2 Timoteo 4:5-8 Cumple Tu Ministerio


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Sermon Notes

CUMPLE TU MINISTERIO
2 Timoteo 4:5-22

INTRODUCCIÓN
Seguimos avanzando en la Palabra de Dios, estudiando todo el consejo de Dios, el cual tiene poder para sobreedificarnos y darnos herencia con los que el Señor ha llamado, en la cual encontramos todo lo necesario para llevarnos a la madurez y transformarnos a la imagen de Cristo, cuando la creemos, la recibimos, y la obedecemos poniéndola por obra.

Y por la gracia de Dios hemos llegado desde Mateo hasta 2 Timoteo, parte de las cartas pastorales, junto con Tito y 1 Timoteo, donde más que dar instrucciones de cómo conducirse en la iglesia, da exhortación, consejos, mandatos, principios que le permitirán a Timoteo permanecer firme hasta el final a pesar de cualquier situación. Pablo está escribiendo a su amado hijo en la fe, a su discípulo, su amigo y su colaborador.

¿Cuál es el contexto histórico de esta carta?

Encarcelado, y sentenciado a muerte, por Nerón, quien estaba persiguiendo, y ejecutando cristianos de las maneras más horribles, Pablo escribe esta carta entre los años 66 y 67 d.C. mientras esperaba su ejecución.

Parecido a nuestros tiempos, donde cada vez hay más leyes que van en contra de la verdad, donde no estamos lejos de comenzar a ser perseguidos por el mensaje de la verdad; ya ha habido casos de cárcel, de cierres de negocio, de expulsiones de niños o maestros de las escuelas por hablar de su fe.

Por lo tanto, estamos leyendo la última carta escrita por Pablo antes de morir, y bien podríamos llamarla: el testamento de Pablo hacia su hijo amado en la fe, quien no estaba pasando un buen momento, y necesitaba ser animado y consolado. El verso clave de esta carta está en el capítulo 4:

2 Ti 4:7-8 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Pablo estaba a punto de graduarse y sabía que a pesar de oposición, problemas y demás, era posible terminar bien.

RECAPITULANDO:

Sabiendo quienes somos, la fe que profesamos; que no debemos avergonzarnos del evangelio, sino esforzarnos en la gracia, cuidarnos de falsos maestros, evitar vanas conversaciones, presentándonos delante de Dios como obreros fieles, limpiándonos para ser vasos útiles en las manos del Señor.

Debemos cuidarnos de la hipocresía, monitorear si tenemos o no un carácter cristiano. Debemos buscar un modelo correcto a seguir, y ser un modelo correcto para otros.

Para cerrar, Pablo nos habló de nuestro recurso supremo y suficiente: la Palabra de Dios. Nos enseñó que, las Escrituras son sagradas, y son capaces de hacerte sabio para salvación. Vimos que, es Dios quien la inspiró, la respiró, por lo tanto, es útil para nuestra santificación, nuestra transformación. Y el propósito es madurez que se manifiesta en hacer la voluntad de Dios.

Y dejó lo mejor para el final, su consejo más importante, nos dijo: Prediquen la Palabra, es tan importante porque es un mandato de Dios, y él nos juzgará a todos de acuerdo con esa verdad. Y nos dice cómo predicarla, si es conveniente o no, debemos redargüir, reprender, exhortar, con toda paciencia instruir.

Y nos dijo por qué: viene el tiempo y es hoy cuando la gente no estará dispuesta a escuchar la sana doctrina, le dará la espalda a la verdad, no va a tolerarla. Hoy estamos en tiempos donde la gente solo quiere sentirse bien consigo misma y busca mensajes que no los confronten, sino que le digan que es un campeón, un consentido de Dios, que no tienen que abandonar sus ídolos ni sus pecados.

Y dice Pablo: buscarán maestros conforme a su naturaleza pecaminosa egoísta, pastores y maestros que les rasquen el oído, que les cuenten fábulas que suban su auto estima y que les prometan todos sus deseos egoístas del aquí y del ahora. Y al rechazar la verdad confrontadora, pero a la misma vez transformadora, quedarán dislocados del cuerpo, privados de la verdadera unción del Espíritu Santo.

Y después de esta última orden de predicar la Palabra de Dios, le hará la última exhortación, le dirá: Timoteo, enfócate, tienes que terminar, sí, gente infiel al Señor y a la verdad abunda, gente inconstante en todos sus caminos, falsos maestros, falsos creyentes, pero, tú Timoteo, estás llamado a terminar.

Pablo terminó, Timoteo terminaría, y tú y yo y todos los Timoteo, si Dios no nos ha llamado a cuentas, si no tenemos una sentencia de muerte próxima como Pablo, entonces eso significa que tenemos un ministerio que cumplir.

No debemos olvidar nunca que cuando el Señor nos llamó de nuestras tinieblas a su luz admirable, lo hizo con propósitos específicos, la Biblia declara que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales, nos ha dado vida eterna, nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, nos ha compartido de la naturaleza divina.

Nos ha equipado con dones sobrenaturales del Espíritu Santo para bendecir a nuestro prójimo, nos ha enriquecido con talentos naturales, los cuales no solo sirven para ganarnos la vida, sino para hacer tesoros en los cielos, donde la polilla y el orín no corrompen, ni los ladrones minan ni hurtan.

