Mensaje de Navidad: La Luz Vino Al Mundo, Deja Que Alumbre Tus Tinieblas Isaias 9:1-7


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Sermon Notes

LA LUZ VINO AL MUNDO, DEJA QUE ALUMBRE TUS TINIEBLAS
Isaías 9:1-7

Estamos en la víspera de la noche buena, y el viernes dejamos establecido que la navidad es mucho más que una emotiva reunión de amigos y familia, comida, cena, regalos.

Para algunos es motivo de gran alegría, para otros de nostalgia y tristeza. Para algunos es un día de fiesta interminable, mucho alcohol, y todo tipo de excesos, lo cual termina muchas veces en tragedias.

Vimos que para otros es una fiesta religiosa más a cumplir, árboles adornados, pesebres, alguna liturgia, tamales, atole, para otros es un tiempo de tregua, donde se puede parar la guerra por unos días.

Y la navidad es mucho más que eso, su significado debería tener un impacto terminante en nuestras vidas, el creador del cielo y de la tierra vino a este mundo, partió la historia en dos, pero, de la misma manera, debería haber partido mi historia en un antes y después de Cristo.

El día de hoy me gustaría una vez más revisar un pasaje maravilloso en Isaías 9, el cual nos describe de una manera maravillosa quién es este pequeño bebé que recordamos esta noche. Le pido a Dios que esta tarde nos vallamos con el corazón volcado a nuestro Salvador y que seamos llenos de esperanza, gozo y libertad, al considerar a nuestro salvador en la Escritura.

¿Quién fue Isaías? Isaías hijo de Amós, fue un profeta del antiguo testamento, quien profetizó más o menos en los 700 AC, durante el reinado de cuatro reyes de Judá en un momento donde Judá e Israel eran altamente idólatras y desobedientes, tenían éxito político y económico, pero habían abandonado al Señor, de manera que, la profecía que estamos a punto de observar nos vuelve a enseñar a un Dios justo, lleno de amor y misericordia, y que, donde abunda el pecado, sobreabunda su gracia, entre otras cosas dice Isaías:

Isa 1:9 Si Jehová de los ejércitos no nos hubiese dejado un resto pequeño, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra.

A este punto llegó la nación de Israel en su descarada desobediencia. Esto nos recuerda lo que sucede a cualquiera que persevera neciamente en el pecado, tarde o temprano queda en ruinas, claro, en Israel podemos ver a la humanidad rebelde ilustrada.

Porque literalmente vemos a una nación tan endurecida y arraigada a su pecado que, a pesar de todas estas advertencias, literalmente dice: pues, aunque me muera, no, no quiero.

Gente llena de hipocresía y pecado, quienes probablemente hacían liturgias preciosas y perfectas, pero en su corazón y por lo tanto en su conducta eran totalmente impíos. Dios tiene que actuar en su justicia, y ellos viven una hora muy oscura nacionalmente, de la cual hasta hoy no se han podido recuperar.

Vemos cómo el Señor aún en medio de su pecado, le llama al arrepentimiento, nuestro Dios lleno de misericordia. Y en medio de esta terrible oscuridad, Dios da esta profecía a aquellos que todavía escuchaban y que no se dejaron arrastrar.

Otra cosa que vemos es que todo está en pretérito, como algo que ya sucedió, y en tiempo futuro, como algo que sucederá, esto nos habla del poder de Dios, su omnisciencia, su soberanía, cómo vale la pena poner atención a lo que él nos habla. Y dice:

Isa 9:1a Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí;
Isaías menciona a Zabulón y Neftalí por dos causas, la primera es que estaba profetizando que los primeros en recibir la corrección de parte de Dios iban a ser estas dos ciudades, las cuales actuaron muy mal en contra de su Señor.

Siendo frontera con Asiria, iban a ser los primeros en sufrir la invasión del Rey asirio Tiglat Pileser III y su caída iba a marcar el comienzo de días muy oscuros para Israel que los dejaría en angustia y aflicción.

Angustia es la palabra mutsác, y significa estrechez, aflicción, angustia, apuro, congelarse. Esto nos recuerda varias cosas: dice Job:

Job 9:4 Él es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas; ¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?
Pro 1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, 25 Sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis, 26 También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; 27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.

Pro 1:28-31 Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán. 29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, 30 Ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía, 31 comerán del fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos.

Al mismo tiempo me recuerda Hebreos 12:

Heb 12:5-8,11 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; 6 Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. 7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos… 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

Ahora, el chanclazo no llegaba precisamente por ser buenos niños, sino por respondones o rebeldes, entonces, no es que el Señor esté sin quehacer buscando a quién le va a tirar un chanclazo, no es así, pero, el punto es, si eres hijo resistirás y permanecerás.

Ahora, hay varias causas por las cuales llega el sufrimiento a nuestras vidas, en primer lugar, vivimos en un mundo caído, es imposible que no haya tropiezos. Segundo podemos aprender por instrucción, o por disciplina, podemos escoger el camino largo, la disciplina en lugar de la instrucción, el camino corto. O también podemos simplemente vivir las pruebas de toda persona en este mundo.

Las consecuencias de la desobediencia son la vara que nos forma, que rompe nuestra soberbia y que nos deja bien humilladitos; es Dios que nos estorba en nuestro camino de perdición.

A diferencia de las pruebas, las cuales fortalecen nuestra fe, nos ayudan a hacer morir nuestra naturaleza pecaminosa, a amarnos menos, amar menos este mundo y amar más al Señor, sus promesas eternas, lo que no se ve, porque lo que se ve es temporal, a depender de él, y poder ver en nuestras vidas su poder en nosotros fluyendo.

