Colosenses 4:7-18 “Los fieles, el infiel y los llamados a ser fieles”


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LOS FIELES, EL INFIEL Y LOS LLAMADOS A SER FIELES

Colosenses 4:7-18

 

Hoy terminamos con esta carta a la iglesia de Cristo en Colosas una ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso. Esta carta fue escrita por Pablo junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

 

Ante esta amenaza de los gnósticos que venían con sus falsas doctrinas, Pablo deja completamente claro: Cristo es suficiente, nuestra salvación es perfecta en él, no necesitamos nada más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más un misticismo con un enfoque meramente temporal y humanista, y Pablo nos hace ver claramente Cristo es suficiente y en él somos suficientes.

 

Tenemos un Evangelio completo, tenemos perdón perfecto, vida eterna, esperanza eterna firme e inamovible, sostenida no en nosotros, sino en nuestro gran Dios, de Cristo nuestro Salvador, el sustentador de toda la creación, la plenitud de todo, quien nos llamó a la vida y nos rescató de las tinieblas en las que estábamos esclavizados, y nos trasladó a la libertad su luz, nos lavó, nos resucitó de la muerte, nos hizo nacer de nuevo, y nos injertó en su cuerpo, que es la iglesia, de quien es la cabeza.

 

Habiendo estado infinitamente lejos de Dios y habiendo sido sus enemigos, fuimos traído muy cerca, fuimos reconciliados con él, por la obra perfecta de Jesucristo, quien lo consumó todo en la cruz y se levantó al tercer día con poder, triunfando sobre el pecado y la maldad, anulando el acta de nuestra condenación, exhibiendo a nuestros enemigos en la cruz del calvario.

 

Por eso, habiéndonos explicado todo esto, Pablo nos dice:

 

Col 2:8-9 Tengan cuidado: no se dejen llevar por quienes los quieren engañar con teorías y argumentos falsos, pues ellos no se apoyan en Cristo, sino en las tradiciones de los hombres y en los poderes que dominan este mundo. 9 Porque toda la plenitud de Dios se encuentra visiblemente en Cristo, 10 y en él Dios los hace experimentar todo su poder, pues Cristo es cabeza de todos los seres espirituales que tienen poder y autoridad. (DHH)

 

Este último versículo me gusta más cómo lo traduce la RV:

 

Col 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. (RVR60)

 

Y Pablo nos enseña lo que es la verdadera espiritualidad, y nos dice: la espiritualidad no se trata de filosofías humanas, gnosticismo, budismo, etc. Legalismo, lo cual incluye cumplir todo tipo de leyes, reglas y tradiciones, días de guardar y demás. Ritualismo, lo cual incluye todo tipo de ritos religiosos. Misticismo, lo cual incluye poderes ocultos, visiones, espíritus chocarreros y demás. Y Ascetismo, lo que es la negación del yo, mortificar mi cuerpo, no darle ningún placer, y hasta lastimarlo con el fin de alejarme del pecado y acercarme a Dios, o hacer a Dios deudor para que haga algo por mí.

 

No, Pablo nos dice, la espiritualidad no se trata de una mera conducta externa, de ritos, de religión, sino de un nuevo nacimiento en Cristo, de haber resucitado de la muerte del pecado, de una nueva identidad, de ser una nueva criatura, de haber adquirido en el hombre interior el carácter de Cristo, reflejado en una conducta cristiana.

 

Colosenses nos dejó claro que ser espiritual no se trata de tener una actitud religiosa o legalista, sino de tener un carácter interno, que se refleja en una conducta externa, con lo cual es posible vivir la vida que Dios planeó para nosotros, en verdadera libertad y plenitud.

 

Y al estar completos en él, podemos entonces, brillar en este mundo caído y en tinieblas, trayéndole gloria con nuestra manera de vivir, en los roles que desempeñamos cada día de nuestras vidas, lo cual es un resultado de una fe genuina.

 

Ahí es donde el Evangelio que hemos creído, nuestra nueva identidad debe ser manifiesta, donde la suficiencia de Cristo se hace evidente, porque si esto no está sucediendo, nuestro cristianismo es mera filosofía, una religión más.

 

Por eso Pablo nos dice: brillen con la luz de Cristo primeramente con los más cercanos a ustedes, comenzando en su hogar, porque si nuestro cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona. Brillen en su trabajo, brillen en el mundo para que viendo el mundo sus buenas obras, glorifiquen al Padre que está en los cielos.

 

Nos enseñó: oren en todo tiempo, hagan una disciplina y cultívenla, perseveren en ella, sin la oración no podrán hacer nada, pero si oran, si se proponen desarrollar una íntima relación sincera con su Señor, serán imparables.

 

Dios quiere que le conozcas, que estés cerca de él, que te conviertas en un vigilante para que puedas estar consciente a estas dos realidades lo eterno, y lo temporal, para que entiendas que lo que no ves es eterno, pero lo que ves es temporal, y necesitas estar despierto, vigilante a la maravillosa realidad espiritual, porque es la única manera en la que vivirás agradecido, lleno de esperanza, de paz, fortalecido para llevar a cabo todas estas cosas.

 

Nos dejó claro que Dios nos manda a andar como sabios y no como necios, porque el andar sabiamente es la única manera de mostrar a un mundo inconverso que Cristo está en mí. Actuar sabiamente incluye hablar con sabiduría. Ser sabio en mi conducta y en mi hablar.

 

Y después de todas estas cosas maravillosas Pablo cierra la carta como lo hace usualmente, mandando saludos, reconociendo a sus hermanos, dando instrucciones finales, etc.

 

 

En este tipo de despedidas me encanta ver cómo la Biblia está dirigida a gente como nosotros, no son seres celestiales casi perfectos, es gente redimida de su pecado, gente con defectos, con una vida como la nuestra, seguramente con trabajos, con una familia, con una identidad en este mundo, gente a la que Cristo encontró y alumbró su vida, dándoles nueva vida, propósitos, transformándoles.

 

Lo que leemos en la Biblia hermanos, no son novelas ficticias, leyendas, o mera filosofía, es historia, y eso me llena de gozo, de esperanza, porque significa que Dios quiere tratar conmigo, así, quien soy, no necesito esconder nada, ni aparentar nada, él me ama como soy, y quiere hacer una obra en mí, transformarme a su imagen, porque si impactó la vida de personas como estas, eso significa que también puede impactar la mía, y la tuya.

 

La religión pone a estas personas en un nicho, las venera y dice: ellos porque fueron otro tipo de personas superiores, y se justifica diciendo: yo ni para qué intentarlo, pero, si ellos ya recorrieron el camino, ahí que me presenten ellos delante de Dios.