Nos ha bendecido con bendiciones materiales, de las cuales no nos podemos llevar nada, pero, que hoy sabemos que podemos invertir en lo eterno para recibir lo nuestro, dice en Lucas:

Luc 16:9-12 Por eso les digo que se valgan de las riquezas mundanas para ganar amigos, a fin de que cuando éstas se acaben haya quienes los reciban a ustedes en las viviendas eternas. 10 “El que es honrado[e] en lo poco, también lo será en lo mucho; y el que no es íntegro en lo poco, tampoco lo será en lo mucho. 11 Por eso, si ustedes no han sido honrados en el uso de las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas? 12 Y si con lo ajeno no han sido honrados, ¿quién les dará a ustedes lo que les pertenece?

Nos ha dado una vida completa, de la cual nos pedirá cuentas, porque sabemos que no es verdad que el mundo sea nuestro y que nuestras vidas sean nuestras, lo sabemos, nadie tiene el control de su propia vida, el switch de prendido y apagado, no, el que decide cuándo es hora de partir es Dios, no nosotros, Dios es el dueño y Señor de todas las cosas, es soberano sobre todo y sobre todos.

Es cierto, podemos hacer decisiones de cómo gastar la vida que tenemos, pero, no es nuestra, somos mayordomos, estamos administrando algo que no es nuestro, algo que se nos ha confiado por un poco de tiempo, los creyentes sabemos que no somos nuestros, que hemos sido comprados por precio, y por lo tanto, no podemos llegar a casa con las manos vacías, por eso yo titulé este mensaje: CUMPLE TU MINISTERIO.

I. Es nuestra responsabilidad.
2 Ti 4:5a Pero tú sé sobrio en todo,
Dios nos llama a ser sobrios, estar vigilando, no podemos dormir, no podemos tomar las cosas de Dios como si no tuvieran importancia, debemos estar despiertos, velando, con la cabeza despejada, practicando dominio propio, responsablemente.

No debemos actuar como un borracho, al cual no le importa nada, sin responsabilidad, para el cual todo es causa de risa y mofa, una broma. Ser sobrio, implica seriedad para con lo que Dios está hablando, implica afrontar y considerar con madurez todas estas cosas que hemos venido estudiando, porque son cuestión de vida o muerte.

No sabemos el día ni la hora en el que nuestro Señor viene por nosotros, y no queremos que nos encuentre dormidos, con actitud de borrachos desinteresados de lo que verdaderamente es valioso, de lo que dependen nuestras vidas. No solo necesitamos ser sobrios, dice Pablo:

2 Ti 4:5b soporta las aflicciones,
Mis hermanos, algo que Cristo prometió es que las aflicciones vendrían, los tropiezos vendrían, las persecuciones vendrían. No estamos en casa, somos extranjeros y además pertenecemos a un reino invasor que viene a derrocar el reino de las tinieblas, y hay batalla.

Si aborrecieron a Cristo nuestro Señor, a nosotros, y a cualquiera que se levante como amigo de Cristo, se va a convertir en enemigo del mundo y su filosofía, además de que, si no estamos en casa, eso significa que, aunque Dios nos bendice, y gloria a Dios por eso, no debemos extrañarnos si hay pruebas, si de pronto somos criticados, se nos levantan falsos, se nos trata de hipócritas, fanáticos o locos.

Si somos hijos de un rey, pero, su reino no ha sido establecido físicamente todavía, sí, nuestras riquezas son mayores a cosas corruptibles y pasajeras como el oro y la plata, sí, tenemos tiempos maravillosos de dulce comunión entre creyentes, con nuestro Señor, en su Palabra, disfrutamos nuestras familias, de una buena comida, o vivimos en un hogar agradable.

Pero, todo esto es pasajero, no es nuestro hogar, aquí no es el cielo, hay aflicciones necesitas aceptarlo, y aunque no es fácil debes gozarte de algo, si no te acomodas en este mundo, significa que realmente eres un hijo de Dios. Porque dice el Señor:

Jua 15:19 Si fueran del mundo, el mundo los querría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece.

Preocúpate si en este mundo te mueves como pez en el agua y todo el mundo te vitorea, y sientes que nada te falta, que aquí perteneces, malas noticias para ti, dice la Palabra

Luc 6:24-25 “Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya han recibido su consuelo! 25 ¡Ay de ustedes los que ahora están saciados, porque sabrán lo que es pasar hambre! ¡Ay de ustedes los que ahora ríen, porque sabrán lo que es derramar lágrimas!

¿Por qué el llanto? Porque tu gran tesoro en este mundo es pasajero, no va a permanecer, ni tú tampoco vas a permanecer en él, ¿se acuerdan de Lázaro y el rico? Lázaro comía las migajas que tiraban de los banquetes que hacían diariamente en su casa, los perros venían y lamían sus heridas.

Cuando les llegó a los dos la hora de dar cuentas, sucede en circunstancias muy diferentes, uno yace en el tormento, y el otro en el cielo, y el rico, que ya no es rico en ese lugar, le pide a Abraham, dile a Lázaro que moje su dedo y me deje probar una gota de agua, ni siquiera migajas, y Abraham le dice.

Luc 16:25 Pero Abraham le contestó: “Hijo, recuerda que durante tu vida te fue muy bien, mientras que a Lázaro le fue muy mal; pero ahora a él le toca recibir consuelo aquí, y a ti, sufrir terriblemente.

Es Cristo hablando, por eso es verdad, lee tú en tu casa todo el capítulo, pero, es una cuestión de identidad, de ciudadanía. ¿Sufres aflicciones hoy por causa de tu fe? Vas bien, estamos de paso, y vamos a casa.

