Colosenses 3: 10-12a “Lo que implica buscar y poner mis ojos en las cosas de arriba” (Parte III)


Download (right click and choose save as)

LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA.

(Parte III)

PONIÉNDOME EL NUEVO VESTIDO

Colosenses 3:10-12a

 

Colosas ciudad de Frigia, lo que es ahora Turquía moderna, en la cual nació una iglesia durante el ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, en prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

 

¿Qué estaba sucediendo en esta iglesia? Los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo estaba amenazando a la iglesia infiltrando falsas doctrinas, envenenando la sana doctrina, con el engaño de cualquier religión: Cristo no es suficiente, y necesitas algo más, obras, conocimiento, rituales, misticismo, de manera que Pablo tiene que prevenirles y recordarles lo que realmente son y tienen en Cristo.

 

Y hasta este punto tenemos claro que pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier otra cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

 

Vimos estos cuatro elementos de falsa doctrina: Filosofías humanas, legalismo, ritualismo, misticismo y ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo. Estas cuatro formas de falsa espiritualidad, creadas por el corazón perverso y engañoso del hombre, por Satanás y por la filosofía de este mundo, no por Dios; que pretenden ser un sustituto para ser espirituales, o santos y agradar a Dios, y son extremadamente tentadores, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacernos de nuestros deseos pecaminosos.

 

Por lo tanto, más que ayudas, son trampas, Pablo ya nos explicó son innecesarios, son inútiles y más allá, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo. En Cristo nuestra redención está completa, no puedo completar lo que ya quedó perfecto. Lo que Cristo ya hizo es inmejorable, pretender por obras, rituales, sacrificios, mejorar lo perfecto es necio, inútil, y un grave pecado contra aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

 

En Cristo estamos completos, al creer en el Evangelio quedamos limpios de maldad, fuimos perdonados de pecados presentes, pasados y futuros, se nos proveyó de una victoria total sobre el reino de las tinieblas, tenemos entrada libre y directa al Padre. Pablo lo dijo de una manera inmejorable:

 

Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

 

Pero, entonces Pablo, ¿cómo es espiritual un cristiano? ¿Cómo puedo vivir con los ojos puestos en las cosas celestiales? ¿Cómo se hace esto en la práctica sin todas estas falsas salidas a la espiritualidad? ¿Cómo podemos estar seguros de que estamos agradando a Dios? ¿Cómo un cristiano que está completo en Cristo debe vivir, qué es lo nos debería distinguir como creyentes genuinos?

 

Ya aprendimos que LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD COMIENZA primeramente en la vida de alguien que ha nacido de nuevo. Por lo tanto, es una nueva criatura con nuevos anhelos, metas, y pensamientos, y prioridades, por lo tanto, es gente que está enfocada en lo celestial, y no en lo terrenal, es alguien que conoce, cree y vive inspirado por las promesas de Dios, las cuales sabe que son eternas, superiores a cualquier pensamiento y ofrecimiento temporal de este mundo finito.

 

Pablo nos explicó, lo primero que debes hacer es hacer morir lo terrenal en nosotros, los pecados de orden sexual: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos, avaricia, lo cual es idolatría. Pablo nos enseña: entiendan que ningún pecado es tan pequeño como para que no afecte mi vida hoy y mucho menos en la eternidad, entiendan que no pueden seguir viviendo como cuando no conocían a Dios.

 

Y aunque hemos nacido de nuevo, queda un residuo en nosotros, quedan vestigios de lo que éramos sin Cristo, hasta que él venga por nosotros, nos quedamos en este cuerpo viejo débil, que se enferma, que se desgasta, que envejece, y que además todavía contiene una naturaleza pecaminosa, con la cual todo creyente batalla, y batallará hasta el día en que Jesucristo venga y seamos redimidos con un nuevo cuerpo.

 

Por lo tanto el creyente genuino tiene otra responsabilidad, no solo hacer morir sus deseos pecaminosos, y morir a ellos, sino recordar que tiene una vieja naturaleza de la cual debe deshacerse constantemente, tiene que quitarse día a día, el ropaje de la vieja naturaleza, la cual debe ser parte de su pasado, es historia, no puede ser su presente, ni mucho menos su futuro.

 

Este es un ropaje confeccionado de ciertos hilos, los cuales necesitamos identificar, y deshacernos de ella lo más pronto posible, este viejo vestido es este estilo de vida pecaminoso en el cual vivíamos, pero, no más, porque Pablo ya nos dijo por estas cosas viene la ira de Dios, sobre los hijos de desobediencia, sobre los incrédulos.

 

Dios no se agrada en absoluto en que yo practique estas cosas, en que yo tenga guardado este vestido en mi guardarropa, necesito tratar con mi pecado con prontitud y radicalidad, si es que verdaderamente quiero crecer, madurar, ser libre, ser espiritual.

 

 

Porque estamos tan acostumbrados a convivir con él que ya ni siquiera lo identificamos, y pensamos que es parte de nosotros, cuando no lo es, por eso nos es necesario conocerlo, para poder deshacernos de él, de manera que Pablo nos describe cómo luce este viejo vestido, nos enseñó que:

 

Buscar y poner los ojos en las cosas de arriba también implica un corazón libre de pecados sociales, el cual es un vestido viejo: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas, y mentira. Implica entender que se me ha dado un maravilloso vestido de la justicia de Cristo, y nada tengo que tener que ver con el viejo. 

