Colosenses 2: 8-15 “Cuatro peligros de los que todo cristiano debe cuidarse” (Parte 1)


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CUATRO PELIGROS DE LOS QUE TODO CRISTIANO DEBE CUIDARSE

(Parte I)

Colosenses 2:8-15

 

¿Dónde está ubicada la ciudad de Colosas?

 

Colosas esta ciudad en Frigia, en la provincia romana de Asia, lo que es ahora Turquía moderna,  la  cual estaba a unos 80 millas de Éfeso, una pequeña ciudad cercana a Laodicea e Hireápolis,  poblada mayormente por gentiles, y por una gran colonia judía que se había asentado ahí de la dispersión en Babilonia desde el 223 a.C. Lo cual hizo que hubiera una población mezclada de gentiles y judíos.

 

La iglesia de Colosas nació durante ministerio de Pablo en Éfeso, esto lo podemos ver en Hechos 19. Pablo no la fundó, sino Epafrodito y Filemón quienes se convirtieron durante este tiempo y de Éfeso regresaron a su ciudad natal Colosas a comenzar la iglesia.

 

Pablo escribió Colosenses, junto con Efesios, Filipenses y Filemón, son llamadas las cartas de prisión, ya que según la tradición Pablo las escribió en su primer encarcelamiento en Roma entre los años 60 y 62 DC.

 

Esta es una carta preventiva, ya que en la iglesia de Colosas, había una crisis, era una iglesia que estaba creciendo, pero al mismo tiempo estaba siendo amenazada por falsas doctrinas infiltrándose y pretendiendo envenenar la sana doctrina.

 

Colosas estaba en un punto geográfico donde convergían todo tipo de religión, filosofías y paganismo, y su gente tenía fama der ser altamente influenciable, supersticiosa, que fácilmente se fascinaba con lo misterioso, y una filosofía combinada entre judaísmo y misticismo pagano que más tarde se convirtió una nueva herejía que llegó a conocerse como el gnosticismo era la que estaba afectando a la iglesia.

 

¿Cómo esta locura llegaba a ser una amenaza para la iglesia, dónde estaba la tentación?

 

Ellos ofrecían un conocimiento superior, oculto, secreto reservado para unos cuantos súper dotados, te dirían: ok, cristiano, qué bueno, ya comenzaste con Cristo, buen principio, pero ahí no termina, ahora necesitas la sabiduría oculta, experiencias espirituales, rituales, mediadores, una manera de entrenarte para que seas un súper hombre espiritual y verdaderamente estés completo. Era una combinación de gnosticismo, religión, ritualismo y misticismo para hacerte sentir un súper hombre elevado a niveles superiores.

 

Claro que todo esto era sacado de lo que ellos pensaban y percibían que era Dios, por lo tanto podrían enseñarte que Alicia en el país de las maravillas era la religión verdadera. El día de hoy no es diferente, es aún peor, vivimos en un tiempo donde la verdad objetiva y absoluta de Dios se ha cambiado por la opinión, la emoción subjetiva del ser humano, la cual pone al hombre como dios, si yo lo creo y me hace sentir bien, entonces está bien, no importa si vaya en contra total de lo que Dios demanda.

 

Y todo esto de una manera u otra ha afectado también en la iglesia, donde se han infiltrado todo tipo de falsas doctrinas, iglesias donde la Palabra de Dios se ha menospreciado y hecho a un lado, ¿por qué? Por haber creído esta mentira: “Cristo no es suficiente”, se necesita algo más.

 

Pero, es un hecho, pretender mejorar lo que tenemos en Cristo, con cualquier cosa, no es sumar, o complementar, sino todo lo contrario, es retroceder, es degradarse, es quitar a Cristo del trono que solo a él le pertenece, porque él es el único camino, Cristo es suficiente, si estamos en Cristo, si tenemos su Palabra, no nos falta absolutamente nada.

 

Esta es la pregunta que Pablo está contestando en esta carta: ¿Es Cristo suficiente o se necesita algo más? ¿Es Cristo suficiente, o es Cristo más legalismo, Cristo más mis obras, Cristo más misticismo, Cristo más liturgias, etc.? ¿Es correcto decir: Cristo es un muy buen comienzo, pero, si realmente quieres salir adelante, necesitas algo más para complementar tu fe? Aprendimos que:

 

  • El Evangelio no está escondido y no necesita de alguna experiencia mística, ritual u obras, es una invitación abierta a todo aquel que cree, y es poderoso para transformar.
  • Los falsos maestros negaban la deidad de Cristo para disminuir su autoridad y suficiencia, y así usurpar engañosamente su lugar.
  • Pablo refutó esta herejía Cristo no es un ser creado, un dios chiquito, un ángel, o una emanación de Dios. Cristo es el eterno Dios todopoderoso, creador y sustentador de lo visible e invisible.
  • El concepto que tengamos de Cristo, es determinante para vivir nuestro cristianismo y más allá si tenemos vida eterna o no.
  • Cristo es supremo, superior, supereminente, es Dios eterno, el Hijo de Dios, la segunda persona de un Dios en tres personas.
  • Cristo es uno con Dios, y es la manifestación plena de Él, es el creador de todas las cosas, no parte de la misma creación y es la cabeza de su iglesia, la plenitud de todo y cualquiera que crea en este Dios infinito, Todopoderoso y le entregue su vida puede ser salvo de la muerte.
  • El hombre no puede siquiera acercarse a Dios porque sería consumido, ya que su gloria es inaccesible, un hombre mortal sencillamente no tiene recursos para hacerlo, por lo tanto es totalmente incapaz de salvarse a sí mismo.
  • Solo Dios mismo haciéndose como uno de nosotros, recorriendo la distancia infinita de nuestro pecado y tomando nuestro lugar, tomando la iniciativa para acercarse a nosotros, viniendo a buscar y a salvar lo que se había perdido, es como nos sería posible reconciliarnos con Dios.
  • Nosotros no solo éramos culpables, viviendo en injusticia, esclavizados por Satanás y nuestras pasiones y deseos, le debíamos al Dios justo nuestras vidas, siendo extraños, estando separados de Dios, éramos sus enemigos.
  • En el ser humano hay una hostilidad hacia Dios totalmente injusta e infundada, ya que nuestro Dios es bueno, justo, perfecto, es decir, rechazar a Dios, es maldad pura.
  • Pero, sin merecerlo Dios tomó la iniciativa e hizo provisión en Cristo para reconciliarnos con él, libertándonos y transformándonos a su imagen, algo que era imposible para nosotros hacer en nuestras fuerzas.
  • Y la evidencia de que he sido reconciliado es que permaneceré firme en Cristo y por consiguiente en la fe.
  • Pablo nos enseñó con su ejemplo cómo un hombre de Dios está puesto para servir y no para ser servido, no busca lo suyo, sino lo de los demás, en otras palabras tiene el carácter de Cristo, y tiene gozo y propósito en servir al Señor haciéndolo en su poder y con su amor.
  • Pablo nos enseñó también acerca de su amor por la iglesia, y de la importancia de que nosotros la iglesia andemos en amor, cómo a diferencia de los falsos maestros y falsas doctrinas, quienes basan su enseñanza en legalismo, vanagloria y demás, para nosotros la iglesia de Cristo, el amor, es el fundamento de lo que somos.
  • Nos habló de la importancia de guardar la paz entre nosotros en el amor de Cristo, manifestándonos este amor, en perdón, para así poder estar en la posición de tener comunión con Dios, y de tener así disponible la riqueza de conocer a Cristo, todos los tesoros de la sabiduría y conocimiento que están escondidos en Cristo.
  • En otras palabras, andar en el amor de Cristo, también nos protege en contra el engaño de falsas doctrinas, y nos permite andar en la libertad de vivir una vida llena de gozo, libres de la envidia, sino gozosos por el progreso espiritual de los demás, y sobre todo firmes, estables en la fe.