¿Te mueves como pez en el agua y solo disfrutas del aquí y del ahora y lo único que te importa es tu mejor vida ahora? Cuidado estás menospreciando un reino inconmovible, y lo que ves tarde o temprano va a dejar de ser.

Sí, hay momentos en los que hay que decir la verdad y recibir todo tipo de críticas, hay momentos en los que necesitamos abrir la caja de pandora y ver el infierno inflamarse sobre nosotros y quizá quedar solos.

Pero, créeme, es preferible ir por un camino de soledad, pero tener comunión con Cristo que no te abandona y camina contigo, que ser aplaudido por una multitud, pero lejos de Cristo. Ancha es la puerta y espacioso es el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por él, pero, pero estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

Necesitamos aprender a soportar las aflicciones, porque no es un juego, la vida cristiana significa trabajo intenso, este no es nuestro mundo, hay dificultades, existe el cáncer del pecado, hay una guerra encarnizada contra la verdad, hay odio, falta de perdón, hay familias destrozadas, hay injusticia, impiedad, soportemos hermanos. No solo ser sobrios, aprender a soportar aflicciones, sino dice Pablo:

2 Ti 4:5c haz obra de evangelista,
Dediquémonos a dar estas buenas noticias, mientras dejamos que la Palabra nos transforme a la imagen de Cristo, mientras la estudiamos, la guardamos y la obedecemos, tenemos que compartir las buenas noticias de salvación. Dice Jesucristo:

Mat 5:13-16 “Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee. 14 “Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. 15 Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. 16 Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.

No solo si tienes un ministerio dedicado al Evangelismo, el mundo está en tinieblas, desesperadamente necesita escuchar la verdad, muchos rechazarán, esa no es nuestra responsabilidad, solo Cristo puede dar vida, solo el Espíritu Santo sopla vida a quien quiere.

Y al mismo tiempo la gente que escucha es responsables de la invitación divina que ha recibido, aprende a amar a los perdidos mientras aprendes a sufrir su rechazo. Por otro lado, hay mucho gozo por aquellos que responden y son salvos.

Evangelizar es algo que debemos estar haciendo constantemente, de una manera u otra dar testimonio de nuestro Señor: el rey viene, arrepiéntanse, tienen un problema con Dios, pero Dios les ama tanto que ha arreglado ese problema en Cristo; Cristo es la única salida, él es Dios y juzgará a vivos y a muertos. Reciban perdón de pecados, reconcíliense con Dios, reciban vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Y finalmente le dice:

2 Ti 4:5d cumple tu ministerio.
Pleroforéo, llevar fuera completamente, a plenitud; Timoteo, asegúrate de terminar, este es mi último desafío. ¿Terminar qué? Tu ministerio, tu diakonía, tu servicio al Señor. El Señor nos ha llamado, su gracia es suficiente para sostenernos por medio de la fe hasta su regreso, pero, no debemos olvidar que no nos servimos a nosotros mismos, sino al Señor.

A todos Dios nos ha dado algo para hacer, y si somos creyentes genuinos no podemos dejarlo a medias, quizá podamos caer en algún momento y por momentos, pero, el creyente genuino no se queda tirado, dice la Palabra:

Pro 24:15-16 No estés al acecho frente a la casa del justo, ni ataques el lugar donde vive. 16 Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse. En cambio, basta una sola calamidad para derribar al perverso. (NTV)

Esto significa, tenemos plenitud de gracia, por eso es nuestra responsabilidad responder y completar nuestro llamado, nuestro servicio a aquel que nos compró por precio, consumarlo, realizarlo, satisfacerlo completamente, llevarlo a cabo hasta el término, no podemos ser infieles, inconstantes.

El rasgo de una fe genuina es que persevera, la fidelidad es un fruto del Espíritu, Dios nos ha confiado algo a cada uno para cumplir con sus propósitos, terminar con su misión, y nos dice por qué:

II. El tiempo es limitado.
2 Ti 4:6a Porque yo ya estoy para ser sacrificado,
Timoteo, mientras no venga Cristo, hay una iglesia a la cual seguir sirviendo, mi tiempo en este mundo ya terminó, desde que Cristo me alcanzó, le entregué mi vida como un sacrificio vivo y santo, agradable a él, pero ahora me toca entregarle mi muerte.

Esta es una realidad mis hermanos, no a todos nos toca el privilegio de sufrir persecución como Pablo por causa de la verdad, a los filipenses Pablo les dijo:

Flp 1:27a , 29 Sobre todo, deben vivir como ciudadanos del cielo, comportándose de un modo digno de la Buena Noticia acerca de Cristo… 29 Pues a ustedes se les dio no sólo el privilegio de confiar en Cristo sino también el privilegio de sufrir por él. (NTV)

Pero, a todos se nos llama a entregar nuestras vidas como sacrificio vivo y santo, dice en Romanos 12:

Rom 12:1 Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. (NVI)

Los cristianos no estamos bajo la ley en el sistema de sacrificios por los pecados, los cuales eran una imagen de Cristo, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, esos sacrificios enseñaban que necesitábamos un sustituto inocente, perfecto, sin mancha para que pudiéramos acercarnos a Dios.

Y el sacrificio no solo era la muerte del animal, sino que al que lo llevaba, le costaba, tenía que tomar no de lo que le sobraba, sino lo mejor de su ganado para ofrecerlo al Señor en adoración, en agradecimiento, y tenía que ser voluntario.

Es interesante que los cristianos hoy no estamos obligados a traer animales para cubrir nuestros pecados, en primer lugar, Cristo ya murió, el sacrificio ya fue hecho, la reconciliación con Dios Cristo la hizo posible y él ha quitado el pecado del mundo.

