Colosenses 3: 17-18 “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba (Parte VI). Usando el nuevo vestido en cada rol de mi vida”


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LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

(Parte VI)

USANDO EL NUEVO VESTIDO EN CADA ROL DE MI VIDA

Colosenses 3:17-18

 

Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

 

Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos y que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo se estaba infiltrando a la iglesia con falsas doctrinas envenenando la sana doctrina con el engaño de cualquier religión en el mundo:

 

Cristo no es suficiente, y tú necesitas hacer algo más, Cristo más obras, Cristo más conocimiento, Cristo más rituales, Cristo más misticismo, de manera que Pablo les escribe para prevenirles, para recordarles su identidad y la suficiencia de Cristo.

 

Pero, en Colosenses hemos aprendido que pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier otra cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino.

 

Cristo es suficiente, su Palabra es suficiente y estando en él, no nos falta absolutamente nada, no tenemos a qué intervenir, y ni tenemos como intervenir porque no tenemos recursos, y cuando lo hacemos solo estropeamos un maravilloso y perfecto cuadro de gracia y amor.

 

Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina: Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo – negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas no por Dios, sino por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por este mundo.

 

Las cuales nos ofrecen un falso sustituto para ser espirituales, para ser santos y agradar a Dios, no como él manda, sino como nosotros nos imaginamos que Dios quiere, todo en nuestras fuerzas y a nuestra manera, lo cual en otras palabras se llama paganismo.

 

Y son extremadamente tentadoras, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacernos de nuestros deseos pecaminosos, y son trampas porque son innecesarias, inútiles, no ganamos mayor espiritualidad, al contrario, la perdemos al ser engañados, pero lo peor es que son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto, quien ya completo, nuestra redención, nos dio perdón, nos ofrece santificación, y nos dio eternidad.

 

La obra de redención en Cristo está completa, consumada, es inmejorable, aún mis buenas obras Dios mismo las creó para que anduviera en ellas, por lo tanto, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo hizo todo por nosotros, es como pretender arreglar un pastel adornado a la perfección, solo lo echas a perder, no se puede completar lo que ya quedó perfecto, dice en Col 2:9-10:

 

Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

 

Pero, entonces, ¿cómo un cristiano puede ser realmente espiritual sin todas estas falsas salidas? ¿Cómo podemos estar seguros de que estamos agradando a Dios? ¿Cómo un cristiano que está completo en Cristo debe vivir, qué es lo nos debería distinguir como creyentes genuinos?

 

Pablo nos enseñó, tengo vida en Cristo, estaba muerto en delitos y pecados, pero he resucitado, y ahora mi vida está escondida en él; tengo un futuro y a pesar de tentaciones y pruebas mis ojos deben estar puestos en él en todo tiempo; Dios me ha dado un vestido, con el cual debo estar invistiéndome cada día de mi vida, mientras al mismo tiempo debo despojarme constantemente de este viejo vestido.

 

Debo entender que he renacido, he resucitado, ya no soy un cadáver, que ese viejo vestido huele mal, huele a muerte, no es ropa que un vivo utilizaría, no viviría en un sepulcro, eso es para muertos; que no puedo decir: es que me acostumbré a esta ropa, es que me acostumbré al sepulcro y quiero vivir aquí.

 

¡No! El sepulcro es un lugar para muertos, no para vivos; para aquellos que hemos resucitado en Cristo, no nos queda seguir usando ese viejo vestido terrenal de fornicación, impureza, de pasiones desordenadas, de malos deseos, de avaricia idolátrica.

 

No podemos seguir vestidos de ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras groseras, deshonestas, de mentira. Todo eso es ese ropaje necesita quedarse en la tumba. ¿Qué somos ahora? Dice Pablo: escogidos, apartados, amados de Dios; ¡tenemos vida hermanos! ¡Somos nuevas criaturas! Y habiendo desechado ese traje putrefacto, necesitamos ponernos el nuevo.

 

Este nuevo vestido es Cristo, quien nos renueva, nos transforma a su imagen, nos abre el entendimiento, nos capacita, nos inviste de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.

 

Y ya investidos de Cristo, empoderados por su Espíritu Santo, nos da la capacidad de soportarnos unos a otros, de perdonarnos unos a otros como Cristo nos perdonó, de vestirnos de amor para tener una perfecta unidad en Cristo. Porque aún no somos perfectos y todavía surgen destellos de ese viejo hombre.

 

Porque la madurez no es inmediata, porque, así como nuestra nueva naturaleza debe ser cada vez más evidente en nuestras vidas, aunque inútil para condenarnos, la vieja naturaleza sigue ahí y también se asoma y si no nos ocupamos en desecharla cada día, puede tomar el control.

 

La semana pasada vimos las tres últimas prioridades a poner en acción, las cuales son las vestiduras exteriores que cubren todas las demás, las primeras son rasgos de carácter internos, pero las siguientes son externas, se ven en nuestro trato con los demás, ya vimos las primeras: soportarnos unos a otros, perdonarnos unos a otros, vestirnos de amor.

 

Además de soportarnos, perdonarnos y vestirnos de amor, el Señor nos llama a tener un corazón gobernado por su paz, lo cual da como resultado la unidad, nos llama a tener una mente gobernada por la verdad de la Escritura, la cual es el Espíritu Santo, cuando esta habita en abundancia en nosotros, y por último nos llama a vivir para su gloria.

 

Tratemos de visualizar este traje en su totalidad, este es el traje de un hijo de Dios, el cual no habla de cosas que con el uso envejecen, pasan de moda y se destruyen, sino de un carácter y una conducta, así es como realmente debe lucir un hijo del Rey de reyes:

 

  • Alguien con el corazón y la mente enfocada en las cosas de arriba, con una esperanza eterna.

 

  • Alguien que constantemente se quita el viejo vestido, y hace morir lo terrenal, por lo tanto, no ves manchas en esta persona de fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos, avaricia o idolatría.

 

  • Alguien en quien no ves cotidianamente ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras soeces, mentira, en otras palabras, puedes ver a Cristo en estas personas.

 

  • Alguien que manifiesta lo que es, un escogido, santo y amado de Dios, y por lo tanto es visible en esta persona un carácter de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.

 

  • Alguien que soporta a sus hermanos, que les perdona, así como Cristo le perdonó.

 

  • Alguien que se viste de amor, y por lo tanto tiene un vínculo irrompible con su prójimo a pesar de faltas, de diferencias.

 

  • Alguien en quien la paz de Dios gobierna en su corazón, que procura la unidad, que es agradecida.

 

  • Alguien en quien la Palabra de Dios habita en abundancia, por lo tanto, sabe instruir, amonestar, está lleno de gozo en su corazón, en sus pensamientos y por lo tanto, su boca habla y canta de las bondades de su Dios.

 

  • Alguien quien sabe que ya no se pertenece a sí mismo, sino que le pertenece a aquel que lo compró, por lo tanto, vive para traerle gloria, que entiende que para eso existe su vida.

 

Teniendo este vestido completo, Pablo ahora nos va a llevar a nuestras relaciones interpersonales, a nuestra vida cotidiana, donde pondremos este vestido a brillar para Cristo.

