Colosenses 3. 1-4 “La verdadera espiritualidad y donde comienza”


Download (right click and choose save as)

LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD Y DONDE COMIENZA

Colosenses 3:1-4

 

¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

 

Colosas ciudad de Frigia, una pequeña ciudad cercana a Laodicea e Hireápolis, lo que es ahora Turquía moderna,  la  cual estaba a unos 80 millas de Éfeso,  poblada mayormente por gentiles, y por una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual la hacía tener una población mezclada de gentiles y judíos.

 

Esta iglesia nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino por Epafrodito y Filemón quienes vinieron al Señor en Éfeso y regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar esta iglesia. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, desde de prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

 

Esta es una carta preventiva, ya que los colosenses tenían fama der ser altamente influenciables, supersticiosos, que se fascinaban con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde llegó a conocerse como el gnosticismo estaba ya afectando a la iglesia, la cual estaba amenazándola con estas falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

 

Estos hombres ofrecían un supuesto conocimiento superior y oculto, combinado con experiencias espirituales, rituales, ángeles mediadores; era una combinación de gnosticismo, religión, ritualismo y misticismo para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores, dándole a la gente una supuesta alternativa a una espiritualidad más profunda.

 

Hoy en día estamos a un click de cualquier información, mucha de ella falsa doctrina, la cual de una manera u otra niega la suficiencia de Cristo, falsa filosofía disfrazada de psicología, otros se inclinan por el misticismo y le dan más importancia a visiones y revelaciones que a la biblia, otros al legalismo enseñando que la santidad consiste en observar ritos culturales. Otros practican el ascetismo, alegando que la pobreza, o el maltrato del cuerpo es el camino a la santidad o la verdadera espiritualidad.

 

Y en todos estos casos la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más, cuando es un hecho, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

 

Pablo ya dejó al descubierto los engaños que estos falsos maestros traían para la iglesia, pero nos dejó claro cómo toda forma de espiritualidad fuera de la Biblia aun cuando engañan nuestra naturaleza pecaminosa, haciéndonos creer que somos espirituales, realmente no tienen ningún poder para verdaderamente solucionar el problema de fondo en la vida de todo ser humano, el cual se llama pecado.

 

La filosofía humana, el legalismo, el misticismo y el ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, son cuatro elementos que hacen de una religión humana extremadamente tentadora, porque que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos, por lo tanto son trampas.

 

En cada uno de estos peligros, Pablo nos dio argumentos poderosos para decirnos por qué no es la salida correcta, nos mostró que además de innecesarios, son inútiles y más allá, son una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo.

 

Ya vimos que la Filosofía Humana se ha infiltrado en la iglesia como psicología la cual se considera muy frecuentemente como complemento para la Palabra de Dios, en sus premisas más básicas la contradice porque pone a al hombre como Dios, como el centro del universo, y lo presenta como bueno, como no culpable de nada.

 

También vimos el legalismo o religiosidad, aprendimos que en Cristo ya fuimos limpiados de nuestros pecados, el perdón es una realidad contundente y perfecta, y en él tenemos una victoria total, nada puede hacer la religión para mejorar esto, y por el contrario, practicarla, es afrentar a Cristo.

 

Vimos que el legalismo es la religión de los logros humanos, la religiosidad dice: soy espiritual no solo porque Cristo me hace espiritual, sino por mis obras, soy espiritual en la medida en la que guardo normas hechas por hombres.

 

Por eso aprendimos que lo que comemos, bebemos o no comemos y bebemos, cosas impuras o santificadas, si guardamos días especiales o no, dice Pablo: eso no nos hace más espirituales.

 

Nos habló del misticismo, el cual por más intimidante que parezca, aun si presenta supuestos espíritus chocarreros, dice Pablo su fuente viene de la mente envanecida, inflada por el orgullo del ser humano. Por lo tanto, el misticismo no tiene verdad ni es eficaz para dar verdadera edificación espiritual, porque su fuente no es el Dios eterno.

 

También vimos que la Negación del yo, o ascetismo, tampoco tiene ninguna utilidad o provecho espiritual, dice Pablo: si hemos muerto con Cristo, un muerto no necesita ser mortificado por lo tanto es inútil en cuanto a las verdaderas necesidades espirituales.

 

Y Pablo ya nos dejó claro, en Cristo nuestra redención está completa, soy justificado por fe, estoy siendo santificado por fe, por el poder del Espíritu Santo en mí, por permanecer en Cristo, y seré glorificado igual, por el poder de Cristo en mí, jamás son obras, jamás son rituales, jamás son sacrificios, lo que Cristo ya hizo es inmejorable, y pensar lo contrario y actuar de acuerdo a eso, no solo es inútil, sino una afrenta para aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

 

En Cristo estamos completos, la obra de redención, perdón, justificación y demás fue terminada a la perfección por Cristo, al creer quedamos limpios de maldad por el Espíritu, fuimos perdonados de pecados presentes, pasados y futuros, contamos con una victoria total sobre cualquier dominio que pretendiera movernos del lugar de privilegio que Cristo nos consiguió en la cruz. Pablo lo dijo de una manera inmejorable:

 

Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

 

Está bien Pablo, nos queda claro, suena lógico, suena verdadero, es verdadero, pero en la práctica ¿cómo se hace esto? Pablo, ¿cómo podemos sin todas estas cosas ser cristianos y además verdaderamente espirituales? ¿Cuál es entonces el camino a la verdadera espiritualidad? Pablo, ¿no estarás hablando de una cristianismo demasiado simplista? Bueno Pablo dijo:

 

Col 2:6-7 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; 7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

 

Por lo tanto, ¿qué sí debemos hacer? ¿Qué es lo que un Cristiano que está completo en Cristo debe vivir? ¿Cómo define la biblia misma la espiritualidad? Primeramente mis hermanos, quitémonos de la mente que el cristianismo no es la religión de los, “no debo, no puedo, no se me permite” ahí no hay libertad, el cristianismo no se trata de eso, sino que se trata de quién soy y lo que debería estar haciendo debido a mi identidad, ya lo vimos, la religión es: “esto no, esto sí, esto quien sabe”, el cristianismo te dice: “esto es lo que eres, así que haz, ponlo por obra”. Entonces no es no hagas, sino haz pon por obra lo que eres y lo que tienes en el vínculo del amor.

