2 Timoteo 3:6-9 Camina Contra Corriente En Integridad Y Obediencia Parte 2


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Sermon Notes

CAMINA CONTRA CORRIENTE EN INTEGRIDAD Y OBEDIENCIA
(Parte 2)
2 Timoteo 3:6-9

INTRODUCCIÓN
Seguimos avanzando en la Palabra de Dios, estudiando todo el consejo de Dios, el cual tiene poder para sobreedificarnos y darnos herencia con los que el Señor ha llamado, la cual, creemos tiene todo lo necesario para llevarnos a la madurez y transformarnos a la imagen de Cristo, cuando la creemos, la recibimos, la obedecemos poniéndola por obra; y por la gracia de Dios hemos llegado desde Mateo hasta 2 Timoteo.

Esta carta es del grupo de las denominadas cartas pastorales, pero a diferencia de Tito y 1 Timoteo, esta carta es tan importante y especial porque Pablo más que dar instrucciones de cómo conducirse en la iglesia, da exhortación, consejos, mandatos, principios que le permitirán a Timoteo permanecer firme hasta el final a pesar de cualquier situación.

¿A quién le está escribiendo Pablo?
Pablo escribe a su amado hijo en la fe, a su discípulo, su amigo y su colaborador.

¿Cuál es el contexto histórico de esta carta?

1 Timoteo fue escrita poco después de haber sido liberado de su primer encarcelamiento romano entre el 62 y 64 d.C., entre 2 y cuatro años después Pablo vuelve a ser encarcelado por su fe, pero esta vez ya no sale, sino que, es sentenciado a muerte, de manera que, esta carta fue escrita por los años 66 y 67 d.C.

Para este momento Pablo ha sido encarcelado por Nerón, y sentenciado a muerte por su fe en Jesucristo, acusado de traición y junto con todos los cristianos, haber quemado Roma. Pablo ya había tenido su primera audiencia, en la cual no le había ido nada bien porque bajo estos cargos su sentencia de ejecución ya era inminente y Pablo sabía que iba a morir.

Entonces, estamos leyendo la última carta escrita por Pablo antes de morir, y podríamos denominarla: el testamento de Pablo hacia su hijo amado en la fe.

La 2ª carta a Timoteo son las últimas palabras de Pablo a punto de ser ejecutado a un Timoteo desanimado, acobardado, a quien anima, instruye y exhorta a seguir la carrera hasta acabarla, a pelear la batalla hasta ganarla y a guardar fielmente la fe hasta que el Señor le llame. El verso clave de esta carta está en el capítulo 4, casi despidiéndose le va a decir a Timoteo:

2 Ti 4:7-8 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Pablo, habiendo servido a Dios en todas las circunstancias imaginables, sabía que era posible terminar bien, y en esta carta nos da principios básicos para lograrlo. Porque de la misma manera que Pablo, cada cristiano tiene una batalla que pelear, una carrera que acabar y una fe que guardar, y no es fácil, dice la Palabra:

Hch 14:22b Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Pedro también escribió:

1 Pe 4:18-19 Además, «Si el justo a duras penas se salva, ¿qué será de los pecadores que viven sin Dios?».19 De modo que, si sufren de la manera que agrada a Dios, sigan haciendo lo correcto y confíenle su vida a Dios, quien los creó, pues él nunca les fallará. (NTV)

Y no es que sea difícil porque el evangelio sea difícil de entender, o la salvación difícil de alcanzar, Cristo ya conquistó todo eso para nosotros en la cruz del calvario, el camino está trazado, la puerta está abierta, la cena está servida, hay perdón, hay reconciliación, la fidelidad de Dios es inquebrantable.

El problema es que no todos están dispuestos a negarse a sí mismos, a abandonar sus tinieblas, se aman demasiado, aman demasiado sus tinieblas, no todos deciden que perseverar en la gracia valga la pena, pero con seguridad, todo aquel que persevera en la gracia, sin duda triunfa.

No todos juzgan digno el Evangelio de creer tanto como para abandonar sus vidas y encontrar vida eterna en Cristo, no todos están dispuestos a creer que en verdad solo en Cristo hay verdadera plenitud, gozo, libertad, esperanza como en ningún otro lugar.

Además de que, hasta que no venga Cristo seguiremos en una batalla constante contra nuestra naturaleza pecaminosa, rodeados de pecadores en un mundo impío que constantemente quiere seducirnos, luchando contra nuestro enemigo Satanás que sin descanso quiere destruirnos y hacernos blasfemar la imagen de Dios bendito.

Y, para poder vencer contra un mundo que aborrece la fe y la verdad y brillar como luminares, necesitamos permanecer y perseverar en la fe, y esto requiere de fe y decisión, no es fácil.

Y Pablo, a punto de graduarse, como un testigo fiel nos dice en esta carta: hay victoria, hay manera de mantenerse fiel hasta el final. Si te gustaría terminar la carrera ganando la batalla y guardando la fe, necesitas poner atención y atesorar estas palabras en tu corazón.

RECAPITULANDO:

En la primera parte Pablo ya nos reafirmó nuestro maravilloso llamado, quiénes somos, la fe que profesamos, lo que hemos obtenido en Cristo.

Nos recordó que este mundo no es nuestro hogar, somos extranjeros y peregrinos, por lo tanto, hay padecimiento, porque no hay un lugar fijo dónde echar raíz, sencillamente aquí no vamos a permanecer, pero, ciertamente, esperamos un hogar, una tierra, un reino inamovible.

Somos parte del reino de la luz, y tenemos el rey inmortal Jesucristo, quien nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, o conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo, quien quitó la muerte, sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.

Para lo cual hay oposición, dureza de corazón, incredulidad, hostilidad, somos soldados y estamos en batalla, somos atletas que necesitan estar en forma para mantenerse sanos, firmes en la fe, somos agricultores que trabajamos arduamente en una tierra dura enfrentando todo tipo de inclemencia para ver fruto.

Pero, tenemos maravillosas promesas, por eso Pablo nos dice: soporta aflicciones, no te avergüences del evangelio, de Cristo, vale la pena terminar, esfuérzate en la gracia:

2 Ti 2:11-13 Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; 12 Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. 13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.