2º No hay un templo físico, ni sacerdotes que ofrezcan esos sacrificios, pero, los creyentes, dice la Palabra que formamos como piedras vivas el templo de Dios, en el cual ofrecemos sacrificios agradables a Dios.

Y este es uno de ellos, no es un sacrificio muerto, sino vivo, Dios quiere que entreguemos nuestras vidas, así como Pablo, soldado de Jesucristo. Pablo no solo entregó su muerte, sino que, primeramente, entregó su vida entera como un sacrificio agradable a Dios. Pablo tenía en su cuerpo las marcas de Cristo, él escribió:

Gál 6:17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.

¿Cuáles eran estas marcas? Entre otras veamos algunas:

2 Co 11:24-26 En cinco ocasiones distintas, los líderes judíos me dieron treinta y nueve latigazos. 25 Tres veces me azotaron con varas. Una vez fui apedreado. Tres veces sufrí naufragios. Una vez pasé toda una noche y el día siguiente a la deriva en el mar. 26 He estado en muchos viajes muy largos. Enfrenté peligros de ríos y de ladrones. Enfrenté peligros de parte de mi propio pueblo, los judíos, y también de los gentiles. Enfrenté peligros en ciudades, en desiertos y en mares. Y enfrenté peligros de hombres que afirman ser creyentes, pero no lo son.

2 Co 11:27-29 He trabajado con esfuerzo y por largas horas y soporté muchas noches sin dormir. He tenido hambre y sed, y a menudo me he quedado sin nada que comer. He temblado de frío, sin tener ropa suficiente para mantenerme abrigado. 28 Y, además de todo eso, a diario llevo la carga de mi preocupación por todas las iglesias. 29 ¿Quién está débil sin que yo no sienta esa misma debilidad? ¿Quién se ha dejado llevar por mal camino y sin que yo no arda de enojo?

Como soldado de Cristo Pablo tenía las cicatrices de la batalla las cuales son las marcas de un soldado fiel. A eso todos estamos llamados, pero, en unos meses Pablo iba a entregar ya no solo su vida, sino su muerte.

Siendo ciudadano romano, no le iban a crucificar, ese tormento era para extranjeros, Pablo iba a ser decapitado, una muerte rápida, pero, su sangre iba a ser derramada.

Y es interesante la imagen de este sacrificio, es la palabra Spéndo: y significa derramar como libación, una ofrenda líquida, ofrecer en sacrificio, ser derramado en libación.

La imagen de este sacrificio la podemos ver ilustrada en el sistema de sacrificios del AT, la libación era derramar vino sobre un sacrificio presentado a Dios que ya estaba ardiendo sobre el altar, entonces, la libación no era en sí la que cubría el pecado, sino la muerte del animal inocente. Pero, lo que hacía la libación era embellecer el sacrificio, que subiera como olor grato al Señor.

Me gustó la imagen del soldado que dio John McArthur: así como las cicatrices de batalla de un soldado son las marcas de un soldado fiel, la marca suprema del soldado fiel es dar su vida en batalla.

Qué hermosa imagen, a pesar de que Pablo estaba a punto de ser ejecutado en unos meses, estaba satisfecho, pero, diciéndole a Pablo, el trabajo se queda, hay que tomar la estafeta y seguir. ¿De qué manera estás tú tomando la estafeta que otros están dejando? Algunos quizá por infieles, otros porque como Pablo ya terminaron. Y dice:

2 Ti 4:6b y el tiempo de mi partida está cercano.
Esta imagen también es hermosa, Pablo no está viendo su muerte como el fin desesperanzado de un incrédulo, Pablo no está diciendo: “se me acabó el veinte, ahí quedaré enterrado, o seré mezclado con la energía cósmica y reciclado con la madre tierra”.

O como un creyente con poca fe, o un cristiano carnal al cual tristemente le aterroriza la idea de ver cara a cara a su salvador. Qué espantoso, horrible, no más dolor, paz, gloria y gozo por la eternidad, noooo, yo quiero ver Fast and furios 20, la Guerra de las Galaxias episodio 18.

Nada que ver, los cristianos, los hijos de Dios, tenemos un destino, para un creyente la muerte es como dice Pedro, y así era para Pablo: abandonar este cuerpo cansado y destruido, es dejar atrás dolor, exigencia y obtener infinita gloria, paz, descanso.

Pablo no estaba hablando de una hora o un día, sino de este momento en el que tendremos que abandonar este cuerpo para esperar nuestro cuerpo ya sin pecado. Y la frase “mi partida” tiene mucho significado, es la palabra analusis, y tiene al menos cuatro significados:

1. Como quien desata un animal de del yugo de los palos del carro o del arado.

Pablo dijo en 1 Corintios 9:
1 Co 9:9-10 Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, 10 o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.

Pablo se veía a sí mismo y así debemos vernos, al menos los pastores, los servidores de Dios, como bueyes de carga. Aramos una tierra dura, cansancio, aunque también el yugo cuando lo compartimos con Cristo es ligero y fácil, y hallamos descanso para nuestras almas. Pero, para Pablo y para el cristiano es descansar de este trabajo.

2. Como quien quita las cadenas.

Pablo escribió:
Rom 7:24-25 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? 25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

Cuántas veces sientes que vuelas y sientes el aire de la libertad de la gracia de Dios, y de pronto este cuerpo de muerte como una horrible gravedad te sienta los pies en el piso. Los creyentes anhelamos ese día maravilloso que seremos libertados de las cadenas de este cuerpo sujeto al pecado.