 

La semana pasada vimos en 5 versículos un contraste maravilloso, Pablo nos habló de la importancia de estar en Cristo, de permanecer en él, de tenerlo como nuestro instructor, si tenemos una fe superficial y no firme, estamos vulnerables, a ser engañados con una falsa religiosidad.

 

Pablo nos enseñó de la importancia de no desenfocarnos de Cristo, de no olvidar cómo llegó a ser nuestro Señor y Salvador y nos convertimos en hijos de Dios, por medio de la fe. Pablo nos dejó claro que fuera de Cristo no vamos a encontrar nada, que necesitamos ser como un árbol fuerte y frondoso sembrado junto a corrientes de agua, estar sembrados en Cristo, necesitamos fundamentar nuestra vida y adoración en Cristo y su Palabra para no estar vulnerables al engaño, sino estables.

 

Por eso nos decimos cristianos, no es porque tengamos cierta afinidad a las cosas de Cristo, o porque entre muchas otras cosas también creemos en Cristo, no, para el cristiano, Cristo lo es todo. Pablo nos dice: estando en él, estarán abundando en acciones de gracias, es decir, respondiendo al maravilloso amor de Cristo, enfocados solo en él, sin la necesidad de voltear nuestros ojos a otro lugar.

 

Por eso hoy hablaremos de cuatro peligros a los que estamos expuestos y seremos vulnerables si no estamos como dice este texto firmes en la fe permaneciendo en Cristo, uno de ellos ya lo vimos la semana pasada, y lo repasaremos hoy para no perder contexto.

 

Mis hermanos la tendencia de nuestra naturaleza pecaminosa es huir de Cristo y pretender ser auto suficientes, el hecho de que alguien nos hable de dependencia, de humillación, de pecado, ya de por sí nos suena hasta ofensivo.

 

Vivimos en un mundo diseñado por Satanás el engañador, y somos seres humanos habituados al auto engaño, el mundo ha creado toda una ilusión de que somos supervivientes, que a pesar de lo que sea nos podemos levantar y vivir para siempre, nos hace creer y sentir que somos los dueños, señores y controladores de nuestra propia vida y destino, es decir pone en el centro de la creación al ser humano como dios para sí mismo.

 

Por lo tanto de la naturaleza pecaminosa humana, de su corazón perverso y engañoso, surgen cuatro engañosas alternativas a la verdadera espiritualidad, las cuales nos pueden hacer sentir y ver espirituales, pero, que realmente no tienen ningún poder para verdaderamente solucionar el problema de fondo en la vida de todo ser humano, el cual es un problema espiritual, porque para hablar de la verdad, también hay que exponer la mentira.

 

Hablará de cuatro peligrosos engaños en los que un creyente puede caer, estas palabras persuasivas de las que Pablo nos habló en el capítulo anterior. Pablo hablará directamente de la falsa doctrina que estaba infiltrándose en la iglesia de Colosas, que estaba permeando su fe, la cual contenía filosofía humana, legalismo, misticismo y ascetismo, que mejor se entiende como la negación del yo, cuatro elementos que hacen de una religión humana extremadamente tentadora, ya que ofrecen una falsa espiritualidad, sin tener que deshacerte de tus deseos pecaminosos.

 

En cada uno de estos peligros, Pablo nos va a dar un argumento poderoso para decirnos por qué no es la salida correcta, y por qué esto es además de innecesario, inútil y más allá, una afrenta directa en contra de Cristo quien ya lo hizo todo perfecto y completo, hoy solo hablaremos de los dos primeros, por eso yo titulé este mensaje: CUATRO PELIGROS DE LOS QUE TODO CRISTIANO DEBE CUIDARSE. (Parte I) Recapitularemos desde el versículo 8.

 

  1. Filosofía Humana.

Col 2:8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

Mira, fíjate, analiza. Muy fácilmente abrazamos lo que vemos en internet, en TV, la vecina, los profesionales, rumores de esto y lo otro, si suena bien, ha de ser verdad. Revistas, libros, y demás, si lo está diciendo un profeta, apóstol, el siervo tal, tiene que ser verdad.

 

Y Pablo dice: tengan cuidado. Necesitamos ser como los de Berea, analizar lo que oyes desde los púlpitos, en programas de TV, fuera y dentro de la iglesia, y filtrarlo todo a través de la Escritura.

 

No seas de los que se comen todo sin revisar, porque puede darte una indigestión, o enfermar tu fe de muerte, así de importante es que estés llenando tu mente de sana doctrina y cuidarla de la mentira, necesitamos aprender a discernir entre la verdad y la mentira, y para eso necesitamos conocer la verdad.

 

Por ejemplo los especialistas del divorcio que son expertos porque llevan 20 divorcios, ellos podrán hablarte de cómo divorciarte, más no de cómo mantenerte casado.

 

Y así es la filosofía, pensamientos humanistas que no se conforman a la verdad de Dios, intentos del hombre por explicar la razón del ser, ¿quién soy, de dónde vengo y a dónde voy? Y pretender traer una solución. El hombre pretendiendo buscar la verdad desde su corazón perverso y engañoso, y lo más absurdo, desde una falsa premisa: No hay Dios, yo soy dios, el universo entero gira a mi alrededor, soy el producto de un accidente cósmico, y por lo tanto soy auto suficiente y puedo sostenerme a mí mismo.