 

El cristiano sencillamente manifiesta lo que es con toda libertad, no está amarrado o enjaulado con el sueño de un día ser libre para ser lo que realmente quiere ser, un depredador pecador, no, es libre para hacer lo que es ahora, un hijo de Dios, transformado, rescatado, libre para hacer en amor lo que su dueño y Señor le manda hacer porque sabe, ha entendido que solo ahí está su plenitud.

 

Esta es la parte práctica de esta carta y ahora Pablo va a dar paso a lo que como creyentes genuinos nos distingue, lo que deberíamos estar haciendo, y lo que nos hace verdaderamente espirituales, por eso yo titulé este mensaje: LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD Y DONDE COMIENZA

 

  1. En la vida de alguien que verdaderamente ha nacido de nuevo.

Col 3:1a Si, pues, habéis resucitado con Cristo,

Pablo utiliza otro término de conclusión, para resumir todo lo anterior y darnos la consecuencia lógica, y dice: si pues, lo cual no es el “sí pues” de la duda, es decir, no está poniendo en duda, sino afirmando, ya que han resucitado con Cristo, entonces esto es lo primero que deberían estar haciendo.

 

Ahora, el hecho de que Pablo esté hablando de una resucitación, implica que hubo muerte, y un muerto está completamente ajeno a lo que lo rodea, y mucho más a las verdaderas cosas espirituales. Ya vimos cómo la falsa religiosidad aunque presume de espiritualidad, no conoce, ni está interesada en las verdaderas cosas de arriba, para él son locura y no las entiende, porque se puede ser religioso y no haber resucitado.

 

Pero, no así para aquel que ha nacido de nuevo, mis hermanos para el creyente esta es una realidad, por eso no se trata de ritos, ni de vana filosofía mundana la cual duerme nuestra conciencia y termina cauterizándola, ni de cumplir con reglas o tradiciones humanas, ni tener visiones o experiencias espirituales.

 

Tú mismo puedes leer en Juan 3 cuando Jesús está hablando con un maestro de la ley, un experto en la Biblia, un experto en religión, en tradiciones. Llega y le dice: Maestro tú tienes que venir de Dios, reconozco por lo que haces y las señales que produces que tienes que venir de Dios. Y el Señor lejos de hablarle de religión, de tradiciones lo para en seco y le dice:

 

Nicodemo, necesitas nacer de nuevo, no un upgrade, no un plus a tu vida, no un, “pues estoy bien, no me vendría mal tener a Cristo de mi lado, no me vendría mal probar, a ver si todavía tengo más suerte, de por sí soy suertudo, quizá con Dios me vaya mejor, según yo, siempre me ha bendecido, imagínate ahora.

 

Y el Señor le dice: no Nicodemo, yo no renuevo, yo hago nuevo, yo no remiendo almas, doy vida nueva, hago algo diferente de lo que era, de muerte, traigo vida, y ¿sabes qué? Hay diferencias muy marcadas entre vida y muerte, ve a un antro, después ve a un velorio, ve al teatro, después ve al anfiteatro de la morgue. La diferencia es evidente y dramática.

 

Mis hermanos todo creyente genuino, sin excepción necesita como la historia tener un AC y un DC, Cristo tuvo que haber hecho un parteaguas en tu vida, un momento en el cual tu vida cambió drásticamente de dirección, de apetitos, de pensamiento, y demás, pudo haber sido un momento dramático, o no, pero sí drástico.

 

Un ciego no podría seguir viviendo igual si le regresaran la vista, igual un paralítico, o cualquiera que estuviera afectado por una grave lesión o enfermedad congénita, si hay sanidad, la vida de esa persona cambia drásticamente y es evidente.

 

Lo mismo es con nosotros, la Biblia no exagera al hablar de una resucitación, ¿sí no hay un dramático contraste entre un cadáver y una persona viva? Si no logras identificar claramente este momento en tu vida, lo más probable es que todavía no haya ocurrido en ti, no existe tal cosa de que yo siempre creí, o Dios siempre estuvo conmigo, si eso fuera así, la Biblia mentiría, y la Biblia no miente.

 

Por eso los cristianos debemos hablar no en términos de si se pierde o no la salvación, no los cristianos hablamos en términos de muerte y de vida, de un nuevo nacimiento, de adquirir una nueva identidad, de llegar a estar en una nueva posición al haber sido parte del reino de las tinieblas, ahora formo parte del reino de la luz, mis hermanos, ¿en qué se parece la luz a las tinieblas? En nada.

 

Y esto ocurre cuando hay un arrepentimiento genuino, cuando por el Espíritu Santo me es dada la capacidad de ver mi realidad: un muerto en vida, un zombi, porque además de muerto soy hostil y lastimo a los que me rodean, soy nocivo. Es entender que mi vida lejos de Dios no solo me ha dañado a mí y a los que me rodean, sino que principalmente a ofendido a Dios, y merezco la muerte, merezco la condenación.

 

Es reconocer que yo no soy Dios, que no se trata de mí, que él es Dios, que se trata de él, y que mereciendo yo de parte de él todo el peso de su justicia, él mismo se hizo hombre y voluntariamente dio su vida por mí, entregando a su Hijo Unigénito, y su Hijo tomando voluntariamente mi lugar, recibió todo el peso de la justicia de un Dios santo sobre él, tomando voluntariamente y por amor mi lugar.

 

Pero siendo Dios, la muerte no podía retener al autor de la vida, al sustentador de todo, de manera que resucitó con poder, venciendo a la muerte y al pecado, ganando la victoria, y como un nuevo hombre, como una nueva creación, abrió un camino nuevo a Dios, se sentó a la derecha de él y ahora reina con poder.

