ASÍ LUCE LA SANIDAD ESPIRITUAL EN UN CREYENTE SANO (Segunda parte) Tito 2:6 – 10


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ASÍ LUCE LA SANIDAD ESPIRITUAL EN UN CREYENTE SANO
(Segunda parte)
Tito 2:6 – 10

Introducción

Seguimos en nuestra encomienda de predicar cada libro de la Biblia capítulo por capítulo, versículo por versículo donde el Señor tiene tesoros maravillosos y hemos llegado hasta esta hermosa carta a Tito.

Escrita por Pablo entre el 62 y 64 d. C. probablemente desde Corinto o Nicópolis, ya que Pablo estaba ministrando desde las iglesias de Macedonia; entre su primero y segundo encarcelamiento romano, mientras estaba en libertad, escrita por el mismo tiempo que 1 Timoteo, cartas parecidas, solo que dirigidas a un público un poco diferente.

¿Quién era Tito?

Pablo lo llama “verdadero hijo en la común fe, compañero y colaborador”, lo cual nos muestra que igual que Timoteo, Tito era hijo espiritual de Pablo, quien muy probablemente se convirtió a Cristo a la predicación de Pablo en su segundo viaje misionero.

Tito fue su aprendiz y su hermano amado, quien a su vez amaba a las ovejas, era fiel, sacrificado por la obra del Señor, confiable como para llevar la ofrenda de ayuda a la iglesia de Jerusalén. En las referencias a Tito en el NT podemos ver su amor y su fidelidad por el ministerio, por Pablo y por la iglesia.

Digno de confianza en su doctrina, su madurez espiritual, su liderazgo, su fidelidad, su diligencia, y su amor genuino por las ovejitas.

¿Por qué le escribe esta carta?

Estando libre de su primer encarcelamiento Pablo viaja a una isla llamada Creta, donde junto con Tito ministra por algún tiempo, dejando a Tito a cargo de las iglesias que había en esa isla, a quien más adelante escribe esta carta respuesta a una carta de Tito o a algún reporte de Creta.

Creta es una isla ubicada en el mar Mediterráneo con reputación de ser un lugar con una sociedad difícil, Pablo mismo menciona en este capítulo:

Tit 1:12 Incluso uno de sus propios hombres, un profeta de Creta, dijo acerca de ellos: «Todos los cretenses son mentirosos, animales crueles y glotones perezosos». (NTV)

Gente mentirosa, gandaya, cruel, floja, y aprovechada solo pensando en cómo satisfacerse, se dice que todo lo arreglaban a palos y pleitos, además de que dentro de las iglesias cretenses había muchos rebeldes, gente fraudulenta, falsa doctrina, falsos maestros, gente impía, y esto en iglesias jóvenes que estaban vulnerables.

Donde Tito tenía que establecer el estándar para nombrar líderes fieles coherente entre la verdad y su conducta que pudieran ser ejemplo para los nuevos creyentes cretenses. Y en una iglesia que viene saliendo de una cultura como esta y en una sociedad como esta el Evangelio se abre paso y Pablo deja a Tito a corregir lo deficiente, me gusta lo que dice la Palabra:

Mat 9:11-13 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? 12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Por eso es de tan grande gozo para nosotros estudiar esta carta, si Dios lo puede hacer en los cretenses, lo puede hacer en nosotros.

Los temas principales de Tito son: Sana doctrina produce sana conducta, buena doctrina demanda buena conducta, tu doctrina demanda que tu comportamiento refleje lo que dices creer, podríamos decir que el versículo clave en esta carta es Tito 2:14:

Tit 2:14 Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.

Otro tema es que una sana conducta, nos llevará a ser testigos fieles y creíbles, a tener un evangelismo eficaz. Porque no es coherente presentar un evangelio tan poderoso, que no tenga el poder de tocar nuestras vidas, eso solo suena a religión, es incoherente.

Timoteo tenía que corregir lo deficiente, completar lo que está incompleto, restaurar el liderazgo en la iglesia, poner ancianos de buen carácter moral y clarificar lo que es sana doctrina.

Hemos visto que la mejor protección en contra de los enemigos de la cruz es un carácter cristiano, y una doctrina, enseñanza y fe sanas, hemos visto que hay consecuencias de tener una doctrina, enseñanza y fe enfermas.

Ya hemos visto cómo solo hay tres posibilidades en cuanto a nuestra espiritualidad, estar sanos, enfermos, o muertos espiritualmente.

La semana pasada estuvimos viendo cómo debería verse una iglesia sana, cómo debería afectar la sana doctrina a los creyentes, cómo sana doctrina no solo es información, sino un estilo de vida, una identidad, la cual debemos fomentar, procurar y modelar.

Ya vimos cómo luce esta sana doctrina en los ancianos, las ancianas, aprendimos que todos estamos llamados a madurar, a crecer, no solo a envejecer, sino a ganar sabiduría tomando en cuenta a Dios cada día de nuestras vidas.

Y dice: que los ancianos luzcan sanos en la fe siendo sobrios, serios, prudentes, saludables en su fe, en su amor, en su paciencia; que las ancianas luzcan sanas en la fe al ser reverentes en su porte, con lo que expresan en su exterior sin palabras, en su manera de vestir, su expresión corporal y el semblante de su rostro, y su conducta.

Que no sean diabolos, calumniadoras, que lo que expresan con su boca, sus conversaciones, hablen de la sanidad de su corazón, su espíritu. Que no esclavas del vino, sino que se muestren satisfechas y plenas en el Señor, que sean maestras del bien, de lo bueno, de lo apropiado, lo honesto. Que enseñen a las mujeres jóvenes a pensar sanamente.

Que las jóvenes casadas luzcan sanas en la fe al aprender de las mujeres mayores a ser madres y esposas rectas y piadosas, que aprendan a ser prudentes, a dominarse a sí mismas, no siendo esclavas de sus emociones y sentimientos, sino firmes en su fe, que sean castas, cuidando sus pensamientos y relaciones, libres de inmoralidad sexual

Que aprendan a ser cuidadosas de su casa, aprendiendo a valorar su hogar, custodiando un lugar donde puede ser influencia, mostrar su amor y servicio a su esposo e hijos. Que sean buenas, benignas, generosas, mostrando el carácter de su Dios, quien es así, que sean sujetas a sus propios maridos, entendiendo que es a Cristo a quien representan.