Cuántas veces Pablo estuvo encadenado, y en ese mismo momento, él sabía que la muerte era salir libre, y quitar estas cadenas de temporalidad.

3. Como quien suelta las cuerdas de una tienda de campaña para desarmarla, levantando el campamento.

Esta me encantó, cuando la Palabra habla de este cuerpo, también está hablando de una casa de campaña, un tabernáculo. Es bien importante entender que Abraham vivía en tiendas de campaña, porque se reconocía extranjero.

Cuando la Biblia habla de que Dios habitó entre nosotros es la palabra acampar, es decir, él se vistió de carne y hueso, para andar entre nosotros, pero, este término indica: “estoy de paso, no soy de aquí”. Un día nosotros dejaremos esta tienda de campaña e iremos a la ciudad que es nuestra, a nuestro hogar, dice la Palabra:

2 Co 4:16-18 Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día. 17 Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. 18 Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno. (NVI)

2 Co 5:1 Pues sabemos que, cuando se desarme esta tienda de campaña terrenal en la cual vivimos (es decir, cuando muramos y dejemos este cuerpo terrenal), tendremos una casa en el cielo, un cuerpo eterno hecho para nosotros por Dios mismo y no por manos humanas. (NTV)

2 Co 5:2 Mientras tanto suspiramos, anhelando ser revestidos de nuestra morada celestial, (NVI)

Como un día nosotros Pablo ya le iba tocar desarmar su casa de campaña para ir al cielo no a una casa de campaña temporal, sino a una mansión hecha con las manos del Señor quien fue a preparar morada para nosotros y que prometió venir a tomarnos a él.

4. Como quien suelta las amarras de un barco para surcar los mares.

Las amarras, el ancla que nos tiene amarrados a esta temporalidad un día no muy lejano se levantarán y podremos surcar los cielos, la eternidad. Pablo estaba lleno de esperanza, recordando lo que él mismo escribió:

1 Co 15:53-55 Pues nuestros cuerpos mortales tienen que ser transformados en cuerpos que nunca morirán; nuestros cuerpos mortales deben ser transformados en cuerpos inmortales. 54 Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente Escritura: “La muerte es devorada en victoria. 55 Oh muerte, ¿dónde está tu victoria? Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón?”.

Los cristianos sabemos que la muerte no es el final, es el comienzo y Pablo tenía esta seguridad. Checa, en Pablo no había temor, o remordimientos, no lo vemos lamentándose, está seguro. Como dice el dicho: si no estás preparado para morir, tampoco estás preparado para vivir.

Y mis hermanos, el tiempo es limitado, no podemos perderlo, necesitamos proponernos y buscar al señor con todo nuestro corazón, no esperemos escuchar de él si no tomamos seriamente tiempo de oración y de Palabra, memorizando, meditando, entendiendo a nuestro Señor, eso no llega así porque sí.

¿Cómo estás en tu tiempo devocional? ¿Cuánto has avanzado en tus tiempos de oración en el último año? ¿Cuánto dirías que avanzaste en el 2017 a conocer mejor a tu Señor?

III. Necesitas asegurarte de haber peleado, haber acabado y haber guardado.
Estas tres expresiones: he peleado, he acabado y he guardado, son traducciones de verbos perfectos intensivos para indicar acciones completadas con resultados que continúan. Como le gustaba a Pablo ilustra de tres maneras su vida cristiana, la cual nosotros deberíamos ver así para graduarnos como Pablo. Y la primera es esa:

a) Nuestra vida cristiana es una batalla espiritual.
2 Ti 4:7a He peleado la buena batalla,
Pelear es la palabra agonízomai, de donde viene nuestra palabra agonizar o agonía, esta palabra implica gran esfuerzo y energía, físico o espiritual.

Mis hermanos, nuestro enemigo anda como un león rugiente a quién devorar, está bien organizado, principados, potestades, huestes de maldad en los lugares celestiales no descansan para hacernos tropezar.

Nuestra naturaleza pecaminosa, nuestro pecado, nuestra ignorancia, nuestra pereza, nuestra inconstancia, orgullo, incluso el no tomar las decisiones más elementales como escoger lo mejor en lugar de lo bueno, siempre andar tras lo urgente y dejar de lado lo importante.

Sabemos lo que es agonizar por algo, el problema es que la mayor parte del tiempo no es por haber hecho lo bueno, sino por nuestras malas decisiones, por nuestra inconstancia que nos mantiene derrotados y sin crecer.

Pero, la vida cristiana requiere lucha, esfuerzo, decisión. Satanás está listo para robar, matar y destruir, no está jugando, y nosotros creemos que se vale amanecer sin ganas, se vale no siempre estar al 100%, se vale bajar la guardia porque, pues, finalmente, somos humanos. Baja la guardia y Satanás nos solo está listo para romperte los dientes, sino para atravesarte con su espada de maldad. Jesucristo dijo:

Luc 13:24-27 Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. 25 Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 26 Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 27 Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.

También dijo:

Mat 11:12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él.

Y habla de una buena batalla; mis hermanos, todos sabemos agonizar y batallar, pero, el problema es que no estamos desgastándonos por una buena batalla, sino por nuestras batallas egoístas, por los estándares de este mundo, por este mundo y sus deseos.

Saúl siempre luchó sus propias batallas, para su santo, para su gloria, en su propia prudencia, y terminó asesinado por un amalecita, y lo peor es que años atrás, Dios le mandó exterminar a Amalec, y por desobediente no lo hizo, el Señor lo desechó.