 

Esta es la esencia de la filosofía humana, cree que el hombre es lo más importante, es el centro, no existe un Dios al cual darle cuentas, de manera que si a ti te gusta y te hace sentir bien, pues dale, ya que tú eres el centro del universo, y mereces ser feliz a toda costa, por encima de quien sea y a cualquier precio, lo cual es humanismo, ella propone que la respuesta a todo problema está dentro de ti. ¿Te das cuenta? Soberbia, egoísmo y egocentrismo puro.

 

Por ejemplo esta filosofía humanista y motivacional que se ha infiltrado en la iglesia: ¿Tienes sueños? En Cristo pueden hacerse realidad. ¿Te sientes deprimido? Saca el campeón que hay en ti, el vencedor, en Cristo tú puedes ser el mejor de los mejores, el más destacado, el más famoso, en ti está el poder.

 

Pero, si te fijas en esta teología se sigue tratando de ti, y está totalmente en contra del mensaje de la Biblia el cual nos muestra y nos dice: eres incapaz, estabas muerto, y si hoy vives es por la pura gracia de Dios, separado de Cristo nada, absolutamente nada puedes hacer, eres completamente inútil, eres débil, pecador, además hostil y contaminado, no hay nada bueno en ti, pero a pesar de eso, Dios te recibe, te ama, te acepta, te perdona, te restaura, te ofrece salvación inmerecida.

 

Ve a un lugar de superación personal, de optimismo, la gente sale llena de adrenalina, inflada de orgullo, creyendo que se puede comer el mundo a rebanadas, pero justo al enfrentarse a la vida real, viendo su total impotencia, se le cruza un auto, choca y en un instante todo vuelve a caer y entra una peor depresión.

 

En contraste, vienes a la iglesia, y escuchas el mensaje de la gracia, la cual comienza con: estás muerto, eres débil, un vil pecador, una rata inmunda, no mereces sino la muerte, pero, Dios te recibe, te perdona, te lava, te transforma, te adopta, te invita a su mesa, y reconociendo lo que somos, y entendiendo quién es Dios, lo que hizo por nosotros, salimos llenos de gozo, agradecimiento,  y esperanza, al experimentar la gracia de Dios.

 

Libres de complejos, de la presión de tener que dar el ancho delante de Dios o del mundo, porque ya de por sí no éramos nada, y aun así Cristo nos recibió y por pura gracia nos hizo dignos. Cualquier cosa que tengamos es ganancia, es una oportunidad de vivir agradecidos, llenos de gozo.

 

Mi hermano, mi hermana, entiéndelo, todos estos rollos motivacionales solo duermen tu conciencia, y te duermen a la realidad de esta vida llena de pecado y de pecadores, la cual más bien debes aprender a enfrentar de la única manera que se puede: perteneciendo a Cristo, estando en Cristo. Por eso, cualquier pensamiento filosófico que pone al hombre como el centro de todas las cosas solamente sirve para ser desechado, sencillamente porque no es eficaz para darte lo que realmente necesitas, para darte completa salvación y libertad.

 

Otro ejemplo, la psicología la cual propone que el ser humano es intrínsecamente bueno, y es experta en algo, ella te dice: tú no tienes la culpa, la culpa es de los demás. Y afirman que el mayor problema del ser humano es sentir culpa y tener dañada el autoestima, entonces hay que auto engañarse y decir: “yo no soy malo, no le hago mal a nadie, no soy culpable de nada, soy una víctima de mis circunstancias, todos tienen la culpa, tú no conociste mi barrio, mis padres, mis hermanos, mis enemigos, todos tienen la culpa menos yo”.

 

Por lo tanto ellos te dicen: no te amas a ti mismo, o no te amas lo suficiente, necesitas tener un auto estima alto. Cuando la realidad es que es todo lo contrario, el problema del hombre es que se ama a sí mismo demasiado, ya vive enfermo de egoísmo; incluso hasta sus depresiones vienen de ahí, ¿por qué a mí, si soy el centro del universo, no merezco nada de esto, el mundo debería girar a mi alrededor?

 

La psicología pretende curarlo todo con dosis de soberbia y de auto engaño, lo cual termina en relaciones interpersonales totalmente rotas, dañadas porque cada quién busca lo suyo, exige sus derechos, y no les importan los demás, en el engaño de que todo mundo tiene la culpa y yo me amo a mí mismo, puedo abandonar hijos, cónyuge, trabajo, tirarme al vicio, o hasta llegar a tener extraños y perversos pasatiempos.

 

Cuando la Biblia nos enseña exactamente lo contrario, reconoce tu maldad, confiesa, habla una misma cosa con Dios, dale la razón a Dios y deja de estar necio en ti mismo, muere a ti mismo, deja de culpar a Dios y de justificarte a ti mismo y comienza a reconocer tu culpa y justifica a Dios, él es bueno. Dice un proverbio:

 

Pro 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

 

Así de sencillo, lo único que cura nuestra culpa es confesarla para ser perdonada. Es dejar de defendernos y justificarnos cuando la Escritura nos confronta con nuestro pecado, dice el salmo 32:

 

Sal 32:3-6 Mientras me negué a confesar mi pecado, mi cuerpo se consumió, y gemía todo el día. 4 Día y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí; mi fuerza se evaporó como agua al calor del verano. Interludio 5 Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al SEÑOR», ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció. Interludio 6 Por lo tanto, que todos los justos oren a ti, mientras aún haya tiempo, para que no se ahoguen en las desbordantes aguas del juicio.

 

Mi hermano mientras no reconozcas esto delante de Dios, mientras no reconozcas tu terrible realidad y condición, eres un pecador inmundo, que mereces toda la ira de Dios, mientras no veas a Cristo como el único bueno, extendiendo sus manos de misericordia y tocándote como a ese leproso inmundo, como a esa mujer adúltera, como un pecador inválido, ciego, mudo, sordo, dándote vida, sin tener por qué, por pura gracia, por pura misericordia, porque le agradó no pulverizarte y no tomar tu vida desde ya tiempo atrás que vienes desobedeciéndole y blasfemándole.

 

Y la filosofía humana jamás te va a llevar ahí, todo lo contrario con

huecas sutilezas

, te engañará y te llevará a confiar en una supuesta auto suficiencia, en soberbia, lo cual te dejará esclavizado y en miseria, porque está vacía, no tiene nada de lo que realmente necesitas, porque tu necesidad es espiritual.

 

Y todo esto no es algo nuevo, dice Pablo, son

tradiciones de hombres

. Como ya lo vimos, la vana manera de vivir que nuestros antepasados nos heredaron, y si no venimos a Cristo, por igual las vamos a heredar a nuestros hijos, generación tras generación vemos los mismos errores, o más bien los vemos corregidos y aumentados, hay más tecnología, ciencia, sí, pero misma que se utiliza para pecar con más precisión.