 

Hay una realidad vivimos en un mundo en tinieblas, lleno de gente que no puede relacionarse de la manera correcta, vive en un eterno conflicto, porque al haber pecado contra Dios y darle la espalda perdió de vista los absolutos de moralidad y de ética, perdió propósito para vivir, y perdió su identidad, no sabe quién es y ni por qué está en este mundo, y se siente desconectado de sí mismo y de lo que lo rodea.

 

La humanidad alejada de Dios vive una vida inmoral sin patrones ni normas morales absolutas, perdidos en un relativismo moral, creyendo que es un accidente en este mundo, que es una mera molécula más flotando en un vasto universo, sin propósito, donde el fuerte se aprovecha del más débil para sobrevivir, y al final está deprimido, solo, aislado, todo por haberle dado la espalda a Dios.

 

Pero, al haber entregado nuestras vidas a Cristo y cree en su Evangelio, nacimos de nuevo, y estos tres problemas son resueltos, recibimos este nuevo hombre, podemos ver con claridad las normas absolutas de Dios y nos gozamos en seguirlas, tenemos identidad, dejamos de vernos como un accidente en un vasto universo, y comenzamos a vernos como hijos de Dios, como parte de la familia de Dios, y de pronto tenemos propósito para vivir, esperanza eterna y demás.

 

De manera que esta nueva vida debería verse reflejada en nuestras relaciones, por lo mismo Pablo nos habla de cómo brilla el nuevo vestido en el interior de un matrimonio, de un lugar de trabajo, en cada área de mi vida donde me desenvuelvo. Porque mis amados hermanos, estamos llamados a brillar en el mundo, y no es sino a través de nuestro matrimonio, o de cómo nos desenvolvemos en nuestros trabajos, es ahí donde podemos brillar para Cristo, vestidos de Cristo, el Señor nos dijo con claridad:

 

Mat 5:13-16 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

 

En Filipenses y 1 Pedro dice:

Flp 2:14-15 Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones, 15 para que nadie encuentre en ustedes culpa ni falta alguna, y sean hijos de Dios sin mancha en medio de esta gente mala y perversa. Entre ellos brillan ustedes como estrellas en el mundo, (DHH)

 

1 Pe 2:12 Mantengan entre los incrédulos una conducta tan ejemplar que, aunque los acusen de hacer el mal, ellos observen las buenas obras de ustedes y glorifiquen a Dios en el día de la salvación. (NVI)

 

A partir de aquí estaremos viendo el nuevo vestido en el contexto de la familia y el mundo laboral, la familia y el trabajo no están despegadas de todo esto que hemos venido viendo, no es un apartado diferente, es parte del mismo paquete, el nuevo hombre, el nuevo vestido también brilla en nuestras relaciones interpersonales al mundo inconverso.

 

Porque en mi vida diaria ejerzo diferentes roles y necesito saber cómo se el nuevo vestido en ellos. ¿Cómo un escogido de Dios, apartado, amado por él, vestido de Cristo con todas estas cosas se desenvuelve en sus roles como padre, esposo, trabajador, o sencillamente ciudadano, brillando para Cristo y trayéndole gloria?

 

Y seguimos con esta miniserie la cual titulé: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA – PARTE VI – USANDO EL NUEVO VESTIDO EN CADA ROL DE MI VIDA. Y veremos los versículos 17 – 18, demos lectura.

 

  1. Cada área de mi vida, incluyendo cada rol, necesita sostenerse en la realidad de que todo existe para la gloria de Dios.

Col 3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Primeramente, necesitamos bases firmes, razones de peso para poder llevar estos principios a nuestras familias y trabajos, y la Palabra nos las da.

 

Hemos visto desde el capítulo 1 el poderío de nuestro Señor, en quien todas las cosas fueron creadas por medio de él y para él, cómo él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten, porque en el habita toda la plenitud de la deidad, él es Dios.

 

De manera que esto nos recuerda nuestra más alta prioridad: Dios, nuestro creador, sustentador, salvador, por el existimos, subsistimos y somos, el primer mandamiento y el más importante es ese:

 

Luc 10:27b Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente;

 

De él proviene nuestra identidad, por lo tanto, nos debe quedar grabado en el corazón, que él es quien define nuestro propósito en este mundo, la razón por la que estamos aquí y vivimos en estos efímeros 80 o 100 años, y de acuerdo a esto nuestras prioridades, y nuestras metas son establecidas, incluyendo nuestras familias y trabajo.

 

No olvidemos esto mis hermanos, este jueves vimos en Sanas Palabras la clase de la Salvación, y algo que volvió a refrescar mi alma y mi fe, es recordar esto, no somos un cuerpo que tiene un alma, somos un alma que habita en un cuerpo, no somos seres terrenales que venimos a la iglesia a tener una experiencia espiritual, ¡no! Somos seres espirituales que estamos en una corta experiencia material en este mundo temporal.

 

Somos seres eternos, y nuestra estancia en este mundo es demasiado corta, y necesitamos urgentemente tener resuelta la decisión más importante para cualquier ser humano: dónde vamos a pasar la eternidad, con Dios disfrutando todos los aspectos de su amor y misericordia en su cielo, o bajo el juicio de Dios sufriendo todos los aspectos de su justicia, juicio y su ira en el infierno.

 

Pero, no termina ahí, si he resuelto dónde voy a pasar la eternidad, y a través de Cristo Jesús y he recibido perdón de pecados, salvación, vida eterna, a través de la fe, eso implica que, por igual, todo lo que haga, lo que soy, lo que tengo, incluyendo recursos, talentos, familia, esposa, hijos, trabajo, todo lo que tengo hoy, es para traerle gloria a Dios, a quien estoy supuesto a ver cara a cara, y a quien le daré cuentas de cada cosa que me confió.

 

Porque esto que llamo vida, o mi vida, no es la verdadera vida, mi vida está escondida en Cristo y fui comprado por precio.

 

¿Por qué todo esto? Porque estoy a punto de entrar a lo que es mi familia, y delante de Dios ni siquiera mi familia es lo más importante. Lo más importante en mi vida debe ser Dios, mi relación con él, conocer y seguir su voluntad, y todo lo que soy y tengo debe girar alrededor de esto.

 

Porque si lo que soy y tengo, incluyendo mi familia, recursos, talentos está girando en torno a otra cosa que no es Dios, esa cosa es un ídolo, y es temporal, mi vida perderá propósito, y al final lo que Dios me confió será un desperdicio. Mi vida completa debe girar en torno a estos dos versículos:

 

Col 3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

 

Col 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

 

Lo que pienso y hago en todas las áreas de mi vida debe girar en torno a las preguntas que vimos la semana pasada, lo cual incluye mi matrimonio, mis hijos, su educación, mi trabajo, mi desempeño como ciudadano, etc., y son estas preguntas:

 

¿Lo que voy a hacer o decir es coherente con quien es Cristo, con quien es Dios? Porque yo soy suyo, soy su cuerpo, soy su iglesia, soy su hijo, ¿lo que voy a hacer o decir, le trae gloria a Dios, o solo satisface las demandas de mi carne? ¿Le hace ver bien, le trae fama, buena reputación? ¿La gente al verme, al oírme, al manejarme con mi esposa e hijos dirá: qué bueno es Dios o lo blasfemará?

