Colosenses 2:16-23 “Cuatro peligros de los que todo cristiano debe cuidarse” (Parte 2)


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CUATRO PELIGROS DE LOS QUE TODO CRISTIANO DEBE CUIDARSE

(Parte II)

Colosenses 2:16-23

 

¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

 

Colosas ciudad de Frigia, una pequeña ciudad cercana a Laodicea e Hireápolis, lo que es ahora Turquía moderna, la cual estaba a unos 80 millas de Éfeso, poblada mayormente por gentiles, y por una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual hizo que hubiera una población mezclada de gentiles y judíos.

 

La cual según Hechos 19 nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, fundada no por Pablo sino Epafrodito y Filemón quienes se convirtieron durante este tiempo y de Éfeso regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar la iglesia. Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, desde de prisión, en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

 

Una carta preventiva, ya que en la iglesia de Colosas, había una crisis, era una iglesia que estaba creciendo, pero al mismo tiempo estaba siendo amenazada por falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

 

La gente de este lugar tenía fama der ser altamente influenciable, supersticiosa, que fácilmente se fascinaba con lo misterioso, y una filosofía que ofrecía una ensalada de religiones juntas, que más tarde se convirtió llegó a conocerse como el gnosticismo era la que estaba afectando a la iglesia.

 

¿Cómo esta locura llegaba a ser una amenaza para la iglesia, dónde estaba la tentación?

 

Ellos ofrecían un conocimiento superior, oculto, secreto reservado para unos cuantos súper dotados, te dirían: ok, cristiano, qué bueno, ya comenzaste con Cristo, buen principio, pero ahí no termina, ahora necesitas la sabiduría oculta, experiencias espirituales, rituales, mediadores, una manera de entrenarte para que seas un súper hombre espiritual y verdaderamente estés completo.

 

Era una combinación de gnosticismo, religión, ritualismo y misticismo para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores. Estos hombres tenían una verdadera ensalada de religión, como que querían cubrir todas las bases y ofrecer una religión perfecta, que hiciera sentir a la gente verdaderamente espiritual.

 

Claro que todo esto era sacado de lo que ellos pensaban y percibían que era Dios, por lo tanto podrían enseñarte que Star Wars era la religión verdadera. El día de hoy no es diferente, es aún peor, vivimos en un tiempo donde la verdad objetiva y absoluta de Dios se ha cambiado por la opinión, la emoción subjetiva del ser humano, la cual pone al hombre como dios, si yo lo creo y me hace sentir bien, entonces está bien, no importa si vaya en contra total de lo que Dios demanda.

 

Hoy en día estamos a un click de cualquier información, mucha de ella falsa doctrina, la cual de una manera u otra niega la suficiencia de Cristo, falsa filosofía disfrazada de psicología, otros se inclinan por el misticismo y le dan más importancia a visiones y revelaciones que a la biblia, otros al legalismo enseñando que la santidad consiste en observar ritos culturales. Otros practican el ascetismo, alegando que la pobreza, o el maltrato del cuerpo es el camino a la santidad o la verdadera espiritualidad.

 

En todos estos casos la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más. Pero, es un hecho, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

 

Hemos estado hablando de cuatro peligros a los que estamos expuestos y seremos vulnerables si no estamos como dice este texto, firmes en la fe, permaneciendo en Cristo. Aprendimos que del corazón perverso y engañoso del ser humano, surgen estas cuatro engañosas alternativas a la verdadera espiritualidad, las cuales nos pueden hacer sentir y ver espirituales, pero, que realmente no tienen ningún poder para verdaderamente solucionar el problema de fondo en la vida de todo ser humano, el cual es un problema espiritual.

 

Filosofía humana, legalismo, misticismo y ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, cuatro elementos que hacen de una religión humana extremadamente tentadora, ya que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos.

 

En cada uno de estos peligros, Pablo nos ha dado un argumento poderoso para decirnos por qué no es la salida correcta, y por qué esto es además de innecesario, inútil y más allá, una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo,

 

Ya vimos la Filosofía Humana, la cual se ha infiltrado en la iglesia como psicología la cual se considera muy frecuentemente como complemento para la Palabra de Dios, cuando ya vimos cómo en sus premisas más básicas la contradice, por eso vimos que no necesitamos de filosofía humana porque en Cristo estamos completos.

 

También vimos el legalismo o religiosidad, aprendimos que en Cristo ya fuimos limpiados de nuestros pecados, el perdón es una realidad contundente y perfecta, y en él tenemos una victoria total, nada puede hacer la religión para mejorar esto, y por el contrario, practicarla, es afrentar a Cristo.

 

El día de hoy estaremos viendo una faceta más del legalismo o religiosidad, lo cual es el ritualismo, y los últimos dos peligros de la falsa espiritualidad, el ascetismo, es decir, la negación del yo, y el misticismo.

 

Por eso tenemos la segunda parte de: CUATRO PELIGROS DE LOS QUE TODO CRISTIANO DEBE CUIDARSE. (Parte II) Recapitularemos desde el versículo 16. Demos lectura.

 

Ahora, creo yo que hay dos grandes motivos por los que se cae en estos engañosos suplantadores de la verdadera espiritualidad. Déjame te explico, nuestra salvación, se vive en tres etapas, ya lo he enseñado antes:

 

La justificación

 

Es decir, cuando creímos en Cristo, fuimos declarados inocentes, por la muerte de Cristo en nuestro lugar, quien recibió el castigo por nuestros pecados, pero al mismo tiempo su perfección, su inocencia fue acreditada a nuestro favor, de manera que en el mismo instante en el que creímos,

fuimos librados del castigo del pecado

, y declarados justos como Cristo es justo.

 

La santificación

Aunque en la eternidad, a los ojos de Dios, hemos sido perdonados, limpiados, justificados, y Dios nos ve como si viera a Cristo, se nos ha dado una nueva naturaleza, vida nueva, literalmente Cristo, el Espíritu Santo en nosotros, pero nos encontramos que en esta vida seguimos batallando con nuestra vieja naturaleza, ella no se ha ido.

 

En Romanos 7 Pablo nos explica esta batalla exclusiva de los creyentes, donde entre su naturaleza pecaminosa y su nueva naturaleza comienza una batalla. Aunque somos salvos, en nosotros existe esta naturaleza pecaminosa; y la santificación es este poder del Espíritu Santo en nosotros que nos permite

ser libres del poder, del control del pecado.

 

Antes no teníamos opción, pero, ahora día a día en nuestro caminar con Cristo vamos siendo libertados del poder, del control del pecado en nuestras vidas al permanecer en Cristo y andar en su Espíritu. La tercera es:

 

La glorificación

Ésta se dará hasta que Cristo venga y la resurrección se dé, cuando la iglesia sea arrebatada y los que murieron en Cristo resuciten, entonces este cuerpo de pecado, que contiene la vieja naturaleza, será removido y se nos dará un nuevo cuerpo libre por completo de esta vieja naturaleza, en ese momento, por fin esta guerra terminará, ya no tendremos esta tendencia a lo malo, no tendremos más apetito por saciar la naturaleza pecaminosa,

libres por la eternidad de la presencia del pecado

, la Palabra lo promete.