 

Y el punto es que cuando nosotros creemos en Cristo, en ese momento somos injertados en Cristo y participamos junto con él de su muerte y de su resurrección, de las dos cosas, no es que tengo vida y ahora a darle vuelo a la hilacha, no, darle vuelo a la hilacha es algo que se hace en el reino de las tinieblas, algo que hacen los ciegos, y además lo que hacen los muertos en vida, yo ya no estoy vivo para eso, por eso dice en la Palabra:

 

Gál 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Rom 6:3-4 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4  Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

 

La palabra bautismo es una palabra griega que significa sumergir, por eso este texto no habla del bautismo en agua, sino el haber sido sumergidos en Cristo, el haber sido implantados en la vid que es Cristo, en el cual recibimos el castigo de nuestros pecados, pero al mismo tiempo el perdón, la victoria, y junto con Cristo hemos resucitado para vida nueva, y esta vida nueva es real y poderosa. Pablo nos explica un poco más cómo se ve aquel que ha resucitado junto con Cristo y lo que debería estar sucediendo con este cuerpo, leemos en Romanos 6:

 

Rom 6:11-15 Así también ustedes deberían considerarse muertos al poder del pecado y vivos para Dios por medio de Cristo Jesús. 12 No permitan que el pecado controle la manera en que viven;* no caigan ante los deseos pecaminosos. 13 No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. 14 El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios. 15 Ahora bien, ¿eso significa que podemos seguir pecando porque la gracia de Dios nos ha liberado de la ley? ¡Claro que no!

 

Rom 6:16-19 ¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta. 17 Antes ustedes eran esclavos del pecado pero, gracias a Dios, ahora obedecen de todo corazón la enseñanza que les hemos dado. 18 Ahora son libres de la esclavitud del pecado y se han hecho esclavos de la vida recta. 19 Uso la ilustración de la esclavitud para ayudarlos a entender todo esto, porque la naturaleza humana de ustedes es débil. En el pasado, se dejaron esclavizar por la impureza y el desenfreno, lo cual los hundió aún más en el pecado. Ahora deben entregarse como esclavos a la vida recta para llegar a ser santos. (NTV)

 

Mis hermanos, esta es la clave porque sin haber resucitado, ¿de dónde vamos a sacar recursos para vivir la vida que a Dios le agrada? No existen, cuando intentamos ser espirituales sin haber muerto y resucitado con Cristo, es decir, sin un nuevo nacimiento, es cuando entran todos estos engaños de los que hemos venido hablando, falsos sustitutos de la verdadera espiritualidad, de la vida en abundancia. Donde parezco ser espiritual, pero, estoy muerto.

 

Solo al tener genuina vida espiritual es como puedo manifestar todos los recursos del Dios vivo, el cual habita en mí, en una vida santa, justa, y no en falsa religiosidad o espiritualidad, sino en una conducta diferente, en una vida obediente a Cristo, pero llena de gozo, de paz, etc., lo vamos a estar viendo en este capítulo, imagínate esto es lo que Pedro dice en su primer carta:

 

2 Pe 1:3-4 Mediante su divino poder, Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para llevar una vida de rectitud. Todo esto lo recibimos al llegar a conocer a aquel que nos llamó por medio de su maravillosa gloria y excelencia. 4 Y, debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos.

 

Que interesante y poderoso argumento de Pablo, él está volviendo a dejar claro dos cosas: 1º Cristo es suficiente, porque lee con cuidado, en todo tiempo dice con Cristo, donde está Cristo, con él, cuando Cristo, etc. Sigue diciendo Pablo: Cristo es suficiente.

 

2º Pablo está estableciendo el camino a la verdadera santidad y espiritualidad, no es la abnegación, ni experiencias con ángeles, ni rituales, sino estar seguro de haber resucitado con Cristo, de tener vida nueva, vida eterna, ya no vivo en mi vieja vida antes de Cristo, donde me servía a mí mismo, me adoraba a mí mismo, sino que ahora vivo par aquel que me salvó, le conozco, porque soy su hijo, ahora vivo como un verdadero hijo de Dios, por mi identidad en Cristo por su poder en mí, ahora puedo controlar y vencer toda pasión pecaminosa, lo cual muestra con claridad mi unión con él, que él vive y que yo vivo en él. Y dice Pablo, por lo tanto:

 

  1. En alguien en quien anhelos, metas, y pensamientos, están enfocados en lo celestial, y no en lo terrenal.

Col 3:1b buscad las cosas de arriba,

En otras palabras si has resucitado con Cristo, ni yo, ni Pablo, ni el Señor esperamos que esto suceda, claro, para tu detrimento, pero, si has muerto a tu vida pasada, y ahora tienes vida nueva, entonces puedes, debes, anhelarás buscar las cosas de arriba. Mis anhelos, metas y deseos son un buen parámetro para medir mi verdadera espiritualidad.

 

Pero, la primer cláusula es: ¿ya morí? ¿He entendido que mi vieja vida, mi antigua manera de vivir fue lo que llevó a Cristo a la cruz, y es lo que me tenía muerto, esclavo y demás? ¿He entendido que en Cristo soy nueva criatura, tengo nueva vida?

 

Entonces debería estar buscando las cosas de arriba, mis ojos, mi corazón, mis anhelos, mis deseos, deberían y necesitan estar enfocados en otro lugar, no en esta tierra, antes sí estaban ahí, tiraban para el monte, pero si tengo nueva vida en mí, esto no se supone que debería seguir pasando.

 

Aun cuando mi naturaleza pecaminosa jamás va a dejar de jalar hacia allá, hay una fuerza mayor en mí, la cual me fortalece, me liberta, me santifica, el Espíritu Santo, como lo mencionamos la semana pasada, el único que puede sujetar el perro de mi naturaleza pecaminosa es Cristo, el Espíritu Santo en mí, ninguno de estos engaños de falsa religiosidad.