 

Segundo, lo que voy a decir o a hacer, ¿está conforme a la voluntad de Dios? ¿Ya le tomé en cuenta? ¿Ya oré, ya procuré tener paz en mi corazón antes de actuar? ¿Estoy enfocado en Cristo o en mí mismo, en metas eternas o meramente temporales? O solo me estoy auto engañando diciendo: “Señor mi carrera, mi trabajo, mi matrimonio, mis hijos, mis recursos son para tu gloria”; pero detrás sigo solo sirviendo a mis propósitos y no a los suyos.

 

Porque solo hasta que esto sea así, entonces y solo entonces mi vida será plena, y no solo eso, estaré seguro de que estoy preparándome para el día en que me encuentre frente a mi creador dándole cuentas de cada cosa que me confió, porque ese día, o recibiré pérdida, o recibiré recompensa dependiendo cómo viví mi vida, para mí y mis ídolos, o para mi Señor y sus propósitos. Y mi vida, incluye mi familia mi trabajo, mis recursos y todo lo que soy.

 

Por eso, aunque no todos aquí somos casados, y aún entre los casados hay diferentes casos, hay madres solteras, hay jóvenes, adolecentes, niños, de igual manera todo lo que acabo de decir aplica para todos por igual, sin importar el rol que tengas.

 

Ahora, hoy nos toca hablar de la pareja, obviamente no tendremos tiempo de ver todo lo que esto abarca, y cada caso es diferente, aunque los principios son los mismos, pero, yo quiero dejar bien conectado el rol de la pareja con esto que hemos aprendido hasta hoy en Colosenses.

 

Con respecto a la pareja, hemos enseñado una y otra vez las cinco prioridades: 1º Dios, 2º Mi cónyuge, 3º Mis hijos, 4º Mi trabajo, 5º Mi servicio en la iglesia. ¿Qué les da su orden a estas prioridades? El tiempo que dura cada relación. Ya lo establecimos, soy un ser eterno, pero mis relaciones en este mundo no lo son, porque este mundo es temporal.

 

  1. La primera es mi relación con Dios es la única de todas estas que durará por la eternidad, así que por lo mismo es la más importante de todas.

 

  1. La segunda es mi relación con mi cónyuge, porque ésta durará hasta que la muerte los separe, es la más larga en cuanto a esta vida temporal.

 

  1. La tercera es la relación con mis hijos porque en el sentido de control e instrucción terminará cuando ellos dejen a su padre y a su madre y se unan a su mujer.

 

  1. La cuarta mi trabajo, el cual durará hasta que yo envejezca y me retire, o quizá pueda haber un cambio en mi salud, o alguna circunstancia por la cual un día tendré que dejar de trabajar.

 

  1. Mi servicio en la iglesia local, porque pudiera cambiar de residencia y por lo tanto la iglesia local a la que asista también cambiará.

 

Ahora, los últimos cuatro obedecen a la primera prioridad: traerle gloria a Dios, Mi cónyuge y yo vivimos para que juntos le traigamos gloria a Dios; A mis hijos, antes que darles carreras o lo que sea necesito enseñarlos que sus vidas existen para traerle gloria a Dios; necesito aprender a darle gloria a Dios con mi trabajo, y obviamente el servicio en la iglesia se supone que es para la gloria de Dios.

 

Ahora, con respecto a este último, mi servicio en la iglesia, quiero hacer una aclaración, ¿por qué se pone como última prioridad? Bueno, por mucho tiempo se ha enseñado que mi servicio en la iglesia, si soy ujier, o enseño, o reparto boletines es lo que determina mi relación con Dios, porque es como una obra con la cual le pago, o le exijo bendiciones, lo cual no es así, todo lo que hago para el Señor es en respuesta a su amor.

 

Pero tristemente el servicio a Dios se disminuye a una mera actividad que hago en la iglesia, cuando la realidad es que soy de Cristo en todo momento, solo cuando voy a la iglesia, por lo tanto, en todo momento le estoy sirviendo, no solo cuando estoy en la iglesia, le sirvo con mi matrimonio, en mi trabajo, etc.

 

Porque se llega al extremo de que en el hombre de, “estoy sirviendo a Dios”, se descuida al cónyuge, a los hijos, y el trabajo, y la familia sufre, y el nombre de Dios es blasfemado. Pero la realidad es que todo obedece al mismo orden, ya lo dijimos si las prioridades 1 – 4 están en orden, el servicio en la iglesia también lo estará, y será una bendición.

 

Pero eso hablando meramente de un servicio que haces en la iglesia, servir café, cantar, enseñar, claro que también hay llamado de parte de Dios, en el cual somos entrenados y donde debemos mostrar fidelidad, pero, todo en este mismo principio, es una respuesta a Dios, y quizá Dios me dé mayor responsabilidad al ser fiel comenzando en mi hogar y en todas las áreas de mi vida.

 

Pero, al mismo tiempo hay una línea que no se debe perder, si te fijas Pablo no menciona la iglesia como un rol en la vida de una persona, ¿por qué? Porque no lo es, la iglesia no es una actividad más en tu ocupada vida, a la cual si tienes tiempo asistes, no es así, la Biblia no lo enseña así, Pablo no lo enseña así.

 

Checa cómo la iglesia no es parte de una actividad, es una identidad, no vengo a la iglesia, soy la iglesia. Mira su importancia, 1:18 Pablo viene hablando de Cristo como el preeminente de toda la creación, el sustentador, e inmediatamente después menciona: Cristo fue puesto como la cabeza del cuerpo que es la iglesia, así de importante.

 

Lo que es más, todo lo que ha venido hablando Pablo hasta ahora, está en el contexto de la iglesia, porque la iglesia es lo que somos, es por lo que Cristo murió, por su iglesia, es lo que él redimió, hombres pecadores, para formar su cuerpo y darse a conocer al mundo y dar a conocerse a nosotros. Por eso mis hermanos en este sentido la iglesia también es y debe ser parte de la prioridad número 1, Dios, mi relación con Dios

 

Debes dejar de ver la iglesia local como una más de tus tantas actividades que serían para ti “verdaderamente” importantes, no debes verla siquiera como algo muy importante, no, la iglesia local es lo que Cristo eligió para ser la expresión de su cuerpo en el mundo, en especial en el lugar donde vives.

 

Ella es tu hospital, es el gimnasio donde entrenas, la universidad donde estudias, la fuente donde recargas energía, el lugar donde te reúnes con otros a adorar a Dios, y hallas descanso, consuelo, gozo, porque es donde él ha elegido hacerse presente, derramar su gracia, donde primordialmente Cristo da a conocer su voluntad, y se da a conocer a sí mismo. Cosas maravillosas ocurren cuando los creyentes nos reunimos en el nombre de Cristo.