 

Ahora, la religión se da cuando se cae en el error básico de ¿qué es lo que permite nuestra justificación, nuestras buenas obras, nuestras justicias, el hombre haciendo deudor a Dios, ganándose su propio perdón? Ya vimos, es imposible, la Biblia declara que el hombre nace muerto espiritualmente, nace bajo el castigo de Dios, tiene sentencia de muerte, no solo física, sino espiritual.

 

Obviamente el estado moral de la sociedad confirma esta realidad, la humanidad está torcida, y muerta, nada puede hacer por sí misma, un muerto nada puede hacer por sí mismo. Solo Dios quien es el eterno, el inaccesible, el Dios vivo fue quien tomó la iniciativa, y recorrió la brecha infinita que nuestro pecado hizo entre Dios y nosotros, y nos reconcilió con él.

 

De manera que en esto estamos de acuerdo, y debemos estar de acuerdo todos los cristianos evangélicos, la salvación no es por obras, sino por medio de la fe en Jesucristo al haber recibido arrepentimiento, y al haber confesado nuestra maldad, y haber sido perdonados, lo acabamos de ver, en Cristo hemos sido limpiados de nuestra maldad, tenemos perfecto perdón, y perfecta victoria sobre cualquier principado y potestad.

 

Ok, pero, la religión no solo afecta ésta equivocada concepción de que yo puedo salvarme a mí mismo, sino que afecta la segunda etapa de mi salvación. Aquí es donde muchos cristianos que creen en la salvación por fe, quedan engañados por estos peligros, y caen en el engaño de que si bien mi salvación fue por fe, la santificación ya no lo es, sino que a mí me toca limpiarme, mantenerme puro, santo delante de Dios.

 

Es responsabilidad mía sacar de mis propios recursos lo necesario para mejorar mi relación con Dios, mantenerme salvo y acepto delante Él. Que solo soy santo si me mantengo observando ciertos ritos culturales, o el camino a la santidad está mantenerme pobre o privado de placer físico cualquiera que este sea, o para recibir verdadera iluminación de parte de Dios necesito recibir visiones de revelaciones no bíblicas, sino basadas en mis emociones, o en superstición.

 

El legalismo mis hermanos, es la religión de los logros humanos, soy espiritual no solo porque Cristo me hace espiritual, sino por mis obras, soy espiritual en la medida en la que guardo normas hechas por hombres.

 

Y esto es lo que Pablo está dejando claro, en Cristo nuestra redención está completa, soy justificado por fe, estoy siendo santificado por fe, por el poder del Espíritu Santo en mí, por permanecer en Cristo, y seré glorificado igual, por el poder de Cristo en mí, jamás son obras, jamás son rituales, jamás son sacrificios, lo que Cristo ya hizo es inmejorable, y pensar lo contrario y actuar de acuerdo a eso, no solo es inútil, sino una afrenta para aquel que ya lo hizo todo por nosotros.

 

I. Ritualismo, (Parte del legalismo y religiosidad)

Col 2:16a Por tanto,

Por tanto, ¿qué tanto? Siempre que la Palabra dice, “por tanto”, nosotros preguntamos, ¿”qué tanto”? Bueno, ya que En Cristo estamos completos, la obra de redención, perdón, justificación y demás fue terminada a la perfección por Cristo, ya que estamos limpios de maldad por el Espíritu, ya que hemos sido perdonados, pecados presentes, pasados y futuros, ya que contamos con una victoria total sobre cualquier dominio que pretendiera movernos del lugar de privilegio que Cristo nos consiguió en la cruz, dice Pablo:

 

a) Lo que comemos, bebemos o los días que guardamos no nos hace más espirituales.

Col 2:16b nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,

Dice Pablo enfáticamente: nadie. Y nadie es nadie, ni supuestos iluminados, ni supuestos líderes espirituales, nadie es nadie, ¿por qué, por una necedad, por soberbios, por rebeldes? ¡No! Sencillamente porque la obra de Cristo es perfecta, y ningún ser humano, ni ninguna de sus reglas o tradiciones puede demostrar lo contrario, ni puede hacer nada por mejorar lo perfecto, por eso dice Pablo, nadie.

 

Pablo, inspirado por el Espíritu Santo quien es Dios, quien ha dejado su Escritura como la única y última autoridad en toda verdad está diciendo: Si estamos en Cristo nadie tiene autoridad, derecho o poder, ¿para qué?

 

Para juzgarnos, esta es la palabra griega

krino,

lo cual significa condenar, juzgar algo, hacer diferencia, hasta llegar a una opinión o tener un punto de vista en cuanto a una persona y expresar un juicio, incluso significa llevar a pleito. En este caso es llegar a una opinión espiritual, o religiosa de una persona debido a lo que come, o los días que guarda.

 

Como ya lo hemos dicho, estos falsos maestros estaban diciendo, si realmente quieres ser salvo o santo, o formar parte de una “elite” espiritual, entonces necesitas no comer ciertas cosas, o guardar con cuidado ciertos días sacros, refiriéndose a la ley Mosaica, la cual prohibía ciertos alimentos, lo puedes leer en Levítico 11. Pero, todas estas leyes Dios las había puesto para dos cosas:

 

1º Dios quería cuidarlos, quería educarlos en cuanto a su alimentación, porque es muy sabido que hay ciertos alimentos que a corto o a largo plazo pueden producir hasta cáncer, y algunos otros son venenosos.

 

2º El mundo de aquel tiempo vivía en densas tinieblas, no que hoy no, pero, hoy está la iglesia y la Palabra de Dios que traen luz, pero en aquellos tiempos era paganismo puro, y cada quién hacía lo que mejor le parecía, y debido al pecado tenían prácticas totalmente perversas e insalubres.