 

Pero, a mí me toca, es mi responsabilidad constantemente estar enfocando y reenfocando mi mirada, mis deseos, mis metas hacia Cristo e ir intencional y diligentemente tras su voluntad, no es al revés, porque cuando no he resucitado con Cristo lo que hago es pretender que Cristo esté donde yo estoy y que vaya a donde yo voy, y que vea lo que yo veo, lo que a mí me interesa, y que cumpla mis deseos, pues para eso lo contraté, ¿qué no? Por eso vengo a la iglesia. No mis hermanos.

 

Y la misma palabra buscar nos explica cuál debe ser la actitud de nuestro corazón.

Buscar: zetéo

; pedir, preocupar, procurar, querer, requerir, demandar, ir, requerir, indagar, preguntar por. Ir decididamente en busca de algo, desear o procurar algo hasta obtenerlo. Lo que es más implica tanta decisión de ir tras algo que también se traduce como adoración.

 

Por ejemplo, este verbo es utilizado de la manera en la que buscaban, procuraban la muerte de Jesús sus enemigos. O de Pablo en una ocasión un grupo de cuarenta enemigos de Pablo hicieron un voto de no comer hasta ver a Pablo muerto, este “buscar”, conlleva esta pasión, esta determinación.

 

Otro ejemplo, para muchos de ustedes, el haber llegado a este país no fue fácil, ¿cuánta determinación tuviste que tener para llegar aquí?  Los dreamers por ejemplo, con toda determinación buscaron la oportunidad de estudiar hasta que la obtuvieron. Es esta intención de la que Pablo está hablando. El Señor nos habla claramente al respecto en Mateo 6, porque sí sabemos lo que es esto, veamos de lo que un mundo ciego a las cosas verdaderamente espirituales se enfoca, veamos:

 

Mat 6:19-21 »No almacenes tesoros aquí en la tierra, donde las polillas se los comen y el óxido los destruye, y donde los ladrones entran y roban. 20 Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar. 21 Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón.

 

1º Necesitas recordar que si has resucitado con Cristo, se te ha dado una completa y totalmente nueva escala de valores. Si te has encontrado con él en verdad, habrás entendido que lo que los hombres tienen por sublime, lo cual es el intenso placer físico de donde este venga, el deseo insaciable por lo que vemos, la codicia, y el orgullo de logros y posesiones, para Dios es abominación. Los creyentes vemos como valiosas las cosas que Dios ve, no por las que el mundo se consume a sí mismo. Y dice:   

 

Mat 6:23 Pero, cuando tu ojo es malo, todo tu cuerpo está lleno de oscuridad. Y si la luz que crees tener en realidad es oscuridad, ¡qué densa es esa oscuridad! 24 »Nadie puede servir a dos amos. Pues odiará a uno y amará al otro; será leal a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.

 

Es decir, necesitas un nuevo par de lentes, los cuales son la Escritura, renovar constantemente tu entendimiento, alumbrar tus ojos a través de la verdad, este mundo está engañado, necesitas abandonar la codicia de este mundo y darle paso a lo que Dios valora y ama, y nos dice no puedes estar en medio. Y al respecto dice:

 

Mat 6:25-27 »Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? 26 Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos? 27 ¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida?

 

Para Dios es más importante nuestra vida que lo que comemos porque el refrigerador podrá estar lleno, pero si estás enfermo ahí se quedará la comida, o si estás muerto, para qué te serviría ser dueño de un walmart, Dios sabe que tu vida tiene eternidad y trasciende este mundo.

 

Lo mismo tu cuerpo, cuánta importancia le da el mundo a la ropa, y te dan un estatus dependiendo del precio de tu camisa, tu vestido o tus zapatos. ¿De qué te serviría traer la camisa más cara o el vestido más costoso si estás en un féretro? A Dios le importas tú, Cristo vino a morir por ti, no por tus zapatos, no por la hipoteca de tu casa.

 

Pon atención, no te distraigas, no te dejes engañar, hay cosas que verdaderamente son trascendentales y es donde Dios quiere que pongas tu corazón y tu mente, porque de ellas verdaderamente depende tu vida aquí y más allá en la eternidad. Y dice:

 

Mat 6:28 »¿Y por qué preocuparse por la ropa? Miren cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni cosen su ropa; 29 sin embargo, ni Salomón con toda su gloria se vistió tan hermoso como ellos. 30 Y, si Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores silvestres que hoy están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe? 31 »Así que no se preocupen por todo eso diciendo: “¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?”. 32 Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades.

 

Y los incrédulos no tienen esta relación de Padre – Hijo como los creyentes la tenemos. Mira mi hermano, busca atrás, y aún antes de ser creyente, Dios jamás te dejó, por su misericordia llegaste hasta aquí, pero, Dios sabe exactamente lo que necesitamos, nos ama, y jamás nos dejará, por eso Pablo nos dice lo mismo que el Señor, pero en otras palabras:

 

Mat 6:33 Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten. 34 »Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy. (NTV)

 

Pero, checa nos dará lo que necesitamos, no lo que codiciamos cuando dejamos que el mundo nos venda sus valores, ahí siempre seremos miserables aunque nos lo diera todo. El Señor te dice: vive día a día agradecido, confiado, viendo mi buena mano sobre ti, claro siendo responsable, diligente en tu trabajo, pero con la perspectiva correcta.

 

Y mis hermanos, ocuparnos de las cosas celestiales es poner siempre nuestra mirada fija en el rey que gobierna sobre ellas, es poner nuestros ojos recursos, esfuerzos en conocer sus propósitos, sus planes, su determinación, su poder. Salomón dijo en Eclesiastés, un libro que escribió después de obtener todo lo que este mundo puede ofrecer, dándole la espalda a Dios:

 

Ecl 12:13-14 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

 

Por eso dice Pablo:

 

Col 3:1b donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Todo se trata de Cristo, no de prácticas religiosas, Cristo está resucitado, y él debe ser nuestro modelo a seguir, si no le conocemos, si no nos ocupamos en conocerle, nuestro cristianismo se convertirá en una miserable religión de obras, sin transformación, por lo tanto sin libertad.