 

No puedes hacer tu iglesia virtual, tienes qué presentarte, puedes oír todas las conferencias que quieras en internet, y hacer devocionales con tus hijos y tu esposa, pero, eso no sustituye el lugar tan importante que es la iglesia local. ¿De dónde crees que vas a sacar sabiduría, fortaleza y demás para dirigir tu hogar, para ser la esposa o el marido que Dios quiere que seas? De la iglesia local.

 

¿Dónde vas a encontrar apoyo, en tiempos de dificultad? ¿A quién vas a rendir cuentas de que lo que estás haciendo es lo correcto? Dios por eso enriquece a la iglesia con dones, con ministerios, con operaciones, para transformarla a la imagen de Cristo. Necesitas dejar de ver la iglesia como algo extra en tu ocupada agenda, porque si el cuerpo de Cristo es para ti una actividad más, piensa también en lo que les estás enseñando a tus hijos.

 

¿Dónde están ellos aprendiendo que tu más alta prioridad es Dios y encontrarte con tu Dios y adorarlo? Ellos necesitan eso para sus vidas por igual, porque también tienen eternidad en ellos y ellos también tienen que aprender que no hay algo más importante que Dios.

 

Necesitamos hermanos el equilibrio que nos da el Espíritu Santo, son líneas delgadas que debemos cuidar. Porque si bien no se trata de que seas el ajonjolí de todos los moles y que estés a diario en la iglesia, también debes cuidar que no estés proyectando que la iglesia local es una actividad más de tu vida, así no lo diseñó el Señor.

 

Piénsalo así: podría hoy desatarse la 3ª guerra mundial, y perderse todo el sistema económico y educativo del que estás sostenido en este país en un segundo, ¿qué pasaría con tu vida? ¿Todavía habría algo? ¿Te das cuenta? Es cuestión de prioridades. No es que lo otro no importe, todo es importante, y puedes traerle gloria a Dios con eso, pero en su debido orden. ¿Por qué? Para que haya iglesia tiene que haber familias, pero, para que haya familias sanas, necesita haber iglesia.

 

Me recuerda en el AT, cuando el pueblo cada día se acercaba al tabernáculo con su sacrificio, cada sábado dedicaba el día a relacionarse con su Señor, las fiestas religiosas del AT, tres veces al año el pueblo de Israel tenía que venir a Jerusalén a reunirse con su Señor, y a reunirse como el pueblo de Dios, durante el año la gente se preparaba, y debía estar ansiando ese momento, no importa dónde estuviera, cuántas millas los alejaran del lugar Santo, todos tenían que responder al llamado de Dios, unirse como un solo hombre y gozarse con él.

 

Así es en la iglesia, cada domingo, cada oportunidad de reunirnos y alabar su nombre y elevar peticiones, rogativas, acciones de gracias, cada oportunidad de aprender o de enseñar su Palabra, nosotros somos el templo del Dios vivo, y al reunirnos nuestro Señor se hace presente de una manera muy especial y diferente a todas las demás, no es que Dios no bendiga tus devocionales familiares, o individuales, claro que eso tiene su lugar.

 

Pero, recuerda, cada prioridad después de la 1ª sirve a la 1ª, mi matrimonio, mis hijos, mi trabajo, obviamente mi servicio en la iglesia, todo existe para el propósito más importante de todos: Traerle gloria a mi Dios.

 

Porque en cualquier momento yo podría ser llamado a cuentas, o alguna de mis hijas, o algo puede suceder que mi condición de salud ya no me deja trabajar, aun así, mi vida no se termina, sigo siendo un ser eterno que sirve para los propósitos de Dios, no los míos.

 

Me gusta cómo lo leí en un post, dijo J. Vernon McGee, un erudito de la Biblia: “El universo le pertenece a Dios, y él hace todo a su modo. Tal vez tengas otro modo, pero no tienes otro universo.” Así es hermanos, o lo hacemos al modo de Dios y esto nos traerá plenitud y gozo, o lo hacemos a nuestra manera y tarde o temprano seguiremos tropezando, siempre preguntándonos, ¿por qué no más no me sale nada?

 

Y bueno, desde este cimiento ahora sí, podemos considerar el diseño de Dios para la familia; y en simples oraciones Pablo resume verdades impresionantes con respecto a nuestras relaciones.

 

Y Checa como de los roles que ejerzo en mi vida diaria, el primer lugar donde este vestido debe verse es en casa, y comienza con la pareja, mira el orden por ti mismo, casadas, maridos, hijos, padres, trabajadores, y patrones.

 

Y Pablo comienza con la pareja. Henry Hendrics dijo: si tu cristianismo no funciona en casa, entonces no funciona. Lo hemos dicho una y otra vez, ¿quieres un ministerio? Tu primer ministerio, es tu familia, si yo como pastor tuviera una red de iglesias con miles de personas y ministerios, pero un matrimonio hecho pedazos, habría fracasado.

 

Es un patrón que Dios siempre pone, ¿se acuerdan en Génesis? Antes de haber establecido instituciones o gobiernos, lo primero que hace es establecer la relación del hombre con él, y justo después la relación del hombre con su esposa, lo cual equivale a la familia.  

 

De manera que la relación entre un hombre y una mujer, los padres y sus hijos es un diseño de Dios, el hombre no tiene ni la autoridad, ni la capacidad de redefinir estas relaciones a su antojo, esto solo trae caos, y la destrucción de la sociedad, como lo estamos viendo en nuestros días.

 

Mis hermanos estamos llamados a seguir el manual del fabricante, si es que queremos que nuestras familias, y por consiguiente nuestra sociedad funcione correctamente para la gloria de Dios y para nuestra bendición y plenitud.

 

Podemos estar en contra del diseño de Dios lo que queramos, pero, vamos a estar equivocados, y sencillamente no va a caminar, pero, si lo decides, si decides tomar en cuenta a Dios, verdaderamente amarle y honrarle recibiendo su verdad, en respuesta a su amor, y decides obedientemente y en fe poner por obra su diseño, encontrarás gozo y paz para todas tus relaciones sociales.

 

Observa algo, todas estas estas cosas están citadas al mismo tiempo y en el mismo nivel de importancia, checa: casadas, maridos, hijos, padres, y siervos, pero hay un orden, y Pablo comienza con las casadas, veamos:

 

  1. Las casadas usan su nuevo vestido para poder estar en sujeción.

Col 3:18a Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.

Recordemos, hay una premisa básica, una misión, la cual es la más importante en el matrimonio: hacer visible a Cristo en el mundo; antes que el romance, que el criar hijos, patrimonio, cosas que son importantes, el matrimonio como todo en nuestras vidas tiene esta como la más alta prioridad. De una manera muy especial el matrimonio es una fotografía, una escena, una ilustración, del Evangelio, dice en Efesios 5:

 

Efe 5:22-25 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

 

La esposa, representando a la iglesia, el esposo, representando a Cristo, una mujer sujeta a su marido, el cuál es su cabeza, y representa a Cristo. Los dos en una relación de amor y respeto, vestidos de Cristo, hacen en el mundo visible a Cristo en el mismo matrimonio. Si estás casado o piensas hacerlo, esta es tu principal prioridad. Dios creó al matrimonio y lo creó para su gloria. Y Pablo se refiere a las casadas.