 

Y no es que hoy no existan, no sé si has visto Discovery Chanel, o programas donde muestran pueblos que comen cosas asquerosas, bueno, pero, Dios quería que Israel brillara en este mundo en tinieblas y mostrara algo diferente, mostrara que en medio de ellos había luz, verdadera sabiduría, la presencia de un Dios vivo, diferente a todos los ídolos repugnantes de ese tiempo, dice en Dt 4:

 

Deu 4:5-8 »Miren, yo les he enseñado los preceptos y las normas que me ordenó el SEÑOR mi Dios, para que ustedes los pongan en práctica en la tierra de la que ahora van a tomar posesión. 6 Obedézcanlos y pónganlos en práctica; así demostrarán su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos estos preceptos, y dirán: “En verdad, éste es un pueblo sabio e inteligente; ¡ésta es una gran nación!” 7 ¿Qué otra nación hay tan grande como la nuestra? ¿Qué nación tiene dioses tan cerca de ella como lo está de nosotros el SEÑOR nuestro Dios cada vez que lo invocamos? 8 ¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y preceptos tan justos, como toda esta ley que hoy les expongo? (NVI)

 

Pero, básicamente Dios quería que ellos a través de su comportamiento alumbraran a los pueblos gentiles que les rodeaban. Además Cristo enseñó al respecto en varias ocasiones, cuando los fariseos criticaron a sus discípulos por no lavarse las manos, él les dijo:

 

Mar 7:14-23 De nuevo Jesús llamó a la multitud. —Escúchenme todos —dijo—y entiendan esto: 15 Nada de lo que viene de afuera puede contaminar a una persona. Más bien, lo que sale de la persona es lo que la contamina. 16 -17 Después de que dejó a la gente y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron sobre la comparación que había hecho. 18 —¿Tampoco ustedes pueden entenderlo? —les dijo—. ¿No se dan cuenta de que nada de lo que entra en una persona puede contaminarla? 19 Porque no entra en su corazón sino en su estómago, y después va a dar a la letrina. Con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos. 20 Luego añadió: —Lo que sale de la persona es lo que la contamina. 21Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, 22 la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. 23 Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona. (NVI)

 

De manera que Pablo está diciendo, llevar cierta dieta alimenticia, comer, o no comer carne de puerco, o carne, tomar café, comer chile o no, podría ser dañino para tu salud, si lo haces en exceso, pero, la comida y la bebida en sí, ni te gana espiritualidad, ni te la resta, o por el contrario, nadie puede llegar y decirte: para que seas más santo, bebe de esta agua bendita y santa que traje directamente del río Jordán, solo te cuesta tanto. Nada que ver, esa agua es como cualquier otra agua, llena de bacterias y bichos. Pablo también lo dijo en Romanos 14:

 

Rom 14:17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

 

Y menciona también días de fiesta, las son estas fiestas solemnes del calendario judío como la pascua, el pentecostés, la fiesta de los tabernáculos, la luna nueva, o el principio de mes. En la pascua se sacrificaba un cordero inocente, y había ritos, con los cuales el Señor quería que recordaran como fueron libertados de la esclavitud de Egipto, pero Pablo dice en 1 Cor. 5:

 

1 Co 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

 

En otras palabras, Cristo es nuestra pascua y ya fue sacrificado una sola vez, no necesita estarse sacrificando una y otra vez. Igual cada fiesta del AT solamente nos da imágenes, fotografías de Cristo, de cómo él es el salvador definitivo, mapas para llegar a Dios.

 

Y dice días de reposo. ¿Sabías que hoy en día hay iglesias cristianas que se reúnen en sábado porque sienten que es más correcto que hacerlo en domingo? Pero, la realidad es que bajo el nuevo pacto ni este ni ninguna de estas ceremonias son obligadas para la adoración de los cristianos, esto lo puedes estudiar en Hebreos 8.

 

En primer lugar el Sabbat era como la circuncisión y todos los demás mandatos del antiguo pacto de Dios con Israel, ceremonias que más que el rito en sí, era su significado, lo que representaban.

 

El Sabbat representaba el descanso de Dios de su creación, ¿porque Dios estuviera cansado? No sino porque no había más que hacer, lo que hizo Dios era perfecto, pleno, bueno en gran manera, pero, el hombre vino e interrumpió el descanso de Dios con el pecado.

 

Y desde el pecado del hombre, Dios comenzó a trabajar sin descanso por nuestra salvación, persiguiéndonos, saliéndonos al encuentro, cortándonos nuestra carrera suicida y malvada a la condenación, hasta llegar a la cruz, completar nuestra salvación y resucitar, abriéndonos paso en Cristo, una vez más a la plenitud y perfección perdidas en el jardín del Edén el día que Adán y Eva pecaron.

 

De manera que en Hebreos 4 hablando acerca de la incredulidad de Israel, quienes no entraron en este reposo, el cual es Cristo, al cual llegamos cuando creemos en él, es decir por la fe en Cristo, finalmente descansamos de nuestras obras, de tener que perfeccionarnos en nuestras fuerzas, del cansancio de la culpa, de la condenación, de tener que cumplir la ley en nuestras fuerzas a la perfección, de todo el lastre que el pecado trajo a nuestras vidas.

 

Cristo ya cumplió la ley por nosotros, ya nos perdonó, nos justificó, de manera que al venir a Cristo entramos no en un día, sino en un reposo eterno en Cristo, él dijo: la paz les dejo, mi paz les doy, con cómo el mundo la da. Pablo dice, por nada estén afanosos, piensen en todo lo bueno, dice en Hebreos:

 

Heb 4:1-3a Cuidémonos, por tanto, no sea que, aunque la promesa de entrar en su reposo sigue vigente, alguno de ustedes parezca quedarse atrás. 2 Porque a nosotros, lo mismo que a ellos, se nos ha anunciado la buena noticia; pero el mensaje que escucharon no les sirvió de nada, porque no se unieron en la fe a los que habían prestado atención a ese mensaje. 3a En tal reposo entramos los que somos creyentes… (NVI)

 

Heb 4:6-7 Sin embargo, todavía falta que algunos entren en ese reposo, y los primeros a quienes se les anunció la buena noticia no entraron por causa de su desobediencia. 7 Por eso, Dios volvió a fijar un día, que es «hoy», cuando mucho después declaró por medio de David lo que ya se ha mencionado: «Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón.» (NVI)

 

Heb 4:9-11 Por consiguiente, queda todavía un reposo especial para el pueblo de Dios; 10 porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas. 11 Esforcémonos, pues, por entrar en ese reposo, para que nadie caiga al seguir aquel ejemplo de desobediencia.

 

Por eso, si hay alguien que te dice: ¿ustedes guardan el sábado? Dile, sí, guardamos el sábado, el domingo, el lunes, y toda la semana.

 

Mira, el día de reposo, los sacrificios del AT, todo eso no era sino una oportunidad que Dios le daba a su pueblo para tener contacto, comunión, para gozarse con él, y que vieran que no sin un sacrificio sustituto por ellos, no sin un cordero sin mancha, ni defecto, que muriera en su lugar, porque su pecado los había separado de él, pero una vez efectuado el sacrificio, ellos podían disfrutar de libertad, perdón y comunión, claro que ellos tenían que hacerlo cada día, y por cada pecado.

 

También el sábado, el cual por cierto, nunca cumplieron, era el símbolo de que podías dejar de hacer todo, porque Dios ya se había encargado de todo, podías dejar pendiente trabajo, cosecha, todo, porque en Dios podías estar pleno y seguro.

 

Ellos nunca lo entendieron, la religión tampoco lo entiende, todavía sigue pensando que se trata de pagarle cuotas a Dios, y pagarle por adelantado años de amargura, odio, pecado intencional como darle una mordida para callarle la boca y que no diga nada.