 

Y eso no es posible, ningún ser humano es digno de acercarse a Dios, solo hay uno que es hombre y a la misma vez Dios, Jesucristo, él es el único que puede ir delante de nosotros, y el resto, somos como estos hombres, receptores de la gracia de Dios, quienes tenemos por igual la responsabilidad de responder en fe y obediencia.

 

No quites de tu mente, estos hombres fueron mortales, como tú y yo, pecadores redimidos, necesitados de toda la gracia, misericordia y paciencia de Dios. Solo que estos respondieron en fe y obediencia al amor de Dios.

 

Es importante no pasar de largo por estas secciones, pensando que no hay mucho que observar, porque la realidad es que cada palabra en la Biblia está escrita por algo, sencillamente, es inspirada por Dios.

 

En estas personas y su carácter podemos aprender mucho de lo que nuestro Señor busca en nosotros, sobretodo podemos ver lo que Dios es capaz de hacer en un grupo de gente que decide creer todo lo que ya vimos en estos 4 capítulos de Colosenses, y decide poner toda su confianza en ello, y fielmente poner por obra lo aprendido, y nos enseña con claridad a lo que nosotros podemos aspirar, y lo que Dios mismo espera de nosotros. Por eso yo titulé este mensaje: LOS FIELES, EL INFIEL, Y LOS LLAMADOS A SER FIELES. Demos lectura.

 

  1. Tíquico un amado hermano, fiel servidor.

Col 4:7 Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, Col 4:8 el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones,

Es interesante como Pablo tenía un grupo de colaboradores, pero, me llama la atención que a pesar de tanta gente que se convirtió a la predicación de Pablo, y de tantas iglesias que plantó, el grupo de colaboradores de Pablo era pequeño, diría yo, muy pequeño, en Filemón menciona:

 

Flm 1:24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.

 

Además de Epafras y Tíquico, aquí mencionado. Y así es, el grupo de gente fieles siempre se reduce a unos cuantos, sin embargo, con un puñado de gente fiel el Señor puede enderezar el mundo. Con uno que se disponga a escuchar, a recibir, a retener, a obedecer la Palabra, y se disponga a servir fielmente al Señor y a amar a sus hermanos, el Señor puede dar fruto de ese uno, al 30, al 60 y al 100 X 1. Creo que el tema dominante resta porción es la fidelidad, y, de donde viene la palabra fiel:

 

Fiel: pistos,

digno de confianza, confiable, fidedigno; confiado: fiel, fielmente, creer, creyente, verdad, seguro, verdadero, honrado. Confiado, relativo a una fe que confía, ser digno de crédito, seguro, con la implicación de ser digno de plena confianza.

 

Y viene de la raíz de pistis, fe, confianza, y peídso, obedecer, persuasión, seguro, dar crédito, confiar. Al mismo tiempo que Gálatas 5 menciona la fidelidad como un fruto. Todas estas palabras tienen la misma raíz, confianza plena.

 

La fidelidad hermanos, el ser digno de confianza, surge de nuestra fe, en quién confiamos, en nosotros mismos, y en este mundo, o en Dios, en la verdad. Aquel que está persuadido por el Espíritu de la verdad del Evangelio, y nace de nuevo, tiene en sí mismo la capacidad de ser fiel a esa verdad, y comenzar a vivir por ella.

 

Todos conocemos lo que es la fidelidad y la fe, cualquiera de nosotros somos fieles a las convicciones que tenemos, y creemos ciegamente en ellas, al punto de tropezar una y otra vez con la misma piedra, pero, siempre estamos ejerciendo fe, siempre estamos confiando en algo, y ese algo nos hace tomar las decisiones de la vida de cada día, y serle fieles en cuerpo, alma y espíritu o a Dios o a nuestros ídolos.

 

El punto no es que nos falte fe, sino que no ponemos nuestra fe en el lugar correcto, o le creemos a Dios, o no le creemos y le creemos a Satanás. Por eso, así como la fidelidad es sinónimo de fe, la infidelidad es sinónimo de incredulidad.

 

Por eso es tan importante tener clara la verdad de Dios, porque en un instante nos engañamos, y comenzamos a vivir siendo fieles, pero no a la verdad, sino a nuestras convicciones, a nuestros razonamientos humanos falibles, y equivocados, y terminamos en confusión, perdidos. Sin embargo, hoy veremos a este grupo de gente, los cuales tenían en común esta palabra, fidelidad.

 

Es importante mencionar lo que aprendimos el jueves pasado en Sanas Palabras, Dios ha diseñado la iglesia como un organismo vivo, como un cuerpo, donde cada uno de nosotros somos un miembro vivo del cuerpo, y a cada uno de nosotros se nos ha repartido diversos dones, regalos, bendiciones, herramientas, dándonos a unos una cosa, y a otros otra, ¿para qué?

 

Para necesitarnos, para servirnos, para poder conectar como engranes, que nos edificamos en amor, al ser fieles poniendo a trabajar para el provecho del cuerpo el don que Dios me haya dado. Por eso en la iglesia de Cristo no existen los llaneros solitarios, somos un cuerpo con muchos miembros, en el cual todos necesitamos de todos, y todos, aunque diferentes tenemos un mismo propósito, traerle gloria a la cabeza, la cual es Cristo Jesús.

 

Por eso, es imposible hacer la obra del reino de los cielos individualistamente, separados del cuerpo, con una visión personal. Como miembros diversos de un cuerpo nos es necesario a todos empujar hacia el centro, el cual es Jesucristo, al conocer la voluntad de Dios revelada en la iglesia local en la que Dios nos ha puesto, siguiéndola fielmente.

 

De la misma manera, tenemos a este grupo de hombres, cada uno haciendo su parte fielmente, a pesar de situaciones, de división, de persecución, de fuertes pruebas, estos hombres permanecieron fieles al llamado que Dios les hizo, al lado de Pablo, a excepción de uno, el cual mencionaremos más adelante.

 

Y Pablo comienza con Tíquico, el cual podemos conocer por los apelativos con los que lo llama Pablo. Tenemos cinco referencias de él en la Palabra que nos dan mucha luz en cuanto a su carácter. El como la mayoría de los que mencionaremos, creyeron en Cristo durante el ministerio de Pablo en Éfeso.

 

Vemos aparecer a Tíquico por primera vez en Hechos 20:4 ya para el final de su tercer viaje misionero con un grupo de creyentes no judíos acompañando a Pablo a Jerusalén. Y estos viajes no eran sencillos, en esos tiempos no existían los medios de transporte que hoy tenemos, un viaje de este tipo duraba meses, de manera que, Títico tuvo que dejar a su familia, su trabajo, su área de confort y poner su persona en una total inseguridad.