 

Col 3:18a Casadas,

Algo que podemos ver es que Pablo comienza con el rol de la mujer en el matrimonio, y esto era algo radical para aquellos tiempos, la mujer era considerada como un objeto, como un instrumento de trabajo y de placer, cuídala para que te dure muchos años, si ya no te sirve, cámbiala por otra, o consíguete un par, por si una falla, tienes la otra. El divorcio entre os griegos estaba a la orden del día, se estaba levantando un movimiento feminista que se estaba rebelando.

 

Y con los judíos no era mejor, una de sus oraciones diarias era esta: gracias que no soy un gentil, gracias que no soy un esclavo, y gracias porque no soy una mujer.  Sin embargo, Dios es quien eleva a la mujer, al mismo nivel que el hombre, y le da un rol que es de alta estima para él, el ser ayuda idónea de su esposo, y el de criar a los hijos.

 

Ahora, si te das cuenta, el mundo comenzó atacando el rol de la mujer, minimizándolo, burlándose de él, menospreciándolo, al punto de que las mujeres se dejaron engañar y muchas de ellas abandonaron el lugar de privilegio que el Señor les había dado, lo que es más, ahora mismo para muchas mujeres el hecho de pensar en ser amas de casa, es sentirse fuera de moda, si no es que retrógradas y tontas, pero, ese es un gran engaño Satánico, el cual desde los 90 ha minado la familia.

 

Y hoy en día ya no solo es el rol del ama de casa el que se menosprecia, sino el de la familia entera, ahora se considera retrógrada y fuera de moda un padre o una madre que decide cuidar su matrimonio, cuidar de sus hijos personalmente, al punto de que la familia como tal en nuestra sociedad está en un gran peligro.

 

Solo asómate a las familias, muchas de ellas están desquebrajándose, si no es que ya están desquebrajadas. Más y más madres solteras, o divorciadas, hijos abandonados, que han entregado al gobierno y a un sistema educativo totalmente ateo, esperando que gente impía haga el trabajo que solo nos toca a nosotros como padres.

 

Mis hermanos, la familia es un diseño de Dios, por lo mismo el mundo impío ya le ha declarado la guerra, y la familia está bajo fuego enemigo y aún más con todas estas enseñanzas falsas en cuanto al género y pretender redefinir el matrimonio entre un hombre y una mujer.

 

Y no es que una mujer que trabaje no deba ser respetada, el punto es que hemos llegado al extremo de pensar que una mujer que está dedicada a su esposo y a sus hijos es una mujer incompleta, retrógrada y del siglo antepasado, lo cual está totalmente equivocado.

 

Mujer, puedes llegar a ser un CEO, o presidente de la república, pero, te aseguro, que lo único que verdaderamente te dará plenitud y un sentido de satisfacción desde tu interior, será vivir para la gloria de Dios y permanecer en lo que él diseñó, caminar en sus preceptos, en su voluntad; No siguiendo lo que este mundo llama “éxito”, la vanagloria de la vida.

 

Casadas o maridos, o hijos, es un engaño pensar que Dios está equivocado o pasado de moda, veamos nuestra sociedad, queda más que comprobado el producto tan terrible que ha producido la falta de Dios en ella, la mujer con todo su feminismo y éxito no es más plena ni feliz.

 

Ahora, tampoco el machismo es la salida, no estamos hablando de eso, tanto el feminismo como el machismo son producto de una humanidad pecadora, la Biblia no defiende ni uno, ni otro, los dos están en contra de la verdad, ya lo veremos.

 

Pero el hecho de ser una ayuda idónea para tu marido y dedicarte a tus hijos de la manera en la que Dios lo diseñó, no es retrógrada, ni te dejará como una mujer incompleta, sino que traerá a tu vida plenitud y satisfacción, porque así lo diseñó el Señor. Claro, de la misma manera, estamos hablando de un marido piadoso que cumple con su parte, lo veremos la semana entrante, pero, dice la Palabra:

 

Tit 2:3-5 Igualmente, las ancianas deben portarse con reverencia, y no ser chismosas, ni emborracharse. Deben dar buen ejemplo 4 y enseñar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos, 5 a ser juiciosas, puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sujetas a sus esposos, para que nadie pueda hablar mal del mensaje de Dios.

 

Mis hermanas, el trabajo de criar hijos es un bien impresionante para la siguiente generación de tu familia, para la sociedad, para la familia en sí, la escuela pública no está haciendo un buen trabajo, cada vez más y más por los principios de falsa moralidad que se les enseña a los hijos, es mayor el trabajo como padres para contrarrestar los principios ateos que reciben.

 

Padres, nuestros hijos nos necesitan, en especial mamá, necesitas instruirte para poder ayudar a tus hijos, no los dejes a merced de este sistema que literalmente está envenenando sus mentes, y no estoy exagerando, mira la TV, los programas, su música, la manera de divertirse, es una realidad, y toda esa impiedad no es normal.

 

Mamá, tus hijos te necesitan, no hagas que tu hijo pase horas enteras en daycares, o con otras personas que no son su madre, vale la pena que inviertas en tus hijos, creer a Dios y obedecerlo es bueno para todos.

 

Obviamente esto implica que te vistas de Cristo, y apliques todos los principios bíblicos que hablan del contentamiento, y de metas eternas, porque si estás casada con lo que este mundo te dice que es valioso, y no con lo que Dios valora, esto te va a ser muy difícil.

 

La codicia es una de los factores que traen presión al matrimonio, el ir detrás de los deseos de los ojos, de la carne y de la vanagloria de la vida, y no detrás del reino de Dios, permitiendo que él traiga las añadiduras, son los que hacen que tomes todo tipo de malas decisiones que al final presionan tu familia y lo lastiman. Y dice:

 

Col 3:18b estad sujetas a vuestros maridos,

Por este mandato y por esta frase, se acusa a la Palabra de Dios de ser chovinista, pero, la realidad es que no lo es, la Biblia nos enseña principios de autoridad y de sujeción por todos lados. Y no es algo raro, ya que Satanás está comprometido con distorsionar la palabra de Dios, con difamarla y con hacerla no confiable.

 

1º La sujeción y la autoridad no son cuestión de capacidad, de inferioridad o de valor, son un concepto divino, Jesús vivió toda su vida humana sometido al Padre, y ellos dos son iguales en dignidad, poder o divinidad, Jesús dijo, el Padre y yo uno somos, y al mismo tiempo Jesús no hacía algo sin consultar a su Padre, él dijo:

 

Jua 5:19-20a Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. 2a0 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace;

 

La sujeción no es una cuestión de inferioridad como el feminismo lo acusa, sencillamente es una cuestión de diseño, Dios así lo diseñó.

 

1 Co 11:3 Pero hay algo que quiero que sepan: la cabeza de todo hombre es Cristo, la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza de Cristo es Dios. (NTV)

 

Este diseño de autoridad es necesario en todos lados, las leyes, los policías, que refuerzan la ley, una ciudadanía que tiene que someterse a ella, si no todo sería un caos, una anarquía. Un neurocirujano podrá estar muy preparado, si un policía lo para, él tiene que someterse a la autoridad dada por el poder judicial a ese oficial.

