminaba repartiendo el botín de guerra a los soldados y al pueblo, por eso dice: llevó cautiva la cautividad y dio dones, regalos a los hombres. De esta manera celebraban la generosidad y fidelidad de Dios sobre su pueblo, y el poder de Dios sobre sus enemigos.

     

    Así mismo Pablo está diciendo, Cristo es nuestro Rey Todopoderoso, vencedor, de quien ahora somos cautivos, esclavos por amor, y en quien tenemos libertad y quien nos enriquece con diversos dones, regalos. Esta imagen de la derrota de sus enemigos la podemos ver en Colosenses:

     

    Col 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

     

    De la misma manera, Cristo subió a lo alto victorioso, y esto significa que aquel que dejó su trono de gloria y vino en campaña de guerra y venció el reino de las tinieblas en esa cruz, ha regresado en una victoria total a sentarse en su trono de gloria celestial una vez más como vencedor, pero esta vez regresa con su iglesia amada junto con él, con una multitud de santos rescatados, libertados de su opresor, Satanás y su reino de tinieblas. Por eso es que dice Pablo que estamos sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús.

     

    Y en esta misma imagen hay un botín de guerra, el cual Cristo reparte como dones para su iglesia, esta es la palabra doma, la cual se refiere a presentes, regalos diversos, me recuerda la promesa de Cristo de enviar a su Espíritu Santo al regresar a su trono celestial:

     

    Jua 14:16, 18, 26 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre… 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros… 26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

     

    Y el Espíritu Santo es quien nos enriquece con estos dones y los activa con su poder. A mí me parece impresionante que toda esta guerra, victoria, y demás, Cristo la ejecutó y la consumó solo, haya vencido, y después por pura gracia nos reparta todos los beneficios de su victoria, esto es amor. Y el siguiente versículo es una explicación que Pablo da de la ilustración que acaba de hacer, y dice:

     

    Efe 4:9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? Efe 4:10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

    Dice Pablo: observen, si la Escritura está diciendo que hubo un ascenso, significa que tuvo que haber un descenso, y yo creo de acuerdo al contexto que Pablo está haciendo alusión primeramente a la humillación de Cristo, a la manera en la que Dios vence, sus armas, no como el mundo lo hace, sino al revés, dice Filipenses 2:

     

    Flp 2:6-11 Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. 7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, 8 se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales. 9 Por lo tanto, Dios lo elevó al lugar de máximo honor y le dio el nombre que está por encima de todos los demás nombres 10 para que, ante el nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor para la gloria de Dios Padre. (NTV)

     

    Mis hermanos, Cristo ganó una gran victoria, pero, para ser exaltado, tuvo que ser humillado, tuvo que ser afrentado, para después ser adorado, tuvo que ser vergonzosamente desvestido y morir desnudo como un criminal, para después dársele la investidura majestuosa e inigualable del Rey de reyes y Señor de Señores.

     

    Segundo, el hecho de que Pablo mencione las alturas celestiales, implica que de la misma manera Cristo bajó a lo más profundo de la tierra, definitivamente a rescatarnos de lo más profundo del hoyo de nuestro pecado, donde toda la humanidad estaba, pero también la Escritura nos dice que Cristo bajó a la misma habitación de los demonios a vencerlos y a anunciar la victoria total sobre ese reino de tinieblas, dice en 1 Pedro:

     

    1 Pe 3:18-19 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 9 en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados.

     

    No en el sentido de ir y predicarles el Evangelio para que fueran salvos y sacarlos del infierno, eso no lo enseña la Biblia por ningún lado, lo que si enseña y creemos, según este versículo, es que mientras el cuerpo de Cristo estuvo muerto en el sepulcro, en espíritu Cristo bajó y anunció victoria total en el reino de las tinieblas, destruyendo por completo el imperio de la muerte. De manera que Pablo nos está mostrando la victoria total de Cristo por medio de su humillación. Acuérdense del contexto, ¿con qué empieza? Anden con toda humildad y mansedumbre, dos herramientas poderosísimas, aunque este mundo no lo ve así.

     

    Qué impresionante que Cristo haya vencido a Satanás con lo que él jamás imaginó, humillándose, porque para Satanás, sus secuaces, sus seguidores, para este mundo y su filosofía la victoria está en el orgullo y la autosuficiencia, no así para Dios, quien con su humillación venció, y deshizo por completo todo un imperio de tinieblas, tomó los cautivos, o sea nosotros, nos cautivó con su amor, y nos llevó a la gloria con él, para que al igual que el Padre, y junto con el Padre, lo llenen todo, siendo Rey Soberano por sobre todas las cosas. Y como un rey victorioso y generoso nos reparte el botín, ¿En qué consiste este botín? Dice Pablo:

     

    1. A todos se nos han repartido funciones específicas en esta tarea.

    Efe 4:11a Y él mismo constituyó

    Mira nada más, cada función en el cuerpo de Cristo es un regalo de parte de Cristo para su iglesia, para enriquecerla, para edificarla, lo cual vamos a ver con detalle. Pero, qué importante es que te veas en el cuadro, como un jugador en el juego. Imagínate si te comenzaras a ver de esta manera en el cuerpo de Cristo, no como miembro de un club, al que llegas a exigir, y checas instalaciones, y lo que te ofrecen, si no vas y buscas otro donde te den más por tu dinero, y donde te exijan menos.

     

    Mis hermanos, las iglesias no son clubes sociales, no son supermercados de conveniencia, pues el que me quede más cerca y tenga mejores servicios, ¿sabías que hay personas que abandonan iglesias porque les exigen mucho? Ay no, aquí me quieren poner a servir, a trabajar, yo mejor voy a una donde nomás me hablen bonito, me siente, escuche, y siga con mi vida y que nadie se meta conmigo.

     

    Mis hermanos, eso lo hacíamos cuando formábamos parte de una religión, buscábamos la más cercana y con los horarios más cómodos, con el servicio más corto posible, y con las bancas más cómodas, con aire acondicionado y que oliera bien, y que trataran bien a nuestros hijos.

     

    La iglesia no es un club social, Dios no la pensó así, Dios la creó para darse a conocer al mundo y a nosotros, ¿cómo? Con gente que la conforma que se parece a él, gente llena de su amor, quienes unos a otros se manifiestan este amor, en servicio, en perdón, en humildad, ejerciendo estos humildes oficios de servicio, los cuales es Cristo quien los reparte como un regalo, para el beneficio de todos, y todos participando y dando.

     

    Dios no te dio una iglesia para que digas, “es bien bonita mi iglesia, estoy muy cómodo en ella”. Qué bueno, verdaderamente queremos que te sientas en casa, pero, en casa hay cosas que hacer, y lo que hacemos lo hacemos por el bien común, y en una casa limpia, ordenada y armoniosa puedes ver que todos están participando, no debería haber uno solo sentado viendo la tele, mientras todos se ponen las pilas.

     

    Y me gusta cómo lo dice Pablo, “él mismo”, es Cristo quien te llama, no yo, es Cristo quien te da un lugar de servicio. Por eso, ¿ves alguna necesidad en esta iglesia? Dices: es que aquí hace falta esto o esto otro, ¿sabes qué? Es Cristo llamándote a cubrir esa necesidad. ¿Hay dos personas viendo la misma necesidad? Es hora de juntarse, de orar, y ver si el Señor les está guiando.

     

    A mí me toca ser un facilitador de lo que Cristo te está llamando a hacer, pero eres tú quien dejando de estar centrado en ti mismo, te centras en los demás, en la necesidad de la iglesia, de tu prójimo, no solo en tu propia necesidad, y entonces Dios abre tus ojos para que puedas ver aquella necesidad que él quiere que cubras y entonces te conviertes en un regalo de parte de Cristo para su iglesia.

     

    Qué bendición es ver gente comprometida, dispuesta, que se levanta en amor por los demás, que no es ventajosa, siempre viendo por lo suyo, buscando su beneficio, sino que como Cristo está dispuesta a sacrificarse por los demás, mostrando así que un Dios bueno y generoso vive en él, convencido que al servir a la iglesia, está sirviendo a su Señor y amando a sus hermanos.

     

    Ahora, ¿qué tipo de necesidades podemos ver? Porque alguien podría decir, es que no tengo idea de cómo servir. Pues demos un rápido vistazo a lo que la Biblia enseña como dones, si Dios nos dio cierta herramienta, esa herramienta tiene un propósito específico, espero que esto te hable por sí solo, una de las claves está en 1 Corintios 12, veamos.

     

    1 Co 12:1, 4-6 No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales 4 Ahora bien, hay diversidad de dones (Karismas), pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios (diakonías), pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, (energemas) pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

     

    Si pudiéramos leerlo en griego, el idioma en el que fue escrito el NT, podríamos ver las diferencias. Sin dogmatizar, es decir, hay quienes pueden verlo de manera diferente, en Calvary, hemos observado estas diferencias, Pablo se refiere en el V. 1 a los dones espirituales, pero, una mejor traducción sería: asuntos espirituales, ya que no es la palabra karisma, de donde viene carismático, de la iglesia carismática, sino pnheuma, o espíritu.

     

    Y menciona tres cosas diferentes, verso 4 dice diversidad de dones, los cuales Pablo asocia con el Espíritu Santo, los cuales si son los karismas, y los podemos encontrar en Romanos 12, veamos:

     

    Rom 12:6-8 De manera que, teniendo diferentes dones (KarismasI), según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;

    Dios reparte a los creyentes este don de profecía, hablar de parte de Dios, de su corazón, de su voluntad, pero, dice Pablo conforme a la medida de la fe, es decir, no mi fe, sino la fe que ya nos ha sido dada, el marco bíblico, ningún profeta verdadero hablará en contradicción con la Palabra de Dios, y el que lo hiciera, sería digno de muerte, y de la maldición de Dios. El Espíritu Santo jamás se contradeciría a sí mismo.

     

    7 o si de servicio, en servir; Servir en cualquier área, un don igual de necesario, alguien que llega temprano, hace cosas sin que nadie se las pida, hace lo que nadie más quiere hacer, sin esperar reconocimiento, ni siquiera las gracias, sin quejarse, todo por amor a su Señor y a los demás.

     

    o el que enseña, en la enseñanza; Alguien que lo escuchas enseñar la Palabra, y le entiendes todo, aún cosas que parecían muy difíciles, esta persona puede definir la verdad de Dios y ponértela como si fuera un abc.

     

    8 el que exhorta, en la exhortación; Alguien que te puede demandar a la obediencia a la Palabra, señalar tu pecado, y tu lejos de sentirte juzgado y enojado, sientes el peso de tu pecado y éste te lleva a la confesión y al arrepentimiento,

     

    el que reparte, con liberalidad; Este es el don de dar, es alguien que puede dar generosa y exuberantemente, sin condiciones, sin manipulación, sin dolor, sin estar, “ya les di mi billete, ahora denme un trato especial”, o “quiero un estado de cuenta para ver dónde acabó todo mi esfuerzo”, no, es alguien que habiendo confiando en que el dueño de todo lo que tiene y su proveedor es su Señor, se desprende de lo que tiene por amor a sus hermanos, al reino de Dios, habiendo visto que la gente que lo maneja es gente piadosa, por supuesto.

     

    el que preside, con solicitud; Este es aquel que toma el liderazgo y organiza, y pone por obra algún evento, o ministerio en la iglesia.

     

    el que hace misericordia, con alegría. Este es aquel que se compadece, que ve al necesitado y lo ayuda, que ve al caído y lo levanta, lo consuela, no responde con juicio o con impaciencia, sino que se toma el tiempo de orar, de apapachar, de bendecir.

     

    Rom 12:6-8 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

    Estos son los carismas, los dones, los cuales todos los creyentes tenemos, uno, algunos, o según la necesidad, todos. ¿Qué dones te ha repartido el Espíritu Santo? Si realmente eres creyente, debes creerlo, ya te los concedió, bueno, ahora, manos a la obra, a servir y a amar, a poner en acción tu don.

     

    Ahora, cabe mencionar que estos dones no son habilidades aprendidas, ni tampoco capacidades heredadas, es más, pueda ser que lo último que eras en tu vida es ser misericordioso, sino que eras frío y calculador, pero, de pronto tienes este sentir de misericordia que nunca habías tenido. Jamás te pasó por la mente enseñar, o presidir, o eras el más codo de los codos, pero, sobrenaturalmente el Espíritu Santo te ha equipado con alguno o varios de estos dones.

     

    Pablo menciona después los ministerios, los cuales vamos a ver en un momento. Pero, primero veamos las operaciones de Dios, las cuales están ahí en 1 Corintios 12:6, dice:

     

    1 Co 12:1, 4-6 No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales… 4 Ahora bien, hay diversidad de dones (Karismas), pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios (diakonías), pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, (energemas) pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

     

    Operaciones es la Palabra energema en griego, de donde viene energía, en otras palabras, Dios energetiza, o llena de poder los karismas, y Dios los hace cómo él quiere y cuando quiere, estas operaciones o energemas del Dios, no los tiene alguien todo el tiempo, como los dones o carismas, sino solo en determinadas ocasiones en las cuales Dios en su sabiduría tiene algún propósito, y los manifiesta bajo su soberanía, observémosos:

     

    1 Co 12:8-11 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; ¿Checas? No dice: don de sabiduría, es una operación que Dios realiza en cierto momento específico.

     

    ¿Cómo funciona? De pronto hay un conflicto, o una situación confusa que está trayendo pelea o contención, Dios le da a una persona la capacidad de hablar tan sabiamente que el problema se acaba y todos quedan contentos, o si son enemigos queriendo poner en duda la verdad de Dios, ante tal respuesta sabia, los enemigos quedan callados. A Jesús le vino muchas veces palabra de sabiduría con sus enemigos cuando lo querían poner en aprietos.

     

    a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; ¿Cómo funciona esta operación? Sin saber nada de la vida o las circunstancias de una persona, Dios te muestra su problema, así como la mujer samaritana a quien Cristo le dijo que no tenía marido, sino que había tenido 5 y con el que vivía no era su marido. Así de pronto hay alguien que le compartes el Evangelio y Dios te da una palabra de ciencia, algo importante de la vida de la persona que no quiere revelar, sea por vergüenza o algo parecido, y el hecho de que lo menciones para ella es que Dios sí está al pendiente, sí sabe su situación, y esto lleva a la persona al arrepentimiento y a los pies de Cristo.

     

    9 a otro, fe por el mismo Espíritu; Dios pone una convicción tal en la vida de una persona para cierta decisión, quizá para predicarle a alguien que nadie lo haría, levantarse en medio de puros gangeros peligrosos a predicar el Evangelio. Fe suficiente para hacer algo radical aún cuando esto implique vergüenza, peligro, o algo que parezca imposible. Por ejemplo cuando Pedro sanó al paralítico, Pedro tuvo la fe de decir: no tengo ni oro, ni plata, pero lo que tengo te lo doy, en el nombre de Jesucristo levántate y anda.

     

    y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. Checa otra vez, dice dones de sanidad, no existe en la biblia algo que diga el don de sanidad, no es que alguien lo tenga y haga de él mercadería o un monopolio, no vemos a ninguno de los apóstoles siempre sanando a personas, Pablo estuvo enfermo, Epadrodito su leal servidor lo estuvo, Timoteo estuvo enfermo, si bien en Pablo operó este energema, no siempre sucedió, Pablo no era Harry Potter con su varita mágica, era un hombre que dependía del Señor, y el Señor actuaba en él en su soberanía como él quería.

     

    10 A otro, el hacer milagros; Cristo hizo infinidad de ellos, al igual que los apóstoles, al igual que el Espíritu en su Iglesia, con un motivo específico a Dios le place hacer algo imposible para glorificarse a sí mismo y lo puede obrar a través del que menos esperamos, porque estas operaciones Dios las da por su gracia, es decir, no hay quien se las gane al portarse muy bien, no hay ni uno bueno, no tiene que ver con la bondad de alguien, y que se gane una cosa así. Todo esto es por pura gracia inmerecida de Dios.

     

    a otro, profecía; Igualmente, alguien a quien espontáneamente Dios le da una palabra para algún hermano en particular, sin dejar de mencionar que la profecía siempre tiene que ser probada, o juzgada, que no se salga del marco bíblico, la palabra profética más segura. Hoy en día está de moda ver a muchos charlatanes, y lo peor del caso es que se ha indoctrinado a la iglesia a no juzgar, cuando fue lo primero que dijo Pablo en un tiempo en el que ni siquiera estaba todavía escrito todo el NT. Él dijo:

     

    1 Co 14:29 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.

     

    Disciernan, si lo que se está diciendo es de parte de Dios, o más bien es de parte del perverso corazón de la persona, de sus tripas, y no de Cristo, y por eso pone inmediatamente el siguiente:

     

    a otro, discernimiento de espíritus; Esta operación sucede cuando alguien está diciendo algo que parece muy espiritual, con palabras muy espirituales, pero, realmente está en contra de lo que la Palabra dice, por ejemplo: “Oh hermano, si tienes la suficiente fe, Dios te va a dar todo lo que pidas, porque te ama, porque él dijo: “pidan y recibirán”, ahora soplaré sobre ustedes y recibirán la unción.

     

    Suena muy espiritual, suena como verdad, pero en realidad eso no fue lo que Dios prometió, él dijo que guardáramos sus mandamientos, es decir conocerlos y obedecerlos, entonces podríamos pedir conforme a su voluntad, no a los deseos codiciosos de mi corazón. Y además ningún hombre puede reclamar que la unción del Espíritu Santo es de su propiedad, la palabra que más se repite en todas estos textos bíblicos en cuanto a la iglesia, es “a cada uno”, es decir a todos, y solo hay una cabeza: Cristo. Y la verdad o es completa, o no es verdad.

     

    Otra es que de pronto llega alguien muy raro diciendo que conoce a Cristo, o la Palabra, pero el Espíritu Santo te revela que no es así, que es un falso maestro, un charlatán, no te da paz, y te muestra que algo está mal.

     

    a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Hablar una lengua extranjera no aprendida, o incluso lenguas angelicales, en momentos de adoración, o hasta en momentos de evangelización. Tanto el don de lenguas como el de profecía Pablo los explica en el capítulo 14 de 1 Corintios, puedes escuchar estos estudios en nuestra página. Y dice Pablo:

     

    11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

    Es decir, todas estas operaciones del Espíritu o energemas, a diferencia de los carismas, las hace Dios en su soberanía y sabiduría con quien quiere y cuando él quiere. Estas operaciones no son permanentes en una persona, como lo son los dones, pero igual son regalos, herramientas para servirnos, para amarnos, para edificarnos unos a otros.

     

    Y por último tenemos estos ministerios o diakonías, aquí en el verso 12 dice a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, o del servicio. Los cuales son estos cuatro oficios, algunos piensan que son 5, al decir pastores y maestros, pero, si te fijas dice cuatro veces “a unos, a otros, a otros, a otros”:

     

    Efe 4:11b a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

    Apóstoles, de apóstolos, uno que es enviado, Dios envió a su Hijo Jesucristo, él es el Apóstol de Dios, Cristo envió a sus 12 apóstoles, sobre los cuales él sentó la doctrina cristiana, y el Espíritu Santo envía a muchos otros, a sembrar iglesias, a apoyarlas como misioneros. Cristo nos envió a mi esposa y a mí a Memphis, esto es apóstol, uno que es enviado con una misión.

     

    Pero, no habla de este rollo de auto nombrarse el apóstol que puede cerrar la Biblia y prescribir su propia doctrina, en ese sentido estricto solo hubo 12, los cuales sus nombres están escritos en las columnas del cielo.

     

    Profetas, los cuales hablan de parte de Dios, del corazón de Dios, profetizar es diferente a enseñar la Palabra, aquí no está explicando algo, sino dando un mensaje de parte de Dios, el cual como ya lo dije, no podemos creer a todo el que venga diciendo: “el Señor dice”. Juan dice: prueben los espíritus, Pablo dice juzguen, es un mandato, y además Pedro mismo dice en su segunda carta: cuando estuvimos en el monte y Cristo se transfiguró nosotros vimos una nube, y oímos una voz del cielo que decía: “este es mi hijo amado, a él oíd”, sin embargo mira lo que dice justo de esto acerca de la Palabra:

     

    2 Pe 1:19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

     

    Siempre tenemos que tener la Biblia abierta, conocerla para poder discernir lo que escuchamos incluso en televisión cristiana o radio cristiana, hay mucho charlatán que se auto nombra apóstol o profeta, hablando cosas contrarias a la Biblia, como lo dice Judas:

     

    2 Pe 2:1-3 Pero en Israel también hubo falsos profetas, tal como habrá falsos maestros entre ustedes. Ellos les enseñarán con astucia herejías destructivas y hasta negarán al Señor, quien los compró. Esto provocará su propia repentina destrucción. 2 Habrá muchos que seguirán sus malas enseñanzas y su vergonzosa inmoralidad. Y, por culpa de estos maestros, se hablará mal del camino de la verdad. 3 Llevados por la avaricia, inventarán mentiras ingeniosas para apoderarse del dinero de ustedes. Pero Dios los condenó desde hace mucho, y su destrucción no tardará en llegar.

     

    Por eso nos es necesario conocer la Palabra, más adelante Pablo nos volverá a hablar de esto, pero, este es otro de los oficios, el cual ejercido con honestidad y sinceridad sirve para edificar grandemente a la iglesia. Uno más es el de Evangelista, aquel que anuncia el Evangelio de Dios, y no solo eso, sino que discipula a aquellos que evangeliza, porque ese fue el mandato del Señor, él dijo:

     

    Mar 16:15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

    Mat 28:19-20 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

     

    El que tiene este oficio, tiene una sensibilidad especial para tratar con gente no creyente, porque de pronto yo que estoy como pastor – maestro, muchas de las veces me cuesta compartir el Evangelio con un no creyente porque en mi mente traigo toda esta terminología bíblica, y siento que suelo hablar y la persona no me entiende nada, porque mi trabajo es equipar a creyentes. No así el Evangelista el cual no será tan diestro para explicar alguna doctrina, pero, tiene las palabras y la sensibilidad de parte de Dios para llamar la atención de un no creyente y traerlo al Evangelio.

     

    Otro oficio es el de pastor – maestro, los podrías separar si quieres, pero, la realidad es que juntos es como me parece que son eficaces, aquel que define la verdad y la enseña, pero, no solo eso, sino que cuida de las ovejas de Dios, llevándolos a lugares de pastos delicados, al enseñarles sana doctrina, exhortando, demandando la verdad, consolando, ver que la gente sea restaurada, alimentada, cuidada.

     

    Y como ya lo vimos, estos oficios son regalos de parte de Dios para su iglesia, ¿cómo podríamos armonizarlos? Bueno, esta es una propuesta: Al haber sido salvado, Dios hace que su Espíritu Santo habite en mí, el cual inmediatamente me equipa con alguno o varios de estos carismas o dones, profecía, servicio, enseñanza, exhortación, dar, presidir, hacer misericordia, y mientras yo permanezco en su Palabra, en la oración, voy siendo transformado a la imagen de Cristo, y en humildad, mansedumbre, paciencia, fielmente pongo a trabajar estos dones en el cuerpo de Cristo, mientras que Dios los energetiza con alguna de las operaciones del Espíritu.

     

    Y al ser fiel haciendo esto, Dios puede llamarme a uno de estos oficios de humilde servicio, y me pone en su iglesia como pastor – maestro, evangelista, me envía a algún lugar como misionero, o me da el don de poder declarar su corazón desde su Palabra, y una vez más, mientas ejerzo mi humilde oficio, Dios me energetiza y soberana y sabiamente, él reparte sus operaciones, una palabra de ciencia, de sabiduría, algún milagro, hablar en lenguas, etc. En Sanas Palabras también tenemos un estudio muy amplio al respecto, puedes ir en línea y aprender más profundamente.

     

    Pero, en el contexto de esta porción, Pablo nos ha estado diciendo: el Señor nos ha equipado, y nos ha provisto como un regalo de funciones de servicio específicas en su cuerpo, oportunidades no de brillar, sino de servir, oportunidades para todos, y cada uno de los creyentes. Dones que sirven para provecho del cuerpo de Cristo, no provecho personal, no para hacer mi propio reino, sino para exponer en su máxima expresión el poder y el amor de Dios, al servirnos unos a otros en humildad en este maravilloso carácter que es el fruto del Espíritu, en amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe templanza y dominio propio.

     

    Esta es una iglesia que anda como es digna del llamado que Dios le ha dado. Y Pablo nos dice específicamente cuál es el propósito y el proceso, él dice:

     

    • Todos necesitamos ser capacitados para servirnos unos a otros.

    Efe 4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

    Porque una cosa es tener el equipo y otra muy diferente saberlo utilizar, pero, me encanta, ¿te das cuenta cómo la iglesia no es una institución de estructuras jerárquicas donde están separados los santos ungidos de Dios, o los que usan sotanas y vestimentas raras, del resto de los nacos de segunda clase? La iglesia es un organismo vivo, donde todos y cada uno de nosotros trabajamos con un mismo propósito, donde el Señor dijo:

     

    Mat 20:25-27 Pero Jesús los reunió a todos y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. 26 Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, 27 y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo. Mat 20:28 Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos». (NTV)

     

    ¿Te das cuenta cómo es un error el poner a un hombre como supuesto vicario de Cristo? Eso no enseña la Biblia, todo lo contrario, Cristo lavó los pies de sus discípulos y siempre vivió para servir. Es totalmente contradictorio ver los excesos de supuestos líderes religiosos cristianos, y no hablo solo de la iglesia católica, sino tristemente de la iglesia protestante – evangélica con la cual nos identificamos. Porque dice Pablo mi función y la de cada oficio es servir para llevar a la madurez a los creyentes.

     

    Perfeccionar tiene que ver con ajustar una máquina, llevar plena restauración, en otras palabras, los dones y las operaciones que él imparte, los oficios que él establece en su iglesia tienen este objetivo, restaurar, dejarte listo para que tú a tu vez puedas servir a tus hermanos, para que ellos a su vez puedan servir a otros. Cada creyente un servidor, que ama, que se sacrifica, que muestra el amor de Cristo no solo con sus palabras, sino con una vida libre de egoísmo y egocentrismo, viviendo para los demás.

     

    Para esto existe la iglesia y sus ministerios para ayudarte a restaurarte, perfeccionarte, equiparte de modo que puedas ser útil a tus hermanos, no para llenar encuestas o para llenarte de actividades y mantenerte cansado, pensando que porque haces mucho en la iglesia seguramente estás más cerca de Dios. Tampoco para que utilices cierta posición en la iglesia para auto promoverte, o para tomar ventaja de los demás y que te sirvan a ti, y no al Señor.

     

    Es un proceso sencillo, naces de nuevo, creces, alimentándote con la Palabra, eres restaurado, y una vez sano y maduro, te toca a ti hacer lo mismo con tus hermanos. Solo de esta manera es como el cuerpo de Cristo es edificado, chécalo, no es complicado.

     

    Por eso es que en Calvary hacemos tanto énfasis en la enseñanza, en que conozcas a Cristo, en que establezcas una relación con él a través de su Palabra, de manera que ésta produzca transformación visible en tu vida, haciendo antojable a Cristo al mundo, siendo sal y luz, haciendo estas obras por medio de las cuales el mundo glorificará a Dios y doblará su cuello ante él. Y mira la meta:

     

    Efe 4:13a hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe

    Mira nada más el énfasis en la enseñanza, la necesidad de que comprendas la verdad de Dios, a esto se refiere la unidad de la fe, el conjunto de verdades que conforman nuestra fe. Por eso predicamos la Palabra verso por verso para que conozcas el corazón de Dios, su voluntad, su carácter, sus planes, por eso navegantes, y todos los discipulados que ofrecemos como iglesia.

     

    Esta es la meta, que todos lleguemos al pleno convencimiento, a una misma convicción y confianza en un mismo Dios y Salvador, fiel, confiable, por el cual individualmente y como iglesia vivimos y estaríamos dispuestos a morir, que llegue a ser lo único que dé sentido a nuestras vidas, no tu coche trabajo, tu salud, tu esposo, tus hijos, tus papeles, tu cuenta de banco, no, solo Cristo, a quien has conocido plenamente en su Escritura, él dijo:

     

    Jua 5:39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

    Jua 14:23-24 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24 El que no me ama, no guarda mis palabras;

     

    La unidad de la fe solo la podremos tener cuando todos estemos en la Palabra de Dios y la conozcamos, y es la mayor responsabilidad de nosotros los que estamos al frente, la Palabra y la oración, y si analizas estos dones, ministerios y operaciones, tienen todo que ver con transmitir la Palabra de Dios de una manera u otra.

     

    Efe 4:13b y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

    De esto se trata el cristianismo, de conocer a Cristo, no de que la gente diga: mira wow, qué siervazo, varón de Dios increíble, tremendo, o qué iglesia tan mortal, no se trata de nosotros, se trata de Cristo.

    Por eso en esta iglesia estamos comprometidos a que no haya nombre más dulce, ni más maravilloso que el de Jesucristo, que no haya otro héroe.

     

    Si me estás conociendo más a mí, pobrecito, no se trata de conocernos unos a oros y decir: este me cae bien, ese no. No, todos estamos llenos de pecado, nos parecemos mucho, somos infieles, mentirosos, y demás, por eso se trata de conocer a Cristo, de enamorarnos de cristo, al punto de tenerlo como nuestro modelo a seguir, de decir como decía David:

     

    Sal 17:15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

     

    Pero, ¿te das cuenta cómo tienes que ser capacitado aun para esto? No es automático, requiere de toda tu decisión, de toda tu voluntad, claro que necesitas un tiempo para ser restaurado, renovar tu entendimiento, para que puedas entender que tus deseos pecaminosos no van con la voluntad de Dios.

     

    Por eso no descansaremos de hablar la palabra de Dios hasta llegar a la meta, la cual es que llegues a la estatura de la plenitud de Cristo, es decir que seas como Cristo, en carácter y en obra. Cristo es el modelo, Cristo es la meta, llegar a ser como él.

     

    Por eso ten mucho cuidado porque hoy en día hay muchas iglesias donde Cristo no es la meta, la iglesia no está centrada en Cristo, sino en las personas, sea el líder, el cual tiene que tocarme, u orar por mí, y yo tengo que ser su esclavo para que él me de la bendición, o sea, Cristo ya no es mi salvador, sino el supuesto apóstol, o profeta. O el centro soy yo, mi necesidad, se trata de mí, vengo aquí Dios para que me bendigas, y me des, y tenga lo que quiero y si no me enojo y ya no vuelvo, porque se trata de mí y mi ídolo me sirve mejor que tú Dios.

     

    Esta sería una iglesia mal enfocada, se trata de Cristo, se trata de ser transformados a su imagen, y la transformación es una consecuencia de conocerle plenamente en su Palabra, por eso sería ilógico que digas que conoces a Cristo, que te has encontrado con él cara a cara y que sigas siendo el mismo, y la realidad es que no es el mismo, porque cada vez te endureces más, te corrompes más, vas de mal en peor y realmente no le conoces.

     

    La meta en la iglesia no es: ya somos miles, y ya tenemos cientos de ministerios mundiales, y edificios e iglesias satélites y nuestro presupuesto rebasa los millones de dólares, no, ¿estás conociendo cada vez más a Cristo en su Palabra? ¿Te estás pareciendo cada vez más a él? ¿Puedes ver la unidad de la fe entre tus hermanos y tu, o tú sigues siendo el rey y crees que puedes engañar a Dios siendo dos personas, una aquí en la iglesia y otra el resto de la semana? Esta es la meta de la iglesia, llegar a la madurez al ser como Cristo, no la cambies. Y no termina ahí, dice Pablo, hay varias cosas que suceden cuando no nos decidimos a caminar por la verdad:

     

    1. Si no nos ocupamos en ser capacitados jamás maduraremos ni tendremos convicciones plenas de fe.

    Efe 4:14a para que ya no seamos niños fluctuantes,

    Seremos niños eternos. Qué hermoso y gracioso es un niño de dos años, hasta sus berrinches y desobediencias te causan gracia a veces, pero, qué triste es ver a un jovencito actuando como niño, ya no te causa gracia ver a un adolecente rebelde, pero, qué patético es ver un adolecentes eternos de 20, 30, 40 años y hay algunos que mueren sin jamás haber madurado.

     

    Sin responsabilidad, con mamitis o papitis, incapaces de servir, de ver por los demás, ¿por qué se caracteriza un niño? Por estar centrado en sí mismo, a un niño no le importa que su mamá venga con dolor de pies, de cabeza, o tenga temperatura, él quiere lo que quiere, y lo quiere ya, sus berrinches tienen todo que ver con esto, se trata de mí, el centro de todo soy yo, y todo lo que me rodea me sirve a mí.

     

    Y dice Pablo no solo un niño inmaduro, sino fluctuante, no importa si tiene 20 años de cristiano, si es un creyente sin convicciones, ni eternas, ni espirituales, guiado siempre por tus emociones, con un dominio propio nulo, hoy te hablo, mañana no, hoy creo, mañana no, hoy el mundo es color de rosa, mañana es gris, hoy Cristo es mi todo, mañana vivo como un incrédulo.

     

    1. Seremos presa fácil del engaño de falsas doctrinas.

    Efe 4:14b llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

    Las falsas doctrinas siempre han estado a la orden del día, y hay muchos cristianos de este tipo, como dice Pablo con comezón de oír, siempre en busca de algo nuevo, algo que les haga sentir, que los mueva, que dicen: ¿la palabra de Dios? Ay no, necesitamos algo relevante para nuestra época, psicología, humanismo, motivación.

     

    Y esto, ¿qué provoca? Gente crédula que por no tener un conocimiento profundo de la palabra de Dios, por no estar anclados a la verdad, están sujetos a toda clase de verdad falsificada, y son presa de lo que esté de moda en la pasarela religiosa, suficiente con que les parezca novedoso o interesante, pero recuerda nuestro principio: si es bíblico no es nuevo, si es nuevo, no es bíblico. Si es verdad está en la Biblia, la cual tiene milenios de haber sido escrita, si es tan nuevo que no lo encuentras en la Palabra por ningún lado, no es verdad.

     

    Hay evangelios falsos, hay maestros falsos, y Pablo dice, un creyente maduro, que está firmemente anclado a la Palabra, jamás será engañado por este tipo de falsedades. ¿Y sabes qué? Un miembro enfermo del cuerpo, enferma a todo el cuerpo, lo inutiliza, o lo limita, ¿cuánto te limita que te lastimes un dedo, ahora imagínate quebrarte una pierna, lastimarte un ojo.

     

    Qué responsabilidad tenemos todos de estar en la Palabra. Piensa en tu familia, en tus hijos, en tu cónyuge, cuánto daño podría hacerles no solo a ti, sino a los tuyos el hecho de ser presa fácil de lobos vestidos de oveja. Hombres dedicados a sacar provecho, detrás de los cuales está Satanás queriendo robar tu fe, tu confianza en Dios, como ya lo leímos hace rato.

     

    Pero date cuenta de quién es la culpa, no es de Dios, él ha dejado su Palabra disponible para todos, él ha dado de su Espíritu a cada creyente, y definitivamente hay lobos vestidos de oveja al frente, pero también hay creyentes irresponsables que les acomoda este tipo de doctrina, porque pues si dan su respectiva mochada, ya no tienen que cambiar, ni que obedecer, sino al contrario, hasta se les da un lugar de honor.

     

    Por ejemplo, a mí me desespera a veces ver en youtube la cantidad de blasfemias y sandeces que se dicen y se hacen en el nombre de Cristo, y cómo gente que se supone que es creyente se ofende cuando un creyente con un fundamento bíblico y sólido denuncia estas barbaridades. Algunas son como ya lo vimos hace rato:

     

    Jud 1:12-13 Cuando estos individuos participan con ustedes en sus comidas de compañerismo —las cuales conmemoran el amor del Señor—, son como arrecifes peligrosos que pueden hacerlos naufragar. Son como pastores que no tienen vergüenza y que sólo se preocupan por sí mismos. Son como nubes que pasan sobre la tierra sin dar lluvia. Son como árboles en el otoño, doblemente muertos, porque no dan fruto y han sido arrancados de raíz. 13 Son como violentas olas del mar que arrojan la espuma de sus actos vergonzosos. Son como estrellas que han perdido su rumbo, condenadas para siempre a la más negra oscuridad.

     

    Y el problema es que esta gente es astuta, y te vende la mentira como verdad, ¿cuál es entonces nuestra mejor protección? Dice Pablo:

     

    1. La mejor protección es seguir la Palabra, practicarla para así recibir crecimiento.

    Efe 4:15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

    Pablo aquí nos da la receta necesaria, seguir la verdad es una sola palabra que podríamos traducir, aunque no existe la palabra como verdadeando, es decir al permanecer en la verdad, al ir tras la verdad intencionalmente, ¿has leído el salmo 119? Teniendo en tu mente y corazón los 176 versículos de este salmo. ¿Para qué? Para llegar a ser como Cristo, para ser transformados a su imagen.

     

    Como ya lo aprendimos la semana pasada, no es suficiente con conocer la verdad, hay que decidir creerla, y una vez creída ponerla como mi regla para vivir. Así como cuando no dabas un paso sin consultar tu horóscopo, u oír a Walter Mercado, ahora confía en Cristo y en su Palabra, más que el dicho, o el consejo de cualquier persona, más que cualquier libro, predicador, película por más cristiana que se diga ser. Primero enamórate de la Escritura, conócela, para que puedas después juzgar todo lo demás.

     

    Y dice Pablo tienes que verdadear en amor, ¿de qué se ha tratado todo este capítulo? ¿El amor se estará refiriendo a apapachos y palabras bonitas? No, se está refiriendo a servirnos unos a otros desinteresadamente, a buscar reconocer y ejercer los dones con los cuales el Señor me ha equipado, poniéndolos al servicio de mis hermanos.

     

    En otras palabras, ¿cuál es la clave de que una persona esté físicamente saludable? Comer frutas y verduras, sí, una buena alimentación, pero, ¿qué otra cosa? Ejercicio, mi cuerpo es un laboratorio andante y necesita mover y transformar químicos y demás, y el ejercicio le ayuda a estar saludable.

     

    De igual manera un Cristiano jamás va a llegar a la madurez sin este equilibrio, podrá ser el siervo del año, y que no exista otra persona más movida en la iglesia, pero, si no conoce la Palabra va a terminar envanecido o quemado, porque no va a encontrar la motivación correcta para servir, y va a ser tropezado por aquellos que no reconozcan su servicio.

     

    Podrás tener llena la cabeza de teología y doctrina, y biblia, pero, si no lo pones por obra, serás un gordito espiritual, propenso a todo tipo de enfermedades, es decir, engaño, orgullo, hipocresía, terminarás llamando lo blanco negro, y lo negro blanco, lo dulce amargo, y lo amargo dulce. No, el equilibrio debe ser este hermanos: alimento sano, sana doctrina, palabra de Dios, una buena dosis diaria, pero practicarla, ponerla por obra, ¿cómo? Obedeciéndola, amando a mis hermanos, sirviéndolos, modelando la verdad con una vida que vive como dice filipenses 2:

     

    Flp 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

     

    Decía un poeta escéptico Alemán llamado Heinrich Heine a los cristianos: “Muéstrenme su vida redimida y quizá me sienta inclinado a creer en su Redentor”. Y esto solo sucede en gente que está unido a su cabeza, la cual es Cristo, él es la vid, nosotros los pámpanos, y separados de él nada podemos hacer.

     

    Recuerden, no somos un club social donde nos llevamos de a cuartos y todo es buena ondez, no, somos los escogidos de Dios, él nos ha llamado a pertenecerle y a permanecer en él, él es el camino y la verdad y la vida, el no tiene la verdad o conoce la verdad, él es la verdad y la fuente del amor. Cristo debe ser nuestra cabeza, es la cabeza de la iglesia, debería ser la cabeza de nuestra familia. Y cierra Pablo esta sección:

     

    Efe 4:16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

    Checa lo que dice, en primer lugar “de quien”, es decir, Cristo es la fuente de todo, él es quien nos organiza, nos unifica, nos compacta, nos impulsa, nos instruye, nos capacita, nos energetiza a través de su Espíritu, dándonos de su carácter, transformándonos a su imagen, edificándonos en su amor.

     

    Y dice “todo el cuerpo”, es decir, todos estamos incluidos, hermano, la iglesia cuenta contigo, para que pongas, no tu granito de arena, Cristo no te ha dado un granito de arena, te ha dado su Espíritu Santo, en otras palabras, Cristo se ha dado a sí mismo para ti, se ha regalado a sí mismo para cada creyente.

     

    De manera que a nosotros nos toca hacer cohesión, intencionalmente poner estos dones, y ministerios dados por él, bien coordinados, y tiene más que ver con bien unidos, compactados, caminando hacia un mismo propósito, una misma esperanza, una fe, un Señor, un Dios y Padre de todos, ¿te das cuenta cómo sigue hablando de lo mismo?

     

    Y no solo bien concertado, sino unido entre sí, lo cual habla de impulsarnos juntos, de procurar la unidad activamente, ¿cómo? Decidiendo amarnos de esta manera poniendo activamente a trabajar estos dones al servicio de los demás, recuerda, somos un regalo de Cristo unos para otros. .

     

    Y dice: cada uno de ustedes son coyunturas, andamos en unidad, pero en diversidad, y una coyuntura es el punto de encuentro, el punto donde amarramos, donde cada miembro ejercita su don y lo pone al servicio del otro y juntos formamos un todo, un solo cuerpo. Los dones, los recursos espirituales, la provisión del Espíritu Santo son transmitidos de un miembro a otro, como un flujo de ministerio, y amor que produce crecimiento.

     

    Y dice según la actividad propia de cada miembro, mira nada más lo necesario del contacto, de la comunión, ¿cómo podría algún cristiano vivir fuera de la comunión de la iglesia? Sencillamente no es posible. Y si es una actividad propia y de cada miembro, esto debe recordarte tu responsabilidad individual de permanecer en Cristo.

     

    El hecho de que seas irresponsable, no solo afecta tu vida, estás afectando a tu familia, y estás afectando todo el cuerpo de Cristo, ¿Qué le pasa a un miembro de tu cuerpo que deja de moverse porque quizá sufriste una fractura? Los ligamentos, músculos y coyunturas se atrofian, y no solo eso, ¿sabes qué pasa? Le causa dolor a todo tu cuerpo. De la misma manera en el cuerpo de Cristo.

     

    Y dice: Recibe su crecimiento para ir edificándose en amor, mira por donde fluyen los nutrientes que el cuerpo necesita, la iglesia necesita para crecer: fluye a través de cada creyente, de manera que cada vez que te reúsas a caminar con Cristo, es como si cortas un cable y la corriente eléctrica deja de fluir. Mis hermanos, no existen los llaneros solitarios, Dios edifica su iglesia en amor, y el amor implica creyentes sirviéndose el uno al otro, en y por amor, esta es la única manera de ser una iglesia eficaz que cumple con su misión de ser sal y luz para el mundo, de ir y predicar el Evangelio a toda criatura, de ir y hacer discípulos a todas las naciones, todo lo demás fuera de esto, no es sino religión vana.

     

    Mientras no nos decidamos a formar parte activa del cuerpo de Cristo y a creer que mi obediencia afecta al igual que mi desobediencia a todo el cuerpo, a todos los que me rodean, no vamos a crecer ni individualmente, ni como iglesia.

     

    Esta es la manera en la que alguien anda dignamente, de acuerdo al maravilloso llamamiento con el que ha sido llamado, así es como podemos hacer que nuestra conducta pese lo mismo que nuestro llamado. Este es parte del ruego a la acción de Pablo, servirnos en amor, en unidad, y en la diversidad.

     

    Porque alguien podría decir: es que esto es imposible, ¿cómo alguien podría vivir en humildad, mansedumbre paciencia, amor, cuando por lo regular lo que nos gobierna es todo lo contrario, orgullo, rebeldía, paciencia, indiferencia, desamor, autosuficiencia? Y cuando te entregas a esto, la unidad se hace imposible. Necesitas desechar obras de la carne, pecado, necesitamos juntos impulsarnos, procurando la unidad, individualmente permaneciendo en Cristo, verdadeando y amoreando.

     

    Mis hermanos, qué increíble es la iglesia de Cristo, qué privilegio es pertenecer a ella, ser parte del cuerpo de Cristo. ¿Qué vas a hacer al respecto? Y cierro con el mismo texto de la semana pasada:

     

    Mat 5:13-16 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. La luz del mundo 14 Vosotros sois la luz del mundo;(I) una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

     

     

     

     

     

     

  • Nov 8, 2015Efesios 4: 1- 6 “Un ruego a la acción”
    Nov 8, 2015
    Efesios 4: 1- 6 “Un ruego a la acción”
    Series: Efesios

    UN RUEGO A LA ACCIÓN

    Efesios 4:1 – 6

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso la ciudad.

     

    Éfeso era la capital de Asia Menor, y fue una de las ciudades más importantes de su tiempo, era un centro religioso, cultural, educativo, comercial, económico y político, y un importante puerto marítimo, de manera que llegó a ser una potencia mundial de poder, riqueza, comercio, e influencia

     

    Famosa por el templo a la falsa diosa Diana o Artemisa, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, al cual personas de todo el mundo venían a rendir culto y adoración, un lugar lleno de religiosidad, paganismo y ocultismo. Además de que el mismo templo servía como un banco muy importante de Asia menor donde la gente depositaba su dinero para que esta diosa lo cuidara, de manera que además de la religiosidad y la idolatría, el materialismo reinaba.

     

    Cuando Pablo escribió esta carta, Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes, imagínate su tamaño y su movimiento.

     

    La iglesia de Éfeso.   

    En Hechos 19 podemos ver que durante su tercer viaje misionero, Pablo comenzó esta iglesia con 12 hombres, invirtiendo casi 3 años, en la escuela de uno llamado Tirano. Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC.

     

    Propósito de la Carta.

    Pablo no escribió esta carta para corregir algún problema en particular que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, para que en medio de todo este materialismo, filosofías mundanas y oscuridad, no se desenfocaran de su verdadera riqueza, su verdadera identidad, lo cual con el tiempo sucedió, ya que ellos olvidaron su primer amor.

     

    ¿Para qué nos sirve esta carta a nosotros?

    De la misma manera es importante para nosotros, ya que al igual que ellos vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, medios de comunicación diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios.

