La Gracia De Dios Se Ha Manifestado Tito 2:11-15


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LA GRACIA DE DIOS SE HA MANIFESTADO
Tito 2:11 – 15

Introducción

Seguimos en nuestra encomienda de predicar cada libro de la Biblia capítulo por capítulo, versículo por versículo donde el Señor tiene tesoros maravillosos y hemos llegado hasta esta hermosa carta a Tito.

Escrita por Pablo entre el 62 y 64 d. C. probablemente desde Corinto o Nicópolis, ya que Pablo estaba ministrando desde las iglesias de Macedonia; entre su primero y segundo encarcelamiento romano, mientras estaba en libertad, escrita por el mismo tiempo que 1 Timoteo, cartas parecidas, solo que dirigidas a un público un poco diferente.

¿Quién era Tito?

Tito, “verdadero hijo en la común fe, compañero, colaborador, aprendiz, hermano amado, hijo espiritual de Pablo, un siervo fiel que amaba la iglesia de Cristo. Digno de confianza en su doctrina, su madurez espiritual, su liderazgo, su fidelidad, su diligencia, y su amor genuino por las ovejitas.

¿Por qué le escribe esta carta?

Pablo dejó a Tito a cargo de las iglesias de Creta, una isla ubicada en el mar Mediterráneo con reputación de ser un lugar difícil, Pablo menciona de creta lo siguiente:

Tit 1:12 Incluso uno de sus propios hombres, un profeta de Creta, dijo acerca de ellos: «Todos los cretenses son mentirosos, animales crueles y glotones perezosos». (NTV)

Una sociedad con gente mentirosa, gandaya, cruel, floja, y aprovechada solo pensando en cómo satisfacerse, se dice que todo lo arreglaban a palos y pleitos, además de que dentro de las jóvenes y vulnerables iglesias cretenses había muchos rebeldes, gente fraudulenta, falsa doctrina, falsos maestros, gente impía.

Tito es llamado a corregir lo deficiente, estableciendo un estándar y nombrar líderes fieles coherentes entre la verdad y su conducta que pudieran ser ejemplo para los nuevos creyentes cretenses. Saber esto me llena de esperanza, que Dios ama profundamente aún una sociedad como esta porque él vino a los enfermos, no a los sanos, y que, en una iglesia como esta, el Evangelio es igual de eficaz y poderoso.

Por eso es de tan grande gozo para nosotros estudiar esta carta, si Dios lo puede hacer en los cretenses, lo puede hacer en nosotros.

Los temas principales de esta carta son: Sana doctrina produce sana conducta, buena doctrina demanda buena conducta, misma que nos hará ser testigos fieles y creíbles, a tener un evangelismo eficaz. El versículo clave en esta carta, mismo que hoy estaremos estudiando es Tito 2:14:

Tit 2:14 Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.

Pablo nos ha mostrado ya cómo debería verse una iglesia sana, cómo la sana doctrina no solo es teología correcta, información, sino un estilo de vida, una identidad, la cual debemos fomentar, procurar y modelar.

Todos estamos llamados a la madurez y los ancianos sanos en la fe deben mostrar sobriedad, seriedad, prudencia, un amor, fe y paciencia sanos, las ancianas sanas en la fe deberían mostrar reverencia en su porte, con lo que expresan en su exterior sin palabras, en su manera de vestir, su expresión corporal y el semblante de su rostro, y su conducta.

No siendo diabolos, calumniadoras, que lo que expresan con su boca, que sus conversaciones, hablen de la sanidad de su corazón, su espíritu. Que no esclavas del vino, sino que se muestren satisfechas y plenas en el Señor, que sean maestras del bien, de lo bueno, de lo apropiado, lo honesto. Que enseñen a las mujeres jóvenes a pensar sanamente.

Que las jóvenes casadas sanas en la fe aprendan de las mujeres mayores a ser madres y esposas rectas y piadosas, deberían ser prudentes, a dominarse a sí mismas, no siendo esclavas de sus emociones y sentimientos, sino firmes en su fe, que sean castas, cuidando sus pensamientos y relaciones, libres de inmoralidad sexual

Deberían ser cuidadosas de su casa, aprendiendo a valorar su hogar, custodiando un lugar donde puede ser influencia, mostrar su amor y servicio a su esposo e hijos. Manifestando en su carácter bondad, benignidad, generosidad, sujeción respetuosa, porque entienden que es a Cristo a quien representan.

Vimos ya varios propósitos, el primero fue que no queremos que la palabra de Dios sea blasfemada o ridiculizada al no haber consistencia entre lo que se dice creer y lo que se vive.

Los jóvenes mujeres u hombres, por igual, deberían manifestar prudencia, una mente saludable, ener la mente cabal, completa, sana, ser moderado, cuerdo, prudente, estar en su juicio cabal, en sano juicio, condición mental saludable, ser sensato, tener una mente clara, ser juicioso, pensar con sensatez, estar en los cabales, ser cuerdo.

Alguien sano de mente, que se domina a sí mismo, que ha aprendido a discernir entre el bien y el mal, entre lo bueno, lo malo y lo mejor, que es discreto y con buen juicio, lo cual es el resultado de caminar con el Señor, de darle el control de las pasiones físicas al Espíritu Santo.

