Nov 20, 2016
Colosenses 4:7-18 “Los fieles, el infiel y los llamados a ser fieles”
Series: Colosenses

LOS FIELES, EL INFIEL Y LOS LLAMADOS A SER FIELES

Colosenses 4:7-18

 

Hoy terminamos con esta carta a la iglesia de Cristo en Colosas una ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso. Esta carta fue escrita por Pablo junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

 

Ante esta amenaza de los gnósticos que venían con sus falsas doctrinas, Pablo deja completamente claro: Cristo es suficiente, nuestra salvación es perfecta en él, no necesitamos nada más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más un misticismo con un enfoque meramente temporal y humanista, y Pablo nos hace ver claramente Cristo es suficiente y en él somos suficientes.

 

Tenemos un Evangelio completo, tenemos perdón perfecto, vida eterna, esperanza eterna firme e inamovible, sostenida no en nosotros, sino en nuestro gran Dios, de Cristo nuestro Salvador, el sustentador de toda la creación, la plenitud de todo, quien nos llamó a la vida y nos rescató de las tinieblas en las que estábamos esclavizados, y nos trasladó a la libertad su luz, nos lavó, nos resucitó de la muerte, nos hizo nacer de nuevo, y nos injertó en su cuerpo, que es la iglesia, de quien es la cabeza.

 

Habiendo estado infinitamente lejos de Dios y habiendo sido sus enemigos, fuimos traído muy cerca, fuimos reconciliados con él, por la obra perfecta de Jesucristo, quien lo consumó todo en la cruz y se levantó al tercer día con poder, triunfando sobre el pecado y la maldad, anulando el acta de nuestra condenación, exhibiendo a nuestros enemigos en la cruz del calvario.

 

Por eso, habiéndonos explicado todo esto, Pablo nos dice:

 

Col 2:8-9 Tengan cuidado: no se dejen llevar por quienes los quieren engañar con teorías y argumentos falsos, pues ellos no se apoyan en Cristo, sino en las tradiciones de los hombres y en los poderes que dominan este mundo. 9 Porque toda la plenitud de Dios se encuentra visiblemente en Cristo, 10 y en él Dios los hace experimentar todo su poder, pues Cristo es cabeza de todos los seres espirituales que tienen poder y autoridad. (DHH)

 

Este último versículo me gusta más cómo lo traduce la RV:

 

Col 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. (RVR60)

 

Y Pablo nos enseña lo que es la verdadera espiritualidad, y nos dice: la espiritualidad no se trata de filosofías humanas, gnosticismo, budismo, etc. Legalismo, lo cual incluye cumplir todo tipo de leyes, reglas y tradiciones, días de guardar y demás. Ritualismo, lo cual incluye todo tipo de ritos religiosos. Misticismo, lo cual incluye poderes ocultos, visiones, espíritus chocarreros y demás. Y Ascetismo, lo que es la negación del yo, mortificar mi cuerpo, no darle ningún placer, y hasta lastimarlo con el fin de alejarme del pecado y acercarme a Dios, o hacer a Dios deudor para que haga algo por mí.

 

No, Pablo nos dice, la espiritualidad no se trata de una mera conducta externa, de ritos, de religión, sino de un nuevo nacimiento en Cristo, de haber resucitado de la muerte del pecado, de una nueva identidad, de ser una nueva criatura, de haber adquirido en el hombre interior el carácter de Cristo, reflejado en una conducta cristiana.

 

Colosenses nos dejó claro que ser espiritual no se trata de tener una actitud religiosa o legalista, sino de tener un carácter interno, que se refleja en una conducta externa, con lo cual es posible vivir la vida que Dios planeó para nosotros, en verdadera libertad y plenitud.

 

Y al estar completos en él, podemos entonces, brillar en este mundo caído y en tinieblas, trayéndole gloria con nuestra manera de vivir, en los roles que desempeñamos cada día de nuestras vidas, lo cual es un resultado de una fe genuina.

 

Ahí es donde el Evangelio que hemos creído, nuestra nueva identidad debe ser manifiesta, donde la suficiencia de Cristo se hace evidente, porque si esto no está sucediendo, nuestro cristianismo es mera filosofía, una religión más.

 

Por eso Pablo nos dice: brillen con la luz de Cristo primeramente con los más cercanos a ustedes, comenzando en su hogar, porque si nuestro cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona. Brillen en su trabajo, brillen en el mundo para que viendo el mundo sus buenas obras, glorifiquen al Padre que está en los cielos.

 

Nos enseñó: oren en todo tiempo, hagan una disciplina y cultívenla, perseveren en ella, sin la oración no podrán hacer nada, pero si oran, si se proponen desarrollar una íntima relación sincera con su Señor, serán imparables.

 

Dios quiere que le conozcas, que estés cerca de él, que te conviertas en un vigilante para que puedas estar consciente a estas dos realidades lo eterno, y lo temporal, para que entiendas que lo que no ves es eterno, pero lo que ves es temporal, y necesitas estar despierto, vigilante a la maravillosa realidad espiritual, porque es la única manera en la que vivirás agradecido, lleno de esperanza, de paz, fortalecido para llevar a cabo todas estas cosas.

 

Nos dejó claro que Dios nos manda a andar como sabios y no como necios, porque el andar sabiamente es la única manera de mostrar a un mundo inconverso que Cristo está en mí. Actuar sabiamente incluye hablar con sabiduría. Ser sabio en mi conducta y en mi hablar.

 

Y después de todas estas cosas maravillosas Pablo cierra la carta como lo hace usualmente, mandando saludos, reconociendo a sus hermanos, dando instrucciones finales, etc.

 

 

En este tipo de despedidas me encanta ver cómo la Biblia está dirigida a gente como nosotros, no son seres celestiales casi perfectos, es gente redimida de su pecado, gente con defectos, con una vida como la nuestra, seguramente con trabajos, con una familia, con una identidad en este mundo, gente a la que Cristo encontró y alumbró su vida, dándoles nueva vida, propósitos, transformándoles.

 

Lo que leemos en la Biblia hermanos, no son novelas ficticias, leyendas, o mera filosofía, es historia, y eso me llena de gozo, de esperanza, porque significa que Dios quiere tratar conmigo, así, quien soy, no necesito esconder nada, ni aparentar nada, él me ama como soy, y quiere hacer una obra en mí, transformarme a su imagen, porque si impactó la vida de personas como estas, eso significa que también puede impactar la mía, y la tuya.

 

La religión pone a estas personas en un nicho, las venera y dice: ellos porque fueron otro tipo de personas superiores, y se justifica diciendo: yo ni para qué intentarlo, pero, si ellos ya recorrieron el camino, ahí que me presenten ellos delante de Dios.

 

Y eso no es posible, ningún ser humano es digno de acercarse a Dios, solo hay uno que es hombre y a la misma vez Dios, Jesucristo, él es el único que puede ir delante de nosotros, y el resto, somos como estos hombres, receptores de la gracia de Dios, quienes tenemos por igual la responsabilidad de responder en fe y obediencia.

 

No quites de tu mente, estos hombres fueron mortales, como tú y yo, pecadores redimidos, necesitados de toda la gracia, misericordia y paciencia de Dios. Solo que estos respondieron en fe y obediencia al amor de Dios.

 

Es importante no pasar de largo por estas secciones, pensando que no hay mucho que observar, porque la realidad es que cada palabra en la Biblia está escrita por algo, sencillamente, es inspirada por Dios.

 

En estas personas y su carácter podemos aprender mucho de lo que nuestro Señor busca en nosotros, sobretodo podemos ver lo que Dios es capaz de hacer en un grupo de gente que decide creer todo lo que ya vimos en estos 4 capítulos de Colosenses, y decide poner toda su confianza en ello, y fielmente poner por obra lo aprendido, y nos enseña con claridad a lo que nosotros podemos aspirar, y lo que Dios mismo espera de nosotros. Por eso yo titulé este mensaje: LOS FIELES, EL INFIEL, Y LOS LLAMADOS A SER FIELES. Demos lectura.

 

  1. Tíquico un amado hermano, fiel servidor.

Col 4:7 Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, Col 4:8 el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones,

Es interesante como Pablo tenía un grupo de colaboradores, pero, me llama la atención que a pesar de tanta gente que se convirtió a la predicación de Pablo, y de tantas iglesias que plantó, el grupo de colaboradores de Pablo era pequeño, diría yo, muy pequeño, en Filemón menciona:

 

Flm 1:24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.

 

Además de Epafras y Tíquico, aquí mencionado. Y así es, el grupo de gente fieles siempre se reduce a unos cuantos, sin embargo, con un puñado de gente fiel el Señor puede enderezar el mundo. Con uno que se disponga a escuchar, a recibir, a retener, a obedecer la Palabra, y se disponga a servir fielmente al Señor y a amar a sus hermanos, el Señor puede dar fruto de ese uno, al 30, al 60 y al 100 X 1. Creo que el tema dominante resta porción es la fidelidad, y, de donde viene la palabra fiel:

 

Fiel: pistos,

digno de confianza, confiable, fidedigno; confiado: fiel, fielmente, creer, creyente, verdad, seguro, verdadero, honrado. Confiado, relativo a una fe que confía, ser digno de crédito, seguro, con la implicación de ser digno de plena confianza.

 

Y viene de la raíz de pistis, fe, confianza, y peídso, obedecer, persuasión, seguro, dar crédito, confiar. Al mismo tiempo que Gálatas 5 menciona la fidelidad como un fruto. Todas estas palabras tienen la misma raíz, confianza plena.

 

La fidelidad hermanos, el ser digno de confianza, surge de nuestra fe, en quién confiamos, en nosotros mismos, y en este mundo, o en Dios, en la verdad. Aquel que está persuadido por el Espíritu de la verdad del Evangelio, y nace de nuevo, tiene en sí mismo la capacidad de ser fiel a esa verdad, y comenzar a vivir por ella.

 

Todos conocemos lo que es la fidelidad y la fe, cualquiera de nosotros somos fieles a las convicciones que tenemos, y creemos ciegamente en ellas, al punto de tropezar una y otra vez con la misma piedra, pero, siempre estamos ejerciendo fe, siempre estamos confiando en algo, y ese algo nos hace tomar las decisiones de la vida de cada día, y serle fieles en cuerpo, alma y espíritu o a Dios o a nuestros ídolos.

 

El punto no es que nos falte fe, sino que no ponemos nuestra fe en el lugar correcto, o le creemos a Dios, o no le creemos y le creemos a Satanás. Por eso, así como la fidelidad es sinónimo de fe, la infidelidad es sinónimo de incredulidad.

 

Por eso es tan importante tener clara la verdad de Dios, porque en un instante nos engañamos, y comenzamos a vivir siendo fieles, pero no a la verdad, sino a nuestras convicciones, a nuestros razonamientos humanos falibles, y equivocados, y terminamos en confusión, perdidos. Sin embargo, hoy veremos a este grupo de gente, los cuales tenían en común esta palabra, fidelidad.

 

Es importante mencionar lo que aprendimos el jueves pasado en Sanas Palabras, Dios ha diseñado la iglesia como un organismo vivo, como un cuerpo, donde cada uno de nosotros somos un miembro vivo del cuerpo, y a cada uno de nosotros se nos ha repartido diversos dones, regalos, bendiciones, herramientas, dándonos a unos una cosa, y a otros otra, ¿para qué?

 

Para necesitarnos, para servirnos, para poder conectar como engranes, que nos edificamos en amor, al ser fieles poniendo a trabajar para el provecho del cuerpo el don que Dios me haya dado. Por eso en la iglesia de Cristo no existen los llaneros solitarios, somos un cuerpo con muchos miembros, en el cual todos necesitamos de todos, y todos, aunque diferentes tenemos un mismo propósito, traerle gloria a la cabeza, la cual es Cristo Jesús.

 

Por eso, es imposible hacer la obra del reino de los cielos individualistamente, separados del cuerpo, con una visión personal. Como miembros diversos de un cuerpo nos es necesario a todos empujar hacia el centro, el cual es Jesucristo, al conocer la voluntad de Dios revelada en la iglesia local en la que Dios nos ha puesto, siguiéndola fielmente.

 

De la misma manera, tenemos a este grupo de hombres, cada uno haciendo su parte fielmente, a pesar de situaciones, de división, de persecución, de fuertes pruebas, estos hombres permanecieron fieles al llamado que Dios les hizo, al lado de Pablo, a excepción de uno, el cual mencionaremos más adelante.

 

Y Pablo comienza con Tíquico, el cual podemos conocer por los apelativos con los que lo llama Pablo. Tenemos cinco referencias de él en la Palabra que nos dan mucha luz en cuanto a su carácter. El como la mayoría de los que mencionaremos, creyeron en Cristo durante el ministerio de Pablo en Éfeso.

 

Vemos aparecer a Tíquico por primera vez en Hechos 20:4 ya para el final de su tercer viaje misionero con un grupo de creyentes no judíos acompañando a Pablo a Jerusalén. Y estos viajes no eran sencillos, en esos tiempos no existían los medios de transporte que hoy tenemos, un viaje de este tipo duraba meses, de manera que, Títico tuvo que dejar a su familia, su trabajo, su área de confort y poner su persona en una total inseguridad.

 

Estos viajes eran peligrosos, no había seguros de viajero, ni líneas de autobuses, había maleantes, se tenía que recorrer largos tramos a pie, a veces por cientos de millas. Además de eso, Títico seguramente escuchó cantidades de veces los peligros y las amenazas que le esperaban a Pablo.

 

Sin embargo, vemos a Títico permaneciendo con Pablo desde este viaje, hasta su primer encarcelamiento, el cual no fue muy lindo, Pablo pasó por un horrible juicio, delante de los líderes Judíos, quienes querían asesinarlo, otro juicio ante Félix, Festo y el rey Agripa, y además de acompañarlo en su encarcelamiento en Roma.

 

Para el momento en el que Pablo estaba escribiendo esta carta desde la cárcel en roma, ya habían pasado por lo menos cuatro años, no muy cómodos que digamos. Al principio el ministerio de Tíquico fue el de ser un fiel mensajero, ya que al igual que los medios de transporte, los medios de comunicación eran extremadamente limitados, y cada viaje de Títico entregando estos mensajes, era el mismo riesgo, el mismo tiempo, caminatas de 80 o 90 millas.

 

Más adelante lo vemos siendo enviado por Pablo para suplir a Tito quien era pastor en Creta y también a Timoteo, pastor en Éfeso. Vemos en Títico un hombre fiel que creció en madurez, que se comprometió con Cristo, al que Dios le fue dando cada vez más responsabilidades.

 

Por último, lo vemos mencionado en 2 Timoteo cuando Pablo iba a ser ejecutado, aún lo vemos al lado de Pablo. Mis hermanos, Tíquico era un hombre como nosotros, que creyó a Cristo, y puso su vida por el Evangelio, dejándose utilizar por el Señor.

 

Por eso Pablo con toda confianza lo envía con la carta a los Colosenses, con un reporte detallado de lo que estaban viviendo, porque para Pablo, Títico era un hombre confiable, fiel. Pablo lo llama:

 

  • Amado hermano.

 

Me llama la atención que Pablo no lo llama mi amgiazo, mi compadre incondicional, no, ningún amigazo ni compadre incondicional hubiera podido aguantar el paso de Pablo. Solo hay un vínculo capaz de hacerlo, de llevar a un hombre al extremo de dejar su propia vida para seguir el ministerio, ese vínculo es Cristo.

 

Si Títico no hubiera escuchado su llamado de parte del Señor, y si él no hubiera mantenido sus ojos en Cristo, en sus promesas, en su voluntad, Títico no hubiera podido jamás ser fiel al ministerio con Pablo.

 

Y Pablo lo sabía, por eso le llama mi amado hermano, es decir, Pablo sabía, tenemos un Padre en común, un salvador en común, tú Títico, no sirves a mis propósitos o a mis intereses, los dos estamos sirviendo a Cristo, buscamos los intereses de Cristo, y al estar los dos enfocados en nuestro Salvador, entonces podemos ver entre nosotros su amor.

 

Qué importante para Pablo debió haber sido la compañía de Títico, en especial en las crisis mayores, saber que contaba con sus oraciones, sentirse seguro de que lo que Pablo le encargara, sabía que Títico lo iba a llevar hasta su término, que sus hermanos estarían bien informados por el servicio fiel de este hombre. Por eso también lo llama:

 

  • Un fiel ministro.

 

Esto implica que Títico fue un fiel administrador de los dones con los que Dios lo equipó, y checa, la mayor parte del ministerio de Títico fue el de ser un mensajero, no lo vemos hacer milagros, no lo vemos predicando, o como pastor, u ocupando algún puesto de liderazgo, sencillamente fue un mensajero. Él dijo, esto me dio el Señor para servirlo, en esto seré fiel. Pablo dijo de sí lo mismo a los Corintios, él dijo:

 

1 Co 4:1 Ustedes deben considerarnos simplemente como ayudantes de Cristo, encargados de enseñar los designios secretos de Dios. 2 Ahora bien, el que recibe un encargo debe demostrar que es digno de confianza. DHH

 

Digno de confianza y fiel ministro son la misma palabra, Dios está esperando de ti que seas fiel, y date cuenta, Pablo no está hablando de las capacidades de Títico, sino de su amor, es decir, su carácter, y de su fidelidad al Señor. Y También lo llama:

 

  • Consiervo en el Señor

 

Una vez más, Pablo no dice: aquí mi siervo fiel, no, él dice: es un fiel servidor, y no mío, sino que sirve junto conmigo al Señor. Bien importante mis hermanos, estamos hablando de Pablo el apóstol a los gentiles. Mira Pablo cómo no dice: yo soy el “Apóstol”, y tengo a mi cargo muchos achichincles.

 

No, aún cuando Pablo es el que recibe los golpes, quien predica la Palabra, Pablo sabe que Títico es su igual, porque delante de Dios no hay acepción de personas. Todos servimos con los dones que Dios nos da, son suyos.

 

El Señor dijo: “en el reino de los cielos muchos que hoy son primeros y tal vez hasta famosos, serán los últimos, y muchos de los que ni siquiera oíste hablar, que no fueron mencionados en ningún libro cristiano, que quizá hasta sirvieron contigo callada y fielmente, serán los primeros.

 

Claro que hay una línea de autoridad, pero, la cabeza siempre es Cristo. Todos los demás somos consiervos, servimos al Señor. Esto es básico para poder guardar la unidad, para poder ver fruto en la iglesia y en nuestras vidas.

 

Imagínate si Títico hubiera codiciado el lugar de Pablo, o Timoteo, o Tito, sin embargo, Títico tenía sus ojos puestos en donde debía, y esto lo hizo entender la temporalidad de este mundo, el amor de Cristo, el cual no era menor, por no tener la posición de Pablo.

 

Títico estaba seguro en Cristo, entendía que era parte de un cuerpo, y así toda su vida sirviera como simple mensajero, él entendía que era donde el Señor le había puesto. Mi hermano, una uña enterrada te puede hacer la vida miserable, así como uñas saludables, te ayudan a estar cómodo.

 

Y aunque Títico no es mencionado muchas veces en la Biblia, llegó a ser un importante vínculo entre Pablo y las iglesias de su tiempo, porque fielmente llevaba los mensajes de Pablo, de manera que traía consuelo a quienes se los llevaba. Por eso dice la Palabra:

 

Pro 13:17 El mensajero no confiable cae en problemas, pero el mensajero fiel trae alivio. (NTV)

Pro 25:13 Como frescura de nieve en día de verano es el mensajero confiable para quien lo envía, pues infunde nuevo ánimo en sus amos. (NVI)

 

Tito era un mensajero fiel, ¿y sabes qué? Eso es lo que el Señor nos pide, puedes no tener oficialmente un cargo en la iglesia, pero, siempre eres un mensajero del Señor, de una manera u otra le estás representando, delante de tus hijos, de tu cónyuge, tu familia extendida, tus compañeros de trabajo. Ya tienes palabras de consuelo, de exhortación, ánimo, así como Títico, utiliza tu boca no para maldecir, para criticar o murmurar, utilízala para dar el mensaje correcto a tu prójimo.

 

Ya tienes un ministerio, ahora, sé fiel para que Dios te ponga en uno, y te conviertas en un servidor confiable, ya viste, no estés esperando el ministerio donde recibas más atención, o donde ejerzas autoridad. El Señor lo dijo, el que quiera ser el mayor, hágase el siervo de todos, comienza con eso en tu corazón, y no permitas que nada te desenfoque de tu Señor.

 

No me estás sirviendo a mí, ni siquiera a tus hermanos, estás sirviendo a tu Señor, ese sentir nos dará el poder decirnos hermanos amados, de perseverar, y caminar hasta al final, así como Títico, quien estuvo con Pablo hasta el día de su ejecución, lleno de fe y esperanza.

 

¿Qué tan fiel estás siendo con lo que el Señor te ha mandado hacer? ¿Cómo vas en las cosas más elementales que él te está pidiendo?

 

  1. Onésimo – El fugitivo arrepentido, el amado y fiel hermano.

Col 4:9 con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber.

Lo que hace interesante de los apelativos que Pablo le da a Onésimo, es el contraste con quien él era, Onésimo tenía un pasado oscuro. Mis hermanos, nuestro Dios verdaderamente es eternamente sabio, y sus caminos no son los nuestros.

 

Como lo hemos venido diciendo, Pablo escribió esta carta junto con Filipenses, Efesios y Filemón. Bueno, pues el chisme está así, no nada que ver, no es chisme, pero resulta que Filemón era uno de los líderes de la iglesia en Colosas, y la iglesia se reunía en su casa, y Onésimo era un esclavo de Filemón quien había huido de él.

 

Este hombre huye lejos de su Señor lo más lejos posible, y se va a Roma, pero no contaba con la astucia del Señor, quien lo encuentra ahí por la predicación de Pablo. Y este hombre al cual Pablo dice a Filemón te fue inútil, te perjudicó, y muy probablemente te robó, Pablo dice: ahora nos útil a los dos.

 

El Señor lo alcanzó y ahora es como mi hijo, se fue con un corazón y una mente de esclavo, pero, ahora regresa a ti como un hermano en Cristo, es más, Pablo le dice: recíbelo como a mí mismo. Y no solo se lo dice a Filemón, lo escribe en la carta, de ser un ladrón, un desleal, se convierte en un amado y fiel hermano, y dice Pablo: es uno de ustedes.

 

Qué impresionante lo que el Señor, el Evangelio puede hacer en la vida de una persona, de ser un fugitivo, un desleal, un ladrón, convertirlo en alguien capaz de amar, de ver por los demás, de servirlos, de dar su vida por ellos, de tomar la verdad fielmente sin importar las circunstancias.

 

Porque la fidelidad no solo se encuentra en nuestro servicio al Señor, sino en nuestra lealtad y amor a nuestros hermanos en Cristo, y a la verdad, Pablo mismo escribe:

 

Gál 6:9-10 Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. 10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe. (NTV)

 

 

Y mira el arrepentimiento de Onésimo, quien estaba dispuesto a ir a Filemón de regreso, aun cuando su libertad y su aun su vida estaba en juego, ya que era un esclavo fugitivo, los cuales podían ser castigados y hasta muertos. Eso mis hermanos, se llama arrepentimiento y transformación. Me recuerda a Zaqueo, él dijo:

 

Luc 19:8 Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo: —Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. (NTV)

 

Cuando alguien está verdaderamente arrepentido, estará dispuesto a restituir, sea cual sea su falta, quizá atentó contra la reputación de alguien, quizá robó algo, cuando hay restitución, hay verdadero arrepentimiento. De la misma manera, Onésimo estaba dispuesto a lo que sea, porque su vida ahora era Cristo. Mira nada más cómo Pablo se expresa de un desleal, ladrón, fugitivo:

 

Flm 1:10-12 Te suplico que le muestres bondad a mi hijo Onésimo. Me convertí en su padre en la fe mientras yo estaba aquí, en la cárcel. 11 Onésimo no fue de mucha ayuda para ti en el pasado, pero ahora nos es muy útil a los dos. 12 Te lo envío de vuelta, y con él va mi propio corazón. (NTV)

 

Flm 1:13 Quería retenerlo aquí conmigo mientras estoy en cadenas por predicar la Buena Noticia, y él me hubiera ayudado de tu parte. 14 Pero no quise hacer nada sin tu consentimiento. Preferí que ayudaras de buena gana y no por obligación. 15 Parece que perdiste a Onésimo por un corto tiempo para que ahora pudieras tenerlo de regreso para siempre. 16 Él ya no es como un esclavo para ti. Es más que un esclavo, es un hermano amado, especialmente para mí. Ahora será de más valor para ti, como persona y como hermano en el Señor. (NTV)

 

Flm 1:17-20 Así que, si me consideras tu compañero, recíbelo a él como me recibirías a mí. 18 Si te perjudicó de alguna manera o te debe algo, cóbramelo a mí. 19 YO, PABLO, ESCRIBO ESTO CON MI PROPIA MANO: «YO TE LO PAGARÉ». ¡Y NO MENCIONARÉ QUE TÚ ME DEBES TU PROPIA ALMA! 20 Sí, mi hermano, te ruego que me hagas este favor por amor al Señor. Dame ese ánimo en Cristo. (NTV)

 

¿Te das cuenta? Verdaderamente Pablo está poniendo su palabra, su persona, se está comprometiendo y poniendo las manos al fuego por Filemón. Porque Pablo de primera mano pudo ver que Onésimo nació de nuevo, y fue testigo de su transformación, un amado, un fiel hermano digno de la confianza total de Pablo. No sé cuál sea tu pasado, pero quiero recordarte Gálatas:

 

2 Co 5:16-17 Así que hemos dejado de evaluar a otros desde el punto de vista humano. En un tiempo, pensábamos de Cristo sólo desde un punto de vista humano. ¡Qué tan diferente lo conocemos ahora! 17 Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!

 

En Cristo puedes ser un hombre, una mujer fiel, amado, amada hermana, fiel, leal, listo y dispuesto a servir a tu Señor, a restituir, a tomar el camino de la luz desde el principio, y sin ningún reproche de parte del Señor.

 

  • Aristarco – El que sirve siendo un fiel compañero.

Col 4:10a Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda,

Aristarco era de Tesalónica, la aparición de Aristarco es interesante, lo vemos en Hechos 19, siendo perseguidos en el alboroto de Éfeso, dice así:

 

Hch 19:29 Y la ciudad se llenó de confusión, y a una se lanzaron al teatro, arrebatando a Gayo y a Aristarco, macedonios, compañeros de Pablo.

 

Al igual que Títico, lo vemos mencionado con Pablo una y otra vez, solo que con la diferencia de que este hombre, siempre estaba con Pablo, la persecución en Éfeso, el peligro de ser linchado ante miles de personas, no lo detuvo, lo que es más, él también dejó atrás su vida para servir a Pablo en prisión. Es poco probable que él haya sido prisionero, pero, por sí mismo se hace prisionero para estar con Pablo, y hacerle compañía, quizá orar por él, traerle cosas, llevarle.

 

Compañero de prisiones es una palabra: sunaicmalotos, que significa compañeros de prisión, o de cautiverio. Pablo de por sí se hacía llamar prisionero de Cristo, y este hombre renuncia a su propia libertad para suplir las necesidades de Pablo.

 

Por eso es tan importante entender tu llamado, quién te llama, tus motivaciones, si no son las correctas, muy pronto te verás tropezado, o serás infiel en la obra que Dios te ha confiado, yo no creo que haya sido fácil para Aristarco hacer este trabajo, el cual era arduo y penoso, cuando seguramente él tenía una vida en Tesalónica.

 

Mis hermanos, solo alguien que ha entendido este glorioso Evangelio, todas estas cosas que hemos venido viendo a lo largo de la Escritura, podría haber decidido esta vida. Y una vez más, este era un servicio silencioso, sin atención, ni luces, ni fama, pero, cuando sabes a quién sirves y quién te ha llamado, eso no importa.

 

Cuidado cuando solo quieres atención, o los lugares de mayor influencia, según este mundo, ¿a qué podría Aristarco aspirar? Yo creo que ninguno de estos hombres tenía otra motivación que no fuera el reino de Dios. Como lo hemos visto, tenían muy clara la realidad eterna, y por ella vivían.

 

Qué maravilloso sería si la iglesia de Cristo hoy en día tuviera esta clase de siervos, enfocados en él, no buscando lo suyo, sino lo de Cristo, habiéndose negado a sí mismos, y viviendo para servir. Qué importante es que cada uno ejerzamos el servicio que el Señor nos da en su cuerpo, que estemos de ante mano completos en Cristo, sin sed de poder, o de fama, y que no importa lo pequeño del servicio, seamos fieles, y estemos llenos de gozo mientras lo ejercemos.

 

Sin este tipo de ayuda, sin estos siervos, la tarea de llevar a cabo la voluntad de Dios en la iglesia, se hace imposible, la tarea en la iglesia no es de un solo hombre. Recuerda hermano, tu servicio, por más pequeño que creas que sea, cuenta en gran manera, y es de gran valor para el Señor.

 

En esos grandes conciertos donde llega el artista famoso y se lleva los aplausos, hay gente que simplemente recoge cables, o plancha ropa, o lava baños, sin ellos, el gran show no sería posible. Nuestro gran artista es Cristo, y lo que hagas, así des un vaso de agua a un pequeñito, dice la Palabra, no quedará sin recompensa, porque lo estás haciendo para mí, dice el Señor.

 

Una vez más, piensa en tu cuerpo, no importa que parte de tu cuerpo sea, cada parte es importante para algo, y si cada parte de tu cuerpo funciona bien, es para tu beneficio y descanso. Así nosotros servimos a nuestro Rey y Señor.

 

  1. Marcos – el servidor que nos recuerda al Dios de las segundas oportunidades.

Col 4:10b Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle;

Al final del primer viaje misionero de Pablo, y al principio del segundo, vemos a Bernabé y a Saulo teniendo una fuerte diferencia, al punto de que se separan, Pablo hace su equipo con Silas, y Bernabé se lleva a Marcos su sobrino.

 

Pablo no lo quiere llevar porque al parecer Marcos no aguantó la presión del ministerio, quizá la persecución, quizá las condiciones de viaje, no lo sabemos, pero, llega el momento en el primer viaje misionero de Pablo que Marcos dice: “esto no es para mí, yo que hago aquí pudiendo estar en mi casa viendo una buena película, ahí se ven”. Veamos cómo lo dice en Hechos:

 

Hch 15:36-40 Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. 37 Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; 38 pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. 39 Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, 40 y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor,

 

Sin embargo, más tarde este hombre fue transformado, fue restaurado a su servicio, al punto que Pablo lo llama, su colaborador, se convierte en un servidor fiel, muy cercano a Pedro el apóstol, al punto que él le llama, “mi hijo”.

 

1 Pe 5:13 La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan.

 

Y, de hecho, se convierte en uno de los tres hombres que tuvieron el privilegio de escribir uno de los Evangelios, se podría decir que el Evangelio de Marcos, es el Evangelio de Pedro, ya que de él toma mucha de la información de este Evangelio.

 

De manera que, Marcos es aquel servidor que tropieza por un tiempo, pero, que es restaurado, crece, madura y es útil al reino. Me encanta recordar que nuestro Señor es el Dios de las segundas oportunidades, dice la Palabra:

 

Sal 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

 

Lam 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

 

Pedro mismo, quien negó al Señor tres veces, y es restaurado seguramente se ve en Marcos, quien en un momento de su vida fue infiel, pero que más adelante reconoció a su Señor, y el Señor no le rechazó.

 

Chuck Smith, fundador de Calvary Chapel, quien hacía énfasis en la gracia de Dios, decía que él prefería dar misericordia que juicio a aquellos que se equivocaban, y que, aunque muchas veces se equivocó volviendo a dar segundas oportunidades a gente que lo volvió a traicionar, él decía que prefería mil veces equivocarse dando gracia, que equivocarse dando juicio.

 

Yo creo que hay sabiduría en esto, y muestra el corazón de nuestro Señor, quien es benigno y que cuantas veces venimos y le decimos: Señor, estoy arrepentido, ¿me recibes? ¿Me das otra oportunidad?

 

Él sin reproche nos la da, aun cuando volvamos a caer, una y otra vez. Si tú eres de aquellos que no fueron fieles, o no han sido fieles, sabe que puedes ser un Marcos.

 

  1. Jesús Justo y Marcos, los únicos de la familia de Pablo, un consuelo para él que le ayudan a mantenerse en su servicio fiel.

Col 4:11 y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.

Jesús Justo, Marcos y Aristarco, quien era judío también, eran para Pablo un consuelo y un motivo de ánimo.

 

No sé si te ha pasado, pero hay veces en que nadie de tu familia en la carne, a excepción de uno o dos, son los que creen en tu Señor, y es un consuelo, porque ves como el Señor transforma vidas, sana matrimonios, liberta a los cautivos de drogas, alcoholismo, resentimiento, temor, y ves la condición de los de tu familia y te causa dolor y tristeza.

 

Pero, con uno que responde y que ves cómo el Señor le transforma resulta para ti un consuelo, es Dios mismo diciéndote: “yo estoy en control, y también estoy actuando en tu familia”. Así este hombre, quien seguramente hacía honor a su nombre: Justo, alguien con el carácter de Cristo en su vida.

 

Así también, Dios se encarga hasta de esos detalles para cuidar a los suyos y darles la inspiración necesaria para seguirlo sirviendo, aún a pesar de enfrentar por causa de la verdad hasta la misma muerte.

 

  1. Epafras, siervo de Cristo y un fiel orador.

Col 4:12 Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.

Epafras o Epafrodito, uno de los fundadores de la Iglesia de Colosas, quien probablemente era su pastor, y el que viajó hasta Roma para informar a Pablo acerca de los herejes que se estaban introduciendo en la iglesia y traería esta carta de regreso.

 

Pero mira nada más lo importante de la oración, mis hermanos, muchas de las veces no hay manera de mostrar mayor amor por tus hermanos que cuando oras por ellos, en lugar de quejarte, de murmurar, de traer tus quejas y reclamos, de estarlos acusando delante de Dios, qué importante que decidas bendecir y no maldecir, no pagar mal por mal, sino orar por ellos.

 

Este es un gran servicio, Epafrodito, aun cuando estaba lejos de sus amados hermanos, seguía teniendo comunión con ellos, sirviéndoles poniendo su vida en peligro por ellos, dice Pablo en Filipenses 2:

 

Flp 2:25  Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; 26 porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. 27 Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

 

Flp 2:28-30 Así que le envío con mayor solicitud, para que al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza. 29 Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; 30 porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.

 

Y, quizá a muchos de nosotros no nos haya tocado exponer nuestras vidas por el servicio al Señor, pero, qué me dices de estar orando sincera, y perseverantemente por tus hermanos en Cristo, por su iglesia, eso sí que lo puedes hacer, y es tan necesario.

 

Epafrodito, como un esclavo de Jesucristo oraba fielmente por los Colosenses, enardecidamente, De aquí surge el término agonizar, es la palabra agonízomai, luchar, pelear hasta la agonía por algo.

 

Qué importante es pelear la buena batalla de la fe en oración, lo hemos visto tantas veces, no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados y potestades, ejércitos de maldad en los lugares celestiales. La oración del justo puede mucho, y cuánta negligencia y desobediencia hay al respecto.

 

Y mira por lo que oraba Epafrodito, de lo cual Pablo era testigo, tres cosas:

 

Firmes, ístemi

, establecidos, confirmados, sostenidos en pie. Mis hermanos, simplemente en nuestra iglesia, cuánta gente viene, visita, y no permanece, la semilla no cae en buena tierra, y la gente no permanece firme en la fe. Ora por tus hermanos para que permanezcan firmes y no tropiecen.

 

2º Perfectos, téleios,

completos, maduros, mental, moral y espiritualmente. Cuánta necesidad de madurez hay en la iglesia, gente de doble ánimo, o de dos lealtades, gente niña espiritual, llevada de aquí para allá por todo viento de doctrina, sin convicciones firmes en la verdad, gente estéril, ensimismada, enfocada en sí misma, niños que no entienden su lugar en el cuerpo.

 

Quienes en lugar de ejercer responsablemente y en amor su parte y bendecir a sus hermanos con lo que Dios les ha dado, son gente que el cuerpo tiene que cargar, miembros enfermos a los cuales hay que cuidar que no infecten el resto del cuerpo. Ora por tus hermanos, ora por madurez en la iglesia, es un buen servicio.

 

3º Completos, pleroforéo,

plenamente convencidos, que sus vidas dan evidencia por el fruto que producen, tan seguros de su fe, que son fieles, confiados en lo que Dios ha dicho, al punto de que como cada uno de estos hombres, están dispuestos a negarse a sí mismos, tomar su cruz, y seguir a su Señor, siendo sus discípulos.

 

Mis hermanos, todo lo anterior tiene que ver con esta incredulidad, con esta infidelidad a la verdad y una fidelidad plena a convicciones propias, a convicciones mundanas. Cuánta falta nos hace orar por estar plenamente convencidos de la verdad, al punto de obedecerla a cualquier costo.

 

Pon estas tres palabras en tu lista de oración, hazlo y tu vida va a cambiar, va a dejar de ser tan miserable, tan falta de esperanza, tan llena de derrotas. Tu vida y mi vida existen para la gloria de Dios, y no hay vida más gozosa y plena que aquella que vive para los propósitos de Dios, para la voluntad de Dios, para aquello que Dios quiere.

 

Si amas al Señor, si has entendido su amor, entonces pídele estas cosas paras ti, si amas a tus hermanos, a tu cónyuge, a tus hijos comienza pidiendo estas cosas para ellos, esto es lo que un cristiano necesita, lo que cualquier persona que respira necesita, por eso Pablo oraba:

 

Efe 3:18-19 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

 

Y esto solo se puede obtener al tener estas tres cosas, firme en Cristo, maduros en Cristo y convencidos plenamente de su verdad y de su amor, viviendo por ella. Epafrodito oraba, velaba, agonizaba, peleaba la batalla orando por estas cosas, mi hermano, tu vida y mi vida cambiaría, si oráramos por estas cosas, créemelo. Y dice Pablo:

 

Col 4:13 Porque de él doy testimonio de que tiene gran solicitud por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis.

Dice Pablo, yo soy testigo de su amor por ustedes, tiene gran solicitud, y ¿saben qué significa? Afán, fatiga, angustia, dolor, sufrimiento, duro trabajo, por la fe de estos hombres y mujeres, quienes quizá muchos de ellos, ni lo pelaban, “ay este exagerado, este fanático”, ¿quién sabe?

 

Sin embargo, un hombre, una mujer fiel, está comprometido con esto, sabe que solo Dios puede cambiar un corazón, y no solo eso, sino que hace lo que se requiere, este hombre emprendió estos viajes cansados, largos y peligrosos, sabiendo que no dejaba a los suyos solos, sino con el Señor, y no los abandonó ni por un momento.

 

Donde otros veían a gente inmadura, poco deseable, desahuciada espiritualmente, Epafrodito veía una oportunidad de redención, de transformación, de gloria para el Señor.

 

Una vez más, estas personas estaban enfocadas en su Señor, podían ver y vivir esta maravillosa realidad eterna, en un mundo corrupto. Pablo también lo llama, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús, en Filemón 23:

 

Flm 1:23 Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,

 

Qué importante es estar rodeados de este tipo de servidores, y ser este tipo de servidores. Veamos el siguiente:

 

  • Lucas, el cuidador de Pablo, el servidor silencioso, el historiador talentoso.

Col 4:14a Os saluda Lucas el médico amado,

Lucas se une a Pablo permanentemente después de su segundo viaje misionero, y lo vemos con Pablo casi el resto de su vida, quizá al ver a Pablo constantemente enfermo, después de haber sido golpeado y apedreado, el Señor le concede la amistad entrañable de este hombre, al que llama el médico amado, ni siquiera dice: mi doctor, no, para Pablo todos estos eran consiervos, iguales a él, claro, un regalo de Dios, una provisión divina para un ministerio como el de Pablo.

 

Lucas, por su manera de escribir el Evangelio de Lucas y Hechos de los Apóstoles se sabe que era un hombre educado y culto.

 

Y mira lo que un hombre enfocado en Cristo puede hacer, aun siendo lo que era, y teniendo las oportunidades que le daban su carrera, Lucas anduvo en casi cada aventura de Pablo, a excepción de algunos momentos, lo puedes constatar al leer Hechos de los Apóstoles, Lucas puso a los pies del Señor su talento, y renuncio a la comodidad, o lo que pudo haber ganado al ser médico.

 

Y para él fue suficiente el ser compañero del apóstol Pablo y escribir un Evangelio y el libro de los Hechos, y fíjate el contraste, su nombre solo se menciona otras dos veces en todo el NT. Esto nos confirma que Dios utiliza a todo tipo de personas, y aún si tú eres educado, o muy versado en tu oficio, Dios puede utilizarte, y tú puedes tener la oportunidad de hacer tesoros en los cielos, donde no te serán quitados. Quizá Lucas podía decir como Pablo:

 

Flp 3:7-8 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

 

Flp 3:10-14 Quiero conocer a Cristo y experimentar el gran poder que lo levantó de los muertos. ¡Quiero sufrir con él y participar de su muerte, 11 para poder experimentar, de una u otra manera, la resurrección de los muertos! 12 No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección. Pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo. 13 No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro sólo en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así 14 avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. (NTV)

 

Flp 3:15 Que todos los que son espiritualmente maduros estén de acuerdo en estas cosas. Si ustedes difieren en algún punto, estoy seguro que Dios se lo hará entender. 16 Pero debemos aferrarnos al avance que ya hemos logrado. 17 Amados hermanos, tomen mi vida como modelo y aprendan de los que siguen nuestro ejemplo. (NTV)

 

Uno más, el cual es importante también:

 

  • El siervo infiel.

Col 4:14b y Demas.

De demás no dice nada, y esto tiene un porqué, este hombre anduvo como todos los demás, de arriba, abajo, pero algo sucedió, dice en 2 Timoteo:

 

2 Ti 4:9-10 Procura venir pronto a verme, 10 porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica.

 

La presión del mundo fue insoportable para Demas y terminó abandonando a Pablo y al ministerio, así como Jesús con su Judas, Pablo tuvo a su Demas, y ve tú a saber cuántos más como él. Pero, la realidad es que Demas era muy cercano a Pablo, estaba en el círculo cerrado de sus colaboradores.

 

Y la verdad es que es tan esperanzador ver a una persona cuando de pronto la ves y aparentemente está dando fruto, y está caminando, dando pasos agigantados, a la cual se le da confianza, se le confía ministerios y demás y de pronto tropieza, es algo desgarrador.

 

Mi hermano, no hay cosa que cause más dolor y desánimo a nosotros los pastores, o a aquellos que discipulan a otros, que ver tropezar a un siervo fiel, más que indignación, o enojo, es un dolor tan profundo ver la dureza de corazón, ver que la gente esté tan ciega de vender por un plato de lentejas la inigualable y maravillosa bendición de Dios.

 

Y qué importante es notar que esto no es lo que determina el liderazgo de una persona, porque ¿qué me podrías decir de Pablo? ¿Era un mal líder? No, tú puedes esforzarte y hacer lo mejor que está de tu parte, pero, llega el momento en el que cada persona es responsable de responder en amor y obediencia a su Señor.

 

Mis hermanos mejor que seamos Juan Marcos, y no Demas, que no llegue el momento en el que digas: “Cristo no vale la pena, Cristo no es digno de que le crea, de que me rinda ante él, de que le entregue mi vida”. Y abandones a tu creador por el efímero, placer físico, por la codicia de tus ojos, o por el orgullo de logros y posesiones, lo cual es tan corto, lo cual hoy tienes y mañana cambió tu suerte, dice la Palabra:

 

Pro 23:5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo.

 

1 Jn 2:16-17 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

 

Como dicen, no es tanto cómo comienzas, sino cómo terminas, el verdadero creyente persevera hasta el final. Por eso la fidelidad comienza en tu corazón, en tu mente, en tus convicciones, ¿a quién le vas a ser fiel, a este mundo o al Señor, a ti mismo o al Señor? No puedes andar entre dos lealtades, lo vimos la semana pasada, vas a acabar por perderte, mejor levántate, y ora por lo que ya dijimos hace un rato.

 

  1. El llamado a la fidelidad.

Col 4:15 Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.

Pablo manda saludos a la iglesia de Laodicea que seguramente se reunía en casa de Ninfas. Interesante, checa que el mensaje que hubo a esta iglesia en Apocalipsis 3:13, una iglesia que con el tiempo prosperó económicamente en abundancia, al punto que dejaron a Cristo fuera, y se convirtieron en una iglesia tibia, ciega a lo espiritual, que cambió los valores eternos, por valores temporales.

 

Al punto que al Señor le producían asco, y él tenía que estarles tocando porque lo habían dejado afuera.

 

Mis hermanos, el juego para el cristiano, se llama fidelidad, se llama perseverar, se llama confiar y no moverse de lugar, jamás cerrar la Escritura, y no dejarse mover jamás por el mundo y sus valores. Ninguno de estos hombres, a excepción de Demas, se dejaron engañar por este mundo, ni por su corazón. Y dice Pablo:

 

Col 4:16 Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros.

Se habla de una posible carta a los laodicenses perdida, de una carta apócrifa, o también de la carta a los Efesios, la cual en algunos manuscritos antiguos se encontró sin remitente, y quizá fue una carta circulante.

 

Sea una carta perdida, o la carta a los Efesios, esto me recuerda la importancia de permanecer en la Escritura, de constantemente estar alumbrando nuestro entendimiento con la Palabra de Dios, y no ponerla a un lado jamás hermanos. Dice la Palabra:

 

Rom 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

No existe nada más importante que conozcas la Escritura, para que tengas intimidad con el autor de la Escritura, ahí está el alimento para que puedas ser fiel, para que confíes en lo que escuchas, en sus preciosas y grandísimas promesas, y puedas vivir como estos hombres, dice Pedro:

 

2 Pe 1:3-5 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4  por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; 5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento…

 

¿Te das cuenta dónde comienza la fidelidad y dónde necesitas comenzar a ser fiel, confiable? Y dice:

 

Col 4:17 Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.

A Arquipo también llama en Filemón 1:2, compañero de milicia, dice:

 

Flm 1:2 y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:

 

No sabemos si este hombre tendía a desanimarse, o estaba en peligro de caer de su fidelidad, pero, después de hablar de todos estos hombres, Pablo le dice: hey Arquipo, mira, guárdate, pon atención, examina, vigila, observa, ten cuidado de cumplir tu ministerio, el servicio al que Dios te ha llamado, complétalo, no lo dejes a medias, se fiel, no te quedes a medio camino, llénalo a plenitud, haz que ocurra, vale la pena.

 

Y yo creo que en un sentido el día de hoy todos nosotros somos Arquipos, mis hermanos, estamos delante del Dios vivo, es a quien servimos, a nuestro Salvador, por cierto, el que ahora mismo está sosteniendo el latido de tu corazón, tu respiración. El que dio su vida por ti en la cruz, el que te ofrece perdón de pecados, y vida eterna.

 

Al que necesitas rendirte, entregándole tu vida, cambiando tu manera de pensar con respecto a ti mismo y a él. Él es bueno, y tú no, él es perfecto y tú no, no hay otro camino al Padre, solo él es el camino, y la verdad y la vida.

 

Él es digno de que te niegues a ti mismo, tomes tu cruz y le sigas, él es digno de que pongas atención a su voluntad, que dejes de vivir para ti mismo, y que comiences a experimentar lo que es la verdadera vida, el verdadero gozo, el cual no se encuentra en vivir para ti mismo, esa es la vida más insegura y miserable que existe.

 

El Señor dijo: más bienaventurado es dar que recibir, el Señor dijo:

 

Mat 16:23-27 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. 24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

 

No es un tonto el que decide entregar, lo que de por sí tarde o temprano va a perder, te aseguro, no tienes una cosa mejor que hacer, pregúntale a Lucas, el doctor, pregúntale a Tíquico el fiel servidor, hay una nube de testigos que está lista para decirte: vale la pena.

 

Entre ellos está Abraham, un hombre muy rico, hijo de padres ricos, que decidió que su riqueza eran las promesas de su Dios. Moisés, quien una vida de príncipe no le fue suficiente, y muchos más quienes a través de toda la historia humana, lo han gritado con sus vidas y aun con su muerte: Cristo es digno de ser seguido.

 

Hermano, hermana, cumple tu ministerio, pon atención, si el Señor ya te llamó, si te dices cristiano, estás llamado a servir a tu Señor, y él te ha equipado, pregúntale, ¿dónde quieres que te sirva Señor? Aquí estoy dispuesto, mi vida es tuya.

 

Recuerda, el ministerio es del Señor, y él es quien llama, no estés murmurando de tus hermanos, porque estás murmurando contra tu Señor, él los puso donde están, él me puso a mí aquí, no seas necio, mejor ora por nosotros, ora por ti, lo que ya vimos. Pon atención y cumple con lo que a ti te toca, el Señor lo dijo así:

 

Tú decides qué es lo que quieres escuchar:

 

Mat 25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

 

Mat 25:26-30 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

 

El Señor está buscando hombres y mujeres fieles, sé tú uno de ellos, Pablo le dijo a Timoteo:

 

2 Ti 2:2  Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

 

Hay un lugar para ti y para mi hermano, mi hermana, y cierra Pablo esta hermosa carta:

 

Col 4:18 La salutación de mi propia mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén.

Pablo siempre utilizaba amanuenses a quienes dictaba las cartas, pero, firmaba con su puño y letra, y hoy nos dice: yo Pablo, siervo de Dios, les insto a ustedes Calvarianos, atiendan a la Escritura, atiendan a todo este maravilloso mensaje.

 

¿Con cuál de estos hombres te identificas? ¿Quién quieres ser el fiel, el infiel, el duro de corazón, o el que es utilizado por el Señor?

 

Mis hermanos, estos cuatro capítulos necesitan desembocar en una vida de fiel servicio al Señor, no hay excusa, Dios te pide que le seas fiel, si todo lo que escuchamos no desemboca en esto, solo estás pasando de noche, estás endureciendo tu corazón, y eso no será bueno para ti.

 

Por eso Pablo cierra: acuérdense de mis prisiones, para los Colosenses era, ver la vida de un hombre derramada en sacrificio por las verdades eternas, un hombre fiel, fidedigno, que creyó en la verdad de Dios, y se atrevió a vivir por ella. Este mundo hermanos, no es nuestro hogar, la Biblia lo declara una y otra vez.

 

Y ¿sabes qué? Seas creyente o no, no vas a ser eterno aquí, a ti te toca decidir dónde pasarás la eternidad, Dios quiere que sea con él, en eterno gozo, y lo único que te pide es que le entregues tu vida, creas en él, creas que él es lo suficientemente digno para abandonar tus engañosas convicciones y comenzar a vivir en la verdad, en la luz.

 

Su invitación está abierta, puedes ser como Pablo, un prisionero de Cristo, pero libre, totalmente para este mundo, o puedes engañado pensar que eres libre con la libertad que este mundo llama libertad, lo cual es esclavitud, y quedar prisionero de las tinieblas por la eternidad. Mejor ábrele tu corazón a Cristo, deja que su Espíritu Santo te convenza.

 

Y dice Pablo la gracia sea con vosotros, la influencia divina en el corazón humano, la dádiva de Dios, la bendición gratuita de Dios. Dios quiere bendecirte, pero, no con lo que este mundo llama bendición, sino con lo que su Palabra llama bendición, con perdón de pecados, con vida nueva en tu corazón, con la promesa de la vida eterna, lo cual es ciertísimo.

 

Decide convertirte en un fiel a la verdad, y deja que él te haga fiel en tu conducta, recibe su gracia, la única capaz de salvarnos, de capacitarnos para vivir en esta fidelidad.

 

Mira lo que Dios puede hacer con un puñado de gente, de toda la gente a la cual Pablo había predicado, tantas iglesias sembradas por todo el mundo conocido, solo un puñado ellos son los que estaban con él, pero, esta era gente fiel, cuánto puede hacer el Señor con uno que se disponga a servirlo fielmente, a amar a sus hermanos y servirles.

 

Tú puedes ser de ese equipo, en Calvary somos solo un puñado, pero, si este puñado se decide a creer, Dios puede hacer cosas maravillosas con unos cuantos. Vamos a orar.

 

 

 

 

 

 

WatchNotesDownloadDateTitle
  • Nov 20, 2016Colosenses 4:7-18 “Los fieles, el infiel y los llamados a ser fieles”
    Nov 20, 2016
    Colosenses 4:7-18 “Los fieles, el infiel y los llamados a ser fieles”
    Series: Colosenses

    LOS FIELES, EL INFIEL Y LOS LLAMADOS A SER FIELES

    Colosenses 4:7-18

     

    Hoy terminamos con esta carta a la iglesia de Cristo en Colosas una ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso. Esta carta fue escrita por Pablo junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Ante esta amenaza de los gnósticos que venían con sus falsas doctrinas, Pablo deja completamente claro: Cristo es suficiente, nuestra salvación es perfecta en él, no necesitamos nada más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más un misticismo con un enfoque meramente temporal y humanista, y Pablo nos hace ver claramente Cristo es suficiente y en él somos suficientes.

     

    Tenemos un Evangelio completo, tenemos perdón perfecto, vida eterna, esperanza eterna firme e inamovible, sostenida no en nosotros, sino en nuestro gran Dios, de Cristo nuestro Salvador, el sustentador de toda la creación, la plenitud de todo, quien nos llamó a la vida y nos rescató de las tinieblas en las que estábamos esclavizados, y nos trasladó a la libertad su luz, nos lavó, nos resucitó de la muerte, nos hizo nacer de nuevo, y nos injertó en su cuerpo, que es la iglesia, de quien es la cabeza.

     

    Habiendo estado infinitamente lejos de Dios y habiendo sido sus enemigos, fuimos traído muy cerca, fuimos reconciliados con él, por la obra perfecta de Jesucristo, quien lo consumó todo en la cruz y se levantó al tercer día con poder, triunfando sobre el pecado y la maldad, anulando el acta de nuestra condenación, exhibiendo a nuestros enemigos en la cruz del calvario.

     

    Por eso, habiéndonos explicado todo esto, Pablo nos dice:

     

    Col 2:8-9 Tengan cuidado: no se dejen llevar por quienes los quieren engañar con teorías y argumentos falsos, pues ellos no se apoyan en Cristo, sino en las tradiciones de los hombres y en los poderes que dominan este mundo. 9 Porque toda la plenitud de Dios se encuentra visiblemente en Cristo, 10 y en él Dios los hace experimentar todo su poder, pues Cristo es cabeza de todos los seres espirituales que tienen poder y autoridad. (DHH)

     

    Este último versículo me gusta más cómo lo traduce la RV:

     

    Col 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. (RVR60)

     

    Y Pablo nos enseña lo que es la verdadera espiritualidad, y nos dice: la espiritualidad no se trata de filosofías humanas, gnosticismo, budismo, etc. Legalismo, lo cual incluye cumplir todo tipo de leyes, reglas y tradiciones, días de guardar y demás. Ritualismo, lo cual incluye todo tipo de ritos religiosos. Misticismo, lo cual incluye poderes ocultos, visiones, espíritus chocarreros y demás. Y Ascetismo, lo que es la negación del yo, mortificar mi cuerpo, no darle ningún placer, y hasta lastimarlo con el fin de alejarme del pecado y acercarme a Dios, o hacer a Dios deudor para que haga algo por mí.

     

    No, Pablo nos dice, la espiritualidad no se trata de una mera conducta externa, de ritos, de religión, sino de un nuevo nacimiento en Cristo, de haber resucitado de la muerte del pecado, de una nueva identidad, de ser una nueva criatura, de haber adquirido en el hombre interior el carácter de Cristo, reflejado en una conducta cristiana.

     

    Colosenses nos dejó claro que ser espiritual no se trata de tener una actitud religiosa o legalista, sino de tener un carácter interno, que se refleja en una conducta externa, con lo cual es posible vivir la vida que Dios planeó para nosotros, en verdadera libertad y plenitud.

     

    Y al estar completos en él, podemos entonces, brillar en este mundo caído y en tinieblas, trayéndole gloria con nuestra manera de vivir, en los roles que desempeñamos cada día de nuestras vidas, lo cual es un resultado de una fe genuina.

     

    Ahí es donde el Evangelio que hemos creído, nuestra nueva identidad debe ser manifiesta, donde la suficiencia de Cristo se hace evidente, porque si esto no está sucediendo, nuestro cristianismo es mera filosofía, una religión más.

     

    Por eso Pablo nos dice: brillen con la luz de Cristo primeramente con los más cercanos a ustedes, comenzando en su hogar, porque si nuestro cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona. Brillen en su trabajo, brillen en el mundo para que viendo el mundo sus buenas obras, glorifiquen al Padre que está en los cielos.

     

    Nos enseñó: oren en todo tiempo, hagan una disciplina y cultívenla, perseveren en ella, sin la oración no podrán hacer nada, pero si oran, si se proponen desarrollar una íntima relación sincera con su Señor, serán imparables.

     

    Dios quiere que le conozcas, que estés cerca de él, que te conviertas en un vigilante para que puedas estar consciente a estas dos realidades lo eterno, y lo temporal, para que entiendas que lo que no ves es eterno, pero lo que ves es temporal, y necesitas estar despierto, vigilante a la maravillosa realidad espiritual, porque es la única manera en la que vivirás agradecido, lleno de esperanza, de paz, fortalecido para llevar a cabo todas estas cosas.

     

    Nos dejó claro que Dios nos manda a andar como sabios y no como necios, porque el andar sabiamente es la única manera de mostrar a un mundo inconverso que Cristo está en mí. Actuar sabiamente incluye hablar con sabiduría. Ser sabio en mi conducta y en mi hablar.

     

    Y después de todas estas cosas maravillosas Pablo cierra la carta como lo hace usualmente, mandando saludos, reconociendo a sus hermanos, dando instrucciones finales, etc.

     

     

    En este tipo de despedidas me encanta ver cómo la Biblia está dirigida a gente como nosotros, no son seres celestiales casi perfectos, es gente redimida de su pecado, gente con defectos, con una vida como la nuestra, seguramente con trabajos, con una familia, con una identidad en este mundo, gente a la que Cristo encontró y alumbró su vida, dándoles nueva vida, propósitos, transformándoles.

     

    Lo que leemos en la Biblia hermanos, no son novelas ficticias, leyendas, o mera filosofía, es historia, y eso me llena de gozo, de esperanza, porque significa que Dios quiere tratar conmigo, así, quien soy, no necesito esconder nada, ni aparentar nada, él me ama como soy, y quiere hacer una obra en mí, transformarme a su imagen, porque si impactó la vida de personas como estas, eso significa que también puede impactar la mía, y la tuya.

     

    La religión pone a estas personas en un nicho, las venera y dice: ellos porque fueron otro tipo de personas superiores, y se justifica diciendo: yo ni para qué intentarlo, pero, si ellos ya recorrieron el camino, ahí que me presenten ellos delante de Dios.

     

    Y eso no es posible, ningún ser humano es digno de acercarse a Dios, solo hay uno que es hombre y a la misma vez Dios, Jesucristo, él es el único que puede ir delante de nosotros, y el resto, somos como estos hombres, receptores de la gracia de Dios, quienes tenemos por igual la responsabilidad de responder en fe y obediencia.

     

    No quites de tu mente, estos hombres fueron mortales, como tú y yo, pecadores redimidos, necesitados de toda la gracia, misericordia y paciencia de Dios. Solo que estos respondieron en fe y obediencia al amor de Dios.

     

    Es importante no pasar de largo por estas secciones, pensando que no hay mucho que observar, porque la realidad es que cada palabra en la Biblia está escrita por algo, sencillamente, es inspirada por Dios.

     

    En estas personas y su carácter podemos aprender mucho de lo que nuestro Señor busca en nosotros, sobretodo podemos ver lo que Dios es capaz de hacer en un grupo de gente que decide creer todo lo que ya vimos en estos 4 capítulos de Colosenses, y decide poner toda su confianza en ello, y fielmente poner por obra lo aprendido, y nos enseña con claridad a lo que nosotros podemos aspirar, y lo que Dios mismo espera de nosotros. Por eso yo titulé este mensaje: LOS FIELES, EL INFIEL, Y LOS LLAMADOS A SER FIELES. Demos lectura.

     

    1. Tíquico un amado hermano, fiel servidor.

    Col 4:7 Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, Col 4:8 el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones,

    Es interesante como Pablo tenía un grupo de colaboradores, pero, me llama la atención que a pesar de tanta gente que se convirtió a la predicación de Pablo, y de tantas iglesias que plantó, el grupo de colaboradores de Pablo era pequeño, diría yo, muy pequeño, en Filemón menciona:

     

    Flm 1:24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.

     

    Además de Epafras y Tíquico, aquí mencionado. Y así es, el grupo de gente fieles siempre se reduce a unos cuantos, sin embargo, con un puñado de gente fiel el Señor puede enderezar el mundo. Con uno que se disponga a escuchar, a recibir, a retener, a obedecer la Palabra, y se disponga a servir fielmente al Señor y a amar a sus hermanos, el Señor puede dar fruto de ese uno, al 30, al 60 y al 100 X 1. Creo que el tema dominante resta porción es la fidelidad, y, de donde viene la palabra fiel:

     

    Fiel: pistos,

    digno de confianza, confiable, fidedigno; confiado: fiel, fielmente, creer, creyente, verdad, seguro, verdadero, honrado. Confiado, relativo a una fe que confía, ser digno de crédito, seguro, con la implicación de ser digno de plena confianza.

     

    Y viene de la raíz de pistis, fe, confianza, y peídso, obedecer, persuasión, seguro, dar crédito, confiar. Al mismo tiempo que Gálatas 5 menciona la fidelidad como un fruto. Todas estas palabras tienen la misma raíz, confianza plena.

     

    La fidelidad hermanos, el ser digno de confianza, surge de nuestra fe, en quién confiamos, en nosotros mismos, y en este mundo, o en Dios, en la verdad. Aquel que está persuadido por el Espíritu de la verdad del Evangelio, y nace de nuevo, tiene en sí mismo la capacidad de ser fiel a esa verdad, y comenzar a vivir por ella.

     

    Todos conocemos lo que es la fidelidad y la fe, cualquiera de nosotros somos fieles a las convicciones que tenemos, y creemos ciegamente en ellas, al punto de tropezar una y otra vez con la misma piedra, pero, siempre estamos ejerciendo fe, siempre estamos confiando en algo, y ese algo nos hace tomar las decisiones de la vida de cada día, y serle fieles en cuerpo, alma y espíritu o a Dios o a nuestros ídolos.

     

    El punto no es que nos falte fe, sino que no ponemos nuestra fe en el lugar correcto, o le creemos a Dios, o no le creemos y le creemos a Satanás. Por eso, así como la fidelidad es sinónimo de fe, la infidelidad es sinónimo de incredulidad.

     

    Por eso es tan importante tener clara la verdad de Dios, porque en un instante nos engañamos, y comenzamos a vivir siendo fieles, pero no a la verdad, sino a nuestras convicciones, a nuestros razonamientos humanos falibles, y equivocados, y terminamos en confusión, perdidos. Sin embargo, hoy veremos a este grupo de gente, los cuales tenían en común esta palabra, fidelidad.

     

    Es importante mencionar lo que aprendimos el jueves pasado en Sanas Palabras, Dios ha diseñado la iglesia como un organismo vivo, como un cuerpo, donde cada uno de nosotros somos un miembro vivo del cuerpo, y a cada uno de nosotros se nos ha repartido diversos dones, regalos, bendiciones, herramientas, dándonos a unos una cosa, y a otros otra, ¿para qué?

     

    Para necesitarnos, para servirnos, para poder conectar como engranes, que nos edificamos en amor, al ser fieles poniendo a trabajar para el provecho del cuerpo el don que Dios me haya dado. Por eso en la iglesia de Cristo no existen los llaneros solitarios, somos un cuerpo con muchos miembros, en el cual todos necesitamos de todos, y todos, aunque diferentes tenemos un mismo propósito, traerle gloria a la cabeza, la cual es Cristo Jesús.

     

    Por eso, es imposible hacer la obra del reino de los cielos individualistamente, separados del cuerpo, con una visión personal. Como miembros diversos de un cuerpo nos es necesario a todos empujar hacia el centro, el cual es Jesucristo, al conocer la voluntad de Dios revelada en la iglesia local en la que Dios nos ha puesto, siguiéndola fielmente.

     

    De la misma manera, tenemos a este grupo de hombres, cada uno haciendo su parte fielmente, a pesar de situaciones, de división, de persecución, de fuertes pruebas, estos hombres permanecieron fieles al llamado que Dios les hizo, al lado de Pablo, a excepción de uno, el cual mencionaremos más adelante.

     

    Y Pablo comienza con Tíquico, el cual podemos conocer por los apelativos con los que lo llama Pablo. Tenemos cinco referencias de él en la Palabra que nos dan mucha luz en cuanto a su carácter. El como la mayoría de los que mencionaremos, creyeron en Cristo durante el ministerio de Pablo en Éfeso.

     

    Vemos aparecer a Tíquico por primera vez en Hechos 20:4 ya para el final de su tercer viaje misionero con un grupo de creyentes no judíos acompañando a Pablo a Jerusalén. Y estos viajes no eran sencillos, en esos tiempos no existían los medios de transporte que hoy tenemos, un viaje de este tipo duraba meses, de manera que, Títico tuvo que dejar a su familia, su trabajo, su área de confort y poner su persona en una total inseguridad.

     

    Estos viajes eran peligrosos, no había seguros de viajero, ni líneas de autobuses, había maleantes, se tenía que recorrer largos tramos a pie, a veces por cientos de millas. Además de eso, Títico seguramente escuchó cantidades de veces los peligros y las amenazas que le esperaban a Pablo.

     

    Sin embargo, vemos a Títico permaneciendo con Pablo desde este viaje, hasta su primer encarcelamiento, el cual no fue muy lindo, Pablo pasó por un horrible juicio, delante de los líderes Judíos, quienes querían asesinarlo, otro juicio ante Félix, Festo y el rey Agripa, y además de acompañarlo en su encarcelamiento en Roma.

     

    Para el momento en el que Pablo estaba escribiendo esta carta desde la cárcel en roma, ya habían pasado por lo menos cuatro años, no muy cómodos que digamos. Al principio el ministerio de Tíquico fue el de ser un fiel mensajero, ya que al igual que los medios de transporte, los medios de comunicación eran extremadamente limitados, y cada viaje de Títico entregando estos mensajes, era el mismo riesgo, el mismo tiempo, caminatas de 80 o 90 millas.

     

    Más adelante lo vemos siendo enviado por Pablo para suplir a Tito quien era pastor en Creta y también a Timoteo, pastor en Éfeso. Vemos en Títico un hombre fiel que creció en madurez, que se comprometió con Cristo, al que Dios le fue dando cada vez más responsabilidades.

     

    Por último, lo vemos mencionado en 2 Timoteo cuando Pablo iba a ser ejecutado, aún lo vemos al lado de Pablo. Mis hermanos, Tíquico era un hombre como nosotros, que creyó a Cristo, y puso su vida por el Evangelio, dejándose utilizar por el Señor.

     

    Por eso Pablo con toda confianza lo envía con la carta a los Colosenses, con un reporte detallado de lo que estaban viviendo, porque para Pablo, Títico era un hombre confiable, fiel. Pablo lo llama:

     

    • Amado hermano.

     

    Me llama la atención que Pablo no lo llama mi amgiazo, mi compadre incondicional, no, ningún amigazo ni compadre incondicional hubiera podido aguantar el paso de Pablo. Solo hay un vínculo capaz de hacerlo, de llevar a un hombre al extremo de dejar su propia vida para seguir el ministerio, ese vínculo es Cristo.

     

    Si Títico no hubiera escuchado su llamado de parte del Señor, y si él no hubiera mantenido sus ojos en Cristo, en sus promesas, en su voluntad, Títico no hubiera podido jamás ser fiel al ministerio con Pablo.

     

    Y Pablo lo sabía, por eso le llama mi amado hermano, es decir, Pablo sabía, tenemos un Padre en común, un salvador en común, tú Títico, no sirves a mis propósitos o a mis intereses, los dos estamos sirviendo a Cristo, buscamos los intereses de Cristo, y al estar los dos enfocados en nuestro Salvador, entonces podemos ver entre nosotros su amor.

     

    Qué importante para Pablo debió haber sido la compañía de Títico, en especial en las crisis mayores, saber que contaba con sus oraciones, sentirse seguro de que lo que Pablo le encargara, sabía que Títico lo iba a llevar hasta su término, que sus hermanos estarían bien informados por el servicio fiel de este hombre. Por eso también lo llama:

     

    • Un fiel ministro.

     

    Esto implica que Títico fue un fiel administrador de los dones con los que Dios lo equipó, y checa, la mayor parte del ministerio de Títico fue el de ser un mensajero, no lo vemos hacer milagros, no lo vemos predicando, o como pastor, u ocupando algún puesto de liderazgo, sencillamente fue un mensajero. Él dijo, esto me dio el Señor para servirlo, en esto seré fiel. Pablo dijo de sí lo mismo a los Corintios, él dijo:

     

    1 Co 4:1 Ustedes deben considerarnos simplemente como ayudantes de Cristo, encargados de enseñar los designios secretos de Dios. 2 Ahora bien, el que recibe un encargo debe demostrar que es digno de confianza. DHH

     

    Digno de confianza y fiel ministro son la misma palabra, Dios está esperando de ti que seas fiel, y date cuenta, Pablo no está hablando de las capacidades de Títico, sino de su amor, es decir, su carácter, y de su fidelidad al Señor. Y También lo llama:

     

    • Consiervo en el Señor

     

    Una vez más, Pablo no dice: aquí mi siervo fiel, no, él dice: es un fiel servidor, y no mío, sino que sirve junto conmigo al Señor. Bien importante mis hermanos, estamos hablando de Pablo el apóstol a los gentiles. Mira Pablo cómo no dice: yo soy el “Apóstol”, y tengo a mi cargo muchos achichincles.

     

    No, aún cuando Pablo es el que recibe los golpes, quien predica la Palabra, Pablo sabe que Títico es su igual, porque delante de Dios no hay acepción de personas. Todos servimos con los dones que Dios nos da, son suyos.

     

    El Señor dijo: “en el reino de los cielos muchos que hoy son primeros y tal vez hasta famosos, serán los últimos, y muchos de los que ni siquiera oíste hablar, que no fueron mencionados en ningún libro cristiano, que quizá hasta sirvieron contigo callada y fielmente, serán los primeros.

     

    Claro que hay una línea de autoridad, pero, la cabeza siempre es Cristo. Todos los demás somos consiervos, servimos al Señor. Esto es básico para poder guardar la unidad, para poder ver fruto en la iglesia y en nuestras vidas.

     

    Imagínate si Títico hubiera codiciado el lugar de Pablo, o Timoteo, o Tito, sin embargo, Títico tenía sus ojos puestos en donde debía, y esto lo hizo entender la temporalidad de este mundo, el amor de Cristo, el cual no era menor, por no tener la posición de Pablo.

     

    Títico estaba seguro en Cristo, entendía que era parte de un cuerpo, y así toda su vida sirviera como simple mensajero, él entendía que era donde el Señor le había puesto. Mi hermano, una uña enterrada te puede hacer la vida miserable, así como uñas saludables, te ayudan a estar cómodo.

     

    Y aunque Títico no es mencionado muchas veces en la Biblia, llegó a ser un importante vínculo entre Pablo y las iglesias de su tiempo, porque fielmente llevaba los mensajes de Pablo, de manera que traía consuelo a quienes se los llevaba. Por eso dice la Palabra:

     

    Pro 13:17 El mensajero no confiable cae en problemas, pero el mensajero fiel trae alivio. (NTV)

    Pro 25:13 Como frescura de nieve en día de verano es el mensajero confiable para quien lo envía, pues infunde nuevo ánimo en sus amos. (NVI)

     

    Tito era un mensajero fiel, ¿y sabes qué? Eso es lo que el Señor nos pide, puedes no tener oficialmente un cargo en la iglesia, pero, siempre eres un mensajero del Señor, de una manera u otra le estás representando, delante de tus hijos, de tu cónyuge, tu familia extendida, tus compañeros de trabajo. Ya tienes palabras de consuelo, de exhortación, ánimo, así como Títico, utiliza tu boca no para maldecir, para criticar o murmurar, utilízala para dar el mensaje correcto a tu prójimo.

     

    Ya tienes un ministerio, ahora, sé fiel para que Dios te ponga en uno, y te conviertas en un servidor confiable, ya viste, no estés esperando el ministerio donde recibas más atención, o donde ejerzas autoridad. El Señor lo dijo, el que quiera ser el mayor, hágase el siervo de todos, comienza con eso en tu corazón, y no permitas que nada te desenfoque de tu Señor.

     

    No me estás sirviendo a mí, ni siquiera a tus hermanos, estás sirviendo a tu Señor, ese sentir nos dará el poder decirnos hermanos amados, de perseverar, y caminar hasta al final, así como Títico, quien estuvo con Pablo hasta el día de su ejecución, lleno de fe y esperanza.

     

    ¿Qué tan fiel estás siendo con lo que el Señor te ha mandado hacer? ¿Cómo vas en las cosas más elementales que él te está pidiendo?

     

    1. Onésimo – El fugitivo arrepentido, el amado y fiel hermano.

    Col 4:9 con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber.

    Lo que hace interesante de los apelativos que Pablo le da a Onésimo, es el contraste con quien él era, Onésimo tenía un pasado oscuro. Mis hermanos, nuestro Dios verdaderamente es eternamente sabio, y sus caminos no son los nuestros.

     

    Como lo hemos venido diciendo, Pablo escribió esta carta junto con Filipenses, Efesios y Filemón. Bueno, pues el chisme está así, no nada que ver, no es chisme, pero resulta que Filemón era uno de los líderes de la iglesia en Colosas, y la iglesia se reunía en su casa, y Onésimo era un esclavo de Filemón quien había huido de él.

     

    Este hombre huye lejos de su Señor lo más lejos posible, y se va a Roma, pero no contaba con la astucia del Señor, quien lo encuentra ahí por la predicación de Pablo. Y este hombre al cual Pablo dice a Filemón te fue inútil, te perjudicó, y muy probablemente te robó, Pablo dice: ahora nos útil a los dos.

     

    El Señor lo alcanzó y ahora es como mi hijo, se fue con un corazón y una mente de esclavo, pero, ahora regresa a ti como un hermano en Cristo, es más, Pablo le dice: recíbelo como a mí mismo. Y no solo se lo dice a Filemón, lo escribe en la carta, de ser un ladrón, un desleal, se convierte en un amado y fiel hermano, y dice Pablo: es uno de ustedes.

     

    Qué impresionante lo que el Señor, el Evangelio puede hacer en la vida de una persona, de ser un fugitivo, un desleal, un ladrón, convertirlo en alguien capaz de amar, de ver por los demás, de servirlos, de dar su vida por ellos, de tomar la verdad fielmente sin importar las circunstancias.

     

    Porque la fidelidad no solo se encuentra en nuestro servicio al Señor, sino en nuestra lealtad y amor a nuestros hermanos en Cristo, y a la verdad, Pablo mismo escribe:

     

    Gál 6:9-10 Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. 10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe. (NTV)

     

     

    Y mira el arrepentimiento de Onésimo, quien estaba dispuesto a ir a Filemón de regreso, aun cuando su libertad y su aun su vida estaba en juego, ya que era un esclavo fugitivo, los cuales podían ser castigados y hasta muertos. Eso mis hermanos, se llama arrepentimiento y transformación. Me recuerda a Zaqueo, él dijo:

     

    Luc 19:8 Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo: —Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. (NTV)

     

    Cuando alguien está verdaderamente arrepentido, estará dispuesto a restituir, sea cual sea su falta, quizá atentó contra la reputación de alguien, quizá robó algo, cuando hay restitución, hay verdadero arrepentimiento. De la misma manera, Onésimo estaba dispuesto a lo que sea, porque su vida ahora era Cristo. Mira nada más cómo Pablo se expresa de un desleal, ladrón, fugitivo:

     

    Flm 1:10-12 Te suplico que le muestres bondad a mi hijo Onésimo. Me convertí en su padre en la fe mientras yo estaba aquí, en la cárcel. 11 Onésimo no fue de mucha ayuda para ti en el pasado, pero ahora nos es muy útil a los dos. 12 Te lo envío de vuelta, y con él va mi propio corazón. (NTV)

     

    Flm 1:13 Quería retenerlo aquí conmigo mientras estoy en cadenas por predicar la Buena Noticia, y él me hubiera ayudado de tu parte. 14 Pero no quise hacer nada sin tu consentimiento. Preferí que ayudaras de buena gana y no por obligación. 15 Parece que perdiste a Onésimo por un corto tiempo para que ahora pudieras tenerlo de regreso para siempre. 16 Él ya no es como un esclavo para ti. Es más que un esclavo, es un hermano amado, especialmente para mí. Ahora será de más valor para ti, como persona y como hermano en el Señor. (NTV)

     

    Flm 1:17-20 Así que, si me consideras tu compañero, recíbelo a él como me recibirías a mí. 18 Si te perjudicó de alguna manera o te debe algo, cóbramelo a mí. 19 YO, PABLO, ESCRIBO ESTO CON MI PROPIA MANO: «YO TE LO PAGARÉ». ¡Y NO MENCIONARÉ QUE TÚ ME DEBES TU PROPIA ALMA! 20 Sí, mi hermano, te ruego que me hagas este favor por amor al Señor. Dame ese ánimo en Cristo. (NTV)

     

    ¿Te das cuenta? Verdaderamente Pablo está poniendo su palabra, su persona, se está comprometiendo y poniendo las manos al fuego por Filemón. Porque Pablo de primera mano pudo ver que Onésimo nació de nuevo, y fue testigo de su transformación, un amado, un fiel hermano digno de la confianza total de Pablo. No sé cuál sea tu pasado, pero quiero recordarte Gálatas:

     

    2 Co 5:16-17 Así que hemos dejado de evaluar a otros desde el punto de vista humano. En un tiempo, pensábamos de Cristo sólo desde un punto de vista humano. ¡Qué tan diferente lo conocemos ahora! 17 Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!

     

    En Cristo puedes ser un hombre, una mujer fiel, amado, amada hermana, fiel, leal, listo y dispuesto a servir a tu Señor, a restituir, a tomar el camino de la luz desde el principio, y sin ningún reproche de parte del Señor.

     

    • Aristarco – El que sirve siendo un fiel compañero.

    Col 4:10a Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda,

    Aristarco era de Tesalónica, la aparición de Aristarco es interesante, lo vemos en Hechos 19, siendo perseguidos en el alboroto de Éfeso, dice así:

     

    Hch 19:29 Y la ciudad se llenó de confusión, y a una se lanzaron al teatro, arrebatando a Gayo y a Aristarco, macedonios, compañeros de Pablo.

     

    Al igual que Títico, lo vemos mencionado con Pablo una y otra vez, solo que con la diferencia de que este hombre, siempre estaba con Pablo, la persecución en Éfeso, el peligro de ser linchado ante miles de personas, no lo detuvo, lo que es más, él también dejó atrás su vida para servir a Pablo en prisión. Es poco probable que él haya sido prisionero, pero, por sí mismo se hace prisionero para estar con Pablo, y hacerle compañía, quizá orar por él, traerle cosas, llevarle.

     

    Compañero de prisiones es una palabra: sunaicmalotos, que significa compañeros de prisión, o de cautiverio. Pablo de por sí se hacía llamar prisionero de Cristo, y este hombre renuncia a su propia libertad para suplir las necesidades de Pablo.

     

    Por eso es tan importante entender tu llamado, quién te llama, tus motivaciones, si no son las correctas, muy pronto te verás tropezado, o serás infiel en la obra que Dios te ha confiado, yo no creo que haya sido fácil para Aristarco hacer este trabajo, el cual era arduo y penoso, cuando seguramente él tenía una vida en Tesalónica.

     

    Mis hermanos, solo alguien que ha entendido este glorioso Evangelio, todas estas cosas que hemos venido viendo a lo largo de la Escritura, podría haber decidido esta vida. Y una vez más, este era un servicio silencioso, sin atención, ni luces, ni fama, pero, cuando sabes a quién sirves y quién te ha llamado, eso no importa.

     

    Cuidado cuando solo quieres atención, o los lugares de mayor influencia, según este mundo, ¿a qué podría Aristarco aspirar? Yo creo que ninguno de estos hombres tenía otra motivación que no fuera el reino de Dios. Como lo hemos visto, tenían muy clara la realidad eterna, y por ella vivían.

     

    Qué maravilloso sería si la iglesia de Cristo hoy en día tuviera esta clase de siervos, enfocados en él, no buscando lo suyo, sino lo de Cristo, habiéndose negado a sí mismos, y viviendo para servir. Qué importante es que cada uno ejerzamos el servicio que el Señor nos da en su cuerpo, que estemos de ante mano completos en Cristo, sin sed de poder, o de fama, y que no importa lo pequeño del servicio, seamos fieles, y estemos llenos de gozo mientras lo ejercemos.

     

    Sin este tipo de ayuda, sin estos siervos, la tarea de llevar a cabo la voluntad de Dios en la iglesia, se hace imposible, la tarea en la iglesia no es de un solo hombre. Recuerda hermano, tu servicio, por más pequeño que creas que sea, cuenta en gran manera, y es de gran valor para el Señor.

     

    En esos grandes conciertos donde llega el artista famoso y se lleva los aplausos, hay gente que simplemente recoge cables, o plancha ropa, o lava baños, sin ellos, el gran show no sería posible. Nuestro gran artista es Cristo, y lo que hagas, así des un vaso de agua a un pequeñito, dice la Palabra, no quedará sin recompensa, porque lo estás haciendo para mí, dice el Señor.

     

    Una vez más, piensa en tu cuerpo, no importa que parte de tu cuerpo sea, cada parte es importante para algo, y si cada parte de tu cuerpo funciona bien, es para tu beneficio y descanso. Así nosotros servimos a nuestro Rey y Señor.

     

    1. Marcos – el servidor que nos recuerda al Dios de las segundas oportunidades.

    Col 4:10b Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle;

    Al final del primer viaje misionero de Pablo, y al principio del segundo, vemos a Bernabé y a Saulo teniendo una fuerte diferencia, al punto de que se separan, Pablo hace su equipo con Silas, y Bernabé se lleva a Marcos su sobrino.

     

    Pablo no lo quiere llevar porque al parecer Marcos no aguantó la presión del ministerio, quizá la persecución, quizá las condiciones de viaje, no lo sabemos, pero, llega el momento en el primer viaje misionero de Pablo que Marcos dice: “esto no es para mí, yo que hago aquí pudiendo estar en mi casa viendo una buena película, ahí se ven”. Veamos cómo lo dice en Hechos:

     

    Hch 15:36-40 Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. 37 Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; 38 pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. 39 Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, 40 y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor,

     

    Sin embargo, más tarde este hombre fue transformado, fue restaurado a su servicio, al punto que Pablo lo llama, su colaborador, se convierte en un servidor fiel, muy cercano a Pedro el apóstol, al punto que él le llama, “mi hijo”.

     

    1 Pe 5:13 La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan.

     

    Y, de hecho, se convierte en uno de los tres hombres que tuvieron el privilegio de escribir uno de los Evangelios, se podría decir que el Evangelio de Marcos, es el Evangelio de Pedro, ya que de él toma mucha de la información de este Evangelio.

     

    De manera que, Marcos es aquel servidor que tropieza por un tiempo, pero, que es restaurado, crece, madura y es útil al reino. Me encanta recordar que nuestro Señor es el Dios de las segundas oportunidades, dice la Palabra:

     

    Sal 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

     

    Lam 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

     

    Pedro mismo, quien negó al Señor tres veces, y es restaurado seguramente se ve en Marcos, quien en un momento de su vida fue infiel, pero que más adelante reconoció a su Señor, y el Señor no le rechazó.

     

    Chuck Smith, fundador de Calvary Chapel, quien hacía énfasis en la gracia de Dios, decía que él prefería dar misericordia que juicio a aquellos que se equivocaban, y que, aunque muchas veces se equivocó volviendo a dar segundas oportunidades a gente que lo volvió a traicionar, él decía que prefería mil veces equivocarse dando gracia, que equivocarse dando juicio.

     

    Yo creo que hay sabiduría en esto, y muestra el corazón de nuestro Señor, quien es benigno y que cuantas veces venimos y le decimos: Señor, estoy arrepentido, ¿me recibes? ¿Me das otra oportunidad?

     

    Él sin reproche nos la da, aun cuando volvamos a caer, una y otra vez. Si tú eres de aquellos que no fueron fieles, o no han sido fieles, sabe que puedes ser un Marcos.

     

    1. Jesús Justo y Marcos, los únicos de la familia de Pablo, un consuelo para él que le ayudan a mantenerse en su servicio fiel.

    Col 4:11 y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.

    Jesús Justo, Marcos y Aristarco, quien era judío también, eran para Pablo un consuelo y un motivo de ánimo.

     

    No sé si te ha pasado, pero hay veces en que nadie de tu familia en la carne, a excepción de uno o dos, son los que creen en tu Señor, y es un consuelo, porque ves como el Señor transforma vidas, sana matrimonios, liberta a los cautivos de drogas, alcoholismo, resentimiento, temor, y ves la condición de los de tu familia y te causa dolor y tristeza.

     

    Pero, con uno que responde y que ves cómo el Señor le transforma resulta para ti un consuelo, es Dios mismo diciéndote: “yo estoy en control, y también estoy actuando en tu familia”. Así este hombre, quien seguramente hacía honor a su nombre: Justo, alguien con el carácter de Cristo en su vida.

     

    Así también, Dios se encarga hasta de esos detalles para cuidar a los suyos y darles la inspiración necesaria para seguirlo sirviendo, aún a pesar de enfrentar por causa de la verdad hasta la misma muerte.

     

    1. Epafras, siervo de Cristo y un fiel orador.

    Col 4:12 Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.

    Epafras o Epafrodito, uno de los fundadores de la Iglesia de Colosas, quien probablemente era su pastor, y el que viajó hasta Roma para informar a Pablo acerca de los herejes que se estaban introduciendo en la iglesia y traería esta carta de regreso.

     

    Pero mira nada más lo importante de la oración, mis hermanos, muchas de las veces no hay manera de mostrar mayor amor por tus hermanos que cuando oras por ellos, en lugar de quejarte, de murmurar, de traer tus quejas y reclamos, de estarlos acusando delante de Dios, qué importante que decidas bendecir y no maldecir, no pagar mal por mal, sino orar por ellos.

     

    Este es un gran servicio, Epafrodito, aun cuando estaba lejos de sus amados hermanos, seguía teniendo comunión con ellos, sirviéndoles poniendo su vida en peligro por ellos, dice Pablo en Filipenses 2:

     

    Flp 2:25  Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; 26 porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. 27 Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

     

    Flp 2:28-30 Así que le envío con mayor solicitud, para que al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza. 29 Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; 30 porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.

     

    Y, quizá a muchos de nosotros no nos haya tocado exponer nuestras vidas por el servicio al Señor, pero, qué me dices de estar orando sincera, y perseverantemente por tus hermanos en Cristo, por su iglesia, eso sí que lo puedes hacer, y es tan necesario.

     

    Epafrodito, como un esclavo de Jesucristo oraba fielmente por los Colosenses, enardecidamente, De aquí surge el término agonizar, es la palabra agonízomai, luchar, pelear hasta la agonía por algo.

     

    Qué importante es pelear la buena batalla de la fe en oración, lo hemos visto tantas veces, no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados y potestades, ejércitos de maldad en los lugares celestiales. La oración del justo puede mucho, y cuánta negligencia y desobediencia hay al respecto.

     

    Y mira por lo que oraba Epafrodito, de lo cual Pablo era testigo, tres cosas:

     

    Firmes, ístemi

    , establecidos, confirmados, sostenidos en pie. Mis hermanos, simplemente en nuestra iglesia, cuánta gente viene, visita, y no permanece, la semilla no cae en buena tierra, y la gente no permanece firme en la fe. Ora por tus hermanos para que permanezcan firmes y no tropiecen.

     

    2º Perfectos, téleios,

    completos, maduros, mental, moral y espiritualmente. Cuánta necesidad de madurez hay en la iglesia, gente de doble ánimo, o de dos lealtades, gente niña espiritual, llevada de aquí para allá por todo viento de doctrina, sin convicciones firmes en la verdad, gente estéril, ensimismada, enfocada en sí misma, niños que no entienden su lugar en el cuerpo.

     

    Quienes en lugar de ejercer responsablemente y en amor su parte y bendecir a sus hermanos con lo que Dios les ha dado, son gente que el cuerpo tiene que cargar, miembros enfermos a los cuales hay que cuidar que no infecten el resto del cuerpo. Ora por tus hermanos, ora por madurez en la iglesia, es un buen servicio.

     

    3º Completos, pleroforéo,

    plenamente convencidos, que sus vidas dan evidencia por el fruto que producen, tan seguros de su fe, que son fieles, confiados en lo que Dios ha dicho, al punto de que como cada uno de estos hombres, están dispuestos a negarse a sí mismos, tomar su cruz, y seguir a su Señor, siendo sus discípulos.

     

    Mis hermanos, todo lo anterior tiene que ver con esta incredulidad, con esta infidelidad a la verdad y una fidelidad plena a convicciones propias, a convicciones mundanas. Cuánta falta nos hace orar por estar plenamente convencidos de la verdad, al punto de obedecerla a cualquier costo.

     

    Pon estas tres palabras en tu lista de oración, hazlo y tu vida va a cambiar, va a dejar de ser tan miserable, tan falta de esperanza, tan llena de derrotas. Tu vida y mi vida existen para la gloria de Dios, y no hay vida más gozosa y plena que aquella que vive para los propósitos de Dios, para la voluntad de Dios, para aquello que Dios quiere.

     

    Si amas al Señor, si has entendido su amor, entonces pídele estas cosas paras ti, si amas a tus hermanos, a tu cónyuge, a tus hijos comienza pidiendo estas cosas para ellos, esto es lo que un cristiano necesita, lo que cualquier persona que respira necesita, por eso Pablo oraba:

     

    Efe 3:18-19 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

     

    Y esto solo se puede obtener al tener estas tres cosas, firme en Cristo, maduros en Cristo y convencidos plenamente de su verdad y de su amor, viviendo por ella. Epafrodito oraba, velaba, agonizaba, peleaba la batalla orando por estas cosas, mi hermano, tu vida y mi vida cambiaría, si oráramos por estas cosas, créemelo. Y dice Pablo:

     

    Col 4:13 Porque de él doy testimonio de que tiene gran solicitud por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis.

    Dice Pablo, yo soy testigo de su amor por ustedes, tiene gran solicitud, y ¿saben qué significa? Afán, fatiga, angustia, dolor, sufrimiento, duro trabajo, por la fe de estos hombres y mujeres, quienes quizá muchos de ellos, ni lo pelaban, “ay este exagerado, este fanático”, ¿quién sabe?

     

    Sin embargo, un hombre, una mujer fiel, está comprometido con esto, sabe que solo Dios puede cambiar un corazón, y no solo eso, sino que hace lo que se requiere, este hombre emprendió estos viajes cansados, largos y peligrosos, sabiendo que no dejaba a los suyos solos, sino con el Señor, y no los abandonó ni por un momento.

     

    Donde otros veían a gente inmadura, poco deseable, desahuciada espiritualmente, Epafrodito veía una oportunidad de redención, de transformación, de gloria para el Señor.

     

    Una vez más, estas personas estaban enfocadas en su Señor, podían ver y vivir esta maravillosa realidad eterna, en un mundo corrupto. Pablo también lo llama, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús, en Filemón 23:

     

    Flm 1:23 Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,

     

    Qué importante es estar rodeados de este tipo de servidores, y ser este tipo de servidores. Veamos el siguiente:

     

    • Lucas, el cuidador de Pablo, el servidor silencioso, el historiador talentoso.

    Col 4:14a Os saluda Lucas el médico amado,

    Lucas se une a Pablo permanentemente después de su segundo viaje misionero, y lo vemos con Pablo casi el resto de su vida, quizá al ver a Pablo constantemente enfermo, después de haber sido golpeado y apedreado, el Señor le concede la amistad entrañable de este hombre, al que llama el médico amado, ni siquiera dice: mi doctor, no, para Pablo todos estos eran consiervos, iguales a él, claro, un regalo de Dios, una provisión divina para un ministerio como el de Pablo.

     

    Lucas, por su manera de escribir el Evangelio de Lucas y Hechos de los Apóstoles se sabe que era un hombre educado y culto.

     

    Y mira lo que un hombre enfocado en Cristo puede hacer, aun siendo lo que era, y teniendo las oportunidades que le daban su carrera, Lucas anduvo en casi cada aventura de Pablo, a excepción de algunos momentos, lo puedes constatar al leer Hechos de los Apóstoles, Lucas puso a los pies del Señor su talento, y renuncio a la comodidad, o lo que pudo haber ganado al ser médico.

     

    Y para él fue suficiente el ser compañero del apóstol Pablo y escribir un Evangelio y el libro de los Hechos, y fíjate el contraste, su nombre solo se menciona otras dos veces en todo el NT. Esto nos confirma que Dios utiliza a todo tipo de personas, y aún si tú eres educado, o muy versado en tu oficio, Dios puede utilizarte, y tú puedes tener la oportunidad de hacer tesoros en los cielos, donde no te serán quitados. Quizá Lucas podía decir como Pablo:

     

    Flp 3:7-8 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

     

    Flp 3:10-14 Quiero conocer a Cristo y experimentar el gran poder que lo levantó de los muertos. ¡Quiero sufrir con él y participar de su muerte, 11 para poder experimentar, de una u otra manera, la resurrección de los muertos! 12 No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección. Pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo. 13 No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro sólo en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así 14 avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. (NTV)

     

    Flp 3:15 Que todos los que son espiritualmente maduros estén de acuerdo en estas cosas. Si ustedes difieren en algún punto, estoy seguro que Dios se lo hará entender. 16 Pero debemos aferrarnos al avance que ya hemos logrado. 17 Amados hermanos, tomen mi vida como modelo y aprendan de los que siguen nuestro ejemplo. (NTV)

     

    Uno más, el cual es importante también:

     

    • El siervo infiel.

    Col 4:14b y Demas.

    De demás no dice nada, y esto tiene un porqué, este hombre anduvo como todos los demás, de arriba, abajo, pero algo sucedió, dice en 2 Timoteo:

     

    2 Ti 4:9-10 Procura venir pronto a verme, 10 porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica.

     

    La presión del mundo fue insoportable para Demas y terminó abandonando a Pablo y al ministerio, así como Jesús con su Judas, Pablo tuvo a su Demas, y ve tú a saber cuántos más como él. Pero, la realidad es que Demas era muy cercano a Pablo, estaba en el círculo cerrado de sus colaboradores.

     

    Y la verdad es que es tan esperanzador ver a una persona cuando de pronto la ves y aparentemente está dando fruto, y está caminando, dando pasos agigantados, a la cual se le da confianza, se le confía ministerios y demás y de pronto tropieza, es algo desgarrador.

     

    Mi hermano, no hay cosa que cause más dolor y desánimo a nosotros los pastores, o a aquellos que discipulan a otros, que ver tropezar a un siervo fiel, más que indignación, o enojo, es un dolor tan profundo ver la dureza de corazón, ver que la gente esté tan ciega de vender por un plato de lentejas la inigualable y maravillosa bendición de Dios.

     

    Y qué importante es notar que esto no es lo que determina el liderazgo de una persona, porque ¿qué me podrías decir de Pablo? ¿Era un mal líder? No, tú puedes esforzarte y hacer lo mejor que está de tu parte, pero, llega el momento en el que cada persona es responsable de responder en amor y obediencia a su Señor.

     

    Mis hermanos mejor que seamos Juan Marcos, y no Demas, que no llegue el momento en el que digas: “Cristo no vale la pena, Cristo no es digno de que le crea, de que me rinda ante él, de que le entregue mi vida”. Y abandones a tu creador por el efímero, placer físico, por la codicia de tus ojos, o por el orgullo de logros y posesiones, lo cual es tan corto, lo cual hoy tienes y mañana cambió tu suerte, dice la Palabra:

     

    Pro 23:5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo.

     

    1 Jn 2:16-17 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

     

    Como dicen, no es tanto cómo comienzas, sino cómo terminas, el verdadero creyente persevera hasta el final. Por eso la fidelidad comienza en tu corazón, en tu mente, en tus convicciones, ¿a quién le vas a ser fiel, a este mundo o al Señor, a ti mismo o al Señor? No puedes andar entre dos lealtades, lo vimos la semana pasada, vas a acabar por perderte, mejor levántate, y ora por lo que ya dijimos hace un rato.

     

    1. El llamado a la fidelidad.

    Col 4:15 Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.

    Pablo manda saludos a la iglesia de Laodicea que seguramente se reunía en casa de Ninfas. Interesante, checa que el mensaje que hubo a esta iglesia en Apocalipsis 3:13, una iglesia que con el tiempo prosperó económicamente en abundancia, al punto que dejaron a Cristo fuera, y se convirtieron en una iglesia tibia, ciega a lo espiritual, que cambió los valores eternos, por valores temporales.

     

    Al punto que al Señor le producían asco, y él tenía que estarles tocando porque lo habían dejado afuera.

     

    Mis hermanos, el juego para el cristiano, se llama fidelidad, se llama perseverar, se llama confiar y no moverse de lugar, jamás cerrar la Escritura, y no dejarse mover jamás por el mundo y sus valores. Ninguno de estos hombres, a excepción de Demas, se dejaron engañar por este mundo, ni por su corazón. Y dice Pablo:

     

    Col 4:16 Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros.

    Se habla de una posible carta a los laodicenses perdida, de una carta apócrifa, o también de la carta a los Efesios, la cual en algunos manuscritos antiguos se encontró sin remitente, y quizá fue una carta circulante.

     

    Sea una carta perdida, o la carta a los Efesios, esto me recuerda la importancia de permanecer en la Escritura, de constantemente estar alumbrando nuestro entendimiento con la Palabra de Dios, y no ponerla a un lado jamás hermanos. Dice la Palabra:

     

    Rom 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

    No existe nada más importante que conozcas la Escritura, para que tengas intimidad con el autor de la Escritura, ahí está el alimento para que puedas ser fiel, para que confíes en lo que escuchas, en sus preciosas y grandísimas promesas, y puedas vivir como estos hombres, dice Pedro:

     

    2 Pe 1:3-5 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4  por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; 5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento…

     

    ¿Te das cuenta dónde comienza la fidelidad y dónde necesitas comenzar a ser fiel, confiable? Y dice:

     

    Col 4:17 Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.

    A Arquipo también llama en Filemón 1:2, compañero de milicia, dice:

     

    Flm 1:2 y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:

     

    No sabemos si este hombre tendía a desanimarse, o estaba en peligro de caer de su fidelidad, pero, después de hablar de todos estos hombres, Pablo le dice: hey Arquipo, mira, guárdate, pon atención, examina, vigila, observa, ten cuidado de cumplir tu ministerio, el servicio al que Dios te ha llamado, complétalo, no lo dejes a medias, se fiel, no te quedes a medio camino, llénalo a plenitud, haz que ocurra, vale la pena.

     

    Y yo creo que en un sentido el día de hoy todos nosotros somos Arquipos, mis hermanos, estamos delante del Dios vivo, es a quien servimos, a nuestro Salvador, por cierto, el que ahora mismo está sosteniendo el latido de tu corazón, tu respiración. El que dio su vida por ti en la cruz, el que te ofrece perdón de pecados, y vida eterna.

     

    Al que necesitas rendirte, entregándole tu vida, cambiando tu manera de pensar con respecto a ti mismo y a él. Él es bueno, y tú no, él es perfecto y tú no, no hay otro camino al Padre, solo él es el camino, y la verdad y la vida.

     

    Él es digno de que te niegues a ti mismo, tomes tu cruz y le sigas, él es digno de que pongas atención a su voluntad, que dejes de vivir para ti mismo, y que comiences a experimentar lo que es la verdadera vida, el verdadero gozo, el cual no se encuentra en vivir para ti mismo, esa es la vida más insegura y miserable que existe.

     

    El Señor dijo: más bienaventurado es dar que recibir, el Señor dijo:

     

    Mat 16:23-27 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. 24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

     

    No es un tonto el que decide entregar, lo que de por sí tarde o temprano va a perder, te aseguro, no tienes una cosa mejor que hacer, pregúntale a Lucas, el doctor, pregúntale a Tíquico el fiel servidor, hay una nube de testigos que está lista para decirte: vale la pena.

     

    Entre ellos está Abraham, un hombre muy rico, hijo de padres ricos, que decidió que su riqueza eran las promesas de su Dios. Moisés, quien una vida de príncipe no le fue suficiente, y muchos más quienes a través de toda la historia humana, lo han gritado con sus vidas y aun con su muerte: Cristo es digno de ser seguido.

     

    Hermano, hermana, cumple tu ministerio, pon atención, si el Señor ya te llamó, si te dices cristiano, estás llamado a servir a tu Señor, y él te ha equipado, pregúntale, ¿dónde quieres que te sirva Señor? Aquí estoy dispuesto, mi vida es tuya.

     

    Recuerda, el ministerio es del Señor, y él es quien llama, no estés murmurando de tus hermanos, porque estás murmurando contra tu Señor, él los puso donde están, él me puso a mí aquí, no seas necio, mejor ora por nosotros, ora por ti, lo que ya vimos. Pon atención y cumple con lo que a ti te toca, el Señor lo dijo así:

     

    Tú decides qué es lo que quieres escuchar:

     

    Mat 25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

     

    Mat 25:26-30 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

     

    El Señor está buscando hombres y mujeres fieles, sé tú uno de ellos, Pablo le dijo a Timoteo:

     

    2 Ti 2:2  Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

     

    Hay un lugar para ti y para mi hermano, mi hermana, y cierra Pablo esta hermosa carta:

     

    Col 4:18 La salutación de mi propia mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén.

    Pablo siempre utilizaba amanuenses a quienes dictaba las cartas, pero, firmaba con su puño y letra, y hoy nos dice: yo Pablo, siervo de Dios, les insto a ustedes Calvarianos, atiendan a la Escritura, atiendan a todo este maravilloso mensaje.

     

    ¿Con cuál de estos hombres te identificas? ¿Quién quieres ser el fiel, el infiel, el duro de corazón, o el que es utilizado por el Señor?