 

De la misma manera hay una línea de autoridad fluyendo desde Dios, que baja hacia Cristo, después al hombre y después a la mujer. De manera mujer, que la manera en la que muestras que estás sujeta a Dios, es cuando te sujetas a tu marido, y respetas su autoridad.

 

Sujeción es la palabra

Jupotasso,

el cual es un término militar que significa ordenar bajo, poner en sujeción, subordinar; obedecer: bajo, sometido, sujeto, sumiso, estar bajo la autoridad de, estar sumiso, someterse a, obedecer, sujetarse a, estar, poner bajo control, poner en sujeción. Es un acto de la voluntad donde yo me someto a mí mismo bajo autoridad.

 

Por eso, ¡atención! Al hombre no le corresponde sujetar a su mujer, es a la mujer a la que le corresponde en obediencia a Dios sujetarse a su marido, ponerse bajo una autoridad dada por Dios. Pero, te voy a decir mujer, a mayor autoridad, mayor responsabilidad, y tú hombre puedes cederle a tu mujer toda la autoridad que quieras, pero no le vas a ceder responsabilidad.

 

¿Se acuerdan en el jardín del Edén? Cuando Eva fue engañada, nada implica que Adán no estuviera ahí, pero, él le cedió autoridad a su mujer, y a la hora de que llegó Dios a pedir cuentas, fue a Adán a quien se las pidió, porque, aunque Eva tuvo sus consecuencias, la tierra fue maldecida por causa de Adán.

 

Dios ha diseñado darle dirección al matrimonio a través del hombre, la cabeza, por lo tanto, mujer, ¿quieres una familia a la deriva, sin dirección? Usurpa el lugar de tu esposo, toma control y no lo dejes liderar, pero, sabe que Dios no te va a dar gracia para equivocarte, sin embargo, sí lo hará con tu marido, porque él fue a quien puso, ¿para qué? Para darse a conocer, a través del diseño, a través de un hombre que, con sabiduría de Dios, con el amor de Cristo dirige a su familia mostrando a Cristo con un gobierno justo.

 

Mujer, tenlo claro, Dios no te va a dar dirección a ti para tu hogar, volviendo al jardín del Edén, Eva fue engañada. Eso significa que tú eres susceptible al engaño por igual; tus emociones, son volátiles y difíciles de controlar.

Dios te diseñó así para que seas cuidada, por un hombre piadoso que te dirija, y te comprenda, y tiernamente te cuide, para que seas tratada como un vaso frágil, y no porque lo seas, porque queda demostrado que una mujer es más capaz de aguantar dolor, o abandono y quedarse con sus hijos y sobarse el lomo por ellos, no así un hombre que lo primero que tiende a hacer es huir, buscarse otra mujer o embriagarse.

 

Por eso no es una cuestión de capacidad, es una cuestión de diseño en el cual es Dios el que quiere glorificarse y darse a conocer a través de un hombre que como Cristo lava y desarruga a su esposa hasta presentársela como una esposa sin macha, ni arruga, ni cosa semejante, y una mujer que como la iglesia se sujeta a su marido, en confianza, en respeto, en honra.

 

Ahora, mujer es tu decisión, en fe someterte a tu marido, porque él no va a liderar tu hogar si tú no se lo permites, él no va a luchar por ese lugar, los hombres entre hombres compiten, pero tu esposo no se va a poner contigo al tú por tú, él va a preferir dar un paso atrás e irse a jugar futbol, o encerrarse en sus hobbies,

 

Pero una vez más, por más que digas, es que este es así, o asá, si no hago algo, nos vamos a ir de picada. Todo lo contrario, tú estás llevando tu matrimonio de picada, y Dios no te va a dar gracia, y tu matrimonio va a estar a la deriva. Pero si confías en Dios, verás cómo él ayuda a tu marido, porque esa es su voluntad.

 

Es una cuestión de diseño, por ejemplo, piensa en el cuerpo, si un ojo se rebelara y dijera: ya estoy cansado de ser ojo, ese pie siempre me lleva a donde no quiero ir, renuncio, quiero tomar las riendas, ok, pon al ojo como pie, ¿verdad que no va a funcionar?

 

O viceversa, el pie puede decir: yo ya me cansé de siempre sostener a este cuerpo, siempre me toca la tierra y me hincho, yo quiero ser nariz, ella sí que siempre está al frente y no se pierde nada de la acción, ¿cómo se vería un cuerpo sin pie y con un pie como nariz?

 

No funciona, el pie fue hecho para ser pie, y la nariz para ser nariz y si cada uno está en su lugar, el cuerpo funciona y se ve bien, y todos son parte de un mismo cuerpo, y todo el cuerpo o se goza o se duele, son uno, de la misma manera en el matrimonio, dice en Efesios 5:21:

 

Efe 5:22-24 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

 

Para una mujer no es natural el sujetarse a su marido, para un marido no es natural el amar y sacrificarse por su esposa, pero este es un resultado del pecado, la sujeción y la autoridad ya estaban antes del pecado, mira en la sentencia podemos ver esta realidad:

 

Gén 3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

 

La sentencia fue multiplicar los dolores en sus embarazos, con lo cual disminuyó la gloria de traer seres humanos a la imagen de Dios, pero la segunda parte habla de la consecuencia del pecado en la mujer, ahí tienes el principio del machismo y el feminismo.

 

El deseo para su marido no habla de un deseo sexual sino un deseo de controlar al marido, y el hecho de que el hombre se enseñoree de la mujer habla de esta tendencia a suprimir, a aplastar, a dominar a la mujer, pero ambos vienen del corazón pecador del hombre y la mujer.

 

Porque antes del pecado ni Adán aplastaba a Eva, ni Eva tenía problemas con sujetarse a su marido. Fue después de la caída que todo problema comenzó y este fue uno de ellos, la rebeldía es parte del viejo hombre y afecta todas tus relaciones interpersonales.

 

Pero, mis hermanos, al venir a Cristo, ahora es posible establecer el diseño de Dios en el matrimonio, vestidos del nuevo hombre, el cual es Cristo, con todas estas características, humildad, misericordia, etc., es posible.

 

Ahora, mujer, el Señor no te llama a posibilitar a tu esposo, eso no es sujeción, porque ese es otro extremo, el poner a tu esposo en un nivel aún mayor que el de Dios, y eso es idolatría, Dios no te llama a ser partícipe de los pecados de tu esposo, en especial si él está desobedeciendo a Dios, sea porque es un borracho, un mujeriego, un desobligado, un abusador o golpeador.