Ser ejemplos de buenas obras, modelos a seguir, mientras seguimos a Cristo. Deberían ser íntegros, no desgastados o deteriorados, serios, respetables, venerables, con un vocabulario sane e irreprochable.

No solo no queremos dejar en ridículo la Palabra de Dios, sino que el adversario se avergüence de sus falsas acusaciones y lo dejemos callado al conducirnos de esta manera.

Como trabajadores estamos llamados a adornar la sana doctrina que recibimos y predicamos, siendo obedientes, diligentes, respetuosos, siendo honestos, leales, fieles, haciendo un trabajo excelente, con una actitud de sacrificio y servicio, la razón es adornar, hacer ver bien, embellecer, hacer ver en orden la sana doctrina y que Dios sea glorificado.

Y en esta ocasión, creo yo por la razón de que tipo de gente eran los cretenses Pablo hizo contrario a lo que siempre hace, siempre comienza con la doctrina, la teología y después nos llama a responder a ella, en este caso fue al revés, primero nos presentó la sana doctrina, y ahora nos va a decir porqué esto deber ser así, por qué es posible, por qué un cristiano es llamado a tan alto estándar de piedad.

El día de hoy el Espíritu Santo nos hablará de las cosas sublimes que han sucedido en la vida de alguien en quien el Espíritu ha soplado vida nueva, que es una nueva criatura, nos dará la razón y la fuente de la sana doctrina poderosa para dar vida, libertar y transformar, por eso yo titulé este mensaje: LA GRACIA DE DIOS SE HA MANIFESTADO.

I. La gracia de Dios ya nos fue dada para salvación.
Tit 2:11a Porque la gracia de Dios
Me encanta cómo Pablo nos da la razón principal de todas estas cosas, cretenses, calvarianos, cristianos de toda lengua y nación, la gracia de Dios ya se manifestó.

Y la gracia se puede entender en varios sentidos, como un regalo, gracia, járis la influencia divina sobre el corazón, y su reflejo en la vida; la aprobación, el regalo, donativo, favor, el mérito, la bondad, estimación, favor, bendición, regalo, la expresión de bondad, la buena voluntad.

La gracia no hace énfasis en quien la recibe, sino en el que la da. Gracia es riqueza incalculable entregada a alguien nada especial, que no la merece ni la merecerá jamás, que no la tiene y no la puede obtener ni, aunque trabajara diez vidas juntas.

Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes, es decir, la gracia ni se puede recibir ni experimentar siendo orgullosos, soberbios, porque el orgulloso y soberbio cree que merece algo, cree que se puede ganar algo, y la gracia nos dice que somos inútiles, que no podemos hacer nada y que si tenemos algo, es precisamente por el favor de Dios.

De hecho, Pablo usa la palabra gracia 120 veces, ¿por qué? Porque él sabe que fue un perseguidor de cristianos, respiraba odio y muerte en su contra, era un franco enemigo de Dios.

Y precisamente en el momento en el que ardía de celo queriendo desvanecer a cualquiera que se hiciera llamar cristiano, en la cúspide de su odio contra Cristo, Cristo le salió al encuentro, y le dijo: qué traes conmigo y con mi iglesia.

¿Tú qué harías si el peor de tus enemigos que hubiera abusado y matado a tu esposa, hijos, familia, te hubiera quitado todo lo que tenías de pronto tuvieras la oportunidad de tenerlo en el piso. Yo sé que todos nos damos baños de bondad, y dirías está bien, no te mato nomás porque soy cristiano.

Pero ¿lo perdonarías? ¿Lo amarías, lo adoptarías como tu hijo, lo pondrías como el heredero universal de tus bienes? No lo creo. Todavía trae sus manos pegajosas de la sangre de los tuyos.

Y justamente es lo que hace Cristo no solo con Pablo, sino con todos nosotros que de una manera u otra cuando amamos nuestras tinieblas, nuestras convicciones, y lo rechazamos, lo clavamos en esa cruz del calvario, y clamamos a él en nuestra angustia y en nuestra decisión de ser suyos, él nos oye y no nos da conforme a lo que merecemos, sino que nos llena de gracia, de este favor inmerecido.

Pablo lo sabía, todo lo que alcanzó a conseguir para Cristo en su vida de cristiano, no habría forma de que él lo hubiera hecho por iniciativa propia, por fuerza de voluntad; no, de haber sido así, él hubiera exterminado como Hitler a todos los cristianos.

Pablo lo tenía claro, y lo tuvo claro toda su vida, él decía:

1 Co 15:9-10 Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.

Si tú eres de los que creen que no son tan malos, que de alguna manera Dios se fijó en ti y ahora eres creyente o salvo por algo bueno que vio en ti, o porque naciste en una familia cristiana, o porque vienes a la iglesia, o porque haces buenas obras, o porque guardas ritos, o porque tienes una religión, no has entendido la gracia todavía.

La gracia de Dios no se puede llegar a merecer, no se puede llegar a obtener, ni se puede llegar a pagar, es plenamente un regalo de Dios, solo se recibe.

La gracia de Dios es bondad, generosidad pura de Dios, quien, tomando la iniciativa, no por ver algo especial en nosotros, sino por generoso, él decide derramar su gracia, su aprobación, su mérito en un derroche extravagante, espectacular de amor sobre gente infiel, e indigna.