Ahora estamos en la segunda parte, en la cual Pablo nos recuerda: hay falsos maestros, hay doctrinas equivocadas, hay una fe falsa, no salvadora, hay engaño, hipocresía, opositores, lobos vestidos de oveja que no perdonarán al rebaño, sino que harán mercadería de él.

Satanás es el príncipe de la mentira, vivimos en el mundo de lo relativo, en filosofías que enseñan que lo que te funcione puede ser tu verdad, no hay absolutos, todos los caminos llevan a Dios, si te hace feliz dale porque tú eres el centro del universo.

Falsas doctrinas que presumen ser cristianas, corrientes filosóficas de todo tipo infiltradas en la misma iglesia, de una manera u otra, Satanás se infiltra en la iglesia para destruir, opacar, o confundir la verdad.

Por eso Pablo nos recuerda, no se metan en rollos de palabras, de filosofías y huecas sutilezas, las cuales son como gangrena y lejos de ayudar, conducen más y más a la impiedad, más bien:

2 Ti 2:15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

Recuerda que el Señor conoce a los suyos, y los suyos están llamados a apartarse de iniquidad, todos aquellos que han invocado el nombre de Cristo.

Todo hijo de Dios, miembro del cuerpo de Cristo, está llamado a limpiarse de toda carnalidad para ser un instrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra.

Y llenos de todo el fruto del Espíritu estamos llamados a corregir a los que se oponen, para que quizá Dios les conceda que se arrepientan y conozcan la verdad, y escapen del lazo del diablo, en quien están cautivos a voluntad de él.

El día de hoy vamos a continuar con el capítulo tres, el cual nos recuerda que hoy en día no todo el que dice que cristiano o pastor lo es. Aprendimos que nuestro carácter verdaderamente manifiesta nuestra identidad, quiénes somos, a quién pertenecemos, quién es verdaderamente nuestro Padre.

Los primeros versículos de este capítulo nos mostraron la realidad de nuestros tiempos, vivimos en tiempos peligrosos, Jesucristo dijo:

Mat 7:13-14 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

Ahí mismo, más adelante dijo:

Mat 7:21-23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Pero, tenemos suficiente luz, hay suficientes recursos, poder, capacidad de parte de Dios para mantenernos a flote en una sociedad hundiéndose; hay maneras de vivir haciendo la voluntad de Dios, de ser conocidos por él y verdaderamente conocerle, en Cristo hay victoria.

Por eso hoy continuamos con el mensaje: CAMINA CONTRA CORRIENTE EN INTEGRIDAD Y OBEDIENCIA (Parte 2). Demos lectura desde el versículo 1.

En primer lugar, vimos que no debemos ignorar los tiempos peligrosos en los que vivimos, hoy más que nunca no solo existe un rechazo descarado a la verdad, sino que, se promueve, se premia, se vitorea a los que blasfeman a Dios y su verdad.

Y lo peor es que, mucha de esta gente tiene apariencia de piedad, falsos creyentes, falsos maestros, falsas doctrinas se están predicando desde púlpitos.

Hoy en día el pecado no solo es tolerado en las iglesias, sino igualmente practicado, o al menos no señalado, todo por ignorancia voluntaria y en el nombre de un amor y una fe falsos. Eso es lo más peligroso: puedes ser un mundano, idólatra y andar entre creyentes, o pensando que lo eres, o pretendiendo engañar a todos, engañándote a ti mismo.

Y ya vimos varias cosas de las que debemos cuidarnos, y si identificamos alguna de ellas en nosotros, entonces debemos arrepentirnos y pedirle al Señor que nos limpie. Y Pablo no solamente se refirió a falsos pastores o líderes, sino a toda persona que dice profesar cristianismo. Por eso son tiempos peligrosos, que debemos saber reconocer.

El problema no solo es la falsa doctrina, sino la hipocresía, y todos somos susceptibles, a ella, por eso debemos cuidarnos, Pablo nos dice: debes saber esto, no lo pierdas de vista y entiéndelo:

En los últimos días, los cuales se están viviendo desde que Cristo vino a este mundo, murió y resucitó, la maldad ha ido en aumento, el mundo va en decadencia,

Son tiempos peligrosos de vida o muerte, salvación o condenación eternas, son tiempos furiosos, difíciles, violentos, duros, trabajosos. El consejo de Dios siempre ha sido desagradable, inaceptable y hasta repugnante para la humanidad incrédula, egocéntrica y mundana.

La idolatría del egocentrismo, del yo, ha invadido la iglesia, se ha creído la mentira de que la causa de la infelicidad es que no me amo a mí mismo lo suficiente, tengo baja auto estima, lo cual es más bien la esencia del pecado, el pecado de Satanás, amarme a mí mismo más que a todos, ponerme como el centro del universo, ser como dios, y entonces todo lo que importa soy yo.

Un buen sector de la iglesia de nuestros días hecho a un lado a Cristo, a su Palabra, y en su lugar se ha puesto al ser humano como lo más importante, el cual reclama bendiciones y todo lo mejor para él, sin importarle lo que Dios realmente quiere, su voluntad.

Por eso dice Pablo: Habrá gente amadora de sí misma, la cual se tiene a sí misma como Dios, de lo cual surgirá el resto de la lista, gente que amará el dinero, raíz de todos los males, gente la cual sus deseos son su dios, y solo piensan en lo terrenal.

Gente vanagloriosa y soberbia, fanfarrona, que busca ser el protagonista de todo y en todo, que se siente más alta que los demás, haciendo un altar de sí mismos, lo contrario a la mansedumbre y la humildad que caracterizaban a nuestro Señor Jesucristo.

Maestros blasfemos, que hacen daño, difaman, calumnian el nombre, el carácter de Dios, con sus falsas doctrinas y su conducta mundana. Desobedientes a los Padres, en pocas palabras que no respetan ninguna autoridad, rebeldes y tercos que solo siguen su perverso corazón.

Gente ingrata, que piensa que lo merece todo, que dios y todos los demás están a su servicio, y si le dieron algo, es porque lo merecía, gente insatisfecha, inconforme, siempre poniendo en duda la bondad, la generosidad, las intenciones de un Dios bueno.

Gente impía, irreverente, profana, no santa, que no le interesa Dios ni mucho menos lo que él piense, porque solo se importa a sí mismo. Sin afecto natural, gente tan centrada en sí misma que ni su propia familia es importante.