 

Porque ni siquiera un moralista, ¿quién es un moralista? Aquel que es muy estricto en su relación con los demás, que es correcto, que es un buen ciudadano, que se cuida de portarse bien todo el tiempo, pero, te voy a decir algo, alguien moralista está preocupado por sus deberes hacia su prójimo, pero, desatiende por completo sus deberes ante dios, los cuales son inmensamente superiores.

 

Porque no se trata de lo que tú pienses que está bien o mal, o lo que el mundo y su moral piense, o lo que la misma religión piense, se trata de lo que Dios requiere, y se puede ser muy moralista, sin embargo desatender a Dios, lo cual sigue siendo un grave pecado, además de que el moralista tampoco tiene descanso, siempre cuidándose de qué dirán los demás, no conoce la libertad, la verdadera libertad que hay en Cristo.

 

No es así, el reposo significaba esto, dependencia total, confianza total, descanso total en un Dios bueno, Dios mi Padre, mi Salvador, mi Proveedor, y ¿sabes qué? El cordero de Dios que quita el pecado del mundo, ya lo hizo posible, cuando creemos en Cristo en ese momento entramos en el reposo de Dios, el cual no es un día específico es una eternidad, porque los creyentes individualmente y en conjunto, somos el templo del Dios vivo, con el cual podemos gozar de constante adoración, plenitud, dependencia, gozo.

 

Mis hermanos, la verdadera espiritualidad no consiste en observar normas externas, dietas o días especiales, sino en gozar de una relación íntima y constante con Jesucristo, todo el tiempo. Mi amigo, fuera de Cristo jamás encontrarás descanso, por más religión que practiques, por más buenas obras que quieras hacer, por más moralista que seas, ven a Cristo, él es el reposo.

 

En todo el NT no existe un solo mandato que nos obligue a observar el sábado, solo en Romanos 15 nos dice que es un asunto de libertad cristiana, dice: si alguien lo quiere hacer, para el Señor lo hace, si no lo quiere hacer, para el Señor no lo hace, pero ni tú lo juzgues porque lo hace, y que él no te juzgue porque tú no lo haces.

 

El equilibrio está, recuerda en que debes regular tu libertad en Cristo por una sola cosa: el amor. De manera que tampoco tienes libertad para tropezar a tu hermano de débil conciencia, que esté muy amarrado a sus tradiciones, deja que el Señor juzgue sus intenciones, no tú, y tú a lo tuyo, no lo critiques, ni digas, “ay que religioso”. No, ámale, ora por él, y si te toca adorar al Señor Jesucristo en un sábado junto con él, por alguna cuestión, hazlo con libertad, para el Señor.

 

Ahora, a mí sí me toca decirte que tristemente hay muchas iglesias enseñando una doctrina de obras, de liturgias, y el problema con eso es que ves a la gente siempre frustrada, nunca en descanso, y llena de las obras de la carne, de eso sí te debes cuidar, no permitas que eso permee tu fe, tu libertad.

 

Por eso dice Pablo: nadie los puede condenar, criticarlos o juzgarlos y hacer una opinión de ustedes por rituales que practican o no practican, por la comida que comen o que no comen. No te dejes engañar, no te dejes intimidar, no permitas que Satanás te acuse y te haga sentir culpable, o temeroso, o que Dios está enojado contigo, o que no estás haciendo lo necesario y por lo tanto Dios no va a amarte o a bendecirte igual.

 

Si alguien de repente llega a criticarte y te empieza a decir: pero ustedes ni siquiera tienen un bautisterio decente, su pastor ni siquiera usa corbata, o ni grita, o mira las mujeres no se ponen faldas y usan pantalón en la iglesia, ¿cómo Dios se va a acercar a ustedes?

 

Mira, en la cena del Señor llegan con sus pecadotes y aun así la toman, o ustedes no son espirituales porque no se reúnen en sábado, o no son espirituales porque no hablan hebreo, o porque no cumplen con ciertas leyes, porque comen carne de puerco, o porque comen carne en la cuaresma. No te dejes intimidar.

 

Porque tristemente hay iglesias totalmente inclinadas al AT, que poco les falta para hacerse mesiánicas, o judías. Ahí sí, mucho cuidado, puedes perder tu libertad, tu gozo, y llenarte de orgullo. Por eso mi hermano, lee una y otra vez este capítulo y convéncete, o más bien, deja al Espíritu Santo convencerte con su verdad. El cristiano está completo en Cristo, por eso dice Pablo:

 

Col 2:17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

Cada ceremonia del AT fiestas solemnes, días de reposo, dietas, eran solo una sombra, pero nosotros hoy, después de que Cristo padeció, resucitó y está sentado a la derecha del Padre, tenemos a Cristo, el cuerpo. Qué absurdo sería pretender comunicarnos familiarmente con nuestras sombras, que en lugar de besar a tu esposa, besaras su sombra, que en lugar de hablar con tus hijos, darles un abrazo, lo hicieras con su sombra, ellos no se sentirían bien, no tendrían comunión, cercanía real.

 

Así es con Dios, con Cristo, en este momento Cristo ya fue manifestado, ya no hay necesidad de descifrar una sombra, él ya se reveló a sí mismo, todos los tesoros del conocimiento y la sabiduría están en Cristo, y él está disponible.

 

Por eso, cada vez que tú quieres acercarte a Dios a través de estas cosas, no te estás acercando a él, sino a una sombra vaga sin consistencia, algo que no es la persona, la pudo haber representado, al ver la sombra sabes que la persona está ahí, pero no es la persona, la persona está esperando que le veas a ella, no a su sombra.

 

Dios no quiere que sospeches que él existe, que digas, “sí debe haber un Dios por ahí”. No, hay un Dios real, consistente, que quiere tener trato directo contigo, que anhela relacionarse contigo, y tú no sabes cuánto lo necesitas, es lo único que necesita tu alma. Pero, entiende, a Dios no lo vas a encontrar en ningún rito, él se deja encontrar de los que le buscan con sinceridad, y la única puerta es Cristo, él dijo:

 

Jua 10:9-10 Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos. 10 El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. (NVI)

 

Jua 14:6 —Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí. (NVI)

 

Cristo, mis hermanos, solo Cristo es suficiente, él ya cumplió la ley, ya abrió camino para nosotros, para que por fe entremos a su descanso, a la comunión plena y libre con el Padre, no con una sombra insuficiente de religión o ritualismo que no sacia, que no tiene ningún poder, sino con el Dios vivo. y llegamos a nuestro tercer peligro, el misticismo, donde tenemos otro enfático “!nadie!” de parte de Pablo, y dice:

 
II. Misticismo
 
Col 2:18a Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles,

¿Qué es el misticismo? Es esta actitud de buscar una experiencia religiosa, no basada en lo que Dios ha dejado escrito, no basada en un entendimiento real, lógico que viene de la verdad, sino buscar la verdad subjetivamente en sensaciones internas, en sentimientos y emociones, con un supuesto “sexto sentido”, sin tener nada que ver con información objetiva, observable y externa.