     

    Mis hermanos, estos cuatro capítulos necesitan desembocar en una vida de fiel servicio al Señor, no hay excusa, Dios te pide que le seas fiel, si todo lo que escuchamos no desemboca en esto, solo estás pasando de noche, estás endureciendo tu corazón, y eso no será bueno para ti.

     

    Por eso Pablo cierra: acuérdense de mis prisiones, para los Colosenses era, ver la vida de un hombre derramada en sacrificio por las verdades eternas, un hombre fiel, fidedigno, que creyó en la verdad de Dios, y se atrevió a vivir por ella. Este mundo hermanos, no es nuestro hogar, la Biblia lo declara una y otra vez.

     

    Y ¿sabes qué? Seas creyente o no, no vas a ser eterno aquí, a ti te toca decidir dónde pasarás la eternidad, Dios quiere que sea con él, en eterno gozo, y lo único que te pide es que le entregues tu vida, creas en él, creas que él es lo suficientemente digno para abandonar tus engañosas convicciones y comenzar a vivir en la verdad, en la luz.

     

    Su invitación está abierta, puedes ser como Pablo, un prisionero de Cristo, pero libre, totalmente para este mundo, o puedes engañado pensar que eres libre con la libertad que este mundo llama libertad, lo cual es esclavitud, y quedar prisionero de las tinieblas por la eternidad. Mejor ábrele tu corazón a Cristo, deja que su Espíritu Santo te convenza.

     

    Y dice Pablo la gracia sea con vosotros, la influencia divina en el corazón humano, la dádiva de Dios, la bendición gratuita de Dios. Dios quiere bendecirte, pero, no con lo que este mundo llama bendición, sino con lo que su Palabra llama bendición, con perdón de pecados, con vida nueva en tu corazón, con la promesa de la vida eterna, lo cual es ciertísimo.

     

    Decide convertirte en un fiel a la verdad, y deja que él te haga fiel en tu conducta, recibe su gracia, la única capaz de salvarnos, de capacitarnos para vivir en esta fidelidad.

     

    Mira lo que Dios puede hacer con un puñado de gente, de toda la gente a la cual Pablo había predicado, tantas iglesias sembradas por todo el mundo conocido, solo un puñado ellos son los que estaban con él, pero, esta era gente fiel, cuánto puede hacer el Señor con uno que se disponga a servirlo fielmente, a amar a sus hermanos y servirles.

     

    Tú puedes ser de ese equipo, en Calvary somos solo un puñado, pero, si este puñado se decide a creer, Dios puede hacer cosas maravillosas con unos cuantos. Vamos a orar.

     

     

     

     

     

     

  • Nov 13, 2016Colosenses 4: 5-6 “La sabiduría en mi andar y en mi hablar”
    Nov 13, 2016
    Colosenses 4: 5-6 “La sabiduría en mi andar y en mi hablar”
    Series: Colosenses

    LA SABIDURÍA EN MI ANDAR Y EN MI HABLAR

    Colosenses 4:5-6

     

    Seguimos adelante con esta carta a la iglesia de Cristo en Colosas una ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso. Esta carta fue escrita por Pablo junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo se estaba infiltrando a la iglesia con falsas doctrinas envenenando la sana doctrina con el engaño de cualquier religión en el mundo:

     

    Cristo no es suficiente, y tú necesitas hacer algo más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más un misticismo con un enfoque meramente temporal y humanista, y Pablo les escribe para prevenirles, y nos hace ver claramente a nosotros nuestra identidad y cómo Cristo es suficiente y en él somos suficientes.

     

    Y desde el capítulo 1 nos recuerda, hey, no olviden el Evangelio, la Buena Noticia que recibieron: siendo pecadores, Cristo murió por ustedes y les concedió perdón, vida eterna, les enriqueció, y todo por su gracia, como un favor inmerecido, esto ya lo tienen al haber creído en Cristo, al haber depositado su confianza en él.

     

    Y esta es una esperanza eterna, firme, inamovible porque se sostiene en Cristo, nuestro Dios, quien nos ha prometido el cielo, por lo tanto, un cristiano que ha entendido el Evangelio, ya tiene una esperanza firme para después de esta vida, suficiente para sostenerle hoy para vivir en gozo y libertad, a pesar de un mundo lleno de aflicción, suficiente para fortalecerle para capacitarle, y así poder seguir fielmente a su maestro Jesucristo en esta vida.

     

    Y para esto, Pablo nos enseña también que no se trata de lo que nosotros pensemos en nuestros corazones, nuestras convicciones, sino que es vital conocer, entender, y seguir la voluntad de Dios, la cual conocemos en su Palabra, porque su Palabra no solo es vida, es luz, para poder andar en un mundo en tinieblas sin perdernos, y alumbrar a los demás.

     

    Y al conocer su voluntad, creerla, recibirla, obedecerla, traerá como consecuencia conocerle más Íntimamente, de manera que, le amaremos más profundamente, y al ser expuestos a su gloria, seremos transformados a su imagen, y le podremos traer fama y gloria con nuestro carácter y conducta.

     

    Pablo reitera, hey colosenses, no se trata de ustedes, o de nosotros pretendiendo alcanzar a Dios, eso es imposible, nosotros estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, un muerto no puede hacer nada por sí mismo, se trata de Jesucristo, imagínense, él es la imagen misma del Dios invisible, el que sustentador de todo lo creado visible e invisible, antes que todo lo que existe fuera, él ya era, es el Dios eterno.

     

    Además, si de cuestiones espirituales se trata, él es ni más ni menos que, la cabeza del cuerpo, el mayor en todo, la plenitud de todo. No solo eso, fue él quien nos llamó de las tinieblas en las que estábamos esclavizados a la libertad su luz, él nos rescató, y nos lavó, nos resucitó de la muerte, nos hizo nacer de nuevo, y nos injertó en su cuerpo, que es la iglesia.

     

    Habiendo estado infinitamente lejos de Dios y habiendo sido sus enemigos, fuimos traído muy cerca, y no solo eso, sino que fuimos reconciliados con él, por la obra perfecta de Jesucristo, quien lo consumó todo en la cruz y se levantó al tercer día con poder, triunfando sobre el pecado y la maldad, anulando el acta de nuestra condenación, exhibiendo a nuestros enemigos en la cruz del calvario.

     

    Por eso, habiéndonos explicado todo esto nos dice:

     

    Col 2:8-9 Tengan cuidado: no se dejen llevar por quienes los quieren engañar con teorías y argumentos falsos, pues ellos no se apoyan en Cristo, sino en las tradiciones de los hombres y en los poderes que dominan este mundo. 9 Porque toda la plenitud de Dios se encuentra visiblemente en Cristo, 10 y en él Dios los hace experimentar todo su poder, pues Cristo es cabeza de todos los seres espirituales que tienen poder y autoridad. (DHH)

    Este último versículo me gusta más cómo lo traduce la RV:

     

    Col 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. (RVR60)

     

    Por eso nos deja claro, no pueden mejorar lo que ya es perfecto, lo que ya quedó completado en Cristo. ¿quieren saber lo que es la verdadera espiritualidad? Primero les voy a explicar lo que no es ser espiritual:

     

    No son estos cuatro elementos que nos ofrecen un falso sustituto para ser espirituales: Filosofías humanas, gnosticismo, budismo, etc., legalismo, lo cual incluye cumplir todo tipo de leyes, reglas y tradiciones, ritualismo, lo cual incluye todo tipo de ritos religiosos, misticismo, lo cual incluye poderes ocultos, visiones, espíritus chocarreros y demás, y ascetismo, lo que es la negación del yo, mortificar mi cuerpo, no darle ningún placer, y hasta lastimarlo.

     

    Estas son cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas no por Dios, sino por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por este mundo, lo cual en otras palabras se llama paganismo, los cuales, más que ayudas, Pablo nos deja claro, son un tropiezo, son inútiles, ya que, no ganamos mayor espiritualidad sino todo lo contrario.

     

    Son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya completó la obra de redención a la perfección, está consumada, es inmejorable, nos dio perdón, nos ofrece santificación, y nos dio eternidad, por lo tanto, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto, es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que dio su vida para salvarnos.

     

    De manera que Pablo nos deja claro: Cristo es suficiente, su Palabra es suficiente, él y solo él, es el autor y consumador de nuestra fe, no tenemos a qué intervenir, porque aparte, ni tenemos recursos con qué intervenir.

     

    Y nos enseña, ¿quieren ser espirituales? ¿Quieren agradar a Dios? ¿Quieren sentirse plenos, completos? No se trata de una mera conducta externa, de ritos, de religión, sino de un nuevo nacimiento en Cristo, de haber resucitado de la muerte del pecado, de una nueva identidad, de ser una nueva criatura, en el hombre interior, de adquirir el carácter de Cristo.

     

    Es algo que comienza internamente y que se refleja externamente, porque espiritualmente, por la fe, hemos sido insertados, sumergidos en Cristo, y externamente quedamos vestidos de Cristo, en nuestra conducta.

     

    Se me ha dado un nuevo vestido creado en justicia, en santidad, en la verdad, pero, es mi responsabilidad vestirme cada día de Cristo, ¿cómo?, dándole al Espíritu Santo el control de mi vida, deshaciéndome del viejo hombre, negándome a mí mismo, deshaciéndome de la vieja naturaleza que todavía cargo, desechando cada día, ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras groseras, deshonestas, de mentira, comportándome como un verdadero escogido, apartado, y amado de Dios.

     

    Y al mismo tiempo vistiéndome de Cristo, para ser renovado, transformado a su imagen, para ser investido de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia, para ser capacitado por el poder del Espíritu Santo para soportar, para perdonar, amar a mis hermanos, y para andar en perfecta unidad, este es el carácter de Cristo.

     

    Y una vez haciendo esto puedo ser gobernado interiormente por la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, mientras diligentemente voy llenándome al máximo de la Escritura, y entonces, mis pensamientos comienzan a ser gobernados por los principios divinos, y es entonces que comienzo a vivir por convicciones basadas ya no en la filosofía de este mundo mentiroso, sino por la verdad, la justicia de Dios.

     

    Colosenses nos muestra entonces, que ser espiritual no se trata de tener una actitud religiosa o legalista, sino de tener un carácter interno, que se refleja en una conducta externa, con lo cual es posible vivir la vida que Dios planeó para nosotros, en verdadera libertad y plenitud.

     

    Y al estar completos en él, podemos entonces, brillar en este mundo caído y en tinieblas, trayéndole gloria con nuestra manera de vivir, en los roles que desempeñamos cada día de nuestras vidas, lo cual es un resultado de una fe genuina.

     

    Ahí es donde el Evangelio que hemos creído, nuestra nueva identidad debe ser manifiesta, donde este vestido brilla, donde la suficiencia de Cristo se hace evidente, porque si esto no está sucediendo, nuestro cristianismo es mera filosofía, una religión más.

     

    Por eso Pablo nos dice: brillen con la luz de Cristo primeramente con los más cercanos a ustedes, comenzando en su hogar, porque si nuestro cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona.

     

    La esposa brilla en su matrimonio representando a la iglesia, sujetándose respetuosamente a su marido, el cuál es su cabeza. El esposo brilla en su matrimonio representando a Cristo, amando y cuidando a su mujer, sacrificándose por ella como Cristo lo hace por su iglesia, los dos brillan para Cristo en una relación de amor y respeto, vestidos de Cristo.

     

    Los hijos brillan para Cristo siendo obedientes a sus padres, respetándolos, honrándolos, escuchándolos, siguiendo sus instrucciones. Los padres brillan para Cristo, instruyendo a sus hijos con sabiduría, en disciplina y amonestación bíblicas, no los desalentándolos, ni exasperándolos. 

     

    Todos brillamos en nuestros trabajos, al obedecer respetuosamente a nuestros superiores, al trabajar diligentemente, sabiendo que nuestros trabajos son el ministerio donde servimos al Señor, y que por él mismo seremos recompensados.

     

    Y podrías decir: todo esto suena maravilloso, me suena lógico, pero, Chuy, en la vida diaria, aunque tengo victorias, y sí estoy viendo cambios substanciales en mi vida, muchas de las veces esto se hace muy difícil, y en tiempos difíciles, siento a veces que hasta es imposible.

     

    Por eso me parece lógico que Pablo cierre esta sección con algo tan importante como la oración, Pablo nos dice, por favor, oren, hagan una disciplina, cultívenla, perseveren en ella, sin la oración no podrán hacer nada, pero si oran, si se proponen desarrollar una íntima relación sincera con su Señor, serán imparables. Él quiere que le conozcas, te quiere cerca de él, quiere que te conviertas en un vigilante.

     

    ¿Por qué? Porque ya vimos que hay dos realidades, la que ves, y la que no ves, y lo que no ves es eterno, pero lo que ves es temporal, y necesitas estar despierto, vigilante a la maravillosa realidad espiritual, porque es la única manera en la que vivirás agradecido, lleno de esperanza, de paz, fortalecido para llevar a cabo todas estas cosas.

     

    Y es interesante que Pablo haya puesto nuestra necesidad de orar, entre la sección anterior y los versículos que veremos hoy, porque Pablo vuelve a retomar el nuevo hombre, y nos va a pedir en dos versículos algo muy importante: cuidar nuestra conducta y nuestra manera de hablar, lo cual creo yo encierra todo lo anterior.

     

    Ya nos ha quedado claro, vivimos para la gloria de Dios, nuestras vidas existen para su gloria y servicio, tenemos de Cristo un nuevo hombre, un nuevo carácter, pero, éste debe reflejarse en una conducta, la cual no solo se refleja en lo que hacemos, sino también en la manera en la que hablamos.

     

    Ya nos quedó claro, pretender hacer estos dos versículos sin un nuevo nacimiento, solo va a resultar en legalismo, o en una total frustración para nosotros, o no hacer caso de estos dos versículos y decir que tenemos una nueva en Cristo, resultará en hipocresía, en una falsa fe.

     

    Sin embargo, Pablo nos los deja como el balance perfecto para poder ser luz, testigos fieles en un mundo en tinieblas, por eso yo titulé este mensaje: LA SABIDURÍA EN MI ANDAR Y EN MI HABLAR. Veremos los versículos 5 al 6. Demos lectura:

     

    Col 4:5-6 Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. 6 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.

     

    1. Dios me manda a andar como un sabio y no como un necio.

    Col 4:5a Andad sabiamente

    Como ya lo hemos visto con anterioridad, cuando la Biblia habla de andar, se refiere a nuestra conducta, y mis hermanos, si hemos sido redimidos, será una consecuencia lógica que nuestra manera de vivir esté de acuerdo al nuevo hombre redimido que ya somos, y esto va a ser evidente para los que nos rodean, por eso Pablo nos dice: condúzcanse sabiamente.

     

    Mira nada más mi hermano, si Cristo mora en ti, si te has rendido ante él, el Señor requiere de ti que seas sabio, él Señor nos ha dejado su Palabra, y su Espíritu Santo está dispuesto en todo momento para hacernos sabios, para hacerte sabio a ti y a mí.

     

    Para un cristiano ser sabio no es una opción, es una necesidad, es un mandato de Dios que diligentemente nos propongamos buscar sabiduría, ¿por qué? Porque le estamos representando, porque somos su iglesia, el cuerpo de Cristo, la iglesia es la única imagen visible al mundo de quien es Cristo.

     

    Como iglesia estamos haciendo visible el reino de los cielos que Cristo ha dejado establecido entre nosotros, donde tenemos un rey, al cual adoramos y servimos, al cual queremos dar a conocer, Jesucristo, ¿y saben qué? Nuestro Dios es sabio, y nosotros estamos llamados a manifestar su sabiduría.

     

    Ahora, ¿qué es sabiduría? Ya lo hemos visto antes, inteligencia no es lo mismo que sabiduría, tener información, no es lo mismo que ser sabio, hay doctores que son una eminencia, sin embargo, no dejan de fumar, sabiendo con claridad el daño que le están haciendo a su sistema.

     

    O por otro lado, checa círculos de gente muy preparada, o gente muy exitosa, pueden ser una eminencia para los negocios, para la música, para la ciencia, y las artes, pero muchos de ellos su vida es un desastre, y son un fracaso a nivel familiar.

     

    La sabiduría es la correcta evaluación de las circunstancias, el buen uso de la información, y la inteligencia y, por lo tanto, la capacidad de tomar buenas decisiones. Porque lo que somos, la calidad de vida que vivimos, el estado de nuestro espíritu, nuestras finanzas, familia, pensamiento, depende de la toma de estas buenas y sabias decisiones, o necias y malas decisiones.

     

    Y ¿sabes qué?, es maravilloso que a los creyentes en especial, se nos ha equipado con lo necesario para llevar una vida sabia, lo cual equivale a tener en todas las áreas de nuestras vidas, una vida organizada, coherente y justa, obviamente con respecto al estándar de Dios, no a un estándar humano.

     

    Y aunque siempre lucharemos con viejos hábitos, con nuestra vieja vida, no debemos olvidar que somos nuevas criaturas, y el Espíritu de Dios que resucitó a Jesucristo de los muertos mora en nosotros y está dispuesto a fortalecernos, a mostrarnos el camino, a alumbrarnos y llenarnos de sabidurá. Ahora, ¿cuál será el antónimo de sabiduría? Yo creo que hay dos, y proverbios nos los muestra:

     

    1º La inexperiencia.

    Pro 1:4 para infundir sagacidad en los inexpertos, conocimiento y discreción en los jóvenes. (NVI)

     

    2º La necedad.

    Pro 1:7 El temor del SEÑOR es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. (NVI)

     

    Porque cuando venimos al Señor, nacemos de nuevo, y nos convertimos en niños espirituales, hay muchas cosas que no sabemos, somos niños inexpertos en muchas áreas, pero, claro, si deseamos como un recién nacido la Palabra de Dios, creceremos, al ir dejando atrás nuestra vieja vida, viejos hábitos, abandonando convicciones equivocadas, y dándole lugar a la Palabra.

     

    Pero, hay un momento para todo creyente en el cual debe dejar de ser un niño espiritual. Por ejemplo, qué mal se ve un joven de 15 años comportándose como un niñito inmaduro de 5 años, o peor aún, un adolecente de 30, 40, y tristemente más viejo, sin tomar responsabilidad, viviendo para sí mismo. Un bebé es hermoso, pero, una persona adulta con el tamaño de un bebé, ya es algo anormal.

     

    De la misma manera nosotros, estamos llamados a la madurez, somos inexpertos cuando recién venimos a Cristo, pero llega un punto en nuestras vidas en el que hemos sido alimentados, se nos ha enseñado la Palabra de Dios, pero, si continuamos rechazándola, poniéndola a nuestras espaldas, y tenemos el conocimiento, pero, decidimos que no es conveniente para nosotros, para nuestras vidas diarias, en ese momento nos convertimos en necios, decidimos no tomar en cuenta a Dios, decidimos no creerle, y nos endurecemos a la verdad.

     

    Eso es necedad, la cual se refleja en una vida desordenada, muy poco coherente con la verdad que profesa, y obviamente llena de decisiones en contra de lo que Dios requiere, lo cual desemboca en un desastre de vida. Economía, familia, trabajo, salud, con depresiones, confusión, un carácter muy alejado de quien es Cristo, nada encuentra su lugar, todo es un desastre.

     

    Porque obviamente cuando alguien decide no tomar en cuenta a Dios y su Palabra, todas sus decisiones son equivocadas, y tarde o temprano llevan al desastre espiritual, y en todas las áreas, y llega al punto de neciamente culpar a Dios por sus malas decisiones, en esto es experto Satanás, dice la Palabra:

     

    Pro 19:3 La gente arruina su vida por su propia necedad, y después se enoja con el SEÑOR.

     

    Sin embargo, como creyentes hermanos, solo tenemos que hacer una decisión, creer a Dios, confiar en él, recibir su verdad, el principio de la sabiduría es tomarlo en cuenta, temerle, y, ¿sabes qué nos dice el Señor?

     

    Stg 1:5-8 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. 6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

     

    Veámoslo en otra versión:

     

    Stg 1:5-8 Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla. 6 Pero, cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios. Y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. 7 Esas personas no deberían esperar nada del Señor; 8 su lealtad está dividida entre Dios y el mundo, y son inestables en todo lo que hacen.

     

    ¿Te das cuenta? Temer a Dios no solo es respetarlo profundamente, entender su poder, y su grandeza, entender que de él mana nuestra vida, y que, si él quisiera simplemente recoge el aire de nuestros pulmones y se acabó, lo cual es ciertísimo.

     

    Temer a Dios implica también confiar en él, en su verdad, ya no vivo yo, más vive Cristo en mí, ya no se trata de mi vida, es su vida en mí, son sus planes, no los míos, son sus metas, no las mías, es su vida, porque él me compró por precio, de manera que, si él dice algo, y o lo creo, lo respeto, confío en ello, y hago los cambios necesarios en mi vida para instalar esa verdad.

     

    Mis convicciones, y por lo tanto mis decisiones están en conformidad con su verdad, y yo tengo que cambiar lo que sea necesario en cuanto a mi manera de pensar, en cuanto a mi manera de ver y de vivir la vida.

     

    Sin embargo, mira por qué no recibimos la sabiduría que tanto pedimos, pretendemos estar en medio, pretendemos solo tomar de Dios lo que nos conviene, utilizarlo para mis propósitos, yo sigo siendo el rey, y tú Dios, mi servidor, se sigue tratando de mí. Solo estoy pintando mi fachada de cristiano, pero por dentro signo siendo yo.

     

    Pero, ¿sabes por qué les llamaron cristianos a los cristianos por primera vez? Porque estos hombres y mujeres actuaban como Cristo, el tema de su plática era Cristo, de manera que despectivamente decían, mira estos cristitos, de manera que, si soy cristiano, es porque soy un cristito, pero, si se sigue tratando de mí, si se trata de mí, entonces yo no debería decir que soy cristiano, debería decir que soy Jesusiano, o Rociana, o Fernandiano, etc.

     

    ¿Entiendes por qué no recibes sabiduría de parte de Dios? Porque no has definido a quién vas a seguir, por eso, primero define a quién vas a seguir, a quién vas a temer, a ti mismo, al mundo, o a Dios, a Cristo y su Palabra, solo hay dos opciones, no hay un punto medio. Porque el principio de la sabiduría es el temor del Señor, es tomarle en cuenta, es conocerle, confiar en él y seguirle, y no a medias, al Señor no le gustan los tibios.

     

    Y la clave está en conocer, creer, recibir, poner por obra la Palabra de Dios, por eso Pablo nos dice que ella debe morar abundantemente en nosotros, que la debemos tomar en cuenta, el Señor en la parábola del sembrador nos dice que el que da fruto es el que la escucha, la recibe, la entiende, la retienen con un corazón bueno, sincero y recto, y la pone por obra, este es el que teme al Señor, y este será sabio.

     

    A mí me anima saber que el Señor nos exhorta a vivir sabiamente, porque entonces eso significa que él nos está ofreciendo lo necesario para poder vivir en sabiduría. ¿Cuántos de ustedes les gustaría pasar por sabios, y no por necios? A mí me gustaría, bueno ya sabes qué hacer, Dios te va a respaldar ahí tienes todo Proverbios, lee uno diario, son 31, uno para cada día del mes.

     

    Pero proponte ponerlos por obra, no solo digas: ay que bonito, o ay que impresionante, o qué difícil, no, deja de oír a tu perverso corazón, deja de venerarte a ti mismo, deja de pensar que lo sabes todo, o que lo que tú piensas es la neta, ríndete ante la verdad, solo hay una verdad, y esa verdad es Cristo, él no tiene un segundo lugar o un co-verdadero, o él está diciendo la verdad, y tú eres un mentiroso, o tú estás diciendo la verdad, y él es un mentiroso, ¿quién tendrá la razón?

     

    Es deshonra, es incredulidad, deja de hacer a Dios mentiroso, y ríndete ante su verdad, porque entonces vas a comenzar a ver fluir su sabiduría en tu vida, y vas a comer de su delicioso fruto. Y dice:

     

    1. El andar sabiamente es la única manera de mostrar a un mundo inconverso que Cristo está en mí.

    Col 4:5a para con los de afuera,

    El término “los de afuera”, se refiere a los no cristianos, qué interesante mis hermanos, que nosotros los creyentes por la gracia del Señor estamos dentro, ahora, aclaro que esto no quiere decir que las puertas estén cerradas para los de afuera, no, están abiertas, dice el Señor:

     

    Jua 6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

    Mat 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

     

    Hoy hay una invitación de parte del Señor a estar dentro, ¿de dónde? Del reino de los cielos, estar en Cristo, él lo dijo de muchas maneras:

     

    Luc 11:23 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

    Jua 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

     

    En otras palabras, no hay tal cosa como que todas las religiones son buenas, y todos los caminos llegan a roma, no es así, definitivamente de una u otra manera todos vamos a estar delante del Dios vivo compareciendo, pero, la única manera de estar delante de él, no como sus enemigos, sino reconciliados, es a través de Cristo, y en los términos de Cristo, no los nuestros.

     

    Pero, aquellos que hemos creído en Cristo, en este Evangelio de la Palabra de Dios, dice la Palabra, que somos salvos, y estamos en Cristo, y somos ciudadanos del reino de los cielos, no enemigos del reino. El mismo Señor hizo en su Palabra una diferencia muy marcada, mira cómo se refiere a los Israelitas que le dieron la espalda:

     

    Mat 8:12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

     

    Este es el que quiso entrar en sus propios términos, y no en los de Cristo:

     

    Mat 22:11-13 Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. 13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

     

    Y al siervo inútil lo deja fuera también:

     

    Mat 25:30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

     

    Mis hermanos, hay una diferencia claramente marcada, en estar en Cristo y en no estar, si estás aquí y sabes que no estás, pues entra, hoy puedes entrar, la puerta está abierta. Ahora, el llanto y el crujir de dientes, no ha llegado todavía, sin duda llegará, pero, definitivamente hoy, estar sin Cristo es algo terrible, es una vida de esclavitud y confusión, llena de heridas, dolor, desesperanza, destrucción, tú lo estás viviendo si no estás en Cristo, y si ya estás, con seguridad lo viviste. 

     

    Por eso mis hermanos, vivir en este mundo incrédulo y estar en Cristo, es un privilegio, y le pido al Señor que la vida abundante en Cristo sea una realidad para ti, porque si te dices cristiano y no tienes una vida abundante, entonces necesitas revisar tu fe.

     

    Ahora, no estoy diciendo que una vida abundante, sea una vida sin problemas, no, el Señor dijo que en este mundo tendríamos aflicción, pero, que confiáramos en él, porque él ha vencido al mundo, y eso nos trae esperanza, nos llena de su paz que sobrepasa todo entendimiento.

     

    Pero, mis hermanos, el Señor nos llama a ser luz en el mundo, y nos dice Pablo cómo, viviendo sabiamente, tomando en cuenta a Dios, rindiéndonos a él cada día, rindiéndonos a su verdad, a su Palabra, y negándonos a nuestras convicciones equivocadas.

     

    De manera que sea evidente que nuestra vida es diferente, una vida organizada, coherente y justa que manifiesta los atributos del carácter de Cristo delante de los incrédulos, quienes están afuera, y les parece extraño, porque mis hermanos, gente necia abunda, de hecho, el mundo entero anda en necedad, “dice el necio en su corazón no hay Dios”, no hay sabiduría para el que rechaza a Dios, para el que no le conoce.

     

    Aunque haya mucha gente que se considere buena, y que, engañada por Satanás, haya creído que está bien con Dios, y que la realidad es que cuando les presentas la verdad, la voluntad de Dios, sale su rebeldía en contra de él, sale la necedad. Y nosotros no estamos llamados a vivir neciamente como los incrédulos, todo lo contrario, dice Pedro:

     

    1 Ts 4:11-12 Pónganse como objetivo vivir una vida tranquila, ocúpense de sus propios asuntos y trabajen con sus manos, tal como los instruimos anteriormente. 12 Entonces la gente que no es cristiana respetará la manera en que ustedes viven, y no tendrán que depender de otros. (NTV)

     

    ¿Cómo respondes ante los desafíos de la vida? Como un necio, todo mundo responde así, por más que hables de Cristo, para el mundo tu Cristo es ineficaz, porque respondes como todo el mundo responde, como si Dios no existiera. En especial ahora, ¿cómo estás respondiendo ante la situación que estamos viviendo?

     

    ¿Saben mis hermanos que ahora es un tiempo precioso para que la gente pueda ver la sabiduría de Dios en ti y en mí, esta tranquilidad? Con esto de las elecciones la gente está llena de temor y de incertidumbre, hay rumores, especulaciones, marchas, los medios no se cansan de decir lo mal que nos va a ir con este nuevo gobierno, las redes sociales están llenas de memes y burlas, groserías, y todo tipo de necedades. Pero, nada de eso es un hecho todavía.

     

    Y te pregunto, ¿deberíamos los cristianos estar participando de todas esas cosas a la manera de los que no conocen a Dios? No, ciertamente podemos y debemos opinar, pero, sabiamente, pero, al menos, ¿conoces los principios que nos dan tranquilidad a los creyentes a pesar de lo que sea? Recordémoslos, apréndelos para que seas sabio con los de afuera, dice Romanos 13:

     

    Rom 13:1-4 Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios. 2 Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado. 3 Pues las autoridades no infunden temor a los que hacen lo que está bien, sino en los que hacen lo que está mal. ¿Quieres vivir sin temor a las autoridades? Haz lo correcto, y ellas te honrarán. 4 Las autoridades están al servicio de Dios para tu bien. Pero, si estás haciendo algo malo, por supuesto que deberías tener miedo, porque ellas tienen poder para castigarte. Están al servicio de Dios para cumplir el propósito específico de castigar a los que hacen lo malo. (NTV)

     

    Rom 13:5-8 Por eso tienes que someterte a ellas, no sólo para evitar el castigo, sino para mantener tu conciencia limpia. 6 Por esas mismas razones, también paguen sus impuestos, pues los funcionarios de gobierno necesitan cobrar su sueldo. Ellos sirven a Dios con lo que hacen. 7 Ustedes den a cada uno lo que le deben: paguen los impuestos y demás aranceles a quien corresponda, y den respeto y honra a los que están en autoridad. 8 No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios. (NTV)

     

    ¿Quién puso a las autoridades? Dios, y te pregunto, ¿tiene Dios cuidado de ti y de mí? ¿Qué te pide la Palabra? En lo que esté de tu parte haz lo correcto, y no tendrás nada que temer. Ahora, el Señor te alcanzó cuando ya estabas aquí, confía en él, hasta aquí te ha ayudado, y él te sacará adelante.

     

    ¿Sabes? El mundo incrédulo se aterroriza cuando se trata de hablar y vivir en la verdad, en la honestidad, en la integridad, porque está engañada, porque todo eso representa a Dios, y le ha declarado la guerra, pero nosotros los creyentes entendemos que nuestro Dios es todas estas cosas.

     

    Y la por toda la Biblia Dios nos promete: se íntegro, se verdadero, se honesto, porque yo amo la verdad en lo profundo, amo la justicia, amo al íntegro, lo protejo, no seas como el mundo, no temas a que Dios ponga en orden tu vida. Pueda ser que lo veas como una inyección, y probablemente duela un poco y se vea fea la aguja, pero, te va a traer mejoría, descanso.

     

    Pueda ser como una cirugía, invasiva, hay tiempo de recuperación, ejercicios para restablecer el cuerpo y los músculos, pero, va a traer alivio a ese dolor crónico, le va a poner fin a esa parálisis, va a valer la pena, tu vida va a tener calidad, vas a dejar de solo sobrevivir, para pasar a vivir una vida abundante.

     

    No temas a Dios, no temas su verdad, no temas su voluntad, no la resistas, no respondas como un enemigo de Dios. Sé sabio en medio de una generación maligna y perversa que neciamente teme a la verdad y pretende esconderse en mentiras, en transas.

     

    Lo que, es más, ¿quieres tener verdadera influencia en este mundo? Bueno, otra vez, actúa sabiamente, no como necio, no respondas ante estas cosas como un necio, mira lo que Dios te pide, lejos de estar criticando, o respondiendo a necedades de los medios, que solo quieren tenerte en ascuas para ganar tu atención y rating:

     

    1 Ti 2:1-4 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

     

    Mis hermanos, necesitamos una perspectiva vertical, no horizontal, nuestra influencia está en los cielos, una vida perseverante en oración influye más en el cielo y en la tierra, es decir, en lo vertical y en lo horizontal, más que 1000 post en Facebook, más que 1000 organizaciones políticas en contra del gobierno establecido por Dios. Por eso dice la Palabra:

     

    Isa 26:3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.

    Checa, no dice aquel cuyo pensamiento está en las especulaciones de las noticias y de las redes sociales, y que confía en quién sabe qué persona, que quién sabe de dónde saca su información. Mis hermanos, yo no seré un experto en política, ni leyes, pero conozco a Cristo y su Palabra, y ahí, sobran testimonios de cómo él levanta reinos y aplasta reinos, levanta reyes y aplasta reyes, y su plan sigue en marcha y se cumplirá, ahí está el fin de nuestra historia, y hay victoria, y eso me da completa paz, conocer a mi Señor, conoce a tu Señor.

     

    Y no se trata tampoco de que cerremos los ojos a la realidad, y vivamos en el mundo de “aquí no pasa nada”, no, pero, como lo vimos la semana pasada, los creyentes sabemos que hay dos realidades, y tenemos claro que hay un trono más alto, y superior al de cualquier presidente o nación, y en ese trono está sentado el Dios todo poderoso, quien es nuestro Padre celestial, quien dio lo mejor de sí mismo para salvarnos, a su Hijo unigénito.

     

    Por lo tanto, ¿por qué hemos de temer a los hombres? ¿Qué decía David?

     

    Sal 56:4 Confío en Dios y alabo su palabra; confío en Dios y no siento miedo. ¿Qué puede hacerme un simple mortal? (NVI)

     

    Sal 118:4-9 Que proclamen los que temen al SEÑOR: «Su gran amor perdura para siempre.» 5 Desde mi angustia clamé al SEÑOR, y él respondió dándome libertad. 6 El SEÑOR está conmigo, y no tengo miedo; ¿qué me puede hacer un simple mortal? 7 El SEÑOR está conmigo, él es mi ayuda; ¡ya veré por los suelos a los que me odian! 8 Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en el hombre. 9 Es mejor refugiarse en el SEÑOR que fiarse de los poderosos. (NVI)

     

    Además, hermanos, los creyentes sabemos que el lugar más seguro es el centro de la voluntad de Dios, sea aquí en Estados Unidos, o en Irak, en medio de Isis y todos estos lugares, los creyentes ya no creemos en un sueño americano que se convierte en pesadilla, confiamos en una realidad eterna que nadie, ni nada nos puede arrebatar.

     

    Sabemos que lo que necesitamos es la bendición de Dios, y si ésta está con nosotros, no importan dónde estemos, estaremos bien, o, todo lo contrario, si no la tenemos podríamos vivir en un palacio y ser los más miserables de este mundo.

     

    Por eso, deja de escuchar rumores y especulaciones, a menos que seas un experto en las leyes de este país, no puedes tener una certeza de lo que está ocurriendo, y estás a merced de gente que quiere manipularte, y de Satanás que quiere desenfocarte, y aún que fueras un experto en las leyes de este país, hay uno superior a cualquier ley de cualquier hombre, el cual cuidará de sus hijos.

     

    Por eso Pablo, aún después de toda la persecución que sufrió, aún a pesar de vivir bajo el gobierno de Roma, ¿y sabes quién estaba como rey? Ni más ni menos que Nerón, no creo que hoy tengamos un dirigente peor que él, y en el tiempo de Pablo no había ni constitución, ni ONU, ni derechos humanos, ni nada de esto, y ¿sabes cuál era la respuesta de Pablo a la política de Nerón, que se encargó de empalar cristianos y quemarlos medio vivos y pasarse en medio de ellos desnudo?

     

    Rom 8:28, 31 Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito… 31 ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?

     

    Rom 8:32-34 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas? 33 ¿Quién acusará a los que Dios ha escogido? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién condenará? Cristo Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros.

     

    Rom 8:35-39 ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia? 36 Así está escrito: «Por tu causa siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!» 37 Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38 Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, 39 ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.

     

    Mis hermanos, el mundo incrédulo teme al hombre e ignora a Dios, pero nosotros deberíamos temer a Dios, y claro que no ignoramos al hombre, nos sometemos a las autoridades que fueron puestas por él, pero, sí creemos firmemente que Dios está en su trono y que su voluntad será cumplida, y que nos ama profundamente. Por eso si tienes temor, te invito a conocer a Cristo, si le conoces, entonces te exhorto a que confíes en él, él jamás te ha fallado, ni te fallará. Y si estás en esta posición créeme, estarás actuando sabiamente. Y dice Pablo:

     

    Col 4:5c redimiendo el tiempo.

    Esta frase implica lo que dicen otras versiones, aprovechen al máximo cada oportunidad, cada momento oportuno. Mis hermanos, este es un momento oportuno, la necesidad del hombre, es la oportunidad de Dios. La gente tiene muchas preguntas, y si tú y yo estamos en Cristo, en oración, en su Palabra, tenemos las respuestas, ya te las di.

     

    Cuando ellos te vean andando sabiamente, en tranquilidad, y no solo tu tranquilidad, sino tu respeto, tu buen comportamiento, tu bien representar a Cristo, a pesar de lo que sea, y en su duda, este será el momento de compartir tu fe. ¿Qué dijo Pedro en su primera carta?

     

    1 Pe 3:11-15 Apártate del mal y haz el bien. Busca la paz y esfuérzate por mantenerla. 12 Los ojos del Señor están sobre los que hacen lo bueno, y sus oídos están abiertos a sus oraciones. Pero el Señor aparta su rostro de los que hacen lo malo».13 Ahora bien, ¿quién querrá hacerles daño si ustedes están deseosos de hacer el bien? 14 Pero, aun si sufren por hacer lo correcto, Dios va a recompensarlos. Así que no se preocupen ni tengan miedo a las amenazas. 15 En cambio, adoren a Cristo como el Señor de su vida. Y, si alguien les pregunta acerca de la esperanza cristiana que tienen, estén siempre preparados para dar una explicación.

     

    Por eso, ¿cuál es tu actitud en medio de tragedias, en medio de tiempos difíciles? ¿Sabes que son los mejores tiempos para compartir a Cristo? Porque la gente está delante de su vulnerabilidad, de su necesidad de Dios. Lo peores tiempos son los de abundancia, porque ahí la gente está saciada, engañada, convencida de que no necesita a Dios.

     

    Por ejemplo, no sé si te acuerdes cuando hubo todo este asunto en México del virus del flu H1N1, en México hubo días que cerraron los cines, es más, muchas iglesias ni siquiera se reunieron, sino por internet, y ¿qué crees? Había por ahí un pastor misionero llamado Juan Domingo que vive en Ensenada Baja California, desesperado por encontrar un vuelo que lo llevara a México, con varios miles de dólares para comprar tiempo aire en la TV y compartir el Evangelio, tratando de encontrar a Fermín IV, el pastor de Semilla de Mostaza México, quien finalmente sí tuvo la oportunidad de hacerlo.

     

    Pero, imagínate, qué locura para el mundo, este hombre intentando desesperado ir al lugar donde todo mundo quería huir. Pero, este hombre estaba viendo lo que muy pocos estaban viendo, una oportunidad, una ventana de decir: “¿ya viste que no estás tan seguro como piensas, ya viste que necesitas un salvador?”. Este hombre estaba aprovechando al máximo cada oportunidad.

     

    El tiempo es corto hermanos, el mundo está engañado, y piensa que será eterno, cuando no es así, ¿sabías que aproximadamente mueren 150 mil personas diariamente? Sin contar las que no están registradas y todas las fosas clandestinas y desastres naturales. Cristo viene pronto, definitivamente, pero, al mismo tiempo, mucha gente ahora mismo está yéndose sin Cristo, sin un abogado, a la condenación eterna, por eso decía Pablo:

     

    Rom 13:11-14 Hagan todo esto estando conscientes del tiempo en que vivimos. Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos. 12 La noche está muy avanzada y ya se acerca el día. Por eso, dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz. 13 Vivamos decentemente, como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias. 14 Más bien, revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa.

     

    Mis hermanos, redimamos bien el tiempo, la gente está haciendo preguntas, dale respuestas sabias a quien te las pida, porque no solo debemos ser sabios al actuar, sino al hablar, y Pablo nos da dos claves más, veamos el siguiente punto:

     

    • Actuar sabiamente incluye hablar con sabiduría.

    Col 4:6a Sea vuestra palabra siempre con gracia,

    No solo nuestra vida debe estar consistente con la Palabra de Dios, sino también nuestra manera de hablar. Y me llama la atención que dice, siempre, en todo tiempo, cada vez que abras la boca, por eso, como se dice: si no tienes algo bueno que decir, mejor no lo digas, porque dice siempre, en cada oportunidad que hables, ¿cómo debes hablar? Con gracia.

     

    Gracia es la influencia divina en el corazón del hombre, y su reflejo en la vida, es el don inmerecido de Dios sobre una persona a quien Dios ha limpiado y lavado en Cristo. ¿Cómo podrías seguir hablando como alguien que no ha sido redimido? No importa la circunstancia que estés viviendo, lo que es más, las circunstancias difíciles, las pruebas, los problemas, o sacan lo mejor de nosotros, o lo peor.

     

    Muchas veces sentimos que estamos en un grado espiritual inalcanzable, y de repente se nos atraviesan en la calle, y nos sale el código postal, o el Zip Code, el barrio, para que me entiendas. ¿Sabes que eso no debería suceder bajo ninguna circunstancia? ¿Te acuerdas en Efesios?

     

    Efe 4:29-30 No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan. 30 No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos,* y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención. (NTV)

     

    Efe 5:3-5 Que no haya ninguna inmoralidad sexual, impureza ni avaricia entre ustedes. Tales pecados no tienen lugar en el pueblo de Dios. 4 Los cuentos obscenos, las conversaciones necias y los chistes groseros no son para ustedes. En cambio, que haya una actitud de agradecimiento a Dios. 5 Pueden estar seguros de que ninguna persona inmoral, impura o avara heredará el reino de Cristo y de Dios. Pues el avaro es un idólatra, que adora las cosas de este mundo.

     

    Efe 5:6-8 No se dejen engañar por los que tratan de justificar esos pecados, porque el enojo de Dios caerá sobre todos los que lo desobedecen. 7 No participen en las cosas que hace esa gente. 8 Pues antes ustedes estaban llenos de oscuridad, pero ahora tienen la luz que proviene del Señor. Por lo tanto, ¡vivan como gente de luz!

     

    Mis hermanos, que nuestras palabas siempre hablen lo espiritual, o que es prudente, digno, amable, conveniente, significativo, pertinente, gentil, verdadero, amoroso, considerado, oremos para que el Señor nos permita siempre construir, edificar, no destruir. Que de tu boca no salga murmuración, chismes, groserías, mentiras, obscenidades, no te engañes, no te lo permitas, el Señor dijo:

     

    Luc 6:43-45 No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. 44 Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. 45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

     

    No dejes de monitorear tu corazón, a través de lo que hablas, de tus conversaciones, de lo que sale de tu boca, porque refleja directamente lo que habita en tu corazón, y ¿de veras? ¿Crees que de pasar tiempo con tu Señor eso va a salir de tu boca? Hermanos, la murmuración, el chisme, lo cual es hablar mal de otras personas, o hablarle mal a otras personas, todas estas cosas, no son algo ligero, romper la unidad, no procurarla, son pecados graves, que no quedarán sin castigo, el Señor también añadió:

     

    Luc 12:1 Mientras tanto, se habían reunido millares de personas, tantas que se atropellaban unas a otras. Jesús comenzó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuídense de la levadura de los fariseos, o sea, de la hipocresía. 2 No hay nada encubierto que no llegue a revelarse, ni nada escondido que no llegue a conocerse. 3 Así que todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad se dará a conocer a plena luz, y lo que han susurrado a puerta cerrada se proclamará desde las azoteas. (NVI)

     

    Y uno más al respecto:

     

    Mat 12:36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

     

    Si el Espíritu Santo mora en nosotros hermanos, no tenemos que seguir siendo esclavos de nuestros pecados, de nuestros malos hábitos, a menos que decidamos ser necios, no te acostumbres a ser necio, no endurezcas tu corazón, Dios no puede ser burlado.  Veamos la siguiente clave:

     

    Col 4:6b sazonada con sal,

    Conversaciones sazonadas con sal tiene varios significados, la sal era un elemento preservador, y desinfectante, era también utilizada para producir sed en circunstancias de deshidratación aguda, además de ser como lo dice el texto una especia para sazonar alimentos, para darles sabor.

     

    De manera que nuestras conversaciones siempre deberían producir un efecto positivo en otros, así como la sal arde en heridas, pero, al mismo tiempo evita la descomposición, nuestras conversaciones necesitan estar saturadas de la verdad de Dios, así como se puede poner un tono sucio en las conversaciones, de la misma manera se puede siempre poner un tono lleno de verdad que las purifique.

     

    No participes en conversaciones sucias, ni en chismes ni murmuraciones, y si ya estás ahí, entonces pon un tono de amor, espiritual, cambia el tema, habla de lo bueno, de lo justo, siempre hay algo bueno que decir.

     

    Y no solo eso, que tu conversación invite, que llene de curiosidad a la verdad, que de sed por el Evangelio, y cuando estés hablando del Señor que sean conversaciones llenas de ingenio. No hay cosa más horrible que hablar de un Evangelio sin igual, poderoso, de una manera aburrida, y la teología de la justificación nos dice que etc., o llena de temor, Jesús te ama, bien rápido, y pensando, ojalá que no me haya oído.

     

    No mis hermanos, necesitamos estar llenos del poder del Espíritu Santo, necesitamos entender el tesoro que manejamos siendo vasos de barro, es vida, es poder para salvación a todo aquel que cree, es esperanza, es el Dios vivo rogando a través de nosotros: reconcíliense con Dios, Cristo ofrece reconciliación con Dios por la fe, él ya lo hizo, estás en problemas con Dios, necesitas arrepentirte. Y por último dice:

     

    Col 4:6c para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.

    Mis hermanos, nosotros no sabemos con qué tipo de respuesta nos vamos a encontrar, no sabemos cómo va a responder alguien, pero, nosotros debemos estar preparados primeramente con dos cosas, gracia abundante saliendo de nuestras bocas.

     

    La blanda respuesta aplaca la ira, es difícil que alguien rechace a una persona sincera, lo hemos visto, ahora que salimos a predicar, es difícil que alguien te diga: “no quiero que ores por mí”. Pero, aún si lo hay, necesitas estar preparado para responder aún con todo amor, y con toda paciencia.

     

    Cada caso es diferente, pero, en cualquier caso, Dios te da lo necesario para responder de la manera adecuada. Si estás lleno del Espíritu Santo, si en verdad has pedido por amor a los que no conocen al Señor, si en verdad estás saliendo con este sentido de urgencia de predicar la verdad, estoy seguro que siempre tendrás las palabras necesarias para cada situación.

     

    Y no siempre es agradecimiento, hay rechazo, puede haber hasta agresión, pero, no es a ti, es al Señor, y eso ya debería causarte tristeza y no enojo, no debería apelar a algún complejo, sino que nos debería llevar a interceder por esa pobre persona.

     

    Porque si Cristo no envía fuego sobre ella, tú no tienes por qué pensar que Dios envíe fuego sobre ella, ¿qué les dijo el Señor a Jacobo y a Juan cuando los Samaritanos los corrieron y ellos bien celosos de la verdad querían enviar fuego sobre ellos? Checa:

     

    Luc 9:54-56 Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? 55 Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; 56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

     

    Donde tú ves a una persona grosera, o dura, Dios ve un alma perdida, porque él vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido, y este debe ser nuestro corazón, y necesitamos estar preparados. Pedro también nos dice cómo dar razón de nuestra fe, cuando al ser sabios en medio de una generación necia, nos preguntan por nuestra fe:

     

    1 Pe 3:16-18 Pero háganlo con humildad y respeto. Mantengan siempre limpia la conciencia. Entonces, si la gente habla en contra de ustedes será avergonzada al ver la vida recta que llevan porque pertenecen a Cristo. 17 Recuerden que es mejor sufrir por hacer el bien —si eso es lo que Dios quiere —¡que sufrir por hacer el mal! 18 Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios. Sufrió la muerte física, pero volvió a la vida en el Espíritu. (NTV)

     

    Pedro también nos da varias claves: humildad, respeto, aún a pesar de respuestas duras, el amor sincero, mis hermanos, ablanda corazones. Respeto, palabras llenas de gracia, sazonadas con sal, nos dan lo que necesitamos.

     

    Pero, mira, una conciencia limpia, si tienes algo que te estorbe, algún pecado no confesado, algún mal hábito que abrazas y que no quieres dejar ir, créeme, se va a manifestar en la peor de las necedades, cuida tu corazón, deja que el Señor lo limpie, no permitas que la necedad ensucie tu fe, tu juicio, y vivas siendo un necio no solo de corazón, sino al hablar.

     

    Puedes ser sabio, Dios anhela que lo seas, porque él sabe que ahí está tu libertad, tú y yo necesitamos actuar sabiamente, no religiosa o legalistamente, no vivir como si Dios no existiera, sino mostrando en nuestras decisiones, en nuestra manera de vivir que Cristo vive en nosotros. Quisiera cerrar con algunos textos, mira el deseo de Dios para nosotros como creyentes:

     

    Tit 2:11-14 En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación 12 y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, 13 mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. 14 Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.

     

    Nosotros somos parte de este pueblo elegido, un pueblo peculiar, diferente, un pueblo sabio, que refleja la sabiduría de Dios, que rechaza la necedad, que no se conforma con la inexperiencia espiritual, sino que está apasionado por conocer a su Señor, para amarle más, servirle mejor, sabiendo que él viene pronto por nosotros, y podría ser hoy.

     

    Me encanta un texto del AT que Dios dice a su Pueblo amado a través de Moisés, que ilustra lo que somos como su pueblo especial:

     

    Deu 4:5-9 Mira, ahora te enseño decretos y ordenanzas tal como me lo encargó el SEÑOR mi Dios, para que los obedezcas en la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer. 6 Síguelos al pie de la letra y darás a conocer tu sabiduría y tu inteligencia a las naciones vecinas. Cuando esas naciones se enteren de todos estos decretos, exclamarán: “¡Qué sabio y prudente es el pueblo de esa gran nación!”. 7 Pues, ¿qué gran nación tiene un dios que esté tan cerca de ellos de la manera que el SEÑOR nuestro Dios está cerca de nosotros cada vez que lo invocamos? 8 ¿Y qué gran nación tiene decretos y ordenanzas tan justas e imparciales como este conjunto de leyes que te entrego hoy? 9 ¡Pero cuidado! Asegúrate de nunca olvidar lo que viste con tus propios ojos. ¡No dejes que esas experiencias se te borren de la mente mientras vivas! Y asegúrate de trasmitirlas a tus hijos y a tus nietos.

     

    Mis hermanos, y nosotros, a diferencia de los Israelitas, tenemos en nuestras manos la revelación completa del plan de Dios, no seamos necios, no nos quedemos inexpertos, hoy no solo tenemos diez mandamientos, tenemos al mismo Espíritu Santo de Dios habitando en nuestros corazones, este nuevo pacto en Cristo Jesús, él prometió:

     

    Heb 8:10 Pero éste es el nuevo pacto que haré con el pueblo de Israel en ese día, dice el SEÑOR: Pondré mis leyes en su mente y las escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 11 Y no habrá necesidad de enseñar a sus vecinos ni habrá necesidad de enseñar a sus parientes, diciendo: “Deberías conocer al SEÑOR”. Pues todos ya me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande. 12 Y perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados»*.

     

    Así es mis hermanos, ¿cómo quieres vivir en este mundo como un necio? Revisa tu fe, Dios quiere que vivas y hables como sabio. (Invitación) Un último texto y oramos:

     

    1 Jn 5:3-4 Amar a Dios significa obedecer sus mandamientos, y sus mandamientos no son una carga difícil de llevar. 4 Pues todo hijo de Dios vence este mundo de maldad, y logramos esa victoria por medio de nuestra fe.

  • Oct 30, 2016Colosenses 4: 2-4 “La oración y dos realidades, ¿en cuál quieres vivir?”
    Oct 30, 2016
    Colosenses 4: 2-4 “La oración y dos realidades, ¿en cuál quieres vivir?”
    Series: Colosenses

    LA ORACIÓN Y DOS REALIDADES

    ¿EN CUÁL QUIERES VIVIR?

    Colosenses 4:2-3

     

    Después de todo esto que hemos venido viendo, realmente nos damos cuenta que es imposible vivirlo para un ser humano que no conoce a Dios. Sencillamente suena bien, es lógico, pero, en la vida diaria, aunque hay victorias, y podemos ver cambios substanciales, muchas de las veces esto se hace muy difícil, y en tiempos difíciles, sentimos hasta que es imposible.

     

    Por eso me parece lógico que Pablo cierre esta carta con algo tan importante como la oración. ¿Qué papel juega la oración en nuestra vida cristiana? ¿Será suficiente solo con recibir lo que dice la Escritura los domingos, en cada estudio bíblico, la comunión con la iglesia?

     

    Pablo nos va a enseñar en estos textos la importancia de la oración, cómo y por qué deberíamos orar, aprenderemos el papel tan importante juega la oración para cada creyente, por eso yo titulé este mensaje: LA ORACIÓN Y DOS REALIDADES, ¿EN CUÁL QUIERES VIVIR? Colosenses 4:2-3

     

    1. Necesitas entender que la oración es una disciplina a cultivar en la cual debes perseverar.

    Col 4:2a Perseverad en la oración,

    1. Ante la Palabra de Dios, mostrándonos todas estas verdades, ¿qué nos pide Pablo que debemos hacer?

     

    1 Tes 5:17 Orad sin cesar.

    1. ¿Qué mandato tenemos de parte de Pablo en este texto? ¿Qué sucede cuando tenemos información correcta, verdades, mandatos de Dios, su voluntad, pero, no oramos?

     

    Y lo primero que tienes que saber es que oración es igual a relación, ya lo aprendimos en Sanas Palabras, la oración no son rezos prefabricados, o repeticiones sin sentido, no, la oración es un elemento de comunicación. Y esto nos lleva a nuestra famosa frase: el cristianismo no es una religión, sino una relación.

     

    Cuando el Señor llamó a sus discípulos, les dijo: síganme, cuando el Señor nos llama a nosotros, por igual, nos dice síganme, es decir, conózcanme, nos llama a una relación profunda y personal. Y qué importante porque por ejemplo, un ídolo, dice la Palabra que no tiene oídos, para oír, boca para hablar, nariz para oler, de manera que en la idolatría se hace imposible una relación.

     

    No así con nuestro Señor, quien vive y reina, a quien nos podemos acercar confiadamente, y que nos llama precisamente a esto, a tener una relación con él, porque la realidad es que, sin comunicación, no es posible una relación, el poder hablar, escuchar, conversar, conocerse.

     

    Esta es la primera causa por la cual deberíamos orar, no se supone que deberíamos vivir ignorando, o diciendo dos o tres palabras a aquel que nos salvó, aquel que sostiene nuestras vidas a cada momento, cuando nos llegamos a acordar.

     

    Por eso es tan importante la oración, donde le abrimos nuestro corazón, le derramamos nuestras vidas, y nos disponemos a escucharlo, a disfrutar de su presencia. Por eso la oración es un recurso maravilloso en el que tenemos la convicción de que Dios está en los cielos, pero, que está al mismo tiempo cercano a mí, que me escucha, que antes de que la palabra esté en mi boca, él ya sabe mis necesidades.

     

    Y el mismo Jesús en la Palabra, lo vemos, invitándonos, enseñándonos a orar con toda confianza, ya ni siquiera al altísimo, o al eterno, sino que nos dijo, ustedes orarán así: Padre nuestro, que estás en los cielos, con esa confianza, con esa intimidad.

     

    De manera mis hermanos que si en verdad tenemos una relación con el Dios vivo a través de Jesucristo, es vital esta comunicación con él, a través de la oración. Es un privilegio maravilloso que yo pueda comunicarme en el nivel de Padre – Hijo con el creador y sustentador de todas las cosas.

     

    Porque ya lo hemos dicho otras veces, no todos somos hijos de Dios, la Biblia declara que todo ser humano nace pecador, nace por default muerto en delitos y pecados, y por consiguiente es enemigo de Dios, está bajo la ira de Dios.

     

    Pero, al considerar el Evangelio, a Cristo nuestro salvador, nuestro mediador entre Dios y nosotros, por la fe en su obra, al haber muerto por nosotros en esa cruz, recibiendo el castigo de nuestros pecados, y al haber resucitado con poder, y nosotros al creer en él, al hacerlo el Señor de nuestras vidas, entonces es que venimos a ser hijos de Dios por la fe en Cristo.

     

    Y entonces es que comienza una maravillosa relación que antes no existía, todo ser humano nace muerto espiritualmente, ajeno por completo a la vida de Dios, del Dios vivo, tiene sus ídolos, su religión, pero, eso no lo hace conocer al Dios vivo.

     

    Yestando muertos a lo espiritual no tenemos ojos, para ver, boca para hablar, oídos para escuchar, nariz para oler, no entendemos lo espiritual, por así decirlo, hay en nosotros una terminal, un cable que conecta con algo, pero no sabemos con qué, hasta que viene Cristo. En 1 Corintios 3 dice:

     

    1 Co 2:14 Pero los que no son espirituales no pueden recibir esas verdades de parte del Espíritu de Dios. Todo les suena ridículo y no pueden entenderlo, porque sólo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir.

     

    Y al creer en Cristo, es que recibimos vida nueva, vida eterna, y de pronto nos damos cuenta para qué servía esa terminal, y este espíritu que antes estaba muerto le es dado vida por Cristo, y ahora a través de él podemos tener esta maravillosa relación con el Dios vivo, y conectarnos a él en oración. Imagínate la pérdida que tenemos al tomar ventaja de este privilegio maravilloso, y tan necesario.

     

    Por otro lado, hay gente que ha llegado a decir que la oración es como el oxígeno del alma, y en cierto sentido es cierto, un creyente que no ora, se le nota, al igual que un creyente que sí tiene esta relación con su Señor, pasa lo que a los discípulos de Cristo, a quienes les decían:

     

    Hch 4:13 Los gobernantes, al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados y reconocieron que habían estado con Jesús. (NVI)

     

    Alguien que no ora, también se lo notas, se le ve la agonía espiritual, como si le cortaras la línea de oxígeno, y esta es gente carnal, gente enfocada solo en cosas de este mundo. Por eso podríamos decir que la oración en un sentido es como el oxígeno, da vida. Pero, si yo lo comparo como el acto de respirar, a mí nadie me tiene que decir que respire, sencillamente mi cerebro ordena a mis pulmones a que respiren, y yo feliz de la vida, puedo respirar.

     

    Sin embargo, la oración no es así, requiere de decisión, de un esfuerzo. Podríamos entonces comparar más bien, la oración con el ejercicio, por ejemplo, ¿cuánto nos toma hacer el hábito de ejercitarnos? Toma mucha decisión, por otro lado, dime, ¿cuánto bien trae a nuestro cuerpo hacer ejercicio, en especial cuando ya pasas de 40 como yo comprenderé?

     

    Definitivamente, el ejercicio es vital para una buena calidad de vida, para cuidarnos de enfermedades que pueden ser mortales, nos da agilidad, energía, una buena salud, etc., en otras palabras, se nota cuando alguien está en forma, al igual que cuando alguien es sedentario, y no se cuida en absoluto.

     

    Por lo tanto, algo que podemos decir del ejercicio, es que es una disciplina que requiere intencionalidad, determinación, voluntad. De la misma manera es la oración hermanos, no es algo que se dé por un reflejo como la respiración. Y así es la oración, una disciplina que necesitamos cultivar.

     

    De hecho, todo lo que habla la Escritura al respecto de la oración, requiere de esta decisión, esta disciplina, este hábito, y al igual que el que hace ejercicio, de la misma manera, al que ora, se le nota, se ve espiritualmente saludable, con gozo, no en temor, no quejándose de lo que le rodea, de lo que no tiene, en la iglesia o en su vida, sino agradecido. De manera que, la oración es este elemento vital para una vida saludable en todos los sentidos.

     

    Y Pablo establece:

    Perseveren en la oración.

    Disciplínense, necesitan intención, necesitan determinación, voluntad, por eso es que en Calvary les llamamos disciplinas espirituales.

     

    La palabra perseverar es

    proskarteréo

    ; Ser fuerte hacia (pros, hacia, y kartereo, ser fuerte), perseverar en, ser continuamente constante con una persona o cosa, dándole a ella un cuidado constante. Persistir firmemente en una cosa, y dar un cuidado constante a ella. Ser constante, diligente, estar pegado a, acudir asiduamente, asociarse íntimamente, ser fiel, constante, ocupar un mismo lugar.

     

    Por ejemplo, vemos a Jesús en Marcos 3:6, diciéndoles a sus discípulos: ténganme siempre una barca en este lugar, para cuando haya multitudes, podamos usarla. Y no solo ahí, sino que, por todos lados en la Biblia vemos cómo la persistencia, la perseverancia es una parte de la oración inseparable.

     

    Vemos a nuestro Señor orando en todo momento, incluso a Pablo, lo vemos en Hechos de los apóstoles, cómo en cada evento importante de su vida, incluyendo sus martirios, era un hombre de oración, leemos en algunos textos:

     

    Efe 6:18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

    Col 1:3 Siempre orando por vosotros,

    Col 4:12 Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones.

    1 Ts 3:10 orando de noche y de día con gran insistencia

    ,

     

    La perseverancia mis hermanos es un elemento indispensable de la oración, de hecho, si en verdad lo quieres llamar oración, necesita tener este elemento. El Señor nos lo enseña en varias ocasiones, por ejemplo, en Lucas 11:5:

     

    Luc 11:5-10 Luego utilizó la siguiente historia para enseñarles más acerca de la oración: «Supongan que uno de ustedes va a la casa de un amigo a medianoche para pedirle que le preste tres panes. Le dices: 6 “Acaba de llegar de visita un amigo mío y no tengo nada para darle de comer”. 7 Supongan que ese amigo grita desde el dormitorio: “No me molestes. La puerta ya está cerrada, y mi familia y yo estamos acostados. No puedo ayudarte”. 8 Pero yo les digo: Aunque no lo haga por amistad, si sigues tocando a la puerta el tiempo suficiente, él se levantará y te dará lo que necesitas debido a tu audaz insistencia. 9» Así que les digo, sigan pidiendo y recibirán lo que piden; sigan buscando y encontrarán; sigan llamando, y la puerta se les abrirá. 10 Pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrirá la puerta. (NTV)

     

    Primero, este amigo, va con otro amigo, por otro amigo que le cayó de sorpresa, ahora, checa los elementos, es media noche, el amigo al que le pide, no tiene la disposición es inoportuno lo que le está pidiendo, le es molesto, no tiene la voluntad de ayudarlo, además está enojado y ofendido, pero, el otro amigo sinvergüenzamente sigue tocando, al punto que piensa: de todos modos, este no me deja dormir, le voy a dar los panes para que ya se vaya y me deje en paz.

     

    En otras palabras, Cristo quiere que entiendas que en este mundo la perseverancia, es más, hasta la desfachatez de pedir algo de esta manera, tiene valor, y además es eficaz.

     

    Ahora, para este hombre era molesto, incómodo, y le concede a su amigo lo que le pide para que lo deje de molestar, pero mis hermanos, nosotros no somos molestos para nuestro Señor, tenemos un Dios que no cambia, y es el mismo por los siglos de los siglos, siempre bueno, que siempre nos ama, a quien jamás importunamos, porque él es un Padre bueno que anhela bendecirnos.

     

    Imagínate, si él dio lo mejor de sí mismo para salvarnos, a su propio Hijo, pudo haber dado ángeles, pero se dio a sí mismo, Cristo entregó su vida, lo más valioso que pueda existir, porque nuestro Dios es un Dios generoso, siempre con manos abiertas para nosotros, a pesar de nuestra infidelidad, le amamos a él porque él ya nos amó primero, y si obtenemos cosas de gente que no le caemos bien al ser perseverantes, ¿cómo Dios no nos responderá al orar a él?

     

    Ahora, sí o no, muchas veces pensamos: ok Señor, si ya conoces mis necesidades, sé que me amas, sé que eres bueno y generoso, ¿por qué sencillamente no me las das, y tengo que estarte pide y pide? ¿Sí o no pensamos así? Bueno, espero, que hoy te quede claro, voy a darte tres razones:

     

    1. El Señor no tiene prisa, porque lo que él hace, lo hace bien, y quiere que le conozcas.

     

    ¿Cuántas veces le pides algo al Señor, quizá una, o dos veces, y no lo recibes, y hasta por años ya lo dejaste de pedir? Y dices: pues ya le pedí, y Dios no hace nada. ¿Sabes qué? En primer lugar debes saber que Dios no tiene prisa, él es eternidad, y no está limitado a un tiempo y a un espacio. Y dices, pero yo sí.

     

    Primero, piensa en esto, todo lo que es más caro en este mundo, lo que más vale la pena, no es lo que se fabrica en serie, y se hacen millones de lo mismo en minutos, no, es lo que se hace a mano, despacito, al punto que solo hay unos cuantos, en todo el mundo, y ¿qué crees?, eso es lo que hace que cada una de esas piezas sea especial y de colección.

     

    ¿A dónde voy? El problema es que no entiendes quién es Dios, y mucho menos sus propósitos, y piensas que Dios es como tú o como yo, tan desesperados que hasta el mismo micro ondas nos parece lento. Por ejemplo aquí la gente no pita, pero, en el DF, no puedes estar parado en un semáforo por medio segundo, una milésima, porque ya la fila interminable que está atrás ya te recordaron hasta el último de tus familiares.

     

    Pero mis hermanos, Dios no tiene prisa, él tiene todo bajo control, y, además, ¿sabes qué? Él no hace chafeces, sé que tú y yo sentimos que se nos va la vida porque ya salió el último Iphone y los están regalando en Best Buy, hasta que dure el inventario, lo cual es una mentira. O porque se te ponchó el auto, ene mil cantidades de cosas que si te pones a pensar no son tan determinantes como piensas.

     

    Pero, te tengo malas noticias, a Dios no le interesa tu cartera, porque él es el dueño de todo, a Dios le interesas tú, y ¿sabes qué? Él está haciendo una obra en ti, se está formando a sí mismo en ti, y ¿sabes? Como eres tan cooperativo, por eso le toma tiempo; mi hermano, somos tierra dura, duros de corazón, necios, cabezones, desobedientes.

     

    Pero Dios te ama tanto que se toma su tiempo, para no quebrarte, sino doblarte con su amor, y además, él quiere que aprendas paciencia, que conozcas su paz en medio de la tormenta, su fidelidad, que aprendas a conocer tus verdaderas necesidades, las cuales son espirituales y eternas, mucho más allá que temporales, vamos a hablar de eso. Veamos otra causa por la que Dios quiere que perseveres:

     

    1. El Señor te quiere cerca de él.

     

    Mat 26:41 Velen y oren para que no cedan ante la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil».

     

    Ahora, quiero aclarar que esto del cuerpo es débil, obviamente no es una frase para que justifiques tus pecados, y digas: “pues la carne es débil”; eso no es lo que está diciendo el Señor. La frase anterior a esta, es la que ç siempre debes recordar: el espíritu está dispuesto.

     

    Es decir: El Señor, el Espíritu Santo está listo, no solo para socorrerte, sino para tener comunión contigo, él desea pasar tiempo contigo, y tú mi hermano, no tienes idea de la necesidad tan profunda y eterna que tiene tu espíritu de pasar tiempo con tu Señor, está hambrienta.

     

    Y créeme, entiendo, lo distraído y engañado que este mundo te tiene, porque ahí andas dejando la piel embarrada en el piso por todo tipo de cosas que no sacian, y con tanta facilidad abandonas lo más importante para tu vida, dejas que Satanás te lo arrebate como un dulce a un niño.

     

    Y el Señor lo sabe, por eso nos pide que seamos perseverantes, por eso, a veces tarda en contestarnos oraciones que son de acuerdo a su voluntad, porque si nos las diera instantáneas, ¿sabes cuándo orarías? Jamás, ¿sabes lo poco que te pararías en su presencia? Raramente.

     

    Y Dios nos conoce, él sabe el montón de cosas que te distraen, comenzando por los apetitos de tu carne. Un sencillo ejemplo, ¿cuántas veces ya estás dispuesto a orar, a buscarle en su Palabra, y te gruñe la tripa, y dices: ¿tengo hambre, nomás me como un sandwichito, y luego el café, y luego ya pasaron 15 minutos, y ya te tienes que ir, y ya no oraste?

     

    O le prendiste a la tele, y dijiste, nomás que se acabe este programa, etc., sin contar con diversiones, amigos, trabajo, hobbies, etc., cosas que no necesariamente son malas, pero, que te quitan de lo mejor.

     

    Sin contar las tentaciones, o el engaño del mundo, el cual constantemente nos presiona a tomar su forma, a vivir de acuerdo a su filosofía engañosa, materialista y vacía, la cual nos trae con una prisa inalcanzable, nos trae siempre con el radio a todo volumen, en tu casa alguien se puede estar muriendo, pero la tele no la apagas.

     

    Y ¿sabes qué? Satanás feliz, porque nos tiene engañados, distraídos para no escuchar a nuestro Señor, porque él sabe, que, si tú desarrollaras esa relación con tu Señor, te podrías volver imparable, y dar fruto al 30, al 60, al 100x1, y ser libre, y ser pleno, y quizá hasta conocer lo único que verdaderamente podría saciarte y sacarte de tu amargura, y de tu desesperanza.

     

    Y ¿sabes qué? Dios quiere que aprendas a ser perseverante para lo bueno, porque somos muy perseverantes para lo malo, ¿sabes que el mismo tiempo, y la misma distancia que recorres para adquirir todos esos malos hábitos que tienes es lo que tendrías que recorrer para adquirir todas las cosas buenas que Dios tiene para ti?

     

    Y lo sé, toda tu vida tiraste para el monte y a veces, por una vez que medio intentaste hacer lo correcto, y no te salió, ya quieres cuitear y darte por vencido, nada que ver. Sigue ahí, quédate ahí, persevera, porque no estás solo, porque cuando das un paso hacia el Señor, él ya está listo para socorrerte.

     

    Esta es otra causa, creo yo, por la que nuestro Señor nos ordena a ser perseverantes. Pero, hay una tercera, la cual está en la siguiente parte de este versículo, dice:

     

    1. Necesitas saber que el perseverar te convertirá en un vigilante, que te despertará a la realidad espiritual.

    Col 4:2b velando en ella

    Cuando yo persevero me convierto en un vigilante, este es un segundo elemento de la oración, para que yo la pueda llamar oración, necesito estar velando.

     

    El Señor utilizó esta palabra muchas veces en el sermón del Monte de los Olivos, para el final de Mateo, cuando estaba prediciendo la invasión de Jerusalén, la destrucción del templo, los desastres naturales y guerras que hemos vivido, el arrebatamiento, su segunda venida, la cual podría suceder hoy mismo, y el fin del mundo. La Palabra que más repite el Señor es: velen, no saben a qué hora ha de venir su Señor.

     

    Velar es la palabra

    gregoreúo

    que significa mantenerse despierto, estar alerta, vigilar, no se duerman. Y esta es la tercera causa por la cual hoy propongo que Dios quiere que perseveremos:

     

    1. Dios quiere que te mantengas despierto a la realidad espiritual.

     

    Por ejemplo, no sé si has la película National Tresure, con Nicholas Cage, hay una escena donde él se está robando el documento de la constitución, para hacerlo tiene a su cómplice metido en un lugar donde jaquea las cámaras de seguridad, y pone en las pantallas de los vigilantes una falsa imagen, cosas que no estaban ocurriendo, donde todo se ve tranquilo y en orden, mientras que Nicholas Cage está armando toda una fiesta para robarse el acta de la constitución.

     

    Esto es precisamente lo que Satanás hace cuando nos distrae para no perseverar y orar, nos duerme a una preciosa realidad espiritual, a cosas eternas que son ciertísimas, y mientras nos tiene aletargados, con las cosas de este mundo, nos roba las riquezas celestiales.

     

    Por eso la oración perseverante me lleva a vigilar, y cuando yo estoy vigilante, me ayuda a no dormir a la realidad espiritual, a estar despierto a las cosas eternas. Sé que el mundo te dice lo contrario, y te tacha de loco, o de fanático, claro, porque está muerto al Espíritu, ya lo vimos, las cosas espirituales le parecen locura. Sin embargo, la Biblia dice que lo que no se ve es eterno, mas lo que se ve es temporal.

     

    Y lo que realmente es importante es tener una perspectiva eterna, y cuando estoy orando comienzo a ver las cosas que en el mundo natural no se ven, y por lo mismo no le da valor, porque como ya lo vimos, nuestra carne es débil, y tiende a ver, a enajenarse y a sobrevalorar las cosas que de por sí van a terminarse, se envejecen, que finalmente van a morir, y que además te esclavizan, te dejan preocupado, y ocupado, distraído con lo que de por sí no te va a ayudar para nada.

     

    Pero cuando oras, estás atento, estás consciente de que Dios tiene control de todas las cosas, que tiene cuidado de cada ave, y le da su alimento, de cada flor, y la viste, que sin su voluntad no cae una sola ave, una hoja de un árbol, uno solo de tus cabellos, y que, si así cuida de las aves y los árboles, ¿cómo no tendrá un cuidado extremo de ti y de mí por quien la sangre de su Hijo Jesucristo fue derramada?

     

    Eso sucede cuando oro, persevero y estoy vigilante, estoy despierto a la realidad espiritual. Porque, justamente así es como somos engañados, dejamos de orar, y espiritualmente comenzamos a cabecear, y caemos en un letargo, en un sueño espiritual, y de pronto las promesas ciertísimas de Dios, las comienzas a ver como un cuento de hadas.

     

    Y de pronto estás despierto a las cosas de este mundo, atormentado, lleno de incertidumbre, confundido, y totalmente ciego a las cosas importantes, a las cosas eternas.

     

    Cuando es bien sabido que toda tu preocupación no va a cambiar en absoluto, ni un milímetro, ni una sola situación adversa, solo te va a dar colitis y va a afectar tu salud. Por eso, lo último que debes hacer no debería ser orar, qué tontería, debería ser lo primero, porque el único que realmente podría cambiar circunstancias y corazones desde la raíz es Dios, tú no tienes ningún poder, no puedes hacer nada para cambiar el universo o sus vibras, eso es una mentira.

     

    Por eso cuando oras, perseveras, despiertas y de pronto sobre ese video puesto por Satanás que te quiere ciego, engañado, distraído, de pronto resplandece la luz de la verdad, y comienzas a pensar con cordura, y te invade la paz, la confianza, etc. De manera que, podemos aprender un principio importantísimo de la oración:

     

    Nosotros tenemos la creencia de que cuando oramos, Dios va a cambiar, que la oración cambia a Dios, y sí, la Biblia habla un par de veces donde Moisés oró y aparentemente Dios cambió su voluntad, pero si lo estudias a profundidad, te darás cuenta, que sencillamente, Moisés estaba en una comunión tan profunda con su Señor, que Moisés estaba deseando lo que realmente Dios deseaba, tener misericordia de su pueblo.

     

    Pero lo que sí puedes ver como una constante en toda la Biblia es que la oración a veces cambia las circunstancias, a veces no, pero de Dios dice que a Dios no lo podemos cambiar, porque él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, la Biblia enseña que él es siempre bueno, que sus pensamientos para con nosotros son siempre de paz, siempre darnos bien y el fin que esperamos, porque él es bueno, siempre bueno.

     

    Y si te das cuenta, Dios no es el que cambia en la oración, Dios no es el que despierta, sino yo, soy el que está dormido, el que necesita cambiar, me doy cuenta que el que cambia cuando oro, soy yo, no él. Por eso, la oración lo primero que cambia es nuestra perspectiva, cambia nuestra actitud.

     

    Cuando nos disciplinamos a orar, a través de su Palabra y de su Espíritu Santo que habita en nuestros corazones, de pronto ante nuestros ojos se corre el telón a una realidad a la que nuestra carne está ciega, y cuando oramos de esta manera, comenzamos a ver las cosas dese la perspectiva de Dios.

     

    Tú me has oído decir muchas veces, orar es sintonizar mi corazón con el de Dios, y ¿sabes qué? Orar la voluntad de Dios, amar y ver la voluntad de Dios y no la mía, es tener siempre oraciones respondidas, es ser lleno de gozo, como él lo dijo, pidan y recibirán y su gozo será cumplido, porqué, porque ya lo dijo antes:

     

    Jua 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

     

    Porque entonces estarás deseando lo que él desea. Por eso oración no es que, Dios que anda descuidado, y oiga mis lamentos, mis dramas, y me haga caso y vea mi triste situación, no, oración es que yo fije mis ojos en él y comience a ver las cosas desde su perspectiva.

     

    Porque cuando dejo de orar, es justo cuando comienzo a ver las cosas muy negras, e imposibles, pero, ¿qué dice la Palabra? Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios, y eso solo lo puedo comprobar cuando comienzo a orar y entonces al ver con los ojos de la fe, puedo confiar, puedo descansar en que él siempre tiene un plan, y sus planes no fallan.

     

    Mis hermanos si no oramos estamos destinados a tener una perspectiva temporal, humana, y muy triste de las cosas, por eso, ¿estás orando?

     

    Es una realidad, los cristianos tenemos el privilegio de vivir en dos mundos, vivimos en un mundo horizontal, el cual ha decidido creer la mentira antes que la verdad, que ha decidido ignorar a Dios y sacarlo fuera de su vida, y todo lo que enseña, por lo que vive, su estilo de vida es anti Dios.

     

    Pero nosotros, cuando oramos nos damos cuenta que está este maravilloso mundo vertical, cada vez que abrimos la Palabra, cuando venimos a la iglesia, ahora que estamos en Colosenses, de pronto Dios nos muestra a colores y HD una realidad que tiene más peso que lo que vivimos a diario, lo cual nos puede sostener, pero necesitas orar, perseverar, ser un vigilante, para no caer en tentación.

     

    Porque puedes venir a la iglesia, o a los estudios bíblicos y quizá Dios te despierta, pero si tu no tomas la batuta, si tú no te disciplinas a orar, sales de aquí, cruzando esa puerta, y vuelves a tu letargo, a tu sueño, y una vez más quedas a merced de la desesperanza, en tinieblas. Veamos nuestra tercera parte:

     

    • Podrás identificar la realidad eterna de la temporal, y podrás vivir agradecido.

    Col 4:2c con acción de gracias;

    ¿Qué sucederá si oro perseverantemente, vigilantemente? Entonces podré orar con siempre con acción de gracias, ¿por qué? Porque no me quedará duda de la victoria de Cristo, al final mi hermano, quiero decirte algo: Cristo va a ganar, Cristo es vencedor, Cristo es rey, y Satanás lo sabe.

     

    El punto, lo difícil, es que tú lo sepas, y que tengas la perspectiva eterna que necesitas para que desde esta realidad puedas sostenerte firme y salir vencedor. Veamos otra parábola que nos puede explicar esta necesidad de ser perseverantes, vigilantes y agradecidos:

     

    Luc 18:1-8 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, 2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. 4 Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, 5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. 6 Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. 7 ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? 8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

     

    Una parábola es una historia que nos enseña a través de la comparación, en este caso Cristo la utiliza como un medio de contraste, si una viuda lo cual era, en un contexto judío menos que nadie, de por sí una mujer en esos tiempos era tenida como un ser inferior, una viuda, era casi como un perrito faldero, tristemente así era.

     

    Sin embargo, dice Cristo, miren esta pobre viuda lo que obtuvo con su perseverancia, y con un juez injusto, ahora contrastemos, ella viene ante un juez, mientras que nosotros venimos ante un padre que nos ama y que le ha placido dar a su Hijo unigénito por nosotros, que ha puesto en nuestros corazones su Espíritu Santo, que cuando tú le dices Padre, él escucha a su Hijo mismo interceder por ti.

     

    Eso mis hermanos, es algo glorioso, yo le ruego, y el escucha al Espíritu de su Hijo interceder por mí con gemidos indescriptibles, aun pidiendo por mí lo que yo ni siquiera me imagino que necesito, pero por lo cual desfallece mi alma. Imagínate, no es un juez malvado y desconocido, es mi Padre, a quien puedo pedir confiadamente, que no me negará nada que sea para mi bien.

     

    De la misma manera, esta mujer era extraña ante este juez, pero, la Biblia dice que yo soy su hijo, que cuando creí en su nombre, me rendí ante él y recibí por el Evangelio el perdón e pecados, él me dio el derecho, la potestad de ser llamado hijo de Dios.

     

    Otro contraste más es que ella va como una viuda, y ¿qué crees? Tú y yo, dice la Biblia que al haber creído en Cristo nos convertimos en la iglesia, el conjunto de creyentes, un grupo de personas apartados por Dios con un propósito, ser la esposa de Cristo, por la cual él dio su vida, por nosotros, dice la Biblia.

     

    Y cuando tú y yo oramos no vamos como un desconocido, o como una viuda, sino como parte de su esposa amada, y no sé tú, pero, cualquiera te puede pedir algo, hasta tus hijos, pero si tu Señora quiere algo, yo creo que se lo das, y más te vale. Por eso dice en Romanos:

     

    Rom 8:32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

     

    Otro contraste es que ella fue sola, pero, nosotros no vamos solos al Padre, sino con Jesucristo como nuestro abogado, como nuestro intercesor. Ella va a una corte, pero, ¿a dónde vamos nosotros hermanos? Vamos al trono de la gracia, para hallar misericordia y gracia para el oportuno socorro, según hebreos 4.

     

    De manera hermanos, que cuando venimos a nuestro Señor en oración perseverante, vigilante, y él abre nuestros ojos a su amor, poder, sabiduría, a su victoria, a su plan, a su gracia, a todo lo que él ya ha planeado para mí, y que es ciertísimo que sucederá, ¿sabes qué? Aún en la más terrible circunstancia, incluso de muerte, no puedo sino estar agradecido, sabiendo que este mundo no es el final.

     

    Porque yo sé que él ha ido a preparar un lugar para mí, que me ama, anhela estar conmigo, y un día estaré tirando mis coronas, pleno, maravillado, de conocer al eterno rey y Señor, a mi Salvador, al cual, por ser eterno, le estaré conociendo por la eternidad. Y aunque yo esté orando en medio de la tempestad, con esta perspectiva real y eterna, lo más lógico hermanos es que yo ore con acción de gracias, ¿sí o no?

     

    Porque, ¿saben qué mis hermanos? Cuando oro de esta manera,

    ya no estoy orando por lo que voy a recibir, sino por lo que ya he recibido.

    Porque en Cristo estoy completo, e incluso pudiera no tener nada en este mundo, pero allá, en la eternidad, lo tengo todo, y eso mis hermanos, nos hace vivir en completo agradecimiento, libertad, gozo.

     

    ¿Pueden ver la progresión? Si yo oro perseverando, me convierto en un vigilante, y al estar despierto a la realidad espiritual, entonces mi oración será una oración de gratitud. Porque entonces, y solo entonces puedo entender la última bienaventuranza:

     

    Mat 5:10-12 Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece. 11» Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. 12 Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes. (NVI)

     

    Sin esta perspectiva eterna, esto siempre me chocará, y me sonará raro, imposible, pero, no para Pablo, veamos su ejemplo

     

    1. Pablo es un ejemplo de vivir en una realidad eterna.

    Col 4:3 orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso,

    Mira nada más la oración de Pablo, en cartas como 1 de Corintios vemos a Pablo hablar de sus tribulaciones, persecuciones, él perdió desde su esposa, hasta su reputación, su lugar de influencia política y religiosa, se burlaban de él, tenía que usar sus propias manos para mantenerse, naufragó quién sabe cuántas veces, en este momento está privado de su libertad.

     

    Sin embargo, mira su oración, ¿no te parece que Pablo tiene otra agenda, otra perspectiva? ¿Acaso lo ves orando: ¿oren por mí, para que ya me saquen de este lugar horrible, lo he perdido todo por amor a Cristo, estoy enfermo, oren por mí, ¿Señor, qué ya te olvidaste de tu siervo?

     

    Para nada, mira lo que pide: Señor que tu Palabra corra, que muchos otros en esta prisión, y soldados oigan tu evangelio, Señor que yo pueda dar a conocer el misterio de Cristo, que Cristo no solo es para los judíos, sino para todo aquel que cree, que mis prisiones sirvan como un testimonio de que creer en Cristo vale la pena estas cadenas.

     

    ¿Sabes por qué? Porque Pablo era un hombre de oración, y estaba conectado a la otra realidad, a la verdadera, y él estaba agradecido, él estaba seguro: Cristo eres digno de que yo sufra por ti, porque habiendo antes, yo sido blasfemo, incrédulo, injuriador, fui recibido a misericordia por ti, y me has amado, me has recibido, me has concedido una herencia en los cielos, habiendo sido el más infiel, me tuviste por fiel, y aunque te perseguí, me tuviste en gran estima, me has amado Señor.

     

    Y ahora no tengo con qué pagarte, estoy en deuda, y quiero vivir el resto de mi vida para ti, para agradarte, para servirte, por eso no oren para que mi aflicción se acabe, para que me vaya bien, ya me fue bien, Cristo me amó, solo oren para que Dios me use y le pueda dar a conocer, porque ya estoy agradecido.

     

    Col 4:4 para que lo manifieste como debo hablar.

    ¿Cómo? Con toda claridad, transmitiendo el corazón de Dios, no amargado, no lleno de orgullo, o de impaciencia, sino lleno de amor, de sencillez, de misericordia, de esperanza. ¿Por qué? Porque Pablo era un hombre de oración, que perseveraba, que vigilaba, que al tener esta perspectiva eterna, podía estar agradecido y enfocado en lo eterno.

     

    ¿Te das cuenta mi hermano? Y no es que Dios no sea misericordioso, y muchas veces concede nuestras oraciones, y nos ve con ojos de misericordia, y cambia nuestras circunstancias, y aunque nosotros con una visión tan corta, no queremos que trate con nosotros, ni con los que amamos, y no creemos que él los ama más que nosotros, y tenemos que caminar tramos largos de desiertos. Cuando Dios es el único sabio.

     

    Pero, hay algo que espero que te haya quedado claro, Dios está más interesado en lo eterno que en lo temporal, y lo sé, he estado ahí, tú solo no quieres que le pase nada a tu chiquito, que no le duela, pero, Dios va más allá, él no quiere que se vaya al infierno.

     

    Tú no quieres que trate muchas veces con enfermedad a tus padres, o familiares inconversos, y no quieres que les dé ni el sol, pero Dios está interesado en su eternidad, porque no quiere que se vayan al infierno, y quiere darles vida eterna, por eso permite lo que permite, y si tú y yo estamos ciegos a lo eterno, pobres de nosotros.

     

    Por eso, nos urge hermanos, aprender a vivir lo temporal en función a lo eterno, y eso solo va a ser posible con una vida de oración, porque de todos modos el mundo es incierto, ya de por sí, ¿quieres vivir en paz, en esperanza? Mejor comienza a orar perseverando, vigilando, para que puedas vivir en acción de gracias.

     

    ¿Quieres ver a Pablo en esta plenitud parado en estas dos realidades? Pablo viene hablando de sus padecimientos en Cristo, pero mira cómo Pablo no era miope espiritual, ni estaba en coma espiritual, ni sufría de autismo espiritual, ajeno a la realidad espiritual que le rodeaba, checa:

     

    2 Co 4:16-18 Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día. 17 Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! 18 Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre. (NTV)

     

    ¿Te das cuenta que estamos en medio de dos realidades? ¿En cuál de las dos quieres vivir? ¿Cuál de las dos crees que te hará vivir la vida que anhelas? En este mundo ya te has desgarrado lo suficiente, ¿te ha cumplido?

     

    Comienza una vida de oración mi hermano, mi hermana, deja ya de perder el tiempo, ¿te está yendo mal? Ora, y dices: ya oré, ¿ya perseveraste, ya eres un vigilante? ¿Estás seguro? Entonces vives agradecido, seguramente, ¿verdad? Si no es así, créeme que jamás va a suceder, si no comienzas por aquí.

     

    Si no te ocupas de las cosas espirituales, estás ocupado solo en tu carne, por lo tanto, estás apoyado en tu propia prudencia, pretendiendo en tus fuerzas arreglar cosas las cuales terminas dejando peor, cuando con solo detenerte prudentemente y orar, harías un gran cambio y te evitarías muchas discusiones, problemas, amargura, dolores de cabeza, por consiguiente, presión arterial alta y problemas de salud, músculos tensionados, intestinos pasmados, etc.

     

    En lugar de preocuparte, mejor ora con toda perseverancia, y conéctate a la realidad eterna, el Señor quiere pasar tiempo contigo, el Señor quiere transformarte a su imagen, en lugar de darte por vencido y desmayar, y comenzar a renegar, no te canses, y no dejes de orar, de suplicar por tu esposo o esposa inconversa, por tu hijo que anda en malos pasos, por aquellos que parecen no agarrar la onda y se ven duros y necios en su religión, por aquellos que se lastiman con un comportamiento necio y auto destructivo. Dios no tiene prisa, y tú tampoco la tendrás si descansas en él.

     

    Pero, ¿Cómo está tu vida de oración? Por favor, deja de ser un necio, y comienza a orar, de eso depende tu vida, tu enemigo no descansa, y tiene para ti tremendas películas de terror en funciones de 24 horas para que blasfemes de Dios y de tu vida. Comienza a orar para que Dios comience a proyectar en tu corazón la verdadera realidad.

     

    Si no comienzas con esto, jamás podrás disfrutar de todo lo que ya vimos en Colosenses nunca verás resultados, seguirás en constante derrota si no te pones las pilas, si no perseveras. Recuérdalo un creyente genuino es caracterizado por alguien que persevera, el que tropieza y se queda en el camino solo muestra que su fe nunca fue real.

     

    Mis hermanos, dejemos de pedirle a Dios que nos de batallas menos rudas, que nos de victorias sin pelea, sin tener que mover un solo dedo, y que mejor nos dé un camastro y una palapa con un coco a la orilla del mar, tu descanso y el mío en este plano horizontal, sigue siendo Cristo y nada más él.

    Una última reflexión que escuché y que creo que nos viene muy bien:

     

    Venimos a Dios y le decimos: Señor, es que necesito un trabajo, nomás con que tenga yo para mi comida; y le conoces, y comienzas una relación con él, hablas con él, le abres tu corazón, lo cual es la oración, y de pronto estás despierto a una realidad, y escuchas de tu Señor: Chuy yo soy el pan del cielo que descendió, y que da vida a los hombres, el que viene a mí, no tendrá hambre, el que en mi cree, no tendrá sed jamás.

     

    Y llegas a una conclusión, yo pedía pan, pero tú Señor, me diste el pan de vida. ¿Te das cuenta, otra realidad?

     

    Vienes con tu mente llena del aquí y del ahora, y le dices: Señor, necesito guía, dirección, hacia dónde me dirijo, qué camino escojo. Y de pronto le conoces en su Palabra, tienes una relación con él, y tu espíritu cobra vida, y escuchas: yo soy el camino y la verdad y la vida, y nadie va al Padre, sino por mí. Venías pidiendo poder seguir el camino correcto, y en la oración, en esta realidad, encuentras que Cristo es el camino que necesitabas andar.

     

    Vienes y le pides paz: Señor, ya no aguanto, mi vida es un infierno, mi matrimonio, mis hijos, y comienzas con esta relación, le conoces, hablas con él en oración, perseverantemente, te conviertes en un vigilante, y despiertas a otra realidad: Cristo es tu paz, entiendes que tu problema era que estabas separado de Dios.

     

    Que tus pecados te tenían muerto espiritualmente, y que lo que necesitabas era reconciliarte con Dios, y hacer a Cristo el Señor de tu vida, y encuentras que Cristo es esa paz que sobrepasa todo entendimiento, y de pronto comienzas a hallar paz y restauración con los que te rodean, comenzando en tu propio corazón.

     

    Y comienzas a ver las promesas de Dios cumplidas en tu corazón, encuentras que solo Cristo es tu plenitud, tu gozo, tu descanso, tu saciedad, y para esto, la oración es mis hermanos, vital, primordial, si dejas de orar, quedarás ciego, y si no comienzas a orar de esta manera, jamás lo podrás disfrutar, lo que escuchas, no será sino lo que dice Jeremías, lindas canciones que no pasarán de mover tus emociones, pero que jamás afectarán tu vida, cuando tienen todo el poder de hacerlo.

     

    Es tu decisión hermano, hermana, ¿en qué realidad quieres vivir en la verdadera o en la mentirosa? Podrás decir: fanático, pues, mira, sí, soy fan de Cristo, lo daría y lo doy todo por él, porque él ha dado todo por mí, ¿y sabes qué? Tengo paz. ¿Qué hay de ti? Tú también eres fanático de ti mismo, y de este mundo, y jamás te has cumplido, y tú lo sabes, no tienes paz.

     

    Comienza hoy, dale tu vida a Cristo, y comienza a tener una relación con el Señor, ríndete ante él, no sigas huyendo, solo él tiene palabras de vida eterna, deja de amar tus tinieblas, y dale paso a su luz. y si ya se la diste, comienza una vida verdadera de oración, o una vida de verdadera oración.

     

  • Oct 23, 2016Colosenses 3: 22-25 4:1 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (parte IX) – Usando el nuevos vestido en mi vida diaria”
    Oct 23, 2016
    Colosenses 3: 22-25 4:1 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (parte IX) – Usando el nuevos vestido en mi vida diaria”
    Series: Colosenses

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte IX)

    USANDO EL NUEVO VESTIDO EN MI VIDA DIARIA

    Colosenses 3:22-25, 4:1

     

    Seguimos adelante con esta carta a la iglesia de Cristo en Colosas una ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso. Esta carta fue escrita por Pablo junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo se estaba infiltrando a la iglesia con falsas doctrinas envenenando la sana doctrina con el engaño de cualquier religión en el mundo:

     

    Cristo no es suficiente, y tú necesitas hacer algo más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más un misticismo con un enfoque meramente temporal y humanista, y Pablo les escribe para prevenirnos, para recordarnos nuestra identidad y la suficiencia de Cristo.

     

    Y desde el capítulo 1 nos recuerda, hey, no olviden el Evangelio que recibieron, es una firme esperanza eterna, dice el 1:4:

     

    Col 1:3-6 Siempre oramos por ustedes y le damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 4 porque hemos oído de su fe en Cristo Jesús y del amor que tienen por todo el pueblo de Dios. 5 Ambas cosas provienen de la firme esperanza puesta en lo que Dios les ha reservado en el cielo. Ustedes han tenido esa esperanza desde la primera vez que escucharon la verdad de la Buena Noticia. 6 Esa misma Buena Noticia que llegó a ustedes ahora corre por todo el mundo. Da fruto en todas partes mediante el cambio de vida que produce, así como les cambió la vida a ustedes desde el día que oyeron y entendieron por primera vez la verdad de la maravillosa gracia de Dios. (NTV)

     

    En otras palabras, todo lo que estamos enseñando y aprendiendo, surge de esta esperanza, Dios nos ha prometido el cielo, un cristiano que vive en gozo, libertad y esperanza, es el que ha entendido el Evangelio, y cómo este no solo le ha dado vida, libertado de las tinieblas, sino que es una esperanza para el futuro, suficiente para sostenerle hoy, y para vivir siguiendo a su maestro Jesucristo.

     

    Si tu esperanza es meramente temporal, si el evangelio que creíste solo consiste en que quiero las riquezas del injusto, no enfermarme, que todo me vaya bien en esta vida, es decir: “quiero mi mejor vida hoy y aquí”. Olvídalo, todo lo que está escrito en este libro no te va a servir para nada, mejor únete a los optimistas, adquiere una religión, o toma un partido político, préndele a Enlace.

     

    Ellos sí te van a ofrecer tu mejor vida ahora, pero, el problema con eso, es que te están mintiendo, y te están prometiendo algo que Dios jamás prometió, y además que este mundo definitivamente no te puede dar. No lo tiene.

     

    La Biblia no te sirve para esto, sencillamente porque ella habla de lo contrario, te dice la verdad de ti mismo, y la verdad de Dios, dice de ti que eres pecador, que no hay ningún campeón en ti mismo, que, sin Cristo, sin su poder, sin su gracia, estás perdido y sin esperanza.

     

    Te llama a morir a ti mismo, a perder tu vida por Cristo, a depositarla en Cristo, para que la puedas ganar, te llama a perderlo todo, a poner tu esperanza en tu creador, en tu salvador, donde puedes encontrar vida nueva, propósito para vivir, gozo, paz, esperanza.

     

    Porque Cristo no te está diciendo: cree en Chuy, cree en un pastor, en un pseudo apóstol o profeta, o cree en una religión, o deposita toda tu confianza en un político, no, él te está diciendo: cree en mí, cree en mi Palabra, en mis promesas, porque este eres tú, un pecador perdido, este soy yo, quien vino a salvarte, a buscar lo que se había perdido, tú estabas perdido, y esto es lo que te pido:

     

    Conóceme, conoce mi voluntad, ora pidiendo sabiduría y comprensión espiritual, porque de esto depende tu vida, dice Pablo:

     

    Col 1:9-11 Así que, desde que supimos de ustedes, no dejamos de tenerlos presentes en nuestras oraciones. Le pedimos a Dios que les dé pleno conocimiento de su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual. 10 Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más. 11 También pedimos que se fortalezcan con todo el glorioso poder de Dios para que tengan toda la constancia y la paciencia que necesitan. Mi deseo es que estén llenos de alegría. (NTV)

     

    ¿Cómo? Nos recuerda, estaban en miseria, en tinieblas, esclavos al reino de la oscuridad, esclavos del maligno, de Satanás. Ahora han sido hechos aptos para participar de una herencia indestructible, incontaminada, inmarchitable, todo lo contrario, a lo que este mundo pueda darte, lo cual es temporal, porque o se acaba el tesoro, o te acabas tú.

     

    Él nos libró del dominio de la oscuridad, y ahora somos miembros de su reino de luz, su amado Hijo es nuestro rey, quien ha comprado nuestra libertad, quien ha perdonado nuestros pecados. Y no solo lo deja ahí, sino que nos dice quién es Cristo, éste es el que promete todo esto, éste es quién lo ha llevado a cabo, sobre este está descansando cada promesa que encuentras en la Biblia, y dice:

     

    Col 1:15-18 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, 16 porque por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de él y para él. 17 Él es anterior a todas las cosas, que por medio de él forman un todo coherente. 18 Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de la resurrección, para ser en todo el primero. (NTV)

     

    Col 1:19-22 Porque a Dios le agradó habitar en él con toda su plenitud 20 y, por medio de él, reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz. 21 En otro tiempo ustedes, por su actitud y sus malas acciones, estaban alejados de Dios y eran sus enemigos. 22 Pero ahora Dios, a fin de presentarlos santos, intachables e irreprochables delante de él, los ha reconciliado en el cuerpo mortal de Cristo mediante su muerte,

     

    Por eso en esto consiste la vida eterna, la vida plena, en conocer a Dios, su voluntad, en ver los frutos que esto produce, al poner por obra sus principios, al obedecerlos, no solo conocerlos. Porque solo Dios, solo su Palabra tiene la autoridad para decirnos quienes somos, de dónde venimos y cuál es nuestro futuro, de eso depende nuestras vidas, por eso nos dice:

     

    Col 1:23 con tal de que se mantengan firmes en la fe, bien cimentados y estables, sin abandonar la esperanza que ofrece el evangelio.

     

    Mis hermanos, a grandes rasgos, esta es la esperanza en la que un cristiano debe estar cimentado, para poder vivir con gozo y determinación la vida que Dios nos pide para ser luz en este mundo.

     

    Además, Pablo también nos enseñó: no podemos mejorar lo que ya tenemos en Cristo, eso no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, su Palabra es suficiente, él solo es el autor y consumador de nuestra fe, no tenemos a qué intervenir, porque aparte, ni tenemos recursos con qué intervenir.

     

    Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina Las cuales nos ofrecen un falso sustituto para ser espirituales, con las cuales el mundo incrédulo, y engañado por el aquí y el ahora, pretende agradar a Dios, no como él manda, sino como el ser humano se imagina de su perverso corazón que Dios quiere, en sus fuerzas, a su manera, lo cual en otras palabras se llama paganismo.

     

    Las cuales ofrecen una falsa espiritualidad sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos, los cuales, más que ayudas, Pablo nos deja claro, son un tropiezo, son inútiles, ya que, no ganamos mayor espiritualidad sino todo lo contrario.

     

    Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo – negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas no por Dios, sino por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por este mundo.

     

    Las cuales son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto, quien ya completo, nuestra redención, nos dio perdón, nos ofrece santificación, y nos dio eternidad; Cristo completó a la perfección la obra de redención, está consumada, es inmejorable, por lo tanto, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo completó todo por nosotros, dice en Col 2:9-10:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    Por eso Pablo nos deja claro: ser espiritual, agradar a Dios o estar completo en Cristo no se trata de una mera conducta externa, de ritos, de religión, sino de un nuevo nacimiento en Cristo, de haber resucitado de la muerte del pecado, de una nueva identidad, soy nueva criatura, he sido insertado en Cristo por la fe, y ahora estoy vestido de Cristo.

     

    Y me enseña lo que es la verdadera espiritualidad: responsablemente vestirme cada día de Cristo, ¿cómo? Dándole al Espíritu Santo el control de mi vida, negándome a mí mismo, deshaciéndome de la vieja naturaleza que todavía cargo, desechando cada día, ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras groseras, deshonestas, de mentira, comportándome como un verdadero escogido, apartado, y amado de Dios.

     

    Y al hacer esto voy siendo paulatinamente renovado, transformado a su imagen, estoy siendo investido de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia, estoy siendo capacitado por el poder del Espíritu Santo para soportar, para perdonar, amar a mis hermanos, y para andar en perfecta unidad.

