Colosenses 3: 5-7 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba”


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LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

(Parte I)

Colosenses 3:5-7

 

¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

 

Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, poblada mayormente por no judíos, en la cual había una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual la hacía tener una población mezclada de gentiles y judíos.

 

Esta iglesia nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, desde de prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

 

Esta es una carta preventiva, ya que los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo estaba amenazando a la iglesia con falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

 

Estos hombres ofrecían un supuesto conocimiento superior y oculto, combinado con experiencias espirituales, rituales, ángeles mediadores para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores, dándole a la gente una supuesta alternativa a una espiritualidad más profunda además de Cristo.

 

Y aunque fue escita hace dos milenios esta carta, como toda la Escritura sigue siendo muy actual. Hoy en día estamos a un click de cualquier información, mucha de ella falsa doctrina, engaño, el cual de una manera u otra niega la suficiencia de Cristo.

 

Falsa filosofía disfrazada de psicología, otros se inclinan por el misticismo y le dan más importancia a visiones y revelaciones que a la biblia, otros al legalismo enseñando que la santidad consiste en observar ritos culturales. Otros practican el ascetismo, alegando que la pobreza, o el maltrato del cuerpo es el camino a la santidad o la verdadera espiritualidad. Y en todos estos casos la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más.

 

Pero, Pablo les ha dejado claro a los colosenses y a nosotros, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, cualquier cosa que esta sea, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

 

Pablo nos dejó claro cómo toda forma de espiritualidad fuera de la Biblia solo engaña nuestra naturaleza pecaminosa, nos hace creer que somos espirituales, cuando realmente no tiene ningún poder para verdaderamente solucionar el problema de fondo en la vida de todo ser humano, el cual se llama pecado.

 

La filosofía humana, el legalismo, el misticismo y el ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, son cuatro elementos que hacen de una religión humana extremadamente tentadora, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos, por lo tanto, más que ayudas, son trampas.

 

Pablo nos dio argumentos poderosos para decirnos por qué no es la salida correcta, nos mostró que además de innecesarios, son inútiles y más allá, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo.

 

Sencillamente en Cristo nuestra redención está completa, no puedo completar lo que ya quedó perfecto, lo que Cristo ya hizo es inmejorable, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, y no solo es inútil, sino una afrenta para aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

 

En Cristo estamos completos, al creer en el Evangelio quedamos limpios de maldad por el Espíritu, fuimos perdonados de pecados presentes, pasados y futuros, se nos proveyó de una victoria total sobre el reino de las tinieblas. Pablo lo dijo de una manera inmejorable:

 

Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

 

Y nos queda claro, suena lógico, suena verdadero, es verdadero, pero en la práctica ¿cómo se hace esto? Pablo, ¿cómo podemos sin todas estas falsas salidas a la espiritualidad seguir siendo cristianos, verdaderamente espirituales y agradar a Dios? ¿Cuál es el camino a la verdadera espiritualidad? Pablo, ¿no estarás hablando de una cristianismo demasiado simplista? Bueno Pablo dijo:

 

Ya nos quedó claro lo que no debemos hacer, pero ¿Qué es lo que un cristiano que está completo en Cristo debe vivir? ¿Cómo define la Biblia misma la espiritualidad? ¿Qué es lo que nos distingue como creyentes genuinos?

 

Estamos de acuerdo, el camino a la verdadera santidad y espiritualidad, no es la abnegación, ni experiencias con ángeles, no son rituales, todo lo cual es externo e inútil contra mi naturaleza pecaminosa.

 

NO, LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD COMIENZA en la vida de alguien que ha nacido de nuevo. En alguien en quien anhelos, metas, y pensamientos, están enfocados en lo celestial, y no en lo terrenal. En alguien para quien el costo de vivir para Cristo es bajo porque conoce y cree las promesas de Dios.

 

Alguien que está convencido de que de eso se tratará el cielo, de Cristo, que Cristo es suficiente, ¿quieres saber qué es la vida eterna? ¿Quieres saber en qué consiste la vida cristiana? En Cristo. Y él un día se manifestará a este mundo con toda su gloria, y aquellos que lo hemos hecho nuestra vida, seremos manifestados con él, porque hemos sido injertados en él.

 

Es estar seguro de haber resucitado con Cristo, de tener vida nueva, vida eterna, ya no vivo en mi vieja vida, donde me servía a mí mismo, me adoraba a mí mismo, sino que ahora vivo par aquel que me salvó, le conozco, porque soy su hijo, ahora vivo como un verdadero hijo de Dios, y por mi identidad en Cristo por su poder en mí, ahora puedo controlar y vencer toda pasión pecaminosa, lo cual es evidencia de mi unión con él, que él vive y que yo vivo en él.

 

Dios no me llama a poner mis ojos ni en circunstancias, ni en cómo van los demás en su espiritualidad, y sus logros o capacidades, ni siquiera en mis propias capacidades, el Señor me llama a poner los ojos en él, porque separado de él nada puedo hacer. Esto es la Palabra de Dios hermanos, está saturada de Cristo, todo se trata de él, y, o todo se trata de él, o todo se trata de mí, no hay un punto medio. Entonces ya he resucitado, ¿Qué debo hacer entonces?

 

Col 3:1-4 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

 

Ahora, ¿qué significa en la práctica poner mis ojos en las cosas de arriba, enfocarlos en mi vida que es Cristo? ¿Cómo se hace eso sin todo ese conjunto de falsos sustitutos de espiritualidad? ¿Cómo puedo mantener mi corazón y mis pensamientos en lo celestial? ¿Por qué en muchas ocasiones esto no es una realidad y me cuesta tanto trabajo? Hoy vamos a comenzar a ver esto, por eso yo titulé este mensaje: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA. (Parte I)

 

  1. Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica morir a mí mismo y matar el pecado en mí.