 

Y esto es lo que vamos a estar viendo hoy, el Señor no me llama a quitarme un vestido y dejarme desnudo, eso fue lo que pensaron Adán y Eva al vestirse con hojas de higuera, y es una tentación, porque las hojas de higuera representan estas cuatro falsos modos de espiritualidad.

 

Y realmente me quedo desnudo cuando me intento deshacerme de mis pecados y en mis fuerzas intento ser bueno, intento sentar cabeza, ya no ser tan malo, decido en mis fuerzas portarme bien, etc., esto hace que me quede desnudo, y muy pronto regreso a mis antiguos hábitos, porque nada ha cambiado en mi interior, acordémonos, el cambio en el creyente no comienza en su conducta, es un cambio de identidad, un cambio de mente, que por consiguiente dará a luz una conducta diferente.

 

Siendo entonces una nueva criatura, Dios me manda quitarme este viejo vestido, pero no me deja desnudo, él ha confeccionado para mí un nuevo vestido, el cual debo reconocer, conocer y ponerme cada una de sus prendas, cada día de mi vida. Por eso yo titulé este menaje: LO QUE IMPLICA BUSCAR Y PONER MIS OJOS EN LAS COSAS DE ARRIBA – PARTE III – PONIÉNDOME EL NUEVO VESTIDO. Y veremos de los versículos 10 – 17, demos lectura.

 

Col 3:1-7 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. 5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos.

 

  1. Tenemos una responsabilidad doble, desechar el viejo hombre y revestirnos del nuevo.

Col 3:9b habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos. Col 3:10a y revestido del nuevo,

¿Qué me pide mi Señor? Toma en cuenta algo, el que te está pidiendo estas cosas no es el servidor de iglesia en hogar, no soy yo como pastor, sí, nosotros te amonestamos, pero es Cristo tu maestro, a quien decidiste entregarle tu vida y hacerlo dueño y Señor de tu vida,  quien nos está amonestando, invitando, quien nos está alentando a poner manos a la obra.

 

¿Y qué nos pide nuestro Señor, nuestro amado Salvador? Hagan morir lo terrenal, despójense del viejo hombre, esta vieja naturaleza pecaminosa, nuestra carne, la cual encierra todos esos deseos, impulsos y pasiones pecaminosos de nuestra humanidad no redimida, la cual incluye todas estas actitudes y conductas, pecados contra Dios, de idolatría y falsa religiosidad, pecados sexuales, contra mi cuerpo, y pecados sociales, contra mi prójimo.

 

Mis hermanos, recordemos, no somos un cuerpo que contiene un alma, somos un alma, eterna que habita en este cuerpo, el cual es un envase que va a ser destruido, y aunque este cuerpo no es la carne, sino un envase débil y mortal, es fácilmente usado, oprimido, dominado por el pecado y por el mal, por este viejo vestido, pero al mismo tiempo no olvidemos que espiritualmente ya tenemos un nuevo cuerpo, una nueva naturaleza que un día será visible en un cuerpo glorificado como el de Cristo.

 

Y podemos poner este cuerpo débil al servicio de la justicia, la Biblia me enseña: presenta tu cuerpo a Dios cada día para ser usado como un instrumento de justicia, no lo sigas utilizando para deshonrar a Dios con tus pensamientos, intenciones y hechos, bueno, despójate entonces de ese viejo hombre, creado según Adán, quien murió por haber pecado contra Dios, el día de hoy contamos con un nuevo vestido.

 

Por lo tanto tengo una responsabilidad doble, desechar el viejo vestido, y ponerme el nuevo vestido, vimos con detalle lo que significa desechar, pero, ahora, ¿qué significa ponerme? La RV traduce revístanse del nuevo hombre, no se queden desnudos, Dios nos ha provisto de un nuevo vestido; en Apocalipsis 19 vemos estas dos acciones juntas, dice:

 

Apo 19:7-8 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. (Me he quitado el viejo vestido) 8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

 

Revestir es la Palabra

endúo

; y significa literalmente hundirme en un vestido; investirme con ropa; ponerme, usar ropa, poner sobre uno mismo, ser vestidos con, entrar dentro, meterse dentro, dentro de ropas, vestirse, revestirse, ponerme.

 

En otras palabras, desechando el viejo vestido, porque no conviven, porque no puedo ponerme uno sin quitarme el otro, necesito envolverme en este nuevo vestido, como quien se mete a una alberca, o a un tanque de pintura.

 

Necesitamos estar hundiéndonos, empapándonos, metiendo todo nuestro ser, en este nuevo hombre, lo cual incluye pensamiento, voluntad, y todo lo que somos. Ahora, ¿en qué consiste este nuevo vestido? ¿Qué lo conforma? Dice Pablo:

 

 

  1. Diferencias en cuanto a la naturaleza del viejo vestido y del nuevo vestido.

Col 3:10b el cual conforme a la imagen del que lo creó

Tenemos entonces al menos tres principios importantes de la naturaleza del nuevo hombre:

 

Primero:

A diferencia del viejo hombre, que tiene la imagen de Adán, el nuevo hombre tiene la imagen de Dios nuestro creador. Todos nacemos a imagen de Adán, nuestro antepasado común, nacemos pecadores y muertos espiritualmente.