Pero, créeme, es posible vivir sin la disciplina por causa de nuestra rebeldía e incredulidad, además no es cómoda, no la necesitas, no necesitas una vara del Señor, es mejor escuchar su dulce voz, humillarte bajo su poderosa mano y disponer tu corazón, mejor atiende, no le resistas.

Y si eres su hijo, él no te va a soltar, y tú finalmente, vas a perseverar; claro, alguien que no lo es, sencillamente va a tropezar y no va a permanecer, va a terminar apostatando la fe que un día dijo profesar.

Y en ocasiones las cosas se ven muy oscuras, no solo por lo que pasa en el mundo, sino por lo que pasa entre creyentes, y siendo honestos al ver nuestra horrible tendencia al pecado y a la maldad, llegamos a pensar: “qué difícil Señor, ¿cuándo te amaré y te obedeceré correctamente?, ¿cuándo dejaré de batallar con esto, con lo otro?”

Obviamente, no estamos en nuestro hogar y hay días oscuros que hemos vivido y días oscuros que están por venir, pero, me encanta, tenemos esperanza de parte de nuestro Señor: No es para siempre, viene gloria, viene luz que nos mostrará la verdad.

Israel por su parte, estaba a punto de entrar en su disciplina, la cual hasta la fecha no ha terminado, pero, en ese mismo momento Isaías le dice:

Isa 9:1b pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. Isa 9:2 El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos
Me encanta la gracia de nuestro Señor, quien siempre salva el día, si no resuelve la situación, nos da gracia para soportarla, y nos llena de esperanza y de paz que sobrepasa todo entendimiento.

Y nos llena de esperanza el saber que no todo sigue igual, o de mal en peor, y que estamos en un eterno ciclo, o espiral que jamás va a terminar, no, hay un día, donde habrá un punto final, como lo vimos este viernes, comenzó con la llegada del hijo de Dios, y aquí está profetizando ese día.

Me llena de gozo el saber que toda esta maldad, injusticia que me rodea, que me asedia en mi naturaleza pecaminosa, todo sufrimiento, tiene una fecha límite, y cada vez se acerca más, eso es lo que la Biblia promete, dice:

Apo 7:16-17 Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; 17 porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.

Ahora, no digas, bueno, tarde o temprano esto va a terminar, así que, pues mientras me voy por las tortas, no, ¿sabes cuánto pasó para que esta profecía se cumpliera? 700 años, y los judíos no han visto llegar su día. No tienes 700 años para vivir, es hoy.

Interesante que el juicio a Israel comenzó por Zabulón y Neftalí, pero, de la misma manera, la salvación comenzó por ahí, qué significativo.

Los nombres de esta región representaban dos tribus de Israel, el pueblo de Dios, y mira en lo que termina: Galilea de los gentiles, de los paganos, de los que no tienen idea de quién es el Dios vivo.

Qué tristeza, nuestro pecado nos ciega, nos ensordece, nos hace insensibles a Dios, a su voz, a su guía, y terminamos perdidos, por eso es importante tratar con él, confesar, arrepentirnos y vivir para el Señor. Y ¿qué fue lo que llenó estos caminos de gloria? ¿Qué llevó a que esta gente tan sumida en tinieblas viera la luz? Dice Mateo 4:

Mat 4:12 Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea; 13 y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, 14 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: 15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, Camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; 16 El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció. 17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Porque vio caminar ni más ni menos que al rey de reyes Jesucristo, lleno de gracia y de verdad, revelando al Dios vivo que por siglos fue ignorado.

Este pueblo estaba asentado, es decir, arraigado, casas bien cimentadas, edificios, leyes, todo tipo de maldad ya establecida, y en región de sombra de muerte, porque la paga del pecado es muerte, sin esperanza, sin Dios en el mundo.

Después de haber sido distinguidos con el privilegio de tener al Dios vivo, llegaron a ser como cualquier pueblo sin conocimiento y llenos en extremo de vileza y maldad, gente asentada en tinieblas.

Esa es la situación de cada cualquier ser humano sin Cristo, yo estaba asentado en región de sombra de muerte, en tinieblas, y no fue sino hasta que Cristo me alumbró y resplandeció su rostro en mi vida, que me dio vida y comenzó una verdadera esperanza en mí.

Es la situación de este país, el cual comenzó siendo cristiano, por lo cual fue levantado, pero, ahora mira su miseria moral y espiritual, está en decadencia, por abandonar a su Dios. También es la situación de cualquier persona que abandona la verdad para entregarse a su perverso corazón, por eso en Efesios 5 dice:

Efe 5:14-16 Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. 15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

Sin ir más lejos, ¿cuál es tu situación actual? ¿Estás en tinieblas? Si vives tu vida lejos de Dios, el mensaje es claro, estás en tinieblas, y tarde o temprano vas a tropezar, viene la crisis y necesitas arrepentirte, y lo más maravilloso es que ese arrepentimiento está disponible hoy.

Y esto llega un paso a la vez, no es instantáneo, por eso procura cada día rendirte a tu Señor, buscarlo en su Palabra, en oración, cuidando tu comunión con el Señor, con su iglesia, lo cual es básico.

La iglesia somos como leños que juntos ardemos, aléjate de la comunión y te vas a apagar, y vas a comenzar a pensar que no hay unidad, que no hay amor, y una vez que das un paso a la soberbia, quedas ciego y comienzas a culpar a todo mundo de tu desgracia, cuando el problema no está en tus hermanos, o en las circunstancias, está en ti.

Por no estar donde debes estar, porque no es la misma realidad la que viven aquellos que están en comunión como aquellos que se apartan de ella, no te dejes engañar.