 

Estos viajes eran peligrosos, no había seguros de viajero, ni líneas de autobuses, había maleantes, se tenía que recorrer largos tramos a pie, a veces por cientos de millas. Además de eso, Títico seguramente escuchó cantidades de veces los peligros y las amenazas que le esperaban a Pablo.

 

Sin embargo, vemos a Títico permaneciendo con Pablo desde este viaje, hasta su primer encarcelamiento, el cual no fue muy lindo, Pablo pasó por un horrible juicio, delante de los líderes Judíos, quienes querían asesinarlo, otro juicio ante Félix, Festo y el rey Agripa, y además de acompañarlo en su encarcelamiento en Roma.

 

Para el momento en el que Pablo estaba escribiendo esta carta desde la cárcel en roma, ya habían pasado por lo menos cuatro años, no muy cómodos que digamos. Al principio el ministerio de Tíquico fue el de ser un fiel mensajero, ya que al igual que los medios de transporte, los medios de comunicación eran extremadamente limitados, y cada viaje de Títico entregando estos mensajes, era el mismo riesgo, el mismo tiempo, caminatas de 80 o 90 millas.

 

Más adelante lo vemos siendo enviado por Pablo para suplir a Tito quien era pastor en Creta y también a Timoteo, pastor en Éfeso. Vemos en Títico un hombre fiel que creció en madurez, que se comprometió con Cristo, al que Dios le fue dando cada vez más responsabilidades.

 

Por último, lo vemos mencionado en 2 Timoteo cuando Pablo iba a ser ejecutado, aún lo vemos al lado de Pablo. Mis hermanos, Tíquico era un hombre como nosotros, que creyó a Cristo, y puso su vida por el Evangelio, dejándose utilizar por el Señor.

 

Por eso Pablo con toda confianza lo envía con la carta a los Colosenses, con un reporte detallado de lo que estaban viviendo, porque para Pablo, Títico era un hombre confiable, fiel. Pablo lo llama:

 

  • Amado hermano.

 

Me llama la atención que Pablo no lo llama mi amgiazo, mi compadre incondicional, no, ningún amigazo ni compadre incondicional hubiera podido aguantar el paso de Pablo. Solo hay un vínculo capaz de hacerlo, de llevar a un hombre al extremo de dejar su propia vida para seguir el ministerio, ese vínculo es Cristo.

 

Si Títico no hubiera escuchado su llamado de parte del Señor, y si él no hubiera mantenido sus ojos en Cristo, en sus promesas, en su voluntad, Títico no hubiera podido jamás ser fiel al ministerio con Pablo.

 

Y Pablo lo sabía, por eso le llama mi amado hermano, es decir, Pablo sabía, tenemos un Padre en común, un salvador en común, tú Títico, no sirves a mis propósitos o a mis intereses, los dos estamos sirviendo a Cristo, buscamos los intereses de Cristo, y al estar los dos enfocados en nuestro Salvador, entonces podemos ver entre nosotros su amor.

 

Qué importante para Pablo debió haber sido la compañía de Títico, en especial en las crisis mayores, saber que contaba con sus oraciones, sentirse seguro de que lo que Pablo le encargara, sabía que Títico lo iba a llevar hasta su término, que sus hermanos estarían bien informados por el servicio fiel de este hombre. Por eso también lo llama:

 

  • Un fiel ministro.

 

Esto implica que Títico fue un fiel administrador de los dones con los que Dios lo equipó, y checa, la mayor parte del ministerio de Títico fue el de ser un mensajero, no lo vemos hacer milagros, no lo vemos predicando, o como pastor, u ocupando algún puesto de liderazgo, sencillamente fue un mensajero. Él dijo, esto me dio el Señor para servirlo, en esto seré fiel. Pablo dijo de sí lo mismo a los Corintios, él dijo:

 

1 Co 4:1 Ustedes deben considerarnos simplemente como ayudantes de Cristo, encargados de enseñar los designios secretos de Dios. 2 Ahora bien, el que recibe un encargo debe demostrar que es digno de confianza. DHH

 

Digno de confianza y fiel ministro son la misma palabra, Dios está esperando de ti que seas fiel, y date cuenta, Pablo no está hablando de las capacidades de Títico, sino de su amor, es decir, su carácter, y de su fidelidad al Señor. Y También lo llama:

 

  • Consiervo en el Señor

 

Una vez más, Pablo no dice: aquí mi siervo fiel, no, él dice: es un fiel servidor, y no mío, sino que sirve junto conmigo al Señor. Bien importante mis hermanos, estamos hablando de Pablo el apóstol a los gentiles. Mira Pablo cómo no dice: yo soy el “Apóstol”, y tengo a mi cargo muchos achichincles.

 

No, aún cuando Pablo es el que recibe los golpes, quien predica la Palabra, Pablo sabe que Títico es su igual, porque delante de Dios no hay acepción de personas. Todos servimos con los dones que Dios nos da, son suyos.

 

El Señor dijo: “en el reino de los cielos muchos que hoy son primeros y tal vez hasta famosos, serán los últimos, y muchos de los que ni siquiera oíste hablar, que no fueron mencionados en ningún libro cristiano, que quizá hasta sirvieron contigo callada y fielmente, serán los primeros.

 

Claro que hay una línea de autoridad, pero, la cabeza siempre es Cristo. Todos los demás somos consiervos, servimos al Señor. Esto es básico para poder guardar la unidad, para poder ver fruto en la iglesia y en nuestras vidas.

 

Imagínate si Títico hubiera codiciado el lugar de Pablo, o Timoteo, o Tito, sin embargo, Títico tenía sus ojos puestos en donde debía, y esto lo hizo entender la temporalidad de este mundo, el amor de Cristo, el cual no era menor, por no tener la posición de Pablo.

 

Títico estaba seguro en Cristo, entendía que era parte de un cuerpo, y así toda su vida sirviera como simple mensajero, él entendía que era donde el Señor le había puesto. Mi hermano, una uña enterrada te puede hacer la vida miserable, así como uñas saludables, te ayudan a estar cómodo.

 

Y aunque Títico no es mencionado muchas veces en la Biblia, llegó a ser un importante vínculo entre Pablo y las iglesias de su tiempo, porque fielmente llevaba los mensajes de Pablo, de manera que traía consuelo a quienes se los llevaba. Por eso dice la Palabra:

 

Pro 13:17 El mensajero no confiable cae en problemas, pero el mensajero fiel trae alivio. (NTV)

Pro 25:13 Como frescura de nieve en día de verano es el mensajero confiable para quien lo envía, pues infunde nuevo ánimo en sus amos. (NVI)

 

Tito era un mensajero fiel, ¿y sabes qué? Eso es lo que el Señor nos pide, puedes no tener oficialmente un cargo en la iglesia, pero, siempre eres un mensajero del Señor, de una manera u otra le estás representando, delante de tus hijos, de tu cónyuge, tu familia extendida, tus compañeros de trabajo. Ya tienes palabras de consuelo, de exhortación, ánimo, así como Títico, utiliza tu boca no para maldecir, para criticar o murmurar, utilízala para dar el mensaje correcto a tu prójimo.