Implacable, lo cual significa alguien que no perdona, si me la hiciste me la pagas, perdono, pero no olvido, cuando un hijo de Dios debería ser caracterizado por la misericordia y el perdón, así como nuestro Señor Jesucristo.

Calumniadores, gente acusadora, chismosa, que no le importa dañar la reputación de su hermano, que jamás da el beneficio de la duda, que siembra discordia entre hermanos y no calla su boca, no la cuida.

Gente intemperante, sin control propio, esclava de sus paciones y deseos, como un auto en bajada sin frenos que se estrella con lo primero que se le atraviesa.

Por lo mismo, gente cruel, que no se toca el corazón para destruir al hermano, su reputación, ni la reputación de su Señor, sin el menor amor por los demás.

Maestros y gente aborrecedora de lo bueno, enemigos del bien, opositores de lo que es correcto, lo cual les parece imposible y ridículo, saben lo que deben hacer, lo que es buen, pero eligen oponerse.

Traidores, es decir, sin el menor sentido de lo que es la lealtad, cuidando lo suyo, su comodidad, su reputación, sus posesiones a cualquier costo, sin importar si tienen que entregar a su propia madre, mucho menos a Cristo y convicciones correctas.

Sin el menor sentido de la lealtad genuina, solo mirando por lo propio, y no por lo de los demás, obviamente al ser amadores de sí mismos.

Impetuosos, el clásico que dice lo que siente, que se deja llevar por sus emociones, precipitado, irracional, temerario, arrebatado, obstinado, que con toda desvergüenza dice: así dice el Señor, aunque sea algo torcido, o claramente vaya en contra de la verdad.

Infatuados, inflados, hinchados de orgullo, que han perdido el piso, y ahora quieren que les llamen los ungidos, intocables, los socios del Dios altísimo, los dueños y administradores de la unción y la revelación divinas.

Amadores de los deleites más que de Dios, los que viven solo para satisfacer sus propios deseos y apetitos, todo a su alrededor tiene este propósito, de donde surge nuestra palabra hedonista.

Gente que ama por sobre todas las cosas su comodidad, buena comida, satisfacción sexual, y no solo eso, sino lo anterior, encuentra deleite en la calumnia, la crueldad, la traición.

Y dice Pablo, cuidado porque todos ellos tienen, manejan un perfil evangélico, se visten, se mueven, hablan, tienen costumbres evangélicas, pero solo es pantalla, tienen conceptos, pero, no un carácter cristiano.

Por lo mismo, su conducta, su manera de pensar y de vivir, su filosofía egocéntrica de vida negará el poder transformador de la verdad.

Por eso debes escoger a quién influenciará tu vida, dice Pablo, evítalos, aléjate de este tipo de personas, se ven religiosos, pero realmente son enemigos de la cruz, no conocen al Señor. No te metas con esta gente, evádela, no te conviene.

Terminemos hoy la lista, Pablo nos dará más características de estas personas para poder cuidarnos de todas estas cosas y poder caminar contra corriente en integridad y obediencia.

Pablo nos da un ejemplo del fruto de estas personas, ensimismadas, ¿qué hacen? Con engaños se aprovechan de las mujeres débiles y vulnerables. y tengo mi primer punto:

I. No puedes darte el lujo de permanecer débil y vulnerable porque vas a ser devorado.
2 Ti 3:6a Porque de éstos
Es decir, esta característica no aplica a todos los falsos maestros, pero, es una de ellas. ¿Qué hacen estos falsos maestros y falsos creyentes?

2 Ti 3:6b son los que se meten en las casas y llevan cautivas
Meterse en las casas habla de hacerlo con engaños, furtivamente, a hurtadillas, sin ser detectados, Simulando ser cristianos se meten en hogares no para ayudar, sino para destruir, y su blanco, en el caso de estos falsos maestros, son mujeres vulnerables, a las cuales terminan apresando en mayor pecado. Dice en Judas:

Jud 1:4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

Teniendo el entendimiento entenebrecido y la conciencia cauterizada, su fin es auto satisfacerse a cualquier costo, con astucia y engaño capturan, esta palabra significa capturar, tomar cautivo, hacer preso, hacer prisioneras de guerra.

Pablo nos está dando una imagen clara de un depredador, el cual va en busca de los más débiles y vulnerables para capturarlos y devorarlos. Ahora, ¿detrás de qué tipo de personas andan estos depredadores?

II. Necesitas confesar tus pecados y arrepentirte porque ese es el camino más directo a la apostasía.
2 Ti 3:6c a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias.
Pablo se refiere a cierto tipo de mujeres, las llama gunaikárion, literalmente mujer pequeña, pero, no de estatura, sino es un término para referirse a una mujer necia, débil en un aspecto moral, alguien carente de voluntad, fácil de engañar, una mujer insensata.

¿Quién es este tipo de mujer? Aquellas que no han rendido sus vidas a Cristo, lo cual requiere confesión y arrepentimiento, por lo tanto, cargan con sus pecados, con la culpa; su mismo pecado las ha hecho esclavas de su naturaleza pecaminosa emocional y espiritualmente.

Son mujeres débiles moralmente y en la verdad, y el peso de sus pecados y la culpa las hace aún más vulnerables a religiosidad y a falsas doctrinas, buscar doctrinas que no les recriminen su pecado, y que las haga sentir al mismo tiempo espirituales. ¿Recuerdan a Eva? Dice Pablo a los corintios:

2 Co 11:3 Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.

Si bien este tipo de mujeres no son creyentes genuinas, así como los falsos maestros, es importante que los creyentes nos cuidemos, nos examinemos, Pablo les decía a los corintios que eran muy carnales:

2 Co 13:5 Examínense para ver si están en la fe; pruébense a sí mismos. ¿No se dan cuenta de que Cristo Jesús está en ustedes? ¡A menos que fracasen en la prueba! (NVI)

Es muy importante mantenernos delante del espejo de la Palabra de Dios, y dejar con toda integridad y honestidad que ella nos juzgue, y al mismo tiempo que nos lave, nos corrija, nos instruya, nos transforme, porque es fácil auto engañarnos, es fácil de pronto sentirnos como el fariseo que pensaba que hablaba con Dios, pero estaba hablando consigo mismo y se sentía mejor que el publicano, decía:

Luc 18:10-14 «Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo, y el otro, recaudador de impuestos. 11 El fariseo se puso a orar consigo mismo: “Oh Dios, te doy gracias porque no soy como otros hombres —ladrones, malhechores, adúlteros—ni mucho menos como ese recaudador de impuestos. 12 Ayuno dos veces a la semana y doy la décima parte de todo lo que recibo.” 13 En cambio, el recaudador de impuestos, que se había quedado a cierta distancia, ni siquiera se atrevía a alzar la vista al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: “¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!” 14 »Les digo que éste, y no aquél, volvió a su casa justificado ante Dios. (NVI)

Así, estas mujeres son engañadas con falsa doctrina, por falsos maestros, y si crecieron en la iglesia, son especialmente susceptibles a falsas ideas que les hacen sentir como cristianas, pero, al no conocer la Palabra, y por no abandonar su pecado, quedan indefensas y sin discernimiento en contra de falsa doctrina, impía.

Dice Pablo:
2 Ti 3:7a Estas siempre están aprendiendo,
Están alerta de la última moda de cualquier doctrina falsa, pero ignoran la verdad voluntariamente. Por ejemplo, puede ser legalismo, el cual les es atractivo porque solo se enfoca en el desempeño externo.

Y para una persona que vive una religión, y realmente no ha nacido de nuevo, el legalismo es perfecto porque el legalismo nos promete justificarnos delante de Dios con tan solo adquirir ciertas formas externas y cumplir con ciertas normas de comportamiento, el legalismo no exige sinceridad de corazón, es cumplir requisitos externos.

De la misma manera, estas mujeres pasando de un falso maestro a otro, de un grupo a otro siempre están aprendiendo, sucede lo que estudiaremos en el siguiente capítulo, dice Pablo:

2 Ti 4:3-4 Porque va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que solo les enseñen lo que ellos quieran oír. 4 Darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos. (DHH)

Su problema no es que no estudien, sino que no ponen atención, no les interesa lo que la Biblia, la Palabra de Dios diga, sino solo aquello que suena interesante, supersticioso, esotérico, o muy vanguardista, nada que les incomode, o que las llame a la obediencia. Por lo mismo, sucede algo:

2 Ti 3:7b y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.
Interesante, checa no dice: les es muy difícil; no, dice: nunca, jamás, ni siquiera una vez, llegan a la epígnosis, reconocer, discernir totalmente, un pleno conocimiento de la verdad. No llegan a entender, comprender y discernir la verdad del Evangelio.

Pero, es interesante cuál es la razón: no existe fe salvadora en este tipo de personas; ¿por qué? Porque es gente que no ha nacido de nuevo, que no ha nacido del Espíritu Santo, sigue en sus pecados.

Ahora, definamos la fe en Cristo; la fe no solo implica un conocimiento intelectual, no es mera información que tengo en la cabeza: Sí, sé que existe Dios, que Jesucristo vino, vivió y resucitó, por lo mismo vengo a la iglesia una vez a la semana y cumplo con Dios.

No, la fe implica plena confianza, en lo que Dios ha dicho y ha dejado escrito en su Palabra, la cual es la última autoridad en toda situación.

La Biblia habla en diferentes lugares acerca del concepto de obedecer a la fe, es decir, la fe implica no solo dar un voto de confianza, sino que, implica también rendición total, rendirme a la verdad, rendir mis convicciones equivocadas, mi vieja manera de vivir, dejar que ésta quede crucificada juntamente con Cristo, y yo morir a mí mismo.

El mundo incrédulo dice: ver para creer; pero, la Biblia nos enseña lo contrario necesitas creer, confiar para poder verdaderamente ver. El mundo incrédulo dice ver para creer, el creyente sabe que solo creyendo es que puede ver.

Por eso es imposible que alguien que no se ha rendido a Cristo, entienda en realidad el Evangelio, para él es locura, y ojo, puede como estas mujercillas vivir una religión, y hasta creerse espiritual, cuando en realidad está siendo arrastrado aún por sus pasiones desordenadas.

Por eso, si dices: es que yo vengo y vengo a la iglesia y no entiendo nada; pregúntate porqué estás aquí, que te tiene en este lugar, si en lo más básico de la fe, ya te has arrepentido, ya has confesado poniéndote de acuerdo con Dios, llamando blanco a lo que él llama blanco, o negro, a lo que él llama negro.

Pregúntate si ya te has rendido a la verdad, si ya justificaste a Dios y dejaste de justificarte a ti mismo, si ya paraste de decir: “no se puede”, “no soy tan malo”, “no es para tanto”, “poco a poco”. Si en verdad ya dijiste: “Dios tú eres verdad, tu Palabra es verdad”, “seas tú veraz y todo hombre es mentiroso, comenzando por mí”.

Yo no soy lo que yo creía, o lo que yo creía ser, ahora sé que soy un pecador, y que si merezco algo es la muerte, la condenación eterna, pero tú eres un Dios bueno que no quieres que me pierda. Reconozco que separado de ti nada puedo hacer, reconozco que haga lo que haga jamás, ni con mil vidas podría pagar lo que mis pecados merecen.

Entiendo que mis mejores obras para ti son como trapos de inmundicia, reconozco que lo único que aceptarías es perfección total, y esa perfección total solo la puedo encontrar en Cristo, quien me ofrece perdonarme, justificarme, vestirme con su perfecta justicia, y eso es totalmente injusto, pero por gracia me lo ofreces, y por fe lo recibo, creo, soy tuyo.

Entonces es que podrás ver, entender, conocer al Señor, en Cristo jamás es ver para creer, es creer, confiar, para recibir vida nueva, vida eterna, y entonces tener ojos para ver.

Si tienes pecados ocultos, si te niegas a abandonar tus ídolos, tus obras pecaminosas, jamás entenderás la verdad, jamás llegarás al conocimiento pleno de la verdad; y ojo, esto no es algo que obtengas gradualmente, por eso mira los términos: siempre, nunca. No dice: poco a poco, o tal vez.