No debes olvidar que el blanco principal de Satanás es cortar tu comunión con Dios, o evitar a toda costa que tengas comunión con él, luego con su iglesia, logrando esto, el resto es historia, llega la esterilidad, la apatía, el clásico “me enfrié”, lo cual no es sino desobediencia, hasta llegar a las tinieblas y las consecuencias no son baratas.

Y eso no es lo que Dios quiere para ti, Cristo ya vino y desea resplandecer en tu vida hoy, entonces, no permitas ni un segundo más el seguir viviendo así. Ahora, ¿cómo saber más certeramente si ando en tinieblas? Dice Juan:

1 Jn 1:5-6 Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. 6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;

1 Jn 2:1-6 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo… 3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. 4 que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; 5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. 6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

1 Jn 2:9-11 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

Ahora, ¿cuál fue el mensaje de Cristo a aquellos asentados en región de sombra de muerte? Arrepiéntanse porque el reino de los cielos se ha acercado. Cambien su manera de pensar con respecto a sí mismos y con respecto hacia Dios.

Porque cuando le damos la espalda a la verdad Dios y creemos la mentira, estamos dando un paso hacia la soberbia, nos engañamos a nosotros mismos y dejamos que Satanás nos engañe, de manera que hace que nos amarguemos contra los demás y específicamente contra Dios.

Pecamos, recibimos las consecuencias de nuestro pecado y tendemos a echarle la culpa a los demás y sobre todo a Dios, cuando él es siempre bueno, siempre justo, siempre misericordioso y santo. Y lo que escuchamos es: tú no mereces esto, tu mereces más, pero, nadie te considera y mucho menos Dios, él se olvida de ti, a todo mundo bendice, menos a ti, etc., etc., etc.

Eso aunado a la mentira de Satanás, que te dice: tú eres tu propio dios y tú puedes decidir lo que es bueno, y lo que es malo, de manera que nadie tiene porqué meterse contigo. Bueno Dios dice: arrepiéntete, cambia tu manera de pensar.

Andar en luz es creer que hay un Dios, pero, no solo eso, sino cuando entiendes su amor, y en respuesta le honras, le obedeces, te ocupas en conocer su voluntad, y abandonas tus malos caminos.

Un cambio de mente que genera un cambio de actitud, mientras constantemente somos lavados con el agua de la Palabra, y practicamos confesión: llamar negro a lo que Dios dice que es negro, o blanco a lo que dice que es blanco.

La raíz de las tinieblas que vemos a nuestro alrededor se llama pecado y el pecado está en cada persona, eso es lo que la Biblia dice, y el significado bíblico de la Palabra pecado es: errar en el blanco, perder la marca.

El blanco es que hay un Dios y creador de todo, y no soy yo, y ese creador santo y justo demanda ser obedecido y honrado, tú y yo lo hemos desobedecido y deshonrado, le hemos dado la espalda, hemos roto sus leyes, hemos ido en contra de su justicia, porque Él es quien la dicta. Y la paga, el castigo, la condena por romper esas leyes, el veredicto irrevocable es la muerte.

Eso es lo que dice la Palabra de Dios: La paga del pecado es la muerte, por cuanto todos hemos pecado estamos separados, destituidos de la gloria de Dios. Por eso la sociedad está en tinieblas, y va en decadencia por haberle dado la espalda Dios y a sus leyes, por haber decidido ser dios para sí mismos, los autores de su identidad, propósito y prioridades, y la única manera de venir a la luz es esta.

Y lo vimos la semana pasada, puedes venir a la iglesia y seguir siendo mundano, estar en tinieblas, eso fue lo que le pasó a Israel, lo cual no comienza en lo que haces, sino en lo que piensas, en tus convicciones más profundas, en lo que mueve tu voluntad, si todo eso está guiado por tu naturaleza pecaminosa, eres un mundano, pero, si está guiada por el Espíritu Santo y su Palabra, esa es otra historia, eres espiritual.

Y la paga del pecado es muerte, por eso sin Cristo no solo es estar en tinieblas, sino en región de sombra de muerte, estar bajo condenación eterna, un día y no sabemos cuándo, podría ser hoy, vas a dejar de respirar en este mundo y si te vas en esta condición de culpabilidad, no hay vuelta de hoja, tu destino es la condenación eterna.

Si no te has arrepentido sigues en tinieblas, y por eso no encuentras paz. Por eso Cristo dijo arrepiéntete porque el reino de los cielos se ha acercado, ya vino el rey y si estás en tinieblas, no perteneces a ese reino, de hecho, eres enemigo de ese reino y del rey.

Entonces, al confesar, ponerme de acuerdo con Dios, y al arrepentirme, cambiar mi manera de pensar, o sintonizar mis convicciones, mis intenciones a las de Dios, entonces es que enciendo la luz en mi vida, la luz entra en mí, y dejo de estar en región de sombra de muerte, y la maravillosa luz de Jesucristo me alumbra.

Y ¿qué sucede una vez que le hemos permitido al Señor alumbrarnos? Viene un fruto, totalmente opuesto al del pecado, el cual parece ser placentero, pero es solo la carnada que me lleva a la esclavitud. Por el contrario, el obedecer, el andar en la Palabra, trae alegría, trae gozo, trae fruto, trae libertad. Porque dice:

Isa 9:3 Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos
El pecado nos engaña haciéndonos pensar que nos enriquece, que no hay otra manera de ser feliz, que fornicando, adulterando, robando, dándole rienda suelta a mis pasiones y deseos, confiando en la filosofía de un mundo ateo, pero, la realidad es que tarde o temprano llegan a mi vida la miseria y las densas tinieblas, ir por la vida en nuestra propia prudencia no aumenta, disminuye, merma, destruye.