Col 3:5a Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros:

Primero, como ya vimos, para alguien que no ha nacido de nuevo esto es algo imposible, porque el que está muerto espiritualmente es esclavo de su pecado, está controlado por su naturaleza pecaminosa, veamos los textos:

 

Efe 2:1-3a Antes ustedes estaban muertos a causa de las maldades y pecados 2 en que vivían, pues seguían los criterios de este mundo y hacían la voluntad de aquel espíritu que domina en el aire y que anima a los que desobedecen a Dios. 3a De esa manera vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, siguiendo nuestros malos deseos y cumpliendo los caprichos de nuestra naturaleza pecadora y de nuestros pensamientos. (DHH)

 

Jua 8:34 Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado. (NTV)

 

Rom 6:16 ¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta. (NTV)

 

Pero no así nosotros los creyentes, quienes hemos resucitado con Cristo, que hemos nacido de nuevo y necesitamos estar conscientes de dos realidades:

 

Es un hecho, oficialmente en Cristo, hemos sido justificados, es decir, declarados justos de la culpa de nuestro pecado, celestialmente hemos sido salvados de la paga del pecado que es muerte, pecados pasados, presentes y futuros han sido perdonados, hemos sido lavados, el pecado ya no tiene poder para condenarnos.

 

Pero en un sentido práctico hay otra realidad, aunque el pecado es como un rey que ha sido destronado, sigue estando en nosotros y tiene el poder de debilitarnos, de volvernos a esclavizar si se lo permitimos, y hasta destruirnos; ¿por qué?

 

Vivimos en este cuerpo que no ha sido redimido, vivimos en un envase vejo el cual aun cuando contiene ahora una nueva naturaleza, al mismo tiempo sigue conteniendo el pecado y es débil. Pablo nos da una analogía de la guerra que hay dentro de cada creyente, dice en Romanos 7:

 

Rom 7:22 Amo la ley de Dios con todo mi corazón. 23 Pero hay otro poder dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí. (NTV)

 

Mi vieja naturaleza; y nota lo que dice: amo la ley con todo mi corazón; esto no lo diría un incrédulo, solo un creyente. Y claro que Pablo no lo deja ahí, no nos deja en derrota, porque termina su idea con una gloriosa victoria en el capítulo 8 diciendo que somos más que vencedores.

 

Lo comento porque hay quienes se justifican en este capítulo para decir: “ya vez, no puedo abandonar mi pecado porque es más fuerte que yo”. Por supuesto, es más fuerte que tú, pero, no más fuerte que el Espíritu Santo quien es el creador y sustentador del universo, que se supone que habita en ti.

 

Porque el Señor no nos ha dejado sin lo necesario para mantenernos protegidos, para que vivamos en una victoria continua sobre nuestro pecado, lo cual estaremos viendo por el resto de la carta. Y lo primero que debemos hacer es:

 

Hagan morir lo terrenal en ustedes

. No dice: aprendan a controlar su pecado, y después de mucha práctica lo dominarán. Tampoco dice: pues déjenlo ahí, y quizá un día amanezcan sin ganas de pecar; jamás va a suceder, tu naturaleza corrupta siempre estará igual de corrupta hasta el día en que o partas de este mundo, o llegue el día de la resurrección.

 

De hecho este es un engaño del que debes cuidarte especialmente cuando ya llevas tiempo en el Señor, si piensas que porque ya tienes más conocimiento o has estado más domingos en la iglesia, o tienes el don de lenguas, y has compartido el Evangelio a muchos y ahora tú solo, sin el Espíritu Santo puedes controlar tu pecado, ya lograste entenderlo y lo puedes amarrar solito, gran error, encontrarás que el pecado que mora en ti, la vieja naturaleza sigue igual de podrida y con los dientes bien afilados para tragarte vivo.

 

Por eso la única salida que la Biblia nos deja es hacerlo morir, no puedes pretender abandonarlo en abonos, o ir tratando con él por partes, “tranquilo Chuy, la cosa es calmada”, poco a poco. No, eso es un engaño. La Biblia nos enseña que o matas al pecado, o él te mata a ti, el pecado es como una bestia indomable, peligrosa y letal, si lo mantienes vivo estás en peligro.

 

Otra versión traduce este versículo como: consideren los miembros de su cuerpo terrenal como muertos, y es parte dé, pero va más allá, porque de la misma manera que yo mato el pecado, yo debo morir al pecado.

 

Haced morir es la palabra: nekróo,

tiene la raíz de la palabra necrosis, es decir, muerte, morir, muerto y se traduce también como subyugar, al punto de dejar algo impotente, inútil, ineficaz, detenerlo completamente. Destruir su poder, privarlo de poder.

 

Mi hermano algo tan letal como el pecado, para detenerlo lo único que puedes hacer es matarlo, en otras palabras, no puedes negociar con él, no puedes hacer treguas, o decir: bueno, es invierno, hace mucho frío, pues por este invierno me voy a entregar a mi pecado, ya en primavera regreso al Señor. Nada que ver te va a devorar y para primavera no va a quedar nada de ti, no puedes decir tampoco, ahí poco a poco, poco a poco vas a quedar, pero sumido en un hoyo y en tinieblas.

 

El Señor nos manda: mata, deshazte de ellos, dales muerte, déjalos ineficaces, impotentes, frénalos, detenlos completamente, prívalos de poder cada día, todo el tiempo; que puedas ver de tu vieja naturaleza solo un cadáver inservible. Jesucristo lo dijo de esta manera:

 

Mat 5:27-30 «Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio.” 28 Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. 29 Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.

 

También lo dijo en el contexto de hacer tropezar a alguien:

 

Mat 18:7-9 »¡Qué aflicción le espera al mundo, porque tienta a la gente a pecar! Las tentaciones son inevitables, ¡pero qué aflicción le espera al que provoca la tentación! 8 Por lo tanto, si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y tíralo. Es preferible entrar en la vida eterna con una sola mano o un solo pie que ser arrojado al fuego eterno con las dos manos y los dos pies. 9 Y, si tu ojo te hace pecar, sácatelo y tíralo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al fuego del infierno. (NTV)

 

Obviamente no habla en un sentido literal, porque me pueden cortar la mano derecha y puedo seguir pecando con la izquierda, me quitan el ojo derecho, y puedo entrenar el izquierdo para pecar re bonito, no mis hermanos, el pecado está y surge del corazón, el Señor también dijo:

 

Mar 7:20-23 Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. 21  Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

 

De manera que de lo que habla este texto es de actuar radical y expeditamente con nuestros pecados, es decir, haz algo ya, aunque te cueste algo tan valioso como una mano, un pie, o un ojo. Imagínate lo terrible del pecado, Jesús no nos está dando una simple ley de religión, eso no nos serviría de nada, como ya lo vimos, no ayudaría en absoluto a controlar o frenar o contener a mi naturaleza pecaminosa, en mí, no tendría los recursos para poder cumplirlo.