 

Cristo está sentado a la diestra de Dios, lo cual significa que de él viene el poder, él ha ganado por nosotros, solo en Cristo tenemos la victoria, por eso mis hermanos, nuestra parte es conocer a Dios, las cosas de arriba es el reino celestial donde está Cristo, y los valores espirituales son los que Cristo nos vino a mostrar con su vida: ternura, bondad, mansedumbre, paciencia, sabiduría, perdón, fortaleza, pureza, amor.

 

No sé cuántas veces has leído por ejemplo proverbios, cuántas promesas para los que aman la sabiduría, cuántas consecuencias para los que aman la necedad, la Palabra nos habla claramente de lo que significa una vida próspera y de dónde viene una vida próspera.

 

Por eso los cristianos necesitamos aprender a vivir en los lugares celestiales, conociendo lo que ama Dios, lo que busca Dios, lo que él tiene por sublime, porque esa será la única forma en la que podamos manifestar con eficacia a este mundo los valores del reino celestial para la gloria de Dios. ¿Qué nos pide Dios? Lo hemos visto en varias ocasiones, dice Jeremías:

 

Jer 9:23-24 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. 24 Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.

 

El hombre se alaba en supuesta sabiduría, en su inteligencia, en su valentía, es decir en su capacidad, “si se lo propone lo consigue”, en sus riquezas, es decir en sus recursos. No sé si has oído en las películas de acción que dicen: “el temor a la muerte es lo que te mantiene vivo”. Bueno, dile eso a un enfermo terminal de cáncer, dile eso a alguien que tuvo un accidente en el cual está atrapado en su auto ya parapléjico o agonizando.

 

No mis hermanos Dios es quien nos mantiene vivos, Cristo es quien nos ofrece y nos da vida en abundancia, temer a Dios es lo que nos da una vida plena, ignóralo y tarde o temprano recibirás las consecuencias, Cristo lo dijo:

 

Jua 14:6  —Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí. (NVI)

 

Jua 10:10  El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

 

Jua 4:14  mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

 

Jua 6:35  Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

 

Jua 7:37-38 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

 

No vivas como si Cristo fuera una imagen que guardas y que sacas cuando te conviene, o como si a Cristo lo visitaras los domingos solamente, si has creído en Cristo, entonces sabes que él está vivo, no vivas como si Dios no existiera, vive yendo tras Cristo vivo y resucitado, quien está sentado a la derecha de Dios en un lugar de honor. Dice en Romanos:

 

Rom 8:34 Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros.

 

Imagínate, no existe otro lugar donde buscar lo que verdaderamente necesitamos, por eso es que tenemos buscar las cosas de arriba, donde está nuestro salvador. Necesitamos dejar de tener nuestra mirada puesta tan abajo, parar de estar siendo gobernados por los parámetros de este mundo y ser guiados por el Espíritu Santo, ¿y cómo lo hacemos? Por eso dice Pablo:

 

Col 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

La primera habla de una actitud de corazón, esta me habla de una actitud mental, de mi manera de pensar.

 

Poner la mira, es una palabra que ya conocemos:

froneo

, que significa ejercitar la mente, disponerme mentalmente en cierta dirección; pensar, sentir, tener un mismo sentir, sentir la misma cosa, solícito, poner la mira, hacer caso, tener cuidado de, poner atención, implicando un interés y una reflexión morales. considerar.

 

No se trata de tener una opinión sin razonar, sino un interés o reflexión moral, estar mentalizado a, tener una disposición interior. Y mis hermanos tanto buscar cómo poner la mente, están en tiempo presente, y son un imperativo, es decir, no son opcionales, ni tampoco algo que de vez en cuando debemos hacer, sino que es algo continuo.

 

Los creyentes constantemente necesitamos estar como dice el Salmo 103: hey alma, atención, deja de estar en las cosas temporales, deja de fijarte en las circunstancias y bendice al Señor sin olvidar ninguno de sus beneficios. Mis hermanos, de eso depende que estemos firmes, de pie sin caer, mira lo que dice Romanos 8:

 

Rom 8:5-8 Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu. 6 La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz. 7 La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo. 8 Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios.

 

Por eso dice Pablo piensen, pongan toda su atención en las cosas de arriba, el cual es un adverbio que significa hacia arriba o encima: alto, supremo, sobre. En Filipenses 3:14 dice Pablo el supremo llamamiento es decir, el Señor nos está llamando desde el cielo a levantar nuestra vista.

 

Y toma en cuenta algo, cada vez que batallamos, cada vez que nos vamos por las tortas es porque no levantamos nuestra mirada, cada decisión hecha por incredulidad, el andar en nuestra carne satisfaciéndola,  es por no levantar la vista lo suficiente. Pero, ¿cómo se hace? Dice en Romanos 12:

 

Rom 12:1-2 Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2  No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

 

¿Por qué habla de sacrificio? Pablo tiene en mente los sacrificios que se hacían en el AT, pero, ahora Cristo ya fue sacrificado, pero, como ya lo vimos, nosotros morimos junto con Cristo y con él resucitamos, y nos toca ofrecer nuestro cuerpo, como un instrumento para la justicia.

 

Ya lo leímos, antes mi cuerpo servía a mi naturaleza pecaminosa, a Satanás y sus propósitos, pero, no ahora, hoy tengo la opción de primeramente disponerme y entregar mi cuerpo voluntariamente al Señor, ya lo estudiaremos en las próximas semanas, Pablo nos dirá: hagan morir lo terrenal en ustedes, desháganse de su viejo vestido, es decir del viejo hombre. Y eso toma esta imagen, pongan su vieja vida en el altar y que sea consumido, ustedes ya no viven, ahora vive Cristo en ustedes.

 

Y entonces dice en la práctica: no se amolden a la manera de este mundo, no pongan sus ojos en lo terrenal, renueven su mente, ¿cómo? Con la Palabra de Dios, lo hemos visto una y otra vez, nuestra mente viene descompuesta por el pecado, está viciada, y necesita ser restaurada, ¿cómo? Dándole paso a la verdad, y no te engañes, no solo conociéndola, eso no es suficiente, es entendiéndola, creyéndola y entonces obedeciéndola, poniéndola por obra.