 

Y está conformada a

los rudimentos del mundo

, ya lo vimos también, rudimentos son los elementos de este mundo temporal, no rebasan el aquí y el ahora, se enfoca solo en el egoísmo del hombre, no le interesa realmente lo espiritual, y mucho menos lo eterno, por lo tanto solo influye para cubrir el intenso deseo por el placer y la auto satisfacción, satisfacer la codicia de mis ojos, y el orgullo de mis logros y posesiones.

 

Mismos deseos que están diseñados por Satanás y sus huestes espirituales. La NTV traduce este versículo así:

 

Col 2:8 No permitan que nadie los atrape con filosofías huecas y disparates elocuentes, que nacen del pensamiento humano y de los poderes espirituales de este mundo y no de Cristo.

 

La Palabra claramente nos dice que este mundo está bajo el maligno, tiene un príncipe que lo gobierna y lo influye. Y el maligno vino a robar, matar y destruir, es príncipe de mentira, por lo tanto, no debo confiar en lo que viene de este mundo ateo, engañado por Satanás.

 

La fuente de la filosofía humana es el engañador, está vacía, no trasciende a los elementos de este mundo, y por lo tanto siempre me deja y me dejará en miseria total, y por supuesto, no resuelve mi mayor necesidad, la cual es muerte espiritual, condenación, culpa eterna, estoy separado de Dios, en conflicto con el mundo, la creación y otros seres humanos.

 

Por lo tanto no tengo paz, no tengo esperanza, y a lo único que aspiro es a dormir mi conciencia, a cauterizarla convenciéndome a mí mismo con soberbia y orgullo de que todo está bien, cuando la realidad es que el día que Dios me llame a cuentas despertaré a la terrible realidad de mi condenación por no haberme dispuesto a atender a la voz de Dios que con tanto amor, por toda mi vida me invitó a la reconciliación.   

 

Por eso, solo viniendo al Señor es que puedo resolver estos problemas, por eso Pablo nos da la única  solución, la cual ninguna filosofía humana, diseñada por estos poderes demoniacos nos puede dar, no te dejes engañar, aprende a diferenciar en aquello que es según Cristo y lo que no lo es. Mira con honestidad el estado espiritual de tu vida, y checa si tu fe la tiene la verdad o las filosofías humanas. Y Pablo nos da el por qué no tenemos necesidad de filosofía, y dice:

 

Col 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,

En otras palabras, no sé de qué presuma cualquier iniciado, gurú, lama tibetano, algún especialista o experto, cuántos postgrados, tendrá cuántos títulos ostente, ¿quién sabrá más, el psicólogo, el estudioso del alma, o el que creó tu alma?

 

¿El supuestamente preparado con miles de doctorados? ¿O Cristo, aquel en quien habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, el creador Todopoderoso, quien sustenta con la palabra de su poder todo lo hecho, quien nos hizo, quien nos diseñó, y que nos diseñó para pertenecerle, para ser suyos, y que por lo tanto es el único que sabe a ciencia cierta lo que mejor nos conviene?

 

Porque  solo él tiene lo que realmente necesitas, lo que todos necesitamos, vida eterna, recuperar nuestra identidad perdida por el pecado, plenitud de gozo, esperanza y mucho más. Y sigue Pablo con su argumento:

 

  1. No necesitamos de filosofía humana porque en Cristo estamos completos.

Col 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

Esta es una consecuencia lógica, no sé si te están pretendiendo seducir hablándote de ángeles mediadores, de emanaciones de Dios, de espíritus, de gente que supuestamente hizo algún milagro, santa muerte, que vírgenes, que santos, que iluminados, la realidad es que en Cristo estamos completos, y él es la cabeza, es decir la autoridad de todo y de todos, quien sin su autorización no cae una hoja de un árbol, un solo cabello de tu cabeza, absolutamente nada se mueve sin su soberanía.

 

¿Dime si no es necedad pretender sacar sabiduría de otro lugar? Y dirás: qué exagerado, qué fanático religioso suenas Chuy, ¿de veras? ¿Has visto las noticias últimamente? Mira, el mundo está como está, porque pretende sacar verdad y propósito de sí mismo, y lo único que halla es mayor desolación, más y más confusión y tinieblas. Cristo es la cabeza, solo hay uno, y si estás en Cristo, estás completo, solo en Cristo hallarás respuesta.

 

Felicidad, satisfacción, plenitud, este mundo jamás te lo dará porque están huecas, solo en Cristo estamos completos. Él tiene dominio, él es la última autoridad, para cualquier situación, tema o necesidad, él nos completa hermanos. Si tenemos a Cristo, lo tenemos todo. Ya lo vimos todos los tesoros de la sabiduría, y del conocimiento están en Cristo, en él lo tienes todo, por eso entrégate por completo a él, y no te dejes engañar.

 

¿De qué se tratan tus problemas? ¿Necesitas dirección en tu matrimonio, en tu paternidad, en tu trabajo, en tu economía, en tus amistades? En Cristo tienes lo que necesitas, créeme, él sabe y sabe mejor que quien sea.

 

Ahora que anduve por México, y yo creo que aquí también solo que están en inglés, pero cada vez más, se pueden ver anuncios de todo tipo de estas filosofías ofreciéndote “la salida”, “la solución”. Y ahí ves a la gente yendo a limpias y les limpian pero sus bolsillos, gastando y desgastándose por lo que no sacia, porque fuera de Cristo jamás vas a encontrar lo que verdaderamente necesitas. Y lo primero es rendirte a Cristo, quedar derrotado ante la verdad y abrazar su amor, su perdón.

 

Y dices: “es que Chuy, mira, nomás alcanzo tal meta y ahora sí me entrego todito al Señor, nada más me caso, compro tal cosa, obtengo tal título, compro tal auto”. No mi hermano, en Cristo estás completo, dolo en Cristo. Ahora, veamos el segundo peligro:

 

  1. Legalismo o religiosidad
  2. En Cristo ya fuimos limpiados de nuestro pecado.

Col 2:11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;

Otro peligro es el legalismo, ¿en qué consiste esto? En pretender perfeccionarnos, hacernos más buenos, más santos, y así más aceptos delante de Dios. Mejorar nuestra posición delante de Dios, a través de ceremonias o ritos, para varios propósitos, entre otros:

 

1º Ganarnos con nuestras obras y ritos su perdón, su aceptación, la salvación, su cercanía, y sentirnos así mejor que los demás. Y 2º Con nuestras obras y ritos hacerlo deudor para obligarlo a bendecirnos, a cuidarnos, que no nos enfermemos, que no nos falte trabajo, que nada malo nos pase nunca y que cumpla nuestros deseos como lo haría cualquier ídolo al cual veneramos o adoramos.