 

No, Jesús nos está mostrando que nuestra eternidad es mucho más importante que estos 80 años, o estos se van en un instante, o que este cuerpo viejo, lleno de enfermedades y debilidad. ¿Cuánta gente con cáncer hay? Y no estás hablando de viejitos, niños, jóvenes. ¿cuánta gente sale de su hogar y por alguna causa ya no regresa?

 

Y Cristo lo sabe, y tú lo deberías saber, no seas tan jactancioso de pensar que vas a ser eterno, necesitas constantemente considerar tu debilidad, tu temporalidad delante de la eternidad de Dios, de sus planes los cuales son para nuestra bendición y para su gloria, la vida no se trata de complacerte y de “ser feliz a cualquier costo”.

 

Ay de los que ahora ríen porque llorarán, ¿por qué, porque Dios es un malvado que no quiere que nadie sea feliz? No porque sencillamente este mundo pasa y sus deseos, y si tu corazón está en este mundo, cuando este mundo pase, así quedarás de miserable, sin nada.

 

Por eso Cristo menciona entrar a la vida eterna, ese al final es nuestro objetivo, una eternidad no se compara ni siquiera a 1000 o a 10 mil años. Y dice Jesús ese debería ser tu enfoque, no satisfacer tu naturaleza pecaminosa a cualquier costo, la cual nos engaña, haciéndonos sentir que Dios está lejos, o que es indulgente, o que por alguna razón a nosotros sí nos da permiso de pecar, ya veremos que no es así, por eso el Señor dice: identifica tu pecado y actúa de inmediato.  

 

Él nos está diciendo: trata con tu pecado, no lo dejes así, es como gangrena, como cáncer, es invasivo, agresivo, letal, y mejor hazlo cueste lo que cueste. Si te hayan cáncer en un ojo, aunque esté verde y hermosísimo, ¿sí o no mejor que te lo saquen? No te conviene dejarlo ahí, por más que te guste tu ojo.

 

“Pero Señor, es mi trabajo”, bueno si en tu trabajo te requiere hacer cosas ilegales aun cuando no quieres, salte de ahí, mejor batallar un poco que quizá el Señor te llame a cuentas justo cuando no estás haciendo lo que deberías hacer. Créeme Dios no abandona a los que le honran.

 

Si trabajas en prostitución, en narcotráfico, manejas apuestas, defraudas a la gente, no creo que tendrías que pensarlo mucho, no deberías. Hay mujeres que se relacionan con hombres por un interés meramente económico y no se casan, simplemente viven juntos, para sacar provecho el uno del otro, y utilizarse. Bueno, confía en el Señor y hónralo a él antes que a nadie, abandona esa relación fornicaria, y créeme, él te protegerá.

 

No es opción que no tratemos con nuestros pecados, cueste lo que cueste, si tengo que cambiar de trabajo, si tengo que terminar con una relación amorosa, si tengo que perder dinero, perder fama, amistades, “es que es mi mejor amigo desde la primaria”, si te lleva a pecar, corta esa relación. Si hay algo que me está llevando a pecar, tengo que hacer algo al respecto y no lo puedo dejar para después, porque mi eternidad está de por medio, y el Señor es claro. Podrás decir y lo bailado quién me lo quita, pues bien bailadito, pero no a la vida eterna, y entenderás que no valió la pena.

 

Otra cosa importante es el tiempo en el que está conjugado este verbo, es un tiempo llamado aoristo, el cual no existe en el español, pero podría equivaler a: matando, maten y sigan matando. Algo que ya fue hecho, pero que continuamente debe seguir siendo hecho.

 

En otras palabras, el Señor me pide que cada día de mi vida haga morir las cosas terrenales, sí, cada día trae su propio mal, pero de la misma manera su misericordia es nueva cada mañana. Por eso es que debo buscarle cada día de mi vida y permanecer con él en todo momento, dice la Palabra:

 

Luc 9:23-26 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. 24 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. 25 Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? 26 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles.

 

Primeramente necesitamos de parte de Dios ese deseo de venir a Cristo, si es así, entonces hay requisitos, el primero es niégate a ti mismo, es decir, nada que mis derechos, nada que yo importo, mi yo, mi ego necesita estar siendo rechazado cada día.

 

Cuando comienzas a sentir toda esa injusticia, ¿por qué me ridiculizas, porqué me humillas, porqué eres racista conmigo? ¿Por qué no me das esto, yo lo merezco? ¿Por qué satisfacer tal deseo pecaminoso, por qué no entregarme a la murmuración, al chisme, a la amargura, a la discusión, al sectarismo, a mi lujuria, a mi codicia?

 

Cuando todas estas cosas comiencen a tocar a tu puerta, tú tienes que responder: no está, no vino y si estuviera, no tiene ningún derecho, y les puedes decir: te voy a decir dónde encontrarlo, está crucificado con Cristo, y ahí discute con su nuevo Señor, arréglate con él y a ver cómo te va.

 

Porque esa es la siguiente cláusula, toma tu cruz, y tu cruz no es tu cónyuge que te hace la vida de cuadritos, o ese jefe o compañero de trabajo que te hace la vida difícil, o ese hijo que no entiende, o esa enfermedad, no, esa no es tu cruz, esa es la vida que todos vivimos en un mundo caído.

 

La cruz es un instrumento de muerte, de sacrificio, es decir, Cristo está diciendo: cada día debes morir, no solo matar las cosas terrenales, sino tú mismo morir a ellas. Dime, si tú eras adicto al chocolate, y moriste, si ponen un chocolate en tu féretro, ¿te vas a levantar y comértelo? No, estás muerto. Cuando te esté hablando el pecado, ponle la contestadora, número cancelado, la persona que busca ya no vive aquí.