Todo lo contrario, a ver la luz en nosotros, así es como se multiplica, andando en la verdad, el gozo verdadero viene de amar lo que Dios ama, de andar en sus caminos.

Cuando Cristo venga por segunda vez, el pueblo de Dios ya no solo será el pueblo judío, sino la iglesia de Cristo, y me encanta, porque será delante de Dios, Dios es la fuente, la única fuente de verdadero gozo y alegría.

Me gusta, ¿por qué hay alegría en la siega? Por ver el fruto de mucho trabajo, sol, sudor, paciencia, esperar con gozo la lluvia temprana y tardía, y ver por fin el fruto de caminar con el Señor.

Repartir despojos se refiere a la victoria final y definitiva. Los creyentes no peleamos la guerra para ganar una victoria, sino desde la victoria peleamos la batalla, y un día estaremos llenos de gozo al ver regresar a las manos del único rey, todo aquello que le fue arrebatado cuando pecamos, el mundo será una vez más suyo.

Solo en Cristo encontramos plenitud y victoria, y debemos saber que el día en el que Cristo vino a este mundo, comenzó este viaje, y terminará cuando él regrese por nosotros, y ya viene ese día.

Por eso, lo vimos la semana pasada, ¿qué manifiesta tu vida, gozo a pesar de cualquier circunstancia, o vives en el departamento de quejas, lleno o llena de amargura? Si hay luz en ti, podrás vislumbrar esta victoria, y disfrutar el fruto de tener el Espíritu Santo en ti, amar, servir, sacrificarte por los demás, vivir para la gloria de Dios, cumplir la gran comisión, ser transformado a su imagen, todo por pura gracia, como un favor inmerecido.

Si te sabes perdonado de tu pecado, si entiendes la magnitud del perdón de Dios, que Dios se halla humillado, se halla hecho esclavo y tomado forma de hombre para morir por tus pecados, entonces tendrás gozo, y tu oración pasará de un: “quiero esto, quiero lo otro”, a un: ¿qué quieres Señor, te agrada?

De manera que puede decir con gozo: ¿Es tu plan que yo me enferme? Venga, si tú te vas a glorificar en mi enfermedad, en mi humillación, en mi tribulación, venga, o todo lo contrario. Por eso Pablo pudo decir: “

Flp 4:11b-13 he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Señor, nada hay que me cause más gozo, que verme siendo parte de tu plan, no pretender hacerte parte de mi ridículo plan.

Sencillamente porque ya me vi como el leproso, muriendo en vida, o como la mujer de flujo de sangre, separada de la sociedad, sin nada, absolutamente nada para darte. Porque si todavía estás en el punto de negociación, no has entendido todavía lo que se te concedió al haberte perdonado y al haberte recibido como ciudadano del reino de Dios.

Si todavía estás: “Señor, bendíceme y prometo que ahora sí te voy a servir, concédeme esto y te prometo que ahora sí voy a la iglesia, y voy a utilizar mis recursos para servirte. Dios no necesita tus recursos, Él es Dios, Él es el dueño de todo, y hasta que no te encuentres lleno de gozo por el simple hecho de que su luz te haya resplandecido sin merecerlo, no le has conocido como debes.

Y no es sino hasta que estás de este lado, del lado del perdón y la reconciliación, que tienes luz para poder apreciar lo que es al conocer la verdad, andar en amor y vivir en libertad, el gozo de conocerle y de pertenecerle, decía Juan:

1Jn 1:3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 4 Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.

El gozo y la alegría que vienen del Espíritu son diferentes al efímero placer de este mundo que es una trampa mortal, el gozo que viene de Cristo, está únicamente en Cristo. Y necesitas haber sido alumbrado para poder apreciarlo, así como cuando hay un espectáculo que solo se puede ver desde la cima de la montaña, necesitas venir a Cristo para poder apreciar la riqueza que hay en él.

El hecho de que Cristo haya venido y se haya hecho hombre, el hecho de vernos perdonados cuando no lo merecíamos no solo nos trae gozo, sino que nos trae libertad de la opresión del pecado.

Isa 9:4 Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián.
Un yugo que haba de esclavitud, como una bestia de carga que es obligada a trabajar con látigo, la vara del hombro se refiere al latigazo que hace que alguien se postre delante del opresor, el cetro habla del reinado, del gobierno al cual está sujeto como súbdito, pero como prisionero de guerra.

Eso hace el pecado, al contrario de lo que el mundo en tinieblas piensa, el pecado siempre es esclavitud, dura esclavitud que termina en dolor, miseria y angustia. Mucha gente no viene a Cristo, y menos a la iglesia porque piensa que Dios le quiere arrebatar su única fuente de diversión: el pecado; cuando lo único que está haciendo es dejarse destruir poco a poco.

Pero, el día de Madián fue un día de gloriosa victoria y liberación de la opresión del enemigo por medio de Gedeón en Jueces 7:22, la cual ganaron con tocar trompetas, romper vasijas y llevar antorchas, fue el poder de Dios, su gracia, ellos tuvieron que presentarse, y en fe estar ahí y hacer lo que se les pidió, pero Dios trajo la victoria arrasadora y total.

Madián a su vez representa nuestra naturaleza pecaminosa, el mundo y Satanás que pretende seducirnos.

Y esto es lo que el Evangelio hace, quebranta el yugo del pecado y de Satanás, quita el pesado bulto de la culpa, de la corrupción, y nos concede la libertad del yugo de la ley, de las manos de nuestros enemigos, para servirlo a él sin temor.