Ahora, no se trata del supuesto amor incondicional de nuestros tiempos que levanta la bandera de la tolerancia, siempre y cuando no se les presente la verdad, a la cual son totalmente intolerantes.

No se trata de hacerse de la vista gorda con lo malo, o de ser alcahuete, o de bien por ti, no, la gracia de Dios va junto con la verdad y la justicia, ¿cómo puedes juntar estas dos cosas? ¿Cómo puede Dios aprobar y bendecir a pecadores que han roto su ley y que merecen la muerte?

En la cruz del calvario, ahí está manifestada la justicia de Dios, su ira derramada sobre su Hijo Jesucristo, pero al mismo tiempo, de esa misma cruz brota la gracia, el perdón de Dios, la reconciliación de nosotros con Dios al rendirnos a Cristo, al confiar que lo hizo en nuestro lugar. Y ¿por qué? Porque quiso, dice la Palabra:

Stg 1:18 Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

Efe 1:3-6 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

Gracia, son las riquezas de Dios dadas a nosotros a costa de Jesucristo, cobradas a Jesucristo, pagadas por Jesucristo.

Aristóteles definía gracia así: la gracia es conferida libremente sin ninguna expectativa o esperanza de remuneración o retorno, encontrando su única motivación en la generosidad y el corazón del que da con toda libertad.

La razón por la que los ancianos, ancianas, jóvenes, trabajadores, todo creyente debería andar en esta conducta es por que esta gracia maravillosa:

Tit 2:11b se ha manifestado para salvación
Manifestar es la palabra epifaíno, brillar, hacerse visible, conocido, se ha mostrado, se ha exhibido; es algo que ya sucedió, que Dios ya manifestó y planeó desde antes de la fundación del mundo. ¿Con qué propósito? Para salvación: sotérion, defensa, poder salvador libertador.

¿Salvación de qué? Del castigo del pecado, el cual es muerte, condenación eterna; la gracia de Dios ya se ha manifestado para librar del castigo del pecado a cualquier ser humano. No solo el castigo, sino el poder del pecado, el cual es muerte, esclavitud.

El que peca es esclavo del pecado, no hay tal cosa como soy libre de hacer lo que me dé la gana, no es así, estás siendo arrastrado por tus pasiones y deseos, y eso no es algo bueno, y la prueba de esto es tu falta de paz, tus relaciones destructivas, tu angustia, culpabilidad, tu gran capacidad de lastimarte y lastimar a otros. La gracia de Dios nos hace libres del poder dominador del pecado.

Y nos hará libres de la presencia del pecado, un día ya no batallaremos con esta tendencia al mal, a lo prohibido, a la rebeldía, a la soberbia. Entonces, si hemos creído en Cristo, hoy ya somos libres del castigo del pecado, somos libres del poder del pecado y seremos libres de la presencia del pecado.

Está disponible a todo aquel que cree, por eso aquel que la ha recibido no solo es que deba manifestar esta conducta por un mandato legalista, sino que es porque puede hacerlo, se le ha capacitado y es lógico que después de recibir tal gracia poderosa esta gracia se manifieste en nuestras vidas.

No podemos hacer nada para recibir la gracia de Dios, tampoco podemos hacer nada para ganar nuestra salvación, de manera que, sin gracia no hay salvación.

Esta gracia que ha llegado, aparecido desde los cielos para nuestra bendición, la cual ya existía antes de la fundación del mundo, antes que existiera siquiera tiempo y espacio, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo ya habían hecho este plan de salvación, Cristo ya había decidido por pura gracia venir y sacrificarse voluntariamente por nosotros. Dice la Palabra:

1 Pe 1:18-20 Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata 19 sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha. 20 Dios lo eligió como el rescate por ustedes mucho antes de que comenzara el mundo, pero ahora él se lo ha revelado a ustedes en estos últimos días. (NTV)

1 Pe 1:21-23 Por medio de Cristo, han llegado a confiar en Dios. Y han puesto su fe y su esperanza en Dios, porque él levantó a Cristo de los muertos y le dio una gloria inmensa. 22 Al obedecer la verdad, ustedes quedaron limpios de sus pecados, por eso ahora tienen que amarse unos a otros como hermanos, con amor sincero. Ámense profundamente de todo corazón. 23 Pues han nacido de nuevo pero no a una vida que pronto se acabará. Su nueva vida durará para siempre porque proviene de la eterna y viviente palabra de Dios. (NTV)

Y ¿quién es esta gracia personificada, vestida de carne? Jesucristo, quien se insertó en la raza humana, en nuestra historia para derramar sobre nosotros esta abundante gracia. ¿Qué dice Juan?

Jua 1:14 Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. (NVI)
Nació en ese humilde pesebre, su vida de servicio, sacrificio y amor, tocando a los que nadie quería tocar, llamando a los que todos habían desechado, nunca entró a un antro a sacar a gente a latigazos, pero, sí entró al templo a sacar a los auto suficientes.