     

    Ahora puedo ser gobernado interiormente por su paz que sobrepasa todo entendimiento, mientras estoy siendo llenado al máximo de la Escritura, y así mis pensamientos comienzan a ser gobernados por ella, por sus principios, y comienzo a vivir por convicciones basadas ya no en la filosofía de este mundo mentiroso, sino por la verdad, la justicia de Dios.

     

    Así es como luzco como un hijo del Rey de reyes, este es el traje de un hijo de Dios, el cual, lejos de ser una actitud religiosa o legalista, es un carácter interno, que genera una conducta externa, con lo cual es posible vivir la vida que Dios planeó para nosotros, en verdadera libertad y plenitud.

     

    Y al estar completos en él, podemos entonces brillar en este mundo caído y en tinieblas, trayéndole gloria a Dios, con nuestra manera de vivir, lo cual es un resultado de la fe genuina, dice la Palabra:

     

    Mat 5:13-16 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

     

    Y justamente es lo que Pablo está haciendo en estos últimos capítulos, aterrizando la verdadera espiritualidad en un estilo de vida en nuestra vida diaria, en los roles que desempeñamos cada día de nuestras vidas.

     

    Ahí es donde nuestra nueva identidad debe ser manifiesta, donde este vestido debe brillar, donde la suficiencia de Cristo debe hacerse evidente, porque si esto no está sucediendo, nuestro cristianismo es mera filosofía, una religión más.

     

    Y Pablo nos dice: primeramente, brilla con la luz de Cristo con los más cercanos a ti, comenzando en tu hogar, porque si nuestro cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona, nuestro primer ministerio es nuestra familia, si fracaso en mi familia, entonces habré fracasado.

     

    Por eso, brilla en tu matrimonio esposa, tú representas a la iglesia, en respetosa sujeción a tu marido, el cuál es tu cabeza, brilla para Cristo. Esposo, tú representas a Cristo, ama, cuida a tu mujer, sacrifícate por ella como Cristo lo hace por su iglesia, brilla así para Cristo, y los dos en una relación de amor y respeto, vestidos de Cristo, hagan visible a Cristo en el mundo en su matrimonio.

     

    En el rol de hijos y padres, hijos brillen para Cristo siendo obedientes a sus padres, respetándolos, escuchándolos, siguiendo sus instrucciones. Padres brillen para Cristo, instruyendo a sus hijos con sabiduría, en disciplina y amonestación bíblicas, no los exasperes, no los desalientes.

     

    Y el día de hoy veremos esta última parte en cuanto a nuestra vida diaria: cómo ser espirituales en nuestro trabajo, ¿cómo luce alguien vestido de Cristo en su trabajo? ¿Cómo sirvo al Señor en mi trabajo? Por eso yo titulé este mensaje: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA. (Parte IX) USANDO EL NUEVO VESTIDO EN MI VIDA DIARIA. Veremos los versículos 22-25, y el 4:1, demos lectura:

     

    Col 3:22-25; 4:1 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. 23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. 25 Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas. 4:1 Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.

     

    1. Obedeciendo respetuosamente, y trabajando diligentemente, es como brillamos vestidos de Cristo.

    Col 3:22a Siervos,

    Pablo se dirige ahora a los siervos, o esclavos, se dice que en aquellos tiempos había más de 6 millones de esclavos, una mitad de la población en roma, eran esclavos, era parte de su sociedad. Y había desde los que mantenían la casa, hasta doctores, o maestros, que enseñaran a sus hijos.

     

    Para los ciudadanos romanos el trabajo era algo no digno, solo para los esclavos, ellos se dedicaban a sí mismos. Algunos esclavos eran bien tratados, y otros eran muy mal tratados, eran llamados herramientas vivientes, y todos tenían que trabajar arduamente.

     

    La vida de los esclavos era incierta porque sus amos podían matarlos si querían, eran posesiones, eran objetos, si alguno se enfermaba, para ellos era una herramienta descompuesta, y los podían matar, si alguno huía, y era atrapado, como a un animal le fundían una “f” en la frente de fugitivo, y los mataban sin ningún juicio.

     

    Y en una sociedad como esta llegó el cristianismo, y aunque paulatinamente la esclavitud terminó por desaparecer por la gente que se convirtió a Cristo, y por los principios cristianos que enseñaban que en Cristo todos tenemos el mismo valor, en tiempos de Pablo el cristianismo estaba trayendo más tensión.

     

    ¿Cómo un esclavo podría balancear la situación de que es un hijo de Dios, no era un objeto, sino que valía la sangre de Cristo que fue derramada por él igual que por todos, y cuál debería ser su conducta ante su dueño, y más cuando éste era cristiano como él? Y por igual, ¿cómo un amo podría balancear esta situación y tratar como a igual a su esclavo al cual necesitaba para su negocio y hogar?

     

    Es interesante que ni Pablo, ni en ningún lugar en la Biblia vemos que se aconseje una revolución en contra de los esclavizadores, esta no es, ni nunca ha sido la enseñanza bíblica, el mismo Señor, no se rebeló contra los romanos, porque él traía otra agenda, los cristianos hermanos, tenemos otra agenda, no podemos ser parte de las quejas que este mundo tiene, nosotros tenemos otros objetivos.

     

    Y no es que no hagamos obra social, o no nos involucremos en nuestros deberes civiles, pero, definitivamente los creyentes no tenemos, o no deberíamos tener los mismos objetivos que el mundo tiene. Nosotros los cristianos tenemos un futuro asegurado, tenemos un Padre en los cielos Todopoderoso que tiene el control de todas las cosas.

     

    Por lo tanto, los creyentes tenemos un objetivo: proclamar las buenas nuevas, utilizar cada oportunidad para ser testigos del amor de Dios, de su salvación. Te voy a decir porqué: puedes hacer toda la labor social que quieras, defender animales, derechos de personas, el derecho a la vida, etc., pero, si no has cambiado un corazón, realmente no has cambiado nada. Y lo único que tiene poder para cambiar un corazón, es el Evangelio.

     

    ¿Quieres verdaderamente ver cambios profundos en el mundo, en una familia, en una nación, en un sistema económico? Predica el evangelio. Las cosas cambiaron para los esclavos de roma, pero, fue el Evangelio lo que hizo cambios profundos en la sociedad, porque hubo un cambio de corazones, y esto transformó la fisonomía social de roma, esto es historia, lo puedes corroborar.

     

    Y aplica para nuestros días, porque aun cuando vivimos en este país donde se respetan más ciertos derechos, puedes darte cuenta que igual, la gente nunca está conforme, y hay demandas, y leyes, y derechos para el trabajador, y, aun así, el problema no se resuelve, porque por igual, el problema no está en leyes, o derechos, sino en el corazón humano.

     

    A pesar de la revolución industrial, sindicatos, derechos de empleados, siguen los abusos, y no solo de los patrones, sino de los líderes sindicales, e incluso de los mismos empleados, ¿por qué? Porque el problema, no son tanto los sistemas, sino el corazón del ser humano, su pecado, el cual no le permite hacer lo correcto y entonces corrompe hasta el mejor de los sistemas.

     

    Por esto mismo, el trabajador exige más dinero por menos trabajo, y el jefe quiere más productividad pagando menos dinero, la empresa quiere más ayuda del gobierno y pagar menos impuestos, y el círculo vicioso no se rompe.

     

    Otros ven el trabajo como un mal necesario, o hasta lo ven como parte de la maldición del jardín del Edén, cuando antes de la caída, Dios ya le había dado a Adán un trabajo, porque realmente, el trabajo dignifica.

     

    Por lo mismo, lo primero que necesitamos los creyentes es cuidar nuestra perspectiva, y no olvidar que no somos parte del mundo secular, enfermo, centrado en sí mismo, engañado por los deseos de sus ojos, de su carne y la vanagloria de la vida, esclavizado a la avaricia, la codicia. Lo primero que necesitamos los creyentes es una visión diferente del mundo. Y Pablo nos explica como puedes brillar para Cristo, lo cual debe ser el principal objetivo en tu trabajo:

     

    Col 3:22b obedeced en todo a vuestros amos terrenales,

    Y comienza una orden sencilla para aquellos que estamos bajo la autoridad de un jefe, supervisor o patrón, si eres empleado, obedece. Otra vez, mira lo importante de la obediencia y la sujeción, lo cual muestra mansedumbre, humildad, mismos que tenemos en Cristo.

     

    Obedecer, es la palabra que ya conocemos:

    jupakoúo

    , subordinarse, escuchar con atención, prestar atención, conformarse a comando o autoridad, sujetarse.

     

    Y la orden es: empleados, obedezcan, no solo cuando se sientan de buenas, cuando sus patrones sean buena onda y parezcan justos y razonables, no, en todo tiempo. Claro que como en los casos anteriores, la excepción es cuando nos pidan algo que vaya en contra de la palabra, pueda ser robar, hacer algo inmoral, algo blasfemo o idólatra, pero, en cualquier otro caso el Señor nos llama a obedecer.

     

    Y dirás: ¿estás seguro Chuy? Pero, es que tú no conoces a mi patrón, es un patán, es un déspota, precisamente, mira lo que dice en 1 Pedro:

     

    1 Pe 2:18-23 Ustedes, los que son esclavos, deben aceptar la autoridad de sus amos con todo respeto. Hagan lo que ellos les ordenan, no sólo si son bondadosos y razonables, sino también si son crueles. 19 Pues Dios se complace en ustedes cuando hacen lo que saben que es correcto y sufren con paciencia cuando reciben un trato injusto. 20 Es obvio que no hay mérito en ser paciente si a uno lo golpean por haber actuado mal. Pero, si sufren por hacer el bien y lo soportan con paciencia, Dios se agrada de ustedes. 21 Pues Dios los llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengan que sufrir, tal como Cristo sufrió por ustedes. Él es su ejemplo, y deben seguir sus pasos. 22 Él nunca pecó y jamás engañó a nadie. 23 No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia. (NTV)

     

    Si nuestro jefe es bueno, nos cae bien o mal, si es piadoso o no, los creyentes estamos llamados a obedecer y a hacer nuestro trabajo con toda diligencia y dedicación, lo que es más, de todos los trabajadores de la compañía el cristiano es el que debería sobresalir como el más dedicado y el que no se envuelve en la grilla o se queja.

     

    No queda para nada que alguien que se dice creyente esté siendo mediocre, malhecho y esté defraudando a su empresa. ¿Sabes qué va a pasar cuando todos a tu alrededor se estén quejando del trabajo, o de su jefe, con caras largas, mientras tú estés con una sonrisota, trabajando lleno de gozo? Sí, habrá quienes se burlen de ti, pero, otros dirán: “este tiene algo diferente, y yo lo quiero”. Imagínate, será el momento de testificar de tu Señor. 

     

    Col 3:22c no sirviendo al ojo,

    Es decir, si solo lo haces por ganar una promoción, pensando solo en que tu patrón te vea, para tener un cheque más grande, y lo ves llegar y te pones a trabajar, pero se va, y le vas bajando a la velocidad y hasta comienzas a maltratar a los clientes, te pones a ver Facebook en tu celular, solo te importa el ojo humano, y lo que los hombres te puedan dar, pero, realmente Dios no te interesa.

     

    Y si la motivación de ser un buen trabajador es que te vea tu jefe para cuidar tu trabajo, o tener un cheque, muy pronto te va a faltar motivación, porque ¿qué crees? El ojo del hombre nunca se sacia, tu corazón es avaricioso, y al rato ese cheque te va a quedar chiquito, y una vez más vas a comenzar con quejas, inconformidad, y a decir: “ellos hacen como que me pagan, yo hago como que trabajo”.

     

    Se hizo un estudio en una empresa de cómo la productividad subió solo porque pusieron cámaras y los empleados solo por pensar que estaban siendo vistos trabajaban como debían, eso es servir al ojo humano.

     

    Y ¿sabes qué? Tienes sobre ti no una cámara, no un ojo humano, sin los ojos de Dios que te contemplan sin parpadear y no solo ven tu desempeño externo, sino que Dios está escuchando y viendo tus pasamientos, todo lo que cavilas, cómo te quejas, cómo irrespetas a tu jefe,  está midiendo tus motivaciones, todo el tiempo, y a colores y en HD, y dice:

     

    Col 3:22d como los que quieren agradar a los hombres,

    En otras palabras, si estás pensando en que tu bien, tu futuro, seguridad, viene de que tu jefe te vea bien, te reconozca, y sea justo contigo, y conserves tu trabajo, y avances en tu carrera, te tengo malas noticias, mira lo que dice en Jeremías:

     

    Jer 17:5-6 Esto dice el SEÑOR: «Malditos son los que ponen su confianza en simples seres humanos, que se apoyan en la fuerza humana y apartan el corazón del SEÑOR. 6 Son como los arbustos raquíticos del desierto, sin esperanza para el futuro. Vivirán en lugares desolados, en tierra despoblada y salada.

     

    Porque tu supervisor, es un humano como tú, es un pecador como tú, y si tú solamente estás enfocado en lo que ven tus ojos, confiado en tus estrategias y manipulaciones, muy pronto quedarás frustrado, ¿cuántas injusticias suceden en tu trabajo por favoritismos, influencias, o quizá por incompetencia? Si solo quieres agradar a los hombres, bien pronto estarás frustrado o amargado. Por eso dice Pablo: 

     

    Col 3:22e sino con corazón sincero,

    En todo el Señor quiere que involucremos nuestro corazón, el centro de nuestros pensamientos, sentimientos, emociones y voluntad. Y dice, desde ahí, con sus pensamientos, sentimientos, emociones y voluntad, con toda sinceridad, hagan su trabajo.

     

    ¿Sabes qué significa sincero,

    Japlotes

    en griego? Franco, honrado, de un solo aspecto, alguien que no está buscando lo suyo, también significa generosidad, fidelidad. sencillez.

     

    En otras palabras, no seas conflictivo, simplemente haz lo que se te manda, se fiel, es decir, desde tu corazón proponte hacer un buen trabajo dentro de tus posibilidades y talentos, honradamente, honestamente, termina lo que se te encomienda con diligencia.

     

    Sinceridad también implica generosidad, es decir, no estés pichicateando tu trabajo, no estés todo el tiempo midiendo el tiempo, viendo el reloj, se generoso con tu fuerza, con tu creatividad, con tus talentos, no estés pensando: “¿Y para mí que va a haber? Toda la lana se la llevan ellos, todo el crédito se lo llevan ellos y uno aquí trabajando como burro, es más ¿qué horas son? Ya me quiero ir a mi casa, no soporto este lugar”.

     

    Nada que ver, si te dices creyente, Cristo espera de ti que respetes a tu jefe, a tu empresa y que con todo temor y temblor trabajes con la mejor de las actitudes y con toda diligencia, en toda tu capacidad, dándote a ti mismo, con todo tu corazón, no quejándote, sino con una actitud gozosa, generosa, agradecida, dándote a ti mismo.

     

    De hecho, Pablo añade en Efesios 6, y la NTV dice:

    obedezcan a sus amos terrenales con profundo respeto y temor”.

    No sé si conozcas una persona así en tu trabajo, pero, si te dices creyente esa persona deberías ser tú. Y dice:

     

    Col 3:22f temiendo a Dios.

    En otras palabras, es Dios, siempre es Dios de quien depende tu vida, tu seguridad, tu futuro, mira lo que dice la segunda parte de Jeremías 17:

     

    Jer 17:7 -9 Pero benditos son los que confían en el SEÑOR y han hecho que el SEÑOR sea su esperanza y confianza. 8 Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto.

     

    Y esto no necesariamente quiere decir que Dios esté prometiendo que siempre serás el empleado del mes, y nunca te van a correr, o que te convertirás en el CEO de una importante empresa transnacional, no es así, pero, si no te va bien, y temes a Dios, entiendes que Dios no se equivoca, tienes la certeza de que él jamás dejará desamparados a sus hijos, tienes la confianza de que sus planes superan los tuyos, estás confiado en su amor y su sabiduría infinita.

     

    Por eso, primeramente, necesitas un corazón sincero, para con Dios, temiéndolo, amándolo, y además un corazón sincero para con tus superiores, tus compañeros de trabajo, deseando darles a conocer a tu Señor, buscando la menor oportunidad para hacerlo. Por eso es que tus motivaciones, propósitos, y metas necesitan rebasar esta temporalidad, y sin una perspectiva eterna, esto no va a ser posible para ti. Y Pablo nos vuelve a recordar porqué esto debe ser así.:

     

    1. Tu trabajo es el ministerio donde sirves al Señor, y tu campo misionero donde lo das a conocer.

    Col 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; Me gusta cómo traduce este versículo la NVI: Col 3:23 Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, (NVI)

    Interesante, dice: no importa lo que hagas, si pintas, si construyes, si barres, si eres cirujano, necesitas una buena actitud, mientras el versículo anterior nos dice, háganlo con su voluntad, este versículo nos dice: háganlo de buena gana, con una buena actitud, felices, con gozo.

     

    Si estás en un trabajo que nadie quiere hacer, hazlo con gozo, estoy seguro que te preguntarán, ¿quién eres, de qué planeta vienes? Y será la oportunidad de platicarles acerca de tu Señor. Porque alguien podría decir: cómo quisiera trabajar de tiempo completo en el ministerio, no en este trabajo lleno de gente inconversa.

     

    Bueno, para empezar, definitivamente es un gozo poder trabajar de tiempo completo para el Señor, pero, no es perfecto, sigues trabajando con gente pecadora, pero, te voy a decir algo, me has oído muchas veces decir, no venimos a la iglesia, somos la iglesia, y definitivamente así lo es, eres cristiano en todo momento, el Espíritu Santo está en ti, ¿sabes qué significa eso? Que donde estás hoy trabajando estás sirviendo al Señor.

     

    Has sido injertado en el cuerpo de Cristo, eres parte de él todo el tiempo, no solo los domingos, y Dios te ha puesto en ese lugar para que brilles para él, ahí lo estás sirviendo, por eso qué importante es que tengas esta perspectiva, aún si tienes un negocio propio, no es más tu negocio, es del Señor, y él quiere que lo sirvas ahí.

     

    Por lo mismo, no lo puedes mal representar, ahí eres un embajador suyo, y no solo cuando hablas de él y compartes el Evangelio, sino cuando das un buen servicio, honesto, de calidad, necesitas dar lo mejor de lo mejor, porque, ¿sabes qué? Dios es el dueño, y a él le vas a dar cuentas, él te va a pedir cuentas, y él es más importante que el IRS.

     

    Imagínate qué mal estarías haciendo quedar al dueño, si no estás haciendo un trabajo bien hecho, honesto, decente. Mis hermanos, es a nuestro Señor al que representamos, y lo estamos haciendo en todo tiempo, no solo cuando te acuerdas, eres su hijo todo el tiempo, y él el dueño de tu vida.

     

    Sea lo que sea que hagas, estás sirviendo es al Señor, así como tu hogar es tu primer ministerio, tu trabajo es tu campo de misiones. Y ¿sabes qué habla mejor de tu fe, aún que te supieras el puente al revés y al derecho? Ser diligente, honesto, y tener esta actitud de gozo, y de agradecimiento.

     

    Imagínate cómo cambiaría tu actitud, si pusieras esto en tu corazón: Señor, ¿cómo quieres que te sirva hoy, mañana? ¿Qué quieres que haga para ti? Aún si fueras estudiante, Señor, ¿qué quieres que haga hoy? ¿Cómo te puedo servir mejor hoy? Imagínate sería más que simplemente pasar exámenes, tener aburridas clases, o trabajos tediosos.

     

    El Señor te ha puesto en ese lugar haciendo lo que haces para que seas sal y luz, claro, que manera no es que estés utilizando tiempo que se te está pagando para que recites tus versículos, o compartas el Evangelio, eso hazlo en tu tiempo libre, en tus brakes. Cuando termine la jornada invita a tus compañeros inconversos un café, no una cerveza.

     

    Ahora, si tu trabajo te permite hablar y trabajar sin distraerte, pues adelante, comparte, pero si no, te pagan por trabajar, tu compañía no es una iglesia, es una compañía y te contrataron para eso, y tu servicio al Señor es tu trabajo diligente y de calidad.

     

    Mi hermano, tu primera herramienta poderosa de Evangelismo no son los 50 versículos que te memorizaste, no es que tengas el puente bien sampleado, claro, los vas a necesitar, pero tu herramienta más poderosa en el trabajo, es que seas un trabajador obediente, productivo, leal, íntegro, que pone todo su empeño, que es generoso.

     

    Eso sí que llamaría la atención de los que te rodean, eso sí que haría que otros dijeran: “este cuate es de otro planeta, es diferente, qué toma, qué come, por qué es así”. Y entonces estás ahora sí, listo para dar razón de tu fe genuina y poderosa capaz de hacerte hacer lo que hoy en día muy pocos hacen: trabajar con toda diligencia, lleno de gozo, y sin quejarte, sin otro motivo que servir a tu Señor.

     

    Porque mira el rostro de los trabajadores en muchos de los lugares, se les nota la amargura, el aburrimiento, no puedes llegar a una tienda 10 minutos antes de que cierren porque te quieren morder, pero, si eres creyente tú debes ser el que brilla con una sonrisa llena de amor y gozo que vienen del Señor, porque a él le estás sirviendo.

     

    Por eso necesitas primeramente cambiar tu perspectiva, tu jefe no es ese hombre o mujer malhumorada, o quizá buena onda, no es esa empresa transnacional, no donde quiera que estés trabajando, estás sirviendo al Señor, claro, hablando de un trabajo decente, no crimen organizado, o prostitución y alcohol, apuestas, el señor de esos trabajos es otro, a ese sí no lo sirvas.

     

    Pero fuera de esto, debes poner en tu mente que tu patrón es el Señor, y es él quien decide darte una promoción, un mejor sueldo, un mejor trabajo, e incluso un sueldo menor, o dejarte sin trabajo, si eso lo va a glorificar. Qué maravilloso es poner esta perspectiva en tu corazón y en tu mente: “Señor, tú eres mi patrón, a ti es a quien estoy sirviendo y quiero con todo mi corazón hacer tu voluntad.

     

    Y aquí hay otro principio, si no eres fiel sirviendo al Señor en tu trabajo, no esperes que Dios te prospere en un ministerio de tiempo completo, porque si no eres fiel e íntegro en tu trabajo, jamás lo serás en el ministerio.

     

    Sí es verdad, Dios utiliza a vasos de barro, gente en la cual él se pueda glorificar, porque él no comparte su gloria con nadie, todo es suyo, él no está esperando que seas el más capaz, porque él te capacita, pero, hay algo que sí está esperando de ti, que seas íntegro, sincero, fiel.

     

    Por eso, no puedes vivir una doble vida, tu cristianismo y tu trabajo no están separados, si no eres honesto en tu trabajo, si no eres obediente, tampoco digas que amas a Dios y que eres obediente a Dios, una cosa refleja la otra, no te dejes engañar. Si no eres un fiel constructor, mecánico, house keeping, pintor, plomero, doctor, abogado, ejecutivo de ventas, dentista, no puedes esperar que Dios te de un ministerio de mayor influencia.

     

    Porque si no puedes efectivamente influenciar a tus compañeros de trabajo, sino por el contrario, ya hasta hiciste una fama de que sí eres el hermanito, pero, no es para tanto, y ya nadie te soporta en tu trabajo, y no porque compartas tu fe, o por ser amoroso, sino por mala onda, informal, ¿cómo podrías efectivamente influenciar a otros en la iglesia? Por eso la iglesia está como está en estos días, ¿no te parece?

     

    Recuerda, la obediencia, la fidelidad, el humillarnos delante del que nos persigue y nos maltrata, nos conforma a la imagen de Cristo, nos da la oportunidad de modelar nuestra identidad de hijos de Dios, delante de los incrédulos, y ser así eficaces en la tarea que Dios nos ha encomendado: Ir por todo el mundo y predicar el Evangelio, pero comienza en tu trabajo.

     

    Pero, si no eres capaz de humillarte ante una orden de un subalterno, y eres de los que dicen: “qué le pasa a este, porqué me quiere mandar”, ¿cómo de veras pretendes que vas a ser un siervo eficiente en un lugar donde verdaderamente te humillen, te maltraten y hasta amenacen tu vida por causa de la Palabra, de la verdad?

     

    Por eso conoce a Cristo, quien nuestro modelo, Él nunca pecó y jamás engañó a nadie. No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia. Pero, que tal, tú o yo, no nos pueden decir mi alma porque sacamos el violín y todos nuestros complejos: “¿Qué le pasa a este qué se cree que me quiere mandar?”

     

    En mi trabajo Dios no me llama a estarle poniendo apodos a mi jefe, “mira, el cabezón”, a estarlo mirando y pensando de él o ella irrespetuosamente: “yo soy mejor que ella o él, ¿por qué tengo que estar soportando sus demandas?”, odiándolo en tu corazón, nada que ver.

     

    Mis hermanos si ese es nuestro proceder, aún no hemos entendido, recuerden, no se trata de saber mucho, se trata de conocer a Cristo y ser como él, imitarlo.

     

    De manera que en mi trabajo estoy sirviendo al Señor, ese es mi primer campo misionero, y si estoy fallando ahí, jamás seré eficaz en un ministerio en la iglesia, podrás ejercer un servicio, e ir y hablar de Cristo, pero, ¿sabes qué? No sonarás sino como un religioso más, un toca puertas más, un gritón más. Por eso aprende a serle fiel al Señor en tu trabajo. Dice en Tito:

     

    Tit 2:9-10 Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones; 10 no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador. 

     

    Un trabajador sujeto, fiel, diligente, respetuoso que no defrauda, es un creyente que adorna la doctrina, la Palabra. Todo lo contrario, cuando no lo haces, cuando eres rebelde, eres un problema para la empresa, eres un respondón, defraudas no haciendo el trabajo por el que se te paga, siendo infiel.

     

    Ahí por más que hables bonito la Palabra, tus obras no adornan, ensucian la doctrina, ensucian a Cristo, ensucian la iglesia, hacen quedar mal a tu jefe.

     

    Pero, cuando entiendes que tu patrón es el Señor, que tu trabajo es tu ministerio, tu herramienta de evangelismo, entonces puedes comenzar a vivir en verdadera libertad y gozo, sabiendo que es a tu Señor a quien estás sirviendo. Quien sabes que te está viendo, y es a quien quieres agradar, de quien quieres escuchar buen siervo fiel en lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré.

     

    Porque si no eres fiel en lo poco, ¿cómo lo serás en lo mucho? Pero, si pones esto en tu corazón, tu trabajo será lo más emocionante que pueda existir. Y añade Pablo:

     

    • Pon en tu corazón por igual que el Señor recompensará para bien, o para mal.

    Col 3:24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

    Si eres creyente, eres siervo de Cristo, y aun cuando él no tendría que hacerlo, él te recompensará, él te pagará de vuelta. Estás trabajando para tu Señor, él es tu patrón. Y mis hermanos, nuestro Dios es un Dios generoso, el cual sin tener que hacerlo nos bendice.

     

    Esta palabra recibir significa obtener, implica recobrar, o recuperar, es decir, cualquier bien que hagamos a otros, nos será compensado o restituido, no importa a quién lo hicimos, cuál fue el puesto en el que estábamos, si fuimos altos ejecutivos, o fuimos empleados ordinarios, Dios no se impresiona por eso, él compensará con creces lo que sea, aunque estoy seguro que el ver su rostro lo pagará todo.

     

    Pero, me impresiona cómo aun cuando hemos recibido por pura gracia lo mejor del cielo, lo cual es la vida eterna, la justicia de Cristo, el perdón de pecados, tenemos una y otra promesa de parte de Dios para bendecirnos. ¿Quieres recordar un par de promesas más?

     

    1 Co 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

    ¿Te das cuenta? Firmeza y constancia que vienen de esta esperanza eterna, de esta perspectiva celestial. Pero, es clave poner en mi corazón: estoy sirviendo al Señor, este nuevo vestido necesita lucir en mi trabajo. Dice en hebreos:

     

    Heb 6:10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. 

    Checa, tu trabajo necesita convertirse en un trabajo de amor por su nombre, estás sirviéndolo al traer a otros para Cristo, o al servir a tus hermanos. Si a lo más que aspiras es a una buena cantidad mensual, lo que es más a un buen fondo para el retiro, tus aspiraciones todavía son miserables, son mediocres.

     

    Los creyentes hermanos, estamos esperando una paga celestial, porque estamos sirviendo al Dios eterno en nuestros trabajos, sin importar en qué trabajemos. Del Señor recibiremos nuestra paga, recompensa, retribución, remuneración.

     

    Y si te dan un cheque, qué bueno, y si te dan un buen fondo para el retiro, qué bueno, utilízalo para la gloria de Dios, pero recuerda que aún eso todavía no es lo tuyo, lo tuyo lo recibirás de parte del Señor, pero, de lo que tienes aquí, de lo que obtengas, nada te vas a llevar, de todo eso solo eres un administrador.

     

    Y si eres fiel con eso, entonces el Señor te dará lo que es tuyo, aquello que nadie te quitará, tesoros celestiales donde los ladrones no minan ni hurtan, donde la polilla, ni el orín corrompen. Dice en Lucas:

     

    Luc 16:10-12 »Si son fieles en las cosas pequeñas, serán fieles en las grandes. Pero, si son deshonestos en las cosas pequeñas, no actuarán con honradez en las responsabilidades más grandes. 11 Y, si no son confiables con las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas riquezas del cielo? 12 Y, si no son fieles con las cosas de otras personas, ¿por qué se les debería confiar lo que es de ustedes?

     

    Por eso tienes que poner en tu corazón que de tu Señor recibirás tu paga. Ahora, recordemos, Pablo le está hablando a esclavos. Tú al menos recibes un cheque, tienes la oportunidad de ahorrar, de buscar un mejor trabajo, de estudiar y buscar una promoción, tener un buen fondo para el retiro, estás pensando en tus hijos, en darles educación, no importa si es en este país o donde sea.

     

    Pero, ¿qué crees? Los esclavos a los que Pablo les estaba hablando no tenían identidad, ellos no tenían ninguna de estas esperanzas, ellos eran herramientas vivientes, terrenalmente no podían aspirar a ningún futuro, sin embargo, Pablo les está exhortando a trabajar de esta manera.

     

    Cuánto más tú y yo, quienes no importa cómo estemos sufriendo laboralmente, estamos en una situación mucho, muchísimo mejor que la de cualquiera de estos esclavos. Por eso mis hermanos, no tenemos excusa. Por eso dice:

     

    Col 3:25 Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.

    Esta promesa no es solo por hacer lo bueno, sino también lo malo, por eso necesitamos ser cuidadosos hermanos, para Dios no hay favoritismo, parcialidad, dice la NTV:

    Col 3:25 Pero, si hacen lo que está mal, recibirán el pago por el mal que hayan hecho, porque Dios no tiene favoritos.

     

    No solo se trata de decir: “es que es muy difícil”; y justificarnos, por eso es que no debemos servir al “ojo”, o solo agradar a los hombres, Dios está viendo, y así como dará recompensa, también dará retribución a aquellos que no le tomaron en cuenta y le tuvieron en menos.

     

    De manera que la motivación interna debe ser doble, hermanos, muchos queremos pensar en la recompensa eterna, pero, de alguna manera Satanás nos engaña, y nos hace creer que podemos salirnos con la nuestra, y no es así, hay más promesas al respecto, veamos algunas otras, dice:

     

    2 Co 5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 

     

    1 Co 6:9-11 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. 

     

    Sal 1:1-6 Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; 2 sino que se deleitan en la ley del SEÑOR meditando en ella día y noche. 3 Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen. 4 ¡No sucede lo mismo con los malos! Son como paja inútil que esparce el viento. 5 Serán condenados cuando llegue el juicio; los pecadores no tendrán lugar entre los justos. 6 Pues el Señor cuida el sendero de los justos, pero la senda de los malos lleva a la destrucción. (NTV)

     

    Y para nosotros que hemos escuchado verdad, lo único que nos llevaría a una situación así es un corazón necio, duro e incrédulo que no quiere tomar en cuenta lo que Dios le está pidiendo, que decide tomar en menos el maravilloso vestido, el nuevo hombre en Cristo, que Dios nos ofrece. Pero, ¿qué necesidad hermanos? Con la misma promesa, Pablo habla a los amos, y les recuerda:

     

    Col 4:1 Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.

    Lo que es justo, es aquello que está de acuerdo con el estándar de Dios, lo recto se refiere a ser equitativo, a tener igualdad, de hecho, estas son dos de tres causas por las que más se quejan los empleados: 1. La prepotencia, 2. Falta de apreciación por parte del superior, y 3. La parcialidad.

     

    Por eso dice Pablo, no olviden amos que ustedes también son administradores de lo de alguien más, lo que tienen no es suyo, no se van a llevar nada, sin embargo, sí pueden ser sabios, fieles administradores, y el Señor les dará lo que verdaderamente es suyo, ya lo vimos.

     

    De manera que, si tienes un negocio, si estás en una posición de autoridad, nunca olvides que tú no eres la máxima autoridad, al contrario, más que un privilegio, es una posición de responsabilidad, eres un mayordomo del Señor, y también le estás sirviendo ahí, estás representando la autoridad del Señor.

     

    Por lo tanto, ejerce tu autoridad con responsabilidad, sé por igual un hombre sujeto a autoridad, porque también vas a dar cuentas, tu negocio es del Señor, y tu posición es una oportunidad de hacer famoso a tu Señor, recuerda, al que mucho se le da, mucho se le demandará.

     

    No sirvas a tus propósitos egoístas ponte atento de cómo servirás al Señor, cómo le glorificarás, igual te toca servir al Señor con profundo respeto y temor, con sencillez, con fidelidad, con generosidad, buscando con todo tu corazón agradar a tu Señor, hacer su voluntad, dispuesto a hacer el bien, para agradarle a él, y no a los hombres.

     

    Es la misma situación, eres un siervo del Señor, de la misma manera que tus empleados, el bien que hagas te será compensado, de la misma manera el mal que hagas, por lo mismo, no abuses de tu autoridad, trata con justicia a tus empleados, no les robes, no los maltrates, no los humilles, especialmente si no son creyentes, imagínate cuanto brillarías para Cristo si te comportas bondadosamente y justamente con ellos.

     

    Porque patrones prepotentes abundan, no seas uno de ellos, qué hermoso que los empleados de cierta empresa o compañía puedan decir: hay algo diferente en este patrón, esa es tu mayor responsabilidad.

     

    De esa manera estás manifestando tu vestido nuevo, tu parecido con Cristo, cuando tomas decisiones en tu negocio, siempre en base a lo que Dios manda, a su verdad, con honestidad, tratando a tus empleados cuidando su bienestar, no solo tus intereses y los de tu negocio, sino los suyos, tratándolos con respeto y honra porque lo estás haciendo para el Señor, le estás representando a él, confiando en que tu obediencia es la que te protege, mejor que tu astucia y tu codicia.

     

    Y En Efesios 6 Pablo añade:

    Efe 6:9b dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.

     

    No hagas uso del recurso de las amenazas para hacer trabajar a tus empleados, un patrón lleno del Espíritu Santo es libre de tener que usar este recurso, no es alguien prepotente que está constantemente haciendo alarde de su autoridad y poder, no impone a la fuerza su autoridad a los que están bajo su supervisión, nunca es abusivo o desconsiderado, entiende que su posición es la de un siervo, un administrador de Dios y sabe que su mayor meta es adornar la doctrina del Señor, traerle fama a su Señor.

     

    No olvides que tú también tienes un amo en los cielos, uno superior a ti, el cuál es tu patrón, que es el dueño de todo. En el cielo no hay lugares VIP, para el Señor todos somos iguales, todos necesitamos por igual de su gracia, de su misericordia, de su perdón, de su amor.

     

    Recuerda, si bien en este mundo nos tocaron a cada uno de nosotros diferentes cartas a jugar, para el Señor esta vida es solo es un instante, y por más joven, fuerte y exitoso que te sientas, tu vida podría terminar justo en este momento, y a Dios no lo vas a impresionar, no le vas a poder llevar tu título o tu currículum al cielo, no creas que porque tienes mucha labia para los negocios aquí, te vas a marear a Dios y lo vas a dejar sin palabras. Él es el Todopoderoso y todo lo sabe.

     

    Todo lo que tienes el Señor le ha placido dártelo, por más que digas: “yo estudié, yo trabajé, yo me lo gané”; si a él le hubiera placido darte Leucemia, o que tuvieras un accidente en el que quedaras impedido, ¿qué?, un tumor en ese cerebro genio e inteligente que te hubiera dejado en silla de ruedas, sin capacidad de pensar. Acuérdate de Nabucodonosor el rey más poderoso de su tiempo, anduvo como animal, arrastrándose, comiendo pasto por no reconocer esto.

     

    Más bien, el Señor que está en los cielos le plació abrirte puertas y darte bendiciones, y más que bendiciones responsabilidades, pero, él te va a pedir cuentas de cada cosa que te dio, para y cómo lo utilizaste, para tus deseos egoístas o para su gloria.

     

    Por eso, deja de sentirte mejor, o más bendecido porque pienses que te va mejor que los demás, eso no es correcto, las riquezas no son eternas, dice la Palabra que tarde o temprano les salen alas, es solo una ventana de oportunidad para que glorifiques a tu Señor, aprovéchala.

     

    Ahora, si tanto el empleado como el patrón son creyentes, no desaprovechen esa gran oportunidad de ser equipo y brillar para Cristo.

     

    Mis hermanos, que un patrón nunca tenga que decir: yo mejor no contrato otros cristianos, porque se aprovechan, y luego me dicen: “qué, pues, si somos hermanos, te voy a acusar con el pastor”. O por el contrario que digas: pues son cristianos, deberían ser voluntarios y ni siquiera exigir paga. No debería ser así, su compromiso no disminuye, mira lo que dice en 1 Timoteo:

     

    1 Ti 6:1-2 Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina.  2 Y los que tienen amos creyentes, no los tengan en menos por ser hermanos, sino sírvanles mejor, por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio. Esto enseña y exhorta. 

     

    Si eres cristiano y tu patrón también lo es, hónralo doblemente, desde tu corazón, con tu pensamiento, con tus sentimientos, con tu voluntad, respétalo, no te permitas estar murmurando de él, calla todo eso y llévalo a los pies de Cristo. Porque si no, tarde o temprano estarás haciendo que sea blasfemado el nombre de Dios y la Palabra, no estarás bien representando a tu Señor

     

    Si tu jefe, tu patrón, tu supervisor es creyente, tu compromiso no disminuye, aumenta, porque no es una mera persona desconocida, es tu hermano, al cual de por sí, ya tenías la obligación de amar y de servir.

     

    Si mi jefe es mi hermano en Cristo, no solo le doy mi servicio, sino mi amor en Cristo. No debes ser confianzudo, o irrespetuoso si tu jefe es tu hermano en Cristo, al contrario, ámale más, dale más respeto.

     

    Imagínate qué terrible fama para Cristo el hecho de verte siendo un respondón o un irresponsable con tu mismo hermano en Cristo, qué incongruencia. “Vamos al negocio que es que de los hermanitos”. Nada que ver.

     

    Pero, imagínense si juntos están hacen equipo para que, en ese lugar a los clientes que sirvan puedan no solo tener un buen servicio, sino excelente, al punto que se pregunten, ¿por qué tanto, estos hombres o mujeres me dan un servicio de lo mejor, porqué? Y cuando te pregunten puedas decirle: Porque estoy sirviendo al Señor y mi Señor merece lo mejor. Recuerden, ambos están representando al Señor.

     

    Los creyentes se supone que vivimos para servir, porque así nos lo enseñó nuestro maestro, el cual no vino a ser servido sino a servir, el cual, siendo el maestro y Señor, tomó la posición del esclavo de menor categoría, se quitó su manto de majestad, se puso una toalla, y lavó los sucios pies de todos sus discípulos, haciendo la labor de menor categoría, la más humillante de todas dejándonos ejemplo.

     

    Si eso es así en la iglesia, ¿por qué pensarías que es diferente en el trabajo? Mis hermanos, yo sé que esto es fuerte, pero el cristianismo es algo práctico, si no toca estas áreas de tu vida lo único que estás viviendo es una triste y vacía religión, y verdaderamente, esto es lo que el Señor está esperando de sus hijos, de sus discípulos, no menos.

     

    Porque ni más ni menos que el Espíritu Santo, habita en nosotros, hemos sido vestidos de Cristo, se nos ha rescatado de la muerte, se nos ha trasladado del reino de las tinieblas al reino de la luz admirable de nuestro salvador.

     

    Qué importante mis hermanos, tú y yo somos el cuerpo de Cristo, sus manos, sus pies, su boca, sus brazos, lo más cercano que tiene a Cristo ese compañero de trabajo que no aguantas, eres tú, él te ha puesto ahí para brillar para él, así es como un creyente busca y pone sus ojos en las cosas de arriba, este es el vestido luciendo en mi lugar de trabajo.

     

    ¿Tienes una perspectiva eterna? Porque si realmente no le has entregado tu vida a Cristo, si el Espíritu Santo no está en ti, si no has nacido de nuevo, todo esto no tiene sentido, y si es así, te tengo malas noticias, no solo estás en condenación, sino que estás condenado a vivir una vida de amargura, sin sentido y sin propósito.

     

    Porque la verdadera necesidad en tu corazón, ese vacío que sientes solo Dios lo puede llenar, esa culpa que no te deja solo Dios la puede curar, ninguna cosa en este mundo te podrá dar la paz y el gozo que solo Cristo puede darte, por eso comienza por rendirte a sus pies, por entregarle tu vida por completo, creyendo en el Evangelio, que él murió por ti para que tengas vida.

     

    Pídele que escriba tu nombre en el libro de la vida, que perdone tus pecados, que te enseñe a amar lo eterno, y que te liberte de la miseria de vivir para este miserable aquí y ahora.

     

    El resto de nosotros, necesitamos hacer consciencia, necesitas ser sincero: ¿para quién y para qué estás haciendo lo que haces? Solo son dos opciones, o lo estás haciendo para el Señor, por amor a quien te salvó, fortalecido con su poder, comprometido con traerle gloria, o lo estás haciendo para los hombres, lo cual obviamente comienza en egoístamente hacerlo todo solo para ti mismo y en última instancia vives manipulado por Satanás y su filosofía.

     

    Piensa, ¿estás desgastándote por los deseos de tu carne, los deseos de tus ojos y la vanagloria de la vida? El problema con eso es que eso es temporal, y sus efectos son muy temporales, y esclavizadores, porque mientras más acumulas y obtienes lo que este mundo te ofrece, cada vez te cuesta más sentirte satisfecho, y cada vez te esclavizan más.

     

    Mis hermanos, el mundo pasa y sus deseos, está pasando, mira, la juventud no es eterna, cuando llegas a la vejez, ni un traje Armani se te ve bien, todo tu cuerpo comienza a colapsar, ya no piensas bien, ya no te sientes bien, ya ni disfrutas de una buena comida, y todo queda desperdiciado y se le queda a tu yerno que alucinabas.

     

    Por eso te conviene más ser un siervo, un trabajador del Señor, comprometido con su voluntad, y su voluntad es que seas el mejor trabajador que puedas ser porque eso le trae gloria y fama a tu Salvador. Ahí comienza tu servicio al Señor. Mis hermanos, que se diga de la gente de Calvary: “la gente de ese lugar sí que toma en serio la Palabra”.

     

    La gente está harta de hipócritas sabelotodo, necesitamos comenzar a ser una nueva generación en la iglesia que se levanta no porque tiene mucho conocimiento, sino porque conoce al Dueño de todas las cosas, porque verdaderamente conoce su amor y su majestad, y porque en respuesta le ama y le obedece, y sabe que su ministerio comienza en su hogar y su primer campo misionero es su trabajo.

     

    Tú y yo somos el cuerpo de Cristo, sus manos, sus pies, su boca, sus brazos, lo más cercano que tiene a Cristo ese compañero de trabajo que no aguantas, eres tú, él te ha puesto ahí para brillar para él. No olvides que para eso existimos, para hacer brillar para Cristo en cada área de nuestras vidas, porque todo existe para la gloria de Dios.

     

    Mis hermanos, debemos sacudirnos la mentira Satánica de que nosotros somos dios, y los autores de nuestra identidad, propósito y prioridades, la mentira Satánica de que solo existe el aquí y el ahora, no es así, por eso el mundo está en tinieblas, y en tal caos y miseria.

     

    La verdad es que tenemos un creador, Todopoderoso, dueño y sustentador de todo lo visible e invisible, por quien todas las cosas fueron creadas por medio de él y para él, quien es antes de todas las cosas, quien sostiene todo lo creado, incluyéndonos a nosotros.

     

    Y tenemos un salvador, Jesucristo, en quien habita toda la plenitud de la deidad, él es Dios, y nosotros somos suyos, porque Él murió por nosotros y nos compró, somos doblemente suyos.

     

    Esto es lo que define nuestra más alta prioridad: conocer, amar, servir, adorar a Dios, nuestro creador, sustentador, salvador, porque por el existimos, subsistimos y somos, y a él vamos a regresar sea como sus hijos, o como enemigos.

     

    De él proviene nuestra identidad, él es quien define nuestro propósito en este mundo, de acuerdo a su verdad deberíamos establecer nuestras metas, lo cual incluye familias y nuestro trabajo, él es quien nos da la razón por la que estamos aquí y vivimos en estos efímeros 80 o 100 años.

     

    Por lo tanto, eso es lo más importante en la vida de todo cristiano, mi relación con él, conocer y seguir su voluntad, y todo lo que soy y tengo debe girar alrededor de esto, porque soy un ser eterno, y finalmente estaré con él por la eternidad, aquí solo estoy de paso, es una necedad vivir para pretender retener algo que de por sí voy a tener que dejar atrás tarde o temprano.

     

    Necesito decidir abandonar mis ídolos, y entregarle a él todo lo que soy y lo que tengo. Yo quiero invitar a todo aquel que quiera en verdad hacer un compromiso de amor con él, él está aquí y está listo para darnos de su gracia, para renovar nuestro entendimiento.

     

    Vamos hermanos, el Señor puede restaurar tu corazón, tu matrimonio, tu relación con tus hijos, y darte un verdadero propósito en tu trabajo, y esto es algo individual, independientemente de que tu cónyuge lo quiera hacer, o tu papá, o tu hijo, o los demás cristianos en su trabajo, yo te aseguro que si tú lo haces, podrás ver fruto en tu vida. Oremos.

     

     

  • Oct 2, 2016Colosenses 3:20-21 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (pate VIII) – Usando el nuevo vestido en cada rol de mi vida”
    Oct 2, 2016
    Colosenses 3:20-21 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (pate VIII) – Usando el nuevo vestido en cada rol de mi vida”
    Series: Colosenses

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte VIII)

    USANDO EL NUEVO VESTIDO EN MI FAMILIA

    Colosenses 3:20-21

     

    Seguimos adelante con esta carta a la iglesia de Cristo en Colosas una ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso. Esta carta fue escrita por Pablo junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo se estaba infiltrando a la iglesia con falsas doctrinas envenenando la sana doctrina con el engaño de cualquier religión en el mundo:

     

    Cristo no es suficiente, y tú necesitas hacer algo más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más misticismo, de manera que Pablo les escribe para prevenirles, para recordarles su identidad y la suficiencia de Cristo.

     

    Colosenses nos ha enseñado que pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino. Cristo es suficiente, su Palabra es suficiente, él solo es el autor y consumador de nuestra fe, no tenemos a qué intervenir, porque aparte, ni tenemos con qué intervenir porque no tenemos recursos.

     

    Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina: Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo – negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas no por Dios, sino por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por este mundo.

     

    Las cuales nos ofrecen un falso sustituto para ser espirituales, y agradar a Dios, claro, no como él manda, sino como nosotros nos imaginamos que Dios quiere, sino en nuestras fuerzas y a nuestra manera, lo cual en otras palabras se llama paganismo.

     

    Además de ser una tentación, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacernos de nuestros deseos pecaminosos, y más que ayudas, son innecesarias, porque son inútiles, ya que, no ganamos mayor espiritualidad sino todo lo contrario.

     

    Y lo peor del caso, es que son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto, quien ya completo, nuestra redención, nos dio perdón, nos ofrece santificación, y nos dio eternidad; Cristo completó a la perfección la obra de redención, está consumada, es inmejorable.

     

    Porque aún nuestras buenas obras Dios mismo las preparó para que anduviéramos en ellas, por lo tanto, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo completó todo por nosotros, dice en Col 2:9-10:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    Y Pablo ya nos dejó claro, que ser espiritual, agradar a Dios o estar completo en Cristo no se trata de una conducta externa, de ritos, de religión, sino de un nuevo nacimiento en Cristo, de haber resucitado de la muerte del pecado, de una nueva identidad, soy nueva criatura, investida con un nuevo hombre, el cual es Jesucristo, he sido insertado en Cristo por la fe, y ahora estoy vestido de Cristo.

     

    Y es una responsabilidad de cada día vestirme Cristo, darle al Espíritu Santo el control de mi vida, para deshacerme de la vieja naturaleza que todavía cargo, desechando cada día, ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras groseras, deshonestas, de mentira, porque Dios me ha escogido, apartado, me ha amado.

     

    Y vestirme de Cristo, quien me renueva, me transforma a su imagen, me capacita, me inviste de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia, me da la capacidad de soportar, de perdonar, de vestirme de su amor para andar en perfecta unidad. Ser gobernado por su paz que sobrepasa todo entendimiento, procurar el ser lleno al máximo de la Escritura, para que mis pensamientos sean gobernados por ella.

     

    Así es como realmente debe lucir un hijo del Rey de reyes, este es el traje de un hijo de Dios, el cual es un carácter, una conducta; es lo que se necesita para poder vivir la vida que Dios planeó para nosotros, en verdadera libertad y plenitud, y más aún en cada rol que jugamos en nuestras vidas.

     

    Y una vez vestidos de Cristo podemos entonces brillar en este mundo caído y en tinieblas, traerle gloria a Dios, lo cual es un resultado de la fe genuina, dice la Palabra:

     

    Mat 5:13-16 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

     

    Y caemos en cuenta de que es en nuestra vida diaria, en los roles que desempeñamos cada día de nuestras vidas donde nuestra nueva identidad debe ser manifiesta, donde este vestido debe brillar, donde la suficiencia de Cristo se hace evidente.

     

    En un mundo incrédulo que vive en tinieblas, que no conoce la paz de Dios, por lo mismo no tiene una sola relación interpersonal sana, vive en un eterno conflicto con él, con los que lo rodean, y principalmente con Dios, porque al darle la espalda desechó todo absoluto de moralidad, ética, o de verdad, por lo mismo, no tiene propósito para vivir, porque no tiene identidad, y no sabe por qué está en este mundo, y esto lo lleva a sentirse desconectado de sí mismo y de lo que lo rodea.

     

    Pero nosotros, como parte de la familia de Dios, conociendo nuestra identidad, nuestro propósito para vivir, nuestras prioridades, estamos llamados a brillar con este nuevo vestido primeramente con los más cercanos a nosotros, en nuestros matrimonios, en nuestros lugares de trabajo y en cada área de nuestra vida, es ahí donde vestidos de Cristo podemos brillar para Él. Porque si esto no está sucediendo, nuestro cristianismo es mera filosofía, una religión más.

     

    Ahora, ya establecimos una base firme para ser la esposa, el esposo, el hijo, el padre, el trabajador, el jefe que Dios quiere que seamos: cada área de mi vida necesita sostenerse en la realidad de que todo existe para la gloria de Dios.

     

    Tenemos un creador, Todopoderoso, dueño y sustentador de todo lo visible e invisible, todas las cosas fueron creadas por medio de él y para él, él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten, porque en el habita toda la plenitud de la deidad, él es Dios, y nosotros somos suyos. Él murió por nosotros y nos compró, de manera que somos doblemente suyos.

     

    Por lo tanto, esto define la más alta prioridad de cualquier ser humano: conocer, amar, servir, adorar a Dios, su creador, sustentador, salvador, porque por el existimos, subsistimos y somos, y por lo mismo, es el primer mandamiento y el más importante:

     

    Luc 10:27b Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente;

     

    De él proviene nuestra identidad, él es quien define nuestro propósito en este mundo, quien nos da la razón por la que estamos aquí y vivimos en estos efímeros 80 o 100 años, y de acuerdo a esto nuestras prioridades, y nuestras metas deben ser establecidas, incluyendo nuestras familias y trabajo.

     

    Delante de Dios ni siquiera mi familia es lo más importante, lo más importante en mi vida debe ser Dios, mi relación con él, conocer y seguir su voluntad, y todo lo que soy y tengo debe girar alrededor de esto, porque soy un ser eterno, y finalmente estaré con él por la eternidad, aquí solo estoy de paso, es una necedad vivir para pretender retener algo que de por sí voy a tener que dejar atrás tarde o temprano.

     

    Por eso, cualquier cosa en mi vida que no esté girando en torno a Dios, es un ídolo, es algo temporal, mi vida perderá propósito, y al final lo que Dios me confió será un desperdicio. Mi vida completa debe girar en torno a este versículo:

     

    Col 3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

     

    Y este texto por sí mismo, nos da el orden de nuestras prioridades: 1º Para todos por igual, seamos casados o solteros, la primera prioridad para todo creyente es este primer mandamiento, capítulos 1 – 3 nos lo definen, Dios; después vemos el orden: 2º Mi cónyuge, 3º Mis hijos, 4º Mi trabajo, 5º Mi servicio en la iglesia.

     

    Lo hemos dicho una y otra vez, si la primera prioridad está en orden en mi vida, mi vida va a estar en orden, si descuido la primera prioridad, toda mi vida será un caos, las prioridades 2, 3, y 4, obedecen a la primera prioridad, traerle gloria a Dios.

     

    Mi cónyuge y yo vivimos para que juntos le traigamos gloria a Dios; A mis hijos, antes que darles carreras o lo que sea necesito enseñarlos que sus vidas existen para traerle gloria a Dios; necesito aprender a darle gloria a Dios con mi trabajo, y obviamente el servicio en la iglesia se supone que es para la gloria de Dios.

     

    Y el primer lugar donde este vestido debe verse es en casa, con mi pareja, con mis hijos, porque si nuestro cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona. Nuestro primer ministerio, es nuestra familia, si fracaso en mi familia, entonces habré fracasado.

     

    Dios mismo desde Génesis, aún antes de haber establecido instituciones o gobiernos, lo primero que hace es establecer la relación del hombre con él, y justo después la relación del hombre con su esposa, lo cual equivale a la familia.  

     

    Por eso, ya que la relación entre un hombre y una mujer, los padres y sus hijos es un diseño de Dios, el hombre no tiene ni la autoridad, ni la capacidad de redefinir estas relaciones a su antojo, esto solo trae caos, como lo estamos viendo en nuestros días.

     

    Y ya establecimos el propósito más alto dado por Dios al matrimonio antes que el romance, que el criar hijos, patrimonio, cosas que son importantes, el matrimonio como todo en nuestras vidas tiene esta como la más alta prioridad hacer visible a Cristo en el mundo, de una manera muy especial el matrimonio es una ilustración, del Evangelio.

     

    La esposa, representando a la iglesia, sujetándose a su marido, el cuál es su cabeza. El esposo, representando a Cristo, amando, cuidando a su mujer, sacrificándose por ella. Los dos en una relación de amor y respeto, vestidos de Cristo, hacen visible a Cristo en el mundo en el matrimonio.

     

    Vimos que el nuevo vestido en las casadas, luce al ponerse bajo sujeción y respetar a sus maridos, poniéndose bajo la autoridad que representan, la cual es Dios mismo, ya que Dios ha puesto al hombre como cabeza de su hogar por diseño, no por capacidad, porque le representa a él.

     

    Vimos cómo luce el vestido de Cristo en el esposo en su hogar: El marido es un agricultor, un administrador de lo que no es suyo, está llamado a amar a su esposa continua, sacrificial, incondicionalmente, dispuesto a invertir en su desarrollo espiritual y emocional, y necesita cuidarse de la amargura, la queja, la acusación y el juicio contra su esposa, y proponerse orar por ella y honrarla para que sus oraciones no sean estorbadas.

     

    El día de hoy nos toca hablar de la relación entre hijos y padres, y padres e hijos, ¿cómo brillamos para Cristo y traemos gloria a Dios en nuestro rol de hijos y Padres? Y seguimos con esta miniserie la cual titulé: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA – PARTE VIII – USANDO EL NUEVO VESTIDO EN MI FAMILIA. Y veremos el versículo 20-21. Demos lectura:

     

    Col 3:20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. 21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

     

    1. Los hijos brillan para Cristo siendo obedientes a sus padres.

    Col 3:20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. En Efesios 6:1 el texto paralelo es: Efe 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.

    El turno ahora es para hijos, y de alguna manera todos hemos sido, o seguimos siendo hijos. El término que Pablo utiliza es

    téknon

    en griego, y se refiere no solo a niños pequeños, es un término general para referirse a cualquier hijo que aún vive en casa con sus padres y que está bajo su tutela.

     

    Si tú estás aun viviendo bajo el techo de tus padres, así tengas 40 años, ojalá que no, estás llamado a obedecer a tus padres, a honrarlos, porque estás bajo su techo, no es el tuyo, cuando a te puedas sostener solo, y tengas tu propio hogar, pondrás tus reglas, pero si no es así estás bajo las reglas de tus padres. ¿Pero, al mismo tiempo sabes qué? Estás bajo su protección, el Señor te está dando en esa circunstancia un especial cuidado.

     

    No puedes sencillamente decir: ya tengo 18 y hago lo que quiero, ya tengo veintitantos ya no tengo que obedecer a mis padres, no es así, si te dices creyente, la orden es: “obedezcan en todo a sus padres”.

     

    Ahora, observa algo en estas órdenes, la sujeción de la mujer a su esposo, y la obediencia de los hijos a sus padres, tienen dos vías, la mujer se sujeta, sí, pero el esposo la ama, la cuida, se sacrifica por ella. El hijo obedece, sí, pero el padre le instruye en amonestación del Señor, sin provocarle a ira, o sin desanimarlo.

     

    Y observa con quién comienza siempre, no comienza ni con los esposos, ni con los padres, ¿por qué Pablo comienza no con el que tiene la autoridad, sino con el que está bajo autoridad? Porque Dios nos llama a libertad, no a una dictadura, o a controlar un comportamiento externo, porque Dios siempre apela a nuestros corazones, a obedecer de corazón.

     

    Esto es algo muy importante la familia no debería convertirse en una dictadura, donde el de la autoridad es un déspota que hace y deshace a su antojo, no es así. Una característica de nuestra naturaleza caída es el dominar, y el rebelarse, hoy en día se exalta esta falta de carácter, la gente se siente orgullosa de decir: “yo no me dejo”, “a mí nadie se me sube a las barbas”, “todo mundo hará lo que yo quiero.

     

    Pero, si te fijas, esta no es la manera en la que Dios trata con nosotros, Dios no nos empuja, nos guía, Satanás si va detrás de nosotros con un látigo, pero, no el Señor, quien con su ejemplo nos enseña, nos inspira, nos atrae con cuerdas de amor, nos sirve, nos bendice, y gana nuestro corazón para él, dice en Romanos:

     

    Rom 2:4 ¿No te das cuenta de lo bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Acaso eso no significa nada para ti? ¿No ves que la bondad de Dios es para guiarte a que te arrepientas y abandones tu pecado?

     

    Y esta es precisamente una exhortación al corazón de los hijos, a que con respeto, y honra, en amor agape, como ayer lo vimos en la boda, en un amor incondicional, con toda mansedumbre, tengamos una predisposición de obedecer antes que hincados por fuera y parados por dentro, en nuestros corazones.

     

    En otras palabras, Pablo les pide a los hombres, dispónganse de corazón a sujetarse a Cristo, a su verdad, que nadie los tenga que obligar, igual a las mujeres, de ante mano, decidan ponerse bajo la sujeción de sus esposos, pónganse bajo la autoridad del Señor, de la misma manera, a los hijos, antes de que comiences: “es que no conoces a mis padres, es que son esto, lo otro”; haz una decisión de mansa obediencia en tu corazón de poner a un lado la rebeldía y someterte primeramente a tu Señor.

     

    Y el fruto del Espíritu es la mansedumbre, la cual no es debilidad de carácter, o flaqueza, es fortaleza sujeta a control, de manera que es un llamado a aquellos hijos que se consideran escogidos, apartados, amados por Dios a sujetarse a sus padres.

     

    Hijo, puedes decirte todo lo cristiano que quieras, pero, si no obedeces a tus padres, no estás manifestando lo que eres, un escogido, apartado, y amado de Dios, una nueva criatura. La rebeldía no es algo que Dios vea como normal, “así es él, está en la adolescencia”, no, de hecho, es una característica de la gente impía, que no toma en cuenta a Dios, y que ni le interesa, dice la Palabra:

     

    2 Ti 3:1- 2 Timoteo, es bueno que sepas que, en los últimos días, habrá tiempos muy difíciles. 2 Pues la gente sólo tendrá amor por sí misma y por su dinero. Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado.

    Para ellos no existe nada serio, pues como dice la canción, la vida es un carnaval y hay que gozarla. También en Romanos dice:

     

    Rom 1:30 Son traidores, insolentes, arrogantes, fanfarrones y gente que odia a Dios. Inventan nuevas formas de pecar y desobedecen a sus padres.

     

    De hecho, caso, tras caso se ha dado de hijos que golpean y hasta matan a sus padres, llenos de odio. Mis hermanos, la desobediencia es algo muy serio, y trae consecuencias, para bien, o para mal, mira lo serio que es desobedecer, gracias a Dios que yo no viví en este tiempo, pero mira lo que pasaba con los hijos que persistían en desobedecer:

     

    Éxo 21:15-17 El que mate a su padre o a su madre será condenado a muerte. 16 El que secuestre a otro y lo venda, o al ser descubierto lo tenga aún en su poder, será condenado a muerte. 17 El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte. (NVI)

     

    Deu 21:18-21 Supongamos que un hombre tiene un hijo terco y rebelde, que no quiere obedecer ni a su padre ni a su madre, a pesar de que ellos lo disciplinan. 19 En un caso así, el padre y la madre tendrán que llevarlo ante los ancianos mientras estén juzgando en las puertas de la ciudad. 20 Ambos padres les dirán a los ancianos: “Este hijo nuestro es terco y rebelde y se niega a obedecer. Es glotón y borracho”. 21 Entonces todos los hombres de esa ciudad lo matarán a pedradas. De ese modo limpiarás esa maldad que hay en medio de ti, y todo Israel se enterará y tendrá miedo.

     

    Imagínate cuántos de nosotros no hubiéramos sobrevivido, claro, que esto también hubiera empujado a nuestros padres a hacer un mejor trabajo instruyéndonos y disciplinándonos; pero mis hermanos la desobediencia no es un pecado ligero.

     

    Porque, ¿qué hay detrás de ella? Desobediencia, rebeldía en contra de Dios. Por todos lados la Biblia nos enseña de la honra y la obediencia, no solo a los padres, sino a la fe, a la verdad; de hecho, a los no creyentes la Biblia los llama desobedientes, dice la Palabra:

     

    Rom 11:30a Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,

     

    1 Pe 2:8-9 Además, «Él es la piedra que hace tropezar a muchos, es la roca que los hace caer». Tropiezan porque no obedecen la palabra de Dios y por eso se enfrentan con el destino que les fue preparado. 9 Pero ustedes no son así porque son un pueblo elegido. (NTV)

     

    De manera que, detrás de la desobediencia a los padres, está la desobediencia a Dios, no puedes decir que obedeces y honras a Dios, cuando eres desobediente y deshonras a tus padres. La esencia misma del pecado es la rebeldía contra Dios, y se refleja claramente en la rebeldía a la autoridad, cualquiera que esta sea.

     

    Rebeldía en contra de policías y la ley, en contra de mi superior en mi trabajo, en contra de su esposo, las esposas, en contra de los líderes en la iglesia, aquí es claro, tú puedes ser el mejor amigo de alguien, pero, si lo convierten en servidor de la iglesia, o en tu superior en el trabajo, esa amistad se acabó.

     

    ¿Por qué? Porque dentro de nosotros hay rebeldía en contra de Dios, somos gobernados por la soberbia, y el egoísmo, tenemos arraigado el engaño de que somos dios y el centro del universo, por lo tanto, todo mundo debe servirme, obedecerme y rendirme pleitesía, y el que no lo hace tiene problemas conmigo. ¿Por qué crees que dice la Palabra a los jóvenes?

     

    1 Pe 5:5 Del mismo modo, ustedes hombres más jóvenes tienen que aceptar la autoridad de los ancianos. Y todos sírvanse unos a otros con humildad, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero muestra su favor a los humildes. (NTV)

    Sal 138:6 Aunque el SEÑOR es grande, se ocupa de los humildes, pero se mantiene distante de los orgullosos. (NTV)

     

    Por eso, hijos, necesitan considerar la honra y obediencia que tienen a sus padres, la cual es directamente a Dios, no hay manera que obedezcas a Dios y lo honres, si no comienzas con honrando y obedeciendo a tus padres, y esta es una decisión de corazón, porque hay bendición en ello, y hay también maldición, consecuencias buenas y malas. Y, además, ¿saben qué? Dios no nos ha dado una sola razón para ser rebeldes contra él, nuestra rebeldía de corazón es maldad pura.

     

    Ahora chequemos que la orden dice: obedezcan. Obedecer es la palabra:

    jupakouo

    , escuchar, oír instrucciones con atención, escuchar con atención, con la idea de guardar silencio, dar oído y obedecer, someterse a la instrucción.

     

    Y esta es una situación distinta a la de la mujer, ambos necesitan ponerse bajo sujeción, pero, hay una diferencia, ya hemos hablado que la sujeción de la mujer no tiene que ver con menor valor o capacidad, sino que es una cuestión de diseño el sujetarse a la autoridad de Dios, representada por el esposo.

     

    Sin embargo, con los hijos es diferente, los hijos necesitan instrucción, dirección, experiencia, ¿y qué creen hijos? La mejor manera de aprenderla es a través de sus padres, Dios lo diseñó así. Hijos, necesitan comenzar a ver una realidad, el hecho de haber nacido, o estar en una familia cristiana es una bendición.

     

    Satanás a como dé lugar quiere hacerles pensar que: “pobrecitos que los tienen amarrados y no les dan la oportunidad de ser ustedes mismos”; o ene mil cantidades de mentiras que Satanás les susurra al oído, su corazón perverso y engañoso, o supuestos amigos que no tienen el menor respeto por Dios.

     

    Hijo, tienes que reconocer algo y ponerlo en tu corazón, y decirlo cada vez que Satanás venga con la mentira de que ser miembro de una familia cristiana, o como yo se los digo a mis hijas, ser hijas de pastor, que hasta se dice, “lo peor”. Yo les digo, siempre tienen que repetirse: es un privilegio, es una bendición que Dios me haya puesto en un hogar cristiano, es un privilegio ser hija de siervos de Dios, fue un acto de amor de parte de Dios muy especial para mi vida, es gracia de Dios.

     

    Y yo sé que tus padres no son perfectos, pero, ¿sabes? Sin Cristo hubiera sido diez mil veces peor, y además sin esperanza de nada; yo les digo a mis hijas, ustedes no saben lo que es vivir con padres borrachos, ustedes no saben de abandono, ustedes no saben de padres que se odian al punto de lastimarse físicamente, ustedes no saben de ser negligentemente dejadas a su suerte, eso y muchas cosas más.

     

    Es un privilegio, una bendición hijo, que tus padres conozcan al Señor, ya te lo dije, no somos perfectos, pero, no sabes lo que es vivir con padres inconversos, y no tener ni idea, ni esperanza de lo que es la luz de la verdad y la Palabra verdadera de Dios.

     

    Por eso hijos, les toca obedecer, escuchar con atención a sus padres, no existe nadie en este mundo que les ame más que sus padres, así de anoing como somos, nosotros jamás querremos lastimarlos, o meterlos en un chisme, o humillarlos por puro gusto.

     

    Cualquier otro extraño puede mostrarse amigo con ustedes, pero, no caigan en la trampa, entreguen su corazón a sus padres, no a nadie más, nadie quiere tanto lo mejor para ustedes que nosotros, ni su supuesto mejor amigo, o amiga, miren cuántas promesas:

     

    Pro 1:8-10, 15-18 Hijo mío, presta atención cuando tu padre te corrige; no descuides la instrucción de tu madre. 9 Lo que aprendas de ellos te coronará de gracia y será como un collar de honor alrededor de tu cuello. 10 Hijo mío, si los pecadores quieren engatusarte, ¡dales la espalda!... 15 ¡Hijo mío, no vayas con ellos! Mantente alejado de sus caminos. 16 Ellos corren a cometer malas acciones; van de prisa a matar. 17 Si un pájaro ve que le tienden una trampa, sabe que tiene que alejarse. 18 En cambio esa gente se tiende una emboscada a sí misma, pareciera que busca su propia muerte.

     

    ¿Puedes ver el contraste? Y todo tiene que ver con esta obediencia, pon atención, mira otro, todos estos son consejos de Salomón a sus hijos, y muy probablemente de David padre de Salomón a Salomón mismo:

     

    Pro 2:1-6 Hijo mío, presta atención a lo que digo y atesora mis mandatos. 2 Afina tus oídos a la sabiduría y concéntrate en el entendimiento. 3 Clama por inteligencia y pide entendimiento. 4 Búscalos como si fueran plata, como si fueran tesoros escondidos. 5 Entonces comprenderás lo que significa temer al SEÑOR y obtendrás conocimiento de Dios. 6 ¡Pues el SEÑOR concede sabiduría! De su boca provienen el saber y el entendimiento.

     

    Y ¿dónde crees joven que ten entrenas a obedecer y a escuchar con atención? En casa, con tus padres, así ignorantes e imperfectos como nos ves, Dios nos ha puesto para entrenarte, no lo olvides, estás en un entrenamiento para aprender a obedecer, a ser sujeto, para que en su momento seas capaz de obedecer, aprendas a escuchar con atención a tu Señor ya por ti mismo, y recibas instrucción y sepas sujetarte a la verdad. No sabes qué tesoro estarás adquiriendo. Mira otro:

     

    Pro 3:1-5 Hijo mío, nunca olvides las cosas que te he enseñado; guarda mis mandatos en tu corazón. 2 Si así lo haces, vivirás muchos años, y tu vida te dará satisfacción. 3 ¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen! Átalas alrededor de tu cuello como un recordatorio. Escríbelas en lo profundo de tu corazón.4 Entonces tendrás tanto el favor de Dios como el de la gente, y lograrás una buena reputación. 5 Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, no dependas de tu propio entendimiento.

     

    ¿Te das cuenta de dónde viene una buena reputación, favor de Dios, de la gente? Otro:

     

    Pro 6:20-23 Hijo mío, obedece los mandatos de tu padre, y no descuides la instrucción de tu madre. 21 Guarda siempre sus palabras en tu corazón; átalas alrededor de tu cuello. 22 Cuando camines, su consejo te guiará. Cuando duermas, te protegerá. Cuando despiertes, te orientará. 23 Pues su mandato es una lámpara y su instrucción es una luz; su disciplina correctiva es el camino que lleva a la vida.

     

    Proverbios 15 dice:

     

    Pro 15:5 Sólo un necio desprecia la disciplina de sus padres; el que aprende de la corrección es sabio.

    ¿Te das cuenta cómo Dios ha provisto para ti de dirección, de protección, de guía firme? Otro más:

     

    Pro 23:19-23 Hijo mío, presta atención y sé sabio: mantén tu corazón en el camino recto. 20 No andes de juerga con borrachos ni festejes con glotones, 21 porque van camino a la pobreza, y por dormir tanto, vestirán harapos. 22 Escucha a tu padre, que te dio la vida, y no desprecies a tu madre cuando sea anciana. 23 Adquiere la verdad y nunca la vendas; consigue también sabiduría, disciplina y buen juicio.

     

    Pro 4:20-23 Hijo mío, presta atención a lo que te digo. Escucha atentamente mis palabras. 21 No las pierdas de vista. Déjalas llegar hasta lo profundo de tu corazón, 22 pues traen vida a quienes las encuentran y dan salud a todo el cuerpo. 23 Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida.

     

    Mira cómo todos mencionan el corazón, necesitas disponerte desde tu corazón a escuchar a tus padres, donde está el centro de tu voluntad, y no “darles el avión”, sino poner atención, de eso literalmente depende tu vida, porque de veras hijos, Satanás está listo para robarte el corazón, para engañarte y que se lo des a la persona equivocada. Hijo, es tu decisión en fe, si conoces al Señor, si le has entregado tu vida, darles a tus padres tu corazón, no a nadie más.

     

    Veamos un resultado más de no disponerte a escuchar a tus padres con atención, solo darles el avión, mientras tu corazón está enfocado en la necedad, dice:

     

    Pro 1:24-28 Los llamé muy a menudo pero no quisieron venir; les tendí la mano pero no me hicieron caso. 25 No prestaron atención a mi consejo y rechazaron la corrección que les ofrecí. 26 ¡Por eso me reiré cuando tengan problemas! Me burlaré de ustedes cuando les llegue la desgracia, 27 cuando la calamidad caiga sobre ustedes como una tormenta, cuando el desastre los envuelva como un ciclón, y la angustia y la aflicción los abrumen. 28 Entonces, cuando clamen por ayuda, no les responderé. Aunque me busquen con ansiedad, no me encontrarán.

    Porque ya será demasiado tarde, y dice:

     

    Pro 1:29-33 Pues odiaron el conocimiento y decidieron no temer al SEÑOR. 30 Rechazaron mi consejo y no prestaron atención cuando los corregía. 31 Por lo tanto, tendrán que comer el fruto amargo de vivir a su manera y se ahogarán con sus propias intrigas. 32 Pues los simplones se apartan de mí hacia la muerte. Los necios son destruidos por su despreocupación. 33 En cambio, todos los que me escuchan vivirán en paz, tranquilos y sin temor del mal».

    Estar rechazando, no poner atención cuando tus padres te hablan es ser necio, es ser simplón, y eso hijos, trae consecuencias, y consecuencias muy graves que puede costarles hasta la vida.

     

    También en Éxodo 20 dice:

    Éxo 20:12 Honra a tu padre y a tu madre. Entonces tendrás una vida larga y plena en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da. (NTV)

     

    Honrar significa fijar el valor, el precio, apreciar, valorar, honrar, respeto, e incluye asistencia material. De manera que mientras obedecer es una acción de la voluntad, la honra es una actitud, de amor, de respeto.

     

    Dios no solo te llama a obedecer a tus padres, sino a honrarlos, y este es un mandato para todos aquellos que tienen padres, en este caso, vivas o no con ellos, darles honra y respeto, porque al hacerlo con ellos, lo estás haciendo con Dios, con tu Señor, lo cual incluye honra monetaria.

     

    Y no porque lo necesiten, pero, la honra monetaria a los padres es como el diezmo, Dios no necesita de nuestro dinero, pero, es algo que nos mantiene financieramente sanos en el corazón, nos cuida de la codicia y del amor al dinero.

     

    Si nuestros padres en el mejor de los casos se encargaron no solo de darnos vida, sino que invirtieron tiempo, amor, esfuerzo, dinero, es justo que nosotros nos encarguemos de ellos cuando ellos ya no puedan encargarse de sí mismos. Además, hijo, un día tu tendrás también hijos, y será una vergüenza para ti, el pretender cosechar donde no sembraste.

     

    Y este tipo de obediencia es justamente lo que Dios nuestro padre nos pide, él no solo está esperando que lo obedezcamos, sino que lo honremos, es decir con el respeto debido, con un corazón y una mente darle el valor, el peso debido, y decirle: este es mi Dios y merece todo mi amor, mi respeto, mis recursos, todo lo que soy es suyo.

     

    Y en el caso de aquellos que no tuvieron una buena experiencia, aun así, están teniendo la oportunidad de pagar bien por mal, de ser como su Padre celestial que hace salir su sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e injustos.

     

    No lo olvidemos, la filosofía mundana y Satánica se ha encargado de hacer ver la desobediencia como una virtud, y se les ha dado a los hijos como algo normal que sean irrespetuosos y desobedientes, y los mismos padres han comprado la idea, y ya no son los hijos los que tratan a sus padres con temor y respeto, sino los padres son los que tratan a sus hijos con pincitas porque “no se vaya a enojar el niño”.

     

    Pero, hijos, la honra y la obediencia son protección para nosotros, porque Dios promete que cuando tú decides con todo tu corazón honrar a tus padres, en obediencia, económicamente, en respeto, te va a ir bien.  Joven, niño, adulto, ¿te está yendo mal? ¿Cómo andas en cuanto a tu honra y obediencia a tus padres? ¿Cómo andas en tu honra y obediencia con Dios? Aunque no es el tema, pero checa también tu honra monetaria al Señor, tu padre celestial, es determinante para tener finanzas sanas.

     

    Yo aprendí varias cosas que son esenciales en cuanto a finanzas sanas:

     

    Cuídate de la avaricia, del amor al dinero, lo cual es la raíz de todos los males, se contento con lo que tienes hoy, agradece y disfruta del don de Dios de disfrutar de un plato de frijolitos, o de un corte finísimo de carne, lo que cuenta es la bendición de Dios para disfrutarlo con agradecimiento, con paz y armonía, que Cristo sea tu plenitud.

     

    Paga a Dios lo que es de Dios, paga tus diezmos, porque lo que tienes no es tuyo, es del Señor, y a él le das honra, respeto y confianza cuando lo reconoces y lo adoras con una parte de lo mucho con lo que él te ha bendecido, además que esto te protege de la avaricia y te hace generoso para con Dios y para con otras personas, destina algo para ofrendar a las necesidades de algún hermano en necesidad, o algún ministerio, la ofrenda es aparte del diezmo.

     

    Paga tus impuestos, tus deudas, no debas nada a nadie, no hagas transas, si no es tuyo, no es tuyo, mejor en lugar de estar procurando lo tuyo a la fuerza, deja que Dios te de las añadiduras que necesitas.

     

    Honra a tus padres, lo necesiten o no, destina una parte de tus ingresos, si eres casado, pónganse de acuerdo y destinen una parte de sus ingresos para honrar a sus padres económicamente, con agradecimiento, con amor, con respeto, hónrenlos económicamente, para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra.

     

    Y honrar no solo se trata de darles dinero, es también visitarlos, hablar con ellos, darles tiempo, escucharlos con atención, servirlos, así como ellos te sirvieron a ti. Muchos de nosotros tenemos a nuestros padres lejos, necesitamos hablarles por teléfono, estar al pendiente de sus necesidades. Ahora, si estamos casados, no olvidemos tomar en cuenta a nuestro cónyuge, recuerden las prioridades: Dios, mi esposa, mis hijos, mi trabajo, etc., y partiendo de ahí mi vida estará en equilibrio y podré honrar sanamente a mis padres.

     

    Porque la familia extendida está en otro rubro, no se trata de idolatrarlos, eso no es bíblico, muchos de los latinos tenemos la cultura de poner a nuestro padrecito o madrecita por encima de todo, y eso no es sano, ni tampoco bíblico, en especial cuando ha habido una relación no sana de matriarcado o patriarcado.

     

    Ya hemos hablado mucho al respecto, cada familia está llamada a ser totalmente independiente de su familia anterior, el mandato es a dejar a padre y madre, cortar el cordón umbilical, unirse a su mujer y ser una sola carne.

     

    Pero, estando esto en orden, entonces se puede y se debe honrar a los padres con todo respeto y amor, si tus padres están casados y son capaces de mantenerse a sí mismos, aun así los puedes honrar, cuánto más si ya no se pueden ni cuidar ni mantener a sí mismos, es nuestro deber ver por ellos, dice la Palabra:

     

    1 Ti 5:3-4, 8 Honra a las viudas que en verdad lo son. 4 Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios… 8 porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo. 

     

    Si ya no estás bajo su techo puedes seguir honrando a tus padres, si estás bajo su techo, obedécelos y hónralos, siempre hay una manera, recuerda, no habla de que los posibilites o te hagas socio de ellos en su pecado, pero, sí hazles bien, bendícelos, perdónales, no olvidando que tú hubieras hecho lo mismo que ellos o peor, si las circunstancias se hubieran dado, porque eres tan pecador como ellos, si no es que tal vez ya lo hiciste.

     

    Porque entonces te irá bien, y además serás de larga vida, cuántos por malas compañías, que sus padres les dijeron que no tuvieran, y por malas decisiones acaban muertos, en la cárcel, heridos, lastimados, desfigurados. Joven, niño, tú no sabes de cuántas cosas el Señor te está librando por esa supuesta injusticia que tus padres te están haciendo al no dejarte ir o hacer algo, porque no solo habla de larga vida, sino de una vida plena, calidad de vida.

     

    Te gusten o no las reglas y las ordenes de tus padres, son para formarte y para protegerte, y lo estás haciendo para el Señor. Si tú de corazón te decides a honrarlos y a obedecerlos te estarás cuidando a ti mismo, no seas terco y rebelde, necesitas desechar la cultura diabólica de nuestros tiempos, la cual solo ha comprobado su ineficacia, su dañina, su destructiva y diabólica influencia.

     

    ¿Quieres una larga vida, próspera, llena de bendición? Decídete a ser obediente y sujeto, joven, niño, ¿quieren verdaderamente ver un futuro lleno de bendición? Practiquen obediencia, sujeción, mueran así mismos, en Cristo, ese es su principal llamado en su rol como hijos, porque esto es bueno y agradable delante de Dios.

     

    Esa es la clave, delante de Dios, ¿eres escogido, apartado, amado de Dios? Entonces debe importarte esto, a Dios le agradaría que vivieras, bendecirte, darte larga vida que tu vida fuera una herramienta impresionante de bendición para otros y de gloria para él.

     

    Por eso, ¿con cuánta atención escuchas lo que tus padres quieren decirte? ¿Cuando te piden algo, te dan una orden, o algún consejo? O siempre estás: ¿qué dijo, ah sí, ahorita te atiendo, assh, otra vez, ahora qué quiere, siempre molestando, nunca me deja hacer nada a gusto?

     

    Recuerda, tu mayoría de edad, o tu supuesta capacidad e independencia no te exime de sujetarte a tus padres o de honrarlos, absolutamente todos de una u otra manera estamos bajo autoridad, y sin la sujeción es imposible la paz, el orden, la armonía. Una persona sujeta, o mansa, es alguien que manifiesta el carácter de Cristo en su vida, porque sujetarse a la autoridad, es sujetarse a Dios.

     

    Es hermoso es ver a un hijo obediente, no respondón, que escucha con atención lo que sus padres le piden y lo pone por obra. Si eres un hijo de familia esa es tu mayor prioridad, aún si estás trabajando, o en el ministerio, con más razón, siempre toma en cuenta a tus padres.

     

    No olviden hijos que de las personas que les rodean, no hay alguien que tenga un mayor interés y amor por ustedes que sus padres, aun cuando a veces no les caemos tan bien, Dios nos ha puesto para protegerlos, aun cuando no somos perfectos y es verdad, no somos tan justos, aún en esas aparentes “injusticias”, Dios les está protegiendo.

     

    Porque cada vez que te brincas el rango de la autoridad que Dios ha puesto, estás quedando desprotegido, desprotegida, y vas a sufrir las consecuencias.

     

    Mis hermanos, Dios no se equivoca, y el diablo nos engaña, la obediencia, la sujeción, ponerse bajo autoridad es bueno para nosotros, para nuestro carácter, una vez más, si no nos sujetamos a nuestras autoridades a quien vemos, jamás nos sujetaremos a Dios a quien no vemos, es una mentira pensar que a Dios si obedecemos cuando no somos capaces de obedecer siquiera una orden simple de nuestros padres.

     

    Recuerda, el espíritu de Satanás es la rebeldía, el orgullo, la supuesta independencia, es el espíritu de la incredulidad, ser rebelde para nada te hace grande, o un líder, no es así, Cristo vivió sujeto a sus padres cuando era niño, a sus autoridades cuando fue adulto, siempre vivió sujeto a su Padre celestial, y eso lo hizo crecer en sabiduría y estatura, no lo convirtió en un menso, Dios le exaltó hasta lo sumo. Por eso dice: porque esto bueno y agradable delante de Dios.

     

    Joven, ¿tienes grandes planes de cómo conquistar al mundo, y comértelo a rebanadas, y convertirte en el ciudadano que Memphis y el mundo esperaban? Comienza por obedecer a tus padres, si estás fallando ahí, olvídalo, estás fallando en lo más elemental e importante que Dios está pidiéndote.

     

    Ahora, hay excepciones, claro, pero, la excepción no es porque no te dejan nunca hacer lo que te da la gana, la excepción es si ellos te están pidiendo algo que claramente vaya en contra de la Palabra de Dios, en ese caso, no estás obligado, ni debes sujetarte a tus padres. Igual que la mujer, si te están pidiendo vender drogas, robar, prostituirte, te están abusando sexualmente a ti o a alguno de tus hermanos o hermanas, y cosas por el estilo, definitivamente no estás obligado a obedecer.

     

    Pero, el resto de las cosas sencillamente obedece, pon a un lado la rebeldía y recuerda, a Dios le agrada que seas sumiso y obediente, es algo justo, es lo que Dios requiere, Jesucristo vivió sujeto a sus padres y ganó sabiduría, estatura, gracia, o buena opinión de parte de Dios y de los demás, es decir, le agradaba a la gente, y la gente lo quería, lo ayudaba, lo bendecía.

     

    ¿Quieres ganarte la simpatía de los que te rodean? No te llenes de orgullo y seas un sabelotodo, no te creas el más inteligente y audaz, al punto que cierres tus oídos y tu corazón a tus padres. No seas de los que hacen trampa en su escuela, en sus exámenes, que nunca quieren estudiar, y solo quieren vivir una vida de fiesta, al único que estás haciendo tonto es a ti, porque es tu vida la que estás viviendo, es a los que un día desciendan de ti a los que estás haciendo batallar y estás defraudando.

     

    No pretendas decir: por eso ya me quiero salir de mi casa, para que me dejen respirar, mira si piensas así, las consecuencias de tus malas decisiones son las que no te van a dejar ni respirar, y van a arruinar tu vida por completo.

     

    Mejor valora todo lo que tienes con tus padres y aprende porque un día tú estarás a cargo de una casa, de hijos, de un cónyuge, y si no entrenaste bien, solo vas a traer a tu vida y a la de los que te rodean amargura y pesar. No quieres eso, obedece a tus padres, y obedece a Dios y su palabra, tómale en cuenta.

     

    No lo olvides hijo, jamás estarás sin una autoridad a quién sujetarte, a quien escuchar con atención, siempre tendremos que vivir en sujeción y mientras mejor entrenados estemos para obedecer, para escuchar con atención y poner por obra, mejor nos irá en la vida.

     

    Jovencita, cuando salgas de estar debajo de la autoridad de tus padres, tendrás que estar bajo la autoridad de tu esposo, igual tú hombre cuando salgas de la autoridad de tus padres estarás bajo la autoridad de Dios, y los dos siempre tendrán que estar bajo la autoridad de sus jefes o el gobierno, y si se entrenan en eso, vivirán libres, ganarán verdadera sabiduría, verdadera madurez, y hallarán gracia delante de Dios, delante de los hombres, porque Dios mismo es quien les estará respaldando.

     

     

    1. Los padres brillan para Cristo, instruyendo a sus hijos con sabiduría, evitando exasperarlos y desalentarlos.

    Col 3:21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

    Y la carta a los Efesios agrega:

    Efe 6:4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

     

    Ahora, ahí no termina todo, padres, ¿qué nos toca a nosotros? A los hijos les toca voluntariamente escucharnos con atención y poner por obra, nuestros hijos necesitan esta disposición a obedecer y a sujetarse, pero, a nosotros nos toca hacérselos fácil, y esto incluye a los dos padre y madre.

     

    Desde siempre Satanás quiere acabar con las siguientes generaciones, y para eso a como dé lugar nos querrá desconectar de ellos, o nos querrá desconectar de la verdad de la Palabra para que no sepamos cómo criarlos de una manera bíblica y piadosa.

     

    Exasperar es la palabra

    eredsízo: estimular, exasperar, provocar amargura, irritar, agitar. Y desalentar es la palabra adsuméo

    , que significa estar sin espíritu, descorazonado, desalentado, sin ánimo, desanimado.

     

    Entonces, ¿Qué provoca a ira a nuestros hijos? ¿Qué los exaspera, qué los desalienta, les descorazona, les quita el ánimo, les apaga el deseo por obedecer, por seguir a Dios, por honrarnos a nosotros?

     

    Precisamente, lo más obvio es la parte que no hacemos de este versículo, el hecho de no criarlos y no amonestarlos, o no hacerlo de la manera bíblicamente correcta, y hacer las cosas de acuerdo a la filosofía necia, engañosa y equivocada de este mundo, diseñada para darle rienda suelta a mi naturaleza más baja y pensar que eso es libertad y felicidad, cuando es más bien esclavitud y destrucción.

     

    Solo mira la sociedad, en México en toda esta ola de violencia generaciones enteras de jóvenes se han perdido ya, jóvenes sin instrucción, sin amonestación de sus Padres, jóvenes llenos de odio, resentimiento, violencia.

     

    ¿Cuáles son algunas de las formas en las que provocamos a ira a nuestros hijos, los exasperamos y terminamos desalentándolos? La primera que quiero darte es esta:

     

    Recuerda las prioridades que este capítulo nos enseña, de manera que, si la relación entre cónyuges no está bien, no pueden pretender decir que están haciendo un buen trabajo con sus hijos, no es posible, esta semana en las noticias de internet estaba viendo una nota que me pareció que ilustra bien esto:

     

    Se ven dos cantantes famosos que una vez fueron casados, cada uno con su actual pareja, curiosamente más joven que ellos, y con los hijos de los dos, y la nota decía: “poniéndonos el ejemplo, de que antes que todo, primero, la familia”. Eso es mera hipocresía.

     

    Nada que ver, si te importa tu familia, comienza con tu primera prioridad Dios, entonces ve a la segunda, tu cónyuge, asegúrate de que estás bien con tu cónyuge, y entonces, a partir de ahí, en común acuerdo, enfóquense en sus hijos, para empezar pónganse juntos de rodillas cada día por sus vidas, pidan por sus corazones, que sean para Cristo, que los proteja de las influencias de este mundo, que un día ellos por sí mismos le entreguen su vida al Señor y que le sigan aún si ustedes no existieran.

     

    Pero, esto es lo primero mi hermano, si tu vida conyugal es un desastre, y pretendes decir que eres un buen padre, o madre, te estás engañando, y no va a funcionar. ¿Quieres ser un buen padre o madre para tus hijos? Comienza en tu relación con tu cónyuge, y aunque ya vimos que el esposo tiene mayor responsabilidad por ser la cabeza, los dos son responsables de sus hijos.

     

    ¿Quieres cuidar de tus hijos? Comienza cuidando tu relación matrimonial, y en estabilidad, las cosas se darán más fácilmente para con tus hijos. El mejor regalo que les puedes dar es que tengan padres que se aman en el amor del Señor.

     

    No descuides tu primera prioridad, toma en cuenta a Dios, deja de estar criando a tus hijos de acuerdo a la vana manera de vivir que recibiste de tus padres y comienza a aplicar los principios bíblicos, abandona moldes equivocados e ineficaces, y ve a la segura. Dios creó la familia, y solo él sabe a ciencia cierta cómo debemos educar a nuestros hijos y la meta es llevarlos a ser como Cristo, y que le honren con sus vidas.

     

    Se hizo un estudio con un 90% de exactitud, para ver si niños de entre 5 y 6 años de edad eran o no propensos a convertirse en delincuentes, y descubrieron 4 factores importantes que previenen que esto suceda:

     

    Que haya disciplina firme, ecuánime y consecuente de parte del padre, supervisión y compañía de la madre durante el día, afecto demostrado de los padres entre ellos y de ellos hacia sus hijos, y el tiempo que se pasa juntos en familia y en actividades en las que todos participan.

     

    Otro es: Amor genuino entre los padres y hacia los hijos, disciplina firme y consecuente, coherencia de normas para padres e hijos, buen ejemplo de los padres, y el padre como cabeza de hogar, pero seamos aún más específicos, ¿qué provoca a ira a nuestros hijos? ¿Qué más los desalienta?

     

     

     

     

     

    1. La sobreprotección.

     

    El ahogarlos, estamos llamados a guiar y a orientar, pero no a controlar, nuestros hijos necesitan confianza, definitivamente requieren límites bien marcados, y coherentemente reforzados, pero, no podemos pretender forzar a nuestros hijos al punto de suprimir su voluntad, su carácter, su personalidad, ellos son pecadores como nosotros y necesitan misericordia y paciencia, junto con la disciplina.

     

    Por más que pretendas sobreprotegerlos, no eres dios, y no puedes estar con ellos omnipresentemente, más bien necesitas prepararlos, enseñarlos a obedecer y a tomar decisiones sabias, y eso requiere de confianza, de amor, de instrucción, de que les dediques tiempo, que los lleves contigo al súper, que utilices cualquier momento para enseñarlos, para inspirarlos, para guiarlos, pero confiando en el Señor y en su Palabra soltarlos cuando se sea necesario hacerlo, como flechas en manos del valiente.

     

     

    1. El favoritismo.

     

    El estar comparando a tus hijos unos con otros y darle preferencia a uno más que a otro, esto lo podemos ver con Isaac y Jacob, con José y sus hermanos, esto no es algo que debamos hacer con nuestros hijos, necesitamos amarlos con el mismo amor a todos.

     

     

    1. Desestimar su valor

     

    Muchos hijos crecen con la convicción de que lo que hacen y lo que sienten es insignificante, ellos perciben que no son importantes, cuando no los escuchas, por ejemplo, los estás menospreciando, te hablan, lo intentan, se dan por vencidos, se desaniman, y caen en la timidez y en la apatía, y se vuelcan a falsas amistades.

     

     

    1. Imponerles metas poco realistas.

     

    Empujarlos a más y más éxito y nunca estar conforme por querer vivir las victorias que no viviste a través de tus hijos, siempre estar encima de ellos para que sean los número uno y creyendo que los estás estimulando, los haces desesperarse porque nunca alcanzan el estándar, hay hijos que hasta llegan al suicidio, porque nunca sacian el hambre de victoria y de orgullo egoísta de sus padres, quienes más que por sus hijos lo hacen porque ellos quieren verse bien.

     

     

     

     

    1. El desánimo

     

    Estar siempre al pendiente de sus errores, y jamás felicitarlos o premiarlos por las cosas buenas que sí hacen, o nunca interesarte en sus logros, pasar desapercibidas sus victorias, nunca apreciarlas. Siempre hay algo que ellos hacen bien, por más pequeño que sea, y lo puedes elogiar.

     

     

    1. No expresarles amor.

     

    Los padres debemos expresarles amor a nuestros hijos física y verbalmente, no hay manera más eficaz de desalentarlos y alejarlos de nosotros.

     

    Al no sacrificarnos por nuestros hijos, al hacerles sentir que son un estorbo, que si ellos no estuvieran la vida sería mucho más fácil, que son intrusos que siempre se están interponiendo a la felicidad de los padres, los cuales un día así verán a sus padres, como intrusos.

     

    Al no suplir sus necesidades, no darles nunca cierta privacidad, un lugar para jugar, ropa limpia, tener sus cosas, buena alimentación, y así fallar en mostrarles respeto y preocupación por ellos.

     

    Mostrarles un amor condicional, si se portan bien les amas y les das atención, si no los ignoras y los tratas como enemigos.

     

     

    1. No permitir que maduren en su tiempo.

     

    En un afán por hacerlos madurar, los padres los ridiculizan por comportarse como lo que son, niños, y los maltratan y los empujan y no les dejan vivir su crecimiento natural, emocional y físico.

     

     

    1. No estableciendo normas y límites en el hogar.

     

    Aquí debe haber un equilibrio, este sería el lado opuesto de la protección excesiva, cuando no hay disciplina, o lo hacen de manera inconsistente, y los hijos terminan abandonados a su propia suerte, y la libertad excesiva los hace inseguros y poco amados.

     

     

    1. Disciplina excesiva.

     

    Hasta llegar al abuso verbal, utilizando palabras que no le diríamos a otra persona, siempre estarlos disciplinando con ira, no con misericordia y paciencia como nuestro Padre celestial lo hace con nosotros, siempre criticarlos, o ignorarlos. Muchas de las veces tratas a tus hijos como no tratarías a nadie más, les humillas, y les dices cosas que a nadie más le dirías, literalmente como dice el proverbio, les destruyes.

     

     

    1. No ser coherente entre lo que enseñas y lo que vives.

     

    Y exigirles un estándar por el cual tú estás demasiado por debajo. Los padres estamos llamados a predicar con el ejemplo, nuestras acciones no les permiten a nuestros hijos escuchar nuestras palabras.

     

    Lo más triste es que todos estos patrones son repetidos por los hijos, en mayor o menor escala, y el círculo vicioso de destrucción sigue, hasta que el Señor lo rompe en aquellos que deciden de todo corazón obedecer al Señor.

     

    Pero, por el contrario, esto significa que si hacemos bien nuestro trabajo es posible también alentar a nuestros hijos, estimularlos a la obediencia, a la piedad, a amar a Dios, a honrarnos a nosotros, dice Pablo:

     

    De hecho, si hay algo que podemos notar en esta generación de jóvenes, es que es una generación enojada, llena de violencia, lo puedes ver en sus pláticas, en sus juegos de video, en sus canciones, ¿y saben contra quién es contra más enojados están? Contra sus padres, y obviamente contra Dios.

     

    Por eso el mandato de Dios para nosotros los padres es a criarlos y a amonestarlos, no a ignorarlos y dárselos a alguien más a que se encargue del problema. Ni el gobierno, ni la escuela, ni la iglesia, ni el Ipad, el internet o la televisión, son los que deberían criar en disciplina y amonestación, ellos los destruyen, es mucha basura lo que meten en sus mentes, los envenena, necesitas monitorear lo que tus hijos oyen y ven, los padres somos los responsables. Eres tú papá, mamá, quien tienes el privilegio y la responsabilidad de hacerlo.

     

    Es nuestra responsabilidad formar hombres y mujeres que un día le traigan honra a Dios, y como padres necesitamos abrir nuestros ojos, ampliar nuestra perspectiva, el impacto que ejerzamos en nuestros hijos siempre es eterno, y afectará las siguientes generaciones.

     

    ¿Saben cuántas generaciones se necesitan para que se pierda la herencia espiritual en una familia? Una, no hagas bien tu parte llevando tus hijos a Cristo, y se acabó, las tinieblas y la desesperanza ya están en la siguiente generación de tus hijos y los hijos de tus hijos. ¿Sabes cuánto tarda en que el efecto devastador de la impiedad salga de una generación? Hasta cuatro generaciones.

     

    Deu 5:7-10 No tengas ningún otro dios aparte de mí. 8 No te hagas ninguna clase de ídolo ni imagen de ninguna cosa que está en los cielos, en la tierra, o en el mar. 9 No te inclines ante ellos ni les rindas culto, porque yo, el SEÑOR tu Dios, soy Dios celoso, quien no tolerará que entregues tu corazón a otros dioses. Extiendo los pecados de los padres sobre sus hijos; toda la familia de los que me rechazan queda afectada, hasta los hijos de la tercera y la cuarta generación. 10 Pero derramo amor inagotable por mil generaciones sobre los que me aman y obedecen mis mandatos.

     

    Que son a los que tú podrías ver mientras vives, tus hijos, tus nietos, y quizá tus bisnietos, qué triste ver a tus hijos, y los hijos de tus hijos caer en un terrible poso de tinieblas e incredulidad. Checa qué gran responsabilidad tienes hoy.

     

    Así como puedes afectar la vida de tus hijos, y los hijos de tus hijos, de la misma manera los puedes los puedes afectar de tal manera que perdición, dolor, destrucción y angustia esté sobre tu familia de generación en generación, y ¿sabes qué? Eso no es normal, es típico, pero no normal, eso no es lo que Dios planeó, y nosotros padres tenemos en nuestras manos la oportunidad de cambiar nuestras generaciones, si el Señor no llega antes.

     

    Por eso Papá, mamá, críalos, susténtalos, de dos maneras: en disciplina y amonestación que provienen del Señor. Instrúyelos, corrígelos en la verdad de Dios. Si no la conoces comienza ya, tienes al Espíritu Santo para enseñarte.

     

    Papá y mamá, no solo deben ser su principal proveedor, sino su maestro, y también su estorbador, Dios no te llamó a ser su mejor amigo, eres mucho más que eso, tú estás para cuidarlo, para estorbarlo por su bien, cuantas veces sea necesario, no importa cuán mal le llegues a caer, con el tiempo le caerás bien, en especial cuando él o ella tengan sus propios hijos.

     

    No tengas miedo de disciplinar, de corregir, no seas desobediente, no hagas un ídolo de tus hijos temiéndolos a ellos más que a Dios, no le creas a este mundo torcido, es evidente que ha fallado con todas sus filosofías y psicologías torcidas. Eres tú a quien Dios escogió para formar a hombres y mujeres que le traigan fama y honra.

     

    Tu principal prioridad no es que se conviertan en ingenieros o doctores, si eso está en el plan de Dios, bien, pero tu principal prioridad es hacerlos hombres y mujeres de Dios, que aman, que respetan a Dios. Ya te lo he dicho muchas veces, si ellos no te respetan, te honran, te obedecen a ti que ven, jamás lo harán con Dios, o lo harán después de muchas heridas y dolor. Pero que de tu parte no quede.

     

    Amonestación es la palabra

    nouthesia

    , lo cual significa literalmente poner en mente. Es decir, estamos instruyendo a nuestros hijos para que desarrollen convicciones piadosas que queden en sus mentes para que después ellos a su vez pasen a la siguiente generación lo que aprendieron.

     

    Pro 23:13 No dejes de disciplinar a tus hijos; no morirán si les das unos buenos azotes. 14 La disciplina física bien puede salvarlos de la muerte. (NTV)

    Pro 22:15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él. 

    Pro 29:15 La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. 

     

    Instruye a tus hijos, el peor mal que le puedes hacer a tus hijos es dejar que su naturaleza pecaminosa los domine, no los estás amando, los estás llevando a su muerte, a su destrucción.

     

    Por eso, que tu más grande preocupación sea llevarlos a Cristo, háblales del Evangelio como es, porque más que un control externo, ellos necesitan un control interno, el cual solo puede venir del Espíritu Santo en ellos, habiéndoles dado vida nueva.