En Cristo hemos obtenido libertad de la paga del pecado, la cual es muerte, a través de haber sido justificados a través de la justicia de Cristo, de la presencia del pecado, en nuestra santificación, estando insertados en Cristo, al tener morando en nuestro interior al Espíritu Santo, intercediendo por nosotros, capacitándonos y dándonos la victoria por encima de nuestra naturaleza pecaminosa.

Así, este texto nos da la imagen de un animal de carga con un yugo pesado, con una barra que carga el animal para llevar la carga, y con un rey, quien es el príncipe de este mundo: Satanás, a quien Cristo venció y despojó de su gobierno:

Col 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Ese simple hecho debería ser ya un motivo suficiente para agradecerle y vivir para servirle todos los días de tu vida.

En Números 31, puedes ver esta batalla. Madián atacó de una manera muy singular a Israel, les envió mujeres para seducirlos, llevarlos a la idolatría y ponerlos como enemigos de Dios. Y esa es la manera en la que la carne nos ataca, nos pretende seducir y nos hace romper nuestra comunión con el Señor, y el resto es historia.

En Cristo tenemos la victoria completa sobre nuestra naturaleza pecaminosa, pero al mismo tiempo nosotros debemos tomar esa victoria y con el poder del Espíritu conquistar nuestra carne, y estamos llamados a destruirla por completo, y mantenerla así.

En Cristo tenemos completa victoria sobre nuestro pecado, sobre nuestra naturaleza pecaminosa, de manera que podemos decir que en Cristo somos libres, ya no tenemos porqué ser esclavos del alcohol, las drogas, la lujuria, el resentimiento, el temor, la angustia, Cristo ha venido para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.

Isa 9:5 Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego.
Esto se refiere a que ya tuvo lugar la completa destrucción de todas las armas de presión, en este tiempo, y un día en la caída de todo imperio humano, en la batalla de Armagedón, donde el mundo, su filosofía, su religión, su gobierno, su economía, serán juzgados, y físicamente su poder les será quitado.

De la misma manera nosotros, obtendremos nuestra glorificación, seremos despojados de esta naturaleza pecaminosa, y la muerte será destruida. Cuando Cristo regrese llegará el momento en el cual ya no existirá guerra, ni muerte, ni nada que nos pueda separar de su amor o que nos cause dolor o angustia.

Isa 55:12 Ustedes vivirán con gozo y paz. Los montes y las colinas se pondrán a cantar y los árboles de los campos aplaudirán. 13 Donde antes había espinos, crecerán cipreses; donde crecía la ortiga, brotarán mirtos. Estas cosas le darán gran honra al nombre del SEÑOR; serán una señal perpetua de su poder y de su amor».

Apo 22:1-5 Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, 4 y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.

Checa cómo la navidad es mucho más que pensar en un tiempo romántico de amor y paz, donde todos levantamos las manos y nos convencemos a nosotros mismos de que todo va a estar bien.

Es un plan poderoso, que va más allá aún de nuestras necesidades más inmediatas, pero, necesitas estar unido a él y la única manera es: cambia tu manera de pensar, o crees la verdad de esta gloriosa Escritura, la cual es luz, o crees la mentira del hombre y su perverso corazón, la mentira de un mundo manipulado por el príncipe de la potestad del aire, Satanás y sigues en tinieblas.

Cuando estás en tinieblas, estás engañado porque tu corazón te engaña haciéndote pensar que estás haciendo tu voluntad, pero, mira el fruto, de tu supuesta libertad: siempre vergüenza, dolor, angustia, destrucción, sin Cristo, eres esclavo y tu fin no será nunca el que esperas.

Pero qué diferencia el deseo de Dios, el amor de Dios por nosotros, mientras que uno nos aborrece, Dios nos ama y desea lo mejor para nosotros:

Jer 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; 13 y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Deu 5:29 ¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre!

Rom 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

¿Qué te parece la navidad desde este punto de vista? Muy diferente verdad. Ahora, ¿de dónde viene todo esto?

Un niño nos es nacido, hijo nos es dado.
Isa 9:6a Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado,
El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; lo vimos el viernes, se vistió de nuestra carne, adoptó plenamente nuestra humanidad, nuestra debilidad, pero sin pecado. Emanuel, Dios con nosotros. Solo un ser humano podría salvar a la raza humana, y solo un ser humano, que al mismo tiempo no dejara de ser el Dios eterno podría lograrlo.

Y dice: nos es dado, es decir es por pura gracia, el Adán, nuestro antepasado pecó, dándole la espalda a Dios, trayendo sobre la subsecuente humanidad dolor, muerte, destrucción, pero, era necesario otro Adán, un nuevo Adán sin pecado, la simiente de la mujer, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Este nuevo hombre, con una nueva naturaleza, que decidió hacerse como un pequeño bebé, que necesitó ser amamantado, que su mamá tuvo que sostener su cabeza, que sudó, se cansó, y que al mismo tiempo mostró que seguía siendo el Dios eterno.

Quien de tal manera nos amó que entregó a su Hijo unigénito para que todo aquel que crea en él no se pierda más tenga vida eterna. Este Hijo que nos amó tanto que, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a si mismo tomando nuestra forma para tomar nuestro lugar, y comprar para nosotros libertad, perdón de pecados. Para después resucitar y al creer en él, resucitar nosotros con él para vida eterna, dice la Palabra:

Rom 8:3 La ley de Moisés no podía salvarnos, porque nuestra naturaleza pecaminosa es débil. Así que Dios hizo lo que la ley no podía hacer. Él envió a su propio Hijo en un cuerpo como el que tenemos nosotros, pecadores. Y, en ese cuerpo, Dios declaró el fin del dominio que el pecado tenía sobre nosotros mediante la entrega de su Hijo como sacrificio por nuestros pecados. NTV

Pero al mismo tiempo, nunca dejó de ser Dios y traspasó los cielos, al haber resucitado, dice en Hechos:

Hch 3:15 y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.