Y ¿por qué? Porque no queremos que la palabra de Dios sea blasfemada, ridiculizada al no haber consistencia entre lo que se dice creer y lo que se vive, porque existimos para la gloria de Dios, y una fe sana trae gloria a Dios.

El día de hoy veremos cómo los jóvenes hacen lucir la sana doctrina, cómo los que dirigimos, los que somos mayores en la fe debemos ser ejemplos para ellos, cómo en tu trabajo puedes y debes hacer ver bien la sana doctrina. Por eso hoy titulé este mensaje: ASÍ LUCE LA SANIDAD ESPIRITUAL EN UN CREYENTE SANO (Segunda parte)

I. Así hacen lucir la sana doctrina los jóvenes solteros, sean hombres o mujeres.
a) Procurando un pensamiento saludable.
Tit 2:6 Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes;
Exhorta, parakaléo, llamar cerca, invita, convoca, alienta, anima, amonesta, conforta, exhorta, ruega como lo hace el Espíritu Santo en nosotros, quien nos invita, nos conforta a seguir la verdad. ¿A quienes? A los jóvenes, néos, a los menores en edad y en la fe, sean hombres o mujeres. ¿Qué necesitan?

Ser prudentes – Sofronéo

Tener la mente cabal, completa, sana, ser moderado, cuerdo, prudente, estar en su juicio cabal, en sano juicio, condición mental saludable, ser sensato, tener una mente clara, ser juicioso, pensar con sensatez, estar en los cabales, ser cuerdo.

Alguien sano de mente, que se domina a sí mismo, que ha aprendido a discernir entre el bien y el mal, entre lo bueno, lo malo y lo mejor, que es discreto y con buen juicio, lo cual es el resultado de caminar con el Señor, de darle el control de las pasiones físicas al Espíritu Santo.

Si hay algo que nos falta cuando somos jóvenes es este rasgo de carácter, somos impulsivos, inexpertos, indiscretos, no sabemos discernir y con frecuencia nos metemos en problemas, y si nuestros padres no nos disciplinaron, las experiencias amargas de la vida lo harán, y lo sabemos.

Mira cómo la prudencia es un carácter que necesitamos todos, ancianos, ancianas, casados solteros, todos estamos llamados a la prudencia, esto es algo muy importante, ¿por qué será esto? Porque siendo descendencia de Adán todos venimos descompuestos de fábrica, nuestra percepción del mundo en el que vivimos está equivocada, estamos en tinieblas.

Desde que nacemos, nacemos dominados por la mentira de la soberbia, nos creemos dioses, el mundo gira a nuestro alrededor, somos el centro del universo, somos lo más importante, y el problema es que solo hay lugar par un solo Dios, y la guerra se vuelve insoportable, con millones de personas queriendo lo mismo, dice en Efesios:

Efe 4:17-18 Con la autoridad del Señor digo lo siguiente: ya no vivan como los que no conocen a Dios, porque ellos están irremediablemente confundidos. 18 Tienen la mente llena de oscuridad; vagan lejos de la vida que Dios ofrece, porque cerraron la mente y endurecieron el corazón hacia él.

Y una mente llena de oscuridad da a luz una vida llena de oscuridad, por eso nos es tan urgente que nuestro pensamiento sea sanado.

Antes de creer todos nacemos esclavos de nuestras pasiones y deseos, ellos dominan nuestro pensamiento, arrastran nuestras emociones y sentimientos llevándonos a la envidia, la lujuria, la codicia, hasta llegar a adulterios, homicidios, robos y todas las cosas vergonzosas que somos capaces de hacer sin una pizca de vergüenza o remordimiento.

Pero, cuando nacemos del Espíritu por la fe, una nueva naturaleza viene a nuestras vidas, el Espíritu Santo viene a morar en nosotros, esta nueva naturaleza que está creada a la imagen de Cristo, el Espíritu Santo en nosotros rompe esas cadenas, nos rescata de la esclavitud a nuestras pasiones y deseos.

Antes de Cristo, antes de rendirnos a él no teníamos opción, estábamos muertos en delitos y pecados, pero, al habérsenos dado vida, somos libertados de esa esclavitud y opresión, la luz viene a nosotros, y alumbra las tinieblas de nuestros pensamientos, todo comienza a tomar sentido, de pronto dices:

“Cómo es posible que viviera por tantos años así, cómo pude hacer sufrir tanto a los que me rodeaban, cómo pude auto destruirme y auto degradarme de esa manera”.

Y conforme le damos el control de nuestras vidas al Espíritu, conforme le permitimos a la Escritura alumbrarnos, reeducarnos, cambiar nuestra manera de pensar, nuestra manera de ver el mundo, de vernos a nosotros mismos y de ver a Dios, entonces cambia nuestra manera de vivir.

Por eso necesitamos aprender lo que es esta prudencia, esta manera saludable de pensar porque sin eso, seguimos enfermos y nuestra vida manifestará esa enfermedad; hasta que no nos rindamos a la verdad y decidamos conformar nuestros pensamientos a ella por la fe, confiando en ella, poniendo toda nuestra confianza.

Por ejemplo, ¿sabías que todos los días estás haciendo decisiones de fe y alguna convicción domina esas decisiones? Te montas en tu coche, y te metes al highway creyendo que no se va a descomponer tu auto, que no se va a reventar una llanta, que un borracho no se te va a atravesar, que un homeless no se te va a poner en frente cuando vas a 65 millas por hora.

Lo mismo cuando decides pecar o no pecar, si mientes, estás decidiendo confiar en que tus mentiras, tus transas te van a cubrir mejor que la verdad, te van a llevar al éxito, te van a proteger de la miseria, nunca nadie te va a atrapar en ellas, pero ¿te das cuenta de que esto es falso? Por eso son tinieblas, porque no sabes a dónde vas, y pensando que te estás haciendo un bien, más bien vas rumbo al fracaso.