     

    Así como le compartirías el Evangelio a alguien más enséñales a ellos una y otra vez el Evangelio, no solo diles que Jesús es amor y que quiere ser su amigo, muéstrales que son pecadores, ellos mejor que nadie saben que han pecado, que son mentirosos, que son egoístas, que están centrados en sí mismos. Muéstrales que Cristo murió por sus pecados, cómo de la misma manera que ellos son castigados, Cristo murió por sus pecados, para que ellos no tuvieran que ser castigados.

     

    Háblales del infierno, lo terrible que es ese lugar, cómo ellos no quieren estar ahí y cómo Cristo murió para salvarlos de ese horrible lugar. Háblales de la ley, muéstrales cómo ellos son incapaces de cumplirla, de ser buenos o perfectos, pero cómo Cristo vivió esa vida perfecta que ellos jamás pudieron ni podrían vivir.

     

    Muéstrales que necesitan arrepentirse de sus pecados, que deben dejar de vivir y pensar en sí mismos y que necesitan voltear con todo su corazón a Jesucristo y entregarle su vida, pedirle que les perdone de sus pecados y que les dé nueva vida, que se convierta en el salvador de sus vidas. Hazlo una y otra vez hasta que veas un verdadero fruto de arrepentimiento en sus vidas.

     

    De esa manera ellos tendrán un control no solo externo, sino interno, ellos tendrán al Espíritu Santo en ellos llevándolos a toda verdad, corrigiéndoles, fortaleciéndoles y demás. Pero, date cuenta dónde comienza todo, en un compromiso, en una consciencia de tu responsabilidad, de tu privilegio como Padre, pero, una vez más, estarás viviendo en tu casa de acuerdo la vocación con la que fuiste llamado y estarás siendo con tu familia una luz en la oscuridad.

     

    Una vez más, no olvides cómo comenzó todo esto, ¿eres verdaderamente un hijo, una hija de Dios? Entonces has recibido este maravilloso vestido, has sido equipado, puedes ser capacitado, se te ha dado un vestido de justicia, de santidad con el cual puedes responder en amor al Señor en obediencia, siendo el esposo o la esposa que debes ser, el hijo o el padre, la hija o la madre que debes ser.

     

    Un hijo obediente que honra a sus padres, unos padres responsables que crían a sus hijos en amonestación y en disciplina, es un todo, no está separado, ¿estás listo, estás lista? No olvides las prioridades, no olvides para qué existimos, esto es ser verdaderamente espiritual, así se ponen los ojos y el corazón en las cosas de arriba, así luce un hijo y un padre vestidos de Cristo.

     

    En Cristo estamos completos, Cristo nos hace completos, y puede darnos familias plenas, hijos piadosos, matrimonios llenos de amor. Que Dios nos permita ser sal y luz a un mundo en tinieblas con nuestra familia. Que de todo nuestro corazón decidamos obedecer a nuestro amado Dios. Hoy tendremos la cena del Señor, y recordaremos a un buen padre, quien proveyó todo lo necesario para nuestra salvación y bendición.

     

     

  • Sep 25, 2016Colosenses 3: 19 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (parte VII) -Usando el nuevo vestido en cada rol de mi vida”
    Sep 25, 2016
    Colosenses 3: 19 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (parte VII) -Usando el nuevo vestido en cada rol de mi vida”
    Series: Colosenses

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte VII)

    USANDO EL NUEVO VESTIDO EN CADA ROL DE MI VIDA

    Colosenses 3:19

     

    Seguimos adelante con esta carta a la iglesia de Cristo en Colosas una ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso. Esta carta fue escrita por Pablo junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo se estaba infiltrando a la iglesia con falsas doctrinas envenenando la sana doctrina con el engaño de cualquier religión en el mundo:

     

    Cristo no es suficiente, y tú necesitas hacer algo más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más misticismo, de manera que Pablo les escribe para prevenirles, para recordarles su identidad y la suficiencia de Cristo.

     

    En Colosenses hemos aprendido que pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino.

     

    Cristo es suficiente, su Palabra es suficiente, él solo es el autor y consumador de nuestra fe, por lo tanto, no tenemos a qué intervenir, porque aparte, ni tenemos con qué intervenir porque no tenemos recursos, y si pretendemos hacerlo solo estropeamos un maravilloso y perfecto cuadro de gracia y amor.

     

    Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina: Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo – negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas no por Dios, sino por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por este mundo.

     

    Las cuales nos ofrecen un falso sustituto para ser espirituales, para pretender ser santos y agradar a Dios, claro, no como él manda, sino como nosotros nos imaginamos que Dios quiere, todo en nuestras fuerzas y a nuestra manera, lo cual en otras palabras se llama paganismo.

     

    Las cuales son extremadamente tentadoras porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacernos de nuestros deseos pecaminosos, y más que ayudas, son innecesarias, porque son inútiles, ya que, no ganamos mayor espiritualidad sino todo lo contrario.

     

    Y lo peor es que son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto, quien ya completo, nuestra redención, nos dio perdón, nos ofrece santificación, y nos dio eternidad; Cristo completó a la perfección la obra de redención, está consumada, es inmejorable.

     

    Aún nuestras buenas obras Dios mismo las preparó para que anduviéramos en ellas, por lo tanto, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo completó todo por nosotros, dice en Col 2:9-10:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    Por eso, después de todas maravillosas declaraciones acerca de la suficiencia de Cristo, podríamos preguntarnos, ¿cómo entonces se obtiene la verdadera espiritualidad? ¿Cómo un cristiano puede ser realmente espiritual sin todas estas falsas salidas? ¿Cómo podemos estar seguros de que estamos agradando a Dios? ¿Cómo un cristiano que está completo en Cristo debe vivir, qué es lo nos debería distinguir como creyentes genuinos?

     

    Pablo ya nos dejó claro:

     

    • Necesitas haber nacido de nuevo.
    • Por lo tanto, no se trata de regular una conducta externa, sino de una nueva identidad, soy una nueva criatura.
    • Se me ha dado un nuevo vestido, un nuevo hombre del cual debo investirme cada día de mi vida.
    • Al mismo tiempo debo despojarme constantemente del viejo vestido, el viejo hombre, porque si no nos ocupamos en desecharlo cada día, puede tomar el control.
    • No podemos seguir vestidos de ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras groseras, deshonestas, de mentira.
    • Porque somos escogidos, apartados, amados de Dios;
    • Y habiendo desechado ese traje putrefacto, necesitamos ponernos el nuevo.
    • Este nuevo vestido es Cristo, quien nos renueva, nos transforma a su imagen, nos abre el entendimiento, nos capacita, nos inviste de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.
    • Nos da la capacidad de soportarnos unos a otros, de perdonarnos unos a otros como Cristo nos perdonó, de vestirnos de amor para tener una perfecta unidad en Cristo.
    • Por lo tanto, somos llamados a ser gobernados por su paz, y procurar así la unidad, teniendo una mente gobernada por la Escritura para así, poder vivir para su gloria.
    • Este es el traje de un hijo de Dios, el cual es un carácter, una conducta. Así es como realmente debe lucir un hijo del Rey de reyes.
    • Es un traje que se necesita para poder vivir la vida que Dios planeó para nosotros, en verdadera libertad y plenitud, y más aún en cada rol que jugamos en nuestras vidas.

     

    Por eso, es muy importante tomar en cuenta que como cristianos seguimos viviendo en este mundo caído, en el cual tenemos de Dios el mandato de ser luz a este mundo en tinieblas. Dice la Palabra:

     

    Mat 5:13-16 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

     

    En Filipenses y 1 Pedro dice:

    Flp 2:14-15 Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones, 15 para que nadie encuentre en ustedes culpa ni falta alguna, y sean hijos de Dios sin mancha en medio de esta gente mala y perversa. Entre ellos brillan ustedes como estrellas en el mundo, (DHH)

     

    1 Pe 2:12 Mantengan entre los incrédulos una conducta tan ejemplar que, aunque los acusen de hacer el mal, ellos observen las buenas obras de ustedes y glorifiquen a Dios en el día de la salvación. (NVI)

     

    ¿Te das cuenta? Es en nuestra vida diaria, en los roles que desempeñamos cada día de nuestras vidas donde nuestra nueva identidad debe ser manifiesta, donde este vestido debe brillar, donde la suficiencia de Cristo se hace evidente.

     

    El mundo incrédulo vive en tinieblas, no conoce la paz de Dios, por lo mismo no tiene una sola relación interpersonal sana, vive en un eterno conflicto, ¿por qué? Le dio la espalda a Dios y no tiene absolutos de moralidad, ética, o de verdad, por lo mismo, no tiene propósito para vivir, porque perdió su identidad, no sabe quién es ni por qué está en este mundo, y esto lo lleva a sentirse desconectado de sí mismo y de lo que lo rodea.

     

    La humanidad alejada de Dios vive una vida inmoral sin patrones ni normas morales absolutas, perdidos en un relativismo moral, creyendo que es un accidente en este mundo, que es una mera molécula más flotando en un vasto universo, sin propósito, donde el fuerte se aprovecha del más débil para sobrevivir, y al final está deprimido, solo, aislado, y en conflicto con él mismo y con todo lo que le rodea.

     

    Pero, nosotros, al haber entregado nuestras vidas a Cristo y creer en su Evangelio, nacimos de nuevo, y estos tres problemas son resueltos, recibimos este nuevo hombre, podemos ver con claridad las normas absolutas de Dios y nos gozamos en seguirlas, tenemos identidad, dejamos de vernos como un accidente en un vasto universo, y comenzamos a vernos como hijos de Dios, como parte de la familia de Dios, y de pronto tenemos propósito para vivir, esperanza eterna y demás.

     

    Por eso Pablo nos muestra que el primer lugar donde este nuevo vestido debe brillar es con los más cercanos a mí, en mi matrimonio, en mi lugar de trabajo y en cada área de mi vida donde me desenvuelvo, es ahí donde vestidos de Cristo podemos brillar para Él.

     

    Mis hermanos, el nuevo vestido, la nueva vida no están desconectadas de la familia o el mundo laboral, no es un apartado diferente, es parte del mismo paquete, el nuevo hombre, el nuevo vestido también brilla en nuestras relaciones interpersonales al mundo inconverso, si no nuestro cristianismo sería mera filosofía, una religión más.

     

    Pero, ¿cómo un escogido de Dios, apartado, amado por él, vestido de Cristo con todas estas cosas se desenvuelve en sus roles como padre, esposo, trabajador, o sencillamente ciudadano, brillando para Cristo y trayéndole gloria?

     

    Ya establecimos una base firme para ser la esposa, el esposo, el hijo, el padre, el trabajador, el jefe que Dios quiere que seamos, cada área de mi vida, necesita sostenerse en la realidad de que todo existe para la gloria de Dios.

     

    Desde el capítulo 1 vimos el poderío de nuestro Señor, en quien todas las cosas fueron creadas por medio de él y para él, cómo él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten, porque en el habita toda la plenitud de la deidad, él es Dios, y nosotros somos suyos. De manera que esto nos da nuestra más alta prioridad: conocer, amar, servir, adorar a Dios, nuestro creador, sustentador, salvador, por el existimos, subsistimos y somos, es el primer mandamiento y el más importante:

     

    Luc 10:27b Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente;

     

    De él proviene nuestra identidad, él es quien define nuestro propósito en este mundo, quien nos da la razón por la que estamos aquí y vivimos en estos efímeros 80 o 100 años, y de acuerdo a esto nuestras prioridades, y nuestras metas deben ser establecidas, incluyendo nuestras familias y trabajo.

     

    Hermanos, delante de Dios ni siquiera mi familia es lo más importante, lo más importante en mi vida debe ser Dios, mi relación con él, conocer y seguir su voluntad, y todo lo que soy y tengo debe girar alrededor de esto.

     

    Porque si lo que soy y tengo, incluyendo mi familia, recursos, talentos está girando en torno a otra cosa que no es Dios, esa cosa es un ídolo, y es temporal, mi vida perderá propósito, y al final lo que Dios me confió será un desperdicio. Mi vida completa debe girar en torno a este versículo:

     

    Col 3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

     

    Ahora estamos hablando de la pareja, obviamente no tendremos tiempo de ver todo lo que esto abarca, y aunque los principios son los mismos, cada caso es diferente.

     

    Y lo primero que hemos enseñado una y otra vez las cinco prioridades: 1º Dios, 2º Mi cónyuge, 3º Mis hijos, 4º Mi trabajo, 5º Mi servicio en la iglesia. Si no eres casado sigue siendo Dios tu primera prioridad, decía Pablo:

     

    1 Co 7:32-35 Quisiera que estén libres de las preocupaciones de esta vida. Un soltero puede invertir su tiempo en hacer la obra del Señor y en pensar cómo agradarlo a él. 33 Pero el casado tiene que pensar en sus responsabilidades terrenales y en cómo agradar a su esposa; 34 sus intereses están divididos. De la misma manera, una mujer que ya no está casada o que nunca se ha casado, puede dedicarse al Señor y ser santa en cuerpo y en espíritu. Pero una mujer casada tiene que pensar en sus responsabilidades terrenales y en cómo agradar a su esposo. 35 Les digo esto para su propio beneficio, no para imponerles restricciones. Mi deseo es que hagan todo lo que les ayude a servir mejor al Señor, con la menor cantidad de distracciones posibles. (NTV)

     

    De ahí tu trabajo, junto con lo que haces en la iglesia, si eres madre soltera, obviamente Dios, tus hijos y los demás. Pero, ¿qué les da su orden a estas prioridades? El tiempo que dura cada relación. Ya lo establecimos, soy un ser eterno, pero mis relaciones en este mundo no lo son, porque este mundo es temporal.

     

    1. La primera es mi relación con Dios es la única de todas estas que durará por la eternidad, así que por lo mismo es la más importante de todas.

     

    1. La segunda es mi relación con mi cónyuge, porque ésta durará hasta que la muerte los separe, es la más larga en cuanto a esta vida temporal.

     

    1. La tercera es la relación con mis hijos porque en el sentido de control e instrucción terminará cuando ellos dejen a su padre y a su madre y se unan a su mujer.

     

    1. La cuarta mi trabajo, el cual durará hasta que yo envejezca y me retire, o quizá pueda haber un cambio en mi salud, o alguna circunstancia por la cual un día tendré que dejar de trabajar.

     

    1. Mi servicio en la iglesia local, porque pudiera cambiar de residencia y por lo tanto la iglesia local a la que asista también cambiará.

     

    Los últimos cuatro obedecen a la primera prioridad: traerle gloria a Dios, Mi cónyuge y yo vivimos para que juntos le traigamos gloria a Dios; A mis hijos, antes que darles carreras o lo que sea necesito enseñarlos que sus vidas existen para traerle gloria a Dios; necesito aprender a darle gloria a Dios con mi trabajo, y obviamente el servicio en la iglesia se supone que es para la gloria de Dios.

     

     

    Y checa como de los roles que ejerzo en mi vida diaria, el primer lugar donde este vestido debe verse es en casa, con mi pareja. Henry Hendrics dijo: si tu cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona.

     

    Lo hemos dicho una y otra vez, ¿quieres un ministerio? Tu primer ministerio, es tu familia, si yo como pastor tuviera una red de iglesias con miles de personas y ministerios, pero un matrimonio hecho pedazos, habría fracasado en mi ministerio.

     

    Dios desde Génesis, aún antes de haber establecido instituciones o gobiernos, lo primero que hace es establecer la relación del hombre con él, y justo después la relación del hombre con su esposa, lo cual equivale a la familia.  

     

    De manera que la relación entre un hombre y una mujer, los padres y sus hijos es un diseño de Dios, el hombre no tiene ni la autoridad, ni la capacidad de redefinir estas relaciones a su antojo, esto solo trae caos, como lo estamos viendo en nuestros días.

     

    Y sobre el propósito más alto dado por Dios al matrimonio antes que el romance, que el criar hijos, patrimonio, cosas que son importantes, el matrimonio como todo en nuestras vidas tiene esta como la más alta prioridad: hacer visible a Cristo en el mundo. De una manera muy especial el matrimonio es una fotografía, una escena, una ilustración, del Evangelio, dice en Efesios 5:

     

    Efe 5:22-25 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

     

    La esposa, entonces representa a la iglesia, siendo sujeta a su marido, el cuál es su cabeza. El esposo, representa a Cristo, amando y cuidando a su mujer. Los dos en una relación de amor y respeto, vestidos de Cristo, hacen visible a Cristo en el mundo en el matrimonio. Si estás casado o piensas hacerlo, esta es tu principal prioridad. Dios creó al matrimonio y lo creó para su gloria.

     

    Ya hablamos de la sujeción de las casadas, las cuales usan su nuevo vestido para ponerse bajo sujeción y respetando a sus maridos. Vimos cómo la sujeción no es una cuestión de inferioridad como el feminismo lo acusa, es una cuestión de diseño divino, la autoridad y la sujeción vienen desde un Dios en tres personas, los cuales son iguales en esencia, pero que manifiestan una hermosa relación de autoridad y sujeción, Cristo igual a Dios, vivió sujeto a su Padre:

     

    Jua 5:19-20a Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. 2a Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace;

     

    De la misma manera hay una línea de autoridad que comienza en Dios el Padre, que baja por Dios el hijo, al esposo y a la esposa:

     

    1 Co 11:3 Pero hay algo que quiero que sepan: la cabeza de todo hombre es Cristo, la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza de Cristo es Dios. (NTV)

     

    Pero, a mayor autoridad, mayor responsabilidad, y tú hombre puedes cederle a tu mujer toda la autoridad que quieras, pero no le vas a ceder responsabilidad.

     

    Por eso no es una cuestión de capacidad, es una cuestión de diseño en el cual es Dios el que quiere glorificarse y darse a conocer a través de un hombre que como Cristo lava y desarruga a su esposa hasta presentársela como una esposa sin macha, ni arruga, ni cosa semejante, y una mujer que como la iglesia se sujeta a su marido, en confianza, en respeto, en honra.

     

    Entonces, ¿qué te pide Dios mujer? No pretendas usurpar el lugar de cabeza de tu marido, decide ponerte bajo la autoridad divina, sujetándote a él, y decide respetarlo, dándole la honra que le darías a Cristo. Porque la mujer virtuosa es corona de su marido, y una honra para Cristo.

     

    Y este es un trabajo de dos, todos estamos en el mismo barco, y hoy nos toca a nosotros hombres, ¿cómo los hombres traemos gloria a nuestro Señor en nuestro rol de casados. Y seguimos con esta miniserie la cual titulé: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA – PARTE VI – USANDO EL NUEVO VESTIDO EN CADA ROL DE MI VIDA. Y veremos el versículo 19, que dice:

     

    Col 3:19a Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

    Y mi primer punto es:

     

    1. El marido es un agricultor, un administrador de lo que no es suyo.

    Col 3:19a Maridos,

    Y comienza con maridos; si consultas la palabra marido solo encontrarás que dice: hombre casado con respecto a su mujer. Pero en inglés se traduce husband, y me llamó la atención que su significado es mucho más profundo.

     

    Husband viene de una palabra antigua que significa: "hombre cabeza de familia, padre de familia, cabeza de familia," probablemente del antiguo nórdico husbondi "dueño de la casa," de

    Hus "casa" + bondi

    "cabeza de familia. Y dirás hombre, qué bien, me suena bien, a ver, todo mundo en mi casa cuádrense.

     

    Pero, ¿qué crees? No solo queda ahí, ¿sabes de dónde viene esta palabra? Un husband en la antigüedad se refería a un granjero, un agricultor, que cultiva, prepara, que labra la tierra, a un mayordomo, a un administrador prudente, responsable que cuida lo que no es suyo. Por ejemplo, en Inglaterra a un manager se le dice también un husband.

     

    Y hay un texto, el cual nos habla de nuestro Dios como nuestro labrador, dice:  

     

    Jua 15:1-2 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

     

    En algunas versiones inglesas, la palabra labrador se traduce como husbandman, Dios como el padre de la creación es el encargado de labrarla, y de administrarla, al igual que la iglesia, nosotros. De manera que, con toda esta información podríamos decir que el marido, antes que cualquier otra cosa, es el encargado de cultivar, de labrar la tierra y sembrar la semilla de amor entre él y su esposa, con sus hijos y con toda su familia.

     

    Con ternura, con amor, con cuidados alimenta a su familia, comenzando por su esposa, la nutre para verla desarrollada, fuerte y sana, de manera mi hermano, que el estado espiritual, moral y económico de tu familia va conectado directamente con tus habilidades de administrar y de labrar la tierra de tu hogar.

     

    Si tu hogar es una zona de guerra, o si es un lugar donde todo mundo es un extraño, o por el contrario, si es un templo donde tú hombre, como el sacerdote de tu hogar, promueves que se pueda ver y oler que es un lugar donde Dios se presenta, donde es adorado y seguido, un lugar donde tu relación con tu esposa y tus hijos refleja la presencia de Dios entre ustedes y alumbra al mundo que les rodea, eso, según la Palabra, recae primeramente en tu responsabilidad hombre.

     

    De manera hombre que tu trabajo como agricultor y mayordomo en casa determinará el producto de tu hogar.

     

    Hombre, no eres un rey al que se le deba rendir pleitesía, eres la cabeza, el líder, y una familia sin cabeza, es una familia a la deriva, una familia sin un buen agricultor, es una familia llena de hierba mala, descuidada, llena de alimañas peligrosas, que vienen a destruir lo poco que hay.

     

    Insectos venenosos que pueden lastimar a la familia, un lugar donde no hay un fruto para comer, o buena hierba siquiera para sazonar la comida. Una familia sin un administrador piadoso, es una familia en miseria, que solo está desperdiciando recursos, siempre con el sentido de: “no me alcanza”.

     

    Y esto mis hermanos, requiere de toda la gracia de Dios, de compromiso. Por eso el matrimonio es un compromiso de amor incondicional, es un pacto de servicio, de ver por lo del otro, no por lo propio, es un pacto de lealtad, de confianza, de estar dispuesto a dar la vida por el otro, recuerda, el matrimonio es la imagen del Evangelio.

     

    Ya lo veremos, pero, esposo, Cristo es tu ejemplo, Él vino y corrió todos los riesgos, pagó el precio de conquistarnos, de salvarnos, de entregarse por nosotros, él se comprometió hasta la cruz, y puesto el gozo delante de él de glorificar a su Padre, de que nosotros limpios de pecado, embellecidos por su poder y su Espíritu, transformados a su imagen, él menospreció la vergüenza, el dolor, el infame castigo que recibió en la cruz, viendo la tremenda victoria, y el resultado eterno para glorificar a su padre y comprarnos para él.

     

    Y hombre, cuando tomas tu lugar como cabeza de tu hogar, como un mayordomo prudente y piadoso de tu hogar, no estás solo, Cristo está contigo, te estás haciendo su compañero, su fiel amigo, quien le bien representa en este mundo.

     

    Porque casarnos hermanos, es esto, es un proceso que se tiene que vivir para toda la vida, por eso es que este compromiso tiene que estar asegurado por este maravilloso pacto de amor delante de Dios para toda la vida, porque no es fácil, por eso hay que firmar un papel, por eso hay que declarar votos delante de Dios, delante de testigos, de familia, de la iglesia.

     

    Y toma valor, pero, sobre todo, amor al Señor, amor a la verdad, amor a sabernos siervos de Cristo, al cual como hombres servimos, al imitarlo en un gobierno justo, amoroso, al cuidar y nutrir a nuestra familia aprendiendo de nuestro maestro.

     

    Y toma un amor incondicional por nuestra esposa, no en juzgarla, o pretender desecharla cuando ella se sale del carril, sino estar seguro de que la estoy lavando, la estoy cuidando, desarrugando, y le estoy dando lo necesario para sentirse cuidada, amada, que la estoy llevando a los pies de Cristo. Recuerda el principio, el hombre tiene a la mujer que se forja.

     

    Y checa cómo la unión libre es todo lo contrario, basada en desconfianza, en deslealtad, basada en tomar ventaja, si me conviene, o hasta que me convenga te utilizo, y ok, te doy chance de utilizarme, pero hasta que me convenga, cuando esto ya no me guste, sencillamente me voy, cuando tú ya no sirvas a mis necesidades, a mis conveniencias, no hay compromiso, cada quién por su lado, por supuesto, cuando eso sucede, busco la manera de llevarme la mayor y la mejor tajada de lo que pudimos haber hecho, yo soy yo, y veo por mí, allá tú, ponte trucha porque si no te dejo en la calle con lo que traes puesto.

     

    Por eso mis hermanos, comencemos a ver lo maravilloso, lo necesario del matrimonio, este compromiso, este pacto de amor incondicional, y cómo este es el perfecto escenario para mostrar que hay un Dios, que vive, que nos salvó y que nos guía a amar, y a servirnos mutuamente buscando lo del otro, no lo nuestro propio.

     

    Hombre, Dios no te ha puesto para señorearte sobre tu familia, para que ellos sirvan a los deseos egoístas de tu corazón. Recuerda, el mayordomo o el administrador no es dueño, está a cargo de los bienes de su Señor, y tú hombre, has sido puesto por Dios como mayordomo, administrador y labrador de la tierra que Dios te ha confiado, es suya, no tuya, eres responsable de lo que no es tuyo, y se te pedirán cuentas.

     

    Tu esposa, tus hijos, la manutención, la educación espiritual, académica, moral, Dios te ha puesto como el responsable, claro, tienes a tu esposa como una ayuda idónea para esto, y más allá, tienes al Espíritu Santo en ti, listo para asistirte, para fortalecerte, pero, necesitas cambiar la manera en la que ves a tu familia, y comenzar a verla como Dios lo diseñó.

     

    Piensa por un momento, ¿qué es lo que pensabas antes de casarte? ¿Para qué pensabas que era el matrimonio? Tener hijos, hacer un patrimonio, no estar solo, etc., necesitas renovar tu entendimiento y cambiar las falsas convicciones de este mundo, claro, si quieres ser pleno, si quieres disfrutar de lo que Dios planeó para ti, en cuanto a la familia.

     

    Mis hermanos, créanme, el mundo no tiene idea de lo que la familia es, le dio la espalda a su creador, al único que podía darle identidad y dirección, el mundo no quiere tener que ver con nada de lo que concierne a Dios y por eso también está desechando a la familia.

     

    Pero, el mundo está enfermo, está en sufrimiento, se está consumiendo a sí mismo. ¿Quieres seguir tras su falsa sabiduría? ¿Tras tus ídolos? Bien, seguirás sufriendo y jamás podrás experimentar el gozo y la plenitud que Dios creó para tu matrimonio. Y dice Pablo:

     

    1. El hombre está llamado a amar a su esposa continua, sacrificial, incondicionalmente, dispuesto a invertir en su desarrollo espiritual y emocional.

    Col 3:19b amad a vuestras mujeres,

    Amar viene del verbo agape, el amor de Dios, el cual va más allá de pasión, de emoción, de un sentimiento, es una decisión, es obediencia a la verdad, a lo que Dios es, porque mis hermanos, él es quien define lo que está bien y lo que está mal. Un supuesto amor basado en una pasión desordenada, o en una emoción que viola la verdad de Dios, no es amor. A nosotros como su creación nos toca creer y caminar en su verdad.

     

    Y esposo, reiteramos, tú eres el líder de tu casa, y un buen líder está llamado a dirigir justo como Dios lo hace, lleno de amor, de ternura, de compasión, de sacrificio y servicio. Te toca pararte firme por tu familia, pararte firme en la verdad a pesar de cualquier costo, incluso cuando toda tu familia pueda estar en tu contra, si tus hijos se sientan aburridos, o tu esposa crea que eres injusto.

     

    Te toca pararte firme en la verdad delante de un mundo en tinieblas, no dar tu brazo a torcer delante de las demandas de un mundo impío y salvaguardar a tu familia, eres tú el que se parará en frente de ella a protegerla. Y de la misma manera eres tú el que necesita caminar con tu Señor para que tu familia te siga, sabiendo que eres un hombre piadoso, que ama la verdad.

     

    La biblia tiene muchos ejemplos al respecto de un liderazgo amoroso del hombre, y una sujeción confiada de la mujer, y un hombre que lidera como Cristo, le hace fácil a una mujer seguirlo, responder a su liderazgo, por ejemplo, en el libro el Cantar de los Cantares, vemos a Salomón guiando a su esposa amorosamente y a ella respondiendo a su liderazgo en obediencia, honra y respeto:

     

    Cnt 1:15-16 He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; He aquí eres bella; tus ojos son como palomas. 16 He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce; Nuestro lecho es de flores.

    Mira cómo responde ella:

     

    Cnt 2:1-4 Yo soy la rosa de Sarón, Y el lirio de los valles. 2 Como el lirio entre los espinos, Así es mi amiga entre las doncellas. 3 Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fue dulce a mi paladar. 4 Me llevó a la casa del banquete, Y su bandera sobre mí fue amor.

     

    Qué hermoso cuadro de una pareja que se ama y se disfruta, y en especial esta palabra, “su bandera”, esto implica algo público, es decir, el amor de Salomón por su esposa era algo que todos podían ver, Salomón hacía evidente, público el amor, su compromiso y su liderazgo por su casa, lo exponía públicamente. Y entonces, ella responde a ese amor así:

     

    Cnt 2:5 Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; Porque estoy enferma de amor.

     

    ¿Te das cuenta? Este es un sano balance de uno que toma la iniciativa tomando el liderazgo de su hogar, publicando su amor por su esposa, y una mujer que se siente segura, en el amor de su esposo, en su liderazgo, y por lo tanto responde con su amor y respeto, ¿por qué?

     

    Porque hay una bandera de amor sobre ella de parte de su esposo, anunciando que es amada, dirigida y cuidada, no solo en palabras, sino en hechos, un esposo que publica, que anuncia su decisión de amarla, cuidarla, de sacrificarse por ella.

     

    Hombre, Dios te llama a ser un marido, un líder, y al mismo tiempo un amoroso servidor, que lleva a su esposa a responderle en confianza, en amor, en sujeción. Mi hermano, no existe nadie más fiel y leal en este mundo, que una esposa que se siente amada y cuidada, una mujer dispuesta a poner su propia vida por su esposo, cuando su esposo la lava y la cuida como Cristo a su iglesia.

     

    Pero piensa, ¿cómo se concibe el matrimonio en nuestros días? Ya se casó, ya se fregó, nomás se casan y todo comienza a andar mal. Claro, si no tienes idea de por qué estás en este mundo, porque todo lo que te importa eres tú mismo, es satisfacerte a ti, seas hombre o mujer, y entre más saque para mí mejor, comenzando por éste o ésta, a ver, órale, que hazme feliz, y te doy un año, si no next.

     

    Cuando el matrimonio no se trata de a ver que saco, el matrimonio mis hermanos, es todo lo contrario, yo entro en pacto con mi cónyuge no para ver que saco de él o ella, sino para sacrificarme por él o ella. El matrimonio no se trata de egoísmo, sino de amor ágape, entrega y sacrificio, no se trata de “a ver que saco”, sino “qué voy a dar”, cómo puedo dar más y bendecir al otro para que juntos traigamos gloria a nuestro Señor.

     

    Por eso el matrimonio sin Cristo no es difícil, es imposible, porque dos personas centradas en sí mismas quieren sacar lo suyo, sacar ventaja el uno del otro, siempre robándose, defraudándose, ¿qué va a salir de eso? Una carnicería.

     

    Un marido extremadamente ocupado, enamorado de su trabajo que tiende a ser insensible, nada romántico y que no se comunica con su esposa, que le comunica desprecio y desamor, casado con una esposa solitaria, vulnerable, mujer romántica que tiene una fuerte duda acerca de su valor como ser humano, se convierten en dos extraños, o peor, en dos completos enemigos. Es increíble cómo dos personas que se juraron amor, terminan dañándose y aborreciéndose en grados inimaginables.

     

    Hoy en día mis hermanos, los hombres han abandonado su lugar de líderes en sus hogares, y eso es lo que Satanás busca, mi hermano, si eres papá, o esposo, recuerda que estás en guerra, y tu familia está en territorio enemigo, y hay dos estrategias que Satanás utiliza en contra de tu familia: 1º Nulificar tu relación de amor, de comunicación, de servicio con tu esposa, convertirlos en dos perfectos extraños.

     

    2º Esta es todavía más común, convertirte en un perfecto extraño con respecto a tus hijos, que no conozcas nada de ellos, que mejor un extraño sepa como manipular a tu hijo y llevarlo a decisiones que lo lleven a su destrucción. Que tus hijos mejor confíen en extraños que en ti, que le den su corazón a cualquier perpetrador de males que lo van a llevar a la ruina, que confíen en cualquier otro, antes que en ti, y que tú ni te des cuenta hasta que sea demasiado tarde.

     

    Date cuenta mi hermano, despierta, tú y yo somos el blanco de Satanás, y él va a poner todo tipo de distracciones para que ignores a tu esposa, para que ignores a tus hijos, y los dejes desprotegidos, cuando tú eres el principal protector de tu casa, es a ti a quien Dios puso.

     

    Por ejemplo, si hubiera una ola de bandidos atacando hogares, ¿quién se supone que debería levantarse a defender tu hogar? ¿Tu esposa, tus hijos? ¿Quiénes son a los primeros que se salva en una situación difícil? Niños, mujeres y ancianos, los más desprotegidos. Es a ti a quien Dios ha puesto, no te dejes distraer por Satanás. Por eso tienes que estar esperando preparado, porque Satanás te tentará, te atacará.

     

    Piensa en esto, si quieres neutralizar el poder de un ejército, del primero que querrás deshacerte es del comandante, al que está al frente, porque entonces el ejército se confunde, se queda sin dirección. ¿Quieres desequilibrar la política y la economía de un país? Mata al presidente. ¿Quieres arruinar una iglesia? Tira a matar al pastor.

     

    ¿Quieres devastar una familia? Deshazte del esposo, la cabeza del hogar, porque si el esposo es neutralizado, si Satanás logra que te vuelvas pasivo, entonces toda la familia puede ser neutralizada, una familia incapacitada para glorificar a Dios, siempre arrastrando problemas, siempre tropezando y sufriendo, sin ningún fruto.

     

    Por lo mismo, si te decides en ser el líder de tu hogar, espera el ataque de tu enemigo, y obviamente, si eres pasivo, en tu decisión de amar a tu esposa y a tus hijos, serás su cliente, y créeme, para eso no tendrás un ataque, porque estarás justo donde Satanás quiere tenerte, una familia sin un liderazgo firme y fuerte en casa, de esa manera, solo verás el caos cuando tu familia se derrumbe ante tus ojos.

     

    Hay un proverbio chino que dice: es más difícil guiar un hogar que dirigir una nación, y mis hermanos, no solo es más difícil dirigir una familia que una nación, es más importante, porque de una familia piadosa es de donde surgirán líderes piadosos.

     

    Por eso deja de estarte quejando contra el gobierno, de estarlo culpando de todo, mejor con la ayuda de Dios haz tu parte con tu esposa, para que juntos hagan su parte con sus hijos, y estés seguro de que estás regalando a la sociedad a mujeres y hombres piadosos, comprometidos con traerle gloria a Dios, fuertes líderes piadosos, y créeme, le estarás haciendo un bien a la sociedad.

     

    Piensa lo que la sociedad tuvo que batallar contigo antes de conocer al Señor, cuánto le costó al gobierno, y conmigo, no se diga, por gracia de Dios fui alcanzado por él, ¿pero antes? Yo mejor miro hacia delante y olvido lo que queda atrás y me enfoco en mi familia.

     

    Por eso, piensa en la destrucción que hay en tu familia por la falta de tu liderazgo. Satanás regodeándose al comerse y disfrutar cada pedazo de tu esposa e hijos, de tu patrimonio. ¿Por qué? Porque el que debería estar cuidando, amando, dirigiendo, protegiendo, no está ahí, está ocupado en quien sabe qué tantas cosas acumulando, ¿para qué? Quién sabe, gastando toda su energía, sus capacidades sin sentido y sin dirección.

     

    Mis hermanos, yo sé que a la hora de la hora estarías dispuesto a dar tu vida por tu familia, si hubiera una decisión de ellos o tú, serías capaz de decir que mi hijo, que mi hija, que mi esposa viva, a mí mátenme, se necesita valor para eso, pero, se requiere aún más valor, y cuidado, y sacrificio, y trabajo, el entregar tu vida, no tu muerte, tu vida diaria a la comisión que Dios te ha dado de liderar, de proteger, de amar a tu esposa y a tus hijos.

     

    Antes que poner tu cuello en la guillotina por ellos, ayuda a tu esposa en tu hogar, ayúdala a limpiar, a cuidar a tus hijos, dedícate a tu hogar, dale a tu esposa tiempo de calidad mostrándole tu amor, si está roto el baño, y quieres ir a conquistar el mundo por tu familia, mejor arregla el baño primero.

     

    Mi hermano, no obligues a tu esposa a tener que tomar el lugar que a ti te corresponde, no hagas que ella se llene de amargura y odio en contra de ti, en contra de otros hombres, y más allá de Dios por la falta de un liderazgo piadoso de parte de su hombre.

     

    No hagas que ella viva deprimida, deseando ni siquiera vivir porque no tiene razón de hacer lo que hace, sintiéndose devaluada y abandonada.

     

    Mi hermano el trabajo en casa es extenuante, no creas que solo tú te cansas, los hijos, en especial cuando son pequeños necesitan sumo cuidado y trabajo, y si le sumas eso a un esposo indiferente que llega, tira sus calcetines, se baña y se va a sus hobbies, o prende la tele y que nadie lo moleste, eso hará de tu mujer una mujer deprimida y amargada.

     

    No hagas que ella también quiera huir de su hogar y que sueñe y fantasee con lo que sería una esposa satisfecha, feliz, bien cuidada, y que en un extremo comience a pensar, quizá habrá alguien por ahí que sí me valore, que sí me cuide, que si me ame. No hagas que ella piense en divorcio, o quizá suicidio.

     

    Y mis hermanos, no lo olvidemos, seguimos compitiendo por nuestras esposas, y no solo por ellas, por nuestros hijos, porque el mundo está presionando, jalando a robar su corazón con su materialismo y su impiedad, ¿qué estás haciendo tú para proteger a tu familia? Hay una guerra en tu contra, hay un mundo en competencia queriendo robar el corazón de tu esposa y el de tus hijos.

     

    Por eso tu esposa necesita verse respetada, amada, cuidada, ver tu sacrificio por ella, en privado y en público, porque Satanás está listo para desenfocarla, y para robarte lo que Dios quiere regalarte en una esposa maravillosa con cualquiera de esas salidas falsas, y tú varón, tienes en tus manos el poder tener una esposa inigualable. Y dirás, ¿tanto así? Leámoslo en Efesios:

     

    Efe 5:25-30 Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella 26 para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, 27 para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. 28 Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, 29 pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo.

     

    Hombre, el Señor te ha dado la capacidad de forjarte a la mujer que quisieras tener, no estás solo, necesitas comenzar a proveer para ella espiritualmente, es tu responsabilidad, olvídate de ese rollo de que la iglesia es para las viejas, no, Dios no es vieja, Cristo no es vieja, él vino y se hizo hombre, no mujer, y como un hombre de verdad, nos dejó un ejemplo.

     

    A ti te corresponde ser el sacerdote de tu hogar, lavar a tu esposa, cubrirla con tus oraciones, no con tu juicio, no con tus quejas e inconformidades, no te corresponde acusarla, tu primera acción siempre debe ser considerarte, orar delante de Dios y preguntarte si estás haciendo tu parte.

     

    Después orar por ella, orar por paciencia, por amor agape, amor sobrenatural y tomar la actitud de Cristo, quien no nos desecha, no se queja de nosotros, no nos ignora a pesar de ser horribles pecadores, nos entiende, nos recibe, intercede por nosotros, no nos acusa delante del Padre, sino que una y otra vez nos levanta intercediendo por nosotros. Intercede por tu esposa.

     

    No solo eso, te corresponde cuidarla tiernamente, ella tiene necesidades emocionales, Dios la hizo emocional para que la escuches, la comprendas, le hagas sentir tu amor, que se lo muestres públicamente, con detalles, pero, sobre todo con amor y sacrificio por ella, procurarla, así como te procuras a ti mismo, ella es parte de tu cuerpo, no te defraudes a ti mismo.

     

    Mis hermanos, muchos de nosotros probablemente tuvimos un liderazgo  nada piadoso y muy pobre de parte de nuestros padres, hacia nosotros; o especialmente de nuestro padre a nuestra madre, y no sabemos cómo, y ¿sabes? El mejor regalo que puedes dar a tus hijos es que ellos vean cómo amas a tu esposa, no como la maltratas, o como la menosprecias.

     

    Pero para esto requerimos ser amorosamente diligentes, hermanos, no podemos ser flojos, no podemos ser negligentes. O quizá algunos han tratado y sus esposas sencillamente no los dejan, les critican y le hacen a un lado, ya hablamos de eso, mujer, Dios no va a bendecir tu liderazgo, y estás robando la oportunidad de ver a Dios dirigir y actuar en tu familia a través de tu esposo, te estás robando a ti misma.

     

    Pero, hermanos, si hemos conocido a Cristo, hemos conocido al más hombre de todos, al que verdaderamente nos puede mostrar lo que es amar a nuestra esposa y a nuestros hijos.

     

    Y no lo olvidemos, hay varias palabras que se traducen como amor en el griego, uno es el amor eros, de donde viene erótico, Pablo no está hablando de ese amor, el cual también es necesario, pero no determinante, igual el amor filos, o fileo, de donde viene el amor entre compañeros, amigos, lo cual también es necesario en un matrimonio, pero, igual, no es determinante.

     

    Está hablando del amor agape, el amor de Dios, este amor sacrificial, incondicional, que no busca razones para amar, para perdonar, sencillamente decide entregarse por completo, sin importar si la otra persona lo merece o no. ¿Y sabes qué? Este tipo de amor es una maravillosa semilla, que trae fruto.

     

    Y el verbo en el que está conjugado es un presente continuo, es decir hazlo, síguelo haciendo sin parar, no solo cuando declaraste tus votos, sino hasta que la muerte los separe, ese es el mandato para aquellos que hemos resucitado y nos hemos vestido de Cristo, eso verdaderamente mostrará que eres un hijo de Dios.

     

    Mis hermanos, declarar votos delante de Dios y del mundo, toma valor, pero, es la parte más fácil del matrimonio, porque necesitas este amor para seguir casado, pero, ¿qué crees? Dios no solo quiere que permanezcas casado, Dios quiere que permanezcas feliz y plenamente casado, y eso solo es posible cuando pones a Cristo en medio y cuando practicas este amor agape.

     

    Y mis hermanos, este tipo de matrimonio no es automático, toma compromiso, toma sacrificio, toma deshacernos del viejo hombre y vestirnos de Cristo, y el primer lugar es en nuestro matrimonio. No puedes pensar que te casaste y todo va a salir por inercia, así no funciona, pero, todo lo que vale la pena cuesta.

     

    Y mis hermanos, este es un compromiso, ese es el compromiso del matrimonio, amarse con el amor agape hasta que la muerte los separe, por supuesto que no estamos solos, está Cristo con nosotros, y si neciamente no lo sacamos de la ecuación, es posible. Necesitamos mis hermanos, nos urge deshacernos de toda esa porquería que el mundo nos ha metido en la cabeza, si verdaderamente queremos ser plenos, y más allá, si verdaderamente nos importa el llegar un día delante de nuestro Señor y ser aprobados.

     

    El amor de este mundo siempre está buscando lo bonito, lo agradable, lo heroico, el capaz, el que va más allá de lo normal, y lo ama, y lo idolatra, pero, una vez que eso termina, con la misma pasión que le adoró, ahora le desecha y hasta le aborrece. Ese amor no es el que necesitamos en nuestro hogar.

     

    ¿Cómo dicen los votos? Prometo amarte, respetarte y serte fiel en la salud, en la riqueza, y en la felicidad, y si no me haces feliz, o te me enfermas y ya no me sirves, o no me das el nivel de vida que merezco, o no estás a la altura de mis capacidades, ahí te ves. ¿No verdad? ¿Cómo decimos? Prometo amarte, respetarte y serte fiel, todos los días de mi vida en la abundancia y en la escases, en la felicidad y en la tristeza, en la enfermedad y en la salud.

     

    Y ¿dime cómo va a poder ser esto posible con un amor tan condicional como el amor que este mundo vende? Por eso muchos dicen: ya sabemos que somos unos egoístas y que los dos nomás procuramos para nuestro santo, así que vivamos juntos hasta que el daño y las heridas que nos hagamos nos lo permitan y hasta que podamos sacar la mejor ventaja uno del otro, y para eso, ¿para qué queremos un papel? Así facilitamos todo.

     

    Algunos dicen: veo que puedo sacar más de ti si me caso contigo, pues casémonos, pero tengamos arreglado de antemano cómo nos vamos a divorciar, por si las flyes. O vamos a jugar al matrimonio sin casarnos y si jala, si veo que eres digno, o digna, pues le firmamos, ¿sabes cuándo vas a encontrar un verdadero compromiso? Jamás, ¿sabes cuándo vas a encontrar mujer a un hombre dispuesto a comprometerse contigo de esa manera? Jamás, ya le diste lo que quería, además hay un montón de mujeres dispuestas a darles eso sin compromiso, ¿cómo vas a competir contra eso?

     

    Sencillamente sin Cristo, no es posible, no hay salida, y los únicos que sufren son los niños que planeados o no, llegan a darse, si no es que los abortan porque solo son un estorbo para mis planes egoístas y para mí. ¿Te das cuenta? Todo es egoísmo.

     

    Pero, el amor agape es un compromiso, de servicio, de sacrificio, y eso no lo vas a encontrar en nadie que no haya nacido de nuevo, por eso solteros: digan no al yugo desigual, por más que te bajen el cielo y las estrellas, vas a terminar frustrado, o frustrada, porque el que no ama a Cristo, se ama a sí mismo punto.

     

    Porque mis hermanos lo único que puede sostener un matrimonio es este vínculo, no siempre somos hermosos, no siempre somos amables, no siempre estamos sanos, no siempre tenemos óptimas finanzas, vivimos en un mundo caído y los problemas llegan, no puedes pretender sostener un matrimonio en esas cosas, esos vínculos son muy débiles. ¿Qué dijo Cristo hablando del discípulo? Lo cual bien se puede aplicar a todas las áreas de tu vida, incluyendo el matrimonio:

     

    Mat 7:24-27 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

     

    Por eso la importancia de que camines con Cristo, que entiendas tu identidad y tu propósito individual para vivir, y que a la misma vez encuentres a alguien que por igual lo entienda, por eso la importancia de que estés orando por quien será tu compañero, tu compañera hasta que la muerte los separe, por eso la importancia de que entiendas el pacto matrimonial, que conozcas a su diseñador, para que camines de acuerdo a sus propósitos y pongas sus prioridades en tu vida. El mundo no tiene idea hermanos y además aborrece al único que podría sacarlo de su ignorancia.

     

    Pregúntate marido, ¿cuánto tiempo pasas con tu esposa en realidad alimentando ese amor? ¿Qué estás haciendo para crecer en intimidad con tu esposa, no solo física, pero emocional, y más allá espiritual? ¿Cuánto estás disfrutando de la compañía de tu esposa o es lo último que quieres?

     

    Hermanos necesitamos amar a nuestras esposas con un amor incondicional, sacrificial y con un amor que las forme, las lleve a los pies de Cristo, no que las juzgue, o las ignore. Un amante que se sabe un labrador, que cultiva a su esposa para que ella florezca.

     

    Mi hermano, ningún jardinero maltrata a su jardín, o le gritonea para que dé fruto o flores, pacientemente lo cuida, lo riega, lo poda, lo fertiliza, se encarga de deshacerse de la mala hierba, si es necesario lo pone en invernadero para protegerlo del mal tiempo, pero, qué hermoso es un jardín bien cuidado, realmente se disfruta. Eso es tu esposa, el estado del jardín que es tu hogar depende en gran parte de ti jardinero.

     

    No seas el que la maltrata, no seas el que la lleva a contaminarse, a ensuciarse, no, a ti te toca cuidarla y cuidar lo que entra a tu hogar, a ti te toca llevarla a los pies de Cristo, ella es tu primer ministerio, tu congregación, y no es que vas a poner un púlpito para predicarle, pero, vas a orar con ella, la vas a impulsar a que juntos glorifiquen a Dios, le adoren, le conozcan.

     

    Solo así podrás ver que realmente tu esposa es un tesoro, es un regalo de Dios más valioso que cualquier cosa de este mundo, la Palabra dice:

     

    Pro 18:22 El hombre que halla esposa encuentra un tesoro, y recibe el favor del SEÑOR.

     

    Si solo ves a tu esposa como una cocinera, como la que cuida tu casa y tus hijos, como una compañera sexual, estás quedando demasiado corto de lo que Dios pensó al dártela como tu esposa, ella es un tesoro, es el favor de Dios para tu vida, para cada día de tu vida hasta que la muerte los separe, no vas a encontrar mayor gozo y plenitud en ninguna otra cosa que este mundo pueda ofrecerte, te lo aseguro. Pero, tú eres el que la forja, no lo olvides.

     

    Si dices: Chuy, es que no conoces a mi esposa, esa no es mi experiencia, bueno, piensa, ¿estás amando a tu esposa, así como el Señor te manda? O en el peor de los casos, ¿qué parámetros utilizaste para escoger a tu esposa? ¿Tomaste en cuenta a Dios? Si no fue así, mi hermano, entonces es hora de ponerte de rodillas por tu familia, porque tenemos un Dios bueno, que se complace en hacer nuevo lo que ya no sirve.  Y dice Pablo, y con eso cerramos:

     

    • El esposo necesita cuidarse de la amargura, la queja, la acusación y el juicio contra su esposa, y proponerse orar por ella y honrarla para que sus oraciones no sean estorbadas.

    Col 3:19c y no seáis ásperos con ellas.

    ¿Sabes lo que significa la palabra áspero? Es la palabra pikraíno, y significa amargo, áspero, rudo, seco, agrio, duro, ácido, arisco, esquivo, tosco, violento, furioso, enojado, severo, estricto. ¿Le sigo? Cuántos de estos sinónimos salen de nuestro corazón y nuestra boca para nuestras esposas, ¿sabes cuántas veces me he arrepentido de maltratar a mi mujer?

     

    Por eso, no digas palabras a tu mujer de las que después te arrepientas porque lo dicho, dicho está y ya no lo puedes regresar, el daño queda causado, y a veces las heridas tardan en sanar. Dios no te ha llamado a maltratarla.

     

    Y no se trata de que se lo merezca o no, hermanos, estamos llamados a amarlas, y si ya estás amargado con ella, primeramente, pregúntate qué no estás haciendo, después, no la juzgues, lo primero que debes hacer, y que deberías estar haciendo es estar orando por ella. Sí mi hermano, ayuno y oración por tu mujer, necesitas cubrirla con bendiciones, no con tus maltratos y palabras hirientes, eso no va a cambiar su corazón.

     

    Necesitas estar a los pies de tu Señor para que te transforme a su imagen y puedas hacer la tarea que te corresponde, y entonces llevar a tu esposa en oración al trono de la gracia, y no como su acusador, sino identificándote con su pecado, así como Cristo lo hizo con nosotros, pide a Dios perdón por ella, y pídele que te capacite para poder tratarla como él trata a su iglesia. Porque si no, mira lo que dice Pedro:

     

    1 Pe 3:7 De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes.

     

    Primero, Dios la hizo delicada, ya lo vimos, no es que sea débil, lo será físicamente, pero no en todas las demás áreas, Dios la hizo frágil y delicada para ser cuidada por ti, no abusada. Segundo, ella es igual que tú hija de Dios, y si la maltratas te estás metiendo con una hija de Dios, y Dios te lo demandará. Tercero, tus oraciones a Dios, no van a pasar del techo, y entonces estarás poniendo en jaque tu familia. No quieres eso mi hermano, no quieres cortar las bendiciones de Dios para tu vida.

     

    Deshazte de la amargura de la aspereza en contra de tu esposa, eso no te hace más hombre, recuerda lo que dice la Palabra con respecto a la amargura:

     

    Heb 12:15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

     

    Mira mi hermano los primeros cinco minutos del día pueden setear lo que será el resto del día, cuida tus palabras, cuida tus actitudes, ¿por qué no comienzas diciéndole a tu esposa lo mucho que la amas, lo agradecido que estás de estar con ella y de despertar a su lado? ¿Por qué no le dices: hermosa, ven, pongámonos de rodillas, vamos a orar y a poner delante de Dios este día?

     

    Mi hermano, que no seas tú el culpable de contaminar tu matrimonio, y si quizá ya está deteriorado tienes que comenzar en oración, tienes que venir en arrepentimiento y con fe al Señor porque él no te va a abandonar, y tienes que poner manos a la obra.

     

    Ahora, repito lo que dije la semana pasada, mis hermanos, el diseño de Dios es para parejas unidas en matrimonio, comienza por ahí, deja de desobedecer al Señor, no podrás poner por obra ninguna de estas cosas si no te propones dar el primer paso: comprometerte delante de Dios, de la iglesia y del mundo, entrando en pacto con tu esposa, en pacto de amor incondicional.

     

    Si eres madre soltera, no cometas el mismo error, comienza a orar por un esposo piadoso, si eres joven soltera, decide caminar con Dios, conviértete en la mujer que Dios quiere que seas, y él mismo se encargará de darte un esposo con el cual juntos le traigan gloria.

     

    Y tú mujer casada recuerda, tú eres su ayuda idónea, él es el responsable, pero, Dios te ha puesto a ti para que juntos pongan a trabajar los recursos que Dios les ha dado, para traerle gloria, no se trata ni de tus planes egoístas, ni de los de él, se trata de Cristo, los dos están sirviendo a Cristo en su matrimonio, y que gozo, como siempre el Señor lo hace, nos da felicidad y plenitud mientras así lo hacemos.

     

    Mujer, produce tiempo para que tu esposo busque del Señor, no lo estorbes, no seas una chicharra constante de, “ahí vas a la iglesia” y aquí me dejas sola, o no seas la que le quita a tu esposo el deseo de ir y buscar a Dios. Ay no, que cansancio, hoy no quiero ir a la iglesia, no quiero orar, etc.,

     

    Mi hermana, es una buena inversión que tu esposo esté a los pies del Señor, la tarea no es fácil, y él necesita también ser fortalecido y transformado cada día, prodúcele tiempos devocionales en casa, en la iglesia, no lo estorbes, no le hagas difícil una tarea que, de por sí ya lo es, a largo plazo te va a convenir, y también a corto.

     

    Mujer no seas necia, si tu esposo está haciendo un esfuerzo ayúdalo, porque también existen las mujeres necias que no se conforman con nada, o que sencillamente no quieren nada con el Señor, a pesar de que el hombre está haciendo su parte, se da el caso, dice la Palabra:

     

    Pro 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba.

     

    No seas una mujer necia que no responde a nada, no quieres tú también vivir en miseria, mujer, no olvides que tú también tienes tu responsabilidad independientemente de tu esposo. Mujer, así como tú esposo puede hacerte florecer, de la misma manera recuerda, tú también puedes hacer florecer a tu esposo sujetándote a él, respetándolo, respondiendo a este amor, como responderías al amor de Cristo.

     

    Mujer, recuerda que tu esposo no va a liderar tu familia si tú no se lo permites, él no va a pelear contigo por el liderazgo de su hogar, confía en Dios y déjalo liderar.

     

    Y tú hombre, no le hagas difícil a tu esposa el seguirte, el sujetarte a ti, que ella no tenga que temblar ante tus decisiones, sé un hombre piadoso, responsable, que ella pueda ver que estás cubriendo tu mayor responsabilidad la cual es buscar a tu cabeza, sujetarte a tu cabeza, seguir a tu Señor Jesucristo. Un trofeo de campeonato de futbol no te va a servir delante de tu Señor, un cuerpo de atleta tampoco, tus juguetes tampoco, recuerda tus prioridades: Dios, tu cónyuge, tus hijos, tu trabajo. Hombre, tú eres el labrador, tú eres el mayordomo, mira este texto:

     

    Pro 24:30-34 Pasé por el campo del perezoso, por la viña del falto de juicio. 31 Había espinas por todas partes; la hierba cubría el terreno, y el lindero de piedras estaba en ruinas. 32 Guardé en mi corazón lo observado, y de lo visto saqué una lección: 33Un corto sueño, una breve siesta, un pequeño descanso, cruzado de brazos... 34 ¡y te asaltará la pobreza como un bandido, y la escasez, como un hombre armado! (NVI)

     

    Que no te asalte como un bandido un matrimonio miserable, lleno de amargura, sin nada del gozo y el amor que Dios ha provisto para cada familia, y quizá llegar hasta el divorcio.

     

    Pero recuerda, un divorcio no es ni la primera, ni la mejor opción, ¿sabes a qué equivale? Equivale a amputación, porque tu esposa y tú son uno, no existe tal cosa como un divorcio civilizado, el divorcio siempre es un destripadero horrible, no puedes cortarte un brazo civilizadamente, mucho menos partirte a la mitad.

     

    Aunque así lo creas, cuando un doctor hace una amputación, duermen al paciente, pero los doctores tienen un visor y ropa especial por el salpicadero que se hace, aunque tú ni cuenta te das. Y ¿sabes qué? Para llegar al divorcio lo único que necesitas es una cosa: comienza por darle la espalda a Dios y a su verdad, el resto llegará por sí solo.

     

    Por eso, quiero dejarte con algunas cosas prácticas, ya lo mencioné en la página tenemos varias enseñanzas de matrimonios que podrías comenzar por escuchar con tu cónyuge, pero aquí van algunos:

     

    1. ¿Por qué no comienzan haciendo el ejercicio de las prioridades? Vean cómo están individualmente y cómo su cónyuge les ve que las tienen: Dios, mi cónyuge, mis hijos, mi trabajo, mi ministerio.
    2. Después delante de Dios, e individualmente y proponiéndose ser honestos delante de él, quien mira sus corazones, revisen sus expectativas acerca del matrimonio, son espirituales, o meramente temporales.
    3. Quizá algunos por la amargura o por lo deteriorado del matrimonio, ya hasta abandonaron toda esperanza y están a la deriva, entonces, pídele a Dios que las recuerde una vez más, y si te das cuenta que andan por las tortas, entonces arrepiéntete, reconoce que estás llevando tu matrimonio en una dirección equivocada, la cual tarde o temprano terminará en desastre y destrucción.
    4. Una vez que recuerden su identidad, sus propósitos y prioridades, propónganse orar juntos cada día, parejas que oran juntas, permanecen juntas.

     

     +         =     

    1. Vístanse de Cristo, recuerden que esto es ser espirituales, esto es poner nuestros ojos en las cosas de arriba, no olviden que un día daremos cuenta de nuestra fe.
    2. Y ustedes esposos, no olviden que son los responsables de su matrimonio, de todo lo que puedas lograr en este mundo, lo único que con certeza te puedes llevar es a tus hijos, y la certeza de haber servido a Cristo fielmente al lado de tu mujer.

     

     

    Hombres, necesitamos hacer un pacto delante de Dios por estar orando unos por otros, para decidirnos a ser los líderes que nuestras familias necesitan, comprometernos con nuestras esposas, con nuestros hijos, y sobre todo con Cristo, para esto necesitamos la iglesia. Hombre, desarrolla amistades de hermanos que te alienten a hacer lo correcto, que si te ven chafear te exhorten y te digan: mi hermano, vamos, tu familia te necesita. Nosotros como hombres necesitamos esta clase de amistad entre nosotros.

     

    Dijo J. Vernon McGee, un erudito de la Biblia: "El universo le pertenece a Dios, y él hace todo a su modo. Tal vez tengas otro modo, pero no tienes otro universo." Así es hermanos, o lo hacemos al modo de Dios y esto nos traerá plenitud y gozo, o lo hacemos a nuestra manera y tarde o temprano seguiremos tropezando, siempre preguntándonos, ¿por qué no más no me sale nada?

     

    Mis hermanos estamos llamados a seguir el manual del fabricante, si es que queremos que nuestras familias, y por consiguiente nuestra sociedad funcione correctamente para la gloria de Dios y para nuestra bendición y plenitud.

     

    Podemos estar en contra del diseño de Dios lo que queramos, pero, vamos a estar equivocados, y sencillamente no va a caminar, pero, si lo decides, si decides tomar en cuenta a Dios, verdaderamente amarle y honrarle recibiendo su verdad, en respuesta a su amor, y decides obedientemente y en fe poner por obra su diseño, encontrarás gozo y paz para todas tus relaciones sociales.

     

    Quisiera terminar como la semana pasada, pero de una manera distinta, vamos a hacer un gran círculo, si estás casado que tu esposa esté delante de ti, unos por otros, por familias sanas, por hombres dispuestos a liderar a sus familias, dispuestos a abandonar sus pecados y seguir al Señor.

     

    Y ustedes mujeres, oren por cada hombre, hombres vamos a orar por ustedes las mujeres, porque Dios nos dé un amor sincero para protegerlas, por las solteras que Dios les regale el privilegio de ser ayuda idónea de un hombre de Dios, y que Dios nos conceda como iglesia matrimonios sanos que se decidan a glorificarlo con todo el corazón, así brillan para gloria de Dios nuestras buenas obras, así somos luz en un mundo en tinieblas.

  • Sep 18, 2016Colosenses 3: 17-18 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (Parte VI). Usando el nuevo vestido en cada rol de mi vida”
    Sep 18, 2016
    Colosenses 3: 17-18 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (Parte VI). Usando el nuevo vestido en cada rol de mi vida”
    Series: Colosenses

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte VI)

    USANDO EL NUEVO VESTIDO EN CADA ROL DE MI VIDA

    Colosenses 3:17-18

     

    Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos y que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo se estaba infiltrando a la iglesia con falsas doctrinas envenenando la sana doctrina con el engaño de cualquier religión en el mundo:

     

    Cristo no es suficiente, y tú necesitas hacer algo más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más misticismo, de manera que Pablo les escribe para prevenirles, para recordarles su identidad y la suficiencia de Cristo.

     

    Pero, en Colosenses hemos aprendido que pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier otra cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino.

     

    Cristo es suficiente, su Palabra es suficiente y estando en él, no nos falta absolutamente nada, no tenemos a qué intervenir, y ni tenemos como intervenir porque no tenemos recursos, y cuando lo hacemos solo estropeamos un maravilloso y perfecto cuadro de gracia y amor.

     

    Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina: Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo – negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas no por Dios, sino por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por este mundo.

     

    Las cuales nos ofrecen un falso sustituto para ser espirituales, para ser santos y agradar a Dios, no como él manda, sino como nosotros nos imaginamos que Dios quiere, todo en nuestras fuerzas y a nuestra manera, lo cual en otras palabras se llama paganismo.

     

    Y son extremadamente tentadoras, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacernos de nuestros deseos pecaminosos, y son trampas porque son innecesarias, inútiles, no ganamos mayor espiritualidad, al contrario, la perdemos al ser engañados, pero lo peor es que son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto, quien ya completo, nuestra redención, nos dio perdón, nos ofrece santificación, y nos dio eternidad.

     

    La obra de redención en Cristo está completa, consumada, es inmejorable, aún mis buenas obras Dios mismo las creó para que anduviera en ellas, por lo tanto, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo hizo todo por nosotros, es como pretender arreglar un pastel adornado a la perfección, solo lo echas a perder, no se puede completar lo que ya quedó perfecto, dice en Col 2:9-10:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    Pero, entonces, ¿cómo un cristiano puede ser realmente espiritual sin todas estas falsas salidas? ¿Cómo podemos estar seguros de que estamos agradando a Dios? ¿Cómo un cristiano que está completo en Cristo debe vivir, qué es lo nos debería distinguir como creyentes genuinos?

     

    Pablo nos enseñó, tengo vida en Cristo, estaba muerto en delitos y pecados, pero he resucitado, y ahora mi vida está escondida en él; tengo un futuro y a pesar de tentaciones y pruebas mis ojos deben estar puestos en él en todo tiempo; Dios me ha dado un vestido, con el cual debo estar invistiéndome cada día de mi vida, mientras al mismo tiempo debo despojarme constantemente de este viejo vestido.

     

    Debo entender que he renacido, he resucitado, ya no soy un cadáver, que ese viejo vestido huele mal, huele a muerte, no es ropa que un vivo utilizaría, no viviría en un sepulcro, eso es para muertos; que no puedo decir: es que me acostumbré a esta ropa, es que me acostumbré al sepulcro y quiero vivir aquí.

     

    ¡No! El sepulcro es un lugar para muertos, no para vivos; para aquellos que hemos resucitado en Cristo, no nos queda seguir usando ese viejo vestido terrenal de fornicación, impureza, de pasiones desordenadas, de malos deseos, de avaricia idolátrica.

     

    No podemos seguir vestidos de ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras groseras, deshonestas, de mentira. Todo eso es ese ropaje necesita quedarse en la tumba. ¿Qué somos ahora? Dice Pablo: escogidos, apartados, amados de Dios; ¡tenemos vida hermanos! ¡Somos nuevas criaturas! Y habiendo desechado ese traje putrefacto, necesitamos ponernos el nuevo.

     

    Este nuevo vestido es Cristo, quien nos renueva, nos transforma a su imagen, nos abre el entendimiento, nos capacita, nos inviste de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.

     

    Y ya investidos de Cristo, empoderados por su Espíritu Santo, nos da la capacidad de soportarnos unos a otros, de perdonarnos unos a otros como Cristo nos perdonó, de vestirnos de amor para tener una perfecta unidad en Cristo. Porque aún no somos perfectos y todavía surgen destellos de ese viejo hombre.

     

    Porque la madurez no es inmediata, porque, así como nuestra nueva naturaleza debe ser cada vez más evidente en nuestras vidas, aunque inútil para condenarnos, la vieja naturaleza sigue ahí y también se asoma y si no nos ocupamos en desecharla cada día, puede tomar el control.

     

    La semana pasada vimos las tres últimas prioridades a poner en acción, las cuales son las vestiduras exteriores que cubren todas las demás, las primeras son rasgos de carácter internos, pero las siguientes son externas, se ven en nuestro trato con los demás, ya vimos las primeras: soportarnos unos a otros, perdonarnos unos a otros, vestirnos de amor.

     

    Además de soportarnos, perdonarnos y vestirnos de amor, el Señor nos llama a tener un corazón gobernado por su paz, lo cual da como resultado la unidad, nos llama a tener una mente gobernada por la verdad de la Escritura, la cual es el Espíritu Santo, cuando esta habita en abundancia en nosotros, y por último nos llama a vivir para su gloria.

     

    Tratemos de visualizar este traje en su totalidad, este es el traje de un hijo de Dios, el cual no habla de cosas que con el uso envejecen, pasan de moda y se destruyen, sino de un carácter y una conducta, así es como realmente debe lucir un hijo del Rey de reyes:

     

    • Alguien con el corazón y la mente enfocada en las cosas de arriba, con una esperanza eterna.

     

    • Alguien que constantemente se quita el viejo vestido, y hace morir lo terrenal, por lo tanto, no ves manchas en esta persona de fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos, avaricia o idolatría.

     

    • Alguien en quien no ves cotidianamente ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras soeces, mentira, en otras palabras, puedes ver a Cristo en estas personas.

     

    • Alguien que manifiesta lo que es, un escogido, santo y amado de Dios, y por lo tanto es visible en esta persona un carácter de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.

     

    • Alguien que soporta a sus hermanos, que les perdona, así como Cristo le perdonó.

     

    • Alguien que se viste de amor, y por lo tanto tiene un vínculo irrompible con su prójimo a pesar de faltas, de diferencias.

     

    • Alguien en quien la paz de Dios gobierna en su corazón, que procura la unidad, que es agradecida.

     

    • Alguien en quien la Palabra de Dios habita en abundancia, por lo tanto, sabe instruir, amonestar, está lleno de gozo en su corazón, en sus pensamientos y por lo tanto, su boca habla y canta de las bondades de su Dios.

     

    • Alguien quien sabe que ya no se pertenece a sí mismo, sino que le pertenece a aquel que lo compró, por lo tanto, vive para traerle gloria, que entiende que para eso existe su vida.

     

    Teniendo este vestido completo, Pablo ahora nos va a llevar a nuestras relaciones interpersonales, a nuestra vida cotidiana, donde pondremos este vestido a brillar para Cristo.

     

    Hay una realidad vivimos en un mundo en tinieblas, lleno de gente que no puede relacionarse de la manera correcta, vive en un eterno conflicto, porque al haber pecado contra Dios y darle la espalda perdió de vista los absolutos de moralidad y de ética, perdió propósito para vivir, y perdió su identidad, no sabe quién es y ni por qué está en este mundo, y se siente desconectado de sí mismo y de lo que lo rodea.

     

    La humanidad alejada de Dios vive una vida inmoral sin patrones ni normas morales absolutas, perdidos en un relativismo moral, creyendo que es un accidente en este mundo, que es una mera molécula más flotando en un vasto universo, sin propósito, donde el fuerte se aprovecha del más débil para sobrevivir, y al final está deprimido, solo, aislado, todo por haberle dado la espalda a Dios.

     

    Pero, al haber entregado nuestras vidas a Cristo y cree en su Evangelio, nacimos de nuevo, y estos tres problemas son resueltos, recibimos este nuevo hombre, podemos ver con claridad las normas absolutas de Dios y nos gozamos en seguirlas, tenemos identidad, dejamos de vernos como un accidente en un vasto universo, y comenzamos a vernos como hijos de Dios, como parte de la familia de Dios, y de pronto tenemos propósito para vivir, esperanza eterna y demás.

     

    De manera que esta nueva vida debería verse reflejada en nuestras relaciones, por lo mismo Pablo nos habla de cómo brilla el nuevo vestido en el interior de un matrimonio, de un lugar de trabajo, en cada área de mi vida donde me desenvuelvo. Porque mis amados hermanos, estamos llamados a brillar en el mundo, y no es sino a través de nuestro matrimonio, o de cómo nos desenvolvemos en nuestros trabajos, es ahí donde podemos brillar para Cristo, vestidos de Cristo, el Señor nos dijo con claridad:

     

    Mat 5:13-16 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

     

    En Filipenses y 1 Pedro dice:

    Flp 2:14-15 Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones, 15 para que nadie encuentre en ustedes culpa ni falta alguna, y sean hijos de Dios sin mancha en medio de esta gente mala y perversa. Entre ellos brillan ustedes como estrellas en el mundo, (DHH)

     

    1 Pe 2:12 Mantengan entre los incrédulos una conducta tan ejemplar que, aunque los acusen de hacer el mal, ellos observen las buenas obras de ustedes y glorifiquen a Dios en el día de la salvación. (NVI)

     

    A partir de aquí estaremos viendo el nuevo vestido en el contexto de la familia y el mundo laboral, la familia y el trabajo no están despegadas de todo esto que hemos venido viendo, no es un apartado diferente, es parte del mismo paquete, el nuevo hombre, el nuevo vestido también brilla en nuestras relaciones interpersonales al mundo inconverso.

     

    Porque en mi vida diaria ejerzo diferentes roles y necesito saber cómo se el nuevo vestido en ellos. ¿Cómo un escogido de Dios, apartado, amado por él, vestido de Cristo con todas estas cosas se desenvuelve en sus roles como padre, esposo, trabajador, o sencillamente ciudadano, brillando para Cristo y trayéndole gloria?

     

    Y seguimos con esta miniserie la cual titulé: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA – PARTE VI – USANDO EL NUEVO VESTIDO EN CADA ROL DE MI VIDA. Y veremos los versículos 17 – 18, demos lectura.

     

    1. Cada área de mi vida, incluyendo cada rol, necesita sostenerse en la realidad de que todo existe para la gloria de Dios.

    Col 3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

    Primeramente, necesitamos bases firmes, razones de peso para poder llevar estos principios a nuestras familias y trabajos, y la Palabra nos las da.

     

    Hemos visto desde el capítulo 1 el poderío de nuestro Señor, en quien todas las cosas fueron creadas por medio de él y para él, cómo él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten, porque en el habita toda la plenitud de la deidad, él es Dios.

     

    De manera que esto nos recuerda nuestra más alta prioridad: Dios, nuestro creador, sustentador, salvador, por el existimos, subsistimos y somos, el primer mandamiento y el más importante es ese:

     

    Luc 10:27b Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente;

     

    De él proviene nuestra identidad, por lo tanto, nos debe quedar grabado en el corazón, que él es quien define nuestro propósito en este mundo, la razón por la que estamos aquí y vivimos en estos efímeros 80 o 100 años, y de acuerdo a esto nuestras prioridades, y nuestras metas son establecidas, incluyendo nuestras familias y trabajo.

     

    No olvidemos esto mis hermanos, este jueves vimos en Sanas Palabras la clase de la Salvación, y algo que volvió a refrescar mi alma y mi fe, es recordar esto, no somos un cuerpo que tiene un alma, somos un alma que habita en un cuerpo, no somos seres terrenales que venimos a la iglesia a tener una experiencia espiritual, ¡no! Somos seres espirituales que estamos en una corta experiencia material en este mundo temporal.

     

    Somos seres eternos, y nuestra estancia en este mundo es demasiado corta, y necesitamos urgentemente tener resuelta la decisión más importante para cualquier ser humano: dónde vamos a pasar la eternidad, con Dios disfrutando todos los aspectos de su amor y misericordia en su cielo, o bajo el juicio de Dios sufriendo todos los aspectos de su justicia, juicio y su ira en el infierno.

     

    Pero, no termina ahí, si he resuelto dónde voy a pasar la eternidad, y a través de Cristo Jesús y he recibido perdón de pecados, salvación, vida eterna, a través de la fe, eso implica que, por igual, todo lo que haga, lo que soy, lo que tengo, incluyendo recursos, talentos, familia, esposa, hijos, trabajo, todo lo que tengo hoy, es para traerle gloria a Dios, a quien estoy supuesto a ver cara a cara, y a quien le daré cuentas de cada cosa que me confió.

     

    Porque esto que llamo vida, o mi vida, no es la verdadera vida, mi vida está escondida en Cristo y fui comprado por precio.

     

    ¿Por qué todo esto? Porque estoy a punto de entrar a lo que es mi familia, y delante de Dios ni siquiera mi familia es lo más importante. Lo más importante en mi vida debe ser Dios, mi relación con él, conocer y seguir su voluntad, y todo lo que soy y tengo debe girar alrededor de esto.

     

    Porque si lo que soy y tengo, incluyendo mi familia, recursos, talentos está girando en torno a otra cosa que no es Dios, esa cosa es un ídolo, y es temporal, mi vida perderá propósito, y al final lo que Dios me confió será un desperdicio. Mi vida completa debe girar en torno a estos dos versículos:

     

    Col 3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

     

    Col 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

     

    Lo que pienso y hago en todas las áreas de mi vida debe girar en torno a las preguntas que vimos la semana pasada, lo cual incluye mi matrimonio, mis hijos, su educación, mi trabajo, mi desempeño como ciudadano, etc., y son estas preguntas:

     

    ¿Lo que voy a hacer o decir es coherente con quien es Cristo, con quien es Dios? Porque yo soy suyo, soy su cuerpo, soy su iglesia, soy su hijo, ¿lo que voy a hacer o decir, le trae gloria a Dios, o solo satisface las demandas de mi carne? ¿Le hace ver bien, le trae fama, buena reputación? ¿La gente al verme, al oírme, al manejarme con mi esposa e hijos dirá: qué bueno es Dios o lo blasfemará?

     

    Segundo, lo que voy a decir o a hacer, ¿está conforme a la voluntad de Dios? ¿Ya le tomé en cuenta? ¿Ya oré, ya procuré tener paz en mi corazón antes de actuar? ¿Estoy enfocado en Cristo o en mí mismo, en metas eternas o meramente temporales? O solo me estoy auto engañando diciendo: “Señor mi carrera, mi trabajo, mi matrimonio, mis hijos, mis recursos son para tu gloria”; pero detrás sigo solo sirviendo a mis propósitos y no a los suyos.

     

    Porque solo hasta que esto sea así, entonces y solo entonces mi vida será plena, y no solo eso, estaré seguro de que estoy preparándome para el día en que me encuentre frente a mi creador dándole cuentas de cada cosa que me confió, porque ese día, o recibiré pérdida, o recibiré recompensa dependiendo cómo viví mi vida, para mí y mis ídolos, o para mi Señor y sus propósitos. Y mi vida, incluye mi familia mi trabajo, mis recursos y todo lo que soy.

     

    Por eso, aunque no todos aquí somos casados, y aún entre los casados hay diferentes casos, hay madres solteras, hay jóvenes, adolecentes, niños, de igual manera todo lo que acabo de decir aplica para todos por igual, sin importar el rol que tengas.

     

    Ahora, hoy nos toca hablar de la pareja, obviamente no tendremos tiempo de ver todo lo que esto abarca, y cada caso es diferente, aunque los principios son los mismos, pero, yo quiero dejar bien conectado el rol de la pareja con esto que hemos aprendido hasta hoy en Colosenses.

     

    Con respecto a la pareja, hemos enseñado una y otra vez las cinco prioridades: 1º Dios, 2º Mi cónyuge, 3º Mis hijos, 4º Mi trabajo, 5º Mi servicio en la iglesia. ¿Qué les da su orden a estas prioridades? El tiempo que dura cada relación. Ya lo establecimos, soy un ser eterno, pero mis relaciones en este mundo no lo son, porque este mundo es temporal.

     

    1. La primera es mi relación con Dios es la única de todas estas que durará por la eternidad, así que por lo mismo es la más importante de todas.

     

    1. La segunda es mi relación con mi cónyuge, porque ésta durará hasta que la muerte los separe, es la más larga en cuanto a esta vida temporal.

     

    1. La tercera es la relación con mis hijos porque en el sentido de control e instrucción terminará cuando ellos dejen a su padre y a su madre y se unan a su mujer.

     

    1. La cuarta mi trabajo, el cual durará hasta que yo envejezca y me retire, o quizá pueda haber un cambio en mi salud, o alguna circunstancia por la cual un día tendré que dejar de trabajar.

     

    1. Mi servicio en la iglesia local, porque pudiera cambiar de residencia y por lo tanto la iglesia local a la que asista también cambiará.

     

    Ahora, los últimos cuatro obedecen a la primera prioridad: traerle gloria a Dios, Mi cónyuge y yo vivimos para que juntos le traigamos gloria a Dios; A mis hijos, antes que darles carreras o lo que sea necesito enseñarlos que sus vidas existen para traerle gloria a Dios; necesito aprender a darle gloria a Dios con mi trabajo, y obviamente el servicio en la iglesia se supone que es para la gloria de Dios.

     

    Ahora, con respecto a este último, mi servicio en la iglesia, quiero hacer una aclaración, ¿por qué se pone como última prioridad? Bueno, por mucho tiempo se ha enseñado que mi servicio en la iglesia, si soy ujier, o enseño, o reparto boletines es lo que determina mi relación con Dios, porque es como una obra con la cual le pago, o le exijo bendiciones, lo cual no es así, todo lo que hago para el Señor es en respuesta a su amor.

     

    Pero tristemente el servicio a Dios se disminuye a una mera actividad que hago en la iglesia, cuando la realidad es que soy de Cristo en todo momento, solo cuando voy a la iglesia, por lo tanto, en todo momento le estoy sirviendo, no solo cuando estoy en la iglesia, le sirvo con mi matrimonio, en mi trabajo, etc.

     

    Porque se llega al extremo de que en el hombre de, “estoy sirviendo a Dios”, se descuida al cónyuge, a los hijos, y el trabajo, y la familia sufre, y el nombre de Dios es blasfemado. Pero la realidad es que todo obedece al mismo orden, ya lo dijimos si las prioridades 1 – 4 están en orden, el servicio en la iglesia también lo estará, y será una bendición.

     

    Pero eso hablando meramente de un servicio que haces en la iglesia, servir café, cantar, enseñar, claro que también hay llamado de parte de Dios, en el cual somos entrenados y donde debemos mostrar fidelidad, pero, todo en este mismo principio, es una respuesta a Dios, y quizá Dios me dé mayor responsabilidad al ser fiel comenzando en mi hogar y en todas las áreas de mi vida.

     

    Pero, al mismo tiempo hay una línea que no se debe perder, si te fijas Pablo no menciona la iglesia como un rol en la vida de una persona, ¿por qué? Porque no lo es, la iglesia no es una actividad más en tu ocupada vida, a la cual si tienes tiempo asistes, no es así, la Biblia no lo enseña así, Pablo no lo enseña así.

     

    Checa cómo la iglesia no es parte de una actividad, es una identidad, no vengo a la iglesia, soy la iglesia. Mira su importancia, 1:18 Pablo viene hablando de Cristo como el preeminente de toda la creación, el sustentador, e inmediatamente después menciona: Cristo fue puesto como la cabeza del cuerpo que es la iglesia, así de importante.

     

    Lo que es más, todo lo que ha venido hablando Pablo hasta ahora, está en el contexto de la iglesia, porque la iglesia es lo que somos, es por lo que Cristo murió, por su iglesia, es lo que él redimió, hombres pecadores, para formar su cuerpo y darse a conocer al mundo y dar a conocerse a nosotros. Por eso mis hermanos en este sentido la iglesia también es y debe ser parte de la prioridad número 1, Dios, mi relación con Dios

     

    Debes dejar de ver la iglesia local como una más de tus tantas actividades que serían para ti “verdaderamente” importantes, no debes verla siquiera como algo muy importante, no, la iglesia local es lo que Cristo eligió para ser la expresión de su cuerpo en el mundo, en especial en el lugar donde vives.

     

    Ella es tu hospital, es el gimnasio donde entrenas, la universidad donde estudias, la fuente donde recargas energía, el lugar donde te reúnes con otros a adorar a Dios, y hallas descanso, consuelo, gozo, porque es donde él ha elegido hacerse presente, derramar su gracia, donde primordialmente Cristo da a conocer su voluntad, y se da a conocer a sí mismo. Cosas maravillosas ocurren cuando los creyentes nos reunimos en el nombre de Cristo.

     

    No puedes hacer tu iglesia virtual, tienes qué presentarte, puedes oír todas las conferencias que quieras en internet, y hacer devocionales con tus hijos y tu esposa, pero, eso no sustituye el lugar tan importante que es la iglesia local. ¿De dónde crees que vas a sacar sabiduría, fortaleza y demás para dirigir tu hogar, para ser la esposa o el marido que Dios quiere que seas? De la iglesia local.

     

    ¿Dónde vas a encontrar apoyo, en tiempos de dificultad? ¿A quién vas a rendir cuentas de que lo que estás haciendo es lo correcto? Dios por eso enriquece a la iglesia con dones, con ministerios, con operaciones, para transformarla a la imagen de Cristo. Necesitas dejar de ver la iglesia como algo extra en tu ocupada agenda, porque si el cuerpo de Cristo es para ti una actividad más, piensa también en lo que les estás enseñando a tus hijos.

     

    ¿Dónde están ellos aprendiendo que tu más alta prioridad es Dios y encontrarte con tu Dios y adorarlo? Ellos necesitan eso para sus vidas por igual, porque también tienen eternidad en ellos y ellos también tienen que aprender que no hay algo más importante que Dios.

     

    Necesitamos hermanos el equilibrio que nos da el Espíritu Santo, son líneas delgadas que debemos cuidar. Porque si bien no se trata de que seas el ajonjolí de todos los moles y que estés a diario en la iglesia, también debes cuidar que no estés proyectando que la iglesia local es una actividad más de tu vida, así no lo diseñó el Señor.

     

    Piénsalo así: podría hoy desatarse la 3ª guerra mundial, y perderse todo el sistema económico y educativo del que estás sostenido en este país en un segundo, ¿qué pasaría con tu vida? ¿Todavía habría algo? ¿Te das cuenta? Es cuestión de prioridades. No es que lo otro no importe, todo es importante, y puedes traerle gloria a Dios con eso, pero en su debido orden. ¿Por qué? Para que haya iglesia tiene que haber familias, pero, para que haya familias sanas, necesita haber iglesia.

     

    Me recuerda en el AT, cuando el pueblo cada día se acercaba al tabernáculo con su sacrificio, cada sábado dedicaba el día a relacionarse con su Señor, las fiestas religiosas del AT, tres veces al año el pueblo de Israel tenía que venir a Jerusalén a reunirse con su Señor, y a reunirse como el pueblo de Dios, durante el año la gente se preparaba, y debía estar ansiando ese momento, no importa dónde estuviera, cuántas millas los alejaran del lugar Santo, todos tenían que responder al llamado de Dios, unirse como un solo hombre y gozarse con él.

     

    Así es en la iglesia, cada domingo, cada oportunidad de reunirnos y alabar su nombre y elevar peticiones, rogativas, acciones de gracias, cada oportunidad de aprender o de enseñar su Palabra, nosotros somos el templo del Dios vivo, y al reunirnos nuestro Señor se hace presente de una manera muy especial y diferente a todas las demás, no es que Dios no bendiga tus devocionales familiares, o individuales, claro que eso tiene su lugar.

     

    Pero, recuerda, cada prioridad después de la 1ª sirve a la 1ª, mi matrimonio, mis hijos, mi trabajo, obviamente mi servicio en la iglesia, todo existe para el propósito más importante de todos: Traerle gloria a mi Dios.

     

    Porque en cualquier momento yo podría ser llamado a cuentas, o alguna de mis hijas, o algo puede suceder que mi condición de salud ya no me deja trabajar, aun así, mi vida no se termina, sigo siendo un ser eterno que sirve para los propósitos de Dios, no los míos.

     

    Me gusta cómo lo leí en un post, dijo J. Vernon McGee, un erudito de la Biblia: "El universo le pertenece a Dios, y él hace todo a su modo. Tal vez tengas otro modo, pero no tienes otro universo." Así es hermanos, o lo hacemos al modo de Dios y esto nos traerá plenitud y gozo, o lo hacemos a nuestra manera y tarde o temprano seguiremos tropezando, siempre preguntándonos, ¿por qué no más no me sale nada?

     

    Y bueno, desde este cimiento ahora sí, podemos considerar el diseño de Dios para la familia; y en simples oraciones Pablo resume verdades impresionantes con respecto a nuestras relaciones.

     

    Y Checa como de los roles que ejerzo en mi vida diaria, el primer lugar donde este vestido debe verse es en casa, y comienza con la pareja, mira el orden por ti mismo, casadas, maridos, hijos, padres, trabajadores, y patrones.

     

    Y Pablo comienza con la pareja. Henry Hendrics dijo: si tu cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona. Lo hemos dicho una y otra vez, ¿quieres un ministerio? Tu primer ministerio, es tu familia, si yo como pastor tuviera una red de iglesias con miles de personas y ministerios, pero un matrimonio hecho pedazos, habría fracasado.

     

    Es un patrón que Dios siempre pone, ¿se acuerdan en Génesis? Antes de haber establecido instituciones o gobiernos, lo primero que hace es establecer la relación del hombre con él, y justo después la relación del hombre con su esposa, lo cual equivale a la familia.  

     

    De manera que la relación entre un hombre y una mujer, los padres y sus hijos es un diseño de Dios, el hombre no tiene ni la autoridad, ni la capacidad de redefinir estas relaciones a su antojo, esto solo trae caos, y la destrucción de la sociedad, como lo estamos viendo en nuestros días.

     

    Mis hermanos estamos llamados a seguir el manual del fabricante, si es que queremos que nuestras familias, y por consiguiente nuestra sociedad funcione correctamente para la gloria de Dios y para nuestra bendición y plenitud.

     

    Podemos estar en contra del diseño de Dios lo que queramos, pero, vamos a estar equivocados, y sencillamente no va a caminar, pero, si lo decides, si decides tomar en cuenta a Dios, verdaderamente amarle y honrarle recibiendo su verdad, en respuesta a su amor, y decides obedientemente y en fe poner por obra su diseño, encontrarás gozo y paz para todas tus relaciones sociales.

     

    Observa algo, todas estas estas cosas están citadas al mismo tiempo y en el mismo nivel de importancia, checa: casadas, maridos, hijos, padres, y siervos, pero hay un orden, y Pablo comienza con las casadas, veamos:

     

    1. Las casadas usan su nuevo vestido para poder estar en sujeción.

    Col 3:18a Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.

    Recordemos, hay una premisa básica, una misión, la cual es la más importante en el matrimonio: hacer visible a Cristo en el mundo; antes que el romance, que el criar hijos, patrimonio, cosas que son importantes, el matrimonio como todo en nuestras vidas tiene esta como la más alta prioridad. De una manera muy especial el matrimonio es una fotografía, una escena, una ilustración, del Evangelio, dice en Efesios 5:

     

    Efe 5:22-25 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

     

    La esposa, representando a la iglesia, el esposo, representando a Cristo, una mujer sujeta a su marido, el cuál es su cabeza, y representa a Cristo. Los dos en una relación de amor y respeto, vestidos de Cristo, hacen en el mundo visible a Cristo en el mismo matrimonio. Si estás casado o piensas hacerlo, esta es tu principal prioridad. Dios creó al matrimonio y lo creó para su gloria. Y Pablo se refiere a las casadas.

     

    Col 3:18a Casadas,

    Algo que podemos ver es que Pablo comienza con el rol de la mujer en el matrimonio, y esto era algo radical para aquellos tiempos, la mujer era considerada como un objeto, como un instrumento de trabajo y de placer, cuídala para que te dure muchos años, si ya no te sirve, cámbiala por otra, o consíguete un par, por si una falla, tienes la otra. El divorcio entre os griegos estaba a la orden del día, se estaba levantando un movimiento feminista que se estaba rebelando.

     

    Y con los judíos no era mejor, una de sus oraciones diarias era esta: gracias que no soy un gentil, gracias que no soy un esclavo, y gracias porque no soy una mujer.  Sin embargo, Dios es quien eleva a la mujer, al mismo nivel que el hombre, y le da un rol que es de alta estima para él, el ser ayuda idónea de su esposo, y el de criar a los hijos.

     

    Ahora, si te das cuenta, el mundo comenzó atacando el rol de la mujer, minimizándolo, burlándose de él, menospreciándolo, al punto de que las mujeres se dejaron engañar y muchas de ellas abandonaron el lugar de privilegio que el Señor les había dado, lo que es más, ahora mismo para muchas mujeres el hecho de pensar en ser amas de casa, es sentirse fuera de moda, si no es que retrógradas y tontas, pero, ese es un gran engaño Satánico, el cual desde los 90 ha minado la familia.

     

    Y hoy en día ya no solo es el rol del ama de casa el que se menosprecia, sino el de la familia entera, ahora se considera retrógrada y fuera de moda un padre o una madre que decide cuidar su matrimonio, cuidar de sus hijos personalmente, al punto de que la familia como tal en nuestra sociedad está en un gran peligro.

     

    Solo asómate a las familias, muchas de ellas están desquebrajándose, si no es que ya están desquebrajadas. Más y más madres solteras, o divorciadas, hijos abandonados, que han entregado al gobierno y a un sistema educativo totalmente ateo, esperando que gente impía haga el trabajo que solo nos toca a nosotros como padres.

     

    Mis hermanos, la familia es un diseño de Dios, por lo mismo el mundo impío ya le ha declarado la guerra, y la familia está bajo fuego enemigo y aún más con todas estas enseñanzas falsas en cuanto al género y pretender redefinir el matrimonio entre un hombre y una mujer.

     

    Y no es que una mujer que trabaje no deba ser respetada, el punto es que hemos llegado al extremo de pensar que una mujer que está dedicada a su esposo y a sus hijos es una mujer incompleta, retrógrada y del siglo antepasado, lo cual está totalmente equivocado.

     

    Mujer, puedes llegar a ser un CEO, o presidente de la república, pero, te aseguro, que lo único que verdaderamente te dará plenitud y un sentido de satisfacción desde tu interior, será vivir para la gloria de Dios y permanecer en lo que él diseñó, caminar en sus preceptos, en su voluntad; No siguiendo lo que este mundo llama “éxito”, la vanagloria de la vida.

     

    Casadas o maridos, o hijos, es un engaño pensar que Dios está equivocado o pasado de moda, veamos nuestra sociedad, queda más que comprobado el producto tan terrible que ha producido la falta de Dios en ella, la mujer con todo su feminismo y éxito no es más plena ni feliz.

     

    Ahora, tampoco el machismo es la salida, no estamos hablando de eso, tanto el feminismo como el machismo son producto de una humanidad pecadora, la Biblia no defiende ni uno, ni otro, los dos están en contra de la verdad, ya lo veremos.

     

    Pero el hecho de ser una ayuda idónea para tu marido y dedicarte a tus hijos de la manera en la que Dios lo diseñó, no es retrógrada, ni te dejará como una mujer incompleta, sino que traerá a tu vida plenitud y satisfacción, porque así lo diseñó el Señor. Claro, de la misma manera, estamos hablando de un marido piadoso que cumple con su parte, lo veremos la semana entrante, pero, dice la Palabra:

     

    Tit 2:3-5 Igualmente, las ancianas deben portarse con reverencia, y no ser chismosas, ni emborracharse. Deben dar buen ejemplo 4 y enseñar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos, 5 a ser juiciosas, puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sujetas a sus esposos, para que nadie pueda hablar mal del mensaje de Dios.

     

    Mis hermanas, el trabajo de criar hijos es un bien impresionante para la siguiente generación de tu familia, para la sociedad, para la familia en sí, la escuela pública no está haciendo un buen trabajo, cada vez más y más por los principios de falsa moralidad que se les enseña a los hijos, es mayor el trabajo como padres para contrarrestar los principios ateos que reciben.

     

    Padres, nuestros hijos nos necesitan, en especial mamá, necesitas instruirte para poder ayudar a tus hijos, no los dejes a merced de este sistema que literalmente está envenenando sus mentes, y no estoy exagerando, mira la TV, los programas, su música, la manera de divertirse, es una realidad, y toda esa impiedad no es normal.

     

    Mamá, tus hijos te necesitan, no hagas que tu hijo pase horas enteras en daycares, o con otras personas que no son su madre, vale la pena que inviertas en tus hijos, creer a Dios y obedecerlo es bueno para todos.

     

    Obviamente esto implica que te vistas de Cristo, y apliques todos los principios bíblicos que hablan del contentamiento, y de metas eternas, porque si estás casada con lo que este mundo te dice que es valioso, y no con lo que Dios valora, esto te va a ser muy difícil.

     

    La codicia es una de los factores que traen presión al matrimonio, el ir detrás de los deseos de los ojos, de la carne y de la vanagloria de la vida, y no detrás del reino de Dios, permitiendo que él traiga las añadiduras, son los que hacen que tomes todo tipo de malas decisiones que al final presionan tu familia y lo lastiman. Y dice:

     

    Col 3:18b estad sujetas a vuestros maridos,

    Por este mandato y por esta frase, se acusa a la Palabra de Dios de ser chovinista, pero, la realidad es que no lo es, la Biblia nos enseña principios de autoridad y de sujeción por todos lados. Y no es algo raro, ya que Satanás está comprometido con distorsionar la palabra de Dios, con difamarla y con hacerla no confiable.

     

    1º La sujeción y la autoridad no son cuestión de capacidad, de inferioridad o de valor, son un concepto divino, Jesús vivió toda su vida humana sometido al Padre, y ellos dos son iguales en dignidad, poder o divinidad, Jesús dijo, el Padre y yo uno somos, y al mismo tiempo Jesús no hacía algo sin consultar a su Padre, él dijo:

     

    Jua 5:19-20a Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. 2a0 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace;

     

    La sujeción no es una cuestión de inferioridad como el feminismo lo acusa, sencillamente es una cuestión de diseño, Dios así lo diseñó.

     

    1 Co 11:3 Pero hay algo que quiero que sepan: la cabeza de todo hombre es Cristo, la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza de Cristo es Dios. (NTV)

     

    Este diseño de autoridad es necesario en todos lados, las leyes, los policías, que refuerzan la ley, una ciudadanía que tiene que someterse a ella, si no todo sería un caos, una anarquía. Un neurocirujano podrá estar muy preparado, si un policía lo para, él tiene que someterse a la autoridad dada por el poder judicial a ese oficial.

     

    De la misma manera hay una línea de autoridad fluyendo desde Dios, que baja hacia Cristo, después al hombre y después a la mujer. De manera mujer, que la manera en la que muestras que estás sujeta a Dios, es cuando te sujetas a tu marido, y respetas su autoridad.

     

    Sujeción es la palabra

    Jupotasso,

    el cual es un término militar que significa ordenar bajo, poner en sujeción, subordinar; obedecer: bajo, sometido, sujeto, sumiso, estar bajo la autoridad de, estar sumiso, someterse a, obedecer, sujetarse a, estar, poner bajo control, poner en sujeción. Es un acto de la voluntad donde yo me someto a mí mismo bajo autoridad.

     

    Por eso, ¡atención! Al hombre no le corresponde sujetar a su mujer, es a la mujer a la que le corresponde en obediencia a Dios sujetarse a su marido, ponerse bajo una autoridad dada por Dios. Pero, te voy a decir mujer, a mayor autoridad, mayor responsabilidad, y tú hombre puedes cederle a tu mujer toda la autoridad que quieras, pero no le vas a ceder responsabilidad.

     

    ¿Se acuerdan en el jardín del Edén? Cuando Eva fue engañada, nada implica que Adán no estuviera ahí, pero, él le cedió autoridad a su mujer, y a la hora de que llegó Dios a pedir cuentas, fue a Adán a quien se las pidió, porque, aunque Eva tuvo sus consecuencias, la tierra fue maldecida por causa de Adán.

     

    Dios ha diseñado darle dirección al matrimonio a través del hombre, la cabeza, por lo tanto, mujer, ¿quieres una familia a la deriva, sin dirección? Usurpa el lugar de tu esposo, toma control y no lo dejes liderar, pero, sabe que Dios no te va a dar gracia para equivocarte, sin embargo, sí lo hará con tu marido, porque él fue a quien puso, ¿para qué? Para darse a conocer, a través del diseño, a través de un hombre que, con sabiduría de Dios, con el amor de Cristo dirige a su familia mostrando a Cristo con un gobierno justo.

     

    Mujer, tenlo claro, Dios no te va a dar dirección a ti para tu hogar, volviendo al jardín del Edén, Eva fue engañada. Eso significa que tú eres susceptible al engaño por igual; tus emociones, son volátiles y difíciles de controlar.

    Dios te diseñó así para que seas cuidada, por un hombre piadoso que te dirija, y te comprenda, y tiernamente te cuide, para que seas tratada como un vaso frágil, y no porque lo seas, porque queda demostrado que una mujer es más capaz de aguantar dolor, o abandono y quedarse con sus hijos y sobarse el lomo por ellos, no así un hombre que lo primero que tiende a hacer es huir, buscarse otra mujer o embriagarse.

     

    Por eso no es una cuestión de capacidad, es una cuestión de diseño en el cual es Dios el que quiere glorificarse y darse a conocer a través de un hombre que como Cristo lava y desarruga a su esposa hasta presentársela como una esposa sin macha, ni arruga, ni cosa semejante, y una mujer que como la iglesia se sujeta a su marido, en confianza, en respeto, en honra.

     

    Ahora, mujer es tu decisión, en fe someterte a tu marido, porque él no va a liderar tu hogar si tú no se lo permites, él no va a luchar por ese lugar, los hombres entre hombres compiten, pero tu esposo no se va a poner contigo al tú por tú, él va a preferir dar un paso atrás e irse a jugar futbol, o encerrarse en sus hobbies,

     

    Pero una vez más, por más que digas, es que este es así, o asá, si no hago algo, nos vamos a ir de picada. Todo lo contrario, tú estás llevando tu matrimonio de picada, y Dios no te va a dar gracia, y tu matrimonio va a estar a la deriva. Pero si confías en Dios, verás cómo él ayuda a tu marido, porque esa es su voluntad.

     

    Es una cuestión de diseño, por ejemplo, piensa en el cuerpo, si un ojo se rebelara y dijera: ya estoy cansado de ser ojo, ese pie siempre me lleva a donde no quiero ir, renuncio, quiero tomar las riendas, ok, pon al ojo como pie, ¿verdad que no va a funcionar?

     

    O viceversa, el pie puede decir: yo ya me cansé de siempre sostener a este cuerpo, siempre me toca la tierra y me hincho, yo quiero ser nariz, ella sí que siempre está al frente y no se pierde nada de la acción, ¿cómo se vería un cuerpo sin pie y con un pie como nariz?

     

    No funciona, el pie fue hecho para ser pie, y la nariz para ser nariz y si cada uno está en su lugar, el cuerpo funciona y se ve bien, y todos son parte de un mismo cuerpo, y todo el cuerpo o se goza o se duele, son uno, de la misma manera en el matrimonio, dice en Efesios 5:21:

     

    Efe 5:22-24 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

     

    Para una mujer no es natural el sujetarse a su marido, para un marido no es natural el amar y sacrificarse por su esposa, pero este es un resultado del pecado, la sujeción y la autoridad ya estaban antes del pecado, mira en la sentencia podemos ver esta realidad:

     

    Gén 3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

     

    La sentencia fue multiplicar los dolores en sus embarazos, con lo cual disminuyó la gloria de traer seres humanos a la imagen de Dios, pero la segunda parte habla de la consecuencia del pecado en la mujer, ahí tienes el principio del machismo y el feminismo.

     

    El deseo para su marido no habla de un deseo sexual sino un deseo de controlar al marido, y el hecho de que el hombre se enseñoree de la mujer habla de esta tendencia a suprimir, a aplastar, a dominar a la mujer, pero ambos vienen del corazón pecador del hombre y la mujer.

     

    Porque antes del pecado ni Adán aplastaba a Eva, ni Eva tenía problemas con sujetarse a su marido. Fue después de la caída que todo problema comenzó y este fue uno de ellos, la rebeldía es parte del viejo hombre y afecta todas tus relaciones interpersonales.

     

    Pero, mis hermanos, al venir a Cristo, ahora es posible establecer el diseño de Dios en el matrimonio, vestidos del nuevo hombre, el cual es Cristo, con todas estas características, humildad, misericordia, etc., es posible.

     

    Ahora, mujer, el Señor no te llama a posibilitar a tu esposo, eso no es sujeción, porque ese es otro extremo, el poner a tu esposo en un nivel aún mayor que el de Dios, y eso es idolatría, Dios no te llama a ser partícipe de los pecados de tu esposo, en especial si él está desobedeciendo a Dios, sea porque es un borracho, un mujeriego, un desobligado, un abusador o golpeador.