 

Y como hemos venido mencionando en cada introducción, estos hombres no solo estaban metiendo filosofías humanas, sino que practicaban ciertos ritos judíos como la circuncisión diciendo que era necesaria para ser salvo, o poder ser verdaderamente espiritual.

 

Ahora, no todos los ritos son malos, hay ceremonias hermosas como el memorial de un creyente que falleció, es triste la despedida, pero, al mismo tiempo nos llena de esperanza y de consuelo, el saber que no es el final y que ha sido recibido arriba con gozo, y que solo se adelantó a casa y allá le veremos.

 

El intercambio de votos matrimoniales, el rito del matrimonio, en el cual estás diciendo: este día es especial, es diferente a todos los demás porque estoy uniendo mi vida con mi pareja delante de Dios hasta que la muerte nos separe. El mismo bautismo, la cena del Señor, ceremonias que hacen de algo que ya sucedió, un momento especial, memorable, de agradecimiento y dadoradción.

 

El problema no son las ceremonias, en especial las que Dios estableció, el problema es no entenderlas y comenzarlas a usar con la motivación equivocada y de la manera incorrecta, lo cual estaban haciendo estos hombres.

 

Nunca fue la intención de Dios que la circuncisión fuera un instrumento o una garantía de salvación, de ser parte del pacto de Dios y pertenecer a su pueblo. Era lo que el rito significaba, lo que estaba recordando. La circuncisión no era sino una demostración exterior de que el hombre había nacido en pecado y necesitaba ser limpio. Y el corte del prepucio del órgano sexual masculino era una manera gráfica de demostrar que el hombre desesperadamente necesitaba ser limpio hasta lo más profundo de su ser.

 

Imagínate, que otra parte del cuerpo humano es tan íntima y al mismo tiempo hace tan evidente la profundidad del pecado representando la parte del hombre que genera vida y todo ser que genera nace en pecado por igual. La circuncisión Dios la instauró como un símbolo que ilustraba la necesidad desesperada del hombre de ser limpio.

 

En el mismo el AT, Dios jamás estuvo de acuerdo con aquellos que solo cumplían con la ceremonia externa y jamás abrieron su corazón para obedecerlo, y mucho menos para entender lo que estaban haciendo, lo que Dios deseaba de ellos. Moisés les dijo:

 

Deu 10:16 Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.

 

Esteban les dijo a los fariseos quienes en ese momento le apedrearían y se jactaban de su circuncisión:

 

Hch 7:51 ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

 

Pablo también declaró:

Rom 2:25 La ceremonia judía de la circuncisión sólo tiene valor si obedeces la ley de Dios. Pero, si no obedeces la ley de Dios, no estás en mejor condición que un gentil incircunciso. 26 Y, si los gentiles obedecen la ley de Dios, ¿acaso él no los considerará su propio pueblo? 27 De hecho, los gentiles incircuncisos que cumplen la ley de Dios los condenarán a ustedes, judíos, que están circuncidados y tienen la ley de Dios pero no la obedecen. 28 Pues no se es un verdadero judío sólo por haber nacido de padres judíos ni por haber pasado por la ceremonia de la circuncisión. 29 No, un verdadero judío es aquel que tiene el corazón recto a los ojos de Dios. La verdadera circuncisión no consiste meramente en obedecer la letra de la ley, sino que es un cambio en el corazón, producido por el Espíritu de Dios. Y una persona con un corazón transformado busca la aprobación de Dios, no la de la gente. (NTV)

 

De por sí una ceremonia no ayuda a nada espiritualmente hablando, y una ceremonia hecha sin entendimiento de lo que significa sirve todavía menos, lo que es más es molesta para Dios, él dijo:

 

Isa 1:11 «¿Qué les hace pensar que yo deseo sus sacrificios? —dice el SEÑOR—. Estoy harto de sus ofrendas quemadas de carneros y de la grasa del ganado engordado. No me agrada la sangre de los toros ni de los corderos ni de las cabras. 12 Cuando vienen a adorarme, ¿quién les pidió que desfilaran por mis atrios con toda esa ceremonia? 13 Dejen de traerme sus regalos sin sentido. ¡El incienso de sus ofrendas me da asco! En cuanto a sus celebraciones de luna nueva, del día de descanso y de sus días especiales de ayuno, todos son pecaminosos y falsos. ¡No quiero más de sus piadosas reuniones! 14  Odio sus celebraciones de luna nueva y sus festivales anuales; son una carga para mí. ¡No los soporto! 15 Cuando levanten las manos para orar, no miraré; aunque hagan muchas oraciones, no escucharé, porque tienen las manos cubiertas con la sangre de víctimas inocentes. 16 ¡Lávense y queden limpios! Quiten sus pecados de mi vista. Abandonen sus caminos malvados. 17 Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas.

 

Yo puedo traer un anillo de casado, pero, si no soy fiel al pacto con mi esposa y ando de infiel, mi anillo solo es un adorno en mi dedo. Ahora, es importante la ceremonia, claro que lo es, en primer lugar, Dios la mandó porque es un testimonio público, porque los seres humanos somos olvidadizos por naturaleza, y necesitamos constantemente estar siendo recordados, quienes somos, por qué hacemos lo que hacemos.

 

Dios ha dejado estos testimonios públicos que también alumbran al mundo incrédulo, la celebración de un matrimonio da testimonio a la gente de lo que ya sucedió en el corazón de un hombre y una mujer que se aman, que se han conocido con la verdadera intimidad del servicio, de la amistad, de poner a Cristo en medio.

 

No con relaciones sexuales antes del matrimonio las cuales por el contrario, ensucian y destruyen por completo la capacidad de tener y construir en el matrimonio verdadera intimidad, la cual más allá de ser sexual, es emocional, es espiritual, bendecida por Dios, y la sexualidad proveyendo unidad, pegamento emocional y químico.

 

Esto y muchas otras cosas representa la ceremonia del matrimonio, un hombre y una mujer que han decidido honrar a Dios, honrarse el uno al otro, y hacen público y legal delante de la sociedad. ¿Te das cuenta? Las dos son importantes, pero bien entendidas y bien utilizadas.

 

Lo mismo el bautismo, el cual es como el anillo en el matrimonio, representa el compromiso público de que perteneces a Cristo, que mueres junto con él y a tu viejo hombre, al sumergirte en el agua, y resucitas para vida eterna junto con él. Estás declarando públicamente que Cristo es el Señor de tu vida, algo que ya previamente sucedió.