 

Ya tienes un ministerio, ahora, sé fiel para que Dios te ponga en uno, y te conviertas en un servidor confiable, ya viste, no estés esperando el ministerio donde recibas más atención, o donde ejerzas autoridad. El Señor lo dijo, el que quiera ser el mayor, hágase el siervo de todos, comienza con eso en tu corazón, y no permitas que nada te desenfoque de tu Señor.

 

No me estás sirviendo a mí, ni siquiera a tus hermanos, estás sirviendo a tu Señor, ese sentir nos dará el poder decirnos hermanos amados, de perseverar, y caminar hasta al final, así como Títico, quien estuvo con Pablo hasta el día de su ejecución, lleno de fe y esperanza.

 

¿Qué tan fiel estás siendo con lo que el Señor te ha mandado hacer? ¿Cómo vas en las cosas más elementales que él te está pidiendo?

 

  1. Onésimo – El fugitivo arrepentido, el amado y fiel hermano.

Col 4:9 con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber.

Lo que hace interesante de los apelativos que Pablo le da a Onésimo, es el contraste con quien él era, Onésimo tenía un pasado oscuro. Mis hermanos, nuestro Dios verdaderamente es eternamente sabio, y sus caminos no son los nuestros.

 

Como lo hemos venido diciendo, Pablo escribió esta carta junto con Filipenses, Efesios y Filemón. Bueno, pues el chisme está así, no nada que ver, no es chisme, pero resulta que Filemón era uno de los líderes de la iglesia en Colosas, y la iglesia se reunía en su casa, y Onésimo era un esclavo de Filemón quien había huido de él.

 

Este hombre huye lejos de su Señor lo más lejos posible, y se va a Roma, pero no contaba con la astucia del Señor, quien lo encuentra ahí por la predicación de Pablo. Y este hombre al cual Pablo dice a Filemón te fue inútil, te perjudicó, y muy probablemente te robó, Pablo dice: ahora nos útil a los dos.

 

El Señor lo alcanzó y ahora es como mi hijo, se fue con un corazón y una mente de esclavo, pero, ahora regresa a ti como un hermano en Cristo, es más, Pablo le dice: recíbelo como a mí mismo. Y no solo se lo dice a Filemón, lo escribe en la carta, de ser un ladrón, un desleal, se convierte en un amado y fiel hermano, y dice Pablo: es uno de ustedes.

 

Qué impresionante lo que el Señor, el Evangelio puede hacer en la vida de una persona, de ser un fugitivo, un desleal, un ladrón, convertirlo en alguien capaz de amar, de ver por los demás, de servirlos, de dar su vida por ellos, de tomar la verdad fielmente sin importar las circunstancias.

 

Porque la fidelidad no solo se encuentra en nuestro servicio al Señor, sino en nuestra lealtad y amor a nuestros hermanos en Cristo, y a la verdad, Pablo mismo escribe:

 

Gál 6:9-10 Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. 10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe. (NTV)

 

 

Y mira el arrepentimiento de Onésimo, quien estaba dispuesto a ir a Filemón de regreso, aun cuando su libertad y su aun su vida estaba en juego, ya que era un esclavo fugitivo, los cuales podían ser castigados y hasta muertos. Eso mis hermanos, se llama arrepentimiento y transformación. Me recuerda a Zaqueo, él dijo:

 

Luc 19:8 Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo: —Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. (NTV)

 

Cuando alguien está verdaderamente arrepentido, estará dispuesto a restituir, sea cual sea su falta, quizá atentó contra la reputación de alguien, quizá robó algo, cuando hay restitución, hay verdadero arrepentimiento. De la misma manera, Onésimo estaba dispuesto a lo que sea, porque su vida ahora era Cristo. Mira nada más cómo Pablo se expresa de un desleal, ladrón, fugitivo:

 

Flm 1:10-12 Te suplico que le muestres bondad a mi hijo Onésimo. Me convertí en su padre en la fe mientras yo estaba aquí, en la cárcel. 11 Onésimo no fue de mucha ayuda para ti en el pasado, pero ahora nos es muy útil a los dos. 12 Te lo envío de vuelta, y con él va mi propio corazón. (NTV)

 

Flm 1:13 Quería retenerlo aquí conmigo mientras estoy en cadenas por predicar la Buena Noticia, y él me hubiera ayudado de tu parte. 14 Pero no quise hacer nada sin tu consentimiento. Preferí que ayudaras de buena gana y no por obligación. 15 Parece que perdiste a Onésimo por un corto tiempo para que ahora pudieras tenerlo de regreso para siempre. 16 Él ya no es como un esclavo para ti. Es más que un esclavo, es un hermano amado, especialmente para mí. Ahora será de más valor para ti, como persona y como hermano en el Señor. (NTV)

 

Flm 1:17-20 Así que, si me consideras tu compañero, recíbelo a él como me recibirías a mí. 18 Si te perjudicó de alguna manera o te debe algo, cóbramelo a mí. 19 YO, PABLO, ESCRIBO ESTO CON MI PROPIA MANO: «YO TE LO PAGARÉ». ¡Y NO MENCIONARÉ QUE TÚ ME DEBES TU PROPIA ALMA! 20 Sí, mi hermano, te ruego que me hagas este favor por amor al Señor. Dame ese ánimo en Cristo. (NTV)

 

¿Te das cuenta? Verdaderamente Pablo está poniendo su palabra, su persona, se está comprometiendo y poniendo las manos al fuego por Filemón. Porque Pablo de primera mano pudo ver que Onésimo nació de nuevo, y fue testigo de su transformación, un amado, un fiel hermano digno de la confianza total de Pablo. No sé cuál sea tu pasado, pero quiero recordarte Gálatas:

 

2 Co 5:16-17 Así que hemos dejado de evaluar a otros desde el punto de vista humano. En un tiempo, pensábamos de Cristo sólo desde un punto de vista humano. ¡Qué tan diferente lo conocemos ahora! 17 Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!

 

En Cristo puedes ser un hombre, una mujer fiel, amado, amada hermana, fiel, leal, listo y dispuesto a servir a tu Señor, a restituir, a tomar el camino de la luz desde el principio, y sin ningún reproche de parte del Señor.

 

  • Aristarco – El que sirve siendo un fiel compañero.