     

    Dios no te manda a sujetarte cuando tu esposo te obliga a hacer cosas que van en contra de su voluntad, si él quiere obligarte a prostituirte, a drogarte, te golpea, te hace vender drogas, te obliga a cuidar los hijos de sus relaciones adúlteras, esto y muchas cosas horribles que se dan. Dios no te llama a eso, la sujeción a tu esposo es voluntaria, pero, es a sujetarte a la autoridad que representa, y aquí aplica el verso que dice: es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

     

    Ahora, si tu marido es un no creyente y no te está obligando a hacer cosas en contra de lo que Dios manda, el Señor te llama también a sujetarte a él, para que, con tu sujeción respetuosa y silenciosa, quizá lo ganes para Cristo, todo se trata de esto mira lo que dice 1 Pedro:

     

    1 Pe 3:1-2 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

     

    Ahora, si dices, es que no es así, él no tolera mi fe, bueno en 1 Cor 7 nos habla con mayor claridad del caso:

     

    1 Co 7:12-14 Ahora, me dirigiré al resto de ustedes, aunque no tengo un mandato directo del Señor. Si un hombre cristiano está casado con una mujer que no es creyente y ella está dispuesta a seguir viviendo con él, no debe abandonarla. 13 Y, si una mujer cristiana tiene un esposo que no es creyente y él está dispuesto a seguir viviendo con ella, no debe abandonarlo. 14 Pues la esposa cristiana da santidad a su matrimonio, y el esposo cristiano da santidad al suyo. De otro modo, sus hijos no serían santos, pero ahora son santos.

     

    Darle santidad no se refiere a darle salvación por default, pero sí se refiere a que el cónyuge no creyente recibe bendiciones temporales a causa del creyente que pertenece al Señor, además del testimonio, un cristiano trae la gracia divina a su matrimonio, con sus oraciones, con su conducta, con la bendición de ser un hijo, una hija de Dios, la cual se derrama sobre su cónyuge, la cual podría llevarlo incluso hasta ser salvo.

     

    En cuanto a los hijos también hay una bendición de parte del creyente, los hijos están siendo expuestos a la verdad, no así aquellos donde los dos son no creyentes, pero, mira nada más la responsabilidad sobre nuestros hijos, ellos por igual, están recibiendo protección y bendición divina por medio del padre creyente, su testimonio, sus oraciones, su instrucción.

     

    Pero, ¿te das cuenta? ¿Cuál es el deseo de la esposa o el esposo creyente? La salvación, tanto de sus hijos como del cónyuge no creyente. Sigue siendo la misma meta, y dice:

     

    1 Co 7:15-17 (En cambio, si el esposo o la esposa que no es creyente insiste en irse, dejen que se vaya. En esos casos, el cónyuge cristiano ya no está ligado al otro, porque Dios los ha llamado a ustedes a vivir en paz). 16 ¿Acaso ustedes, esposas, no se dan cuenta de que sus maridos podrían ser salvos a causa de ustedes? Y ustedes, esposos, ¿no se dan cuenta de que sus esposas podrían ser salvas a causa de ustedes? 17 Cada uno debería seguir viviendo en la situación que el Señor lo haya puesto, y permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó por primera vez. Esa es mi regla para todas las iglesias.

     

    Ahora, es importante aclarar que al que es creyente el Señor le manda a no unirse en un yugo desigual con un no creyente, un creyente, nada tiene que estar haciendo con un no creyente, o con una no creyente, un no creyente se ama a sí mismo, no conoce el amor de Dios, busca su gloria y no la de Dios, por lo tanto, estarán jalando en sentidos opuestos.

     

    Y entonces no habrá unidad, uno está amando este mundo, controlado por sus pasiones y deseos, el otro se supone que está gobernado por Cristo, siguiendo su voluntad, etc., sencillamente no hay manera, a menos que seas oscuridad creyendo que eras luz, así los dos van al hoyo sin saber.

     

    Pero, si los dos eran inconversos, y el Señor llama a alguno de los dos, entonces tus oraciones, mujer, u hombre puede ser la salvación de tu cónyuge, eso sería lo óptimo, y he sido testigo de la restauración de matrimonios donde por un tiempo ella o él, no creen, pero, Dios hace milagros maravillosos.

    Ahora, si como dice aquí, si el cónyuge no creyente no quiere nada con el Señor, le puede permitir irse y entonces queda en la libertad de volverse a casar con un creyente. A grandes rasgos estas son algunas de las situaciones que se pueden dar, pero, si te fijas en todo momento se trata de que el creyente anhela, desea traerle gloria al Señor, no está buscando lo suyo propio.

     

    Ahora, tenemos otros casos, este diseño está hablando en el contexto de una pareja casada, no arrejuntada, ni nada por el estilo.

     

    Y mis hermanos, hago énfasis en esto una y otra vez, vivimos en tiempos donde ya se dio por sentado que la unión libre es normal, que el sexo antes del matrimonio es benéfico y necesario para poder escoger a la persona correcta, pero la Biblia no lo enseña así, es todo lo contrario, es dañino, quita la oportunidad de conocer la verdadera intimidad, la cual no solo es física, sino espiritual, de cultivar verdadera confianza, lealtad,

     

    Y si el número de parejas con las que se tiene sexo va creciendo, de la misma manera la capacidad de verdaderamente unirte a una persona en cuerpo y alma, en verdadera intimidad no solo física, sino espiritual, con cada pareja se rompe, es como un pedazo de Taype que pegas y despegas, hasta que ya no sirve, te conviertes en una cisterna rota que al final queda seca, vacía, sin nada para dar, y sin la capacidad de retener.

     

    No te engañes, es fornicación y Dios no bendice la fornicación, mejor obedece, nada te cuesta y tienes mucho para ganar.

     

    Si eres soltero, o soltera, te invito a obedecer y a recibir de parte de Dios el regalo más maravilloso de esta vida temporal, un esposo, una esposa, un matrimonio piadoso, lo cual es un regalo inigualable, pero comienza entregándole tu vida al Señor, vístete de Cristo, para que él te haga ser la mujer o el hombre que necesitas ser para que esto suceda.

     

    No vas a encontrar al hombre o a la mujer ideal, si tú no te propones primeramente en Cristo ser el hombre o la mujer ideal, porque el hombre o la mujer ideal, el hombre o la mujer piadosa, está buscando a otro hombre o mujer piadosa, y si tú no lo eres, ni tú lo vas a ver, ni ella te va a ver, o viceversa.

     

    El verdadero amor va a pasar de largo si no eres la mujer que Dios quiere que seas, o viceversa. No pierdas la oportunidad, no te enredes en pecados sexuales, no convienen, no vale la pena, no quieres estar incompleto en tus relaciones, y arrastrar dolor y verguenza todos los días de tu vida.

     

    Ahora, ¿te encontró el Señor en esta situación? Procura ponerte a cuentas con el Señor, no tienes por qué seguir viviendo en desobediencia. No puedes pretender poner el diseño del matrimonio donde no hay uno, comienza honrando a Dios, con una convicción de obediencia a cualquier costo, él te va a respaldar. Vuelvo a repetir, no esperes avance en tu relación, si pudiendo hacerlo, no estás haciendo nada por arreglarlo.

     

    Comienza poniéndolo en oración, mira, las cosas que son voluntad de Dios, él las respalda, y él te ayudará, pero, definitivamente necesitas con toda convicción decidirte a honrar a tu Señor, entonces podrás comenzar a poner este diseño bíblico en tu matrimonio.

     

    Y muchos comienzan con dudas: “es que si esto, es que si lo otro, es que si me quedo solo para siempre, es que si me abandona, es que cómo voy a salir adelante”; ¡prueba a Dios, y si eres soltero, no lo dudes, comienza de la manera correcta! Él honra a los que lo honran.

     

    Ahora, si tú estás casado, pero comenzaste con relaciones sexuales antes del matrimonio, sabiendo que estaba mal, primeramente, arrepiéntete, porque eso sin duda es la raíz de muchos de tus problemas maritales, eso siempre complicará las cosas en un matrimonio, porque las bases que utilizaste para unirte en matrimonio, los motivos, las intenciones no fueron las correctas porque obviamente no eran glorificar a Dios.

     

    Lo vuelvo a repetir, estás soltero, haz las cosas bien, y no amarres las manos de Dios para darte bendiciones a manos llenas, no tapes con tu pecado el caudal de bendiciones que Dios quiere derramar sobre ti.

     

    El resto, si el Señor ya te alcanzó y ahora estás poniendo en orden tu hogar, te felicito, recibe el amor, la gracia y el perdón de Dios y comienza a glorificarle, como la mujer adúltera el Señor te dice, yo tampoco te condeno, vete y no peques más.

     

    Madres solteras, tenemos varias, no sé cómo llegaste a esa situación, te invito a lo mismo, arrepiéntete de eso, y recibe perdón. ¿Eres joven? Confía en Dios, Cristo puede ser tu cabeza ahora, y muy probablemente él quiere darte un hombre con el cual ahora sí con todo tu corazón le glorifiques.

     

    Ahora prepárate para ser una mujer sujeta, una mujer piadosa, pero comienza por caminar con Dios con todo tu corazón, hazlo primeramente a él el hombre de tu vida, no vuelvas a cometer los mismos errores de antes, y conviértete en una mujer sujeta a tu Señor.

     

    Habrá aquí alguno o alguna que quiere caminar con Dios, pero no su cónyuge, no puedes decidir por él o por ella, pero, tú sí puedes decidir caminar con Dios con todo tu corazón, vestirte de Cristo y honrarlo, tú ser la mujer o el hombre que él quiere que seas, ¿y sabes qué? Dios te va a honrar, Dios te va a proteger, Dios te va a respaldar.

     

    Hay varias mujeres en nuestra iglesia que sus esposos no vienen con ellas, la instrucción es la misma, proponte honrar a Dios, quizá él no toma su lugar como cabeza de hogar por lo mismo, pero por ahora considera a Cristo tu cabeza.

     

    Créeme, él no quiere que nadie se pierda, sino que todos obren al arrepentimiento, él mejor que nadie quisiera ver a tu esposo a sus pies. Y si no tienes ninguna situación de estas de peligro, o de obligarte a ir en contra de lo que Dios manda. Con tu silencio, con tu respeto, con tu honra, con tus oraciones podrías ganarlo para Cristo.

     

    En fin mis hermanos, yo sé que hay muchas situaciones diferentes, pero, estoy seguro de algo, en todas puedes decidir caminar en la verdad, confiar en Dios y honrarlo con todo tu corazón, y él hará el resto.

     

    El punto aquí es con lo que comenzamos, ¿has entendido tu identidad? ¿Has entendido la temporalidad de esta vida? ¿Has entendido que eres escogido, apartado, amado de Dios? ¿Has entendido el nuevo vestido que puedes usar? Pon por delante la verdad. Y para el resto de las casadas, dice pablo:

     

    Col 3:18c como conviene en el Señor.

    La forma en el griego de esta frase expresa un sentido de obligación, en otras palabras, es un deber necesario, ¿te dices una mujer creyente, nacida de nuevo, que se viste de Cristo con el nuevo vestido? Esta es la manera en la que como esposa estás obligada a traerle gloria.

     

    No puedes decir que obedeces, que honras y que respetas a un Dios que no ves, cuando no lo haces con tu esposo que sí ves. Puedes ser dominante, ok, pero, no cometas el pecado de usurpar el lugar que Dios le ha dado a tu esposo, házselo fácil, confía en Dios. Mujer, ¿quieres que la relación en tu matrimonio funcione de la manera correcta? Esto es lo que el Señor ha mandado y establecido para que así suceda.

     

    No hay excepciones, Dios no bendecirá tu matrimonio, ni ningún matrimonio que no decide creerle y poner por obra lo que él manda, recuerda, sólo él tiene palabras de vida eterna, él es nuestro creador, y si somos creyentes, debemos honrarlo al creerle, al obedecer sus preceptos y mandatos.

     

    Este mis hermanos es un tema muy basto, ahí en la página tenemos dos discipulados y el contenido de un retiro, ponte a escucharlo, pero, no solo te quedes con información, ponlo por obra y permite a Dios mostrarte cómo verdaderamente su voluntad es buena, perfecta y agradable.

     

    ¿Qué te pide Dios mujer? No pretendas usurpar el lugar de cabeza de tu marido, decide ponerte bajo la autoridad divina, sujetándote a él, y decide respetarlo, dándole la honra que le darías a Cristo. No hay cosa más horrible que una mujer que no respeta a su marido, no hay manera de deshonrar a Dios más feamente por una mujer que irrespetando a tu marido públicamente, delante de tus hijos o en la intimidad de tu hogar, recuerda, ustedes son la imagen del Evangelio, pide perdón a Dios, porque él es el primer afrentado, arrepiéntete y comienza a caminar. La mujer virtuosa es corona de su marido, y una honra para Cristo.

     

    Y hombre, la semana entrante te toca a ti, así que aquí te espero, y si no te voy a hacer llegar la prédica, porque este es un trabajo de dos, ahora le tocó a la mujer, pero, todos estamos en el mismo barco, y creo que si eres creyente, entonces querrás también traerle gloria a tu Señor.

     

    Y termino con el último versículo y me gustaría orar por las mujeres, si eres casado y tu esposa está contigo, hombre, pon las manos sobre tu esposa y ora por ella para que el Señor la llene de su gracia y la convierta en la mujer que él planeó que fuera.

     

    Si eres soltera, o madre soltera, o eres casada y tu esposo no viene contigo a la iglesia, les voy a pedir que se acerquen aquí y hagan un círculo, se tomen de las manos y le pidamos con todo el corazón al Señor, según la situación, que les convierta en la mujer que él planeó que fueran.

     

    Si tu esposo no es creyente, pidámosle hoy un milagro, si quieres arreglar tu situación y ves la cosa difícil, dile al Señor: estoy dispuesta, solo ayúdame Señor. Vamos a orar y a esperar del cielo, la gracia de Dios en este momento. Dice el versículo 24:

     

    Col 3:23-25 Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, 24 conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. 25 El que hace el mal pagará por su propia maldad, y en esto no hay favoritismos.

     

    Luc 11:9-13 »Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. 10 Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. 11 »¿Quién de ustedes que sea padre, si su hijo le pide un pescado, le dará en cambio una serpiente? 12 ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? 13 Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!

     

    Recuerda, cada área de mi vida, incluyendo cada rol, necesita sostenerse en la realidad de que todo existe para la gloria de Dios, decide a darle gloria a Dios siendo la mujer que Dios quiere que seas.

     

    Mis hermanos, esto es ser espiritual, así honramos al Señor, esto es buscar las cosas de arriba, esto es andar con el nuevo vestido en mi rol familiar.

     

     

  • Sep 11, 2016Colosenses 3: 15-17 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (Parte V). El nuevo vestido – Un llamado a la acción
    Sep 11, 2016
    Colosenses 3: 15-17 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (Parte V). El nuevo vestido – Un llamado a la acción
    Series: Colosenses

     

    Hermanos, no se pudo grabar este mensaje, pero aquí pueden encontrarlo escrito
    con las anotaciones del Pastor.

     

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte V)

    EL NUEVO VESTIDO – UN LLAMADO A LA ACCIÓN

    Colosenses 3:15-17

     

    Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    ¿Qué estaba sucediendo en esta iglesia? Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo se estaba infiltrando a la iglesia con falsas doctrinas envenenando la sana doctrina con el engaño de cualquier religión en el mundo:

     

    Cristo no es suficiente, y tú necesitas hacer algo más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más misticismo, de manera que Pablo les escribe para prevenirles, para recordarles su identidad y la suficiencia de Cristo.

     

    Colosenses nos ha enseñado que pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier otra cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino.

     

    Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada, no tenemos a qué intervenir, no tenemos como intervenir porque no tenemos recursos, y cuando lo hacemos solo estropeamos un maravilloso y perfecto cuadro de gracia y amor.

     

    Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina: Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo – negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas no por Dios, sino por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por este mundo.

     

    Las cuales nos ofrecen un falso sustituto para ser espirituales, para ser santos y agradar a Dios, todo en nuestras fuerzas y a nuestra manera, no como él manda, sino como nosotros nos imaginamos que Dios quiere, lo cual en otras palabras se llama paganismo.

     

    Ellas son extremadamente tentadoras, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacernos de nuestros deseos pecaminosos, por lo tanto, más que ayudas, son trampas porque son innecesarias, inútiles y lo más importante, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo, nuestra redención, perdón, santificación, y nos dio eternidad.

     

    La obra de redención en Cristo está completa, consumada, es  inmejorable, en cuanto a mi conducta, Dios mismo creó las buenas obras en las que debo andar, por lo tanto, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo hizo todo por nosotros, es como pretender arreglar un pastel adornado a la perfección, solo lo echas a perder, no se puede completar lo que ya quedó perfecto, dice en Col 2:9-10:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    Pero, entonces, ¿cómo puede ser espiritual un cristiano sin todas estas falsas salidas a la espiritualidad? ¿Cómo podemos estar seguros de que estamos agradando a Dios? ¿Cómo un cristiano que está completo en Cristo debe vivir, qué es lo nos debería distinguir como creyentes genuinos?

     

    Primeramente, tengo una vida en Cristo, he resucitado, mi vida está escondida en él; tengo un futuro, mis ojos deben estar puestos en él en todo tiempo, en especial en tiempos de tentación o de prueba; Dios me ha dado un vestido, con el cual debo estar investido cada día de mi vida, mientras al mismo tiempo me despojo constantemente de este viejo vestido.

     

    He renacido, he resucitado, ya no soy un cadáver, y ese viejo vestido huele mal, huele a muerte. ¿Se acuerdan de Lázaro en Juan 11? Un muerto de 4 días, eso significa que el proceso de descomposición ya se notaba gráficamente; se supone que él estaría embalsamado, envuelto en telas; ahora, imagínate esas telas mojadas con los fluidos de descomposición del mismo Lázaro, ¿a qué olerían? ¿Cómo se verían.

     

    Definitivamente era un ropaje necesario para un muerto, pero, ¿qué sucedió cuando escuchó la voz del Señor: ¡Lázaro, sal fuera! Envuelto en esa podredumbre, tuvo que caminar, nadie entró por él al sepulcro, él tuvo que salir a tumbos, porque estaba amarrado como una momia, pero, ¿qué pudo haber sentido Lázaro al verse en ese sepulcro, en el cual estaría depositado su cuerpo para siempre? ¿Qué pudo haber sentido al olerse a sí mismo, al sentir esa tela putrefacta alrededor de él?

     

    ¿Verdad que ese vestido ya no es un vestido para vivos? No le quedaba a Lázaro decir: es que me acostumbré a esta ropa, es que me acostumbré al sepulcro y quiero vivir aquí; ¡no! El sepulcro es un lugar para muertos, no para vivos, no para aquellos que hemos resucitado en Cristo, no nos queda seguir usando ese viejo vestido terrenal de fornicación, impureza, de pasiones desordenadas, de malos deseos, de avaricia idolátrica.

     

    No podemos seguir vestidos de ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras groseras, deshonestas, de mentira. Todo eso es ese ropaje necesita quedarse en la tumba. ¿Qué somos ahora? Dice Pablo: escogidos, apartados, amados de Dios; tenemos vida hermanos, somos nuevas criaturas, y habiendo desechado ese traje putrefacto, necesitamos ponernos el nuevo.

     

    Ya comenzamos a ver que este nuevo vestido es Cristo, el cual nos renueva, nos abre el entendimiento, nos capacita, con el cual nos podemos vestir de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.

     

    Y ya vestidos con este maravilloso traje confeccionado a la imagen de Cristo, empoderado por su Espíritu Santo, entonces podemos soportarnos unos a otros, perdonarnos unos a otros como Cristo nos perdonó. Vestirnos de amor para tener una perfecta unidad en Cristo. Porque aún no somos perfectos y todavía surgen destellos de ese viejo hombre, del cual debemos despojarnos cada día, cada momento.

     

    Y ya investidos del nuevo hombre, el Señor nos llama a la acción, vestidos de amor, podemos soportarnos unos a otros, como un hermano mayor que cuida de su hermano menor, como un padre que con toda paciencia no estalla inmediatamente, sino que ubica a su hijo, lo instruye, en cada error ve una oportunidad para darle lecciones de vida, le perdona y sigue adelante, no le corre de la casa y no lo quiere volver a ver, podrá disciplinarle, porque un hijo siempre tiene una segunda oportunidad.

     

    Recuerda, el Señor no me llama a quitarme un viejo vestido y dejarme desnudo, necesito entender que se me ha dado un maravilloso vestido de la justicia de Cristo, la fortaleza de Cristo, el poder de Cristo que le levantó de los muertos, y nada tengo que tener que ver con el viejo vestido, con el viejo hombre. 

     

    ¿Y cuándo me quedo desnudo? Cuando intento en mis fuerzas, con mis nulos recursos deshacerme de mis pecados, a base de fuerza de voluntad intento ser bueno, intento sentar cabeza, ya no ser tan malo, decido ya portarme bien, etc., pero no me invisto con el poder del Espíritu Santo en mí, no me ocupo en la Palabra, en la oración, en la comunión con mis hermanos. Esto hace que me quede desnudo, y muy pronto regrese a mis antiguos hábitos, porque nada ha cambiado en mi interior.

     

    Porque no se trata de un mero cambio de conducta externa, no, es un cambio de identidad, un cambio de mente, que por consiguiente dará a luz una conducta diferente, y siendo una nueva criatura, Dios me manda quitarme este viejo vestido, pero ha confeccionado para mí un nuevo vestido, el cual debo reconocer, conocer y ponerme cada una de sus prendas, cada día de mi vida.

     

    Porque la madurez no es inmediata, porque así como van surgiendo vestigios de nuestra nueva naturaleza cada vez más seguido, la vieja naturaleza sigue ahí y también se asoma o toma el control si no nos ocupamos en desecharla cada día.

     

    Por eso Pablo nos recuerda aquello que siempre nos debería inspirar a quitarnos ese viejo vestido y revestirnos del nuevo; nos dice: Dios los ha escogido, los ha apartado, y los ha amado, por lo tanto vístanse de acuerdo a lo que son.

     

    Pero, como toda vestidura, no solo consiste en un saco, o un abrigo, sino que comienza desde la ropa interior, por lo mismo, ya vimos que las prendas de ropa interior del nuevo vestido consisten en un carácter, un corazón transformado, el cual se ve en el exterior al andar en amor y amarnos unos a otros, al soportarnos y perdonarnos unos a otros.

     

    Hoy vamos a ver que hay tres prioridades más a poner en acción, las cuales son las vestiduras exteriores que cubren todas las demás, las primeras son rasgos de carácter, internos, pero las siguientes son externas, se ven en nuestro trato con los demás, ya vimos las primeras: soportarnos unos a otros, perdonarnos unos a otros,  vestirnos de amor.

     

    Por eso seguimos con esta miniserie: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA – PARTE V – EL NUEVO VESTIDO, UN LLAMADO A LA ACCIÓN. Y veremos de los versículos 15 – 17, demos lectura.

     

    Col 3:1-4 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

     

    Col 3:5-9 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos.

     

    Col 3:10-11 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

     

    Col 3:12-14 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

     

    Col 3:15-17 Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. 16 Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón. 17 Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.

    y lo siguiente es:

     

     

    1. Es un llamado a tener un corazón gobernado por la paz de Dios, lo cual da como resultado la unidad.

    Col 3:15a Y la paz de Dios

    Dos cosas, la verdadera paz es de Dios, y solo él mismo puede definir lo que es la verdadera paz; el Señor Jesucristo dijo:

     

    Jua 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

    Me gusta cómo lo traduce la NTV:

    Jua 14:27 »Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.

     

    Lo que el mundo concibe por paz, no es la paz de Dios, de hecho, ya veremos cómo el mundo no creyente, realmente no tiene paz. El mundo solo concibe la paz como ausencia de conflicto, si todo el mundo está de acuerdo conmigo, me da lo que yo quiero, si las cosas salen a mi manera, entonces me siento satisfecho y tengo paz, por supuesto una paz endeble.

     

    Porque hay un problema con eso, hay aproximadamente 7 mil millones de personas en el mundo que piensa igual que tú, y cuando sus voluntades se cruzan, hay problemas, y por supuesto, ya no hay paz. El mundo está lleno de millones de gente ensimismada pensando que es dios, el centro del universo, ahora imagínate esos reinos ilusorios de soberbia y egoísmo cruzándose los unos con los otros, se forma la 1ª, 2ª, 3ª, y ene mil guerra mundial.

     

    Porque sí o no, nosotros tendemos a pensar: yo sería pacífico, si no fuera por todos estos que me sacan de mis casillas, pero, hay una realidad, ese conflicto que sientes que nomás no se puede arreglar, toda esa contienda y pelea que piensas que tienes por culpa de los demás, esa falta de paz y armonía en todas tus relaciones interpersonales, ¿qué crees? no viene de fuera, viene de dentro, dice la Palabra:

     

    Stg 4:1-2a ¿Qué es lo que causa las disputas y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no surgen de los malos deseos que combaten en su interior? 2 Desean lo que no tienen, entonces traman y hasta matan para conseguirlo. Envidian lo que otros tienen, pero no pueden obtenerlo, por eso luchan y les hacen la guerra para quitárselo… (NTV)

     

    El mundo no puede ofrecer verdadera paz, ya lo vimos, esto es parte del viejo vestido, el viejo hombre, en el cual jamás encontrarás paz interior, ni mucho menos paz entre ti y la gente de alrededor.

     

    El hombre sin Dios vive en un eterno conflicto y jamás encontrará la paz, no la conoce, y por igual el supuesto cristiano que vive guiado por su naturaleza pecaminosa, jamás encontrará la paz, nunca se podrá poner de acuerdo con su prójimo, a menos que sea con lealtades carnales y para hacer sectarismos o divisiones y estar en conflicto con su prójimo, y a su misma vez ese grupo también se divide porque no hay paz andando en la carne, ya veremos un poco más de esto, pero mira lo que dice Isaías:

     

    Isa 57:19-21 les haré proclamar esta alabanza: ¡Paz a los que están lejos, y paz a los que están cerca! Yo los sanaré —dice el SEÑOR—, 20 pero los malvados son como el mar agitado, que no puede calmarse, cuyas olas arrojan fango y lodo. 21 No hay paz para los malvados —dice mi Dios—. (NVI)

     

    Por eso la paz del hombre es así, condicional y muy endeble, solo cuando se auto engaña, haciéndose creer que todo es una ilusión, o vivir en el país de no pasa nada, pero al hacer esto, deja de vivir una realidad y su vida se convierte en una mentira con una paz engañosa.

     

    Ya lo vimos, yo puedo meterme en un grave problema en este país y salir huyendo de aquí e irme a vivir a la playa, y tomarme un coco a la orilla, y sentirme muy en paz, pero, si me acerco tantito a la frontera, o si la interpol viene por mí, me doy cuenta que no estoy en paz para nada.

     

    ¿De dónde entonces viene la falta de paz del ser humano? Sencillamente de su pecado. Dese que nace el hombre nace en pecado, muerto espiritualmente, como hijo de Adán, nace ya por default en conflicto con Dios, está en enemistad contra Dios, su creador, por lo tanto está en enemistad con la creación, la cual es hostil a él, todos estos desastres naturales, plantas venenosas, animales depredadores y demás, y por supuesto en hostilidad con su prójimo con el cual no se puede poner de acuerdo.

     

    Y mis hermanos la falta de paz no es lo que Dios preparó para nosotros, es lo que nosotros también escogimos. Porque Dios arregló este asunto hace más de 2000 años en Cristo, y aun así la gente necia y malvadamente escoge rechazar  el tratado de paz y amor que Dios nos ofrece en Cristo.

     

    Y si este asunto con Dios no está arreglado a través de Jesucristo, jamás habrá paz en tu vida, ni en el mundo entero, por más marchas por la paz que se hagan todos vestidos de blanco; porque esas marchas solo tienen que ver con: “respeta mis derechos”, y ya lo mencioné, millones de personas diciendo lo mismo, jamás se van a poner de acuerdo.

     

    Por eso al venir a Cristo, al confiar en él como nuestro Señor y salvador, al arrepentirnos, reconociendo que nuestros pecados hicieron separación entre Dios y nosotros y entre nosotros y nuestro prójimo, al recibir el perdón de pecados, reconciliándonos con Dios a través de Jesucristo es como hacemos la paz con Dios, recibimos la paz de Dios y la paz entre nosotros se hace posible, ¿se acuerdan? 2 Corintios y Romanos 5:

     

    2 Co 5:19 Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación. (NTV)

    Rom 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

     

    Y si como creyentes no practicamos el soportarnos unos a otros, el perdón entre unos y otros, el vestirnos de amor, el vínculo perfecto, jamás disfrutaremos de paz, porque nuestra comunión con Dios está rota, y por consiguiente con nuestros hermanos también, no hay paz para el malvado.

     

    Porque por todos estos destellos de nuestra vieja naturaleza por la cual pecamos tanto unos contra otros, tenemos esta necesidad de una y otra vez perdonarnos mutuamente, soportarnos, para no romper nuestra comunión con Dios y que nuestra paz se pierda. Pero, primeramente, ¿Qué es paz? No solo es ausencia de conflicto, la palabra paz en griego es:

     

    Eirene (unir); paz (literalmente o figurativamente); por implicación prosperidad, paz, bienestar, tranquilidad, armonía, tranquilidad, salud, libre de preocupación; relaciones armónicas entre personas, entre naciones, amistad; ausencia de agresión; orden, en el Estado, en las iglesias; las relaciones armónicas entre Dios y el hombre, conseguidas mediante el evangelio; la conciencia de reposo y contentamiento que surge de ello

     

    Ya vimos, solo es posible tener esta paz  al estar reconciliados con Dios, paz es unir dos cosas que estaban sueltas, separadas, que necesitan reconciliación, y al regresar a nuestro creador es que obtenemos esa maravillosa paz. Porque mis hermanos, nuestro Dios es un Dios de paz, hagamos un ejercicio: Piensa en todo lo anterior, prosperidad, bienestar, tranquilidad, armonía. Ahora pon todas estas palabras en los siguientes versículos cada vez que diga el Dios de paz:

     

    Pablo casi cerrando la carta de Romanos dice:

    Rom 15:33 Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.

    El Dios de paz, prosperidad, bienestar, tranquilidad, armonía.

     

    Rom 16:20 Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

    El Dios de paz, prosperidad, bienestar, tranquilidad, armonía, derrotará al que roba nuestra paz para siempre. En Filipenses dice:

     

    Flp 4:9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz prosperidad, bienestar, tranquilidad, armonía, estará con vosotros

    1 Ts 5:23 Y el mismo Dios de paz, prosperidad, bienestar, tranquilidad, armonía,  os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

    1 Co 14:33 pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz prosperidad, bienestar, tranquilidad, armonía. Como en todas las iglesias de los santos,

    2 Co 13:11 Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz prosperidad, bienestar, tranquilidad, armonía,  y de amor estará con vosotros.

     

    La Paz mis hermanos, también tiene que ver con algo entero, terminado, perfecto, que no le falta nada. Por eso cuando estamos en paz tenemos ese sentido de que todo está completo y no estamos afanados porque nos falte algo, Yo por ejemplo casi siempre lo siento el domingo al terminar el servicio cuando ya entregué el mensaje del Señor, claro, el lunes hay que empezar otra vez.

     

    Pero, en Cristo en quien tenemos plenitud de gracia, podemos estar libres de preocupación, tenemos el perdón de Dios disponible siempre, y estamos en paz porque no lo sostenemos nosotros, no depende de nosotros mantenernos perdonados por Dios, él ya nos lo ofrece, si nosotros lo queremos, claro; en el amor no hay temor sino que el perfecto amor echa fuera el temor, donde el que teme lleva en sí castigo, si temes al juicio de Dios, todavía o no te has arrepentido, o no le has conocido lo suficiente.

     

    De la misma manera, podemos tener relaciones armónicas entre personas, amistades, libres de agresión y hostilidad. En un futuro, cuando Cristo venga habrá paz en todas las naciones, pero hoy podemos disfrutar de paz entre Dios y nosotros y paz entre nuestro prójimo y nosotros, aun cuando nuestro prójimo no esté dispuesto a tener paz con nosotros, nosotros podemos tener paz con él.

     

    Paz es tener esta conciencia de reposo y contentamiento que surge de una relación creciente con Cristo y su Palabra que descansa en su gracia, en su amor. ¿Has sentido alguna vez esto? Lo contrario es andar en esta preocupación, afán, angustia, conflicto, miedo, culpa, estrés constante, conflicto constante.

     

    De hecho, la gente que no goza de paz vive menos porque su cuerpo se deteriora con más rapidez, no es capaz de disfrutar su presente, siempre preocupada por un pasado que no puede cambiar, y por un futuro que no ha sucedido, perdiendo en todo momento las bendiciones de Dios que pasan frente a sus ojos totalmente desapercibidas, con una culpa que pesa sobre sus espaldas, de no ser que hagan la paz con Dios a a través de Cristo, quien nos lo repite tantas veces:

     

    Flp 4:6-7 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

     

    Mat 6:31-34 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

     

    Luc 12:32-34 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

    Paz independientemente de circunstancias, en Cristo tenemos lo necesario para tener paz, ¿qué dice en el salmo 46?

     

    Sal 46:1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; 3 Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza… 7 Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob… 10  Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. 11 Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob.

     

    Puede haber una catástrofe universal, una guerra mundial con armas químicas y nucleares, pero si estoy en Cristo, puedo tener paz. Ahora, ¿qué dice Pablo? Que gobierne en vuestros corazones, es ahí donde debe comenzar la paz.

     

    Col 3:15b gobierne en vuestros corazones,

    Una vez que nos hemos puesto esta maravillosa prenda de paz, dice Pablo: que gobierne en sus corazones, y es una orden, es un mandato de parte de Dios. Para los creyentes genuinos, la paz está disponible, en sus corazones para poder tener paz individual y por consiguiente paz colectiva, ¿pero, qué significa gobernar?

     

    brabeúo; arbitrar, i.e. (generalmente) gobernar (figurativamente prevalecer): gobernar. Actuar como árbitro o juez, decidir, dirigir, controlar, reinar. Actuar como árbitro, de ahí, generalmente, arbitrar, decidir, gobierne. Representando a «la paz de Dios» como decisoria de todos los asuntos en los corazones de los creyentes; algunos consideran que el significado es el de simplemente dirigir, controlar, regir.

     

    Mira nada más lo que implica que la paz gobierne nuestros corazones, por lo regular, ¿qué gobierna nuestro corazón? No es la paz, ni siquiera el afán, el afán es un resultado, un síntoma de que algo anda mal en mi corazón, más bien es un corazón ingobernable, arrastrado por nuestras pasiones y deseos, un corazón lleno de engaño, de egoísmo, de nuestro viejo hombre.

     

    Pero esto no debe suceder, el árbitro jamás debe ser tu corazón mismo, te va a engañar, te va a hundir en depresión, en envidia, en angustia, en soberbia, en toda obra de la carne y además te va a engañar justificándote, diciéndote lo que quieres oír, siempre te va a decir: eres una pobre víctima, ni modo, todos tienen la culpa, menos tú, no hay salida, así es como es, así es la vida y así será, etc.

     

    Mis hermanos tener un corazón suelto, es tener un corazón en completa anarquía, rebeldía en contra de Dios, en contra de la verdad, en contra de la luz, es andar en tinieblas, en confusión y mentira, es permitir ser esclavizados por ese viejo hombre.

     

    Por eso necesitamos un corazón gobernado, arbitrado por la paz de Dios, ¿qué hace un árbitro en el deporte? Es el que está reforzando que las reglas del juego a que se cumplan, es el que decide si una jugada fue legal o no, si un gol, o un punto fue marcado de manera correcta sin trampa, es el que decide quién gana y quién pierde oficialmente.

     

    Y debes saber que tu corazón es donde reside tu voluntad, lo que tú eres, lo que te hace ser quien eres, tu carácter, por lo tanto en tu corazón es donde decides quien quieres ser por las decisiones que tomas.

     

    Si es un corazón no gobernado por la paz de Dios, entonces es un corazón gobernado por tus pasiones más bajas, y con eso no me refiero solo a lascivia, sino a las mentiras de Satanás, las mentiras de este mundo, el cual está en caos, y las mentiras de tu naturaleza pecaminosa, y si es así, entonces estarás siempre viviendo una vida caracterizada por las obras de la carne:

     

    Gál 5:19-21 Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa, los resultados son más que claros: inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales, 20 idolatría, hechicería, hostilidad, peleas, celos, arrebatos de furia, ambición egoísta, discordias, divisiones, 21 envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas y otros pecados parecidos. (NTV)

     

    1 Co 6:9-11 ¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad 10 o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de ésos heredará el reino de Dios. 11 Algunos de ustedes antes eran así. Pero fueron limpiados; fueron hechos santos; fueron hechos justos ante Dios al invocar el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios. (NTV)

     

    Entonces, ¿qué es dejar que la paz de Dios sea el árbitro de mi corazón, de mis decisiones, de lo que voy a pensar, decir y hacer? Es tomar en cuenta dos factores, evaluar algunas cosas al tomar cada decisión en mi vida, al dejar cada pensamiento que circule en mi mente:

     

    ¿La decisión que voy a tomar está de acuerdo con mi pertenencia a Cristo, con la paz que gozo de estar reconciliado con mi Dios? ¿Me está haciendo ver como un escogido, un apartado, un amado de Dios, me está llevando a ser como Cirsto? Pablo, invitando a los corintios a abandonar la fornicación, les dice:

     

    1 Co 6:17-18a  Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 18a  Huid de la fornicación.

    En otras palabras, nuestra unión, nuestra comunión con Cristo, el haber sido reconciliados con Dios, debe ser la principal motivación de mi corazón a vivir una vida pura, una vida agradable a Dios, es lo que debe estar arbitrando si lo que voy a pensar, si la intención de mi corazón es correcta o no.

     

    ¿Lo que estoy a punto de decidir hacer, robará mi paz, o traerá una paz aún más profunda y permanente en mi corazón, una comunión más intensa y plena con mi Señor?

     

    Y ¿sabes qué? Con estas dos simples preguntas arbitrando mi corazón, puedo abstenerme del pecado, ¿y por qué tan importante es abstenerme del pecado? Lo hemos repetido una y otra vez, el pecado no solo ofende a mi prójimo, principal y primeramente ofende a mi Señor, rompe mi comunión con él.

     

    Y ¿qué crees que sucede en ese instante? La paz de mi corazón se pierde, la paz con mi prójimo se pierde, adiós tranquilidad, adiós prosperidad, bienestar, armonía. Mi vida entera se pone en jaque, porque separado del Señor nada puedo hacer.

     

    Por eso sé honesto, ¿cuál es el estado de tu relación matrimonial, con tus hijos, con tus hermanos? Y principalmente y sin auto engaño, ¿cómo está la paz en tu corazón? Si la paz de Dios no la ves por ningún lado en tu vida, ni en tus relaciones significa que tu comunión está rota con Dios, así de sencillo, por lo tanto arrepiéntete, y recíbela, ahí está disponible, puedes tener paz.

     

    Y no lo olvides, la paz de Dios solo es posible, después de ponerte el nuevo vestido y despojado del viejo, no antes, ¿por qué no tienes paz en tu vida, en tus relaciones interpersonales, en ningún lado? Porque no has comenzado con ese nuevo vestido, vistiéndote de entrañable misericordia, benignidad, humildad, etc. Vuelve a repasar estos rasgos de carácter y si decides investirte de ellos, dime si no será posible la paz en tu corazón y a tu alrededor. Y dice Pablo:

     

    Col 3:15c a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo;

    Me encanta, Dios nos llama a esta paz, la palabra llamados es kaléo en griego, e implica el ser convidados, es una divina invitación de parte de Dios a probar, a disfrutar de su paz, la cual no solo es un estado del corazón, sino que es relacional.

     

    Cristo nos ha provisto de esta paz y nos invita no solo a disfrutarla en nuestros corazones, sino colectivamente en su iglesia. Somos un cuerpo, y un cuerpo sin unidad es como un cuerpo con parálisis cerebral, un cuerpo sin control, que no puede hacer un solo movimiento coherente, que se mueve para todos lados y en todas direcciones sin ningún control, sin ningún propósito, sin poder hacer algo de la manera correcta.

     

    Viendo todo el contexto tenemos más claro de dónde viene la unidad en la iglesia, y  porqué muchas veces esta no se logra, o es de corta duración. Mis hermanos, ya lo vimos, necesitamos vestirnos individualmente, internamente de Cristo, de entrañable misericordia, benignidad, humildad, mansedumbre, paciencia, listos para soportarnos unos a otros, para perdonarnos, amarrándolo todo con el vínculo del amor, y muy importante, con un corazón gobernado por la paz de Dios, la cual implica esta tranquilidad, bienestar, armonía, y entonces, y solo entonces podremos hacer lo que les dijo a los Efesios:

     

    Efe 4:3  solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;

     

    Checa porqué la unidad es frágil y hay que procurarla, cuidarla en el vínculo de la paz, porque somos negligentes en ponernos el nuevo vestido, por eso entiende algo mi hermano, la falta de paz no solo va a afectar la iglesia, va a afectar todas y cada una de las áreas de tu vida, no te conviene, no es conveniente que te entregues a ese apetito carnal de siempre ser sectario, de dividir, de criticar, todos vamos a perder, mayormente tú. Y me gusta cómo Pablo cierra este versículo:

     

    Col 3:15c y sed agradecidos. 

    Esta es la cuarta de siete veces que Pablo mencionará el agradecimiento. ¿Sabes que una de las características principales de alguien que nació de nuevo es que se convierte en una persona agradecida con Dios y con sus prójimo? La gratitud mis hermanos, es la respuesta natural de todo creyente por todo lo que Dios ha hecho por él.

     

    En un creyente no debe caber la amargura en contra de Dios, el desagradecimiento es lo que caracteriza a los no creyentes, quienes en un momento de nuestras vidas fuimos todos. Nos creíamos Dios, el centro del universo, y por nuestras propias maldades y por las de otros en nuestra contra, venían las consecuencias del pecado sobre nosotros, y malvadamente nos ensañábamos contra Dios, jamás tomábamos nuestra responsabilidad y siempre otros tenían la culpa, principalmente Dios.

     

    Y aun cuando él nos bendice a manos llenas, nos deja respirar su aire, vivir en su creación, usar sus recursos, su energía, sus capacidades, porque no son nuestras, son suyas, no le dábamos gracias, al contrario, éramos expertos en darnos las gracias a nosotros mismos, nos salía algo bien, ¿y qué decíamos? Soy un fregonzazo; nos pasaba algo malo por nuestra dura cabeza y corazón, ¿y qué decíamos? ¿Por qué a mí Dios? Y lo maldecíamos con nuestra amargura, desobediencia o ignorándolo. Mira cómo lo pone Romanos, hablándonos de la desobediencia de la humanidad:

     

     Rom 1:21-23 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible,

     

    Por eso el no creyente es caracterizado por no ser agradecido, sino siempre amargado, inconforme, siempre algo le falta, no así el creyente, quien sabe que no merece nada, que si merece algo de parte de Dios es la condenación eterna, y que el simple hecho de haber recibido salvación, es suficiente para adorarle por la eternidad, aun cuando no nos volviera a bendecir con ninguna otra cosa. Me gusta cómo lo dice el siguiente cuadro:

     

     

     

    Por lo tanto es una persona que vive en paz, agradecida, sin complejos, porque un espíritu humilde y agradecido hacia Dios sin duda va a tener una influencia positiva en su relación con otras personas, por eso la paz y la gratitud son hermanas inseparables.

     

    Mis hermanos, conozcamos al Señor, y cultivemos un corazón siempre agradecido, a pesar de cualquier circunstancia, no seamos malvados, si Dios te salvó, no tienes, ni tendrás jamás un motivo para no estar agradecido.

     

    1. Es un llamado a tener una mente gobernada por la verdad de la Escritura, y del Espíritu Santo, lo cual es lo mismo.

    Col 3:16a La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros,

    No solo necesitamos un corazón gobernado por la paz de Dios, sino una mente controlada por todo el consejo de Dios. Mis hermanos, en nuestra iglesia no falta la instrucción, cada domingo, cada discipulado, cada Iglesia en Hogar. Para mí nunca es suficiente el exhortarte a conocer la Escritura, de Génesis a Apocalipsis.

     

    La palabra de Cristo se refiere a la Escritura, si quieres conocer a Dios, solo lo puedes hacer en la Escritura, si cierras la Escritura y pretendes conocer a Dios solo por una experiencia mística o ritual, o por religión, ya lo vimos, quedas expuesto a ser engañado por tu corazón perverso o por el mismo Satanás, quien se viste como ángel de luz para engañar.

     

    ¿Quieres seguridad plena en cuanto a quién es Dios, cuál es su voluntad, saber que te estás relacionando con él, que le estás conociendo? Abre la Escritura. No pretendas que Dios te hable, te dirija, te fortalezca si tu Biblia está cerrada.

     

    2º Dice Pablo: que habite; es decir que tu corazón se convierta en la habitación de cada verdad de las Escrituras, la Palabra de Dios, su voluntad, de quien es él. Mira mi hermano, si no es la Escritura la que mora en ti, ¿qué crees que mora en ti? Nuestro corazón necio, perverso y engañoso, Satanás y sus mentiras, el mundo y sus falsas filosofías, no te conviene, mira el mundo, está perdido, en caos, no sabe a dónde va. Mira lo grave de no darle espacio a la palabra de Dios en tu corazón, Jesús dijo a los judíos incrédulos:

     

    Jua 8:37 Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.

     

    Mi amigo, mi amiga, la fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios, ¿por qué no crees? ¿Por qué tu vida se caracteriza por incredulidad, desobediencia, derrota tras derrota? Porque en tu corazón no hay lugar para la verdad de Dios, sigues empedernido con tus mentiras, amándolas y rechazando la verdad, la luz. Y créeme, la mentira y la verdad no conviven, o tienes una o tienes otra, pero, no las dos, así como la luz y las tinieblas, donde hay luz, no hay tinieblas.

     

    No te dejes engañar, tú puedes leer en Éxodo lo que le pasó a faraón en Egipto y lo que le pasa a cada persona que decide no darle lugar a la verdad en su corazón. En Tesalonicenses nos dice lo que pasará cuando sea el arrebatamiento, se manifieste el anticristo y comience el juicio para este mundo:

     

    2 Ts 2:8-10 Entonces el hombre de anarquía será dado a conocer, pero el Señor Jesús lo matará con el soplo de su boca y lo destruirá con el esplendor de su venida. 9 Ese hombre vendrá a hacer la obra de Satanás con poder, señales y milagros falsos. 10 Se valdrá de toda clase de mentiras malignas para engañar a los que van rumbo a la destrucción, porque se niegan a amar y a aceptar la verdad que los salvaría. 11 Por lo tanto, Dios hará que ellos sean engañados en gran manera y creerán esas mentiras. 12 Entonces serán condenados por deleitarse en la maldad en lugar de creer en la verdad.

     

    Una necedad de no hacer lugar en los pensamientos para la Escritura y endurecerse, de manera que Dios termina como a faraón dándoles lo que tanto desean: una eternidad sin Dios, lo cual no existe, pero, tendrán una eternidad sin la misericordia, el amor, la paciencia y todo lo bueno de Dios, solo obtendrán de él ira, juicio, condenación eternos, desesperación, el lloro y el crujir de Dientes donde el gusano no muere y el fuego nunca se apaga.

     

    Mis hermanos que importante es hacer nuestra mente, todo nuestro ser morada, habitación de la verdad y al mismo tiempo desechar toda mentira. Es algo muy serio endurecernos a la verdad, ser neciamente incrédulos y no darle pleno espacio a la verdad. Recuerda, no hay un punto medio, no hay verdad a medias, obediencia parcial es desobediencia, o estás en la verdad o en la mentira, o estás en la luz o andas en tinieblas. Por eso dice Pablo

     

    Que habite en ustedes abundantemente, la cual es la palabra plousíos y significa copiosamente, nutridamente amplia, generosa, ricamente, en gran cantidad, extremadamente, en alto grado. En otras palabras, si de la Escritura se trata, nunca es suficiente. Que cada área de nuestras vidas esté impregnada por cada verdad de la Escritura, que sus verdades controlen cada uno de nuestros pensamientos, palabras y actos.

     

    Mis hermanos estar llenos de la Palabra, es estar llenos del Espíritu Santo, la espada del Espíritu, el cual es la Palabra de Dios. ¿Cuándo sucede esto? Cuando la oímos, cuando la usamos, poniéndola por obra, cuando la guardamos, cuando nos aferramos a ella, pero para eso es necesario no solo leerla, sino estudiarla, y vivirla, ponerla por obra.

     

    Solo la Escritura morando en abundancia en nuestra mente y corazón le permitirá al Espíritu Santo inclinar nuestra voluntad hacia lo bueno, empoderarnos para ir hacia la justicia de Dios. Y Me puedes decir: “Chuy es que mi vida es un desastre, es que no tengo hambre de la Palabra, es que me entra por un oído y me sale por el otro, es que llega la tentación y caigo facilito.”

     

    Yo te preguntaría, ¿dónde está la Escritura en tu vida? ¿Tienes tu biblia cerrada? Ahí un versículo que de causalidad leíste en Facebook o porque te brincó de que alguien te envió, eso no es la Palabra morando abundantemente en ti. Y si no es la Palabra entonces es otra cosa: Chismes, películas, hobbies, novelas, malas amistades, malas conversaciones, falsas filosofías, si no es que cosas peores, lascivia, murmuración, inmundicia, vives por rumores, lleno de temor, siempre dudando de todo, al mismo tiempo creyendo pura mentira y no creyendo lo que debes creer.

     

    Jamás verás avance en tu vida si no te propones iniciar una relación profunda, creciente y responsable con las Escrituras, con el Espíritu Santo de Dios, quien está listo para recordarte todas las cosas que Cristo ha dicho, para llevarte a toda verdad, para fortalecerte a vivir una vida agradable a Dios, para guiarte a ti, a tu familia, para darte una vida verdaderamente plena, mira lo que dice el Salmo 119, conectándolo con el versículo anterior:

     

     Sal 119:165  Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo.

     

    Creo que en este versículo podría hacer series y series de prédicas y nunca terminar. La pregunta es, ¿está morando la Escritura abundantemente en ti? ¿Estás siendo controlado en cada área de tu vida por el Espíritu Santo y su verdad? Si no es así, sé honesto, ¿de qué te estás atiborrado? Checa tu fruto, pero si es así, entonces se dará lo siguiente:

     

    Col 3:16b enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría,

    Alguien en quien la Palabra mora en abundancia, conoce la verdadera sabiduría, lo cual es mucho más que simple conocimiento o información, es la capacidad de aplicar y utilizar correctamente la inteligencia, los recursos, los dones, los talentos para glorificar a Dios.

     

    Porque mis hermanos cuando lo que somos y tenemos, incluyendo habilidades y recursos de cualquier tipo, no los utilizamos para la gloria de Dios, sino para la nuestra, es decir, para los propósitos, la voluntad, la fama, la honra, de Dios, los estamos utilizando para la nuestra, y tarde o temprano todo se convertirá en un desperdicio, Jesucristo dijo: el que no recoge conmigo desparrama.

     

    Por eso el principio de la sabiduría es el temor del Señor, por eso los necios la desprecian, por eso este mundo con todos sus avances tecnológicos lo único que está haciendo es auto destruirse. Darle la espalda a Dios, a su verdad, es hacernos necios y terminar como dice en Romanos 1: deshonrados, haciendo cosas vergonzosas, totalmente torcidos y perdidos, por cambiar la gloria de Dios, por la gloria del hombre.

     

    Pero, si tenemos la Escritura morando en nosotros, entonces podremos con toda certeza y sabiduría, luz de las escrituras instruirnos unos a otros, esto es, declararnos la verdad de Dios, impartirnos enseñanza, edificarnos, dice en Efesios:

     

    Efe 4:29 No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan. (LBLA)

     

    Y no solo aprenderemos a impartirnos verdad y enseñanza, sino que sabremos advertir a las personas acerca de las consecuencias de una mala conducta, tendremos de Dios este aspecto restrictivo de la enseñanza.

     

    Y cada domingo recibimos estas dos cosas, igual en cada oportunidad de enseñanza, y así debería ser entre nosotros, no alcahuetearnos, sino instruirnos y a la misma vez exhortarnos, lo cual implica demandar la verdad, no solo enseñarla, pero demandarla en una conducta que vaya de acuerdo con lo que se dice creer.

     

    Por eso en Calvary no reforzamos conductas externas, de manera que te conviertas en un actor profesional, siendo uno aquí y otro en la calle. Prefiero confiar en el Señor, que su Espíritu Santo desde tu interior, a través de la Palabra que escuchas, te convenza de pecado, te incomode, te lleve a practicar la verdad.

     

    Y si la Escritura mora en abundancia en nosotros, esto es posible. Imagínate, en lugar de circular quejas, chismes, murmuraciones entre nosotros que circulara la Escritura, y una piadosa exhortación, llena de misericordia y verdad. No te olvides de todo el vestido, porque va junto. Y ¿qué sigue?

     

    Col 3:16c cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

    Mira cuál es el resultado de deleitarnos en conocer su gloria, su voluntad buena, perfecta y agradable, de disfrutar de este maravilloso vestido de gracia, el cual es Cristo, de disfrutar de perdón, de amor, de paz, de unidad, entonces podemos cantar llenos de gozo y de entendimiento.

     

    Por eso es que podrá haber mil conciertos, pero si no hay entendimiento de la Escritura, es vano. Hoy en día mucho se habla de: “vamos a darle al Señor una ovación, un sacrificio de labios que confiesan su nombre”. Sí, es bíblico es verdad, pero si habitualmente tu vestido es el viejo hombre viciado con los deseos engañosos y así pretendes darle al Señor sacrificio de alabanza, ese no es un sacrificio agradable a Dios.

     

    Pon atención en el orden, no comienza con cantando con gracia en tu corazón, comienza con haz morir lo terrenal en ti, desecha el viejo hombre, vístete de Cristo, etc., nuestros cantos espirituales, el cantar salmos, himnos, cánticos espirituales que de pronto brotan de un corazón agradecido deben surgir de aquel que ejerce su identidad como hijo de Dios, que se refleja en un estilo de vida que manifiesta verdadera libertad, verdadero amor por la verdad, en quien abundantemente mora la verdad.

     

    Claro que al tener en mi corazón y en mi boca la Palabra de Dios, brotarán cantos que hablen de la grandeza, del amor, del poder, de la fidelidad de Dios. Porque ha cambiado mi vida y mi manera de verla, toda esa inconformidad, queja, amargura, miedo inseguridad, que controlan mi mente y corazón, es cambiada por salmos llenos de la bondad y la fidelidad de Dios, himnos que expresan doctrina, verdades profundas del amor de Dios, cánticos espirituales, llenos de sinceridad, de expresiones frescas de tu amor por el Señor.

     

    Quejas convertidas en alabanzas, chismes convertidos en bendiciones, temores e inseguridades convertidos en declaraciones de confianza, una boca que un día estuvo llena de veneno y fuego de maldad, convertida en una fuente de bendición y de edificación.

     

    Si mi corazón y mi mente estuvieran llenos de la Escritura, controlados por el Espíritu Santo, ¿cuánto cambiaría mi conducta? ¿Cuánta luz traería a mi vida y a la de los que me rodean? Porque de lo que estuviera lleno mi corazón hablaría mi boca, y de lo que estuviera dominando mi pensamiento actuaría yo en la vida, me conduciría en la vida.

     

    Por eso el cantar incluye emociones, incluye cantar a Dios en agradecimiento por su gracia, por su amor, por quién es él, y solo puede brotar de un corazón transformado, un nuevo corazón, pero, pon atención en el orden, un corazón lleno de obras de la carne puede cantar cantos cristianos, pero aún puede ser algo carnal y no espiritual.

     

    Dios me llama a que le cante con mi corazón, lo cual incluye mi voluntad, y lo que soy que lo que cante esté de acuerdo con lo que hay en mi corazón. Y por último:

     

    • Es un llamado a vivir para la gloria de Cristo.

    Col 3:17a Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,

    Pablo habla de las dos cosas que no deben separarse y que conforman lo que somos en nuestro exterior. Así como una vestimenta real, la cual nos solo consistía en las prendas externas, sino que comenzaba desde la ropa interior, hasta diversos tipos de prenda y llegar a la corona, o a la capa real y de más.

     

    Pablo cierra con lo que decimos y lo que hacemos, en otras palabras, Pablo con esta última frase encierra cualquier cosa que no haya quedado clara en la superficie, es decir, toda mi vida, y si es un vestido, esto habla de cualquier detalle en este nuevo vestido.

     

    Y dice Pablo, ¿qué vas a decir, tienes alguna duda en lo que va a salir de tu boca? ¿Qué vas a hace, tienes alguna duda en cuanto a tu conducta, en cuanto a cómo te diviertes, que si bailar está bien o mal, que si apostar, que si fumar, beber alcohol, que si ves ciertas películas, escuchas cierta música, que si te pones o no te pones cierta ropa, o te tatúas, si comes ciertas cosas, si guardas ciertos días o liturgias? Bueno cualquiera de estas cosas necesitas ponerlos bajo esta lupa.

     

    ¿Lo que voy a hacer o decir es coherente con quien es Cristo, con quien es Dios? Porque yo soy suyo, soy su cuerpo, soy su iglesia, soy su hijo, ¿le trae gloria a Dios, o solo satisface las demandas de mi carne? ¿Le hace ver bien, le trae fama, buena reputación? ¿La gente al verme, al oírme dice: qué bueno es Dios o lo blasfema?

     

    Segundo, lo que voy a decir o a hacer, ¿está conforme a la voluntad de Dios? ¿Ya le tomé en cuenta? ¿Ya oré, ya procuré tener paz en mi corazón antes de actuar? ¿Estoy enfocado en Cristo o en mí mismo y solo me estoy auto engañando diciendo: “Señor este gol es para tu gloria, este partido que gané es para tu alabanza”; perdón, a quien vitorearon fue a ti, no al Señor.

     

    Pregúntate estas dos cosas, pregúntale al Señor siempre estas dos cosas, esto significa ser un hombre, una mujer piadosos, que toman en cuenta a Dios, que les importa honrarlo, glorificarlo. Pablo lo dice de otra manera en 1 Corintios:

     

    1 Co 10:31-32  En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios. 32 No hagan tropezar a nadie, ni a judíos, ni a gentiles ni a la iglesia de Dios.

     

    Se supone que ya no vivimos nosotros, sino que ahora vive Cristo en nosotros, se supone que ya no somos nuestros, que le pertenecemos a aquel que nos compró, dice la Palabra:

     

    1 Co 6:19-20 ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; 20 fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.

     

    Y dice Pablo:

     

    Col 3:17b dando gracias a Dios Padre por medio de él.

    Es decir, todo lo que debemos hacer tiene que ser de buena voluntad en respuesta a lo que Dios ya hizo por nosotros, no como una obligación legalista, no queriendo hacer deudor a Dios, eso es imposible, Dios no nos debe nada.

     

    Si las cosas de Dios las haces a regañadientes, si tu actitud es: ay estos religiosos, estos fanáticos, ay mis papás anticuados ahí vienen con sus rollos de Jesús. Si tolo lo que concierne a Cristo es para ti una carga y estás que se te queman las habas por que sea lunes para enlodarte con tus amigos inconversos, o viernes para “vivir tu vida”, no le has conocido todavía, no has entendido con quién estás tratando, tu vida se sigue tratando de ti.

     

    Mis hermanos, el deber de cada creyente es vestirse de Cristo y no proveer para los deseos de su carne, la meta de todo cristiano es llegar a ser como su Señor, parecerse a su Señor. ¿A quién ve la gente cuando te ve, a ti o a Cristo? Mis hermanos, la semana que entra veremos este vestido en el matrimonio, en cada relación interpersonal en mi vida, y seguimos hablando de lo mismo, parecerme a mi Cristo.

     

    ¿Quién es el árbitro de tu corazón? ¿Quién lo gobierna? ¿Es ingobernable, es lo perverso y lo engañoso de él lo que mueve tu vida? Quítate ese viejo vestido mi hermano, no te conviene.

     

    ¿Qué lugar tiene la Palabra en cada área de tu vida? ¿Sigues viviendo para ti mismo, o verdaderamente le has entregado tu corazón al Señor? Entonces proponte a vivir para su gloria, deja de darle gusto a tu carne, de ser vencido por el mundo y Satanás y comienza a vivir en verdadera victoria con este maravilloso vestido, vestido de Cristo tu Salvador.

     

     

    Rom 13:10-14  El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor. 11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. 12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

     

  • Sep 4, 2016Colosenses 3:12b-14 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba” (Parte IV)
    Sep 4, 2016
    Colosenses 3:12b-14 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba” (Parte IV)
    Series: Colosenses

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte IV)

    EL NUEVO VESTIDO – UN LLAMADO A LA ACCIÓN

    Colosenses 3:12b-14

      Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.   ¿Qué estaba sucediendo en esta iglesia? Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo se estaba infiltrando a la iglesia con falsas doctrinas envenenando la sana doctrina con el engaño de cualquier religión en el mundo:   Cristo no es suficiente, y tú necesitas hacer algo más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más misticismo, y Pablo les escribe para prevenirles y recordarles su identidad y la suficiencia de Cristo.   Algo que nos ha quedado claro en Colosenses es que pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier otra cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino.   Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada, no tenemos a qué intervenir, no tenemos recursos con qué intervenir, y cuando lo hacemos solo estropeamos un maravilloso y perfecto cuadro de gracia y amor.   Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina: Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas no por Dios, sino por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por la filosofía de este mundo, las cuales pretenden ser un sustituto para ser espirituales, o santos y agradar a Dios, en nuestras fuerzas y a nuestra manera, no como él manda, sino como nosotros nos imaginamos que Dios quiere, lo cual en otras palabras se llama paganismo.   Y estas falsas doctrinas son extremadamente tentadoras, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacernos de nuestros deseos pecaminosos, por lo tanto, más que ayudas, son trampas. Y Pablo nos advierte: son innecesarias, son inútiles y más allá, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo. Porque la realidad es que en Cristo nuestra redención está completa, nuestro perdón, nuestra santificación, nuestra eternidad.   Dios mismo creó las buenas obras en las que debo andar, nos llenó de su gracia, etc., de manera que no puedo completar lo que ya quedó perfecto, la obra de redención en Cristo es inmejorable, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo hizo todo por nosotros, es como pretender arreglar un pastel adornado a la perfección, solo lo echas a perder. En Cristo estamos completos, dice en Col 2:9-10:   Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.   Pero, entonces, ¿cómo puede ser espiritual un cristiano? ¿Cómo se hace esto en la práctica sin todas estas falsas salidas a la espiritualidad? ¿Cómo podemos estar seguros de que estamos agradando a Dios? ¿Cómo un cristiano que está completo en Cristo debe vivir, qué es lo nos debería distinguir como creyentes genuinos?   Para empezar, dice Pablo, todo comienza con un nuevo nacimiento, eras hijo de Adán, necesitas convertirte en un hijo de Dios, eras ciudadano del reino de las tinieblas, necesitas haber sido trasladado al reino de luz.   En otras palabras, necesitas haber resucitado con Cristo, como una nueva persona, otra identidad, no un Chuy remendado, o mejorado, o que sentó cabeza y se superó, no, otro Chuy nuevo, quien por consiguiente dará a luz una nueva conducta, nuevos apetitos, nuevos propósitos, nuevas metas, alguien enfocado en su salvador.   A quien el Señor le puede mandar: haz morir lo terrenal en ti, todo pecado de orden sexual: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos, avaricia, lo cual es idolatría; no dice: Lucha contra esos deseos, no, sencillamente muere a ellos y hazlos morir puedes, eres una nueva criatura. Porque ningún pecado es tan pequeño como para que no afecte mi vida hoy y mucho menos en la eternidad, alguien que ha nacido de nuevo, no puede seguir viviendo como cuando no conocía a Dios.   Esta es la batalla del creyente genuino, aunque hemos nacido de nuevo, queda un residuo en nosotros, quedan vestigios de lo que éramos sin Cristo, hasta que él venga por nosotros, nos quedamos en este cuerpo viejo débil, que se enferma, que se desgasta, que envejece, y que además todavía contiene una naturaleza pecaminosa, con la cual todo creyente batalla, y batallará hasta el día en que Jesucristo venga y seamos redimidos con un nuevo cuerpo, la cual son estos impulsos   Por lo tanto el creyente genuino tiene otra responsabilidad, no solo hacer morir sus deseos pecaminosos, y morir a ellos, sino recordar que tiene una vieja naturaleza de la cual tiene que quitarse día a día, como un ropaje vil y asqueroso, el cual debe ser parte de su pasado, no puede ser su presente, ni mucho menos su futuro.   Despojarnos del viejo hombre, esta vieja naturaleza pecaminosa, nuestra carne, la cual encierra todos esos deseos, impulsos y pasiones pecaminosos de nuestra humanidad no redimida, la cual incluye todas estas actitudes y conductas, pecados contra Dios, de idolatría y falsa religiosidad, pecados sexuales, contra mi cuerpo, y pecados sociales, contra mi prójimo.   Ese ropaje confeccionado de pecados sociales como la ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas, y mentira, este viejo vestido es este estilo de vida pecaminoso en el cual vivíamos, pero, no más, porque por estas cosas viene la ira de Dios, sobre los hijos de desobediencia, sobre los incrédulos. Por lo tanto no puedo tener este vestido en mi guardarropa, necesito tratar con mi pecado con prontitud y radicalidad, si es que verdaderamente quiero crecer, madurar, ser libre, ser espiritual.  
    Y ya leímos, es una realidad, el día que creímos en Cristo nos despojamos de ese viejo vestido con sus hechos, pero, ahora, revistámonos del nuevo,
    endúo
    ; literalmente húndanse en este vestido; invístanse de él, asegúrense de que están dentro de él, en otras palabras, vístanse de Cristo. El Señor no me llama a quitarme un vestido y dejarme desnudo, necesito entender que se me ha dado un maravilloso vestido de la justicia de Cristo, la fortaleza de Cristo, el poder de Cristo que le levantó de los muertos, y nada tengo que tener que ver con el viejo vestido, con el viejo hombre.
      ¿Cuándo me quedo desnudo? Cuando intento en mis fuerzas, con mis nulos recursos deshacerme de mis pecados, y a base de fuerza de voluntad intento ser bueno, intento sentar cabeza, ya no ser tan malo, decido ya portarme bien, etc., pero no me invisto con el poder del Espíritu Santo en mí, no me ocupo en la Palabra, en la oración, en la comunión con mis hermanos. Esto hace que me quede desnudo, y muy pronto regrese a mis antiguos hábitos, porque nada ha cambiado en mi interior.   No lo olvides, el cambio en el creyente no comienza en su conducta, es un cambio de identidad, un cambio de mente, que por consiguiente dará a luz una conducta diferente. Siendo entonces una nueva criatura, Dios me manda quitarme este viejo vestido, pero no me deja desnudo, él ha confeccionado para mí un nuevo vestido, el cual debo reconocer, conocer y ponerme cada una de sus prendas, cada día de mi vida.   Porque la madurez no es inmediata, porque así como van surgiendo vestigios de nuestra nueva naturaleza cada vez más seguido, la vieja naturaleza sigue ahí y también se asoma o toma el control si no nos ocupamos en desecharla cada día. Por lo tanto tenemos una responsabilidad doble, desechar el viejo hombre a cada momento, y revestirnos del nuevo.   Ese viejo vestido no me conviene, tiene la imagen de Adán, el cual envejece y finalmente morirá, tiene la imagen de la temporalidad, de la muerte, pero, este nuevo vestido está creado a la imagen del Dios eterno, es vestirme literalmente de Cristo.   El viejo vestido, me corrompe, me desfigura más y más hasta dejarme a la imagen de Satanás, mientras que el nuevo vestido se renueva, va en aumento, en crecimiento, va siendo perfeccionado, me transforma a la imagen de Cristo, en justicia, en verdad, en santidad.   El viejo vestido progresivamente nos va hundiendo en tinieblas, llenándonos de confusión y mentira, termina por dejarnos completamente perdidos, mientras que el nuevo vestido nos ilumina, nos enriquece con sabiduría e inteligencia espiritual, literalmente nos da la mente de Cristo. Borra toda barrera de separación elitista, quita todo complejo, porque en Cristo somos un solo cuerpo donde él es la cabeza y vestidos de él, somos uno en él.   Y por último, Pablo nos recuerda aquello que siempre nos debería inspirar a quitarnos ese viejo vestido y revestirnos del nuevo; nos dice: Dios los ha escogido, los ha apartado, y los ha amado, por lo tanto vístanse de acuerdo a lo que son. Por eso seguimos con esta miniserie: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA – PARTE IV – EL NUEVO VESTIDO, UN LLAMADO A LA ACCIÓN. Y veremos de los versículos 12 – 14, demos lectura.   Col 3:1-11 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. 5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos. 10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.   Ya que el nuevo vestido es un llamado a la acción, ¿cómo es el vestido de alguien que ha sido escogido por Dios, apartado para él y amado, cómo luce? Ya que nos ha quedado claro que la verdadera espiritualidad es una conducta.  
    1. Las prendas del nuevo vestido, el cual consiste en un carácter.
    Col 3:12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; En primer lugar, no podemos dar lo que no tenemos, si no he recibido el amor de Dios, si no soy de Cristo, esto no puede ser una realidad en mi vida. Por otro lado, observa que Pablo está listando una buena parte del fruto del Espíritu.   En otras palabras, soy de Dios, él me ha llevado a sus brazos, por lo tanto mi vida tiene que manifestar estas características, no lo olvides, no son un estándar a alcanzar, o requisitos a cubrir, son la manifestación del carácter en quien hay nueva vida. Otra cosa es que necesitamos estar contrastando las prendas de este nuevo vestido con las del viejo vestido, y el primero es:   Entrañable misericordia – splánjnon oiktirmós   Splánjon,
    Siempre en plural, denota propiamente los órganos físicos de los intestinos; Las entrañas eran consideradas por los griegos como el asiento de las pasiones más violentas, y por el hebreo como el asiento de los afectos entrañables; de ahí la palabra viene a denotar entrañable», y se traduce.
      Las entrañas, lo más íntimo del ser, corazón, cariño, amor entrañable, tierna misericordia, afecto. como cariño. figurativamente compasión o lástima: cariño, corazón, entraña, amor entrañable.  
    Y
    oiktirmós
    , compasión: misericordia, piedad hacia los males de otros.
      Estas dos palabras juntas las podríamos traducir también: “vístanse de una compasión profunda” o “tengan un sentimiento de compasión interna y apremiante”.   Mientras que en nuestra naturaleza pecaminosa nosotros somos súper sentidos, y fácilmente nos sentimos lastimados y nos llenamos de amargura, la cual da a luz todos estos pecados sociales y obras de la carne: “me dijo, y no me lo merecía, y éste quién se cree, y no es cierto”. Y toda esta bola de emociones que sentimos cuando alguien nos lastima, claro que esto solo me pasa a mí, ¿verdad?   Pero, mira en lugar de eso, necesitas decidir vestirte de esta compasión profunda, apremiante. Qué importante es que conozcas la misericordia de tu padre. Dios no nos vio con ojos de resentimiento: “estos mal agradecidos, yo que los creé y les dejé vivir en mi creación”; Cristo no nos ve así aún a pesar de nuestras infidelidades, él no dice lleno de resentimiento y dolor: “yo que morí en la cruz y mira estos cómo me pagan”.   No, siempre decimos que de parte de Dios, recibir misericordia es que él no nos da lo que merecemos, nos bendice, nos llena de su gracia, no nos da el castigo que merecidamente deberíamos recibir, condenación eterna, sino que recibimos de él paciencia, longanimidad, bendiciones. Pero, ¿por qué sucede esto? Porque él nos ve con estos sentimientos de compasión.   Por ejemplo, mira a Cristo alimentando a la multitud, o enviando a los apóstoles a predicar; la realidad es que la multitud era conformada por gente voluble y grosera, mal agradecida, hoy te adoro, mañana te crucifico si ya no convienes a mis intereses, pero, mira a Cristo lleno de compasión, ¿cómo se refería a ellos?   Mat 9:36-38 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.   Mat 15:32 Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino.   Mat 14:14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.   Mis hermanos, los que estuvimos en la clase pasada de Sanas Palabras, vimos lo que es el pecado, algunas definiciones eran: vómito del alma, carne descompuesta, y somos pecadores. Pero mira como Dios nos mira, con compasión, al grado de ir a una cruz para salvarnos de nuestra terrible situación.   Esto es compasión, esto es misericordia, y dice Pablo no solo misericordia, sino entrañable misericordia, una misericordia que surge dese las entrañas, real, no de dientes para afuera. Y alguien que no ha nacido de nuevo, ¿de dónde va a sacar esta tierna compasión, este afecto entrañable?   Solo alguien que decide darle el control de su vida al Espíritu Santo, que decide andar en el Espíritu y no en la carne, que decide alimentarse con la Palabra de Dios, oración, alabanzas, comunión con Dios real y profunda, es alguien que podría ver surgir de sí mismo esta compasión profunda. Y mis hermanos, este nuevo vestido es Cristo, si estamos vestidos de Cristo, entonces es posible.   Aprende a ver a tus hermanos, en especial a los que más mal te caen con compasión, no seas orgulloso, considérate a ti mismo, un día tú vas a necesitar que te miren con la misma misericordia, él Señor lo dijo: con la vara que i   Luc 6:37-38 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. 38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.   Y si mides con una gran medida de misericordia, a sí mismo recibirás, y más que todo, verdaderamente te estarás pareciendo a tu amado Salvador.   Mi hermano, mi hermana, como Cristo lo hace contigo, cuando alguien te lastima, no le des lo que merece, compadécete de él, decide mirarlo en necesidad, mientras más feo, más necesidad tiene de Cristo, no lo olvides. Que Calvary sea una iglesia que nos distinguimos por tener una gran misericordia entre unos y otros.   Dios no nos paga como merecen nuestras maldades, y ojo, tampoco nos da “cachetada con guante blanco”, no, con toda sinceridad nos ama, nos sirve, y decide vernos con ojos de misericordia, Dios nos llama a hacer lo mismo. Primera prenda del nuevo vestido: “entrañable misericordia”. Siguiente:   Benignidad – Jrestótes   Jrestótes; utilidad, i.e. excelencia moralmente en carácter o presencia: benignidad, bondad, bueno, benevolencia, bien, lo correcto, honradez, lo que es recto, justo y bueno. También es una disposición benigna de corazón, o de bondad en los hechos, en otras palabras, no es meramente bondad como una cualidad, sino la bondad en acción, una benignidad que se expresa en actuaciones concretas en gracia, ternura, y compasión, dar algo en un gesto de amabilidad.   Jhon McArthur lo define como la gracia que penetra todo el ser de una persona y que suaviza toda dureza. Cristo es así, él dijo, mi yugo es fácil. También dijo en el sermón del monte:   Mat 5:44-45 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.   Luc 6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.   Dios bendice, hace bien todo el tiempo aun a criaturas que todo el tiempo lo están blasfemando e ignorando. El hecho de disfrutar de la familia, de un atardecer, de una buena comida, de un tiempo de risa y diversión. Todas esas cosas Dios las permite, porque es bueno; Dios refrena su ira, y en lugar de eso él, nos dice:   1 Ti 2:1-4 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.   Dios siempre está pensando hacernos bien, siempre piensa bien de nosotros, con esperanza, con el anhelo de que nos arrepintamos para poder bendecirnos y no tener que condenarnos. Imagínate, ese es Cristo, de este Cristo necesitamos estar vestidos, de esta bondad con la cual él nos guía al arrepentimiento:   Rom 2:4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?   Aprende de esto hermano, nosotros utilizamos el enojo, la amargura, el desquite para pretender que la persona que nos lastimó se arrepienta; ¿y te das cuenta que el que tiene el viejo vestido siempre está pensando lo contrario? “Lo voy a maltratar para que se le quite, para que sienta”. Con la esperanza de que diga: “no si se siente re feo, mejor le pido perdón”. Y cual nomás se hace una brecha más y más grande entre los dos. ¿Se acuerdan en Santiago?   Stg 1:19-20 Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; 20 pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere.   Pero, mira cómo la benignidad sí puede traer a arrepentimiento a una persona, el hecho de amar a tus enemigos con un amor sincero, con un corazón bueno, cuando estamos revestidos de esta benignidad la cual puede ser verdaderamente efectiva, piensa en tus hijos, ahora es benignidad, no ser alcahuete, o permisivo, es bendecir con la verdad, pero con misericordia.   Si te fijas la benignidad es exactamente lo contrario a malignidad, siempre estar pensando lo malo y cómo desquitase, no está pensando en el bien del otro, sino en que pague por lo que me hizo, no así la benignidad, la cual es pensar lo bueno, cómo bendecir, como mostrar amor, aún con personas ingratas y malvadas, justo como lo haría nuestro Padre celestial, como lo hizo Cristo con nosotros. Qué necesaria es esta prenda del nuevo hombre, qué necesario es estar vestidos de Cristo hermanos. Otra prenda del nuevo vestido:   Humildad – Tapeinofrosúne Tapeinofrosúne, dos palabras: tapeinós humilde y frosúne, mente, humillación de mente, i.e. modestia: humildad, sencillez, modestia   Este es un término inventado por Pablo y por los cristianos, porque la humildad para nada era una virtud para los griegos, era considerada debilidad, naquez. Y para nuestros tiempos es igual, cómo se exalta la soberbia, el amor propio, el orgullo, y cómo se desprecia la humildad: “te van a agarrar de menso”, “se te van a subir a las barbas”, y todo este rollo.   Pero, ¿qué crees? La raíz del pecado es el orgullo, la soberbia, el amor propio de sentirnos dios, el cual envenena todas las relaciones. La falta de perdón, el no servirnos unos a otros, el siempre estar mirando por lo nuestro propio, para nuestra ventaja, tiene esta raíz. Lo que es más la depresión, muchos de nuestros complejos tienen esta raíz, ¿cómo yo? ¿Por qué a mí? Yo no merezco esto, yo soy aquel. ¿Qué nos dice Pablo en Romanos?   Dios nos llama a no tener un mayor concepto de nosotros mismos que el que debemos tener, lo cual implica que tampoco debemos tener uno menor al que Dios nos ha dado, Dios nos ha enriquecido, nos ha bendecido, pero, no porque haya algo impresionante en nosotros, sino por su bondad, lo que tenemos, lo que somos, debe traerle gloria a él en todo momento, y él es un Dios generoso para con todos. Y Cristo el creador del cielo y la tierra, él mismo dijo:   Mat 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;   La humildad viene del corazón, una mente humilde viene de un corazón regenerado por el Espíritu Santo, por alguien que se viste de Cristo, y mira lo que dice: mientas que el que se enorgullece jamás encuentra paz, ni descanso porque siempre tiene que estar sosteniendo su estatus inflado por su orgullo, aquel que lleva el yugo de Cristo, es decir, que le da el control de su vida a Cristo, aprende de Cristo mansedumbre y humildad, encuentra descanso.   Mis hermanos, que afán y qué ansiedad vivimos cuando no nos deshacemos del viejo hombre, cuánto miedo, preocupación, y muy poco o nada de avance, siempre cuidando tu imagen, tu reputación, pero en contraste, el humilde, el que tiene su identidad en Cristo, que no teme perder nada, porque ya lo perdió todo en Cristo, porque se sabe extranjero y peregrino en este mundo, embajador, aún en cadenas como Pablo lo era, quien no se avergonzaba de Cristo, quien lo era todo para él, él tenía paz, sosiego, descanso para su alma.   ¿Quiénes somos? Sencillamente somos amados de Dios, y la gloria es para él, si no fuera por su amor, no estaríamos aquí. Por eso, ¿tienes dones, talentos, recursos, hasta credenciales? No lo olvides, todo es prestado y vas a dar cuenta de cada cosa que se te confió, porque como dice en la Palabra: todo es de él, por él, y para él.   Qué importante es estar vestidos de humildad de mente, con los ojos siempre puestos en el único que merece toda la gloria, en el único importante, en el único que puede exigir derechos y que los renunció por amor a los demás, al punto de ir a la cruz, humillándose, bajando más que ningún hombre en toda la historia, siendo el más grande de todos, siendo el más poderoso, el más rico, el más importante, el dueño de todo. Y si para el dueño de todo lo creado, la humildad es una virtud, también lo debería ser para ti y para mí.   Hermoso nuevo vestido creado a la imagen de Dios, digna vestimenta de los escogidos, los apartados, los amados de Dios. Una prenda más:   Mansedumbre – Praútes   Praútes:
    dulzura, apacibilidad, i.e. (por implicación) humildad: mansedumbre, apacibilidad, amabilidad.
      Este no solamente es un comportamiento externo, o una mera disposición natural, ni solo tiene que ver con mi trato con otras personas, es una obra del Espíritu Santo efectuada en el alma la cual tiene todo que ver primeramente con mi relación con Dios.   Es una disposición del espíritu en la que aceptamos la voluntad de Dios para con nosotros como buena, sin discutirla o resistirla, y es el resultado de la humildad de mente. Reconozco que no soy dios, reconozco que no tengo la autoridad, reconozco que separado de Cristo nada puedo hacer, reconozco que si estoy vivo, es solo por la pura bondad y misericordia de mi Dios, por lo tanto el control, la dirección, el dueño de mi vida es mi Señor.   Ya no vivo yo, más vive Cristo en mí, y lo que vivo lo vivo para su gloria, por lo tanto lo más importante para mí no son mis anhelos, mis deseos, mis propósitos, sino los de Dios. Alguien manso es aquel que no está luchando contra Dios, que no se le enfrenta al tú por tú, que no lo resiste, que no lucha contra su voluntad: Y ¿por qué yo Señor? ¿Por qué a mí? ¿Qué te traes conmigo? Una persona mansa no es de los que siempre le están pidiendo a Dios explicaciones, seguro de vida, y prestaciones para pensar si van a considerar alguno de sus mandatos.   Ah mis hermanos, como si una vida llena de fracasos por nuestra necedad no fuera suficiente para decir: hasta aquí llegué Señor, no doy una. Por favor recoge los pedazos que ya dejé regados y has una obra de gracia, por favor destuerce esto que ya ni forma tiene y haz de mí, de mi familia, de mi vida una maravillosa obra de redención, te seguiré sin reparo.   Este es alguien manso, fortaleza sujeta a control. Por consiguiente es alguien manso para con la gente, incluso la gente mala. ¿Te acuerdas del Señor en el monte de los olivos sudando gotas de sangre por la tremenda aflicción de saber lo que le esperaba en la cruz? ¿Qué hizo?   Luc 22:39-44 Luego, acompañado por sus discípulos, Jesús salió del cuarto en el piso de arriba y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos. 40 Allí les dijo: «Oren para que no cedan a la tentación». 41 Se alejó a una distancia como de un tiro de piedra, se arrodilló y oró: 42 «Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía». 43 Entonces apareció un ángel del cielo y lo fortaleció. 44 Oró con más fervor, y estaba en tal agonía de espíritu que su sudor caía a tierra como grandes gotas de sangre.   A pesar del sufrimiento que le vendría en su humanidad, el Señor se mantuvo bajo la voluntad de su Padre celestial. ¿Quieres ver la mansedumbre en acción del Señor delante de los hombres? Bueno, delante de Caifás, quien le abofetea, y solo le dice: si actué mal dime en que fue, sino, ¿por qué me golpeas?   Delante de los que le cubrieron el rostro lo golpeaban y le decían: profetízanos a ver quién te golpeó; él pudo haber dicho: fuiste tú fulanito y eres hijo de tal persona, y vives en tal parte, y estos son los pensamientos de tu corazón y hasta aquí llegaste.   ¿Qué me dices cuando los ladrones crucificados junto con él le decían: si eres hijo de Dios sálvate y sálvanos a nosotros. Los fariseos: si eres hijo de Dios bájate de ahí y creeremos en ti? Imagínate, ¿qué eran tres clavos oxidados para el dueño del universo? Si no se bajó fue por amor a nosotros, porque era un hombre manso y humilde de corazón. Y ganó la batalla, nos redimió, consumó su obra y ahora está sentado a la derecha del Padre y vendrá con gloria a reclamar lo que es suyo.   Y no se trata de debilidad de carácter o de flaqueza, no se trata de ser manso y menso, dime una cosa, ¿era Cristo débil de carácter, o sin poder, por menso fue a la cruz y le tocó bailar con la más fea? ¿No se podía defender? Claro que no, es el todo poderoso sujeto a la voluntad de su Padre.   Por eso esta es la mansedumbre bíblica, es sino fortaleza sujeta al control del Espíritu Santo con la cual estamos llamados a restaurar a un hermano en pecado, a defender la fe en contra de los enemigos, en fin, es una conducta que debería caracterizar a alguien escogido por Dios, alguien vestido de Cristo, hermosa prenda disponible para nosotros lo que hemos creído.   La humildad produce a una persona mansa, y alguien lleno del fruto de mansedumbre, será alguien que manifiesta dominio propio, los tres van encadenados, van juntos y hacen que una persona que se vista de ellos se parezca a su Señor y traiga gloria. Mientras que lo contrario a mansedumbre es rebeldía, así como el orgullo a la humildad, y los arrebatos de ira al dominio propio. Una prenda más:   Paciencia – Makrothumia   Makrodsumía: dos palabras makro, alargar, thumia, de thumos, ira o temperamento, alargar la ira, por eso se traduce como longanimidad, soporte, aguante, paciencia, clemencia, calma, tolerancia, extremada paciencia, o paciencia si límites, largura de ánimo.   Alguien paciente es alguien que no se enoja contra otros, lo contrario a la paciencia es el resentimiento y la venganza. Cuánta paciencia necesitamos, ya que rodeados por pecadores y siendo pecadores insensatos y tercos, es muy probable que recibamos insultos o agravios, pero el que es paciente, no llega a la desesperación, ni tampoco a la amargura o ira.   Mis hermanos, el mundo está lleno de gente arrebatada, impaciente que no busca quién se la haga, sino quién se la pague, pero nosotros los creyentes estamos llamados a quitarnos ese vestido viejo y apestoso, y si nos ponemos el nuevo vestido, si nos vestimos de Cristo como hijos amados, escogidos, apartados por Dios, entonces nuestra vida debe manifestar esta paciencia, esta longanimidad.   Ninguno de nosotros estaríamos aquí de no ser por la paciencia de nuestro Señor, quien esperó, quien nos persiguió hasta que nos alcanzó, dice la Palabra:   1 Ti 1:16 Pero Dios tuvo misericordia de mí, para que Cristo Jesús me usara como principal ejemplo de su gran paciencia con aun los peores pecadores. De esa manera, otros se darán cuenta de que también pueden creer en él y recibir la vida eterna. (NTV) 2 Pe 3:15 Y recuerden que la paciencia de nuestro Señor da tiempo para que la gente sea salva. Esto es lo que nuestro amado hermano Pablo también les escribió con la sabiduría que Dios le dio, (NTV)   Mira nada más, ¿qué pasaría si vieras así a la gente que parece no entender cuando lo hablas de Cristo? Dios es paciente para con todos, fue paciente para con nosotros, y es algo que no debemos olvidar. En nuestra mente y corazón, antes que pensar en que la gente ya me hartó, es pensar en su salvación, o en su condenación si no se salvan. Nuestro Señor Jesucristo vivió una vida caracterizada por la paciencia, y si nos vestimos de él, tenemos la paciencia disponible.   Dime si no, cuánto necesitamos estar vestidos con todas estas prendas: entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Imagínate un hogar donde marido y mujer están vestidos de Cristo con todas estas virtudes, ¿cuántos pleitos ahorrados?   ¿Cuánto necesitas de estas virtudes para con tus hijos, para con tus compañeros de trabajo, por supuesto en la iglesia, mis hermanos esta sería una iglesia que manifiesta al mundo que Cristo vive, lo mismo en nuestro hogar, familias que hacen a Cristo visible de una manera poderosa.   Este es el vestido que alguien que ha nacido de nuevo, que tiene su corazón, su atención en las cosas de arriba, alguien que es verdaderamente espiritual: Un escogido, apartado, amado de Dios así luce, cualquier otra cosa es mera piratería. ¿Te das cuenta? Se puede ser pseudo espiritual con todas esas falsas salidas y no tener uno solo de estos rasgos de carácter, eso es religión inútil.   Y lo más impresionante es que no es un vestido que tú tengas qué confeccionarte, ya está listo, está creado por Dios a tu medida, y con toda la justicia, la santidad y la verdad de Dios disponibles para ti y para mí. Ahora, ya tengo todas estas prendas, ¿cómo las utilizo? ¿Cómo las pongo por obra? Tengo mi siguiente punto:    
    1. El vestido nuevo en acción nos capacita para soportarnos y perdonarnos unos a otros.
    Col 3:13a soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Ya estando vestidos, armados y peligrosos, armados hasta los dientes en contra del reino de las tinieblas, entonces podemos hacer frente a la verdadera guerra espiritual, podremos poner por obra la voluntad de Dios y mostrar al mundo a un Dios vivo, lleno de amor y misericordia; y lo primero que Pablo nos dice, ahora que están vestidos de todo el fruto del Espíritu, entonces les es posible lo siguiente:   Sopórtense unos a otros – Anéjomai   Anéjomai; sostenerse uno mismo en contra de, sostener arriba en contra de una cosa y así soportar i.e. (figurativamente) soportar, aguantar: padecer, soportar, sufrir, tolerar, ser paciente con, atender con paciencia. Escuchar o soportar con gusto una exhortación; ser paciente con, soportar a alguien, sobrellevar, tolerar, aceptar como válido o verdadero, aceptar una queja.   Macrothumia tiene que ver con no explotar, con no desatar mis emociones, pero esta tiene más que ver con soportar algo pesado. Resistir, perdurar a pesar de la persecución, de amenazas, de agravios, de indiferencia, de cualquier mal, sin buscar vengarse. ¿Se acuerdan de Pablo?   1 Co 4:12 Nos cansamos trabajando con nuestras manos para ganarnos la vida. Bendecimos a los que nos maldicen. Somos pacientes con los que nos maltratan.   2 Ti 2:8-10 Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, 9 en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa. 10 Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.   Aun Pablo se lo pide a los Corintios cuando éstos no estaban poniéndose el nuevo vestido, ¿se acuerdan? En pleitos, demandándose unos a otros delante de la opinión pública, haciendo que se vituperara el nombre del único que debemos cuidar: Jesucristo   1 Co 6:1-3 Cuando uno de ustedes tiene un conflicto con otro creyente, ¡cómo se atreve a presentar una demanda y pedirle a un tribunal secular que decida sobre el asunto, en lugar de llevarlo ante otros creyentes! 2 ¿No se dan cuenta de que algún día nosotros, los creyentes, juzgaremos al mundo? Y, dado que ustedes van a juzgar al mundo, ¿no son capaces de resolver esas pequeñas cuestiones entre ustedes? 3 ¿No se dan cuenta de que juzgaremos a los ángeles? Así que, deberían ser capaces de resolver los conflictos comunes y corrientes que pasan en esta vida.   1 Co 6:4-8 Si tienen conflictos legales acerca de tales asuntos, ¿por qué acuden a jueces que son de afuera y no son respetados por la iglesia? 5 Digo esto para que se avergüencen. ¿No hay nadie en toda la iglesia con suficiente sabiduría para decidir sobre esos temas? 6 Pero, en cambio, un creyente* demanda a otro, ¡justo frente a los incrédulos! 7 El hecho de que tengan semejantes demandas legales unos contra otros es en sí una derrota para ustedes. ¿Por qué mejor no aceptar la injusticia y dejar el asunto cómo está? ¿Por qué no se dejan estafar? 8 En cambio, son ustedes mismos los que hacen lo malo y estafan aun a sus propios hermanos en Cristo.   Dios nos llama a soportarnos unos a otros, no a demandarnos unos a otros, a sufrir el agravio. Imagínate, si se supone que debemos amar a nuestros enemigos, cuánto más a nuestros hermanos en Cristo, cuánto más a nuestra pareja, a nuestros hijos.   Esto va a ser imposible si no te quitas el ropaje de la vieja naturaleza, pero si traes el vestido nuevo, si te vistes de Cristo, entonces podrás ser un soporte, podrás sufrir el agravio con tal de no tropezar a un hermano, con tal de no hacer ver mal el nombre de Jesucristo tu Señor, porque se supone que él es lo más valioso para ti.   El Señor nos llama a ser un soporte para nuestros hermanos, no un tropiezo y eso implica soportar agravio, en especial de los pequeños en la fe, ahora si ya tienes más de dos años en Cristo, no se supone que seas pequeño en la fe, ya conoces, ya puedes soportar a otros.   Y ¿sí o no, así trata Dios con nosotros? Dios no nos empuja, no nos dice: “ya me cansaron, ahí que los soporte su abuela”. No Cristo hasta el día de hoy sufre nuestros agravios constantes, nuestras infidelidades, nuestros pecados, porque nos ama.   Si en verdad le conocemos, si hemos experimentado su amor en alguna manera, estamos llamados a soportar a nuestros hermanos, porque eso les dará la oportunidad de crecer, les dará la oportunidad de aprender cómo es que se maneja un cristiano maduro, el cual no es el que sabe mucho de la biblia, o tiene muchos cargos en la iglesia, no, es alguien que manifiesta el carácter de Cristo en su vida, y que está dispuesto a sufrir el agravio por amor a sus hermanos y para traer gloria al Señor, al igual que soportar con paciencia y gozo las pruebas y dificultades, de la vida, lo cual también será un testimonio para ellos.   No solo nos permite esto el nuevo vestido, sino que dice Pablo: Col 3:13b y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Perdónense unos a otros – Jarízomai   Jarízomai:
    voz media de G5485; conceder como favor, i.e. gratuitamente, en bondad, perdón o rescate: perdonar, entregar, conceder, dar.
      Si te la cobras, ya no es perdón, perdonar es dejar ir, es conceder la falta y no acordarte más de ella, es ceder, no cobrar más. Si chocas y perdonas, significa que tú cubres los gastos de ambos, aunque el otro tuvo la culpa.   Pablo nos da el antídoto, y además nos da el modelo. Mis hermanos, lo repito una y otra vez, somos pecadores y estamos rodeados de pecadores, eso da como resultado mucho pecado. Y si viste la clase acerca del pecado, te podrás dar cuenta de qué dañino es, maligno y sin cura.   De manera que no te sea extraño que otros pequen contra ti, porque tienes que tener la seguridad de que aunque no te des cuenta, tú también has pecado contra otros, de manera que no solo te deben, tú también debes, y siendo honestos y haciendo cuentas, quizá tú salgas debiendo más, seguro que es así, ¿sabes por qué? Porque el pecado principal y primeramente es contra Dios, ya allí todos salimos bailando.   De manera que Pablo te da la medicina, el arreglo más sencillo, no dije fácil, pero, sí sencillo: si tienes queja contra algún hermano: perdónalo.   Qué interesante, es como si la Pablo supiera cuántos problemas de índole social tenemos, si te digo, no nos podemos ni mirar feo, porque ya es un pecado mortal: “me miró feo, ¿qué trae? Por qué me hace menos, por qué me critica, me maltrata, ahhh”. Tranquilo, ni te estaba viendo a ti, además, justo en ese momento le dio un cólico, por eso hizo ese gesto, y casualmente estaba viendo para donde tú estabas.   Pero, así somos mis hermanos, de manera que lo que nos dice Pablo es: perdónalo. Pero, Chuy es que tú no sabes, me hizo, me dijo, inventó, chismeó, me miró de arriba abajo: perdónalo. Me robó, me pegó: perdónalo. La receta es la misma mis hermanos.  
    Queja es la palabra
    momfé
    ; culpar, falta, queja. No sé de qué índole es la queja que tienes contra tu hermano, necesitas perdonarlo, es lo que Cristo te manda, además que va a curar esa herida en tu corazón, va a cuidar no darle lugar al diablo en la iglesia, en tu casa, en tu trabajo, ¿se acuerdan en Efesios?
      Efe 4:26-27 Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle»*. No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados, 27 porque el enojo da lugar al diablo.   ¿Quieres ver destrucción en tu vida y en la de los que te rodean? No perdones, llénate de amargura y de queja, pero créeme, en el tribunal con Cristo, no vas a ganar, porque te van a sacar también tus platos rotos, y vas a salir debiendo. Mejor perdona, y ahórrate vergüenza y dolor, Dios nos llama a perdonarnos y nos da toda su fortaleza para hacerlo.   El poder perdonar es parte de traer el nuevo vestido, por eso dice Pablo. Así como Cristo los perdonó a vosotros, de manera que Cristo es el modelo. ¿Cómo nos perdonó Cristo? Nosotros sin lugar a duda hemos pecado contra otros, los cuales deberían perdonarnos, pero Cristo, ¿habrá alguna vez pecado contra alguien? Claro que no, solo nos bendijo, y nosotros nos cansamos de pecar contra él, y él lejos de no perdonarnos, recibió el castigo de nuestras culpas y nos regaló su bondad, acreditó su justicia perfecta en nuestra cuenta. Veamos la parábola del perdón por excelencia, dice así:   Mat 18:21-27 Luego Pedro se le acercó y preguntó: —Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que peca contra mí? ¿Siete veces? 22 —No siete veces —respondió Jesús—, sino setenta veces siete. 23 »Por lo tanto, el reino del cielo se puede comparar a un rey que decidió poner al día las cuentas con los siervos que le habían pedido prestado dinero. 24 En el proceso, le trajeron a uno de sus deudores que le debía millones de monedas de plata. 25 No podía pagar, así que su amo ordenó que lo vendieran —junto con su esposa, sus hijos y todo lo que poseía —para pagar la deuda. 26 »Pero el hombre cayó de rodillas ante su amo y le suplicó: “Por favor, tenme paciencia y te lo pagaré todo”. 27 Entonces el amo sintió mucha lástima por él, y lo liberó y le perdonó la deuda.   Esta era una deuda impagable, la cantidad que Cristo menciona, ni siquiera se podía contar, así todos le debemos a Dios, no hay nada que podamos hacer para pagar lo que nuestros pecados merecen, ni siquiera una eternidad en el infierno podrían lavar uno solo de nuestros pecados.   Mat 18:28-30 »Pero, cuando el hombre salió de la presencia del rey, fue a buscar a un compañero, también siervo, que le debía unos pocos miles de monedas de plata. Lo tomó del cuello y le exigió que le pagara de inmediato. 29 »El compañero cayó de rodillas ante él y le rogó que le diera un poco más de tiempo. “Ten paciencia conmigo, y yo te pagaré”, le suplicó. 30 Pero el acreedor no estaba dispuesto a esperar. Hizo arrestar al hombre y lo puso en prisión hasta que pagara toda la deuda.   La deuda de este hombre no era ni el .oooooooo1% de lo que el rey le había perdonado. El rey tenía todo el derecho de meterlo a la cárcel por la eternidad y le perdonó la deuda, a este hombre en comparación con lo que le debía al rey, no era nada, sin embargo exigía para él la pena máxima, veamos el fin:   Mat 18:31-35 »Cuando algunos de los otros siervos vieron eso, se disgustaron mucho. Fueron ante el rey y le contaron todo lo que había sucedido. 32 Entonces el rey llamó al hombre al que había perdonado y le dijo: “¡Siervo malvado! Te perdoné esa tremenda deuda porque me lo rogaste. 33 ¿No deberías haber tenido compasión de tu compañero así como yo tuve compasión de ti?”. 34 Entonces el rey, enojado, envió al hombre a la prisión para que lo torturaran hasta que pagara toda la deuda. 35 »Eso es lo que les hará mi Padre celestial a ustedes si se niegan a perdonar de corazón a sus hermanos.   La conclusión es sencilla, si tú sientes que no puedes perdonar, lo que sea, cualquiera que sea la magnitud del pecado contra ti, incluyendo abandono, abuso de cualquier índole, lo que sea, significa que no te ha caído el veinte de lo que es el perdón de Dios, por lo tanto no lo has recibido.   Por eso es que el Señor dice esto tan radical, si tú no perdonas de corazón, es decir, nada que yo perdono, pero no olvido, ese no es perdón, una vez más, Cristo no te dice eso: él no te dice cuando vienes de rodillas y le ruegas por perdón y misericordia: mira Chuy, mira la cruz, me torturaron, y te perdono, pero no olvido. Nada que ver, Cristo echa nuestros pecados en el fondo del mar, no se acuerda más de ellos, y no porque tenga mala memoria, sino porque decide mirar hacia delante.   De manera que si tú no perdonas, Cristo no te va a perdonar. ¿Sientes que alguien te debe? Mira a la cruz, Cristo ya lo pagó por esa persona, por lo que te hizo tu cónyuge, tu primo, tu tío, tu papá, tu hermano, tu amigo, etc., y cualquier deuda que sea, de cualquier tamaño, ya fue saldada en la cruz, por eso si no entiendes lo que costó el perdón de Cristo por ti y sientes que es menor a lo que te deben a ti, significa que no lo has recibido, no lo has conocido. Cristo, el eterno Dios, fue a la cruz a saldar nuestra cuenta, por amor, de manera que a Cristo ya le debemos todo. Y Pablo nos da la cereza, lo que encierra todo lo anterior:  
    • El nombre del nuevo vestido es amor, el amor de Dios.
    Col 3:14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Además de vestirnos de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; de soportarnos, de perdonarnos, necesitamos sumergirnos, revestirnos del amor agápe, el amor de Dios.   Al final esto es lo que como la iglesia de Cristo nos debería distinguir del mundo, ninguna religión en el mundo puede manifestar estos rasgos de carácter, solo el cristiano, porque solo el cristiano puede vestirse de Cristo, hay dos cosas, Jesús dijo:   Jua 13:34-35 Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. 35 El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».   No puedes reclamar que eres un discípulo de Cristo, que eres de Cristo, si no estás vestido de este amor, si de alguna manera no manifiestas este amor, el cual incluye todo esto, y segundo, También dijo Cristo:   Jua 17:20-23 »No te pido sólo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. 21 Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 »Les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. 23 Yo estoy en ellos, y tú estás en mí. Que gocen de una unidad tan perfecta que el mundo sepa que tú me enviaste y que los amas tanto como me amas a mí.   Sin amor no hay unidad, y sin unidad jamás podremos ser eficaces en predicar el Evangelio, porque el Evangelio no es otra cosa sino decirle al mundo que Dios les amó tanto que dio a su Hijo unigénito en la cruz por ellos, así, de tal manera les amó, que si creen esto, no vendrán a condenación sino que tendrán vida eterna, en 1 Jn 5 y en Jn el Señor dijo:   1 Jn 5:11-12 Y este es el testimonio que Dios ha dado: él nos dio vida eterna, y esa vida está en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.   Jua 5:24 »Les digo la verdad, todos los que escuchan mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida.   Si no tenemos amor entre nosotros, si no hay unidad entre nosotros este mensaje es velado, de manera hermanos que el amor es como el cinto que une todas las demás cosas, a menos que nos amemos unos a otros, jamás podremos disfrutar de una comunión real, mediante la misericordia, la benignidad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia soportarnos unos a otros, perdonarnos como Cristo lo hizo, a menos que nos amemos unos a otros.   Miremos el cuadro completo hermanos, sin amor, intentar hacer todo lo anterior, no será sino legalismo puro. El amor es la clave para poder deshacernos de ese horrible vestido de la vieja naturaleza de esas horribles obras de la carne, Pablo lo dijo así:   Rom 13:10-14 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor. 11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. 12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.   Mis hermanos, este es el vestido que un escogido de Dios, que un nacido de nuevo luce, procura lucir cada día de su vida. Una vez más, te invito, mira el maravilloso cuadro, y todo junto te va a mostrar un rostro, el rostro de Jesucristo. Qué maravilloso que como iglesia todos procuráramos este vestido, deshacernos de ese horrible vestido asqueroso, engañoso que solo nos corrompe, y comenzáramos a vestirnos de amor, el vínculo perfecto, es decir, que no le falta nada.   Solo habrá perfecta unión a menos que decidamos vestirnos de amor hermanos. Esta es la verdadera espiritualidad, esto es poner los ojos en las cosas de arriba, y buscarlas, podemos tener todo el ministerio, el conocimiento, los dones del Espíritu, pero, si no tenemos amor entre nosotros nada somos.   El ponernos el nuevo vestido es un llamado a la acción, y el día es hoy, vístete de Cristo, vístete de amor, vístete las armas de luz, la noche está avanzada, Cristo viene, que no te encuentre desprevenido, desecha las obras de las tinieblas.   Y hoy nos toca la cena del Señor, dice el Señor, ¿estás delante del altar y te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti? Si él está aquí, vamos, anda y reconcíliate con él, no pierdas más tiempo, la comunión, la cena del Señor es una invitación a venir, es una invitación al perdón, a la reconciliación, a recordar lo que hizo posible nuestra paz con Dios.   Cristo es nuestra paz, él derramó su sangre, su cuerpo fue molido por nuestras transgresiones, el castigo de nuestra paz fue sobre él, anda, reconcíliate y ven come y bebe, porque es voluntad del Señor, voy a dar unos minutos.   También si empedernidamente te has aferrado al viejo vestido, hoy es el día que te puedes deshacer de él, dale lugar al Espíritu, y haz pacto con tu Señor, responde a su amor, y decide desde hoy andar en el Espíritu y no satisfacer los deseos de la carne, decide cortar con todo aquello que satisface las demandas de tu carne, y comienza desde hoy a alimentar al Espíritu, comienza tus disciplinas espirituales, y no como una manda para que Dios te bendiga, sino como una necesidad, así como comer, que lo necesitas si no te mueres de hambre, así de esta manera.
  • Aug 28, 2016Colosenses 3: 10-12a “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba” (Parte III)
    Aug 28, 2016
    Colosenses 3: 10-12a “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba” (Parte III)
    Series: Colosenses

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte III)

    PONIÉNDOME EL NUEVO VESTIDO

    Colosenses 3:10-12a

     

    Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    ¿Qué estaba sucediendo en esta iglesia? Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo estaba amenazando a la iglesia infiltrando falsas doctrinas, envenenando la sana doctrina, con el engaño de cualquier religión: Cristo no es suficiente, y necesitas algo más, obras, conocimiento, rituales, misticismo, de manera que Pablo tiene que prevenirles y recordarles lo que realmente son y tienen en Cristo.