La mujer samaritana, los recaudadores de impuestos, a Cristo le llamaban amigo de pecadores, porque vino a morir por ellos, vino a morir por nosotros, a salvarnos y su gracia y verdad ya han sido manifestadas. Dice en Isaías:

Isa 55:1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

Isa 61:1 El Espíritu del SEÑOR omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros,

¿Qué puedes observar en estos textos? La gracia se manifiesta a los que están en bancarrota, a los quebrantados, a los cautivos y prisioneros, y todos ellos son enriquecidos, sanados, libertados, gratuitamente, esto es gracia. Por eso, pregunto, ¿cómo debería lucir nuestras vidas? ¿Cautivos de algún vicio o mal hábito, de algún pecado?

NO tienes que estar así, recibe hoy la gracia de Dios que ya se manifestó en la vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, y dice:

Tit 2:11c a todos los hombres,
¿Qué significa esto, que la salvación es universal y que por lo tanto toda la humanidad es salva por default? No significa esto, la Biblia no enseña el universalismo que todos los caminos llevan a Dios, definitivamente todos estaremos delante de Dios, pero, si no es a través de Cristo, el único camino al Padre, Jesucristo dijo:

Jua 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

No dice soy un camino, una verdad y una vida de muchas que puedes escoger, no es así, la puerta al Padre es angosta, pero, él es el creador, por lo tanto, él es quien pone las reglas del juego.

Entonces, lo que está diciendo no es que todos los hombres sean salvos por default, sino que todo ser humano es salvable, puede ser salvo, no importa la raza, el color, el género, nación, la puerta está abierta, la invitación es a todos, dice la Palabra:

Hch 17:30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;
1Ti 2:4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Jua 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

En otras palabras, en este momento ya no hay excusa alguna por la cual darle la espalda a Dios, hombre, mujer, niño, raza, nación, criminales y no criminales, pecadores de cualquier tipo, la gracia de Dios ya está aquí trayendo salvación a quien sea, en la condición que se encuentre.

Pero, el camino es Cristo, sí es exclusivo, porque solo Cristo murió, y tuvo el poder de vencer a la muerte, nadie más, ningún ser humano tiene ese poder, aunque se crea Dios y muy inteligente, todo ser humano, antes y después de Cristo sencillamente muere y no se levanta, no así nuestro Señor, es el único poderoso quien vive hoy, y por los siglos de los siglos.

Y el mundo no quiere eso, te llaman cerrado, te llaman fundamentalista, te llaman intolerante, pero, así es. La condenación no viene por ser buenos o malos, no es así, todos hemos pecado, ningún ser humano fue, es, ni será suficientemente bueno para ganar su salvación.

La condenación viene por no creer en Cristo, por desechar su sacrificio, por dejar a Dios con las manos extendidas, porque cuando somos incrédulos y no nos juzgamos malos, entonces estamos diciendo: Cristo, ¿qué te pasa? Fuiste a la cruz por tonto porque yo ni te necesitaba.

Es tener la sangre de Cristo en menos, es menospreciar y despreciar el amor, la generosidad, la bondad de Dios. Por eso dice Pablo en Gálatas:

Gál 2:21 No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano.

Y esa es precisamente la condenación que los hombres aman más sus tinieblas que la luz y desprecian a Cristo pretendiendo justificarse a sí mismos, lo cual es imposible sin la gracia de Dios, sin su favor inmerecido.

1 Ti 2:5-6 Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6 quien dio su vida como rescate por todos.

Hch 4:11-12 Jesucristo es “la piedra que desecharon ustedes los constructores, y que ha llegado a ser la piedra angular”. 12 De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.

No importa lo sincero que puedas pensar que eres, sin Cristo, estás sinceramente equivocado, solo hay un camino y ese camino está abierto hoy. Mis hermanos, esto es básico es el ABC que todos debemos tener entendido porque es el evangelio que predicamos y que nos ha salvado, en el cual debemos crecer.

Ahora, no porque sea gratis eso implica que es chafa o barata, no existe tal cosa, es gratuita, pero no es barata, costó la sangre preciosa de Jesucristo, no podemos rechazarla, desperdiciarla o menospreciarla. Ahora veamos el siguiente versículo:

II. La gracia el día de hoy nos está instruyendo, librándonos del dominio del pecado.
Tit 2:12a enseñándonos que,
La palabra enseñándonos es la palabra: paideúo, que significa educar, entrenar a un niño, lo cual incluye corrección, disciplina, enseñanza, castigo.

Esto es algo maravilloso, por eso la gracia no es una licencia para pecar, no es que yo diga: estamos bajo la gracia, así que puedo pecar a gusto, no, si estás pecando a gusto, disfrutando de tu vida impía, más bien revisa tu fe, quizá no tengas vida eterna, no has nacido de nuevo.

Porque el creyente que vive en pecado, que ha caído, vive una vida miserable, llena de angustia, de vació, de zozobra, y no está en paz hasta que regresa a su Señor confiesa, se arrepiente, es perdonado y restaurado.

La gracia no solo nos fortalece, nos enseña como una maestra enseñaría a un niño. Esta es otra razón por la cual nuestra conducta debe manifestar tal sanidad.

Y muchos piensan pobrecitos judíos que vivían bajo la ley, tenían que andar a ralla, pero, ¿qué crees? Vivir bajo la gracia es aún más difícil que vivir bajo la ley, ¿por qué digo esto? Porque si estás bajo la ley y rompes uno solo de sus preceptos entonces la ley te mata y punto.