Y Saúl continuó por años en el trono, perdiendo, su relación con Dios, perdiendo el respeto del pueblo, y se convirtió en un asesino desalmado, hasta terminar consultando adivinas y finalmente al primero que debió haber destruido al principio de su reinado, fue quien terminó matándolo al final de su reinado en su derrota final. Las últimas palabras que escuchó fueron: soy un amalecita.

En contraste mira a David, quien se dedicó a pelear las batallas de su Señor Jehová de los ejércitos, se convirtió en un hombre conforme al corazón de Dios y su descendencia llegó hasta Cristo el salvador eterno.

Pregúntate, ¿qué batallas estás luchando? ¿En qué estás desperdiciando el tiempo y los recursos tan preciados que Dios te dio para glorificarlo a él, no a ti mismo, no para que andes tras los deseos engañosos de tu perverso corazón? Si no es la buena batalla la que estás peleando, vas a terminar perdiendo.

¿Eres un soldado de Jesucristo? Entonces deberías estar peleando las batallas de Jesucristo, si eres tu propio soldado te encontrarás resistiendo la verdad, peleando contra Dios, y no con él desde la victoria.

Porque estarás peleando por alcanzar tus supuestos derechos, por satisfacer los deseos de la carne, por andar tras los espejismos de este mundo, terminarás en una batalla campal contra tu prójimo y más allá contra Dios, Santiago escribió con claridad:

Stg 4:1-4 ¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos?[a] 2Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. 3 Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones. 4 ¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios.

Y si decides ser enemigo de Dios, créeme, es una batalla que no vas a ganar, solo tendrás pérdida. Enfócate y agoniza por una buena batalla.

b) Tenemos una carrera y necesitamos estar enfocados en la meta hasta terminar.
2 Ti 4:7b he acabado la carrera,
Carrera es la palabra dromos, y se refiere a una carrera, una profesión u ocupación o servicio. Desde el día en que nacimos de nuevo, hasta el momento en el que el Señor nos llame a su presencia la carrera no terminará.

Y checa algo, Pablo no está diciendo: he ganado la carrera, he vencido a mis competidores; no, dice he acabado. Dios no nos va a recompensar por el éxito que tengamos, eso le pertenece a él, él nos premiará por nuestra fidelidad. Pablo lo sabía, él se enfocó en donde debía y no se dejó mover, él dijo:

Flp 3:11-15 si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. 12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15 Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.

Aún en medio de la tribulación, Pablo sabía quién lo había llamado, él dijo:

Hch 20:23-24 salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. 24 Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

Yo creo que un principio clave también lo encontramos en Hebreos, dice:
Heb 12:1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,

Hay montones de gente que terminaron la carrera, se mantuvieron en la fe poniendo sus ojos en Cristo, muévelos de ahí y vas a comenzar a batallar con peso extra y pecado. El peso no es necesariamente algo malo, pero, sí se convierte en un estorbo por estar corriendo una carrera equivocada.

Hay quienes todavía siguen casados con la filosofía mundana de buscar satisfacer todo dese intenso por el placer físico, por saciar el deseo insaciable de todo lo que ven y codician nuestros ojos, o por alcanzar el orgullo por el éxito de logros y posesiones. Con un pensamiento doble este tipo de gente sigue creyendo que solo ahí encontrarán felicidad, seguridad, aceptación, éxito y demás.

Pero, nada de eso proviene del Padre, sino del mundo y el mundo se acaba, el mundo pasa y sus deseos, y entonces medio corren la carrera de la fe, o solo van a las gradas a ver correr a otros porque están comprometidos con la carrera de este mundo pasajero. O van corriendo distraídos, con los ojos no puestos en Cristo, sino babeando con lo que este mundo les quiere seducir.

Si no es que no solo es peso, sino pecado que les tiene las manos caídas y las rodillas paralizadas, incapaces de darle la gloria a Dios, incapaces de correr, al punto que tienen que ser disciplinados por el Señor, dice ahí mismo en Hebreos:

Heb 12:12-16 Por tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y de sus rodillas debilitadas. 13 “Hagan sendas derechas para sus pies”, para que la pierna coja no se disloque sino que se sane. 14 Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos; 16 y de que nadie sea inmoral ni profano como Esaú… (NVI)

Sin fruto porque estos son los de la tierra contaminada por los ídolos de este mundo, dice:

Luc 8:14 Las semillas que cayeron entre los espinos representan a los que oyen el mensaje, pero muy pronto el mensaje queda desplazado por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida. Así que nunca crecen hasta la madurez.

Necesitamos enfocarnos en Cristo, y vivir al máximo, no para nuestros deseos egoístas, sino para el Señor, él nos ha llamado, y nos ha capacitado para sus propósitos, no para los nuestros, de cualquier manera, el tiempo se acaba, el Señor llega, no te halles agonizando por la carrera equivocada. También decía Pablo:

1 Co 9:26-27 Por eso yo corro cada paso con propósito. No sólo doy golpes al aire. 27 Disciplino mi cuerpo como lo hace un atleta, lo entreno para que haga lo que debe hacer. De lo contrario, temo que, después de predicarles a otros, yo mismo quede descalificado. (NTV)

Me encanta que la Palabra habla por sí sola, y por último dice:

c) Somos responsables de custodiar la verdad en nosotros.
2 Ti 4:7c he guardado la fe.
Guardar es la palabra tereo y significa vigilar, guardar de pérdida o daño, mantener, retener, conservar, custodiar, reservar, proteger, cumplir, obedecer.