     

    Y hasta este punto tenemos claro que pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier otra cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

     

    Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina: Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por la filosofía de este mundo, no por Dios; que pretenden ser un sustituto para ser espirituales, o santos y agradar a Dios, y son extremadamente tentadores, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacernos de nuestros deseos pecaminosos.

     

    Por lo tanto, más que ayudas, son trampas, Pablo ya nos explicó son innecesarios, son inútiles y más allá, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo. En Cristo nuestra redención está completa, no puedo completar lo que ya quedó perfecto. Lo que Cristo ya hizo es inmejorable, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

     

    En Cristo estamos completos, al creer en el Evangelio quedamos limpios de maldad, fuimos perdonados de pecados presentes, pasados y futuros, se nos proveyó de una victoria total sobre el reino de las tinieblas, tenemos entrada libre y directa al Padre. Pablo lo dijo de una manera inmejorable:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    Pero, entonces Pablo, ¿cómo es espiritual un cristiano? ¿Cómo puedo vivir con los ojos puestos en las cosas celestiales? ¿Cómo se hace esto en la práctica sin todas estas falsas salidas a la espiritualidad? ¿Cómo podemos estar seguros de que estamos agradando a Dios? ¿Cómo un cristiano que está completo en Cristo debe vivir, qué es lo nos debería distinguir como creyentes genuinos?

     

    Ya aprendimos que LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD COMIENZA primeramente en la vida de alguien que ha nacido de nuevo. Por lo tanto, es una nueva criatura con nuevos anhelos, metas, y pensamientos, y prioridades, por lo tanto, es gente que está enfocada en lo celestial, y no en lo terrenal, es alguien que conoce, cree y vive inspirado por las promesas de Dios, las cuales sabe que son eternas, superiores a cualquier pensamiento y ofrecimiento temporal de este mundo finito.

     

    Pablo nos explicó, lo primero que debes hacer es hacer morir lo terrenal en nosotros, los pecados de orden sexual: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos, avaricia, lo cual es idolatría. Pablo nos enseña: entiendan que ningún pecado es tan pequeño como para que no afecte mi vida hoy y mucho menos en la eternidad, entiendan que no pueden seguir viviendo como cuando no conocían a Dios.

     

    Y aunque hemos nacido de nuevo, queda un residuo en nosotros, quedan vestigios de lo que éramos sin Cristo, hasta que él venga por nosotros, nos quedamos en este cuerpo viejo débil, que se enferma, que se desgasta, que envejece, y que además todavía contiene una naturaleza pecaminosa, con la cual todo creyente batalla, y batallará hasta el día en que Jesucristo venga y seamos redimidos con un nuevo cuerpo.

     

    Por lo tanto el creyente genuino tiene otra responsabilidad, no solo hacer morir sus deseos pecaminosos, y morir a ellos, sino recordar que tiene una vieja naturaleza de la cual debe deshacerse constantemente, tiene que quitarse día a día, el ropaje de la vieja naturaleza, la cual debe ser parte de su pasado, es historia, no puede ser su presente, ni mucho menos su futuro.

     

    Este es un ropaje confeccionado de ciertos hilos, los cuales necesitamos identificar, y deshacernos de ella lo más pronto posible, este viejo vestido es este estilo de vida pecaminoso en el cual vivíamos, pero, no más, porque Pablo ya nos dijo por estas cosas viene la ira de Dios, sobre los hijos de desobediencia, sobre los incrédulos.

     

    Dios no se agrada en absoluto en que yo practique estas cosas, en que yo tenga guardado este vestido en mi guardarropa, necesito tratar con mi pecado con prontitud y radicalidad, si es que verdaderamente quiero crecer, madurar, ser libre, ser espiritual.

     

     

    Porque estamos tan acostumbrados a convivir con él que ya ni siquiera lo identificamos, y pensamos que es parte de nosotros, cuando no lo es, por eso nos es necesario conocerlo, para poder deshacernos de él, de manera que Pablo nos describe cómo luce este viejo vestido, nos enseñó que:

     

    Buscar y poner los ojos en las cosas de arriba también implica un corazón libre de pecados sociales, el cual es un vestido viejo: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas, y mentira. Implica entender que se me ha dado un maravilloso vestido de la justicia de Cristo, y nada tengo que tener que ver con el viejo. 

     

    Y esto es lo que vamos a estar viendo hoy, el Señor no me llama a quitarme un vestido y dejarme desnudo, eso fue lo que pensaron Adán y Eva al vestirse con hojas de higuera, y es una tentación, porque las hojas de higuera representan estas cuatro falsos modos de espiritualidad.

     

    Y realmente me quedo desnudo cuando me intento deshacerme de mis pecados y en mis fuerzas intento ser bueno, intento sentar cabeza, ya no ser tan malo, decido en mis fuerzas portarme bien, etc., esto hace que me quede desnudo, y muy pronto regreso a mis antiguos hábitos, porque nada ha cambiado en mi interior, acordémonos, el cambio en el creyente no comienza en su conducta, es un cambio de identidad, un cambio de mente, que por consiguiente dará a luz una conducta diferente.

     

    Siendo entonces una nueva criatura, Dios me manda quitarme este viejo vestido, pero no me deja desnudo, él ha confeccionado para mí un nuevo vestido, el cual debo reconocer, conocer y ponerme cada una de sus prendas, cada día de mi vida. Por eso yo titulé este menaje: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA – PARTE III – PONIÉNDOME EL NUEVO VESTIDO. Y veremos de los versículos 10 – 17, demos lectura.

     

    Col 3:1-7 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. 5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos.

     

    1. Tenemos una responsabilidad doble, desechar el viejo hombre y revestirnos del nuevo.

    Col 3:9b habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos. Col 3:10a y revestido del nuevo,

    ¿Qué me pide mi Señor? Toma en cuenta algo, el que te está pidiendo estas cosas no es el servidor de iglesia en hogar, no soy yo como pastor, sí, nosotros te amonestamos, pero es Cristo tu maestro, a quien decidiste entregarle tu vida y hacerlo dueño y Señor de tu vida,  quien nos está amonestando, invitando, quien nos está alentando a poner manos a la obra.

     

    ¿Y qué nos pide nuestro Señor, nuestro amado Salvador? Hagan morir lo terrenal, despójense del viejo hombre, esta vieja naturaleza pecaminosa, nuestra carne, la cual encierra todos esos deseos, impulsos y pasiones pecaminosos de nuestra humanidad no redimida, la cual incluye todas estas actitudes y conductas, pecados contra Dios, de idolatría y falsa religiosidad, pecados sexuales, contra mi cuerpo, y pecados sociales, contra mi prójimo.

     

    Mis hermanos, recordemos, no somos un cuerpo que contiene un alma, somos un alma, eterna que habita en este cuerpo, el cual es un envase que va a ser destruido, y aunque este cuerpo no es la carne, sino un envase débil y mortal, es fácilmente usado, oprimido, dominado por el pecado y por el mal, por este viejo vestido, pero al mismo tiempo no olvidemos que espiritualmente ya tenemos un nuevo cuerpo, una nueva naturaleza que un día será visible en un cuerpo glorificado como el de Cristo.

     

    Y podemos poner este cuerpo débil al servicio de la justicia, la Biblia me enseña: presenta tu cuerpo a Dios cada día para ser usado como un instrumento de justicia, no lo sigas utilizando para deshonrar a Dios con tus pensamientos, intenciones y hechos, bueno, despójate entonces de ese viejo hombre, creado según Adán, quien murió por haber pecado contra Dios, el día de hoy contamos con un nuevo vestido.

     

    Por lo tanto tengo una responsabilidad doble, desechar el viejo vestido, y ponerme el nuevo vestido, vimos con detalle lo que significa desechar, pero, ahora, ¿qué significa ponerme? La RV traduce revístanse del nuevo hombre, no se queden desnudos, Dios nos ha provisto de un nuevo vestido; en Apocalipsis 19 vemos estas dos acciones juntas, dice:

     

    Apo 19:7-8 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. (Me he quitado el viejo vestido) 8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

     

    Revestir es la Palabra

    endúo

    ; y significa literalmente hundirme en un vestido; investirme con ropa; ponerme, usar ropa, poner sobre uno mismo, ser vestidos con, entrar dentro, meterse dentro, dentro de ropas, vestirse, revestirse, ponerme.

     

    En otras palabras, desechando el viejo vestido, porque no conviven, porque no puedo ponerme uno sin quitarme el otro, necesito envolverme en este nuevo vestido, como quien se mete a una alberca, o a un tanque de pintura.

     

    Necesitamos estar hundiéndonos, empapándonos, metiendo todo nuestro ser, en este nuevo hombre, lo cual incluye pensamiento, voluntad, y todo lo que somos. Ahora, ¿en qué consiste este nuevo vestido? ¿Qué lo conforma? Dice Pablo:

     

     

    1. Diferencias en cuanto a la naturaleza del viejo vestido y del nuevo vestido.

    Col 3:10b el cual conforme a la imagen del que lo creó

    Tenemos entonces al menos tres principios importantes de la naturaleza del nuevo hombre:

     

    Primero:

    A diferencia del viejo hombre, que tiene la imagen de Adán, el nuevo hombre tiene la imagen de Dios nuestro creador. Todos nacemos a imagen de Adán, nuestro antepasado común, nacemos pecadores y muertos espiritualmente.

     

    Acuérdense, la biblia no enseña que el hombre es corrompido por su ambiente, sino que el hombre es quien corrompe su ambiente, el mal en esta creación es traída por el hombre pecador, de manera que el ser humano desde que nace llega a este mundo ya descompuesto, en lo profundo de cada bebé que llega a este mundo está la semilla de  cualquier mal inimaginable, dice David:

     

    Sal 51:5 Pues soy pecador de nacimiento, así es, desde el momento en que me concibió mi madre. (NTV)

     

    Por eso la importancia de que instruyas a tu hijo, lo estorbes, lo enseñes desde chiquito a temer a Dios, la justicia, la bondad, la Palabra de Dios. Pero, este, este nuevo hombre, ya no tiene la imagen de Adán, sino de nuestro creador, nuestro Dios, la imagen de Jesucristo: La NVI, y la NTV lo traducen así:

     

    Col 3:10  y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador. (NVI)

     

    Mira cómo lo dice Gálatas:

    Gál 3:27 Y todos los que fueron unidos a Cristo en el bautismo se han puesto a Cristo como si se pusieran ropa nueva. (NTV)

     

    Si estamos en él, se trata de vestirnos de Cristo, Dios no quiere otra cosa, sino que nos parezcamos a nuestro Salvador, en pensamiento, en carácter y en conducta, todo lo contrario a lo que vimos la semana pasada que tiene que ver con el viejo hombre, dice la Palabra:

     

    Col 3:10c se va renovando hasta el conocimiento pleno,

    y la NTV lo traducen así:

    Col 3:10 Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él. (NTV)

     

    Segundo:

    El viejo hombre lejos de renovarse se va deteriorando y corrompiendo más y más.  Así como este cuerpo, que por más que lo procures y lo cuides, va a terminar siendo comido por gusanos; lo mismo sucede con un alma que no ha sido salvada, lejos de renovarse se deteriora.

     

    Por ejemplo, ¿te has puesto a pensar que el peor de los asesinos, pongamos como ejemplo a Hitler, o cualquier otro genocida, una vez fueron un bebé indefenso; ¿qué sucedió? Como todo ser humano que nace con la semilla del pecado en su corazón, que nace con sentencia de muerte, un alma lejos de Dios sencillamente manifiesta que está muerta, y se va pudriendo, contaminando, corrompiendo cada vez más, hasta convertirse en esto, desde un genocida, hasta un monstruo de egocentrismo, o soberbia.

     

    Hay quienes pueden disfrazar su deterioro con moralismo o religiosidad, pero un alma sin Cristo se va pudriendo cada vez más, por eso aunque incorrectamente decimos que un niño es inocente, que ya expliqué por qué no es inocente, todos nacemos en pecado, pero, un recién nacido no ha tenido la oportunidad todavía de vivir una vida como nosotros, en la cual a muy temprana edad comienzan a notarse los estragos del pecado, en mentira, en egoísmo, en hostilidad.

     

    Y si ese niño no es instruido, o es instruido incorrectamente se puede convertir en uno de estos monstruos. De manera que el viejo hombre, desde que nace en una criatura, comienza su viaje en caída libre hasta llegar a la condenación eterna, si Cristo no le sale al encuentro.

     

    Pero, en contraste cuando creemos en el Evangelio nos es dado este nuevo hombre, el cual no va en descenso, sino en ascenso, y desde que nos es dado este nuevo nacimiento, como un bebé recién nacido, vamos creciendo, poco a poco madurando, siendo transformados a la imagen de Cristo, lo cual implica una nueva calidad de vida que nunca antes habíamos experimentado.

     

    Nuestro corazón cambia, de estar sin esperanza y llenos de incertidumbre, ahora tenemos esperanza, de estar llenos de amargura y dolor, como dice la Palabra, el Señor cambia nuestro lamento en baile, de haber estado esclavos de nuestras pasiones y deseos, de Satanás, de la filosofía de este mundo, comenzamos a vivir en una nueva libertad, de vivir en constante culpa y desesperación, de pronto tenemos paz que sobrepasa todo entendimiento, que supera hasta la circunstancia más difícil.

     

    Dios mismo va renovándonos, dándonos nuevas victorias, nueva perspectiva, nuevos apetitos, nuevas metas. Vamos disfrutando de lo que Dios disfruta, de sus bendiciones, ya no disfrutamos de ir tras nuestras pasiones más bajas, sino que ahora disfrutamos de su justicia, de practicar verdad, bondad, lo honesto, lo correcto. Esto es el nuevo hombre, una nueva vida en libertad. El viejo vestido va hacia abajo en caída vertiginosa, pero, el nuevo va hacia arriba.

     

    Pero, ¿cómo llegamos ahí? Por la tercer característica de este nuevo vestido:

     

    Tercero: Mientras que el viejo hombre nos hunde en tinieblas y confusión, las cuales nos corrompen, nos pierden, y nos hacen caer en un hoyo profundo, la nueva naturaleza se va renovando a través de ser iluminados por la verdad, a través del conocimiento pleno

    , lo cual significa un conocimiento completo y profundo de Dios. ¿Dónde crees que conocemos a Dios? En su Palabra.

     

    Mis hermanos, tenemos de Dios un nuevo vestido, un nuevo hombre, es decir, una nueva vida, pero, esto no significa que la madurez sea inmediata, así como van surgiendo vestigios de nuestra nueva naturaleza cada vez más seguido, la vieja naturaleza sigue ahí y también se asoma.

     

    Pero se supone que si estamos en Cristo, si hemos nacido de nuevo esto significa que con el tiempo vamos a ir creciendo, vamos a ir siendo transformados a la imagen de Cristo, por eso es que no pueden pasar los años y según nosotros seguir igual, no, eso significaría que no hay un nuevo vestido, de manera que vas hacia abajo, nunca estás en medio, o vas hacia arriba con una nueva naturaleza, o vas hacia abajo esclavo de tu vieja naturaleza.

     

    Por eso es imposible crecer en la vida cristiana sin el conocimiento de la Palabra de Dios. ¿Cuántos versículos hablan de esto?

     

    Rom 12:2 No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. (NTV)

    Efe 4:22-23 desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. 23 Y, en cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. (NTV)

    2 Ti 3:16-17 Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. 17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra. (NVI)

    1 Pe 2:2 deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación,

     

    Qué importante es que conozcas, que te relaciones con la Palabra de Dios, una vez más, ¿cuánto tiempo tienes de creyente, o al menos en esta iglesia? Vamos a cumplir 5 años. Se puede leer la Biblia en un año, si tienes uno ya la deberías haber leído al menos una vez. Muchos de nosotros cursamos navegantes, ¿estás siendo fiel a parte de tu lectura para leer la Biblia en un año, en tu lectura devocional diaria?

     

    ¿Qué te está hablando el Señor hoy? Bueno, hoy estás aquí, pero, ¿qué te habló el Sábado, el viernes, el miércoles, el lunes? ¿Dónde está el registro? ¿De qué maneras estás viendo cómo el Señor te está renovando? ¿Tienes una lista de oración? También se supone que lo aprendiste a hacer en Navegantes.

     

    Checa todas esas cosas, si no, es así, entonces sigues en ti mismo, vestido del viejo hombre, siendo arrastrado por tu vieja naturaleza. Mi hermano, ya sabes cuál es el destino del viejo vestido, no te conviene, va para abajo, y tú junto con él, no te engañes. Y mientras sigas usando ese viejo vestido, jamás de los jamases vas a ver un verdadero progreso en tu vida, verdadera madurez, porque esa es la meta del nuevo creyente, crecer, madurar y parecerse a su Señor. ¿Qué dice la Biblia?

     

    Rom 8:29 Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

    Es algo que viene sucediendo en cada creyente genuino, dicen 2ª Cor:

     

    2 Co 3:18 Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. Y el Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen. (NTV)

     

    Juan también lo escribió, esa es nuestra esperanza:

    1 Jn 3:2 Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. (NVI)

     

    Es nuestra responsabilidad hermanos desechar la naturaleza pecaminosa y vestirnos de Cristo, en el cual nos estamos vistiendo como dice Romanos 13 de las armas de luz, Efesios 6 vestirnos de toda la armadura de Dios, porque cuando Cristo venga entonces seremos corporalmente revestidos con un vestido físico de incorrupción e inmortalidad.

     

    Mis hermanos, necesitamos vestirnos en lo espiritual de manera acorde con nuestra nueva identidad, tenemos esta responsabilidad doble: desechar mi vieja naturaleza y revestirme de la nueva, y es algo conveniente para mí. Por más que Satanás te engañe y te diga que sin esa vieja naturaleza no puedes vivir, te va a corromper, y te va a dejar en miseria, te conviene vestirte de Cristo, te es necesario, y si eres creyente genuino, esto debe estar sucediendo, si no, haz hoy tu decisión. Punto IV:

     

    • En la iglesia no hay lugar para la competencia o la envidia ya que toda diferencia elitista es borrada en Cristo porque somos uno en él.

    Col 3:11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

    Un griego y un judío se odiaban y se despreciaban, era una barrera racial franca y descarada; circuncisión e incircuncisión se refiere a diferencias religiosas, hoy mismo podemos ver los estragos de estas diferencias con el terrorismo.

     

    Un Bárbaro, y un escita se refiere a estas culturas salvajes no cultas ni civilizadas, las cuales era impensable que tuvieran comunión con un judío o mucho menos con un ciudadano romano. Estas eran barreras culturales.

     

    Esclavos y libres, en aquellos tiempos un esclavo era considerado como “una herramienta viviente”. Sin embargo vemos que en la iglesia especialmente la esclavitud comenzó a ser abolida, porque eran iguales. Sin embargo en Cristo todas estas que parecerían barreras infranqueables, son rotas.

     

    Y es que para los falsos maestros, junto con sus falsas salidas de espiritualidad, las divisiones elitistas son parte del show, ¿por qué? Porque así yo estoy en un escalón más alto que tú, de manera que para que tú llegues a Dios, necesitas de mí, yo soy más santo que tú, debido a mis credenciales, a mis capacidades, yo tengo vara alta en el cielo, no soy parte de la nacada, y te puedo decir: “atrás de la raya que estoy trabajando, puedo ser un mediador entre Dios y tú.

     

    Otra excusa es que así tengo excusa para decir: “es que yo soy del norte, y los del norte no nos llevamos con los del sur, y los de tal nacionalidad y nosotros, nomás no, y los gringos y los hispanos, mejor cada quién en su lugar.

     

    Pero, ¿qué crees? En Cristo no existe tal cosa, si estás en Cristo y el que era tu acérrimo enemigo vino también a Cristo, ya no existen estas diferencias. Simplemente los apóstoles, uno era un odioso publicano, otro era un zelote, un izquierdista, unos eran pescadores, y así, de chile, mole y guacamole, pero en Cristo eran uno solo.

     

    Esto significa que al ponernos este vestido, regresamos a nuestro origen antes del pecado, Dios no diseñó la humanidad para que hubiera todas estas diferencias religiosas, raciales, culturales y sociales, todos éramos uno, aún en la diversidad, aún en la riqueza de la maravillosa creatividad de nuestro Dios.

     

    Pero, llegó el pecado y surgieron todas estas divisiones, y cuando venimos a Cristo, estas divisiones son borradas, y pasamos a formar parte una vez más de la familia de Dios, en nuestra diversidad, seguimos siendo uno, ya no hay ninguno que quiera robar la gloria a Dios, ni que quiera hacer pasar a Dios por injusto porque le dio menos, no, en esta nueva sociedad el único que recibe gloria y alabanza es Dios, solo hay uno.

     

    Observa las veces que en la Biblia se nos abre una puerta al cielo, por ejemplo en el cántico de Apocalipsis, solo hay uno recibiendo honra y gloria, porque solo hay uno que la merece. Me encanta lo que dice: Cristo es el todo y en todos, otras versiones dicen: Cristo es todo y está en todos, Cristo es lo único que importa y él vive en todos nosotros.

     

    De manera que si estamos en Cristo, no hay lugar para la competencia, para sentirnos desiguales, ¿por qué? Vestidos de Cristo, habiendo muerto a nosotros mismos, entonces todo se trata de Cristo, juntos somos un solo cuerpo, un solo pueblo, somos una sola familia, somos un solo templo santo, donde le ofrecemos alabanza y gloria, dice en Efesios:

     

    Efe 2:14 Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba. (NTV)

     

    Efe 2:15 pues anuló la ley con sus mandamientos y requisitos. Esto lo hizo para crear en sí mismo de los dos pueblos una nueva humanidad al hacer la paz, (NVI)

     

    Efe 2:18-19 Ahora todos podemos tener acceso al Padre por medio del mismo Espíritu Santo gracias a lo que Cristo hizo por nosotros. 19 Así que ahora ustedes, los gentiles, ya no son unos desconocidos ni extranjeros. Son ciudadanos junto con todo el pueblo santo de Dios. Son miembros de la familia de Dios. (NTV)

     

    Efe 2:20-22 Juntos constituimos su casa, la cual está edificada sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas. Y la piedra principal es Cristo Jesús mismo. 21 Estamos cuidadosamente unidos en él y vamos formando un templo santo para el Señor. 22 Por medio de él, ustedes, los gentiles, también llegan a formar parte de esa morada donde Dios vive mediante su Espíritu. (NTV)

     

    Si eres jarrito de Guadalajara, la próxima vez que te sientas menos, o discriminado, o menospreciado, recuerda esto, recuerda tu identidad en Cristo, claro, igual cuando sientas la tentación de discriminar o menospreciar, porque también se nos da muy fácilmente, para esto necesitas estar vestido de Cristo. Ahora, ¿cómo luce este vestido?

     

    1. Ya que Dios me ha escogido, me ha apartado y me ha amado, entonces debería vestir acorde con lo que soy.

    Col 3:12a Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados,

    Pablo ya nos había dado razones de peso para revestirnos, nos recordó nuestra identidad, pero, ahora nos recuerda algo maravilloso, Dios nos ha escogido, nos ha apartado para él, nos ha amado, por lo tanto nos dice: vístanse entonces, así debería lucir una persona a la que Dios ha escogido, apartado y amado.

     

    Mis hermanos, tenemos el privilegio de que Dios nos haya escogido,

    eklektós

    ; selecto; por implicación favorito: elegir, -ido, escoger, -ido, precioso. Mis hermanos, esta doctrina está por toda la Biblia, veamos algunos textos:

     

    Efe 1:4-5 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

     

    2 Ts 2:13  Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,

     

    2 Ti 1:9 Pues Dios nos salvó y nos llamó para vivir una vida santa. No lo hizo porque lo mereciéramos, sino porque ése era su plan desde antes del comienzo del tiempo, para mostrarnos su gracia por medio de Cristo Jesús. (NTV)

     

    Apo 13:8 Y adoraron a la bestia todos los que pertenecen a este mundo cuyos nombres no estaban escritos en el Libro de la Vida antes de la creación del mundo, el libro que le pertenece al Cordero, que fue sacrificado.

     

    Apo 17:8 La bestia que viste, antes vivía pero ya no. Sin embargo, pronto subirá del abismo sin fondo e irá a la destrucción eterna. Los que pertenecen a este mundo cuyos nombres no fueron escritos en el Libro de la Vida antes de la creación del mundo, se asombrarán al ver la reaparición de esta bestia, que había muerto. (NVI)

     

    Mis hermanos, si estamos en Cristo, es solo por su gracia, y no nos equivoquemos, no es porque él haya encontrado tanta belleza en nosotros que pensó que no podría vivir sin nosotros, no, él ya estaba completo si nosotros, él es Dios, él no necesita nada, pero decidió mostrar su amor, su misericordia, su paciencia al darla a gente como nosotros que no la merecíamos.

     

    Y hay quienes tienen problema con esta doctrina, pero, como ya lo vimos por toda la Biblia está este concepto, Dios elige para salvación, Dios elige para condenación, dice en Romanos 9:

     

    Rom 9:13-16 Y así está escrito: «Amé a Jacob, pero aborrecí a Esaú.» 14 Qué concluiremos? ¿Acaso es Dios injusto? ¡De ninguna manera! 15 Es un hecho que a Moisés le dice: «Tendré clemencia de quien yo quiera tenerla, y seré compasivo con quien yo quiera serlo.» 16 Por lo tanto, la elección no depende del deseo ni del esfuerzo humano sino de la misericordia de Dios. (NTV)

     

    Rom 9:19-22 Ahora bien, ustedes podrían decir: «¿Por qué Dios culpa a las personas por no responder? ¿Acaso no hicieron sencillamente lo que él les exige que hagan?». 20 No, no digan eso. ¿Quién eres tú, simple ser humano, para discutir con Dios? ¿Acaso el objeto creado puede preguntarle a su creador: «por qué me has hecho así»? 21 Cuando un alfarero hace vasijas de barro, ¿no tiene derecho a usar del mismo trozo de barro para hacer una vasija de adorno y otra para arrojar basura? 22 De la misma manera, aunque Dios tiene el derecho de mostrar su enojo y su poder, él es muy paciente con aquellos que son objeto de su enojo, los que están destinados para destrucción. (NTV)

     

    En otras palabras, Dios es soberano, es decir, no le pide permiso a nadie, él es nuestro hacedor, él es quien es, y hace lo que hace porque tiene todo el derecho. Y tú dirás, pero qué egocéntrico, que soberbio, ¿y dónde queda el resto del mundo?

     

    Bueno, primeramente, Dios no es ni egocéntrico ni soberbio, el día que tú crees tu propia creación, y sostengas tus propias galaxias con la diestra de tu poder, tengas tu propio oxígeno para respirar y para sostener tu propia creación, crees tu propia humanidad, y la redimas, tengas tu propio mundo a gobernar, ese día quizá discutirás que Dios te tome parecer, o discutan arreglar el repartir la gloria, o la soberanía.

     

    No mis hermanos, Dios es el único Todopoderoso, y sería injusto no darle la gloria que solo a él le pertenece, él es soberano, y sería una falacia que él mismo nos diera a nosotros parte de una gloria y una soberanía que ni tenemos y que no merecemos, porque sencillamente, a parte de nuestra soberbia, no tenemos nada, porque si ahorita saliendo te tropiezas y te desnucas, toda tu soberbia se desinfla como globo.

     

    Claro, hay un único lugar donde sí tenemos la libertad de escoger, Dios nos dio un libre albedrío, es decir, nos dio la libertad de recibirle o rechazarle, sí, pero, al mismo tiempo, él nos escoge, y lo hizo antes de la fundación del mundo, y fue por pura gracia.

     

    Y quizá otro dirá, pero entonces, ¿es Dios un monstruo que elige a unos para salvarlos y a otros para condenarlos y freírlos en el infierno? No, checa el último versículo, Dios es paciente con todos. La Escritura también enseña el corazón de Dios, mira lo que también dice en 1 Timoteo 2: Pablo viene diciendo: les exhorto, oren por todos los hombres, y en el versículo 4 dice:

     

    1 Ti 2:4  el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

     

    En Ezequiel reitera, y dice:

     

    Eze 18:23, 32 »¿Acaso piensan que me agrada ver morir a los perversos?, pregunta el SEÑOR Soberano. ¡Claro que no! Mi deseo es que se aparten de su conducta perversa y vivan. 32 No quiero que mueras, dice el SEÑOR Soberano. ¡Cambia de rumbo y vive! (NTV)

     

    Eze 33:11 Tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, no me complace la muerte de los perversos. Sólo quiero que se aparten de su conducta perversa para que vivan. ¡Arrepiéntanse! ¡Apártense de su maldad, oh pueblo de Israel! ¿Por qué habrían de morir?”. (NTV)

     

    De manera que al mismo tiempo Dios le está dando a cada persona la oportunidad de arrepentirse, de responder a su llamado, por eso dice en Jn 3:

     

    Jua 3:16-19 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

     

    Creo que esta ilustración te puede ayudar mucho. Yo recuerdo en mi adolescencia, no siendo cristiano, por supuesto, ahí estaba cada viernes por la noche, con mis mejores garras, queriéndome ver como mayor de edad, queriendo entrar a la discoteca de moda, y había filas interminables de gente queriendo entrar, y los de seguridad tenían una cadenita, en la cual ellos escogían a quién dejaban entrar.

     

    Y recuerdo que la gente que estaba formada, se amontonaba por cientos afuera, y se les notaba que les era imperioso, le urgía, necesitaban entrar, todos se sentían dignos de entrar a ese lugar y hacerlo más interesante y hermoso con su presencia.

     

    Pero, yo veía como solo unos poquitos fresas güeritos eran los primeros que entraban, después unos que otros eran afortunados y les daban chance, y allá por las 2:00 AM, sin un amigo adentro que me metiera, derrotado, no me quedaba más remedio que irme con la cola entre las patas a hacer una fiesta privada o colarme a alguna, o irme a la disco de los naquitos, a donde pertenecía.

     

    Pero, ¿sabes que esta no es la imagen con respecto al cielo y a Dios? Para nada, la Biblia dice que nadie busca a Dios, que todos nos hicimos inútiles, que cada uno de nosotros nos apartamos por nuestro camino, dándole la espalda a Dios, rechazándole.

     

    Por lo tanto, no, no hay una multitud levantando la mano, diciendo: yo, Dios, a mí déjame entrar, a mí perdóname, y Dios con su cadena puesta, solo echando miradas llenas de orgullo y de placer de dejar a los nacos afuera. No, todo lo contrario,

     

    Se honesto, y dime, ¿con qué actitud escuchabas que Dios te amaba cuando estabas envuelto en lo más denso de tus tinieblas? Se honesto, te molestaba que alguien te viniera a hablar de la justicia, de la bondad, luego, luego dirías: Qué nadie es perfecto, déjame en paz.

     

    ¿Sabes cómo llegaste a estar aquí? No estabas ahí afuera rogándonos que te dejáramos entrar, todo lo contrario, cuánto te tuvieron que rogar, cuánto lo pensaste, y aun estando aquí, qué trabajo para que te quedaras y por fin te dispusieras a oír con atención la verdad y te decidieras al menos a tratar de obedecer. Toda una odisea.

     

    Así fue, después de una y otra vez que Dios te salió al encuentro de una y mil maneras, y en cada uno de los intentos que hizo, tú le hiciste una grosería, un desaire, lo dejaste con las manos extendidas, y él te cerraba el paso, y tú huyendo, escabulléndote de entre sus manos, y él una y otra vez estorbándote, mostrándote su longanimidad, su paciencia, atrayéndote con cuerdas de amor, para llevarte al arrepentimiento, hasta que por su gracia, un día te rendiste a él.

     

    Pero, fue él quien nos buscó, quien nos persiguió, quien no se dio por vencido hasta que como a la oveja perdida nos encontró y nos rindió a su amor, a su misericordia. Y aún aquí, quieres seguir huyendo de él, ¿por qué? ¿Qué te hizo? ¿Cuándo te faltó? Solo te ha amado, solo ha buscado tu bien.

     

    Por eso creo plenamente en la responsabilidad del hombre, y creo que más que gracia irresistible, es una gracia inagotable, es un amor y una paciencia que no se cansaron hasta encontrarnos. Y quizá alguien dirá: ah ya salió el peine, eres arminiano; No, porque también creo en la total soberanía de Dios, y otro dirá: a, ¿entonces eres calvinista? Tampoco, creo plenamente en la total soberanía de Dios y en la total responsabilidad del hombre, porque las dos cosas están en la Biblia, y ambas las creo por fe. Yo lo veo así:

     

    El hombre solo puede vivir en un presente, puede imaginar la eternidad, pero su vida la vive hoy, ni ayer, ni en el futuro, solo hoy, y en su presente, el hombre es totalmente responsable y Dios le da la capacidad de escogerle o rechazarle, cada vez que de una y otra manera la persona recibe una invitación a confiar y a creer en Jesucristo.

     

    En otras palabras, en su presente, cada persona, de alguna manera, en algún momento, ha tenido o tiene la invitación de parte de Dios a entrar, no hay una cadena ni una fila, la puerta está abierta, aunque la puerta es estrecha y angosto el camino, está abierta, Cristo está con los brazos extendidos, y murió por toda la humanidad.

     

    Pero en la eternidad de Dios, él es el alfarero, él es el Rey soberano de todo, y él ya tiene en su mente infinita, no sujeta a tiempo y espacio, el plan de redención concluido, y la gente que él escogió para sí, ya estaba elegida desde antes de la fundación del mundo.

     

    Alguien lo ha puesto de esta manera, es como si en el cielo hubiera una puerta, y antes de entrar hubiera una invitación que dice: el que tiene sed, venga y beba; y al entrar la puerta tiene escrito: escogido antes de la fundación del mundo.

     

    Son dos dimensiones completamente diferentes, en mi presente, yo tengo la libertad de escoger a mi Señor, tengo total libertad de hacerlo o de no hacerlo, es mi decisión honrarlo con mi fe, o mi decisión deshonrarlo con mi incredulidad. Eso hará que quien esté en el infierno, sea también por su propia elección.

     

    Pero, en la eternidad, Dios me escogió antes de la fundación del mundo, y eso quita todo orgullo, y me hace exaltar a Dios, llenarme de gozo, de gratitud eterna por haberme por pura gracia, aun cuando yo no lo merecía, ni lo merezco, ni lo mereceré jamás, el ser escogido por él para salvarme, para redimirme, para adoptarme, para hacerme su hijo, su heredero, parte de su iglesia, sellarme con su Espíritu Santo dándome un adelanto del cielo.

     

    Por eso, ¿qué debo sentir porque Dios me escogió? ¿Me debo sentir mejor que los demás porque a mí sí me escogió y a otros no, porque fui precioso a sus ojos? No, para nada, el que se sabe escogido no debería enorgullecerse, sino todo lo contrario, sentirse total y eternamente agradecido con un Dios soberano, que decidió salirle al encuentro, y parar su caída vertiginosa al infierno, porque sin la gracia de Dios, todos iríamos hacia allá

     

    Deberías sentirte eternamente agradecido, porque por pura misericordia, y aquí sí que queda, él te amó de a gratis, fuiste precioso a sus ojos, no porque haya encontrado algo bueno en ti, para nada, sencillamente hallaste gracia a sus ojos, no porque tú seas gracioso, sino porque él está lleno de gracia, y la tuvo para contigo

     

    Por eso, al saber esto, en humildad deberías caer de rodillas por la eternidad en adoración por aquel que decidió no dejarte hundido en tus densas tinieblas, revolcado en tu pudrición, sino que hizo todo, fue a una cruz, y te persiguió pacientemente y lleno de misericordia, hasta encontrarte en tu huida, y mostrarte su amor.

     

    Pero, fue pura gracia, tú como todo ser humano huías de él, le rechazabas. Yo lo recuerdo vívidamente, cuántas veces le rechacé, y le agradezco infinitamente, y le agradeceré por la eternidad por la paciencia que me tuvo, por no darse por vencido conmigo, hasta verme rendido a sus pies, y en sus brazos.

     

    Mi hermano, todos nos hemos endurecido contra Dios, todos, y lo único que Dios hizo fue escoger a algunos y por su gracia salvarlos de esa dureza, porque al final, ¿qué va a suceder con el resto? Sencillamente Dios les va a dar lo que tanto anhelan, una eternidad sin él, como si eso existiera, Dios te llama, tú te endureces, te vuelve a llamar, te vuelves a endurecer, una y otra vez, hasta que Dios te da lo que quieres y él mismo te endurece hasta que ya no hay medicina.

     

    Y alguien dirá también, y ¿el resto del mundo, y los demás? Mi hermano, tú estás hoy aquí y quizá ya estés dentro, pero si no es así, y estás oyendo su voz, no endurezcas tu corazón y atiende, no sea que vaya a ser demasiado tarde, así dice la Escritura:

     

    Heb 3:7-10 Por eso el Espíritu Santo dice: «Cuando oigan hoy su voz, 8 no endurezcan el corazón como lo hicieron los israelitas cuando se rebelaron, aquel día que me pusieron a prueba en el desierto. 9 Allí sus antepasados me tentaron y pusieron a prueba mi paciencia a pesar de haber visto mis milagros durante cuarenta años. 10 Por eso, me enojé con ellos y dije: “Su corazón siempre se aleja de mí. Rehúsan hacer lo que les digo”. (NTV)

     

    No hagas eso, el Señor lo único que quiere es bendecirte, es perdonarte, es amarte. Al resto de nosotros, mis hermanos, el Señor nos ha escogido, nos santificó, ¿qué significa esto? Nos apartó para él, de toda una multitud de pecadores, decidió sacarnos como quien escoge una hormiga de un hormiguero, nos hizo su propiedad, su especial tesoro, la esposa amada de su hijo.

     

    Y nos amó, nos redimió, nos lavó, quitó de nosotros la vergüenza, nos despojó de ese horrible vestido de inmundicia, y nos dio la justicia de Cristo, nos compartió de su naturaleza divina, nos adoptó, nos hizo formar parte de la iglesia, la esposa de su amado hijo, quien está haciendo una morada para nosotros, para pasar con él una eternidad en plenitud de gozo, de felicidad por los siglos de los siglos.

     

    Esto y muchas otras cosas más, por eso, revístete con el nuevo vestido, porque Dios te ha escogido, porque Dios te ha apartado, porque Dios te ha amado, ¿cómo podrías seguir con un trapo de inmundicia como vestido? ¿por qué andaremos con un vestido mancillado, apestoso que ya no es nuestro, que no nos corresponde?

     

    No tiene sentido, no nos queda, no queda con lo que somos, con la riqueza de gracia que hemos recibido, si no lo haces es porque no has conocido a Dios, si amas más andar en tu inmundicia, no le conoces ni siquiera por sospecha.

     

    Hermanos, el Señor nos está haciendo un llamado a la acción, a responder a Dios en amor y obediencia, el cual forma parte de esta espiritualidad genuina, esto es poner la mira y el corazón en las cosas de arriba.

     

    Mira cómo no se relaciona con ritos, misticismo abstracto, o filosofías complicadas, Dios te llama a poner tus ojos y tu corazón en que tengas la mente de Cristo, el carácter de Cristo, la conducta de Cristo, y precisamente ese es el orden, Dios siempre comienza de dentro hacia fuera, Dios quiere transformar tu corazón, te ha dado un nuevo vestido, has nacido de nuevo en un nuevo hombre, el cual debe ser manifestado en un estilo de vida a la imagen de Cristo, esa debe ser tu meta.

     

    Recuerda, necesitas conocer a Dios profundamente en su Palabra, para ser renovado, no puedes seguir siendo el mismo, recuerda, o vas hacia arriba, o vas hacia abajo, nunca estás en medio, no te conviene aferrarte a ese viejo hombre, solo te llevará a la condenación.

     

    Decide pertenecer a Cristo, y verás cómo él mismo te renovará, a ti solo te toca oír con atención, poner todo tu corazón y decidir seguir a tu Señor, por su gracia él hará el resto. Te salvó por fe, por su gracia, él te transformará por fe, y por su gracia.

     

    Y no olvides que en Cristo somos uno, no hay razón para la envidia, para la competencia, para los celos, todos somos en Cristo porque a él pertenecemos.

     

    Y no lo olvides, Dios te ha escogido, Dios te ha apartado para él, y con amor eterno te ha amado, responde, quítate ese ropaje de la vieja naturaleza, aborrécelo y aléjalo de ti, haz morir lo terrenal en ti, muere a todo pecado sexual, a todo pecado social, a todo pecado contra Dios y vístete de Cristo, te conviene. Atiende a su amor y no endurezcas tu corazón.

     

    Y voy a terminar con el principio de este texto que espero que después de haber entendido el enorme privilegio de haber sido escogido por Dios, te suene aún más claro, y que su amor y misericordia sean aún más evidentes para ti, mira la invitación de Pablo quien ya nos dijo: en Cristo están completos:

     

    Col 3:1-4 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

     

    Y quiero orar por ti Calvary Colosenses 1, ponte de pie, de rodillas, o como quieras y óralo también para ti, dice así:

     

    Col 1:9-14 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, 10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; 11 fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; 12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

     

    Col 1:15-19 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

     

    Col 1:20-23 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. 21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado 22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; 23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.

    Si el día de hoy hay alguien que esté aquí y no tiene la seguridad de haber sido escogido por Dios, sabe que hoy él te está invitando, y te trajo hasta aquí no por casualidad, sino porque en verdad te ama y no quiere que te pierdas, recibe hoy su invitación y hazle el Señor de tu vida.

     

     

  • Aug 21, 2016Colosenses 3: 8-9 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba” (Parte II)
    Aug 21, 2016
    Colosenses 3: 8-9 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba” (Parte II)
    Series: Colosenses

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte II)

    QUITÁNDOME EL VIEJO VESTIDO

    Colosenses 3:8-9

     

    ¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

     

    Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, la cual nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso.

    Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, desde de prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo estaba amenazando a la iglesia con falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina, haciéndoles creer que Cristo no es suficiente, que se necesita de algo más, de manera que Pablo tiene que prevenirles y recordarles lo que realmente son y tienen en Cristo.

     

    Y Pablo nos ha dejado claro a todos, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, cualquier cosa que esta sea, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

     

    Pablo nos ha hablado de cuatro elementos que conformaban esta falsa doctrina, los cuales son formas de falsa espiritualidad creada por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por la filosofía de este mundo:

     

    Filosofías humanas, el legalismo, el misticismo y el ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, estas cuatro formas de falsa espiritualidad, que la hacen extremadamente tentadora, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos, por lo tanto, más que ayudas, son trampas.

     

    Y nos dio argumentos poderosos para decirnos por qué no es la salida correcta, nos mostró que además de innecesarios, son inútiles y más allá, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo.

     

    Sencillamente en Cristo nuestra redención está completa, no puedo completar lo que ya quedó perfecto, lo que Cristo ya hizo es inmejorable, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, y no solo es inútil, sino una afrenta para aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

     

    En Cristo estamos completos, al creer en el Evangelio quedamos limpios de maldad por el Espíritu, fuimos perdonados de pecados presentes, pasados y futuros, se nos proveyó de una victoria total sobre el reino de las tinieblas, tenemos entrada libre y directa al Padre. Pablo lo dijo de una manera inmejorable:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    En este capítulo Pablo nos está definiendo lo que es la verdadera espiritualidad en la práctica, nos está enseñando cómo sin todas estas falsas salidas a la espiritualidad podemos ser cristianos, verdaderamente espirituales y agradar a Dios, y nos está mostrando cómo un cristiano que está completo en Cristo debe vivir, qué nos distingue como creyentes genuinos.

     

    Gracias a Dios por la Palabra, la cual lo define con claridad, ya estamos de acuerdo, el camino a la verdadera santidad y espiritualidad, no es la abnegación, ni experiencias con ángeles, no son rituales, todo eso es externo e inútil contra mi naturaleza pecaminosa, la cual es mi verdadero problema y mi verdadero enemigo.

     

    Ya aprendimos que LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD COMIENZA primeramente en la vida de alguien que ha nacido de nuevo. Por lo tanto, es una nueva criatura con nuevos anhelos, metas, y pensamientos, y prioridades, es gente que está enfocada en lo celestial, y no en lo terrenal, es alguien que conoce, cree y vive inspirado por las promesas de Dios, las cuales sabe que son eternas, superiores a cualquier pensamiento y ofrecimiento temporal de este mundo finito.

     

    Pero, en la práctica, ¿cómo puedo mantener mi corazón y mis pensamientos en lo celestial? Porque en muchas ocasiones esto no es una realidad y me cuesta trabajo, entonces, ¿cuál es el camino a la santificación, a la verdadera espiritualidad? Hoy seguimos con la segunda parte de nuestro mensaje: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA. (Parte II) QUITÁNDOME EL VIEJO VESTIDO. Recapitulando.

     

    En el estudio inductivo, hemos aprendido a observar la Biblia, y aprendimos que los verbos marcan la doctrina, chequemos algunos de ellos, los cuales son mandatos que nos llevan a esta meta, el primero fue: Hagan morir en el versículo 5; hoy veremos en el 8:  Dejen, despójense; después veremos: revístanse,  vístanse, que la paz gobierne, que la palabra abunde. Todos estos son mandatos que nos llevarán a poner nuestros ojos y nuestro corazón en las cosas de arriba, que interesante, todas estas son decisiones y un llamado a la acción. Leamos desde el versículo 1 al 9, para recapitular:

     

    Col 3:1-7 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. 5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos.

     

    Ya vimos que: Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica morir a mí mismo y matar el pecado en mí, implica que necesito aprender a identificar el pecado para poder deshacerme de él. Vimos los pecados de orden sexual, los cuales son una perversión del verdadero amor, los cuales hoy en día no solo se practican sin pena, sino que son exaltados al grado de heroísmo, poder, éxito, fama, plenitud de gozo y felicidad y demás: FORNICACIÓN, IMPUREZA, PASIONES DESORDENADAS, MALOS DESEOS, AVARICIA.

     

    También vimos que buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica entender que ningún pecado es tan pequeño como para que no afecte mi vida hoy y mucho menos en la eternidad, implica entender que no puedo seguir viviendo como cuando no conocía a Dios.

     

    Checa cómo todos estos son este llamado a la acción, a responder a Dios en amor y obediencia, el cual forma parte de esta espiritualidad genuina, esto es poner la mira y el corazón en las cosas de arriba. Nota como todos ellos no se relacionan con ritos, misticismo abstracto, o filosofías complicadas, cada una de estas órdenes tienen que ver con un carácter y con una conducta, y precisamente, ese es el orden, Dios siempre comienza de dentro hacia fuera, transforma un corazón, el cual da a luz un nuevo hombre, el cual es manifestado en un estilo de vida a la imagen de Cristo.

     

    Ahora, hemos dicho una y otra vez, ya que he resucitado con Cristo, ya que soy una nueva criatura, ya que tengo una nueva identidad, entonces es posible la siguiente parte, y no solo posible, sino que es un mandato, el creyente genuino tiene otra responsabilidad, no solo hacer morir sus deseos pecaminosos, y morir a ellos, sino constantemente quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual es parte del pasado de un creyente, es historia, no puede ser su presente, ni mucho menos su futuro.

     

    Este ropaje está conformado de ciertos hilos de diferentes colores, los cuales necesitamos identificar, y deshacernos de ella lo más pronto posible, este viejo vestido es este estilo de vida pecaminoso en el cual vivíamos, pero, no más. Porque Pablo ya nos dijo por estas cosas viene la ira de Dios, sobre los hijos de desobediencia, sobre los incrédulos, Dios no se agrada en absoluto en que yo practique estas cosas, en que yo tenga guardado este vestido en mi guardarropa.

     

    Acuérdate, él no es alcahuete, él es paciente y con su benignidad quiere llevarme al arrepentimiento, pero yo necesito tratar con mi pecado con prontitud y radicalidad, si es que verdaderamente quiero crecer, madurar, ser libre, ser espiritual. Y el primer mandato fue hagan morir, el segundo es el siguiente,  esta es la segunda parte de LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA, QUITÁNDOME EL VIEJO VESTIDO.

     

    1. Buscar y poner los ojos en las cosas de arriba implica deshacernos del viejo vestido de nuestra naturaleza pecaminosa cada momento.

    Col 3:8a Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas:

    Dice Pablo, “pero ahora”. Sí, antes anduvimos, vivíamos, en este estilo de vida, pero hoy es otra realidad, hoy tenemos otra esperanza, otro futuro.

     

    Porque pueda ser que los pecados sexuales ya los estemos dejando morir, y hasta nos suene bizarro el pensarlas dentro de la comunión de la iglesia, aunque pasan, pero esta lista es muy característica de la gente, y tristemente dentro de la iglesia se sigue practicando y sin ningún reparo.

     

    Porque por alguna razón creemos que es un pecado menor, o menos dañino y destructivo, que los otros pecados. Los otros hasta nos pueden dar vergüenza, pero, estos como que hasta los presumimos y sentimos que son virtudes: “es que soy de carácter fuerte entiéndeme, soy don fregón”. Y pensamos que Dios va a decir: ay sí, pues este es corajudo, ya lo conoces.

     

    Nada que ver, no lo olvides, Dios no es alcahuete, y necesitas aprender a ver todo pecado como lo es, una bestia indomable, letal, lista para devorarnos si no hacemos lo que tenemos que hacer, por el cual el Hijo de Dios tuvo que humillarse y derramar su sangre, y hacer un plan de redención eterno, para vencer el pecado. No hay pecado pequeño, todo pecado es transgresión, es maldad, no te engañes.

     

    Y aunque hay iglesias donde tristemente el pecado sexual es evidente, hay otras donde jamás verías un pecado sexual desvergonzado, ¿pero, qué me dices de esta lista? Ira, enojo, blasfemia,  mentira, y la lista se va a cada obra de la carne, murmuración, amargura, todo esto es parte de lo que no debe existir en el pueblo de Dios y que constantemente necesitamos estar desechando como un vestido viejo y apestoso.

     

    Y Pablo dice: hoy, es decir, ¿quién eres hoy? Un hijo de Dios; entonces tu realidad es esta hoy, tienes una nueva vida, eres una nueva criatura, hay un nuevo vestido disponible para ti hoy. Hoy es la palabra

    nuní,

     la cual tiene el énfasis de ahora mismo, algo inmediato, no mañana, no dentro de una hora, o dos minutos, es hoy, en este momento y cada momento.

     

    Sí, para Pablo y los colosenses fue hace más de 2000 años, pero, para nosotros es hoy, cada día, cada momento de tu vida, ¿quieres hacerle al espiritual? Entonces tienes que deshacerte de estas cosas a cada momento, no son virtudes, no son tus amigas, flagelaron a Cristo y te destruyen a ti y a mí.

     

    Dejar es la palabra apotídsemi

    que significa poner lejos, separar, alejar (literalmente o figurativamente): dejar, desechar, despojarse uno, poner, deponer, poner, meter en la cárcel. En voz media. Exponer, trasladar, aplazar, reservar, poner en otro lugar, poner a un lado, dejar de lado, sacarse de encima, arrojar afuera.

     

    El Señor no solo me ha dado un nuevo corazón, una nueva identidad, también me dio un nuevo vestido. Si te das cuenta el vestido es algo externo, hay ropa que me queda bien, ropa que me hace ver muy mal, y no solo el estilo de la ropa, sino si esta ropa está limpia o sucia, pero la ropa es finalmente algo externo que en cierta manera puede o mostrar lo que soy internamente, o cubrir o darme otra apariencia de lo que realmente soy.

     

    Sin embargo, Pablo está asegurando, ¿tienes un nuevo corazón? Tu aspecto exterior importa para Dios, a Dios le importa tu conducta. ¿Eres una nueva criatura? Tu aspecto externo no puede lucir como una vieja y andrajosa criatura.

     

    ¿Tienes el Espíritu Santo de Dios, el cual te libertó, te lavó, te dio vida? ¿Cómo en tu exterior vas a lucir como alguien que sigue siendo esclavo de Satanás, esclavo del pecado y la inmundicia, como alguien todavía muerto espiritualmente, como zombi? No queda, lo de afuera tiene que corresponder a lo de adentro. El viejo vestido es esta vida antes de Cristo, caracterizado por la injusticia, impiedad y maldad, el cual debo inmediatamente deshacerme de él cada día, hoy.

     

    Ahora, analicemos este vestido viejo, ¿en qué consiste? Bueno primeramente cambia tu manera de verlo, acuérdate, no son virtudes, el que seas explosivo, o enojón no es una virtud, es un vestido horrible e incómodo.  

     

    Imagínatelo como en un arduo día de trabajo bajo el sol, donde no tuviste tiempo ni de bañarte ni de ponerte desodorante,  ¿cómo acabaría esa ropa al final del día? Blanca como la nieve y bien perfumadita, bueno, no exactamente. Bien mojada y con aroma a siete machos, pero bien cochinos,

     

    ¿Qué harías cuando llegas a casa con semejante ropa? ¿Guardas esa ropa junto con la ropa limpia? ¿O andas con ella día y noche, pues al cabo la vas a volver a usar mañana y se va a volver a ensuciar? ¿O te dejas puesta esa ropa asquerosa siempre y sobre esa te pones ropa limpia, pijama, ropa para salir, trajes, etc.? Digo, a menos que fueras el Ecoloco.

     

    Pero, no, no puedes esperar más para literalmente arrancártela del cuerpo y si fuera posible, y si no fuera porque no tienes otra y cuesta muy cara, quisieras tener un horno de fuego y calcinarla como ropa radioactiva. ¿Cómo se siente un baño de agua calientita, y ropa limpiecita, oliendo a fab? Qué descanso, es un momento de relajamiento total, es volver a nacer.

     

    Esto es lo que Pablo está diciendo, esta ropa es asquerosa, no tiene nada que hacer junto a la nueva ropa que Cristo nos ha provisto, y no tiene nada que hacer puesta en tu cuerpo. Pablo lo dijo así, ¿qué tiene que ver la justicia con la injusticia, la luz con las tinieblas, Cristo con el diablo. Nada, absolutamente nada.

     

    Si bien esta vieja ropa es como Venom este monstruo negro en Spiderman que se te trepa, te ensucia y pretende controlarte, los creyentes tenemos el deber y el poder de parte de Dios, de cada día de nuestras vidas estarnos lavando con el agua de la Palabra y estarnos quitando esa ropa asquerosa que nada tiene que ver con nosotros.

     

    Ahora, Pablo seguramente tiene en mente los bautizos de su tiempo, en los cuales representaban esta imagen, la gente se despojaba de su ropa sucia y se le daba una ropa blanca, representando la justicia, la pureza de Cristo, quien nos viste de su santidad. Así es nuestra vida vieja hermanos, son harapos sucios, andrajosos y apestosos, son vestigios de lo que éramos, pero hoy, tenemos de parte de Cristo una hermosa túnica blanca, nueva, lino fino y resplandeciente.

     

    Echémosle un vistazo a estos pecados, a los cuales les llamaremos pecados sociales, pecados contra nuestro prójimo.  Y Pablo en esta lista nos da un pecado de actitud interna, y lo que este pecado manifiesta, por ejemplo: dice ira, una actitud interna, que se exterioriza en enojo, malicia, actitud interna la cual se exterioriza en blasfemia, palabras deshonestas y mentiras.

     

    1. Buscar y poner mi ojos en las cosas de arriba, implica un corazón libre de un vestido confeccionado de hilos de pecados sociales, el cual es un vestido viejo.

    Col 3:8b ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

    Como ya lo he mencionado, Pablo no está dándonos una lista exhaustiva, pero estas, más cada obra de la carne o naturaleza pecaminosa, en mayor o menor porción, dependiendo de qué es lo que caracterizaba el pecado de nuestra vida vieja, son los hilos y colores de los que nuestro viejo vestido está hecho. Y el primer tipo de hilo que Pablo nos presenta es la Ira.

     

    • IRA – Orgé

     

    Propiamente deseo que se extiende hacia o excitación de la mente, pasión violenta ira, o aborrecimiento; por implicación castigo: airar, castigar, castigo, enojo, ira. Cólera, enojo, castigo, retribución, venganza, furia. La ira se califica como la más intensa de todas las pasiones.

     

    Este no es un enojo repentino, es una amargura profunda e intensa cargada de resentimiento. Es una actitud arraigada en el corazón de una persona que por lo mismo, siempre está airada o enojada. No es que la ira se produzca como reacción a una provocación, sino que más bien, la explosión revela una actitud permanente de la persona y ofrece la ocasión de expresar su furor. Lo cual es el siguiente hilo:

     

    • ENOJO - THUMOS

    También se traduce como pasión (como respirando fuerte): furor, ira, ardor, cólera, rabia, pasión intensa.

     

    La diferencia entre estas dos es que mientras orgé – Ira, se refiere a una condición permanente del corazón, es un pensamiento fijo y obsesivo en la mente, este deseo de venganza que dura años envenenando el corazón, es este fuego que se mantiene encendido, con dosis de carbones de resentimiento, de amargura, que produce dolor, que mantiene una herida fresca y la va pudriendo, que crece como un monstruo capaz de llegar hasta el homicidio si fuera posible.

     

    Pero, Thumos – enojo es una explosión que revela lo que hay en el corazón y en la mente, puede llegar también a hacer una locura, pero no premeditada, se inflama súbitamente, pero, se apaga pronto, aunque a veces no tan pronto, es como un cerillo, como una paja, que arde fuerte y rápidamente y se apaga.

     

    Pero, definitivamente el enojo es producto de esta ira acumulada, que como fuego es alimentada y mantenida encendida, y que de pronto hace explosiones como un volcán, de una manera u otra, estos dos están íntimamente ligados, Orgé está latente bajo la superficie, y Thumos explota con arranques de ira y enojo en la persona.

     

    Ahora, cabe mencionar que estos dos son emociones que Dios puso en nosotros y que incluso él manifiesta, por ejemplo cuando Jesús limpió el templo a latigazos en dos ocasiones, el Señor manifestó su ira al ver cómo la casa de oración de su Padre para todas las naciones, el lugar donde la gente de todo el mundo en ese tiempo tendría la oportunidad de encontrarse con el Dios vivo, fue convertida primero en mercado y después en cueva de ladrones, al punto que la Palabra dice que el Señor dijo: el celo de tu casa me consume, y los sacó a latigazos, eso thumos.

     

    Otro ejemplo es que en repetidas ocasiones Dios desata su ira, su thumos en contra del mundo antiguo en el diluvio, contra Sodoma y Gomorra, contra Israel, después de cientos de años de paciencia y cientos de años de rebelión de parte de ellos, Dios desata su ira, y la desata sobre la injusticia, la Biblia nos enseña que Dios está airado y que el hombre no arrepentido está bajo la ira de Dios. Aun cuando también hoy está la misericordia de Dios disponible, pero, eso no implica que Dios tenga su ira contenida.

     

    Pero, esto es algo completamente bueno y justo porque Dios es eterna y perfectamente bueno y justo, y con su ira estaría limpiando el mundo de maldad, pagando cada injusticia, cada maldad, dándole el merecido a sus enemigos declarados, los cuales le aborrecen, le blasfeman y destruyen todo lo que él hizo bueno en gran manera.

     

    Pero, el resultado va a ser otra vez pureza, limpieza, orden, porque Dios aborrece la maldad y la injusticia, Él puede ver a la perfección, los estragos del pecado en una humanidad que él hizo perfecta, buena en gran manera, él puede ver con toda claridad y con todo contraste el sufrimiento, dolor, enfermedad, angustia, etc., cuando él lo hizo todo para que esto no existiera, su ira es justa.

     

    Por eso Dios aborrece la maldad, no es que sea una competencia del bien contra el mal, hay un único Dios y es bueno, y todo lo creó así, y un día, el cual estamos esperando, va a llegar donde el reino de justicia, gozo y paz, donde mora la verdad será lo único que exista, y la cuenta regresiva está activa. A esto le llamamos ira santa, la ira de Dios.

     

    Y al igual que la fornicación la cual es una perversión total del verdadero amor, nuestra naturaleza pecaminosa corrompe por completo estas dos emociones puestas por Dios en nosotros. Dios nos hizo para amar la justicia en lo íntimo, y para aborrecer el pecado, pero cuando el hombre pecó esto cambió y aborrecimos la justicia y amamos la injusticia, amamos nuestras tinieblas, y aborrecimos la luz, amamos a nuestro enemigo Satanás, y nos hicimos enemigos de Dios.

     

    Y como todo lo que Dios hizo para nuestro gozo y para su gloria, estas dos emociones en nosotros que servían para glorifican a Dios y su justicia, se pervirtieron y se convirtieron en obras de la carne que como toda obra de la carne quiere ser satisfecha a cualquier costo, y transgrede, blasfema la imagen del Dios santo.

     

    Y la diferencia es que mientras que en Dios la ira y el enojo son provocadas por la constante maldad e injusticia de parte del hombre, lo que las provoca en el hombre es la injusticia que el hombre cree que le hacen a él, no a Dios. Porque por el pecado, quedamos engañados y creemos que nosotros somos dios, el centro del universo, nuestra soberbia nos hace tener un concepto equivocado de nosotros mismos, y siempre nos consideramos mejores que los demás.

     

    Y cuando sentimos que somos lastimados, mal tratados, hechos menos, obviamente no pensamos: “Señor la gente está pecando contra ti”; por supuesto que no, pensamos: “por qué a mí me tuvo que pasar esto, por qué yo tengo que sufrir, por qué me hacen esto a mí, el muñecazo”; en otras palabras la gente está pecando contra mí, y eso no es posible, ni lo voy a soportar.

     

    Y por supuesto decimos: “justicia”,  Dios haz justicia, mira lo que le están haciendo a tu socio, a tu parner, no puede ser, haz justicia, claro, no porque hayan pecado contra ti, sino contra mí, ¿cómo, al centro de este universo?

     

    Y claro, le decimos: haz justicia, pero no conmigo, a mí que ni me toques, pero, el punto es que cuando pedimos justicia, Dios tendría que comenzar a efectuarla en el que la está pidiendo. Si tú dices: Señor Justicia, él va a decir fórmate y ponte al principio porque voy a comenzar contigo, porque toda injusticia primeramente es contra Dios.

     

    Cuando pedimos que todo el peso de la ira de Dios caiga sobre alguien no estamos pensando en cómo rompieron las leyes de Dios y le están deshonrando, no estamos pensando en Dios, estamos pensando en nosotros, ¿cómo al muñeco le van a hacer esto? ¿Cómo te atreves Dios a hacerme esto, o a permitir que me lo hayan hecho?

     

    ¿Te das cuenta? La ira y el enojo en el ser humano son emociones que Dios puso, pero que por el pecado fueron corrompidas, así como el amor fue pervertido y se convirtió en fornicación, también estas emociones Dios las puso en nosotros para amar la verdad y aborrecer la mentira, amar la justicia y aborrecer la injusticia y no sucede así. Por haber creído la mentira de Satanás: “seréis como Dios”.

     

    Y por eso, mientras que en Dios estos dos atributos desembocan en justicia y santidad total, en nosotros es todo lo contrario, la ira y el enojo desembocan en malicia, blasfemia, palabras deshonestas, mentiras y demás. ¿De dónde surge esta mala ira y enojo? Pablo nos lo dice en Efesios 4, dice:

     

    Efe 4:31  Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

     

    La gente peca contra nosotros en diferentes niveles directa o indirectamente, intencional o no intencionalmente, nos hiere, y obviamente cuando no somos creyentes no entendemos el verdadero perdón, solamente nos sentimos como alguien que pecó contra nosotros y no es justo, y lo que comienza en un resentimiento se convierte en un monstruo de ira, de venganza y malicia.

     

    Sin embargo a los creyentes el Señor nos manda: perdónense, todas las veces que sean necesarias, dice en el versículo 13, el cual ya estudiaremos:

     

    Col 3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

     

    De manera que el pecado de falta de perdón, que viene por orgullo, de pensar, “pecaron contra mí”, se convierte resentimiento, el cual se pudre y se convierte en una raíz de amargura, la cual se enraíza profundamente en el corazón de una persona, como una garrapata con largas y filosas patas, y nos llenamos de ira, y de pronto, ya no sabemos ni por qué explotamos con tanta facilidad, porqué nos cuesta tanto trabajo tener pensamientos de bendición, de amor, y no de maldición, lo cual desemboca en todo lo demás.

     

    Mira cómo una raíz de amargura no tratada, no quemada como  hierba mala con amor y perdón puede ser tan peligrosa, no solo para la persona, sino para todo lo que le rodea, dice en Hebreos 12:

     

    Heb 12:15 Cuídense unos a otros, para que ninguno de ustedes deje de recibir la gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz venenosa de amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a muchos. (NTV)

     

    Y la Palabra dice claramente:

     

    Pro 12:16  El necio muestra en seguida su enojo, pero el prudente pasa por alto el insulto.

    Pro 29:11  El necio da rienda suelta a su ira, pero el sabio sabe dominarla.

    Pro 16:32 Mejor es ser paciente que poderoso; más vale tener control propio que conquistar una ciudad.

    Pro 25:28  Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.

     

    Ahora ya sabes de dónde viene la ira, esas explosiones, esa falta de control, así que sé honesto y delante del Señor y su Palabra pide al Espíritu Santo que revele en tu corazón cuántas ofensas tienes sin resolver, sin perdonar. Recuerda, el más afectado siempre serás tú y los que te rodean, pero sé honesto, no digas es “ira santa”, cuando no lo es, descubre tu corazón, sé honesto delante de Dios, limpia tu mente, ejercita tu mente para lo bueno, quítate como vestido apestoso esta obra de la carne.

     

    Y dice Pablo no solo ira la cual se manifiesta en enojo y griterías, el siguiente hilo de mi vieja naturaleza es ira que se convierte en malicia:

     

    • MALICIA – KAKIA

     

    Se traduce como maldad, depravación, malignidad, mal, malo, iniquidad, sentimientos detestables, perversidad, depravación, un sentimiento de hostilidad y maldad premeditada.

     

    Así como la impureza o la akatarcia, es el pensamiento ya de por sí sucio y depravado, la kakia es la ira que degenera en esa intención maligna y continua en el corazón en contra del que se ponga en frente. Es el que busca no quién me la hizo, sino quién me la pague.

     

    Es el carácter vicioso que busca hacer daño a otros, el cual se da por malas conversaciones, esto de siempre estar pensando mal, piensa mal y acertarás, malas sospechas, siempre moros con tranchetes.

     

    Es este sentir de alegrarme en que le vaya mal a alguien: “ándele qué bueno”. Tener siempre esta intención de hacerle mal a alguien, desde atentar contra su reputación, hasta llegar a fraguar algo tan terrible como un accidente o hasta un homicidio, lo cual no está lejano a nosotros, ya que Cristo dijo que si te enojas contra alguien, si desatas tu ira contra una persona, equivale a homicidio, solo te faltó un cuchillo o una pistola.

     

    Y no solo hacer mal, sino también sencillamente no hacerle bien cuando puedo hacerlo, cerrar mi corazón a una persona por darle rienda suelta a mi ira, a mi amargura y resentimiento, cuando Dios me ha mandado a bendecir y no a maldecir, me ha dado de su amor, de su Espíritu Santo para siempre amar, perdonar y bendecir a mi prójimo. En Santiago dice: el que sabe hacer el bien y no lo hace le es pecado. Esta malicia no debe estar en mi guardarropa. La cual también desemboca en blasfemia:

     

    • BLASFEMIA – BLASPHEMIA

    La palabra blasfemia se emplea en relación con Dios, pero cuando se emplea en relación con las personas significa calumnia. Y en realidad calumniar a las personas es blasfemar a Dios, porque él nos creó a su imagen, y de hecho, el segundo mandamiento más importante es ama a tu prójimo así como te amas a ti mismo.

     

    La blasfemia es maldad materializada que surge de un corazón lleno de malicia, este rollo de siempre hablar mal de la gente, ponerla en mal con otras personas, de calumniarla, de matar su reputación con chismes o murmuración hasta que le quiten el trabajo, hasta que lo regañen, hasta que se divorcie, hasta que se peleen y no se vuelvan a habla.

     

    La calumnia, el chisme, no son pecados ligeros, hermanos, el Señor me manda a parar y quitar de mi toda mala conversación, cuida que tus conversaciones no estén contaminadas con insultos, comentarios de menosprecio.

     

    Monitorea que tus palabras no tengan estos venenos, aprende a identificar cuando ya comienzas a hablar con amargura, ese es el primer paso, y dale paso al perdón, a todo lo bueno, lo justo, lo honesto, lo que es de buen nombre, perdona, ama, y será medicina para tu cuerpo y refrigerio para tus huesos. Mis hermanos, estos pecados no son ligeros, el Señor lo dijo así:

     

    Mat 5:22-26 Pero yo digo: aun si te enojas con alguien, ¡quedarás sujeto a juicio! Si llamas a alguien idiota, corres peligro de que te lleven ante el tribunal. Y, si maldices a alguien, corres peligro de caer en los fuegos del infierno. 23 »Por lo tanto, si presentas una ofrenda en el altar del templo y de pronto recuerdas que alguien tiene algo contra ti,  24 deja la ofrenda allí en el altar. Anda y reconcíliate con esa persona. Luego ven y presenta tu ofrenda a Dios. 25 »Cuando vayas camino al juicio con tu adversario, resuelvan rápidamente las diferencias. De no ser así, el que te acusa podría entregarte al juez, quien te entregará a un oficial y te meterán en la cárcel. 26 Y, si eso sucede, te aseguro que no te pondrán en libertad hasta que hayas pagado el último centavo. (NTV)

     

    Y Santiago lo ratificó diciendo:

     

    Stg 3:8-12 pero nadie puede domar la lengua. Es maligna e incansable, llena de veneno mortal. 9 A veces alaba a nuestro Señor y Padre, y otras veces maldice a quienes Dios creó a su propia imagen. 10 Y así, la bendición y la maldición salen de la misma boca. Sin duda, hermanos míos, ¡eso no está bien! 11 ¿Acaso puede brotar de un mismo manantial agua dulce y agua amarga? 12 ¿Acaso una higuera puede dar aceitunas o una vid, higos? No, como tampoco puede uno sacar agua dulce de un manantial salado. (NTV)

     

    Una vez más, no te engañes hermano, ¿cómo puedes decir que amas a un Dios que no ves cuando no puedes tragar a tu hermano que está contigo? Ve, reconcíliate, pide perdón o perdona, quítate ese viejo vestido, hoy es el día. Pero, ahí no termina Pablo, dice:

     

    • PALABRAS DESHONESTAS (DE VUESTRA BOCA) – AISJROLOGÍA

    Palabras vergonzosas, rastreras, viles, bajas, deshonestas, feas, indignas, infamantes, deshonrosas. Desde conversaciones obscenas, hasta groserías, chistes de doble sentido, lenguaje soez, palabras groseras, insultos, cualquier expresión baja, procedente de una legua descontrolada, se puede traducir también como abuso malhablado.

     

    Esta expresión se refiere a las palabras repugnantes, desagradables, llenas de desprecio y arrogancia, cuyo propósito es herir y hacer daño a alguien. En Efesios Pablo agrega:

     

    Efe 5:4 Tampoco debe haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros, todo lo cual está fuera de lugar; haya más bien acción de gracias. (NVI)

     

    Hablándoles a los fariseos quienes no creían en él y lo blasfemaban, el Señor nos enseñó una gran verdad, él dijo:

     

    Mat 12:34-37 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. 36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. 37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

     

    Mis hermanos, nuestra manera de hablar, de comunicarnos, lo que expresamos y la manera en lo que lo hacemos habla directamente de lo que está nuestro corazón, y una persona llena del Espíritu Santo no puede permitirse esta ira permanente en su corazón, que se expresa tan seguido en enojo, que se convierte en malicia, en calumnia, y en palabras vergonzosas.

     

    Satanás nos engaña y nos hace creer que con nuestra ira cambiaremos algo, o le daremos su merecido a alguien, cuando la realidad es que es veneno que primeramente nos destruye a nosotros, Santiago dice:

     

    Stg 1:19-20  Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; 20 pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere. (NVI)

     

    Ni la produce en ti, que ya te descosiste y con tu bocota ya ensuciaste tu corazón, tus intenciones, tu misma persona, tu reputación, ni la produce en el que le estás gritando, esa persona solo se va a sentir herida, no la estás ayudando a ser mejor persona, para nada, y todo lo contrario, si no te perdona, solo vas a hacer que quiera vengarse de ti, y hacértela peor, y le gritaste, y tú solo te lastimaste y además te echaste otro alacrán encima, porque no arreglaste nada, al contrario, pura destrucción, así es Satanás.

     

    Cada vez que tú dices: “ahora sí, me las va a pagar, y le voy a decir sus verdades”; no estás arreglando nada, solo le estás dando rienda suelta a tu naturaleza pecaminosa, y esa pasión que sientes al hacerlo que te da cierto placer o engañoso desahogo, te va a costar más caro de lo que piensas, porque lo dicho, dicho está y las palabras ya no las puedes borrar y lo dicho, dicho está.

     

    Si no eres creyente, pues te vale, pero si lo eres, luego ya estás obligado a pedir perdón por cada palabra que dijiste, si quieres retener tu comunión con Dios y con la iglesia, y estar en paz. Por eso mucho cuidado con lo que expresas, como dice Santiago la lengua es un mundo de maldad, y una pequeña chispa enciende un bosque completo, dice así:

     

    Stg 3:2-6 Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. 3 He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. 4 Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. 5 Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! 6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.

     

    Por eso dice Proverbios:

     

    Pro 10:19 Hablar demasiado conduce al pecado. Sé prudente y mantén la boca cerrada. (NTV)

    Pro 12:18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; (solo destruyen) Mas la lengua de los sabios es medicina.

    Pro 17:27-28 El que es entendido refrena sus palabras; el que es prudente controla sus impulsos. 28 Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca. (NVI)

    Pro 29:20 Hay más esperanza para un necio que para la persona que habla sin pensar. (NTV)

     

    Y mi hermano, y todo comienza con una falta no perdonada, con considerarte más importante que Dios y decidir que a ti no se te debe faltar, nada que ver, ¿cuántas faltas haces tú contra los demás? Y el Señor te perdonó todas las faltas que tú hiciste en su contra.

     

    Si no perdonas, te sigues considerando más importante que Dios, y eso significa que no has entendido tu salvación, no has entendido el perdón de Dios, que lo que tú le debías no se compara en absoluto con lo que quien sea te deba, y lo que quiera que sea que te deban.

     

    Checa lo determinante de perdonar y no guardar ningún resentimiento, ninguna raíz de amargura que te contamine a ti y a los que te rodean, este es un vestido que necesitas desechar, debes tirarlo lejos de ti, cada día clavarlo en la cruz y limpiar tu mente y tu corazón con la Escritura. Y aquí no termina, hay un hilo más del que Pablo nos habla, y nos dice:

     

    Col 3:9a No mintáis los unos a los otros,

    • MENTIRA – PSEUDOMAI

     

    Pronunciar una falsedad o intentar engañar mediante falsedad, ser falso, vivir una mentira, calumniar, hablar falsamente.

     

    Pablo lo dijo así en Efesios:

    Efe 4:25 Así que dejen de decir mentiras. Digamos siempre la verdad a todos porque nosotros somos miembros de un mismo cuerpo.

     

    Mis hermanos, este es un hilo no menos horrible que los anteriores, la mentira es algo que necesitas quitar de ti, desechar. ¿Sabes quién es el príncipe de mentira, el padre de la mentira? Satanás, ese es uno de sus horribles rasgos característicos, no de Dios, Dios no miente, y cuando los creyentes mentimos estamos imitando a Satanás y no a nuestro Padre celestial, el Señor les dijo a los fariseos incrédulos:

     

    Jua 8:44 Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira. (NTV)

     

    Es impresionante la manera en la que este mundo depende de la mentira, todos esos complots políticos, el espionaje, medios de comunicación, incluso descubrimientos científicos, medicina, el sistema de este mundo está basado en mentiras, y es una estrategia de Satanás, el príncipe de este mundo, el cual quiere mantenerlo y mantenernos creyendo que en realidad no existe una verdad absoluta, y que todo es lo que yo quiero que sea, y si lo siento en mi corazón debe ser verdad.

     

    Cuando no es así, hay una verdad a pesar de ti y de mí, a pesar de un mundo entero entregado a la mentira, la verdad no deja de serlo, Cristo es la verdad, y su Palabra es la verdad y la única fuente de verdad.

     

    Hermanos y hermanas en Cristo, niños, jóvenes, adultos abandonen la mentira, no es posible que nosotros como creyentes sigamos confiando más en la mentira que en la verdad, y que seamos transeros, y mentirosos, y que creamos que si ocultamos algo nos va a ir mejor.

     

    Olvídate de que: “es que si le digo se va a enojar, no me va a dejar ir, me van a correr, me voy a quedar pobre, nunca me van a perdonar, me van a matar, voy a ser el hazmerreír, voy a perder dinero, voy a quedar como menso, etc., etc., mil y una mentira que Satanás y tu carne susurran a tu oído y tú como buey al degolladero, ahí vas redondito. No te va a ir bien a la larga.

     

    Una mentira es traicionera y te va llevar a otra y a otra, y te va a cobrar y con creces, puedes pretender salirte con la tuya a corto plazo, pero a largo plazo lo vas a lamentar profundamente.

     

    Es lo que siempre estoy tratando de enseñar a mis hijas y a quien me lo permite: mi hermano, mi hermana, la verdad es tu única y mejor alidada, tu mejor protectora, siempre ponte detrás de ella, no caigas en la trampa de pensar que si ocultas algo, o que si no dices la verdad de algo te estás protegiendo, no, estás cayendo en una trampa, estás haciendo que la gente pierda su confianza en ti, te estás haciendo aliado de Satanás, no de tu padre celestial, a él le estás amarrando las manos para verdaderamente ayudarte, y le estás abriendo una puerta a Satanás para destruirte.

     

    No existe tal cosa como mentiras piadosas, o blancas, verdad ante todo mi hermano, mi hermana. Pueda ser que te ganes un regaño, un grito, o quizá algo más fuerte, pero a la larga saldrás protegido y como alguien confiable y honorable. La mentira no es tu amiga, es tu enemiga y es traicionera, no mientas, no escondas, no digas verdades a medias, atrévete a ser un amante de la verdad y verás la bendición de Dios en tu vida.

     

    No seas tonto, no seas tonta, la mentira jamás te va a proteger, y perdón mi redundancia, pero, es que no entendemos, y creemos que el padre de mentira, el cual es un asesino, un robador, y un destructor, nos va a dar lo que solo nuestro padre celestial que nos ama, que murió por nosotros en una cruz nos puede dar: verdadera victoria y plenitud.

     

    No eres amigo de Dios cuando te decides a actuar en mentira, no esperes que él sea tu amigo, tu aliado, y no creas que tu enemigo te va a hacer bien, no, te va a dejar abandonado revolcándote en tu dolor, o en tu hoyo lleno de vergüenza. La verdad ante todo mis hermanos, a ver, dilo conmigo, la verdad es mi amiga, la mentira es mi enemiga. Que Dios nos ayude a quitarnos ese viejo, sucio y apestoso traje. Sé honesto, sé íntegro, se cómo tu Padre celestial que nunca miente y que es siempre confiable.

     

    Estos son los pecados sociales, contra nuestro prójimo, lo cual es transgredir el segundo mandamiento más importante, aquí están los dos, dijo Jesús:

     

    Mar 12:29-30 Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.  Este es el principal mandamiento.

     

    Ya hablamos que la avaricia es idolatría, la cual transgrede directamente este mandamiento, poniéndonos a nosotros mismos como dios, idolatrándonos a nosotros y haciéndonos más importantes que el mismo Dios. Pero, de la misma manera el segundo es importante, dice así:

     

    Mar 12:31-33 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. 32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; 33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.

     

    ¿Te das cuenta cómo todo está tan ligado? Mira cómo se puede ser un religioso, un filósofo, un asceta, un místico y estar lleno de desobediencia contra Dios al estar lleno de odio contra mi prójimo, lo cual es un pecado tan grande como el primero, porque cómo puedo decir que amo a un Dios que no veo, cuando no puedo tragar a mi prójimo que veo.

     

    Cristo nos dejó su mandamiento amar a los demás como él nos amó, no te engañes, necesitas ser honesto, y dejar de decir, es que no somos tan compatibles, es que es una persona difícil, tú también eres difícil, tú también eres difícil de tragar, no eres moneda de oro, también a otros les cuesta relacionarse contigo.

     

    No mis hermanos, el amor decide bendecir y no maldecir, servir y no buscar ventaja, amar, perdonar, desechar la amargura, la ira, el enojo, la malicia, la blasfemia, las palabras vergonzosas. Imagínate, el Señor tenía razones de sobra para llenarse de amargura y rencor en nuestra contra, porque nadie lo buscamos, porque todos lo blasfemamos, porque todos lo rechazamos.

     

    No estaríamos aquí ninguno de nosotros si Dios hubiera mantenido sus ira hirviendo bien merecida contra nosotros, sin embargo, él desechó todas estas cosas, se negó a sí mismo, se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz, se humilló hasta lo sumo, le amenazaron, le escupieron, le insultaron hasta que se cansaron, sin tener él nada por lo cual deberían insultarle, solo por pura maldad, le coronaron de espinas, le crucificaron, y como cordero fue llevado al matadero, callando de amor, no dándole rienda suelta a su merecida ira sobre nosotros.

     

    Y en lugar de desvanecernos del mapa, nos amó, nos bendijo, nos sirvió, nos salvó, nos dio vida nueva, nos mostró misericordia, bondad, no nos cabe en la cabeza estos conceptos hermanos.

     

    Él era el único que verdaderamente podía haber exigido sus derechos, porque solo él es Dios, y solo él tiene derechos, claro, nosotros estamos engañados por nuestro pecado, por nuestra soberbia, y creemos que tenemos derechos, cuando realmente somos polvo en el universo, ya lo he dicho otras veces, lo único que podemos controlar, y si es que tiene pilas y sirve bien es el control de la TV. Pero, no podemos ni con un mal resfriado, mucho menos seremos dios, claro que no.

     

    Y él siendo Dios abandonó todas esas cosas mostrando su amor, su carácter, y ahora nos ofrece un vestido hecho precisamente de ese carácter, con esa imagen, con esa fortaleza para ser ahora como Cristo. Por eso hermanos, necesitamos despojarnos de este viejo hombre inmediatamente, no puede, no debe convivir con nosotros. Y vamos a nuestro último punto.

     

    • Implica entender que se me ha dado un maravilloso vestido de la justicia de Cristo, y nada tengo que tener que ver con el viejo.

    Col 3:9b habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

    La NTV traduce así esta porción:

    Col 3:9b porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos.

     

    Quitarnos el viejo vestido, el viejo hombre, es algo que ya ha sucedido y que sigue sucediendo, así como un profesionista lleva el atuendo correspondiente a su profesión, a nosotros se nos otorgó un nuevo vestido y los dos sencillamente no conviven. Así nuestra identidad debe determinar lo que vestimos, debe estar acorde.

     

    Hemos muerto con Cristo, y hemos resucitado a una nueva vida, es nuestra responsabilidad despojarnos y continuara cada día despojándonos de ese vestido de nuestro pasado estilo de vida pecaminosa. Hemos recibido una nueva naturaleza y no debemos conservar la vieja naturaleza, somos nuevas criaturas, nuestro viejo hombre fue crucificado junto con Cristo y y el cuerpo de pecado ha sido destruido, por eso ya no servimos al pecado.

     

    ¿Qué es este viejo hombre? Es lo que éramos antes de Cristo, descendientes de Adán, nacimos como todo ser humano, descendiente de Adán, muertos en delitos y pecados, no regenerados, esclavos, de todos estos pecados que hemos visto, sin esperanza, sin el Dios verdadero, dañándonos y haciendo daño, en tinieblas.

     

    Este viejo hombre es pecaminoso, está corrupto, es detestable, está viciado conforme a los deseos engañosos, y ¿sabes que es lo más maravilloso? Que si estás en Cristo, en el momento en el que creíste, este viejo hombre fue sustituido por el nuevo hombre regenerado.

     

    Y quedan vestigios de este viejo hombre, porque vivimos en este cuerpo, en este envase débil, en el cual habita todavía el pecado, pero, ya vimos la semana pasada, estando en Cristo, no soy más su esclavo, cuando creí, cuando me arrepentí, es decir, cuando fui confrontado con la verdad y lejos de justificarme, reconocí mi maldad, reconocí la bondad de Dios, me reconocí como el mentiroso, como el que falló.

     

    El rumbo de mi vida cambió dramáticamente, de servirme a mí mismo, comencé a servir al Dios vivo, al haber entendido mi pecado, mi circunstancia de muerte y condenación, al haber entendido que solo hay un Dios, y un solo Señor Jesucristo, el cual se ofreció a sí mismo por mí, ofreciéndome en lugar de condenación, perdón de pecados, vida eterna, en ese momento mi viejo hombre fue crucificado y ahora he sido regenerado.

     

    Claro que cada día necesito presentar mi cuerpo a Dios, como un instrumento de justicia. Y debo estar seguro de que estoy matando mis deseos pecaminosos y muriendo a ellos, y al mismo tiempo viviendo para Dios, que estoy desechando este viejo hombre constantemente para vestirme del nuevo, creado según Dios, en justicia, en santidad, en verdad.

     

    Esto es ser espiritual, este es el camino a la santidad, por último leamos algunos textos que nos recuerdan esta responsabilidad diaria. ¿Quieres ser verdaderamente espiritual? Déjate de cosas místicas, o de sacrificios raros, mira lo que dice la Escritura, practícalo y créelo:

     

    Efe 4:22-24 desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. 23 Y, en cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. 24 Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo. (NTV)

     

    Hermanos, Dios es nuestro padre, no Satanás, abandona lo que no te conviene. Mira lo que dice en Romanos:

     

    Rom 13:12 La noche ya casi llega a su fin; el día de la salvación amanecerá pronto. Por eso, dejen de lado sus actos oscuros como si se quitaran ropa sucia, y pónganse la armadura resplandeciente de la vida recta. 13 Ya que nosotros pertenecemos al día, vivamos con decencia a la vista de todos. No participen en la oscuridad de las fiestas desenfrenadas y las borracheras, ni vivan en promiscuidad sexual e inmoralidad, ni se metan en peleas, ni tengan envidia. 14 Más bien, vístanse con la presencia del Señor Jesucristo. Y no se permitan pensar en formas de complacer los malos deseos. (NTV)

     

    ¿Por qué? Ya llega el fin, ya viene Cristo, mira las noticias, mira todos esos rumores de guerras, Rusia cada vez avanza más en medio oriente. China está asechando por el pacífico, pretendiendo arrebatar a los Estados Unidos Hawái. El Islam está invadiendo el mundo entero, la maldad está en su máximo esplendor. Que no te agarre la noche hermano despierta.  Mira cómo lo dice Hebreos:

     

    Heb 12:1 Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. (NTV)

     

    Mi hermano, hay muchos que ya llegaron, que terminaron la carrera, y te va a ser pesadísimo, es más imposible correr la carrera de la fe si sigues cargando con esos trapos de inmundicia, vas a ir tropiezo tras tropiezo y nunca vas a disfrutar de lo que es caminar en libertad por el camino de buenas obras que nuestro Padre celestial mismo creó para que anduviésemos en ellas.

     

    Estamos en una carrera, y por lo tanto no es eterna, tiene un fin, tiene una meta, y hay muchos que te pueden decir: Chuy, vale la pena, ahí está Pablo, ahí está Moisés, ahí están un sin fin de mártires que a lo largo de la historia humana han dicho: Dios es fiel, no es tonto perder lo que de por sí no vas a poder conservar, aquí estamos de paso hermanos. Pero, no le preguntes a tu enemigo, te va a engañar, no le preguntes a tu amigo incrédulo, no le preguntes a este mundo, pregúntale a Dios, pero hazlo. Santiago lo dijo así:

     

    Stg 1:21 Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida.  (NVI)

     

    Jamás vas a hacer la verdad tu autoridad si no te deshaces del pecado, de ese viejo hombre, siempre serás engañado por tu soberbia, y siempre pondrás en duda la única verdad, tu única protección, tu único paso firme, roca firme, y por lo tanto siempre estarás vulnerable a la mentira, al engaño y jamás avanzarás a la madurez, a la verdadera libertad.

     

    Despójate de toda inmundicia y maldad, por eso es que la Palabra no hace efecto en ti, estás vacunado contra la verdad por tu pecado, deséchalo hoy. Pedro también es otro testigo, el cual nos lo dijo así habiéndonos hablado de que se pagó por nosotros no piedras preciosas, ni oro, sino la sangre preciosa del cordero de Dios sin mancha, Jesucristo, él dijo:

     

    1 Pe 2:1-3 Y ésta es la palabra del evangelio que se les ha anunciado a ustedes. Por lo tanto, abandonando toda maldad y todo engaño, hipocresía, envidias y toda calumnia, 2 deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación, 3 ahora que han probado lo bueno que es el Señor. (NVI)

     

    Y por último hermanos, mira esta ventana al futuro, mira quienes son los que reinarán con Cristo, mira la esposa del cordero, su iglesia, tú y yo, pero, pon atención a tan especial vestido de bodas, al cual solo asistirán aquellos vestidos de bodas:

     

    Apo 19:7  Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. 8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

     

    Mira nada más mi hermano, se nos concedió, no nos lo ganamos, por pura gracia Cristo nos vistió de su justicia, de su bondad, y ese vestido es lino fino, limpio, resplandeciente, glorioso, y mira de qué está hecho: Acciones justas, buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.

     

    Por eso mi hermano, mi hermana, no te va bien, no me va bien, ese traje del viejo hombre, la vieja mujer, está muy sucio, muy andrajoso, muy apestoso, no queda que te lo sigas poniendo, no queda que lo pretendas esconder bajo el vestido de justicia que Cristo ya te otorgó.

     

    Porque puedes aparentar que está limpio por fuera, pero, un sale un olor raro, y no es que dejaron abierto el baño que se tapó, y no es que Cristo haya sido negligente al limpiarte de tu maldad, cuando creíste, es que traes un harapo que ya no es tuyo. Y créeme no vas a entrar con él al cielo.

     

    Deja de amarlo, abandónalo, tíralo lejos de ti, mi hermano, mi hermana, la única manera de andar todavía en estas cosas es por ser desobedientes, por ser incrédulos, y ya hablamos de lo grave que es esto, son ataques de ateísmo, de rebeldía, que agreden a Dios, su santidad, son intentos por desaparecerlo y hacerme yo más importante que él. Eso es el pecado, es algo grave, y Dios te ama profundamente, no le seas infiel

     

    Mis hermanos, lo vuelvo a repetir, ni la santidad, ni la madurez, ni la verdadera bendición de Dios, ni mucho menos la victoria podrán llegar a tu vida, si no te decides a poner freno al pecado en tu vida, si no decides radicalmente quitarte ese viejo vestido, esto significa buscar las cosas de arriba, y poner tus ojos ahí.

     

    Mis hermanos, cuidemos nuestros pensamientos, ejercitémoslos para lo bueno, cultivemos una mente piadosa, agradecida, ocupémonos responsablemente en conocer a nuestro Señor, él y solo él es generoso, y tiene todo y mucho, muchísimo más de lo que cualquier pecado te pudiera ofrecer, ese viejo vestido no te conviene. Se nos ha dado vida, y vida en abundancia.

     

  • Aug 14, 2016Colosenses 3: 5-7 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba”
    Aug 14, 2016
    Colosenses 3: 5-7 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba”
    Series: Colosenses

    LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

    (Parte I)

    Colosenses 3:5-7

     

    ¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

     

    Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, poblada mayormente por no judíos, en la cual había una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual la hacía tener una población mezclada de gentiles y judíos.

     

    Esta iglesia nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, desde de prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Esta es una carta preventiva, ya que los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo estaba amenazando a la iglesia con falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

     

    Estos hombres ofrecían un supuesto conocimiento superior y oculto, combinado con experiencias espirituales, rituales, ángeles mediadores para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores, dándole a la gente una supuesta alternativa a una espiritualidad más profunda además de Cristo.

     

    Y aunque fue escita hace dos milenios esta carta, como toda la Escritura sigue siendo muy actual. Hoy en día estamos a un click de cualquier información, mucha de ella falsa doctrina, engaño, el cual de una manera u otra niega la suficiencia de Cristo.

     

    Falsa filosofía disfrazada de psicología, otros se inclinan por el misticismo y le dan más importancia a visiones y revelaciones que a la biblia, otros al legalismo enseñando que la santidad consiste en observar ritos culturales. Otros practican el ascetismo, alegando que la pobreza, o el maltrato del cuerpo es el camino a la santidad o la verdadera espiritualidad. Y en todos estos casos la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más.

     

    Pero, Pablo les ha dejado claro a los colosenses y a nosotros, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, cualquier cosa que esta sea, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

     

    Pablo nos dejó claro cómo toda forma de espiritualidad fuera de la Biblia solo engaña nuestra naturaleza pecaminosa, nos hace creer que somos espirituales, cuando realmente no tiene ningún poder para verdaderamente solucionar el problema de fondo en la vida de todo ser humano, el cual se llama pecado.

     

    La filosofía humana, el legalismo, el misticismo y el ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, son cuatro elementos que hacen de una religión humana extremadamente tentadora, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos, por lo tanto, más que ayudas, son trampas.

     

    Pablo nos dio argumentos poderosos para decirnos por qué no es la salida correcta, nos mostró que además de innecesarios, son inútiles y más allá, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo.

     

    Sencillamente en Cristo nuestra redención está completa, no puedo completar lo que ya quedó perfecto, lo que Cristo ya hizo es inmejorable, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, y no solo es inútil, sino una afrenta para aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

     

    En Cristo estamos completos, al creer en el Evangelio quedamos limpios de maldad por el Espíritu, fuimos perdonados de pecados presentes, pasados y futuros, se nos proveyó de una victoria total sobre el reino de las tinieblas. Pablo lo dijo de una manera inmejorable:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    Y nos queda claro, suena lógico, suena verdadero, es verdadero, pero en la práctica ¿cómo se hace esto? Pablo, ¿cómo podemos sin todas estas falsas salidas a la espiritualidad seguir siendo cristianos, verdaderamente espirituales y agradar a Dios? ¿Cuál es el camino a la verdadera espiritualidad? Pablo, ¿no estarás hablando de una cristianismo demasiado simplista? Bueno Pablo dijo:

     

    Ya nos quedó claro lo que no debemos hacer, pero ¿Qué es lo que un cristiano que está completo en Cristo debe vivir? ¿Cómo define la Biblia misma la espiritualidad? ¿Qué es lo que nos distingue como creyentes genuinos?

     

    Estamos de acuerdo, el camino a la verdadera santidad y espiritualidad, no es la abnegación, ni experiencias con ángeles, no son rituales, todo lo cual es externo e inútil contra mi naturaleza pecaminosa.

     

    NO, LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD COMIENZA en la vida de alguien que ha nacido de nuevo. En alguien en quien anhelos, metas, y pensamientos, están enfocados en lo celestial, y no en lo terrenal. En alguien para quien el costo de vivir para Cristo es bajo porque conoce y cree las promesas de Dios.

     

    Alguien que está convencido de que de eso se tratará el cielo, de Cristo, que Cristo es suficiente, ¿quieres saber qué es la vida eterna? ¿Quieres saber en qué consiste la vida cristiana? En Cristo. Y él un día se manifestará a este mundo con toda su gloria, y aquellos que lo hemos hecho nuestra vida, seremos manifestados con él, porque hemos sido injertados en él.

     

    Es estar seguro de haber resucitado con Cristo, de tener vida nueva, vida eterna, ya no vivo en mi vieja vida, donde me servía a mí mismo, me adoraba a mí mismo, sino que ahora vivo par aquel que me salvó, le conozco, porque soy su hijo, ahora vivo como un verdadero hijo de Dios, y por mi identidad en Cristo por su poder en mí, ahora puedo controlar y vencer toda pasión pecaminosa, lo cual es evidencia de mi unión con él, que él vive y que yo vivo en él.

     

    Dios no me llama a poner mis ojos ni en circunstancias, ni en cómo van los demás en su espiritualidad, y sus logros o capacidades, ni siquiera en mis propias capacidades, el Señor me llama a poner los ojos en él, porque separado de él nada puedo hacer. Esto es la Palabra de Dios hermanos, está saturada de Cristo, todo se trata de él, y, o todo se trata de él, o todo se trata de mí, no hay un punto medio. Entonces ya he resucitado, ¿Qué debo hacer entonces?

     

    Col 3:1-4 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

     

    Ahora, ¿qué significa en la práctica poner mis ojos en las cosas de arriba, enfocarlos en mi vida que es Cristo? ¿Cómo se hace eso sin todo ese conjunto de falsos sustitutos de espiritualidad? ¿Cómo puedo mantener mi corazón y mis pensamientos en lo celestial? ¿Por qué en muchas ocasiones esto no es una realidad y me cuesta tanto trabajo? Hoy vamos a comenzar a ver esto, por eso yo titulé este mensaje: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA. (Parte I)

     

    1. Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica morir a mí mismo y matar el pecado en mí.

    Col 3:5a Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros:

    Primero, como ya vimos, para alguien que no ha nacido de nuevo esto es algo imposible, porque el que está muerto espiritualmente es esclavo de su pecado, está controlado por su naturaleza pecaminosa, veamos los textos:

     

    Efe 2:1-3a Antes ustedes estaban muertos a causa de las maldades y pecados 2 en que vivían, pues seguían los criterios de este mundo y hacían la voluntad de aquel espíritu que domina en el aire y que anima a los que desobedecen a Dios. 3a De esa manera vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, siguiendo nuestros malos deseos y cumpliendo los caprichos de nuestra naturaleza pecadora y de nuestros pensamientos. (DHH)

     

    Jua 8:34 Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado. (NTV)

     

    Rom 6:16 ¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta. (NTV)

     

    Pero no así nosotros los creyentes, quienes hemos resucitado con Cristo, que hemos nacido de nuevo y necesitamos estar conscientes de dos realidades:

     

    Es un hecho, oficialmente en Cristo, hemos sido justificados, es decir, declarados justos de la culpa de nuestro pecado, celestialmente hemos sido salvados de la paga del pecado que es muerte, pecados pasados, presentes y futuros han sido perdonados, hemos sido lavados, el pecado ya no tiene poder para condenarnos.