 

Acuérdense, la biblia no enseña que el hombre es corrompido por su ambiente, sino que el hombre es quien corrompe su ambiente, el mal en esta creación es traída por el hombre pecador, de manera que el ser humano desde que nace llega a este mundo ya descompuesto, en lo profundo de cada bebé que llega a este mundo está la semilla de  cualquier mal inimaginable, dice David:

 

Sal 51:5 Pues soy pecador de nacimiento, así es, desde el momento en que me concibió mi madre. (NTV)

 

Por eso la importancia de que instruyas a tu hijo, lo estorbes, lo enseñes desde chiquito a temer a Dios, la justicia, la bondad, la Palabra de Dios. Pero, este, este nuevo hombre, ya no tiene la imagen de Adán, sino de nuestro creador, nuestro Dios, la imagen de Jesucristo: La NVI, y la NTV lo traducen así:

 

Col 3:10  y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador. (NVI)

 

Mira cómo lo dice Gálatas:

Gál 3:27 Y todos los que fueron unidos a Cristo en el bautismo se han puesto a Cristo como si se pusieran ropa nueva. (NTV)

 

Si estamos en él, se trata de vestirnos de Cristo, Dios no quiere otra cosa, sino que nos parezcamos a nuestro Salvador, en pensamiento, en carácter y en conducta, todo lo contrario a lo que vimos la semana pasada que tiene que ver con el viejo hombre, dice la Palabra:

 

Col 3:10c se va renovando hasta el conocimiento pleno,

y la NTV lo traducen así:

Col 3:10 Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él. (NTV)

 

Segundo:

El viejo hombre lejos de renovarse se va deteriorando y corrompiendo más y más.  Así como este cuerpo, que por más que lo procures y lo cuides, va a terminar siendo comido por gusanos; lo mismo sucede con un alma que no ha sido salvada, lejos de renovarse se deteriora.

 

Por ejemplo, ¿te has puesto a pensar que el peor de los asesinos, pongamos como ejemplo a Hitler, o cualquier otro genocida, una vez fueron un bebé indefenso; ¿qué sucedió? Como todo ser humano que nace con la semilla del pecado en su corazón, que nace con sentencia de muerte, un alma lejos de Dios sencillamente manifiesta que está muerta, y se va pudriendo, contaminando, corrompiendo cada vez más, hasta convertirse en esto, desde un genocida, hasta un monstruo de egocentrismo, o soberbia.

 

Hay quienes pueden disfrazar su deterioro con moralismo o religiosidad, pero un alma sin Cristo se va pudriendo cada vez más, por eso aunque incorrectamente decimos que un niño es inocente, que ya expliqué por qué no es inocente, todos nacemos en pecado, pero, un recién nacido no ha tenido la oportunidad todavía de vivir una vida como nosotros, en la cual a muy temprana edad comienzan a notarse los estragos del pecado, en mentira, en egoísmo, en hostilidad.

 

Y si ese niño no es instruido, o es instruido incorrectamente se puede convertir en uno de estos monstruos. De manera que el viejo hombre, desde que nace en una criatura, comienza su viaje en caída libre hasta llegar a la condenación eterna, si Cristo no le sale al encuentro.

 

Pero, en contraste cuando creemos en el Evangelio nos es dado este nuevo hombre, el cual no va en descenso, sino en ascenso, y desde que nos es dado este nuevo nacimiento, como un bebé recién nacido, vamos creciendo, poco a poco madurando, siendo transformados a la imagen de Cristo, lo cual implica una nueva calidad de vida que nunca antes habíamos experimentado.

 

Nuestro corazón cambia, de estar sin esperanza y llenos de incertidumbre, ahora tenemos esperanza, de estar llenos de amargura y dolor, como dice la Palabra, el Señor cambia nuestro lamento en baile, de haber estado esclavos de nuestras pasiones y deseos, de Satanás, de la filosofía de este mundo, comenzamos a vivir en una nueva libertad, de vivir en constante culpa y desesperación, de pronto tenemos paz que sobrepasa todo entendimiento, que supera hasta la circunstancia más difícil.

 

Dios mismo va renovándonos, dándonos nuevas victorias, nueva perspectiva, nuevos apetitos, nuevas metas. Vamos disfrutando de lo que Dios disfruta, de sus bendiciones, ya no disfrutamos de ir tras nuestras pasiones más bajas, sino que ahora disfrutamos de su justicia, de practicar verdad, bondad, lo honesto, lo correcto. Esto es el nuevo hombre, una nueva vida en libertad. El viejo vestido va hacia abajo en caída vertiginosa, pero, el nuevo va hacia arriba.

 

Pero, ¿cómo llegamos ahí? Por la tercer característica de este nuevo vestido:

 

Tercero: Mientras que el viejo hombre nos hunde en tinieblas y confusión, las cuales nos corrompen, nos pierden, y nos hacen caer en un hoyo profundo, la nueva naturaleza se va renovando a través de ser iluminados por la verdad, a través del conocimiento pleno

, lo cual significa un conocimiento completo y profundo de Dios. ¿Dónde crees que conocemos a Dios? En su Palabra.

 

Mis hermanos, tenemos de Dios un nuevo vestido, un nuevo hombre, es decir, una nueva vida, pero, esto no significa que la madurez sea inmediata, así como van surgiendo vestigios de nuestra nueva naturaleza cada vez más seguido, la vieja naturaleza sigue ahí y también se asoma.

 

Pero se supone que si estamos en Cristo, si hemos nacido de nuevo esto significa que con el tiempo vamos a ir creciendo, vamos a ir siendo transformados a la imagen de Cristo, por eso es que no pueden pasar los años y según nosotros seguir igual, no, eso significaría que no hay un nuevo vestido, de manera que vas hacia abajo, nunca estás en medio, o vas hacia arriba con una nueva naturaleza, o vas hacia abajo esclavo de tu vieja naturaleza.