Col 4:10a Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda,

Aristarco era de Tesalónica, la aparición de Aristarco es interesante, lo vemos en Hechos 19, siendo perseguidos en el alboroto de Éfeso, dice así:

 

Hch 19:29 Y la ciudad se llenó de confusión, y a una se lanzaron al teatro, arrebatando a Gayo y a Aristarco, macedonios, compañeros de Pablo.

 

Al igual que Títico, lo vemos mencionado con Pablo una y otra vez, solo que con la diferencia de que este hombre, siempre estaba con Pablo, la persecución en Éfeso, el peligro de ser linchado ante miles de personas, no lo detuvo, lo que es más, él también dejó atrás su vida para servir a Pablo en prisión. Es poco probable que él haya sido prisionero, pero, por sí mismo se hace prisionero para estar con Pablo, y hacerle compañía, quizá orar por él, traerle cosas, llevarle.

 

Compañero de prisiones es una palabra: sunaicmalotos, que significa compañeros de prisión, o de cautiverio. Pablo de por sí se hacía llamar prisionero de Cristo, y este hombre renuncia a su propia libertad para suplir las necesidades de Pablo.

 

Por eso es tan importante entender tu llamado, quién te llama, tus motivaciones, si no son las correctas, muy pronto te verás tropezado, o serás infiel en la obra que Dios te ha confiado, yo no creo que haya sido fácil para Aristarco hacer este trabajo, el cual era arduo y penoso, cuando seguramente él tenía una vida en Tesalónica.

 

Mis hermanos, solo alguien que ha entendido este glorioso Evangelio, todas estas cosas que hemos venido viendo a lo largo de la Escritura, podría haber decidido esta vida. Y una vez más, este era un servicio silencioso, sin atención, ni luces, ni fama, pero, cuando sabes a quién sirves y quién te ha llamado, eso no importa.

 

Cuidado cuando solo quieres atención, o los lugares de mayor influencia, según este mundo, ¿a qué podría Aristarco aspirar? Yo creo que ninguno de estos hombres tenía otra motivación que no fuera el reino de Dios. Como lo hemos visto, tenían muy clara la realidad eterna, y por ella vivían.

 

Qué maravilloso sería si la iglesia de Cristo hoy en día tuviera esta clase de siervos, enfocados en él, no buscando lo suyo, sino lo de Cristo, habiéndose negado a sí mismos, y viviendo para servir. Qué importante es que cada uno ejerzamos el servicio que el Señor nos da en su cuerpo, que estemos de ante mano completos en Cristo, sin sed de poder, o de fama, y que no importa lo pequeño del servicio, seamos fieles, y estemos llenos de gozo mientras lo ejercemos.

 

Sin este tipo de ayuda, sin estos siervos, la tarea de llevar a cabo la voluntad de Dios en la iglesia, se hace imposible, la tarea en la iglesia no es de un solo hombre. Recuerda hermano, tu servicio, por más pequeño que creas que sea, cuenta en gran manera, y es de gran valor para el Señor.

 

En esos grandes conciertos donde llega el artista famoso y se lleva los aplausos, hay gente que simplemente recoge cables, o plancha ropa, o lava baños, sin ellos, el gran show no sería posible. Nuestro gran artista es Cristo, y lo que hagas, así des un vaso de agua a un pequeñito, dice la Palabra, no quedará sin recompensa, porque lo estás haciendo para mí, dice el Señor.

 

Una vez más, piensa en tu cuerpo, no importa que parte de tu cuerpo sea, cada parte es importante para algo, y si cada parte de tu cuerpo funciona bien, es para tu beneficio y descanso. Así nosotros servimos a nuestro Rey y Señor.

 

  1. Marcos – el servidor que nos recuerda al Dios de las segundas oportunidades.

Col 4:10b Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle;

Al final del primer viaje misionero de Pablo, y al principio del segundo, vemos a Bernabé y a Saulo teniendo una fuerte diferencia, al punto de que se separan, Pablo hace su equipo con Silas, y Bernabé se lleva a Marcos su sobrino.

 

Pablo no lo quiere llevar porque al parecer Marcos no aguantó la presión del ministerio, quizá la persecución, quizá las condiciones de viaje, no lo sabemos, pero, llega el momento en el primer viaje misionero de Pablo que Marcos dice: “esto no es para mí, yo que hago aquí pudiendo estar en mi casa viendo una buena película, ahí se ven”. Veamos cómo lo dice en Hechos:

 

Hch 15:36-40 Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. 37 Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; 38 pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. 39 Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, 40 y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor,

 

Sin embargo, más tarde este hombre fue transformado, fue restaurado a su servicio, al punto que Pablo lo llama, su colaborador, se convierte en un servidor fiel, muy cercano a Pedro el apóstol, al punto que él le llama, “mi hijo”.

 

1 Pe 5:13 La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan.

 

Y, de hecho, se convierte en uno de los tres hombres que tuvieron el privilegio de escribir uno de los Evangelios, se podría decir que el Evangelio de Marcos, es el Evangelio de Pedro, ya que de él toma mucha de la información de este Evangelio.

 

De manera que, Marcos es aquel servidor que tropieza por un tiempo, pero, que es restaurado, crece, madura y es útil al reino. Me encanta recordar que nuestro Señor es el Dios de las segundas oportunidades, dice la Palabra:

 

Sal 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

 

Lam 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

 

Pedro mismo, quien negó al Señor tres veces, y es restaurado seguramente se ve en Marcos, quien en un momento de su vida fue infiel, pero que más adelante reconoció a su Señor, y el Señor no le rechazó.

 

Chuck Smith, fundador de Calvary Chapel, quien hacía énfasis en la gracia de Dios, decía que él prefería dar misericordia que juicio a aquellos que se equivocaban, y que, aunque muchas veces se equivocó volviendo a dar segundas oportunidades a gente que lo volvió a traicionar, él decía que prefería mil veces equivocarse dando gracia, que equivocarse dando juicio.

 

Yo creo que hay sabiduría en esto, y muestra el corazón de nuestro Señor, quien es benigno y que cuantas veces venimos y le decimos: Señor, estoy arrepentido, ¿me recibes? ¿Me das otra oportunidad?

 

Él sin reproche nos la da, aun cuando volvamos a caer, una y otra vez. Si tú eres de aquellos que no fueron fieles, o no han sido fieles, sabe que puedes ser un Marcos.

 

  1. Jesús Justo y Marcos, los únicos de la familia de Pablo, un consuelo para él que le ayudan a mantenerse en su servicio fiel.

Col 4:11 y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.

Jesús Justo, Marcos y Aristarco, quien era judío también, eran para Pablo un consuelo y un motivo de ánimo.

 

No sé si te ha pasado, pero hay veces en que nadie de tu familia en la carne, a excepción de uno o dos, son los que creen en tu Señor, y es un consuelo, porque ves como el Señor transforma vidas, sana matrimonios, liberta a los cautivos de drogas, alcoholismo, resentimiento, temor, y ves la condición de los de tu familia y te causa dolor y tristeza.