Y es así con cada una de tus decisiones para hacer lo correcto o lo incorrecto, o chismear, o hablar bien de otros, o perdonar, o condenar a alguien en tu corazón, o ser fiel, o ser infiel en palabra, en mente o en obra, escoger leer tu biblia o ver una serie de tv, ir a la iglesia, o ir a jugar futbol, etc.

Necesitamos una completa reformación de nuestra mente y solo la Escritura y el Espíritu Santo que la inspiró puede hacerlo, solo así podremos mostrar y lucir una sana doctrina, dice en Proverbios:

Pro 1:1-4 Proverbios de Salomón hijo de David, rey de Israel: 2 para adquirir sabiduría y disciplina; para discernir palabras de inteligencia; 3 para recibir la corrección que dan la prudencia, la rectitud, la justicia y la equidad; 4 para infundir sagacidad en los inexpertos, conocimiento y discreción en los jóvenes. (NVI)

Pro 2:1-6 Hijo mío, si haces tuyas mis palabras y atesoras mis mandamientos; 2 si tu oído inclinas hacia la sabiduría y de corazón te entregas a la inteligencia; 3 si llamas a la inteligencia y pides discernimiento; 4 si la buscas como a la plata, como a un tesoro escondido, 5 entonces comprenderás el temor del SEÑOR y hallarás el conocimiento de Dios. 6 Porque el SEÑOR da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios.

Pro 2:7-10 Él reserva su ayuda para la gente íntegra y protege a los de conducta intachable. 8 Él cuida el sendero de los justos y protege el camino de sus fieles. 9 Entonces comprenderás la justicia y el derecho, la equidad y todo buen camino; 10 la sabiduría vendrá a tu corazón, y el conocimiento te endulzará la vida.

Pro 2:11-16 La discreción te cuidará, la inteligencia te protegerá. 12 La sabiduría te librará del camino de los malvados, de los que profieren palabras perversas, 13 de los que se apartan del camino recto para andar por sendas tenebrosas, 14 de los que se complacen en hacer lo malo y festejan la perversidad, 15 de los que andan por caminos torcidos y por sendas extraviadas; 16 te librará de la mujer ajena, de la extraña de palabras seductoras…

Pero, mira cómo los que enseñamos no estamos exentos, de hecho, así como lo decimos a los papás que instruyen a sus hijos: tus acciones no dejan oír tus palabras, dice Pablo:

b) Predicando con el ejemplo.
Tit 2:7a presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras;
Tito, tú eres el encargado de poner el estándar, de dejar un modelo, un patrón; la vida del maestro es su enseñanza. Lo mismo en tu familia, padre de familia, madre de familia, discipulador, todos obedecemos a un modelo, el modelo es Cristo, Pablo decía:

1 Co 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.

Cristo es el modelo, pero el maestro está obligado no solo a describir a Cristo con sus palabras, sino con su vida, no puedes, no debes confiar en un maestro que te dice una cosa con su boca y con sus actos te dice otra, esto trae desgracia al Señor y a su Palabra.

Dice Pablo: en todo, en todas las áreas de tu vida, porque como dijo el Señor, por sus frutos los conocerás, de lo que esté lleno tu corazón terminará hablando tu boca y tus acciones serán manifiestas, no puede un árbol malo dar buen fruto, ni buen árbol dar mal fruto.

Mis obras deben ser un modelo para seguir, deben reflejar a Cristo tan claramente que tú puedas reconocerlo y seguirlo.

¿Cuáles son estas obras? Bueno, pues comenzar siendo irreprensible, fiel al pacto matrimonial, un hogar bien gobernado, un buen administrador, no soberbio, iracundo, dado al vino, peleonero, codicioso, sino amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel, sano en la fe, el amor y la paciencia.

La verdad es que me impone y me compromete el decirlo, pero, es así, la congregación no va a ir más allá del nivel de sus líderes. Si los líderes y yo somos carnales, la iglesia será carnal, pero, si no lo somos, entonces tu también tienes la responsabilidad de responder porque no tienes excusa.

Me gusta que no Pablo no se refiere a una conducta legalista o religiosa, sino a un carácter, a manifestar el fruto del Espíritu en nuestras vidas, la presencia de Cristo en nosotros manifestada en una conducta creíble. Ahora, no solo es el ejemplo, dice:

Tit 2:7b en la enseñanza mostrando integridad, seriedad,
Integridad adidafsdoría, es el negativo de didafsdoría, lo cual significa corrupto, podrido, arruinado, desgastado, deteriorado; Pablo sigue hablando de la conducta, del carácter de Tito. Tu tarea Tito es enseñar, pero, no olvides que debes mostrar integridad porque la vida del maestro es su enseñanza.

No puedes estar hablando de un Dios santo, justo, bueno, cuando tú eres profano, injusto y malvado; no puedes estar enseñando de un Evangelio poderoso, capaz de transformar progresivamente a una persona a la imagen de Cristo, cuando en lugar de irte pareciendo cada día más a tu Señor, vas como los cangrejos, para atrás.

Hablando del trabajo de los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros que tienen de llevar a cabo la obra de Dios y edificar el cuerpo de Cristo decía cómo crecemos y cuál es la meta:

Efe 4:13-15 Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo. 14a Entonces ya no seremos inmaduros como los niños… 15 En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su cuerpo, que es la iglesia. (NTV)

¿Cómo sucede esto? Dice en 2 Corintios:

2 Co 3:18 Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu. (NVI)

De manera que, nuestras vidas deben reflejar un ascenso, no un descenso, mayor santidad, no mayor profanidad, mayor espiritualidad, no mayor carnalidad.