     

    Pero en un sentido práctico hay otra realidad, aunque el pecado es como un rey que ha sido destronado, sigue estando en nosotros y tiene el poder de debilitarnos, de volvernos a esclavizar si se lo permitimos, y hasta destruirnos; ¿por qué?

     

    Vivimos en este cuerpo que no ha sido redimido, vivimos en un envase vejo el cual aun cuando contiene ahora una nueva naturaleza, al mismo tiempo sigue conteniendo el pecado y es débil. Pablo nos da una analogía de la guerra que hay dentro de cada creyente, dice en Romanos 7:

     

    Rom 7:22 Amo la ley de Dios con todo mi corazón. 23 Pero hay otro poder dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí. (NTV)

     

    Mi vieja naturaleza; y nota lo que dice: amo la ley con todo mi corazón; esto no lo diría un incrédulo, solo un creyente. Y claro que Pablo no lo deja ahí, no nos deja en derrota, porque termina su idea con una gloriosa victoria en el capítulo 8 diciendo que somos más que vencedores.

     

    Lo comento porque hay quienes se justifican en este capítulo para decir: “ya vez, no puedo abandonar mi pecado porque es más fuerte que yo”. Por supuesto, es más fuerte que tú, pero, no más fuerte que el Espíritu Santo quien es el creador y sustentador del universo, que se supone que habita en ti.

     

    Porque el Señor no nos ha dejado sin lo necesario para mantenernos protegidos, para que vivamos en una victoria continua sobre nuestro pecado, lo cual estaremos viendo por el resto de la carta. Y lo primero que debemos hacer es:

     

    Hagan morir lo terrenal en ustedes

    . No dice: aprendan a controlar su pecado, y después de mucha práctica lo dominarán. Tampoco dice: pues déjenlo ahí, y quizá un día amanezcan sin ganas de pecar; jamás va a suceder, tu naturaleza corrupta siempre estará igual de corrupta hasta el día en que o partas de este mundo, o llegue el día de la resurrección.

     

    De hecho este es un engaño del que debes cuidarte especialmente cuando ya llevas tiempo en el Señor, si piensas que porque ya tienes más conocimiento o has estado más domingos en la iglesia, o tienes el don de lenguas, y has compartido el Evangelio a muchos y ahora tú solo, sin el Espíritu Santo puedes controlar tu pecado, ya lograste entenderlo y lo puedes amarrar solito, gran error, encontrarás que el pecado que mora en ti, la vieja naturaleza sigue igual de podrida y con los dientes bien afilados para tragarte vivo.

     

    Por eso la única salida que la Biblia nos deja es hacerlo morir, no puedes pretender abandonarlo en abonos, o ir tratando con él por partes, “tranquilo Chuy, la cosa es calmada”, poco a poco. No, eso es un engaño. La Biblia nos enseña que o matas al pecado, o él te mata a ti, el pecado es como una bestia indomable, peligrosa y letal, si lo mantienes vivo estás en peligro.

     

    Otra versión traduce este versículo como: consideren los miembros de su cuerpo terrenal como muertos, y es parte dé, pero va más allá, porque de la misma manera que yo mato el pecado, yo debo morir al pecado.

     

    Haced morir es la palabra: nekróo,

    tiene la raíz de la palabra necrosis, es decir, muerte, morir, muerto y se traduce también como subyugar, al punto de dejar algo impotente, inútil, ineficaz, detenerlo completamente. Destruir su poder, privarlo de poder.

     

    Mi hermano algo tan letal como el pecado, para detenerlo lo único que puedes hacer es matarlo, en otras palabras, no puedes negociar con él, no puedes hacer treguas, o decir: bueno, es invierno, hace mucho frío, pues por este invierno me voy a entregar a mi pecado, ya en primavera regreso al Señor. Nada que ver te va a devorar y para primavera no va a quedar nada de ti, no puedes decir tampoco, ahí poco a poco, poco a poco vas a quedar, pero sumido en un hoyo y en tinieblas.

     

    El Señor nos manda: mata, deshazte de ellos, dales muerte, déjalos ineficaces, impotentes, frénalos, detenlos completamente, prívalos de poder cada día, todo el tiempo; que puedas ver de tu vieja naturaleza solo un cadáver inservible. Jesucristo lo dijo de esta manera:

     

    Mat 5:27-30 «Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio.” 28 Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. 29 Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.

     

    También lo dijo en el contexto de hacer tropezar a alguien:

     

    Mat 18:7-9 »¡Qué aflicción le espera al mundo, porque tienta a la gente a pecar! Las tentaciones son inevitables, ¡pero qué aflicción le espera al que provoca la tentación! 8 Por lo tanto, si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y tíralo. Es preferible entrar en la vida eterna con una sola mano o un solo pie que ser arrojado al fuego eterno con las dos manos y los dos pies. 9 Y, si tu ojo te hace pecar, sácatelo y tíralo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al fuego del infierno. (NTV)

     

    Obviamente no habla en un sentido literal, porque me pueden cortar la mano derecha y puedo seguir pecando con la izquierda, me quitan el ojo derecho, y puedo entrenar el izquierdo para pecar re bonito, no mis hermanos, el pecado está y surge del corazón, el Señor también dijo:

     

    Mar 7:20-23 Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. 21  Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

     

    De manera que de lo que habla este texto es de actuar radical y expeditamente con nuestros pecados, es decir, haz algo ya, aunque te cueste algo tan valioso como una mano, un pie, o un ojo. Imagínate lo terrible del pecado, Jesús no nos está dando una simple ley de religión, eso no nos serviría de nada, como ya lo vimos, no ayudaría en absoluto a controlar o frenar o contener a mi naturaleza pecaminosa, en mí, no tendría los recursos para poder cumplirlo.

     

    No, Jesús nos está mostrando que nuestra eternidad es mucho más importante que estos 80 años, o estos se van en un instante, o que este cuerpo viejo, lleno de enfermedades y debilidad. ¿Cuánta gente con cáncer hay? Y no estás hablando de viejitos, niños, jóvenes. ¿cuánta gente sale de su hogar y por alguna causa ya no regresa?

     

    Y Cristo lo sabe, y tú lo deberías saber, no seas tan jactancioso de pensar que vas a ser eterno, necesitas constantemente considerar tu debilidad, tu temporalidad delante de la eternidad de Dios, de sus planes los cuales son para nuestra bendición y para su gloria, la vida no se trata de complacerte y de “ser feliz a cualquier costo”.

     

    Ay de los que ahora ríen porque llorarán, ¿por qué, porque Dios es un malvado que no quiere que nadie sea feliz? No porque sencillamente este mundo pasa y sus deseos, y si tu corazón está en este mundo, cuando este mundo pase, así quedarás de miserable, sin nada.

     

    Por eso Cristo menciona entrar a la vida eterna, ese al final es nuestro objetivo, una eternidad no se compara ni siquiera a 1000 o a 10 mil años. Y dice Jesús ese debería ser tu enfoque, no satisfacer tu naturaleza pecaminosa a cualquier costo, la cual nos engaña, haciéndonos sentir que Dios está lejos, o que es indulgente, o que por alguna razón a nosotros sí nos da permiso de pecar, ya veremos que no es así, por eso el Señor dice: identifica tu pecado y actúa de inmediato.  

     

    Él nos está diciendo: trata con tu pecado, no lo dejes así, es como gangrena, como cáncer, es invasivo, agresivo, letal, y mejor hazlo cueste lo que cueste. Si te hayan cáncer en un ojo, aunque esté verde y hermosísimo, ¿sí o no mejor que te lo saquen? No te conviene dejarlo ahí, por más que te guste tu ojo.

     

    “Pero Señor, es mi trabajo”, bueno si en tu trabajo te requiere hacer cosas ilegales aun cuando no quieres, salte de ahí, mejor batallar un poco que quizá el Señor te llame a cuentas justo cuando no estás haciendo lo que deberías hacer. Créeme Dios no abandona a los que le honran.

     

    Si trabajas en prostitución, en narcotráfico, manejas apuestas, defraudas a la gente, no creo que tendrías que pensarlo mucho, no deberías. Hay mujeres que se relacionan con hombres por un interés meramente económico y no se casan, simplemente viven juntos, para sacar provecho el uno del otro, y utilizarse. Bueno, confía en el Señor y hónralo a él antes que a nadie, abandona esa relación fornicaria, y créeme, él te protegerá.

     

    No es opción que no tratemos con nuestros pecados, cueste lo que cueste, si tengo que cambiar de trabajo, si tengo que terminar con una relación amorosa, si tengo que perder dinero, perder fama, amistades, “es que es mi mejor amigo desde la primaria”, si te lleva a pecar, corta esa relación. Si hay algo que me está llevando a pecar, tengo que hacer algo al respecto y no lo puedo dejar para después, porque mi eternidad está de por medio, y el Señor es claro. Podrás decir y lo bailado quién me lo quita, pues bien bailadito, pero no a la vida eterna, y entenderás que no valió la pena.

     

    Otra cosa importante es el tiempo en el que está conjugado este verbo, es un tiempo llamado aoristo, el cual no existe en el español, pero podría equivaler a: matando, maten y sigan matando. Algo que ya fue hecho, pero que continuamente debe seguir siendo hecho.

     

    En otras palabras, el Señor me pide que cada día de mi vida haga morir las cosas terrenales, sí, cada día trae su propio mal, pero de la misma manera su misericordia es nueva cada mañana. Por eso es que debo buscarle cada día de mi vida y permanecer con él en todo momento, dice la Palabra:

     

    Luc 9:23-26 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. 24 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. 25 Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? 26 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles.

     

    Primeramente necesitamos de parte de Dios ese deseo de venir a Cristo, si es así, entonces hay requisitos, el primero es niégate a ti mismo, es decir, nada que mis derechos, nada que yo importo, mi yo, mi ego necesita estar siendo rechazado cada día.

     

    Cuando comienzas a sentir toda esa injusticia, ¿por qué me ridiculizas, porqué me humillas, porqué eres racista conmigo? ¿Por qué no me das esto, yo lo merezco? ¿Por qué satisfacer tal deseo pecaminoso, por qué no entregarme a la murmuración, al chisme, a la amargura, a la discusión, al sectarismo, a mi lujuria, a mi codicia?

     

    Cuando todas estas cosas comiencen a tocar a tu puerta, tú tienes que responder: no está, no vino y si estuviera, no tiene ningún derecho, y les puedes decir: te voy a decir dónde encontrarlo, está crucificado con Cristo, y ahí discute con su nuevo Señor, arréglate con él y a ver cómo te va.

     

    Porque esa es la siguiente cláusula, toma tu cruz, y tu cruz no es tu cónyuge que te hace la vida de cuadritos, o ese jefe o compañero de trabajo que te hace la vida difícil, o ese hijo que no entiende, o esa enfermedad, no, esa no es tu cruz, esa es la vida que todos vivimos en un mundo caído.

     

    La cruz es un instrumento de muerte, de sacrificio, es decir, Cristo está diciendo: cada día debes morir, no solo matar las cosas terrenales, sino tú mismo morir a ellas. Dime, si tú eras adicto al chocolate, y moriste, si ponen un chocolate en tu féretro, ¿te vas a levantar y comértelo? No, estás muerto. Cuando te esté hablando el pecado, ponle la contestadora, número cancelado, la persona que busca ya no vive aquí.

     

    Contaba la abuelita de mi esposa que un día habló una mujer preguntando por su abuelito, “¿puedo hablar con don Francisco? Y la abuelita respondió, no está búsquelo en el panteón jardín de los recuerdos porque ya se murió”. Y era vedad.

     

    Así cuentan la historia de dos chicas que solían ir a estas fiestas salvajes que se hacen en la universidad, pero ellas encontraron a Cristo, y una vez recibieron una invitación a una de estas fiestas en el lugar más exclusivo de California, a la cual ellas contestaron con otra carta: “sentimos decirles que estas dos mujeres murieron hace unas semanas”. Esa debería ser tu respuesta al pecado o a cualquiera que te invite a pecar, así lo explica Pablo en Romanos 6:

     

    Rom 6:8-11 Y, dado que morimos con Cristo, sabemos que también viviremos con él. 9 Estamos seguros de eso, porque Cristo fue levantado de los muertos y nunca más volverá a morir. La muerte ya no tiene ningún poder sobre él. 10 Cuando él murió, murió una sola vez, a fin de quebrar el poder del pecado. Pero, ahora que él vive, vive para la gloria de Dios. 11 Así también ustedes deberían considerarse muertos al poder del pecado y vivos para Dios por medio de Cristo Jesús. (NTV)

     

    Checa cómo la única manera de nulificar el pecado en mi vida, es mientras yo me considero muerto a él, porque un muerto no puede ser tentado, pero, en el momento en el que comienzo a enfocarme en mí mismo, en ese momento le doy lugar al pecado y comienza mi letanía de siempre, mis inseguridades, mis insatisfacciones, mis temores, mis heridas y demás. Yo estoy muerto con Cristo, claro, pero, dices: Chuy, pero sigo aquí en este mundo, ¿qué debo hacer con este envase viejo y mientras siga aquí? Dice Pablo:

     

    Rom 6:12-13 No permitan que el pecado controle la manera en que viven; no caigan ante los deseos pecaminosos. 13 No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. (NTV)

     

    Mira cómo traduce la Reina Valera, y me gusta el verbo que aquí se utilizó:

     

    Rom 6:13-14 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

     

    Dos cosas, bajo la ley, se trataría de una religión de obras, otra vez, de todos los no hagas, no toques, no digas, no te muevas, no respires, porque todo lo que va a salir de ti es putrefacción, y quedarías frustrado, amargado y condenado, no dice Pablo, están bajo la gracia, es decir:

     

    Dios nos está asistiendo con su poder y fortaleza en todo momento, su plenitud, la paz, el gozo, lo que engañosamente el pecado nos ofrece con respecto a sentirnos bien, o satisfechos, Dios lo tiene, pero de la manera correcta, esa agua viva con la que jamás volveremos a tener sed, ese pan de vida que nos llenará, la presencia de Dios en un creyente feliz y completo en Cristo.

     

    Pero, dice algo que es clave mi hermano: sí, cada día de tu vida necesitas morir a tu vieja vida, pero, si dejas el vacío ahí, te vas a morir de hambre. Por eso sí, es 1º ¡muere, considérate a ti mismo como alguien muerto para este mundo, pero, vivo para Dios!

     

    2o Deja de prestarle tus miembros al pecado, deja de gozarte como el mundo incrédulo al pecar, al ser un soberbio, un malvado, deja de presentar tus miembros, y esto incluye todo, mente, alma y cuerpo y no lo dejes ahí, cada día de tu vida entrégalo a Dios para que él lo utilice para su justicia, para hacer su voluntad, lo que a él le agrada, lo que le glorifica.

     

    Cada día de nuestras vidas necesitamos presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo al Señor, donde pongo mi cuerpo en el altar de mi corazón y mis pensamientos, muero a mí mismo, sacrifico mi naturaleza pecaminosa, y al mismo tiempo me pongo a las órdenes de aquel que me compró, que me salvó, que me libertó, no para no hacer, sino para hacer y glorificarle.

     

    Todos los días, necesito llevar mi naturaleza pecaminosa a la cruz y dejarla bien crucificada, ahora, yo quizá podría clavar con mucho trabajo dos de los clavos, y bien sacatón, y mal hecho, pero, ¿quién clavaría el tercero? Es Cristo quien se encargará, pero, es mi responsabilidad presentarme y presentar cada uno de los miembros de mi cuerpo como instrumentos de justicia.

     

    A mí me toca decidir con todo mi corazón y disposición poner, pensamientos, deseos, motivaciones, al control del Espíritu Santo, ponerle rienda a mis emociones, a mis pensamientos y jalarlos a ver la belleza, la justicia, la santidad de Cristo, ¿cómo? Cada día de mi vida presentándome como un sacrificio vivo y santo a Dios, en respuesta a su amor y bendición.

     

    Dios me ha provisto de todo lo necesario para hacerlo morir, me ha dado de su Espíritu, una nueva naturaleza, el Espíritu mismo está en mí listo para fortalecerme, pero es mi responsabilidad, matar mi carnalidad, ella jamás me va a decir: “yo soy tu problema, ten esta pistola y mátame”; ella siempre va a reclamar, a exigir, a mí me toca traerla, amordazarla de pies, manos y sobre todo boca, y degollarla delante de Cristo en obediencia y adoración.

     

    Es mi responsabilidad hacerlo, a ver, divide esta palabra en dos, respons, ¿a qué te suena? Responde, ¿a qué? Habilidad. En otras palabras, responde a las habilidades con las que el Señor ya previamente te ha equipado. Sobre todo, responde a su amor, si verdaderamente has resucitado con Cristo, es porque has conocido, recibido y entendido su amor, él dijo:

     

    Jua 14:21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

     

    Listo para asistirte, para fortalecerte, para renovar tu entendimiento y darte la perspectiva correcta, para hacerte pleno, de modo que no tengas que estar sintiendo que te falta algo, también dijo:

     

    Jua 14:23-24 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24  El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

     

    Volvemos al mismo punto, es una cuestión de amor, no de legalismo, es una respuesta voluntaria en total libertad, no presión religiosa que me mantiene como león enjaulado. El verdadero hijo de Dios disfruta de hacer lo que a Dios le agrada, y tiene entendido que no es por sus fuerzas, de manera que no es jactancioso de decir: “Yo sí pude, no como otros”.

     

    No, está agradecido de ver cómo habiendo sido un pecador de lo peor, una rata asquerosa, ahora se deleita en hacer la voluntad de su Padre, así como Cristo se gozaba, y sabe que es todo por su gracia, es su obra, es él quien pone el querer como el hacer por su buena voluntad. Esto mis hermanos, es andar en libertad.

     

    ¿Y exactamente qué es lo que debo traer al altar de mi corazón para ofrecer a Cristo y comenzar a caminar en verdadera espiritualidad? ¿Qué debo matar, dejar sin vida? ¿A qué debo estar muerto cuando esto me llame? Dice Pablo, a lo terrenal,  pero ¿qué es lo terrenal?

     

    1. Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica que necesito aprender a identificarlo para poder deshacerme de él.

    Col 3:5b fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

    Pablo nos da una lista la cual obviamente no es exhaustiva, en Romanos 1, tenemos una lista, en 1 Corintios 6 tenemos otra, en Gálatas 5, en Marcos 7 otra, y las que me faltan, pero Pablo se enfoca solo en dos grupos que representan a todos los demás: pecados de orden sexual y pecados de orden social. Hoy solo alcanzaremos a ver los pecados de orden sexual por falta de tiempo.

     

    Pero, hoy más que nunca estos pecados no solo son practicados, sino exaltados al punto de heroísmo, de fama y poder, solo mira las películas, los programas de TV, el sexo es su primer y más grande recurso de venta. Y qué son estos pecados, sino una perversión del verdadero amor. Otra cosa que podríamos ver es una progresión, mientras que la fornicación es el acto, la avaricia es la que la produce. Echémosle un vistazo, y dice:

     

    1. FORNICACIÓN.

    Porneía

    , de donde viene nuestra palabra pornografía, esta palabra se refería a la prostitución, pero, se llegó a utilizar a cualquier actividad sexual fuera del marco bíblico del matrimonio, se traduce como inmoralidad sexual, es la primera de las obras de la carne citadas en Gálatas 5:19

     

    ¿Por qué es una perversión del verdadero amor? Porque Dios creó la sexualidad, es un invento de Dios para el gozo, la bendición, la unidad, la intimidad de una pareja unida en santo matrimonio.

     

    El sexo entre un hombre y una mujer que han hecho un pacto delante de Dios y la sociedad es una bendición, todo lo contrario a la fornicación, la cual incluye adulterio, o infidelidad, sexo con otra persona a parte del cónyuge, tener sexo antes de casarse, vivir en unión libre, relaciones homosexuales, masturbación, ver pornografía, hasta el extremo del incesto, bestialismo, violaciones y demás. Lo cual además de ser un pecado muy grave porque atenta contra lo que Dios creó y lo que demanda, además es destructivo, no ayuda para nada.

     

    Todo esto está incluido en la fornicación y con el mismo grado de gravedad. Incluso esta palabra también se traduce como idolatría, ya que los cultos paganos por lo regular incluían algún tipo de estos actos, los cuales se legitimaban diciendo que era adoración a los dioses. ¿Qué dice la Palabra con respecto al sexo dentro del matrimonio?

     

    Heb 13:4 Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales; porque Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio. (DHH)

     

    Ciertamente la fornicación es algo terrenal que necesitamos frenar, hacer morir, traer cada día y cada momento al altar del Señor.

     

    Akatharsía

    El término catarsis en español significa limpio, o limpiar, purificar, librar algo de cualquier impureza, akatharsia es lo contrario, algo impuro física o moralmente, algo inmundo, corrupto, depravado, sucio, suciedad.

     

    Mientras que fornicación es el acto, la akatharsia señala los malos pensamientos y las intenciones de la mente, ¿se acuerdan lo que leímos en Mateo?

     

    Mat 5:28  Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

     

    Mat 15:19-20 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre;    

     

    Mis hermanos un pensamiento da a luz una acción, el pecado, la tentación, comienza en la mente, por eso es que necesitamos la Escritura constantemente lavando nuestro pensamiento, ahí es donde se pelea la guerra espiritual, no con gritos, no con rituales raros, sino sometiendo mi mente, mis convicciones equivocadas, a la verdad de Dios, esto es presentarme como un sacrificio vivo y santo en la práctica.

     

    El camino hacia la verdadera espiritualidad está también en que mates esos pensamientos, ¿cómo? Ejercitando tu mente a la Palabra, a la verdad, a todo lo bueno, lo justo, lo honesto, lo que es de buen nombre, aprende que hoy puedes mantener una mente limpia, que Dios quiere regalarte pensamientos virtuosos que generen una conducta virtuosa, es posible en Cristo.

     

    Y es un acto solo de tu voluntad, porque solo tú y el Señor que siempre está ahí, saben lo que realmente estás pensando.  

     

    Por eso te digo, que si en lugar de estar llenando tu mente con la Escritura, la llenas con telenovelas, con canciones inmorales, con películas llenas de sensualidad, con chismes de infidelidades, con programas llenos de picardía y demás, jamás podrás matar esta obra de la carne, la cual al igual que cualquier pecado, también te puede llevar al fracaso espiritual, y no solo espiritual, sino frustrar y ensuciar por completo tu intimidad marital, el que puedas acercarte con pureza a tus hermanas en Cristo, a las jovencitas, o viceversa, porque este no solo es un pecado exclusivo de hombres.

     

    Cuida tus pensamientos, córtalos, por amor al Señor, aliméntate de la verdad y tú mismo recibirás la recompensa de una mente pura, llena de paz, cuida lo que ves y lo que oyes.

     

    1. PASIONES DESORDENADAS
    Se traduce también como bajas pasiones, o malos deseos, es la palabra

    pádsos

    en griego, y significa esto: propiamente sufrimiento, pasión, concupiscencia, desordenado, pasión sexual, lujuria, pasión sexual liberada en el cuerpo. El diccionario interlineal lo traduce como apetito sexual.

     

    Literalmente viene de una palabra que significa sufrir, de manera que es este afecto de la mente que desemboca en este deseo lleno de pasión, que trae un sufrimiento enfermizo lleno de lujuria, en Romanos 1:26 se traduce pasiones vergonzosas, y está precisamente en el contexto de este concepto, tú lo puedes leer en casa, pero el versículo dice que por no darle gloria a Dios, por negar la verdad, y cambiarla por la mentira, y darle culto al hombre, o a la criatura antes que al creador, dice:

     

    Rom 1:26-28  Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas. En efecto, las mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. 27 Así mismo los hombres dejaron las relaciones naturales con la mujer y se encendieron en pasiones lujuriosas los unos con los otros. Hombres con hombres cometieron actos indecentes, y en sí mismos recibieron el castigo que merecía su perversión. 28 Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer.

     

    Rom 1:29-32 Se han llenado de toda clase de maldad, perversidad, avaricia y depravación. Están repletos de envidia, homicidios, disensiones, engaño y malicia. Son chismosos, 30 calumniadores, enemigos de Dios, insolentes, soberbios y arrogantes; se ingenian maldades; se rebelan contra sus padres; 31 son insensatos, desleales, insensibles, despiadados. 32 Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican.

     

    Es este rollo de deseo algo y no estoy en paz hasta obtenerlo, estoy lleno de angustia, de deseo insatisfecho.

     

    Sin duda una pasión desordenada está íntimamente ligada a la impureza, y da a luz cualquier tipo de fornicación, por más horrible y vergonzosa que sea, porque no hay freno, necesitas cuidar tus pensamientos, cultiva un pensamiento lleno de luz, que el agua de la Palabra circule en tu mente limpiando todo rincón, para que puedas tener dominio propio y matar cualquier pasión desordenada. Y dice:

     

    1. MALOS DESEOS.
    Dos palabras

    epidsumía y Kakos

    , codicia y pasión mala,  mientras que las pasiones desordenadas se enfocan en el apetito del cuerpo que lo enferma, este se enfoca en ese mal pensamiento lujurioso que no suelta y que se saborea y que se convierte en una obsesión, en una pasión desordenada, la cual lleva a la inmundicia y después a un acto fornicario.

     

    Necesitas matar esos malos deseos y llenarlos con el amor verdadero. Pero, aquí no termina, sino que nos da la raíz de la cual surgen todos estos pecados:

     

    Pleonexia pleon-más, y exo-tener

    , es este insaciable deseo de tener más y de tener lo que es prohibido, por eso avaricia, avidez, codicia, ambición. Alguien lo definió como “el maldito deseo de tener más”. Es esta codicia de nunca estar satisfecho, que te lleva a sacar beneficio, provecho de los demás a costa de lo que sea, se traduce también como exigir, ser mezquino, tacaño.

     

    Willia Barclay escribió:

    “Este es un pecado que se extiende a muchas áreas. Si se trata del deseo por tener dinero, lleva al robo. Si es el deseo por tener prestigio, conduce a la ambición nociva. Si es el deseo por tener poder, conduce a la cruel tiranía, si es el deseo por una persona, conduce al pecado sexual. 

     

    Es esta falta total de contentamiento, ¿tienes una esposa hermosa? Quieres más, las quieres todas. ¿Tienes dinero suficiente? Quieres más. ¿Tienes poder? Quieres poder absoluto. ¿Tienes fama? Quieres ser el único famoso. Santiago 4:1-2 nos enseña que es la raíz de todo pecado, dice:

     

    Stg 4:1-3 ¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? 2 Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. 3 Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones. (NVI)

     

    Cuando la Palabra nos enseña una y otra vez que debemos ser agradecidos, debemos estar contentos con lo que se nos ha dado, si hemos sido salvados por Cristo, eso sería suficiente para estar agradecidos por la eternidad, no importa si viniera ISIS y te cortara la cabeza, porque sabes que en ese momento estarías con tu Señor.

     

    Así es mis hermanos, la avaricia, lleva a un mal deseo, este se convierte en una pasión desordenada, la cual me llena de inmundicia y me lleva a hacer cualquier acto de fornicación. Por eso que importante es cuidar tus pensamientos, cultivar una mente piadosa, agradecida, que te ocupes responsablemente en conocer a tu Señor, el cual es generoso, el cual tiene todo y mucho, muchísimo más de lo que cualquier pecado te pudiera ofrecer.

     

    Y alguien diría, pero Chuy, es que tenemos sexo porque nos amamos, mira mi hermano, el verdadero amor te levanta, el verdadero amor se sacrifica por ti, no saca provecho de ti, no te utiliza para satisfacer una baja pasión.

     

    La sexualidad sana solo se vive en una relación matrimonial sana, la cual está cimentada en el amor de Dios, en sacrificio, en servicio, en honra, en lealtad, en confianza, en mirar por el otro, antes que por ti, en el sentir de Cristo, no en deslealtad, no en ser ventajoso, en utilizar al otro para mi beneficio, para satisfacer esa pasión desordenada que creo yo que es amor, eso no es amor.

     

    Y cualquier cosa fuera de este amor, lo cual es fornicación surge de alguna de estas cosas que acabamos de ver, lo cual siempre comienza en un deseo egoísta, de importo yo, después yo, y al último yo, y comienza por la avaricia, la cual dice Pablo, es idolatría, ¿por qué? Por una causa:

     

    Siempre que pecamos hermanos, lo que está detrás de esta acción es mi deseo egoísta por encima de la voluntad de Dios, de manera que cada vez que peco le doy la espalda a Dios, y me doy culto a mí mismo, quito a Dios del trono de mi vida y me pongo a mí mismo. Esto es la idolatría, mi deseo egoísta por encima de la voluntad de Dios.

     

    Por eso son cosas terrenales y diabólicas, Stephen Charnock escribió:

    Todo el pecado se basa en un ateísmo silencioso… todas las inclinaciones malignas del corazón… son chispas de un fuego latente cuyo lenguaje es siempre: “Seré mi propio señor y no tendré dios alguno por encima de mí”.

     

    Aun cuando pecamos por descuido, no nos está importando que tratamos con el creador de todo, aquel que sostiene nuestra respiración, el latido de nuestros corazones, y aún más en pecados deliberados, en los cuales quitamos del trono a Dios, quien es nuestro hacedor, a quien debemos todo honor, gloria, obediencia. Nos importa poco su soberanía, porque es más importante lo que nuestros deseos egoístas quieren y rompemos sus leyes.

     

    Dice este hombre:

    cada pecado atropella los derechos de Dios y lo priva de alguna de sus perfecciones, es una manera de maldecirlo en el corazón, es un intento por destruir su propio ser, es pretender establecer mi propia voluntad como norma y mi propia gloria como el fin de mis acciones en contra de la voluntad y la gloria de Dios

    .

     

    Mis hermanos, ya que hemos sido salvados, se nos ha dado vida, necesitamos, nos urge tratar con nuestro pecado, no nos auto engañemos, ni la santidad, ni la madurez, ni mucho menos la victoria podrán existir en la vida de una persona que no se decide a poner freno al pecado en su vida. Mira lo que quiere Dios para nosotros, dice en 1 Tesalonicenses:

     

    1 Ts 4:3-5 La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual. 4 Como resultado cada uno controlará su propio cuerpo y vivirá en santidad y honor, 5 no en pasiones sensuales como viven los paganos, que no conocen a Dios ni sus caminos. (NVI)

     

    ¿Por qué? Mira las consecuencias, dice Pablo:

     

    • Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica entender que ningún pecado es tan pequeño como para que no afecte mi vida hoy y en la eternidad.

    Col 3:6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

    Y estas cosas no solo incluyen los pecados sexuales, la lista se va a agrandar, y tienen igual peso esos pecados como la ira, el enojo, la blasfemia, las groserías, la mentira, y cualquier pecado, ya lo estaremos viendo a detalle.

     

    No debemos caer en un dualismo como estos gnósticos, el cual enseña que tu cuerpo y tu espíritu están separados, y las consecuencias de lo que hagan unos u otros no van juntas. Ellos decían: “con mi espíritu alabo a Dios, pero mi cuerpo es tan malo que solo en mi mente los separo, porque de todos modos no puedo hacer nada por él, que mi cuerpo le de vuelo a la hilacha, mientras yo vengo a adorar a Dios el domingo, nada que ver.

     

    Dice Pablo estas cosas traen la ira de Dios, y no dice traerá, la traen, en tiempo presente, es decir, no esperes la bendición de Dios si no estás haciendo nada por frenar el pecado en tu vida; el pecado en tu vida trae consecuencias hoy y por supuesto en la vida eterna, pero, no caigas en el engaño de pensar que no pasa nada, que contigo debe haber alguna cláusula de excepción, que haces mal y de todos modos el Señor te bendice. No, Dios es bueno, es paciente, no quiere que nadie se pierda, dice la Palabra:

     

    Rom 2:3 Y tú, que juzgas a otros por hacer esas cosas, ¿cómo crees que podrás evitar el juicio de Dios cuando tú haces lo mismo? 4 ¿No te das cuenta de lo bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Acaso eso no significa nada para ti? ¿No ves que la bondad de Dios es para guiarte a que te arrepientas y abandones tu pecado? 5 Pero eres terco y te niegas a arrepentirte y abandonar tu pecado, por eso vas acumulando un castigo terrible para ti mismo. Pues se acerca el día de la ira, en el cual se manifestará el justo juicio de Dios.

     

    Mis hermanos, Dios es benigno, misericordioso, longánimo, es paciente, y utiliza su amor y paciencia para llevarte al arrepentimiento, pero no es alcahuete, él no es como tú o como yo, él no va a dejar pasar un pecado obstinado, él es misericordioso, pero, es justo, y si le amas, está esperando que le honres por ese amor que le tienes, mira lo que dice en Hebreos:

     

    Heb 12:12-14 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

     

    En otras palabras, el Señor no va a recibir que te entregues a él en abonos, o entregas parciales, o es todo, o es nada, no te engañes. Si te dices creyente y vives entregado por completo a alguno de estos pecados, pensando que porque vienes a la iglesia, o diezmas, o tienes algún amigo aquí estas safe, sabe que no es así, no te engañes.

     

    Si piensas que la fe de tu esposa será suficiente, o la de tus hijos, no es así, no va a haber manera de que te cueles escondido en los bolsillos de alguien que va al cielo, la salvación es totalmente individual, y la Biblia lo enseña claramente.

     

    Mira mi hermano, escuchaba esta ilustración: muchas veces actuamos como cuando un padre, queriendo que su hijo sea ordenado y ponga en orden su cuarto, y le habla acerca de los beneficios, de lo bueno que sería que obedeciera y le dice: espero que lo hagas. Y de pronto el niño le dice: sí papá lo sentí en mi corazón, es más hasta consulté cada palabra que me hablaste, ¿y el cuarto? Desordenado.

     

    Y el papá vuelve a hablarle, y el hijo le dice: papá, ya organicé un grupo para hablar de lo bueno que es tener en orden el cuarto, es más ya hasta escribí un libro, de la teología del orden, cada domingo nos juntamos y lo discutimos, y hasta lloramos, y vamos a ir a cambiar el mundo de los hijos desordenados. Muy bien hijo ¿y el cuarto? Sigue desordenado.

     

    Mis hermanos, eso nos convierte en desobedientes, no en hijos de Dios, puedes saberte la Biblia al revés y al derecho, entender teología y escatología, y tener doctorados en divinidades, pero, ¿estás obedeciendo a lo más elemental? ¿Estás amando a Dios de manera que estás dispuesto a tratar con tu pecado? Si no, eres un hijo de desobediencia, ¿sabes qué significa esta palabra?

     

    Desobediencia: apeídseia,

    incredulidad obstinada y rebelde, rechazar, negarse a creer, un rechazo obstinado a la voluntad de Dios. De eso se trata el pecado, de ignorar a Dios y ponerme yo en su lugar, usurpando su lugar.

     

    Mira mi hermano, la Biblia habla claramente de temor de Dios, pero, ¿te has dado cuenta cómo el mundo vive temiendo a circunstancias, incluso a Satanás, le tiene una fobia a espantos y cosas por el estilo, no solo eso, teme a la mala suerte, al destino, los seres humanos tienen las fobias más ridículas que te puedas imaginar, a colores, a ir al doctor, a abrir los ojos, a la ropa, al asco, a la luz, etc.

     

    Hay gente que jamás se atrevería a pasar por debajo de una escalera, o no usar ropa interior roja en fin de año, pero, ¿qué crees? A Dios, a quien verdaderamente deberían temer, quien sostiene sus vidas, quien además demanda honor y obediencia, lo ignoran, lo blasfeman, lo irrespetan, lo desobedecen, lo desafían.

     

    Tú y yo no deberíamos ser así hermanos, si alguien de los que estamos aquí vive habituado a alguna forma de estos pecados, y neciamente vas y lo buscas, lo procuras, lo disfrutas sin en ningún momento reparar en que hay un Dios que está como testigo de tu vida y que aborrece estas cosas, necesitas arrepentirte, morir a ti mismo y de una vez por todas  entregarte al Señor.

     

    Claro que los creyentes genuinos no somos perfectos, Cristo lo dijo vivimos en un mundo donde ya de por sí respirar nos contamina, nuestros pies se ensucian de andar por aquí, pero, para eso dejó provisión el Señor, tenemos un abogado, podemos confesar, arrepentirnos, pero, no olvides, un creyente no puede vivir habituado a estas cosas, el justo cae, pero, inmediatamente busca levantarse, busca el perdón, la restauración, porque lo que más ama, lo que más valora es su comunión con Dios.

     

    Y mis hermanos, los creyentes tenemos todo para poder morir a nosotros cada día, y hacer morir cada uno de estos pecados, recuerda poca levadura leuda toda la masa, no permitas que ninguna de estas cosas haga nido en tu corazón, es algo muy serio, no te entregues a tu naturaleza pecaminosa.

     

    Mis hermanos, tenemos al Espíritu Santo en nuestro interior, y además nosotros contamos con un espíritu redimido, y un cuerpo controlado por el Espíritu Santo, siempre procurará hacer lo bueno. Recuerda, no es nuestra fuerza, es el poder de Dios en nosotros, no se trata de poner un estándar inalcanzable para nadie y leyes que todo mundo quebranta, no así estaríamos perdidos, estamos bajo la gracia, eso implica el amor, el poder de Dios sobre nosotros, su favor inmerecido, el cual nos lleva a responderle en amor, recuerda responder a la habilidad que él ya me ha dado.

     

    Cada día morir, fortalecido con la Escritura, haciendo morir estos deseos sin cesar, mientras me rindo cada día de mi vida y con todo mi corazón a la dirección y al control del Espíritu Santo. Y voy a cerrar con el siguiente versículo, el cual estudiaremos la semana entrante, dice:

     

    1. Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica entender que no puedo seguir viviendo como cuando no conocía a Dios.

    Col 3:7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

    Es la forma de vida de aquellos que no conocen a Dios, en otro tiempo, fue nuestra forma de vida, pero, no ahora, no más hermanos, por eso Pedro nos dice:

     

    1 Pe 1:13-16 Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo. 14 Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. 15  Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; 16 pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo.»

     

    1 Pe 1:17-19 Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo. 18 Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, 19 sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto.

     

    Hermanos, somos hijos del Dios altísimo, el precio de la muerte de su Hijo fue nuestra salvación, hemos sido adoptados, hechos herederos, se nos ha dado de la naturaleza divina, por eso Pablo dice:

     

    Efe 5:3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;

    En otras versiones dice: tales pecados no tienen lugar en el pueblo de Dios, no es propio del pueblo santo de Dios.

     

    Por eso últimas preguntas con respecto a esta carta, ¿qué es lo que no te permite ser verdaderamente espiritual, que no practiques ceremonias sacras, que no vayas a suficientes congresos donde “descienda fuego del  cielo”, que estés comiendo alimentos impuros, que no vayas a misa?

    No, la respuesta es que no estés tratando con tu pecado, que no hagas decisiones radicales para frenarlo, sin lo cual, jamás podrás tener una vida verdaderamente espiritual, en libertad y la ira de Dios estará sobre ti.

     

    Podrás presumir tener más visiones celestiales que el mismo Juan en Apocalipsis, más dones espirituales que Pablo, tener posiciones en la iglesia y muchas credenciales, podrás ser experto en la Biblia y en la teología, pero si no tratas con tu pecado de esta manera sigues siendo una persona carnal y  desobediente, y no estás agradando a Dios para nada.

     

    Podrás venir todos los domingos, ir a la iglesia en hogar, hasta hacer tus devocionales, pero, si no tratas con tu pecado y lo matas, jamás verás progreso y libertad en tu vida. Es necesario que hagas estas cosas, que dejes de convivir con tu pecado, que dejes de hacer treguas con él, necesitas tratarlo como a un enemigo acérrimo, o lo matas, o él te va a matar a ti.

     

    Ahora, dices: no Chuy no se puede, no puedo; entonces revisa si has nacido de nuevo, si verdaderamente has conocido al Salvador, ¿sabías que más allá de que la gente diga que tiene otra religión, o que ponga ene mil excusas, el problema es que la gente ama sus tinieblas, no quiere venir a la luz para que su pecado sea reprendido porque sencillamente no lo quiere dejar de practicar.

     

    Pero por eso viene la ira de Dios, la gente ama su esclavitud, aun cuando le destruye, claro que ese amor es como el apego y la pasión que un drogadicto o alcohólico tiene por su droga, siente que no puede vivir sin ellos, aun cuando lo deje con el hígado molido y tirado como perro en la calle. Mis hermanos por ningún lado nos conviene no matar a nuestro pecado, no estar muertos para el pecado.

     

    Recuerda algo mi hermano y quédate con esto, ni la santidad, ni la madurez, ni la verdadera bendición de Dios, ni mucho menos la victoria podrán llegar a tu vida, si no te decides a poner freno al pecado en tu vida, esa es la primer manera de buscar las cosas de arriba, y poner tus ojos ahí. Hasta aquí vamos a dejar hoy y continuamos la siguiente semana, vamos a orar.

     

     

     

     

     

     

     

  • Aug 7, 2016Colosenses 3. 1-4 “La verdadera espiritualidad y donde comienza”
    Aug 7, 2016
    Colosenses 3. 1-4 “La verdadera espiritualidad y donde comienza”
    Series: Colosenses

    LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD Y DONDE COMIENZA

    Colosenses 3:1-4

     

    ¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

     

    Colosas ciudad de Frigia, una pequeña ciudad cercana a Laodicea e Hireápolis, lo que es ahora Turquía moderna,  la  cual estaba a unos 80 millas de Éfeso,  poblada mayormente por gentiles, y por una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual la hacía tener una población mezclada de gentiles y judíos.

     

    Esta iglesia nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, desde de prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Esta es una carta preventiva, ya que los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo estaba ya afectando a la iglesia, la cual estaba amenazándola con estas falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

     

    Estos hombres ofrecían un supuesto conocimiento superior y oculto, combinado con experiencias espirituales, rituales, ángeles mediadores; era una combinación de gnosticismo, religión, ritualismo y misticismo para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores, dándole a la gente una supuesta alternativa a una espiritualidad más profunda.

     

    Hoy en día estamos a un click de cualquier información, mucha de ella falsa doctrina, la cual de una manera u otra niega la suficiencia de Cristo, falsa filosofía disfrazada de psicología, otros se inclinan por el misticismo y le dan más importancia a visiones y revelaciones que a la biblia, otros al legalismo enseñando que la santidad consiste en observar ritos culturales. Otros practican el ascetismo, alegando que la pobreza, o el maltrato del cuerpo es el camino a la santidad o la verdadera espiritualidad.

     

    Y en todos estos casos la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más, cuando es un hecho, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

     

    Pablo ya dejó al descubierto los engaños que estos falsos maestros traían para la iglesia, pero nos dejó claro cómo toda forma de espiritualidad fuera de la Biblia aun cuando engañan nuestra naturaleza pecaminosa, haciéndonos creer que somos espirituales, realmente no tienen ningún poder para verdaderamente solucionar el problema de fondo en la vida de todo ser humano, el cual se llama pecado.

     

    La filosofía humana, el legalismo, el misticismo y el ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, son cuatro elementos que hacen de una religión humana extremadamente tentadora, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos, por lo tanto son trampas.

     

    En cada uno de estos peligros, Pablo nos dio argumentos poderosos para decirnos por qué no es la salida correcta, nos mostró que además de innecesarios, son inútiles y más allá, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo.

     

    Ya vimos que la Filosofía Humana se ha infiltrado en la iglesia como psicología la cual se considera muy frecuentemente como complemento para la Palabra de Dios, en sus premisas más básicas la contradice porque pone a al hombre como Dios, como el centro del universo, y lo presenta como bueno, como no culpable de nada.

     

    También vimos el legalismo o religiosidad, aprendimos que en Cristo ya fuimos limpiados de nuestros pecados, el perdón es una realidad contundente y perfecta, y en él tenemos una victoria total, nada puede hacer la religión para mejorar esto, y por el contrario, practicarla, es afrentar a Cristo.

     

    Vimos que el legalismo es la religión de los logros humanos, la religiosidad dice: soy espiritual no solo porque Cristo me hace espiritual, sino por mis obras, soy espiritual en la medida en la que guardo normas hechas por hombres.

     

    Por eso aprendimos que lo que comemos, bebemos o no comemos y bebemos, cosas impuras o santificadas, si guardamos días especiales o no, dice Pablo: eso no nos hace más espirituales.

     

    Nos habló del misticismo, el cual por más intimidante que parezca, aun si presenta supuestos espíritus chocarreros, dice Pablo su fuente viene de la mente envanecida, inflada por el orgullo del ser humano. Por lo tanto, el misticismo no tiene verdad ni es eficaz para dar verdadera edificación espiritual, porque su fuente no es el Dios eterno.

     

    También vimos que la Negación del yo, o ascetismo, tampoco tiene ninguna utilidad o provecho espiritual, dice Pablo: si hemos muerto con Cristo, un muerto no necesita ser mortificado por lo tanto es inútil en cuanto a las verdaderas necesidades espirituales.

     

    Y Pablo ya nos dejó claro, en Cristo nuestra redención está completa, soy justificado por fe, estoy siendo santificado por fe, por el poder del Espíritu Santo en mí, por permanecer en Cristo, y seré glorificado igual, por el poder de Cristo en mí, jamás son obras, jamás son rituales, jamás son sacrificios, lo que Cristo ya hizo es inmejorable, y pensar lo contrario y actuar de acuerdo a eso, no solo es inútil, sino una afrenta para aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

     

    En Cristo estamos completos, la obra de redención, perdón, justificación y demás fue terminada a la perfección por Cristo, al creer quedamos limpios de maldad por el Espíritu, fuimos perdonados de pecados presentes, pasados y futuros, contamos con una victoria total sobre cualquier dominio que pretendiera movernos del lugar de privilegio que Cristo nos consiguió en la cruz. Pablo lo dijo de una manera inmejorable:

     

    Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

     

    Está bien Pablo, nos queda claro, suena lógico, suena verdadero, es verdadero, pero en la práctica ¿cómo se hace esto? Pablo, ¿cómo podemos sin todas estas cosas ser cristianos y además verdaderamente espirituales? ¿Cuál es entonces el camino a la verdadera espiritualidad? Pablo, ¿no estarás hablando de una cristianismo demasiado simplista? Bueno Pablo dijo:

     

    Col 2:6-7 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; 7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

     

    Por lo tanto, ¿qué sí debemos hacer? ¿Qué es lo que un Cristiano que está completo en Cristo debe vivir? ¿Cómo define la biblia misma la espiritualidad? Primeramente mis hermanos, quitémonos de la mente que el cristianismo no es la religión de los, “no debo, no puedo, no se me permite” ahí no hay libertad, el cristianismo no se trata de eso, sino que se trata de quién soy y lo que debería estar haciendo debido a mi identidad, ya lo vimos, la religión es: “esto no, esto sí, esto quien sabe”, el cristianismo te dice: “esto es lo que eres, así que haz, ponlo por obra”. Entonces no es no hagas, sino haz pon por obra lo que eres y lo que tienes en el vínculo del amor.

     

    El cristiano sencillamente manifiesta lo que es con toda libertad, no está amarrado o enjaulado con el sueño de un día ser libre para ser lo que realmente quiere ser, un depredador pecador, no, es libre para hacer lo que es ahora, un hijo de Dios, transformado, rescatado, libre para hacer en amor lo que su dueño y Señor le manda hacer porque sabe, ha entendido que solo ahí está su plenitud.

     

    Esta es la parte práctica de esta carta y ahora Pablo va a dar paso a lo que como creyentes genuinos nos distingue, lo que deberíamos estar haciendo, y lo que nos hace verdaderamente espirituales, por eso yo titulé este mensaje: LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD Y DONDE COMIENZA

     

    1. En la vida de alguien que verdaderamente ha nacido de nuevo.

    Col 3:1a Si, pues, habéis resucitado con Cristo,

    Pablo utiliza otro término de conclusión, para resumir todo lo anterior y darnos la consecuencia lógica, y dice: si pues, lo cual no es el “sí pues” de la duda, es decir, no está poniendo en duda, sino afirmando, ya que han resucitado con Cristo, entonces esto es lo primero que deberían estar haciendo.

     

    Ahora, el hecho de que Pablo esté hablando de una resucitación, implica que hubo muerte, y un muerto está completamente ajeno a lo que lo rodea, y mucho más a las verdaderas cosas espirituales. Ya vimos cómo la falsa religiosidad aunque presume de espiritualidad, no conoce, ni está interesada en las verdaderas cosas de arriba, para él son locura y no las entiende, porque se puede ser religioso y no haber resucitado.

     

    Pero, no así para aquel que ha nacido de nuevo, mis hermanos para el creyente esta es una realidad, por eso no se trata de ritos, ni de vana filosofía mundana la cual duerme nuestra conciencia y termina cauterizándola, ni de cumplir con reglas o tradiciones humanas, ni tener visiones o experiencias espirituales.

     

    Tú mismo puedes leer en Juan 3 cuando Jesús está hablando con un maestro de la ley, un experto en la Biblia, un experto en religión, en tradiciones. Llega y le dice: Maestro tú tienes que venir de Dios, reconozco por lo que haces y las señales que produces que tienes que venir de Dios. Y el Señor lejos de hablarle de religión, de tradiciones lo para en seco y le dice:

     

    Nicodemo, necesitas nacer de nuevo, no un upgrade, no un plus a tu vida, no un, “pues estoy bien, no me vendría mal tener a Cristo de mi lado, no me vendría mal probar, a ver si todavía tengo más suerte, de por sí soy suertudo, quizá con Dios me vaya mejor, según yo, siempre me ha bendecido, imagínate ahora.

     

    Y el Señor le dice: no Nicodemo, yo no renuevo, yo hago nuevo, yo no remiendo almas, doy vida nueva, hago algo diferente de lo que era, de muerte, traigo vida, y ¿sabes qué? Hay diferencias muy marcadas entre vida y muerte, ve a un antro, después ve a un velorio, ve al teatro, después ve al anfiteatro de la morgue. La diferencia es evidente y dramática.

     

    Mis hermanos todo creyente genuino, sin excepción necesita como la historia tener un AC y un DC, Cristo tuvo que haber hecho un parteaguas en tu vida, un momento en el cual tu vida cambió drásticamente de dirección, de apetitos, de pensamiento, y demás, pudo haber sido un momento dramático, o no, pero sí drástico.

     

    Un ciego no podría seguir viviendo igual si le regresaran la vista, igual un paralítico, o cualquiera que estuviera afectado por una grave lesión o enfermedad congénita, si hay sanidad, la vida de esa persona cambia drásticamente y es evidente.

     

    Lo mismo es con nosotros, la Biblia no exagera al hablar de una resucitación, ¿sí no hay un dramático contraste entre un cadáver y una persona viva? Si no logras identificar claramente este momento en tu vida, lo más probable es que todavía no haya ocurrido en ti, no existe tal cosa de que yo siempre creí, o Dios siempre estuvo conmigo, si eso fuera así, la Biblia mentiría, y la Biblia no miente.

     

    Por eso los cristianos debemos hablar no en términos de si se pierde o no la salvación, no los cristianos hablamos en términos de muerte y de vida, de un nuevo nacimiento, de adquirir una nueva identidad, de llegar a estar en una nueva posición al haber sido parte del reino de las tinieblas, ahora formo parte del reino de la luz, mis hermanos, ¿en qué se parece la luz a las tinieblas? En nada.

     

    Y esto ocurre cuando hay un arrepentimiento genuino, cuando por el Espíritu Santo me es dada la capacidad de ver mi realidad: un muerto en vida, un zombi, porque además de muerto soy hostil y lastimo a los que me rodean, soy nocivo. Es entender que mi vida lejos de Dios no solo me ha dañado a mí y a los que me rodean, sino que principalmente a ofendido a Dios, y merezco la muerte, merezco la condenación.

     

    Es reconocer que yo no soy Dios, que no se trata de mí, que él es Dios, que se trata de él, y que mereciendo yo de parte de él todo el peso de su justicia, él mismo se hizo hombre y voluntariamente dio su vida por mí, entregando a su Hijo Unigénito, y su Hijo tomando voluntariamente mi lugar, recibió todo el peso de la justicia de un Dios santo sobre él, tomando voluntariamente y por amor mi lugar.

     

    Pero siendo Dios, la muerte no podía retener al autor de la vida, al sustentador de todo, de manera que resucitó con poder, venciendo a la muerte y al pecado, ganando la victoria, y como un nuevo hombre, como una nueva creación, abrió un camino nuevo a Dios, se sentó a la derecha de él y ahora reina con poder.

     

    Y el punto es que cuando nosotros creemos en Cristo, en ese momento somos injertados en Cristo y participamos junto con él de su muerte y de su resurrección, de las dos cosas, no es que tengo vida y ahora a darle vuelo a la hilacha, no, darle vuelo a la hilacha es algo que se hace en el reino de las tinieblas, algo que hacen los ciegos, y además lo que hacen los muertos en vida, yo ya no estoy vivo para eso, por eso dice en la Palabra:

     

    Gál 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

    Rom 6:3-4 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4  Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

     

    La palabra bautismo es una palabra griega que significa sumergir, por eso este texto no habla del bautismo en agua, sino el haber sido sumergidos en Cristo, el haber sido implantados en la vid que es Cristo, en el cual recibimos el castigo de nuestros pecados, pero al mismo tiempo el perdón, la victoria, y junto con Cristo hemos resucitado para vida nueva, y esta vida nueva es real y poderosa. Pablo nos explica un poco más cómo se ve aquel que ha resucitado junto con Cristo y lo que debería estar sucediendo con este cuerpo, leemos en Romanos 6:

     

    Rom 6:11-15 Así también ustedes deberían considerarse muertos al poder del pecado y vivos para Dios por medio de Cristo Jesús. 12 No permitan que el pecado controle la manera en que viven;* no caigan ante los deseos pecaminosos. 13 No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. 14 El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios. 15 Ahora bien, ¿eso significa que podemos seguir pecando porque la gracia de Dios nos ha liberado de la ley? ¡Claro que no!

     

    Rom 6:16-19 ¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta. 17 Antes ustedes eran esclavos del pecado pero, gracias a Dios, ahora obedecen de todo corazón la enseñanza que les hemos dado. 18 Ahora son libres de la esclavitud del pecado y se han hecho esclavos de la vida recta. 19 Uso la ilustración de la esclavitud para ayudarlos a entender todo esto, porque la naturaleza humana de ustedes es débil. En el pasado, se dejaron esclavizar por la impureza y el desenfreno, lo cual los hundió aún más en el pecado. Ahora deben entregarse como esclavos a la vida recta para llegar a ser santos. (NTV)

     

    Mis hermanos, esta es la clave porque sin haber resucitado, ¿de dónde vamos a sacar recursos para vivir la vida que a Dios le agrada? No existen, cuando intentamos ser espirituales sin haber muerto y resucitado con Cristo, es decir, sin un nuevo nacimiento, es cuando entran todos estos engaños de los que hemos venido hablando, falsos sustitutos de la verdadera espiritualidad, de la vida en abundancia. Donde parezco ser espiritual, pero, estoy muerto.

     

    Solo al tener genuina vida espiritual es como puedo manifestar todos los recursos del Dios vivo, el cual habita en mí, en una vida santa, justa, y no en falsa religiosidad o espiritualidad, sino en una conducta diferente, en una vida obediente a Cristo, pero llena de gozo, de paz, etc., lo vamos a estar viendo en este capítulo, imagínate esto es lo que Pedro dice en su primer carta:

     

    2 Pe 1:3-4 Mediante su divino poder, Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para llevar una vida de rectitud. Todo esto lo recibimos al llegar a conocer a aquel que nos llamó por medio de su maravillosa gloria y excelencia. 4 Y, debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos.

     

    Que interesante y poderoso argumento de Pablo, él está volviendo a dejar claro dos cosas: 1º Cristo es suficiente, porque lee con cuidado, en todo tiempo dice con Cristo, donde está Cristo, con él, cuando Cristo, etc. Sigue diciendo Pablo: Cristo es suficiente.

     

    2º Pablo está estableciendo el camino a la verdadera santidad y espiritualidad, no es la abnegación, ni experiencias con ángeles, ni rituales, sino estar seguro de haber resucitado con Cristo, de tener vida nueva, vida eterna, ya no vivo en mi vieja vida antes de Cristo, donde me servía a mí mismo, me adoraba a mí mismo, sino que ahora vivo par aquel que me salvó, le conozco, porque soy su hijo, ahora vivo como un verdadero hijo de Dios, por mi identidad en Cristo por su poder en mí, ahora puedo controlar y vencer toda pasión pecaminosa, lo cual muestra con claridad mi unión con él, que él vive y que yo vivo en él. Y dice Pablo, por lo tanto:

     

    1. En alguien en quien anhelos, metas, y pensamientos, están enfocados en lo celestial, y no en lo terrenal.

    Col 3:1b buscad las cosas de arriba,

    En otras palabras si has resucitado con Cristo, ni yo, ni Pablo, ni el Señor esperamos que esto suceda, claro, para tu detrimento, pero, si has muerto a tu vida pasada, y ahora tienes vida nueva, entonces puedes, debes, anhelarás buscar las cosas de arriba. Mis anhelos, metas y deseos son un buen parámetro para medir mi verdadera espiritualidad.

     

    Pero, la primer cláusula es: ¿ya morí? ¿He entendido que mi vieja vida, mi antigua manera de vivir fue lo que llevó a Cristo a la cruz, y es lo que me tenía muerto, esclavo y demás? ¿He entendido que en Cristo soy nueva criatura, tengo nueva vida?

     

    Entonces debería estar buscando las cosas de arriba, mis ojos, mi corazón, mis anhelos, mis deseos, deberían y necesitan estar enfocados en otro lugar, no en esta tierra, antes sí estaban ahí, tiraban para el monte, pero si tengo nueva vida en mí, esto no se supone que debería seguir pasando.

     

    Aun cuando mi naturaleza pecaminosa jamás va a dejar de jalar hacia allá, hay una fuerza mayor en mí, la cual me fortalece, me liberta, me santifica, el Espíritu Santo, como lo mencionamos la semana pasada, el único que puede sujetar el perro de mi naturaleza pecaminosa es Cristo, el Espíritu Santo en mí, ninguno de estos engaños de falsa religiosidad.

     

    Pero, a mí me toca, es mi responsabilidad constantemente estar enfocando y reenfocando mi mirada, mis deseos, mis metas hacia Cristo e ir intencional y diligentemente tras su voluntad, no es al revés, porque cuando no he resucitado con Cristo lo que hago es pretender que Cristo esté donde yo estoy y que vaya a donde yo voy, y que vea lo que yo veo, lo que a mí me interesa, y que cumpla mis deseos, pues para eso lo contraté, ¿qué no? Por eso vengo a la iglesia. No mis hermanos.

     

    Y la misma palabra buscar nos explica cuál debe ser la actitud de nuestro corazón.

    Buscar: zetéo

    ; pedir, preocupar, procurar, querer, requerir, demandar, ir, requerir, indagar, preguntar por. Ir decididamente en busca de algo, desear o procurar algo hasta obtenerlo. Lo que es más implica tanta decisión de ir tras algo que también se traduce como adoración.

     

    Por ejemplo, este verbo es utilizado de la manera en la que buscaban, procuraban la muerte de Jesús sus enemigos. O de Pablo en una ocasión un grupo de cuarenta enemigos de Pablo hicieron un voto de no comer hasta ver a Pablo muerto, este “buscar”, conlleva esta pasión, esta determinación.

     

    Otro ejemplo, para muchos de ustedes, el haber llegado a este país no fue fácil, ¿cuánta determinación tuviste que tener para llegar aquí?  Los dreamers por ejemplo, con toda determinación buscaron la oportunidad de estudiar hasta que la obtuvieron. Es esta intención de la que Pablo está hablando. El Señor nos habla claramente al respecto en Mateo 6, porque sí sabemos lo que es esto, veamos de lo que un mundo ciego a las cosas verdaderamente espirituales se enfoca, veamos:

     

    Mat 6:19-21 »No almacenes tesoros aquí en la tierra, donde las polillas se los comen y el óxido los destruye, y donde los ladrones entran y roban. 20 Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar. 21 Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón.

     

    1º Necesitas recordar que si has resucitado con Cristo, se te ha dado una completa y totalmente nueva escala de valores. Si te has encontrado con él en verdad, habrás entendido que lo que los hombres tienen por sublime, lo cual es el intenso placer físico de donde este venga, el deseo insaciable por lo que vemos, la codicia, y el orgullo de logros y posesiones, para Dios es abominación. Los creyentes vemos como valiosas las cosas que Dios ve, no por las que el mundo se consume a sí mismo. Y dice:   

     

    Mat 6:23 Pero, cuando tu ojo es malo, todo tu cuerpo está lleno de oscuridad. Y si la luz que crees tener en realidad es oscuridad, ¡qué densa es esa oscuridad! 24 »Nadie puede servir a dos amos. Pues odiará a uno y amará al otro; será leal a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.

     

    Es decir, necesitas un nuevo par de lentes, los cuales son la Escritura, renovar constantemente tu entendimiento, alumbrar tus ojos a través de la verdad, este mundo está engañado, necesitas abandonar la codicia de este mundo y darle paso a lo que Dios valora y ama, y nos dice no puedes estar en medio. Y al respecto dice:

     

    Mat 6:25-27 »Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? 26 Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos? 27 ¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?

     

    Para Dios es más importante nuestra vida que lo que comemos porque el refrigerador podrá estar lleno, pero si estás enfermo ahí se quedará la comida, o si estás muerto, para qué te serviría ser dueño de un walmart, Dios sabe que tu vida tiene eternidad y trasciende este mundo.

     

    Lo mismo tu cuerpo, cuánta importancia le da el mundo a la ropa, y te dan un estatus dependiendo del precio de tu camisa, tu vestido o tus zapatos. ¿De qué te serviría traer la camisa más cara o el vestido más costoso si estás en un féretro? A Dios le importas tú, Cristo vino a morir por ti, no por tus zapatos, no por la hipoteca de tu casa.

     

    Pon atención, no te distraigas, no te dejes engañar, hay cosas que verdaderamente son trascendentales y es donde Dios quiere que pongas tu corazón y tu mente, porque de ellas verdaderamente depende tu vida aquí y más allá en la eternidad. Y dice:

     

    Mat 6:28 »¿Y por qué preocuparse por la ropa? Miren cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni cosen su ropa; 29 sin embargo, ni Salomón con toda su gloria se vistió tan hermoso como ellos. 30 Y, si Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores silvestres que hoy están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe? 31 »Así que no se preocupen por todo eso diciendo: “¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?”. 32 Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades.

     

    Y los incrédulos no tienen esta relación de Padre – Hijo como los creyentes la tenemos. Mira mi hermano, busca atrás, y aún antes de ser creyente, Dios jamás te dejó, por su misericordia llegaste hasta aquí, pero, Dios sabe exactamente lo que necesitamos, nos ama, y jamás nos dejará, por eso Pablo nos dice lo mismo que el Señor, pero en otras palabras:

     

    Mat 6:33 Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten. 34 »Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy. (NTV)

     

    Pero, checa nos dará lo que necesitamos, no lo que codiciamos cuando dejamos que el mundo nos venda sus valores, ahí siempre seremos miserables aunque nos lo diera todo. El Señor te dice: vive día a día agradecido, confiado, viendo mi buena mano sobre ti, claro siendo responsable, diligente en tu trabajo, pero con la perspectiva correcta.

     

    Y mis hermanos, ocuparnos de las cosas celestiales es poner siempre nuestra mirada fija en el rey que gobierna sobre ellas, es poner nuestros ojos recursos, esfuerzos en conocer sus propósitos, sus planes, su determinación, su poder. Salomón dijo en Eclesiastés, un libro que escribió después de obtener todo lo que este mundo puede ofrecer, dándole la espalda a Dios:

     

    Ecl 12:13-14 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

     

    Por eso dice Pablo:

     

    Col 3:1b donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

    Todo se trata de Cristo, no de prácticas religiosas, Cristo está resucitado, y él debe ser nuestro modelo a seguir, si no le conocemos, si no nos ocupamos en conocerle, nuestro cristianismo se convertirá en una miserable religión de obras, sin transformación, por lo tanto sin libertad.

     

    Cristo está sentado a la diestra de Dios, lo cual significa que de él viene el poder, él ha ganado por nosotros, solo en Cristo tenemos la victoria, por eso mis hermanos, nuestra parte es conocer a Dios, las cosas de arriba es el reino celestial donde está Cristo, y los valores espirituales son los que Cristo nos vino a mostrar con su vida: ternura, bondad, mansedumbre, paciencia, sabiduría, perdón, fortaleza, pureza, amor.

     

    No sé cuántas veces has leído por ejemplo proverbios, cuántas promesas para los que aman la sabiduría, cuántas consecuencias para los que aman la necedad, la Palabra nos habla claramente de lo que significa una vida próspera y de dónde viene una vida próspera.

     

    Por eso los cristianos necesitamos aprender a vivir en los lugares celestiales, conociendo lo que ama Dios, lo que busca Dios, lo que él tiene por sublime, porque esa será la única forma en la que podamos manifestar con eficacia a este mundo los valores del reino celestial para la gloria de Dios. ¿Qué nos pide Dios? Lo hemos visto en varias ocasiones, dice Jeremías:

     

    Jer 9:23-24 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. 24 Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.

     

    El hombre se alaba en supuesta sabiduría, en su inteligencia, en su valentía, es decir en su capacidad, “si se lo propone lo consigue”, en sus riquezas, es decir en sus recursos. No sé si has oído en las películas de acción que dicen: “el temor a la muerte es lo que te mantiene vivo”. Bueno, dile eso a un enfermo terminal de cáncer, dile eso a alguien que tuvo un accidente en el cual está atrapado en su auto ya parapléjico o agonizando.

     

    No mis hermanos Dios es quien nos mantiene vivos, Cristo es quien nos ofrece y nos da vida en abundancia, temer a Dios es lo que nos da una vida plena, ignóralo y tarde o temprano recibirás las consecuencias, Cristo lo dijo:

     

    Jua 14:6  —Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí. (NVI)

     

    Jua 10:10  El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

     

    Jua 4:14  mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

     

    Jua 6:35  Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

     

    Jua 7:37-38 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

     

    No vivas como si Cristo fuera una imagen que guardas y que sacas cuando te conviene, o como si a Cristo lo visitaras los domingos solamente, si has creído en Cristo, entonces sabes que él está vivo, no vivas como si Dios no existiera, vive yendo tras Cristo vivo y resucitado, quien está sentado a la derecha de Dios en un lugar de honor. Dice en Romanos:

     

    Rom 8:34 Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros.

     

    Imagínate, no existe otro lugar donde buscar lo que verdaderamente necesitamos, por eso es que tenemos buscar las cosas de arriba, donde está nuestro salvador. Necesitamos dejar de tener nuestra mirada puesta tan abajo, parar de estar siendo gobernados por los parámetros de este mundo y ser guiados por el Espíritu Santo, ¿y cómo lo hacemos? Por eso dice Pablo:

     

    Col 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

    La primera habla de una actitud de corazón, esta me habla de una actitud mental, de mi manera de pensar.

     

    Poner la mira, es una palabra que ya conocemos:

    froneo

    , que significa ejercitar la mente, disponerme mentalmente en cierta dirección; pensar, sentir, tener un mismo sentir, sentir la misma cosa, solícito, poner la mira, hacer caso, tener cuidado de, poner atención, implicando un interés y una reflexión morales. considerar.

     

    No se trata de tener una opinión sin razonar, sino un interés o reflexión moral, estar mentalizado a, tener una disposición interior. Y mis hermanos tanto buscar cómo poner la mente, están en tiempo presente, y son un imperativo, es decir, no son opcionales, ni tampoco algo que de vez en cuando debemos hacer, sino que es algo continuo.

     

    Los creyentes constantemente necesitamos estar como dice el Salmo 103: hey alma, atención, deja de estar en las cosas temporales, deja de fijarte en las circunstancias y bendice al Señor sin olvidar ninguno de sus beneficios. Mis hermanos, de eso depende que estemos firmes, de pie sin caer, mira lo que dice Romanos 8:

     

    Rom 8:5-8 Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu. 6 La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. 7 La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo. 8 Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios.

     

    Por eso dice Pablo piensen, pongan toda su atención en las cosas de arriba, el cual es un adverbio que significa hacia arriba o encima: alto, supremo, sobre. En Filipenses 3:14 dice Pablo el supremo llamamiento es decir, el Señor nos está llamando desde el cielo a levantar nuestra vista.

     

    Y toma en cuenta algo, cada vez que batallamos, cada vez que nos vamos por las tortas es porque no levantamos nuestra mirada, cada decisión hecha por incredulidad, el andar en nuestra carne satisfaciéndola,  es por no levantar la vista lo suficiente. Pero, ¿cómo se hace? Dice en Romanos 12:

     

    Rom 12:1-2 Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2  No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

     

    ¿Por qué habla de sacrificio? Pablo tiene en mente los sacrificios que se hacían en el AT, pero, ahora Cristo ya fue sacrificado, pero, como ya lo vimos, nosotros morimos junto con Cristo y con él resucitamos, y nos toca ofrecer nuestro cuerpo, como un instrumento para la justicia.

     

    Ya lo leímos, antes mi cuerpo servía a mi naturaleza pecaminosa, a Satanás y sus propósitos, pero, no ahora, hoy tengo la opción de primeramente disponerme y entregar mi cuerpo voluntariamente al Señor, ya lo estudiaremos en las próximas semanas, Pablo nos dirá: hagan morir lo terrenal en ustedes, desháganse de su viejo vestido, es decir del viejo hombre. Y eso toma esta imagen, pongan su vieja vida en el altar y que sea consumido, ustedes ya no viven, ahora vive Cristo en ustedes.

     

    Y entonces dice en la práctica: no se amolden a la manera de este mundo, no pongan sus ojos en lo terrenal, renueven su mente, ¿cómo? Con la Palabra de Dios, lo hemos visto una y otra vez, nuestra mente viene descompuesta por el pecado, está viciada, y necesita ser restaurada, ¿cómo? Dándole paso a la verdad, y no te engañes, no solo conociéndola, eso no es suficiente, es entendiéndola, creyéndola y entonces obedeciéndola, poniéndola por obra.

     

    Si no pones por obra la palabra que aprendes solo estás endureciendo tu corazón, estás descomponiendo tu conciencia y tarde o temprano quedarás engañado. Mis hermanos, necesitamos disponer nuestra mente también y cambiarle el chip. Mira lo que dice en Jeremías:

     

    Jer 17:5 Así dice el SEÑOR: «¡Maldito el hombre que confía en el hombre! ¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza y aparta su corazón del SEÑOR!

     

    Confiar en el hombre es confiar en sus formas, es confiar en lo que el mundo confía, es poner la mira en las cosas de aquí, y créeme, el mundo no anda bien, está cada vez más torcido, no apartes tu corazón del Señor.

     

    Por eso dice: no pongas tu mira en las cosas de la tierra, son pasajeras, mira, Pablo lo viene diciendo: La pseudo religión solo se enfoca en el aquí y el ahora, el filósofo, religioso, asceta, místico, solo tienen como enfoque los rudimentos de este mundo, elementos que no permanecerán, que se desgastan y terminan destruidos, cosas como cuáles: Qué comeremos, que vestiremos, deseos de los ojos, de la carne y la vanagloria de la vida, cosas que pasan y que jamás te van a llenar.

     

    Más adelante Pablo dirá con claridad, y las estudiaremos a detalle, mira las cosas de la tierra:

     

    Col 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

     

    Col 3:7-9 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

     

    Mis hermanos, necesitamos buscar las cosas de arriba, mentalizarnos a ellas, ya no vivimos aquí. Pablo nos está enseñando con claridad qué es lo terrenal, un corazón y un pensamiento enfocados en el aquí y en el ahora, en satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa. Recuerda, cada vez que te entregas a la amargura, a la envidia, al chisme, a algún pecado sexual, cada vez que te entregas a lo que dice en Santiago 3:

     

    Stg 3:13 ¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría. 14 Pero si ustedes tienen envidias amargas y rivalidades en el corazón, dejen de presumir y de faltar a la verdad. 15 Ésa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica. 16 Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas. 17 En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera. 18 En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz.

     

    Cuidado mis hermanos, dónde pasas la mayor parte del tiempo en tus pensamientos, estás con esa queja, con esa murmuración, con esa falta de agradecimiento, con esa falta que te hicieron, o ese pecado que no puedes abandonar, y lo sacas, y lo acaricias, y lo vuelves a guardar, y vives para ver que te la paguen, o vives para cumplir tu próxima fechoría, cuidado, estás poniendo tu mente en las cosas de este mundo, y no en el llamado supremo que Dios te ha hecho a conocerle, a seguirle.

    ¿Ya va tomando forma cómo se ve alguien verdaderamente espiritual, alguien que va por el camino de la verdadera santidad por fe? Y Pablo nos repite la razón:

     

    • En alguien para quien el costo de vivir para Cristo es bajo porque conoce y cree las promesas de Dios.

    Col 3:3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

    Me gusta como la NTV traduce este versículo:

    Col 3:3 Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios.

     

    Sencillamente Pablo nos recuerda: el día que ustedes creyeron en Cristo, ese día murieron, la paga del pecado es muerte, y nosotros morimos en Cristo en la cruz, por eso es que decimos Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

     

    Por eso decimos que si alguno está en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, ¿se acuerdan lo que Pablo dijo en Filipenses acerca de los falsos maestros?

     

    Flp 3:18-21 Como les he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo. 19 Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Sólo piensan en lo terrenal. 20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. 21 Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas.

     

    Qué increíble hermanos, la Palabra es un solo libro con un solo tema: Cristo, sé honesto y ve dónde está tu corazón, tu mente, qué estás buscando, en qué estás pensando. ¿Dónde están tus deseos? ¿Qué les da forma? ¿Qué los impulsa? ¿Tienes este deseo, este anhelo por las cosas de Dios, por ver a tu Señor, o tu vida se sigue tratando de ti, el centro del universo, el dios de este mundo?

     

    Mis hermanos los creyentes tenemos otra ciudadanía, esperamos otro reino, no este mundo, por lo tanto, esperamos otro gobierno, tenemos un rey que viene en camino y que es el Dios Todopoderoso. ¿Por qué no nos afecta igual que el mundo entero cuando estamos enfermos, cuando envejecemos, cuando las cosas no nos salen económicamente? ¿Por qué vemos la muerte de una manera distinta, aunque no deja de doler, pero hay esperanza? Por esto, tenemos una esperanza eterna, no somos de aquí.

     

    Por eso si te han vendido y haz comprado un Evangelio que te promete el aquí y el ahora, es decir: ya no vas a tener problemas, ven y haz negociaciones con Dios, pacta con él para que te bendiga, y en Cristo no debe haber enfermedad porque por sus llagas fuimos sanados, y la cementera, y lo mejor del trigo y la cebada hoy, para ti.

     

    Jhon Piper escribió: El Evangelio Bíblico despierta dolor por el pecado, para despertar un profundo deseo por Dios, contrario al Evangelio de la prosperidad, el cual despierta un dolor por la pobreza, y un deseo por el dinero.

     

    Si ese es el Evangelio que has creído, deséchalo porque muy pronto te vas a hallar frustrado, las promesas de no más dolor, ni llanto, ni preocupación, ni enfermedad, son perfectamente reales y se cumplirán porque vienen de un Dios Todopoderoso y fiel, pero, no son para este mundo sumido en maldad, son para un futuro, donde está nuestra verdadera vida, nuestro verdadero hogar.

     

    Cristo no prometió tu mejor vida ahora, ni redimir tu cartera, ni hacerte famoso, Cristo te llama a arrepentirte, a morir a ti mismo, a reconocer tu maldad, a reconocerle como salvador, a identificarte con él, aun cuando así como él fue aborrecido, perseguido, vituperado, probablemente a ti te pase también, pero también la Biblia promete:

     

    Luc 6:24  »Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya han recibido su consuelo! 25 ¡Ay de ustedes los que ahora están saciados, porque sabrán lo que es pasar hambre! ¡Ay de ustedes los que ahora ríen, porque sabrán lo que es derramar lágrimas! 26 ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! Dense cuenta de que los antepasados de esta gente trataron así a los falsos profetas.

     

    Luc 6:27-31 »Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, 28 bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan. 29 Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra. Si alguien te quita la camisa, no le impidas que se lleve también la capa. 30 Dale a todo el que te pida, y si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames. 31 Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.

     

    Luc 6:32  »¿Qué mérito tienen ustedes al amar a quienes los aman? Aun los pecadores lo hacen así. 33 ¿Y qué mérito tienen ustedes al hacer bien a quienes les hacen bien? Aun los pecadores actúan así. 34 ¿Y qué mérito tienen ustedes al dar prestado a quienes pueden corresponderles? Aun los pecadores se prestan entre sí, esperando recibir el mismo trato. 35 Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados. 36 Sean compasivos, así como su Padre es compasivo.

     

    Mis hermanos, esta es una mente enfocada en las cosas de arriba, que tiene la plena seguridad de que su vida no está aquí. No tengamos la misma actitud de los Israelitas, ellos vivieron esclavizados en Egipto por cientos de años, generación tras generación, y ¿qué crees? Dios hizo todo para sacarlos, juzgó a Egipto, mandó plagas para darles una tierra donde fluía leche y miel. Todo lo que ellos conocían era la esclavitud, pero Dios quiso enseñarles lo que era la libertad.

     

    Y para eso Dios los sacó de Egipto y tuvo que llevarlos por el desierto, caminar con ellos, enseñarles que no solo de pan viviría el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios, les dio maná del cielo, agua de la roca, los cuidó con una nube de día que les cubriera del calor, con columna de fuego que les mantuviera tibios. Dice la palabra que los trajo como un Padre trae de la mano a su hijo.

     

    Pero, ¿sabes cuál fue el problema? No que Dios los sacara de Egipto, sino sacar a Egipto de su ellos, ellos ya no vivían en Egipto, y tenían al Dios vivo como su rey, pero su mente estaba allá, ellos teniendo el maná del cielo frente a sus ojos, anhelaban y murmuraban por estar recordando los ajos, la cebollas, la carne que tenían en Egipto, obviamente Satanás como siempre lo hace, solo les recordaba las cosas que medio disfrutaban en Egipto, pero no el sufrimiento, las cicatrices en la espalda por los latigazos.

     

    Satanás es experto y selectivo en decirte eso: mira nada más todo lo que has abandonado por Cristo, ya es demasiado, cómo que llegues al punto fanático de poner tus ojos en  el cielo y no aquí, sí, pero no te recuerda las veces que casi morías por andar a altas horas de noche quién sabe dónde, no te recuerda los momentos de terrible vergüenza por tus malas decisiones, así es Satanás y hace que tengas tu vista muy corta anhelando cosas de este mundo.

     

    Así los Israelitas, su cuerpo estaba en compañía del Dios vivo, pero su mente y corazón estaban en Egipto.

     

    ¿Y sabes qué? Los Israelitas realmente no hubieran querido que Dios los sacara de Egipto, no, ellos querían que Dios cambiara su circunstancia pero en Egipto, ellos estaban hallados a Egipto, y lo amaban, ellos pensaban: Señor, quita a este faraón, trae otro como el que hizo su segundo a José, no es necesario que nos saques de Egipto, solo déjanos estar más cómodos.

     

    Y así estamos nosotros en nuestro cristianismo, viviéndolo miserablemente: Señor cambia mi circunstancia, cambia el gobierno, cambia mi situación de salud, económica, migratoria, cambia a mi vecino, cambia a mi esposa, a mi esposo, cambia a mis hijos, cambia mis compañeros de trabajo, pero a mí no me molestes, conmigo ni te metas, porque yo sigo siendo el rey o la reina, y me encanta mi vida, solo mejórala.

     

    Muchas de las veces esta es nuestra posición con Dios, con nuestro cristianismo y ya te lo mencioné, Dios no está interesado en cambiar tu alrededor. Mira siendo honestos, ¿no viniste por el sueño americano? Llegaste aquí y te encontraste con la sorpresa de que te trajiste todos tus problemas contigo, porque el problema no era el billete, el problema eras tú, y es tu corazón, el cual necesitas desechar, el cual necesitas de una vez por todas rendir a Cristo.

     

    Por eso mi hermano, necesitas dejar de vivir con una fachada de cristiano espiritual cuando tu corazón y tu mente siguen en Egipto, eso es practicar religión, no, Pablo dice, es al revés, vives en este mundo pagano donde eres extranjero, peregrino, aquí está tu cuerpo, pero si ya creíste en Cristo, entonces tu cuerpo tiene promesa de eternidad, y posicionalmente ya estás en los lugares celestiales en Cristo.

     

    Por eso constantemente cuídate de tu corazón perverso y engañoso, y pon tu mente, ejercítala, enséñala, ponla bajo la autoridad de la Escritura, déjate renovar por Cristo y su Espíritu Santo, enséñala a vivir con las maletas hechas, sabiendo que aquí no es tu hogar, ese cuerpo que tienes la Biblia lo ilustra como una casa de campaña, y no como las que compras en walmart, sino una de trapo, de pieles, que se pone cada vez más vieja y le entra más el sol y todas las inclemencias del tiempo.

     

    No, la biblia dice: sí esta casa de campaña, este cuerpo y lo que vemos se va desgastando, pero tenemos de Dios una casa hecha no con mano humana, sino con la mano, con el dedo de Dios, es decir otro cuerpo, otra dimensión, otras leyes, aquí no es. Pero, por eso dice Pablo:

     

    Su vida está escondida en Cristo, ¿escondida para quién? ¿De qué? Obviamente para estos ojos terrenales está oculta, para gente que no ha nacido de nuevo, que no ha resucitado con Cristo, todo esto es una locura, pero ¿qué crees? Es real, tenemos paz, tenemos gozo, la culpa se fue, tenemos esperanza, hemos sido restaurados, el poder de Dios es real, así como sus promesas, y mientras mejor entrenemos nuestra mente, y nuestros anhelos a estar enfocados en lo eterno, disfrutaremos más de vivir con paciencia, aguardando el día glorioso de la aparición de nuestro Salvador.

     

    Cualquier penuria, cualquier sufrimiento será estimado como poco al tener claras estas promesas, Juan escribió:

     

    1 Jn 3:1-2 ¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él. 2 Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.

     

    Aunque el mundo no lo pueda ver, tenemos promesas de vida eterna aguardándonos, no para estos míseros 80 años, no para disfrutar con este cuerpo que si le da flu ya no puede ni con su alma, no promesas de gozo que solo con un cuerpo renovado y diferente podremos disfrutar, cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, las cuales dios ha preparado para nosotros.

     

    Además el hecho de que nuestra vida esté escondida en Cristo también indica protección, nada nos puede arrebatar de su mano, ningún adversario espiritual, hay una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible que nadie nos podrá arrebatar estando en Cristo. Y dice Pablo:

     

    Col 3:4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

    El que tiene vida espiritual tiene una esperanza futura, no está satisfecho con lo que este mundo le vende. Esto es clave hermanos, si Cristo es solo un upgrade en mi vida, si solo es lo que pruebo para ver si me va mejor porque todo lo demás me ha fallado, en otras palabras, si Cristo no ha pasado a ser el todo en mi vida, entonces no he conocido la vida.

     

    Porque de eso se tratará el cielo, de Cristo, y Cristo es suficiente hermanos, pero me gusta cómo Pablo lo resume: ¿quieres saber qué es la vida eterna? Cristo. Y él un día se manifestará a este mundo con toda su gloria, y aquellos que lo hemos hecho nuestra vida, seremos manifestados con él, porque hemos sido injertados en él. ¿Quieres ver un adelanto de este episodio? Ahí está Apocalipsis, dice:

     

    Apo 19:11-16 Luego vi el cielo abierto, y apareció un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y Verdadero. Con justicia dicta sentencia y hace la guerra. 12 Sus ojos resplandecen como llamas de fuego, y muchas diademas ciñen su cabeza. Lleva escrito un nombre que nadie conoce sino sólo él. 13 Está vestido de un manto teñido en sangre, y su nombre es «el Verbo de Dios». 14 Lo siguen los ejércitos del cielo, montados en caballos blancos y vestidos de lino fino, blanco y limpio. 15 De su boca sale una espada afilada, con la que herirá a las naciones. «Las gobernará con puño de hierro.» Él mismo exprime uvas en el lagar del furor del castigo que viene de Dios Todopoderoso. 16 En su manto y sobre el muslo lleva escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. (NVI)

     

    Aquí estamos nosotros presentes, siendo manifestados con Cristo en toda su gloria mis hermanos, cuando la promesa es clara, el costo de seguir al Señor es bajo. No dice: y cuando hagan elecciones, va a quedar un presidente cristiano que representará bien a la iglesia, Dios no prometió eso.

     

    Tampoco dice y encontrarán la cura contra el cáncer y la paz del mundo, mi hermano sin Cristo jamás habrá paz porque las guerras y los pleitos vienen del corazón perverso, engañoso y egoísta del hombre y hasta que su corazón no sea transformado por uno nuevo, no va a haber paz.

     

    Aunque curen el cáncer, surgirá otra enfermedad, porque este cuerpo tiene sentencia de muerte, no va a ser curado, va a ser redimido y cambiado por uno nuevo. Estas son nuestras promesas, entre muchas otras.

     

    Mis hermanos, esto es la Palabra de Dios, está saturada de Cristo, todo se trata de él, y o todo se trata de él, o todo se trata de mí, no hay un punto medio. Mis hermanos, Cristo no solo da vida, él es nuestra vida, estamos en él, Solo una vida centrada en Cristo es una vida resucitada. Para el creyente Cristo es el centro del universo, no este mundo y sus deseos chafas.

     

    Por eso cerremos esta sección, ¿qué significa entonces poner mis ojos en las cosas de arriba, enfocarlos en mi vida que es Cristo? ¿Cómo se hace eso sin todo ese conjunto de falsos sustitutos de espiritualidad? Dice Pablo: haz a Cristo el centro de tu universo, Cristo es suficiente.

     

    Recuerda, a mí me toca decidir con todo mi corazón poner, pensamientos, deseos, motivaciones, ponerle rienda a mis emociones, a mis pensamientos y jalarlos a ver la belleza de Cristo, ¿cómo? Cada día de mi vida presentándome como un sacrificio vivo y santo a Dios.

     

    Preguntas que debo hacerme cada día: ¿de quién se trata, de mí, o de Cristo? ¿Detrás de quién ando de mí mismo, de mi corazón perverso y engañoso, o de Cristo y su voluntad?

     

    Hermanos, cómo estamos, vivos o muertos, ¿cómo luce un muerto espiritual? ¿Cómo luce alguien que ha resucitado en Cristo? No lo olvides, el muerto espiritual todavía puede aparentar religiosidad con todo lo que vimos, pero, aun así su corazón, sus deseos, sus metas están arraigadas a este mundo. Pablo ya nos mostró la diferencia entre estos dos.

     

    ¿Cómo te ves, cómo se ve tu cristianismo y espiritualidad si le quitas toda esta filosofía humana, todo ceremonialismo, misticismo, legalismo, ascetismo y demás? Si te ves desnudo y sin nada, quizá no tengas nada, si Cristo no es suficiente para ti, entonces no tienes nada.

     

    Ahora, si me dices, es que yo crecí en una iglesia muy tradicional, bueno, atrévete a por un momento quitar todo ese peso, y dime si todavía tienes algo, y si te das cuenta que está ahí Cristo y que si te quitan todo eso, pero te dejan a Cristo no se mueve tu fe, y sigues firme, entonces estás bien, pero, sino es así, entonces necesitas considerar tu fe y hacer una vez más una profesión de fe a Cristo solamente.

     

    Mis hermanos, una verdadera vida espiritual solo viene de Cristo, de un vida centrada y entregada a Cristo, a sus promesas, alguien que se sabe extranjero y peregrino, que conoce bien las promesas de Dios y que vive con las maletas hechas y con el corazón bien enfocado en lo por venir.

     

     

  • Jul 31, 2016Colosenses 2:16-23 “Cuatro peligros de los que todo cristiano debe cuidarse” (Parte 2)
    Jul 31, 2016
    Colosenses 2:16-23 “Cuatro peligros de los que todo cristiano debe cuidarse” (Parte 2)
    Series: Colosenses

    CUATRO PELIGROS DE LOS QUE TODO CRISTIANO DEBE CUIDARSE

    (Parte II)

    Colosenses 2:16-23

     

    ¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

     

    Colosas ciudad de Frigia, una pequeña ciudad cercana a Laodicea e Hireápolis, lo que es ahora Turquía moderna, la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso, poblada mayormente por gentiles, y por una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual hizo que hubiera una población mezclada de gentiles y judíos.

     

    La cual según Hechos 19 nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino Epafrodito y Filemón quienes se convirtieron durante este tiempo y de Éfeso regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar la iglesia. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, desde de prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Una carta preventiva, ya que en la iglesia de Colosas, había una crisis, era una iglesia que estaba creciendo, pero al mismo tiempo estaba siendo amenazada por falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

     

    La gente de este lugar tenía fama der ser altamente influenciable, supersticiosa, que fácilmente se fascinaba con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde se convirtió llegó a conocerse como el gnosticismo era la que estaba afectando a la iglesia.

     

    ¿Cómo esta locura llegaba a ser una amenaza para la iglesia, dónde estaba la tentación?

     

    Ellos ofrecían un conocimiento superior, oculto, secreto reservado para unos cuantos súper dotados, te dirían: ok, cristiano, qué bueno, ya comenzaste con Cristo, buen principio, pero ahí no termina, ahora necesitas la sabiduría oculta, experiencias espirituales, rituales, mediadores, una manera de entrenarte para que seas un súper hombre espiritual y verdaderamente estés completo.

     

    Era una combinación de gnosticismo, religión, ritualismo y misticismo para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores. Estos hombres tenían una verdadera ensalada de religión, como que querían cubrir todas las bases y ofrecer una religión perfecta, que hiciera sentir a la gente verdaderamente espiritual.

     

    Claro que todo esto era sacado de lo que ellos pensaban y percibían que era Dios, por lo tanto podrían enseñarte que Star Wars era la religión verdadera. El día de hoy no es diferente, es aún peor, vivimos en un tiempo donde la verdad objetiva y absoluta de Dios se ha cambiado por la opinión, la emoción subjetiva del ser humano, la cual pone al hombre como dios, si yo lo creo y me hace sentir bien, entonces está bien, no importa si vaya en contra total de lo que Dios demanda.

     

    Hoy en día estamos a un click de cualquier información, mucha de ella falsa doctrina, la cual de una manera u otra niega la suficiencia de Cristo, falsa filosofía disfrazada de psicología, otros se inclinan por el misticismo y le dan más importancia a visiones y revelaciones que a la biblia, otros al legalismo enseñando que la santidad consiste en observar ritos culturales. Otros practican el ascetismo, alegando que la pobreza, o el maltrato del cuerpo es el camino a la santidad o la verdadera espiritualidad.

     

    En todos estos casos la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más. Pero, es un hecho, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

     

    Hemos estado hablando de cuatro peligros a los que estamos expuestos y seremos vulnerables si no estamos como dice este texto, firmes en la fe, permaneciendo en Cristo. Aprendimos que del corazón perverso y engañoso del ser humano, surgen estas cuatro engañosas alternativas a la verdadera espiritualidad, las cuales nos pueden hacer sentir y ver espirituales, pero, que realmente no tienen ningún poder para verdaderamente solucionar el problema de fondo en la vida de todo ser humano, el cual es un problema espiritual.

     

    Filosofía humana, legalismo, misticismo y ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, cuatro elementos que hacen de una religión humana extremadamente tentadora, ya que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos.

     

    En cada uno de estos peligros, Pablo nos ha dado un argumento poderoso para decirnos por qué no es la salida correcta, y por qué esto es además de innecesario, inútil y más allá, una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo,

     

    Ya vimos la Filosofía Humana, la cual se ha infiltrado en la iglesia como psicología la cual se considera muy frecuentemente como complemento para la Palabra de Dios, cuando ya vimos cómo en sus premisas más básicas la contradice, por eso vimos que no necesitamos de filosofía humana porque en Cristo estamos completos.

     

    También vimos el legalismo o religiosidad, aprendimos que en Cristo ya fuimos limpiados de nuestros pecados, el perdón es una realidad contundente y perfecta, y en él tenemos una victoria total, nada puede hacer la religión para mejorar esto, y por el contrario, practicarla, es afrentar a Cristo.

     

    El día de hoy estaremos viendo una faceta más del legalismo o religiosidad, lo cual es el ritualismo, y los últimos dos peligros de la falsa espiritualidad, el ascetismo, es decir, la negación del yo, y el misticismo.

     

    Por eso tenemos la segunda parte de: CUATRO PELIGROS DE LOS QUE TODO CRISTIANO DEBE CUIDARSE. (Parte II) Recapitularemos desde el versículo 16. Demos lectura.

     

    Ahora, creo yo que hay dos grandes motivos por los que se cae en estos engañosos suplantadores de la verdadera espiritualidad. Déjame te explico, nuestra salvación, se vive en tres etapas, ya lo he enseñado antes:

     

    La justificación

     

    Es decir, cuando creímos en Cristo, fuimos declarados inocentes, por la muerte de Cristo en nuestro lugar, quien recibió el castigo por nuestros pecados, pero al mismo tiempo su perfección, su inocencia fue acreditada a nuestro favor, de manera que en el mismo instante en el que creímos,

    fuimos librados del castigo del pecado

    , y declarados justos como Cristo es justo.

     

    La santificación

    Aunque en la eternidad, a los ojos de Dios, hemos sido perdonados, limpiados, justificados, y Dios nos ve como si viera a Cristo, se nos ha dado una nueva naturaleza, vida nueva, literalmente Cristo, el Espíritu Santo en nosotros, pero nos encontramos que en esta vida seguimos batallando con nuestra vieja naturaleza, ella no se ha ido.

     

    En Romanos 7 Pablo nos explica esta batalla exclusiva de los creyentes, donde entre su naturaleza pecaminosa y su nueva naturaleza comienza una batalla. Aunque somos salvos, en nosotros existe esta naturaleza pecaminosa; y la santificación es este poder del Espíritu Santo en nosotros que nos permite

    ser libres del poder, del control del pecado.

     

    Antes no teníamos opción, pero, ahora día a día en nuestro caminar con Cristo vamos siendo libertados del poder, del control del pecado en nuestras vidas al permanecer en Cristo y andar en su Espíritu. La tercera es:

     

    La glorificación

    Ésta se dará hasta que Cristo venga y la resurrección se dé, cuando la iglesia sea arrebatada y los que murieron en Cristo resuciten, entonces este cuerpo de pecado, que contiene la vieja naturaleza, será removido y se nos dará un nuevo cuerpo libre por completo de esta vieja naturaleza, en ese momento, por fin esta guerra terminará, ya no tendremos esta tendencia a lo malo, no tendremos más apetito por saciar la naturaleza pecaminosa,

    libres por la eternidad de la presencia del pecado

    , la Palabra lo promete.

     

    Ahora, la religión se da cuando se cae en el error básico de ¿qué es lo que permite nuestra justificación, nuestras buenas obras, nuestras justicias, el hombre haciendo deudor a Dios, ganándose su propio perdón? Ya vimos, es imposible, la Biblia declara que el hombre nace muerto espiritualmente, nace bajo el castigo de Dios, tiene sentencia de muerte, no solo física, sino espiritual.

     

    Obviamente el estado moral de la sociedad confirma esta realidad, la humanidad está torcida, y muerta, nada puede hacer por sí misma, un muerto nada puede hacer por sí mismo. Solo Dios quien es el eterno, el inaccesible, el Dios vivo fue quien tomó la iniciativa, y recorrió la brecha infinita que nuestro pecado hizo entre Dios y nosotros, y nos reconcilió con él.

     

    De manera que en esto estamos de acuerdo, y debemos estar de acuerdo todos los cristianos evangélicos, la salvación no es por obras, sino por medio de la fe en Jesucristo al haber recibido arrepentimiento, y al haber confesado nuestra maldad, y haber sido perdonados, lo acabamos de ver, en Cristo hemos sido limpiados de nuestra maldad, tenemos perfecto perdón, y perfecta victoria sobre cualquier principado y potestad.

     

    Ok, pero, la religión no solo afecta ésta equivocada concepción de que yo puedo salvarme a mí mismo, sino que afecta la segunda etapa de mi salvación. Aquí es donde muchos cristianos que creen en la salvación por fe, quedan engañados por estos peligros, y caen en el engaño de que si bien mi salvación fue por fe, la santificación ya no lo es, sino que a mí me toca limpiarme, mantenerme puro, santo delante de Dios.

     

    Es responsabilidad mía sacar de mis propios recursos lo necesario para mejorar mi relación con Dios, mantenerme salvo y acepto delante Él. Que solo soy santo si me mantengo observando ciertos ritos culturales, o el camino a la santidad está mantenerme pobre o privado de placer físico cualquiera que este sea, o para recibir verdadera iluminación de parte de Dios necesito recibir visiones de revelaciones no bíblicas, sino basadas en mis emociones, o en superstición.

     

    El legalismo mis hermanos, es la religión de los logros humanos, soy espiritual no solo porque Cristo me hace espiritual, sino por mis obras, soy espiritual en la medida en la que guardo normas hechas por hombres.

     

    Y esto es lo que Pablo está dejando claro, en Cristo nuestra redención está completa, soy justificado por fe, estoy siendo santificado por fe, por el poder del Espíritu Santo en mí, por permanecer en Cristo, y seré glorificado igual, por el poder de Cristo en mí, jamás son obras, jamás son rituales, jamás son sacrificios, lo que Cristo ya hizo es inmejorable, y pensar lo contrario y actuar de acuerdo a eso, no solo es inútil, sino una afrenta para aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

     

    I. Ritualismo, (Parte del legalismo y religiosidad)

    Col 2:16a Por tanto,

    Por tanto, ¿qué tanto? Siempre que la Palabra dice, “por tanto”, nosotros preguntamos, ¿”qué tanto”? Bueno, ya que En Cristo estamos completos, la obra de redención, perdón, justificación y demás fue terminada a la perfección por Cristo, ya que estamos limpios de maldad por el Espíritu, ya que hemos sido perdonados, pecados presentes, pasados y futuros, ya que contamos con una victoria total sobre cualquier dominio que pretendiera movernos del lugar de privilegio que Cristo nos consiguió en la cruz, dice Pablo:

     

    a) Lo que comemos, bebemos o los días que guardamos no nos hace más espirituales.

    Col 2:16b nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,

    Dice Pablo enfáticamente: nadie. Y nadie es nadie, ni supuestos iluminados, ni supuestos líderes espirituales, nadie es nadie, ¿por qué, por una necedad, por soberbios, por rebeldes? ¡No! Sencillamente porque la obra de Cristo es perfecta, y ningún ser humano, ni ninguna de sus reglas o tradiciones puede demostrar lo contrario, ni puede hacer nada por mejorar lo perfecto, por eso dice Pablo, nadie.

     

    Pablo, inspirado por el Espíritu Santo quien es Dios, quien ha dejado su Escritura como la única y última autoridad en toda verdad está diciendo: Si estamos en Cristo nadie tiene autoridad, derecho o poder, ¿para qué?

     

    Para juzgarnos, esta es la palabra griega

    krino,

    lo cual significa condenar, juzgar algo, hacer diferencia, hasta llegar a una opinión o tener un punto de vista en cuanto a una persona y expresar un juicio, incluso significa llevar a pleito. En este caso es llegar a una opinión espiritual, o religiosa de una persona debido a lo que come, o los días que guarda.

     

    Como ya lo hemos dicho, estos falsos maestros estaban diciendo, si realmente quieres ser salvo o santo, o formar parte de una “elite” espiritual, entonces necesitas no comer ciertas cosas, o guardar con cuidado ciertos días sacros, refiriéndose a la ley Mosaica, la cual prohibía ciertos alimentos, lo puedes leer en Levítico 11. Pero, todas estas leyes Dios las había puesto para dos cosas:

     

    1º Dios quería cuidarlos, quería educarlos en cuanto a su alimentación, porque es muy sabido que hay ciertos alimentos que a corto o a largo plazo pueden producir hasta cáncer, y algunos otros son venenosos.

     

    2º El mundo de aquel tiempo vivía en densas tinieblas, no que hoy no, pero, hoy está la iglesia y la Palabra de Dios que traen luz, pero en aquellos tiempos era paganismo puro, y cada quién hacía lo que mejor le parecía, y debido al pecado tenían prácticas totalmente perversas e insalubres.

     

    Y no es que hoy no existan, no sé si has visto Discovery Chanel, o programas donde muestran pueblos que comen cosas asquerosas, bueno, pero, Dios quería que Israel brillara en este mundo en tinieblas y mostrara algo diferente, mostrara que en medio de ellos había luz, verdadera sabiduría, la presencia de un Dios vivo, diferente a todos los ídolos repugnantes de ese tiempo, dice en Dt 4:

     

    Deu 4:5-8 »Miren, yo les he enseñado los preceptos y las normas que me ordenó el SEÑOR mi Dios, para que ustedes los pongan en práctica en la tierra de la que ahora van a tomar posesión. 6 Obedézcanlos y pónganlos en práctica; así demostrarán su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos estos preceptos, y dirán: “En verdad, éste es un pueblo sabio e inteligente; ¡ésta es una gran nación!” 7 ¿Qué otra nación hay tan grande como la nuestra? ¿Qué nación tiene dioses tan cerca de ella como lo está de nosotros el SEÑOR nuestro Dios cada vez que lo invocamos? 8 ¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y preceptos tan justos, como toda esta ley que hoy les expongo? (NVI)

     

    Pero, básicamente Dios quería que ellos a través de su comportamiento alumbraran a los pueblos gentiles que les rodeaban. Además Cristo enseñó al respecto en varias ocasiones, cuando los fariseos criticaron a sus discípulos por no lavarse las manos, él les dijo:

     

    Mar 7:14-23 De nuevo Jesús llamó a la multitud. —Escúchenme todos —dijo—y entiendan esto: 15 Nada de lo que viene de afuera puede contaminar a una persona. Más bien, lo que sale de la persona es lo que la contamina. 16 -17 Después de que dejó a la gente y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron sobre la comparación que había hecho. 18 —¿Tampoco ustedes pueden entenderlo? —les dijo—. ¿No se dan cuenta de que nada de lo que entra en una persona puede contaminarla? 19 Porque no entra en su corazón sino en su estómago, y después va a dar a la letrina. Con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos. 20 Luego añadió: —Lo que sale de la persona es lo que la contamina. 21Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, 22 la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. 23 Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona. (NVI)

     

    De manera que Pablo está diciendo, llevar cierta dieta alimenticia, comer, o no comer carne de puerco, o carne, tomar café, comer chile o no, podría ser dañino para tu salud, si lo haces en exceso, pero, la comida y la bebida en sí, ni te gana espiritualidad, ni te la resta, o por el contrario, nadie puede llegar y decirte: para que seas más santo, bebe de esta agua bendita y santa que traje directamente del río Jordán, solo te cuesta tanto. Nada que ver, esa agua es como cualquier otra agua, llena de bacterias y bichos. Pablo también lo dijo en Romanos 14:

     

    Rom 14:17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

     

    Y menciona también días de fiesta, las son estas fiestas solemnes del calendario judío como la pascua, el pentecostés, la fiesta de los tabernáculos, la luna nueva, o el principio de mes. En la pascua se sacrificaba un cordero inocente, y había ritos, con los cuales el Señor quería que recordaran como fueron libertados de la esclavitud de Egipto, pero Pablo dice en 1 Cor. 5:

     

    1 Co 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

     

    En otras palabras, Cristo es nuestra pascua y ya fue sacrificado una sola vez, no necesita estarse sacrificando una y otra vez. Igual cada fiesta del AT solamente nos da imágenes, fotografías de Cristo, de cómo él es el salvador definitivo, mapas para llegar a Dios.