 

Lo peor de este misticismo es que su autoridad viene de sí misma, de lo que yo vi, lo que yo sentí, y se va actualizando y validando a sí mismo, no desde una verdad lógica y objetiva, sino desde mi corazón perverso y engañoso, y de lo que mi imaginación y sentimientos quieran darme.

 

Por supuesto que también es abrir puertas a Satanás, quien está listo para engañarme y hacerme creer que porque vi lucecitas, o porque sentí claramente un hormigueo en todo mi cuerpo, y calor, calor aquí, aquí, entonces fue real.

 

De hecho un sector de la iglesia ha llegado al punto de cerrar la Biblia y darle más autoridad y valor a visiones, revelaciones y sensaciones, que a la Palabra de Dios, y literalmente puedes ver aberraciones en la iglesia, que más que un culto de adoración parece un ritual pagano con prácticas supuestamente espirituales, que según ellos son hasta más espirituales que la anticuada, cuadrada y obsoleta Biblia, qué engaño.

 

Así estos hombres llegarían como dice Pablo con una falsa humildad: mira, yo te voy a enseñar lo que es la verdadera humildad y además te voy a enseñar cómo yo la obtuve. “A ver, de este lado los humildes, y los que quieren llegar a serlo”. Ellos te dirían: hermano-enené, acércate a mí enené, ¿y en tu iglesia te están enseñando a guerrear en el Espíritu? ¿Tienen al ungido de Dios que recibe revelación especial para tu vida? Como si fuera un médium. Literalmente orgullo disfrazado de humildad.

 

Y no solo esto, estos hombres alegaban tener contacto con ángeles, hoy en día existe este rollo de la angelología, y algo parecido es el santerismo, donde diferentes santos, vírgenes y espíritus chocarreros me ayudan en mi crecimiento espiritual, o en mis necesidades físicas y económicas, lo cual directamente contradice la Escritura:

 

1 Ti 2:5 Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, (NVI)

Hch 4:11 Jesucristo es “la piedra que desecharon ustedes los constructores, y que ha llegado a ser la piedra angular” . 12 De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos. (NVI)

 

Por toda le Escritura vemos que los ángeles adoran a Dios, Juan, impresionado por la gloria de un ángel que le mostraba revelaciones, quiso adorarlo, y el mismo ángel le dijo:

 

Apo 19:10 Me postré a sus pies para adorarlo. Pero él me dijo: «¡No, cuidado! Soy un siervo como tú y como tus hermanos que se mantienen fieles al testimonio de Jesús. ¡Adora sólo a Dios! El testimonio de Jesús es el espíritu que inspira la profecía.» (NVI)

 

a) La fuente del misticismo es una mente envanecida, inflada por el orgullo.

Col 2:18b entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal,

Dice Pablo, estos hombres se están entremetiendo en algo que ningún hombre jamás ha visto, ¿cómo puedes saber que lo que estás viendo es la verdad si no conoces la verdad? Lo que viene a sus mentes es producido no por algo genuinamente espiritual, sino que su orgullo, su soberbia, su mente habituada y entregada a las cosas carnales lo produce.

 

Por eso estas cosas nos son tan atrayentes, porque provienen del deseo de nuestra carnalidad por ser saciada, y por supuesto que nos producen cierto placer, cierto morbo, cierta falsa seguridad, nos duermen la conciencia, y nos hacen sentir que somos superiores y le gusta a nuestra carne. Pero, cuidado porque es una trampa, y tarde o temprano todo ese placer, y ese orgullo, nos lo va a cobrar muy caro, y mientras más alto subimos, la caída va a ser más dolorosa.

 

El mundo está engañado por una nube de humo de soberbia, vive en un globo de orgullo, vive una ilusión de sentirse el centro del universo, el dueño de su propia vida, no lo es, su caída será terrible y en un momento. La gente en el momento de su mayor orgullo, es quebrantado y Dios le muestra la realidad, no es dios, no es nadie, solo hay un Dios y Señor de todo y de todos, dice la Palabra:

 

Pro 16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu. 12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, Y antes de la honra es el abatimiento.

 

¿Quieres verdaderamente saber la verdad de las cosas espirituales? Aquí está la Escritura, es la única fuente confiable, todo lo demás es lo que la imaginación, la soberbia y la codicia de otros hombres pretende ofrecerte como espiritual, y además la versión que Satanás, el príncipe de mentira quiere darte de lo espiritual, ¿tú crees que Satanás te va a hablar la verdad de lo que es verdaderamente espiritual, el que vino a robarte, matarte y destruirte?

 

Por eso deja de ver esas películas chafas de espantos, no te están instruyendo en la verdad, deja de estar dándole atención a engañadores como Walter Mercado, a médiums, o lectores de cartas, o brujos, o espiritistas, adivinos, ¿crees que ellos te van a hablar la verdad? Por eso Dios lo prohíbe, porque sabe lo dañado y lo engañado que puedes quedar, podrá ser místico, pero es mentira.

 

Sí hay demonios, hay un mundo espiritual invisible a nuestros ojos, la Biblia lo declara, pero Satanás, ni sus secuaces a pesar de que lo conocen muy bien, jamás te dirán la versión correcta del mismo, Satanás siempre lo torcerá y lo manipulará a su conveniencia y a tu perjuicio.

 

Ni este mundo, ni ningún hombre jamás te dirán la verdad acerca de estas cosas, porque sencillamente no las han visto, sus emociones, su mente los engañan, mira, date un toque marihuana y de morfina y si no quedas loco, saldrás con tu propia versión de lo espiritual, pero, ¿crees que eso será confiable?

 

Solo Cristo quiere y puede darte la verdad acerca de todo, solo él es verdad, solo él nos ama, solo él dio su vida por nosotros, solo él nos creó, y anhela nuestro gozo, anhela que le conozcamos, porque conociéndole entonces nos daremos cuenta que para eso fuimos hechos, y que el simple hecho de contemplarlo y conocerlo en carácter, en su sabiduría será una aventura inigualable, un gozo indescriptible para toda la eternidad. Ahora, Pablo nos da el problema de fondo de este misticismo:

 

b) El misticismo no tiene verdad ni es eficaz para dar verdadera edificación espiritual, porque su fuente no es el Dios eterno.

Col 2:19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.

Asiéndose es la palabra kratéo

que significa usar fuerza, para agarrar o retener algo, y se traduce también como echar mano, guardar, abrazar, aferrar, asir, detener, prender, retener, tener, tomar.

 

Mis hermanos, los cristianos no tenemos a otro lugar a dónde voltear que no sea a la Palabra, fuera de ella todo está en duda, la palabra del hombre es falible, es engañosa, porque el hombre no tiene de donde sacar verdad.

 

Solo Cristo es la roca de donde corren ríos de agua viva, de quien el universo entero depende, quien lo sostiene con la diestra de su mano, de donde fluye el poder que lo sostiene. El hombre sin Cristo es estéril, está muerto, un hombre mortal como tú o como yo, quien sea, así use vestiduras extravagantes, no tiene recursos para dar vida, para perdonar, para levantar, para transformar, solo Cristo.