Y una vez más, no hablamos de mayor religiosidad o legalismo, lo cual también es carnal, ¿a qué me refiero? A mostrar orgullo espiritual por cumplir ritos, por llevar a cabo tradiciones de hombres, todo externo, sin un cambio interno radical, sin mostrar este carácter cristiano, lo cual también es inconsistente. Así como Jesús le dijo al fariseo que lo invitó a comer:

Luc 11:38-41 Su anfitrión se sorprendió de que se sentara a la mesa sin antes realizar la ceremonia de lavarse las manos que exigía la costumbre judía. 39 Entonces el Señor le dijo: «Ustedes, los fariseos, son tan cuidadosos para limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, ¡llenos de avaricia y perversidad! 40 ¡Necios! ¿No hizo Dios tanto el interior como el exterior? 41 Por lo tanto, limpien el interior dando de sus bienes a los pobres, y quedarán completamente limpios.

Luc 11:42 »¡Qué aflicción les espera, fariseos! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas, pero pasan por alto la justicia y el amor de Dios. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes.

No solo integridad, sino seriedad, lo cual habla de ser respetable, como ya lo he mencionado, no habla de no tener sentido del humor y siempre traer la ceja fruncida, pero, si tu vida todo se trata de un chiste, nadie puede tomar en serio tu palabra, y todo se trata de carrilla, de juego, entonces hay algo que debes corregir.

Esta palabra implica ser venerable, ser respetado, estoy de acuerdo, no todo es solemnidad y seriedad, en los evangelios podemos ver a Cristo lleno de emoción, de gozo, la Biblia rebela a un Dios con sentido del humor, que ríe, que goza, él creó las emociones.

Pero, nuestras vidas deben manifestar la seriedad de lo que es hablar de la vida eterna, la justicia de Dios, el pecado, arrepentimiento, el perdón de Dios, estas son cosas de por sí importantísimas, tienen un peso eterno y esto de alguna manera debe reflejarse en nuestras vidas.

Porque sabemos que hay cosas triviales y de eso nos reímos, pero de igual manera somos el cuerpo de Cristo, el Señor está entre nosotros, en especial cuando predicamos el evangelio, sabemos que es cuestión de vida o muerte y sea que estemos predicando nosotros, o estemos viendo predicar a otros, sabemos lo serio que es, y nos mantenemos en oración con toda solemnidad.

Lo mismo con nuestros hijos, aprende a reír con ellos, a disfrutar con ellos, a divertirte con ellos, pero, igual enséñalos que hay cosas muy santas que merecen toda nuestra atención y seriedad, ese balance muestra una sanidad espiritual. Que lo que hagamos refleje la integridad y la seriedad de la enseñanza que predicamos. Y dice:

Tit 2:8a palabra sana e irreprochable,
Que tu manera de hablar sea hugiainó, sano, saludable, lozano, cuidado que entre palabras, entre frase y frase no reflejes amargura, orgullo, incredulidad, envidia, codicia; mucho menos groserías.

Mis hermanos, ya se los he dicho antes, mis oídos no son castos y puros, no me asustan las groserías, las conozco, era diestro en tener una boca sucia, porque mi corazón así estaba, sucio, asqueroso, no tenía vida, recuerdo que el maestro nos decía: ¿con esa boca comes?

Pero, si he muerto, ese viejo Chuy ya no tiene nada que decir, no debe tener nada que ver conmigo, mis hermanos, Santiago lo dice:

Stg 3:8-12 pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. 9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. 10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. 11 ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? 12 Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

Es decir, es totalmente inconsistente que en tus oraciones, en la misma alabanza estés llenando tu boca de bendiciones, de hermosas palabras que hablan del carácter de un Dios justo, de su perfección, bondad, paciencia.

Y con esa misma boca te refieras a tu prójimo, y lo hagas intencionalmente, y te goces al hacerlo, hasta vuelo agarres; ese no es un buen síntoma para nada, ¿cómo podrías hablarte así a tu cónyuge, hablarles así a hijos, a tus amigos, tus compañeros de trabajo, a tus hermanos en Cristo?

Ten cuidado, no queda para nada que con tu boca bendigas al Señor y maldigas, chismees, murmures, te quejes y saques todo un florido lenguaje, ¿sabes que, a parte de poner en mal a tu Señor, eso te contamina, te ensucia? El Señor lo dijo:

Mat 15:18-20 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.

Es decir, comer carne de puerco en cuaresma no te contamina, lo que te contamina son esas palabrotas, que surgen de ese corazón lleno de veneno, es así de sencillo, ¿por qué no saldrá de tu boca bendición, lo que es correcto, lo que edifica, no lo que corrompe como una manzana que pudre a otras?

Dice: palabra irreprochable, akatágnostos, no condenable, sin culpa, palabras de las cuales te arrepientes haber dicho.

¿Cómo podrías decir: bendito sea mi Señor; y luego decir: maldita sea? No queda. ¿Cómo podrías estar diciendo: ¿gracias Señor, y después estar envidiando lo de tu hermano o codiciando lo que el mundo te vende al punto de hurtar o transar para obtenerlo? No queda.

Checa tu manera coloquial de hablar, mira cómo debes pedirle a Dios que limpie tu corazón, pensamiento y tu hogar. ¿Cómo está tu vocabulario? ¿Cuál es el tema de tu vida? ¿Habla de un corazón sanado por la sangre de Cristo derramada en la cruz? ¿Habla de un pensamiento que está siendo sanado, alumbrado por la verdad, por la sana doctrina?

Por eso piensa siempre lo que vas a decir, y no calles al Espíritu Santo cuando éste te redarguye, si dudas en decirlo, mejor no lo digas, líbrate de las obras de la carne y mejor llénate del Espíritu, como dice en Filipenses 4:

Flp 4:8-9 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.

Checa cómo todo cuenta, una sana doctrina sana mi corazón, mi pensamiento, mi manera de sentir, mi manera de hablar, y mi manera de conducirme en la vida, todo esto debería hablar del que se supone que hice el Señor de mi vida, del Espíritu Santo que ahora mora en mí al haber creído en Cristo Jesús.