No mis hermanos, blanco o negro, o eres, o no eres, o lo tienes, o no lo tienes. Si no te ha caído el veinte todavía, checa si sigues aferrado a tu ego, a ti mismo, al yo, y realmente no te has rendido al Señor, a la verdad. Porque esta es la voluntad de Dios, ya lo vimos en la carta anterior y también en esta:

2 Ti 2:25-26 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.

1 Ti 2:4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Esto fue lo que Jesucristo oró, él dijo:

Jua 17:17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

En Hebreos podemos ver esta realidad confirmada, en la vida de los Israelitas, que vieron todas las obras magníficas de Dios, todos ellos vieron pero no creyeron, decidieron que Dios no era confiable, y que era mejor la vida de esclavitud en Egipto.

Vieron abrirse el mar en dos, cruzaron en seco por en medio del mar, vieron salir el agua de la roca, la columna de fuego por la noche, la nube de día, vieron el monte arder y temblar, incluso escucharon la voz ensordecedora del creador, retumbando toda la tierra, sin embargo, dice:

Heb 4:2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.

Chequemos otra versión de este mismo texto:

Heb 4:2 Porque nosotros recibimos el anuncio de la buena noticia, lo mismo que ellos; pero a ellos no les sirvió de nada el oírlo, porque no se unieron por la fe con los que habían obedecido al mensaje. (DHH)

Entonces, para poder llegar al conocimiento de la verdad, necesitamos dejar de amar nuestras tinieblas, es decir nuestras malas obras, y venir a la verdad para ser limpiados, si no seremos como estas mujeres, o como estos hombres, cauterizados para recibir la verdad, y dice Pablo:

Y observemos porque son dos caras de la moneda, por un lado, falsos maestros, depredadores, pero, por otro lado, gente carnal, arrastrada por su pecado, ambos, falsos maestros y falsos creyentes que terminan lastimándose, destruyéndose mutuamente. Y Pablo regresa a los falsos maestros, dice:

III. Necesitas cuidarte de la seducción del pecado, la cual te llevará a la rebeldía en contra de la verdad.
2 Ti 3:8a Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad;
En ningún lugar de Éxodo, ni del AT se encuentran estos nombres, pero, según la tradición judía, Janes y Jambres fueron los sabios y hechiceros que duplicaron muchos de los milagros que el Señor hizo por medio de Moisés en la corte de faraón.

Y es interesante el significado de estos nombres, los cuales quizá se les dieron a estos hombres para mostrar lo que está detrás de resistir a la verdad, y no permite llegar al conocimiento de la verdad:

Janes significa: quien seduce; y Jambres significa: quien se rebela. El pecado seduce y lleva a la rebelión en contra de la verdad, sucede lo que dice Juan en su Evangelio:

Jua 3:19-21 Y esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas. 20 Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto. 21 Pero los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere. (NTV)

La luz es la Palabra, es la verdad que me dice quién realmente soy, y quién realmente es Dios, pero la gente prefiere sus tinieblas, renunciando a la verdad, quedando voluntariamente ignorantes de Dios, lo cual no los justifica, al contrario, los condena.

Porque no es que no haya suficiente testimonio de la verdad, de hecho, el Espíritu Santo está constantemente queriendo convencer a las personas de pecado, de juicio y de justicia.

Es decir, a través del Evangelio predicado por la iglesia, constantemente está diciendo: eres pecador, estás en problemas con Dios el creador, eres culpable, eres reo de muerte, porque la paga del pecado es muerte, porque por cuanto has pecado estás destituido de la gloria de Dios, porque no eres un hijo de Dios, ni Dios es tu padre, eres hijo de ira, y Satanás es tu padre.

Pero, en Cristo el pecado ya ha sido juzgado, y si crees lo anterior puedes recibir perdón de pecados, reconciliación con Dios, y recibir la justicia de Dios en Cristo, quien la compró para nosotros, una correcta relación con Dios, adopción como sus hijos.

Sin embargo, el incrédulo voluntaria, desobediente y malignamente decide cerrar los ojos de su corazón, y piensa que, por decir, ¡yo no oigo soy de palo tengo orejas de pescado!, verdaderamente va a llegar con Dios y le va a decir: Yo no supe, no me puedes condenar porque ni cuenta me di, ¿a poco me hablaste?

Para nada, Satanás es el príncipe de la mentira, y nos engaña, y delante de Dios nadie se podrá justificar, él es Dios, él es verdadero, y no hay ningunas tinieblas en él, delante de él toda rodilla se doblará sea por una decisión de haberse previamente rendido, o como un enemigo rechinando los dientes, sin ninguna otra opción que quedar humillado bajo el único Dios Todopoderoso, verdadero y justo.

Estos hombres Janes y Jambres, seducción y rebelión, no solo resistieron la verdad hablando mentira, sino que imitaron los milagros de Moisés, claro, hasta cierto punto, donde ya no pudieron hacerlo, y dijeron a Faraón: esto es dedo de Dios; cuando Moisés convirtió la tierra en piojos, en Éxodo 8:16-19.

Por eso no podemos pretender alimentar nuestra fe con milagros, o con cosas espectaculares, prodigios, porque muchas de esas cosas las puede hacer Satanás y sus servidores, ya lo leímos, los falsos maestros hacen milagros, profetizan, echan fuera demonios, cosas espectaculares, pero Dios los desconoce. También dice la Escritura:

Mat 24:24 Porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes señales y milagros para engañar,

2 Ts 2:9-10 En cuanto a ese malvado, vendrá con la ayuda de Satanás; llegará con mucho poder, y con señales y milagros falsos. 10 y usará toda clase de maldad para engañar a los que van a la condenación, porque no quisieron aceptar y amar la verdad para recibir la salvación.

2 Co 11:13-15 pues no son más que falsos apóstoles y engañadores que se disfrazan de apóstoles de Cristo. 14 y esto no es nada raro, y a que Satanás mismo se disfraza de ángel de luz; 15 por eso resulta muy natural que sus servidores pretendan aparecer como defensores de la justicia. ¡Pero habrán de terminar como sus hechos merecen!

Por eso la única ancla segura es la verdad del Evangelio, no la emoción, no experiencias extrasensoriales de que vi luces, o sentí un calor que recorrió mi cuerpo, o tuve visiones, o todo ese tipo de cosas que muchas veces se buscan para decir que el Espíritu estuvo presente.