En aquellos tiempos si alguien adulteraba no necesitaban abogados e infracciones, no, solo necesitabas piedras, y que muera el adúltero y con la que adulteró, punto. Mi hijo es un desobediente, borracho y glotón, no tenían que gastar en psicólogos o consejeros, no, la ley decía apedréenlo hasta que muera, y punto final.

Pero, la gracia no es así, la gracia te agarra, te arrastra, te disciplina, si te caes, te levanta, te sacude el polvo, y te dice: órale, otra vez; y si te caes de nuevo, no acabas de aterrizar cuando ya te está levantando y te está diciendo así no, así, y la próxima vez hazle asá. Y nos enseña dos cosas, una es positiva, y la otra es negativa:

Tit 2:12b renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos,

La gracia constantemente nos está enseñando a renunciar, arnéomai, contradecir, desconocer, rechazar, rehusar, renunciar, repudiar, no prestar atención, no consentir, rehusarse a seguir literalmente decir no, a dos cosas:

A la impiedad, asébeia, impío es alguien que no tiene el menor cuidado de Dios, que no le toma en cuenta; toda esta cultura de humanismo, el ser humano es dios, y por lo tanto su propia autoridad de vida y moral, hago lo que quiero sin caer en cuenta que hay un Dios que me ve y que me juzgará.

El naturalismo y ateísmo, soy un accidente, vengo de un chango, el único sentido de esta vida es sobrevivir, dejarme llevar por lo que mi cuerpo me pida ya que mañana moriré y dejaré de existir.

Esta cultura de religión donde Dios es el achichincle y el ser humano es el que manda, todo aquello que surge de esta manera de pensar es impiedad.

Y los deseos mundanos es epidsumía, deseos, codicia, concupiscencia, deseo, pasión, lascivia, anhelo, y kosmicos, de cosmos, terrenal, temporal, el aquí y el ahora.

La gracia nos instruye, nos educa a decir no a todas estas cosas, y es lo que se supone que deberíamos hacer si nos decimos cristianos.

Hay cosas a las que todo cristiano debería estar entrenado para decir no, decir no a toda obra de la carne, a la inmoralidad sexual, al odio, a la falta de perdón, al chisme y la murmuración, a la soberbia y el orgullo, a la codicia, a los deseos de los ojos, de la carne y la vanagloria de la vida, a las drogas, al alcohol, a cualquier tipo de adicción, al aborto, a las relaciones homosexuales, adulterio y fornicación.

¿Por qué? Porque somos cristianos, por a quien representamos, por que se supone, somos hijos de un Dios bueno y santo, y se supone que todas esas cosas son parte de nuestro pasado, del viejo hombre, dice en 1 Corintios:

1 Co 6:9-11 ¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad 10 o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de ésos heredará el reino de Dios. 11 Algunos de ustedes antes eran así. Pero fueron limpiados; fueron hechos santos; fueron hechos justos ante Dios al invocar el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.

Hemos sido salvados no solo de la paga del pecado, sino que hoy somos libres del dominio del pecado, y podemos y debemos aprender a decir simplemente no. ¿Significa esto que deberíamos ser perfectos y nunca caer? Claro que no, por eso estamos siendo instruidos, y en la instrucción cabe el error, del cual debemos aprender.

Y recuerda, estamos siendo instruidos por la gracia, si fuera la ley, muchos de nosotros hace tiempo ya que estaríamos muertos, la gracia es nuestro pedagogo, y podemos decir: Señor otra vez me equivoqué, fallé, caí, la gracia te toma de la mano, te levanta, te limpia el polvo y te dice, otra vez.

La realidad es que la gracia es mucho más demandante que la ley, la ley solo te mata, pero la gracia no te deja en paz, continúa recogiéndote una y otra vez, y te vuelve a decir otra vez inténtalo una vez más, hasta que te salga, quiero ver esos músculos espirituales, quiero verte a la imagen de Cristo.

Pero, Señor, ya he caído un montón de veces, ssssssh, levántese, límpiese las lágrimas, déjeme sacudirlo, otra vez, vamos, esta es la buena. Ahora veamos lo positivo, dice:

Tit 2:12c vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
La gracia no solo nos instruye a decir no, a la impiedad y a los deseos mundanos, sino que nos enseña a vivir sobriamente, una vez más esta palabra, me asombra cómo todo cristiano, sea anciano de la iglesia o de edad, o espiritual, trabajador, joven, casado, casada, todos necesitamos este rasgo de carácter.

– Sobriamente – Sofrónos.

Lo cual tiene que ver con nosotros mismos. una mente sana cabal, completa, moderada, ser sensato, una mente en orden,

La gracia nos enseña a vivir con una mente sana, con auto control, antes vivíamos arrastrados por nuestra naturaleza pecaminosa haciendo todo tipo de decisiones estúpidas que nos llevaban al fracaso y al dolor de alguna forma y en algún área de nuestras vidas.

– Justamente – dikaíos.

Lo cual tiene que ver con mi relación con mi prójimo, vivir rectamente, equitativamente de acuerdo con la justicia de Dios, a su estándar, no el mío.

La gracia nos enseña a ya no vivir centrados en nosotros mismos, sino que nos enseña cómo en nuestras relaciones horizontales con nuestro prójimo podemos vivir amando, sirviendo, compartiendo nuestra fe, haciendo lo correcto.