 

No te estás bautizando para ser salvo, como la circuncisión, no es la intención de la ceremonia, la ceremonia representa a los ojos humanos de creyentes como de incrédulos algo que Cristo ya hizo por la fe en tu corazón. Pero, son necesarios los dos, así como no puedes decir: “para qué quiero un papel si nos amamos”. No, haz lo mismo con una casa o un auto: para qué quiero un papel si me gustó mucho esta casa, a ver si te la dan.

 

De igual manera en el bautismo, si has hecho a Cristo el Señor de tu vida y no te quieres bautizar, es como decir: Te amo Cristo, pero no me quiero casar contigo, es este pensamiento de unión libre, para que cada quien corra cuando ya no le convenga.

 

Pero, si estás en Cristo, si verdaderamente le has entregado tu vida, no hay un momento en el cual no te va a convenir, él es Dios. Leía en Facebook que este Juan Luis Guerra dijo algo así como: No es fácil ser cristiano, pero vivir sin Cristo es un verdadero infierno, y creo que yo la le puse de mi cosecha, pero así lo creo.

 

En todas estas cosas está el equilibrio de las ceremonias, el problema está cuando se cae en legalismo, cuando de pronto comenzamos a usarlas para ganar salvación, sentirnos seguros de ellas o pretender mejorar mi relación con Dios, y sentirme así más santo o espiritual con mis propios esfuerzos.

 

Y Pablo menciona varias cosas que nos explican lo que la circuncisión es, la NTV traduce así este versículo:

 

Col 2:11 Cuando ustedes llegaron a Cristo, fueron «circuncidados», pero no mediante un procedimiento corporal. Cristo llevó a cabo una circuncisión espiritual, es decir, les quitó la naturaleza pecaminosa. (NTV)

 

Pablo está diciendo: Colosenses, no necesitan la circuncisión corporal, cuando se entregaron a Cristo, creyendo en él en arrepentimiento, esto sucedió, la promesa del Padre se llevó a cabo, ¿se acuerdan?

 

Deu 30:6  Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.

 

En Ezequiel hay una y otra promesa al respecto, aquí está una:

 

Eze 36:26 Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo. 27 Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas.

 

Mis hermanos, los creyentes no necesitamos de limpias, o de liberaciones de chamucos, al haber creído en Cristo, recibimos un nuevo nacimiento, no somos más esclavos de nuestra naturaleza pecaminosa, si eres creyente de verdad, tú sabes y yo sé que hoy tenemos la alternativa de decrle no a nuestra carne. Antes no, antes éramos sus esclavos y no teníamos opción, éramos cautivos del reino de las tinieblas. 

 

¿Qué debemos hacer hoy? Lo que vimos la semana pasada, permanecer en Cristo y en su Palabra, bien arraigados y sobreedificados en él, andando en amor. Abandona tus disciplinas espirituales, y quedarás sujeto al yugo de esclavitud, Pablo lo dijo así en Gálatas:

 

Gál 5:16 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa.

 

Es como esta ilustración de la ley de la gravedad y la ley de la aeronáutica. La ley de la gravedad representa la carne, la ley de la aeronáutica representa al Espíritu. ¿Te has subido alguna vez a un avión? Cuando estás dentro de él, ¿sabes qué está sucediendo? Andas en una ley superior a la ley de la gravedad, a 30 mil pies de altura. Pareciera que la ley de la gravedad ya no existe, pero, ¿qué crees? Ahí está, nomás abre la puerta y bájate del avión a 30 mil pies de altura, créeme, vas a sentir la ley de la gravedad.

 

Así es permaneces en Cristo y tienes total victoria sobre tu naturaleza pecaminosa, muévete de lugar y vas a sentir la ley del pecado y te va a dominar. Pero, ¿verdaderamente crees que necesitas estar lejos de Cristo en algún momento? No, no lo creo.

 

Por lo mismo, como creyentes nuestra responsabilidad, es permanecer en Cristo, te puedes circuncidar si quieres, te va a doler mucho, pero no te va a ayudar para nada, es lo que Pablo está diciendo. Fue Cristo quien la efectuó, y no dejes de lado este énfasis, nosotros nada podemos hacer, es la obra de Cristo. Por eso Pablo continua, y dice:

 

Col 2:12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

Y Pablo sigue con su argumento hablando exactamente de lo mismo en cuanto al bautismo, sería contradictorio el pensar que Pablo le está dando un poder especial al bautismo, o ponerlo como una obra necesaria para salvación.

 

No Pablo está más bien ilustrando lo mismo con el bautismo para los creyentes, Dios nos manda bautizarnos, pero en ningún momento es un rito para perfeccionarnos, o es un rito para los que ya no se van a equivocar nunca por eso necesitan limpiarse para poder bautizarse,

 

Eso es contradictorio, precisamente como dice Pablo mediante la fe, por el poder de Dios, con ese poder con el que Dios levantó a Cristo de los muertos, así nos impartió vida cuando creímos, nos limpió de nuestros pecados, no venimos al bautisterio cuando nos limpiamos a nosotros mismos, eso es imposible, no puedes con un trapo sucio limpiar una mesa sucia.

 

Cristo nos limpió y en el bautismo hacemos público este perdón, esta limpieza de pecados hecha no por mí, sino por Cristo, por la fe. Una vez más, el bautismo simboliza la unión del creynte con Cristo, al ser sepultados con él en el bautismo, la unión del creyente con Cristo se lleva a cabo mediante la salvación. El bautismo es solo un símbolo de estas realidad, simboliza la identificación del creyente con la muerete, la sepultura y la resurrección de Cristo.

 

Pero es el poder de Dios el que da vida, el que transforma, el que nos da ese nuevo poder espiritual para andar como Cristo, para parecernos a él, para comenzar a amar la justicia, para abandonar con todo gozo y convicción nuestros pecados antiguos y no como antes andar como perritos amarrados o como tigres enjaulados, deseando una probadita más de nuestra maldad.

 

No, libres, de pecado, libres de hacer lo que Dios quiere que hagamos, su voluntad, llenos de gozo, de paz, de esperanza, viendo su buena mano sobre nosotros, y todo por su gracia, por su poder en nosotros actuando poderosamente para bien, haciendo de nosotros nuevas criaturas, por eso dice Pablo:

 

2 Co 5:17  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

 

De manera que estando en Cristo no debemos caer en el peligro del legalismo, por eso dice Pablo para rematar:

 

  1. En Cristo el perdón es una realidad contundente.

Col 2:13a Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne,

¿Sabes qué está haciendo Pablo en esta porción? Está haciendo énfasis en que tuvo que haber sido Dios, nos está dando la realidad de la que ya hablamos al principio de nuestro estudio. ¡Estábamos muertos en nuestros pecados!