 

Contaba la abuelita de mi esposa que un día habló una mujer preguntando por su abuelito, “¿puedo hablar con don Francisco? Y la abuelita respondió, no está búsquelo en el panteón jardín de los recuerdos porque ya se murió”. Y era vedad.

 

Así cuentan la historia de dos chicas que solían ir a estas fiestas salvajes que se hacen en la universidad, pero ellas encontraron a Cristo, y una vez recibieron una invitación a una de estas fiestas en el lugar más exclusivo de California, a la cual ellas contestaron con otra carta: “sentimos decirles que estas dos mujeres murieron hace unas semanas”. Esa debería ser tu respuesta al pecado o a cualquiera que te invite a pecar, así lo explica Pablo en Romanos 6:

 

Rom 6:8-11 Y, dado que morimos con Cristo, sabemos que también viviremos con él. 9 Estamos seguros de eso, porque Cristo fue levantado de los muertos y nunca más volverá a morir. La muerte ya no tiene ningún poder sobre él. 10 Cuando él murió, murió una sola vez, a fin de quebrar el poder del pecado. Pero, ahora que él vive, vive para la gloria de Dios. 11 Así también ustedes deberían considerarse muertos al poder del pecado y vivos para Dios por medio de Cristo Jesús. (NTV)

 

Checa cómo la única manera de nulificar el pecado en mi vida, es mientras yo me considero muerto a él, porque un muerto no puede ser tentado, pero, en el momento en el que comienzo a enfocarme en mí mismo, en ese momento le doy lugar al pecado y comienza mi letanía de siempre, mis inseguridades, mis insatisfacciones, mis temores, mis heridas y demás. Yo estoy muerto con Cristo, claro, pero, dices: Chuy, pero sigo aquí en este mundo, ¿qué debo hacer con este envase viejo y mientras siga aquí? Dice Pablo:

 

Rom 6:12-13 No permitan que el pecado controle la manera en que viven; no caigan ante los deseos pecaminosos. 13 No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. (NTV)

 

Mira cómo traduce la Reina Valera, y me gusta el verbo que aquí se utilizó:

 

Rom 6:13-14 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

 

Dos cosas, bajo la ley, se trataría de una religión de obras, otra vez, de todos los no hagas, no toques, no digas, no te muevas, no respires, porque todo lo que va a salir de ti es putrefacción, y quedarías frustrado, amargado y condenado, no dice Pablo, están bajo la gracia, es decir:

 

Dios nos está asistiendo con su poder y fortaleza en todo momento, su plenitud, la paz, el gozo, lo que engañosamente el pecado nos ofrece con respecto a sentirnos bien, o satisfechos, Dios lo tiene, pero de la manera correcta, esa agua viva con la que jamás volveremos a tener sed, ese pan de vida que nos llenará, la presencia de Dios en un creyente feliz y completo en Cristo.

 

Pero, dice algo que es clave mi hermano: sí, cada día de tu vida necesitas morir a tu vieja vida, pero, si dejas el vacío ahí, te vas a morir de hambre. Por eso sí, es 1º ¡muere, considérate a ti mismo como alguien muerto para este mundo, pero, vivo para Dios!

 

2o Deja de prestarle tus miembros al pecado, deja de gozarte como el mundo incrédulo al pecar, al ser un soberbio, un malvado, deja de presentar tus miembros, y esto incluye todo, mente, alma y cuerpo y no lo dejes ahí, cada día de tu vida entrégalo a Dios para que él lo utilice para su justicia, para hacer su voluntad, lo que a él le agrada, lo que le glorifica.

 

Cada día de nuestras vidas necesitamos presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo al Señor, donde pongo mi cuerpo en el altar de mi corazón y mis pensamientos, muero a mí mismo, sacrifico mi naturaleza pecaminosa, y al mismo tiempo me pongo a las órdenes de aquel que me compró, que me salvó, que me libertó, no para no hacer, sino para hacer y glorificarle.

 

Todos los días, necesito llevar mi naturaleza pecaminosa a la cruz y dejarla bien crucificada, ahora, yo quizá podría clavar con mucho trabajo dos de los clavos, y bien sacatón, y mal hecho, pero, ¿quién clavaría el tercero? Es Cristo quien se encargará, pero, es mi responsabilidad presentarme y presentar cada uno de los miembros de mi cuerpo como instrumentos de justicia.

 

A mí me toca decidir con todo mi corazón y disposición poner, pensamientos, deseos, motivaciones, al control del Espíritu Santo, ponerle rienda a mis emociones, a mis pensamientos y jalarlos a ver la belleza, la justicia, la santidad de Cristo, ¿cómo? Cada día de mi vida presentándome como un sacrificio vivo y santo a Dios, en respuesta a su amor y bendición.

 

Dios me ha provisto de todo lo necesario para hacerlo morir, me ha dado de su Espíritu, una nueva naturaleza, el Espíritu mismo está en mí listo para fortalecerme, pero es mi responsabilidad, matar mi carnalidad, ella jamás me va a decir: “yo soy tu problema, ten esta pistola y mátame”; ella siempre va a reclamar, a exigir, a mí me toca traerla, amordazarla de pies, manos y sobre todo boca, y degollarla delante de Cristo en obediencia y adoración.

 

Es mi responsabilidad hacerlo, a ver, divide esta palabra en dos, respons, ¿a qué te suena? Responde, ¿a qué? Habilidad. En otras palabras, responde a las habilidades con las que el Señor ya previamente te ha equipado. Sobre todo, responde a su amor, si verdaderamente has resucitado con Cristo, es porque has conocido, recibido y entendido su amor, él dijo:

 

Jua 14:21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

 

Listo para asistirte, para fortalecerte, para renovar tu entendimiento y darte la perspectiva correcta, para hacerte pleno, de modo que no tengas que estar sintiendo que te falta algo, también dijo:

 

Jua 14:23-24 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24  El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

 

Volvemos al mismo punto, es una cuestión de amor, no de legalismo, es una respuesta voluntaria en total libertad, no presión religiosa que me mantiene como león enjaulado. El verdadero hijo de Dios disfruta de hacer lo que a Dios le agrada, y tiene entendido que no es por sus fuerzas, de manera que no es jactancioso de decir: “Yo sí pude, no como otros”.