 

Si no pones por obra la palabra que aprendes solo estás endureciendo tu corazón, estás descomponiendo tu conciencia y tarde o temprano quedarás engañado. Mis hermanos, necesitamos disponer nuestra mente también y cambiarle el chip. Mira lo que dice en Jeremías:

 

Jer 17:5 Así dice el SEÑOR: «¡Maldito el hombre que confía en el hombre! ¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza y aparta su corazón del SEÑOR!

 

Confiar en el hombre es confiar en sus formas, es confiar en lo que el mundo confía, es poner la mira en las cosas de aquí, y créeme, el mundo no anda bien, está cada vez más torcido, no apartes tu corazón del Señor.

 

Por eso dice: no pongas tu mira en las cosas de la tierra, son pasajeras, mira, Pablo lo viene diciendo: La pseudo religión solo se enfoca en el aquí y el ahora, el filósofo, religioso, asceta, místico, solo tienen como enfoque los rudimentos de este mundo, elementos que no permanecerán, que se desgastan y terminan destruidos, cosas como cuáles: Qué comeremos, que vestiremos, deseos de los ojos, de la carne y la vanagloria de la vida, cosas que pasan y que jamás te van a llenar.

 

Más adelante Pablo dirá con claridad, y las estudiaremos a detalle, mira las cosas de la tierra:

 

Col 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

 

Col 3:7-9 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

 

Mis hermanos, necesitamos buscar las cosas de arriba, mentalizarnos a ellas, ya no vivimos aquí. Pablo nos está enseñando con claridad qué es lo terrenal, un corazón y un pensamiento enfocados en el aquí y en el ahora, en satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa. Recuerda, cada vez que te entregas a la amargura, a la envidia, al chisme, a algún pecado sexual, cada vez que te entregas a lo que dice en Santiago 3:

 

Stg 3:13 ¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría. 14 Pero si ustedes tienen envidias amargas y rivalidades en el corazón, dejen de presumir y de faltar a la verdad. 15 Ésa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica. 16 Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas. 17 En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera. 18 En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz.

 

Cuidado mis hermanos, dónde pasas la mayor parte del tiempo en tus pensamientos, estás con esa queja, con esa murmuración, con esa falta de agradecimiento, con esa falta que te hicieron, o ese pecado que no puedes abandonar, y lo sacas, y lo acaricias, y lo vuelves a guardar, y vives para ver que te la paguen, o vives para cumplir tu próxima fechoría, cuidado, estás poniendo tu mente en las cosas de este mundo, y no en el llamado supremo que Dios te ha hecho a conocerle, a seguirle.

¿Ya va tomando forma cómo se ve alguien verdaderamente espiritual, alguien que va por el camino de la verdadera santidad por fe? Y Pablo nos repite la razón:

 

  • En alguien para quien el costo de vivir para Cristo es bajo porque conoce y cree las promesas de Dios.

Col 3:3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Me gusta como la NTV traduce este versículo:

Col 3:3 Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios.

 

Sencillamente Pablo nos recuerda: el día que ustedes creyeron en Cristo, ese día murieron, la paga del pecado es muerte, y nosotros morimos en Cristo en la cruz, por eso es que decimos Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

 

Por eso decimos que si alguno está en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, ¿se acuerdan lo que Pablo dijo en Filipenses acerca de los falsos maestros?

 

Flp 3:18-21 Como les he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo. 19 Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Sólo piensan en lo terrenal. 20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. 21 Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas.

 

Qué increíble hermanos, la Palabra es un solo libro con un solo tema: Cristo, sé honesto y ve dónde está tu corazón, tu mente, qué estás buscando, en qué estás pensando. ¿Dónde están tus deseos? ¿Qué les da forma? ¿Qué los impulsa? ¿Tienes este deseo, este anhelo por las cosas de Dios, por ver a tu Señor, o tu vida se sigue tratando de ti, el centro del universo, el dios de este mundo?

 

Mis hermanos los creyentes tenemos otra ciudadanía, esperamos otro reino, no este mundo, por lo tanto, esperamos otro gobierno, tenemos un rey que viene en camino y que es el Dios Todopoderoso. ¿Por qué no nos afecta igual que el mundo entero cuando estamos enfermos, cuando envejecemos, cuando las cosas no nos salen económicamente? ¿Por qué vemos la muerte de una manera distinta, aunque no deja de doler, pero hay esperanza? Por esto, tenemos una esperanza eterna, no somos de aquí.

 

Por eso si te han vendido y haz comprado un Evangelio que te promete el aquí y el ahora, es decir: ya no vas a tener problemas, ven y haz negociaciones con Dios, pacta con él para que te bendiga, y en Cristo no debe haber enfermedad porque por sus llagas fuimos sanados, y la cementera, y lo mejor del trigo y la cebada hoy, para ti.

 

Jhon Piper escribió: El Evangelio Bíblico despierta dolor por el pecado, para despertar un profundo deseo por Dios, contrario al Evangelio de la prosperidad, el cual despierta un dolor por la pobreza, y un deseo por el dinero.

 

Si ese es el Evangelio que has creído, deséchalo porque muy pronto te vas a hallar frustrado, las promesas de no más dolor, ni llanto, ni preocupación, ni enfermedad, son perfectamente reales y se cumplirán porque vienen de un Dios Todopoderoso y fiel, pero, no son para este mundo sumido en maldad, son para un futuro, donde está nuestra verdadera vida, nuestro verdadero hogar.

 

Cristo no prometió tu mejor vida ahora, ni redimir tu cartera, ni hacerte famoso, Cristo te llama a arrepentirte, a morir a ti mismo, a reconocer tu maldad, a reconocerle como salvador, a identificarte con él, aun cuando así como él fue aborrecido, perseguido, vituperado, probablemente a ti te pase también, pero también la Biblia promete:

 

Luc 6:24  »Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya han recibido su consuelo! 25 ¡Ay de ustedes los que ahora están saciados, porque sabrán lo que es pasar hambre! ¡Ay de ustedes los que ahora ríen, porque sabrán lo que es derramar lágrimas! 26 ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! Dense cuenta de que los antepasados de esta gente trataron así a los falsos profetas.