 

Piensa en un cadáver, desconectado por completo de lo que le rodea, incapaz de responder a ningún estímulo, pueden cortar su cuerpo en pedazos, pueden incinerarlo y créeme, el cadáver no va a decirle al cremador: “tranquilo no tanta lumbre”.

 

De la misma manera, nosotros antes de Cristo estábamos incapacitados para responder a cualquier estímulo espiritual, estábamos totalmente bloqueados por el domino del pecado sin ninguna capacidad de responder a Dios. Dominados por el mundo, la carne y Satanás, sin vida espiritual, separados de Cristo, excluídos de la ciudadanía de Israel, muy lejos de los pactos y promesas del Dios vivo, por lo tanto no teníamos esperanza, ni Dios verdadero, solo ídolos inútiles.

 

Por lo tanto nadie puede jactarse de ser bueno, o como estos falsos maestros de que puedes de alguna manera con suficientes ritos y conocimientos especiales ganar espiritualidad o salvación, es imposible, y dice Pablo:

 

Col 2:13b os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

Cristo, no ningún rito, ninguna ceremonia, Cristo nos circuncidó espiritualmente librándonos de nuestra naturaleza pecaminosa, y no solo eso, nos dio vida al perdonarnos. Pero checa, fue Cristo, su obra, tú y yo ni ningún hombre figura en nuestra redención, en nuestro perdón.

 

Y mira el énfasis: todos los pecados, pasados, presentes y futuros, nada hiciste para ser perdonado, sino creer, nada podrás hacer para mantenerte perdonado, sino creer, nada necesitas hacer para hallarte en la gloria con Cristo sino creer.

 

Pero, es Cristo quien nos perdona, no se trata de perdónate a ti mismo, tú no eres Dios, no pecaste contra ti, pecaste contra Dios, es de él de quien necesitas escuchar y creer las palabras “te perdono”, “perdonado por la eternidad”. Es por eso que nuestra salvación está segura en Cristo, porque es él quien ganó perdón para nosotros, y quien nos otorgó completo perdón.

 

Por eso cualquier acusación que escuches en tu mente después de haberte sinceramente arrepentido, confesando tus pecados delante de Dios, no viene, no puede venir de Dios, quien ya te perdonó, quien su misericordia es nueva cada mañana. Al diablo además de llamarle padre de mentira, entre otros títulos, se le llama también el acusador.

 

Quien siempre está tratando de deshonrar a Dios y que nosotros lo deshonremos con nuestra incredulidad, el cuál es el peor de los pecados contra Dios, quien es digno de ser creído, digno de toda nuestra confianza. Por lo mismo tú tampoco seas un acusador en tu mente, porque mira entonces a quién te estás pareciendo.

 

El perdón de Dios es completo para ti y para mí, Dios anhela perdonarnos, por lo tanto su perdón es seguro, por lo mismo su perdón no tiene comparación, ¿y sabes qué? El perdón de Dios sobre nosotros con toda seguridad nos moverá a perdonarnos unos a otros. Mi hermano piensa en lo peor que hayas hecho, que hayas pensado, Cristo ya te perdonó. Si dices: es que no me conoces Chuy, pero Cristo sí, y no se asusta, y no se va, él ya te perdonó.

 

Y alguien podría decir: es que no le puedes hablar así a la gente Chuy, porque va a tomar la gracia como una licencia para pecar.

 

Mira si alguien toma la gracia como una licencia para pecar, es porque realmente no ha conocido la gracia, sencillamente no le ha amanecido, realmente no ha creído, ni se ha arrepentido, porque la gracia en sí misma es transformadora, es poderosa para mostrarnos nuestra incapacidad, y al mismo tiempo el amor y el poder de Dios, al cual aquel que ha sido alumbrado con ella, siempre responderá en honra, y en obediencia. Y dice Pablo para dejar bien martillado este clavo:

 

Col 2:14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,

Acta de los decretos:

cheirographos: literalmente manuscrito, el cual se utilizaba para referirse a un certificado escrito a mano cuyo fin era reconocer la obligación en una deuda. Estos decretos, Dogmasin

, se refiere a la ley de Moisés.  Por lo tanto, ¿qué dice esta acta? Dice la Biblia:

 

Rom 3:23  por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

Rom 6:23  Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Gál 3:10  Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

Rom 1:18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

 

Estábamos muertos como pago por nuestros delitos y pecados, había todo un registro, una lista de todas nuestras maldades, desde que tuvimos uso de razón hasta ahora, era un hecho, estaba en nuestra contra, el veredicto era: culpables. Lo que había en esa lista era suficiente para condenarnos al juicio y al infierno eternos.

 

Solo un abogado, eficaz, solo aquel que con su muerte en la cruz, tiñó este certificado con su sangre y con su cuerpo molido por nuestras transgresiones la quitó de en medio, lo cual significa literalmente, quitar frotando, como quien raspa un papel hasta borrar la tinta.

 

Y dice Pablo, no solo la borró, sino que la clavó en la cruz, ¿qué implica esto? Que Cristo con su preciosa sangre no es que borró toda evidencia en nuestra contra escondiéndola o dándole carpetazo, haciéndose de la vista gorda, sino más bien cumpliendo en su cuerpo el castigo que nosotros merecíamos.

 

Pero Cristo puso esa lista en la cruz, y oficialmente la leyó: Chuy por esto, y esto, y esto otro es culpable de recibir todo el peso del juicio, de la ira de Dios, lo merece, pero hoy yo tomo su lugar por cada una de las transgresiones escritas ahí. Imagínate cuanto amor, cuanta paciencia, cuanta gracia. Mira hasta dónde llega el perdón completo inmejorable e inigualable de Dios.

 

¿Dime tú si es lógico pensar que algún rito, ceremonia u obra humana podría mejorar lo ya hecho? Por eso la religiosidad, el legalismo es un insulto para Dios, es un profundo y terrible menosprecio al amor de Dios en Cristo, es decirle a Cristo quien sangró, quien sufrió, quien resucitó con poder: “No era para tanto, qué tonto eres Jesús, en mí desperdiciaste eso, porque yo si era capaz”. Y Nada que ver.