 

No, está agradecido de ver cómo habiendo sido un pecador de lo peor, una rata asquerosa, ahora se deleita en hacer la voluntad de su Padre, así como Cristo se gozaba, y sabe que es todo por su gracia, es su obra, es él quien pone el querer como el hacer por su buena voluntad. Esto mis hermanos, es andar en libertad.

 

¿Y exactamente qué es lo que debo traer al altar de mi corazón para ofrecer a Cristo y comenzar a caminar en verdadera espiritualidad? ¿Qué debo matar, dejar sin vida? ¿A qué debo estar muerto cuando esto me llame? Dice Pablo, a lo terrenal,  pero ¿qué es lo terrenal?

 

  1. Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica que necesito aprender a identificarlo para poder deshacerme de él.

Col 3:5b fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

Pablo nos da una lista la cual obviamente no es exhaustiva, en Romanos 1, tenemos una lista, en 1 Corintios 6 tenemos otra, en Gálatas 5, en Marcos 7 otra, y las que me faltan, pero Pablo se enfoca solo en dos grupos que representan a todos los demás: pecados de orden sexual y pecados de orden social. Hoy solo alcanzaremos a ver los pecados de orden sexual por falta de tiempo.

 

Pero, hoy más que nunca estos pecados no solo son practicados, sino exaltados al punto de heroísmo, de fama y poder, solo mira las películas, los programas de TV, el sexo es su primer y más grande recurso de venta. Y qué son estos pecados, sino una perversión del verdadero amor. Otra cosa que podríamos ver es una progresión, mientras que la fornicación es el acto, la avaricia es la que la produce. Echémosle un vistazo, y dice:

 

  1. FORNICACIÓN.

Porneía

, de donde viene nuestra palabra pornografía, esta palabra se refería a la prostitución, pero, se llegó a utilizar a cualquier actividad sexual fuera del marco bíblico del matrimonio, se traduce como inmoralidad sexual, es la primera de las obras de la carne citadas en Gálatas 5:19

 

¿Por qué es una perversión del verdadero amor? Porque Dios creó la sexualidad, es un invento de Dios para el gozo, la bendición, la unidad, la intimidad de una pareja unida en santo matrimonio.

 

El sexo entre un hombre y una mujer que han hecho un pacto delante de Dios y la sociedad es una bendición, todo lo contrario a la fornicación, la cual incluye adulterio, o infidelidad, sexo con otra persona a parte del cónyuge, tener sexo antes de casarse, vivir en unión libre, relaciones homosexuales, masturbación, ver pornografía, hasta el extremo del incesto, bestialismo, violaciones y demás. Lo cual además de ser un pecado muy grave porque atenta contra lo que Dios creó y lo que demanda, además es destructivo, no ayuda para nada.

 

Todo esto está incluido en la fornicación y con el mismo grado de gravedad. Incluso esta palabra también se traduce como idolatría, ya que los cultos paganos por lo regular incluían algún tipo de estos actos, los cuales se legitimaban diciendo que era adoración a los dioses. ¿Qué dice la Palabra con respecto al sexo dentro del matrimonio?

 

Heb 13:4 Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales; porque Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio. (DHH)

 

Ciertamente la fornicación es algo terrenal que necesitamos frenar, hacer morir, traer cada día y cada momento al altar del Señor.

 

Akatharsía

El término catarsis en español significa limpio, o limpiar, purificar, librar algo de cualquier impureza, akatharsia es lo contrario, algo impuro física o moralmente, algo inmundo, corrupto, depravado, sucio, suciedad.

 

Mientras que fornicación es el acto, la akatharsia señala los malos pensamientos y las intenciones de la mente, ¿se acuerdan lo que leímos en Mateo?

 

Mat 5:28  Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

 

Mat 15:19-20 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre;    

 

Mis hermanos un pensamiento da a luz una acción, el pecado, la tentación, comienza en la mente, por eso es que necesitamos la Escritura constantemente lavando nuestro pensamiento, ahí es donde se pelea la guerra espiritual, no con gritos, no con rituales raros, sino sometiendo mi mente, mis convicciones equivocadas, a la verdad de Dios, esto es presentarme como un sacrificio vivo y santo en la práctica.

 

El camino hacia la verdadera espiritualidad está también en que mates esos pensamientos, ¿cómo? Ejercitando tu mente a la Palabra, a la verdad, a todo lo bueno, lo justo, lo honesto, lo que es de buen nombre, aprende que hoy puedes mantener una mente limpia, que Dios quiere regalarte pensamientos virtuosos que generen una conducta virtuosa, es posible en Cristo.

 

Y es un acto solo de tu voluntad, porque solo tú y el Señor que siempre está ahí, saben lo que realmente estás pensando.  

 

Por eso te digo, que si en lugar de estar llenando tu mente con la Escritura, la llenas con telenovelas, con canciones inmorales, con películas llenas de sensualidad, con chismes de infidelidades, con programas llenos de picardía y demás, jamás podrás matar esta obra de la carne, la cual al igual que cualquier pecado, también te puede llevar al fracaso espiritual, y no solo espiritual, sino frustrar y ensuciar por completo tu intimidad marital, el que puedas acercarte con pureza a tus hermanas en Cristo, a las jovencitas, o viceversa, porque este no solo es un pecado exclusivo de hombres.

 

Cuida tus pensamientos, córtalos, por amor al Señor, aliméntate de la verdad y tú mismo recibirás la recompensa de una mente pura, llena de paz, cuida lo que ves y lo que oyes.

 

  1. PASIONES DESORDENADAS
Se traduce también como bajas pasiones, o malos deseos, es la palabra

pádsos

en griego, y significa esto: propiamente sufrimiento, pasión, concupiscencia, desordenado, pasión sexual, lujuria, pasión sexual liberada en el cuerpo. El diccionario interlineal lo traduce como apetito sexual.