 

Luc 6:27-31 »Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, 28 bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan. 29 Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra. Si alguien te quita la camisa, no le impidas que se lleve también la capa. 30 Dale a todo el que te pida, y si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames. 31 Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.

 

Luc 6:32  »¿Qué mérito tienen ustedes al amar a quienes los aman? Aun los pecadores lo hacen así. 33 ¿Y qué mérito tienen ustedes al hacer bien a quienes les hacen bien? Aun los pecadores actúan así. 34 ¿Y qué mérito tienen ustedes al dar prestado a quienes pueden corresponderles? Aun los pecadores se prestan entre sí, esperando recibir el mismo trato. 35 Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados. 36 Sean compasivos, así como su Padre es compasivo.

 

Mis hermanos, esta es una mente enfocada en las cosas de arriba, que tiene la plena seguridad de que su vida no está aquí. No tengamos la misma actitud de los Israelitas, ellos vivieron esclavizados en Egipto por cientos de años, generación tras generación, y ¿qué crees? Dios hizo todo para sacarlos, juzgó a Egipto, mandó plagas para darles una tierra donde fluía leche y miel. Todo lo que ellos conocían era la esclavitud, pero Dios quiso enseñarles lo que era la libertad.

 

Y para eso Dios los sacó de Egipto y tuvo que llevarlos por el desierto, caminar con ellos, enseñarles que no solo de pan viviría el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios, les dio maná del cielo, agua de la roca, los cuidó con una nube de día que les cubriera del calor, con columna de fuego que les mantuviera tibios. Dice la palabra que los trajo como un Padre trae de la mano a su hijo.

 

Pero, ¿sabes cuál fue el problema? No que Dios los sacara de Egipto, sino sacar a Egipto de su ellos, ellos ya no vivían en Egipto, y tenían al Dios vivo como su rey, pero su mente estaba allá, ellos teniendo el maná del cielo frente a sus ojos, anhelaban y murmuraban por estar recordando los ajos, la cebollas, la carne que tenían en Egipto, obviamente Satanás como siempre lo hace, solo les recordaba las cosas que medio disfrutaban en Egipto, pero no el sufrimiento, las cicatrices en la espalda por los latigazos.

 

Satanás es experto y selectivo en decirte eso: mira nada más todo lo que has abandonado por Cristo, ya es demasiado, cómo que llegues al punto fanático de poner tus ojos en  el cielo y no aquí, sí, pero no te recuerda las veces que casi morías por andar a altas horas de noche quién sabe dónde, no te recuerda los momentos de terrible vergüenza por tus malas decisiones, así es Satanás y hace que tengas tu vista muy corta anhelando cosas de este mundo.

 

Así los Israelitas, su cuerpo estaba en compañía del Dios vivo, pero su mente y corazón estaban en Egipto.

 

¿Y sabes qué? Los Israelitas realmente no hubieran querido que Dios los sacara de Egipto, no, ellos querían que Dios cambiara su circunstancia pero en Egipto, ellos estaban hallados a Egipto, y lo amaban, ellos pensaban: Señor, quita a este faraón, trae otro como el que hizo su segundo a José, no es necesario que nos saques de Egipto, solo déjanos estar más cómodos.

 

Y así estamos nosotros en nuestro cristianismo, viviéndolo miserablemente: Señor cambia mi circunstancia, cambia el gobierno, cambia mi situación de salud, económica, migratoria, cambia a mi vecino, cambia a mi esposa, a mi esposo, cambia a mis hijos, cambia mis compañeros de trabajo, pero a mí no me molestes, conmigo ni te metas, porque yo sigo siendo el rey o la reina, y me encanta mi vida, solo mejórala.

 

Muchas de las veces esta es nuestra posición con Dios, con nuestro cristianismo y ya te lo mencioné, Dios no está interesado en cambiar tu alrededor. Mira siendo honestos, ¿no viniste por el sueño americano? Llegaste aquí y te encontraste con la sorpresa de que te trajiste todos tus problemas contigo, porque el problema no era el billete, el problema eras tú, y es tu corazón, el cual necesitas desechar, el cual necesitas de una vez por todas rendir a Cristo.

 

Por eso mi hermano, necesitas dejar de vivir con una fachada de cristiano espiritual cuando tu corazón y tu mente siguen en Egipto, eso es practicar religión, no, Pablo dice, es al revés, vives en este mundo pagano donde eres extranjero, peregrino, aquí está tu cuerpo, pero si ya creíste en Cristo, entonces tu cuerpo tiene promesa de eternidad, y posicionalmente ya estás en los lugares celestiales en Cristo.

 

Por eso constantemente cuídate de tu corazón perverso y engañoso, y pon tu mente, ejercítala, enséñala, ponla bajo la autoridad de la Escritura, déjate renovar por Cristo y su Espíritu Santo, enséñala a vivir con las maletas hechas, sabiendo que aquí no es tu hogar, ese cuerpo que tienes la Biblia lo ilustra como una casa de campaña, y no como las que compras en walmart, sino una de trapo, de pieles, que se pone cada vez más vieja y le entra más el sol y todas las inclemencias del tiempo.

 

No, la biblia dice: sí esta casa de campaña, este cuerpo y lo que vemos se va desgastando, pero tenemos de Dios una casa hecha no con mano humana, sino con la mano, con el dedo de Dios, es decir otro cuerpo, otra dimensión, otras leyes, aquí no es. Pero, por eso dice Pablo:

 

Su vida está escondida en Cristo, ¿escondida para quién? ¿De qué? Obviamente para estos ojos terrenales está oculta, para gente que no ha nacido de nuevo, que no ha resucitado con Cristo, todo esto es una locura, pero ¿qué crees? Es real, tenemos paz, tenemos gozo, la culpa se fue, tenemos esperanza, hemos sido restaurados, el poder de Dios es real, así como sus promesas, y mientras mejor entrenemos nuestra mente, y nuestros anhelos a estar enfocados en lo eterno, disfrutaremos más de vivir con paciencia, aguardando el día glorioso de la aparición de nuestro Salvador.