 

Y si no eres creyente en Cristo, si no te has rendido a él, si no te has derrotado ante la verdad, sabe que estás bajo el juicio de Dios, y que esta acta sigue en pie en tu contra, pero también sabe que hoy puedes permitirle a Cristo salvarte y entregándole tu vida, y él anulará este veredicto, y borrará la lista de tus pecados, y está listo para clavarla en la cruz. Y ahí no termina, dice Pablo:

 

  1. En Cristo tenemos la victoria total.

Col 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

¿Los despojó de qué? Del dominio que tenían sobre ti y sobre mí, venció sobre el reino de las tinieblas. Despojar literalmente significa desnudar. Pablo está haciendo alusión a este desfile de victoria romano donde el ejército vencedor entraba a Roma en tremenda fiesta, desfilando pomposamente, trayendo el botín de la guerra, y en especial traían encadenados a los cautivos que acababan de derrotar para que todos se burlaran de ellos.

 

Es decir, para Roma era una victoria total, pero para los cautivos era una derrota total e irreversible. La victoria de Cristo en la cruz despojó por completo a Satanás de todo su poder y acabó con los planes demoniacos de detener la obra redentora de Cristo, la cual está completa.

 

En Cristo ya no hay influencia demoniaca que pueda molestarte, eres totalmente libre, Satanás no puede hacer nada por separarte del amor de Dios, por arrebatarte tu salvación, en Cristo estás totalmente salvo. No creas mentiras de que un creyente puede ser poseído, u oprimido. Claro, solo que voluntariamente te sometas a tu carne y al diablo, pero en ese caso, se pondría en franca duda si tu fe fue verdadera, o genuina.

 

En 1 Pedro 3, nos dice como Cristo fue a proclamar a los espíritus encarcelados esta victoria total: Satanás ha sido vencido, ha sido desnudado, es decir, todo su poder y dominio le fue arrebatado, y él fue humillado públicamente. El triunfo de Cristo sobre la maldad es total.

 

Y dirás, pero no es lo que veo en el mundo, la maldad cada vez está peor. Es cierto, el punto es que el reino de los cielos está aquí, pero, solo en la iglesia y en cada creyente, cada persona que ha creído en Cristo y se ha arrepentido, como ya lo mencioné muchas veces, estas personas son las únicas que pueden reclamar esta victoria hoy.

 

Una vida llena de libertad, de gozo, de esperanza que solo aquellos que tienen vida eterna pueden experimentar y disfrutar. Mira a tu alrededor, hay muchos que estamos disfrutando de la plenitud de Cristo, de la libertad que hay en él. Cristo ha rescatado nuestras vidas, nuestras familias, y por eso nos reunimos a adorar a nuestro Cristo, por eso nos reunimos a estudiar su Palabra para conocerle, para orar juntos y demás.

 

Pero, no te equivoques, el reloj está en cuenta regresiva, y Cristo está por venir a reclamar ya no en cada creyente, sino físicamente va a juzgar este mundo y a los seguidores y amantes de lo malo y de Satanás, y va a instaurar su reino de justicia, el cual ya ganó.

 

Ahora no lo vez porque la única manera de convertirnos en ciudadanos del reino de los cielos es en arrepentimiento y fe, y el mundo está endurecido, rechazando estas condiciones de paz, pero, no te dejes engañar, Cristo viene. Por el Señor dijo:

 

Jua 3:36  El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

 

Mis hermanos, en Cristo hay victoria total, él ya la ganó por nosotros, Mira esta imagen, y dime tú, ¿habrá verdaderamente algo que el hombre pueda hacer para mejorar esto? Imagínate qué ilógico, qué absurdo sería adorar a un ángel derrotado. Por eso no te asustes de supuestos Satánicos, o brujos, o santeros, o adoradores de la mentada santa muerte, o por disque espantos o espíritus, o fantasmas, mal por todos ellos, porque están del lado equivocado, del lado de los perdedores. Cristo venció, por eso Pablo escribió y vuelvo a leer, y sería bueno que lo leyeras todos los días:

 

Rom 8:31-34 ¿Qué podemos decir acerca de cosas tan maravillosas como éstas? Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra? 32  Si Dios no se guardó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará también todo lo demás? 33 ¿Quién se atreve a acusarnos a nosotros, a quienes Dios ha elegido para sí? Nadie, porque Dios mismo nos puso en la relación correcta con él. 34 Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros.

 

Rom 8:35 ¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? 36 (Como dicen las Escrituras: «Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero»). 37 Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó.

 

Rom 8:38 Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. 39 Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.

 

¿Cuál es tu temor? Conoce a Cristo. ¿Cuál es tu jactancia? Conoce a Cristo. Aprende a entender y a conocer a aquel que ya lo hizo todo por ti y te darás cuenta de las riquezas de las que habla Pablo, la riqueza de conocer a Cristo, en quien están escondidos estos maravillosos tesoros de sabiduría e inteligencia.

 

No lo olvides una ceremonia mal entendida solo es algo externo que por mucho nos dará una apariencia de piedad, una vestimenta externa, pero, solo cristo nos puede dar un nuevo corazón. No hay nada que podamos hacer para mejorar o para obtener aceptación de parte de Dios, para mejorar nuestra relación con él. Cristo ya lo hizo todo, y lo completó todo, abrió camino, dejándonos libre entrada al trono de la gracia, lo único que nos toca es creer.

 

Solo hay dos religiones en el mundo, el hombre intentando acercarse a Dios, en sus fuerzas, o Dios tomando la iniciativa, haciendo todo para buscar y salvar lo que se había perdido. ¿A cuál prefieres pertenecer?

 

De esto se trata la religión el hombre buscando a Dios en sus fuerzas, a su manera, en sus términos, pero la Biblia nos habla de Dios persiguiendo a una humanidad perdida, ciega, muerta, rebelde, hostil, que huye lo más lejos posible de Dios. Nos habla de un Dios, el cual hace todo para manifestarse a ella, ofreciéndole perdón, reconciliación, restauración, haciéndose ser humano, muriendo en su lugar en la cruz, resucitando con poder sobre la muerte y el pecado, ofreciendo nueva vida.

 

¿Seguirás dándole tu confianza a este mundo perverso? ¿Seguirás confiando en aquel que quiere robarte, matarte y destruirte, o finalmente honrarás a Dios con tu fe, con tu confianza plena en honra y obediencia?

 

¿Por qué no el día de hoy te rindes ante Cristo y le entregas tu vida y pasas a formar parte del reino vencedor y ganas como Cristo, quien ganó perdiendo? Es el único camino, porque él dijo:

 

Mat 10:37-39 »Si amas a tu padre o a tu madre más que a mí, no eres digno de ser mío; si amas a tu hijo o a tu hija más que a mí, no eres digno de ser mío. 38 Si te niegas a tomar tu cruz y a seguirme, no eres digno de ser mío. 39 Si te aferras a tu vida, la perderás; pero, si entregas tu vida por mí, la salvarás. (NTV)

 

Pero, no lo olvides, en Cristo eres más que vencedor, es tu decisión.