 

Por eso es imposible crecer en la vida cristiana sin el conocimiento de la Palabra de Dios. ¿Cuántos versículos hablan de esto?

 

Rom 12:2 No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. (NTV)

Efe 4:22-23 desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. 23 Y, en cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. (NTV)

2 Ti 3:16-17 Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. 17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra. (NVI)

1 Pe 2:2 deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación,

 

Qué importante es que conozcas, que te relaciones con la Palabra de Dios, una vez más, ¿cuánto tiempo tienes de creyente, o al menos en esta iglesia? Vamos a cumplir 5 años. Se puede leer la Biblia en un año, si tienes uno ya la deberías haber leído al menos una vez. Muchos de nosotros cursamos navegantes, ¿estás siendo fiel a parte de tu lectura para leer la Biblia en un año, en tu lectura devocional diaria?

 

¿Qué te está hablando el Señor hoy? Bueno, hoy estás aquí, pero, ¿qué te habló el Sábado, el viernes, el miércoles, el lunes? ¿Dónde está el registro? ¿De qué maneras estás viendo cómo el Señor te está renovando? ¿Tienes una lista de oración? También se supone que lo aprendiste a hacer en Navegantes.

 

Checa todas esas cosas, si no, es así, entonces sigues en ti mismo, vestido del viejo hombre, siendo arrastrado por tu vieja naturaleza. Mi hermano, ya sabes cuál es el destino del viejo vestido, no te conviene, va para abajo, y tú junto con él, no te engañes. Y mientras sigas usando ese viejo vestido, jamás de los jamases vas a ver un verdadero progreso en tu vida, verdadera madurez, porque esa es la meta del nuevo creyente, crecer, madurar y parecerse a su Señor. ¿Qué dice la Biblia?

 

Rom 8:29 Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Es algo que viene sucediendo en cada creyente genuino, dicen 2ª Cor:

 

2 Co 3:18 Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. Y el Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen. (NTV)

 

Juan también lo escribió, esa es nuestra esperanza:

1 Jn 3:2 Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. (NVI)

 

Es nuestra responsabilidad hermanos desechar la naturaleza pecaminosa y vestirnos de Cristo, en el cual nos estamos vistiendo como dice Romanos 13 de las armas de luz, Efesios 6 vestirnos de toda la armadura de Dios, porque cuando Cristo venga entonces seremos corporalmente revestidos con un vestido físico de incorrupción e inmortalidad.

 

Mis hermanos, necesitamos vestirnos en lo espiritual de manera acorde con nuestra nueva identidad, tenemos esta responsabilidad doble: desechar mi vieja naturaleza y revestirme de la nueva, y es algo conveniente para mí. Por más que Satanás te engañe y te diga que sin esa vieja naturaleza no puedes vivir, te va a corromper, y te va a dejar en miseria, te conviene vestirte de Cristo, te es necesario, y si eres creyente genuino, esto debe estar sucediendo, si no, haz hoy tu decisión. Punto IV:

 

  • En la iglesia no hay lugar para la competencia o la envidia ya que toda diferencia elitista es borrada en Cristo porque somos uno en él.

Col 3:11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

Un griego y un judío se odiaban y se despreciaban, era una barrera racial franca y descarada; circuncisión e incircuncisión se refiere a diferencias religiosas, hoy mismo podemos ver los estragos de estas diferencias con el terrorismo.

 

Un Bárbaro, y un escita se refiere a estas culturas salvajes no cultas ni civilizadas, las cuales era impensable que tuvieran comunión con un judío o mucho menos con un ciudadano romano. Estas eran barreras culturales.

 

Esclavos y libres, en aquellos tiempos un esclavo era considerado como “una herramienta viviente”. Sin embargo vemos que en la iglesia especialmente la esclavitud comenzó a ser abolida, porque eran iguales. Sin embargo en Cristo todas estas que parecerían barreras infranqueables, son rotas.

 

Y es que para los falsos maestros, junto con sus falsas salidas de espiritualidad, las divisiones elitistas son parte del show, ¿por qué? Porque así yo estoy en un escalón más alto que tú, de manera que para que tú llegues a Dios, necesitas de mí, yo soy más santo que tú, debido a mis credenciales, a mis capacidades, yo tengo vara alta en el cielo, no soy parte de la nacada, y te puedo decir: “atrás de la raya que estoy trabajando, puedo ser un mediador entre Dios y tú.

 

Otra excusa es que así tengo excusa para decir: “es que yo soy del norte, y los del norte no nos llevamos con los del sur, y los de tal nacionalidad y nosotros, nomás no, y los gringos y los hispanos, mejor cada quién en su lugar.

 

Pero, ¿qué crees? En Cristo no existe tal cosa, si estás en Cristo y el que era tu acérrimo enemigo vino también a Cristo, ya no existen estas diferencias. Simplemente los apóstoles, uno era un odioso publicano, otro era un zelote, un izquierdista, unos eran pescadores, y así, de chile, mole y guacamole, pero en Cristo eran uno solo.

 

Esto significa que al ponernos este vestido, regresamos a nuestro origen antes del pecado, Dios no diseñó la humanidad para que hubiera todas estas diferencias religiosas, raciales, culturales y sociales, todos éramos uno, aún en la diversidad, aún en la riqueza de la maravillosa creatividad de nuestro Dios.