 

Pero, con uno que responde y que ves cómo el Señor le transforma resulta para ti un consuelo, es Dios mismo diciéndote: “yo estoy en control, y también estoy actuando en tu familia”. Así este hombre, quien seguramente hacía honor a su nombre: Justo, alguien con el carácter de Cristo en su vida.

 

Así también, Dios se encarga hasta de esos detalles para cuidar a los suyos y darles la inspiración necesaria para seguirlo sirviendo, aún a pesar de enfrentar por causa de la verdad hasta la misma muerte.

 

  1. Epafras, siervo de Cristo y un fiel orador.

Col 4:12 Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.

Epafras o Epafrodito, uno de los fundadores de la Iglesia de Colosas, quien probablemente era su pastor, y el que viajó hasta Roma para informar a Pablo acerca de los herejes que se estaban introduciendo en la iglesia y traería esta carta de regreso.

 

Pero mira nada más lo importante de la oración, mis hermanos, muchas de las veces no hay manera de mostrar mayor amor por tus hermanos que cuando oras por ellos, en lugar de quejarte, de murmurar, de traer tus quejas y reclamos, de estarlos acusando delante de Dios, qué importante que decidas bendecir y no maldecir, no pagar mal por mal, sino orar por ellos.

 

Este es un gran servicio, Epafrodito, aun cuando estaba lejos de sus amados hermanos, seguía teniendo comunión con ellos, sirviéndoles poniendo su vida en peligro por ellos, dice Pablo en Filipenses 2:

 

Flp 2:25  Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; 26 porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. 27 Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

 

Flp 2:28-30 Así que le envío con mayor solicitud, para que al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza. 29 Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; 30 porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.

 

Y, quizá a muchos de nosotros no nos haya tocado exponer nuestras vidas por el servicio al Señor, pero, qué me dices de estar orando sincera, y perseverantemente por tus hermanos en Cristo, por su iglesia, eso sí que lo puedes hacer, y es tan necesario.

 

Epafrodito, como un esclavo de Jesucristo oraba fielmente por los Colosenses, enardecidamente, De aquí surge el término agonizar, es la palabra agonízomai, luchar, pelear hasta la agonía por algo.

 

Qué importante es pelear la buena batalla de la fe en oración, lo hemos visto tantas veces, no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados y potestades, ejércitos de maldad en los lugares celestiales. La oración del justo puede mucho, y cuánta negligencia y desobediencia hay al respecto.

 

Y mira por lo que oraba Epafrodito, de lo cual Pablo era testigo, tres cosas:

 

Firmes, ístemi

, establecidos, confirmados, sostenidos en pie. Mis hermanos, simplemente en nuestra iglesia, cuánta gente viene, visita, y no permanece, la semilla no cae en buena tierra, y la gente no permanece firme en la fe. Ora por tus hermanos para que permanezcan firmes y no tropiecen.

 

2º Perfectos, téleios,

completos, maduros, mental, moral y espiritualmente. Cuánta necesidad de madurez hay en la iglesia, gente de doble ánimo, o de dos lealtades, gente niña espiritual, llevada de aquí para allá por todo viento de doctrina, sin convicciones firmes en la verdad, gente estéril, ensimismada, enfocada en sí misma, niños que no entienden su lugar en el cuerpo.

 

Quienes en lugar de ejercer responsablemente y en amor su parte y bendecir a sus hermanos con lo que Dios les ha dado, son gente que el cuerpo tiene que cargar, miembros enfermos a los cuales hay que cuidar que no infecten el resto del cuerpo. Ora por tus hermanos, ora por madurez en la iglesia, es un buen servicio.

 

3º Completos, pleroforéo,

plenamente convencidos, que sus vidas dan evidencia por el fruto que producen, tan seguros de su fe, que son fieles, confiados en lo que Dios ha dicho, al punto de que como cada uno de estos hombres, están dispuestos a negarse a sí mismos, tomar su cruz, y seguir a su Señor, siendo sus discípulos.

 

Mis hermanos, todo lo anterior tiene que ver con esta incredulidad, con esta infidelidad a la verdad y una fidelidad plena a convicciones propias, a convicciones mundanas. Cuánta falta nos hace orar por estar plenamente convencidos de la verdad, al punto de obedecerla a cualquier costo.

 

Pon estas tres palabras en tu lista de oración, hazlo y tu vida va a cambiar, va a dejar de ser tan miserable, tan falta de esperanza, tan llena de derrotas. Tu vida y mi vida existen para la gloria de Dios, y no hay vida más gozosa y plena que aquella que vive para los propósitos de Dios, para la voluntad de Dios, para aquello que Dios quiere.

 

Si amas al Señor, si has entendido su amor, entonces pídele estas cosas paras ti, si amas a tus hermanos, a tu cónyuge, a tus hijos comienza pidiendo estas cosas para ellos, esto es lo que un cristiano necesita, lo que cualquier persona que respira necesita, por eso Pablo oraba:

 

Efe 3:18-19 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

 

Y esto solo se puede obtener al tener estas tres cosas, firme en Cristo, maduros en Cristo y convencidos plenamente de su verdad y de su amor, viviendo por ella. Epafrodito oraba, velaba, agonizaba, peleaba la batalla orando por estas cosas, mi hermano, tu vida y mi vida cambiaría, si oráramos por estas cosas, créemelo. Y dice Pablo:

 

Col 4:13 Porque de él doy testimonio de que tiene gran solicitud por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis.

Dice Pablo, yo soy testigo de su amor por ustedes, tiene gran solicitud, y ¿saben qué significa? Afán, fatiga, angustia, dolor, sufrimiento, duro trabajo, por la fe de estos hombres y mujeres, quienes quizá muchos de ellos, ni lo pelaban, “ay este exagerado, este fanático”, ¿quién sabe?

 

Sin embargo, un hombre, una mujer fiel, está comprometido con esto, sabe que solo Dios puede cambiar un corazón, y no solo eso, sino que hace lo que se requiere, este hombre emprendió estos viajes cansados, largos y peligrosos, sabiendo que no dejaba a los suyos solos, sino con el Señor, y no los abandonó ni por un momento.

 

Donde otros veían a gente inmadura, poco deseable, desahuciada espiritualmente, Epafrodito veía una oportunidad de redención, de transformación, de gloria para el Señor.

 

Una vez más, estas personas estaban enfocadas en su Señor, podían ver y vivir esta maravillosa realidad eterna, en un mundo corrupto. Pablo también lo llama, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús, en Filemón 23:

 

Flm 1:23 Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,

 

Qué importante es estar rodeados de este tipo de servidores, y ser este tipo de servidores. Veamos el siguiente:

 

  • Lucas, el cuidador de Pablo, el servidor silencioso, el historiador talentoso.