 

Y te tengo noticias, la iglesia, nosotros, todo aquel que en este mundo ha creído en él, ha sido insertado en el cuerpo de Cristo, y mientras nosotros los creyentes con toda intención nos aferramos a Cristo con todas nuestras fuerzas, creyendo en él, tomando su Palabra como nuestra autoridad, entonces los verdaderos nutrientes espirituales fluyen, por Su cuerpo, y cada uno de nosotros al andar en amor y en la verdad, como lo dice en Efesios cuatro, fortalecemos esas coyunturas y ligamentos que le dan crecimiento y movimiento eficaz a la iglesia, a cada uno de nosotros.

 

Porque checa el énfasis, el crecimiento lo da Dios, no ningún hombre, él es el que con su Espíritu Santo fortalece a la iglesia, la energetiza para ser sus testigos, no para ensalzar el nombre de un hombre, o de una agrupación religiosa, no, para exaltar el nombre de Cristo, el único digno de ser alabado y exaltado.

 

Ya nos lo enseñó Pablo con anterioridad, somos instruidos por Cristo, quien es la verdad, andamos en amor, le conocemos y Dios empodera a su iglesia, la llena de sus maravillas y entonces cada creyente crece y somos testigos eficaces de un Dios que ama al mundo y que no quiere que se pierda, porque en última instancia este es el mayor de los problemas, Dios viene a juzgar, y no quiere condenar al hombre, quiere salvarlo y por eso ya hizo provisión en la cruz, hay tratado de paz, hoy, pero solo por un tiempo.

 

Y mis hermanos, el misticismo no tiene cabeza, es producto de la rebelión del hombre que no quiere tratos con Dios, que aborrece sus mandatos justos y buenos, que lo quiere hacer todo a su manera, y más bien, termina haciéndolo a la manera de Satanás.

 

Mira las noticias, destrucción, un mundo torcido, confundido, en tinieblas, muerto, el hombre no tiene recursos, deja de confiar en él, por eso dice la Palabra maldito del hombre que confía en el hombre y pone carne por su brazo, es decir que pretende sostenerse en la engañosa astucia humana. Este misticismo es ineficaz por completo, por el contrario es dañino y engañoso.

 

Y digo este misticismo, porque ¿sabes? Definitivamente en nuestra adoración hay misticismo, cuando nos reunimos a orar, a enseñar y a aprender de la palabra, cada vez que imponemos las manos a alguien, que nos levantamos y venimos al frente a orar, cuando caemos de rodillas delante de Dios quebrantados por haber sido confrontados y Dios nos regala arrepentimiento.

 

Cuando vemos milagros de Dios ocurriendo a nuestro alrededor respondiendo a nuestras oraciones, cuando pedimos de los dones, ministerios y operaciones de su Espíritu, cuando somos llenos de emoción al cantarle al rey y nuestras lágrimas brotan, y un gozo indescriptible nos invade, y nos lleva hasta gritar Aleluya al Rey, al Dios Omnipotente, a nuestro Salvador.

 

Cuando tomamos la cena del Señor, ese pan que representa su cuerpo, ese jugo de uva que representa su sangre, este nuevo pacto en el cual estamos seguros, en donde recordamos que él viene y que su amor y su perdón por nosotros es seguro y eterno.

 

Cuando alguien se bautiza, Dios está como testigo, Cristo está gozoso de ver a una persona dispuesta a identificarse con él en la locura de la cruz, a negarse a sí misma, a pesar de un mundo que lo abuchea.

 

Hay misticismo en un Santo Espíritu invisible a nuestros ojos, pero que nos transforma que nos llena, que nos da esperanza, que nos hace entender, que nos da vida, hermanos, no terminaría.

 

Definitivamente, Dios se hace presente en nuestra adoración genuina, en un corazón que le busca con toda honestidad y sinceridad. Hay un misticismo porque suceden cosas poderosas que no entendemos y que van más allá de la razón, de pronto un ser humano que estaba vendido al pecado, que sus pensamientos eran de continuo el mal, de pronto comienzan a anhelar lo eterno, algo que no ve, pero que espera con toda certeza.

 

Hay un misticismo porque tratamos con un Dios que aunque se hace de nuestro tamaño, y entendible y lógico para nosotros, sigue siendo eterno, todopoderoso, siempre bueno, justo, misericordioso, y son cosas que no entendemos de él, por qué nos las imparte, sin que las merezcamos en absoluto, y además por fe lo creemos, lo recibimos y lo disfrutamos. Fe es la certeza de lo que no vemos, la convicción de lo que esperamos, es decir, de lo que Dios ha prometido.

 

Por eso hay una gran diferencia, porque este misticismo no viene de nuestro corazón perverso y engañoso, sino del Espíritu Santo, porque este misticismo está ligado a la cabeza que es Cristo.

 

Es decir, el cristiano jamás debería cerrar la Escritura, nuestra adoración, el buscar del Espíritu, de sus dones, ministerios y operaciones, tiene por fuerza que estar instruido por la verdad de la Escritura, jamás debemos cerrarla, y jamás deberíamos pretender ir fuera de sus límites, fuera del marco de la única verdad confiable, la Palabra de Dios, de Génesis a Apocalipsis.

 

Esa es la diferencia mis hermanos, sí, busca cada vez mayor profundidad en tu relación con Dios, en tu comunión con Cristo, y siéntela, es evidente a nuestras emociones y sentimientos, pero jamás olvides que Dios no te está pidiendo una fe ciega, eso no es fe, Dios te está diciendo:

 

Conóceme, pon atención, entiende quien soy yo, utiliza toda tu lógica, todo tu raciocinio, pon atención a la verdad, déjate instruir por ella, déjate reeducar, reaprende la verdad, y cuando tu manera de pensar cambie, cuando hagas la verdad tu tesoro, y la pongas por obra, entonces me estarás conociendo, y entonces podremos verdaderamente convivir, estarás seguro de que no estás conviviendo con tu corazón perverso y engañoso, con tu mente hinchada por la soberbia, sino verdaderamente con el Dios vivo.

 

Esta es la diferencia hermanos, por eso la iglesia está como está en algunos sectores, por un lado se niega por completo cualquier experiencia y todo es intelectual, y por otro lado se enseña a la gente a tener una pseudo fe, ignorante de la escritura, que surge del corazón perverso de gente malvada y mentirosa. No, la clave está en este equilibrio.

 

La verdad por delante, el amor por delante, y entonces experimentamos esa paz sobrenatural que sobrepasa todo entendimiento, esa esperanza a pesar de pruebas de dificultades cosas que el hombre natural no puede entender porque no tiene vida espiritual. ¿Entienden hermanos? Dice la Escritura, Pablo hablando dela necesidad de honrar con la verdad y con amor y servirnos unos a otros y demás:

 

1 Ti 6:3-6 Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, 4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, 5 disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales. 6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;

 

Así que no te dejes intimidar por esta gente que no se conforma a la verdad de la Escritura, solo ella nos puede instruir de lo que verdaderamente es espiritual, Cristo es suficiente, no necesitamos ningún mediador. Ahora veamos el último engaño:

 

  • Negación del yo, o ascetismo

Otro de los peligros que un cristiano enfrenta es el ascetismo, o la supuesta negación del yo, alguien que exhibe una estricta negación a sí mismo, el negarme placeres, el defender que la pobreza es señal de espiritualidad o de humildad, créeme hay gente muy pobre, pero con el orgullo del tamaño de la torre Eiffel.