 

Pero, llegó el pecado y surgieron todas estas divisiones, y cuando venimos a Cristo, estas divisiones son borradas, y pasamos a formar parte una vez más de la familia de Dios, en nuestra diversidad, seguimos siendo uno, ya no hay ninguno que quiera robar la gloria a Dios, ni que quiera hacer pasar a Dios por injusto porque le dio menos, no, en esta nueva sociedad el único que recibe gloria y alabanza es Dios, solo hay uno.

 

Observa las veces que en la Biblia se nos abre una puerta al cielo, por ejemplo en el cántico de Apocalipsis, solo hay uno recibiendo honra y gloria, porque solo hay uno que la merece. Me encanta lo que dice: Cristo es el todo y en todos, otras versiones dicen: Cristo es todo y está en todos, Cristo es lo único que importa y él vive en todos nosotros.

 

De manera que si estamos en Cristo, no hay lugar para la competencia, para sentirnos desiguales, ¿por qué? Vestidos de Cristo, habiendo muerto a nosotros mismos, entonces todo se trata de Cristo, juntos somos un solo cuerpo, un solo pueblo, somos una sola familia, somos un solo templo santo, donde le ofrecemos alabanza y gloria, dice en Efesios:

 

Efe 2:14 Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba. (NTV)

 

Efe 2:15 pues anuló la ley con sus mandamientos y requisitos. Esto lo hizo para crear en sí mismo de los dos pueblos una nueva humanidad al hacer la paz, (NVI)

 

Efe 2:18-19 Ahora todos podemos tener acceso al Padre por medio del mismo Espíritu Santo gracias a lo que Cristo hizo por nosotros. 19 Así que ahora ustedes, los gentiles, ya no son unos desconocidos ni extranjeros. Son ciudadanos junto con todo el pueblo santo de Dios. Son miembros de la familia de Dios. (NTV)

 

Efe 2:20-22 Juntos constituimos su casa, la cual está edificada sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas. Y la piedra principal es Cristo Jesús mismo. 21 Estamos cuidadosamente unidos en él y vamos formando un templo santo para el Señor. 22 Por medio de él, ustedes, los gentiles, también llegan a formar parte de esa morada donde Dios vive mediante su Espíritu. (NTV)

 

Si eres jarrito de Guadalajara, la próxima vez que te sientas menos, o discriminado, o menospreciado, recuerda esto, recuerda tu identidad en Cristo, claro, igual cuando sientas la tentación de discriminar o menospreciar, porque también se nos da muy fácilmente, para esto necesitas estar vestido de Cristo. Ahora, ¿cómo luce este vestido?

 

  1. Ya que Dios me ha escogido, me ha apartado y me ha amado, entonces debería vestir acorde con lo que soy.

Col 3:12a Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados,

Pablo ya nos había dado razones de peso para revestirnos, nos recordó nuestra identidad, pero, ahora nos recuerda algo maravilloso, Dios nos ha escogido, nos ha apartado para él, nos ha amado, por lo tanto nos dice: vístanse entonces, así debería lucir una persona a la que Dios ha escogido, apartado y amado.

 

Mis hermanos, tenemos el privilegio de que Dios nos haya escogido,

eklektós

; selecto; por implicación favorito: elegir, -ido, escoger, -ido, precioso. Mis hermanos, esta doctrina está por toda la Biblia, veamos algunos textos:

 

Efe 1:4-5 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

 

2 Ts 2:13  Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,

 

2 Ti 1:9 Pues Dios nos salvó y nos llamó para vivir una vida santa. No lo hizo porque lo mereciéramos, sino porque ése era su plan desde antes del comienzo del tiempo, para mostrarnos su gracia por medio de Cristo Jesús. (NTV)

 

Apo 13:8 Y adoraron a la bestia todos los que pertenecen a este mundo cuyos nombres no estaban escritos en el Libro de la Vida antes de la creación del mundo, el libro que le pertenece al Cordero, que fue sacrificado.

 

Apo 17:8 La bestia que viste, antes vivía pero ya no. Sin embargo, pronto subirá del abismo sin fondo e irá a la destrucción eterna. Los que pertenecen a este mundo cuyos nombres no fueron escritos en el Libro de la Vida antes de la creación del mundo, se asombrarán al ver la reaparición de esta bestia, que había muerto. (NVI)

 

Mis hermanos, si estamos en Cristo, es solo por su gracia, y no nos equivoquemos, no es porque él haya encontrado tanta belleza en nosotros que pensó que no podría vivir sin nosotros, no, él ya estaba completo si nosotros, él es Dios, él no necesita nada, pero decidió mostrar su amor, su misericordia, su paciencia al darla a gente como nosotros que no la merecíamos.

 

Y hay quienes tienen problema con esta doctrina, pero, como ya lo vimos por toda la Biblia está este concepto, Dios elige para salvación, Dios elige para condenación, dice en Romanos 9:

 

Rom 9:13-16 Y así está escrito: «Amé a Jacob, pero aborrecí a Esaú.» 14 Qué concluiremos? ¿Acaso es Dios injusto? ¡De ninguna manera! 15 Es un hecho que a Moisés le dice: «Tendré clemencia de quien yo quiera tenerla, y seré compasivo con quien yo quiera serlo.» 16 Por lo tanto, la elección no depende del deseo ni del esfuerzo humano sino de la misericordia de Dios. (NTV)

 