Satanás puede con toda facilidad producir todo tipo de cosas que mueven nuestras emociones y sentimientos, pero, es algo carnal, no es espiritual. ¿Cómo lo sé? Porque mucha de la gente que va a la iglesia buscando estas cosas, solo es más legalista, pero está caracterizada por todo tipo de obras de la carne: celos, contiendas, divisiones, adulterios, etc.

Cuando la verdadera obra del Espíritu Santo es llevarnos a Cristo, transformarnos a su imagen, llevarnos a amar la verdad, a desear obedecer, a glorificar el nombre de Cristo, a adorarlo, a morir a nosotros mismos, nos llena de todo su fruto, amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, dominio propio.

Nos lleva a entender la verdad, llegamos al conocimiento pleno de la verdad por el Espíritu Santo que nos recuerda las palabras de nuestro Señor Jesucristo, nos da convicciones para vivir la vida que agrada a Dios, y entonces conoceos la verdad, y la verdad nos hace libres de ser arrastrados por nuestros pecados.

Porque el que peca es esclavo de su pecado, nadie que se diga lleno del Espíritu Santo puede ser esclavo del chisme, de la envidia, del orgullo, el resentimiento, alguien así no es libre, y donde está el espíritu ahí hay libertad, lo he dicho otras veces, libertad en el Espíritu no es hacer la víbora del amar en la iglesia, no es hacer zumba en la alabanza, ni gritar descontroladamente, ni convulsionarse, o caerse para atrás.

La libertad que el Espíritu Santo da, es libertad del pecado, libertad para adorar a Dios a Jesucristo el Salvador sin ningún estorbo que un pecado arraigado pueda estorbar, es libertad para obedecer, para amar a Cristo, su iglesia, su voluntad, etc.

Solo ahí hay plenitud y gozo verdaderos, no carnales, los cuales son de corta duración y no afectan la voluntad, no hay transformación verdadera, no hay un verdadero conocimiento profundo del Salvador y su Palabra.

Satanás puede imitar a través de sus servidores todas estas cosas, pero, hay un detalle, él aborrece la verdad, la bondad, el amor, por lo tanto, él no puede imitar el fruto del Espíritu, él no puede producir amor por lo bueno, por la verdad, por la justicia, por eso dice el Señor: por sus frutos los conoceréis, no puede el árbol malo dar buen fruto ni viceversa.

De hecho, hay quienes piensan que son los milagros los que traen la fe, no es así, hay muchas personas que reciben su milagro, y aun así no confían en Cristo para salvación, los Israelitas se cansaron de ver milagro, tras milagro, maravilla tras maravilla, y fueron incrédulos y rebeldes. Mira lo que sucedió con Jesús:

Jua 12:37-41 Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él; 38 para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? 39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías: 40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y yo los sane. 41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.

La fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios, y conocer la verdad nos hace libres, eso es el verdadero milagro, una vida llena de gozo y plenitud, cuando una persona se rinde ante ella, y obedece a la fe, entonces es cuando puede ver a Dios actuar sobrenaturalmente de una manera muy natural.

Y según la tradición estos hombres fingieron su conversión al judaísmo para deliberadamente socavar la tarea que Dios le había asignado a Moisés de liberar a Israel de Egipto, y contaban que ellos fueron los que lideraron la hechura y adoración del becerro de oro mientras Moisés estaba en el monte Sinaí recibiendo la Ley de Dios, puedes ver esta escena en Éxodo 32.

Estos hombres resistían a Moisés quien traía la Palabra de Dios, así como estos hombres resisten la verdad del Evangelio.

Resistir es la palabra andsístemi y significa pararse en contra, oponerse, resistir, contradecir, hacer frente a, ser hostil, rebelarse, enfrentarse.

El clásico sí, pero no; esta rebeldía que lleva a una persona a morir de una sobredosis, o que es consumida por el odio y el rencor, por la soberbia y el orgullo, y checa, las dos cosas que llevan a la perdición: seducción y rebelión.

Por eso, no te dejes seducir por el engaño del pecado, es eso, un engaño que te dejará cauterizado, incapacitado para conocer la verdad, como un rebelde en contra de un Dios, delante de quien no podrás ganar, y tu única victoria y premio será la condenación eterna.

En el infierno estarán los que vencieron en su obstinación contra la verdad. Por eso, deja de resistir la verdad, deja de creer que puedes estar en medio, no es posible. Veamos el resultado de aquellos que se dejan seducir y se rebelan en contra de la verdad:

2 Ti 3:8b hombres corruptos de entendimiento,
Corrupto es la palabra katafdseíro, que significa arruinar enteramente, depravar, perecer, aniquilar, pervertir. Entendimiento es la palabra nous, que significa intelecto, pensamiento, sentimiento, voluntad, actitud, intención, propósito, discernimiento.

Capacidad psicológica para entender, razonar y decidir, la consciencia las facultades de percibir, comprender, sentir, el juicio, la determinación.

Y te das cuenta cómo esto es real, es increíble cómo gente con tanto genio lo utiliza para ser un asesino en serie, un capo de la droga que indudablemente acabará o en la cárcel o muerto por sus enemigos.

Es evidente ver cómo un brillante hombre de negocios con sus mismas decisiones puede destruir por completo su matrimonio, y lastimar a su cónyuge, a sus hijos.

El hombre sin la luz de la verdad está en tinieblas, su voluntad, intención, percepción de la vida, su propósito para vivir, su capacidad de discernir la vida está nublada, y lo puedes ver fácilmente al ver la destrucción moral, espiritual y a veces física debida a vicios y las pasiones que lo arrastran.

Sencillamente cómo prefiere ignorar voluntariamente que hay un Dios todopoderoso creador del cielo y la tierra que demanda su obediencia, su amor, su adoración. Y prefiere la mentira, cree cosas tan absurdas como decir que somos producto del azar, o venimos de un chango, que nada dio por resultado todo.

En fin, pero, en especial este tipo de personas son diferentes del mundo incrédulo en que ya vieron, ya probaron, ya conocieron, pero decidieron resistir la verdad.

Esto es a lo que Jesucristo llama el pecado imperdonable, el cuál es el pecado contra el Espíritu Santo, el cual constantemente está tratando de llamar al arrepentimiento, y estas personas dicen: no, no quiero, endurecen su corazón y Dios termina dándoles lo que tanto anhelaron, una vida sin Dios por la eternidad. Por eso dice;

2 Ti 3:8b réprobos en cuanto a la fe.
Réprobos, adókimos, lo contrario a dókimos, una palabra que se refiere a pasar un metal precioso por fuego tanto para limpiarlo de impurezas como para hacerlo precioso y dejarlo como un metal precioso genuino, valioso, verdadero.