     

    Y esta carta nos recuerda nuestra identidad, nuestro origen, nuestro futuro, nuestro destino, nuestra herencia, nuestra esperanza, que como iglesia conformamos el reino de Dios, somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, que tratamos con un sistema de valores diferente, leyes diferentes, no vivimos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios.

     

    Tres cosas nos enseña como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, nos da crecimiento, práctica y victoria. Al estilo de Pablo, tenemos 3 capítulos de fundamento doctrinal y otros tres donde nos pide que respondamos a él, aplicando esta verdad. Recordemos el bosquejo de esta carta, divido en tres partes:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3) Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, lo cual habla de nuestra identidad, y lo que tenemos al estar en Cristo, nuestra posición de privilegio, lo cual hoy terminamos.

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9) Esta es la respuesta de alguien que responde a esta riqueza espiritual, así es como debe vivir un ciudadano del reino, este debería ser su carácter, su conducta, su propósito, sus prioridades, así debería conducirse.

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Esta tercera parte nos enseñará cómo un cristiano puede mantenerse firme ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición, y salir victorioso.

     

    Y finalmente llegamos al fin de esta primer sección, nuestra riqueza en Cristo, Pablo terminó cayendo de rodillas abrumado por todas estas revelaciones maravillosas del Evangelio, enseñándonos cuáles deberían ser nuestras prioridades al orar, el poder entender lo que encierran todas estas bendiciones: el amor de Dios, ya que conocer el amor de Dios, es conocerle a él, y aprendimos LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA RAÍZ Y UN BUEN CIMIENTO ESPIRITUAL.

     

    Aprendimos que solo como hijo de Dios es como puedo aspirar a conocer su amor y estar arraigado y cimentado en él. La única manera de lograr estar arraigado y cimentado en su amor, es cuando decida darle a Cristo el control total de mi vida. Conocer el amor de Dios necesita convertirse en mi más alta prioridad ya que solo ahí encontraré verdadera plenitud.

     

    Pero ahora va a cambiar el tema, ahora nos toca aprender cómo responder a estas maravillas. Es correcto contemplarlo y caer de rodillas en adoración y agradecimiento, pero, ahora, nos es necesario responder a todas estas cosas.

     

    Cuando Pedro, Juan y Santiago estuvieron con el Señor en el monte y lo vieron en su apariencia real de Dios Todopoderoso, junto con Elías y Moisés, ellos solo pensaron, aquí estamos bien Señor, hagamos tres casas, pero, la realidad es que bajando del monte ya les esperaba un endemoniado, ¿por qué? Porque estamos en este mundo y no es nuestro hogar. De la misma manera necesitamos aprender a aplicar todas estas bendiciones, a bajarlas a nuestro presente temporal y hacer que cuenten.

     

    Como ya lo dijimos, si como cristianos entendiéramos estos tres capítulos lo más probable es que no serían necesarios los últimos tres, todo esto sería suficiente para marcar nuestras vidas por la eternidad, pero, Pablo no terminó ahí, ahora vamos a ver cómo es que debería vivir alguien que ha entendido su posición y su identidad en Cristo.

     

    Y viendo todas estas maravillas es interesante que Pablo comience con un ruego, y me llama la atención porque precisamente esta es la tarea del Espíritu Santo, el parakletos, el consolador, aquel que nos anima, nos exhorta, nos invita, a glorificar a Dios. De la misma manera Pablo inspirado por el Espíritu Santo, hoy nos va a exhortar, nos va a rogar, y si tiene que rogar, esto indica que no es algo automático, sino que necesita acción de nuestra parte, que nosotros necesitamos tomar cartas en el asunto, indica también que necesita ser una respuesta voluntaria, no una imposición, sino algo que sucederá como consecuencia de entender nuestra identidad. Por eso yo titulé este mensaje: UN RUEGO A LA ACCIÓN

     

    1. El ruego es a ser consistentes con nuestra nueva identidad.

    Efe 4:1 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,

    Pablo entonces comienza con este ruego, pero, no lo hace sin antes ponerse como ejemplo, él dice: yo estoy preso en el Señor, de manera que comprendo lo que les estoy hablando porque lo he experimentado. ¿Recuerdan a Pablo hablando de su estirpe, de sus logros, de su fama según este mundo en Filipenses 3?

     

    Flp 3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

     

    Pablo está diciendo: mírenme hermanos, estoy preso no de roma, no de los judíos, sino en Cristo, les estoy hablando con consistencia en mi vida. Y con esta autoridad, al entender esta riqueza no nos hace una exigencia ciega a: haz porque tienes que agradarle a Dios, y si no te vas a ir al infierno, no, es una súplica, un ruego encarecido.

     

    Es la palabra parakaléo; llamar cerca, i.e. invitar, invocar (por imploración, exhortación o consolación): orar, presentar, rogar, alentar, amonestar, animar, confortar, consolación, consolar, exhortación, exhortar, exigencia, infundir ánimo, pedir, suplicar, pedir, acudir a, reunir, mandar a llamar, insistir, pedir fervorosamente, rogar, implorar , llamar a una persona, apremiar a alguien a que adopte un curso de acción siempre mirando al futuro.

     

    Y lo primero que hace es hacernos un llamado a ser consistentes, y dice: les ruego que anden, que se comporten, que vivan de acuerdo a. Digno es la palabra axios en griego, y en su raíz, tiene el significado de equilibrar una balanza, es decir, es un llamado a cuidar que nuestra conducta, nuestra vida cotidiana, nuestra manera de vivir, acciones, decisiones, manera de pensar, de divertirnos, amistades, y todo lo que encierra la manera en la que nos conducimos en este mundo, pese igual que la divina invitación que se nos ha hecho. Si se pusiera en una balanza toda esta riqueza, que pese lo mismo tu manera de vivir.

     

    Y Pablo menciona dos cosas que se parecen, klésis, vocación o invitación, y Kaléo, ser invitado o convidado, vocación me habla de aquello que Dios me ofrece en Cristo, ¿Qué ofrece Dios en Cristo? Nos ofrece una nueva ciudadanía, una nueva condición social, una nueva relación para con él, una nueva identidad, propósito, prioridades, esperanza y demás.

    Todas estas bendiciones espirituales en los lugares celestiales: Dios me ofrece el ser santos y sin mancha delante de él, a convertirme en su hijo al adoptarme, a darme de su naturaleza divina, a formar parte de su familia, de su cuerpo, de su templo. Imagínate que la persona más importante y rica de este mundo se encontrara con un pordiosero sucio que hasta ya hubiera olvidado su nombre, y de pronto le encuentra, le da un documento con todo lo que le ofrece gratuitamente: adoptarle, hacerle su heredero, darle todos los derechos de un hijo suyo.

     

    Y Kaleo, nos habla de su invitación, Dios extiende sus brazos y dice: ven, hay lugar en mi mesa real, hay un lugar en mi familia para ti, ¿por qué? Porque soy bueno, porque quiero mostrarte mi gracia y misericordia, mira mis brazos extendidos en esa cruz, ahí está mi perdón, ahí está el camino al Padre, ahí está esta invitación a que al ver mi amor, vengas voluntariamente a mí, es una invitación llena de amor, pero claro, solo para aquel que tiene sed, aquel que tiene ojos para ver y oídos para escuchar:

     

    Jua 7:37b Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

    Apo 22:17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

     

    Por eso es que Pablo ruega, porque Dios el día de hoy está rogando a un mundo impío que se vuelva a él, dice en 2 Cor:

    2 Co 5:20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

     

    Este tiempo no es el tiempo del juicio, de una amenaza desafiante, todavía no, aunque vendrá, pero es el tiempo de una maravillosa invitación de parte de Dios, llena de gracia, de paciencia Dios ruega al mundo: arrepiéntanse, reciban el perdón de pecados, laven su maldad con el Evangelio. Y nosotros recibimos esta invitación y creímos, la aceptamos, de manera que Pablo nos dice: les pido fervorosamente, les ruego, les suplico, les insisto, respondan a tanta riqueza a tanto amor, decidiendo desde su corazón vivir para el rey, vivir dignamente de acuerdo a un hijo de este rey.

     

    Por eso es que es un llamado a la acción, a vivir coherentemente, consistentemente, de acuerdo con lo que somos al haber aceptado esta invitación. Y por lo mismo, no es algo que vaya a suceder por automático, sino que necesita una respuesta activa de nuestra parte, nosotros necesitamos poner manos a la obra, decidir levantarnos y hacer decisiones firmes.

     

    El viernes comentábamos que podemos ir al mejor doctor del mundo, tener la mejor medicina y la más cara, pero, si no seguimos indicaciones, si no nos tomamos la medicina prescrita, no vamos a mejorar. Podemos tener el refrigerador lleno de la comida más sana que exista, hasta tener un gimnasio propio con los mejores aparatos en casa, pero, si todos los días nos vamos a los tacos y jamás visitamos ese salón, o solo vamos a admirar las máquinas de ejercicio, no habrá jamás ningún resultado.

     

    Y aquí tenemos algo inmejorable, la Palabra de Dios, el poder de Dios, su Espíritu en nosotros, pero, nosotros decididamente tenemos que responder. Por eso no es suficiente con tener información acerca de Dios o de su plan, nos es necesario poner por obra lo que escuchamos, obedecerlo, llevarlo a cabo y comprobar que funciona.

     

    Debemos quitarnos de la mente ese pensamiento equivocado de que solo por el hecho de escuchar, o de estar en el ambiente espiritual entre hermanos, por venir y sentarte el domingo o en estudios bíblicos o reuniones de oración, o actividades de la iglesia algo va a pasar automáticamente, no es así, ¿qué nos dice Santiago?

     

    Stg 1:21-25 Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma. 22 Pero no sólo escuchen la palabra de Dios, tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. 23 Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo. 24 Te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. 25 Pero, si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y si la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia. (NTV)

     

    Sí, se trata de escuchar la Palabra con atención, recibirla, creerla, pero, si ella me habla de algo que está en contra de mis convicciones, o mi estilo de vida, ¿quién va a cambiar, ella o yo? Yo. Entonces al escucharla, pongo mis pensamientos en sintonía con ella, doblego mi voluntad a la autoridad de la Palabra, alineo mi estilo de vida, convicciones, pensamientos a su verdad, y entonces y solo entonces puedo decir que estoy caminando de acuerdo a ella, y solo así es que podré ver fruto en mi vida. Esta es la consistencia a la que el Señor nos llama.

     

    Por ejemplo, ¿cuántos de nosotros llegamos a este país y nos sometimos a sus leyes, a sus normas, incluso conformamos nuestras vidas al estilo de vida de este lugar, entonces, ¿por qué creeríamos que es diferente en cuanto a nuestro cristianismo? Se nos ha dado una nueva identidad, ciudadanía, leyes, valores. Mis hermanos, el cristianismo no es una filosofía, una religión hueca, no son ritos esotéricos donde algo sucede por arte de magia, que cambia mis circunstancias o mis problemas, o mis malos hábitos, porque prendí una veladora, o porque dije las palabras mágicas y las repetí suficientes veces y lo grité lo más fuerte posible, no, es un estilo de vida, es vivir nuestra identidad, de acuerdo a nuestra esperanza, de acuerdo a la fe que supuestamente profesamos o creemos.

     

    Recuerda, somos lo que pensamos, porque lo que pensamos nos lleva a tomar las decisiones de cada día, porque esa voluntad que radica en nuestro corazón, o es controlada por nuestra naturaleza pecaminosa, o es controlada por el Espíritu Santo, pero, aún ese control yo soy quien decido cederlo, yo tengo que hacer la decisión de o entregárselo a mi carne o al Espíritu, de vivir en fe aquello que estoy escuchando, sin importar el precio, lo cual implica tener una confianza total, en el amor de Dios, porque le conozco, porque he convivido con él, porque he comprobado su bondad, su perfección, lo bueno, lo agradable que es andar en sus caminos, seguir su Palabra, o confiar en mi corazón perverso y engañoso, en la filosofía engañosa y mundana de Satanás.

     

    Ahora, tampoco se trata de tener un control externo legalista y forzoso a seguir reglas y regulaciones, así vive el religioso, ahí no hay verdadera libertad, no, el cristianismo es una respuesta de amor, al amor y la bondad que hemos recibido gratuitamente de parte de Dios. Por eso la tarea principal del maestro, o del pastor, es enseñarte de este amor en palabra y obra, tu mayor responsabilidad individual como creyente es conocer este amor, y aquel que ha sido genuinamente tocado por él, alumbrado por este amor, será exhortado a responder en una fe obediente, en confianza y amor a aquel que dio su vida por él.

     

    Por eso la Palabra habla de ser iluminados con su luz, de ser transformados, primeramente en nuestra manera de pensar, para entender plenamente quienes somos nosotros y quién es Dios, que él es digno de que nos presentemos a él como un sacrificio vivo y santo, y no con la fe ciega de la religión, sino utilizando todo nuestro entendimiento y atención, hasta ver que es lógico, es algo racional, decidir caminar con él y abandonar nuestra vana manera de vivir, y que es necio e ilógico conocer a Dios y vivir de una manera contraria a lo que el manda, es algo loco, fuera de lugar, no es la de ahí, no queda.

     

    El cual mis hermanos es ni más ni menos que el camino de la hipocresía, y la hipocresía es el camino a la apostasía, a llegar a decir: “esto no funciona, no me gusta, prefiero mi vida sin Dios. Y seguimos, dice Pablo:

     

    1. A andar en un carácter cristiano.

    Efe 4:2a con toda humildad y mansedumbre,

    Hablar bíblicamente de carácter, no es hablar de temperamento, cuando alguien dice: tengo un carácter muy fuerte, más bien no tiene dominio propio, por lo tanto es alguien sin carácter, dominado por sus pasiones. Hablar de carácter es hablar de estas características en una persona.

     

    Una vez más, estas cuatro características necesitamos procurarlas, no son naturales en nosotros, de hecho, solo alguien que ha nacido de nuevo y que tiene el Espíritu Santo en su interior puede verdaderamente manifestar humildad, mansedumbre, paciencia y amor, porque como ya lo hemos estudiado, la mansedumbre, la paciencia y el amor no es sino el fruto del Espíritu, es algo que el Espíritu Santo produce en un creyente que procura andar en el Espíritu.

     

    ¿Se acuerdan del ejemplo del pasto verde y la hierba mala? No necesitas hacer nada para que la hierba mala brote, solo déjala ahí, y verás cómo tu patio se convierte en un bosque salvaje con todo tipo de hierba venenosa. Pero, ¿qué me dices del pasto verde? Para tenerlo necesitas estar constantemente echando químicos para matar la hierba mala, fertilizante para hacerlo crecer, regarlo para que no se seque, y tienes que hacerlo por lo menos una vez por mes.

     

    De la misma manera nosotros al permanecer en Cristo, en su Palabra, al conocer y refrescar constantemente este maravilloso llamado de parte de Dios es como podemos y debemos procurar este fruto. Y comienza con humildad, la palabra tapeinofrosúne, en griego dos palabras, tapeinós, bajo, al ras del suelo, y fren, modo de pensar, entendimiento o sentimiento, en otras palabras, tener una mente dócil, pensar con humildad.

     

    En el tiempo de Pablo como hoy, la humildad era tan despreciada que los griegos ni siquiera tenían una palabra para referirse a ella. Al parecer Pablo fue quien acuñó esta palabra, y solo los cristianos la utilizaban, ¿por qué? Porque en ese entonces como hoy, el mundo desprecia la humildad, porque el mundo y su filosofía está basada en la soberbia, porque el autor de esta filosofía es Satanás, y la humanidad caída está regida por él, de hecho esa fue la causa de la caída de Satanás:

     

    Isa 14:12-14 »¡Cómo has caído del cielo, oh estrella luciente, hijo de la mañana! Has sido arrojado a la tierra, tú que destruías a las naciones del mundo. 13 Pues te decías a ti mismo: “Subiré al cielo para poner mi trono por encima de las estrellas de Dios. Voy a presidir en el monte de los dioses, muy lejos en el norte. 14 Escalaré hasta los cielos más altos y seré como el Altísimo”. (NTV)

     

    Eze 28:17 Tu corazón se llenó de orgullo debido a tu gran belleza. Tu sabiduría se corrompió a causa de tu amor por el esplendor. Entonces te arrojé al suelo y te expuse a la mirada curiosa de los reyes. (NTV)

     

    La filosofía mundana está basada en la soberbia, si no checa, la gente se avergüenza de la humildad, no hace alarde de sus fracasos, “nombre, ayer fue el peor de los perdedores”, no, pero hace alarde de sus logros, su apariencia, sus posesiones, etc., y desprecia la humildad, y ¿qué crees? Es a lo primero que Dios nos llama.

     

    Como ya lo hemos visto antes, esta es una característica del mismo Cristo, él decidió no estimar el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, exactamente lo contrario a Satanás, Cristo no miró por lo suyo propio, sino por lo de los demás estimando a los demás como superiores a él mismo, no estimándose a sí mismo como superior delante de los demás, aún cuando realmente lo era. Pero, perdiendo, ganó.

     

    Cristo dijo: aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón, la belleza del Evangelio es que tiene su fundamento en la humildad de Dios. Cuanto más grande y alto es un edificio, más profundo y ancho es su cimiento, el cual va hacia abajo.

     

    Filipenses 2 nos muestra una caída, un descenso de Cristo, el cual comenzó en el trono mismo de la gloria, y llegó hasta la muerte más vil y vergonzosa según este mundo, pero, terminó siendo exaltado hasta lo sumo con un nombre que es sobre todo nombre que se nombra hoy y siempre.

     

    Y Cristo decidió tomar esta posición de humildad, y así como Cristo, la humildad es una posición que yo decido tomar, que cada creyente necesita practicar, porque así es como anda alguien que ha entendido su llamado y quién lo ha llamado.

     

    Y la única manera de cuidarnos del orgullo es mantenernos conociendo y contemplando quién es Dios, es cuando tenemos una revelación correcta de quién es Dios y quienes somos nosotros, ahí sí que no hay lugar para la soberbia. El orgullo no nos permite sujetarnos a nada ni a nadie, mientras que el humilde ve a los demás como superiores. Un orgulloso ha creído la mentira de Satanás: serás como Dios, por lo tanto compite con Dios, pero alguien humilde no cree esta mentira y se somete a la gloria suprema e incomparable de Dios.

     

    Si te fijas todo pecado tiene como raíz el orgullo, y al contrario, toda virtud tiene a la humildad como raíz. El orgullo nos ciega, nos engaña, y la humildad nos habla con la verdad nos muestra quienes somos realmente: pecadores, que si no fuera por el amor de Dios estaríamos perdidos, por lo mismo la humildad nos capacita para poder ver y contemplar quién es Dios en realidad, no mi achichincle, no mi genio de la lámpara personal, pero el altísimo, el creador, a quien de no ser por Cristo, no sería digno ni siquiera de levantar mi vista, y mucho menos mi voz, delante de él.

     

    Es más, si te das cuenta, detrás de cualquier conflicto con otras personas está el orgullo, si no tengo comunión con el Señor, es por causa del orgullo, y viceversa, ¿quiero disfrutar de una relación humana en paz, unidad y armonía? Necesito humildad, quiero tener verdadera espiritualidad, necesito humildad para recibir la gracia de Dios, quiero tener una profunda y genuina comunión con Dios, necesito humildad. Lo que es más el Señor dijo:

     

    Mat 18:3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

     

    De manera que para que alguien crea en el Evangelio y reciba perdón de pecados necesita humildad para reconocerse pecador y necesitado de un salvador. Cuántos textos al respecto:

     

    Pro 11:2 Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra;   Mas con los humildes está la sabiduría.

    Pro 16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia,   Y antes de la caída la altivez de espíritu.

    Pro 21:4 Altivez de ojos, y orgullo de corazón,   Y pensamiento de impíos, son pecado.

    Isa 2:11 La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día.

    Pro 15:33 El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría;   Y a la honra precede la humildad.

    Pro 22:4 Riquezas, honra y vida   Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.

    Stg 4:6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

     

    La plataforma, el cimiento de una vida cristiana madura, de una iglesia que verdaderamente alumbra con sus buenas obras para gloria de Dios, es la humildad, una posición que decido voluntariamente tomar.

     

    Y Pablo dice: mansedumbre, la cual ya hemos visto muchas otras veces, no es mensedumbre, praótes, fortaleza sujeta a control, aquel que entiende que todo lo que tiene y es, es prestado y le pertenece a su Señor, de manera que está listo para usarlo responsablemente y ponerlo a las órdenes de su Señor. Su vida, sus recursos, sus talentos, todo lo que tiene y es. Es alguien obediente que supedita su voluntad al que sabe que es su dueño, se subordina, dice sí Señor, ¿qué quieres que yo haga?

     

    Una de las señales inequívocas de alguien que ha nacido de nuevo y que es un verdadero creyente es la mansedumbre, podría haber sido el más rebelde, obviamente rebelde contra Dios, y a todo lo que representaba la autoridad, pero, ahora lo ves sometiéndose a su Señor, sometiéndose a sus hermanos, no contencioso, no peleonero, sino todo lo contrario, alguien que en amor se somete a su prójimo.

     

    Te pregunto, ¿cuánta humildad y mansedumbre necesitas en tu matrimonio, en tu familia, en tu trabajo? ¿Cómo cambiaría tu dinámica familiar si pusieras por obra, si echaras verdaderamente mano de lo que el Señor ya te ofrece y ha puesto en tu charola y en tu cuenta para que utilices, una buena dosis de humildad y mansedumbre para toda tu familia.

     

    Y dices, bueno que se humille y sea manso el primero, y si lo hace, yo también, bueno, así jamás podrás comprobar lo que es bueno, comienza tú, en obediencia y confianza, pero comienza siendo manso y humilde para con Dios, para con su voluntad, su Palabra, dice Pedro:

     

    1 Pe 5:5-7 Del mismo modo, ustedes hombres más jóvenes tienen que aceptar la autoridad de los ancianos. Y todos sírvanse unos a otros con humildad, porque «Dios se opone a los orgullosos pero muestra su favor a los humildes». 6 Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, él los levantará con honor. 7 Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes.

     

    Y dice Pablo:

     

    Efe 4:2b soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,

    Una vez más Pablo combina tres palabras, dos de ellas parecidas: Makrothumía, de dos palabras Makrós, largo o alarga, y thumía, de thumós, enojo, ardor, ira. Se traduce como longanimidad, alguien que tarda en enojarse, paciencia, aguante, clemencia, dominio propio, calma.

     

    Y anéjomai; sostenerse uno mismo en contra de, soportar, aguantar: padecer, soportar, sufrir, tolerar. Escuchar o soportar con gusto una exhortación, soportar a alguien, sobrellevar, tolerar, aceptar, como válido o verdadero, aceptar una queja, significa sostener arriba en contra de una cosa y así soportar (ana, arriba, y ecomai, voz media de eco, tener, sostener).

     

    Y amor, agápe, este amor de Dios que encuentra su realización en darse a sí mismo, una decisión de servir, de sacrificarse por la persona amada, no porque lo merezca, la persona, sino porque así como Dios, Cristo nos ama, y decide sacrificarse y servirnos, dando su vida por nosotros, el que ama o agapea, hace esto.

     

    Entonces seguimos con esta progresión: al andar en el Espíritu, decido tomar esta posición de humildad, abrazo la mansedumbre que el Señor me ofrece y me visto de paciencia, lo cual también es un fruto del Espíritu, convirtiéndome en un soporte para mis hermanos, ¿por qué? Porque definitivamente no todos crecemos al mismo ritmo, hay algunos que deciden creerle al Señor mas pronto que otros y deciden dar un paso de obediencia y comienzan a vivir en humildad, en mansedumbre, y se requiere la paciencia para con aquellos que a veces con años de dureza de corazón, siguen en su propio consejo, gobernados por su carnalidad, sin transformación.

     

    Y es la oportunidad de practicar paciencia, tardar en enojarse, la oportunidad de brindar amor convirtiéndonos en un soporte, soportarnos unos a otros no tiene el sentido de: “ay, ni quién lo aguante, ya no lo soporto”. Es todo lo contrario, es convertirnos en un soporte que pacientemente carga el peso de los pecados de orgullo de otros, la carnalidad, la inmadurez de otros, porque al final esto es el amor, esto fue lo que hizo Cristo, por amor cargó con el pecado de todos nosotros, injurias, escupitajos, latigazos, una corona de espinas, clavos, vergüenza, ¿te preguntas que es amor? ¿Cómo se ve el amor en acción? Así se ve.

     

    Y cada vez que te reúsas a perdonar, cada vez que dices: yo con este o con esta ni a la esquina, no lo aguanto, o ¿hasta cuando alguien le va a poner un hasta aquí a tal persona? Yo lo voy a hacer porque nadie hace nada. Cada vez que haces estas cosas, estás decidiendo no amar, pero cada vez que lo haces, estás decidiendo ser como tu maestro Cristo Jesús.

     

    Y te voy a decir algo, gente difícil nunca va a faltar, y la salida no es ilumínalo o elimínalo, la salida es que tú decidas andar como es digno del lugar de privilegio que Dios te dio, y este tipo de gente en tu vida puede ser un tropiezo, pero también puede ser la oportunidad de brillar para Cristo, el contrapeso que te entrena y te da la oportunidad de ser como tu Señor, es la oportunidad de amar al difícil de amar. Por eso Cristo dijo: ¿quieres ser como tu padre celestial? Ama a los que te aborrecen, ora por ellos, sírvelos, ¿para qué? Dice el Señor:

     

    Mat 5:44-48 Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! 45 De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual. 46 Si sólo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo. 47 Si eres amable sólo con tus amigos, ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo. 48 Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto. (NTV)

     

    Hasta los peores mafiosos tienen sus códigos de lealtad, y cuidan a su jefecita del alma y tienen compadres y amigos, pero una vida caracterizada por el amor que ejerce en paciencia, humildad, mansedumbre, eso sí que es algo celestial. ¿Por qué se caracteriza tu vida? Pura queja, no te puedes llevar con nadie porque mugres pecadores no te dejan en paz, si no fuera por ellos tú serías una lindísima y blanca palomita.

     

    Me encanta, Dios lo prevé todo en el contexto del cuerpo de Cristo, de nuestras relaciones. Otra vez te lo digo, ¿cómo sería tu matrimonio si tanto tú como tu cónyuge decidieran vestirse de amor, humildad, mansedumbre y paciencia? ¿Cómo serían la iglesia?

     

    Me llama la atención que Pablo no dice: andemos como es digno de nuestra vocación, por favor todos a cooperar para hacer un templo de oro, o hagamos una estructura de jerarquía bien definida, o quién sabe que tantas cosas que pretendemos decir que son la iglesia, cuando la iglesia somos nosotros, el conjunto de creyentes, los cuales estamos llamados a amarnos, y esta es la manera, los más ancianos, espiritualmente hablando, vestidos de Cristo, cuidando a los inexpertos, a los más jóvenes. Por eso el Señor dijo claramente:

     

    Jua 13:34-35 Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. 35 El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».

     

    Y este amor no solo son abrazos, besos, sonrisas y palabras dulces, es humillarnos y mirar a los demás como superiores a mí mismo, es brindarles amor especialmente cuando la gente no es precisamente amable, es brindarles paciencia hasta el límite, soportarles hasta que los brazos y las piernas se entuman, ¿crees que a Cristo no se le entumieron los brazos y las piernas en la cruz? Es someternos unos a otros, someternos a la voluntad de Dios

     

    Aquel que decide andar en estas cosas, es alguien que ha entendido el amor de Cristo, y está siendo consistente, coherente con el llamado de Dios, con su identidad en Cristo, y ser consistentes, es procurar este carácter cristiano,

     

    • A procurar la unidad.

    Efe 4:3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;

    Otra cosa que Pablo nos ruega a los creyentes es a guardar la unidad, la cual, debido a nuestra naturaleza caída es frágil, por eso Pablo utiliza la palabra spoudázo, que significa usar velocidad, hacer esfuerzo, ser pronto o ferviente: procurar con diligencia, ser solícito. Hacer todo lo posible por, procurar activamente, esmerarse. Estar ansioso por, con una buena disposición.

     

    Mira nada más la importancia de la vida en comunidad, ¿se acuerdan de la última oración de Cristo antes de ser crucificado? Él dijo:

     

    Jua 17:18-24 Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo. 19 Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos. 20 »No te pido sólo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. 21 Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 »Les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. 23 Yo estoy en ellos, y tú estás en mí. Que gocen de una unidad tan perfecta que el mundo sepa que tú me enviaste y que los amas tanto como me amas a mí. 24 Padre, quiero que los que me diste estén conmigo donde yo estoy. Entonces podrán ver toda la gloria que me diste, porque me amaste aun antes de que comenzara el mundo. (NTV)

     

    Precisamente en la esencia del pecado está la autosuficiencia, el independizarme de Dios y de todos los demás, la cual para variar tiene como raíz el orgullo: “yo no necesito de nadie”, “que cada quién se rasque con sus propias uñas”, “qué necesidad de batallar con estos”, “mejor solo que mal acompañado”, “yo puedo solo”. Y el que piensa así, obviamente no está pensando en la unidad, sino, en: “si tienen tele, ahí se ven”.

     

    Cuando Dios diseñó el cuerpo de Cristo para ser una unidad, diferentes miembros, hay diversidad, pero, a la misma vez hay unidad, comenzando por unidad de propósito, el cuerpo comparte una misma sangre, una misma energía, sus mecanismos defensivos son para mantenerlo sano, protegerlo de gérmenes de cualquier tipo, si sufre un daño el cuerpo tiene células especiales que regeneran el la parte dañada, se produce sangre, etc. Imagínate un cuerpo que no está en unidad, es un colapso, es la muerte.

     

    Y Pablo nos dice que andar como es digno de este llamado incluye una predisposición a guardar la unidad, debemos cuidarla con diligencia, con esfuerzo, fervientemente, esmerándonos. La Palabra nos enseña que no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados y potestades, huestes de maldad, los cuales usan como estrategia precisamente, divide y vencerás.

     

    Por eso nosotros estamos llamados a custodiar, poner una fortaleza militar en la cual todos y cada uno de los creyentes estamos involucrados haciendo vallado, y cada vez que nos entregamos a nuestra carnalidad, a nuestro orgullo y comenzamos a reclamar nuestros derechos, estamos dejando el lugar que Dios nos ha dado para proteger, y estamos dejando al cuerpo vulnerable. Se dice que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil.

     

    La unidad la produce el Espíritu en nosotros, cuando procuramos andar en el Espíritu, pero la rompe nuestra carnalidad, cuando abandonamos nuestra responsabilidad de permanecer en Cristo. Y si te das cuenta Pablo tiene en su mente la idea de este edificio viviente con fuertes soportes que sostienen la estructura, y un soporte fuerte equivale a una persona humilde, mansa, paciente, nutrida por el amor de Dios que procura, que cuida, que valora la unidad, que individualmente es responsable de no ser el causante de romperla al entregarse a su carne y responder carnalmente a otro hermano carnal.

     

    La unidad no se produce por eventos sociales, por fiestas, porque unamos las manos y cantemos we are the world, no es un intento de nuestra carne, solo el Espíritu Santo lo puede producir en nosotros, mientras permanecemos en el vínculo perfecto del amor, el cual es llamado aquí el vínculo de la paz, ¿recuerdan? Paz, eirene, unir dos cosas sueltas, estar reconciliados, como ya lo aprendimos hace algunos domingos, si no estamos reconciliados con Dios, significa que no tenemos paz para con Dios, por lo consiguiente, no podemos tener paz con nadie.

     

    Si no tenemos comunión íntima con Dios, la comunión entre los hermanos tampoco se puede tener, y no solo con los hermanos, ni con tus hijos, tu esposa o familia, no existe la unidad fuera de Cristo, y si nosotros no permanecemos intencionalmente en Cristo, jamás tendremos cohesión en el cuerpo, la unidad jamás se dará. Una iglesia llena de gente carnal siempre será un desastre, será una iglesia que no conoce la unidad, al contrario, todo es pelea de perros y gatos, como dice Pablo en gálatas, comiéndonos unos a otros, pero dice: cuidado que no terminen por consumirse.

     

    La base de la verdadera unidad es el amor, es gente que ejerce, que practica este amor, expresado en humildad, mansedumbre, y paciencia. Y si yo he entendido mi identidad, mi llamado, lo que soy ahora en Cristo, estos tres capítulos me lo han dicho, si lo he entendido, entonces estoy viviendo consistentemente, como un hijo de Dios.

     

    Cualquier otra cosa es mera piratería, no es cristianismo, porque lo que muestra que somos de Cristo es que nos amamos de esta manera. Y Pablo nos da una razón más de peso para mostrarnos la importancia de la unidad, la lógica de que como cristianos manifestemos esta unidad.

     

    1. Necesitamos ser uno porque por el Espíritu Santo, hemos sido colocados en un solo cuerpo.

    Efe 4:4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;

    El Espíritu Santo nos ha colocado, nos ha insertado en un cuerpo, y como ya lo expliqué un cuerpo con miembros individuales o individualistas es un cuerpo descoordinado, inservible, si mi mano decide ser independiente de mi cuerpo, estoy en graves problemas, si mi corazón decide ponerse en huelga porque lleva ya latiendo 43 años, y pues ya fue mucho, que las uñas se pongan las pilas, nomás ahí sirven de adorno y siempre las están acariciando, y yo late y late y nadie me pelan, ni siquiera me ayudan con una buena alimentación. Si esto pasa, soy hombre muerto.

     

    Y así como cada célula de nuestro cuerpo funciona con un propósito: mantenernos vivos y sanos, de la misma manera, cada uno de nosotros necesitamos tener unidad de propósito, esto es, todos y cada uno de los creyentes necesitamos conocer nuestra esperanza, una esperanza eterna, cielos nuevos y tierra nueva donde mora la justicia, ser finalmente librados de este cuerpo de muerte, ver a ojos bien abiertos y cara a cara la gloria de nuestro Salvador, de nuestro Padre Todopoderoso, vivir para traerle gloria.

     

    Sin unidad de propósito, no se puede dar la unidad, y ¿qué crees? Si no tenemos los ojos bien puestos en Cristo, inmediatamente ¿dónde crees que se posan? En ti mismo, para variar, tu orgullo surge, y comienzas a creer que todo se trata de ti, hay amargura, dejas de agradecer, comienzas a ver para tu santo, se rompe la unidad, pierdes la comunión con Dios, con tus hermanos, lastimas el cuerpo.

     

    Por eso nos es tan importante estar renovando constantemente nuestro entendimiento, dejar de perder tanto tiempo con televisión, con pláticas inútiles, vacías, llenas de la filosofía de este mundo y perdiendo tiempo precioso de comunión con Dios, y por consiguiente perdiendo la oportunidad de ser un soporte útil en el cuerpo de Cristo.

     

    Hemos sido colocados en un cuerpo, el cuerpo de Cristo, y como todo cuerpo, necesitamos vivir en comunión, koinonía, lo cual implica participación, simbiosis, es decir, yo necesito de ti, y tu necesitas de mí, Dios te ha dado algo que yo necesito y él me ha dado algo que tú necesitas, y si me lo niegas, te estás defraudando a ti mismo, y estás defraudando a tu hermano y al cuerpo de Cristo, el cual cuenta contigo.

     

    Y la clave aquí es unidad de propósito, nunca debemos olvidar que todos estamos llamados a la misma esperanza, si pierdes de vista esta esperanza, si no la conoces, entonces estarás desenfocado y serás un miembro que en lugar de poner su fuerza, sus dones y talentos para el cuidado del cuerpo, comenzarás a jalar para tu santo, hasta desgarrar el cuerpo y romper la unidad, y dime, ¿quién es el que sangra cuando el cuerpo está descoyuntado y rasgado? Cristo.

     

    Y al final, ¿quién no está cumpliendo con su tarea de ser luz para el mundo? Nosotros, la iglesia, Cristo lo oró antes de ir a la cruz: Señor que sean uno como tú y yo somos uno para que el mundo crea que tú me enviaste, que yo verdaderamente vine a este mundo y partí la historia en dos y que el mundo pueda ver manifestado claramente su amor.

     

    Si no tienes unidad en tu casa, Cristo no está ahí, y la gente jamás podrá ver al Cristo que predicas, suenas como un actor, hablando de un amor que no es visible, que no es real. La unidad en la iglesia, y en tu hogar, es la que despliega en su máxima expresión el amor de Dios, como Cristo mismo lo oró en su oración final. Y es nuestra responsabilidad procurarla diligentemente. Y dice Pablo:

     

    1. Necesitamos ser uno en el Señor en su doctrina al identificarnos en él.

    Efe 4:5a un Señor,

    Y Pablo sigue mostrándonos cómo así como Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo son uno, y están en unidad, de la misma manera, nosotros debemos reflejar esta unidad. De manera que no solo formamos parte de un solo cuerpo que se mueve en unidad de propósito, sino que tenemos solo una cabeza, Cristo.

     

    Señor es la Palabra Kúrios, que significa soberano, amo, dueño, supremo en autoridad, controlador. Pablo dijo:

     

    Col 1:17-19 Él ya existía antes de todas las cosas y mantiene unida toda la creación. 18 Cristo también es la cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo. Él es el principio, es supremo sobre todos los que se levantan de los muertos. Así que él es el primero en todo. 19 Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo. (NTV)

    Efe 1:22 Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo, a quien hizo cabeza de todas las cosas para beneficio de la iglesia. 23 Y la iglesia es el cuerpo de Cristo; él la completa y la llena, y también es quien da plenitud a todas las cosas en todas partes con su presencia. (NTV)

    Hch 20:28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.

     

    La iglesia es de Cristo, él la compró, él la dirige, la razón por la que en términos de la iglesia en general no se ve unida, es por esto, hay demasiado charlatán pretendiendo usurpar el lugar que solo le pertenece a Cristo.

     

    La iglesia jamás va a encontrar unidad plena fuera de Cristo, el vínculo entre las iglesias de cualquier parte del mundo, es Cristo nuestro Señor, él es la cabeza, él es el autor y el consumador de nuestra fe, no hay otro nombre dado a los hombres en el cuál podamos ser salvos. Si pretendemos tener unidad por cualquier otra causa que no sea Cristo, poniendo los ojos en quien sea que no sea Cristo, sencillamente es imposible que la unidad se de.

     

    Efe 4:5b una fe,

    Ya que hay una sola cabeza, no muchas, sino Cristo quien nos compró con su sangre preciosa, entonces solo hay una fe, no refiriéndose al acto de la fe que nos salva, sino al conjunto de principios y verdades que están en la Palabra de Dios, los cuales conforman nuestra fe. Los cristianos tenemos una única autoridad por sobre todas las cosas: La Palabra de Dios.

     

    Fuera de ella, no hay sino opinión humana, y, o es la Palabra de Dios, o es la Palabra del hombre. No es la Palabra más la opinión de alguien más, no es la Palabra más las tradiciones. Fuera de la Palabra, jamás encontraremos unidad de pensamiento y mucho menos tendremos una esperanza común, y para variar, mi orgullo siempre me lleva a pensar que mi opinión, mi muy particular manera de pensar, que de particular no tienen nada, importa más que lo que Dios diga, y vivo apoyado en mi propia prudencia y por hacer mi voluntad, termino atropellando a los que me rodean si no están de acuerdo conmigo. Pero, dice la Palabra:

     

    Sal 119:1-6 Felices son los íntegros, los que siguen las enseñanzas del SEÑOR. 2 Felices son los que obedecen sus leyes y lo buscan con todo el corazón. 3 No negocian con el mal y andan sólo en los caminos del SEÑOR. Sal 4 Nos has ordenado que cumplamos cuidadosamente tus mandamientos. 5 ¡Oh, cuánto deseo que mis acciones sean un vivo reflejo de tus decretos! 6 Entonces no tendré vergüenza cuando compare mi vida con tus mandatos. (NTV)

     

    Pro 3:5-8 Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, no dependas de tu propio entendimiento. 6 Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. 7 No te dejes impresionar por tu propia sabiduría. En cambio, teme al SEÑOR y aléjate del mal. 8 Entonces dará salud a tu cuerpo y fortaleza a tus huesos. (NTV)

     

    Una vez más, piensa en tu hogar, en tu matrimonio, si estás vivo, cada día que despiertas sales y haces de todo para edificar tu vida, ¿sabes hacia dónde vas? ¿Estás de acuerdo con tu esposa? ¿Los dos están de acuerdo con lo que Dios dice y demanda? Si están en su propio entendimiento van a terminar perdidos y además contrapuestos. Pongan la Palabra de Dios como su más alta autoridad, como la regla a seguir, como el mapa, como el manual, y podrán encontrar verdadera unidad. ¿Habría unidad entre nosotros, en nuestro matrimonio, con nuestros hijos?

     

    ¿Qué hay de la iglesia? ¿Qué sucedería si todos tomáramos el camino que la verdad de Dios nos muestra? ¿Por qué muchas veces no experimentamos esta unidad en la iglesia, y todo lo contrario, hasta hacemos polémica, y nos burlamos de nuestro hermano, y hasta decimos: “allá él, pero, yo no voy a bailar al son que estos me toquen, a mí nadie me va a cambiar porque yo sigo siendo el rey.

     

    Si cada creyente fuera leal y obediente a la Palabra de Dios, tendríamos unidad, por consiguiente en un lugar en el que cada persona obedece a su propia “verdad”, la unidad jamás se dará. Y dice Pablo:

     

    Efe 4:5c un bautismo,

    Al tener un Señor, una misma fe, tendremos por lo tanto un solo bautismo, refiriéndose Pablo al bautismo en agua, el cual no es un medio de salvación o de bendición, pero, sí un testimonio público de la fe de una persona, es la confesión pública de Jesucristo como Señor y Salvador de la persona, es un medio de declarar nuestra fe de dar testimonio de nuestra identidad y unidad con Cristo y su Iglesia.

     

    Antes que identificarnos con un movimiento, una denominación, una afiliación un famoso cantante o predicador cristiano, necesitamos identificarnos con Cristo. Antes que decir, soy bautista, pente, sin denominación, yo escucho a tal predicador, me gusta tal línea de pensamiento, soy macarturiano, calvinista o arminiano, necesitamos identificarnos con Cristo.

     

    La única credencial capaz de darnos unidad es que somos cristianos, o cristitos, éramos pecadores, estábamos nuestros en nuestros delitos y pecados, éramos esclavos, estábamos condenados, pero en Cristo se nos dio vida, en aquel que murió por nuestros pecados y resucitó.

     

    Podrías tener cualquiera de estos contextos, pero, si te has identificado con Cristo como tu salvador, y te has reconocido como un pecador digno de toda la condenación de parte de Dios, pero, quien rogó, invocando el nombre de Cristo y has recibido del Espíritu de Dios, lo puedes comprobar en tu cambio de apetitos, de gustos, en tu deseo por hacer lo correcto, en tu hambre y sed de la palabra, entonces te aseguro que podemos tener unidad.

     

    Lo mismo en tu familia, qué importante es que antes que estar identificados con algún equipo, alguna escuela, incluso alguna iglesia, estemos identificados con Cristo nuestro Salvador. Y cerramos con esta porción, dice Pablo:

     

    1. Necesitamos hallar unidad en que pertenecemos a un solo Padre.

    Efe 4:6a un Dios y Padre de todos,

    Y lo último que Pablo nos enseña de la unidad, y cómo ésta es la manera de andar de acuerdo con nuestra identidad es que tenemos un solo Dios el cual debemos toda nuestra adoración, el cual es el dueño de nuestro ser, el cual es nuestro proveedor, el dador de nuestras vidas, en el cual tenemos esta unidad gloriosa, quien como un padre amoroso está abrazándolo todo para sí mismo porque él es digno, la Palabra dice:

     

    1 Co 8:4 Entonces, ¿qué acerca de comer carne ofrecida a ídolos? Pues sabemos que un ídolo no es en verdad un dios y que hay sólo un Dios. 5 Puede que existan esos llamados «dioses» tanto en el cielo como en la tierra, y algunas personas de hecho rinden culto a muchos dioses y a muchos señores. 6 Pero nosotros sabemos que hay sólo un Dios, el Padre, quien creó todo, y vivimos para él. Y hay sólo un Señor, Jesucristo, mediante el cual Dios hizo todas las cosas y mediante el cual nos ha dado vida.

     

    Deu 6:4-9 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

     

    Un solo Dios al cual si todos nos proponemos amar y conocer de esta manera, si transmitimos este amor a nuestros hijos, si lo convertimos en el tema de nuestras vidas, y ponemos por obra su voluntad, podremos disfrutar de esta unidad, podremos estarla desplegando en nuestras familias y por consiguiente en la iglesia, dice en Isaías:

     

    Isa 46:9 Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí,

     

    Estamos bajo la sombra, las alas de un Dios sin igual, el cual tiene como parte de su esencia la unidad, un único Dios y Padre de todos en tres personas, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, los cuales habitan en perfecta unión y en perfecta unidad, en Mateo 28 dice:

     

    Mat 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

     

    Como creyentes en el Padre eterno tenemos esta gloriosa unidad divina y eterna, por su Espíritu Santo a través del Hijo. Dios es nuestro creador, nos ama, nos ha salvado, nos ha adoptado como sus hijos, es nuestro controlador, nuestro sustentador, nuestra plenitud, nuestra bendición.

     

    Por eso mis hermanos, una iglesia desunida llena de las obras de la carne, en contención, peleas, carnalidad es una iglesia incongruente, que no muestra para nada el carácter de un Dios que se manifiesta precisamente en unidad, que está mostrando que realmente no le conoce, es una iglesia desenfocada que por más gente que tenga, recursos materiales y demás, no está mostrando ser una iglesia saludable que está cumpliendo con el propósito para el que fue hecha, traerle gloria a su Salvador. Y dice Pablo:

     

    Efe 4:6b el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.

    Él está sobre todos, él es soberano, dueño de todo y de todos, a él debemos postrarnos y humillarnos voluntariamente, él sostiene nuestras vidas. Él es por todos, él es Omnipotente, Todopoderoso, en él tenemos nuestra fuerza, sabiduría, victoria, puertas abiertas, solo en él tenemos la victoria sobre nuestra carnalidad, sobre nuestro pecado. Él es en todos, es Omnipresente, está en todos, habita en su iglesia, habita en todo lo creado, pero sobretodo habita en nosotros.