     

    Y dice días de reposo. ¿Sabías que hoy en día hay iglesias cristianas que se reúnen en sábado porque sienten que es más correcto que hacerlo en domingo? Pero, la realidad es que bajo el nuevo pacto ni este ni ninguna de estas ceremonias son obligadas para la adoración de los cristianos, esto lo puedes estudiar en Hebreos 8.

     

    En primer lugar el Sabbat era como la circuncisión y todos los demás mandatos del antiguo pacto de Dios con Israel, ceremonias que más que el rito en sí, era su significado, lo que representaban.

     

    El Sabbat representaba el descanso de Dios de su creación, ¿porque Dios estuviera cansado? No sino porque no había más que hacer, lo que hizo Dios era perfecto, pleno, bueno en gran manera, pero, el hombre vino e interrumpió el descanso de Dios con el pecado.

     

    Y desde el pecado del hombre, Dios comenzó a trabajar sin descanso por nuestra salvación, persiguiéndonos, saliéndonos al encuentro, cortándonos nuestra carrera suicida y malvada a la condenación, hasta llegar a la cruz, completar nuestra salvación y resucitar, abriéndonos paso en Cristo, una vez más a la plenitud y perfección perdidas en el jardín del Edén el día que Adán y Eva pecaron.

     

    De manera que en Hebreos 4 hablando acerca de la incredulidad de Israel, quienes no entraron en este reposo, el cual es Cristo, al cual llegamos cuando creemos en él, es decir por la fe en Cristo, finalmente descansamos de nuestras obras, de tener que perfeccionarnos en nuestras fuerzas, del cansancio de la culpa, de la condenación, de tener que cumplir la ley en nuestras fuerzas a la perfección, de todo el lastre que el pecado trajo a nuestras vidas.

     

    Cristo ya cumplió la ley por nosotros, ya nos perdonó, nos justificó, de manera que al venir a Cristo entramos no en un día, sino en un reposo eterno en Cristo, él dijo: la paz les dejo, mi paz les doy, con cómo el mundo la da. Pablo dice, por nada estén afanosos, piensen en todo lo bueno, dice en Hebreos:

     

    Heb 4:1-3a Cuidémonos, por tanto, no sea que, aunque la promesa de entrar en su reposo sigue vigente, alguno de ustedes parezca quedarse atrás. 2 Porque a nosotros, lo mismo que a ellos, se nos ha anunciado la buena noticia; pero el mensaje que escucharon no les sirvió de nada, porque no se unieron en la fe a los que habían prestado atención a ese mensaje. 3a En tal reposo entramos los que somos creyentes… (NVI)

     

    Heb 4:6-7 Sin embargo, todavía falta que algunos entren en ese reposo, y los primeros a quienes se les anunció la buena noticia no entraron por causa de su desobediencia. 7 Por eso, Dios volvió a fijar un día, que es «hoy», cuando mucho después declaró por medio de David lo que ya se ha mencionado: «Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón.» (NVI)

     

    Heb 4:9-11 Por consiguiente, queda todavía un reposo especial para el pueblo de Dios; 10 porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas. 11 Esforcémonos, pues, por entrar en ese reposo, para que nadie caiga al seguir aquel ejemplo de desobediencia.

     

    Por eso, si hay alguien que te dice: ¿ustedes guardan el sábado? Dile, sí, guardamos el sábado, el domingo, el lunes, y toda la semana.

     

    Mira, el día de reposo, los sacrificios del AT, todo eso no era sino una oportunidad que Dios le daba a su pueblo para tener contacto, comunión, para gozarse con él, y que vieran que no sin un sacrificio sustituto por ellos, no sin un cordero sin mancha, ni defecto, que muriera en su lugar, porque su pecado los había separado de él, pero una vez efectuado el sacrificio, ellos podían disfrutar de libertad, perdón y comunión, claro que ellos tenían que hacerlo cada día, y por cada pecado.

     

    También el sábado, el cual por cierto, nunca cumplieron, era el símbolo de que podías dejar de hacer todo, porque Dios ya se había encargado de todo, podías dejar pendiente trabajo, cosecha, todo, porque en Dios podías estar pleno y seguro.

     

    Ellos nunca lo entendieron, la religión tampoco lo entiende, todavía sigue pensando que se trata de pagarle cuotas a Dios, y pagarle por adelantado años de amargura, odio, pecado intencional como darle una mordida para callarle la boca y que no diga nada.

     

    Porque ni siquiera un moralista, ¿quién es un moralista? Aquel que es muy estricto en su relación con los demás, que es correcto, que es un buen ciudadano, que se cuida de portarse bien todo el tiempo, pero, te voy a decir algo, alguien moralista está preocupado por sus deberes hacia su prójimo, pero, desatiende por completo sus deberes ante dios, los cuales son inmensamente superiores.

     

    Porque no se trata de lo que tú pienses que está bien o mal, o lo que el mundo y su moral piense, o lo que la misma religión piense, se trata de lo que Dios requiere, y se puede ser muy moralista, sin embargo desatender a Dios, lo cual sigue siendo un grave pecado, además de que el moralista tampoco tiene descanso, siempre cuidándose de qué dirán los demás, no conoce la libertad, la verdadera libertad que hay en Cristo.

     

    No es así, el reposo significaba esto, dependencia total, confianza total, descanso total en un Dios bueno, Dios mi Padre, mi Salvador, mi Proveedor, y ¿sabes qué? El cordero de Dios que quita el pecado del mundo, ya lo hizo posible, cuando creemos en Cristo en ese momento entramos en el reposo de Dios, el cual no es un día específico es una eternidad, porque los creyentes individualmente y en conjunto, somos el templo del Dios vivo, con el cual podemos gozar de constante adoración, plenitud, dependencia, gozo.

     

    Mis hermanos, la verdadera espiritualidad no consiste en observar normas externas, dietas o días especiales, sino en gozar de una relación íntima y constante con Jesucristo, todo el tiempo. Mi amigo, fuera de Cristo jamás encontrarás descanso, por más religión que practiques, por más buenas obras que quieras hacer, por más moralista que seas, ven a Cristo, él es el reposo.

     

    En todo el NT no existe un solo mandato que nos obligue a observar el sábado, solo en Romanos 15 nos dice que es un asunto de libertad cristiana, dice: si alguien lo quiere hacer, para el Señor lo hace, si no lo quiere hacer, para el Señor no lo hace, pero ni tú lo juzgues porque lo hace, y que él no te juzgue porque tú no lo haces.

     

    El equilibrio está, recuerda en que debes regular tu libertad en Cristo por una sola cosa: el amor. De manera que tampoco tienes libertad para tropezar a tu hermano de débil conciencia, que esté muy amarrado a sus tradiciones, deja que el Señor juzgue sus intenciones, no tú, y tú a lo tuyo, no lo critiques, ni digas, “ay que religioso”. No, ámale, ora por él, y si te toca adorar al Señor Jesucristo en un sábado junto con él, por alguna cuestión, hazlo con libertad, para el Señor.

     

    Ahora, a mí sí me toca decirte que tristemente hay muchas iglesias enseñando una doctrina de obras, de liturgias, y el problema con eso es que ves a la gente siempre frustrada, nunca en descanso, y llena de las obras de la carne, de eso sí te debes cuidar, no permitas que eso permee tu fe, tu libertad.

     

    Por eso dice Pablo: nadie los puede condenar, criticarlos o juzgarlos y hacer una opinión de ustedes por rituales que practican o no practican, por la comida que comen o que no comen. No te dejes engañar, no te dejes intimidar, no permitas que Satanás te acuse y te haga sentir culpable, o temeroso, o que Dios está enojado contigo, o que no estás haciendo lo necesario y por lo tanto Dios no va a amarte o a bendecirte igual.

     

    Si alguien de repente llega a criticarte y te empieza a decir: pero ustedes ni siquiera tienen un bautisterio decente, su pastor ni siquiera usa corbata, o ni grita, o mira las mujeres no se ponen faldas y usan pantalón en la iglesia, ¿cómo Dios se va a acercar a ustedes?

     

    Mira, en la cena del Señor llegan con sus pecadotes y aun así la toman, o ustedes no son espirituales porque no se reúnen en sábado, o no son espirituales porque no hablan hebreo, o porque no cumplen con ciertas leyes, porque comen carne de puerco, o porque comen carne en la cuaresma. No te dejes intimidar.

     

    Porque tristemente hay iglesias totalmente inclinadas al AT, que poco les falta para hacerse mesiánicas, o judías. Ahí sí, mucho cuidado, puedes perder tu libertad, tu gozo, y llenarte de orgullo. Por eso mi hermano, lee una y otra vez este capítulo y convéncete, o más bien, deja al Espíritu Santo convencerte con su verdad. El cristiano está completo en Cristo, por eso dice Pablo:

     

    Col 2:17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

    Cada ceremonia del AT fiestas solemnes, días de reposo, dietas, eran solo una sombra, pero nosotros hoy, después de que Cristo padeció, resucitó y está sentado a la derecha del Padre, tenemos a Cristo, el cuerpo. Qué absurdo sería pretender comunicarnos familiarmente con nuestras sombras, que en lugar de besar a tu esposa, besaras su sombra, que en lugar de hablar con tus hijos, darles un abrazo, lo hicieras con su sombra, ellos no se sentirían bien, no tendrían comunión, cercanía real.

     

    Así es con Dios, con Cristo, en este momento Cristo ya fue manifestado, ya no hay necesidad de descifrar una sombra, él ya se reveló a sí mismo, todos los tesoros del conocimiento y la sabiduría están en Cristo, y él está disponible.

     

    Por eso, cada vez que tú quieres acercarte a Dios a través de estas cosas, no te estás acercando a él, sino a una sombra vaga sin consistencia, algo que no es la persona, la pudo haber representado, al ver la sombra sabes que la persona está ahí, pero no es la persona, la persona está esperando que le veas a ella, no a su sombra.

     

    Dios no quiere que sospeches que él existe, que digas, “sí debe haber un Dios por ahí”. No, hay un Dios real, consistente, que quiere tener trato directo contigo, que anhela relacionarse contigo, y tú no sabes cuánto lo necesitas, es lo único que necesita tu alma. Pero, entiende, a Dios no lo vas a encontrar en ningún rito, él se deja encontrar de los que le buscan con sinceridad, y la única puerta es Cristo, él dijo:

     

    Jua 10:9-10 Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos. 10 El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. (NVI)

     

    Jua 14:6 —Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí. (NVI)

     

    Cristo, mis hermanos, solo Cristo es suficiente, él ya cumplió la ley, ya abrió camino para nosotros, para que por fe entremos a su descanso, a la comunión plena y libre con el Padre, no con una sombra insuficiente de religión o ritualismo que no sacia, que no tiene ningún poder, sino con el Dios vivo. y llegamos a nuestro tercer peligro, el misticismo, donde tenemos otro enfático “!nadie!” de parte de Pablo, y dice:

     
    II. Misticismo
     
    Col 2:18a Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles,

    ¿Qué es el misticismo? Es esta actitud de buscar una experiencia religiosa, no basada en lo que Dios ha dejado escrito, no basada en un entendimiento real, lógico que viene de la verdad, sino buscar la verdad subjetivamente en sensaciones internas, en sentimientos y emociones, con un supuesto “sexto sentido”, sin tener nada que ver con información objetiva, observable y externa.

     

    Lo peor de este misticismo es que su autoridad viene de sí misma, de lo que yo vi, lo que yo sentí, y se va actualizando y validando a sí mismo, no desde una verdad lógica y objetiva, sino desde mi corazón perverso y engañoso, y de lo que mi imaginación y sentimientos quieran darme.

     

    Por supuesto que también es abrir puertas a Satanás, quien está listo para engañarme y hacerme creer que porque vi lucecitas, o porque sentí claramente un hormigueo en todo mi cuerpo, y calor, calor aquí, aquí, entonces fue real.

     

    De hecho un sector de la iglesia ha llegado al punto de cerrar la Biblia y darle más autoridad y valor a visiones, revelaciones y sensaciones, que a la Palabra de Dios, y literalmente puedes ver aberraciones en la iglesia, que más que un culto de adoración parece un ritual pagano con prácticas supuestamente espirituales, que según ellos son hasta más espirituales que la anticuada, cuadrada y obsoleta Biblia, qué engaño.

     

    Así estos hombres llegarían como dice Pablo con una falsa humildad: mira, yo te voy a enseñar lo que es la verdadera humildad y además te voy a enseñar cómo yo la obtuve. “A ver, de este lado los humildes, y los que quieren llegar a serlo”. Ellos te dirían: hermano-enené, acércate a mí enené, ¿y en tu iglesia te están enseñando a guerrear en el Espíritu? ¿Tienen al ungido de Dios que recibe revelación especial para tu vida? Como si fuera un médium. Literalmente orgullo disfrazado de humildad.

     

    Y no solo esto, estos hombres alegaban tener contacto con ángeles, hoy en día existe este rollo de la angelología, y algo parecido es el santerismo, donde diferentes santos, vírgenes y espíritus chocarreros me ayudan en mi crecimiento espiritual, o en mis necesidades físicas y económicas, lo cual directamente contradice la Escritura:

     

    1 Ti 2:5 Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, (NVI)

    Hch 4:11 Jesucristo es “la piedra que desecharon ustedes los constructores, y que ha llegado a ser la piedra angular” . 12 De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos. (NVI)

     

    Por toda le Escritura vemos que los ángeles adoran a Dios, Juan, impresionado por la gloria de un ángel que le mostraba revelaciones, quiso adorarlo, y el mismo ángel le dijo:

     

    Apo 19:10 Me postré a sus pies para adorarlo. Pero él me dijo: «¡No, cuidado! Soy un siervo como tú y como tus hermanos que se mantienen fieles al testimonio de Jesús. ¡Adora sólo a Dios! El testimonio de Jesús es el espíritu que inspira la profecía.» (NVI)

     

    a) La fuente del misticismo es una mente envanecida, inflada por el orgullo.

    Col 2:18b entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal,

    Dice Pablo, estos hombres se están entremetiendo en algo que ningún hombre jamás ha visto, ¿cómo puedes saber que lo que estás viendo es la verdad si no conoces la verdad? Lo que viene a sus mentes es producido no por algo genuinamente espiritual, sino que su orgullo, su soberbia, su mente habituada y entregada a las cosas carnales lo produce.

     

    Por eso estas cosas nos son tan atrayentes, porque provienen del deseo de nuestra carnalidad por ser saciada, y por supuesto que nos producen cierto placer, cierto morbo, cierta falsa seguridad, nos duermen la conciencia, y nos hacen sentir que somos superiores y le gusta a nuestra carne. Pero, cuidado porque es una trampa, y tarde o temprano todo ese placer, y ese orgullo, nos lo va a cobrar muy caro, y mientras más alto subimos, la caída va a ser más dolorosa.

     

    El mundo está engañado por una nube de humo de soberbia, vive en un globo de orgullo, vive una ilusión de sentirse el centro del universo, el dueño de su propia vida, no lo es, su caída será terrible y en un momento. La gente en el momento de su mayor orgullo, es quebrantado y Dios le muestra la realidad, no es dios, no es nadie, solo hay un Dios y Señor de todo y de todos, dice la Palabra:

     

    Pro 16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu. 12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, Y antes de la honra es el abatimiento.

     

    ¿Quieres verdaderamente saber la verdad de las cosas espirituales? Aquí está la Escritura, es la única fuente confiable, todo lo demás es lo que la imaginación, la soberbia y la codicia de otros hombres pretende ofrecerte como espiritual, y además la versión que Satanás, el príncipe de mentira quiere darte de lo espiritual, ¿tú crees que Satanás te va a hablar la verdad de lo que es verdaderamente espiritual, el que vino a robarte, matarte y destruirte?

     

    Por eso deja de ver esas películas chafas de espantos, no te están instruyendo en la verdad, deja de estar dándole atención a engañadores como Walter Mercado, a médiums, o lectores de cartas, o brujos, o espiritistas, adivinos, ¿crees que ellos te van a hablar la verdad? Por eso Dios lo prohíbe, porque sabe lo dañado y lo engañado que puedes quedar, podrá ser místico, pero es mentira.

     

    Sí hay demonios, hay un mundo espiritual invisible a nuestros ojos, la Biblia lo declara, pero Satanás, ni sus secuaces a pesar de que lo conocen muy bien, jamás te dirán la versión correcta del mismo, Satanás siempre lo torcerá y lo manipulará a su conveniencia y a tu perjuicio.

     

    Ni este mundo, ni ningún hombre jamás te dirán la verdad acerca de estas cosas, porque sencillamente no las han visto, sus emociones, su mente los engañan, mira, date un toque marihuana y de morfina y si no quedas loco, saldrás con tu propia versión de lo espiritual, pero, ¿crees que eso será confiable?

     

    Solo Cristo quiere y puede darte la verdad acerca de todo, solo él es verdad, solo él nos ama, solo él dio su vida por nosotros, solo él nos creó, y anhela nuestro gozo, anhela que le conozcamos, porque conociéndole entonces nos daremos cuenta que para eso fuimos hechos, y que el simple hecho de contemplarlo y conocerlo en carácter, en su sabiduría será una aventura inigualable, un gozo indescriptible para toda la eternidad. Ahora, Pablo nos da el problema de fondo de este misticismo:

     

    b) El misticismo no tiene verdad ni es eficaz para dar verdadera edificación espiritual, porque su fuente no es el Dios eterno.

    Col 2:19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.

    Asiéndose es la palabra kratéo

    que significa usar fuerza, para agarrar o retener algo, y se traduce también como echar mano, guardar, abrazar, aferrar, asir, detener, prender, retener, tener, tomar.

     

    Mis hermanos, los cristianos no tenemos a otro lugar a dónde voltear que no sea a la Palabra, fuera de ella todo está en duda, la palabra del hombre es falible, es engañosa, porque el hombre no tiene de donde sacar verdad.

     

    Solo Cristo es la roca de donde corren ríos de agua viva, de quien el universo entero depende, quien lo sostiene con la diestra de su mano, de donde fluye el poder que lo sostiene. El hombre sin Cristo es estéril, está muerto, un hombre mortal como tú o como yo, quien sea, así use vestiduras extravagantes, no tiene recursos para dar vida, para perdonar, para levantar, para transformar, solo Cristo.

     

    Y te tengo noticias, la iglesia, nosotros, todo aquel que en este mundo ha creído en él, ha sido insertado en el cuerpo de Cristo, y mientras nosotros los creyentes con toda intención nos aferramos a Cristo con todas nuestras fuerzas, creyendo en él, tomando su Palabra como nuestra autoridad, entonces los verdaderos nutrientes espirituales fluyen, por Su cuerpo, y cada uno de nosotros al andar en amor y en la verdad, como lo dice en Efesios cuatro, fortalecemos esas coyunturas y ligamentos que le dan crecimiento y movimiento eficaz a la iglesia, a cada uno de nosotros.

     

    Porque checa el énfasis, el crecimiento lo da Dios, no ningún hombre, él es el que con su Espíritu Santo fortalece a la iglesia, la energetiza para ser sus testigos, no para ensalzar el nombre de un hombre, o de una agrupación religiosa, no, para exaltar el nombre de Cristo, el único digno de ser alabado y exaltado.

     

    Ya nos lo enseñó Pablo con anterioridad, somos instruidos por Cristo, quien es la verdad, andamos en amor, le conocemos y Dios empodera a su iglesia, la llena de sus maravillas y entonces cada creyente crece y somos testigos eficaces de un Dios que ama al mundo y que no quiere que se pierda, porque en última instancia este es el mayor de los problemas, Dios viene a juzgar, y no quiere condenar al hombre, quiere salvarlo y por eso ya hizo provisión en la cruz, hay tratado de paz, hoy, pero solo por un tiempo.

     

    Y mis hermanos, el misticismo no tiene cabeza, es producto de la rebelión del hombre que no quiere tratos con Dios, que aborrece sus mandatos justos y buenos, que lo quiere hacer todo a su manera, y más bien, termina haciéndolo a la manera de Satanás.

     

    Mira las noticias, destrucción, un mundo torcido, confundido, en tinieblas, muerto, el hombre no tiene recursos, deja de confiar en él, por eso dice la Palabra maldito del hombre que confía en el hombre y pone carne por su brazo, es decir que pretende sostenerse en la engañosa astucia humana. Este misticismo es ineficaz por completo, por el contrario es dañino y engañoso.

     

    Y digo este misticismo, porque ¿sabes? Definitivamente en nuestra adoración hay misticismo, cuando nos reunimos a orar, a enseñar y a aprender de la palabra, cada vez que imponemos las manos a alguien, que nos levantamos y venimos al frente a orar, cuando caemos de rodillas delante de Dios quebrantados por haber sido confrontados y Dios nos regala arrepentimiento.

     

    Cuando vemos milagros de Dios ocurriendo a nuestro alrededor respondiendo a nuestras oraciones, cuando pedimos de los dones, ministerios y operaciones de su Espíritu, cuando somos llenos de emoción al cantarle al rey y nuestras lágrimas brotan, y un gozo indescriptible nos invade, y nos lleva hasta gritar Aleluya al Rey, al Dios Omnipotente, a nuestro Salvador.

     

    Cuando tomamos la cena del Señor, ese pan que representa su cuerpo, ese jugo de uva que representa su sangre, este nuevo pacto en el cual estamos seguros, en donde recordamos que él viene y que su amor y su perdón por nosotros es seguro y eterno.

     

    Cuando alguien se bautiza, Dios está como testigo, Cristo está gozoso de ver a una persona dispuesta a identificarse con él en la locura de la cruz, a negarse a sí misma, a pesar de un mundo que lo abuchea.

     

    Hay misticismo en un Santo Espíritu invisible a nuestros ojos, pero que nos transforma que nos llena, que nos da esperanza, que nos hace entender, que nos da vida, hermanos, no terminaría.

     

    Definitivamente, Dios se hace presente en nuestra adoración genuina, en un corazón que le busca con toda honestidad y sinceridad. Hay un misticismo porque suceden cosas poderosas que no entendemos y que van más allá de la razón, de pronto un ser humano que estaba vendido al pecado, que sus pensamientos eran de continuo el mal, de pronto comienzan a anhelar lo eterno, algo que no ve, pero que espera con toda certeza.

     

    Hay un misticismo porque tratamos con un Dios que aunque se hace de nuestro tamaño, y entendible y lógico para nosotros, sigue siendo eterno, todopoderoso, siempre bueno, justo, misericordioso, y son cosas que no entendemos de él, por qué nos las imparte, sin que las merezcamos en absoluto, y además por fe lo creemos, lo recibimos y lo disfrutamos. Fe es la certeza de lo que no vemos, la convicción de lo que esperamos, es decir, de lo que Dios ha prometido.

     

    Por eso hay una gran diferencia, porque este misticismo no viene de nuestro corazón perverso y engañoso, sino del Espíritu Santo, porque este misticismo está ligado a la cabeza que es Cristo.

     

    Es decir, el cristiano jamás debería cerrar la Escritura, nuestra adoración, el buscar del Espíritu, de sus dones, ministerios y operaciones, tiene por fuerza que estar instruido por la verdad de la Escritura, jamás debemos cerrarla, y jamás deberíamos pretender ir fuera de sus límites, fuera del marco de la única verdad confiable, la Palabra de Dios, de Génesis a Apocalipsis.

     

    Esa es la diferencia mis hermanos, sí, busca cada vez mayor profundidad en tu relación con Dios, en tu comunión con Cristo, y siéntela, es evidente a nuestras emociones y sentimientos, pero jamás olvides que Dios no te está pidiendo una fe ciega, eso no es fe, Dios te está diciendo:

     

    Conóceme, pon atención, entiende quien soy yo, utiliza toda tu lógica, todo tu raciocinio, pon atención a la verdad, déjate instruir por ella, déjate reeducar, reaprende la verdad, y cuando tu manera de pensar cambie, cuando hagas la verdad tu tesoro, y la pongas por obra, entonces me estarás conociendo, y entonces podremos verdaderamente convivir, estarás seguro de que no estás conviviendo con tu corazón perverso y engañoso, con tu mente hinchada por la soberbia, sino verdaderamente con el Dios vivo.

     

    Esta es la diferencia hermanos, por eso la iglesia está como está en algunos sectores, por un lado se niega por completo cualquier experiencia y todo es intelectual, y por otro lado se enseña a la gente a tener una pseudo fe, ignorante de la escritura, que surge del corazón perverso de gente malvada y mentirosa. No, la clave está en este equilibrio.

     

    La verdad por delante, el amor por delante, y entonces experimentamos esa paz sobrenatural que sobrepasa todo entendimiento, esa esperanza a pesar de pruebas de dificultades cosas que el hombre natural no puede entender porque no tiene vida espiritual. ¿Entienden hermanos? Dice la Escritura, Pablo hablando dela necesidad de honrar con la verdad y con amor y servirnos unos a otros y demás:

     

    1 Ti 6:3-6 Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, 4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, 5 disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales. 6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;

     

    Así que no te dejes intimidar por esta gente que no se conforma a la verdad de la Escritura, solo ella nos puede instruir de lo que verdaderamente es espiritual, Cristo es suficiente, no necesitamos ningún mediador. Ahora veamos el último engaño:

     

    • Negación del yo, o ascetismo

    Otro de los peligros que un cristiano enfrenta es el ascetismo, o la supuesta negación del yo, alguien que exhibe una estricta negación a sí mismo, el negarme placeres, el defender que la pobreza es señal de espiritualidad o de humildad, créeme hay gente muy pobre, pero con el orgullo del tamaño de la torre Eiffel.

     

    Como ya lo vimos estos falsos maestros enseñaban que el cuerpo era malo en sí, y la única manera de deshacerse de él era mortificar al cuerpo, de manera que ellos estarían enseñando que este era otro camino a la verdadera espiritualidad. De hecho esta filosofía se infiltró en la iglesia, todo este rollo de monasterios, hábitos, que el sexo es malo, viene de aquí, el cuerpo es malo en sí mismo y no debo tener nada que ver con él porque todo lo que produce es pecaminoso.

     

    Y en un sentido hemos aprendido sí, que tenemos una naturaleza pecaminosa, pero, el ascetismo no se refiere a una naturaleza pecaminosa, sino en sí a mi vida entera, el cual trae en sí mismo un engaño Satánico que hace ver a Dios como un mezquino, malvado que se complace en hacerme sufrir no permitiéndome disfrutar de nada.

     

    Como alguien que le pusiera un delicioso plato de comida frente a un hambriento para tenerlo con la boca babeando, y sufriendo. En otras palabras mientras más sacrifiques tu cuerpo y lo mortifiques y menos disfrutes de esta vida, entonces eres más espiritual.

     

    Pero, Dios no es así, Dios creó nuestros cuerpos con la capacidad de disfrutar, no para hacernos sufrir dándonos esta capacidad y diciéndonos: si disfrutas de algo eres un pecador, y te las vas a ver conmigo, te puse esa capacidad a ver si muy chicho, nada que ver.

     

    No, y después de engañarte con eso, entonces Satanás, el engañador, el suplantador, te hace pensar que solo él sabe cómo enseñarte a divertirte, que solo en la maldad te puedes gozar, que solo en lo torcido, en lo oculto, que el pan comido a escondidas es sabroso, que solo andando en la parranda y en lo torcido es que vas a disfrutar de la vida, que mientras Dios es un mezquino religioso que le gusta verte aburrido y aplastadote con finta de la vela perpetua, él sí sabe darte diversión y placer.

     

    Pero todo esto no son sino trampas, porque la verdad es que tenemos un Dios bueno, él fue quien inventó todo lo verdaderamente bueno, él se goza en que nosotros gocemos, Dios se goza en darnos plenitud, en que disfrutemos.

     

    Todas esas terminales nerviosas que cubren tu cuerpo con las cuales disfrutas de un hermoso amanecer, una deliciosa comida, de intimidad con tu cónyuge, Dios las creó, las diseñó para nuestra plenitud y gozo. Y el único que sabe cómo funcionan en todo su potencial es Dios mismo.

     

    Por ejemplo el sexo, por estas filosofías es considerado un pecado pero, no lo es, Dios lo creó para nuestro gozo y plenitud, él le dijo a Adán y a Eva, multiplíquense y llenen la tierra, y Dios creó a seres humanos varón y hembra, con lo necesario no solo para procrear, sino para disfrutar.

     

    El comer, el ver un hermoso atardecer, el que goces de una deliciosa comida mexicana, el que te diviertas, el que te llenes de emoción, de adrenalina y que rompas en adoración y agradecimiento al que te creó para su deleite, todo eso es parte del diseño de un Dios bueno y generoso que se goza en bendecir. Mira lo que Dios creó para el hombre en el principio:

     

    Gén 1:31a Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.

    Gén 2:8-9 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

     

    Satanás es quien ha corrompido todo lo que Dios ha hecho bueno, y nos ha hecho creer esa mentira, que en Dios todo es aburrido, en Dios voy a estar en una jaula como un león queriendo comerse una cebra.

     

    Pero, fíjate que cuando nuestros ojos son alumbrados con la verdad, caemos en cuenta que es justo al revés, el pecado es el que nos enjaula, nos empobrece, nos hace miserables de manera que nunca estamos satisfechos, y mientras más pretendemos ser felices con sus propuestas, más hondo caemos en el hoyo, y más miserables nos volvemos, son puras trampas.

     

    De hecho, las obras de la carne no son sino amor corrupto, torcido, tergiversado, ensuciado, lo cual nos consume y nos roba poco a poco la capacidad de verdaderamente disfrutar, por ejemplo el sexo libertino, antes del matrimonio, o fuera del matrimonio, el cual se saborea en canciones, en películas, el cual solo corrompe el alma, la carcome, te deshonra, te profana.

     

    Y sin darte cuenta te destruye porque sutilmente te inutiliza para tener un matrimonio pleno y feliz, lleno de gozo, en verdadera intimidad física, emocional y espiritual, en confianza, en lealtad y demás, cosas que el sexo fuera del matrimonio destruye, destruye tu capacidad de conocer, reconocer y practicar la verdadera intimidad, la cual es mucho más que física, sí es química, pero más profundamente emocional y más allá espiritual.

     

    Y este es solo un ejemplo, piensa en el temporal y engañoso descanso o placer que te trae estar bajo la influencia del alcohol, el sentir la nicotina fluyendo en tu sistema, o cualquier droga, todo eso te hará sentir bien por momentos, pero, lentamente te destruye y te roba la capacidad de disfrutar la verdadera plenitud y gozo que exclusiva y únicamente encontrarás en Cristo,

     

    Pero, Dios se goza en nuestra plenitud y felicidad, pero para eso necesitas conocer a Dios y el único camino es Cristo, solo en él puedes encontrar lo que equivocadamente buscas en este mundo chafa y sus propuestas. Pablo escribió también al respecto:

     

    1 Ti 4:1-5 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; 2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, 3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. 4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; 5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

     

    Ahora, alguien me dirá, pero Chuy, ¿qué hay del ayuno? La Biblia habla del ayuno. Bueno, definitivamente hay momentos en los que de pronto tu deleite ya no es Cristo, sino que estás embobado con deleites, y ya no es que estés agradecido con Dios por lo que te da y en cada cosa que disfrutas levantas tus ojos y bendices a Dios.

     

    Sino que de pronto te das cuenta que ya te desenfocaste, no estás pasando tiempo con tu Señor, no estás orando, de pronto no tienes hambre y sed de la Palabra, te comienza a costar trabajo ir a la iglesia, hacer tus disciplinas espirituales, porque ya estás muy clavado en deleites temporales, los cuales están robándote la atención de quien es el único y verdadero deleite, Cristo, y comienzas a hacer un ídolo de las añadiduras, olvidándote del reino de Dios, de lo que es eterno.

     

    Entonces cuando pierdes este balance, es tiempo de ayunar, es tiempo de mostrarle a la carne que el que manda es el Espíritu Santo. Y en este caso sí es saludable por un cierto tiempo castigar la carne, pero no para ganar espiritualidad delante de Dios, para hacerme más santo, o para hacerle manita de puerco a Dios, no para reenfocar tu mirada, tus recursos, todo lo que eres en Cristo, una vez que recuperas el enfoque, sigues adelante disfrutando y dando gracias a Dios por su bondad, con contentamiento y piedad.

     

    Y el ayuno es otro tema que un día veremos a fondo, pero a grandes rasgos esta es la motivación, quitar toda distracción, en especial cuando nuestra naturaleza pecaminosa que siempre nos está demandando ya no nos deja disfrutar de la plenitud de Cristo, si no he comido, si no me he divertido, si no he comprado, soy infeliz y Cristo ya no me es suficiente, tiempo de ayunar, y de demostrarle a mi naturaleza pecaminosa, por el Espíritu Santo quién es el que me sacia, el que me completa, el que verdaderamente me hace pleno y feliz: Cristo.

     

    Pero fuera de esto, el pretender mortificarme para sentirme más espiritual, y hacerme más santo, es un engaño, por eso dice Pablo:

     

    II. Si hemos muerto con Cristo, un muerto no necesita ser mortificado.

    Col 2:20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos Col 2:21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques

    Dice Pablo, en cuanto a su naturaleza pecaminosa, ya murieron, cuando creyeron en Cristo, por lo tanto hermanos, hemos sido libertados de las normas humanas, estas prácticas solo influyen y tienen que ver con elementos de este mundo material. Dice Pablo:

     

    a) Al igual que el misticismo, el ascetismo es inútil en cuanto a las verdaderas necesidades espirituales.

    Col 2:22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?

    Son solo mandamientos y doctrinas de hombres, gente mortal como tú y yo, sus mandamientos no tocan lo eterno, solo alcanzan este mundo material, Pablo escribió:

     

    1 Co 6:13a Ustedes dicen: «La comida se hizo para el estómago, y el estómago, para la comida». (Eso es cierto, aunque un día Dios acabará con ambas cosas).

     

    Por eso es inútil el ascetismo, solo mira lo que está delante de sus ojos, y no afecta en absoluto lo realmente espiritual, por eso dice Pablo:

     

    Col 2:23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

    La NTV lo traduce así:

    Col 2:23 Podrán parecer sabias porque exigen una gran devoción, una religiosa abnegación de uno mismo y una severa disciplina corporal; pero a una persona no le ofrecen ninguna ayuda para vencer sus malos deseos.

     

    Exigen una gran devoción, te hacen confundir espiritualidad con fervor religioso, te dan cierta reputación de supuesto iluminado, o de gran espiritualidad, como estos hombres, al verte en ropas andrajosas, o al verte con barbas y pelo largo, y negarte los placeres de la vida, o verte ostentoso de alguna manera, porque te hacen ver delante de los ojos de los hombres humilde, y sabio, pero en realidad solo están complaciendo a la carne.

     

    Decía un predicador escoces del signo XKX llamado Alexander McClaren: “Cualquier forma de ascetismo tiene que ver más con las preferencias de los hombres que con la negación de sí mismo, los cuales estarían más dispuestos a clavar garfios en sus espaldas y a practicar el balanceo puja del hinduismo, antes que renunciar a sus pecados y rendir sus voluntades. El Señor mismo lo dijo en el Sermón del monte:

     

    Solo existe una cosa que puede sujetar con un collar el cuello del animal que existe en nuestro interior, y es el poder de Cristo en nosotros. La religión basada en ascetismo desecha a Dios, pues quienes lo practican en realidad se adoran a sí mismos, de manera que no debemos sentirnos intimidados por ella. El Señor dijo:

     

    Mat 6:16-18 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

     

    Por eso dice Pablo que no les roben, no se dejen robar por nadie, que no los priven del premio que es Cristo, de la plenitud, de la libertad, que ya tienen disponible solo en Cristo, no se dejen engañar, no se dejen robar.

     

    Todo esto es ineficaz porque no puede con lo más esencial y necesario para tener verdadera libertad: no frena la carne, no la domina, todos estos peligros, son solo una ilusión, me dan la ilusión de que soy espiritual, cuando en realidad sigo gobernados, esclavizado por mi naturaleza pecaminosa.

     

    Y lo repito una y otra vez, todo ese sinsabor que sientes, toda esa contienda, esa falta de paz, envidia, falta de perdón, celos, esa tendencia al pecado de cualquier tipo, esa codicia, esa falta de saciedad, toda tu infelicidad, proviene de tu pecado, de los apetitos insaciables de tu carne, lo cual no solo encierres en pecados sexuales, no, esa necesidad por no callar tu boca, por murmurar, chismear, por humillar, por vanagloriarte, toda esa insatisfacción, todo eso es lo que realmente te hace infeliz y menos espiritual.

     

    Y puedes guardar todo tipo de dietas religiosas, días religiosos, pensar que tienes una revelación superior del espíritu, tan exclusiva, que ni en la biblia viene, puedes como dice en 1 Corintios 13 quemar tu cuerpo por el ministerio, claro, en tu carne, por tu soberbia que te da una falsa superioridad, súper espiritualidad, pero, por dentro sigues siendo el más carnal de todos, sigues siendo consumido por tu carnalidad.

     

    Por eso las personas religiosas jamás las ves libres, o gozosas, son las personas más amargadas y frustradas que puedas conocer, parecen policías, solo buscando a ver en qué te equivocaste, son literalmente robadores, salteadores de gozo: ¿y tú por qué tan feliz? ¿Cuándo cumpliste pecador inmundo?

     

    Y tú venías saliendo de un tiempo de gozo y paz y comunión con Dios su Palabra, con la iglesia, y ellos te dirían: ah, muy santo, muy feliz, si ni siquiera puedes dejar de comer carne de puerco en tal fecha, si ni siquiera guardas apropiadamente ya no el sábado, ni el domingo siquiera, ¿cómo Dios te va amar, a bendecir, dónde están tus liturgias, pecador, mira cómo te deleitas en deseos mundanos, vas al cine, usas ropa del mundo? Nada que ver.

     

    Mis amados hermanos, el mensaje es el mismo, estás completo en Cristo no te dejes engañar por la alza filosofía humana, por el legalismo, por el misticismo, por el ascetismo. No te dejes robar, algunas preguntas para terminar:

     

    ¿Estás permitiendo que alguna de estas cosas te robe el premio de la libertad en Cristo? ¿Sigues pensando que la fe no es suficiente para santificarte, para mantenerte en una relación correcta con Dios, para transformarte a la imagen de Cristo? Necesitas arrepentirte por tu incredulidad.

     

    Recuerda, la religiosidad es un insulto para aquel que todo lo hizo perfecto. ¿Quieres verdaderamente ser libre? Ven a Cristo, confía en él para que puedas entrar en el verdadero reposo que es él. Y cierro este capítulo con los dos versículos clave de toda esta carta:

     

    Col 2:10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

  • Jul 24, 2016Colosenses 2: 8-15 “Cuatro peligros de los que todo cristiano debe cuidarse” (Parte 1)
    Jul 24, 2016
    Colosenses 2: 8-15 “Cuatro peligros de los que todo cristiano debe cuidarse” (Parte 1)
    Series: Colosenses

    CUATRO PELIGROS DE LOS QUE TODO CRISTIANO DEBE CUIDARSE

    (Parte I)

    Colosenses 2:8-15

     

    ¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

     

    Colosas esta ciudad en Frigia, en la provincia romana de Asia, lo que es ahora Turquía moderna,  la  cual estaba a unos 80 millas de Éfeso, una pequeña ciudad cercana a Laodicea e Hireápolis,  poblada mayormente por gentiles, y por una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual hizo que hubiera una población mezclada de gentiles y judíos.

     

    La iglesia de Colosas nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, esto lo podemos ver en Hechos 19. Pablo no la fundó, sino Epafrodito y Filemón quienes se convirtieron durante este tiempo y de Éfeso regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar la iglesia.

     

    Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, son llamadas las cartas de prisión, ya que según la tradición Pablo las escribió en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Esta es una carta preventiva, ya que en la iglesia de Colosas, había una crisis, era una iglesia que estaba creciendo, pero al mismo tiempo estaba siendo amenazada por falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

     

    Colosas estaba en un punto geográfico donde convergían todo tipo de religión, filosofías y paganismo, y su gente tenía fama der ser altamente influenciable, supersticiosa, que fácilmente se fascinaba con lo misterioso, y una filosofía combinada entre judaísmo y misticismo pagano que más tarde se convirtió una nueva herejía que llegó a conocerse como el gnosticismo era la que estaba afectando a la iglesia.

     

    ¿Cómo esta locura llegaba a ser una amenaza para la iglesia, dónde estaba la tentación?

     

    Ellos ofrecían un conocimiento superior, oculto, secreto reservado para unos cuantos súper dotados, te dirían: ok, cristiano, qué bueno, ya comenzaste con Cristo, buen principio, pero ahí no termina, ahora necesitas la sabiduría oculta, experiencias espirituales, rituales, mediadores, una manera de entrenarte para que seas un súper hombre espiritual y verdaderamente estés completo. Era una combinación de gnosticismo, religión, ritualismo y misticismo para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores.

     

    Claro que todo esto era sacado de lo que ellos pensaban y percibían que era Dios, por lo tanto podrían enseñarte que Alicia en el país de las maravillas era la religión verdadera. El día de hoy no es diferente, es aún peor, vivimos en un tiempo donde la verdad objetiva y absoluta de Dios se ha cambiado por la opinión, la emoción subjetiva del ser humano, la cual pone al hombre como dios, si yo lo creo y me hace sentir bien, entonces está bien, no importa si vaya en contra total de lo que Dios demanda.

     

    Y todo esto de una manera u otra ha afectado también en la iglesia, donde se han infiltrado todo tipo de falsas doctrinas, iglesias donde la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más.

     

    Pero, es un hecho, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

     

    Esta es la pregunta que Pablo está contestando en esta carta: ¿Es Cristo suficiente o se necesita algo más? ¿Es Cristo suficiente, o es Cristo más legalismo, Cristo más mis obras, Cristo más misticismo, Cristo más liturgias, etc.? ¿Es correcto decir: Cristo es un muy buen comienzo, pero, si realmente quieres salir adelante, necesitas algo más para complementar tu fe? Aprendimos que:

     

    • El Evangelio no está escondido y no necesita de alguna experiencia mística, ritual u obras, es una invitación abierta a todo aquel que cree, y es poderoso para transformar.
    • Los falsos maestros negaban la deidad de Cristo para disminuir su autoridad y suficiencia, y así usurpar engañosamente su lugar.
    • Pablo refutó esta herejía Cristo no es un ser creado, un dios chiquito, un ángel, o una emanación de Dios. Cristo es el eterno Dios todopoderoso, creador y sustentador de lo visible e invisible.
    • El concepto que tengamos de Cristo, es determinante para vivir nuestro cristianismo y más allá si tenemos vida eterna o no.
    • Cristo es supremo, superior, supereminente, es Dios eterno, el Hijo de Dios, la segunda persona de un Dios en tres personas.
    • Cristo es uno con Dios, y es la manifestación plena de Él, es el creador de todas las cosas, no parte de la misma creación y es la cabeza de su iglesia, la plenitud de todo y cualquiera que crea en este Dios infinito, Todopoderoso y le entregue su vida puede ser salvo de la muerte.
    • El hombre no puede siquiera acercarse a Dios porque sería consumido, ya que su gloria es inaccesible, un hombre mortal sencillamente no tiene recursos para hacerlo, por lo tanto es totalmente incapaz de salvarse a sí mismo.
    • Solo Dios mismo haciéndose como uno de nosotros, recorriendo la distancia infinita de nuestro pecado y tomando nuestro lugar, tomando la iniciativa para acercarse a nosotros, viniendo a buscar y a salvar lo que se había perdido, es como nos sería posible reconciliarnos con Dios.
    • Nosotros no solo éramos culpables, viviendo en injusticia, esclavizados por Satanás y nuestras pasiones y deseos, le debíamos al Dios justo nuestras vidas, siendo extraños, estando separados de Dios, éramos sus enemigos.
    • En el ser humano hay una hostilidad hacia Dios totalmente injusta e infundada, ya que nuestro Dios es bueno, justo, perfecto, es decir, rechazar a Dios, es maldad pura.
    • Pero, sin merecerlo Dios tomó la iniciativa e hizo provisión en Cristo para reconciliarnos con él, libertándonos y transformándonos a su imagen, algo que era imposible para nosotros hacer en nuestras fuerzas.
    • Y la evidencia de que he sido reconciliado es que permaneceré firme en Cristo y por consiguiente en la fe.
    • Pablo nos enseñó con su ejemplo cómo un hombre de Dios está puesto para servir y no para ser servido, no busca lo suyo, sino lo de los demás, en otras palabras tiene el carácter de Cristo, y tiene gozo y propósito en servir al Señor haciéndolo en su poder y con su amor.
    • Pablo nos enseñó también acerca de su amor por la iglesia, y de la importancia de que nosotros la iglesia andemos en amor, cómo a diferencia de los falsos maestros y falsas doctrinas, quienes basan su enseñanza en legalismo, vanagloria y demás, para nosotros la iglesia de Cristo, el amor, es el fundamento de lo que somos.
    • Nos habló de la importancia de guardar la paz entre nosotros en el amor de Cristo, manifestándonos este amor, en perdón, para así poder estar en la posición de tener comunión con Dios, y de tener así disponible la riqueza de conocer a Cristo, todos los tesoros de la sabiduría y conocimiento que están escondidos en Cristo.
    • En otras palabras, andar en el amor de Cristo, también nos protege en contra el engaño de falsas doctrinas, y nos permite andar en la libertad de vivir una vida llena de gozo, libres de la envidia, sino gozosos por el progreso espiritual de los demás, y sobre todo firmes, estables en la fe.

     

    La semana pasada vimos en 5 versículos un contraste maravilloso, Pablo nos habló de la importancia de estar en Cristo, de permanecer en él, de tenerlo como nuestro instructor, si tenemos una fe superficial y no firme, estamos vulnerables, a ser engañados con una falsa religiosidad.

     

    Pablo nos enseñó de la importancia de no desenfocarnos de Cristo, de no olvidar cómo llegó a ser nuestro Señor y Salvador y nos convertimos en hijos de Dios, por medio de la fe. Pablo nos dejó claro que fuera de Cristo no vamos a encontrar nada, que necesitamos ser como un árbol fuerte y frondoso sembrado junto a corrientes de agua, estar sembrados en Cristo, necesitamos fundamentar nuestra vida y adoración en Cristo y su Palabra para no estar vulnerables al engaño, sino estables.

     

    Por eso nos decimos cristianos, no es porque tengamos cierta afinidad a las cosas de Cristo, o porque entre muchas otras cosas también creemos en Cristo, no, para el cristiano, Cristo lo es todo. Pablo nos dice: estando en él, estarán abundando en acciones de gracias, es decir, respondiendo al maravilloso amor de Cristo, enfocados solo en él, sin la necesidad de voltear nuestros ojos a otro lugar.

     

    Por eso hoy hablaremos de cuatro peligros a los que estamos expuestos y seremos vulnerables si no estamos como dice este texto firmes en la fe permaneciendo en Cristo, uno de ellos ya lo vimos la semana pasada, y lo repasaremos hoy para no perder contexto.

     

    Mis hermanos la tendencia de nuestra naturaleza pecaminosa es huir de Cristo y pretender ser auto suficientes, el hecho de que alguien nos hable de dependencia, de humillación, de pecado, ya de por sí nos suena hasta ofensivo.

     

    Vivimos en un mundo diseñado por Satanás el engañador, y somos seres humanos habituados al auto engaño, el mundo ha creado toda una ilusión de que somos supervivientes, que a pesar de lo que sea nos podemos levantar y vivir para siempre, nos hace creer y sentir que somos los dueños, señores y controladores de nuestra propia vida y destino, es decir pone en el centro de la creación al ser humano como dios para sí mismo.

     

    Por lo tanto de la naturaleza pecaminosa humana, de su corazón perverso y engañoso, surgen cuatro engañosas alternativas a la verdadera espiritualidad, las cuales nos pueden hacer sentir y ver espirituales, pero, que realmente no tienen ningún poder para verdaderamente solucionar el problema de fondo en la vida de todo ser humano, el cual es un problema espiritual, porque para hablar de la verdad, también hay que exponer la mentira.

     

    Hablará de cuatro peligrosos engaños en los que un creyente puede caer, estas palabras persuasivas de las que Pablo nos habló en el capítulo anterior. Pablo hablará directamente de la falsa doctrina que estaba infiltrándose en la iglesia de Colosas, que estaba permeando su fe, la cual contenía filosofía humana, legalismo, misticismo y ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, cuatro elementos que hacen de una religión humana extremadamente tentadora, ya que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos.

     

    En cada uno de estos peligros, Pablo nos va a dar un argumento poderoso para decirnos por qué no es la salida correcta, y por qué esto es además de innecesario, inútil y más allá, una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo, hoy solo hablaremos de los dos primeros, por eso yo titulé este mensaje: CUATRO PELIGROS DE LOS QUE TODO CRISTIANO DEBE CUIDARSE. (Parte I) Recapitularemos desde el versículo 8.

     

    1. Filosofía Humana.

    Col 2:8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

    Mira, fíjate, analiza. Muy fácilmente abrazamos lo que vemos en internet, en TV, la vecina, los profesionales, rumores de esto y lo otro, si suena bien, ha de ser verdad. Revistas, libros, y demás, si lo está diciendo un profeta, apóstol, el siervo tal, tiene que ser verdad.

     

    Y Pablo dice: tengan cuidado. Necesitamos ser como los de Berea, analizar lo que oyes desde los púlpitos, en programas de TV, fuera y dentro de la iglesia, y filtrarlo todo a través de la Escritura.

     

    No seas de los que se comen todo sin revisar, porque puede darte una indigestión, o enfermar tu fe de muerte, así de importante es que estés llenando tu mente de sana doctrina y cuidarla de la mentira, necesitamos aprender a discernir entre la verdad y la mentira, y para eso necesitamos conocer la verdad.

     

    Por ejemplo los especialistas del divorcio que son expertos porque llevan 20 divorcios, ellos podrán hablarte de cómo divorciarte, más no de cómo mantenerte casado.

     

    Y así es la filosofía, pensamientos humanistas que no se conforman a la verdad de Dios, intentos del hombre por explicar la razón del ser, ¿quién soy, de dónde vengo y a dónde voy? Y pretender traer una solución. El hombre pretendiendo buscar la verdad desde su corazón perverso y engañoso, y lo más absurdo, desde una falsa premisa: No hay Dios, yo soy dios, el universo entero gira a mi alrededor, soy el producto de un accidente cósmico, y por lo tanto soy auto suficiente y puedo sostenerme a mí mismo.

     

    Esta es la esencia de la filosofía humana, cree que el hombre es lo más importante, es el centro, no existe un Dios al cual darle cuentas, de manera que si a ti te gusta y te hace sentir bien, pues dale, ya que tú eres el centro del universo, y mereces ser feliz a toda costa, por encima de quien sea y a cualquier precio, lo cual es humanismo, ella propone que la respuesta a todo problema está dentro de ti. ¿Te das cuenta? Soberbia, egoísmo y egocentrismo puro.

     

    Por ejemplo esta filosofía humanista y motivacional que se ha infiltrado en la iglesia: ¿Tienes sueños? En Cristo pueden hacerse realidad. ¿Te sientes deprimido? Saca el campeón que hay en ti, el vencedor, en Cristo tú puedes ser el mejor de los mejores, el más destacado, el más famoso, en ti está el poder.

     

    Pero, si te fijas en esta teología se sigue tratando de ti, y está totalmente en contra del mensaje de la Biblia el cual nos muestra y nos dice: eres incapaz, estabas muerto, y si hoy vives es por la pura gracia de Dios, separado de Cristo nada, absolutamente nada puedes hacer, eres completamente inútil, eres débil, pecador, además hostil y contaminado, no hay nada bueno en ti, pero a pesar de eso, Dios te recibe, te ama, te acepta, te perdona, te restaura, te ofrece salvación inmerecida.

     

    Ve a un lugar de superación personal, de optimismo, la gente sale llena de adrenalina, inflada de orgullo, creyendo que se puede comer el mundo a rebanadas, pero justo al enfrentarse a la vida real, viendo su total impotencia, se le cruza un auto, choca y en un instante todo vuelve a caer y entra una peor depresión.

     

    En contraste, vienes a la iglesia, y escuchas el mensaje de la gracia, la cual comienza con: estás muerto, eres débil, un vil pecador, una rata inmunda, no mereces sino la muerte, pero, Dios te recibe, te perdona, te lava, te transforma, te adopta, te invita a su mesa, y reconociendo lo que somos, y entendiendo quién es Dios, lo que hizo por nosotros, salimos llenos de gozo, agradecimiento,  y esperanza, al experimentar la gracia de Dios.

     

    Libres de complejos, de la presión de tener que dar el ancho delante de Dios o del mundo, porque ya de por sí no éramos nada, y aun así Cristo nos recibió y por pura gracia nos hizo dignos. Cualquier cosa que tengamos es ganancia, es una oportunidad de vivir agradecidos, llenos de gozo.

     

    Mi hermano, mi hermana, entiéndelo, todos estos rollos motivacionales solo duermen tu conciencia, y te duermen a la realidad de esta vida llena de pecado y de pecadores, la cual más bien debes aprender a enfrentar de la única manera que se puede: perteneciendo a Cristo, estando en Cristo. Por eso, cualquier pensamiento filosófico que pone al hombre como el centro de todas las cosas solamente sirve para ser desechado, sencillamente porque no es eficaz para darte lo que realmente necesitas, para darte completa salvación y libertad.

     

    Otro ejemplo, la psicología la cual propone que el ser humano es intrínsecamente bueno, y es experta en algo, ella te dice: tú no tienes la culpa, la culpa es de los demás. Y afirman que el mayor problema del ser humano es sentir culpa y tener dañada el autoestima, entonces hay que auto engañarse y decir: “yo no soy malo, no le hago mal a nadie, no soy culpable de nada, soy una víctima de mis circunstancias, todos tienen la culpa, tú no conociste mi barrio, mis padres, mis hermanos, mis enemigos, todos tienen la culpa menos yo”.

     

    Por lo tanto ellos te dicen: no te amas a ti mismo, o no te amas lo suficiente, necesitas tener un auto estima alto. Cuando la realidad es que es todo lo contrario, el problema del hombre es que se ama a sí mismo demasiado, ya vive enfermo de egoísmo; incluso hasta sus depresiones vienen de ahí, ¿por qué a mí, si soy el centro del universo, no merezco nada de esto, el mundo debería girar a mi alrededor?

     

    La psicología pretende curarlo todo con dosis de soberbia y de auto engaño, lo cual termina en relaciones interpersonales totalmente rotas, dañadas porque cada quién busca lo suyo, exige sus derechos, y no les importan los demás, en el engaño de que todo mundo tiene la culpa y yo me amo a mí mismo, puedo abandonar hijos, cónyuge, trabajo, tirarme al vicio, o hasta llegar a tener extraños y perversos pasatiempos.

     

    Cuando la Biblia nos enseña exactamente lo contrario, reconoce tu maldad, confiesa, habla una misma cosa con Dios, dale la razón a Dios y deja de estar necio en ti mismo, muere a ti mismo, deja de culpar a Dios y de justificarte a ti mismo y comienza a reconocer tu culpa y justifica a Dios, él es bueno. Dice un proverbio:

     

    Pro 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

     

    Así de sencillo, lo único que cura nuestra culpa es confesarla para ser perdonada. Es dejar de defendernos y justificarnos cuando la Escritura nos confronta con nuestro pecado, dice el salmo 32:

     

    Sal 32:3-6 Mientras me negué a confesar mi pecado, mi cuerpo se consumió, y gemía todo el día. 4 Día y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí; mi fuerza se evaporó como agua al calor del verano. Interludio 5 Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al SEÑOR», ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció. Interludio 6 Por lo tanto, que todos los justos oren a ti, mientras aún haya tiempo, para que no se ahoguen en las desbordantes aguas del juicio.

     

    Mi hermano mientras no reconozcas esto delante de Dios, mientras no reconozcas tu terrible realidad y condición, eres un pecador inmundo, que mereces toda la ira de Dios, mientras no veas a Cristo como el único bueno, extendiendo sus manos de misericordia y tocándote como a ese leproso inmundo, como a esa mujer adúltera, como un pecador inválido, ciego, mudo, sordo, dándote vida, sin tener por qué, por pura gracia, por pura misericordia, porque le agradó no pulverizarte y no tomar tu vida desde ya tiempo atrás que vienes desobedeciéndole y blasfemándole.

     

    Y la filosofía humana jamás te va a llevar ahí, todo lo contrario con

    huecas sutilezas

    , te engañará y te llevará a confiar en una supuesta auto suficiencia, en soberbia, lo cual te dejará esclavizado y en miseria, porque está vacía, no tiene nada de lo que realmente necesitas, porque tu necesidad es espiritual.

     

    Y todo esto no es algo nuevo, dice Pablo, son

    tradiciones de hombres

    . Como ya lo vimos, la vana manera de vivir que nuestros antepasados nos heredaron, y si no venimos a Cristo, por igual las vamos a heredar a nuestros hijos, generación tras generación vemos los mismos errores, o más bien los vemos corregidos y aumentados, hay más tecnología, ciencia, sí, pero misma que se utiliza para pecar con más precisión.

     

    Y está conformada a

    los rudimentos del mundo

    , ya lo vimos también, rudimentos son los elementos de este mundo temporal, no rebasan el aquí y el ahora, se enfoca solo en el egoísmo del hombre, no le interesa realmente lo espiritual, y mucho menos lo eterno, por lo tanto solo influye para cubrir el intenso deseo por el placer y la auto satisfacción, satisfacer la codicia de mis ojos, y el orgullo de mis logros y posesiones.

     

    Mismos deseos que están diseñados por Satanás y sus huestes espirituales. La NTV traduce este versículo así:

     

    Col 2:8 No permitan que nadie los atrape con filosofías huecas y disparates elocuentes, que nacen del pensamiento humano y de los poderes espirituales de este mundo y no de Cristo.

     

    La Palabra claramente nos dice que este mundo está bajo el maligno, tiene un príncipe que lo gobierna y lo influye. Y el maligno vino a robar, matar y destruir, es príncipe de mentira, por lo tanto, no debo confiar en lo que viene de este mundo ateo, engañado por Satanás.

     

    La fuente de la filosofía humana es el engañador, está vacía, no trasciende a los elementos de este mundo, y por lo tanto siempre me deja y me dejará en miseria total, y por supuesto, no resuelve mi mayor necesidad, la cual es muerte espiritual, condenación, culpa eterna, estoy separado de Dios, en conflicto con el mundo, la creación y otros seres humanos.

     

    Por lo tanto no tengo paz, no tengo esperanza, y a lo único que aspiro es a dormir mi conciencia, a cauterizarla convenciéndome a mí mismo con soberbia y orgullo de que todo está bien, cuando la realidad es que el día que Dios me llame a cuentas despertaré a la terrible realidad de mi condenación por no haberme dispuesto a atender a la voz de Dios que con tanto amor, por toda mi vida me invitó a la reconciliación.   

     

    Por eso, solo viniendo al Señor es que puedo resolver estos problemas, por eso Pablo nos da la única  solución, la cual ninguna filosofía humana, diseñada por estos poderes demoniacos nos puede dar, no te dejes engañar, aprende a diferenciar en aquello que es según Cristo y lo que no lo es. Mira con honestidad el estado espiritual de tu vida, y checa si tu fe la tiene la verdad o las filosofías humanas. Y Pablo nos da el por qué no tenemos necesidad de filosofía, y dice:

     

    Col 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,

    En otras palabras, no sé de qué presuma cualquier iniciado, gurú, lama tibetano, algún especialista o experto, cuántos postgrados, tendrá cuántos títulos ostente, ¿quién sabrá más, el psicólogo, el estudioso del alma, o el que creó tu alma?

     

    ¿El supuestamente preparado con miles de doctorados? ¿O Cristo, aquel en quien habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, el creador Todopoderoso, quien sustenta con la palabra de su poder todo lo hecho, quien nos hizo, quien nos diseñó, y que nos diseñó para pertenecerle, para ser suyos, y que por lo tanto es el único que sabe a ciencia cierta lo que mejor nos conviene?

     

    Porque  solo él tiene lo que realmente necesitas, lo que todos necesitamos, vida eterna, recuperar nuestra identidad perdida por el pecado, plenitud de gozo, esperanza y mucho más. Y sigue Pablo con su argumento:

     

    1. No necesitamos de filosofía humana porque en Cristo estamos completos.

    Col 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

    Esta es una consecuencia lógica, no sé si te están pretendiendo seducir hablándote de ángeles mediadores, de emanaciones de Dios, de espíritus, de gente que supuestamente hizo algún milagro, santa muerte, que vírgenes, que santos, que iluminados, la realidad es que en Cristo estamos completos, y él es la cabeza, es decir la autoridad de todo y de todos, quien sin su autorización no cae una hoja de un árbol, un solo cabello de tu cabeza, absolutamente nada se mueve sin su soberanía.

     

    ¿Dime si no es necedad pretender sacar sabiduría de otro lugar? Y dirás: qué exagerado, qué fanático religioso suenas Chuy, ¿de veras? ¿Has visto las noticias últimamente? Mira, el mundo está como está, porque pretende sacar verdad y propósito de sí mismo, y lo único que halla es mayor desolación, más y más confusión y tinieblas. Cristo es la cabeza, solo hay uno, y si estás en Cristo, estás completo, solo en Cristo hallarás respuesta.

     

    Felicidad, satisfacción, plenitud, este mundo jamás te lo dará porque están huecas, solo en Cristo estamos completos. Él tiene dominio, él es la última autoridad, para cualquier situación, tema o necesidad, él nos completa hermanos. Si tenemos a Cristo, lo tenemos todo. Ya lo vimos todos los tesoros de la sabiduría, y del conocimiento están en Cristo, en él lo tienes todo, por eso entrégate por completo a él, y no te dejes engañar.

     

    ¿De qué se tratan tus problemas? ¿Necesitas dirección en tu matrimonio, en tu paternidad, en tu trabajo, en tu economía, en tus amistades? En Cristo tienes lo que necesitas, créeme, él sabe y sabe mejor que quien sea.

     

    Ahora que anduve por México, y yo creo que aquí también solo que están en inglés, pero cada vez más, se pueden ver anuncios de todo tipo de estas filosofías ofreciéndote “la salida”, “la solución”. Y ahí ves a la gente yendo a limpias y les limpian pero sus bolsillos, gastando y desgastándose por lo que no sacia, porque fuera de Cristo jamás vas a encontrar lo que verdaderamente necesitas. Y lo primero es rendirte a Cristo, quedar derrotado ante la verdad y abrazar su amor, su perdón.

     

    Y dices: “es que Chuy, mira, nomás alcanzo tal meta y ahora sí me entrego todito al Señor, nada más me caso, compro tal cosa, obtengo tal título, compro tal auto”. No mi hermano, en Cristo estás completo, dolo en Cristo. Ahora, veamos el segundo peligro:

     

    1. Legalismo o religiosidad
    2. En Cristo ya fuimos limpiados de nuestro pecado.

    Col 2:11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;

    Otro peligro es el legalismo, ¿en qué consiste esto? En pretender perfeccionarnos, hacernos más buenos, más santos, y así más aceptos delante de Dios. Mejorar nuestra posición delante de Dios, a través de ceremonias o ritos, para varios propósitos, entre otros:

     

    1º Ganarnos con nuestras obras y ritos su perdón, su aceptación, la salvación, su cercanía, y sentirnos así mejor que los demás. Y 2º Con nuestras obras y ritos hacerlo deudor para obligarlo a bendecirnos, a cuidarnos, que no nos enfermemos, que no nos falte trabajo, que nada malo nos pase nunca y que cumpla nuestros deseos como lo haría cualquier ídolo al cual veneramos o adoramos.

     

    Y como hemos venido mencionando en cada introducción, estos hombres no solo estaban metiendo filosofías humanas, sino que practicaban ciertos ritos judíos como la circuncisión diciendo que era necesaria para ser salvo, o poder ser verdaderamente espiritual.

     

    Ahora, no todos los ritos son malos, hay ceremonias hermosas como el memorial de un creyente que falleció, es triste la despedida, pero, al mismo tiempo nos llena de esperanza y de consuelo, el saber que no es el final y que ha sido recibido arriba con gozo, y que solo se adelantó a casa y allá le veremos.

     

    El intercambio de votos matrimoniales, el rito del matrimonio, en el cual estás diciendo: este día es especial, es diferente a todos los demás porque estoy uniendo mi vida con mi pareja delante de Dios hasta que la muerte nos separe. El mismo bautismo, la cena del Señor, ceremonias que hacen de algo que ya sucedió, un momento especial, memorable, de agradecimiento y dadoradción.

     

    El problema no son las ceremonias, en especial las que Dios estableció, el problema es no entenderlas y comenzarlas a usar con la motivación equivocada y de la manera incorrecta, lo cual estaban haciendo estos hombres.

     

    Nunca fue la intención de Dios que la circuncisión fuera un instrumento o una garantía de salvación, de ser parte del pacto de Dios y pertenecer a su pueblo. Era lo que el rito significaba, lo que estaba recordando. La circuncisión no era sino una demostración exterior de que el hombre había nacido en pecado y necesitaba ser limpio. Y el corte del prepucio del órgano sexual masculino era una manera gráfica de demostrar que el hombre desesperadamente necesitaba ser limpio hasta lo más profundo de su ser.

     

    Imagínate, que otra parte del cuerpo humano es tan íntima y al mismo tiempo hace tan evidente la profundidad del pecado representando la parte del hombre que genera vida y todo ser que genera nace en pecado por igual. La circuncisión Dios la instauró como un símbolo que ilustraba la necesidad desesperada del hombre de ser limpio.

     

    En el mismo el AT, Dios jamás estuvo de acuerdo con aquellos que solo cumplían con la ceremonia externa y jamás abrieron su corazón para obedecerlo, y mucho menos para entender lo que estaban haciendo, lo que Dios deseaba de ellos. Moisés les dijo:

     

    Deu 10:16 Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.

     

    Esteban les dijo a los fariseos quienes en ese momento le apedrearían y se jactaban de su circuncisión:

     

    Hch 7:51 ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

     

    Pablo también declaró:

    Rom 2:25 La ceremonia judía de la circuncisión sólo tiene valor si obedeces la ley de Dios. Pero, si no obedeces la ley de Dios, no estás en mejor condición que un gentil incircunciso. 26 Y, si los gentiles obedecen la ley de Dios, ¿acaso él no los considerará su propio pueblo? 27 De hecho, los gentiles incircuncisos que cumplen la ley de Dios los condenarán a ustedes, judíos, que están circuncidados y tienen la ley de Dios pero no la obedecen. 28 Pues no se es un verdadero judío sólo por haber nacido de padres judíos ni por haber pasado por la ceremonia de la circuncisión. 29 No, un verdadero judío es aquel que tiene el corazón recto a los ojos de Dios. La verdadera circuncisión no consiste meramente en obedecer la letra de la ley, sino que es un cambio en el corazón, producido por el Espíritu de Dios. Y una persona con un corazón transformado busca la aprobación de Dios, no la de la gente. (NTV)

     

    De por sí una ceremonia no ayuda a nada espiritualmente hablando, y una ceremonia hecha sin entendimiento de lo que significa sirve todavía menos, lo que es más es molesta para Dios, él dijo:

     

    Isa 1:11 «¿Qué les hace pensar que yo deseo sus sacrificios? —dice el SEÑOR—. Estoy harto de sus ofrendas quemadas de carneros y de la grasa del ganado engordado. No me agrada la sangre de los toros ni de los corderos ni de las cabras. 12 Cuando vienen a adorarme, ¿quién les pidió que desfilaran por mis atrios con toda esa ceremonia? 13 Dejen de traerme sus regalos sin sentido. ¡El incienso de sus ofrendas me da asco! En cuanto a sus celebraciones de luna nueva, del día de descanso y de sus días especiales de ayuno, todos son pecaminosos y falsos. ¡No quiero más de sus piadosas reuniones! 14  Odio sus celebraciones de luna nueva y sus festivales anuales; son una carga para mí. ¡No los soporto! 15 Cuando levanten las manos para orar, no miraré; aunque hagan muchas oraciones, no escucharé, porque tienen las manos cubiertas con la sangre de víctimas inocentes. 16 ¡Lávense y queden limpios! Quiten sus pecados de mi vista. Abandonen sus caminos malvados. 17 Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas.

     

    Yo puedo traer un anillo de casado, pero, si no soy fiel al pacto con mi esposa y ando de infiel, mi anillo solo es un adorno en mi dedo. Ahora, es importante la ceremonia, claro que lo es, en primer lugar, Dios la mandó porque es un testimonio público, porque los seres humanos somos olvidadizos por naturaleza, y necesitamos constantemente estar siendo recordados, quienes somos, por qué hacemos lo que hacemos.

     

    Dios ha dejado estos testimonios públicos que también alumbran al mundo incrédulo, la celebración de un matrimonio da testimonio a la gente de lo que ya sucedió en el corazón de un hombre y una mujer que se aman, que se han conocido con la verdadera intimidad del servicio, de la amistad, de poner a Cristo en medio.

     

    No con relaciones sexuales antes del matrimonio las cuales por el contrario, ensucian y destruyen por completo la capacidad de tener y construir en el matrimonio verdadera intimidad, la cual más allá de ser sexual, es emocional, es espiritual, bendecida por Dios, y la sexualidad proveyendo unidad, pegamento emocional y químico.

     

    Esto y muchas otras cosas representa la ceremonia del matrimonio, un hombre y una mujer que han decidido honrar a Dios, honrarse el uno al otro, y hacen público y legal delante de la sociedad. ¿Te das cuenta? Las dos son importantes, pero bien entendidas y bien utilizadas.

     

    Lo mismo el bautismo, el cual es como el anillo en el matrimonio, representa el compromiso público de que perteneces a Cristo, que mueres junto con él y a tu viejo hombre, al sumergirte en el agua, y resucitas para vida eterna junto con él. Estás declarando públicamente que Cristo es el Señor de tu vida, algo que ya previamente sucedió.

     

    No te estás bautizando para ser salvo, como la circuncisión, no es la intención de la ceremonia, la ceremonia representa a los ojos humanos de creyentes como de incrédulos algo que Cristo ya hizo por la fe en tu corazón. Pero, son necesarios los dos, así como no puedes decir: “para qué quiero un papel si nos amamos”. No, haz lo mismo con una casa o un auto: para qué quiero un papel si me gustó mucho esta casa, a ver si te la dan.

     

    De igual manera en el bautismo, si has hecho a Cristo el Señor de tu vida y no te quieres bautizar, es como decir: Te amo Cristo, pero no me quiero casar contigo, es este pensamiento de unión libre, para que cada quien corra cuando ya no le convenga.

     

    Pero, si estás en Cristo, si verdaderamente le has entregado tu vida, no hay un momento en el cual no te va a convenir, él es Dios. Leía en Facebook que este Juan Luis Guerra dijo algo así como: No es fácil ser cristiano, pero vivir sin Cristo es un verdadero infierno, y creo que yo la le puse de mi cosecha, pero así lo creo.

     

    En todas estas cosas está el equilibrio de las ceremonias, el problema está cuando se cae en legalismo, cuando de pronto comenzamos a usarlas para ganar salvación, sentirnos seguros de ellas o pretender mejorar mi relación con Dios, y sentirme así más santo o espiritual con mis propios esfuerzos.

     

    Y Pablo menciona varias cosas que nos explican lo que la circuncisión es, la NTV traduce así este versículo:

     

    Col 2:11 Cuando ustedes llegaron a Cristo, fueron «circuncidados», pero no mediante un procedimiento corporal. Cristo llevó a cabo una circuncisión espiritual, es decir, les quitó la naturaleza pecaminosa. (NTV)

     

    Pablo está diciendo: Colosenses, no necesitan la circuncisión corporal, cuando se entregaron a Cristo, creyendo en él en arrepentimiento, esto sucedió, la promesa del Padre se llevó a cabo, ¿se acuerdan?

     

    Deu 30:6  Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.

     

    En Ezequiel hay una y otra promesa al respecto, aquí está una:

     

    Eze 36:26 Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo. 27 Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas.

     

    Mis hermanos, los creyentes no necesitamos de limpias, o de liberaciones de chamucos, al haber creído en Cristo, recibimos un nuevo nacimiento, no somos más esclavos de nuestra naturaleza pecaminosa, si eres creyente de verdad, tú sabes y yo sé que hoy tenemos la alternativa de decrle no a nuestra carne. Antes no, antes éramos sus esclavos y no teníamos opción, éramos cautivos del reino de las tinieblas. 

     

    ¿Qué debemos hacer hoy? Lo que vimos la semana pasada, permanecer en Cristo y en su Palabra, bien arraigados y sobreedificados en él, andando en amor. Abandona tus disciplinas espirituales, y quedarás sujeto al yugo de esclavitud, Pablo lo dijo así en Gálatas:

     

    Gál 5:16 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa.

     

    Es como esta ilustración de la ley de la gravedad y la ley de la aeronáutica. La ley de la gravedad representa la carne, la ley de la aeronáutica representa al Espíritu. ¿Te has subido alguna vez a un avión? Cuando estás dentro de él, ¿sabes qué está sucediendo? Andas en una ley superior a la ley de la gravedad, a 30 mil pies de altura. Pareciera que la ley de la gravedad ya no existe, pero, ¿qué crees? Ahí está, nomás abre la puerta y bájate del avión a 30 mil pies de altura, créeme, vas a sentir la ley de la gravedad.

     

    Así es permaneces en Cristo y tienes total victoria sobre tu naturaleza pecaminosa, muévete de lugar y vas a sentir la ley del pecado y te va a dominar. Pero, ¿verdaderamente crees que necesitas estar lejos de Cristo en algún momento? No, no lo creo.

     

    Por lo mismo, como creyentes nuestra responsabilidad, es permanecer en Cristo, te puedes circuncidar si quieres, te va a doler mucho, pero no te va a ayudar para nada, es lo que Pablo está diciendo. Fue Cristo quien la efectuó, y no dejes de lado este énfasis, nosotros nada podemos hacer, es la obra de Cristo. Por eso Pablo continua, y dice:

     

    Col 2:12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

    Y Pablo sigue con su argumento hablando exactamente de lo mismo en cuanto al bautismo, sería contradictorio el pensar que Pablo le está dando un poder especial al bautismo, o ponerlo como una obra necesaria para salvación.

     

    No Pablo está más bien ilustrando lo mismo con el bautismo para los creyentes, Dios nos manda bautizarnos, pero en ningún momento es un rito para perfeccionarnos, o es un rito para los que ya no se van a equivocar nunca por eso necesitan limpiarse para poder bautizarse,

     

    Eso es contradictorio, precisamente como dice Pablo mediante la fe, por el poder de Dios, con ese poder con el que Dios levantó a Cristo de los muertos, así nos impartió vida cuando creímos, nos limpió de nuestros pecados, no venimos al bautisterio cuando nos limpiamos a nosotros mismos, eso es imposible, no puedes con un trapo sucio limpiar una mesa sucia.

     

    Cristo nos limpió y en el bautismo hacemos público este perdón, esta limpieza de pecados hecha no por mí, sino por Cristo, por la fe. Una vez más, el bautismo simboliza la unión del creynte con Cristo, al ser sepultados con él en el bautismo, la unión del creyente con Cristo se lleva a cabo mediante la salvación. El bautismo es solo un símbolo de estas realidad, simboliza la identificación del creyente con la muerete, la sepultura y la resurrección de Cristo.

     

    Pero es el poder de Dios el que da vida, el que transforma, el que nos da ese nuevo poder espiritual para andar como Cristo, para parecernos a él, para comenzar a amar la justicia, para abandonar con todo gozo y convicción nuestros pecados antiguos y no como antes andar como perritos amarrados o como tigres enjaulados, deseando una probadita más de nuestra maldad.

     

    No, libres, de pecado, libres de hacer lo que Dios quiere que hagamos, su voluntad, llenos de gozo, de paz, de esperanza, viendo su buena mano sobre nosotros, y todo por su gracia, por su poder en nosotros actuando poderosamente para bien, haciendo de nosotros nuevas criaturas, por eso dice Pablo:

     

    2 Co 5:17  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

     

    De manera que estando en Cristo no debemos caer en el peligro del legalismo, por eso dice Pablo para rematar:

     

    1. En Cristo el perdón es una realidad contundente.

    Col 2:13a Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne,

    ¿Sabes qué está haciendo Pablo en esta porción? Está haciendo énfasis en que tuvo que haber sido Dios, nos está dando la realidad de la que ya hablamos al principio de nuestro estudio. ¡Estábamos muertos en nuestros pecados!

     

    Piensa en un cadáver, desconectado por completo de lo que le rodea, incapaz de responder a ningún estímulo, pueden cortar su cuerpo en pedazos, pueden incinerarlo y créeme, el cadáver no va a decirle al cremador: “tranquilo no tanta lumbre”.

     

    De la misma manera, nosotros antes de Cristo estábamos incapacitados para responder a cualquier estímulo espiritual, estábamos totalmente bloqueados por el domino del pecado sin ninguna capacidad de responder a Dios. Dominados por el mundo, la carne y Satanás, sin vida espiritual, separados de Cristo, excluídos de la ciudadanía de Israel, muy lejos de los pactos y promesas del Dios vivo, por lo tanto no teníamos esperanza, ni Dios verdadero, solo ídolos inútiles.

     

    Por lo tanto nadie puede jactarse de ser bueno, o como estos falsos maestros de que puedes de alguna manera con suficientes ritos y conocimientos especiales ganar espiritualidad o salvación, es imposible, y dice Pablo:

     

    Col 2:13b os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

    Cristo, no ningún rito, ninguna ceremonia, Cristo nos circuncidó espiritualmente librándonos de nuestra naturaleza pecaminosa, y no solo eso, nos dio vida al perdonarnos. Pero checa, fue Cristo, su obra, tú y yo ni ningún hombre figura en nuestra redención, en nuestro perdón.

     

    Y mira el énfasis: todos los pecados, pasados, presentes y futuros, nada hiciste para ser perdonado, sino creer, nada podrás hacer para mantenerte perdonado, sino creer, nada necesitas hacer para hallarte en la gloria con Cristo sino creer.

     

    Pero, es Cristo quien nos perdona, no se trata de perdónate a ti mismo, tú no eres Dios, no pecaste contra ti, pecaste contra Dios, es de él de quien necesitas escuchar y creer las palabras “te perdono”, “perdonado por la eternidad”. Es por eso que nuestra salvación está segura en Cristo, porque es él quien ganó perdón para nosotros, y quien nos otorgó completo perdón.

     

    Por eso cualquier acusación que escuches en tu mente después de haberte sinceramente arrepentido, confesando tus pecados delante de Dios, no viene, no puede venir de Dios, quien ya te perdonó, quien su misericordia es nueva cada mañana. Al diablo además de llamarle padre de mentira, entre otros títulos, se le llama también el acusador.

     

    Quien siempre está tratando de deshonrar a Dios y que nosotros lo deshonremos con nuestra incredulidad, el cuál es el peor de los pecados contra Dios, quien es digno de ser creído, digno de toda nuestra confianza. Por lo mismo tú tampoco seas un acusador en tu mente, porque mira entonces a quién te estás pareciendo.

     

    El perdón de Dios es completo para ti y para mí, Dios anhela perdonarnos, por lo tanto su perdón es seguro, por lo mismo su perdón no tiene comparación, ¿y sabes qué? El perdón de Dios sobre nosotros con toda seguridad nos moverá a perdonarnos unos a otros. Mi hermano piensa en lo peor que hayas hecho, que hayas pensado, Cristo ya te perdonó. Si dices: es que no me conoces Chuy, pero Cristo sí, y no se asusta, y no se va, él ya te perdonó.

     

    Y alguien podría decir: es que no le puedes hablar así a la gente Chuy, porque va a tomar la gracia como una licencia para pecar.

     

    Mira si alguien toma la gracia como una licencia para pecar, es porque realmente no ha conocido la gracia, sencillamente no le ha amanecido, realmente no ha creído, ni se ha arrepentido, porque la gracia en sí misma es transformadora, es poderosa para mostrarnos nuestra incapacidad, y al mismo tiempo el amor y el poder de Dios, al cual aquel que ha sido alumbrado con ella, siempre responderá en honra, y en obediencia. Y dice Pablo para dejar bien martillado este clavo:

     

    Col 2:14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,

    Acta de los decretos:

    cheirographos: literalmente manuscrito, el cual se utilizaba para referirse a un certificado escrito a mano cuyo fin era reconocer la obligación en una deuda. Estos decretos, Dogmasin

    , se refiere a la ley de Moisés.  Por lo tanto, ¿qué dice esta acta? Dice la Biblia:

     

    Rom 3:23  por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

    Rom 6:23  Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

    Gál 3:10  Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

    Rom 1:18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

     

    Estábamos muertos como pago por nuestros delitos y pecados, había todo un registro, una lista de todas nuestras maldades, desde que tuvimos uso de razón hasta ahora, era un hecho, estaba en nuestra contra, el veredicto era: culpables. Lo que había en esa lista era suficiente para condenarnos al juicio y al infierno eternos.

     

    Solo un abogado, eficaz, solo aquel que con su muerte en la cruz, tiñó este certificado con su sangre y con su cuerpo molido por nuestras transgresiones la quitó de en medio, lo cual significa literalmente, quitar frotando, como quien raspa un papel hasta borrar la tinta.

     

    Y dice Pablo, no solo la borró, sino que la clavó en la cruz, ¿qué implica esto? Que Cristo con su preciosa sangre no es que borró toda evidencia en nuestra contra escondiéndola o dándole carpetazo, haciéndose de la vista gorda, sino más bien cumpliendo en su cuerpo el castigo que nosotros merecíamos.

     

    Pero Cristo puso esa lista en la cruz, y oficialmente la leyó: Chuy por esto, y esto, y esto otro es culpable de recibir todo el peso del juicio, de la ira de Dios, lo merece, pero hoy yo tomo su lugar por cada una de las transgresiones escritas ahí. Imagínate cuanto amor, cuanta paciencia, cuanta gracia. Mira hasta dónde llega el perdón completo inmejorable e inigualable de Dios.

     

    ¿Dime tú si es lógico pensar que algún rito, ceremonia u obra humana podría mejorar lo ya hecho? Por eso la religiosidad, el legalismo es un insulto para Dios, es un profundo y terrible menosprecio al amor de Dios en Cristo, es decirle a Cristo quien sangró, quien sufrió, quien resucitó con poder: “No era para tanto, qué tonto eres Jesús, en mí desperdiciaste eso, porque yo si era capaz”. Y Nada que ver.

     

    Y si no eres creyente en Cristo, si no te has rendido a él, si no te has derrotado ante la verdad, sabe que estás bajo el juicio de Dios, y que esta acta sigue en pie en tu contra, pero también sabe que hoy puedes permitirle a Cristo salvarte y entregándole tu vida, y él anulará este veredicto, y borrará la lista de tus pecados, y está listo para clavarla en la cruz. Y ahí no termina, dice Pablo:

     

    1. En Cristo tenemos la victoria total.

    Col 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

    ¿Los despojó de qué? Del dominio que tenían sobre ti y sobre mí, venció sobre el reino de las tinieblas. Despojar literalmente significa desnudar. Pablo está haciendo alusión a este desfile de victoria romano donde el ejército vencedor entraba a Roma en tremenda fiesta, desfilando pomposamente, trayendo el botín de la guerra, y en especial traían encadenados a los cautivos que acababan de derrotar para que todos se burlaran de ellos.

     

    Es decir, para Roma era una victoria total, pero para los cautivos era una derrota total e irreversible. La victoria de Cristo en la cruz despojó por completo a Satanás de todo su poder y acabó con los planes demoniacos de detener la obra redentora de Cristo, la cual está completa.

     

    En Cristo ya no hay influencia demoniaca que pueda molestarte, eres totalmente libre, Satanás no puede hacer nada por separarte del amor de Dios, por arrebatarte tu salvación, en Cristo estás totalmente salvo. No creas mentiras de que un creyente puede ser poseído, u oprimido. Claro, solo que voluntariamente te sometas a tu carne y al diablo, pero en ese caso, se pondría en franca duda si tu fe fue verdadera, o genuina.

     

    En 1 Pedro 3, nos dice como Cristo fue a proclamar a los espíritus encarcelados esta victoria total: Satanás ha sido vencido, ha sido desnudado, es decir, todo su poder y dominio le fue arrebatado, y él fue humillado públicamente. El triunfo de Cristo sobre la maldad es total.

     

    Y dirás, pero no es lo que veo en el mundo, la maldad cada vez está peor. Es cierto, el punto es que el reino de los cielos está aquí, pero, solo en la iglesia y en cada creyente, cada persona que ha creído en Cristo y se ha arrepentido, como ya lo mencioné muchas veces, estas personas son las únicas que pueden reclamar esta victoria hoy.

     

    Una vida llena de libertad, de gozo, de esperanza que solo aquellos que tienen vida eterna pueden experimentar y disfrutar. Mira a tu alrededor, hay muchos que estamos disfrutando de la plenitud de Cristo, de la libertad que hay en él. Cristo ha rescatado nuestras vidas, nuestras familias, y por eso nos reunimos a adorar a nuestro Cristo, por eso nos reunimos a estudiar su Palabra para conocerle, para orar juntos y demás.

     

    Pero, no te equivoques, el reloj está en cuenta regresiva, y Cristo está por venir a reclamar ya no en cada creyente, sino físicamente va a juzgar este mundo y a los seguidores y amantes de lo malo y de Satanás, y va a instaurar su reino de justicia, el cual ya ganó.

     

    Ahora no lo vez porque la única manera de convertirnos en ciudadanos del reino de los cielos es en arrepentimiento y fe, y el mundo está endurecido, rechazando estas condiciones de paz, pero, no te dejes engañar, Cristo viene. Por el Señor dijo:

     

    Jua 3:36  El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

     

    Mis hermanos, en Cristo hay victoria total, él ya la ganó por nosotros, Mira esta imagen, y dime tú, ¿habrá verdaderamente algo que el hombre pueda hacer para mejorar esto? Imagínate qué ilógico, qué absurdo sería adorar a un ángel derrotado. Por eso no te asustes de supuestos Satánicos, o brujos, o santeros, o adoradores de la mentada santa muerte, o por disque espantos o espíritus, o fantasmas, mal por todos ellos, porque están del lado equivocado, del lado de los perdedores. Cristo venció, por eso Pablo escribió y vuelvo a leer, y sería bueno que lo leyeras todos los días:

     

    Rom 8:31-34 ¿Qué podemos decir acerca de cosas tan maravillosas como éstas? Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra? 32  Si Dios no se guardó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará también todo lo demás? 33 ¿Quién se atreve a acusarnos a nosotros, a quienes Dios ha elegido para sí? Nadie, porque Dios mismo nos puso en la relación correcta con él. 34 Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros.

     

    Rom 8:35 ¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? 36 (Como dicen las Escrituras: «Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero»). 37 Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó.

     

    Rom 8:38 Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. 39 Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.

     

    ¿Cuál es tu temor? Conoce a Cristo. ¿Cuál es tu jactancia? Conoce a Cristo. Aprende a entender y a conocer a aquel que ya lo hizo todo por ti y te darás cuenta de las riquezas de las que habla Pablo, la riqueza de conocer a Cristo, en quien están escondidos estos maravillosos tesoros de sabiduría e inteligencia.

     

    No lo olvides una ceremonia mal entendida solo es algo externo que por mucho nos dará una apariencia de piedad, una vestimenta externa, pero, solo cristo nos puede dar un nuevo corazón. No hay nada que podamos hacer para mejorar o para obtener aceptación de parte de Dios, para mejorar nuestra relación con él. Cristo ya lo hizo todo, y lo completó todo, abrió camino, dejándonos libre entrada al trono de la gracia, lo único que nos toca es creer.

     

    Solo hay dos religiones en el mundo, el hombre intentando acercarse a Dios, en sus fuerzas, o Dios tomando la iniciativa, haciendo todo para buscar y salvar lo que se había perdido. ¿A cuál prefieres pertenecer?

     

    De esto se trata la religión el hombre buscando a Dios en sus fuerzas, a su manera, en sus términos, pero la Biblia nos habla de Dios persiguiendo a una humanidad perdida, ciega, muerta, rebelde, hostil, que huye lo más lejos posible de Dios. Nos habla de un Dios, el cual hace todo para manifestarse a ella, ofreciéndole perdón, reconciliación, restauración, haciéndose ser humano, muriendo en su lugar en la cruz, resucitando con poder sobre la muerte y el pecado, ofreciendo nueva vida.

     

    ¿Seguirás dándole tu confianza a este mundo perverso? ¿Seguirás confiando en aquel que quiere robarte, matarte y destruirte, o finalmente honrarás a Dios con tu fe, con tu confianza plena en honra y obediencia?

     

    ¿Por qué no el día de hoy te rindes ante Cristo y le entregas tu vida y pasas a formar parte del reino vencedor y ganas como Cristo, quien ganó perdiendo? Es el único camino, porque él dijo:

     

    Mat 10:37-39 »Si amas a tu padre o a tu madre más que a mí, no eres digno de ser mío; si amas a tu hijo o a tu hija más que a mí, no eres digno de ser mío. 38 Si te niegas a tomar tu cruz y a seguirme, no eres digno de ser mío. 39 Si te aferras a tu vida, la perderás; pero, si entregas tu vida por mí, la salvarás. (NTV)

     

    Pero, no lo olvides, en Cristo eres más que vencedor, es tu decisión.

  • Jul 17, 2016Colosenses 2: 6-10 “La necesidad de permanecer en Cristo para poder estar protegidos contra el engaño de este mundo”
    Jul 17, 2016
    Colosenses 2: 6-10 “La necesidad de permanecer en Cristo para poder estar protegidos contra el engaño de este mundo”
    Series: Colosenses

    LA NECESIDAD DE PERMANECRER EN CRISTO PARA PODER ESTAR PROTEGIDOS CONTRA EL ENGAÑO DE ESTE MUNDO

    Colosenses 2:6-10

     

    ¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

     

    Colosas esta ciudad en Frigia, en la provincia romana de Asia, lo que es ahora Turquía moderna,  la  cual estaba a unos 80 millas de Éfeso, una pequeña ciudad cercana a Laodicea e Hireápolis,  poblada mayormente por gentiles, y por una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual hizo que hubiera una población mezclada de gentiles y judíos.

     

    La iglesia de Colosas nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, esto lo podemos ver en Hechos 19. Pablo no la fundó, sino Epafrodito y Filemón quienes se convirtieron durante este tiempo y de Éfeso regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar la iglesia.

     

    Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, son llamadas las cartas de prisión, ya que según la tradición Pablo las escribió en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

     

    Esta es una carta preventiva, ya que en la iglesia de Colosas, había una crisis, era una iglesia que estaba creciendo, pero al mismo tiempo estaba siendo amenazada por falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

     

    Colosas estaba en un punto geográfico donde convergían todo tipo de religión, filosofías y paganismo, y su gente tenía fama der ser altamente influenciable, supersticiosa, que fácilmente se fascinaba con lo misterioso, y una filosofía combinada entre judaísmo y misticismo pagano que más tarde se convirtió una nueva herejía que llegó a conocerse como el gnosticismo era la que estaba afectando a la iglesia.

     

    ¿Cómo esta locura llegaba a ser una amenaza para la iglesia, dónde estaba la tentación?

     

    Ellos ofrecían un conocimiento superior, oculto, secreto reservado para unos cuantos súper dotados, te dirían: ok, cristiano, que bueno, ya comenzaste con Cristo, buen principio, pero ahí no termina, ahora necesitas la sabiduría, experiencias espirituales que yo te ofrezco para que estés completo.

     

    Presumían que su conocimiento secreto era aún superior a la misma Palabra de Dios, el cual era necesario para entender “su verdadero significado”, y claro que solo algunos iniciados lo tenían disponible para aquellos que se sumaran a su logia, y que se sujetaran a sus disciplinas.

     

    Ofrecían experiencias místicas, le sumaban ritos judaicos de la ley del AT, para darle mayor imagen de espiritualidad y humildad, practicaban lo que llama Pablo el duro trato del cuerpo, todo este rollo de mortificar el cuerpo humano, de negarme aquello que me produzca placer para así poder purificar mi alma, mi mente y mi espíritu, y así alcanzar mayor espiritualidad.

     

    Sumaban adoración a los ángeles, encuentros directos con lo espiritual, quienes de parte de Dios “te fortalecían”, ofreciendo algo  tangible que te hacía sentir que realmente estabas experimentando algo de parte del Dios, una combinación de gnosticismo, con religión y misticismo para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores.

     

    Claro que todo esto era sacado de lo que ellos pensaban y percibían que era Dios, por lo tanto podrían enseñarte que Alicia en el país de las maravillas era la religión verdadera.

     

    Y el día de hoy es aún peor, vivimos en un tiempo donde la verdad objetiva y absoluta de Dios se ha cambiado por la opinión, la emoción subjetiva del ser humano, la cual pone al hombre como dios, si yo lo creo y me hace sentir bien, entonces está bien, no importa si vaya en contra total de lo que Dios demanda.

     

    Y todo esto de una manera u otra ha afectado también en la iglesia, donde se han infiltrado todo tipo de falsas doctrinas, iglesias donde la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más.

     

    Y ya lo hemos visto pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

     

    Y esta es la pregunta que Pablo está contestando en esta carta: ¿Es Cristo suficiente o se necesita algo más? ¿Es Cristo suficiente, o es Cristo más legalismo, Cristo más mis obras, Cristo más misticismo, Cristo más liturgias, etc.? ¿Es correcto decir: Cristo es un muy buen comienzo, pero, si realmente quieres salir adelante, necesitas algo más para complementar tu fe?

     

    Ya aprendimos que el Evangelio no está escondido, está disponible para todo aquel que pone atención, es suficientemente poderoso como para llevar fruto y transformar a todo aquel que cree. Que en Cristo y por pura gracia somos hechos aptos, somos libertados y somos redimidos.

     

    Todo esto sin la necesidad de algún místico o pseudoespiritual, o por algún esfuerzo, obras o capacidad humanas, sino por pura gracia, por medio de la fe, al confiar en su Palabra y responder a su amor, entregándonos a él.

     

    Estos falsos maestros negaban la deidad de Cristo, obviamente para disminuir su autoridad y suficiencia, y así usurpar engañosamente su lugar. Pablo refutó este error, Cristo no es un ser creado, un dios chiquito, un ángel, o una emanación de Dios. Cristo es el eterno Dios todopoderoso, creador y sustentador de lo visible e invisible.

     

    Nos enseñó la importancia de conocer al Cristo las Escrituras, porque el concepto que tengamos de quien es Cristo va a definir la manera en la que nos acercamos a él, y si nuestro concepto de Cristo es equivocado, nuestro acercamiento también lo será, y lo mismo, de esto dependerá si es o no es poderoso para proveernos de ayuda significativa y verdadera salvación.

     

    Cristo es supremo, superior, supereminente, es Dios eterno, el Hijo de Dios, la segunda persona de un Dios en tres personas, y cualquiera que crea en este Dios infinito, Todopoderoso y le entregue su vida puede ser salvo de la muerte. Cristo es uno con Dios, y es la manifestación plena de Él, es el creador de todas las cosas, no parte de la misma creación y es la cabeza de su iglesia, la plenitud de todo.

     

    El hombre es tan incapaz de salvarse a sí mismo o siquiera acercarse a Dios por sí solo porque sería consumido, ya que su gloria es inaccesible, un hombre mortal sencillamente no tiene recursos para hacerlo. Solo Dios mismo haciéndose como uno de nosotros, recorriendo la distancia infinita de nuestro pecado y tomando nuestro lugar, tomando la iniciativa para acercarse a nosotros, viniendo a buscar y a salvar lo que se había perdido, es como nos sería posible reconciliarnos con Dios.

     

    Además vimos, que no solo éramos culpables, viviendo en injusticia, esclavizados por Satanás y nuestras pasiones y deseos, le debiéndole al Dios justo nuestras vidas, siendo extraños, separados de Dios, sino que también éramos sus enemigos, pero que en Cristo Dios nos reconcilió consigo mismo. Algo que era imposible para nosotros hacer en nuestras fuerzas.

     

    Vimos que sin merecerlo Dios tomó la iniciativa e hizo provisión para que la reconciliación se diera, cómo ésta es suficiente para transformarnos y hacernos libres. Y vimos también que la evidencia de que he sido reconciliado es que permaneceré en la fe.

     

    Aprendimos también cómo un hombre de Dios está puesto para servir y no para ser servido, no busca lo suyo, sino lo de los demás, en otras palabras tiene el carácter de Cristo, y tiene gozo y propósito el servir al Señor al hacerlo en su poder y con su amor.

     

    La semana pasada Pablo nos enseñó acerca de su amor por la iglesia, y de la importancia de que nosotros la iglesia andemos en amor, cómo a diferencia de los falsos maestros y falsas doctrinas, quienes basan su enseñanza en legalismo, vanagloria y demás.

     

    Para nosotros la iglesia de Cristo, el amor, es el fundamento de lo que somos, qué importante es de guardar la paz entre nosotros en el amor de Cristo, manifestándonos perdón, para estar en la posición de poder tener comunión con Dios, lo cual a su vez nos protege contra el engaño de falsas doctrinas, y nos permite andar en la libertad de vivir una vida llena de gozo, libres de la envidia, sino gozosos por el progreso espiritual de los demás.  

     

    El día de hoy veremos en 5 versículos un contraste maravilloso, Pablo nos hablará de la importancia de estar en Cristo, de permanecer en él, de tenerlo como nuestro instructor, nos va a hablar también de los peligros de tener una fe superficial y no estar firme en ella, nos enseñará también la diferencia entre una instrucción espiritual real y una falsa, lo que implica confiar a ojos cerrados en la sabiduría humana y en contraste, confiar en la única sabiduría, la sabiduría de Dios. por eso yo titulé este mensaje: LA NECESIDAD DE PERMANECRER EN CRISTO PARA PODER ESTAR PROTEGIDOS CONTRA EL ENGAÑO DE ESTE MUNDO.

     

    1. Necesitamos permanecer en Cristo en la sencillez de la fe y no complicarlo.

    Col 2:6a Por tanto,

    “Por tanto”, siempre que la Biblia dice “por tanto”, nosotros respondemos, “¿qué tanto?”, ya que debemos andar en amor, y en ese amor descubrir la riqueza de entender y conocer a Dios en Cristo, ya que ahí están disponibles para todos los creyentes los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, Pablo nos recuerda a los creyentes:

     

    Col 2:6b de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él;

    ¿Cómo le aceptamos que fuera el Salvador de nuestras vidas? ¿De qué manera le dimos en nuestro corazón y en nuestras vidas el título de Dueño, le cedimos el control de nuestras vidas? Fue por fe, en arrepentimiento genuino, no fue algo que nosotros hicimos, no fueron nuestras obras, fue sencillamente considerar lo quién es Dios, el creador de todo lo que existe, reconocer quienes éramos nosotros, los que faltamos, los que transgredimos, los que pecamos.

     

    Sencillamente reconocimos nuestro gran problema con Dios, que su justicia y su ira estaban sobre nosotros, u lo que nosotros merecíamos por haber pecado, y al mismo tiempo vimos en Cristo, en la cruz del calvario la invitación a la reconciliación, reconocimos que Cristo es la única salida, que en nosotros no había nada para poder resolverlo, y pensamos: estoy en problemas con Dios, pero, al mismo tiempo él me perdona, el mismo tomó mi lugar, y ahora soy suyo, creo Señor, perdóname.

     

    Y a partir de ese momento comenzamos a vivir nuestras vidas en Cristo, en fe, conociéndole en las Escrituras, siendo transformados por el poder del Espíritu Santo y por ser lavados de nuestros pecados, y progresivamente siendo limpiados de nuestra mentalidad pecaminosa, y al mismo tiempo siendo transformados en nuestra manera de pensar, de sentir, de percibir la realidad que nos rodea, ahora con los ojos de la luz, de la verdad, permaneciendo en la verdad, en oración, en la Palabra, y Dios mismo haciendo su obra en mí.

     

    En otras palabras andando en el Espíritu, permaneciendo en Cristo, viviendo por fe, así de sencillo. Por eso Pablo va al cimiento, y dice: no lo compliques así comenzó, y así debe permanecer, debes seguir en Cristo, si te mueves de Cristo y lo complicas, te estás saliendo de curso.

     

    En el momento en el que complicas tu cristianismo, en el momento en el que dejas a un lado el andar en amor, en servicio, y en fe, ya te estás saliendo del curso, te estás perdiendo de la sencillez del Evangelio, ¿se acuerdan? Pablo les dijo a los Gálatas cuando ellos se comenzaron a enfocar en pretender cumplir la ley en sus fuerzas para ganar salvación, o el favor de Dios:

     

    Gál 3:2-3 Sólo quiero que me respondan a esto: ¿Recibieron el Espíritu por las obras que demanda la ley, o por la fe con que aceptaron el mensaje? 3 ¿Tan torpes son? Después de haber comenzado c