Adókimos es lo contrario, un metal que no pasa la evaluación de pureza o genuinidad, lo scuales eran descartados. También esta palabra se utilizaba para referirse a falsificación, es decir, estas personas no son incrédulos comunes que no tienen nada que ver con la iglesia, sino individuos en la iglesia que afirman ser cristianos, pero no lo son.

Una fe que resulta no genuina, lo cual es evidente por el fruto, sea falsa doctrina, o apostasía, dice también en Hebreos, y lo hemos visto antes:

Heb 6:4 Pues es imposible lograr que vuelvan a arrepentirse los que una vez fueron iluminados —aquellos que experimentaron las cosas buenas del cielo y fueron partícipes del Espíritu Santo, 5 que saborearon la bondad de la Palabra de Dios y el poder del mundo venidero — 6 y que luego se alejan de Dios. Es imposible lograr que esas personas vuelvan a arrepentirse; al rechazar al Hijo de Dios, ellos mismos lo clavan otra vez en la cruz y lo exponen a la vergüenza pública.

Heb 6:7-8 Cuando la tierra se empapa de la lluvia que cae y produce una buena cosecha para el agricultor, recibe la bendición de Dios. 8 En cambio, el campo que produce espinos y cardos no sirve para nada. El agricultor no tardará en maldecirlo y quemarlo. (NTV)

¿Cuál es esta lluvia que cae? La Palabra de Dios, pero aquellos que la resisten una y otra vez, llegan a este punto de no retorno. Ahora, si te importa, no has llegado a este punto, no has cometido el pecado imperdonable. Los que lo cometen sencillamente ni les va ni les viene, porque están cauterizados.

Y termina Pablo esta idea diciendo:

IV. Tarde o temprano saldrá la verdad a la superficie, y el mal será destruido, te conviene creer y obedecer.
2 Ti 3:9a Mas no irán más adelante;
Esta es una promesa hermosa, aun cuando la iglesia ha sido perseguida fieramente a lo largo de toda su historia y el maligno ha tratado de desaparecerla por completo, Dios sigue siendo el soberano rey, y él tiene un límite

Es incorrecto pensar en el dualismo que enseña que es el bien contra el mal, y a veces gana el bien, y a veces el mal, y pensar que Dios está jugando a las vencidas con Satanás, y ya casi pierde. Nada que ver, Dios es el Todopoderoso y Satanás no es más que parte de su creación, y así como a Job, él tiene que pedir permiso para todo, su maldad está limitada a la soberanía y los propósitos de Dios.

Claro, si Dios le diera rienda suelta, todo habría sido aniquilado ya, pero Dios es bueno, aún cuando somos nosotros los que le hemos dado ese poder a Satanás, no Dios, nosotros somos los que le cedimos el terreno en cuanto a este mundo, dándole la espalda a Dios, pretendiendo expulsarlo de lo que es suyo, y digo pretendiendo porque sin Dios nada existiría.

Pero, él en su amor, misericordia y paciencia envió a su Hijo unigénito, quien se hizo un ser humano como nosotros sin dejar de ser Dios, para conquistar una vez más el derecho de esta tierra que nosotros le dimos al darle la espalda, y arrebatarlo del reino de las tinieblas, y recuperarlo para sí.

Pero, dice John McArthur: satanás está atado con una soga divina y no puede ni romperla, ni estirarla. Así es hermanos, por eso los creyentes no debemos temer maldiciones, ni brujerías, ni espantos, ni ninguna de estas cosas.

Para nosotros los creyentes todas las cosas nos ayudan a bien, sea disciplina, enfermedad, carencia, dice Pablo, ni la muerte, ni ninguna cosa creada nos podrá separar jamás del amor de nuestro Dios. Dios tiene un plan, y más nos vale andar siguiendo ese plan, no ilusamente creer que podemos manipular a Dios para que haga nuestra voluntad, ese es un falso evangelio.

Y nos dice por qué no irán más adelante.

2 Ti 3:9b porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos.
Es decir, llegará el momento en el que cualquier creyente que ha entendido su salvación, que ha llegado al conocimiento de la verdad se dará cuenta de que eso no es espiritualidad genuina, sino un engaño, que eso no es sabiduría sino astucia, necedad, que realmente no hay poder, sino que son como dicen Pedro y Judas:

2 Pe 2:17-19 Estos individuos son tan inútiles como manantiales secos o como la neblina que es llevada por el viento. Están condenados a la más negra oscuridad. 18 Se jactan de sí mismos con alardes tontos y sin sentido. Saben cómo apelar a los deseos sexuales pervertidos, para incitar a que vuelvan al pecado los que apenas se escapaban de una vida de engaño. 19 Prometen libertad, pero ellos mismos son esclavos del pecado y de la corrupción porque uno es esclavo de aquello que lo controla.

Jud 1:11 ¡Qué aflicción les espera! Pues siguen los pasos de Caín, quien mató a su hermano. Al igual que Balaam, engañan a la gente por dinero; y, como Coré, perecen en su propia rebelión. 12 Cuando estos individuos participan con ustedes en sus comidas de compañerismo —las cuales conmemoran el amor del Señor—, son como arrecifes peligrosos que pueden hacerlos naufragar. Son como pastores que no tienen vergüenza y que sólo se preocupan por sí mismos. Son como nubes que pasan sobre la tierra sin dar lluvia. Son como árboles en el otoño, doblemente muertos, porque no dan fruto y han sido arrancados de raíz. 13 Son como violentas olas del mar que arrojan la espuma de sus actos vergonzosos. Son como estrellas que han perdido su rumbo, condenadas para siempre a la más negra oscuridad.

Como dirá más adelante Pablo:

2 Ti 3:13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

Mientras que los creyentes somos como dice en proverbios:

Pro 4:18 El camino de los justos es como la primera luz del amanecer, que brilla cada vez más hasta que el día alcanza todo su esplendor.