 

Dios no te manda a sujetarte cuando tu esposo te obliga a hacer cosas que van en contra de su voluntad, si él quiere obligarte a prostituirte, a drogarte, te golpea, te hace vender drogas, te obliga a cuidar los hijos de sus relaciones adúlteras, esto y muchas cosas horribles que se dan. Dios no te llama a eso, la sujeción a tu esposo es voluntaria, pero, es a sujetarte a la autoridad que representa, y aquí aplica el verso que dice: es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

 

Ahora, si tu marido es un no creyente y no te está obligando a hacer cosas en contra de lo que Dios manda, el Señor te llama también a sujetarte a él, para que, con tu sujeción respetuosa y silenciosa, quizá lo ganes para Cristo, todo se trata de esto mira lo que dice 1 Pedro:

 

1 Pe 3:1-2 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

 

Ahora, si dices, es que no es así, él no tolera mi fe, bueno en 1 Cor 7 nos habla con mayor claridad del caso:

 

1 Co 7:12-14 Ahora, me dirigiré al resto de ustedes, aunque no tengo un mandato directo del Señor. Si un hombre cristiano está casado con una mujer que no es creyente y ella está dispuesta a seguir viviendo con él, no debe abandonarla. 13 Y, si una mujer cristiana tiene un esposo que no es creyente y él está dispuesto a seguir viviendo con ella, no debe abandonarlo. 14 Pues la esposa cristiana da santidad a su matrimonio, y el esposo cristiano da santidad al suyo. De otro modo, sus hijos no serían santos, pero ahora son santos.

 

Darle santidad no se refiere a darle salvación por default, pero sí se refiere a que el cónyuge no creyente recibe bendiciones temporales a causa del creyente que pertenece al Señor, además del testimonio, un cristiano trae la gracia divina a su matrimonio, con sus oraciones, con su conducta, con la bendición de ser un hijo, una hija de Dios, la cual se derrama sobre su cónyuge, la cual podría llevarlo incluso hasta ser salvo.

 

En cuanto a los hijos también hay una bendición de parte del creyente, los hijos están siendo expuestos a la verdad, no así aquellos donde los dos son no creyentes, pero, mira nada más la responsabilidad sobre nuestros hijos, ellos por igual, están recibiendo protección y bendición divina por medio del padre creyente, su testimonio, sus oraciones, su instrucción.

 

Pero, ¿te das cuenta? ¿Cuál es el deseo de la esposa o el esposo creyente? La salvación, tanto de sus hijos como del cónyuge no creyente. Sigue siendo la misma meta, y dice:

 

1 Co 7:15-17 (En cambio, si el esposo o la esposa que no es creyente insiste en irse, dejen que se vaya. En esos casos, el cónyuge cristiano ya no está ligado al otro, porque Dios los ha llamado a ustedes a vivir en paz). 16 ¿Acaso ustedes, esposas, no se dan cuenta de que sus maridos podrían ser salvos a causa de ustedes? Y ustedes, esposos, ¿no se dan cuenta de que sus esposas podrían ser salvas a causa de ustedes? 17 Cada uno debería seguir viviendo en la situación que el Señor lo haya puesto, y permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó por primera vez. Esa es mi regla para todas las iglesias.

 

Ahora, es importante aclarar que al que es creyente el Señor le manda a no unirse en un yugo desigual con un no creyente, un creyente, nada tiene que estar haciendo con un no creyente, o con una no creyente, un no creyente se ama a sí mismo, no conoce el amor de Dios, busca su gloria y no la de Dios, por lo tanto, estarán jalando en sentidos opuestos.

 

Y entonces no habrá unidad, uno está amando este mundo, controlado por sus pasiones y deseos, el otro se supone que está gobernado por Cristo, siguiendo su voluntad, etc., sencillamente no hay manera, a menos que seas oscuridad creyendo que eras luz, así los dos van al hoyo sin saber.

 

Pero, si los dos eran inconversos, y el Señor llama a alguno de los dos, entonces tus oraciones, mujer, u hombre puede ser la salvación de tu cónyuge, eso sería lo óptimo, y he sido testigo de la restauración de matrimonios donde por un tiempo ella o él, no creen, pero, Dios hace milagros maravillosos.

Ahora, si como dice aquí, si el cónyuge no creyente no quiere nada con el Señor, le puede permitir irse y entonces queda en la libertad de volverse a casar con un creyente. A grandes rasgos estas son algunas de las situaciones que se pueden dar, pero, si te fijas en todo momento se trata de que el creyente anhela, desea traerle gloria al Señor, no está buscando lo suyo propio.

 

Ahora, tenemos otros casos, este diseño está hablando en el contexto de una pareja casada, no arrejuntada, ni nada por el estilo.

 

Y mis hermanos, hago énfasis en esto una y otra vez, vivimos en tiempos donde ya se dio por sentado que la unión libre es normal, que el sexo antes del matrimonio es benéfico y necesario para poder escoger a la persona correcta, pero la Biblia no lo enseña así, es todo lo contrario, es dañino, quita la oportunidad de conocer la verdadera intimidad, la cual no solo es física, sino espiritual, de cultivar verdadera confianza, lealtad,

 

Y si el número de parejas con las que se tiene sexo va creciendo, de la misma manera la capacidad de verdaderamente unirte a una persona en cuerpo y alma, en verdadera intimidad no solo física, sino espiritual, con cada pareja se rompe, es como un pedazo de Taype que pegas y despegas, hasta que ya no sirve, te conviertes en una cisterna rota que al final queda seca, vacía, sin nada para dar, y sin la capacidad de retener.

 

No te engañes, es fornicación y Dios no bendice la fornicación, mejor obedece, nada te cuesta y tienes mucho para ganar.

 

Si eres soltero, o soltera, te invito a obedecer y a recibir de parte de Dios el regalo más maravilloso de esta vida temporal, un esposo, una esposa, un matrimonio piadoso, lo cual es un regalo inigualable, pero comienza entregándole tu vida al Señor, vístete de Cristo, para que él te haga ser la mujer o el hombre que necesitas ser para que esto suceda.

 

No vas a encontrar al hombre o a la mujer ideal, si tú no te propones primeramente en Cristo ser el hombre o la mujer ideal, porque el hombre o la mujer ideal, el hombre o la mujer piadosa, está buscando a otro hombre o mujer piadosa, y si tú no lo eres, ni tú lo vas a ver, ni ella te va a ver, o viceversa.

 

El verdadero amor va a pasar de largo si no eres la mujer que Dios quiere que seas, o viceversa. No pierdas la oportunidad, no te enredes en pecados sexuales, no convienen, no vale la pena, no quieres estar incompleto en tus relaciones, y arrastrar dolor y verguenza todos los días de tu vida.

 

Ahora, ¿te encontró el Señor en esta situación? Procura ponerte a cuentas con el Señor, no tienes por qué seguir viviendo en desobediencia. No puedes pretender poner el diseño del matrimonio donde no hay uno, comienza honrando a Dios, con una convicción de obediencia a cualquier costo, él te va a respaldar. Vuelvo a repetir, no esperes avance en tu relación, si pudiendo hacerlo, no estás haciendo nada por arreglarlo.

 

Comienza poniéndolo en oración, mira, las cosas que son voluntad de Dios, él las respalda, y él te ayudará, pero, definitivamente necesitas con toda convicción decidirte a honrar a tu Señor, entonces podrás comenzar a poner este diseño bíblico en tu matrimonio.

 

Y muchos comienzan con dudas: “es que si esto, es que si lo otro, es que si me quedo solo para siempre, es que si me abandona, es que cómo voy a salir adelante”; ¡prueba a Dios, y si eres soltero, no lo dudes, comienza de la manera correcta! Él honra a los que lo honran.