Jua 10:17-18 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

Un eterno Dios y Hombre, nuestro Salvador, por eso su salvación es eficaz, una vez que estás en él y permaneces en él, ¿quién te puede arrebatar de su mano? Y todo por gracia, por amor de nuestro amado Dios, quien tiene buena voluntad para con nosotros. Y nos dice quién es este niño:

Isa 9:6b y el principado sobre su hombro;
El Señor no solo vino a nacer de una virgen y a morir en una cruz para dejarnos una romántica historia de bravura, sino que Él es el rey y Señor, y viene a reclamar lo que es suyo; cuando él venga finalmente tendremos el gobierno perfecto que tanto anhelamos.

Un gobierno perfecto, donde cada decreto será justo, donde no habrá corrupción, tráfico de influencias, o abuso de autoridad. Sino que su gobierno será perfecto, lleno de justicia y de gracia. Imagínate un día ya no existirá la casa blanca, ni ningún palacio de gobierno, sino solo el trono del altísimo. Dice el Salmo 2:

Sal 2:1-6 ¿Por qué se enojan tanto las naciones? ¿Por qué pierden el tiempo haciendo planes inútiles? 2 Los reyes de la tierra se preparan para la batalla, los gobernantes conspiran juntos en contra del SEÑOR y en contra de su ungido. 3 «¡Rompamos las cadenas! —gritan—, ¡y liberémonos de ser esclavos de Dios!». 4 Pero el que gobierna en el cielo se ríe; el Señor se burla de ellos. 5 Después los reprende con enojo; los aterroriza con su intensa furia. 6 Pues el Señor declara: «He puesto a mi rey elegido en el trono de Jerusalén,* en mi monte santo».

Sal 2:7-12 El rey proclama el decreto del SEÑOR: «El SEÑOR me dijo: “Tú eres mi hijo. Hoy he llegado a ser tu Padre.8 Sólo pídelo, y te daré como herencia las naciones, toda la tierra como posesión tuya. 9 Las quebrarás con vara de hierro y las harás pedazos como si fueran ollas de barro”». 10 Ahora bien, ustedes reyes, ¡actúen con sabiduría! ¡Quedan advertidos, ustedes gobernantes de la tierra! 11 Sirvan al Señor con temor reverente y alégrense con temblor. 12 Sométanse al hijo de Dios, no sea que se enoje y sean destruidos en plena actividad, porque su ira se enciende en un instante. ¡Pero qué alegría para todos los que se refugian en él!

Este es el pequeño bebé que hoy recordamos, quien más tarde fue herido por nuestras transgresiones. No lo olvides la navidad es la historia del Rey y su reino, el cual ya está aquí, en cada creyente y en la iglesia espiritualmente hablando, pero que será instaurado físicamente. Y dice:

Isa 9:6c y se llamará su nombre Admirable, Consejero,
Es Maravilloso Consejero, porque conoce desde la eternidad los designios de Dios, Él es la Sabiduría del Padre y nos ha sido hecho por Dios sabiduría. Una nueva creación, como dice la Palabra, y nosotros su descendencia, quien tiene palabras de vida eterna, quien está lleno de gracia y de verdad.

Puedes confiar en Cristo plenamente, recuerda solo hay de dos sopas, o es la palabra humana, su filosofía, su psicología, su pseudo ciencia, o es la palabra de Dios, inmutable, eterna. Solo en Cristo puedes encontrar consuelo, guía, seguridad para todos los días de tu vida, él es la respuesta, Cristo, ya no busques donde no, deja de permitirle a Satanás ser defraudado.

Es horrible, esta semana yo fui defraudado por una agencia de viajes falsa, la cual me robó, ya los perdoné, estoy orando por ellos, pero, es triste ver cuánto pudiste haber bendecido con el dinero que perdiste y simplemente se esfumó.

Imagínate con cada recurso en tu vida, sin Cristo es un desperdicio, el mundo no sabe quién es, está en tinieblas, piensa que su antepasado es un chango, y que su creador es el azar, imagínate qué tan ciego está, que al ver la complejidad de lo que es la vida humana, la creación, prefiera decir que la nada y hizo todo.

Solo en Cristo hay verdad, verdadero consejo, verdadera restauración para tu vida, pero, necesitas entregarte a él para que tengas luz.

Isa 9:6d Dios Fuerte,
Literalmente: El irresistible campeón en la batalla”. Quien obtendrá la victoria final en la arena de la historia. El invencible, es imposible que pierda, deja de resistirlo, cuando estés delante de él en el juicio, no podrás ni levantarte del piso, es una mentira, nadie ganará frente a él.

Vino como un pequeño bebé, murió como un cordero, enmudeció y fue llevado al matadero, pero regresará como el león de la tribu de Judá, y a su rugido la creación entera se postrará ante él. Todo incrédulo y burlador quedará postrado, todo pseudo sabio de este mundo se quedará mudo.

La Biblia es totalmente clara, Cristo, el Hijo de Dios, es Dios, en su misma naturaleza, no un dios pequeño, ni una emanación de Dios, ni un ángel, es Dios Todopoderoso, el creador, uno con el Padre y con el Espíritu Santo. Tres en uno, más allá de toda lógica humana, si no, no sería Dios.