     

    Si realmente nos llamamos cristianos, hijos de Dios, sencillamente no podemos vivir como si Dios no existiera, bien podemos tener una religión, bien podemos vivir una obra de teatro espiritual y ser dos personas, pero, sabe que a Dios no le vamos a engañar. Pero, por otro lado, si has entendido tu posición en Cristo, tu identidad, entonces haz consciencia de este llamado divino, de esta posición de privilegio, de esta identidad, a lo que Dios bondadosamente te ofrece por pura gracia.

     

    El Señor lo dijo claramente al que mucho se le da, mucho se le pedirá, y de la misma manera es mucho el amor que hemos recibido de parte de él, por eso atiende, responde, levántate y comienza a caminar, el Señor no nos ha llamado a ser unos borrachos, narcos, transeros, chismosos, idólatras, nos ha llamado para que con nuestras vidas transformadas le traigamos gloria, siendo un pueblo diferente, peculiar, especial, que manifiesta su amor en unidad, en humildad, mansedumbre, paciencia, amor, siendo un soporte de amor unos para con otros, amándonos, perdonándonos, sirviéndonos. El Señor dijo en el sermón del monte:

     

    Mat 5:13-16 »Ustedes son la sal de la tierra. ¿Pero para qué sirve la sal si ha perdido su sabor? ¿Pueden lograr que vuelva a ser salada? La descartarán y la pisotearán como algo que no tiene ningún valor. 14 »Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse. 15 Nadie enciende una lámpara y luego la pone debajo de una canasta. En cambio, la coloca en un lugar alto donde ilumina a todos los que están en la casa. 16 De la misma manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben a su Padre celestial.

     

  • Nov 1, 2015Efesios 3: 14 – 22 “La importancia de una buena raíz y un buen cimiento espiritual”
    Nov 1, 2015
    Efesios 3: 14 – 22 “La importancia de una buena raíz y un buen cimiento espiritual”
    Series: Efesios

    LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA RAÍZ Y UN BUEN CIMIENTO ESPIRITUAL

    Efesios 3: 14 – 22

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Efesios, denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso la ciudad.

     

    Éfeso era la capital de Asia Menor, y fue una de las ciudades más importantes de su tiempo, era un centro religioso, cultural, educativo, comercial, económico y político, y un importante puerto marítimo, de manera que llegó a ser una potencia mundial de poder, riqueza, comercio, e influencia

     

    Famosa por el templo a la falsa diosa Diana o Artemisa, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, al cual personas de todo el mundo venían a rendir culto y adoración, un lugar lleno de religiosidad, paganismo y ocultismo. Además de que el mismo templo servía como un banco muy importante de Asia menor donde la gente depositaba su dinero para que esta diosa lo cuidara, de manera que además de la religiosidad y la idolatría, el materialismo reinaba.

     

    Cuando Pablo escribió esta carta, Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes, imagínate su tamaño y su movimiento.

     

    La iglesia de Éfeso.   

    En Hechos 19 podemos ver que durante su tercer viaje misionero, Pablo comenzó esta iglesia con 12 hombres, invirtiendo casi 3 años, en la escuela de uno llamado Tirano. Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC.

     

    Propósito de la Carta.

    Pablo no escribió esta carta para corregir algún problema en particular que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, para que en medio de todo este materialismo, filosofías mundanas y oscuridad, no se desenfocaran de su verdadera riqueza, su verdadera identidad, lo cual con el tiempo sucedió, ya que ellos olvidaron su primer amor.

     

    ¿Para qué nos sirve esta carta a nosotros?

    De la misma manera es importante para nosotros, ya que al igual que ellos vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, medios de comunicación diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios.

     

    Y esta carta nos recuerda nuestra identidad, nuestro origen, nuestro futuro, nuestro destino, nuestra herencia, nuestra esperanza, que como iglesia conformamos el reino de Dios, somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, que tratamos con un sistema de valores diferente, leyes diferentes, no vivimos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios.

     

    Tres cosas nos enseña como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, nos da crecimiento, práctica y victoria. Al estilo de Pablo, tenemos 3 capítulos de fundamento doctrinal y otros tres donde nos pide que respondamos a él, aplicando esta verdad. Recordemos el bosquejo de esta carta, divido en tres partes:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3) Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, lo cual habla de nuestra identidad, y lo que tenemos al estar en Cristo, nuestra posición de privilegio, lo cual hoy terminamos.

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9) Esta es la respuesta de alguien que responde a esta riqueza espiritual, así es como debe vivir un ciudadano del reino, este debería ser su carácter, su conducta, su propósito, sus prioridades, así debería conducirse.

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Esta tercera parte nos enseñará cómo un cristiano puede mantenerse firme ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición, y salir victorioso.

     

    Hemos visto ya 7 bendiciones de parte de Dios para todos aquellos que hemos creído: elección, adopción, redención, revelación y entendimiento de su plan eterno, herencia, fuimos sellados, y se nos ha dado el Espíritu Santo como garantía y adelanto de todas estas cosas, las cuales recibimos por su pura gracia, por su amor, porque le agradó hacerlo.

     

    Después, Pablo cierra el capítulo uno en oración, enseñándonos la necesidad de orar para poder entender y conocer a nuestro Señor, que para vivir una vida gozosa a pesar de las circunstancias necesitamos tener en perspectiva tres cosas: La esperanza a la que fuimos llamados, nuestra herencia eterna, y el poder que tenemos disponible para vivir la vida que Dios demanda.

     

    En el capítulo 2, vimos nuestra situación en otro tiempo, estábamos muertos, esclavos del reino de las tinieblas, Satanás, la filosofía de este mundo y nuestra carne. este contraste maravilloso que vimos al ver la obra de gracia de Dios en nosotros, este maravilloso, “Pero Dios”, en el que nos dio vida, nos hizo recipientes de su amor y los lienzos indignos, donde él expone su obra de gracia y misericordia.

     

    Entendimos también nuestra situación espiritual sin Dios, nuestra verdadera relación con él, cómo antes de Cristo estábamos en las tinieblas del paganismo, cómo creíamos que él nos escuchaba, y que nosotros éramos muy devotos, cuando la realidad es que éramos ajenos por completo al Dios vivo, y la única relación que teníamos con el Dios vivo, era de hostilidad hacia él, y nuestro supuesto amor él, era más bien a nuestros ídolos, y más bien el juicio condenador de Dios estaba sobre nosotros, éramos paganos, no teníamos una esperanza real, estábamos muy lejos del verdadero Dios porque lo que conocíamos y amábamos nuestros ídolos, pero, no al Dios vivo.

     

    No éramos parte del el pueblo de Dios, sino de reino de las tinieblas, la esperanza de un salvador era ajena para nosotros, por consiguiente éramos enemigos del reino de Dios, estábamos bajo su ira, éramos completamente extraños a su reino de justicia, éramos como terroristas en contra de Dios, y por no ser ciudadanos del reino de los cielos éramos forasteros, desconocidos, sin derechos ni garantías.

     

    Pero, ahora en Cristo, hemos sido reconciliados con Dios, de una relación de hostilidad, ahora tenemos una verdadera relación de intimidad con él, y podemos verdaderamente estimar el costo de nuestra reconciliación, la vida de Jesucristo en esa cruz.

     

    En Cristo fuimos reconciliados con Dios, y fuimos reconciliados entre nosotros, Cristo nos trajo de regreso al Padre, acortando la distancia eterna entre él y nosotros; hizo de gentiles y judíos un nuevo pueblo, hizo gentiles y judíos un nuevo hombre, de los dos hizo un nuevo cuerpo, la iglesia.

     

    Que hay buenas noticias de parte de Dios para el mundo: que en Cristo, tenemos disponible un tratado de paz, reconciliación para con Dios, nos ofrece un libre acceso al Padre, por medio del Espíritu Santo, ya no ser extranjeros, darnos la ciudadanía de su reino de justicia paz y gozo, y como piedras vivas formar parte un templo vivo, convirtiéndonos como la iglesia, refiriéndome no a una institución, estructura o edificio, sino el conjunto de creyentes, la iglesia viva de Dios, convirtiéndonos en el lugar de la habitación de Dios, en el cual tenemos íntima comunión con él, y él da a conocer al mundo su amor a través de nosotros.

     

    Y por último, en este capítulo Pablo termina con nuestras riquezas en Cristo hablándonos de este misterio maravilloso, un plan de gracia de parte de Dios, el cual le fue dado a él administrar, por pura gracia, valga la redundancia. Cómo nos es necesario conocerlo y entenderlo para poder estimarlo y ubicarnos en la eternidad y al mismo tiempo esta vida temporal.

     

    Ahora esta última parte, pareciera que Pablo se está despidiendo, cae de rodillas y ora por segunda vez, y yo creo que por todas estas revelaciones maravillosas del Evangelio, no existe otra manera de cerrarlo, porque si como cristianos entendiéramos estos tres capítulos lo más probable es que no serían necesarios los últimos tres, todo esto sería suficiente para marcar nuestras vidas por la eternidad.

     

    Una vez más en esta oración podemos aprender lo que es una oración poderosa, la cual podemos estar seguros que Dios responderá, nos enseñará cómo deberíamos orar, la relevancia, la urgencia y las prioridades de nuestras oraciones, lo que alguien espiritual tiene y anhela en su corazón, lo que debemos orar para poder entender toda esta riqueza espiritual que tenemos disponible, lo cual pablo resume en comprender y conocer el amor de Dios, y nos muestra cómo hacerlo, por eso yo titulé este mensaje: LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA RAÍZ Y UN BUEN CIMIENTO ESPIRITUAL.

     

    1. Solo como hijo de Dios es como puedo aspirar a conocer su amor y estar arraigado y cimentado en él.

    Efe 3:14a Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,

    Pablo dobla sus rodillas ante el Señor, y esto no nos está dando un patrón de cuál es la posición correcta que se debe tomar al orar. Hemos visto una y otra vez, que Dios está buscando nuestro corazón, porque podemos estar por fuera bien arrodillados, pero en nuestros corazones bien parados y altaneros en contra de Dios.

     

    Definitivamente no estamos despegados de nuestro cuerpo y emociones, somos un todo, y hay momentos en los que respondemos no solo con nuestros labios o con un pensamiento, sino que todo nuestro ser reacciona.

     

    De hecho, algunas veces necesitamos obligarnos a nosotros mismos porque somos muy distraídos, o duros de corazón, pero, definitivamente, hay momentos en los que sencillamente al quedar abrumados por su amor, por su majestad, por su poder, podemos caer de rodillas en señal de humillación, de dependencia, de reconocimiento, de necesidad.

     

    Pregúntate, en la última semana, mes o año, ¿cuántas veces que has caído de rodillas abrumado ante el amor de Dios, en tu tiempo de estudio bíblico por ejemplo? De pronto el Señor te revela algo que no habías visto de él, de su grandeza y poder, o algo que no habías visto de ti mismo, y dices: “qué bárbaro Señor cómo has podido aguantarme, perdóname, ahora veo tu amor”.

     

    Si no es así te invito a que le pidas a Dios: “Señor, revélame tu gloria, revélame mi realidad”. Y cuando te dispongas a ver lo que él quiere enseñarte de sí mismo, no habrá manera en la que no respondas a él con todo tu ser. Veamos algunas reacciones, Juan ante la presencia de Cristo glorificado:

     

    Apo 1:12-18 Cuando me di vuelta para ver quién me hablaba, vi siete candelabros de oro. 13 Y de pie en medio de los candelabros había alguien semejante al Hijo del Hombre. Vestía una túnica larga con una banda de oro que cruzaba el pecho. 14 La cabeza y el cabello eran blancos como la lana, tan blancos como la nieve, y los ojos eran como llamas de fuego. 15 Los pies eran como bronce pulido refinado en un horno, y su voz tronaba como potentes olas del mar. 16 Tenía siete estrellas en la mano derecha, y una espada aguda de doble filo salía de su boca. Y la cara era semejante al sol cuando brilla en todo su esplendor. 17 Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto; pero él puso la mano derecha sobre mí y me dijo: «¡No tengas miedo! Yo soy el Primero y el Último. 18 Yo soy el que vive. Estuve muerto, ¡pero mira! ¡Ahora estoy vivo por siempre y para siempre! Y tengo en mi poder las llaves de la muerte y de la tumba. (NTV)

     

    Ezequiel ante la visión del trono de Dios:

    Eze 1:27-28 Y vi apariencia como de bronce refulgente, como apariencia de fuego dentro de ella en derredor, desde el aspecto de sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía resplandor alrededor. 28 Como parece el arco iris que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y cuando yo la vi, me postré sobre mi rostro, y oí la voz de uno que hablaba.

     

    Eze 2:1-2 Me dijo: Hijo de hombre, ponte sobre tus pies, y hablaré contigo. 2 Y luego que me habló, entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y oí al que me hablaba.

     

    Daniel ante la presencia probablemente del ángel Gabriel:

    Dan 10:5-12 levanté los ojos y vi a un hombre vestido con ropas de lino y un cinto de oro puro alrededor de la cintura. Dan 6 Su cuerpo tenía el aspecto de una piedra preciosa. Su cara destellaba como un rayo y sus ojos ardían como antorchas. Sus brazos y sus pies brillaban como el bronce pulido y su voz era como el bramido de una enorme multitud. 7 Sólo yo, Daniel, vi esta visión. Los hombres que estaban conmigo no vieron nada, pero de pronto tuvieron mucho miedo y corrieron a esconderse. 8 De modo que quedé allí solo para contemplar tan sorprendente visión. Las fuerzas me abandonaron, mi rostro se volvió mortalmente pálido y me sentí muy débil. 9 Entonces oí que el hombre hablaba y cuando oí el sonido de su voz, me desmayé y quedé tendido, con el rostro contra el suelo. 10 En ese momento, una mano me tocó y, aún temblando, me levantó y me puso sobre las manos y las rodillas. 11 Entonces el hombre me dijo: «Daniel, eres muy precioso para Dios, así que presta mucha atención a lo que tengo que decirte. Ponte de pie, porque me enviaron a ti». Cuando me dijo esto, me levanté, todavía temblando. 12 Entonces dijo: «No tengas miedo, Daniel. Desde el primer día que comenzaste a orar para recibir entendimiento y a humillarte delante de tu Dios, tu petición fue escuchada en el cielo. He venido en respuesta a tu oración;

     

    Dan 10:15-19 Mientras me hablaba, bajé la vista al suelo, sin poder decir una palabra. 16 Entonces el que se parecía a un hombre* me tocó los labios y abrí la boca y comencé a hablar. Le dije al que estaba de pie frente a mí: —Estoy muy angustiado a causa de la visión que tuve, mi señor, y me siento muy débil. 17 ¿Cómo podría alguien como yo, tu siervo, hablar contigo, mi señor? Mis fuerzas se han ido y apenas puedo respirar. 18 Entonces el que se parecía a un hombre volvió a tocarme y sentí que recuperaba mis fuerzas. 19 —No tengas miedo —dijo—, porque eres muy precioso para Dios. ¡Que tengas paz, ánimo y fuerza! Mientras me decía estas palabras, de pronto me sentí más fuerte y le dije: —Por favor, háblame, señor mío, porque me has fortalecido.

     

    Daniel, Ezequiel, Juan, Pedro, todos cuanto se enfrentan a la majestad de Dios y del reino de los cielos siempre quedan postrados, y es interesante que ninguno de ellos cae hacia atrás, solo hay un momento en el que caen hacia atrás, y es cuando Cristo les dice a los que vienen a apresarlo: “yo soy”. Y son sus enemigos, en la biblia, solo los enemigos de Dios caen hacia atrás, la enseñanza de caer hacia atrás no es bíblica ni cristiana, es más bien una enseñanza pagana.

     

    Y no es que debamos acercarnos a Dios con miedo de que nos rechace, nos regañe, o sea indiferente con nosotros, ¿qué a acaba de decir en el versículo 12? Que tenemos por medio de Jesucristo seguridad, libre acceso y al estar frente a él tenemos confianza. No nos acercamos a él como los paganos que pretenden manipular o apaciguar la ira de sus ídolos, Dios es nuestro Padre, y hay confianza y amor, sin embargo en nuestra relación padre-hijo siempre hay ese factor, sí, amor total, confianza total, pero al mismo tiempo respeto, temor reverente, los cuales mezclados muestran un genuino amor, y adoración en Espíritu y en Verdad.

     

    Pero, lo que sí aprendemos es que el tener verdadera revelación de la gloria de Dios en cualquier nivel siempre provocará en nosotros alabanza, adoración, y al mismo tiempo un temor limpio de Dios, respeto, reverencia, sumisión, y pueda ser que caigamos postrados en señal de reconocimiento, de humillación, de dependencia, pero, siempre debe ser algo que viene desde nuestro corazón, no un rito externo sin valor, o pueda ser que levantemos las manos, que cerremos nuestros ojos, tenemos diferentes maneras de expresarnos, pero, ¿qué expresa tu corazón con respecto a Dios y cómo lo expresa tu cuerpo?

     

    Porque hombres, mira todo lo que expresa tu cuerpo cuando un pedazo de plástico inflado con aire pasa la portería del equipo oponente, hasta te quedas ronco, y te pones una camiseta, y vienes a la iglesia delante del omnipotente y con tu cara dura sin mostrar ninguna emoción, chécalo, ¿de veras es más digno de alabanza tu equipo favorito que Dios mismo?

     

    También, ¿qué le estás enseñando a tus hijos? Cuando mis hijas eran chiquitas, muchas veces yo les estaba dando un devocional, y ellas se acostaban, o se recostaban, o tomaban una actitud distraída, casi se ponían las pijamas, y yo les decía: Hijas, ¿“no toman esa posición en la escuela verdad? ¿Qué actitud tomarían si estuvieran delante del presidente? ¿Qué actitud toman cuando están frente a la directora, o frente a sus maestros? Por lo menos de respeto.

     

    Pues aquí estamos hablando del creador del cielo y la tierra, que les ama y que tiene preciosas promesas para ustedes, que se quiere dar a conocer, ¿de veras creen que esa es la actitud correcta de escucharle y de estar frente a la majestad infinita de Dios? Mis hermanos, necesitamos enseñar a nuestros hijos y a nosotros mismos, quién es Dios, el cual nos ama como nadie, ¿cómo respondes ante tal amor, cuál es tu actitud? Ante aquel que tiene tu vida en sus manos, ¿ante la presencia del Todopoderoso? Como ya te lo dije, no es una cuestión de cierta posición externa, es una cuestión de la actitud de tu corazón. Y dice Pablo:

     

    Efe 3:14b ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,

    Justo como Jesús en su vida terrenal siempre se refirió a Dios, Pablo lo repite, Dios el Padre, la primer persona de este maravilloso Dios en tres personas, y no solo eso, sino que dice:

     

    Efe 3:15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,

    Y aquí podríamos irnos con la finta de que está hablando de que, “¿ya ves cómo sí todos somos hijos de Dios”? Pero, eso estaría en contradicción con todo lo que Pablo nos ha venido enseñando, antes de Cristo, éramos extraños, alejados de Dios, sin esperanza, ajenos a sus promesas, muertos en delitos y pecados, éramos todo, menos hijos de Dios.

     

    Pablo está reiterando que el día de hoy aquellos que estamos en Cristo, que le hemos recibido, que hemos creído en el Evangelio, y hemos recibido perdón de pecados, al arrepentirnos, el día de hoy formamos una gran familia, y antes Dios Padre, era solo Padre de Jesucristo, pero, ahora en Cristo tanto nosotros como todos aquellos que han muerto en Cristo, en el cielo y en la tierra, somos hijos del mismo Padre, y todos formamos parte de esta gran familia llamada la iglesia.

     

    Entonces, ¿quieres decir Chuy que si no he creído en Cristo no soy hijo de Dios? ¿Quieres decir que es una mentira cuando alguien dice que todos somos hijos de Dios? Bueno, de acuerdo a la Palabra de Dios así es, solo hay dos clases de paternidad espiritual, o somos hijos de Dios, o de Satanás, veamos algunos textos de esta carta y de Juan, Pablo dijo:

     

    Efe 2:3 En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios.

     

    Jesucristo dijo:

    Jua 8:41 Las obras de ustedes son como las de su padre. —Nosotros no somos hijos nacidos de prostitución —le reclamaron—. Un solo Padre tenemos, y es Dios mismo. 42 Los hijos del diablo —Si Dios fuera su Padre —les contestó Jesús—, ustedes me amarían, porque yo he venido de Dios y aquí me tienen. No he venido por mi propia cuenta, sino que él me envió. 43 ¿Por qué no entienden mi modo de hablar? Porque no pueden aceptar mi palabra. 44 Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio éste ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira! 45 Y sin embargo a mí, que les digo la verdad, no me creen. 46 ¿Quién de ustedes me puede probar que soy culpable de pecado? Si digo la verdad, ¿por qué no me creen? 47 El que es de Dios escucha lo que Dios dice. Pero ustedes no escuchan, porque no son de Dios. (NVI)

     

    Juan mismo volvió a repetir en su primera carta:

    1 Jn 3:5 Pero ustedes saben que Jesucristo se manifestó para quitar nuestros pecados. Y él no tiene pecado. 6 Todo el que permanece en él, no practica el pecado.[a] Todo el que practica el pecado, no lo ha visto ni lo ha conocido. 7 Queridos hijos, que nadie los engañe. El que practica la justicia es justo, así como él es justo. 8 El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha estado pecando desde el principio. El Hijo de Dios fue enviado precisamente para destruir las obras del diablo. 9 Ninguno que haya nacido de Dios practica el pecado, porque la semilla de Dios permanece en él; no puede practicar el pecado,[b] porque ha nacido de Dios. 10 Así distinguimos entre los hijos de Dios y los hijos del diablo: el que no practica la justicia no es hijo de Dios; ni tampoco lo es el que no ama a su hermano.

     

    De manera que nuestra conducta cotidiana, las obras que practiquemos, delante del estándar de Dios, por supuesto, no el nuestro, nuestros apetitos, nuestros sueños y metas, lo que nos divierte, los que nos hace sentirnos seguros, valiosos, todo eso, si no es lo que Dios requiere, entonces es la filosofía de este mundo, y si no tenemos el más mínimo deseo por la justicia de Dios, aunque vengamos aquí cada domingo, si solo medio lo hacemos por compromiso, o por temor, y nuestro corazón está en otro lugar, verdaderamente debemos considerar nuestra fe, a quién seguimos, a quién le creemos, a quién imitamos, a un Dios bueno y justo, o al padre de mentiras, cizaña, tranza y perversidad.

     

    En otras palabras, ¿las obras de quién practicas? Cómo te identifica tu estilo de vida, como un hijo de Dios, o como un hijo de Satanás? Y no confundas ser religioso con ser espiritual, ¿amas a tus enemigos, oras por ellos, pones la otra mejilla cuando te lastiman, perdonas 70 veces, vives para servir a los demás no mirando por lo tuyo propio sino por lo de tu prójimo? ¿Verdaderamente aborreces tu pecado y disfrutas hacer lo que Dios te manda hacer? ¿Amas la Escritura, amas buscar a tu Señor en oración, disfrutas de la comunión de tus hermanos en la iglesia?

     

    ¿Te identificas con la verdad de Dios y siempre te brincan a la vista las mentiras del mundo y te indignan, y desearías ver la verdad brillando por todo lo alto, o siempre te está brincando la verdad de Dios porque estás demasiado comprometido y con una fe ciega a lo que el mundo dice, siempre justificando tu desobediencia?

     

    Si el Señor te dice: espera a que estés casado para tener los privilegios del matrimonio y que disfrutes de todo lo que yo proveí en él para cada persona que me honra y que vive de acuerdo a él, tu dices: eso es anticuado, eso es juzgar a los demás, primero vive junto con la persona y después si se llevan bien pues se casan, así no hay compromiso, etc.

     

    Y ese es solo un ejemplo, enumera todo lo demás. Todo eso indica si realmente tienes o no vida nueva en ti, si eres ahora hijo de un Padre Santo, justo y bueno, o sigues siendo hijo de un padre corrupto, mentiroso y malo. Ahora, ya que hemos definido que somos hijos de Dios, mira lo que Pablo pide a su Padre celestial, lo que tú y yo podemos pedirle:

     

    1. La única manera de lograr estar arraigado y cimentado en su amor, es cuando decida darle a Cristo el control total de mi vida.

    Efe 3:16a para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria,

    En su actitud reverente, lo primero que hace es reconocer las riquezas de Dios, Pablo está diciendo: Dios es rico, su gloria es abundante e imposible de que se termine. Mis hermanos, Dios no solo es dueño de la tierra, sino de los planetas, sistemas solares, galaxias, el universo entero, y aún el reino celestial, el cual no se compara con lo creado.

     

    Su gloria es eterna, no tiene comparación, ni el amanecer, o el anochecer más glorioso, el lugar más paradisiaco, ni un planeta de oro, ni la ciudad más moderna y sofisticada, ni la tecnología más avanzada se puede comparar a la gloria de nuestro Dios.

     

    Y eso solo hablando de su riqueza en cuanto a lo creado, pero, ¿qué me dices de la riqueza de su sabiduría y conocimiento, las riquezas de su benignidad, paciencia, longanimidad, misericordia, amor, la riqueza de su poder inagotable que levantó a Jesucristo de los muertos poniéndolo como cabeza de todo principado, poder y autoridad o nombre que se nombre hoy y siempre.

     

    Es lo primero que necesitamos tener en mente. Dios es rico, pero, sus riquezas no tienen que ver con lo que este mundo llama riquezas, ya lo habíamos aprendido antes, él dijo:

     

    Luc 16:13-15 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. 14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. 15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

     

    Para este mundo lo único que cuenta como riquezas son cuestiones materiales que les permita tener un control y una seguridad inciertos y engañosos, pregúntale a Hitler, él ya no existe, pregúntale a Hugo Chávez, a Rockefeller, a Elvis Presley, a Fidel Castro. Muchos de estos ya no están y su gloria es solo un recuerdo, la de otros se está desvaneciendo. Pero, la riqueza de Dios es incalculable, inagotable, incomparable. Y dice Pablo, de acuerdo a esa riqueza le pido a Dios lo siguiente:

     

    Efe 3:16b el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;

    Fortalecido es la palabra krataióo en griego, y la raíz de esta palabra es kratos, que significa imperio, poder, potencia, proeza, dominio, fuerza, eficacia.

     

    Se llega a decir de gente con dinero que tienen tanto que nunca se lo van a acabar, pero eso no es real, la gente más millonaria, los reinos más opulentos, han quedado en la ruina total, no existen, ni siquiera hay registros de todos los hombres más poderosos de todos los tiempos. No así nuestro Dios en quien no hay sombra ni mudanza de variación, y Dios tiene el dunamis, la eficacia, el ímpetu, la capacidad, la potencia necesaria e inagotable para sostenerlo todo, quien además nos ha dado de su Espíritu Santo, el cual habita en nosotros, haciendo eficaz todo este poder, qué importante es pedirle a Dios que nos fortalezca de esta manera.

     

    Pero, observa lo que está pidiendo Pablo: Señor fortaléceme porque tengo muchas alergias, y soy fuertemente propenso a la diabetes, alta presión, colesterol y al cáncer, claro, por mi genética, no porque sea yo un indisciplinado para hacer ejercicio y dieta, Señor, que nunca me enferme, ni me de cáncer. ¿Está pidiendo eso Pablo? No.

    Y mis hermanos, no estoy poniendo en menos el deseo de estar sanos, es muy importante ser responsables con lo que el Señor nos ha confiado y ponernos la meta de estar lo mejor posible físicamente para poder servirlo por más tiempo, en nuestra máxima capacidad y con toda la energía.

     

    Pero tristemente nosotros solo estamos enfocados no en el hombre interior, sino en el exterior, y pensamos que si el exterior está fuerte, si me veo sano, sanote, puro machote, entonces todo está bien. Pero, no es así, hay hombres muy sanos y muy disciplinados, y a la misma vez terriblemente perversos, con por lo menos un par de décadas más por delante de pura maldad, pero, claro que su fin se acerca.

     

    A veces estamos tan distraídos con nuestro hombre exterior, gimnasio, dietas, y no nos perdemos los canales de youtube que hablan de salud, el último consejo de los supuestos expertos, que si la chía, que si la linaza, con un temor y angustia terrible a las enfermedades, y a Dios no lo temen ni tantito, con tanta facilidad le faltan, pecan, pero eso sí, cuidan su cuerpo porque no vaya siendo que me enferme, un hombre exterior al menos procurado, pero, hombre interior, abandonado, enfermo, raquítico, presa fácil de Satanás y sus ardides.

     

    Por eso qué importante es que entendamos que el hombre interior es el que primeramente debemos fortalecer. Porque un hombre interior fuerte, da a luz un carácter cristiano, maduro, una persona firme en su fe, quien sufrirá lo que sufre cualquier mortal, pero, que su esperanza, gozo y paz le sostendrán hasta el día en que esté delante de su Señor y terminará como un hombre fiel y prudente. Por eso Pablo decía:

     

    2 Co 4:16-18 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

     

    ¿Creen que esta será voluntad de Dios? ¿Es esta parte de las peticiones diarias en tu oración personal? Dios mío que tu Espíritu Santo me fortalezca poderosamente, que me de dominio sobre mi carnalidad, sobre toda tentación, que me de la capacidad total de andar en el Espíritu fortalecido en este hombre interior, donde o controla la carne, o controla el Espíritu Santo, de donde o se hace mi voluntad, mis decisiones, o se hace la voluntad de Dios, definiendo de quién soy en realidad.

     

    Es ese hombre interior fortalecido, que en el exterior me lleve a ser un hombre que ama a Dios, que le agrada que desea con todo su corazón honrarle y glorificarle. Porque hermanos, así como requerimos de disciplina, de ejercitarnos constantemente, alimentarnos bien, de manera que músculos y todo nuestro sistema corporal esté sano y fuerte, lo cual no llega de la noche a la mañana, sino que requiere de un estilo de vida sano, el cual puede tomar meses y hasta años.

     

    De la misma manera necesito fortalecer mi hombre interior, disciplinando mi mente y mi espíritu a meterlos en la Palabra, proponiéndome entenderla, vivir de acuerdo a su verdad, ser nutrido y por lo tanto fortalecido en cada bocado espiritual, en cada ejercicio espiritual, entonces voy siendo fortalecido, capacitado y mi resistencia al pecado y a la maldad, por la gracia de Dios en mí se va aumentando. Porque ¿sí o no, hay cosas que como nuevos creyentes eran un desafío, pero con el paso del tiempo y por la gracia de Dios logramos dominar? Y los desafíos van aumentando, pero, al igual la gracia de Dios.

     

    Ahora, ¿capacidad para qué, fortaleza para qué? ¿Para “tratar de conquistar al mundo como Pinky y Cerebro? No, mira nada más para lo que es necesario ser fortalecidos en nuestro interior:

     

    Efe 3:17a para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones,

    Es interesante la manera en la que Pablo expresa esta idea de tener a Jesús en nuestros corazones, Pablo está orando por creyentes, los cuales se supone que ya tenemos a Cristo en nuestro interior, de hecho al haber creído nos convertimos en templos del Espíritu Santo.

     

    Pero, por el contexto podemos entender que no se está refiriendo a esto, la clave está en la palabra habitar, Katoikeo en griego, la cual es una palabra compuesta, kata (abajo), y oikeo (ocupar una casa). Se está refiriendo a que Cristo no solo esté en nuestro interior como una visita, como un arrimado, ¿qué dice el dicho popular acerca del arrimado? El muerto y el arrimado a los tres días apesta, ¿por qué? Porque un arrimado de pronto interfiere con toda la dinámica familiar de un hogar.

     

    Claro que estamos hablando del caso de no creyentes, porque aún cuando siempre es difícil tener alguien más fuera de la familia en casa, a nosotros los creyentes Dios nos llama a ser hospitalarios, y servir y amar a nuestro prójimo sacrificialmente, no mirando por lo nuestro, sino por lo de los demás, ya que ese es el sentir de Cristo.

     

    Pero, la ilustración nos sirve para este propósito, porque en ocasiones así tratamos a Cristo, él habita en nuestros corazones, pero, no se siente bienvenido ahí, ni mucho menos el dueño y Señor, más bien nos incomoda, porque no queremos morir a nosotros mismos, y lejos de tenerlo como dueño y Señor, lo queremos tener como nuestro esclavo, como nuestro genio de la lámpara.

     

    Y así como un invitado al cual le diríamos, siéntate estás en tu casa, y a pesar de esas palabras, si él se levanta y abre el refrigerador, o se mete a los cuartos y abre los cajones, nos sentiríamos invadidos en nuestro espacio personal, y le diríamos, perdón, ¿qué te pasa, por qué esa falta de prudencia? Es tu casa, pero solo en la sala, y pídeme permiso para entrar al baño, o para cualquier otra cosa, de manera que más bien no es tu casa, eres un visitante tolerado, y si te quedas, a la semana ya no te quiero conmigo porque te vas a dar cuenta de todos mis malos hábitos, o tus hábitos no me van a parecer.

     

    Los que pasaron por navegantes 2, se acuerdan del estudio de mi corazón, el hogar de Cristo, de Rober Munger, quien presenta la vida cristiana como una casa en la que Jesús recorre cada cuarto, la biblioteca representa la mente, en la cual Jesús encuentra todo tipo de basura y cosas sin valor alguno, tira todo a la basura y lo remplaza con su Palabra.

     

    El comedor, que representa nuestros apetitos, ahí encuentra un menú de todo tipo de deseos pecaminosos, diseñado por la filosofía mundana, fotografías de deliciosos platillos de prestigio, materialismo, lujuria, y el Señor tira todo esto, y en su lugar pone hambre y sed de justicia, de lo que Dios requiere, todo el fruto del Espíritu, amor, paz, paciencia, humildad, el carácter de Cristo, etc.

     

    De la misma manera el salón donde se llevan a cabo las fiestas, en el cual cambia amistades impías, por la comunión con él, el cuarto de entretenimiento, donde él instala una manera correcta de divertirse, deshaciéndose de toda esa suciedad, hasta llega a closet escondidos, donde tenemos esos pecados ocultos que como un perro muerto, apestan toda la casa.

     

    Y Cristo a través de su Espíritu Santo se encarga de limpiar todo nuestro interior, y lo convierte en un lugar donde él se siente no solo bienvenido, sino cómodo, el dueño y Señor de nuestras vidas, quien tiene el control total, quien tiene la libertad de ir a cualquier área de nuestro interior, limpiar y ordenar a su manera, porque realmente es su casa.

     

    Este es el proceso de santificación, donde Cristo mismo se encarga de hacer la labor de limpieza, mis hermanos qué amor de nuestro Señor, quien se atreve a convivir con nosotros las 24 horas del día, imagínate todo tipo de malos pensamientos, envidias, lujuria, palabrotas y cosas peores, y no se va. Hagamos consciencia de esto mis hermanos, Cristo está en esa plática interna, interminable y aburrida de tu mente día y noche.

     

    Imagínate que tuvieras un speaker en tus pensamientos que amplificara todos y cada uno de tus pensamientos, imagínate que tuvieras un proyector en tu mente, y proyectara cada una de las escenas de tu imaginación, no te sentirías cómodo, ¿cuántas veces te avergonzarías? Pues para Cristo nada está oculto, y él lo está viendo todo, lo está oyendo todo, y no se siente cómodo, y la verdad, no creo que quieras correrlo de tu interior, como un arrimado que se mete en tu privacidad y te incomoda ¿verdad?

     

    Y él está ahí, no para criticarte o juzgarte, está ahí para limpiarte, para hacerse sentir cómodo a sí mismo, y a la misma vez enseñarte lo que es verdadera comodidad interior, a lo cual llamaríamos paz interior, misma que jamás llegará hasta que no ores como dice Pablo: Señor, habita en mi interior, limpia lo que tengas que limpiar, quita lo que tengas que quitar, entra donde tengas que entrar, nada tiene llave, y si la tiene, ten, aquí está la llave maestra, aún eso que apesta tanto y que me da tanta vergüenza, pero que enfermizamente abrazo, por favor entra y límpialo, llévatelo de aquí, yo soy tuyo.

     

    Y es a través de la fe, dice Pablo, lo hemos enseñado otras veces, la fe viene por el oír y el oír por la Palabra de Dios, es decir, a través de ser transformados por medio de la renovación de nuestro entendimiento, al entregarnos a Cristo, al dejar de justificarnos y al justificar la verdad, al dejar de defender con uñas y dientes nuestras convicciones torcidas que pretenden justificar nuestros hábitos pecaminosos: “es que ya sabes, soy muy débil”, “es que es lo único que me hace sentir bien, ¿también me lo quieres quitar?”, “es que soy norteño, y los norteños somos así, es que soy chilango, y pues ya sabes”.

     

    Todas esas cosas con las que te has auto engañado toda tu vida, y que pretendes seguir practicando como creyente, Dios quiere y puede cambiarlas. Hermanos, ¿cuántas cosas hay imposibles para Dios? Ninguna, y la obediencia a la Palabra de Dios, no es una cuestión de capacidad, de poder o no poder, es una cuestión de fe, o le crees a tu perverso corazón y te sigues justificando, o justificas al Señor y su verdad, renunciando a tus pecados, permitiéndole transformarte.

     

    Pero, mientras no decidas desde tu interior abandonar, renunciar, hacer a un lado, es más aventar lejos tu viejo hombre, y en realidad lo tengas abrazado con uñas y dientes, Cristo no te lo va a arrancar. Lo que sí va a hacer, por amor a ti como su hijo, si es que lo eres, es tomar medidas extremas para que entiendas que tu pecado solo te va a llevar a la muerte, pero como dice la Palabra:

     

    Sal 32:9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.

     

    Es decir, o aprendemos por instrucción, o por disciplina, o por la buena, o por la mala. Yo lo recuerdo con mis hijas, ahora lo veo con mis nietos, ellos pueden elegir el ser felicitados y recompensados por obedecer a la primera y sin rezongar, o pueden elegir la vía de la amenaza, la vara y el castigo, y los niños no tienen opción, o tú si eres un buen padre, no deberías darles opción sino obedecer.

     

    Y por eso es que ora Pablo: Señor que por la fe, tú seas el dueño y señor de sus vidas, que ellos no te nieguen nada. Que buena oración para ti mismo, y para los que amas, que buena oración de mi parte para cada uno de ustedes. Y seguimos:

     

    Efe 3:17b a fin de que, arraigados y cimentados en amor,

    Es decir, si con todo nuestro corazón, le permitimos a Cristo convertirse en el dueño y señor de nuestras vidas, no negándole ni una sola área, no abrazando ni uno solo de nuestros pecados, malos hábitos o adicciones, nuestro hombre interior, ese nuevo hombre creado por Dios, en justicia, en santidad y en verdad, estará siendo fortalecido por el control de Cristo en nosotros por su Espíritu, de tal manera que nuestro viejo hombre, el cual está viciado conforme a los deseos engañosos de nuestra naturaleza pecaminosa, estará siendo sometido, dominado por el Espíritu Santo en nosotros.

     

    Y estarán sucediendo estas dos cosas, estaremos arraigados, lo cual me lleva a pensar en un árbol bien enraizado. Es interesante que las raíces de un árbol se abren paso en la dura tierra, y extienden por metros y metros hasta hallar el agua y los nutrientes necesarios para el árbol, y transportarlos hasta la copa del árbol más alto, para que éste a su vez con la ayuda del sol haga la fotosíntesis, mantenga un árbol sano, verde que da mucho fruto, me recuerda dos cosas:

     

    Sal 1:1-3 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

     

    Un árbol que al proponerse vivir para Cristo, es prosperado y da fruto al 30, al 60 y al 100 por uno, que no tropieza a la primera de cambios. Y también lo que dijo Cristo:

     

    Jua 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

     

    Alguien que tiene estas raíces profundas, es aquel que verdaderamente le ha permitido a Cristo santificarle, limpiarle, controlarle, habitar en él por la fe, que está unido a la vid, en quien el amor de Cristo fluye poderosamente. Y no a lo que este mundo llama amor, lo cual es emoción egoísta, pasión desordenada centrada en mí mismo, si yo me siento bien, si yo lo necesito, si yo quiero ser feliz y esto me hace feliz lo quiero, si no, no.

     

    Este no ese amor, sino el amor de Cristo, amor ágape, el cual se centra no en mí mismo, sino en los demás, el cual no está basado en emociones, sino en la decisión de sacrificarse incondicionalmente por el prójimo, justo como Cristo lo hizo en esa cruz, sacrificio, servicio por el bien de gente pecadora que no lo merecía.

     

    Cualquiera que tenga esta clase de amor fluyendo en su Espíritu y derramándose a los demás, es alguien que podremos decir que ha sido transformado a la imagen de Cristo, alguien que está verdaderamente lleno del Espíritu Santo, porque el fruto del Espíritu es amor.

     

    Cuánto bien hace una persona que es así, esta es una persona verdaderamente espiritual. Imagínate nuestros hogares, nuestro trabajo, nuestras escuelas, nuestra sociedad, nuestro gobierno, si estuviera llena de gente como esta, tendríamos una sociedad muy diferente. Pero gracias a Dios que es justamente lo que estamos esperando cuando Cristo venga y físicamente establezca su reino de justicia, gozo y paz en la tierra.

     

    Y dice: cimentado, ¿de qué nos habla esto? De un edificio firme, que no se cae. Los que trabajan en la construcción entienden muy bien esta imagen, podrían venir los mejores chirroqueros, freimeros, pintores, decoradores de interiores, y hacer una obra de arte dentro y fuera de la casa, pero si esa casa no está bien cimentada, ¿qué crees? Todo eso se va a venir a bajo y se va a convertir en escombro.

     

    De la misma manera nosotros muy fácilmente caemos en la filosofía de este mundo, y edificamos con materiales endebles y sin cimientos, la Palabra lo dice así:

     

    Mar 4:19 pero las preocupaciones de esta vida, el engaño de las riquezas y muchos otros malos deseos entran hasta ahogar la palabra, de modo que ésta no llega a dar fruto.

     

    Edificamos nuestras vidas no con los ladrillos firmes de la Palabra, sino con ladrillos de utilería, de esos que se usan en escenarios de teatro, se ven muy reales, hasta lingotes de oro pueden poner, pero, los cargas y son falsos, es papel muy bien decorado, así este mundo nos ofrece todo su materialismo:

     

    Un ejemplo: cuanto tienes, cuánto vales, ¿entonces para valer necesito tener? A trabajar, a volverme un esclavo del trabajo, no importa si abandono a mi familia, no importa si me acabo mi salud y los años productivos con los que debí haber glorificado a Dios. Porque si tengo soy alguien, si no tengo no soy nada.

     

    Gente ignorando por completo el valor que Cristo le ofrece en él mismo, poniendo ladrillo tras ladrillo de papel en su vida, edificando una vida aparentemente hermosa, pero que al primer vientecillo de salud, accidentes, economía, todo cae al piso destrozado, familias destrozadas, con muchos de estos ladrillos falsos, pero al final en miseria, sin nada.

     

    Y este es solo un tipo de ladrillo, pero, piensa en todo aquello por lo que la gente vive afanada, estresada, a la que le hablas de Dios, y le dices: ven a mi iglesia el domingo. Y ¿qué te dicen?: ¿Iglesia, Dios? Yo no tengo tiempo para eso, ando en cosas importantes. ¿De veras crees que haya algo más importante que tomar en cuenta a tu creador? ¿Por qué lo habrías de dejar para el final? ¿Por qué ha de ser lo primero que sacrificas? ¿Por qué ponerlo en tu lista de prioridades en la parte más baja? Tu vida no tiene fundamento.

     

    Una vez más, enajenados con el hombre exterior, y no el interior, edificando sobre la arena, con ladrillos falsos que no tienen el menor poder de verdaderamente mantener firme ni nuestra vida temporal, ni mucho menos la espiritual, y nos sucede lo que dice el final del sermón del monte:

     

    Mat 7:24-27 »Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. 25 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. 26 Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. 27 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina.»

     

    Y ocupados en esos falsos ladrillos pretendemos también edificar nuestra vida espiritual sin el fundamento de la fe y la Palabra de Dios, por lo tanto desarraigados de Cristo, pretendemos edificar nuestro espíritu con religión, ritos vacíos, desconectados por completo de nuestros corazones y de la verdadera voluntad de Dios, y pretendemos obedecer y estar en la iglesia a base de fuerza de voluntad, la cual es la voluntad que viene de nuestra carne, la misma voluntad con la que pretendes hacer una dieta o hacer ejercicio. “Échale ganas, tu puedes, vamos, vamos”. Eso no dura.

     

    Espiritualmente débiles, sin dejar de ser niños fluctuantes arrastrados como barcos a la deriva por los vientos de sus emociones, sentimientos, pasiones desordenadas, sin llegara dar fruto para el reino jamás. Cristianos sin un fundamento firme, los cuales de pronto ves un mes dándole con todo en la iglesia, en la Palabra, en navegantes, sirviendo, y de repente, al primer zarandeo, todo lo que habían edificado se cae al piso.

     

    ¿Por qué? Porque realmente nunca tuvo un cimiento sólido, su cimiento era su buena vibra, su optimismo, su voluntad, un esfuerzo de su carne, pero no esta relación con Dios y su Palabra, claro llega la prueba y todo se derrumba.

     

    Pero, todo esto nos habla de cómo es que podemos verdaderamente llegar a ser cristianos maduros, árboles con raíces bien profundas y arraigadas en el Señor, y la Palabra bien arraigada en nosotros, edificios bien fundamentados, contra los cuales podría arremeter un tsunami, o un huracán de 9 grados de intensidad, pero que al estar en la roca firme que es Cristo, no caerá jamás, una vida fundamentada en la fe, en la cual fluye el amor de Cristo.

     

    Mientras que un cristiano inmaduro, es uno que no tiene raíz, que no tiene cimiento, es superficial, la tierra de su corazón es dura, o es pedregosa y sin profundidad, o está demasiado contaminada por los ídolos y los deseos de este mundo. Pero, ¿qué va a suceder si nos decidimos a darle a Cristo el control total de nuestras vidas? Dice Pablo:

     

    • Conocer el amor de Dios necesita convertirse en mi más alta prioridad ya que solo ahí encontraré verdadera plenitud.

    Efe 3:18a seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos

    Plenamente es la palabra exiskúo en griego que significa ser suficientemente fuertes, tener la capacidad, el poder, la potencia, la fuerza, ¿de qué? De comprender, katalambano echar mano o asirse de, sujetar, adquirir, recibir, experimentar, seleccionar, recoger, algo completamente. Y dice: con todos los santos, en compañía de, junto con, en unidad con todos los creyentes.