 

Ahora, si tú estás casado, pero comenzaste con relaciones sexuales antes del matrimonio, sabiendo que estaba mal, primeramente, arrepiéntete, porque eso sin duda es la raíz de muchos de tus problemas maritales, eso siempre complicará las cosas en un matrimonio, porque las bases que utilizaste para unirte en matrimonio, los motivos, las intenciones no fueron las correctas porque obviamente no eran glorificar a Dios.

 

Lo vuelvo a repetir, estás soltero, haz las cosas bien, y no amarres las manos de Dios para darte bendiciones a manos llenas, no tapes con tu pecado el caudal de bendiciones que Dios quiere derramar sobre ti.

 

El resto, si el Señor ya te alcanzó y ahora estás poniendo en orden tu hogar, te felicito, recibe el amor, la gracia y el perdón de Dios y comienza a glorificarle, como la mujer adúltera el Señor te dice, yo tampoco te condeno, vete y no peques más.

 

Madres solteras, tenemos varias, no sé cómo llegaste a esa situación, te invito a lo mismo, arrepiéntete de eso, y recibe perdón. ¿Eres joven? Confía en Dios, Cristo puede ser tu cabeza ahora, y muy probablemente él quiere darte un hombre con el cual ahora sí con todo tu corazón le glorifiques.

 

Ahora prepárate para ser una mujer sujeta, una mujer piadosa, pero comienza por caminar con Dios con todo tu corazón, hazlo primeramente a él el hombre de tu vida, no vuelvas a cometer los mismos errores de antes, y conviértete en una mujer sujeta a tu Señor.

 

Habrá aquí alguno o alguna que quiere caminar con Dios, pero no su cónyuge, no puedes decidir por él o por ella, pero, tú sí puedes decidir caminar con Dios con todo tu corazón, vestirte de Cristo y honrarlo, tú ser la mujer o el hombre que él quiere que seas, ¿y sabes qué? Dios te va a honrar, Dios te va a proteger, Dios te va a respaldar.

 

Hay varias mujeres en nuestra iglesia que sus esposos no vienen con ellas, la instrucción es la misma, proponte honrar a Dios, quizá él no toma su lugar como cabeza de hogar por lo mismo, pero por ahora considera a Cristo tu cabeza.

 

Créeme, él no quiere que nadie se pierda, sino que todos obren al arrepentimiento, él mejor que nadie quisiera ver a tu esposo a sus pies. Y si no tienes ninguna situación de estas de peligro, o de obligarte a ir en contra de lo que Dios manda. Con tu silencio, con tu respeto, con tu honra, con tus oraciones podrías ganarlo para Cristo.

 

En fin mis hermanos, yo sé que hay muchas situaciones diferentes, pero, estoy seguro de algo, en todas puedes decidir caminar en la verdad, confiar en Dios y honrarlo con todo tu corazón, y él hará el resto.

 

El punto aquí es con lo que comenzamos, ¿has entendido tu identidad? ¿Has entendido la temporalidad de esta vida? ¿Has entendido que eres escogido, apartado, amado de Dios? ¿Has entendido el nuevo vestido que puedes usar? Pon por delante la verdad. Y para el resto de las casadas, dice pablo:

 

Col 3:18c como conviene en el Señor.

La forma en el griego de esta frase expresa un sentido de obligación, en otras palabras, es un deber necesario, ¿te dices una mujer creyente, nacida de nuevo, que se viste de Cristo con el nuevo vestido? Esta es la manera en la que como esposa estás obligada a traerle gloria.

 

No puedes decir que obedeces, que honras y que respetas a un Dios que no ves, cuando no lo haces con tu esposo que sí ves. Puedes ser dominante, ok, pero, no cometas el pecado de usurpar el lugar que Dios le ha dado a tu esposo, házselo fácil, confía en Dios. Mujer, ¿quieres que la relación en tu matrimonio funcione de la manera correcta? Esto es lo que el Señor ha mandado y establecido para que así suceda.

 

No hay excepciones, Dios no bendecirá tu matrimonio, ni ningún matrimonio que no decide creerle y poner por obra lo que él manda, recuerda, sólo él tiene palabras de vida eterna, él es nuestro creador, y si somos creyentes, debemos honrarlo al creerle, al obedecer sus preceptos y mandatos.

 

Este mis hermanos es un tema muy basto, ahí en la página tenemos dos discipulados y el contenido de un retiro, ponte a escucharlo, pero, no solo te quedes con información, ponlo por obra y permite a Dios mostrarte cómo verdaderamente su voluntad es buena, perfecta y agradable.

 

¿Qué te pide Dios mujer? No pretendas usurpar el lugar de cabeza de tu marido, decide ponerte bajo la autoridad divina, sujetándote a él, y decide respetarlo, dándole la honra que le darías a Cristo. No hay cosa más horrible que una mujer que no respeta a su marido, no hay manera de deshonrar a Dios más feamente por una mujer que irrespetando a tu marido públicamente, delante de tus hijos o en la intimidad de tu hogar, recuerda, ustedes son la imagen del Evangelio, pide perdón a Dios, porque él es el primer afrentado, arrepiéntete y comienza a caminar. La mujer virtuosa es corona de su marido, y una honra para Cristo.

 

Y hombre, la semana entrante te toca a ti, así que aquí te espero, y si no te voy a hacer llegar la prédica, porque este es un trabajo de dos, ahora le tocó a la mujer, pero, todos estamos en el mismo barco, y creo que si eres creyente, entonces querrás también traerle gloria a tu Señor.

 

Y termino con el último versículo y me gustaría orar por las mujeres, si eres casado y tu esposa está contigo, hombre, pon las manos sobre tu esposa y ora por ella para que el Señor la llene de su gracia y la convierta en la mujer que él planeó que fuera.

 

Si eres soltera, o madre soltera, o eres casada y tu esposo no viene contigo a la iglesia, les voy a pedir que se acerquen aquí y hagan un círculo, se tomen de las manos y le pidamos con todo el corazón al Señor, según la situación, que les convierta en la mujer que él planeó que fueran.

 

Si tu esposo no es creyente, pidámosle hoy un milagro, si quieres arreglar tu situación y ves la cosa difícil, dile al Señor: estoy dispuesta, solo ayúdame Señor. Vamos a orar y a esperar del cielo, la gracia de Dios en este momento. Dice el versículo 24:

 

Col 3:23-25 Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, 24 conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. 25 El que hace el mal pagará por su propia maldad, y en esto no hay favoritismos.

 

Luc 11:9-13 »Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. 10 Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. 11 »¿Quién de ustedes que sea padre, si su hijo le pide un pescado, le dará en cambio una serpiente? 12 ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? 13 Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!

 

Recuerda, cada área de mi vida, incluyendo cada rol, necesita sostenerse en la realidad de que todo existe para la gloria de Dios, decide a darle gloria a Dios siendo la mujer que Dios quiere que seas.

 

Mis hermanos, esto es ser espiritual, así honramos al Señor, esto es buscar las cosas de arriba, esto es andar con el nuevo vestido en mi rol familiar.