 

Literalmente viene de una palabra que significa sufrir, de manera que es este afecto de la mente que desemboca en este deseo lleno de pasión, que trae un sufrimiento enfermizo lleno de lujuria, en Romanos 1:26 se traduce pasiones vergonzosas, y está precisamente en el contexto de este concepto, tú lo puedes leer en casa, pero el versículo dice que por no darle gloria a Dios, por negar la verdad, y cambiarla por la mentira, y darle culto al hombre, o a la criatura antes que al creador, dice:

 

Rom 1:26-28  Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas. En efecto, las mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. 27 Así mismo los hombres dejaron las relaciones naturales con la mujer y se encendieron en pasiones lujuriosas los unos con los otros. Hombres con hombres cometieron actos indecentes, y en sí mismos recibieron el castigo que merecía su perversión. 28 Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer.

 

Rom 1:29-32 Se han llenado de toda clase de maldad, perversidad, avaricia y depravación. Están repletos de envidia, homicidios, disensiones, engaño y malicia. Son chismosos, 30 calumniadores, enemigos de Dios, insolentes, soberbios y arrogantes; se ingenian maldades; se rebelan contra sus padres; 31 son insensatos, desleales, insensibles, despiadados. 32 Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican.

 

Es este rollo de deseo algo y no estoy en paz hasta obtenerlo, estoy lleno de angustia, de deseo insatisfecho.

 

Sin duda una pasión desordenada está íntimamente ligada a la impureza, y da a luz cualquier tipo de fornicación, por más horrible y vergonzosa que sea, porque no hay freno, necesitas cuidar tus pensamientos, cultiva un pensamiento lleno de luz, que el agua de la Palabra circule en tu mente limpiando todo rincón, para que puedas tener dominio propio y matar cualquier pasión desordenada. Y dice:

 

  1. MALOS DESEOS.
Dos palabras

epidsumía y Kakos

, codicia y pasión mala,  mientras que las pasiones desordenadas se enfocan en el apetito del cuerpo que lo enferma, este se enfoca en ese mal pensamiento lujurioso que no suelta y que se saborea y que se convierte en una obsesión, en una pasión desordenada, la cual lleva a la inmundicia y después a un acto fornicario.

 

Necesitas matar esos malos deseos y llenarlos con el amor verdadero. Pero, aquí no termina, sino que nos da la raíz de la cual surgen todos estos pecados:

 

Pleonexia pleon-más, y exo-tener

, es este insaciable deseo de tener más y de tener lo que es prohibido, por eso avaricia, avidez, codicia, ambición. Alguien lo definió como “el maldito deseo de tener más”. Es esta codicia de nunca estar satisfecho, que te lleva a sacar beneficio, provecho de los demás a costa de lo que sea, se traduce también como exigir, ser mezquino, tacaño.

 

Willia Barclay escribió:

“Este es un pecado que se extiende a muchas áreas. Si se trata del deseo por tener dinero, lleva al robo. Si es el deseo por tener prestigio, conduce a la ambición nociva. Si es el deseo por tener poder, conduce a la cruel tiranía, si es el deseo por una persona, conduce al pecado sexual. 

 

Es esta falta total de contentamiento, ¿tienes una esposa hermosa? Quieres más, las quieres todas. ¿Tienes dinero suficiente? Quieres más. ¿Tienes poder? Quieres poder absoluto. ¿Tienes fama? Quieres ser el único famoso. Santiago 4:1-2 nos enseña que es la raíz de todo pecado, dice:

 

Stg 4:1-3 ¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? 2 Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. 3 Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones. (NVI)

 

Cuando la Palabra nos enseña una y otra vez que debemos ser agradecidos, debemos estar contentos con lo que se nos ha dado, si hemos sido salvados por Cristo, eso sería suficiente para estar agradecidos por la eternidad, no importa si viniera ISIS y te cortara la cabeza, porque sabes que en ese momento estarías con tu Señor.

 

Así es mis hermanos, la avaricia, lleva a un mal deseo, este se convierte en una pasión desordenada, la cual me llena de inmundicia y me lleva a hacer cualquier acto de fornicación. Por eso que importante es cuidar tus pensamientos, cultivar una mente piadosa, agradecida, que te ocupes responsablemente en conocer a tu Señor, el cual es generoso, el cual tiene todo y mucho, muchísimo más de lo que cualquier pecado te pudiera ofrecer.

 

Y alguien diría, pero Chuy, es que tenemos sexo porque nos amamos, mira mi hermano, el verdadero amor te levanta, el verdadero amor se sacrifica por ti, no saca provecho de ti, no te utiliza para satisfacer una baja pasión.

 

La sexualidad sana solo se vive en una relación matrimonial sana, la cual está cimentada en el amor de Dios, en sacrificio, en servicio, en honra, en lealtad, en confianza, en mirar por el otro, antes que por ti, en el sentir de Cristo, no en deslealtad, no en ser ventajoso, en utilizar al otro para mi beneficio, para satisfacer esa pasión desordenada que creo yo que es amor, eso no es amor.

 

Y cualquier cosa fuera de este amor, lo cual es fornicación surge de alguna de estas cosas que acabamos de ver, lo cual siempre comienza en un deseo egoísta, de importo yo, después yo, y al último yo, y comienza por la avaricia, la cual dice Pablo, es idolatría, ¿por qué? Por una causa:

 

Siempre que pecamos hermanos, lo que está detrás de esta acción es mi deseo egoísta por encima de la voluntad de Dios, de manera que cada vez que peco le doy la espalda a Dios, y me doy culto a mí mismo, quito a Dios del trono de mi vida y me pongo a mí mismo. Esto es la idolatría, mi deseo egoísta por encima de la voluntad de Dios.

 

Por eso son cosas terrenales y diabólicas, Stephen Charnock escribió:

Todo el pecado se basa en un ateísmo silencioso… todas las inclinaciones malignas del corazón… son chispas de un fuego latente cuyo lenguaje es siempre: “Seré mi propio señor y no tendré dios alguno por encima de mí”.