Y con todo eso debo establecer un estándar, un modelo, un formato, un patrón a seguir, por mis amados hermanos que van detrás de mí, a quienes les compartí el evangelio, a los que están buscando un creyente genuino que manifiesta una fe genuina.

II. El efecto será que el adversario será avergonzado en sus acusaciones.
Tit 2:8b de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.
¿Por qué entonces este estándar tan alto de una vida santa, de una sana doctrina? Primero, que la Palabra de Dios santa, buena y poderosa no sea ridiculizada, blasfemada, pero, otra razón igual de importante es que el adversario se avergüence en sus acusaciones.

No debemos olvidar nunca que estamos en guerra, que hay un enemigo que no descansa, que aborrece a Dios, que está comprometido con hacer ver mal a Dios, que sea blasfemado, junto con él están todos los que se oponen, los contumaces y rebeldes que tienen bien afilado el ojo, listo para tomar cualquier resbalón, por más pequeño que sea para criticar, para ridiculizar.

El cual constantemente, con o sin razones siempre está hablando mal del Señor y su iglesia, porque ciertamente hay obreros infieles, creyentes carnales, pero, también hay obreros fieles y creyentes genuinos, claro que de ellos nunca se dice nada.

Pero, una vida que manifiesta esta sana doctrina, sean ancianos, ancianas, mujeres u hombres jóvenes hacen que todos los que critican a Cristo, su iglesia y su pueblo se avergüencen.

Y esto mis hermanos, es un evangelismo efectivo, el cual no proviene ni de métodos, estrategias o técnicas de mercado que se adapten a la cultura, sino de la virtud, la pureza moral y piedad genuinas que producen la verdad de la Palabra de Dios y el poder de Cristo que ha redimido a un ser humano del pecado. Esto es lo que hace callar a cualquier crítico y hace que el evangelio sea creíble. El Señor dijo:

Mat 5:10-12 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

La acusación es inevitable, claro, qué triste es que venga de mismos hermanos en Cristo, los cuales nunca deberíamos de estarnos acusando, porque ya tenemos suficiente con Satanás y con este mundo caído que aborrece la verdad.

El punto no es que no haya acusación, sino que esta no se compruebe, que jamás encuentre tracción, que no sea chicle y pegue, y ¿cuál es la mejor manera de protegernos? ¿Convertirnos en desconfiados que mejor no nos relacionamos con nadie y marcamos un metro de distancia de toda persona?

Definitivamente necesitamos ser sabios, pero, aquí está la clave, camina con Cristo, conócelo, relaciónate con él, él te protegerá, como ya lo vimos, la sabiduría te protegerá de hombres perversos, de la mujer ajena, etc. Pedro escribió:

1 Pe 2:11-12 Queridos amigos, ya que son «extranjeros y residentes temporales», les advierto que se alejen de los deseos mundanos, que luchan contra el alma. 12 Procuren llevar una vida ejemplar entre sus vecinos no creyentes. Así, por más que ellos los acusen de actuar mal, verán que ustedes tienen una conducta honorable y le darán honra a Dios cuando él juzgue al mundo. (NTV)

III. Que la manera en la que te desenvuelves en tu trabajo adorne la sana doctrina.
Tit 2:9a Exhorta a los siervos
Una vez más Pablo manda a hacer otra exhortación a Tito, esta vez a los siervos, doulos, esclavos, es importante recalcar que en estos tiempos el poder laboral del imperio romano dependía en gran parte de la esclavitud, aunque no estaba basado en alguna cuestión racial como la esclavitud que se vivió en este país hace poco más de un siglo el abuso y el maltrato brutal estaban a la orden del día.

Si el amo no estaba a gusto con ellos los podía golpear, o incluso hasta matar, había gente que si tenía una gran deuda se podía vender como esclava, muchas veces los esclavos habían sido capturados en guerra, de manera que, tenían grandes capacidades y educación, incluso a veces mayores que las del mismo amo.

Algunos eran doctores, arquitectos, otros simplemente criados, si se casaban los hijos por igual nacían esclavos y pertenecían al dueño. La esclavitud fue desapareciendo conforme el imperio romano decaía y el cristianismo avanzaba.

Ahora, es importante entender que la Biblia jamás llama a la rebelión en contra de ningún sistema, todo lo contrario, siempre llama como lo veremos a la sujeción, a la humildad.

La realidad es que siempre ha habido un sistema de autoridad y sujeción, eso es necesario para el funcionamiento de cualquier sociedad, unos sirven, otros son servidos, unos están en posiciones de privilegio, y otros los sirven, ese no es el problema.

El problema es el abuso, la opresión, pero, necesitamos entender que realmente el problema no es el sistema en sí mismo, sino el corazón humano, que siempre termina corrompiendo hasta los mejores sistemas, por el contrario, el creyente termina por mejorar hasta los peores sistemas.

El problema no está en el sistema mismo, sino en un corazón no redimido, hoy en día en muchos lugares no existe la esclavitud como tal, pero, por el pecado humano siempre hay maneras de oprimir a otros, haya o no haya esclavitud.

Por el contrario, donde hay un grupo de creyentes llenos del Espíritu Santo se supone que se dan relaciones justas llenas de armonía, sin importar el sistema. Necesitamos entender algo mis hermanos, el problema del hombre no es político, no es social o económico, es un problema espiritual.

El ser humano es esclavo de sus pasiones y deseos, y su tendencia es ser egoísta, envidioso, opresor, abusivo. Solo un cambio de corazón lo puede ayudar, y el único que puede darlo es Cristo, un nuevo nacimiento, creer en el evangelio y convertirnos en nuevas criaturas.

De hecho, si tan solo estos elementos cristianos se pusieran por delante, nuestra sociedad sería totalmente distinta, sin importar dónde:

Lev 19:13-15 »No defraudes ni le robes a tu prójimo. »No retengas hasta el día siguiente el salario de tus obreros contratados. 14 »No insultes al sordo ni hagas tropezar al ciego. Debes temer a tu Dios; yo soy el SEÑOR. 15 »No tuerzas la justicia en asuntos legales al favorecer al pobre ni al ser parcial con el rico y poderoso. Siempre juzga con imparcialidad a las personas.