Mis hermanos Satanás es el príncipe de mentira, decía el Señor, de suyo habla porque no hay verdad en él, todo lo que dice es mentira, él mismo ha diseñado este mundo lleno de parámetros espirituales y morales, mentirosos, el humanismo y todos los ismos.

Valores falsos que idealizan cosas temporales como casas, autos y éxito, y tienen como basura, o al menos sin valor cosas como la familia, el matrimonio entre un hombre y una mujer, el valor de instruir a un hijo, de ser una esposa que se dedica a su hogar. Venir a Dios, pérdida de tiempo, junto con cualquier cosa que tenga que ver con la Biblia, con la iglesia, etc.

Nuestro corazón perverso y engañoso que nos hace vivir centrados en nosotros mismos, y que siempre está contendiendo contra la verdad, si vale la pena perdonar, humillarse, amar incondicionalmente, servir a Dios, obedecer la verdad.

O mejor vivir para mí mismo, si yo no me amo a mí mismo, quién me va a amar, etc. Todo el conjunto de cosas que hacen la diferencia entre una persona espiritual y una carnal, una obediente y una desobediente, todo eso tiene que ver con guardar, custodiar la fe.

Además de falsas doctrinas por todos lados, diseñadas por Satanás para robar la fe de los débiles. Mis hermanos, la verdad está en guerra, diariamente en tv, en canciones, en revistas, libros, nosotros, nuestros hijos, los creyentes, somos bombardeados por todo tipo de ideologías ateas, agnósticas, humanistas, y son sutiles, parecen verdad, y no lo son, son seductoras, parecen espirituales, pero, son carnales.

Y nosotros tibios, irresponsables, sin tomar cada día una porción de la Escritura, y bien, un tiempo eres nuevo creyente, pero, después de un año, si no entendías algo, debiste haberte puesto seriamente a orar y a pedir de Dios discernimiento, entendimiento para poder manejar con mayor destreza la verdad.

No hay excusa, si sigues igual que hace un año, si no has crecido en tu comunión con Dios, no solo estás estancado, vas para atrás, no estás custodiando la verdad que se te ha confiado, y finalmente vas a tropezar.

La iglesia no tiene la culpa, tus hermanos no tienen la culpa, el pastor no tiene la culpa, tú eres responsable de lo que Dios te ha confiado solo a ti, él te ama personalmente, te anhela personalmente, pero, tú le ignoras voluntariamente.

La verdad que hay en ti es algo que necesita ser custodiado, por la misma fe, por la misma perseverancia, por el amor a la verdad, por el deseo de Dios, por el hambre y sed de justicia. Somos guardados por la fe, pero ¿de dónde crees que viene la fe? Por el oír la Palabra de Dios.

¿Hasta cuándo vas a comenzar seriamente a buscar de tu Señor, a hacer metas espirituales, prioridades espirituales? ¿Piensas seguir tibio por el resto de tu vida?

El crecimiento no comienza en actividades en la iglesia, sino en que estés unido a la vid y la rica sabia del Espíritu Santo te fortalezca y te lleve a la madurez, a la estatura del varón perfecto que es Jesucristo, mientras creces en conocerle, porque separado de él no puedes hacer nada, y nada es nada, por el contrario, unido a la vid, ¿quién te podrá detener?

Mira, en mi vida y en la vida de mi esposa, llegó el momento en el que nos encontramos completamente solos, el Señor nos trajo a este país, y la iglesia en la que crecimos, el pastor que nos discipuló, todo lo que conformaba nuestra vida cristiana, de pronto Dios lo quitó de nuestros pies, como quien quita un mantel sin tirar los platos.

Pero, yo sabía quién me había llamado, yo sabía quién era mi Señor, y lo pensé, y lo sigo pensando, y te lo digo: yo no nací pastor, yo soy un musiquete que comenzó como todos, como un vil pecador totalmente ignorante de Dios.

Y definitivamente tuve el privilegio de ser enseñado en la Palabra, pero, no fue una iglesia en especial, o una persona, o ni siquiera el ministerio que ejercía en la iglesia lo que me sostuvo y me hizo perseverar. Claro, todo eso es básico imprescindible para crecer. La comunión con la iglesia es indispensable.

Pero, lo que realmente me sostuvo, fue mi relación personal con Dios y su Palabra, mi decisión de creer y no moverme de lugar a pesar de lo que sea, con todas mis limitaciones, que créeme, son muchas, el poder del Señor se perfeccionó en mi debilidad, y mírame aquí, un hombre sin letras, y del vulgo, pero, reconozco algo en mí, he caminado con mi Señor, y por su gracia aquí estoy, y aquí seguiré.

No te dejes engañar, no le eches la culpa a los demás, si por eso fuera, yo jamás hubiera llegado a ser pastor, y sería el peor de los infieles. Si de algo te sirve te lo paso al costo, mira a Pablo, hay mucha gente infiel y desobediente, pero, también hay gente fiel y obediente a la cual debes imitar.

El Señor no va a calificar tu capacidad o éxito, sino tu fidelidad, tus intenciones, tu honestidad, tu amor que responde a su amor. Entonces es que podrás decir como Judas:

Jud 1:24 Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, 25al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

Y esto es lo que Pablo terminó diciendo con toda seguridad:

IV. Hay recompensa.
2 Ti 4:8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
Checa lo que dice: me está guardada; ¿por qué? Pablo se dedicó a hacer tesoros en el cielo donde la polilla y el orín no corrompen ni los ladrones minan ni hurtan. Guardar es la palabra apókeimai, y significa establecido, reservado, conteniendo la idea de estar en un lugar almacenado y bien protegido. Dice Pablo ya acabé, y espero por gracia de Dios, grandes cosas, la Biblia dice:

Gál 6:7-8 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

1 Ti 6:18-19 Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; 19 atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.