Mira lo que ocurrió con Janes y Jambres:
Éxo 32:25-28 Al ver Moisés que el pueblo estaba desenfrenado y que Aarón les había permitido desmandarse y convertirse en el hazmerreír de sus enemigos, 26 se puso a la entrada del campamento y dijo: «Todo el que esté de parte del SEÑOR, que se pase de mi lado.» Y se le unieron todos los levitas. 27 Entonces les dijo Moisés: «El SEÑOR, Dios de Israel, ordena lo siguiente: “Cíñase cada uno la espada y recorra todo el campamento de un extremo al otro, y mate al que se le ponga enfrente, sea hermano, amigo o vecino.” » 28 Los levitas hicieron lo que les mandó Moisés, y aquel día mataron como a tres mil israelitas.

Su insensatez fue evidente y terminaron muertos junto con todos los idólatras. Por eso mis hermanos, mejor atendamos a la verdad, no sea que seamos engañados y quedemos ciegos a la verdad, recuerden, el que está engañado es el último en darse cuenta, eso les pasará a aquellos que en la gran tribulación decidan ser adoradores del anticristo, ¿por qué? Ya lo leímos:

1 Ts 2:10-12 Se valdrá de toda clase de mentiras malignas para engañar a los que van rumbo a la destrucción, porque se niegan a amar y a aceptar la verdad que los salvaría. 11 Por lo tanto, Dios hará que ellos sean engañados en gran manera y creerán esas mentiras. 12 Entonces serán condenados por deleitarse en la maldad en lugar de creer en la verdad.

Pero, me encanta la siguiente parte, la cual espero que sea para ti, como lo es para mí:

2 Ts 2:13 En cuanto a nosotros, no podemos más que agradecerle a Dios por ustedes, queridos hermanos, amados por el Señor. Siempre estamos agradecidos de que Dios los eligió para que estén entre los primeros en experimentar la salvación, una salvación que vino mediante el Espíritu —quien los hace santos —y por creer en la verdad.
2 Ts 2:14-17 Él los llamó a la salvación cuando les anunciamos la Buena Noticia; ahora pueden participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. 15 Con todo esto en mente, amados hermanos, permanezcan firmes y sigan bien aferrados a las enseñanzas que les transmitimos tanto en persona como por carta.16 Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, quien nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una esperanza maravillosa, 17los conforten y fortalezcan en todo lo bueno que ustedes hagan y digan. (NTV)

Mis hermanos, por eso son tiempos peligrosos, hay consecuencias, de no poner atención, de postergar una y otra vez lo que debemos hacer de una vez por todas, no solo puedo decir, pues no sabía, me chamaquearon, es que no me dio tiempo de pensar bien las cosas.

Satanás vino a robar, matar y destruir punto, él no quiere tu bendición, no quiere que te vaya bien, te aborrece, y si por él fuera, de un pisotón terminaría con tu vida, pero, eso no es lo que quiere Dios, esa no es su voluntad.

Su voluntad es que termines la carrera, que pelees la buena batalla y tomes la victoria que ya tienes, que seas transformado a la imagen de su Hijo para que puedas finalmente saborear la verdadera libertad, gozo, plenitud, esperanza.

Por eso no lo olvides, estamos en guerra, y esta no va a disminuir, va a aumentar en medida a que la segunda venida de Cristo se acerque. Tenemos que aprender, conocer, amar la Palabra de Dios para poder discernir la mentira.

Necesitamos limpiarnos, decidir ponernos bajo el agua de la Palabra para ser lavados, y ser así santos y puros para convertirnos en instrumentos de honra para uso del Señor. ¿Recuerdas la armadura del creyente?

La coraza de justicia es nuestra protección, no podemos darnos el lujo de tener pecados ocultos, verdades a medias, porque si no seremos blancos fáciles de falsas doctrinas, falsos maestros y de vidas impías, de conciencias cauterizadas y una fe reprobada.

Todo está en esta decisión de permanecer en Cristo, de andar en el Espíritu, de ser pacientes, de ser fortalecidos en nuestra fe y así tener siempre la victoria.

Hoy en día tenemos oportunidades maravillosas de proclamar el Evangelio, la Palabra, pero, al mismo tiempo hay herejía, apostasía, egocentrismo, decadencia morar, y están envolviendo a la iglesia como un cáncer.

Y no podemos ser como los glóbulos blancos en la sangre que no atacan las células cancerosas porque las identifican como parte del cuerpo. No podemos ser así, estamos llamados a marcar una diferencia, a denunciar la mentira con la verdad. No podemos ser parte de la rebelión que hoy existe en contra del Señor y su Palabra.

El ataque del reino de las tinieblas se va a intensificar contra nosotros, la Palabra nos asegura que la maldad aumentará, el engaño aumentará, los lobos rapaces no perdonarán al rebaño, viene aún más apostasía, antes de que llegue el representante de Satanás llamado el Anticristo, quien terminará por engañar al resto de la humanidad incrédula.

Sabemos que al final Cristo ganará, que su derrota es segura, pero, hay guerra, hay mentira, y aunque no estamos solos, y tenemos la victoria, nuestro Señor está esperando de nosotros que le ofrezcamos todo lo que somos y tenemos, que nos entreguemos a él en santidad, que decidamos limpiarnos, que estemos dispuestos para que él nos use donde él quiera y como quiera, siendo instrumentos de honra, y no de deshonra.

No podemos mantenernos dormidos, tibios, no es una buena actitud para el que sabe que está en una guerra encarnizada y sin tregua. No debemos olvidar lo que dice Pedro:

1 Pe 5:8-11 Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. 9 Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. 10 Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables. 11 A él sea el poder por los siglos de los siglos. Amén. (NVI)

Hoy en día se vende una espiritualidad falsa, iglesias supuestamente centradas en el Espíritu Santo, cuando el Espíritu Santo debe llevarte a Cristo, no al predicador ni a ti mismo. Por eso no quites tus ojos de Cristo, él es el centro, el modelo, el Rey y Señor, todo lo que te mueva de él, duda de que venga de Dios.

Asegúrate de que te estás pareciendo más a él, que le estás amando más, que el Evangelio de la gracia es cada vez más claro para ti, que le estás conociendo, glorificando, adorando cada día más y mejor. Entonces puedes saber que estás en terreno seguro. En Cristo es posible caminar contra corriente en integridad y obediencia. Vamos a orar.