Isa 9:6e Padre Eterno,
Mejor traducido: perpetuamente padre. ¿Qué significa esto? Que no hay manera que él me deseche, él me adoptó en Cristo como su hijo, soy acepto en el amado, dice en Efesios:

Efe 1:4-6 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

Y el término adopción en la Biblia no significa que nos recogió porque pobrecitos nos abandonaron, no el término indica lo que harías aún con un hijo biológico, reconocer legalmente a un hijo como legítimo, eso fue lo que hizo el Señor en Cristo, nos hizo aceptos, aprobados porque en nosotros ve la justicia de su Hijo Jesucristo.

Lo cual indica que no es un Dios lejano, no es un Rey al cual no te puedas acercar, es un Padre amoroso que tiene cuidado de sus hijos, que les abraza, les procura, les instruye, que disciplina, pero no para desechar, sino para formar; un Padre, lleno de amor, de gracia, de ternura, un padre perfecto; ese es nuestro Cristo, este pequeño bebé, dice la Palabra:

Rom 8:14-16 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. 15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Isa 9:6e Príncipe de Paz.
No existirá más guerra porque él es el príncipe de Paz, hoy por hoy, todo se trata de conflictos por aquí o por allá, de armas nucleares, de genocidio, bueno, cuando llegue el Señor, no habrá más conflicto, porque él es la paz.

Hoy en día, qué difícil es mantener la unidad, qué difícil es ver que tus hijos no se peleen, que en tu trabajo no haya problemas, que en tu matrimonio no haya conflictos, igual en la iglesia. Somos un manojo de nervios, complejos, en nuestro corazón hay hostilidad.

Pero, en Cristo, la paz perfecta regresará, y hoy, el Señor nos prometió su paz que sobrepasa todo entendimiento, una paz como el mundo no la puede dar porque no la conoce. En el ser humano sin Dios hay odio, los hijos están enojados contra sus padres, y todo se trata de guerra. Solo en Cristo y haciendo la paz con él es que podemos conocer la paz verdadera, y vienen tiempos en los que será restaurada a la perfección por nuestro príncipe de paz.

Qué impresionante, esta es parte de su carácter, de quien es él, nada que ver con ningún gobernante humano que no deja de ser polvo.

Esto es lo que podrás ver si te dejas alumbrar, no si decides amar tus tinieblas y seguir ciego, insensible a lo eterno, a lo real, a lo que no dejará de ser, porque lo que se ve es temporal.

Isa 9:7a Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite,
Finalmente será un imperio sin fin, un reinado de paz eterno, el cual irá en crecimiento eterno, justicia, bondad, belleza, maravilla eterna.

Lo que nosotros conocemos está manchado por el pecado, lo perfecto que alcanzamos a vislumbrar, es cuando estamos en luz y por fe creemos que viene algo que realmente no conocemos, pero, que nos es dado un adelanto con el Espíritu Santo de gracia en nosotros.

Isa 9:7b sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.
Se cumplirá el pacto con el reinado de David, y este rey jamás será conmovido; puedes ver esta historia en 2 Samuel 7

Sal 89:3 Hice pacto con mi escogido; Juré a David mi siervo, diciendo: 4 Para siempre confirmaré tu descendencia, Y edificaré tu trono por todas las generaciones.

No te preocupes, no habrá elecciones, no habrá contienda política, porque el único y verdadero rey, retomará su lugar, los necios serán juzgados, y los creyentes reinaremos con él por la eternidad. Y todo por la gracia, el poder, el amor de nuestro Señor, nada tiene que ver con nosotros. Solo a él la gloria, solo a él la alabanza.

Y me encanta el cierre:
Isa 9:7c El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.
Observa, aprende de un Dios inigualable, que no piensa las cosas como tú y como yo, quien valora la humildad, la mansedumbre, la obediencia, quien en su celo terrible, envió a su Hijo unigénito, quien se encarnó de María la virgen.

Quien llegó como un desconocido al cual nadie estaba esperando, que fue acostado en un comedero de animales, quien a lo suyo vino, pero, los suyos no lo recibieron, quien con su pobreza nos enriqueció, quien no vino a ser servido, sino a servir, quien se quitó su manto de autoridad, tomó el lugar del esclavo de más baja categoría, y lavó los pies sucios de sus discípulos, quien nos amó hasta el fin.

Quien hoy tiene los brazos abiertos para una humanidad que le rechaza, para una iglesia mayormente rebelde, y nada gloriosa, voluble, infiel. Pero, su celo es este, un Dios lleno de amor y misericordia, pero un Dios justo.

Por eso su venganza es así, porque implica un rechazo malvado y rebelde a una bondad perfecta, a un Dios que llora al extender sus alas sobre una humanidad que lo quiere matar, ¿por qué? Por eso, si oyeres hoy su voz, no endurezcas tu corazón, entrégate a él.

Estas cosas son ciertísimas y están por suceder, sea que el Señor viniera justo en este instante, o que tú fueras a dar cuentas, porque nada te asegura que hoy no será tu último día. Dios mismo lo firma y lo afirma, él lo llevará a cabo.

Por lo tanto, ¿cuál debería ser nuestro pensamiento en esta navidad? ¿Ya estás en el reino de Dios? El reino de los cielos se ha acercado, desde hace 2000 años con este pequeñito, Dios mismo, hecho hombre.

Yo el día de hoy disfruto de poder ver al rey en acción en mi vida, tú lo puedes ver también, pero necesitas estar de este lado, necesitas la luz del Evangelio en tu corazón.