Lev 19:16-18 »No disemines chismes difamatorios entre tu pueblo. »No te quedes con los brazos cruzados cuando la vida de tu prójimo corre peligro. Yo soy el SEÑOR. 17 »No fomentes odio en tu corazón contra ninguno de tus parientes. Aclara los asuntos con la gente en forma directa, a fin de que no seas culpable de su pecado. 18 »No busques vengarte, ni guardes rencor contra tus hermanos israelitas, sino ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el SEÑOR.

Imagina cómo cambiaría la sociedad, si se obedeciera este mandato; mira este otro:

Flp 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

Y alguien diría, ¿pero, porqué tengo que humillarme, porqué no puedo ser yo el opresor? Mira lo que dice el siguiente versículo:

Flp 2:5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

Cristo, el rey eterno, el dueño y Señor, el único y sabio Dios, el Todopoderoso, se despojó a sí mismo y no vino a ser servido sino a servir. Obviamente estamos hablando del trabajo. Mira uno más:

Luc 6:27-31 »Pero a los que están dispuestos a escuchar, les digo: ¡Amen a sus enemigos! Hagan bien a quienes los odian. 28 Bendigan a quienes los maldicen. Oren por aquellos que los lastiman. 29 Si alguien te da una bofetada en una mejilla, ofrécele también la otra mejilla. Si alguien te exige el abrigo, ofrécele también la camisa. 30 Dale a cualquiera que te pida; y cuando te quiten las cosas, no trates de recuperarlas. 31 Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes.

Esta es la regla de oro. El problema no es el sistema, el problema es el corazón perverso del ser humano. Por lo mismo la opresión y el abuso a la clase trabajadora siempre ha existido, y la esclavitud sigue existiendo, no importa si es capitalismo, socialismo, o comunismo.

De manera que, esta enseñanza es aplicable a los dueños, administradores, trabajadores y empleados. ¿Cómo debemos responder ante el abuso de un mal empleador, un mal compañero de trabajo, etc.?

Primero que nada tenemos que recordar dos cosas, si somos creyentes, entonces debemos tener como nuestra más alta prioridad traerle gloria a nuestro salvador. ¿Por qué valdrá la pena sufrir agravio, o servir mientras otros creyéndose muy listos se sirven de nosotros? Porque queremos que vean a Cristo, porque a quien estamos sirviendo es a Cristo. Dice la Escritura:

Efe 6:5-6 Esclavos, obedezcan a sus amos terrenales con profundo respeto y temor. Sírvanlos con sinceridad, tal como servirían a Cristo. 6 Traten de agradarlos todo el tiempo, no sólo cuando ellos los observan. Como esclavos de Cristo, hagan la voluntad de Dios con todo el corazón.

Col 3:22b-24 Sírvanlos con sinceridad debido al temor reverente que ustedes tienen al Señor .23 Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente. 24 Recuerden que el Señor los recompensará con una herencia y que el Amo a quien sirven es Cristo.

1 Pe 2:18-19 Ustedes, los que son esclavos, deben aceptar la autoridad de sus amos con todo respeto. Hagan lo que ellos les ordenan, no sólo si son bondadosos y razonables, sino también si son crueles. 19 Pues Dios se complace en ustedes cuando hacen lo que saben que es correcto y sufren con paciencia cuando reciben un trato injusto.

1 Pe 2:20-21 Es obvio que no hay mérito en ser paciente si a uno lo golpean por haber actuado mal. Pero, si sufren por hacer el bien y lo soportan con paciencia, Dios se agrada de ustedes. 21 Pues Dios los llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengan que sufrir, tal como Cristo sufrió* por ustedes. Él es su ejemplo, y deben seguir sus pasos.

1 Ti 6:1-2 Todos los esclavos deberían tener sumo respeto por sus amos para no avergonzar el nombre de Dios y su enseñanza. 2 El hecho de que tengan amos creyentes no es excusa para ser irrespetuosos. Al contrario, esos esclavos deberían servir a sus amos con mucho más esmero, porque ese esfuerzo beneficia a otros muy amados creyentes.

Y segunda causa, mis hermanos, nuestro trabajo es nuestro principal campo misionero, en ese lugar es donde los incrédulos podrán observarnos en situaciones y actividades del diario vivir, y ellos verán lo que es alguien lleno del Espíritu Santo que ama la verdad, que ama a su Señor, que ha sido redimido, rescatado de las tinieblas, alguien con un pensamiento sanado.

En todas esas situaciones acaloradas, injustas, accidentes, ellos verán qué tan paciente o impaciente, amable o indiferente, generoso o egoísta, honesto o deshonesto, decente o vulgar eres.

Ellos podrán ver si tu conducta acompaña tu fe, tu doctrina, si los principios bíblicos que dices profesar en verdad los honras. Porque sí, los puedes invitar a la iglesia, y quizá hasta en traje vengas el domingo, pero, qué inútil y hasta contraproducente será, si tu actitud, tu diligencia y honestidad en tu trabajo son cuestionables.

En ningún lugar de la Biblia la rebelión o la revolución para ser libres, o tener derechos económicos, sociales o políticos es justificado.

Todo lo contrario, el Señor nos llama a hacer lo correcto porque viene un fin, y el único rey justo ya viene a reinar, nuestras armas no son carnales, sino espirituales, y el Señor nos manda a orar por nuestras autoridades, a sujetarnos a ellas, porque lo que deseamos es traerle gloria y que otros entiendan, conozcan, crean que Dios vive y es bueno, justo misericordioso.

Por eso pablo nos da cinco cualidades de carácter que deberían distinguir a los siervos creyentes que conocen y practican la sana doctrina, dice:

a) Que sean sujetos – Jupotásso.
Tit 2:9b que se sujeten a sus amos,
Este es el mismo término de Efesios 5 donde nos manda a sujetarnos unos a otros en el temor de Dios, donde manda a las casadas a sujetarse a sus propios maridos.