Rom 9:19-22 Ahora bien, ustedes podrían decir: «¿Por qué Dios culpa a las personas por no responder? ¿Acaso no hicieron sencillamente lo que él les exige que hagan?». 20 No, no digan eso. ¿Quién eres tú, simple ser humano, para discutir con Dios? ¿Acaso el objeto creado puede preguntarle a su creador: «por qué me has hecho así»? 21 Cuando un alfarero hace vasijas de barro, ¿no tiene derecho a usar del mismo trozo de barro para hacer una vasija de adorno y otra para arrojar basura? 22 De la misma manera, aunque Dios tiene el derecho de mostrar su enojo y su poder, él es muy paciente con aquellos que son objeto de su enojo, los que están destinados para destrucción. (NTV)

 

En otras palabras, Dios es soberano, es decir, no le pide permiso a nadie, él es nuestro hacedor, él es quien es, y hace lo que hace porque tiene todo el derecho. Y tú dirás, pero qué egocéntrico, que soberbio, ¿y dónde queda el resto del mundo?

 

Bueno, primeramente, Dios no es ni egocéntrico ni soberbio, el día que tú crees tu propia creación, y sostengas tus propias galaxias con la diestra de tu poder, tengas tu propio oxígeno para respirar y para sostener tu propia creación, crees tu propia humanidad, y la redimas, tengas tu propio mundo a gobernar, ese día quizá discutirás que Dios te tome parecer, o discutan arreglar el repartir la gloria, o la soberanía.

 

No mis hermanos, Dios es el único Todopoderoso, y sería injusto no darle la gloria que solo a él le pertenece, él es soberano, y sería una falacia que él mismo nos diera a nosotros parte de una gloria y una soberanía que ni tenemos y que no merecemos, porque sencillamente, a parte de nuestra soberbia, no tenemos nada, porque si ahorita saliendo te tropiezas y te desnucas, toda tu soberbia se desinfla como globo.

 

Claro, hay un único lugar donde sí tenemos la libertad de escoger, Dios nos dio un libre albedrío, es decir, nos dio la libertad de recibirle o rechazarle, sí, pero, al mismo tiempo, él nos escoge, y lo hizo antes de la fundación del mundo, y fue por pura gracia.

 

Y quizá otro dirá, pero entonces, ¿es Dios un monstruo que elige a unos para salvarlos y a otros para condenarlos y freírlos en el infierno? No, checa el último versículo, Dios es paciente con todos. La Escritura también enseña el corazón de Dios, mira lo que también dice en 1 Timoteo 2: Pablo viene diciendo: les exhorto, oren por todos los hombres, y en el versículo 4 dice:

 

1 Ti 2:4  el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

 

En Ezequiel reitera, y dice:

 

Eze 18:23, 32 »¿Acaso piensan que me agrada ver morir a los perversos?, pregunta el SEÑOR Soberano. ¡Claro que no! Mi deseo es que se aparten de su conducta perversa y vivan. 32 No quiero que mueras, dice el SEÑOR Soberano. ¡Cambia de rumbo y vive! (NTV)

 

Eze 33:11 Tan cierto como que yo vivo, dice el SEÑOR Soberano, no me complace la muerte de los perversos. Sólo quiero que se aparten de su conducta perversa para que vivan. ¡Arrepiéntanse! ¡Apártense de su maldad, oh pueblo de Israel! ¿Por qué habrían de morir?”. (NTV)

 

De manera que al mismo tiempo Dios le está dando a cada persona la oportunidad de arrepentirse, de responder a su llamado, por eso dice en Jn 3:

 

Jua 3:16-19 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

 

Creo que esta ilustración te puede ayudar mucho. Yo recuerdo en mi adolescencia, no siendo cristiano, por supuesto, ahí estaba cada viernes por la noche, con mis mejores garras, queriéndome ver como mayor de edad, queriendo entrar a la discoteca de moda, y había filas interminables de gente queriendo entrar, y los de seguridad tenían una cadenita, en la cual ellos escogían a quién dejaban entrar.

 

Y recuerdo que la gente que estaba formada, se amontonaba por cientos afuera, y se les notaba que les era imperioso, le urgía, necesitaban entrar, todos se sentían dignos de entrar a ese lugar y hacerlo más interesante y hermoso con su presencia.

 

Pero, yo veía como solo unos poquitos fresas güeritos eran los primeros que entraban, después unos que otros eran afortunados y les daban chance, y allá por las 2:00 AM, sin un amigo adentro que me metiera, derrotado, no me quedaba más remedio que irme con la cola entre las patas a hacer una fiesta privada o colarme a alguna, o irme a la disco de los naquitos, a donde pertenecía.

 

Pero, ¿sabes que esta no es la imagen con respecto al cielo y a Dios? Para nada, la Biblia dice que nadie busca a Dios, que todos nos hicimos inútiles, que cada uno de nosotros nos apartamos por nuestro camino, dándole la espalda a Dios, rechazándole.

 

Por lo tanto, no, no hay una multitud levantando la mano, diciendo: yo, Dios, a mí déjame entrar, a mí perdóname, y Dios con su cadena puesta, solo echando miradas llenas de orgullo y de placer de dejar a los nacos afuera. No, todo lo contrario,

 

Se honesto, y dime, ¿con qué actitud escuchabas que Dios te amaba cuando estabas envuelto en lo más denso de tus tinieblas? Se honesto, te molestaba que alguien te viniera a hablar de la justicia, de la bondad, luego, luego dirías: Qué nadie es perfecto, déjame en paz.