 

Como ya lo vimos estos falsos maestros enseñaban que el cuerpo era malo en sí, y la única manera de deshacerse de él era mortificar al cuerpo, de manera que ellos estarían enseñando que este era otro camino a la verdadera espiritualidad. De hecho esta filosofía se infiltró en la iglesia, todo este rollo de monasterios, hábitos, que el sexo es malo, viene de aquí, el cuerpo es malo en sí mismo y no debo tener nada que ver con él porque todo lo que produce es pecaminoso.

 

Y en un sentido hemos aprendido sí, que tenemos una naturaleza pecaminosa, pero, el ascetismo no se refiere a una naturaleza pecaminosa, sino en sí a mi vida entera, el cual trae en sí mismo un engaño Satánico que hace ver a Dios como un mezquino, malvado que se complace en hacerme sufrir no permitiéndome disfrutar de nada.

 

Como alguien que le pusiera un delicioso plato de comida frente a un hambriento para tenerlo con la boca babeando, y sufriendo. En otras palabras mientras más sacrifiques tu cuerpo y lo mortifiques y menos disfrutes de esta vida, entonces eres más espiritual.

 

Pero, Dios no es así, Dios creó nuestros cuerpos con la capacidad de disfrutar, no para hacernos sufrir dándonos esta capacidad y diciéndonos: si disfrutas de algo eres un pecador, y te las vas a ver conmigo, te puse esa capacidad a ver si muy chicho, nada que ver.

 

No, y después de engañarte con eso, entonces Satanás, el engañador, el suplantador, te hace pensar que solo él sabe cómo enseñarte a divertirte, que solo en la maldad te puedes gozar, que solo en lo torcido, en lo oculto, que el pan comido a escondidas es sabroso, que solo andando en la parranda y en lo torcido es que vas a disfrutar de la vida, que mientras Dios es un mezquino religioso que le gusta verte aburrido y aplastadote con finta de la vela perpetua, él sí sabe darte diversión y placer.

 

Pero todo esto no son sino trampas, porque la verdad es que tenemos un Dios bueno, él fue quien inventó todo lo verdaderamente bueno, él se goza en que nosotros gocemos, Dios se goza en darnos plenitud, en que disfrutemos.

 

Todas esas terminales nerviosas que cubren tu cuerpo con las cuales disfrutas de un hermoso amanecer, una deliciosa comida, de intimidad con tu cónyuge, Dios las creó, las diseñó para nuestra plenitud y gozo. Y el único que sabe cómo funcionan en todo su potencial es Dios mismo.

 

Por ejemplo el sexo, por estas filosofías es considerado un pecado pero, no lo es, Dios lo creó para nuestro gozo y plenitud, él le dijo a Adán y a Eva, multiplíquense y llenen la tierra, y Dios creó a seres humanos varón y hembra, con lo necesario no solo para procrear, sino para disfrutar.

 

El comer, el ver un hermoso atardecer, el que goces de una deliciosa comida mexicana, el que te diviertas, el que te llenes de emoción, de adrenalina y que rompas en adoración y agradecimiento al que te creó para su deleite, todo eso es parte del diseño de un Dios bueno y generoso que se goza en bendecir. Mira lo que Dios creó para el hombre en el principio:

 

Gén 1:31a Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.

Gén 2:8-9 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

 

Satanás es quien ha corrompido todo lo que Dios ha hecho bueno, y nos ha hecho creer esa mentira, que en Dios todo es aburrido, en Dios voy a estar en una jaula como un león queriendo comerse una cebra.

 

Pero, fíjate que cuando nuestros ojos son alumbrados con la verdad, caemos en cuenta que es justo al revés, el pecado es el que nos enjaula, nos empobrece, nos hace miserables de manera que nunca estamos satisfechos, y mientras más pretendemos ser felices con sus propuestas, más hondo caemos en el hoyo, y más miserables nos volvemos, son puras trampas.

 

De hecho, las obras de la carne no son sino amor corrupto, torcido, tergiversado, ensuciado, lo cual nos consume y nos roba poco a poco la capacidad de verdaderamente disfrutar, por ejemplo el sexo libertino, antes del matrimonio, o fuera del matrimonio, el cual se saborea en canciones, en películas, el cual solo corrompe el alma, la carcome, te deshonra, te profana.

 

Y sin darte cuenta te destruye porque sutilmente te inutiliza para tener un matrimonio pleno y feliz, lleno de gozo, en verdadera intimidad física, emocional y espiritual, en confianza, en lealtad y demás, cosas que el sexo fuera del matrimonio destruye, destruye tu capacidad de conocer, reconocer y practicar la verdadera intimidad, la cual es mucho más que física, sí es química, pero más profundamente emocional y más allá espiritual.

 

Y este es solo un ejemplo, piensa en el temporal y engañoso descanso o placer que te trae estar bajo la influencia del alcohol, el sentir la nicotina fluyendo en tu sistema, o cualquier droga, todo eso te hará sentir bien por momentos, pero, lentamente te destruye y te roba la capacidad de disfrutar la verdadera plenitud y gozo que exclusiva y únicamente encontrarás en Cristo,

 

Pero, Dios se goza en nuestra plenitud y felicidad, pero para eso necesitas conocer a Dios y el único camino es Cristo, solo en él puedes encontrar lo que equivocadamente buscas en este mundo chafa y sus propuestas. Pablo escribió también al respecto:

 

1 Ti 4:1-5 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; 2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, 3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. 4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; 5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

 

Ahora, alguien me dirá, pero Chuy, ¿qué hay del ayuno? La Biblia habla del ayuno. Bueno, definitivamente hay momentos en los que de pronto tu deleite ya no es Cristo, sino que estás embobado con deleites, y ya no es que estés agradecido con Dios por lo que te da y en cada cosa que disfrutas levantas tus ojos y bendices a Dios.

 

Sino que de pronto te das cuenta que ya te desenfocaste, no estás pasando tiempo con tu Señor, no estás orando, de pronto no tienes hambre y sed de la Palabra, te comienza a costar trabajo ir a la iglesia, hacer tus disciplinas espirituales, porque ya estás muy clavado en deleites temporales, los cuales están robándote la atención de quien es el único y verdadero deleite, Cristo, y comienzas a hacer un ídolo de las añadiduras, olvidándote del reino de Dios, de lo que es eterno.