Esta es una de tres coronas, o una corona con tres características diferentes: la corona incorruptible de gloria, la corona de la vida, y esta corona de justicia, stephanos, una diadema que se les daba a los vencedores en las competencias.

Finalmente recibiremos la justicia de Cristo en nosotros, no nuestra propia justicia, finalmente perfectos, hechos a la imagen de Cristo por su pura gracia, no por nuestros méritos, no por los méritos de Pablo, él solo anduvo en las buenas obras que Cristo mismo preparó para que él anduviera en ellas. Porque Pablo persiguió a la iglesia fieramente, era enemigo declarado de la cruz, él dijo:

1 Ti 1:12-13 Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, 13 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.

1 Ti 1:14-16 Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. 15 Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 16 Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.

En su gracia el Señor le alcanzó y mira lo que Dios es capaz de hacer, todo ese odio de Pablo el Señor lo convirtió en amor, porque no sé cuántos cristianos murieron por causa del odio de Pablo cuando andaba en ignorancia e incredulidad persiguiendo a Cristo.

Él llegó a decir: no soy digno de ser llamado apóstol porque perseguí a la iglesia de mi Señor, a la cual ahora amo y estoy dispuesto a dar mi vida por ella. Pero piensa esto: directa o indirectamente Pablo fue el padre espiritual de casi todas las almas redimidas en el mundo gentil, esto gracia de nuestro Señor.

Por eso no deja de llamarlo: el juez justo, quien con su justicia nos hizo justos, quien, recibiendo una corona de espinas, en su gracia, misericordia y generosidad nos ofrece una corona de justicia. La gloria es para él hermanos.

Y dice Pablo: no solo a mí, sino a todos los que como yo nos portamos muy bien, somos muy santos y religiosos y cumplimos con todos los ritos y ceremonias, no, mira lo que dice: aquellos que aman su venida. Su regreso, donde él va a hacer cuentas.

Tienes qué preguntarte, ¿amas su venida, lo estás esperando cada día de tu vida con anhelo? Y mira, no estoy diciendo si estás cansado de la vida. Porque hay quienes han batallado con cáncer o enfermedades y dicen: ya llévame Señor, no está hablando de eso.

Está hablando de que si anhelas el reino de Dios establecido aquí, la verdadera riqueza, la justicia de Dios, la maldad juzgada, Satanás echado en el lago de fuego junto con todos sus seguidores.

¿Cómo estarías tú pensando? Estoy listo Señor, porque estoy cansado y amargado; o no, hoy no vengas, ando por las tortas, qué peligro mi hermano, nadie sabe ni el día ni la hora. O como Pablo, satisfecho, terminé, por tu gracia terminé bien, por favor ya no te tardes, aquí estoy.

Mi hermano, mi hermana, cumple tu ministerio, no seas infiel, el Señor viene, y tú dices si te dirá buen siervo y fiel en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré, entra en el gozo de tu Señor, o te dirá siervo malvado e infiel apártate de mí, nunca te conocí:

Mat 25:34 “Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: “Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.41 “Luego el Rey se dirigirá a los de la izquierda y dirá: “¡Fuera de aquí, ustedes, los malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus demonios! 42 Pues tuve hambre, y no me alimentaron. Tuve sed, y no me dieron de bebe

Mat 25:43-46 Fui extranjero, y no me invitaron a su hogar. Estuve desnudo, y no me dieron ropa. Estuve enfermo y en prisión, y no me visitaron”. 44 “Entonces ellos responderán: “Señor, ¿en qué momento te vimos con hambre o con sed o como extranjero o desnudo o enfermo o en prisión y no te ayudamos?”. 45 “Y él responderá: “Les digo la verdad, cuando se negaron a ayudar al más insignificante de éstos, mis hermanos, se negaron a ayudarme a mí”. 46 “Y ellos irán al castigo eterno, pero los justos entrarán en la vida eterna.

Mis hermanos, nos toca terminar la tarea que se nos ha dado, el ministerio que Dios nos ha confiado, ¿amas su venida? ¿Amas su justicia o amas tus tinieblas, tus ídolos? Viene aquel día, y Dios nos puede ser burlado, y ese día podría ser hoy, por eso, te animo:

Mat 7:13-14 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

La puerta y el camino de la religiosidad, de la hipocresía, de amar este mundo y tener apariencia de piedad es muy ancha y el camino espacioso, es cómodo a tu naturaleza pecaminosa, es más fácil entregarse a ella, lo cual llevará a la infidelidad al Señor, pero el que lleva a la vida no es cómodo, nuestra naturaleza pecaminosa no cabe, nos toca morir a nosotros mismos, se entra de rodillas, derrotado, rendido ante la verdad.

Pablo terminó y nos dice hoy: es posible terminar, pero tenemos que enfocarnos, tenemos una responsabilidad, y nuestro tiempo es limitado, pero, necesitamos asegurarnos de estar peleando la batalla correcta, corriendo nuestra carrera sin quitar los ojos de nuestro Jesucristo, custodiando la fe que se nos ha entregado, y entonces recibiremos la recompensa de parte de nuestro Señor, directamente de su mano. Te dejo con un último texto que dice así:

Apo 3:10-12 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. 11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. 12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.