     

    En otras palabras, al permanecer en Cristo, somos capacitados para echar mano del amor del Señor, para asirnos de él, con toda confianza y fe no solo lo recibamos, sino que lo elijamos, y lo retengamos voluntariamente sin dudar. Porque así como la esencia de la fe es la desconfianza, de la misma manera la esencia de la incredulidad desconfianza.

     

    El pecado que más lastima el corazón de Dios de parte del hombre es esto la incredulidad, el decidir desconfiar de Dios y confiar en Satanás y sus mentiras, recuerda, el problema con Dios no es de buenos y malos, sino de creyentes e incrédulos. Porque muchos de nosotros no tenemos problema con que el Señor es Todopoderoso, pero sí siempre estamos dudando de sus intenciones, de su bondad, de su cuidado, y por lo consiguiente de su amor por nosotros.

     

    Ese fue el pecado de Adán, y ese sigue siendo nuestro pecado, seguimos confiando en nuestro corazón perverso y engañoso, y en Satanás y sus mentiras, quien nos aborrece, antes que confiar en aquel que nos amó de tal manera que dio su vida por nosotros. Y al estar arraigados en el Señor, somos fortalecidos para esto.

     

    Y si es en unidad con los creyentes, nos está hablando una vez más de la iglesia. Mis hermanos, como nunca antes, me impresiona la importancia de la iglesia, no puedes hacer iglesia tú solo en tu casa oyendo o viendo predicaciones por internet, no puedes pensar que puedes ser un llanero solitario. Es tan evidente a lo largo de toda esta carta cómo Dios creó y eligió su iglesia como su tesoro, porque la iglesia, la asamblea, o el conjunto de creyentes, que somos nosotros, no una institución o edificio, es el cuerpo de Cristo, la esposa de Cristo, el templo viviente del Dios altísimo, el lugar donde el Señor ha elegido derramar toda su bendición, y revelar su gloria. Qué importante es la iglesia para Dios.

     

    Que nunca caigamos en la trampa de que al ver que la iglesia no es perfecta, pensemos: “más vale solo que mal acompañado”. Eso no es bíblico y Dios no va a bendecir eso, Dios no va a manifestar su gloria en los llaneros solitarios, es más quedarás expuestos y vulnerable a engaños, sin crecimiento, porque no estarás unidos a la vid. Mis hermanos, por eso es muy dañino no congregarse, por eso este es uno de los objetivos de Satanás, alejarte de la comunión de la iglesia, apartarte, así como un depredador aísla a las víctimas más débiles de la manada.

     

    Y todo esto solo es posible al estar verdaderamente sumergidos y en comunión con Cristo y su Palabra, sumergidos en las cosas de Dios, cuando decidimos edificar con el material correcto, por el contrario, jamás va a suceder mientras sigamos edificando nuestras vidas a la manera del mundo, al solo pretender darle pinceladas externas de espiritualidad, poniéndonos una máscara de cristianos, cuando en realidad nuestro corazón le pertenece a este mundo y sus deseos, y no a Dios. Y me encanta cómo describe Pablo la totalidad del amor de Dios, dice:

     

    Efe 3:18b cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,

    Me suena a que estando en Cristo hacia donde volteemos el amor de Dios nos abraza, y si hay algo importante en esta vida y en la que sigue, es comprender este amor, el cual podemos apreciar su anchura en que está disponible a todo aquel que cree, no solo a un grupo determinado como los judíos, sino a toda la humanidad, está disponible para todos.

     

    Es tan largo que se extiende desde la eternidad pasada, hasta la eternidad futura, es decir, Dios que es eterno, nos eligió antes que el mundo fuese, y ya nos ve con él en la eternidad cuando este tiempo y espacio terminen.

     

    Podemos ver su altura en cómo Dios nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales, cómo ya nos sentó con Cristo en esos lugares celestiales, cómo hoy tenemos ese libre acceso con confianza al Padre en su trono celestial de gracia, llevándonos a la presencia misma de Dios, sentándonos en comunión íntima con él en su trono.

     

    Podemos ver su profundidad en cómo su amor descendió hasta lo más bajo y vil de la depravación humana, en cómo se humilló a sí mismo, haciéndose como uno de nosotros, llenándose las manos de suciedad al recogernos, al rescatarnos de nuestras tinieblas y podredumbre, al ver cómo su amor puede alcanzar a cualquier persona, en cualquier pecado. Necesitamos repasar una y otra vez esto, de hecho en la cena del Señor lo hacemos, cada domingo, cada oportunidad que abrimos la Escritura. Y dice Pablo:

     

    Efe 3:19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

    ¿Qué quieres decir Pablo con conocer lo que no se puede conocer? Dos verbos en este verso llaman mi atención, ginosko, conocer, que significa conocer algo por experiencia propia, no solo tener información al respecto, sino haberlo palpado, probado, oído, así como cuando tocas algo que de tocarlo se te duermen las yemas de los dedos, como cuando pruebas algo que te queda el sabor, no solo en la boca, sino en la mente, oír algo que te retumba, oler, es decir verdaderamente haberlo experimentado.

     

    Y el verbo juperbálo en griego, que significa lazar algo más allá de la marca usual, algo superabundante, supereminente, que excede, que sobrepasa eternamente, el gnosis, conocimiento, la mente humana, el ser humano jamás podría acercarse o imaginar lo que significa el amor de Dios,

     

    En otras palabras, Pablo no está haciendo una contradicción, más bien nos está diciendo de qué se trata y de que se tratará nuestras vidas por la eternidad: experimentar este amor, el cual es eterno y nunca nos lo vamos a acabar, pero, ahí está la riqueza del cielo. Todo se trata del amor de Dios.

     

    Y una vez más, no confundas este amor de Dios, el amor agape con lo que este mundo llama amor: pasiones desordenadas, querer y desear lo que me hace sentir bien a mí, lo que me hace sentir seguro, feliz, lo que satisface los deseos pecaminosos de mi corazón perverso, no, el amor de Dios que se muestra en la cruz, sacrificio, servicio no porque alguien lo merezca, sino porque Dios se goza en darlo, en otorgarlo.

     

    Pablo nos está diciendo: ¿quieres ser verdaderamente pleno? Decide que el negocio del conjunto de todo lo que abarca y llamas tu vida se convierta en esto, en conocer el amor de Dios. Dinero, salud, éxito, pecados, adicciones, legalidad, estar flaco, guapo, fuerte, güero, moreno, diplomas, hijos, un novio, una novia, un esposo, una esposa, una casa propia, ni siquiera una vida eterna, o cielo con calles de oro, nada de eso tendría sentido, ni te dará verdadera plenitud, y gozo por la eternidad como conocer el amor de tu salvador, como gastar toda una eternidad, como si eso fuese posible, en experimentar este amor.

     

    Y nunca entenderemos verdaderamente el amor de Dios sin verdaderamente estar arraigados y cimentados en aquel que es amor, Cristo, ningún libro, predicación, escuela o película nos podrán enseñar este amor. Por eso necesitamos hacer de esta, una oración constante para nosotros. Mi hermano, ya cambia tu manera de orar, deja de quejarte tanto, deja de estar orando porque cambie a tu vecino o a tu pareja o a este o a aquel, pero que no se meta contigo, deja de estar cansando a Dios con oraciones que solo hablan de tu codicia y de tu incredulidad.

     

    Comienza a orar de la manera correcta: Señor Todopoderoso, fortaléceme interiormente, habita en mi corazón, hazte el dueño de mi vida. Señor que este día compruebe tu buena voluntad agradable y perfecta, que hoy pueda vivir por fe y no por vista, que hoy me atreva a vivir para la eternidad y que deje de confiar y de vivir por convicciones mundanas, que me atreva a poner en práctica tus principios bíblicos en una confianza plena, aunque parezca que me voy a ir a la quiebra si soy derecho.

     

    Que practique tu amor, de manera que lo pueda ver en acción al darlo, recibirlo, en servicio abnegado, en humildad, mansedumbre, en sujeción a mis hermanos, perdonando como tú me perdonaste, comprobando que es posible ser como tú Cristo, amar como tú, andar como tú anduviste.

     

    Mis hermanos, de esto debe tratarse nuestra vida, de ahí surge todo, de conocer este amor, y al conocerlo, responder a él en confianza, en fe, en obediencia. Y cierra Pablo como comenzó, reconociendo al que es digno de recibir toda la gloria, y cierra:

     

    Efe 3:20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,

    Mira nada más este versículo, aquí caen por tierra todas esas falsas doctrinas que describen una fe no bíblica, que dice que para que suceda tienes que tú generar suficiente fe como para jalar la fuerza del Dios del universo, como si fuéramos un magneto que atrae el poder de Dios, mientras más gritemos, mientras más decididos nos escuchemos, mientras más específicamente oremos: Señor, que esa persona que tiene cáncer, despiertes esos glóbulos y las defensas inmunológicas viajen a través de la sangre como guerreras poderosas y quien sabe que tanta cosa.

     

    No, dice Pablo, Dios es Soberano, Todopoderoso, Omnisciente y el está actuando a pesar de que nosotros somos bolas de barro, a pesar de que no entendemos a ciencia cierta cómo funciona su poder, ni siquiera el universo, que ni sabemos como pedir y mucho menos sabemos entender su mente, porque tenemos una fe deficiente, porque estamos caídos por el pecado. El dijo:

     

    Isa 55:8-9 «Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el SEÑOR—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. 9 Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos. (NTV)

     

    Y mis hermanos los cielos se refiere al universo, una cantidad de millas que no cabe en una calculadora. Aún cuando Dios nos llama a orar, y él se liga a nuestras oraciones, específicamente a aquellas que están conforme a su voluntad, porque no podemos hacerle a Dios manita de puerco, sino que nosotros al estar en comunión con él, aprendemos a desear lo que él desea, a anhelar lo que él anhela, a aborrecer lo que él aborrece, de manera que podemos comprobar que no existe oración más poderosa que la que está en sintonía con su voluntad.

     

    Pero dice Pablo, es cierto, hay muchas cosas que no sabes pedir, y que no entiendes, porque tu fe es más pequeña que un grano de mostaza, pero por favor comienza pidiendo estas cosas: Señor, mi Padre celestial, de acuerdo a tu riqueza inagotable, fortaléceme en mi interior, de manera que te entregue el control de mi vida, de manera que tenga raíces fuertes en ti, y un cimiento en ti, la roca firme, de modo que nada me mueva de mi fe, que así sea capacitado para confiar en tu amor, en tus buenas intenciones.

     

    Que alejes de mi la incredulidad con la que tanto te ofendo, que repase una y otra vez, lo ancho, lo largo, lo profundo y lo alto de tu amor, que dedique el resto de mi vida, que me desgaste, que utilice cada recurso que me concedes para conocer tu amor incalculable y eterno, para así poder experimentar la plenitud que tanto he deseado toda mi vida y que erróneamente he buscado en lo que no sacia.

     

    Señor, no se pedir como conviene, pero confío en tu Espíritu Santo el cual intercede por mí con gemidos indescriptibles, intraducibles, es más esto rebasa por completo mi entendimiento, me vuela la mente, pero, creo con todo mi corazón que tú eres poderoso, y que tu poder que levantó a Jesucristo de los muertos habita en mí, y no solo habita en mí, sino que actúa, es eficaz, está operando eficaz, eficientemente en mí y llevando acabo tu voluntad en mi vida, confío y creo en esto. Señor, tu voluntad será hecha a pesar de mí, a pesar de quien sea, porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, y cierra Pablo de la misma manera:

     

    Efe 3:21a a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús

    Una vez más, ¿te das cuenta de la importancia de la iglesia? Es en su iglesia donde él es glorificado, donde él expondrá su gloria cuando bolas de barro como tú y yo, seamos transformados a su imagen, y seamos esos lienzos donde él manifestará toda su gloria.

     

    Y cierra esta sección con la frase clave de esta carta: “en Cristo Jesús”. Todas estas bendiciones eternas e ilimitadas las tenemos gracias a Cristo Jesús, gracias a que estamos en él, a la salvación que nos compró en esa cruz del calvario, muriendo en nuestro lugar, pagando por nuestra libertad, a la victoria que obtuvo al vencer al pecado, a la muerte, al reino de las tinieblas. Y dice Pablo

     

    Efe 3:21b por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

    En todas las eras, en todos los tiempos, en cada segundo y en cada milenio, en todas las generaciones. Es decir, su obra está completa, su eficacia es inmediata y por toda la eternidad.

     

    A partir de aquí Pablo nos instará a responder a toda esta gracia inigualable e incalculable, ¿estás dispuesto a por lo menos camíbar tu manera de orar? ¿De pronto encuentras que no te pareces tanto al Padre que dices que es tu Padre? ¿Qué tendrás que hacer? Arrepiéntete, reconócele y comienza a caminar.

     

    ¿Ya te diste cuenta que tú sigues siendo el rey y que realmente no has hecho a Cristo el Señor de tu vida, porque todo se sigue tratando de tu santa voluntad que de santa no tiene nada? ¿Qué tienes que hacer? ¿Quién quiere el día de hoy hacer un pacto de gracia delante de Dios y comenzar a hacer el negocio de su vida conocer a Dios en toda su profundidad, altura, longitud y anchura?

     

    ¿Estás bien enraizado, estás bien cimentado? ¿Estás dispuesto al día de hoy comenzar a edificar con los ladrillos firmes del amor de Dios y de su Palabra? ¿Podrías pedirle a Dios que te permita quedarte bien arraigado en su amor y verdad y de ahí ser un Cristiano maduro y sano? Él lo puede hacer. PORQUE UN BUEN CIMIENTO Y UNA RAÍZ EFICAZ DAN COMO RESULTADO UNA VIDA PLENA Y VERDADERAMENTE FELIZ Y SEGURA.

     

    Señor ciertamente, tu poder está actuando en nosotros, y eres poderosísimo para ir mucho más allá de cualquier cosa que yo entienda o pida, es más, perdóname por pasármela pidiendo para gastar en mis deleites, perdóname por tener la desvergüenza de pedirte bendiciones para ir y entregarle mi corazón a otro que no eres tú, a los ídolos de este mundo, Se+Señory pleno, ando buscando e n el lugar equivocado.

    solo a ti, que pueda vivir para ti, conociendo tu amor, Seor, hoy se porquñor que a partir de hoy, yo decida entregarte mi ser solo a ti, que pueda vivir para ti, conociendo tu amor. Señor, hoy me doy cuenta porqué no soy pleno, ando buscando en el lugar equivocado.

     

    Señor te pido que cada uno de estos jóvenes y adolecentes dejen de confiar en este mundo mentiroso, y que les permitas conocerte en lo profundo y comprobar que eso que este mundo engañosamente les ofrece jamás les dará plenitud, y que solo en ti hay verdadera plenitud y gozo, y no en el pecado. Y quero cerrar con un texto y después tendremos la cena del Señor para echar un vistazo a los cuatro puntos cardinales de este amor:

     

    Rom 5:7-8 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

     

    Rom 8:35-39 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito:   Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;   Somos contados como ovejas de matadero. 37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

     

     

  • Oct 25, 2015Efesios 3: 1-13 “El plan de la gracia de Dios revelado a nosotros”
    Oct 25, 2015
    Efesios 3: 1-13 “El plan de la gracia de Dios revelado a nosotros”
    Series: Efesios

    EL PLAN DE LA GRACIA DE DIOS REVELADO A NOSOTROS

    Efesios 3:1 – 13

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Continuamos con esta preciosa carta denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso la ciudad.

     

    Éfeso era la capital de Asia Menor, y fue una de las ciudades más importantes de su tiempo, era un centro religioso, cultural, educativo, comercial, económico y político, y un importante puerto marítimo, de manera que llegó a ser una potencia mundial de poder, riqueza, comercio, e influencia

     

    Era famoso también por el templo a la falsa diosa Diana o Artemisa, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, al cual personas de todo el mundo venían a rendir culto y adoración, por lo mismo, era un lugar oscuro, lleno de paganismo, ocultismo. El mismo templo servía como un banco muy importante de Asia menor donde la gente depositaba su dinero para que esta diosa lo cuidara, de manera que además de la religiosidad e idolatría, el materialismo reinaba.

     

    Cuando Pablo escribió esta carta, Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes, imagínate su tamaño y su movimiento.

     

    La iglesia de Éfeso.   

    En Hechos 19 podemos ver que durante su tercer viaje misionero, Pablo comenzó esta iglesia con 12 hombres, invirtiendo casi 3 años, en la escuela de uno llamado Tirano. Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC.

     

    Propósito de la Carta.

    Como ya lo he mencionado, esta carta no fue escrita por algún problema en particular que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, porque al estar rodeada de toda este materialismo, filosofía mundana y oscuridad, Pablo sabía que era fácil desenfocarse y olvidar su verdadera riqueza, su verdadera identidad, lo cual sucedió, ya que de haber sido una iglesia influyente en la cultura de los Efesios, terminó desenfocada, olvidando su primer amor.

     

    ¿Para qué nos sirve esta carta a nosotros?

    De la misma manera es importante para nosotros, ya que al igual que ellos vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, medios de comunicación diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios.

     

    Así como un faro en la lejanía de un barco que va navegando en mares oscuros y tempestuosos, nosotros tenemos esta preciosa carta que nos recuerda nuestra identidad, nuestro origen, nuestro futuro, nuestro destino, nuestra herencia, esperanza, que como iglesia conformamos el reino de Dios, somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, con un sistema de valores diferente, leyes diferentes, no vivimos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios.

     

    Nos enseña como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, y salir victoriosos. Crecimiento, Práctica y victoria. Tenemos 3 capítulos de fundamento doctrinal y otros tres donde nos pide que respondamos a él, aplicando esta verdad. Recordemos el bosquejo de esta carta, divido en tres partes:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3) Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, lo cual habla de nuestra identidad, y lo que tenemos al estar en Cristo, nuestra posición de privilegio.

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9) Una vez viéndonos en esta maravillosa posición de privilegio, sentados en el reino con Cristo, así es como debe vivir un ciudadano del reino, este debería ser su carácter, su conducta, su propósito, sus prioridades, así debería conducirse. La palabra clave para esta sección es nuestro andar con Cristo.

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Esta tercera parte nos enseñará cómo un cristiano puede mantenerse firme ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición.

     

    Hemos visto ya 7 bendiciones de parte de Dios para todos aquellos que hemos creído: elección, adopción, redención, revelación y entendimiento de su plan eterno, herencia, fuimos sellados, y se nos ha dado el Espíritu Santo como garantía y adelanto de todas estas cosas, las cuales recibimos por su pura gracia, por su amor, porque le agradó hacerlo.

     

    Después, Pablo cierra esta primera sección en oración, mostrándonos lo que es una oración eterna y eficaz, mostrándonos nuestra más grande necesidad: “conocer a Dios y ser entendidos de su voluntad. Que necesitamos tener en perspectiva tres cosas: La esperanza a la que fuimos llamados, nuestra herencia eterna, y el poder que tenemos disponible para vivir la vida que Dios demanda.

     

    En el capítulo 2, vimos nuestra situación en otro tiempo, estábamos muertos, esclavos del reino de las tinieblas, Satanás, la filosofía de este mundo y nuestra carne. este contraste maravilloso que vimos al ver la obra de gracia de Dios en nosotros, este maravilloso, “Pero Dios”, en el que nos dio vida, nos hizo recipientes de su amor y los lienzos indignos, donde él expone su obra de gracia y misericordia.

     

    Y entendimos también nuestra situación espiritual sin Dios, nuestra verdadera relación con él. Cómo antes de Cristo estábamos en las tinieblas del paganismo, cómo creíamos que él nos escuchaba, y que nosotros éramos muy devotos, cuando la realidad es que éramos ajenos por completo al Dios vivo, la única relación que teníamos con el Dios vivo, era de hostilidad hacia él, y nuestro supuesto amor él, era más bien a nuestros ídolos, y más bien el juicio condenador de Dios estaba sobre nosotros, antes de Cristo éramos paganos sin ninguna esperanza, y estábamos muy lejos de Dios y de conocerlo, conocíamos y amábamos nuestros ídolos, pero, no al Dios vivo.

     

    Estábamos fuera de lo que era el pueblo de Dios, sin la esperanza de un salvador dada por Dios mismo, éramos enemigos del reino de Dios y de su pueblo, estábamos bajo su ira, éramos completamente extraños a su reino de justicia, éramos como terroristas en contra de Dios. Por lo tanto, sin ningún derecho por no ser ciudadanos del reino de los cielos, éramos forasteros, desconocidos, sin derechos ni garantías. Sin tener una esperanza verdadera y firme. Sin conocer al Dios verdadero, amando nuestros ídolos

     

    Pero, ahora en Cristo, este el contraste en esta segunda porción, hemos sido reconciliados con Dios, y de una relación de hostilidad, ahora tenemos una verdadera relación de intimidad con él, y al aprender lo que es verdadera reconciliación podemos apreciar el costo de nuestra reconciliación por medio de Jesucristo.

     

    En Cristo fuimos reconciliados con Dios, y fuimos reconciliados entre nosotros, porque que es imposible tener paz con nadie, si primeramente no hemos hecho la paz con Dios. Cristo nos trajo de regreso al Padre, acortando la distancia eterna entre él y nosotros; hizo de gentiles y judíos un nuevo pueblo, hizo gentiles y judíos un nuevo hombre, de los dos hizo un nuevo cuerpo, la iglesia.

     

    Las buenas noticias de parte de Cristo para el mundo que él salvó son que en Él tenemos reconciliación para con Dios, tenemos un libre acceso al Padre, por medio del Espíritu Santo, ya no somos extranjeros, y nos hemos convertido en ciudadanos de su reino de justicia paz y gozo, ya no tenemos que asistir a algún templo físico, porque nosotros mismos como la iglesia, somos el templo de la habitación de Dios, el cual hizo para tener comunión con nosotros y dar a conocer al mundo su amor a través de nosotros.

     

    Ahora vemos cómo Pablo sigue con el tema de gentiles y judíos, ya que es muy importante entenderlo, porque solo desde ahí es donde podemos apreciar la gracia de Dios sobre nosotros. Y reiterando lo que ya nos habló acerca del tema.

     

    En este capítulo podemos ver cómo Pablo está a punto de caer de rodillas por segunda vez abrumado por tanta gracia, pero, vemos como el Espíritu Santo lo detiene para hacer un extra énfasis en algo muy importante de esta primer sección de nuestra riqueza, de estar sentados en los lugares celestiales en Cristo. Pablo hablará por última vez en esta carta de la encomienda que Dios le dio, y va a dar una última explicación con respecto a todo lo que nos ha venido diciendo en estos tres capítulos, por eso yo titulé este mensaje: EL PLAN DE LA GRACIA DE DIOS REVELADO A NOSOTROS

     

     

     

    1. Necesitamos conocimiento y revelación de parte de Dios para entender su plan de gracia.

    Efe 3:1 Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles;

    Y comienza diciendo: yo Pablo prisionero de Cristo Jesús. Pablo realmente estaba en arraigo domiciliario esperando su juicio delante del Cesar, en Hechos se mencionan al menos 7 veces que Pablo estuvo preso, y no solo preso, sino golpeado, maltratado, y demás, pero es interesante cómo él se ve a sí mismo, no como un prisionero de Roma, o de las circunstancias, sino de Cristo.

     

    Porque las circunstancias de Pablo, para cualquiera en la manera de pensar de este mundo, serían una terrible adversidad: Pablo está preso, pobrecito, los Judíos lo atraparon, y ahora los Romanos lo tienen en sus garras, qué desdicha, que fracaso. Pero, esto no era así para Pablo.

     

    Aún en la cárcel Pablo no se consideraba desafortunado o desdichado, sino lleno de gozo, mira lo que dijo en Filipenses:

     

    Flp 1:12-14 Además, mis amados hermanos, quiero que sepan que todo lo que me ha sucedido en este lugar ha servido para difundir la Buena Noticia. 13 Pues cada persona de aquí —incluida toda la guardia del palacio —sabe que estoy encadenado por causa de Cristo. 14 Y, dado que estoy preso, la mayoría de los creyentes de este lugar ha aumentado su confianza y anuncia con valentía el mensaje de Dios sin temor.

     

    Pablo tenía bien claro quién era, a quién servía, de dónde era, a dónde iba, y cuál era su misión, si él hubiera tenido los ojos solo en las circunstancias no hubiera durado mucho en el ministerio te lo aseguro. Por eso qué los cristianos estamos llamados a andar como Pablo, por fe y no por vista, Pablo decía:

     

    2 Co 4:18 Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre.

     

    Esto es vivir por fe y no por vista, teniendo nuestros ojos bien fijos en el Señor y sus promesas, no en las circunstancias, sino aferrarnos a esta esperanza eterna, con la seguridad de que Dios tiene todo el control en cualquier situación, muy a pesar de nuestras emociones y sentimientos, firmes por la fe, sí batallando, pero al fin firmes en Cristo, sabiendo que él tiene un propósito que supera cualquier circunstancia temporal e incómoda.

     

    ¿No te salieron las cosas como pensabas? Los planes de Dios rebasan infinitamente tus sueños, y más si estos están limitados a lo que la filosofía mundana y temporal dicta. Dices: es que Chuy, tú no te imaginas lo que estoy viviendo, pueda ser que yo no, pero Cristo sí, él sí puede compadecerte de ti, porque nadie sufrió, ni está sufriendo, ni sufrirá lo que él sufrió.

     

    Además recuerda esta máxima: Dios está más interesado en hacerte santo que en hacerte feliz, porque a él le interesa lo eterno lo que hay en tu interior, no en lo externo, no en algo que sencillamente no va a permanecer, tu vida en este mundo no es eterna, festejamos nuestros cumpleaños, y es hermoso, pero, cada cumpleaños es un año menos en esta tierra.

     

    Por eso no debes olvidar que si eres creyente en verdad, si Cristo te ha llamado, si le amas, todas las cosas te ayudan para bien, él está formando en ti su imagen, está fortaleciendo tu fe, está dándote la oportunidad de ejercer tu fe, tu confianza en él, está dándote la oportunidad de que compruebes que él es fiel, y que recuerdes que este no es tu hogar, sino que espero lo mejor.

     

    Nuestro hogar no es este, qué horrible sería tener que permanecer eternamente, en una tierra llena de maldad, dolor, enfermedad y muchas cosas más, con gente que literalmente odia al Dios verdadero. Qué necesario nos es aprender a ver de esta manera nuestras circunstancias.

     

    Pero, esto es imposible, si nuestra vida no se trata de Cristo, sino que todo se trata de nosotros, esta es la receta perfecta para vivir una vida llena de inseguridad, insatisfacción, amargura, y lo peor del caso es que estaremos amargados en contra de Dios y por consiguiente contra los que nos rodean.

     

    Pero, imagínate, qué libertad sería que aún a pesar de los ramalazos de la vida, en cada ramalazo termináramos viendo la buena mano de Dios, confiando en sus planes, en su voluntad, en lugar de decir: “aquí cañón, ya no es lo duro, sino lo tupido”, “ya no la veo llegar”, etc., decir: esto es temporal, Señor, ahí viene tu mano.

     

    Como Pablo, poder decir: mi jefe no es esta persona incómoda y déspota, yo trabajo para Cristo, soy un padre no para mis hijos, sino para Cristo, soy un esposo para Cristo, todo lo que soy es para Cristo, así en cada área de nuestras vidas, poder vernos como propiedad de Cristo y a quien le daremos cuentas de todo lo que somos.

     

    Y dice Pablo: por ustedes los gentiles, es decir, así como Cristo, Pablo no vivía para servirse a sí mismo, para buscar su propia ventaja o comodidad, estaba enfocado en la salvación de los gentiles, no por su fuerza, ni por un deseo altruista, sino simplemente porque Dios lo llamó. Esta es la receta de una vida llena de gozo, y es una señal de madurez, de estar lleno del Espíritu Santo, cuando estás enfocado en los demás, y no en ti mismo, y esto solo puede ser una obra sobrenatural del Dios Espíritu en gente como nosotros, quienes por naturaleza somos egoístas y ensimismados. Y Pablo comienza:

     

    Efe 3:2 si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros;

    Esta frase se entiende mejor así: si siendo que, o puesto que han oído que Dios me encomendó administrar esta gracia de su glorioso Evangelio a favor de ustedes los gentiles. Tres cosas importantes en este versículo: administración, y la gracia de Dios para nosotros.

     

    Administración es una palabra interesante que ya habíamos oído en el capítulo 1, es la palabra oikonomía, de donde viene nuestra palabra economía, y tiene que ver con una estrategia implementada, con un conjunto de disposiciones. Se utilizaba para referirse a un administrador o mayordomo, quien se encargaba de manejar una casa o propiedad. Por eso se traduce como comisión, dispensación, tarea, misión, responsabilidad.

     

    Esto es muy importante entenderlo porque Dios ha ido administrando su plan de gracia para la humanidad de diferentes maneras en épocas diferentes. Hay ciclos de tiempo que se han cumplido, que se están cumpliendo y que se cumplirán en la historia humana, y dentro de esos ciclos o períodos de tiempo, Dios administra su gracia, y la va dosificando, y con su sabiduría infinita la reparte estratégicamente, repartiendo gracia, verdad, revelación de sí mismo, y trata con el hombre de diferentes maneras.

     

    Eso me maravilla de la eternidad de Dios, el mismo Dios que estaba el día uno de la creación, es el mismo Dios que hoy estamos alabando, el mismo Dios que abrió el mar en dos, el mismo Dios que vino y se hizo hombre y calmó tempestades, resucitó muertos, y él mismo resucitó con gloria y poder, es el mismo Dios que hoy estamos adorando en este lugar, él lo sabe todo y todo está bajo su control.

     

    Y la semana pasada expliqué cómo después de siglos de tinieblas y oscuridad en las que el hombre mismo decidió habitar al darle la espalda a su creador, en la administración de la revelación de su gracia, Dios eligió revelarse a un hombre llamado Abraham, de quien surgió el pueblo de Israel.

     

    En ese pueblo Dios levantó a un líder llamado Moisés, por medio del cual Dios usó como estrategia tratar con el hombre a través de la ley y todo un sistema religioso, en el cual una vez más se dio a conocer a los Israelitas mostrando su santidad, su perfección, su gracia, su paciencia, su amor y verdad.

     

    La ley y los ritos les mostraban cómo su pecado era algo muy serio, al punto de que no podían tener un solo pensamiento sin pecar, es más cada inhalación y exhalación del aire de sus pulmones estaba contaminado por el pecado, y cómo el castigo por ese pecado era la muerte, y que no había purificación ni perdón sin derramamiento de sangre.

     

    Que para que ellos no murieran por su pecado, tenía que haber un sustituto que muriera por ellos, y este sustituto tenía que ser perfecto, a la misma vez inocente, y ellos tenían que ver cómo ese sustituto era ejecutado, con su mano en la cabeza del animal y confesando sus pecados, delante de sus ojos tenían que sentir el brinco del cordero al ser degollado y ver su sangre derramada, lo cual solo cubría sus pecados.

     

    Todo un sistema sacerdotal designado para estar entre ellos y Dios, para orar por ellos, presentar sus sacrificios y así tener acceso a Dios al ser reconciliados. Dejando una imagen en sus ojos para que pudieran ver que Cristo es nuestro sacerdote, nuestro mediador entre Dios y los hombres, que Cristo es el cordero de Dios, el sacrifico perfecto que Dios acepta para quitar nuestros pecados.

     

    En aquel tiempo Dios se estaba dando a conocer a través de todo eso, pero la revelación de sí mismo fue parcial, estaba velada, aunque como siempre lo digo, una eternidad, no va a bastar para poder conocer y entender al Dios eterno en su totalidad, porque él no tiene ni principio ni fin, no va a llegar un momento en el que digamos: al fin ya lo conocimos todo de Dios, no, de hecho, de esto es de lo que se va a tratar el cielo, de contemplar y conocer al Dios eterno, y créeme, nada en este mundo se comparará.

     

    Ahora, después de milenios, se cumplió otro ciclo de parte de Dios, la Biblia lo llama la plenitud de los tiempos, el Mesías anunciado, profetizado desde el mismo día que Adán pecó 6000 años atrás, anunciado a los Israelitas por medio de la ley y los profetas, llegó.

     

    Cristo consumó el plan de la redención en esa cruz, cumplió la ley a la perfección, pagó el precio por nuestros pecados, no más ritos, no más sacrificios, no más sacerdotes, no más templos, sino como lo vimos la semana pasada, un nuevo cuerpo, un nuevo templo, un nuevo pueblo, nueva ciudadanía, todos reconciliados en Cristo, esto y muchas cosas más que no me alcanzaría el tiempo

     

    Y así como los Israelitas que necesitaban ver lo crudo del resultado de su pecado, así nosotros hoy vemos en la cruz, la crueldad y la injusticia que se hizo al recibir Cristo, Dios-Hombre la paga de nuestro pecado, pero, esta vez todo está consumado y nos podemos acercar confiadamente a Dios a través de Cristo, hoy estamos limpios como Cristo, somos perdonados.

     

    En este nuevo ciclo, Dios se hizo carne y habitó entre nosotros, Dios se reveló claramente a través de Jesucristo, quien dijo: “el que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. En Cristo podemos ver revelada toda la imagen de Dios, y no tanto en su apariencia corporal, porque aún cuando Cristo tomó forma humana, su humanidad jamás podría revelar el poderío y la majestad de un Dios todopoderoso, pero sí revela su humildad, su amor, al decidir hacerse como nosotros.

     

    Sin embargo, Cristo reveló a plenitud el carácter de Dios, lo que Dios ama, lo que Dios piensa, reveló todo el amor, la misericordia, la paciencia, y aún la perfección y el poder de quién es Dios. Dios eterno, el cual no cabe en el universo, y que habita aún en cada molécula de su creación, bajó a nuestro nivel, y se hizo como uno de nosotros para que lo pudiéramos entender, recorrió todo el camino de eternidad que nos separaba de él por nuestro pecado, la Biblia lo dice así:

     

    Jua 1:18 A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer. (NVI)

    Col 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,

     

    Y Pablo está diciendo, así como Dios eligió a Moisés, ahora él me eligió a mi, para darles a conocer a ustedes los gentiles esta gracia. Así como el administrador o mayordomo de una casa estaba encargado de supervisar compras, ventas, libros de contabilidad, siembras, cosechas, bienes, preparación de comidas, asignación de deberes a los trabajadores, etc., Dios me dio esta encomienda. Pablo fue el apóstol a las naciones, quien escribió gran parte del NT, a quien Dios puso, no por su capacidad, o por ser un excelente hombre de Dios, sino también por pura gracia, ira lo que él mismo dijo en 1 Tim. Inspirado por el Espíritu Santo:

     

    1 Ti 1:12-14 Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, 13 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. 14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.

     

    Y por eso es que Pablo llama a todo este plan “la gracia de Dios”, este don inmerecido, incalculable, inmensurable, todas estas bendiciones espirituales que Dios nos concede sin merecerlas en absoluto. ¿Te das cuenta que mientras más nos adentramos en la Palabra de Dios, ella no nos habla de las obras del hombre y de cómo puede hacer deudor a Dios, cómo se puede salvar a sí mismo, y superarse ganándose la simpatía de Dios para que éste se viera obligado a bendecirlo o salvarlo?

     

    Todo lo contrario, este libro completito habla solo de un Dios Todopoderoso, de un Salvador inigualable, viniendo a salvar lo que se había perdido, teniendo misericordia del que no merecía sino la condenación, bendiciendo al que tú y yo jamás bendeciríamos, este es nuestro Dios.

     

    Y ¿saben? esto me da descanso hermanos, y debería darles descanso a ustedes, porque si Dios utilizó a Pablo, significa que él puede utilizarnos a nosotros. Recuerda, la gracia no está enfocada en el que la recibe, sino en el que la otorga, y Dios por pura gracia eligió a Pablo, así como a Moisés, así como a Abraham, así como decidió llamarte a ti a su luz admirable, así como decidió llamarme a mí. Y dice:

     

    Efe 3:3 que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, Efe 3:4 leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,

    Esta gracia de Dios que Pablo recibió para administrar incluía el misterio del Evangelio, Pablo está diciendo: no traigo un mensaje personal, mi mensaje viene de parte de Dios. Definitivamente Pablo tuvo un privilegio enorme en recibir esta encomienda específica, y por todo lo que hemos leído a lo largo de estos capítulos, es evidente que Pablo conocía y entendía este maravilloso misterio, pero de la misma manera nosotros también necesitamos estas tres cosas:

     

    1º Que Dios nos declare su misterio, lo cual ya hizo, en su Palabra, en estos 66 libros, de Génesis a Apocalipsis, todos tenemos disponible la historia completa de lo que Dios planeó desde antes de la fundación del mundo, hasta la consumación de los tiempos, podemos conocer el carácter de un Dios eterno, perfecto, tenemos este Evangelio de salvación, etc., etc.

     

    2º Además de la Palabra, necesitamos revelación de Dios en cuanto a sus verdades declaradas en la Escritura, ¿cuántas veces leemos y no entendemos nada, hasta que Dios no nos da su revelación por su Espíritu. Revelación es la palabra apokálupsis en griego, y significa quitar la cubierta, por eso se traduce como revelar o manifestar.

     

    No porque él la esconda de nosotros, sino que nosotros, o no tenemos ojos para ver, lo cual era nuestra condición al estar muertos en nuestros delitos y pecados, o ya nacimos de nuevo, pero debido a nuestra falta de decisión, seguimos apegados a este mundo y sus tinieblas, y eso nos pone en una condición de autistas espirituales, de alguna manera sabemos de las realidades espirituales, pero vivimos desconectados de ellas.

     

    O somos miopes espirituales, son demasiadas las tinieblas de las que estábamos rodeados, y al venir a Cristo, él nos da ojos para ver, pero son muchas las cosas de este mundo que nosotros seguimos permitiendo que nos estorben, convicciones mundanas, la vana manera de vivir que recibimos de nuestros padres inconversos, y no podemos ver con claridad la voluntad de Dios, la cual es buena, perfecta y agradable, y seguimos engañados, porque como que las tinieblas de este mundo nos parecen atractivas, y no vemos con claridad que el único camino, la única verdad y vida están en Cristo.

     

    De manera que necesitamos revelación de parte de Dios, ¿para qué? Para que 3º, podamos conocer, o entender, saber discernir, ser entendidos de la voluntad de Dios, de su carácter, de sus propósitos, de sus planes. Que dejemos de huir de ella, que dejemos de resistirla, y comencemos a creerla, a confiar en ella, a vivir por ella.

     

    Porque muchas de las veces estamos queriendo vivir nuestra vida Cristiana por feeling, si lo siento, si tengo suficiente emoción en mi corazón, pero eso no es confiable, y más si eres voluble, o bipolar, en un instante estás arriba, y en el otro ya estás en el hoyo. Dios nos llama a conocer su verdad, y después de conocerla, de haber recibido su revelación, de haberla entendido, vivir por ella, y así como Pablo podremos pararnos por ella, a pesar de la misma persecución.

     

    Y no es por falta de inteligencia que no podamos entender estas verdades espirituales, sino por la dureza de nuestro corazón, lo cual bíblicamente hablando se llama necedad ¿se acuerdan en Romanos 1?

     

    Rom 1:19-23 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

     

    Ahora, si tú dices, yo ya entendí, a mí ya me cayó el 20, bueno, mis hermanos, esto nos debe recordar que al haber sido rescatados del reino de las tinieblas, fuimos alumbrados, y recibimos el conocimiento de la verdad, de manera que también a nosotros Dios nos ha declarado su verdad, y ha derramado toda su gracia sobre nosotros, y también nosotros como Pablo, nuestro Señor nos la ha dado para administrarla y estamos llamados también a ser fieles administradores de lo que Dios nos ha concedido: gracia sobre gracia, su verdad, dones, ministerios, operaciones, dice Pedro:

     

    2 Pe 1:3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,

    1 Pe 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

     

    Así como Pablo, cada uno de nosotros tenemos privilegios incalculables, pero, a la misma vez responsabilidades, y Dios también nos llama a nosotros a administrar con fidelidad y diligencia lo que nos ha dado, para dos cosas, andar en nuestra manera de vivir, en nuestra conducta como él quiere.

     

    Y 2º Para darle a conocer en palabra, pero, también en obra, a aquellos que siguen en tinieblas, comenzando desde los más cercanos a nosotros, nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo, etc. Ellos también necesitan conocer el Evangelio, y Dios nos ha puestos como testigos a ti y a mí como administradores, como mayordomos, porque un día todos los creyentes vamos a estar delante del tribunal de Cristo en el cual recibiremos recompensa, sufriremos pérdida, o nos alejaremos avergonzados.

     

    Y en ese tribunal Dios nos va a pedir cuentas de todo lo que nos confió, comenzando con nuestra propia vida, mis hermanos, para el Cristiano no existen las palabras: “es mi vida y que nadie se meta conmigo”, si tú dices es mi vida, entonces no eres cristiano todavía, porque el verdadero creyente, el verdadero discípulo sabe que el día que le entregó a Cristo su vida, dejó de ser suya, murió, fue crucificado juntamente con Cristo en esa cruz, y ahora todo lo que es y tiene le pertenece a aquel que lo libertó de su esclavitud, y que le dio vida cuando estaba muerto en sus delitos y pecados.

     

    Dios nos dio esta vida con todas sus cosas, pruebas, talentos, posesiones, oportunidades, todo lo que llames tu vida para administrarla, y para que un día llegues con el Señor y le digas, mira Señor, todo esto hice con mi vida, te traje gloria así, asá, de esta manera, de esta otra, me diste 5 talentos, aquí te van diez, me diste una mina, mira, aquí otras diez.

     

    Por eso, no desperdicies tu vida en lo que no sacia, en lo que si es pasado por fuego, se consuma como papel de china, sino que más bien como el oro, se purifique y sea más precioso. No lo olvides, estás aquí, existes para la gloria de Dios, para sus propósitos, administra bien lo que el Señor te ha confiado, si te queda mucho, y eres joven, no seas necio y lo desperdicies, si te queda poco porque el Señor te alcanzó ya grande, pues haz que ese poco tiempo cuente para su gloria. Y sigue Pablo:

     

    Efe 3:5 misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:

    Precisamente Pablo está dando el significado de misterio, mustérion, en griego, la cual no es la palabra que nosotros usamos como misterio, para referirnos a algo oscuro, secreto, un acertijo, algo inexplicable, o a veces hasta incomprensible. Mustérion nos habla de una verdad que estuvo escondida del conocimiento humano, o de su entendimiento, pero que hora es dada a conocer por la revelación de Dios.

     

    Los hijos de los hombres se refiere a toda la humanidad, obviamente a aquellos que estaban sumidos en el paganismo ni siquiera estaban pensando en esto, pero hablando del AT, ninguno de los profetas, ni Isaías o Jeremías, o Moisés, ninguno de ellos entendió este misterio, apenas pudieron vislumbrar algo de que Dios bendeciría de alguna manera a los no judíos, pero

     

    Ni el más grande profeta del AT pudo vislumbrar estas preciosas verdades que hemos estado conociendo hermanos, ellos no pudieron ver a los dos pueblos unidos, no judaizando felizmente, sino en un nuevo hombre, un nuevo pueblo, una nuevo cuerpo, la iglesia, un templo de piedras vivientes, hasta que llegó Cristo, y hasta que el NT fue revelado a los santos apóstoles y los profetas.

     

    Y es muy importante hacer la aclaración, el tiempo en el que esta frase está escrita indica algo que fue hecho, consumado, no es que Dios siga dando nueva revelación extra bíblica, eso es una herejía en cualquier manera que lo quieras ver. Y de hecho alguien que conoce la Escritura, que tiene una relación con ella, inmediatamente puede identificar un falso profeta, ya que los mensajes de los falsos profetas están plagados de las obras de la carne, de los deseos de los ojos, de la carne y de la vanagloria de la vida, ya que promueven a más no poder la codicia, el orgullo, el egocentrismo, el egoísmo, todo se trata de mí. La Biblia jamás ha enseñado, ni enseñará eso, es muy clara, ella dice: el que ama el mundo, el amor del Padre no está en él punto.

     

    Pero, hoy a través de la luz del NT, tenemos suficiente luz como para darle el sentido correcto al AT, alguien que entiende el NT, jamás pensará que el cristiano está obligado a judaizar, o a cumplir la ley. Tristemente hoy en día hay muchas iglesias que caen en esto, y practican burdamente partes del AT, pensando que con eso agradan más a Dios o son más espirituales.

     

    Pablo explica con claridad muchas cosas del AT, y cómo en Cristo cobran sentido y peso, por ejemplo nadie entendió la promesa a Abraham en Gn. 12:3 donde el Señor le dijo:

     

    Gén 12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

     

    Hasta que Pablo escribió en Gálatas:

     

    Gál 3:8 Es más, las Escrituras previeron este tiempo en el que Dios declararía justos a los gentiles por causa de su fe. Dios anunció esa Buena Noticia a Abraham hace tiempo, cuando le dijo: «Todas las naciones serán bendecidas por medio de ti». (NTV)

     

    Otro ejemplo está en Isaías 49:6, hablando del Mesías:

     

    Isa 49:6 Él dice: «Harás algo más que devolverme al pueblo de Israel. Yo te haré luz para los gentiles, y llevarás mi salvación a los confines de la tierra». (NTV)

     

    Nadie entendió esto hasta que Pablo lo explicó en Hechos 13:

     

    Hch 13:45-48 Pero, cuando algunos judíos vieron las multitudes tuvieron envidia; entonces calumniaban a Pablo y debatían contra todo lo que él decía. 46 Entonces Pablo y Bernabé hablaron con valentía y declararon: «Era necesario que primero les predicáramos la palabra de Dios a ustedes, los judíos. Pero, ya que ustedes la han rechazado y se consideran indignos de la vida eterna, se la ofreceremos a los gentiles. 47 Pues el Señor nos dio este mandato cuando dijo: “Yo te he hecho luz para los gentiles, a fin de llevar salvación a los rincones más lejanos de la tierra”». 48 Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y le dieron las gracias al Señor por su mensaje, y todos los que fueron elegidos para la vida eterna se convirtieron en creyentes. (NTV)

     

    ¿Y sabes porqué tenían envidia? Ellos pensaban: ¿tantos años, tanto batallar con la ley, y con todas estas cosas para que estos gentiles mugrosos, lleguen y solo por fe, obtengan lo que nosotros con tanto esfuerzo y sufrimiento nunca pudimos alcanzar? Precisamente, nunca se trató de eso, pero ellos no lo quisieron entender.