– Piadosamente – eusebós.

Lo cual tiene que ver con mi relación con Dios. Tomándole en cuenta, dándole honor y reverencia en todo lo que hago.

Nos enseña a caminar con nuestro Señor de la manera correcta, a ya no verlo como un ídolo, sino como el Todopoderoso omnipotente, nos enseña a amarlo, a honrarlo y mostrar esta honra en nuestras decisiones, en nuestra conducta.

¿Cuándo? En este siglo presente, es decir, en esta era, en este tiempo, en esta época de tiempo de maldad donde vivimos como libres, brillando con la luz de Cristo. Dice en Gálatas 1:

Gál 1:3-5 Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, 4 el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre, 5 a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

La gracia nos instruye, nos hace libres del dominio del pecado de modo que somos hechos libres del presente siglo dominado por la maldad y la impiedad, en este mundo temporal el cual no es nuestro hogar, lejos, muy lejos está de ser el cielo, el lugar de descanso y gozo eternos.

III. La gracia nos enseña a tener una esperanza eterna.
Tit 2:13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
Sin gracia no hay salvación, sin gracia no hay instrucción, por lo tanto, no hay esperanza, y para aprender estas cosas es indispensable la gracia, ningún ser humano con su inteligencia lo va a entender.

Porque cuando nos acercamos a Dios entendemos que es la misma distancia para todos, y a todos nos cuesta lo mismo, un doctor en ciencias le cuesta lo mismo creer y entender que a un pequeño niño, es la misma distancia para todos.

Y mira lo que hace la gracia, nos enseña a aguardar, prosdéjomai, recibir a uno mismo, aceptar favorablemente, admitir, esperar con confianza y paciencia, aceptar, aguardar, recibir, acoger, aceptar, esperar bien dispuestos.

Aguardar anticipando este evento con expectación, viendo hacia el futuro, llenos de esperanza, y haciéndolo constantemente, continuamente, así es como los cristianos deberíamos estar viviendo por la gracia de Dios.

Si no estamos bajo el chorro de gracia entonces jamás aprenderemos a esperar en lo eterno, en aquello que no se ve, lo cual es eterno, dice la Palabra:

2 Co 4:16-18 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Rom 8:24-25 Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene? 25 Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos nuestra constancia.

¿Quién nos va a enseñar a amar, a abrazar esta esperanza antes que estar abrazando las promesas vanas de este mundo?

La gracia nos instruye a abrazar esta esperanza, Elpis, el gozo anticipado de algo que es ciertísimo que recibiremos, una expectación gozosa y llena de confianza. Y le da otro adjetivo calificativo: Una esperanza bienaventurada, makários, feliz, dichoso, afortunado, esto habla de la naturaleza de lo que es el bien mayor, la máxima bendición.

¿Cuál es esta esperanza bienaventurada? La epifáneia, la manifestación, el regreso de Cristo, la aparición de Cristo que está por llegar, él lo prometió.

Y es una manifestación gloriosa, doxa, peso, majestad. Esta es su segunda aparición, la primera vino como siervo, en humildad, le escupieron, como cordero no abrió su boca, lo golpearon, lo humillaron, lo clavaron en una cruz.

Pero, esta segunda aparición, será diferente, él dijo:

Mat 24:29-30 »Inmediatamente después de la angustia de esos días, “El sol se oscurecerá, la luna no dará luz, las estrellas caerán del cielo, y los poderes de los cielos serán sacudidos”. 30 »Y entonces, por fin, aparecerá en los cielos la señal de que el Hijo del Hombre viene, y habrá un profundo lamento entre todos los pueblos de la tierra. Verán al Hijo del Hombre venir en las nubes del cielo con poder y gran gloria.

Y lo vuelve a repetir en Apocalipsis:

Apo 1:7a – 8 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá… 8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.

Y nos prometió que viene muy pronto:

Apo 3:11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

Apo 22:7 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

Apo 22:12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.

Cristo vendrá en toda su gloria, con todo el peso de su majestad. Y solo la gracia de Dios nos puede instruir a recibir esta promesa, atesorarla y verdaderamente convertirnos en cristianos gozosos, llenos de esperanza, fieles, aguardando a nuestro Señor sobria, justa y piadosamente porque no queremos que nos halle siendo infieles, tan ocupados amando este mundo que su regreso nos agarra de sorpresa.

Y piensa ¿cómo es que podríamos estar llenos de esperanza al saber que viene el Todopoderoso a hacer cuentas con el pecador, a juzgar a este mundo, y nosotros estar llenos de gozo y al verlo llamarlo padre? Obviamente por esta maravillosa gracia salvadora, libertadora, instructora, que nos enseña nuestra seguridad no en nosotros, no en nuestros méritos, sino en los de Cristo. Gracia maravillosa.

Esta es nuestra esperanza, no en las noticias, no en un nuevo gobierno, no en la buena suerte, lo cual no existe, no en un nuevo matrimonio, en un hijo, sino en el regreso glorioso de nuestro Señor, porque cuando él llegue, entonces para nosotros, todo problema terminó, y nuestra vida verdadera acabará de comenzar a penas. Dice Pedro:

1 Pe 1:8-9 Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso, 9 pues están obteniendo la meta de su fe, que es su salvación.