 

¿Sabes cómo llegaste a estar aquí? No estabas ahí afuera rogándonos que te dejáramos entrar, todo lo contrario, cuánto te tuvieron que rogar, cuánto lo pensaste, y aun estando aquí, qué trabajo para que te quedaras y por fin te dispusieras a oír con atención la verdad y te decidieras al menos a tratar de obedecer. Toda una odisea.

 

Así fue, después de una y otra vez que Dios te salió al encuentro de una y mil maneras, y en cada uno de los intentos que hizo, tú le hiciste una grosería, un desaire, lo dejaste con las manos extendidas, y él te cerraba el paso, y tú huyendo, escabulléndote de entre sus manos, y él una y otra vez estorbándote, mostrándote su longanimidad, su paciencia, atrayéndote con cuerdas de amor, para llevarte al arrepentimiento, hasta que por su gracia, un día te rendiste a él.

 

Pero, fue él quien nos buscó, quien nos persiguió, quien no se dio por vencido hasta que como a la oveja perdida nos encontró y nos rindió a su amor, a su misericordia. Y aún aquí, quieres seguir huyendo de él, ¿por qué? ¿Qué te hizo? ¿Cuándo te faltó? Solo te ha amado, solo ha buscado tu bien.

 

Por eso creo plenamente en la responsabilidad del hombre, y creo que más que gracia irresistible, es una gracia inagotable, es un amor y una paciencia que no se cansaron hasta encontrarnos. Y quizá alguien dirá: ah ya salió el peine, eres arminiano; No, porque también creo en la total soberanía de Dios, y otro dirá: a, ¿entonces eres calvinista? Tampoco, creo plenamente en la total soberanía de Dios y en la total responsabilidad del hombre, porque las dos cosas están en la Biblia, y ambas las creo por fe. Yo lo veo así:

 

El hombre solo puede vivir en un presente, puede imaginar la eternidad, pero su vida la vive hoy, ni ayer, ni en el futuro, solo hoy, y en su presente, el hombre es totalmente responsable y Dios le da la capacidad de escogerle o rechazarle, cada vez que de una y otra manera la persona recibe una invitación a confiar y a creer en Jesucristo.

 

En otras palabras, en su presente, cada persona, de alguna manera, en algún momento, ha tenido o tiene la invitación de parte de Dios a entrar, no hay una cadena ni una fila, la puerta está abierta, aunque la puerta es estrecha y angosto el camino, está abierta, Cristo está con los brazos extendidos, y murió por toda la humanidad.

 

Pero en la eternidad de Dios, él es el alfarero, él es el Rey soberano de todo, y él ya tiene en su mente infinita, no sujeta a tiempo y espacio, el plan de redención concluido, y la gente que él escogió para sí, ya estaba elegida desde antes de la fundación del mundo.

 

Alguien lo ha puesto de esta manera, es como si en el cielo hubiera una puerta, y antes de entrar hubiera una invitación que dice: el que tiene sed, venga y beba; y al entrar la puerta tiene escrito: escogido antes de la fundación del mundo.

 

Son dos dimensiones completamente diferentes, en mi presente, yo tengo la libertad de escoger a mi Señor, tengo total libertad de hacerlo o de no hacerlo, es mi decisión honrarlo con mi fe, o mi decisión deshonrarlo con mi incredulidad. Eso hará que quien esté en el infierno, sea también por su propia elección.

 

Pero, en la eternidad, Dios me escogió antes de la fundación del mundo, y eso quita todo orgullo, y me hace exaltar a Dios, llenarme de gozo, de gratitud eterna por haberme por pura gracia, aun cuando yo no lo merecía, ni lo merezco, ni lo mereceré jamás, el ser escogido por él para salvarme, para redimirme, para adoptarme, para hacerme su hijo, su heredero, parte de su iglesia, sellarme con su Espíritu Santo dándome un adelanto del cielo.

 

Por eso, ¿qué debo sentir porque Dios me escogió? ¿Me debo sentir mejor que los demás porque a mí sí me escogió y a otros no, porque fui precioso a sus ojos? No, para nada, el que se sabe escogido no debería enorgullecerse, sino todo lo contrario, sentirse total y eternamente agradecido con un Dios soberano, que decidió salirle al encuentro, y parar su caída vertiginosa al infierno, porque sin la gracia de Dios, todos iríamos hacia allá

 

Deberías sentirte eternamente agradecido, porque por pura misericordia, y aquí sí que queda, él te amó de a gratis, fuiste precioso a sus ojos, no porque haya encontrado algo bueno en ti, para nada, sencillamente hallaste gracia a sus ojos, no porque tú seas gracioso, sino porque él está lleno de gracia, y la tuvo para contigo

 

Por eso, al saber esto, en humildad deberías caer de rodillas por la eternidad en adoración por aquel que decidió no dejarte hundido en tus densas tinieblas, revolcado en tu pudrición, sino que hizo todo, fue a una cruz, y te persiguió pacientemente y lleno de misericordia, hasta encontrarte en tu huida, y mostrarte su amor.

 

Pero, fue pura gracia, tú como todo ser humano huías de él, le rechazabas. Yo lo recuerdo vívidamente, cuántas veces le rechacé, y le agradezco infinitamente, y le agradeceré por la eternidad por la paciencia que me tuvo, por no darse por vencido conmigo, hasta verme rendido a sus pies, y en sus brazos.