     

    Qué impresionante hermanos que nosotros hayamos nacido en este tiempo, es un tiempo muy especial, es el tiempo donde Dios está derramando su gracia a manos llenas, y lo peor del caso es que por cerrar las Escrituras muchos que se dicen cristianos, se lo están perdiendo, y se están sumergiendo en leyes y en obras que Dios no manda, porque en Cristo estamos completos. Y finalmente Pablo vuelve a repetir este maravilloso misterio que ya nos ha explicado con detalle en estos capítulos:

     

    Efe 3:6 que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio,

    ¿Qué nos está diciendo, qué estuvo oculto por milenios y hoy es revelado? Que nosotros los no judíos somos parte de la bendición de Dios al igual que ellos. Juntos somos coherederos, somos miembros del mismo cuerpo, la iglesia, y tenemos la misma promesa de salvación, de vida eterna que los judíos, y sin tener que cumplir la ley, ni circuncidarnos, ni hacernos judíos. Y ¿cuál es el medio? El Evangelio.

     

    Como ya lo mencioné, fue tan duro de entender para los judíos que Dios tuvo que darle a Pedro una revelación especial para que fuera con Cornelio, el primer no judío convertido, en Hechos 10 puedes leer esto con calma,

     

    Hch 10:9-16 Al día siguiente, mientras los mensajeros de Cornelio se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar. Era alrededor del mediodía, 10 y tuvo hambre. Pero, mientras preparaban la comida, cayó en un estado de éxtasis. 11 Vio los cielos abiertos y algo parecido a una sábana grande que bajaba por sus cuatro puntas. 12 En la sábana había toda clase de animales, reptiles y aves. 13 Luego una voz le dijo: —Levántate, Pedro; mátalos y come de ellos. 14 —No, Señor —dijo Pedro —. Jamás he comido algo que nuestras leyes judías declaren impuro e inmundo. 15 Pero la voz habló de nuevo: —No llames a algo impuro si Dios lo ha hecho limpio. 16 La misma visión se repitió tres veces, y repentinamente la sábana fue subida al cielo.

     

    Todavía Pedro llega a la casa de Cornelio y le dice: Hch 10:28 Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo;

     

    Es más, Pedro es llamado a comparecer más adelante, y tiene que dar la explicación porque todos consideran malo que él hubiera hecho esto, a Pablo le pasa lo mismo, ellos comienzan a exigirles: si estos quieren ser salvos, primero deben hacerse judíos, circuncidarse, y guardar la ley, y después creer e Jesucristo, mismo que se refuta en este concilio en Hechos 15, donde finalmente todos se ponen de acuerdo en que es solo por fe.

     

    De hecho los judíos se referían a los gentiles como perros, había algunos dichos conocidos tales como que Dios había creado a los gentiles como combustible para el infierno, una judía no ayudaría a una mujer gentil a dar a luz porque estaría ayudando a dar otro pecador al mundo, si un fariseo tocaba a un gentil, se sentía contaminado, y tenía que cambiarse la ropa y hacer un ritual de limpieza.

     

    Claro que eso nunca fue el pensamiento de Dios, Dios los escogió para que se convirtieran en luz a las demás naciones y así las demás naciones se convirtieran al Dios vivo, ya lo mencioné la semana pasada, antes de la iglesia, era el pueblo judío, pero ellos jamás cumplieron con esta encomienda.

     

    Ellos se enorgullecieron, y en lugar de ser inclusivos, fueron exclusivos, y pensaron, si Dios me escogió, eso significa que Dios rechazó al resto de la humanidad, pero ese fue un entendimiento equivocado, porque eso jamás fue la voluntad de Dios, sino todo lo contrario. Para ellos el pensar que todos nos juntaríamos de esta manera en Cristo, equivaldría a pensar que los leprosos se podrían mezclar con los sanos, claro porque ellos se consideraban sanos. El solo hecho de pensar en una igualdad con los gentiles delante de Dios, para ellos, era una blasfemia.

     

    Por supuesto, que todo esto vino de su corazón perverso y engañoso, de tradiciones humanas, y no lo que la Palabra de Dios decía, de hecho, Cristo denunció esta actitud todo el tiempo, y pacientemente intentó corregirlos, y al final terminaron rechazándolo. Desde siempre el plan de Dios era darse a conocer no solo a los Judíos, sino a toda la humanidad.

     

    Pero este plan maravilloso estuvo velado hasta que Cristo nuestro salvador hizo su aparición, y lo dio a conocer por medio de este maravilloso Evangelio, el cual es una invitación abierta, poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, que de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

     

    Efe 2:8-10 Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. 9 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. 10 Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. (NTV)

     

    Hch 17:30-31 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.

     

    Y al creer en este Evangelio seamos Judíos o gentiles, recibimos un nuevo nacimiento, y todos pasamos a ser coherederos, a formar parte de este maravilloso cuerpo de Cristo llamado la iglesia, y somos participantes de estas maravillosas promesas que nos llenan de esperanza para cualquier circunstancia, ahora tenemos todos un estatus legal delante de Dios, somos su pueblo escogido, su iglesia escogida, tenemos la misma herencia maravillosa e ilimitada en Cristo, tenemos toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, y como lo dijo Pablo en Gálatas 3:

     

    Gál 3:26-29 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

     

    No somos ciudadanos de segunda clase, Dios no nos ve menos valiosos que los judíos, en Cristo somos plenos, todo lo que es de Cristo es nuestro, la esperanza de gloria, aceptación, somos transformados a su imagen, somos uno con Cristo, nosotros en Cristo y el en nosotros por igual. Y sigue Pablo:

     

    1. No debemos olvidar que por más maravilloso que sea este plan es solo por gracia que formemos parte de él.

    Efe 3:7 del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder.

    Me encanta el equilibrio de Pablo, Dios le hizo revelaciones verdaderamente impresionantes, Dios hizo cosas maravillosas a través de él, sin embargo Pablo nunca perdió el piso, nunca tomó el honor para él mismo, nunca comenzó a levantar su propio reino.

     

    Debemos aprender de Pablo, un verdadero siervo de Cristo jamás tomará la gloria para sí mismo, siempre reconocerá que todo es gracias a su Señor, y no es extraño que Dios nos utilice y haga grandes cosas a través de nosotros, porque se trata de él y no de nosotros, Jesús mismo lo prometió, él dijo:

     

    Jua 14:1-142 »Les digo la verdad, todo el que crea en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre. 13 Pueden pedir cualquier cosa en mi nombre, y yo la haré, para que el Hijo le dé gloria al Padre. 14 Es cierto, pídanme cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré!

     

    No nos debe extrañar que él haga cosas grandes a través de nosotros, y por otro lado no nos debe faltar la fe para pedir cosas grandes, pero checa el énfasis, ¿quién es el que logra las cosas grandes? Cristo, no somos nosotros, no era el poder de Pablo, por eso hace este énfasis y dice:

     

    Fui hecho, dice Pablo, en otras palabras, es algo que a mí jamás se me hubiera ocurrido, es más yo iba dispuesto a acabar con Cristo y con su iglesia, pero a Dios le plació llamarme y ponerme en el ministerio, porque tuvo suficiente sentido del humor, así como a mí, así como a ti. El bien podría haber enviado a ángeles, que no tuvieran todas las debilidades que tú y yo cargamos, pero eligió utilizar estos vasos de barro.

     

    Y dice Pablo, fui hecho ministro, diakonos en griego, y significa básicamente un mesero, es decir, sí es un misterio maravilloso, eterno, impresionante, pero, yo solo soy un simple servidor de este misterio, Dios me puso a administrarlo, a darlo a conocer, a explicarlo, pero, aún la sabiduría viene de él. Un siervo sabe que el importante no es él sirviendo la mesa, trayendo los platos, o lo que necesita el comensal, sino aquel que invita a la mesa, aquel que concina la comida.

     

    Y dice: es un don, es decir un regalo, si pagas algo por un regalo, deja de serlo, Dios en su bondad quiso darme este regalo, este privilegio, este don totalmente inmerecido. Qué importante, Pablo no está diciendo: “sí, fueron años de entrenar mi cuerpo a la santidad, y de disciplinarme hasta recibir la unción poderosa”. O como decía orgullosamente Cash Luna: “simplemente lo tengo, ¿por qué no me pregunten, así nací de ungido y poderoso”.

     

    Nada que ver, dice Pablo, fue pura gracia de Dios, y me la dio con la acción de su poder, es decir, si Dios iba a utilizar a alguien como yo, lleno de debilidades, sí que necesité que Dios ejerciera su poder para darle vida a este hombre muerto en sus delitos y pecados, y poder manifestar su gracia a través de este vaso inservible, y por eso dice:

     

    Efe 3:8a A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia…

    Es interesante ver que alguien que en verdad va conociendo más a Dios, no crece en orgullo, sino en humildad, y no en una falsa humildad, de manera que el que más conoce a Dios se hace más humilde, no más orgulloso, ¿por qué? Porque ver y entender con más claridad la santidad, la perfección, la justicia de Dios, hace ver con más claridad nuestra verdadera condición.

     

    Ya lo he dicho otras veces el mundo y sus deseos, nuestra naturaleza pecaminosa constantemente nos están engañando, y nos inflan de orgullo, y nos hacen pensar que somos lo que no somos, que medimos como 6 pies y que somos perfectos en apariencia, en inteligencia, en personalidad, y si no, que somos uy, ultra santos, buenos, que Dios hizo una buena elección en elegirnos porque uf, tanto pecador, que seguramente ya no había mucho de donde escoger.

     

    Pero en Pablo vemos todo lo contrario, un hombre que fue arrebatado al tercer cielo, que recibió todas estas revelaciones que ningún hombre recibirá porque el canon bíblico ya fue cerrado, pero mira cómo se considera a sí mismo: el más pequeño de todos los santos. ¿Cómo se ve esta declaración delante de todos aquellos que predican su grandeza, unción y poder?

     

    Y menciona la palabra santos porque ya lo hemos dicho, no es alguien perfecto sino alguien escogido por Dios, apartado por Dios, pero por pura gracia. Y si te quedan dudas de lo que te acabo de decir, mira cómo Pablo se considera para el final de sus días en la última carta que escribió:

     

    1 Ti 1:15-16 Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 16 Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.

     

    Porque como ya lo dije, aquel que más profundamente conoce a Dios, entiende más profundamente su condición, de manera que Pablo pudo decir: de todos los pecadores, yo soy el primero, porque sé que el que mucho se le perdona mucho ama, y al que mucho se le perdona, se le ha dado mucha misericordia.

     

    Por el contrario aquel que es orgulloso, jactancioso, pagado de sí mismo y se dice conocer a Dios, realmente no lo conoce, como dice Pablo:

     

    1 Ti 6:3 Puede ser que algunas personas nos contradigan, pero lo que enseñamos es la sana enseñanza de nuestro Señor Jesucristo, la cual conduce a una vida de sumisión a Dios. 4a Cualquiera que enseñe algo diferente es arrogante y le falta entendimiento. (NTV)

     

    Pablo lo dijo después de haber sido arrebatado al tercer cielo:

    2 Co 12:9-10 Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí. 10 Es por esto que me deleito en mis debilidades, y en los insultos, en privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo. Pues, cuando soy débil, entonces soy fuerte. (NTV)

     

    Dios no está con alguien jactancioso, y jamás utilizará a alguien jactancioso, alguien que es así, ha perdido la brújula, y está muy lejos de lo que es su Señor, quien es en esencia manso y humilde de corazón. Alguien que verdaderamente está cerca de Cristo, olerá a Cristo, porque entenderá quién es Cristo y entenderá su verdadera posición, por eso dice:

     

    Efe 3:8b de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,

    Mis hermanos, es un privilegio, un mandato, y una necesidad el ser testigos de la bondad de Cristo, en este versículo y en el siguiente tenemos el equilibrio que Dios quiere que tengamos siempre como creyentes, primero: anunciar las buenas noticias de salvación, y después discipular al creyente, enseñándole y aclarándole en que consiste la fe.

     

    Pero me encanta como Pablo le llama al Evangelio, el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, ¿cómo anuncias tú el Evangelio, como buenas noticias, como algo verdaderamente valioso que cambió tu vida, o con vergüenza, pesadamente, como una obligación porque pues ya me traen en la iglesia que tengo que evangelizar?

     

    Inescrutable significa que no se puede llegar a contar, sus riquezas no tienen fin, piensa en esto, estas riquezas incluyen toda verdad, toda bendición, todo lo que Cristo es y tiene, Pablo dijo:

     

    Col 2:3 En él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento.

    Rom 11:33 ¡Qué grande es la riqueza, la sabiduría y el conocimiento de Dios! ¡Es realmente imposible para nosotros entender sus decisiones y sus caminos! (NTV)

    Rom 2:4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

    Efe 2:4-5 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo(A) (por gracia sois salvos),

    Efe 3:16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;

    Col 2:2 para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,

     

    Por eso Pablo dijo:

    Col 2:10 y vosotros estáis completos en él

     

    ¿Así anuncias el Evangelio, consciente de todas estas cosas? Mis hermanos, muchas veces queremos correr a servir al Señor, pero antes de pretender hacer cosas por Dios, necesitamos saber primeramente lo que él ya hizo por nosotros. Aquel que pretende obedecer, ser productivo, ser completo, sin conocer su posición en Cristo y su riqueza, lo más que va a obtener es una vida de religiosidad hipócrita, llena de cansancio.

     

    No así el que parte no de lo que él puede hacer por Cristo, sino de lo que Cristo ya hizo por él, esta puede llegar a ser una vida llena de libertad y gozo, todos estamos llamados, sí a anunciar estas riquezas, pero primeramente a conocerlas, si no, ¿de qué hablas? ¿Cuál es tu tema? Será una simple religión vacía, pan con lo mismo. Por eso mis hermanos propongámonos con todo el corazón conocer a nuestro Señor.

     

    Por lo mismo no olvidemos que es fácil desligarnos de esta riqueza cada vez que pecamos y perdemos nuestra comunión con el Señor, no se puede disfrutar de estas cosas y a la misma vez estarnos entregando al pecado. Me gustó lo que dijo Fer que dijo Diana ayer: dejemos de pensar como pecadores y comencemos a pensar como santos. Y dice:

     

    Efe 3:9 y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas;

    Aclarar, significa dar luz, hacerlo entender, por eso estoy yo aquí, por eso predicamos todo el consejo de Dios, por eso le pido a Dios que todo ministro que surja de esta iglesia esté comprometido con aclarar este misterio, darlo a conocer. No solo se trata de predicar el Evangelio, sino de entenderlo y hacerlo entender cada vez mejor a aquellos que lo han creído.

     

    Por eso mientas predicamos este maravilloso misterio, necesitamos también constantemente crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Me encanta saber que hay un plan de Dios que surgió en su mente y corazón antes de que todo fuese hecho, antes que él creara todo, y este plan está disponible para nosotros. Por eso mi hermano, no dejes de leer tu biblia en oración, con toda disposición y atención, pidiéndole al Señor que te de revelación, y que su Santo Espíritu te enseñe.

     

    Pero, no lo olvides, sigue siendo parte de su gracia que él nos utilice para esta labor de anunciar su misterio y explicarlo.

     

    • El propósito de este misterio es algo eterno el cual debe ubicarnos en nuestra temporalidad.

    Efe 3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,

    El plan de Dios es como lo vimos en el capítulo 2 mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia para con nosotros en Cristo Jesús, pero a quién: a los principados y potestades en los lugares celestiales. ¿Quiénes son estos? Los ángeles, puedan ser a los ángeles caídos que serán juzgados, o a los ángeles del cielo, los cuales fueron creados para adorar a Dios y traerle gloria.

     

    Mis hermanos, los ángeles no son redimibles como nosotros, son seres diferentes a nosotros, pero, que están mirando atentamente la obra de gracia de Dios en el ser humano, dice la Palabra:

     

    1 Pe 1:12 A ellos se les reveló que no se estaban sirviendo a sí mismos, sino que les servían a ustedes. Hablaban de las cosas que ahora les han anunciado los que les predicaron el evangelio por medio del Espíritu Santo enviado del cielo. Aun los mismos ángeles anhelan contemplar esas cosas.

     

    Los ángeles están curiosos de poder ver lo que Dios es capaz de hacer en lienzos tan indignos como nosotros. ¿Cómo Dios de una persona como yo, pueda hacer una obra de gracia como la que seré el día que él venga por mí? Ellos aprenderán más de la eterna magnificencia y belleza de Dios al ver cómo él plasmará su gracia, su misericordia, su perdón, su imagen, en criaturas pecadoras, pero redimidas. Su sangre preciosa haciendo posible nuestra salvación, el perdón de pecados.

     

    Y no solo eso, sino que hoy mismo así como se horrorizan cada vez que una persona decide apostatar su fe y entregarse a su maldad, de la misma manera les produce gozo cuando alguien que estaba esclavizado a sus pecados, ahora decide hacer lo que a Dios le agrada, Pablo decía:

     

    1 Ti 5:21 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad.

     

    Muchas veces como que pasamos por alto lo que decimos cuando alguien se salva, ¿se acuerdan?

     

    Luc 15:10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

     

    Ellos son testigos y todo lo que sucede por la gracia de Dios en un creyente, le trae gloria a Dios, no me puedo imaginar a los ángeles quienes no tienen todos estos prejuicios, sino que ven la gloria de Dios en todo su esplendor, así como nuestra bajeza y nuestros pecados, de pronto ver la obra de Dios en gente como nosotros.

     

    ¿A cuántos de nosotros el Señor nos ha ido transformando de a poco? Unos más otros menos, pero ¿a poco no han cambiado nuestras vidas, nuestros apetitos, nuestros deseos? De pronto comenzamos a disfrutar el obedecer a Dios, y aborrecer nuestros pecados y de pronto por la gracia de Dios ya somos mejores personas, mejores padres, mejores ciudadanos, y disfrutamos de gozo, de paz, de todo el fruto del Espíritu, y nos vamos pareciendo más y más al Señor. Mis hermanos todo esto trae gloria a Dios, y los mismos ángeles están aprendiendo de lo que el poder de Dios, su gracia y su misericordia son capaces de hacer. Jhon McArthur lo expresó atinadamente así:

     

    En el salón de clase del universo de Dios, Él es el profesor, los ángeles son los estudiantes, la iglesia es la ilustración, y el tema es la multiforme sabiduría de Dios. D

     

    Así Dios pinta con colores vívidos y con lo rojo de su sangre, su obra maestra de salvación con la cual se da a conocer aún a los ángeles del cielo que lo ven en toda su gloria, ¿te das cuenta de la grandeza de Dios? No nos cabe en la mente su eternidad y poder, que aún seres celestiales y perfectos estén aprendiendo quién es Dios, y nunca terminen.

     

    ¿Te das cuenta porqué en el cielo hay una alabanza continua y eterna? No es que los ángeles estén turnándose: “ya me cansé, “alabado sea Dios” a ver a qué hora se acaba mi turno, no, es así, es imposible no alabar y glorificar a Dios cuando realmente lo estás viendo.

     

    Si cuando veo a mi esposa hermosa, sencillamente no puedo dejar de decirle: te ves hermosa. Cuando oigo una canción que me gusta, no puedo dejar de escucharla y de cantarla, imagínate ver al creador del universo en todo su esplendor, ¿cuál sería tu reacción? ¿Te digo algo? Si has sido reconciliado a través de Cristo va a ser de alabanza, pero si llegas a él sin tu abogado, será un terrible hervor de juicio que te devorará, de hecho así es como lo ve Satanás, ¿por qué crees que los demonios gritaban desesperados cuando veían a Cristo? Porque ellos lo veían como es. A ti te toca decidir cuál será la reacción que tendrás al ver a Dios.

     

    Por eso mis hermanos, necesitamos entender que Dios está interesado en su gloria, que todo lo que existe, existe para su gloria, dice 1 Cor:

     

    1 Co 8:6 para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.

     

    Col 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

     

    Aún lo hermoso de predicar el Evangelio, de enseñar la Palabra, de adorar a Dios, de la libertad que ahora disfrutamos en Cristo, de la seguridad que tenemos aún en circunstancias difíciles. Mis hermanos, necesitamos despertar a esta realidad eterna, no fuiste hecho o hecha para estos 80 años, se van a ir más rápido de lo que imaginas, y después si no has hecho provisión para lo eterno, ¿con qué te vas a quedar?

     

    Si nunca te tomaste el tiempo de pensar en todas estas cosas y sigues enajenado con este mundo, ensimismado, y la vida se te acaba porque la leche se hizo agria un día antes de que caducara, o aún en lo más difícil, que te diera cáncer, ni sabes mi hermano, ¿qué tal si bueno y sano y exitoso, Dios quiere llamarte a su presencia hoy? ¿Viviste para su gloria? ¿Estás hoy viviendo para su gloria? Al final eso es lo que cuenta. Por eso dice Pablo:

     

    Efe 3:11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,

    Mis hermanos, al final esto es lo que cuenta, Dios tiene un propósito eterno, que obviamente rebasa esta vida, necesitamos dejar de ser tan seculares, tan arraigados al aquí y al ahora. ¿Qué de todas las cosas que estás haciendo, planeando, amando, por las que estás desgastándote tienen que ver con este propósito eterno? No te engañes, por eso nos decimos cristianos, por eso decimos que no somos una religión.

     

    Es una manera de vivir, es un estilo de vida, impulsado por estas realidades, motivado por este plan eterno, por este misterio, el verdadero cristiano no ama a este mundo porque si lo hace, 1 Juan dice claramente que el amor del Padre no está en él, y que además es lo más tonto que podemos hacer porque el mundo pasa y sus deseos, el mundo ya está pasando, cada año que cumples es un año menos en este lugar, ¿estás listo? Y cierra Pablo:

     

    Efe 3:12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él;

    En ningún otro lado hay seguridad, el paganismo es un engaño satáico, la religión es un engaño satánico, el humanismo, su psicología, sus auto estimas, su: “tu no tienes la culpa de nada, es tu entorno”, toda su soberbia, es un engaño de Satanás, toda su motivación y superación personal, escúchame mi hermano, aún alcohólicos anónimos y su filosofía, son un engaño satánico, y una seguridad engañosa y débil.

     

    ¿Quieres verdaderamente seguridad, no solo temporal, sino eterna? ¿Quieres verdaderamente acceso a Dios y confianza sin el temor del juicio y la culpabilidad? ¿Quieres verdadera libertad y gozo indescriptibles? Solo lo vas a hallar en Cristo, habiendo creído este Evangelio y habiendo recibido vida nueva. Mis hermanos, la Biblia no ofrece otro camino, cualquier otro camino, llámale como quieras, es un engaño satánico. Solo Cristo tiene palabras de vida eterna, solo él es el camino y la verdad y la vida.

     

    Este es el plan que Dios diseñó de antemano, solo en él hay seguridad, acceso y confianza para con el Creador del cielo y la tierra, el cual tiene el poder de quitarte la vida y echarte en el infierno, pero que ha hecho provisión para no hacerlo porque él no quiere que nadie se pierda. Y por eso cierra Pablo:

     

    Efe 3:13 por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria.

    Es decir Pablo dice: ¿qué mas quieren Efesios? ¿Qué más quieren calvarianos? No hay lugar para desmayar o para avergonzarse de lo que estoy pasando, al contrario es motivo de orgullo, de alabanza, porque si estoy sufriendo de esta manera es porque realmente estoy mostrando que no soy de aquí y el mundo no le gusta eso.

     

    Mis hermanos, después de todas estas tremendas realidades, ¿cómo podríamos desmayar por lo que sea? Si estás en Cristo, tu nombre está escrito en el libro de la vida. Mira en México, ¿cuántas personas pudieron haber visto su vida pasar por sus ojos, por este monstruo de huracán? Dios tuvo misericordia.

     

    Abre tus ojos, deja de estarte quejando y comienza hoy a vivir tu realidad, a vivir en la verdadera riqueza que tienes, si es que te dices cristiano, ahora, si no lo eres, ¿porqué no entregas tu vida a Jesucristo hoy, te arrepientes de tus pecados y le ruegas que venga a ser el Señor de tu vida?

     

    Mira, si todo esto lo estás escuchando y todavía estás pensando: “suena muy bonito pero, yo tengo muchos problemas, y necesito soluciones”. Estás demasiado ciego, y necesitas vida nueva, necesitas entender que tu mayor problema es que no conoces a Dios, y sigues engañado por este mundo pensando que es todo lo que existe y todo lo que importa.

     

    No te ha caído el 20, solo tienes una religión, por eso pídele a Dios hoy ojos para ver, porque si no aquí jamás tendrás plenitud, y allá en la eternidad mucho menos, porque no has entendido de qué se trata la salvación, y sigues menospreciando el sacrifico de Cristo en la cruz por tus pecados. Mejor arrepiéntete y pídele con todo tu corazón a Dios un nuevo nacimiento, un corazón fiel, una vida verdaderamente entregada a él, que vive por las cosas eternas y no por las temporales.

     

    ¿Cuántos calvarianos están dispuestos a responder a este desafío? Recuerda cada cumpleaños es un año menos en este mundo y un año más cerca del Señor, si no te has dado cuenta, estás envejeciendo, el tiempo está pasando, no me importa si ahora tienes 15 años, yo también un día los tuve, y aquellos que hoy están en la tumba y comparecieron delante de Dios también los tuvieron, ¿estás listo? Y termino como Pablo lo dijo en 2 Corintios:

     

    2 Co 4:12-18 Así que vivimos de cara a la muerte, pero esto ha dado como resultado vida eterna para ustedes. 13 Sin embargo, seguimos predicando porque tenemos la misma clase de fe que tenía el salmista cuando dijo: «Creí en Dios, por tanto hablé». 14 Sabemos que Dios, quien resucitó al Señor Jesús, también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará ante él mismo junto con ustedes. 15 Todo esto es para beneficio de ustedes. Y, a medida que la gracia de Dios alcance a más y más personas, habrá abundante acción de gracias, y Dios recibirá más y más gloria. 16 Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día. 17 Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! 18 Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre.

     

  • Oct 18, 2015Efesios 2: 11- 22 “La verdadera reconciliación”
    Oct 18, 2015
    Efesios 2: 11- 22 “La verdadera reconciliación”
    Series: Efesios

    LA VERDADERA RECONCILIACIÓN

    Efesios 2:11 – 22

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Continuamos con esta preciosa carta denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso la ciudad.

     

    Éfeso era la capital de Asia Menor, y fue una de las ciudades más importantes de su tiempo, era un centro religioso, cultural, educativo, comercial, económico y político, y un importante puerto marítimo, de manera que llegó a ser una potencia mundial de poder, riqueza, comercio, e influencia

     

    Era famoso también por el templo a la falsa diosa Diana o Artemisa, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, al cual personas de todo el mundo venían a rendir culto y adoración, por lo mismo, era un lugar oscuro, lleno de paganismo, ocultismo. El mismo templo servía como un banco muy importante de Asia menor donde la gente depositaba su dinero para que esta diosa lo cuidara, de manera que además de la religiosidad e idolatría, el materialismo reinaba.

     

    Cuando Pablo escribió esta carta, Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes, imagínate su tamaño y su movimiento.

     

    La iglesia de Éfeso.   

    En Hechos 19 podemos ver que durante su tercer viaje misionero, Pablo comenzó esta iglesia con 12 hombres, invirtiendo casi 3 años, en la escuela de uno llamado Tirano, y conociendo el tipo de ciudad, ya entendemos porqué. Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC.

     

    Propósito de la Carta.

    Como ya lo he mencionado, esta carta no fue escrita por algún problema en particular que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, porque al estar rodeada de toda este materialismo, filosofía mundana y oscuridad, Pablo sabía que era fácil desenfocarse y olvidar su verdadera riqueza, su verdadera identidad.

     

    Lo cual sucedió, porque aun cuando ellos comenzaron muy bien, habiendo causado estragos profundos en el reino de las tinieblas en Éfeso, con vidas transformadas por el Evangelio, cambiando así la fisonomía social, cultural, religiosa, moral y económica de la ciudad, se convirtieron literalmente en una máquina de ministerio, desarrollando sistemas, estructuras, estrategias, trabajando arduamente, pero, dejaron de depender de Dios y de su Espíritu, a tal punto que el Señor les dice: Arrepiéntanse porque abandonaron su primer amor.

     

    ¿Para qué nos sirve esta carta a nosotros?

    Nosotros, al igual que los Efesios, vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, medios de comunicación diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios, la ciencia falsa del evolucionismo, lo cual no es sino religión ateísta, la religión de nuestros tiempos.

     

    Esta carta nos refrescará y nos fortalecerá en nuestro viaje por esta tierra, en la cual somos extranjeros y peregrinos, nos recordará que un cristiano genuino, no importando su situación económica, física y demás, aún en la peor de las circunstancias, puede considerarse bendecido, rico, y guardar su esperanza, su confianza en Cristo, que estando en Cristo, no hay razón, ni un momento, para tener sed o hambre espiritual, o desesperanza.

     

    Esta carta nos revela nuestra verdadera identidad, nuestra riqueza, que como iglesia conformamos el reino de Dios, somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, con un sistema de valores diferente, leyes diferentes, no vivimos por una filosofía humana, sino por la verdad absoluta de Dios.

     

    Nos enseña como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, y salir victoriosos. Crecimiento, Práctica y victoria; sentados, andando y firmes. Tenemos 3 capítulos de fundamento doctrinal y otros tres donde nos pide que respondamos a él, aplicando esta verdad. Recordemos el bosquejo de esta carta, divido en tres partes:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3) Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, lo cual habla de nuestra identidad, y lo que tenemos al estar en Cristo, nuestra posición de privilegio.

     

    Lo primero que necesitamos hacer como creyentes, es como María la hermana de Marta, tomar la buena parte y sentarnos a los pies de nuestro Señor, sentados en esos lugares celestiales, contemplando la grandeza, la majestad, la generosidad de nuestro increíble Dios. Estos tres primeros capítulos nos enseñan cómo crecer, cómo llegar a la madurez en Cristo, entendiendo nuestra posición.

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9) Una vez viéndonos en esta maravillosa posición de privilegio, sentados en el reino con Cristo, así es como debe vivir un ciudadano del reino, este debería ser su carácter, su conducta, su propósito, sus prioridades, así debería conducirse. La palabra clave para esta sección es nuestro andar con Cristo.

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Esta tercera parte nos enseñará cómo un cristiano puede mantenerse firme ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición.

     

    Vimos ya en el 1er capítulo cómo tenemos de parte del Padre, toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús, las cuales son eternamente superiores a simples bendiciones temporales, las cuales son para todos, Dios las hace llover sobre buenos y malos, pero, estas bendiciones son exclusivas de aquellos que estamos en Cristo, al haber confiando en él y haber recibido un nuevo nacimiento.

     

    Siete maravillosas bendiciones, las cuales son ciertísimas, y las tenemos de parte del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, bendiciones decretadas desde el pasado y que nada las puede cambiar, bendiciones disponibles en nuestro presente para todo aquel que cree, y un futuro ciertísimo, lleno de gozo y esperanza, todas ellas dadas por Dios, quien ha decidido dárnoslas de su propia iniciativa y voluntad, para la alabanza de sí mismo.

     

    Después, debido a la magnitud de estas bendiciones, la dureza de nuestro corazón, y nuestro entendimiento limitado velado por nuestra naturaleza pecaminosa, Pablo cierra esta primera sección en oración, y aprendimos lo que un creyente debería estar orando en todo momento, más allá de sus peticiones de cada día, orar conforme a la Palabra de Dios, la cual es correcto y eficaz.

     

    Aprendimos que nuestra más grande necesidad y el único camino a la madurez, es conocer y entender a Dios. Y son tres cosas que necesitamos conocer y entender, la esperanza que tenemos como creyentes, la cual debe sostener nuestras prioridades, definir nuestra identidad y propósito. Nuestra herencia eterna, la cual necesita ser nuestro estándar de riqueza, ya que es una herencia rica y gloriosa, la cual no tiene nada que ver con este mundo y sus deseos, los cuales están dejando de ser.

     

    Y Necesitamos conocer, entender y vivir de acuerdo al poder que tenemos disponible, el cual es un poder inigualable, con el cual, y entre otras cosas maravillosas, Cristo fue resucitado y sentado en el trono celestial, puesto sobre todos y sobre todo lo creado, lo visible y lo invisible, espiritual o material, para siempre.

     

    En el capítulo 2, hablando del la gracia de Dios, Pablo se enfocó en el recipiente de la gracia, nosotros, y nos dejó ver cómo y porqué la gracia no se enfoca en quien la recibe, sino en quien la da, nos dio un contraste maravilloso, que nos dejó apreciar con claridad su amor y bondad, al ver cómo en nosotros no había absolutamente ninguna razón por lo cual Dios derramara una sola de sus bendiciones, sino solo por su preciosa gracia y amor.

     

    Fue ver lo importante que es entender y reconocer cuál era nuestra situación cuando el Señor nos rescató, dónde estábamos, de dónde nos llamó, quiénes éramos, lo que hacíamos, ¿por qué?

     

    Todos estábamos muertos y esclavizados por nuestros pecados, controlados por el mundo y su filosofía, por Satanás, esclavos de nuestra naturaleza pecaminosa. Y en nuestra terrible situación, Dios nos salió al encuentro con su gracia, ese maravilloso, “Pero Dios”, quien nos manifestó abundante amor y misericordia cuando en realidad merecíamos su juicio y todo el peso de su ira; con la que nos dio vida espiritual, cuando éramos unos cadáveres inservibles, sacándonos de la influencia de Satanás, y poniéndonos en la nueva esfera de influencia de su reino, y cómo antes portábamos el aspecto y el olor de un cadáver putrefacto, pero hoy somos portadores de su gracia misericordia y bondad.

     

    Cómo todo esto lo recibimos la salvación como un don inmerecido, no tiene nada que ver con nosotros, Dios es el autor exclusivo de la salvación, por lo tanto la gloria es exclusiva de Dios, porque nuestras obras jamás nos alcanzarían para salvarnos, y aún las buenas obras que hacemos manifiestan la gracia de Dios sobre nosotros.

     

    Ya vimos nuestra situación en otro tiempo, estábamos muertos, esclavos del reino de las tinieblas, Satanás, la filosofía de este mundo y nuestra carne. este contraste maravilloso que vimos al ver la obra de gracia de Dios en nosotros, este maravilloso, “Pero Dios”, en el que nos dio vida, nos hizo recipientes de su amor y los lienzos indignos, donde él expone su obra de gracia y misericordia.

     

    En esta segunda parte vamos a entender nuestra situación espiritual sin Dios, cómo éramos paganos, ajenos por completo al Dios vivo, la única relación que teníamos con Dios, no solo era nuestra hostilidad hacia él, sino que su juicio condenador estaba sobre nosotros, pero nos mostrará cómo fuimos reconciliados con él por medio de Jesucristo, recordando lo que Pablo mismo escribió en 2 Corintios:

     

    2 Co 5:18-20 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

     

    En esta porción aprenderemos lo que significa haber sido reconciliados con Dios, como de una relación hostil, cambió a una verdadera relación de intimidad, cómo es imposible tener paz con nadie, si primeramente no hemos hecho la paz para con Dios, por eso yo titulé este mensaje: LA VERDADERA RECONCILIACIÓN. Demos lectura.

     

    1. Antes de Cristo éramos paganos sin ninguna esperanza, y estábamos muy lejos de Dios y de conocerlo.

    Efe 2:11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne.

    Cuando la Biblia dice, “por tanto”, nos está invitando a hacer consciencia, a hacer una recapitulación, a responder a lo que nos acaba de mostrar, y ¿qué tanto? La gracia de Dios ha sido derramada sobre nosotros, hay algo que Pablo nos dice que no debemos olvidar: Éramos gentiles, e incircuncisos y fuimos reconciliados con Dios.

     

    ¿A qué se refiere Pablo con esto? Es muy importante entender esta diferencia, ¿qué significa ser gentiles? Pueda sonarte como a ser amables, pero, no se refiere a eso. ¿Qué significa ser incircunciso? ¿Por qué Pablo se refiere a este rito judío, y porqué es tan importante?

     

    Primero, me gusta cómo Pablo sigue diciendo, “en otro tiempo”, todos aquellos que hemos creído en el Evangelio, esta ya no es nuestra situación, pero sí era, aquellos que no han creído el Evangelio, y que por lo tanto no están en Cristo, esta sigue siendo su situación, pero, a nosotros nos sigue dando la oportunidad de entender y apreciar profundamente el amor de Dios sobre nosotros.

     

    Dice Pablo: ustedes los gentiles, eran llamados incircuncisión. Esto comienza muy, muy temprano, desde la creación, donde Dios hizo todo bueno, en gran manera, creando a Adán, un hombre perfecto, a partir del cual su descendencia sería un pueblo sin pecado, familia de Dios, pertenencia de Dios, que caminaría en comunión perfecta con Dios.

     

    Dios no creó a Adán como un robot programado para obedecerlo y seguirlo automáticamente, sino que lo hizo con un libre albedrío, ¿para qué? No para verlo fracasar, sino para darle la oportunidad de elegir por sí mismo, libre y voluntariamente amarlo, y obedecerlo, porque esa es la manera de saber si realmente amas a alguien, cuando voluntariamente, no por obligación, o programación, eliges creerle, obedecerle, seguirle, pertenecerle, y entregarte a alguien.

     

    Y Adán eligió darle la espalda a Dios, eligió creer la mentira antes que la verdad, Dios le dijo: “de todos los árboles del huerto puedes comer, (por cierto en el huerto había todo lo que Adán y Eva pudieran necesitar, estaba lleno de deleite, de gozo, de plenitud), pero le dijo, solo del árbol del conocimiento del bien y del mal no comas, porque ese día de cierto morirás.

     

    Adán eligió comer de ese árbol, y toda su constitución física y espiritual cambió, en su misericordia, Dios no exterminó a Adán, pero, a partir de ahí, por el pecado de Adán, entró el pecado al mundo, dando lugar a la muerte, el dolor, el sufrimiento, a toda la creación y a toda su descendencia, antes del pecado no había ninguna de estas cosas, pero después del pecado, la creación misma ya era hostil para con Adán, humanos contra humanos, animales contra animales, y humanos contra animales. Plantas venenosas, animales venenosos, carnívoros, bacterias, virus, espinos y cardos, sudor, dolor.

     

    Además de esta creación afectada, todos los descendientes de Adán, los cuales somos todos nosotros, nacemos afectados con esta maldición del pecado, si te has preguntado, por qué existe el mal en el mundo, esta es la razón, Dios no creó el mal, el hombre eligió alejarse de Dios, y se corrompió.

     

    Pero, sobre todas estas cosas, el hombre quedó destituido de la gloria de Dios, la capacidad del hombre de relacionarse con Dios quedó destruida, ya que el hombre nace muerto espiritualmente, la Biblia dice en Rom 3:23, que por cuanto todos pecamos, quedamos destituidos de la gloria de Dios. En Adán todos pecamos, y todos morimos, es lo que la Biblia enseña, todos pecamos, todos erramos en el blanco y quedamos destituidos de la gloria de Dios, alejados, enemistados con Dios, alejados de Dios.

     

    Toda esa apatía, toda esa animosidad, toda esa tendencia a hacer lo malo, y no lo bueno, a no entender las cosas espirituales, porque sí o no, vemos una telenovela, y nos identificamos con toda esa intriga y maldad, pero, abrimos la Biblia, y nos da un sueño, y decimos: “es que no entiendo nada”. Exactamente, eso es causa de la muerte espiritual en nosotros.

     

    Y tú puedes seguir leyendo a lo largo de toda la Biblia, a partir de ese momento, el hombre agarró por su camino, y se alejó lo más posible de Dios.

     

    Y como ya lo vimos la semana pasada, al pecar, se esclavizó voluntariamente a Satanás, y a la filosofía satánica de este mundo, el sistema de valores enfocado en el humanismo, el materialismo, el sexo ilícito, diseñados para satisfacer los deseos pecaminosos del ser humano, los cuales también le esclavizan.

     

    Y estando engañado y esclavizado por Satanás y su influencia demoniaca, el mundo y su filosofía engañosa, y sus pasiones desordenadas, creó dioses a su propia imagen, religiones que sirven a esos dioses falsos, y creyéndose dios, un ser autónomo e independiente, creó sus propias leyes, moralidad y su muy particular manera de supuestamente acercarse a Dios.

     

    Al punto tal que como dice en Romanos 1 terminó degradándose a sí mismo y a lo que le rodea, dándose culto a sí mismo, llegando al punto de hacer sacrificios humanos, orgías, ensimismado, orgulloso, soberbio, egoísta al punto de que si es algo que a mí me satisface, lo quiero hacer, si es algo en el “nombre del amor”, es lícito, y si no, lo hago lícito. Religiones de obras absurdas, desde caminar haciendo mandas, prender veladoras, hacer oraciones vacías que parecen más bien palabras mágicas, rendirle culto a figuras de yeso, de madera, hasta auto flagelarse, y la lista sería interminable.

     

    A todo esto le llamamos ser paganismo, el mundo vivió así por siglos, de manera que se corrompió al extremo de que sus pensamientos eran de continuo, solamente el mal, y Dios decidió poner fin a todo el mundo antiguo, a excepción de unas cuántas personas las cuales hallaron gracia delante de Dios: Matusalén, quien fue arrebatado por Dios, y Noé y sus hijos, a quienes Dios salvó en el Arca del juicio del diluvio universal que terminó por completo con ese mundo antiguo.

     

    Salen Noé y sus hijos, 8 personas en total del Arca, la tierra renovada se vuelve a poblar, y ¿qué crees que pasa con la humanidad, una vez más se hunde en las tinieblas del paganismo, pensando que porque es religiosa o moralista, está cerca de Dios. Hasta que Dios, en su iniciativa, y por su gran amor, se revela a un hombre llamado Abram, a quien Dios le hace una promesa de salvación, Dios le dice:

     

    Gén 22:18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

     

    De Abraham Dios hace un pueblo por su gracia, Abraham salió como todos nosotros de las tinieblas de su paganismo, pero Dios por su pura gracia le escoge, le bendice, y le hace estas hermosas promesas. En este pueblo especial, diferente a todas las naciones de la tierra, los cuales son los gentiles, todos aquellos que pertenecen a las naciones de la tierra a parte de el pueblo de Dios. Antes de Cristo eso éramos nosotros, parte de los de las naciones, los gentiles.

     

    Deu 26:17-19 Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz. 18 Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos; 19 a fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehová tu Dios, como él ha dicho.

     

    Dios escoge a Abraham, y de él surge Isaac, luego Jacob o Israel, de quien surgen doce hijos, de quienes surgen todas las tribus de Israel, incluyendo Judá, de donde surgen los judíos. Dios escoge a este Pueblo para dar a conocer sus mandamientos, les regala un sistema religioso totalmente diferente a las religiones paganas de toda la humanidad, él se aparece a ellos en una columna de fuego, en una nube, les muestra su poderío librándolos de la esclavitud de los Egipcios, y les promete un Mesías, el cual surgiría de ellos mismos, por eso Cristo mismo le dijo a una mujer no judía, quien creía que tenía la verdadera y única religión para acercarse a Dios:

     

    Jua 4:22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

     

    Antes de Cristo, si alguien quería acercarse al Dios vivo, la única manera que existía era a través del pueblo Judío. Y esto es lo que Pablo está enseñándonos, todos nosotros éramos parte de las naciones, éramos paganos, estábamos en tinieblas. De hecho, fuera de Israel, los judíos se referían a “las tinieblas de afuera”, y Cristo así llamó al infierno.

     

    De manera que Pablo está diciendo: no se olviden de dónde el Señor los sacó, de sus tinieblas, de su ignorancia, de su paganismo. Nosotros siendo descendientes de los Aztecas, qué lejos quedaría México de medio oriente donde estaba el pueblo de Dios, y lo mismo para cualquier parte del mundo. Y Pablo dice: ustedes eran llamados incircuncisión, otra manera de decirnos que no éramos parte del pueblo de Dios, sino parte del resto de las naciones paganas, perdidas en sus tinieblas. Y Pablo explica:

     

    1. Sin una esperanza Mesiánica.

    Efe 2:12a En aquel tiempo estabais sin Cristo,

    Al referirse a Cristo, se refiere a la esperanza de un libertador, los Israelitas recibieron incontables profecías acerca de un Mesías que vendría a salvarlos, milenios enteros este pueblo vivió con la esperanza y la expectativa de la promesa de Dios de que vendría un Mesías a salvarlos de sus enemigos.

     

    Como paganos, solo vivíamos en la expectativa de lo que Satanás engañosamente quisiera darnos, las cuales solo nos llenaban de incertidumbre, si las vagas profecías de Nostradamus, de los chamanes o brujos, que si se acababa el mundo en el año 2000 y las computadoras fallarían, que si en el 2012 se acababa el calendario de los Mayas.

     

    Aparecen epidemias, o desastres naturales, la esperanza de un nuevo y mejor gobierno, mejores medicinas, mejor economía, y no sé qué tantas cosas, pero una promesa firme, la esperanza de un salvador dada por Dios mismo, no la teníamos, solo contábamos con ser positivos y jalar buenas vibras, presos del temor y la incertidumbre. Y dice Pablo:

     

    1. Siendo enemigos del reino de Dios, y no parte de su pueblo.

    Efe 2:12b alejados de la ciudadanía de Israel

    Ya lo vimos al pecar, todos quedamos alejados de Dios, todos por igual, en su gracia Dios llamó a Abraham, y por su promesa a él, Dios en su gracia se hizo un pueblo para él de Abraham. Siendo la mayoría de nosotros extranjeros en este país, entendemos muy bien lo que es ser o no ciudadanos. Absolutamente todos buscamos por naturaleza una identidad, no importa de qué país vengamos, hay cierto orgullo nacional, cierta seguridad en el pertenecer a algún grupo. Por eso en cada país se celebra el día de la independencia, o las fiestas patrias de cada lugar.

     

    Y Abraham es el padre de la fe, por lo tanto nosotros mientras éramos como todos incrédulos de Dios y su testimonio, y no creer en el Evangelio, y no ser salvos por la fe, eso automáticamente nos convertía en extranjeros para con Dios, no éramos como el mundo nos hace pensar: hijos de Dios, al contrario, ya lo vimos de muchas maneras en este capítulo, éramos enemigos de Dios, estábamos bajo su ira, éramos completamente extraños a su reino de justicia, éramos como terroristas en contra de Dios. Y dice Pablo:

     

    1. Sin ningún derecho por no ser ciudadanos del reino de los cielos.

    Efe 2:12c y ajenos a los pactos de la promesa.