Mira nada más las razones de súper peso que tenemos para decir que un cristiano transformado a la imagen de Cristo es lo más lógico, un cristiano lleno de gozo y esperanza, viviendo para agradar a su Señor, instruido por la gracia.

Por eso debes preguntarte, ¿cuál es tu mayor esperanza en esta vida? Si no es la aparición gloriosa de nuestro Señor Jesucristo entonces necesitas ser instruido por la gracia. Sin gracia no hay salvación, sin gracia no hay verdadera instrucción, y sin gracia no hay esperanza. Y mira lo que dice:

IV. La gracia de Dios nos purifica y nos transforma.
Tit 2:14a quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad
Se dio a sí mismo implica alguien que lo hizo voluntariamente, en Getsemaní, decidió hacer la voluntad de su Padre, morir por nosotros, y piensa un momento algo que no se puede entender, si él tiene vida eterna, tuvo que morir eternamente al recibir toda la ira de Dios sobre sí mismo.

Porque la vida es eterna, así como la muerte lo es también, y Cristo lo hizo por nosotros, por eso Juan en Apocalipsis ve a un cordero como inmolado.
1 Pe 3:18 Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios. Sufrió la muerte física, pero volvió a la vida en el Espíritu.

Cristo cargó con él en la cruz todos tus malos pensamientos, nuestras obras torcidas, toda maldad antes, hoy y después, los tuyos y los míos, todas esas cosas por las que te conoce bien y por las que quiso derramar su gracia sobre ti porque él las cargó en la cruz, no le asustan.

Porque murió eternamente por ellas, para que tú y yo tuviéramos vida eterna, esta fue la razón de su angustia, de sudar gotas de sangre, de preguntarle a su Padre: “si hay otro camino, otra manera, pero, no se haga mi voluntad sino la tuya.

Y voluntariamente recibió la copa de la ira de Dios en nuestro lugar, sustituyéndonos en el lugar que nos tocaba, se dio a sí mismo en lugar de nosotros, en nuestro lugar, lo hizo por nosotros, Cristo no solo murió por ti, sino que murió como tú, tomando la humanidad de Chuy, Rocío, con todo tu pecado. etc.

Por eso Pablo dice: estoy crucificado con Cristo, pero al mismo tiempo cuando él se levantó y resucitó, nosotros también lo hicimos, cuando él salió de la tumba, nosotros salimos de la tumba. Pero esto es algo que solo podemos hacer nuestro cuando lo creemos, nos arrepentimos y nos rendimos a Cristo, entonces por la fe lo recibimos, no antes.

Y Cristo, voluntariamente se entregó por nosotros, no para que siguiéramos pecando sinvergüenzamente, no para hacernos unos pecadores más inteligentes o más prósperos, o más sanos, para seguir viviendo para nuestros deseos egoístas.

Él entregó su vida para redimirnos, para pagar nuestro rescate y librarnos del reino y del rey de las tinieblas, pagó nuestro rescate para librarnos de todo nuestro pecado, nuestras iniquidades, lo torcido de nuestras vidas.

De manera que hoy pudiéramos decir que somos libres del control del pecado, de toda violación de la ley, de estar infringiendo una y otra vez la ley, de toda maldad y transgresión.

Tit 2:14b purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
También dio su vida voluntariamente para purificar, kadsarízo, de donde viene la palabra catarsis, limpiar para sí un pueblo propio, este término de metalúrgica que se refiere a limpiar por fuego, quitar las impurezas para hacer más precioso, más valioso el metal.

Para purificar para sí un pueblo propio, peculiar, diferente; también tiene la implicación de estar apartados en un círculo, separados como un rebaño particular o personal, con marcas inconfundibles de su pertenencia, rodeados personalmente por él.

Su propia y única posesión personal, algo que no encuentras en ningún otro lugar, este es nuestro privilegio, que Dios por pura gracia, porque se le antojó, ha decidido que esta bola de carne, de gente imperfecta, débil, se convierta en su pueblo peculiar, diferente en el cual él revele su carácter, su gloria, quien es él.

Esto es algo tan importante mis hermanos, porque hay iglesias muy preocupadas por caber en el mundo, que el mundo no se sienta agredido, invadido, adaptamos la iglesia al mundo para no vernos tan agresivos.

Hay gente tan preocupada por hacerle sentir al mundo Cristo te ama, pero, no te preocupes, mírame, soy como tú, no te enojes porque te lo dije, sí amo a Cristo, pero, soy como todo mundo, como tú, no te incomodes.

Pero, esto no debe ser así, somos peculiares, diferentes, somos este tipo de gente, un pueblo de la personal posesión de Dios por quienes Cristo fue a morir, en quien Cristo vive.

Quienes, por tanto, creemos lo que Cristo cree acerca del sexo, por ejemplo, acerca del matrimonio, del homosexualismo, creación, de la vida, el aborto, creemos lo que Cristo cree acerca de la moralidad, la justicia, el amor, la manera de perdonar, de tratar a nuestros hermanos, y ¿qué crees? Eso es lo que nos hace peculiares.

No estamos llamados a ser como todo el mundo, porque entonces, ¿quién va a ser como Cristo? ¿Dónde va a brillar la luz si no hay ninguna diferencia en nosotros con respecto a los incrédulos?