 

Mi hermano, todos nos hemos endurecido contra Dios, todos, y lo único que Dios hizo fue escoger a algunos y por su gracia salvarlos de esa dureza, porque al final, ¿qué va a suceder con el resto? Sencillamente Dios les va a dar lo que tanto anhelan, una eternidad sin él, como si eso existiera, Dios te llama, tú te endureces, te vuelve a llamar, te vuelves a endurecer, una y otra vez, hasta que Dios te da lo que quieres y él mismo te endurece hasta que ya no hay medicina.

 

Y alguien dirá también, y ¿el resto del mundo, y los demás? Mi hermano, tú estás hoy aquí y quizá ya estés dentro, pero si no es así, y estás oyendo su voz, no endurezcas tu corazón y atiende, no sea que vaya a ser demasiado tarde, así dice la Escritura:

 

Heb 3:7-10 Por eso el Espíritu Santo dice: «Cuando oigan hoy su voz, 8 no endurezcan el corazón como lo hicieron los israelitas cuando se rebelaron, aquel día que me pusieron a prueba en el desierto. 9 Allí sus antepasados me tentaron y pusieron a prueba mi paciencia a pesar de haber visto mis milagros durante cuarenta años. 10 Por eso, me enojé con ellos y dije: “Su corazón siempre se aleja de mí. Rehúsan hacer lo que les digo”. (NTV)

 

No hagas eso, el Señor lo único que quiere es bendecirte, es perdonarte, es amarte. Al resto de nosotros, mis hermanos, el Señor nos ha escogido, nos santificó, ¿qué significa esto? Nos apartó para él, de toda una multitud de pecadores, decidió sacarnos como quien escoge una hormiga de un hormiguero, nos hizo su propiedad, su especial tesoro, la esposa amada de su hijo.

 

Y nos amó, nos redimió, nos lavó, quitó de nosotros la vergüenza, nos despojó de ese horrible vestido de inmundicia, y nos dio la justicia de Cristo, nos compartió de su naturaleza divina, nos adoptó, nos hizo formar parte de la iglesia, la esposa de su amado hijo, quien está haciendo una morada para nosotros, para pasar con él una eternidad en plenitud de gozo, de felicidad por los siglos de los siglos.

 

Esto y muchas otras cosas más, por eso, revístete con el nuevo vestido, porque Dios te ha escogido, porque Dios te ha apartado, porque Dios te ha amado, ¿cómo podrías seguir con un trapo de inmundicia como vestido? ¿por qué andaremos con un vestido mancillado, apestoso que ya no es nuestro, que no nos corresponde?

 

No tiene sentido, no nos queda, no queda con lo que somos, con la riqueza de gracia que hemos recibido, si no lo haces es porque no has conocido a Dios, si amas más andar en tu inmundicia, no le conoces ni siquiera por sospecha.

 

Hermanos, el Señor nos está haciendo un llamado a la acción, a responder a Dios en amor y obediencia, el cual forma parte de esta espiritualidad genuina, esto es poner la mira y el corazón en las cosas de arriba.

 

Mira cómo no se relaciona con ritos, misticismo abstracto, o filosofías complicadas, Dios te llama a poner tus ojos y tu corazón en que tengas la mente de Cristo, el carácter de Cristo, la conducta de Cristo, y precisamente ese es el orden, Dios siempre comienza de dentro hacia fuera, Dios quiere transformar tu corazón, te ha dado un nuevo vestido, has nacido de nuevo en un nuevo hombre, el cual debe ser manifestado en un estilo de vida a la imagen de Cristo, esa debe ser tu meta.

 

Recuerda, necesitas conocer a Dios profundamente en su Palabra, para ser renovado, no puedes seguir siendo el mismo, recuerda, o vas hacia arriba, o vas hacia abajo, nunca estás en medio, no te conviene aferrarte a ese viejo hombre, solo te llevará a la condenación.

 

Decide pertenecer a Cristo, y verás cómo él mismo te renovará, a ti solo te toca oír con atención, poner todo tu corazón y decidir seguir a tu Señor, por su gracia él hará el resto. Te salvó por fe, por su gracia, él te transformará por fe, y por su gracia.

 

Y no olvides que en Cristo somos uno, no hay razón para la envidia, para la competencia, para los celos, todos somos en Cristo porque a él pertenecemos.

 

Y no lo olvides, Dios te ha escogido, Dios te ha apartado para él, y con amor eterno te ha amado, responde, quítate ese ropaje de la vieja naturaleza, aborrécelo y aléjalo de ti, haz morir lo terrenal en ti, muere a todo pecado sexual, a todo pecado social, a todo pecado contra Dios y vístete de Cristo, te conviene. Atiende a su amor y no endurezcas tu corazón.

 

Y voy a terminar con el principio de este texto que espero que después de haber entendido el enorme privilegio de haber sido escogido por Dios, te suene aún más claro, y que su amor y misericordia sean aún más evidentes para ti, mira la invitación de Pablo quien ya nos dijo: en Cristo están completos:

 

Col 3:1-4 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

 

Y quiero orar por ti Calvary Colosenses 1, ponte de pie, de rodillas, o como quieras y óralo también para ti, dice así:

 

Col 1:9-14 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, 10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; 11 fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; 12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

 

Col 1:15-19 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

 

Col 1:20-23 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. 21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado 22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; 23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.

Si el día de hoy hay alguien que esté aquí y no tiene la seguridad de haber sido escogido por Dios, sabe que hoy él te está invitando, y te trajo hasta aquí no por casualidad, sino porque en verdad te ama y no quiere que te pierdas, recibe hoy su invitación y hazle el Señor de tu vida.