    Ajenos es la palabra xenos en griego, y significa eso: ajenos, forasteros, desconocidos. Nosotros aquí entendemos bien esto, los ciudadanos tienen garantías, tienen derechos, la constitución los defiende, y si por ejemplo alguien es arrestado, le leen sus derechos. A la hora de los impuestos, de enfermarse, diferentes privilegios y obligaciones que tienen como ciudadanos. No así un extranjero, el cual en caso de problemas necesita acudir a su propia embajada para buscar ayuda de su país.

     

    De la misma manera, Dios hizo un pacto de gracia con Abraham, de bendecir en él todas las familias de la tierra, y de este pacto, en ese mismo pacto estaban incluidos los pactos con Moisés, David, y aún el nuevo pacto, Dios unilateralmente se había obligado a sí mismo de redimir a su pueblo del pecado y de bendecirlos por siempre, de prosperarlos, multiplicarlos, salvarlos, redimirlos, de darles un Rey y un reino eternos, vida eterna, el cielo a todos los que creyeran en él.

     

    Aunque sabemos que en Cristo fueron culminadas estas cosas, todo esto Dios determinó irlo desenvolviendo a través del pueblo judío en el AT, hasta la llegada de Cristo, y todos nosotros, en nuestra incredulidad, en nuestras tinieblas, éramos forasteros, Dios no podía reconocernos como sus hijos, o como miembros de su reino, porque nuestro pecado nos había alejado de él.

     

    Éramos sus enemigos, estas promesas ni siquiera nos eran conocidas, estos pactos no significaban nada para nosotros, para nosotros solo existía la incertidumbre, la inseguridad, si alguien moría, hacíamos novenarios, y todo tipo de obras religiosas, pero, eso no nos traía ningún consuelo, ni mucho menos esperanza, solo una falsa seguridad que duraba segundos. Por lo tanto dice Pablo:

     

    1. Sin tener una esperanza verdadera y firme.

    Efe 2:12d sin esperanza

    Como incrédulos, ¿en qué basábamos nuestra esperanza? No se, tal vez en los propósitos de año nievo, para mitad de Enero más de la mitad ya no se cumplieron. En México hubo un partido que duró más de 70 años en el poder, la esperanza estaba en el partido de oposición, finalmente ganó y las cosas no cambiaron, solo empeoraron.

     

    ¿Qué me dices del sueño americano? Conozco mucha gente que lo alcanzó, y ¿sabes qué? Es gente que está desesperanzada, solo basta con ver las encuestas, el número de suicidios en gente latina son altos, si no, mucha gente que pudo cambiar su situación económica, sin embargo sumida en depresión, con familias aquí y otras allá, gente vacía, sin propósito, sumidas en alcohol, drogas, degradadas en sexo ilícito.

     

    Esperanza solo en el vacío aquí y ahora, “dale vuelo a la hilacha porque solo se vive una vez”, “vive al máximo y mientras puedas porque ahí tres metros bajo tierra, ya nada va a servir”, etc., donde la muerte no es sino la tragedia más terrible que pueda existir, es un adiós lleno del más terrible miedo e incertidumbre, por no tener una esperanza real.

     

    En mi vida, yo pensaba siempre, este va a ser mi año, este trabajo es la salida, entrar a la escuela es la salida, un mejor cuerpo, mejor preparación, etc., sin una esperanza firme, y siempre al final del día, del mes, o del año, desesperanzado.

     

    Pero, ¿qué me dices de aquel que conoce la Palabra de Dios? Ya lo vimos hace unos domingos, cuando Dios promete, él cumple, porque él tiene todo el poder y la sabiduría para llevar a cabo lo que promete, lo que se propone, mira lo que dice la Palabra de la palabra del hombre y la de Dios:

     

    Sal 146:3-6 No pongan su confianza en los poderosos; no está allí la ayuda para ustedes. 4 Ellos, al dar su último suspiro, vuelven al polvo, y todos sus planes mueren con ellos. 5 Pero felices son los que tienen como ayudador, al Dios de Israel los que han puesto su esperanza en el SEÑOR su Dios. 6 Él hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. Él cumple todas sus promesas para siempre.

     

    La realidad es que en el tiempo de nuestra incredulidad, no teníamos una esperanza firme, toda nuestra seguridad era como vapor, espejismos, literalmente un fraude, cada vez que nos sentíamos según nosotros saciados, o seguros, era solo una falsa promesa, una derrota más. Por otro lado, aún cuando los judíos se vieron muchas veces desesperanzados, no fue por causa de la infidelidad de Dios, sino la suya propia, quienes se alejaban de Dios, y obviamente su esperanza era quitada, pero, aún así ellos sabían que siempre podían volver al Señor. Y dice Pablo:

     

    1. Sin conocer al Dios verdadero.

    Efe 2:12e y sin Dios en el mundo.

    Ya lo vimos al principio, no es que no fuéramos religiosos, al contrario, existían todo tipo de religiones paganas, ¿cuál es el problema? Lo que les sucedía a los Gálatas y le sucede a todos aquellos que no conocen a Dios a través de Cristo, ya que él es el único camino al Padre, ¿a quién servíamos? Dice en Gálatas 4:

     

    Gál 4:8 Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses;

     

    Conocíamos a un dios hecho a nuestra imagen, a nuestra conveniencia, pero, no al Dios vivo, al Dios de la Biblia, igualito que los atenienses en Hechos 17:

     

    Hch 17:22-25 Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; 23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. 24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

     

    Cuando no conocíamos a Cristo, cuando no habíamos creído en el Evangelio, teníamos a nuestro dios dinero, sexo, nuestros ídolos, nuestra religión que servía a nuestros propósitos que nos hacía sentir menos culpables, o de alguna manera merecedores de sus bendiciones, servíamos a imágenes, a figuras de yeso, y la realidad es que al final del día, seguíamos igual, si esperanza firme, en tinieblas, envueltos en paganismo, pretendiendo de alguna manera no hacer enojar al “Dios no conocido”, realmente sin conocer al Dios vivo, creador, dueño y Señor de todo y de todos, soberano aún sobre nuestras propias vidas. Y dice Pablo:

     

    1. En Cristo fuimos reconciliados con Dios, y fuimos reconciliados entre nosotros.
    2. Cristo nos trajo de regreso al Padre, acortando la distancia entre él y nosotros.

    Efe 2:13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

    Y una vez más Pablo utiliza nuestras frases clave, la anterior fue, “pero Dios”, y ahora dice: “Pero ahora en Cristo Jesús”. Para los creyentes, ese fue nuestro pasado, en otro tiempo estábamos lejos, y la distancia era literalmente una eternidad, la distancia que el pecado marcó entre Dios y nosotros era interminable.

     

    La realidad es que no nos damos cuenta de la distancia que hay entre Dios y nosotros, hasta que le permitimos a la luz de la Palabra mostrarnos nuestras vidas con la perspectiva correcta, cómo estábamos fuera del reino de Dios, lejos del reino de Dios, y además éramos enemigos del reino de Dios, y estábamos en densas tinieblas.

     

    Así de lejos, y solo la sangre de Cristo, solo el pago de su muerte, la muerte de Jesucristo el infinito Dios – Hombre, fue lo que pudo acercarnos, lo que nos trajo de regreso a nuestro creador, y no solo como los judíos, quienes solo en un sentido religioso y ceremonial estaban cerca, sino que nos hizo uno con el Padre, reconciliándonos, adoptándonos, haciéndonos uno con él. Solo Cristo fue capaz de recuperar con creces infinitas, todo lo que se perdió el día que Adán pecó en el jardín del Edén. Y dice Pablo:

     

    Efe 2:14a Porque él es nuestra paz,

    Cristo no solo nos trae paz, sino que él mismo es nuestra paz, quien nos une a Dios el Padre de regreso, quien nos reconcilia perfectamente con él y nos hace uno con él, y quien es el único capaz de reconciliarnos unos con otros. Todo gracias a su sacrificio en la cruz. Y Pablo nos desglosa un poco más de qué manera hizo la paz entre nosotros:

     

    1. Nos reconcilió haciendo de gentiles y judíos un nuevo pueblo.

    Efe 2:14b que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,

    ¿A qué se refiere Pablo con una pared intermedia de separación? El pecado y la maldad siempre producirán división, separación, primeramente de Dios y por consiguiente entre nosotros. Y entre los nosotros y los gentiles no era la excepción. El templo estaba dividido en espacios a los cuales determinadas personas tenían acceso. Chequemos la ilustración del templo.

     

     

    Un gentil se podía convertir en un prosélito, o un temeroso de Dios, pero su acceso al templo siempre iba a estar limitado, había un espacio designado para ellos, dividida por una pared, la cual contenía esta inscripción: “Ningún gentil puede pasar por la barricada que rodea el santuario. El que sea sorprendido en tal acto será culpable de su propia muerte en consecuencia”.

     

    Si se acuerdan en Hechos 21, este fue el móvil para arrestar a Pablo, el cual fue acusado falsamente de meter a un gentil a esta área. De manera que siempre hubo hostilidad entre los dos pueblos. Pero, lo que me llama la atención es cómo el pecado hace separación, división, entre Dios y nosotros y entre nosotros como seres humanos, todo por darle la espalda a Dios.

     

    Un gentil, no era libre de juntarse con los Israelitas a menos que declarara su fe en el Dios vivo, y fuera circuncidado, sin importar su edad, al mismo tiempo, no tendría acceso libre al templo, al lugar de la habitación de Dios. Pero dentro del templo mismo, una mujer aún cuando fuera judía, tampoco podría entrar hasta el lugar designado para los hombres.

     

    Y ¿qué crees? Ahí no termina todo, los hombres llegaban a un punto donde solo un sacerdote podría entrar, ellos no, y ahí no terminaba todo, había un lugar especial dentro del templo llamado el lugar Santísimo, donde solo el sumo sacerdote podría entrar y solo una vez al año, en el día de la expiación, y tendría que entrar lleno de temor, porque si no había hecho bien su purificación le podría costar la vida.

     

     

    Entonces imagínate, para ser de este pueblo, tenía que ser circuncidado, para entrar más allá tenía que haber nacido hombre, más cerca tenía que ser levita y sacerdote, más cerca, tenía que ser el sumo sacerdote, y una vez al año.

     

     

     

    ¿Puedes ver la enemistad del pecado, la separación que el pecado hace entre nosotros y Dios y entre nosotros mismos? Pues en Cristo, este muro de separación, y todos estos muros de separación fueron abolidos por su preciosa sangre derramada, hoy tenemos libre entrada no solo al lugar de los hombres, ni de los sacerdotes, sino al lugar santísimo, y no una vez al año, sino tenemos libre entrada todo el tiempo, gracias a Cristo. Por eso el autor de Hebreos menciona esto:

     

    Heb 9:7 pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo;

    Heb 9:24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;

     

    Heb 10:19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,

     

    Cristo consiguió la paz con su preciosa sangre, ya no existe una pared intermedia ni entre Dios y nosotros y entre nosotros como seres humanos. En Cristo, y solo en Cristo podemos disfrutar de verdadera paz. En Cristo las barreras de nacionalidad y de cultura, han sido abolidas, por eso Pablo dijo:

     

    Gál 3:27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y sigue Pablo:

     

    1. Nos reconcilió haciendo de gentiles y judíos un nuevo hombre.

    Efe 2:15a aboliendo en su carne las enemistades,

    El pecado es lo que produce conflicto, hostilidad división entre nosotros y entre Dios y nosotros, por nuestra maldad, la realidad es que no podemos conseguir paz, ni siquiera interna, ni en ninguna de nuestras relaciones interpersonales, si porque somos de diferentes países, y si somos del mismo país porque somos de diferentes ciudades, y si somos de la misma ciudad porque somos de diferentes barrios, y de diferentes familias, y la realidad es que siempre hay esta hostilidad entre uno y otro.

     

    ¿Por qué? Porque hay pecado en nosotros, y el pecado se caracteriza por el egoísmo, y el egoísmo fomenta división y desastre porque sencillamente no podemos siempre tener todo lo que queremos sin pasar por encima de lo que mi vecino también quiere o necesita. El pecado me hace querer siempre ganar, y no puedo siempre ganar sin que otros pierdan o sean perjudicados por mi deseo egoísta de siempre ganar.

     

    Pero, en Cristo las enemistades fueron abolidas, katargéo en griego, lo cual significa inutilizadas, invalidadas, destruidas, suprimidas. Y en especial las enemistades ceremoniales, dice Pablo:

     

    Efe 2:15b la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas,

    Los judíos tenían todo tipo de festividades, sacrificios, ofrendas, leyes de purificación, de alimentación, de vestimenta, etc., de hecho este era uno de los mayores problemas entre cristianos de origen judío y cristianos de origen gentil, pero, ¿qué creen? En Cristo, toda esta ley ceremonial llegó a su culminación.

     

    Cristo cumplió la ley a la perfección, nos mostró cómo toda esta ley ceremonial dada por Dios mismo, no era sino sombra del mismo Cristo, mostraba que la paga del pecado era muerte, que la única manera de ser perdonado era a través de la muerte de un sustituto inocente, sin culpa ni defecto, que se requeriría de un mediador, y así cada fiesta representaba la gracia de Dios, su fidelidad, su amor, su manera de proveer perdón, salvación y comunión con él.

     

    Cristo nos dio una nueva ley: que nos amaramos como él nos amó, y que el que amara de esta manera había cumplido la ley y los profetas. En Cristo ya no hay leyes ni mandamientos que nos separen ni de Dios, ni de unos con otros. Y dice Pablo:

     

    Efe 2:15c para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,

    Es decir, no es que a los gentiles en Cristo somos hechos como los judíos, dándonos como una especie de upgrade, no, ni los judíos son hechos súper judíos, ni los gentiles son levantados al nivel de los Judíos, sino que Pablo dice: somos una nueva creación, hemos sido adoptados como hijos de Dios, la naturaleza divina se nos ha compartido en nuestro interior, el Dios Espíritu Santo habita en cada creyente, sea judío o gentil, y eso lo convierte en un nuevo hombre.

     

    Un judío jamás llamaría Padre a Dios, de hecho esto era algo que los sacaba de onda con Cristo cuando él le llamaba Padre a Dios, eso era revolucionario. Y ahora en Cristo nosotros no somos ni judíos, ni gentiles, sino cristianos, hijos de Dios, ya no hay diferencia entre unos y otros.

     

    De la misma manera en nuestras familias, matrimonios, amistades, la única manera de encontrar verdadera paz y armonía entre unos y otros es cuando venimos a Cristo. Por eso Cristo necesita ser nuestro vínculo siempre, si intentamos buscar congeniar en personalidad, gustos, nacionalidades, futbol, créeme, la paz jamás se va a dar.

     

    Pero, si todos nosotros decidimos morir a nosotros mismos y adquirir la identidad que tenemos todos en Cristo, donde ya no hay judío, ni griego, ni Mexicano, ni centroamericano, ni sudamericano, sino todos miembros de una misma familia celestial, la cual está encabezada por Cristo y unida por Cristo, créeme que habrá unidad y amor entre nosotros siempre.

     

    No lo olviden, no pierdan de vista su verdadera identidad, antes que ser fresa o naco, o Chiva, águila, azul, river, boca, etc., eres creyente, si eres verdaderamente creyente, nunca olvides que tu verdadera identidad no te la da una camiseta, ni siquiera un acta de nacimiento, sino el Espíritu Santo que mora en ti, por el cual clamas Abba Padre, papito, por el cual eres un nuevo hombre, una nueva creación. Pablo lo dijo así en Romanos:

     

    Rom 10:12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; 13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

    Por eso sigue Pablo:

     

    1. De los dos hizo un nuevo cuerpo.

    Efe 2:16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

    Pablo no nos deja perderlo de vista, ¿qué hizo posible la reconciliación? La cruz, este espantoso instrumento de castigo y muerte. Toda hostilidad fue derramada sobre el mismo cuerpo de Cristo en esa cruz, y nosotros al creer fuimos insertados en ese cuerpo, fuimos atraídos a Cristo, y en él fuimos hechos uno. En Colosenses dice así:

     

    Col 1:19-22 Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo 20 y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz. 21 Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, estaban separados de él por sus malos pensamientos y acciones. 22 Pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta. (NTV)

     

    Mis hermanos, si estamos en Cristo, no podemos seguir la corriente del racismo, acá los paisas y allá los güeros, acá los ricos y allá los pobres, acá los educados y allá los ignorantes. Todas esas enemistades no pueden seguir existiendo entre nosotros, y mucho menos rivalidades deportivas, o artísticas.

     

    Cada vez que comiences a verte separado de tus hermanos, por cualquier causa, es porque te estás alejando de Cristo, porque mientras más cercanos estamos a Cristo, más cercanos estamos entre unos y otros. La desunión en la iglesia no es sino causa de nuestra carnalidad, y alguien carnal es así porque está realmente lejos de Cristo, lejos de su Palabra, es alguien que no ora, es alguien que está centrado en sí mismo. Al contrario, estoy seguro que si cada uno de nosotros somos responsables por andar en el Espíritu, esto nos permitirá disfrutar de unidad, de armonía entre nosotros. Y sigue Pablo:

     

    • Estas son las buenas noticias de parte de Cristo para el mundo que él salvó.
    1. En Cristo tenemos reconciliación para con Dios.

    Efe 2:17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;

    Cristo mismo se encarnó, y de su propia boca dijo:

    Mar 1:15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

     

    ¿Por qué se acercó el reino de los cielos? Porque nosotros habíamos huido lo más pronto posible y lo más lejos de Dios que pudimos. Pero Dios mismo, en Cristo se hizo cercano. Nosotros mismos decidimos por cuenta propia convertirnos en enemigos de Dios y darle la espalda, perdiendo toda posibilidad de paz verdadera en nosotros, entre nosotros y obviamente entre Dios y nosotros.

     

    Pero, ¿qué crees? Cristo fue anunciado así: Luc 2:14 ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

     

    Paz y buena voluntad para hombres que estaban en enemistados con Dios, como ya lo dijimos, la reconciliación y la paz, no podría venir jamás del hombre, tenía que venir de Dios mismo, quien fue el agraviado, y quien decidió hacer la paz, pagando con su muerte, y tomando la iniciativa de alcanzar a un hombre perdido y profundamente hundido en sus tinieblas, muerto en sus delitos y pecados, viniendo con un tratado de paz:

     

    Han pecado, merecen la muerte, pero, yo he provisto perdón y paz con mi sacrificio en la cruz, no tienen que estar más en la posición de ser enemigos de Dios. Por eso Cristo es llamado el príncipe de paz, paz entre nosotros y él, entre nosotros y Dios. Por eso Cristo proclamó:

     

    Jua 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

     

    Claro que no, la paz que da este mundo es temporal, frágil, y llega solo con el auto engaño que nuestra soberbia, nuestra naturaleza pecaminosa, Satanás y el mundo fraguan para mantenernos alejados de Dios y nunca encontrar la verdadera paz, paz para con Dios. Por eso Pablo dijo en Romanos:

     

    Rom 5:1-2 En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. 2 También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.

     

    ¿Ya te diste cuenta en qué consisten las buenas noticias o el Evangelio? ¿Te das cuenta que no se trata de nosotros consiguiendo lo que queramos de Dios como si el fuera Santa Claus o el Genio de la lámpara? Las buenas noticias se tratan de que yo soy injusto, merecedor de la ira de Dios, soy enemigo de Dios, y si soy enemigo de Dios, eso significa que el creador del universo, el sustentador de mi vida es mi enemigo.

     

    Y si esto es así, ¿cómo puedo esperar que algo me salga bien? ¿Cómo puedo esperar que me voy a salir con la mía si el que decide que yo siga respirando, pesando, mi corazón latiendo, mi enemigo? ¿Cómo puedo pretender hacer que Dios sea deudor mío y que yo por una buena obra pretenda obligarlo a que me bendiga?

     

    ¿Cómo podría experimentar paz, seguridad, libertad del temor a la enfermedad, a la muerte y a la condenación? Jesús decía:

     

    Mat 10:28 No teman a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma. Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno. (NVI)

     

    Y este es ni más ni menos que Dios, ¿pero qué creen? Él mismo mandó a su mensajero, él mismo se hizo carne, habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad, y a todos los que le recibieron y creyeron en su nombre nos perdonó, hizo la paz con nosotros, y nos dio el derecho de ser hechos sus hijos. Guau, maravilloso.

     

    Y Pablo menciona los que estaban lejos y los que estaban cerca, ¿por que? Porque tanto judíos como nosotros necesitábamos el mismo perdón, la misma paz, la misma reconciliación. Los judíos estaban cerca en el sentido de que ellos fueron testigos de primera mano de la gracia y misericordia de Dios, y eso fue un gran privilegio, pero, también una gran responsabilidad, porque ellos decidieron no creer, y ya van más de 2000 años de padecer terriblemente, ¿por qué? Porque al que mucho se le da, mucho se le pedirá.

     

    Pero, me encanta que tanto para ellos como para nosotros, la salida es la misma y se llama: Cristo Jesús, quien personalmente está el día de hoy anunciando estas buenas noticias, y hoy por medio de nosotros su iglesia, quienes somos los encargados de llevar estas buenas noticias de perdón, de salvación, este tratado de paz, ofrecido por Dios mismo en Cristo. Y dice Pablo:

     

    1. En Cristo tenemos un libre acceso al Padre, por medio del Espíritu Santo.

    Efe 2:18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

    Ya lo vimos, como paganos hacíamos todo tipo de ritos absurdos y vacíos para acercarnos a un Dios que no conocíamos. Como Judíos nunca jamás pudieron cumplir con la ley, con los mandamientos, por lo tanto jamás pudieron por sí mismos justificarse delante de Dios.

     

    Pero, ahora en Cristo tenemos libre entrada al Padre, lee tu biblia, pero, aquellos que conocían del Dios vivo en el AT, lo último que tenían era acceso al Padre, ya lo vimos, a todos se les caía el pelo, y las pestañas al verse delante del Dios vivo, ellos decían:

     

    Isa 6:5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

    Deu 5:26 Porque ¿qué es el hombre, para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva?

    Jue 13:22 Y dijo Manoa a su mujer: Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto.

     

    En el NT mira lo que dijeron Pedro en la pesca milagrosa y Juan cuando vio a Cristo en todo su esplendor en Apocalipsis:

     

    Luc 5:6-9 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. 7 Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. 8 Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. 9 Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él.

    Apo 1:17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;

     

    Y el día de hoy dice el autor de Hebreos: Heb 4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

     

    Mira nada más, el día de hoy, gracias a Cristo, podemos entrar y salir ni más ni menos que del trono de Dios, un lugar que era inaccesible para todos nosotros, pero, el día de hoy, siendo hijos de Dios, siendo depositarios del mismo Espíritu Santo en nosotros, hemos recibido confianza para poder acercarnos a Dios. ¿Estás haciendo uso de este privilegio que por gracia Dios te ha concedido en Cristo?

     

    1. En Cristo ya no somos extranjeros, y nos hemos convertido en ciudadanos de su reino de justicia paz y gozo.

    Efe 2:19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

    Antes de Cristo, todos nuestros intentos por acercarnos a Dios, eran como dice Isaías, trapos de inmundicia, por más que dijéramos que todos éramos hijos de Dios, la realidad era que si hubiésemos llegado a la presencia de Dios en ese estado, hubiéramos sido desconocidos por Dios, rechazados.

     

    Sin Cristo éramos estos incircuncisos paganos, perdidos, muertos en nuestros delitos y pecados, totalmente extraños y ajenos a la vida de Dios, antagonistas a su reino, sus enemigos. Y ¿qué crees mi hermano? No existen coyotes celestiales que nos cruzaran clandestinamente al reino de Dios, porque sencillamente él todo lo ve.

     

    Y dice Pablo en Cristo, adquirimos la ciudadanía del reino de los cielos, adquirimos todos los derechos de un hijo, y hasta herederos somos junto con Cristo. Guau. Y me encanta que diga que somos conciudadanos de los santos, es decir, no somos uno o dos, somos muchos, y si dice Santos, es porque está haciendo énfasis en que Dios fue quien nos escogió, quien nos rescató, quien pagó el precio de nuestra libertad, y que nos escogió, y que nos tomó para ser su pertenencia.

     

    Y dice miembros de la familia de Dios, no solo ciudadanos de un reino, sino que hoy, por así decirlo, la sangre divina corre por nuestras venas, hemos sido declarados legalmente como hijos de Dios. Si entendiéramos el reino de Dios mis hermanos, con ser los que barren las banquetas sería más que suficiente.

     

    Es más, si éramos reos de muerte, enemigos, si merecíamos ser ejecutados por el ejército del cual éramos enemigos, y fuimos perdonados, si se nos hubiera tomado como esclavos, hubiera sido suficiente para vivir agradecidos con Dios por la eternidad. Pero, no solo nos perdonó, sino que nos hizo miembros de su familia celestial.

     

    Ahora Pablo trae otra imagen, el dice: no solo hemos sido convertidos en un nuevo hombre, ya no hay diferencias entre judíos y gentiles, ni separación por cuestiones religiosas, sino que en Cristo somos conformados en un templo santo. El lugar de la habitación de Dios no son el límite de cuatro paredes, por más majestuoso que fuese ese templo, y leímos que Pablo mismo dijo que Dios no habita en templos hechos por manos de hombre:

     

    Hch 17:24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,

     

    También decía Salomón: 2 Cr 6:18 Mas ¿es verdad que Dios habitará con el hombre en la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que he edificado? Sin embargo, Dios tenía otro plan, por eso dice Pablo:

     

    1. En Cristo no tenemos que asistir a algún templo físico, sino que nosotros mismos como la iglesia, somos el templo de la habitación de Dios.

    Efe 2:20a edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas,

    Dios está edificando su templo en su iglesia, un templo que no está limitado a materiales de construcción como ladrillos, sino un templo vivo, nosotros, su iglesia, los cuales no estamos edificados con cemento, o con clavos, sino con la verdad de la Palabra de Dios, la cual fue puesta primeramente por los apóstoles y los profetas, a quienes Dios utilizó para dejar su Palabra establecida antes de que la Biblia estuviera completa y establecida. Y dice:

     

    Efe 2:20b siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, Efe 2:21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;

    Cristo es nuestra roca firme, Cristo es quien edifica su iglesia y la hace crecer, en tamaño y en madurez, quien por el poder del Espíritu Santo está transformando a cada creyente a su imagen. Y me encanta ver que el propósito de la iglesia no está en sí misma, sino en Dios, me encanta saber que el propósito principal que tenemos como iglesia es traerle gloria y fama al Dios vivo, es ofrecerle sacrificios aceptables, ¿quieres ver los sacrificios que Dios quiere de su iglesia, cómo estos no son ritos vacíos, religión externa?

     

    Primeramente, Dios no exige que le ofrezcas buenas obras, esas él ya las preparó de antemano para que anduvieras en ellas, mira lo único que él acepta:

     

    Rom 12:1-2 Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual,[a] ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

     

    Si eres creyente en Cristo y miembro de su familia, Dios está esperando en su templo, del cual formas parte, no que vengas una ves por semana a cumplir, o que digas una oración sin sentido cada día para cumplir, Dios quiere que te entregues todo completado, y que comiences dándole todo tu entendimiento, tus pensamientos, sentimientos, emociones, y sobretodo, tu voluntad, porque él quiere que lo conozcas. ¿Quieres otro? Aquí mismo en Efesios está:

     

    Efe 5:1 Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados, 2 y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios.

     

    Vive como alguien que admira, que ama, que ha hecho a Dios el objeto de su adoración y que lo que más anhela es agradarlo pareciéndose a él, y andando en amor, viviendo para amar como Cristo nos amó, ese es otro tipo de sacrificios que Dios está esperando en su templo santo. Pedro nos da otro sacrificio, que yo creo que incluye estos dos, veamos:

     

    Ped 2:1-5 Por lo tanto, desháganse de toda mala conducta. Acaben con todo engaño, hipocresía, celos y toda clase de comentarios hirientes. 2 Como bebés recién nacidos, deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese alimento nutritivo 3 ahora que han probado la bondad del Señor. 4 Ahora ustedes se acercan a Cristo, quien es la piedra viva principal del templo de Dios. La gente lo rechazó, pero Dios lo eligió para darle gran honra. 5 Y ustedes son las piedras vivas con las cuales Dios edifica su templo espiritual. Además, son sacerdotes santos. Por la mediación de Jesucristo, ustedes ofrecen sacrificios espirituales que agradan a Dios. (NTV)

     

    Decide deshacerte del viejo hombre, aborrecer este mundo y su filosofía, y enamórate de la Palabra, ten hambre y sed de ella, reconoce que eres una piedra viva, parte de un templo vivo donde constantemente como un sacerdote de Cristo, le estás ofreciendo este tipo de sacrificios, los cuales son agradables a él, los cuales no son estos ritos paganos sin sentido, o estos ejercicios religiosos hipócritas y vacíos, sino en realidad es tu vida entregada a aquel que te salvó.

     

    Un último, una alabanza viva que no solo canta y dice cosas hermosas y vive una vida de desobediencia, sino alguien que reconoce quién es Dios en su vida, que se reconoce extranjero y advenedizo, pero de este mundo, y se sabe ciudadano de un reino celestial que no vive para agradarse a sí mismo, que no vive idolatrando este mundo, sino negándose a sí mismo, amando y alabando en palabra y en obra a su Señor:

     

    Heb 13:14-15 porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir. 15 Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.

     

    Me encanta ver que es Cristo el que sostiene este edificio, es él quien lo hace crecer, pero, a nosotros nos toca entregarnos voluntariamente como sacrificios vivos a él. Nos toca servirnos unos a otros, sacrificarnos por amor y en amor unos por otros, dejar de vivir para nosotros mismos y vivir para él, pareciéndonos a él, viviendo para imitarlo, llenos de su amor, para poder manifestarlo a un mundo en tinieblas, a un mundo sumergido en las tinieblas de su paganismo. Y por último:

     

    1. Para tener comunión con nosotros y dar a conocer al mundo su amor a través de nosotros.

    Efe 2:22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

    ¿Te das cuenta de cuál es el anhelo de Dios? Tener comunión con nosotros, la misma comunión que se perdió el día que Adán pecó y murió. La iglesia es un lugar donde Dios quiere tener cercanía con nosotros, comunión plena, directa, sin mediadores, sin ritos complicados, sino un corazón sincero, una vida completamente entregada en sacrificio y olor fragante, la cual le agrada a él.

     

    Mientras estamos en su Palabra, el Espíritu Santo nos va abriendo los ojos para conocer, para entender, para valorar, para apreciar quién es nuestro Dios y darnos cuenta que de eso se trata la vida, que ese es el secreto de la vida, que no está en algo que encontremos en este mundo engañoso y efímero, sino en conocer a Dios, Cristo lo dijo:

     

    Jua 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

    Jua 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

     

    Que pudiéramos decir de todo nuestro corazón como el salmista:

     

    Sal 65:4 Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios; Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo.

     

    Este precioso templo vivo, ya no uno físico que se desgasta con el tiempo, que puede agarrara fuego y destruirse, sino este templo vivo: La iglesia de Cristo. Que tuviéramos este amor por su templo, por la iglesia, por su presencia, así como David:

     

    Sal 84:1 ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! 2 Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová;   Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. 3 Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos,   Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío. 4 Bienaventurados los que habitan en tu casa;   Perpetuamente te alabarán. Selah 5 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas,   En cuyo corazón están tus caminos… 10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios,   Que habitar en las moradas de maldad.

     

    ¿Ya entendiste la diferencia entre ser un pagano y ser un hijo genuino de Dios? ¿Cómo es tu relación con Dios? ¿Tienes una? Verdaderamente puedes decir: “en otro tiempo, pero, ahora en Cristo”. ¿Te ves ahora en Cristo, o sigues alejado de él? ¿Por qué no comienzas hoy y recibes la paz que solo vas a encontrar en Cristo y finalmente te reconcilias con Dios?

     

    ¿Entiendes que jamás vas a encontrar reconciliación y paz con nadie hasta que no arregles tu situación con Dios? No creo que quieras seguir siendo un enemigo de Dios, acepta sus condiciones de paz, reconócete pecador, reconoce tu problema con Dios, para que puedas aceptar su solución, para que puedas reconciliarte con tu prójimo y disfrutar de esta vida en abundancia.

     

    2 Co 5:18-20 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

     

  • Oct 8, 2015Aprendiendo a Orar de Una Manera Correcta y Eficaz
    Oct 8, 2015
    Aprendiendo a Orar de Una Manera Correcta y Eficaz
    Series: Efesios
    APRENDIENDO A ORAR DE UNA MANERA CORRECTA Y EFICAZ

    Efesios 1:15-23

     

    INTRODUCCIÓN

    Continuamos con esta preciosa carta denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso la ciudad.

     

    Éfeso era la capital de Asia Menor, y fue una de las ciudades más importantes de su tiempo, era un centro religioso, cultural, educativo, comercial, económico y político, y un importante puerto marítimo, de manera que llegó a ser una potencia mundial de poder, riqueza, comercio, e influencia

     

    Era famoso también por el templo a la falsa diosa Diana o Artemisa, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, al cual personas de todo el mundo venían a rendir culto y adoración, por lo mismo, era un lugar oscuro, lleno de paganismo, ocultismo. El mismo templo servía como un banco muy importante de Asia menor donde la gente depositaba su dinero para que esta diosa lo cuidara, de manera que además de la religiosidad e idolatría, el materialismo reinaba.

     

    Cuando Pablo escribió esta carta, Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes, imagínate su tamaño y su movimiento.

     

    La iglesia de Éfeso.   

    En Hechos 19 podemos ver que durante su tercer viaje misionero, Pablo comenzó esta iglesia con 12 hombres, invirtiendo casi 3 años, en la escuela de uno llamado Tirano, y conociendo el tipo de ciudad, ya entendemos porqué. Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC.

     

    Propósito de la Carta.

    Como ya lo he mencionado, esta carta no fue escrita por algún problema en particular que hubiese en la iglesia, sino para fortalecerla, porque al estar rodeada de toda este materialismo, filosofía mundana y oscuridad, Pablo sabía que era fácil desenfocarse y olvidar su verdadera riqueza, su verdadera identidad.

     

    Lo cual sucedió, porque aun cuando ellos comenzaron muy bien, causando estragos profundos en el reino de las tinieblas en Éfeso, con vidas transformadas por el Evangelio, cambiando así la fisonomía social, cultural, religiosa, moral y económica de la ciudad, convirtiéndose en una máquina, en una empresa de ministerio, desarrollando sistemas, estructuras, estrategias, trabajando arduamente, dejaron de depender de Dios y de su Espíritu, a tal punto que el Señor les dice: Arrepiéntanse porque abandonaron su primer amor.

     

    ¿Para qué nos sirve esta carta a nosotros?

    Nosotros, al igual que los Efesios, vivimos en un mundo que nos oprime constantemente a tomar su forma, filosofías y sistemas de valores impíos, ateístas, medios de comunicación diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para el reino de Dios, la ciencia falsa del evolucionismo, lo cual no es sino religión ateísta, la religión de nuestros tiempos.

     

    Por lo mismo necesitamos esta carta para refrescarnos y fortalecernos en nuestro viaje por esta tierra, en la cual somos extranjeros y peregrinos, y también para recordarnos que un cristiano genuino, no importando su situación económica, física y demás, aún en el peor de los casos, puede considerarse bendecido, rico, y guardar su esperanza, su confianza en Cristo, puede saber que estando en Cristo, no hay razón para tener sed o hambre espiritual.

     

    Como ya lo hemos visto, esta carta nos recuerda nuestra verdadera identidad, nuestra riqueza, que como iglesia conformamos el reino de Dios, somos parte de una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, con un sistema de valores diferente, leyes diferentes no manejamos una filosofía humana, sino la verdad de Dios.

     

    Esta carta nos enseñará como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, y salir victoriosos. Crecimiento, Práctica y victoria; sentados, andando y firmes. Tenemos 3 capítulos de fundamento doctrinal y otros tres donde nos pide que respondamos a él, aplicando esta verdad. Recordemos el bosquejo de esta carta, divido en tres partes:

     

    Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3) Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, lo cual habla de nuestra identidad, y lo que tenemos al estar en Cristo, nuestra posición de privilegio.

     

    Lo primero que necesitamos hacer como creyentes, es como María la hermana de Marta, tomar la buena parte y sentarnos a los pies de nuestro Señor, sentados en esos lugares celestiales, contemplando la grandeza, la majestad, la generosidad de nuestro increíble Dios. Estos tres primeros capítulos nos enseñan cómo crecer, cómo llegar a la madurez en Cristo, entendiendo nuestra posición.

     

    Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9) Una vez viéndonos en esta maravillosa posición de privilegio, sentados en el reino con Cristo, así es como debe vivir un ciudadano del reino, este debería ser su carácter, su conducta, su propósito, sus prioridades, así debería conducirse. La palabra clave para esta sección es nuestro andar con Cristo.

     

    La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20) Esta tercera parte nos enseñará cómo un cristiano puede mantenerse firme ante la batalla espiritual que enfrentará al decidir vivir de acuerdo a su identidad y posición.

     

    En este glorioso capítulo Pablo ya nos ha enseñado cómo tenemos de parte del Padre, toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús, las cuales son eternamente superiores a simples bendiciones temporales, las cuales Dios hace llover sobre buenos y malos, pero, estas bendiciones son exclusivas de aquellos que estamos en Cristo, al haber confiando en él y haber recibido un nuevo nacimiento.

     

    Pablo nos ha mostrado gloriosamente cómo este majestuoso Dios trino, Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo, llevó a cabo un plan de salvación glorioso y cada una de las tres personas están involucradas en este plan maravilloso. En un tour espiritual nos ha llevado desde un pasado ya establecido, hasta nuestro presente y después a un glorioso futuro.

     

    En el pasado aún antes de que nada existiera, ni tiempo, ni espacio, ni materia, Dios el Padre ya nos había escogido para ser suyos, para limpiarnos y ser como él. Nos había predestinado, para adoptarnos como hijos de Dios, es decir, en su soberanía, él limitó circunstancias, desde los padres que tendríamos, hasta las veces que nos libró de cosas terribles y aún de la muerte, hasta traernos a sus brazos, transformándonos de dentro hacia fuera, nos dio su naturaleza divina, nos dio todos los derechos de un hijos, al adoptarnos, y todo esto por su amor incalculable.

     

    En nuestro presente, en la persona de Jesucristo, al haber estado esclavizados por Satanás y nuestra naturaleza pecaminosa, hemos sido redimidos, libertados, rescatados. Al ser merecedores de la muerte, porque la paga del pecado es muerte, hoy, en Cristo hemos sido perdonados, y el pago de estas dos cosas fue derramar su sangre, su vida, de manera que la libertad y la redención hoy están disponibles para todo aquel que decida confiar en Él.

     

    En Cristo nos capacitó para entenderlo y conocerlo, restaurando nuestro entendimiento atrofiado por el pecado, revelándonos su corazón, sus intenciones de misericordia y amor. Capacitándonos para entender que nuestras vidas no obedecen a la filosofía temporal de este mundo, sino a un plan eterno y definido de reunir todas las cosas en Cristo, el cual nos ha dado a conocer:

     

    Viene una consumación de tiempo, de historia, de este mundo, y todo será reunido en Cristo. En este cumplimiento, en este plazo, Cristo juzgará a las naciones y las gobernará con vara de hierro, y nosotros los que hemos creído junto con él.

     

    Por si fuera poco, estamos esperando un futuro glorioso, una herencia celestial. Hemos sido hechos herederos de Dios, y Dios nos está enriqueciendo para ser la herencia de Cristo, esta herencia la promete aquel que lo sabe todo, que tiene el control de todo, y que tiene todo el poder para hacer que suceda lo que promete, por lo tanto es una promesa firme, inamovible.

     

    El Dios Espíritu Santo nos ha sellado como su pertenencia, nos protege, nos autentifica, y nos da la autoridad de su mensaje. El Dios espíritu Santo es un adelanto del cielo en el interior de cada creyente.

     

    Y hemos aprendido cómo todo fue hecho por iniciativa, por la bondad, la buena voluntad de un Dios, misericordioso, poderoso, de manera que nosotros los creyentes lo único que nos toca es responder en fe y obediencia al testimonio de amor en este plan de redención, de manera que todo existe y todo ha sido hecho para la gloria de su nombre, para la alabanza de la gloria de su gracia, de su poder.

     

    Y al observar esto, entendemos que estas bendiciones no las ofrece, ni las puede dar ninguna religión, ninguna institución humana, ningún rito, solo Dios mismo, en la persona de Jesucristo, por su Espíritu quien nos las otorga por pura gracia, a aquellos que hemos creído y vivimos por esa verdad, que conformamos la iglesia, el cuerpo de Cristo.

     

    Y ¿qué es lo que hace Pablo al verse abrumado por tanta gracia y bendición? ¿Qué podemos hacer tú y yo cuando la realidad es que muchas veces en lugar de vernos abrumados por esta gracia y bendición, nos vemos abrumados por la presión de este mundo, por las circunstancias, por nuestra humanidad caída? Aún sabiendo todas estas cosas, aún cuando aprendiéndonos de memoria estos 11 versículos y recitarlos día y noche, ¿qué podemos hacer, qué hace Pablo? Se pone a orar.

     

    Qué importante papel juega la oración en nuestras vidas, cómo Dios nos ha llamado una y otra vez a orar. Cristo mismo, siendo Dios mismo hecho carne, llevó una vida de oración, mis hermanos, no hay nada que sustituya un tiempo de dulce comunión en oración y Palabra con nuestro Señor. El Señor dijo:

     

    1 Ts 5:17 Orad sin cesar.

    Luc 22:46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.

    Luc 18:1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,           

    Luc 11:9-10 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

    Flp 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

    Isa 26:3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.

     

    Pablo sabía que somos duros de corazón, y por lo mismo todas estas bendiciones son difíciles de entender, pero, él nos da la medicina: la oración. Pero, no cualquier tipo de oración, sino orara de la manera correcta, por eso yo titulé este mensaje: APRENDIENDO A ORAR DE UNA MANERA CORRECTA Y EFICAZ. Demos lectura.

     

    1. Primeramente identifica si la persona es creyente o no lo es para que ores de la manera correcta.

    Efe 1:15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,

    Es interesante que Pablo comienza hablando de la fe y del amor de los Efesios, ya lo ha expresado muchas veces en esta primer sección, todas estas bendiciones son para aquellos que están en Cristo. Y alguien podría decir: pero, ¿por qué la discriminación? Porque sencillamente aquellos que no están en Cristo, ni siquiera les interesan, no las creen, por lo tanto, no tienen ningún valor para ellos, alguien que no es salvo, estas bendiciones le suenan como una locura.

     

    ¿No te acuerdas que cuando éramos incrédulos el centro del universo éramos nosotros, y lo único que contaba para nosotros era aquello que nos diera algún alivio o beneficio inmediato y palpable, dinero, salud, placer, descanso, seguridad, etc.? Por supuesto, todo esto en nuestros términos, a nuestro gusto.

     

    Aún en nuestros momentos de mayor honestidad cuando veíamos que aún teniendo todo eso, ídolos y religiones, seguíamos vacíos, aún así que alguien nos hablara de estas bendiciones, nos sonaban totalmente ajenas a nosotros, y en nuestra depresión solo gritábamos: suena muy bonito, pero, yo solo quiero salir de ésta, es todo lo que me importa. Realmente a un no creyente estas cosas no le interesan.

     

    Por eso es necesario que antes que comenzar a quejarte de un no creyente, el cual obviamente se comportará como tal, así como tú y como yo cuando no conocíamos al Señor, aún antes de comenzar a orar por su salud, o por que cambie, si es alguien que no conoce al Señor, es por lo primero que necesitas orar.

     

    Porque la persona podría sanarse hasta de cáncer, su trabajo podría ser restaurado, su problema podría ser escuchado, pero, si no conoce al Señor, sigue teniendo el mayor problema de todos, y todas esas soluciones solo serán temporales, si esa persona es llamada delante de Dios, estará condenada en sus delitos y pecados.

     

    Por eso nuestra oración para los no creyentes debería ser: Señor, regálale arrepentimiento a tal persona para que te conozca, quebranta su duro corazón, sí Señor, provee para sus necesidades, pero que cada necesidad sea una oportunidad para que alce sus ojos a ti, que en cada necesidad provista, pueda ver tu amor, tu misericordia y con tus cuerdas de amor atráelo hacia ti. Dale un nuevo nacimiento, que entienda tu Evangelio y que lo reciba. Porque el Señor dijo: ¿de qué le serviría ganar el mundo y perder su alma?

     

    Porque solo una vez que esto ha sucedido, y solo entonces, es que nuestras oraciones por esta persona podrían incluir estas bendiciones. Y necesitamos ser lo más sinceros posibles en esto hermanos porque muchas de las veces preferimos negar las evidencias, vemos a la persona envuelta en el mundo, amándolo, entregado a su carnalidad, pero, de todos modos decimos: ella o él es salvo, porque yo me acuerdo que desde chiquito hizo la oración del pecador para recibir a Cristo, o se sabía todos sus versículos”, y sigues orando de la manera incorrecta por esa persona. Pero, mira lo que hace Pablo, el dice:

     

    Al oír de su fe en Cristo, y de su amor por sus hermanos, así de sencillo, estas dos cosas son las evidencias inequívocas de alguien nacido de nuevo. Y aquí luego, luego, surgen los que dicen: “sí yo creo en diosito, sí yo siempre he creído en Dios”. Pero, ¿qué has creído, de qué manera crees en Dios? ya lo hemos dicho muchas veces, un sinónimos de fe, es confianza, y por esta confianza obediencia en lo que se ha confiado. Entonces la pregunta sería: ¿Vives para tomar en cuenta a Dios y obedecerlo? ¿Las decisiones que haces, y tu vida giran en torno a la voluntad de Dios, aún cuando esta va en contra de lo que el mundo dice? Entonces podríamos decir que sí crees en Dios.