Y seamos honestos mis hermanos, el mundo perdido realmente está esperando ver algo diferente, el mundo está cansado de pan con lo mismo, de falsos maestros, de religiones, y pueda que no lo admitan, pero, están llegando al punto en el que quieren ver algo genuino, no fraudulento.

Quiere escuchar gente que pueda decirles: yo estaba perdido, vacío, sin propósito, en una bancarrota moral, espiritual, desesperado, en ocasiones hasta quise ya no vivir, pero, Cristo salió a mi encuentro y me transformó, me dio vida, me dio propósito para vivir, al entender su evangelio, al entregarle mi vida, él me levantó, me transformó y por eso ahora soy así, por eso abandoné todo aquello que jamás me llenó, y lo que tengo ahora no lo cambio por nada.

No podemos ser iguales, mira todo lo que se pagó por nosotros, mira su gracia infinita, mira a Cristo sangrando en tu lugar y en el mío, deberíamos ser completamente distintos.

Si la gracia nos ha sido dada, hemos sido hechos salvos, la gracia nos ha instruido, nos ha dado una bendita y bienaventurada esperanza, si hemos sido redimidos, si la sangre de Cristo se ha derramado por nosotros, ¿cómo podríamos seguir siendo los mismos y vivir como el mundo incrédulo vive?

¿Dónde está el poder del Evangelio en nuestras vidas hermanos? Deberíamos estar contrastando poderosamente las tinieblas, debería haber una gran diferencia, y el mundo está buscando eso.

Ya tuvieron suficiente de fraude, de falta de sentido en la vida, de buscar verte cool, porque todo eso lo puedes imitar, pero, no lo que es verdaderamente genuino, y la realidad es que la gente lo sabe, y lo ve, y lo desea.

Ancianos, ancianas, jóvenes, jovencitas, casados, solteros trabajadores, su Señor les llama a vivir una vida diferente, a este mundo, en este tiempo, porque este no es nuestro hogar, porque somos un pueblo diferente, peculiar.

Ya lo vimos estamos llamados a adornar la sana doctrina, y un adorno es visible, se reconoce, llama la atención al mundo no salvo. Y lo hacemos porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvarnos, para instruirnos a vivir sobria, justa y piadosamente, para llenarnos de esta bendita esperanza de la aparición gloriosa de nuestro Señor y salvador Jesucristo.

Quien se dio voluntariamente por nosotros para redimirnos para ser su especial posesión, un pueblo peculiar celoso de buenas obras, gente que genuinamente ama, desea hacer lo correcto, lo bueno, y eso mis hermanos es una rareza en este mundo.

Si vives así en verdad estás haciendo visible a Jesucristo, porque solo algo sobrenatural podría producir algo así. Y le dice a Tito:

Tit 2:15 Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.
No temas, así habla a estos cretenses, así habla al mundo, así da a conocer la verdad, así exprésala. Así exhorta, anima, invita a creyentes y no creyentes, así amonesta, refuta, acusa, convence, reprende. Esto es voluntad de Dios Tito, no mía, no tuya, solo nos toca transmitir el corazón de Dios, el cual está en su Palabra. Que nadie te menosprecie, ¿por qué? Por lo que estás representando Tito. Dice Pedro:

1 Pe 4:10-11 Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas. 11El que habla, hágalo como quien expresa las palabras mismas de Dios; el que presta algún servicio, hágalo como quien tiene el poder de Dios. Así Dios será en todo alabado por medio de Jesucristo, a quien sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Recuerda esto cada vez que salgamos a evangelizar, cada vez que estés discipulando a tus hermanos, la iglesia no es un club social donde hacemos buenas y largas amistades y nada más, somos el cuerpo de Cristo, la iglesia del Dios viviente, la columna y el baluarte de la verdad, y estamos llamados a hacer ver bien la sana doctrina, con vidas sanas, ¿por qué?
Tit 2:11-14 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

El punto es, ¿estás poniendo atención a la gracia de Dios, a lo que escuchas? Puedes pagar la mejor universidad, la más cara y prestigiosa, pero si no entras a clase no te van a dar el título por bonito.

Necesitas, te urge estar ahí donde está fluyendo la gracia, donde está hablando, donde te está formando, educando, transformando a la imagen de Jesucristo, porque ella instruye hoy, es un presente continuo. Cristo ya se entregó, ya nos redimió, ya tenemos una esperanza gloriosa, porque somos el pueblo especial, peculiar posesión, especial tesoro de nuestro Señor.

¿Cómo andas qué tan diferente eres al mundo incrédulo que te rodea? ¿Qué tan celoso eres de buenas obras? ¿Cuánto estás aprendiendo de tu instructora la gracia? Mis hermanos, la gracia ya se nos dio, y es regeneradora, transformadora, nos ha dado una nueva naturaleza, Cristo ya murió por nosotros.

Quiero hacer una invitación luego de dejarles con este versículo, el cual espero que hoy tome mucho más sentido, Juan cerró su 1 carta diciendo:

1 Jn 5:1-5 Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios, y todo el que ama al padre, ama también a sus hijos. 2 Así, cuando amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos, sabemos que amamos a los hijos de Dios. 3 En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y éstos no son difíciles de cumplir, 4 porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe. 5 ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

Hermanos, LA GRACIA DE DIOS SE HA MANIFESTADO.