Un día viene y no muy lejano, en el cual toda rodilla se doblará quiéralo o no, es decir, tarde o temprano doblarás la rodilla delante del rey, pero si no es hoy, en términos de paz, entonces será en términos de enemistad. Serás enemigo de Dios, y no quieres eso, y Dios no quiere eso.

Si de pronto te has dado cuenta de que sigues siendo el rey, necesitas saber que solo hay un rey y que si no estás en su reino entonces eres enemigo del rey, y aunque el diablo te engañe haciéndote creer que tú eres el rey, la realidad es que estás viviendo bajo su yugo de esclavitud y realmente está trabajando en tu destrucción, en tu muerte y condenación, Satanás. ¿No te gustaría tener de una vez por todas como rey a aquel que te ama y dio su vida por ti?

Hermanos, necesitamos actuar y obedecer, si decimos que somos creyentes y le conocemos, no hay otra manera que guardar los mandatos de un rey maravilloso, bueno y justo. Nuestra victoria no está en un pequeño bebé tierno e indefenso, sino en un Rey Soberano, todopoderoso, el cual es nuestro rey.

Estar sin Cristo es estar en tinieblas, ese pequeño bebé que vino al mundo y que fue acostado en ese pesebre, es Dios Todopoderoso, quien vivió una vida perfecta y fue a una cruz a cumplir con las demandas de un Dios justo, que no ha querido darte lo que mereces, sino que anhela perdonarte y traerte de regreso a su regazo. Ese pequeño bebé, pequeños pies y manos, que pronto heridos fueron por ti y por mí.

El día de hoy, ¿tienes paz? Paz es unir dos cosas sueltas, al pecar quedamos separados de Dios, por lo tanto, estamos en conflicto con Dios y mientras esté esta situación así, nunca vas a poder disfrutar de paz.

¿Quieres conocer la paz? ¿Quieres dejar de ser enemigo del reino de Dios? ¿Quieres estas buenas noticias? Hoy es el día. Y la respuesta no es una religión, no son buenas obras, necesitarías ser perfecto, la realidad es que hemos pecado y merecemos la muerte y la única manera es que confíes en Cristo.

¿Escuchas hoy su voz? No endurezcas tu corazón y haz la paz con Dios, la paz que Él te ofrece hoy. No dejemos que esta navidad sea como la de cada año, el cambio no está afuera, está adentro.

El Salvador del mundo quiere resplandecer en tu rostro hoy, quiere darte vida, quiere que veas, que le puedas contemplar, de esto se trata la navidad, de Cristo y de su obra de amor por ti y por mí, solo eso, lo demás es efímero.

De tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, Jesucristo, quién es exactamente Él mismo Dios, en esencia y poder y en todos sus atributos, y sobre este, Jesucristo, demandó la culpa, el castigo, el veredicto de muerte que pesaba sobre nosotros Dios lo puso sobre Jesucristo y Jesucristo mismo lo cargó, así su justicia, fue satisfecha. Y fue satisfecha porque Cristo se levantó de los muertos, resucitó y resucitando venció al pecado y a la muerte, la cual era su consecuencia.

Y repito, la manera de recibir su luz únicamente, es cuando confiesas, te arrepientes y confías en Jesucristo, entonces eres traído a la vida, eres salvo de la muerte y la esclavitud del pecado.

Paz significa unir dos cosas sueltas, estábamos separados de Dios al haber pecado, al haberle dado la espalda, pero ahora a través de Cristo, hemos sido acercados a Él, el vínculo que estaba roto por nuestro pecado, ahora es restaurado en Cristo Jesús, Él es el puente, al hacer la paz con Dios a través de Cristo, es que conocemos la paz.

¿Cómo sabemos si tienes luz y vida? Observa en tu interior, el fruto en tu vida, ¿cuáles son tus anhelos? ¿Honrar, obedecer, amar, ser como Cristo? O ¿Tú sigues siendo el rey? Y si hay un Dios, Él está para servirte y para satisfacer tus demandas.

¿Qué fruto arroja tu vida? Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe templanza, o, celos, contiendas, divisiones, adulterios, herejías, borracheras, etc. ¿Es un desastre y cada día está peor? O Sí, hubo un tsunami en tu vida, pero ahora, ya hay letreros donde dice: “disculpe las molestias que esto le ocasiona, el Señor y su Espíritu Santo están trabajando para reconstruir y arreglar este lugar”.

Y dirás, ¿Qué tengo que hacer? Arrepiéntete, si hoy estás oyendo su voz y cree a su Palabra, y ¿qué dice su Palabra?

Luc 1:31-33 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. 32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Esto es la navidad, el acceso a Dios estaba negado, y había una distancia infinita entre Dios y nosotros, y no porque él nos lo haya cerrado, sino porque nosotros nos lo cerramos al pecar, pero en ese pequeño bebé, Dios mismo, tomando la iniciativa acortó la distancia. Emanuel: Dios con nosotros.

La navidad es que tú y yo le dimos la espalda a Dios yéndonos lo más lejos de él por nuestro propio camino, y él tomando forma de hombre, nos vino a buscar, vino hace 2000 años a salvar lo que se había perdido, de manera que:

2 Co 5:19-21 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Él ya recorrió el camino esos pequeños pies y manos, ese bebé indefenso que pronto herido fue por ti y por mí. ¿No crees que ya sea hora de reconciliarte con Dios en esta navidad? Si no lo haces pasarás otra navidad más en blanco.

El Hijo de Dios, vino al mundo a rescatarnos, aquí está la luz, deja que alumbre tus tinieblas, no escojas el camino largo, no tienes 700 años, la salvación es hoy, y esto es más cierto que todos los libros del mundo.

Marcos 1:14 El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

Feliz Navidad a todos, vamos a orar.