Col 4:14a Os saluda Lucas el médico amado,

Lucas se une a Pablo permanentemente después de su segundo viaje misionero, y lo vemos con Pablo casi el resto de su vida, quizá al ver a Pablo constantemente enfermo, después de haber sido golpeado y apedreado, el Señor le concede la amistad entrañable de este hombre, al que llama el médico amado, ni siquiera dice: mi doctor, no, para Pablo todos estos eran consiervos, iguales a él, claro, un regalo de Dios, una provisión divina para un ministerio como el de Pablo.

 

Lucas, por su manera de escribir el Evangelio de Lucas y Hechos de los Apóstoles se sabe que era un hombre educado y culto.

 

Y mira lo que un hombre enfocado en Cristo puede hacer, aun siendo lo que era, y teniendo las oportunidades que le daban su carrera, Lucas anduvo en casi cada aventura de Pablo, a excepción de algunos momentos, lo puedes constatar al leer Hechos de los Apóstoles, Lucas puso a los pies del Señor su talento, y renuncio a la comodidad, o lo que pudo haber ganado al ser médico.

 

Y para él fue suficiente el ser compañero del apóstol Pablo y escribir un Evangelio y el libro de los Hechos, y fíjate el contraste, su nombre solo se menciona otras dos veces en todo el NT. Esto nos confirma que Dios utiliza a todo tipo de personas, y aún si tú eres educado, o muy versado en tu oficio, Dios puede utilizarte, y tú puedes tener la oportunidad de hacer tesoros en los cielos, donde no te serán quitados. Quizá Lucas podía decir como Pablo:

 

Flp 3:7-8 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

 

Flp 3:10-14 Quiero conocer a Cristo y experimentar el gran poder que lo levantó de los muertos. ¡Quiero sufrir con él y participar de su muerte, 11 para poder experimentar, de una u otra manera, la resurrección de los muertos! 12 No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección. Pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo. 13 No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro sólo en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así 14 avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. (NTV)

 

Flp 3:15 Que todos los que son espiritualmente maduros estén de acuerdo en estas cosas. Si ustedes difieren en algún punto, estoy seguro que Dios se lo hará entender. 16 Pero debemos aferrarnos al avance que ya hemos logrado. 17 Amados hermanos, tomen mi vida como modelo y aprendan de los que siguen nuestro ejemplo. (NTV)

 

Uno más, el cual es importante también:

 

  • El siervo infiel.

Col 4:14b y Demas.

De demás no dice nada, y esto tiene un porqué, este hombre anduvo como todos los demás, de arriba, abajo, pero algo sucedió, dice en 2 Timoteo:

 

2 Ti 4:9-10 Procura venir pronto a verme, 10 porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica.

 

La presión del mundo fue insoportable para Demas y terminó abandonando a Pablo y al ministerio, así como Jesús con su Judas, Pablo tuvo a su Demas, y ve tú a saber cuántos más como él. Pero, la realidad es que Demas era muy cercano a Pablo, estaba en el círculo cerrado de sus colaboradores.

 

Y la verdad es que es tan esperanzador ver a una persona cuando de pronto la ves y aparentemente está dando fruto, y está caminando, dando pasos agigantados, a la cual se le da confianza, se le confía ministerios y demás y de pronto tropieza, es algo desgarrador.

 

Mi hermano, no hay cosa que cause más dolor y desánimo a nosotros los pastores, o a aquellos que discipulan a otros, que ver tropezar a un siervo fiel, más que indignación, o enojo, es un dolor tan profundo ver la dureza de corazón, ver que la gente esté tan ciega de vender por un plato de lentejas la inigualable y maravillosa bendición de Dios.

 

Y qué importante es notar que esto no es lo que determina el liderazgo de una persona, porque ¿qué me podrías decir de Pablo? ¿Era un mal líder? No, tú puedes esforzarte y hacer lo mejor que está de tu parte, pero, llega el momento en el que cada persona es responsable de responder en amor y obediencia a su Señor.

 

Mis hermanos mejor que seamos Juan Marcos, y no Demas, que no llegue el momento en el que digas: “Cristo no vale la pena, Cristo no es digno de que le crea, de que me rinda ante él, de que le entregue mi vida”. Y abandones a tu creador por el efímero, placer físico, por la codicia de tus ojos, o por el orgullo de logros y posesiones, lo cual es tan corto, lo cual hoy tienes y mañana cambió tu suerte, dice la Palabra:

 

Pro 23:5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo.

 

1 Jn 2:16-17 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

 

Como dicen, no es tanto cómo comienzas, sino cómo terminas, el verdadero creyente persevera hasta el final. Por eso la fidelidad comienza en tu corazón, en tu mente, en tus convicciones, ¿a quién le vas a ser fiel, a este mundo o al Señor, a ti mismo o al Señor? No puedes andar entre dos lealtades, lo vimos la semana pasada, vas a acabar por perderte, mejor levántate, y ora por lo que ya dijimos hace un rato.

 

  1. El llamado a la fidelidad.

Col 4:15 Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.

Pablo manda saludos a la iglesia de Laodicea que seguramente se reunía en casa de Ninfas. Interesante, checa que el mensaje que hubo a esta iglesia en Apocalipsis 3:13, una iglesia que con el tiempo prosperó económicamente en abundancia, al punto que dejaron a Cristo fuera, y se convirtieron en una iglesia tibia, ciega a lo espiritual, que cambió los valores eternos, por valores temporales.

 

Al punto que al Señor le producían asco, y él tenía que estarles tocando porque lo habían dejado afuera.

 

Mis hermanos, el juego para el cristiano, se llama fidelidad, se llama perseverar, se llama confiar y no moverse de lugar, jamás cerrar la Escritura, y no dejarse mover jamás por el mundo y sus valores. Ninguno de estos hombres, a excepción de Demas, se dejaron engañar por este mundo, ni por su corazón. Y dice Pablo:

 

Col 4:16 Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros.

Se habla de una posible carta a los laodicenses perdida, de una carta apócrifa, o también de la carta a los Efesios, la cual en algunos manuscritos antiguos se encontró sin remitente, y quizá fue una carta circulante.

 

Sea una carta perdida, o la carta a los Efesios, esto me recuerda la importancia de permanecer en la Escritura, de constantemente estar alumbrando nuestro entendimiento con la Palabra de Dios, y no ponerla a un lado jamás hermanos. Dice la Palabra:

 

Rom 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

No existe nada más importante que conozcas la Escritura, para que tengas intimidad con el autor de la Escritura, ahí está el alimento para que puedas ser fiel, para que confíes en lo que escuchas, en sus preciosas y grandísimas promesas, y puedas vivir como estos hombres, dice Pedro:

 

2 Pe 1:3-5 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4  por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; 5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento…

 

¿Te das cuenta dónde comienza la fidelidad y dónde necesitas comenzar a ser fiel, confiable? Y dice:

 

Col 4:17 Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.