 

Aun cuando pecamos por descuido, no nos está importando que tratamos con el creador de todo, aquel que sostiene nuestra respiración, el latido de nuestros corazones, y aún más en pecados deliberados, en los cuales quitamos del trono a Dios, quien es nuestro hacedor, a quien debemos todo honor, gloria, obediencia. Nos importa poco su soberanía, porque es más importante lo que nuestros deseos egoístas quieren y rompemos sus leyes.

 

Dice este hombre:

cada pecado atropella los derechos de Dios y lo priva de alguna de sus perfecciones, es una manera de maldecirlo en el corazón, es un intento por destruir su propio ser, es pretender establecer mi propia voluntad como norma y mi propia gloria como el fin de mis acciones en contra de la voluntad y la gloria de Dios

.

 

Mis hermanos, ya que hemos sido salvados, se nos ha dado vida, necesitamos, nos urge tratar con nuestro pecado, no nos auto engañemos, ni la santidad, ni la madurez, ni mucho menos la victoria podrán existir en la vida de una persona que no se decide a poner freno al pecado en su vida. Mira lo que quiere Dios para nosotros, dice en 1 Tesalonicenses:

 

1 Ts 4:3-5 La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual. 4 Como resultado cada uno controlará su propio cuerpo y vivirá en santidad y honor, 5 no en pasiones sensuales como viven los paganos, que no conocen a Dios ni sus caminos. (NVI)

 

¿Por qué? Mira las consecuencias, dice Pablo:

 

  • Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica entender que ningún pecado es tan pequeño como para que no afecte mi vida hoy y en la eternidad.

Col 3:6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

Y estas cosas no solo incluyen los pecados sexuales, la lista se va a agrandar, y tienen igual peso esos pecados como la ira, el enojo, la blasfemia, las groserías, la mentira, y cualquier pecado, ya lo estaremos viendo a detalle.

 

No debemos caer en un dualismo como estos gnósticos, el cual enseña que tu cuerpo y tu espíritu están separados, y las consecuencias de lo que hagan unos u otros no van juntas. Ellos decían: “con mi espíritu alabo a Dios, pero mi cuerpo es tan malo que solo en mi mente los separo, porque de todos modos no puedo hacer nada por él, que mi cuerpo le de vuelo a la hilacha, mientras yo vengo a adorar a Dios el domingo, nada que ver.

 

Dice Pablo estas cosas traen la ira de Dios, y no dice traerá, la traen, en tiempo presente, es decir, no esperes la bendición de Dios si no estás haciendo nada por frenar el pecado en tu vida; el pecado en tu vida trae consecuencias hoy y por supuesto en la vida eterna, pero, no caigas en el engaño de pensar que no pasa nada, que contigo debe haber alguna cláusula de excepción, que haces mal y de todos modos el Señor te bendice. No, Dios es bueno, es paciente, no quiere que nadie se pierda, dice la Palabra:

 

Rom 2:3 Y tú, que juzgas a otros por hacer esas cosas, ¿cómo crees que podrás evitar el juicio de Dios cuando tú haces lo mismo? 4 ¿No te das cuenta de lo bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Acaso eso no significa nada para ti? ¿No ves que la bondad de Dios es para guiarte a que te arrepientas y abandones tu pecado? 5 Pero eres terco y te niegas a arrepentirte y abandonar tu pecado, por eso vas acumulando un castigo terrible para ti mismo. Pues se acerca el día de la ira, en el cual se manifestará el justo juicio de Dios.

 

Mis hermanos, Dios es benigno, misericordioso, longánimo, es paciente, y utiliza su amor y paciencia para llevarte al arrepentimiento, pero no es alcahuete, él no es como tú o como yo, él no va a dejar pasar un pecado obstinado, él es misericordioso, pero, es justo, y si le amas, está esperando que le honres por ese amor que le tienes, mira lo que dice en Hebreos:

 

Heb 12:12-14 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

 

En otras palabras, el Señor no va a recibir que te entregues a él en abonos, o entregas parciales, o es todo, o es nada, no te engañes. Si te dices creyente y vives entregado por completo a alguno de estos pecados, pensando que porque vienes a la iglesia, o diezmas, o tienes algún amigo aquí estas safe, sabe que no es así, no te engañes.

 

Si piensas que la fe de tu esposa será suficiente, o la de tus hijos, no es así, no va a haber manera de que te cueles escondido en los bolsillos de alguien que va al cielo, la salvación es totalmente individual, y la Biblia lo enseña claramente.

 

Mira mi hermano, escuchaba esta ilustración: muchas veces actuamos como cuando un padre, queriendo que su hijo sea ordenado y ponga en orden su cuarto, y le habla acerca de los beneficios, de lo bueno que sería que obedeciera y le dice: espero que lo hagas. Y de pronto el niño le dice: sí papá lo sentí en mi corazón, es más hasta consulté cada palabra que me hablaste, ¿y el cuarto? Desordenado.

 

Y el papá vuelve a hablarle, y el hijo le dice: papá, ya organicé un grupo para hablar de lo bueno que es tener en orden el cuarto, es más ya hasta escribí un libro, de la teología del orden, cada domingo nos juntamos y lo discutimos, y hasta lloramos, y vamos a ir a cambiar el mundo de los hijos desordenados. Muy bien hijo ¿y el cuarto? Sigue desordenado.

 

Mis hermanos, eso nos convierte en desobedientes, no en hijos de Dios, puedes saberte la Biblia al revés y al derecho, entender teología y escatología, y tener doctorados en divinidades, pero, ¿estás obedeciendo a lo más elemental? ¿Estás amando a Dios de manera que estás dispuesto a tratar con tu pecado? Si no, eres un hijo de desobediencia, ¿sabes qué significa esta palabra?

 

Desobediencia: apeídseia,

incredulidad obstinada y rebelde, rechazar, negarse a creer, un rechazo obstinado a la voluntad de Dios. De eso se trata el pecado, de ignorar a Dios y ponerme yo en su lugar, usurpando su lugar.