Es un término militar que se refiere a subordinarse, no por capacidad, sino por orden, por funcionalidad, los hijos están sujetos a sus padres, los ciudadanos a su gobierno, etc., esta sujeción es incondicional y absoluta, la cual debe surgir del que está bajo sujeción: me sujeto por amor a mi Señor.

No importa si mi jefe es difícil, amo es la palabra despotes, de donde viene nuestra palabra déspota, no importa si mi situación laboral es opresiva, claro, si es intolerable, y tienes oportunidad, y ya oraste, y terminó tu tiempo de testificar en ese campo misionero, entonces puedes buscar otro trabajo.

Si en tu trabajo te la vives quejándote, viendo cómo disque trabajas porque ellos, disque te pagan, si te la pasas criticando a tu jefe, si solo vives para buscar tus derechos personales y estás envuelto en revueltas para parar de trabajar injustificadamente, lo que estás haciendo es deshonrar a Dios.

Ahora, como leímos más arriba, si esto es con los incrédulos, cuánto más si tu superior es tu hermano en Cristo, con más amor y responsabilidad debes hacerlo, porque juntos están glorificando a Dios, mostrando el amor y servicio desinteresado de una persona redimida, con un nuevo corazón, esto habla de un pensamiento sano, de una sana doctrina aplicada. Y dice:

b) Que sean diligentes y excelentes.
Tit 2:9c que agraden en todo,
Esto habla de ser diligentes, responsables, siempre dando lo mejor de sí mismos, que el jefe sepa quién es el más confiable de su cuadrilla, y no con la motivación egoísta de ser nombrado el empleado del mes, o el mejor de los trabajadores y el más capaz, no para traerse gloria a sí mismo, sino a su Señor.

Que el empleador pueda decir: de todos, quiero al cristiano, además que ore por mí, y por la empresa, y por los alimentos, ese cuate le hace mucho bien a la empresa y a mis empleados. Que sean una bendición donde quiera que estén, no un problema

No me imagino a Pablo haciendo tiendas, hombro con hombro junto a Priscila y Aquila, junto a Apolos, pienso en David en sus años de pastor de ovejas, luego como Rey, un corazón conforme al de su Dios, no me imagino al Señor en todos sus años de carpintero.

Si eres cristiano, y el Espíritu está en ti, entonces sabe que puedes pedirle al Señor y tú decidir ser humilde, generoso, sacrificado, ¿para qué? Para que tu Señor se vea bien, y para que los demás puedan ver que Cristo realmente vive.

Eso sería raro, diferente, no se da tan fácilmente, a menos que alguien le permita al Espíritu Santo que le transforme y le controle.

c) Deben ser respetuosos.
Tit 2:9d que no sean respondones;
Respondones es la palabra antílego, y se refiere a disputar, rehusarse, contradecir, hablar en contra, negarse, oponerse, rebatir, estar en desacuerdo. Todo lo que tiene que ver con obstaculizar, protestar y contender. Lo cual es lo contrario a ser sumiso y agradable.

Hoy en día se exalta la rebeldía, como una virtud, el ser egocéntrico y auto exaltarse es un estilo de vida, lo cual es totalmente opuesto a lo que hizo nuestro Señor, dice en 1 Pedro:

1 Pe 2:20-23 Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. 21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;

Obviamente no se refiere a tener que hablar nuestras convicciones con firmeza o pararnos a defender lo que creemos que es correcto y honroso, más bien se refiere a oponerse a la autoridad por egoísmo, preferencias individuales, o mera rebeldía.

Si el jefe o la empresa hicieron una decisión final, entonces hay que aceptarla y acatarla, por más injusta que parezca, una vez más, si es algo totalmente abusivo, o involucra inmoralidad y lastima la conciencia, entonces la salida es buscar otro trabajo, pero, no levantar una revolución.

La sana doctrina nos llama a ser respetuosos, aún con los jefes y compañeros irrespetuosos, claro que esto será imposible si no has nacido de nuevo, si no le has permitido a la verdad renovar tu entendimiento y tus prioridades no han cambiado y sigues siendo tú lo más importante, y no tu Señor. Veamos dos más y el cierre:

d) Siendo honestos.
Tit 2:10a no defraudando,
Nophizo, literalmente apartar a un lado ganancias personales inapropiadas; robar, sustraer, enriquecerse por medios ilícitos, hurtar, cometer fraude.

Si tienes acceso a fondos o propiedades de la empresa que puedas convertir en objetos de uso personal, cobrar más de lo que corresponde a tu rendimiento, si los clavos y la herramienta comienzan a disminuir en la empresa y comienzan a aumentar en tu casa, si compras menos material y reportas más, si pasas más tiempo en Facebook o en el teléfono, que trabajando.

Mis hermanos, que tengamos bien claro, lo que no compramos, no nos lo ganamos, no es nuestro, aún lo que te encuentras en la calle tiene un dueño. Sé contento, espera que las cosas lleguen de la mano de Dios y vive agradecido con lo que tienes, contento con tu salario, no envidiando, no codiciando.

Por ejemplo, Juan el bautista predicaba el bautismo del arrepentimiento, les pedía que fuera genuino, y no un rito religioso vacío, y le preguntaron y él les contestó:

Luc 3:11-14 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. 12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? 13 El les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. 14 También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario.

Contentamiento, no ser envidiosos, estar agradecidos con Dios, eso nos hará ser fieles, alegrarnos, procurar a nuestros superiores, a quienes Dios ha decidido bendecir de esa manera y ponerlos en esa situación.