A Arquipo también llama en Filemón 1:2, compañero de milicia, dice:

 

Flm 1:2 y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:

 

No sabemos si este hombre tendía a desanimarse, o estaba en peligro de caer de su fidelidad, pero, después de hablar de todos estos hombres, Pablo le dice: hey Arquipo, mira, guárdate, pon atención, examina, vigila, observa, ten cuidado de cumplir tu ministerio, el servicio al que Dios te ha llamado, complétalo, no lo dejes a medias, se fiel, no te quedes a medio camino, llénalo a plenitud, haz que ocurra, vale la pena.

 

Y yo creo que en un sentido el día de hoy todos nosotros somos Arquipos, mis hermanos, estamos delante del Dios vivo, es a quien servimos, a nuestro Salvador, por cierto, el que ahora mismo está sosteniendo el latido de tu corazón, tu respiración. El que dio su vida por ti en la cruz, el que te ofrece perdón de pecados, y vida eterna.

 

Al que necesitas rendirte, entregándole tu vida, cambiando tu manera de pensar con respecto a ti mismo y a él. Él es bueno, y tú no, él es perfecto y tú no, no hay otro camino al Padre, solo él es el camino, y la verdad y la vida.

 

Él es digno de que te niegues a ti mismo, tomes tu cruz y le sigas, él es digno de que pongas atención a su voluntad, que dejes de vivir para ti mismo, y que comiences a experimentar lo que es la verdadera vida, el verdadero gozo, el cual no se encuentra en vivir para ti mismo, esa es la vida más insegura y miserable que existe.

 

El Señor dijo: más bienaventurado es dar que recibir, el Señor dijo:

 

Mat 16:23-27 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. 24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

 

No es un tonto el que decide entregar, lo que de por sí tarde o temprano va a perder, te aseguro, no tienes una cosa mejor que hacer, pregúntale a Lucas, el doctor, pregúntale a Tíquico el fiel servidor, hay una nube de testigos que está lista para decirte: vale la pena.

 

Entre ellos está Abraham, un hombre muy rico, hijo de padres ricos, que decidió que su riqueza eran las promesas de su Dios. Moisés, quien una vida de príncipe no le fue suficiente, y muchos más quienes a través de toda la historia humana, lo han gritado con sus vidas y aun con su muerte: Cristo es digno de ser seguido.

 

Hermano, hermana, cumple tu ministerio, pon atención, si el Señor ya te llamó, si te dices cristiano, estás llamado a servir a tu Señor, y él te ha equipado, pregúntale, ¿dónde quieres que te sirva Señor? Aquí estoy dispuesto, mi vida es tuya.

 

Recuerda, el ministerio es del Señor, y él es quien llama, no estés murmurando de tus hermanos, porque estás murmurando contra tu Señor, él los puso donde están, él me puso a mí aquí, no seas necio, mejor ora por nosotros, ora por ti, lo que ya vimos. Pon atención y cumple con lo que a ti te toca, el Señor lo dijo así:

 

Tú decides qué es lo que quieres escuchar:

 

Mat 25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

 

Mat 25:26-30 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

 

El Señor está buscando hombres y mujeres fieles, sé tú uno de ellos, Pablo le dijo a Timoteo:

 

2 Ti 2:2  Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

 

Hay un lugar para ti y para mi hermano, mi hermana, y cierra Pablo esta hermosa carta:

 

Col 4:18 La salutación de mi propia mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén.

Pablo siempre utilizaba amanuenses a quienes dictaba las cartas, pero, firmaba con su puño y letra, y hoy nos dice: yo Pablo, siervo de Dios, les insto a ustedes Calvarianos, atiendan a la Escritura, atiendan a todo este maravilloso mensaje.

 

¿Con cuál de estos hombres te identificas? ¿Quién quieres ser el fiel, el infiel, el duro de corazón, o el que es utilizado por el Señor?

 

Mis hermanos, estos cuatro capítulos necesitan desembocar en una vida de fiel servicio al Señor, no hay excusa, Dios te pide que le seas fiel, si todo lo que escuchamos no desemboca en esto, solo estás pasando de noche, estás endureciendo tu corazón, y eso no será bueno para ti.

 

Por eso Pablo cierra: acuérdense de mis prisiones, para los Colosenses era, ver la vida de un hombre derramada en sacrificio por las verdades eternas, un hombre fiel, fidedigno, que creyó en la verdad de Dios, y se atrevió a vivir por ella. Este mundo hermanos, no es nuestro hogar, la Biblia lo declara una y otra vez.

 

Y ¿sabes qué? Seas creyente o no, no vas a ser eterno aquí, a ti te toca decidir dónde pasarás la eternidad, Dios quiere que sea con él, en eterno gozo, y lo único que te pide es que le entregues tu vida, creas en él, creas que él es lo suficientemente digno para abandonar tus engañosas convicciones y comenzar a vivir en la verdad, en la luz.

 

Su invitación está abierta, puedes ser como Pablo, un prisionero de Cristo, pero libre, totalmente para este mundo, o puedes engañado pensar que eres libre con la libertad que este mundo llama libertad, lo cual es esclavitud, y quedar prisionero de las tinieblas por la eternidad. Mejor ábrele tu corazón a Cristo, deja que su Espíritu Santo te convenza.

 

Y dice Pablo la gracia sea con vosotros, la influencia divina en el corazón humano, la dádiva de Dios, la bendición gratuita de Dios. Dios quiere bendecirte, pero, no con lo que este mundo llama bendición, sino con lo que su Palabra llama bendición, con perdón de pecados, con vida nueva en tu corazón, con la promesa de la vida eterna, lo cual es ciertísimo.

 

Decide convertirte en un fiel a la verdad, y deja que él te haga fiel en tu conducta, recibe su gracia, la única capaz de salvarnos, de capacitarnos para vivir en esta fidelidad.

 

Mira lo que Dios puede hacer con un puñado de gente, de toda la gente a la cual Pablo había predicado, tantas iglesias sembradas por todo el mundo conocido, solo un puñado ellos son los que estaban con él, pero, esta era gente fiel, cuánto puede hacer el Señor con uno que se disponga a servirlo fielmente, a amar a sus hermanos y servirles.

 

Tú puedes ser de ese equipo, en Calvary somos solo un puñado, pero, si este puñado se decide a creer, Dios puede hacer cosas maravillosas con unos cuantos. Vamos a orar.