 

Cualquier penuria, cualquier sufrimiento será estimado como poco al tener claras estas promesas, Juan escribió:

 

1 Jn 3:1-2 ¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él. 2 Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.

 

Aunque el mundo no lo pueda ver, tenemos promesas de vida eterna aguardándonos, no para estos míseros 80 años, no para disfrutar con este cuerpo que si le da flu ya no puede ni con su alma, no promesas de gozo que solo con un cuerpo renovado y diferente podremos disfrutar, cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, las cuales dios ha preparado para nosotros.

 

Además el hecho de que nuestra vida esté escondida en Cristo también indica protección, nada nos puede arrebatar de su mano, ningún adversario espiritual, hay una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible que nadie nos podrá arrebatar estando en Cristo. Y dice Pablo:

 

Col 3:4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

El que tiene vida espiritual tiene una esperanza futura, no está satisfecho con lo que este mundo le vende. Esto es clave hermanos, si Cristo es solo un upgrade en mi vida, si solo es lo que pruebo para ver si me va mejor porque todo lo demás me ha fallado, en otras palabras, si Cristo no ha pasado a ser el todo en mi vida, entonces no he conocido la vida.

 

Porque de eso se tratará el cielo, de Cristo, y Cristo es suficiente hermanos, pero me gusta cómo Pablo lo resume: ¿quieres saber qué es la vida eterna? Cristo. Y él un día se manifestará a este mundo con toda su gloria, y aquellos que lo hemos hecho nuestra vida, seremos manifestados con él, porque hemos sido injertados en él. ¿Quieres ver un adelanto de este episodio? Ahí está Apocalipsis, dice:

 

Apo 19:11-16 Luego vi el cielo abierto, y apareció un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y Verdadero. Con justicia dicta sentencia y hace la guerra. 12 Sus ojos resplandecen como llamas de fuego, y muchas diademas ciñen su cabeza. Lleva escrito un nombre que nadie conoce sino sólo él. 13 Está vestido de un manto teñido en sangre, y su nombre es «el Verbo de Dios». 14 Lo siguen los ejércitos del cielo, montados en caballos blancos y vestidos de lino fino, blanco y limpio. 15 De su boca sale una espada afilada, con la que herirá a las naciones. «Las gobernará con puño de hierro.» Él mismo exprime uvas en el lagar del furor del castigo que viene de Dios Todopoderoso. 16 En su manto y sobre el muslo lleva escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. (NVI)

 

Aquí estamos nosotros presentes, siendo manifestados con Cristo en toda su gloria mis hermanos, cuando la promesa es clara, el costo de seguir al Señor es bajo. No dice: y cuando hagan elecciones, va a quedar un presidente cristiano que representará bien a la iglesia, Dios no prometió eso.

 

Tampoco dice y encontrarán la cura contra el cáncer y la paz del mundo, mi hermano sin Cristo jamás habrá paz porque las guerras y los pleitos vienen del corazón perverso, engañoso y egoísta del hombre y hasta que su corazón no sea transformado por uno nuevo, no va a haber paz.

 

Aunque curen el cáncer, surgirá otra enfermedad, porque este cuerpo tiene sentencia de muerte, no va a ser curado, va a ser redimido y cambiado por uno nuevo. Estas son nuestras promesas, entre muchas otras.

 

Mis hermanos, esto es la Palabra de Dios, está saturada de Cristo, todo se trata de él, y o todo se trata de él, o todo se trata de mí, no hay un punto medio. Mis hermanos, Cristo no solo da vida, él es nuestra vida, estamos en él, Solo una vida centrada en Cristo es una vida resucitada. Para el creyente Cristo es el centro del universo, no este mundo y sus deseos chafas.

 

Por eso cerremos esta sección, ¿qué significa entonces poner mis ojos en las cosas de arriba, enfocarlos en mi vida que es Cristo? ¿Cómo se hace eso sin todo ese conjunto de falsos sustitutos de espiritualidad? Dice Pablo: haz a Cristo el centro de tu universo, Cristo es suficiente.

 

Recuerda, a mí me toca decidir con todo mi corazón poner, pensamientos, deseos, motivaciones, ponerle rienda a mis emociones, a mis pensamientos y jalarlos a ver la belleza de Cristo, ¿cómo? Cada día de mi vida presentándome como un sacrificio vivo y santo a Dios.

 

Preguntas que debo hacerme cada día: ¿de quién se trata, de mí, o de Cristo? ¿Detrás de quién ando de mí mismo, de mi corazón perverso y engañoso, o de Cristo y su voluntad?

 

Hermanos, cómo estamos, vivos o muertos, ¿cómo luce un muerto espiritual? ¿Cómo luce alguien que ha resucitado en Cristo? No lo olvides, el muerto espiritual todavía puede aparentar religiosidad con todo lo que vimos, pero, aun así su corazón, sus deseos, sus metas están arraigadas a este mundo. Pablo ya nos mostró la diferencia entre estos dos.

 

¿Cómo te ves, cómo se ve tu cristianismo y espiritualidad si le quitas toda esta filosofía humana, todo ceremonialismo, misticismo, legalismo, ascetismo y demás? Si te ves desnudo y sin nada, quizá no tengas nada, si Cristo no es suficiente para ti, entonces no tienes nada.

 

Ahora, si me dices, es que yo crecí en una iglesia muy tradicional, bueno, atrévete a por un momento quitar todo ese peso, y dime si todavía tienes algo, y si te das cuenta que está ahí Cristo y que si te quitan todo eso, pero te dejan a Cristo no se mueve tu fe, y sigues firme, entonces estás bien, pero, sino es así, entonces necesitas considerar tu fe y hacer una vez más una profesión de fe a Cristo solamente.

 

Mis hermanos, una verdadera vida espiritual solo viene de Cristo, de un vida centrada y entregada a Cristo, a sus promesas, alguien que se sabe extranjero y peregrino, que conoce bien las promesas de Dios y que vive con las maletas hechas y con el corazón bien enfocado en lo por venir.