 

Mira mi hermano, la Biblia habla claramente de temor de Dios, pero, ¿te has dado cuenta cómo el mundo vive temiendo a circunstancias, incluso a Satanás, le tiene una fobia a espantos y cosas por el estilo, no solo eso, teme a la mala suerte, al destino, los seres humanos tienen las fobias más ridículas que te puedas imaginar, a colores, a ir al doctor, a abrir los ojos, a la ropa, al asco, a la luz, etc.

 

Hay gente que jamás se atrevería a pasar por debajo de una escalera, o no usar ropa interior roja en fin de año, pero, ¿qué crees? A Dios, a quien verdaderamente deberían temer, quien sostiene sus vidas, quien además demanda honor y obediencia, lo ignoran, lo blasfeman, lo irrespetan, lo desobedecen, lo desafían.

 

Tú y yo no deberíamos ser así hermanos, si alguien de los que estamos aquí vive habituado a alguna forma de estos pecados, y neciamente vas y lo buscas, lo procuras, lo disfrutas sin en ningún momento reparar en que hay un Dios que está como testigo de tu vida y que aborrece estas cosas, necesitas arrepentirte, morir a ti mismo y de una vez por todas  entregarte al Señor.

 

Claro que los creyentes genuinos no somos perfectos, Cristo lo dijo vivimos en un mundo donde ya de por sí respirar nos contamina, nuestros pies se ensucian de andar por aquí, pero, para eso dejó provisión el Señor, tenemos un abogado, podemos confesar, arrepentirnos, pero, no olvides, un creyente no puede vivir habituado a estas cosas, el justo cae, pero, inmediatamente busca levantarse, busca el perdón, la restauración, porque lo que más ama, lo que más valora es su comunión con Dios.

 

Y mis hermanos, los creyentes tenemos todo para poder morir a nosotros cada día, y hacer morir cada uno de estos pecados, recuerda poca levadura leuda toda la masa, no permitas que ninguna de estas cosas haga nido en tu corazón, es algo muy serio, no te entregues a tu naturaleza pecaminosa.

 

Mis hermanos, tenemos al Espíritu Santo en nuestro interior, y además nosotros contamos con un espíritu redimido, y un cuerpo controlado por el Espíritu Santo, siempre procurará hacer lo bueno. Recuerda, no es nuestra fuerza, es el poder de Dios en nosotros, no se trata de poner un estándar inalcanzable para nadie y leyes que todo mundo quebranta, no así estaríamos perdidos, estamos bajo la gracia, eso implica el amor, el poder de Dios sobre nosotros, su favor inmerecido, el cual nos lleva a responderle en amor, recuerda responder a la habilidad que él ya me ha dado.

 

Cada día morir, fortalecido con la Escritura, haciendo morir estos deseos sin cesar, mientras me rindo cada día de mi vida y con todo mi corazón a la dirección y al control del Espíritu Santo. Y voy a cerrar con el siguiente versículo, el cual estudiaremos la semana entrante, dice:

 

  1. Buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba implica entender que no puedo seguir viviendo como cuando no conocía a Dios.

Col 3:7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

Es la forma de vida de aquellos que no conocen a Dios, en otro tiempo, fue nuestra forma de vida, pero, no ahora, no más hermanos, por eso Pedro nos dice:

 

1 Pe 1:13-16 Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo. 14 Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. 15  Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; 16 pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo.»

 

1 Pe 1:17-19 Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo. 18 Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, 19 sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto.

 

Hermanos, somos hijos del Dios altísimo, el precio de la muerte de su Hijo fue nuestra salvación, hemos sido adoptados, hechos herederos, se nos ha dado de la naturaleza divina, por eso Pablo dice:

 

Efe 5:3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;

En otras versiones dice: tales pecados no tienen lugar en el pueblo de Dios, no es propio del pueblo santo de Dios.

 

Por eso últimas preguntas con respecto a esta carta, ¿qué es lo que no te permite ser verdaderamente espiritual, que no practiques ceremonias sacras, que no vayas a suficientes congresos donde “descienda fuego del  cielo”, que estés comiendo alimentos impuros, que no vayas a misa?

No, la respuesta es que no estés tratando con tu pecado, que no hagas decisiones radicales para frenarlo, sin lo cual, jamás podrás tener una vida verdaderamente espiritual, en libertad y la ira de Dios estará sobre ti.

 

Podrás presumir tener más visiones celestiales que el mismo Juan en Apocalipsis, más dones espirituales que Pablo, tener posiciones en la iglesia y muchas credenciales, podrás ser experto en la Biblia y en la teología, pero si no tratas con tu pecado de esta manera sigues siendo una persona carnal y  desobediente, y no estás agradando a Dios para nada.

 

Podrás venir todos los domingos, ir a la iglesia en hogar, hasta hacer tus devocionales, pero, si no tratas con tu pecado y lo matas, jamás verás progreso y libertad en tu vida. Es necesario que hagas estas cosas, que dejes de convivir con tu pecado, que dejes de hacer treguas con él, necesitas tratarlo como a un enemigo acérrimo, o lo matas, o él te va a matar a ti.

 

Ahora, dices: no Chuy no se puede, no puedo; entonces revisa si has nacido de nuevo, si verdaderamente has conocido al Salvador, ¿sabías que más allá de que la gente diga que tiene otra religión, o que ponga ene mil excusas, el problema es que la gente ama sus tinieblas, no quiere venir a la luz para que su pecado sea reprendido porque sencillamente no lo quiere dejar de practicar.

 

Pero por eso viene la ira de Dios, la gente ama su esclavitud, aun cuando le destruye, claro que ese amor es como el apego y la pasión que un drogadicto o alcohólico tiene por su droga, siente que no puede vivir sin ellos, aun cuando lo deje con el hígado molido y tirado como perro en la calle. Mis hermanos por ningún lado nos conviene no matar a nuestro pecado, no estar muertos para el pecado.

 

Recuerda algo mi hermano y quédate con esto, ni la santidad, ni la madurez, ni la verdadera bendición de Dios, ni mucho menos la victoria podrán llegar a tu vida, si no te decides a poner freno al pecado en tu vida, esa es la primer manera de buscar las cosas de arriba, y poner tus ojos ahí. Hasta aquí vamos a dejar hoy y continuamos la siguiente semana, vamos a orar.