     

    Fe en Cristo, es tener confianza en Cristo para salvación, es haber recibido el testimonio del Evangelio, lo cual me lleva aun genuino arrepentimiento, confesión, y a un cambio de vida. Mira nada más de qué evidencias de fe está hablando Pablo en Hechos 19:

     

    Hch 19:10 Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús…

    Primeramente ellos oyeron la palabra del Señor, y respondieron en una fe obediente, y en confianza tal en la verdad que fueron capaces de quemar el objeto de su pecado, aún cuando éste les costó y mucho dinero, mira:

     

    Hch 19:17-20 Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Éfeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús. 18 Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. 19 Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. 20 Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor.

     

    Esto es verdadero arrepentimiento, verdadera fe, cuando la verdad no solo te hace hablar bonito, sino cuando toca las fibras más profundas de tu ser, y te lleva a actuar radicalmente, aún cuando esto pueda tocar tus finanzas, o lo que considerarías el cimiento de tu vida. ¿Se acuerdan de Zaqueo?

     

    Luc 19:8-10 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. 9 Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

     

    Zaqueo no solo dijo: qué bonito Evangelio, que hermoso es el Señor. Y siguió con su vida, no, él entendió la magnitud de su pecado e hizo algo radical al respecto, no creo que su vida financiera hubiera sido la misma después de haber regresado cuadriplicadamente lo que había robado, pero, a él ya no le importaba, porque su dios dinero, ya no era su razón de vivir, su seguridad, sino Cristo.

     

    Esto es fe, vida nueva, que se refleja en obediencia, la cual es una respuesta al amor de Dios, no una obediencia externa, obligada por el miedo, o por presiones religiosas, sino que al entender: estaba yo mal, estaba yo ciego, y ahora veo, esta es la vida, y la escojo. Esto es fe, fe que afecta todas las áreas de mi vida, en especial aquellas que son el ídolo al que realmente adoraba, delante del cual me postraba y en el cual confiaba a ojos cerrados, el cual es desechado.

     

    A la misma vez esta fe se manifiesta en un amor real, en el amor de Dios entre nosotros, ¿cuántas cosas están escritas en la Palabra al respecto? Veamos algunas:

     

    Jua 13:34-35 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

     

    1 Jn 3:14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. 15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

     

    Y el odio incluye indiferencia, incluye estar centrado en mí mismo, mientras que el amor incluye todo lo contrario, ver por los demás, sacrificarse por los demás, así como Cristo lo hizo, perdonar, 70 veces 7, negarnos a nosotros mismos. Pablo dijo, puedo tener los dones más espectaculares, los ministerios más exitosos, aún quemar mi cuerpo, puedo tener todo el conocimiento habido y por haber, pero, si no tengo amor nada soy.

     

    Amor ágape, no el amor condicional de este mundo, pero, el amor de Dios. ¿Cómo era la fe de estos Efesios? Gente que creyó el testimonio del Evangelio y que su arrepentimiento y obediencia fueron evidentes, los cuales afectaron todas las áreas de su vida. Estas dos cosas son necesarias para saber si verdaderamente hay vida espiritual en nosotros, si hemos nacido de nuevo, porque como ya lo dijimos, estas bendiciones solo son aplicables a genuinos hijos de Dios, porque solo a ellos les interesan. Y dice Pablo:

     

    Efe 1:16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,

    Me gusta mucho esto, el mandato de parte de Dios es que oremos sin parar, una constante plática interna, obviamente con el Señor, no con nuestro perverso corazón, no un monólogo, sino una verdadera convivencia con la verdad de Dios.

     

    Y dice Pablo: no dejo de dar gracias por ustedes, qué importantes son las oraciones de agradecimiento, porque nuestra tendencia es a convertirnos no en alguien que ora y que alaba al Señor constantemente, sino más bien, nuestras oraciones son una queja constante.

     

    Siempre enfocados en nosotros mismos, en lo que no tenemos, en lo que nos falta. Siempre escuchando a Satanás, quien se empeña en hacernos ver que Dios es infiel, que es descuidado, que está centrado en sí mismo y que no nos hace caso. Cuando esa es una vil mentira, tenemos mucho porqué agradecer a Dios. Comenzando por estas bendiciones, ya tendríamos suficiente para vivir agradeciéndole.

     

    Y de la misma manera qué importante es no solo estar con los ojos en los desobedientes, sino también en lo que sí está haciendo el Señor en la vida de las personas, en aquellas que están respondiendo a la Palabra, al amor de Dios, en obediencia. Y no dejarlas de lado, porque también es nuestra tendencia, vemos que alguien está bien, y decimos: esta persona no necesita tanto mis oraciones.

     

    Y ¿qué crees? Claro que las necesita, si está ahí es por la gracia de Dios, y cuenta con tus oraciones, con que lo recuerdes en todo tiempo, y le des gracias a Dios, por un siervo fiel, por un creyente genuino que está dispuesto a negarse a sí mismo por su Señor.

     

    1. Nuestra más grande necesidad es conocerlo y entenderlo, para poder verdaderamente madurar.

    Efe 1:17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,

    Qué importante oración, y chequemos varias cosas, Pablo básicamente está pidiendo que los Efesios conozcan a Dios, ¿sabes porqué? Porque no existe otra manera de llegar a la madurez en Cristo.

     

    Sí o no, cuando llegamos a Cristo, y estamos literalmente en nuestra luna de miel al haber visto por primera vez la luz, al haber sido perdonados, al vernos dentro de la familia de Dios, sentimos que ya no hay más, eso era todo, he llegado a donde tenía que llegar.

     

    Y en cierto punto así es, definitivamente nuestra meta es Cristo, y una vez que llegamos a él encontramos el verdadero propósito para vivir, el verdadero descanso, la verdadera paz. Y es hermoso, refrescante ver a nuevos creyentes, llenos de gozo, llenos de amor por Cristo, así como Zaqueo, así como el hijo pródigo, así como estos Efesios antes de dejar su primer amor.

     

    Y piensas: “Claro, Cristo lo es todo, y de aquí voy hacia arriba, hasta llegar al cielo por su gracia”. Pero, con el paso del tiempo vez otra realidad a tu alrededor, conoces a gente supuestamente con años de cristianos, pero, no se ven como tú, es gente mañosa, amargada, desobediente, gente que ve a los nuevos creyentes, y lejos de alentarlos, los aplasta, y dice: “ya sé, así comienzan todos, pero, así terminarán todos como yo”.

     

    ¿Y sabes qué? Eso es falso, porque así como hay gente desobediente, también conoces a gente de verdad, que ama a su Señor más que a sí mismos, gente que te enseña, que te inspira y que te muestra que en verdad Cristo es real, y que su poder es real. Y en la iglesia hay estos tipos de personas. Dice el Pastor Heriberto Hermosillo: los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán.

     

    ¿Cuál es mi punto? No solo nacemos y ya, una vez que hemos nacido, no podemos quedarnos así como bebés toda la vida, los bebés son hermosos, pero, ¿qué sucede cuando alguien de 15 años tiene la estatura de un bebé de 3 meses? Ya no es algo hermoso, ¿verdad? Pero, qué maravilloso es ver que ese pequeño bebé se va convirtiendo en un adulto responsable, temeroso de Dios, respetuoso.

     

    Y este es el punto, estamos llamados al crecimiento, a la madurez saludable, y esta madurez, solo llegará al conocer a Dios. Y te voy a decir una realidad, la cual espero que te quede muy clara, no obtienes conocimiento de Dios en un aula, en un seminario, ni siquiera en un libro de navegantes, ahí obtienes información acerca de Dios. Por eso, no te dejes apantallar por alguien que supuestamente muestra mucho conocimiento de la Biblia o de teología, de hecho, muchos de los más grandes teólogos, se han convertido en los más grandes herejes.

     

    Conocer a Dios no es lo mismo que conocer de Dios, claro que es importante instruirnos, yo creo que uno de los mayores énfasis en Calvary es la Palabra de Dios, no hay manera de que conozcas a Dios fuera de su Palabra. Pero, me llama la atención algo, checa que Pablo está orando por esto, acaba de escribir literalmente una sinfonía magistral de lo que es el plan de salvación de Dios, pero el hecho de que lo escuches, no implica que conozcas a Dios.

     

    Pablo está orando, porque sencillamente es solo Dios mismo quien puede y decide a quién revelarse. Yo no te puedo revelar a Dios, tu discipulador no te puede revelar a Dios, yo no puedo revelarle a Dios a mis hijas, o a mi esposa, o a la gente, aún cuando haga los más espectaculares eventos de Evangelismo: solo Dios es quien en su gracia y misericordia decide revelarse a alguien, por eso es que debemos orar.

     

    ¿No te has sentido alguna vez desesperado porque alguien no agarra la onda? Tú dices, pero, ¿cómo es posible que no lo entienda, cómo es posible tanta necedad? Por eso es que antes de sacar tu mejor argumento, tu más bella presentación del Evangelio, o de la Palabra, necesitamos doblar nuestras rodillas, para que Dios mismo sea el que se revele a la vida de esas personas, orar para que Dios constantemente se esté revelando a la vida de cada creyente, ¿para qué? Para que pueda llegar a la madurez. El Señor lo dijo así:

     

    Jua 6:44a Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere;

    Rom 9:15-16 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. 16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

     

    Por eso con respecto a los que nos rodean, necesitamos estar orando por ellos, aún cuando están en Cristo, para que Dios se revele a ellos. Nosotros, que estamos en Cristo, necesitamos las oraciones de nuestros hermanos, y al mismo tiempo, necesitamos diligente e intencionalmente buscar del Señor, ¿se acuerdan lo que dijo en Juan 14?

     

    Jua 14:15-26 Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. 20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. 21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. 22 Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? 23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. 25 Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

     

    Por eso dice Pablo: Señor, llena su espíritu con tu sabiduría, en un no creyente, este espíritu está muerto, pero al creyente, se le ha dado vida espiritual, y ahora con su espíritu puede comunicarse con Dios. Pide a Dios que con su Espíritu, llene tu espa. ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽bidurdel SEñor,o, necearnos con Dios. Pide a Dios que con su Esp diligente e intencionalmente buscar del SEñor,o, neceíritu con su sabiduría, para comprender estas verdades espirituales, para dejar a un lado la necedad, la filosofía engañosa y mundana que solo nos hace dudar de la verdad de Dios.

     

    Y dice Pablo, y revelación, apocalupto, en griego, quitar la cubierta, es decir, que todas esas tinieblas que cubrían mi vida, que toda esa carnalidad, lascivia, adulterio, fornicación, idolatría, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, homicidios, borracheras, orgías, todas esa mentira diseñada por Satanás, toda esa injusticia que oscurece la verdad de Dios, sea quitada de mi corazón.

     

    Sería muy bueno que comenzaras tus oraciones de esta manera: “Señor, quita todo aquello que oscurece mi mente para conocerte mejor, para entender tu verdad, para obedecer, quita todos esos argumentos con los que tan fácilmente me engaño a mí mismo, y me pongo hojas de higuera así como Adán y Eva, y me pongo así como un comentarista de la tele llamado Paco Stanley que ya murió, pero, él era muy gordito, y se ponía detrás de un pedestal de micrófono y decía, ¿no me veo verdad?

     

    Dice Pablo que con esta sabiduría, que al ser libertados de esa cubierta de tinieblas, puedan epignosis, conocerte plenamente, eso significa, pleno discernimiento, plena consciencia, luz, sin ninguna sombra de lo que es la verdad. Dios puede y quiere que le conozcas así mi hermano, mi hermana. ¿Por qué tienes que decir: es que soy cabezón, es que soy necio, es que no quero entender? Por favor, te estás perdiendo de lo mejor.

     

    Y esta sabiduría, esta luz, este conocimiento pleno de Dios, está disponible para cada uno de ustedes, Dios se quiere revelar a tu vida, el punto es, ¿tú quieres? No endurezcas tu corazón, no quieres eso, porque lo que estás haciendo es rechazar a Dios, y abrazar a tu enemigo Satanás, qué tristeza, el que te aborrece y quiere tu destrucción es al que abrazas, y el que te ama, que solo quiere bendición para ti, le rechazas. Y Pablo nos dice, cómo es que recibimos esto:

     

     

    Efe 1:18a alumbrando los ojos de vuestro entendimiento,

    Nuestro entendimiento necesita ser alumbrado por la luz de la Palabra, y la acción del Espíritu Santo. Para entendimiento, Pablo utiliza la palabra corazón, Kardia en griego, para un Judío el corazón representaba la voluntad, los pensamientos, el centro de la vida emocional, espiritual y mental, todo lo que es mi ser interior, mente, voluntad, deseo, intención, el centro de mi ser. Y mi corazón antes de Cristo, estaba atrofiado, oscurecido, ya lo veremos en el capítulo 4, dice así:

     

    Efe 4:17-19 Con la autoridad del Señor digo lo siguiente: ya no vivan como los que no conocen a Dios, porque ellos están irremediablemente confundidos. 18 Tienen la mente llena de oscuridad; vagan lejos de la vida que Dios ofrece, porque cerraron la mente y endurecieron el corazón hacia él. 19 Han perdido la vergüenza. Viven para los placeres sensuales y practican con gusto toda clase de impureza.

     

    Una manera equivocada de pensar dará a luz una manera equivocada de vivir, pregúntale a nuestra sociedad, ¿cuál es el estado espiritual y moral de nuestra sociedad? Está enferma porque sus pensamientos están equivocados, han rechazado al autor de la vida, a aquel que es el camino y la verdad y la vida.

     

    Una manera equivocada de pensar acera del matrimonio, da a luz un mal matrimonio, igual de la paternidad, igual de cómo ganarme la vida, de lo que es importante y lo que no lo es, una vida mal planteada en mi mente y mi corazón, dará a luz una conducta equivocada.

     

    Y aún al venir a Cristo y haber nacido de nuevo, esa parte viciada de nuestro ser, sigue en nosotros, está oscurecido y necesita ser restaurada constantemente, por eso es que el Señor nos manda a renovar nuestro entendimiento, es mi responsabilidad, ¿qué dice Romanos 12:1-2?

     

    Rom 12:1-2 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

     

    En esta misma carta leemos en el capítulo 4:

     

    Efe 4:21-23 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. 22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente.

     

    Y te lo digo hermano, no existe luz verdadera fuera de esta maravillosa Palabra de Dios. Ningún libro, por más cristiano que se diga ser, puede sustituir a la verdad pura y concentrada de la Palabra, no tienes que diluirla, ni alterarla, como dice Fermín IV, es el mensaje concentrado. Y obviamente, la psicología, el humanismo, y todos los ismos, no son sino tinieblas, solo Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Con la luz de la Palabra alumbras y disciernes palabras humanas, pero, no es al revés, la Palabra de Dios es la que define lo que es verdad o no lo es, no al revés. Por eso Decía David, Salomón y Pedro:

     

    Sal 19:8b Los mandatos del SEÑOR son claros, dan buena percepción para vivir. (NTV)

    Sal 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

    Pro 1:7 El temor del SEÑOR es la base del verdadero conocimiento. (NTV)

    2 Pe 1:19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

     

    Y volvemos al mismo punto, necesitamos de la acción del Espíritu Santo haciéndonos entender la Palabra de Dios, dándonos un correcto entendimiento de la Palabra de Dios, son las dos cosas juntas, él dijo:

     

    Jua 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

     

    Podemos estar orando constantemente unos por otros, entre nosotros para ser alumbrados por el Espíritu Santo y la Palabra de Dios. Dime una cosa, ¿qué pasaría si el Señor alumbrara el corazón de aquella persona que te está dando problemas? Piénsalo, podría ser tu hijo, tu cónyuge, tu jefe, un compañero de trabajo, creo que si la luz del Evangelio le resplandeciera, todo podría ser distinto, porque al final es lo que cada ser humano necesitamos. Ahora, no vayas a salir como el dicho: “Señor, ilumínalo o elimínalo”.

     

    Y ahora Pablo nos menciona tres cosas importantísimas que necesitamos conocer de parte de Dios para poder alcanzar la madurez a la que cada creyente está llamado. Necesito sabiduría de Dios, necesito que me quite el velo de mi naturaleza pecaminosa que no me deja ver, y que me de luz y ojos sanos para ver lo que el ve, para entender tres cosas, la primera:

     

    1. Necesitamos conocer y entender la esperanza a la que hemos sido llamados.

    Efe 1:18b para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado,

    Hermanos, Dios nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, las cuales deberíamos tener en nuestra mente y corazón. La promesa de nuestra resurrección, nuestra glorificación, un cuerpo sin pecado, cielos nuevos, tierra nueva donde mora la justicia, mil años de un justo gobierno, siendo Cristo el rey de toda la tierra, y reinar nosotros, su iglesia junto con Cristo.

     

    Recibir esta herencia y todas estas bendiciones a ojos abiertos, la vida eterna, ver a Dios cara a cara, conocer a Cristo, ver una vez más a aquellos amados familiares y amigos que murieron en Cristo, ver finalmente la justicia de Dios manifestada en toda su gloria, ante la cual todo lo creado se postrará en adoración, morar con Dios y su reino de justicia por la eternidad. Esto y muchas cosas más es la esperanza del creyente.

     

    Esperanza es la palabra elpis en griego, y significa el gozo anticipado de algo que es ciertísimo que sucederá, esperar con anhelo, con expectación con toda la confianza de que sucederá. No es lo que nosotros llamamos, “la esperanza muere al último”. No, para el mundo la esperanza es el último recurso, más bien le podríamos llamar desesperanza.

     

    ¿Qué sucede cuando alguien pierde la esperanza? Se desenfoca, deja de luchar, se entristece, y es presa fácil de Satanás. Por eso los creyentes estamos llamados a constantemente estar renovando esta esperanza al repasar una y otra vez todas las promesas divinas que tenemos escritas en la Palabra de Dios. Si las escribiera una por una, no terminaríamos. Y harías bien en comenzar por estas siete bendiciones, pedirle a Dios que te ayude a entenderlas, a creerlas, a vivir por ellas.

     

    Por eso revisa lo que estás esperando, incluso revisa porqué viniste al Señor, porqué estás aquí, si estás esperando en un mejor gobierno, en una mejor salud, que al fin tengas una buena economía, todas estas no son cosas malas, son buenas, son una bendición, el ver a nuestros hijos crecer bien, amando al Señor, el tener una buena vejez, el no batallar tanto, todo esto no es malo, y el Señor como siempre nos bendecirá de una u otra manera.

     

    Pero, si es lo único que esperas, y es solo por eso por lo que vives, tu esperanza es muy corta, tu vista es demasiado corta, y tarde o temprano esa esperanza no te va a alcanzar, vas a quedar desesperanzado y te vas a sentir defraudado por Dios. Porque, ¿qué crees? El Señor nos advirtió: en el mundo tendrán aflicción, pero confíen, porque yo he vencido al mundo, también dice en un salmo: muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará el Señor.

     

    Somos extranjeros, no somos de aquí, y hay aflicción esperándonos, y llegará el día en que no te puedas ni siquiera mover por tu vejez, si es que llegas a viejo y créeme, si tu esperanza solo es temporal, si solo viviste por una esperanza temporal y no eterna, serás el hombre más desdichado y deprimido que pueda existir, habrás sido un cristiano miserable y además estéril, engañado, esperando en lo que no va a permanecer.

     

    La palabra nos dice que este mundo pasa y también sus deseos, ¿qué harás el día que este mundo te sea quitado junto con todos sus deseos, que ni siquiera haya un pedazo de esta tierra donde estar de pie? ¿Con qué te quedarías? ¿Qué sucedería si Dios en este momento decidiera quitar todo eso por lo que te desgastas y tan preocupado estás? Pueda ser alguna posesión material, pueda ser tu misma familia, hijos, carrera, éxito profesional.

     

    Por eso, necesitamos una esperanza eterna, necesitas entender que Dios no te llamó a una esperanza efímera y temporal, sino eterna, que no se envejece, que no se destruye, que no deja de estar jamás hermosa, en todo su esplendor, la esperanza de la vida eterna. ¿Cuál es tu esperanza?

     

    Siguiente punto: otra cosa de la que Pablo ha venido hablando es que necesitas conocer a Dios y que alumbre tu entendimiento para que puedas saber lo que es su herencia en los santos:

    1. Necesitamos conocer, entender y valorar nuestra herencia.

    Efe 1:18c y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

    Ya hemos hablado de esta herencia, y Pablo nos recuerda dos características que necesitamos recordar de ella, la primera es que es rica, es decir, abundante, no se termina. Hoy en día se habla de la gente más millonaria del mundo, pero, todos ellos un día dejarán de existir, y sus tumbas podrán estar hermosas y en bellos panteones, pero, ahí abajo solo serán lo que todo ser humano que muere se convierte: un montón de huesos apestosos.

     

    Y si murieron sin Cristo, si fueron miserables para con Dios, entonces serán como Lázaro y el rico, ¿ se acuerdan? Lázaro, un hombre en extrema pobreza, enfermo, el cual comía las migajas de pan que tiraban de la casa del rico, los perros lamían sus llagas, y cuando mueren uno está en la gloria, el otro está en el lugar de los muertos y el ex – rico le dice Abraham:

    Luc 16:24-25 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.

     

    El rico no ya no era rico en ese lugar, no tenía ni una gota de agua para saciar su desesperación, sus posesiones, su herencia temporal, ya no le servía de nada, el Señor dijo:

    Luc 6:22 Dichosos ustedes cuando los odien, cuando los discriminen, los insulten y los desprestigien por causa del Hijo del hombre. 23 »Alégrense en aquel día y salten de gozo, pues miren que les espera una gran recompensa en el cielo. Dense cuenta de que los antepasados de esta gente trataron así a los profetas. 24 »Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya han recibido su consuelo! 25 ¡Ay de ustedes los que ahora están saciados, porque sabrán lo que es pasar hambre! ¡Ay de ustedes los que ahora ríen, porque sabrán lo que es derramar lágrimas! (NVI)

     

    ¿Cuál es mi punto? Cualquier herencia material, dejará de ser, pero la herencia de Dios es indestructible, y nunca se gasta, siempre brota ricamente. Y no solo es rica, sino que es gloriosa, la palabra doxa, significa que tiene peso, grandeza, esplendor, magnificencia, honra, alabanza, resplandor. Echémosle un vistazo a la nueva Jerusalén, en Apocalipsis 21:

     

    Apo 21:10-16 Me llevó en el Espíritu a una montaña grande y elevada, y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios. 11 Resplandecía con la gloria de Dios, y su brillo era como el de una piedra preciosa, semejante a una piedra de jaspe transparente. 12 Tenía una muralla grande y alta, y doce puertas custodiadas por doce ángeles, en las que estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. 13 Tres puertas daban al este, tres al norte, tres al sur y tres al oeste. 14 La muralla de la ciudad tenía doce cimientos, en los que estaban los nombres de los doce apóstoles del Cordero. 15 El ángel que hablaba conmigo llevaba una caña de oro para medir la ciudad, sus puertas y su muralla. 16 La ciudad era cuadrada; medía lo mismo de largo que de ancho. El ángel midió la ciudad con la caña, y tenía dos mil doscientos kilómetros: su longitud, su anchura y su altura eran iguales.

    Imagínate casi 800 millas de alto, ¿cuánto te tomaría llegar hasta la parte más alta caminando? ¿Te das cuenta de que estamos hablando de lago que no tiene que ver con esta existencia, este espacio, tiempo y materia? Y sigue con la descripción maravillosa, lo que más me gusta está en el capítulo 22:

     

    Apo 22:1-6 El río de vida Luego el ángel me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, 2 y corría por el centro de la calle principal de la ciudad. A cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce cosechas al año, una por mes; y las hojas del árbol son para la salud de las naciones. 3 Ya no habrá maldición. El trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad. Sus siervos lo adorarán; 4 lo verán cara a cara, y llevarán su nombre en la frente. 5 Ya no habrá noche; no necesitarán luz de lámpara ni de sol, porque el Señor Dios los alumbrará. Y reinarán por los siglos de los siglos. 6 El ángel me dijo: «Estas palabras son verdaderas y dignas de confianza.

     

    Una herencia gloriosa, rica, que no disminuye, ni nadie nos quitará jamás. Mis hermanos, después de estas bendiciones espirituales, no podemos quedarnos con un Evangelio barato lleno de promesas temporales, que puedes alcanzar aún sin Cristo, deseos de los ojos, deseos de la carne y vanagloria de la vida.

     

    Y por eso Pablo nos dice: necesitas un entendimiento renovado, luz para poder valorar y entender la riqueza que tienes como cristiano. Y la última parte que necesitamos entender es el poder que tenemos disponible.

     

    En esta parte de la oración es donde Pablo toma más tiempo, ¿por qué? Porque muchas veces aún siendo cristianos nos la pasamos derrotados, hablando frases trilladas como: “¿está difícil verdad?” O “¿Cómo Dios me pide que sea diferente y renuncie a todo lo que fui en mi pasado, eso es imposible?” O “La carne es débil hermano”, o “es que no se puede, Dios pide imposibles”. Imagínate, más adelante nos dirá:

     

    Efe_5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.

     

    Y nos dará toda una lista de cómo ser diferentes, de cómo debemos y podemos actuar como Cristo, como hijos de Dios. Pero, esto no nos debería sonar extraño, ya que si nos llamamos hijos de Dios, y él nos ha adoptado, dice Pedro en su 2ª carta que nos ha hecho participantes de su naturaleza divina, el mismo Señor Jesucristo nos dijo:

     

    Mat 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

     

    Pedro escribió en su 1ª Carta:

     

    1 Pe 1:14-16 Por lo tanto, vivan como hijos obedientes de Dios. No vuelvan atrás, a su vieja manera de vivir, con el fin de satisfacer sus propios deseos. Antes lo hacían por ignorancia, 15 pero ahora sean santos en todo lo que hagan, tal como Dios, quien los eligió, es santo. 16 Pues las Escrituras dicen: «Sean santos, porque yo soy santo».

    Y estas mis hermanos, son ordenes, no son sugerencias, el Señor no está diciendo: “pues ahí si pueden sean perfectos, yo entiendo que son pecadores, pero, solo se los dejo para que lo consideren, no es así, él nos ha adoptado, y nos ha equipado para poder vivir la vida que a él le agrada. Es como si Pablo dijera: ojalá que entendieran quienes son y lo que tienen disponible, así jamás caerían. Y tengo el siguiente inciso:

     

    1. Necesitamos conocer, entender y vivir de acuerdo al poder que tenemos disponible.
    2. Es un poder inigualable.

    Efe 1:19a y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,

    Pablo dice: oro para que Dios abra sus ojos y que puedan ver que la supereminente grandeza del poder de Dios está disponible para ustedes. Chequemos esas palabras tan grandes:

     

    Supereminente: juperbálo en griego, algo más allá de la marca, algo superior que excede, que superabunda, que sobrepasa cualquier cosa y poder que puedas imaginarte, cualquier súper héroe se queda cortísimo.

     

    Grandeza, mégedsos en griego, de mega, de magnitud, mega, millones de millones en grandeza.

     

    Poder, dúnamis, en griego, eficacia, fuerza, ímpetu, maravilla, capacidad, milagro, potencia, potestad.

    Un poder gigante, eficaz, más poderoso que cualquier cosa que exista, es más, no lo podemos ni imaginar.

     

    Y dice Pablo, según la operación del poder de su fuerza, es decir, la operación - enérgeia, la operación, la actividad, toda su capacidad de llevar a cabo algo, el poder de Dios en acción, ¿habrá algo imposible para Dios? Nada.

     

    La operación del poder, esta palabra es diferente a dunamis, es poder, krátos en griego, y significa imperio, vigor, potencia, proeza, fuerza, dominio. No existe nada más poderoso que Dios, si viste los Avengers, eso solo es un retrato de lo que pensamos que somos como seres humanos, pero, la realidad es que solo hay un Dios Todopoderoso.

     

    Fuerza: isjús: potencia, fuerza, vigor, poder. Imagínate, La acción del imperio de su fuerza. ¿Cuánta energía se necesita para mantener rotando la tierra, el universo entero? ¿Cuánta energía eléctrica se necesita para sostener una ciudad? Has la cuenta.

     

    Es como si Pablo estuviera exprimiendo todo el vocabulario griego para expresar el poder de Dios, y aún así no existen idiomas suficientes para expresarlo. Y dice pablo, este poder indescriptible, está disponible a nosotros los que creemos, los hijos de Dios, quienes tenemos esta nueva naturaleza, dice en 2 Crónicas:

     

    2 Cr 16:9a Los ojos del SEÑOR recorren toda la tierra para fortalecer a los que tienen el corazón totalmente comprometido con él.

     

    Ahora, podríamos decir, pero, Señor, danos un ejemplo, ¿Quieres ver este poder en acción? Aquí va:

     

    1. Con este poder resucitó a Cristo de los muertos y lo sentó en el trono celestial.

    Efe 1:20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,

    Una vez más esta palabra: energeo, energía, en castellano, este poder indescriptible levantó ni más ni menos a Cristo de los muertos, el poder de Dios quien dijo: tengo poder para poner mi vida, y poder para volverla a tomar.

     

    Habiendo cargado con los pecados de toda la humanidad, habiendo recibido el peso de la muerte de millones y millones de personas, con este poder Cristo resucitó de los muertos. Pregunta, ¿qué no será capaz de resucitarte a ti de los muertos? Entonces, ¿porqué sigues comportándote como si fueras un muerto más de este mundo? ¿Por qué no eres capaz de dejar tus malos hábitos, tus adicciones? No es porque Dios no te de lo necesario, es porque eres duro de corazón.

     

    Además dice Pablo con este poder, Cristo no solo resucitó, sino que fue ascendido, y puesto en el lugar más alto que puede existir, lo puso de regreso en su trono celestial, en el trono de Dios, a la derecha del Dios viviente, Todopoderoso. Por favor ve haciendo la cuenta, ¿qué cosa es eso que según tú no tienes fuerza para abandonar? ¿Qué sientes que “no puedo perdonar, esto ya es demasiado lo que Dios me está pidiendo”? ¿De veras? ¿Te digo algo? No le conoces, y necesitas que tu entendimiento sea iluminado. Y Pablo no para ahí, sino que nos da otra imagen:

     

    1. Con este poder Cristo fue colocado sobre todos y sobre todo.

    Efe 1:21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;

    Con este poder Cristo no solo fue resucitado y colocado en su trono celestial de justicia, sino que fue puesto en la cima de todo principado, arjé, lo cual se refiere a gobierno, magistrado, o poder, el cual puede ser espiritual o terrenal.

     

    Autoridad, exousía, jurisdicción, facultad, derecho, poder gubernamental. Poder, dunamis una vez más. Señorío, kuriotes, de kurios, Señor, dominio, y dice Pablo: quieres mencionar un nombre, el que quieras, Cristo está por encima de él, gracias a su poder. Alguien quiere mencionar eras, cierta cantidad de tiempo, así como los sexenios, dice Pablo hoy, y aún en el tiempo cuando este mundo deje de ser, Cristo sigue por encima de todo y de todos, gracias a este poder.

     

    Imagínate cómo un cristiano puede estar más asustado por espantos o fantasmas, por Satanás y sus secuaces, que temer al Dios vivo y verdadero, ¿verdad que no tiene sentido? Todas estas doctrinas no bíblicas de que un creyente puede ser poseído por espíritus demoniacos, ¿será posible esto, después de entender que esta clase de poder vive en un creyente?

     

    Porque los falsos sanadores eso dicen: oran por ti, y si no te sanas, es que tienes chamucos atravesados, igual si no hablas en lenguas entonces comienzan a reprender y a expulsar, ¿será esto así en un genuino hijo de Dios? Mi hermano, por eso deja de ver esas películas de terror, son falsas y solo le dan un muy falso y sobre evaluado poder que no tiene a Satanás, y menosprecian por completo el poder de Dios.

     

    Solo hay un Dios Todopoderoso sobre todas las cosas, no hay tal cosa como el bien contra el mal, y a veces gana uno, y a veces gana el otro. Es Dios, Jesucristo sobre todos y sobre todo. Y ¿qué crees ese poder está disponible para ti y para mí? Si tu vida es de constante derrota, si sigues viviendo bajo el látigo de algún pecado, alguna adicción, de alguna opresión demoniaca, de amargura, odio, resentimiento, depresión, es porque estás en tinieblas, y necesitas la luz de Cristo y su Palabra, estás muy engañado por Satanás, por tu carne. Necesitas el Espíritu Santo alumbrando los ojos de tu entendimiento. Y ahí no termina Pablo, dice:

     

    1. Con este poder Cristo fue colocado como cabeza de la iglesia y la iglesia por sobre todas las cosas.

    Efe 1:22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, Efe 1:23a la cual es su cuerpo,

    Mira nada más, la importancia de la iglesia, por eso no hay tal cosa como: “amo a Cristo, pero me cae gorda su iglesia”, “no, por eso yo mejor en mi casa y desde internet con mi esposa y mis hijos hago iglesia”, si bien eres parte de la iglesia, así no lo diseñó Dios.

     

    Todos necesitamos de la comunión de la iglesia, unos con otros, servirnos, amarnos, la iglesia es la única esperanza del mundo, es a través de la cual Dios manifiesta su amor, su poder, su gracia, sus planes, todo. No existen los llaneros solitarios, así de importante es la iglesia. Toda autoridad, gobierno, está bajo los pies de la iglesia, y nuestra cabeza es Cristo, y de él viene el poder, y la victoria.

     

    Una iglesia desenfocada de Cristo, es una iglesia débil, una iglesia desenfocada de la Palabra de Dios, es una iglesia desorientada que ha perdido lo más valioso que tiene, su salvador, que ha dejado su primer amor, es una iglesia ineficaz, enferma, y en ocasiones hasta medio loca.

     

    ¿Por qué es tan importante que nos congreguemos? Por esto, Dios lo diseñó así, la victoria para tu vida y mi vida, solo está dentro de la iglesia, y esto incluye esta iglesia, la iglesia local, jamás la menosprecies, por eso un cristiano que no se congrega, jamás estará sano, jamás crecerá, y al contrario, terminará enfermo, confundido y engañado.

     

    El poder de la iglesia está en su dependencia de su cabeza, Cristo, de su Palabra infalible, y del poder del Espíritu Santo llenándola de su amor, llenándola de Cristo mismo, entonces y solo entonces se puede levantar victoriosa, y las puertas del infierno jamás prevalecerán contra una iglesia sujeta a su salvador, a su cabeza. ¿Eres un cristiano sin poder? Te pregunto, ¿estás envuelto en tu iglesia? Solo en la iglesia es el único lugar donde fluye la savia preciosa del Espíritu, el Señor dijo:

     

    Jua 15:1-7 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. 6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. 7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

     

    Y su iglesia es la vid, es su cuerpo, ningún otro lugar, por eso nos juntamos cada domingo, por eso buscamos tiempos de oración, por eso servimos, por eso somos iglesia, y solo a través de ella es que podemos presumir que estamos permaneciendo en la vid, y solo a través de la iglesia es donde tenemos el poder de pedir todo lo que queramos y será hecho, donde fluye el poder del Espíritu Santo en dones, en ministerios, en operaciones, donde podemos florecer y dar fruto, donde podemos ser eficaces en contra del reino de las tinieblas. Y finalmente dice Pablo:

     

    1. Con este poder somos hechos completos.

    Efe 1:23b la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

    El poder de Dios disponible para los creyentes es suficiente para hacernos plenos, completos, y esa plenitud solo se puede encontrar en su iglesia. Mis hermanos venir a la iglesia no es una opción, no se trata de venir y cumplir con una religión, es lo que somos, el cuerpo de Cristo, la iglesia es nuestra identidad, somos la esposa del cordero, somos el objeto de su bendición, el recipiente de su amor, su poder, donde manifestará su plan eterno de salvación, a través de la cual él manifestará toda su clemencia, su misericordia, su sabiduría, a nosotros y a un mundo en tinieblas, por lo tanto por medio de su iglesia él recibirá toda la gloria que merece, al ver completada su obra en nosotros.

     

    Y nosotros en ella somos completos, no nos falta nada, no cabe un creyente miserable en este cuadro, no cabe un creyente desobediente en este cuadro, no cabe un creyente esclavizado a pecados, temores o vicios en este cuadro. Necesitas decidirte a conocer al Señor verdaderamente para que puedas madurar.

     

    En Cristo hay suficiente poder para ser obedientes, para ser libres, para estar plenos. Jamás encontrarás plenitud fuera de Cristo y de su iglesia, tarde o temprano te faltará, así te convirtieras en la persona más exitosa del mundo, así encontraras según tú al hombre de tus sueños, o a la mujer de tus sueños.

     

    Así llegaras a desarrollar tus talentos al punto que te dieran un premio nobel. Así si tuvieras los mejores hijos, el mejor trabajo, la mejor esposa, así no tuvieras deudas, así estuvieras sano y nunca te enfermaras, así no tuvieras problemas, sin Cristo llegaría el momento en el que sencillamente estarías incompleto, y por lo tanto miserable.

     

    Necesitas, necesitamos, nos urge, ser alumbrados en nuestro entendimiento, nos urge conocer a nuestro maravilloso Dios, necesitamos entender nuestra esperanza, nuestra herencia, y nuestro poder. Qué triste es el estado tan decadente de la iglesia de Cristo en nuestros días hermanos, y todo por abandonar, por cerrar la Escritura.

     

    Que si danzar o no, que si lenguas o no, que si teología, necesitamos regresar a nuestro salvador, necesitamos orar para que el Señor nos alumbre una vez más y podamos vivir de acuerdo a lo que somos y a lo que tenemos hermanos. Leo esto, y ¿sabes qué? Después de todo lo que te expliqué, aún me quedo sin Palabras.

     

    Porque yo se que solo Dios te puede realmente revelar profundamente todo esto, que no se puede expresar con ningún idioma, que nos se puede calcular ni con la computadora más avanzada, no existe un instrumento de medición. Yo le pido a Dios que me lo revele a mí, y te pediría que tú lo pidieras en oración al Señor para ti y para mí.

     

    Por eso no se trata de nuestras capacidades irrisorias, por más capaces que pareciéramos, se trata de conocerle, y conociéndole, darle a conocer. Al menos espero que entiendas lo necesario que es cómo debes orar, ojalá que a partir de hoy, al menos tu manera de orar cambie, y que comiences a hacer esta oración parte primordial de tus tiempos de oración, que comiences a orar conforme a la Palabra de Dios. Y yo sé, estoy seguro que él responderá porque este es su anhelo, por eso dijo Jeremías

     

    Jer 9:23-24 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. 24 Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.

     

    Pedro lo dijo así, y con esto termino:

     

    2 Pe 1:3-4 Mediante su divino poder, Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para llevar una vida de rectitud. Todo esto lo recibimos al llegar a conocer a aquel que nos llamó por medio de su maravillosa gloria y excelencia. 4 Y, debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos.

     

    2 Pe 1:5-7 En vista de todo esto, esfuércense al máximo por responder a las promesas de Dios complementando su fe con una abundante provisión de excelencia moral; la excelencia moral, con conocimiento; 6 el conocimiento, con control propio; el control propio, con perseverancia; la perseverancia, con sumisión a Dios; 7 la sumisión a Dios, con afecto fraternal, y el afecto fraternal, con amor por todos.

     

    2 Pe 1:8-10 Cuanto más crezcan de esta manera, más productivos y útiles serán en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 9 Pero los que no llegan a desarrollarse de esta forma son cortos de vista o ciegos y olvidan que fueron limpiados de sus pecados pasados. 10 Así que, amados hermanos, esfuércense por comprobar si realmente forman parte de los que Dios ha llamado y elegido. Hagan estas cosas y nunca caerán.

     

    ¿Dónde te estás esforzando al máximo, empeñado en las cosas efímeras de este mundo y poniendo a Dios en segundo término? Te invito esta tarde a tomar el camino por el cual no caerás jamás. Y si tú eres un invitado, o de pronto te das cuenta de que esto es muy ajeno a tu vida, probablemente, nunca le has entregado verdaderamente tu vida a Cristo, hazlo hoy, reconoce tu pecado, reconoce que él murió en la cruz por tu pecado, el cual merecía la muerte, cree que él fue levantado de los muertos y que venció a la muerte y recibe su perdón, su regalo de vida eterna, hazlo hoy el Señor de tu vida.

     

    Ojalá que el día de hoy al haber terminado este primer capítulo de Efesios, podamos en verdad iniciar nuestro camino a la verdadera victoria y el verdadero poder.

  • Sep 20, 2015Efesios 1 7-10 ¨Nuestra riqueza en Cristo por voluntad del Padre¨
    Sep 20, 2015
    Efesios 1 7-10 ¨Nuestra riqueza en Cristo por voluntad del Padre¨
    Series: Efesios

    NUESTRA RIQUEZA EN CRISTO POR VOLUNTAD DEL PADRE

    Efesios 1:7-10

     

    INTRODUCCIÓN

     

    Continuamos con esta preciosa carta denominada “la reina de las Epístolas”, “La composición más divina del hombre”, “la corona del Paulinismo”: La carta a los Efesios.

     

    Éfeso está situada en la península de Anatolia en el mar Egeo, fue una de las ciudades más importantes, de su tiempo, y sus ruinas hoy son un patrimonio de la humanidad. Es probable que Éfeso estuvo habitada, al menos, desde el año 2000 antes de Cristo. En el 133 AC los Romanos la conquistaron y entre el siglo 1º y 2º DC, Éfeso se convirtió en una potencia mundial de poder, riqueza, comercio, e influencia.

     

    Durante el Imperio Romano, Éfeso, llegó a ser la capital de Asia Menor y fue un importante centro religioso, cultural, educativo, comercial, económico y político que la convirtió en una de las cuatro ciudades más importantes del imperio, era un importante puerto marítimo. Cuando Pablo escribió esta carta, Éfeso estaba bajo el gobierno romano, poblada por aproximadamente 500 mil habitantes, imagínate su tamaño y su movimiento.

     

    Famoso por el gran templo a la falsa diosa Diana, o Artemisa su nombre griego, considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo, al cual personas de todo el mundo antiguo venían a rendir culto y adoración a la imagen de esta diosa, la cual creían que Zeus había mandado del cielo. El mismo templo servía como un banco muy importante de Asia menor donde la gente depositaba su dinero para que esta diosa lo cuidara. Éfeso era un lugar oscuro, lleno de paganismo y ocultismo, era una capital de religiosidad e idolatría.

     

    Para el año 263 fue conquistada por los Godos, quienes arrasaron con la ciudad, sus hermosas construcciones y esplendor fueron enterrados y la ciudad quedó en ruinas, ni iglesia, ni nada. Por si esto fuera poco, en el siglo V el mar comenzó a retroceder por la erosión y la sedimentación y la ciudad quedó muy lejos de la costa, y siendo las actividades marítimas el mayor motor de su economía, Éfeso quedó abandonado y en ruinas. De Esplendor y poder, fue reducido a ruinas.

     

    De las iglesias que se relatan en Hechos, la iglesia de Éfeso fue el lugar donde Pablo durante su tercer viaje misionero pasó invirtiendo más tiempo, casi 3 años, en la escuela de uno llamado Tirano, y conociendo el tipo de ciudad, ya entendemos porqué.

     

     

     

     

     

     

    Tercer Viaje misionero de Pablo

     

    Se cree que Pablo escribió esta carta desde Roma, en su arraigo domiciliario, junto con Colosenses, Filipenses y Filemón, alrededor de los años 60 al 62 dC.

     

    A diferencia del resto de las cartas de Pablo, esta no fue escrita por algún problema en particular que hubiese en Éfeso, sino para que la escribió precisamente para que estos Efesios estando rodeados de toda esta opulencia, filosofía mundana y oscuridad, no olvidaran su verdadera riqueza, su verdadera identidad. Lo cual sucedió, ya que en Ap 2 el Señor les reprende por haber dejado su primer amor.

     

    Estos Efesios comenzaron muy bien, esta iglesia causó estragos profundos en el reino de las tinieblas, y literalmente cambió la fisonomía social, cultural, religiosa y moral de la ciudad. En cuanto a trabajo, recursos, estrategias, estructuras, iban a la punta, pero, dejaron de poner sus ojos en Cristo y en sus promesas, y abandonaron lo más importante: a Cristo, olvidaron su verdadera riqueza, su verdadera identidad, enfocados en el aquí y el ahora.

     

    Nosotros, al igual que los Efesios, vivimos en un mundo que constantemente nos está oprimiendo a tomar su forma, televisión, escuelas y universidades, con una filosofía y un sistema de valores impíos, completamente ateístas, diseñados para distraernos, para mantenernos ocupados en el aquí y el ahora, estériles para Dios, para hacernos sentir miserables e infelices si no tenemos cubiertas necesidades que engañosamente Satanás y su filosofía han diseñado para cegarnos y presionarnos, haciéndonos creer que las cosas que la Mercadotecnia, la filosofía y el sistema de valores de este mundo es lo que necesitamos, y que además Dios está obligado a dárnoslo, para poder ser felices.

     

    Si creemos en el mensaje de esta carta, y decidimos vivir por él, podremos mantenernos siempre enfocados, jamás miserables o caídos, por distraernos en el aquí y el ahora. Por eso nos es tan importante como iglesia mantener nuestros ojos en nuestro primer amor, el cual es Cristo, y la mejor manera es poner nuestros ojos y corazón directamente en su Palabra, en esta maravillosa carta.

     

    Esta carta será de mucha bendición, 1º Para reconfortar, fortalecer y refrescar la vida de aquellos que mientras navegan contra la corriente de este mundo, mientras toman su cruz cada día para seguir al Señor, mientras sufren persecución por pararse firmes en la verdad, de pronto puedan hallarse cansados, con la tentación de querer tirar la toalla.

     

    Y también para aquellos cristianos que le han dado demasiado crédito a este mundo y sus demandas, que no se han decidido a abandonar sus ídolos e ideas mundanas, y que no le dan entrada a la Palabra de Vida y deciden vivir por ella, por lo tanto es gente que por no entender la riqueza que tiene en Cristo, su posición, su identidad, que siendo rica en Cristo, es gente inmadura que vive en una triste miseria espiritual, siempre dudando de Dios, siempre con hambre y sed, cuando Jesucristo es el pan y el agua de vida. Gente amargada que vive un cristianismo miserable por verlo a través de los lentes que un mundo impío le da, en lugar de vivir a través de los lentes de la fe, de la Palabra, sin los cuales es imposible agradar a Dios.

     

    Esta carta nos responde a las preguntas, ¿quiénes somos en Cristo? ¿Cuál es nuestra posición en él, en su reino? ¿Cómo es este reino de Dios, el cual está en este mundo a través de la iglesia, con la presencia del mismo Dios Espíritu Santo en cada creyente que ha hecho a Jesucristo el Rey Señor de su vida?