Y que estoy seguro de que a ti ni a mí nos ha desamparado y nos da lo que necesitamos, dice en Hebreos:

Heb 13:5-6 No amen el dinero; estén contentos con lo que tienen, pues Dios ha dicho: «Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré». 6 Así que podemos decir con toda confianza: «El SEÑOR es quien me ayuda, por eso no tendré miedo. ¿Qué me puede hacer un simple mortal?». (NTV)

Pablo le dijo a Timoteo:

1 Ti 6:6-10 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; 7 porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8 Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. 9 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

La avaricia, la envidia, la falta de contentamiento nos lleva al fraude, a no ser éticos y ser deshonestos, a lastimar la empresa en la que trabajamos, a nuestros superiores, pero, más allá esto tiene consecuencias espirituales, y lo más importante, el Señor es blasfemado.

e) Siendo leales.
Tit 2:10b sino mostrándose fieles en todo,
Mostrar implica que sea evidente, que haya prueba externa de la fidelidad, exhibiendo tal confiabilidad que el superior sabe que puede depender de esa persona aún cuando no esté siendo observado. Es alguien tan fiel que no solo no roba o defrauda, sino que hacer un trabajo excelente, es un soporte, una bendición no para el ojo del amo, sino el ojo de su Señor.

Y siempre lo digo, fidelidad es la palabra pistis, y ¿qué crees? Es un fruto del Espíritu, el Espíritu Santo lo puede producir en una persona que ha sido sanada en su manera de pensar, en su manera de ver el mundo, la vida, a sí mismo, a su Señor.

Hoy en día la lealtad y la fidelidad al empleador y a los compañeros de trabajo son raros de encontrar en la “ética laboral moderna”, todo se trata de engañar, de traicionar y ganar el puesto, la fama, de otros, aunque esto implique la difamación de otros, esto es algo trágico y no debería ser la práctica de ningún cristiano.

Y nos da una tercera cláusula de propósito por la cual deberíamos manejar este estándar tan alto de una vida santa:

IV. Nuestra vida sanada adorna la verdad.
Tit 2:10c para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.
Esto es lo que resulta de alguien que ha sido rescatado, de alguien quien le ha permitido a la sana doctrina, sanar su corazón y su pensamiento, así luce la sanidad.

Estamos llamados a en todo, en cada uno de los roles que nos toca vivir, siendo ancianos, jóvenes, casados, trabajadores, empleadores, todos estos rasgos de carácter producidos por la acción del poder y la gracia de Dios en nosotros son un adorno, hacen ver bien a nuestro Señor.

Adornar es la palabra kosmeo, de donde viene la palabra cosmético, lo cual no se refiere un mero adorno externo, sino a algo que le da simetría, poner en orden, arreglar, embellecer, hacer atractivo, que algo desplegue al máximo su belleza.

Una vida ordenada, obediente a la Palabra, transformada por el poder de Dios, en verdad hacen atractivo, hacen hermosa la gracia de Dios en personas como nosotros que éramos un desastre, y que estábamos en el fondo del bote de la basura y que ahora de alguna manera milagrosa despliegan, aunque sea por momentos la gloria, la belleza de Dios, de Cristo el salvador.

Hacen hermosa la doctrina, la enseñanza, la instrucción, la cual no viene de mí ni de ningún pastor, es el pensamiento, el corazón, la voluntad de Dios nuestro Salvador. Quien nos ha venido a salvar de nuestras tinieblas, de nuestros pecados, del desorden y la enfermedad en la que vivíamos.

Quien no quiere que nadie se pierda, sino que todos obren al arrepentimiento, quien cuenta con nosotros para que podamos ser un lienzo donde él plasme toda su gracia, misericordia y amor, vistiéndonos de su justicia, de un nuevo hombre, una nueva naturaleza creada en santidad de la verdad a la imagen de Cristo Jesús.

Mis hermanos, qué importante es vernos de esta manera, qué importante es que abras tus ojos a lo que significa verdaderamente ser cristiano. Que entiendas a lo que has sido llamado, que tienes que dejar de decir: “soy cabezón”, “no entiendo”, “qué difícil, eso es para los santos”.

Pues si eres cristiano, es lo que eres, un santo, Dios te ha apartado para él, y la virtud no viene de ningún ser humano, viene de Dios, quien nos la ha concedido en Cristo.

Si dices: “¿pues quién crees que soy un santo?” Si no eres santo, entonces no eres cristiano, no eres de Cristo, no le perteneces, pero, tampoco eres un libre pensador, estás bajo Satanás y estás condenado, claro, eso no tiene por qué seguir así, hoy la invitación está abierta para que creas y vengas a ser un verdadero hijo de Dios.

Si te rindes a la verdad, hoy podrías ver a Cristo rescatándote de tus tinieblas, no las ames, no vale la pena, sé honesto tu vida no es mejor sin Cristo, y por un plato de lentejas vas a vivir una eternidad en terrible condenación. Eso no es lo que Dios quiere para ti, pero, necesitas hacer una decisión hoy. La paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Para aquellos que nos decimos creyentes, eres responsable de lo que has escuchado durante todos estos años, no puedes seguir igual, puedes pretender llamarte cristiano, pero, si lo eres, ¿dónde está cristo en ti? ¿Es visible?

Puedes decir: soy un cristiano carnal; bueno es un lugar muy incierto, los injustos no heredarán la vida eterna, y si realmente eres cristiano y vives en pecado, no puedes, n podrás vivir jamás en paz, ni contento, ni feliz, deberías estar incómodo y medio viviendo.

Si es así, entonces oro para que te de insomnio, que seas totalmente infeliz, que nada te llene ni te satisfaga, que no puedas vivir hasta que no regreses al redil y recibas perdón, y seas lavado por el Señor, y vuelvas a casa.

Porque si vives en pecado y te sientes muy cómodo, entonces necesitas revisar tu fe, si realmente eres creyente, porque no te vayas a encontrar con el grupo de aquellos que el Señor desconoce y les dice: apartaos de mí hacedores de maldad, nunca os conocí. Porque ciertamente la Palabra dice:
Rom 1:1-17 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

Y este poder de Dios para salvación se refleja en una vida sana, o en proceso de sanidad, vamos hermanos, vivamos para hacer hermosa la doctrina de nuestro Señor en una vida transformada y sana. Y a los que no han hecho una decisión, quiero invitarte, levántate de tu silla y como un valiente reconoce públicamente a tu Señor, arrepiéntete, cree y recibe vida eterna.