 

Entonces cuando pierdes este balance, es tiempo de ayunar, es tiempo de mostrarle a la carne que el que manda es el Espíritu Santo. Y en este caso sí es saludable por un cierto tiempo castigar la carne, pero no para ganar espiritualidad delante de Dios, para hacerme más santo, o para hacerle manita de puerco a Dios, no para reenfocar tu mirada, tus recursos, todo lo que eres en Cristo, una vez que recuperas el enfoque, sigues adelante disfrutando y dando gracias a Dios por su bondad, con contentamiento y piedad.

 

Y el ayuno es otro tema que un día veremos a fondo, pero a grandes rasgos esta es la motivación, quitar toda distracción, en especial cuando nuestra naturaleza pecaminosa que siempre nos está demandando ya no nos deja disfrutar de la plenitud de Cristo, si no he comido, si no me he divertido, si no he comprado, soy infeliz y Cristo ya no me es suficiente, tiempo de ayunar, y de demostrarle a mi naturaleza pecaminosa, por el Espíritu Santo quién es el que me sacia, el que me completa, el que verdaderamente me hace pleno y feliz: Cristo.

 

Pero fuera de esto, el pretender mortificarme para sentirme más espiritual, y hacerme más santo, es un engaño, por eso dice Pablo:

 

II. Si hemos muerto con Cristo, un muerto no necesita ser mortificado.

Col 2:20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos Col 2:21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques

Dice Pablo, en cuanto a su naturaleza pecaminosa, ya murieron, cuando creyeron en Cristo, por lo tanto hermanos, hemos sido libertados de las normas humanas, estas prácticas solo influyen y tienen que ver con elementos de este mundo material. Dice Pablo:

 

a) Al igual que el misticismo, el ascetismo es inútil en cuanto a las verdaderas necesidades espirituales.

Col 2:22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?

Son solo mandamientos y doctrinas de hombres, gente mortal como tú y yo, sus mandamientos no tocan lo eterno, solo alcanzan este mundo material, Pablo escribió:

 

1 Co 6:13a Ustedes dicen: «La comida se hizo para el estómago, y el estómago, para la comida». (Eso es cierto, aunque un día Dios acabará con ambas cosas).

 

Por eso es inútil el ascetismo, solo mira lo que está delante de sus ojos, y no afecta en absoluto lo realmente espiritual, por eso dice Pablo:

 

Col 2:23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

La NTV lo traduce así:

Col 2:23 Podrán parecer sabias porque exigen una gran devoción, una religiosa abnegación de uno mismo y una severa disciplina corporal; pero a una persona no le ofrecen ninguna ayuda para vencer sus malos deseos.

 

Exigen una gran devoción, te hacen confundir espiritualidad con fervor religioso, te dan cierta reputación de supuesto iluminado, o de gran espiritualidad, como estos hombres, al verte en ropas andrajosas, o al verte con barbas y pelo largo, y negarte los placeres de la vida, o verte ostentoso de alguna manera, porque te hacen ver delante de los ojos de los hombres humilde, y sabio, pero en realidad solo están complaciendo a la carne.

 

Decía un predicador escoces del signo XKX llamado Alexander McClaren: “Cualquier forma de ascetismo tiene que ver más con las preferencias de los hombres que con la negación de sí mismo, los cuales estarían más dispuestos a clavar garfios en sus espaldas y a practicar el balanceo puja del hinduismo, antes que renunciar a sus pecados y rendir sus voluntades. El Señor mismo lo dijo en el Sermón del monte:

 

Solo existe una cosa que puede sujetar con un collar el cuello del animal que existe en nuestro interior, y es el poder de Cristo en nosotros. La religión basada en ascetismo desecha a Dios, pues quienes lo practican en realidad se adoran a sí mismos, de manera que no debemos sentirnos intimidados por ella. El Señor dijo:

 

Mat 6:16-18 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

 

Por eso dice Pablo que no les roben, no se dejen robar por nadie, que no los priven del premio que es Cristo, de la plenitud, de la libertad, que ya tienen disponible solo en Cristo, no se dejen engañar, no se dejen robar.

 

Todo esto es ineficaz porque no puede con lo más esencial y necesario para tener verdadera libertad: no frena la carne, no la domina, todos estos peligros, son solo una ilusión, me dan la ilusión de que soy espiritual, cuando en realidad sigo gobernados, esclavizado por mi naturaleza pecaminosa.

 

Y lo repito una y otra vez, todo ese sinsabor que sientes, toda esa contienda, esa falta de paz, envidia, falta de perdón, celos, esa tendencia al pecado de cualquier tipo, esa codicia, esa falta de saciedad, toda tu infelicidad, proviene de tu pecado, de los apetitos insaciables de tu carne, lo cual no solo encierres en pecados sexuales, no, esa necesidad por no callar tu boca, por murmurar, chismear, por humillar, por vanagloriarte, toda esa insatisfacción, todo eso es lo que realmente te hace infeliz y menos espiritual.

 

Y puedes guardar todo tipo de dietas religiosas, días religiosos, pensar que tienes una revelación superior del espíritu, tan exclusiva, que ni en la biblia viene, puedes como dice en 1 Corintios 13 quemar tu cuerpo por el ministerio, claro, en tu carne, por tu soberbia que te da una falsa superioridad, súper espiritualidad, pero, por dentro sigues siendo el más carnal de todos, sigues siendo consumido por tu carnalidad.

 

Por eso las personas religiosas jamás las ves libres, o gozosas, son las personas más amargadas y frustradas que puedas conocer, parecen policías, solo buscando a ver en qué te equivocaste, son literalmente robadores, salteadores de gozo: ¿y tú por qué tan feliz? ¿Cuándo cumpliste pecador inmundo?

 

Y tú venías saliendo de un tiempo de gozo y paz y comunión con Dios su Palabra, con la iglesia, y ellos te dirían: ah, muy santo, muy feliz, si ni siquiera puedes dejar de comer carne de puerco en tal fecha, si ni siquiera guardas apropiadamente ya no el sábado, ni el domingo siquiera, ¿cómo Dios te va amar, a bendecir, dónde están tus liturgias, pecador, mira cómo te deleitas en deseos mundanos, vas al cine, usas ropa del mundo? Nada que ver.

 

Mis amados hermanos, el mensaje es el mismo, estás completo en Cristo no te dejes engañar por la alza filosofía humana, por el legalismo, por el misticismo, por el ascetismo. No te dejes robar, algunas preguntas para terminar:

 

¿Estás permitiendo que alguna de estas cosas te robe el premio de la libertad en Cristo? ¿Sigues pensando que la fe no es suficiente para santificarte, para mantenerte en una relación correcta con Dios, para transformarte a la imagen de Cristo? Necesitas arrepentirte por tu incredulidad.

 

Recuerda, la religiosidad es un insulto para aquel que todo lo hizo perfecto. ¿Quieres verdaderamente ser libre? Ven a Cristo, confía en él para que puedas entrar en el verdadero reposo que es él. Y cierro este capítulo con los dos versículos clave de toda esta carta:

 

Col 2:10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.