     

    Ya que estamos hablando de un reino, necesitamos caer en cuenta que la iglesia de Cristo conformamos una nueva sociedad, una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva familia, con un sistema de valores diferente, que no llamamos sublime a lo que este mundo llama sublime, que no manejamos una filosofía humana, sino la verdad de Dios, ¿qué divisa manejamos en este reino? ¿Qué leyes? ¿Qué nos caracteriza como un pueblo santo? ¿Cómo vivir saludables, victoriosos, lleno de gozo y esperanza a pesar de las circunstancias?

     

    Pablo escribe esta carta con el mismo estilo que lo caracteriza en todas sus cartas, primero nos da un fundamento doctrinal y después nos pide que respondamos a él, aplicando esta verdad. Podríamos bosquejar esta carta en tres partes:

     

    1. Nuestra Riqueza en Cristo (Ef. 1, 2 y 3)

     

    Sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús, lo cual habla de nuestra identidad, y lo que tenemos al estar en Cristo, nuestra posición de privilegio.

     

    Lo primero que necesitamos hacer como creyentes, es como María la hermana de Marta, tomar la buena parte y sentarnos a los pies de nuestro Señor, sentados en esos lugares celestiales, contemplando la grandeza, la majestad, la generosidad de nuestro increíble Dios. Estos tres primeros capítulos nos enseñan cómo crecer, cómo llegar a la madurez en Cristo, entendiendo nuestra posición.

     

    1. Nuestro Caminar en Cristo. (Ef. 4, 5, y 6:9)

     

    Una vez viéndonos en esta maravillosa posición de privilegio, sentados en el reino con Cristo, así es como debe vivir un ciudadano del reino, este debería ser su carácter, su conducta, su propósito, sus prioridades, así debería conducirse. La palabra clave para esta sección es nuestro andar con Cristo. Esta segunda sección me muestra la respuesta lógica de aquel que es ciudadano de un reino celestial, cómo anda, cómo se conduce en un mundo que no es el suyo, un ciudadano del reino de Dios. Y la última sección:

     

    1. La Guerra Espiritual. (Ef. 6:10 – 20)

     

    Ya has estado sentado en los lugares celestiales, ya aprendiste a vivir por fe y no por vista, caminando como este ciudadano del reino. Ahora que entiendes cabalmente tu posición de privilegio en Cristo, y decides vivir de acuerdo a eso, cuando hagas esta decisión, vas a comenzar a vivir una verdadera batalla espiritual, y necesitas mantenerte firme, cuidar esa posición de privilegio.

     

    Satanás sencillamente no te va a aplaudir cuando decidas traerle gloria a Dios en una vida obediente y comprometida con su verdad, y hará todo lo posible por engañarte, por hacerte caer en pecado y por dejarte inútil, estéril en el reino de Dios. La tercera parte nos enseña cómo un cristiano puede entonces mantenerse firme.

     

    En esta carta aprenderemos entonces como crecer, como caminar y como pelear la buena batalla de la fe, la guerra del creyente y ganarla. Crecimiento, Práctica y victoria, sentados, andando y firmes.

     

    ¿En qué consisten pues estos recursos celestiales? Pablo les llama Bendiciones espirituales en los lugares celestiales en Cristo Jesús. Ya aprendimos que estas bendiciones van mucho más allá de recursos meramente temporales, y que obviamente no tienen nada que ver con los deseos de los ojos, de la carne y la vanagloria de la vida. Ya comenzamos la semana pasada a ver nuestra maravillosa riqueza, son siete las más obvias en este capítulo, más las que están implícitas, y ya vimos las tres primeras, vinculadas con nuestro Padre amado:

     

    Nos escogió para apartarnos para él y limpiarnos de toda maldad; Esta bendición nos da seguridad en nuestra posición en Cristo; Nos da una perspectiva eterna, que nos libra del engaño y la desesperanza del aquí y el ahora. Estableció límites en nuestras vidas para llevarnos al punto de ser adoptados como sus hijos; Todo fue hecho porque él lo decidió en su soberanía, y al mismo tiempo es algo que le causó gozo. El centro de la redención no somos nosotros, es Dios mismo y su gloria. Cristo es el único medio de recibir todas estas bendiciones.

     

    Las bendiciones del 3 – 6 ya fueron hechas, ya sucedieron, pero, si observas, el tiempo de los verbos cambia a partir del versículo 7, se convierte en un presente continuo, mientras que antes de que nada existiese, Dios ya había determinado escogernos, y predestinarnos para él, ahora vemos nuestro presente en Cristo, las siguientes son bendiciones vinculadas con Cristo, con Dios el Hijo por eso yo titulé este mensaje: NUESTRA RIQUEZA EN CRISTO POR VOLUNTAD DEL PADRE. Demos lectura.

     

    Efe 1:7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.

     

    1. La riqueza de la gracia de Dios en Cristo incluye nuestra redención y perdón, lo cual Cristo pagó con su propia vida.

    Efe 1:7a en quien

    ¿A quién se refiere? Al Amado de Dios, Cristo Jesús, en quien el Padre tiene total complacencia, y dice:

     

    Efe 1:7b tenemos redención

    Ya aprendimos que Dios el Padre nos bendijo espiritualmente porque ya nos escogió y nos predestinó, esto ya fue hecho antes que todo existiera, pero, en nuestro presente, en Cristo, hoy tenemos disponible redención y perdón de pecados. Esto implica varias cosas:

     

    1º En nuestro presente, la invitación está hecha a todo aquel que crea. 2º Nos muestra cómo el plan de Dios excede todo conocimiento e imaginación humana, porque alguien podría decir: bueno, él es Dios y puede hacer lo que quiera, qué chiste, él puede movernos como títeres desde su cielo. O tal vez pensar: Dios se divierte con nosotros viéndonos sufrir y nos mueve como quien manipula un tablero de ajedrez.

     

    Pero, ¿qué crees? Dios no es como nosotros, él no se parece a ningún rey terrenal, corrupto, o egoísta, que está pensando en sí mismo, por eso decimos que él es Santo, diferente, él no piensa como nosotros, por eso Pablo dijo:

     

    1 Co 2:6-9 En cambio, hablamos con sabiduría entre los que han alcanzado madurez, pero no con la sabiduría de este mundo ni con la de sus gobernantes, los cuales terminarán en nada. 7 Más bien, exponemos el misterio de la sabiduría de Dios, una sabiduría que ha estado escondida y que Dios había destinado para nuestra gloria desde la eternidad. 8 Ninguno de los gobernantes de este mundo la entendió, porque de haberla entendido no habrían crucificado al Señor de la gloria. 9 Sin embargo, como está escrito: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman.» (NTV)

    ¿Qué ha preparado? Este maravilloso plan de redención, y si hubo redención es que hubo que hacer un pago, para la libertad, y si hubo que pagar por libertad, implica que hubo esclavitud, muerte, pérdida y sacrificio.

     

    De manera que nuestro Dios no es un Dios lejano, e impersonal que desde lejos se divierte con el dolor ajeno, moviendo a su creación como un juego de mesa. No, nuestro Dios se involucró directamente en su plan de redención asumiendo el costo mayor.

     

    Cualquier rey o dirigente político hace estrategias desde su trono y manda a generales, quienes a su vez mandan a sus subordinados, sacrificando a los más débiles para proteger a los de más importancia, y en especial salvaguardando al rey, quien es lo más valioso.

     

    Pero nuestro rey, lo hace al revés, el de mayor importancia, Dios mismo, el creador, el rey de todos y de todo, se humilla a sí mismo, se hace hombre, y él mismo se sacrifica por los peones, por los de menor valor.

     

    2 Co 8:9 Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

     

    El hecho de que haya redención implica que el plan de Dios no fue solamente escogernos, predestinarnos, y vivieron felices para siempre, sino que hubo un costoso proceso en el cual hubo dolor, pecado, muerte, esclavitud, y hubo que pagar para cambiar esta situación, pero, que Dios por sí mismo se encargó de la situación.

     

    Ahora, ¿en qué consiste este concepto de La Redención? Redención es la palabra: apolútrosis, y se compone de dos palabras apo – desde y lútron que significa: aflojar, soltar, es un medio de desligamiento. Figurativamente significa pagar el precio de un rescate o libertad de alguien que está bajo el control de otro, podría ser pagar el precio del rescate de una vida, de un esclavo, de un cautivo, prisionero, o de alguna tierra. Es un acto de redención plena, pagar por libertad, o rescate.

     

    Se dice que Roma tenía más de 6 millones de esclavos, y este mercado movía la economía del lugar, la única manera de salir libre, era que alguien pagara el valor del esclavo y lo dejara en libertad.

     

    En el AT podemos ver que no solo se redimían esclavos, sino también tierras las cuales alguien podía empeñar a causa de la pobreza. En Israel había leyes específicas para rescatar alguna propiedad que se había perdido, tierras o esclavos, había animales a los que se podía redimir para no tener que matarlos en sacrificio, pero siempre se trataba de pagar un precio por el rescate.

     

    Por ejemplo, son interesantes las condiciones que un redentor del AT necesitaba cubrir para poder redimir alguna tierra, lo cual es un simbolismo de nuestra redención: debía ser familiar cercano de la persona necesitada de la redención, tenía que tener los recursos necesarios y tenía que estar dispuesto a hacerlo, podemos ver esto ilustrado a todo color en la historia del libro de Ruth, cuando Boss decide redimir la tierra de Noemí, casándose con Ruth, una historia hermosa que tú puedes leer en casa.

     

    1º El que redimía tenía que ser pariente cercano.

     

    Alguien podría pensar, ¿por qué Dios no envió a un ángel a morir por la humanidad? No era posible porque tenía que ser un ser humano como nosotros, un hijo de Adán, quien fue el padre de todos nosotros. ¿Qué hizo Cristo? Se vistió de nuestra carne y huesos, por eso es que tuvo que nacer de una mujer, para ser como uno de nosotros.

     

    Ningún ser humano ordinario podría haber tenido los recursos para rescatar a otro ser humano, aunque yo dijera: “voy a morir por la humanidad”. Por el único que estaría pagando es por mí mismo, solo estaría pagando mi propia deuda, ya que la paga del pecado es muerte, y soy un pecador que estaría muriendo solo por su propio pecado.

     

    Por más que amara morir por mis hijas o por mi esposa y que dijera: Señor toma mi vida en su lugar, yo estoy dispuesto a morir por los pecados de ellas, sí, pero, ¿qué hay de los míos, todavía se deben? Por eso dice la Palabra en Hebreos 2:

     

    Heb 2:14-17 Debido a que los hijos de Dios son seres humanos —hechos de carne y sangre —el Hijo también se hizo de carne y sangre. Pues sólo como ser humano podía morir y sólo mediante la muerte podía quebrantar el poder del diablo, quien tenía el poder sobre la muerte. 15 Únicamente de esa manera el Hijo podía libertar a todos los que vivían esclavizados por temor a la muerte. 16 También sabemos que el Hijo no vino para ayudar a los ángeles, sino que vino para ayudar a los descendientes de Abraham. 17 Por lo tanto, era necesario que en todo sentido él se hiciera semejante a nosotros, sus hermanos, para que fuera nuestro Sumo Sacerdote fiel y misericordioso, delante de Dios. Entonces podría ofrecer un sacrificio que quitaría los pecados del pueblo.

     

    Por eso Cristo se hizo uno de nosotros en toda la extensión de la Palabra, a excepción del pecado, se humilló tomando nuestra forma, siendo Dios eterno, sudó, olió mal, tuvo que ir al baño. Un pariente cercano.

     

    2º Necesitaba tener los recursos necesarios.

     

    Se trataba de pagar los platos rotos de toda una humanidad en todas las generaciones. Se requería alguien perfecto, pero, no solo perfecto, sino que fuera capaz de cargar con el peso del pecado y de la paga del pecado de toda la humanidad, y no solo eso, sino que fuera capaz de resucitar venciendo a la muerte, a Satanás y su reino de tinieblas.

     

    En otras palabras, se necesitaba no solo un pariente cercano, es decir, un ser humano, sino también que fuera Dios, solo Dios mismo pudo haber cumplir con todos estos requisitos. Por eso llamamos a Cristo el infinito Dios-Hombre. Fue un ser humano en todos los sentidos, pero sin pecado, y al mismo tiempo nunca dejó de ser Dios, por lo mismo, recursos no le faltaron para redimirnos:

     

    Heb 1:3 El Hijo irradia la gloria de Dios y expresa el carácter mismo de Dios, y sostiene todo con el gran poder de su palabra. Después de habernos limpiado de nuestros pecados, se sentó en el lugar de honor, a la derecha del majestuoso Dios en el cielo. (NTV)

     

    Col 1:13-171 Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, 14 quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados. 15 Cristo es la imagen visible del Dios invisible. Él ya existía antes de que las cosas fueran creadas y es supremo sobre toda la creación 16 porque, por medio de él, Dios creó todo lo que existe en los lugares celestiales y en la tierra. Hizo las cosas que podemos ver y las que no podemos ver, tales como tronos, reinos, gobernantes y autoridades del mundo invisible. Todo fue creado por medio de él y para él. 17 Él ya existía antes de todas las cosas y mantiene unida toda la creación.

     

    Cristo tiene recursos inagotables para saldar la cuenta que debe cada pecador y sobreabundar aún con más.

     

    3º Debería estar dispuesto a hacerlo.

    Cualquiera que quisiera redimir tendría que tener la voluntad de redimir, ya que tendría que sacrificar recursos personales, además que si se trataba de redimir la propiedad de algún hermano, era poner su dinero para que no se perdiera la herencia del hermano, es decir estaba poniendo su propio dinero para proteger la propiedad de alguien más. Y ¿qué creen? Cristo estaba dispuesto, dice la Palabra:

     

    Jua 10:17-18 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

     

    Mat 13:44 Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

     

    Los Redimidos

    Ahora veamos a los redimidos: solo hay dos clases de pecadores en el mundo, los que lo aceptan y los que no, pero todos hemos pecado, todos nacemos bajo pecado y sentencia de muerte, nos solo física, sino espiritual, la Palabra nos dice que la paga del pecado es muerte, por cuanto todos pecamos estamos destituidos de la gloria de Dios.

     

    Y el pecado no solo afectó al ser humano, sino a la creación misma, la misma creación está sufriendo y esperando ser redimida de la maldición del pecado, toda esta muerte entre depredadores y presas, plantas venenosas, bacterias, hongos, virus, desequilibrios ecológicos, cataclismos, temblores, y demás, no son sino efectos del pecado, así no creó Dios el mundo, era perfecto, la creación está también en esclavitud.

     

    Todo ser humano es un esclavo, nacemos esclavos de nuestra naturaleza pecaminosa, de Satanás y su reino de tinieblas. Dice la Palabra que el mundo entero esatá bajo el maligno:

     

    1 Jn 5:19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

    Col 1:13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,

     

    Toda esa animosidad hacia la mentira, la lujuria, la intriga, el chisme, esa imposibilidad de librarnos la soberbia, la amargura, el odio, la envidia, la ansiedad, las adicciones, la transa, lo cual nos hacía vivir en triste miseria espiritual y física, no es sino la esclavitud del pecado. Pablo se lo dijo así a Tito:

     

    Tit 3:3 Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.

     

    Y no solo viviendo miserables en esta tierra, sino con el peso de la culpa, porque aunque el diablo sabe bien cómo distraernos y nos enseña auto engañarnos, tanto que somos expertos en el tema, “no pasa nada”, “todo va a estar bien”, “todos lo hacen”, “así nos tocó vivir”, la anestesia que nos dan los deseos de los ojos, de la carne y la vanagloria de la vida.

     

    Cuando la terrible realidad es que la ira de Dios está sobre la humanidad, la cual no es sino combustible para el infierno, hay una copa que se está llenando gota a gota, con la maldad del ser humano, y cuando esta se derrame será terrible.

     

    Los creyentes formábamos parte de este grupo, pero nuestro maravilloso Dios intervino y Cristo pagó el precio de nuestro rescate, hemos sido declarados libres, hemos escapado de la muerte. Pablo se lo dijo así a Tito:

     

    Tit 3:4-8 Pero: «Cuando Dios nuestro Salvador dio a conocer su bondad y amor, 5 él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por su misericordia. Nos lavó, quitando nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo. 6 Él derramó su Espíritu sobre nosotros en abundancia por medio de Jesucristo nuestro Salvador. 7 Por su gracia él nos declaró justos y nos dio la seguridad de que vamos a heredar la vida eterna». 8 Esta declaración es digna de confianza, y quiero que insistas en estas enseñanzas, para que todos los que confían en Dios se dediquen a hacer el bien. Estas enseñanzas son buenas y de beneficio para todos. (NTV)

     

    Mi hermano, por eso es tan incoherente ver a un supuesto cristiano esclavo de la amargura, del temor, de algún pecado o adicción, el pecado esclaviza, y es ilógico que alguien que haya sido rescatado vaya otra vez a esclavizarse por cuenta propia. Muchos de nosotros no hemos vivido en un país como Siria, pero dudo mucho que alguien que haya sido rescatado de las garras de la muerte y la esclavitud y que se le haya concedido ir a otro país para tener garantías, quiera en este momento regresar a donde ISIS está cortando cabezas.

     

    Cristo pagó el precio de nuestro rescate, de nuestra libertad, nos libró de la culpa del pecado, de la esclavitud de corrupción, de este cuerpo de muerte. ¿Y cuál fue el pago?

     

    Efe 1:7c por su sangre,

    El pago que Dios hizo por nuestro rescate fue su muerte. Y es muy importante no pretender darle un significado esotérico a la sangre de Cristo, no se trata de que esa sangre tuviera algo mágico, eso es paganismo. No creas que los Romanos eran muy higiénicos y usaban una cruz y unos clavos diferentes cada vez, y después de la crucifixión ponían cloro a la tierra y lo dejaban limpiecito para la siguiente.

     

    No, los clavos y la cruz eran utilizados una y otra vez, la sangre que goteó hasta la tierra, ahí se quedó y se mezcló con subsecuentes ejecuciones. De las casi 400 veces que se menciona la palabra sangre, en la Biblia, más de la mitad tienen que ver con actos violentos de muerte. Dios mismo le dijo a Moisés:

     

    Lev 17:11 Porque la vida de toda criatura está en la sangre. Yo mismo se la he dado a ustedes sobre el altar, para que hagan propiciación por ustedes mismos, ya que la propiciación se hace por medio de la sangre.

     

    Es decir, la sangre no se refiere a otra cosa, sino a la muerte de Cristo en nuestro lugar, dice Pedro, no fueron ni piedras preciosas, ni oro, ni plata, sino la sangre preciosa del cordero, vida por vida, piel por piel, ojo por ojo, Cristo entregó su vida por todos nosotros.

     

    Isa 53:10 Pero el SEÑOR quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y como él ofreció su vida en expiación, verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del SEÑOR. 11 Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho; por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos, y cargará con las iniquidades de ellos. 12 Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores. Cargó con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores.

     

    Qué impresionante es nuestro Dios hermanos, él se involucra en su plan, y él paga el costo, ¿qué otra cosa implica nuestra libertad? Dice:

     

    Efe 1:7d el perdón de pecados

    El perdón de pecados es el resultado de la redención, podríamos decir que para nuestro presente, esta es la culminación de la redención para nosotros, aunque sabemos que el plan de Dios es eterno, para nosotros esta es una incalculable bendición espiritual, pero para poder valorarla, necesitamos entender la magnitud de nuestro pecado.

     

    Satanás se ha encargado de restarle importancia a la palabra pecado hasta el punto en el que para una sociedad ateísta como la que vivimos suena antigua, religiosa y casi es parte de una lengua muerta, y dice: “¿pecado, qué estamos en el siglo 18 o qué? Eso está fuera de moda. El mundo en el que vivimos detiene con su injusticia la verdad y ha decidido ignorar a Dios, ha decidido creer que solo es parte de un accidente que sucedió millones y millones de años atrás.

     

    Por lo tanto todo lo que existe llegó a ser lo que es por procesos naturales, no existe un Dios que sea nuestro dueño, ni mucho menos ordenarnos en cuestiones de cómo debemos vivir, por lo mismo, no hay una base absoluta para la moralidad, los conceptos de lo que es correcto e incorrecto son asuntos de mera opinión, y sin esta base para la moralidad, no hay tal cosa como pecado.

     

    Lo que implica que si no hay pecado, todo este asunto de redención y muerte en la cruz, y el plan de Dios es absurdo es innecesario, ¿de qué me hablas Chuy hablas de un perdón, de un salvador, para quién si yo no soy una mala persona, yo no soy tan malo, malos los otros, los que me rodean? Solo tengo esta vida y después voy a dejar de existir, o voy a ir un cielo que yo mismo me he imaginado, donde mi dios, hecho a mi imagen me va a aceptar, porque él no puede ser tan mala onda, si yo soy buena onda, él me tiene que dejar pasar.

     

    Oh engaño satánico, Cristo habló del infierno, y lo llamó las tinieblas de afuera, llanto, desesperación, el rechinar de dientes, el lugar donde el fuego no se apaga y el gusano no muere, hay pecado, y el pecado trae esclavitud y muerte.

     

    Pero, qué maravilloso que hay perdón de Dios disponible en este plan de redención, y él no quiere que nadie se pierda.

     

    Por lo mismo un creyente genuino entiende la magnitud de su pecado, no le echa la culpa a otros, no le echa la culpa a Dios, a la vida, a sus circunstancias, a los que le rodean, sino que asume su responsabilidad y entiende que por su pecado era reo de muerte, sabe que para Dios no existen pecados grandes o chicos, veniales o mortales, pecadorcitos y pecadorsotes, no, para Dios todos somos pecadores por igual.

     

    Y un solo pecado es suficiente para estar condenado, la más mínima mentira, la más pequeña imperfección, pero, créeme, no hay nadie que no peque, ni que peque poquito, sea en obra, o en pensamiento, por eso un verdadero creyente valora más que nada en este mundo, el perdón de Dios.

     

    Una buena ilustración es el día de la expiación, o el famoso Yom Kippur de los judíos, este es el día más santo para los Israelitas, en el cual el sacerdote escogía dos machos cabríos sin defecto, esto está en Levítico 16, se echaba suerte sobre ellos, y uno era escogido para ser sacrificado, el sacerdote ponía sus manos sobre él simbolizando el poner todos sus pecados y los del pueblo sobre el animal, y el animal era sacrificado en lugar del pueblo.

     

    Pero el otro se le daba un nombre muy significativo: Azazel, la cabra del escape. El sacerdote también ponía las manos sobre este animal poniendo sobre él todo el pecado suyo y del pueblo, pero, a diferencia del otro, este animal era liberado en el desierto, lo más lejos posible del pueblo para que no regresara.

     

    Lo cual simboliza muchas cosas, las dos cabras obviamente simbolizaban el cordero de Dios, Cristo, sobre quien fueron puestos nuestros pecados, uno de ellos es sacrificado porque la paga del pecado es muerte, pero, el otro es dejado en libertad, es librado de la muerte, la cabra del escape, y se lleva los pecados con él muy lejos, de manera que ya no regresen al pueblo.

     

    Esto es una imagen hermosísima del perdón, de lo que costó y lo que significa que Cristo se haya llevado nuestros pecados y los haya puesto muy lejos, así como dice el salmo 103:

     

    Sal 103:3, 4, 10-13 El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; 4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias… 10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. 11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. 12 Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. 13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.

     

    Isa 1:18 Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

     

    Isa 43:25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

     

    Jer 31:33-34 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

     

    Miq 7:18-19 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. 19 El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.

    Por toda la Biblia vemos el perdón de Dios que recibimos gracias a la vida entregada por Cristo. Este es el significado básico del perdón: llevar lejos, aphiemi. Esta palabra era usada como un término legal que hacía referencia al pago, o la cancelación de una deuda, o la concesión de un indulto. Así Cristo con el pago de su sangre, de su vida, él puso los pecados sobre sí, y no solo recibió el castigo por ellos, sino que los alejó de nosotros.

     

    Mis hermanos esta bendición nos dice que en Cristo somos aceptos. En él podemos escuchar las mismas palabras que le dijo a la mujer adúltera: ¿dónde están los que te condenan? Vete y no peques más. No lo merecemos, pero es una realidad, su perdón es gratuito y es completo, no hay más condenación para aquellos que estamos en Cristo Jesús, somos libres del pecado hoy y por toda la eternidad, y además está disponible. Y si Dios nos escogió antes de la fundación del mundo, eso significa que fueron perdonados antes de cometer algún pecado, y seguirán perdonados hasta la eternidad.

     

    Ahora, esto no implica que si pecamos hoy, sus efectos dejen de ser destructivos, dañinos, nos afectan, son capaces de truncar nuestra madurez, nuestro gozo, y sobre todo rompen nuestra relación con Dios, pero por eso el Señor dijo que necesitábamos constantemente lavarnos los pies, los cuales sí se ensucian al vivir en este mundo.

     

    Él dijo que si alguno hubiera pecado el es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad, es decir, necesitamos constantemente estarnos arrepintiendo, confesándonos nuestros pecados unos a otros, venir al trono de la gracia a ser limpiados, pero lo que sí debemos saber, de acuerdo a esta bendición, es que el perdón siempre está disponible, si tu vienes en verdadero arrepentimiento y confesión, no va a haber un día en el que Dios te diga: “ya me cansaste, ahora sí no alcanzas perdón”.

     

    Por eso un verdadero creyente no debe jamás caer en la mentira de este mundo que dice: “no me puedo perdonar a mí mismo”. Este no es un acto de humildad, es un acto de orgullo donde el que no se perdona a sí mismo se siente más justo que Dios, y además está menospreciando el sacrificio de Cristo, está diciendo que la redención que Cristo pagó con su vida, no es suficiente, está diciendo: Dios me perdona, pero, como yo soy más importante que Dios, y yo no me perdono, no hay perdón.

     

    ¿Te das cuenta lo básico, lo importante de entender tu pecado? Satanás está comprometido con hacerte creer que eres una buena persona, que no es para tanto, que allá los asesinos, los terroristas, los mafiosos, pero, no es así, por cuanto todos pecamos estamos destituidos de la gloria de Dios. La paga del pecado es muerte, pero la dádiva, el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro, quien derramó su sangre para concederte este perdón.

     

    ¿Ya entendiste lo que costó tu redención, tu liberación? No piedras preciosas, no recursos materiales, la sangre preciosa de Cristo, Dios, el Hijo. ¿Ya entendiste esta bendición? Y sigue, mira la palabra clave de toda esta carta:

     

    1. La gracia que hemos recibido de parte de Dios no ha sido suficiente, sino súper abundante.

    Efe 1:7e según las riquezas de su gracia, Efe 1:8a que hizo sobreabundar para con nosotros

    Como ya lo hemos comentado antes esta porción bíblica, es una oración completa, sin ninguna puntuación ortográfica, es como si Pablo si hubiese inspirado y en una sola oración dijo todas estas palabras, por eso es difícil saber dónde comienza y donde termina una idea, pero al leerla completa nos damos cuenta que realmente toda está entrelazada, las riquezas de su gracia están en cada una de estas bendiciones espirituales.

     

    Pablo una vez más habla acerca de la gloria de esta gracia la cual un día todos estaremos alabando por la manera en la que nos la manifestó. Dime si no hay riqueza en su redención, en su perdón, en que nos haya escogido, en que nos haya predestinado, en que nos haya adoptado, en que nos haya limpiado.

     

    Su gracia es ilimitada, igual que su amor, santidad, poder; es algo que no podemos comprender pero las arcas de perdón sobre nuestras vidas nunca se agotan, ni se agotará. Y dice Pablo, la hizo sobreabundar, es decir, el Señor no hizo el límite de lo suficiente, literalmente Como quien es investido por un tsunami, una ola gigantesca, así sobreabundo Dios sobre nosotros con su gracia.

     

    Me gusto la ilustración de alguien que pide ayuda dos millonarios, uno le da 10 mil dls, lo cual es una buena suma, pero el otro le da 3 millones de dls. Uno dio suficiente, pero del otro dio de acuerdo a su riqueza. Como la historia del mendigo que ve pasar a un rey y le pide una limosna, pero el rey, le recoge, le limpia, le lleva a vivir en su palacio, le adopta como su hijo, le da riquezas incalculables, y el mendigo dice, sólo te pedí una limosna, y tú me enriqueciste, me abrumaste con bendiciones, y el rey le dijo, tú me pediste como mendigo pero yo te doy como rey.

     

    De manera que Cristo no es nuestro suficiente salvador, él no nos dio lo apenas suficiente, es nuestro sobreabundante redentor, quien por puro amor de sí mismo, porque es bueno, generoso, misericordioso, decidió pagar nuestro rescate, libertándonos, dándonos perdón, sobreabundando en nuestras vidas con su amor. Y dice Pablo, no solo escogidos, predestinados, adoptados, redimidos, perdonados, sino además capacitados, nos hizo sobreabundar, ¿en qué?

     

    1. Con ella, nos capacitó para conocerlo y entenderlo al haber restaurado nuestro entendimiento distorsionado por el pecado.

    Efe 1:8b en toda sabiduría e inteligencia,

    Sabiduría, Sofía en griego, tiene que ver con la capacidad de discernir o entender de realidades profundas, y aplicarlas en la vida, tales como la vida y la muerte, Dios, el hombre, justicia, pecado, cielo, infierno, eternidad y temporalidad. E Inteligencia frónesis en griego, la cual enfatizar más en un entendimiento práctico, comprensión de necesidades, problemas y principios cotidianos. Prudencia espiritual en el manejo de asuntos cotidianos, tu dinero, trabajo, familia, etc.

     

    En otras palabras, el Señor nos equipa para entenderlo, para entender su Palabra, para poder discernir entre el bien y el mal, y aplicar su verdad en nuestras vidas, no solo nos da una nueva naturaleza, sino que literalmente renueva nuestro entendimiento. Para mí es maravilloso ver cómo cada uno de ustedes comienza a comprender principios espirituales tan importantes para la vida, cosas que sin el Espíritu Santo son imposibles de entender, pero que ahora se están convirtiendo en parte de nosotros.

     

    Y no se trata de una situación de incapacidad mental, o un coeficiente bajo, sino que son cuestiones espirituales que antes de venir a Cristo sencillamente no entendíamos. La Palabra dice que estábamos en tinieblas, así dice en Efesios:

     

    Efe 4:17 Con la autoridad del Señor digo lo siguiente: ya no vivan como los que no conocen a Dios, porque ellos están irremediablemente confundidos. 18 Tienen la mente llena de oscuridad; vagan lejos de la vida que Dios ofrece, porque cerraron la mente y endurecieron el corazón hacia él. 19 Han perdido la vergüenza. Viven para los placeres sensuales y practican con gusto toda clase de impureza.

     

    Es increíble cómo hay gente que puede ser muy brillante y exitosa en lo que hace, doctores, científicos, hombres de negocios, pero en su vida personal un completo fracaso, un desastre de familia. Yo recuerdo mi vida pasada, era capaz de hacer cosas que ahora me parecen vergonzosas, desperdiciar recursos, talentos, literalmente destruir mi vida y la vida de los que más amaba, mi esposa, mis hijas, y literalmente está uno ciego, y hasta que no llega la luz de Cristo se da uno cuenta de tanto tiempo perdido, de tanto daño, tantos recurso de tiempo, materiales literalmente en la basura.

     

    Veo a mis hijas, en especial las más grandes, y todavía llego a sentirme mal, por todo el tiempo que perdí, y pienso: si tan solo hubiera atendido al llamado de Dios, si tan solo hubiera aceptado su oferta de perdón y salvación más joven, si no hubiera amado tanto mi pecado, me hubiera ahorrado tanto dolor y se los hubiera ahorrado a los que me rodean.

     

    Pero, gloria a Dios que nos alumbró con la luz del Evangelio y nos sacó de la ignorancia, cuando andábamos como dice la Palabra:

     

    Pro 12:15 Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros.

    Ecl 2:14a El sabio tiene los ojos bien puestos, pero el necio anda a oscuras.

    Pro 28:26 El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado.

    Jer 4:22 «Mi pueblo es necio, no me conoce; son hijos insensatos que no tienen entendimiento. Son hábiles para hacer el mal; no saben hacer el bien.»

    Pro 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.

     

    En 1 Corintios nos lo explica muy claramente:

    1 Co 2:9-16 A eso se refieren las Escrituras cuando dicen: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado, lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman». 10 Pero fue a nosotros a quienes Dios reveló esas cosas por medio de su Espíritu. Pues su Espíritu investiga todo a fondo y nos muestra los secretos profundos de Dios. 11 Nadie puede conocer los pensamientos de una persona excepto el propio espíritu de esa persona y nadie puede conocer los pensamientos de Dios excepto el propio Espíritu de Dios. 12 Y nosotros hemos recibido el Espíritu de Dios (no el espíritu del mundo), de manera que podemos conocer las cosas maravillosas que Dios nos ha regalado. 13 Les decimos estas cosas sin emplear palabras que provienen de la sabiduría humana. En cambio, hablamos con palabras que el Espíritu nos da, usamos las palabras del Espíritu para explicar las verdades espirituales. 14 Pero los que no son espirituales no pueden recibir esas verdades de parte del Espíritu de Dios. Todo les suena ridículo y no pueden entenderlo, porque sólo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir. 15 Los que son espirituales pueden evaluar todas las cosas, pero ellos mismos no pueden ser evaluados por otros. 16 Pues, «¿Quién puede conocer los pensamientos del SEÑOR? ¿Quién sabe lo suficiente para enseñarle a él?”. Pero nosotros entendemos estas cosas porque tenemos la mente de Cristo.

     

    Por eso dice la Palabra de Dios, que el principio de la sabiduría es el temor del Señor, y por su gracia, cuando nos rescató, cuando nos dio convicción de pecado, nos hizo entender lo que significa tomar en cuenta a Dios y respetarlo; antes de Cristo, nuestro entendimiento estaba oscurecido, éramos necios, todos estábamos ajenos a la vida de Dios, pero nuestro Señor con las riquezas inagotables de su gracia arregló ese entendimiento atrofiado y distorsionado por el pecado, y de la misma manera exuberante que nos bendijo al escogernos, predestinarnos, redimirnos y perdonarnos, nos dio entendimiento para conocerle. Y dice Pablo:

     

    1. Con ella nos reveló su corazón y sus intenciones de misericordia y amor.

    Efe 1:9a dándonos a conocer el misterio de su voluntad,

    Y desenvolvió para los que él quiso y salvó este maravilloso plan, el cual, aunque lo planeó desde antes que todo fuese creado, lo mantuvo estuvo escondido, velado, y nos dio el privilegio de revelárnoslo a aquellos que ha salvado. Misterio significa esto, algo que estuvo oculto, pero que ahora ha sido revelado.

     

    Este maravilloso evangelio, el cual ahora nos suena tan lógico, tan real, pero, predícalo en la calle, habla de él a todos los que puedas y te darás cuenta que para muchos es locura, es más para muchos es agresivo y hostil, cómo te atreves a querer interferir en mi vida y a decirme que soy malo y querer que obedezca a Dios. Estás loco.

     

    Pero a nosotros, no hay cosa que nos suene más lógico y sencillo: es cierto, soy pecador y merecía la muerte, pero, tú me regalaste perdón, tú moriste en mi lugar. Y esta fue tu voluntad, lo que te agradó, lo que deseaste, y dice Pablo:

     

    Efe 1:9b según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,

    Una vez más Pablo menciona esta palabra, beneplácito, eudokía en griego, deleite, satisfacción, anhelo, gozo. En otras palabras, perdonar, sacar del hoyo, levantar del polvo, dar vida al que estaba muerto, dar misericordia y amor al perdido es su satisfacción, es su afecto, es el deleite de Dios. ¿Se acuerdan en Lucas 15 las parábolas de la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo?

     

    En todas ellas Dios muestra su corazón, un sentido de pérdida y dolor por aquello que está en tinieblas y perdido, y un gozo indescriptible al encontrar lo que estaba perdido. Cuando encuentra la oveja, va y dice gozoso a sus amigos, de las 99 ¡encontré la que se había perdido! Y hace una fiesta, De las 10 monedas, cuando la mujer la encuentra, también hace una gran fiesta porque encontró su moneda. Y la del Hijo Pródigo, la cual nos muestra el corazón de Dios, lo que él anhela, lo que lo satisface, veámosla:

     

    Luc 15:11-27 También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. 16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. 17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. 25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; 32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.

     

    Mir la escena desde el 20, ¡qué escena, qué corazón de parte de Dios, quien corre, tomando la vergüenza por su hijo! Porque un Señor de esos tiempos jamás correría, porque usaban túnicas y su ropa interior se vería, era algo denigrante, pero, él prefiere tomar la vergüenza por su hijo y corre a él antes de que se arrepienta, le abraza, le besa, le regresa su dignidad de hijo, y checa lo que hace: una fiesta, y mira el gozo tremendo del padre al ver a su hijo arrepentido y vuelto a la vida, mira el corazón de Dios: ¡era necesario hacer fiesta y regocijarnos porque tu hermano estaba muerto y ha revivido, se había perdido y ha sido encontrado!

     

    Esto mi hermano es el gozo de Dios, él se goza en manifestar su amor, su perdón, su misericordia, y esto a su vez le trae una gloria sin igual, nos muestra qué clase de Dios tenemos, uno diferente, uno maravilloso, el cual se propuso desde antes de la fundación del mundo manifestar su amor a estas criaturas horribles, mal olientes y pecadoras, se propuso sobreabundar toda su clemencia y hacer de nosotros una obra indescriptible.

     

    Dios es hermoso, nosotros somos espantosos, ¿cómo se ve un auto de colección que fue rescatado literalmente de un yonker? ¿Cómo se ve algo que estaba destinado para la destrucción, brillando con la gloria de un Dios majestuoso? Es increíble. Y cerramos, dice Pablo:

     

    1. Con ella nos permitió entender que nuestras vidas no obedecen a la filosofía temporal de este mundo, sino a un plan definido de reunir todas las cosas en Cristo.

    Efe 1:10a de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

    El plan de Dios es reunir todas las cosas en Cristo, y esto nos muestra algo muy importante, con todo este rollo del ateísmo y el evolucionismo, millones y millones de años donde se niega la existencia de Dios, todas estas falsas religiones que hablan de la reencarnación, o de la iluminación, nos hacen creer que todo lo que vivimos es incierto, y que es cíclico, y nos ponen todas esas películas futuristas llenas de caos y miseria donde viene la extinción humana, y terminator Génesis, y el mundo de los zombis, Madmax, y demás.

     

    Pero, hay una realidad establecida por la Palabra de Dios, hubo un principio en nuestra historia, en la creación, hace aproximadamente 6000 años, no millones y millones de años, y Dios estableció un tiempo, el cual está por cumplirse, hay un plan predeterminado por Dios, y todo lo que ves no es sino parte del cumplimiento de lo que Dios ya anunció.

     

    Por eso mi hermano, mi hermana, lee tu biblia, el fin se acerca, y todo va a culminar en Cristo, la política, la economía, los eventos mundiales, no son obra de la casualidad, Dios está en perfecto control de cada movimiento, y está delimitando cada evento, llevándolo a la culminación de su plan.

     

    Cuando menos lo esperemos, la iglesia será arrebatada, la historia culminará con los últimos 7 años donde el anticristo se dará a conocer, en un gobierno mundial, el cual tendrá un control total de la economía, de la política y la religión, los cuales serán unificados, pero al mismo tiempo se desatará la maldad como nunca antes, habrá persecución para el pueblo Judío, quienes finalmente se convertirán a Cristo y serán los que anunciarán el Evangelio en esta última etapa.

     

    Pero, eso no es todo, la ira de Dios, el juicio sobre este sistema político, económico y religioso, y sobre la humanidad, que adorará a esta persona llamada le anticristo, se desatará, habrá todo tipo de cataclismos de la naturaleza, aunado a terribles juicios de enfermedad, dolor y hasta demonios que atormentarán a la gente, trayendo juicio cual nunca lo hubo antes.

     

    Al final de estos 7 años el Señor terminará esta etapa viniendo en gloria, destruyendo a sus enemigos, mandando a este anticristo y sus secuaces al algo de fuego, destruyendo por completo a su ejército, y finalmente, en esta tierra renovada, establecerá su reino de justicia físicamente, y lo que está en los cielos y la tierra será reunido en Cristo. 1000 años de un gobierno perfecto, donde como dice en Filipenses 2:

     

    Flp 2:10-11 para que, ante el nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor para la gloria de Dios Padre.

     

    El Salmo 2 es un salmo mesiánico donde resume lo que pasará en la batalla de Armagedón en el capítulo 19 y 20 de Apocalipsis, y después el milenio.

     

    Sal 2:1-9 ¿Por qué se enojan tanto las naciones? ¿Por qué pierden el tiempo haciendo planes inútiles? 2 Los reyes de la tierra se preparan para la batalla, los gobernantes conspiran juntos en contra del SEÑOR y en contra de su ungido. 3 «¡Rompamos las cadenas! —gritan—, ¡y liberémonos de ser esclavos de Dios!». 4 Pero el que gobierna en el cielo se ríe; el Señor se burla de ellos. Sal 2:5 Después los reprende con enojo; los aterroriza con su intensa furia. 6 Pues el Señor declara: «He puesto a mi rey elegido en el trono de Jerusalén, en mi monte santo». 7 El rey proclama el decreto del SEÑOR: «El SEÑOR me dijo: “Tú eres mi hijo. Hoy he llegado a ser tu Padre. 8 Sólo pídelo, y te daré como herencia las naciones, toda la tierra como posesión tuya. 9 Las quebrarás con vara de hierro y las harás pedazos como si fueran ollas de barro”».

     

    Después de estos mil años, satanás, quien había sido apresado será soltado, engañará otra vez a muchos, pero, por un corto tiempo y será totalmente destruido y lanzado al lago de fuego. Vendrá el juicio del gran trono Blanco en contra de todos los que no creyeron y que su nombre no se encontró escrito en el libro de la vida, y serán lanzados al lago de fuego.

     

    La tierra y todo este universo será enrollado como pergamino, una implosión instantánea, y el Señor hará nuevos cielos y nueva tierra y estaremos con él por la eternidad.

     

    A grandes rasgos este es el plan de Dios, es lo que él nos ha revelado en su Palabra. Mi hermano, mi hermana, lee tu biblia y conoce que la historia ya fue escrita de principio a fin, pero, lo más importante, encuéntrate en el lugar correcto dentro de esta historia, no te halles engañado por satanás y su filosofía engañosa, secular.

     

    Antes de Cristo, todo comenzaba en mí, y terminaba en mí. Todo consistía en los pocos años que pudiera disfrutar en este mundo, pero, ahora en Cristo, qué mediocre se ve eso, qué temporal, qué vacío, que visión tan corta. Cristo ha derramado abundantemente las riquezas de su gracia en nosotros, y nos ha dado la oportunidad de ver este mundo como realmente es, temporal, vacío, lleno de miseria, desesperanza, dolor.

     

    Y no por causa de Dios, sino de una humanidad caída que decidió independizarse de Dios, pero, qué necedad, porque los recursos con los que pretende ser independiente no son suyos, siguen siendo de Dios, no tiene ni siquiera aire propio para administrar o respirar, no tiene energía propia, Dios sigue teniendo el swicht de la vida de toda la humanidad, él es el único que decide hasta cuándo viviremos aquí, y neciamente lo blasfema y lo ignora.

     

    Por eso mi hermano, si te dices creyente, comienza a pedirle a Dios que te de ojos para ver estas bendiciones espirituales en los lugares celestiales. Entiende que eres parte de un plan superior, este mundo está en tinieblas, y que no va a durar, y todos sus intentos soberbios, y toda su filosofía, y todos sus supuestos triunfos de rebelión en contra de Dios y su justicia no permanecerán, ¿lo crees?

     

    Y lo más increíble es que no es el anhelo de Dios venir e incinerar a todo el que no lo honre, si él no ha iniciado el desenlace de todo esto que te acabo de decir, no es porque no sea cierto, sino que él es paciente, dice en 1 Pedro:

     

    2 Pe 3:7-9 Y, por esa misma palabra, los cielos y la tierra que ahora existen han sido reservados para el fuego. Están guardados para el día del juicio, cuando será destruida la gente que vive sin Dios. 8 Sin embargo, queridos amigos, hay algo que no deben olvidar: para el Señor, un día es como mil años y mil años son como un día. 9 En realidad, no es que el Señor sea lento para cumplir su promesa, como algunos piensan. Al contrario, es paciente por amor a ustedes. No quiere que nadie sea destruido, quiere que todos se arrepientan.

     

    Si tú eres creyente en verdad, si has recibido todas estas bendiciones, entonces te digo, no tienes nada que temer, estás en las manos de Dios y nada te puede arrebatar de su mano. En esta nueva sociedad, en este reino, tenemos un rey que ya lo previó todo, que tiene victoria total, que tiene un plan perfecto, que nos escogió para él, para limpiarnos, que nos predestinó para adoptarnos y hacernos sus hijos, que nos redimió con el pago de su propia vida, que nos perdonó, que nos equipó, restaurando nuestra percepción distorsionada de la realidad, que nos muestra su plan completo, llenándonos de esperanza y de gozo inigualable, sabiendo que veremos su rostro tarde o temprano.

     

    Y todo esto habiendo derramado sobreabundantemente las riquezas de su gracia, como un regalo, como una bendición que no merecíamos, la cual le trae una gloria sin igual y maravillosa al mostrarnos el rostro de este maravilloso Dios, lleno de amor, de misericordia, de gracia, que se goza en perdonar, que se goza en restaurar, que no se goza en destruir, sino en levantar. Si entendemos todas estas cosas, te diría lo que dice Pedro:

     

    2 Pe 3:11-14 Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, 12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! 13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. 14 Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.

     

    1 Pe 1:13-20 Así que piensen con claridad y ejerciten el control propio. Pongan su esperanza en la salvación inmerecida que recibirán cuando Jesucristo sea revelado al mundo. 14 Por lo tanto, vivan como hijos obedientes de Dios. No vuelvan atrás, a su vieja manera de vivir, con el fin de satisfacer sus propios deseos. Antes lo hacían por ignorancia, 15 pero ahora sean santos en todo lo que hagan, tal como Dios, quien los eligió, es santo. 16 Pues las Escr