2 Timoteo 3:15-17 La Palabra De Dios Nuestro Recurso Supremo Y Suficiente


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Sermon Notes

LA PALABRA DE DIOS, NUESTRO RECURSO SUPREMO Y SUFICIENTE
2 Timoteo 3:15-17

INTRODUCCIÓN
Seguimos avanzando en la Palabra de Dios, estudiando todo el consejo de Dios, el cual tiene poder para sobreedificarnos y darnos herencia con los que el Señor ha llamado, en la cual encontramos todo lo necesario para llevarnos a la madurez y transformarnos a la imagen de Cristo, cuando la creemos, la recibimos, y la obedecemos poniéndola por obra.

Y por la gracia de Dios hemos llegado desde Mateo hasta 2 Timoteo, parte de las cartas pastorales, junto con Tito y 1 Timoteo, donde más que dar instrucciones de cómo conducirse en la iglesia, da exhortación, consejos, mandatos, principios que le permitirán a Timoteo permanecer firme hasta el final a pesar de cualquier situación. Pablo está escribiendo a su amado hijo en la fe, a su discípulo, su amigo y su colaborador.

¿Cuál es el contexto histórico de esta carta?

Después de haber sido liberado de su primer encarcelamiento romano entre el 62 y 64 d.C., entre dos y cuatro años después, Pablo vuelve a ser encarcelado, pero esta vez ya no sale, sino que, es sentenciado a muerte, durante su último encarcelamiento escribe esta carta entre los años 66 y 67 d.C. mientras esperaba su ejecución.

Nerón ha iniciado su persecución en contra de los cristianos, culpándolos de quemar Roma y acusando de traición a todo el que declarara otro rey y dios que no fuera él. En este momento Pablo ya había tenido su primera audiencia y bajo estos cargos su sentencia de ejecución ya era inminente.

Por lo tanto, estamos leyendo la última carta escrita por Pablo antes de morir, y bien podríamos llamarla: el testamento de Pablo hacia su hijo amado en la fe.

Este contexto le da mucha fuerza a 2ª de Timoteo, el hecho de ser las últimas palabras de Pablo a un Timoteo desanimado, acobardado, a quien anima, instruye y exhorta a seguir la carrera hasta acabarla, a pelear la batalla hasta ganarla y a guardar fielmente la fe hasta que el Señor le llame. El verso clave de esta carta está en el capítulo 4, casi despidiéndose le va a decir a Timoteo:

2 Ti 4:7-8 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Pablo había servido a su Señor a través de todas las circunstancias imaginables, y sabía que era posible terminar bien, y en esta carta nos da principios básicos para lograrlo. Porque de la misma manera que Pablo, cada uno de nosotros tenemos una batalla que pelear, una carrera que acabar y una fe que guardar, y no es fácil, dice la Palabra:

Hch 14:22b Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Pedro también escribió:

1 Pe 4:18-19 Además, “Si el justo a duras penas se salva, ¿qué será de los pecadores que viven sin Dios?”.19 De modo que, si sufren de la manera que agrada a Dios, sigan haciendo lo correcto y confíenle su vida a Dios, quien los creó, pues él nunca les fallará. (NTV)

Esto es lo hermoso de esta carta, Pablo, a punto de graduarse, como un testigo fiel nos dice: hay victoria, se puede ser fiel hasta el final.

RECAPITULANDO:

En la primera parte Pablo ya nos reafirmó nuestro maravilloso llamado, quiénes somos, la fe que profesamos, lo que hemos obtenido en Cristo.

Nos recordó que este mundo no es nuestro hogar, y por lo mismo, hay padecimiento, porque no hay un lugar fijo dónde echar raíz, sencillamente aquí no vamos a permanecer, aunque nosotros ciertamente, esperamos un hogar, una tierra, un reino inconmovible.

Somos parte del reino de la luz, y tenemos un rey inmortal, Jesucristo, quien nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo, quien quitó la muerte, sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.

Por lo cual hay oposición, dureza de corazón, incredulidad, hostilidad, los cristianos somos soldados y aunque peleamos desde la victoria ganada por Cristo, estamos en batalla, somos atletas que necesitan estar en forma para mantenerse sanos, firmes en la fe, luchando contra una naturaleza pecaminosa.

Somos agricultores que trabajamos arduamente en una tierra que es dura, y enfrentamos todo tipo de inclemencia por ver un fruto que a vece es escaso, pero al mismo tiempo Pablo nos recuerda que tenemos maravillosas promesas:

2 Ti 2:11-13 Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; 12 Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. 13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.

Pablo nos ha enseñado: soporten aflicciones, no se avergüencen del evangelio, esfuércense en la gracia.

En la segunda parte, Pablo nos ha enseñado, hay otra oposición a la cual sobreponernos, hay falsos maestros, hay doctrinas equivocadas, hay una fe falsa, que no salva, hay engaño, hipocresía, opositores, lobos vestidos de oveja que no perdonarán al rebaño, sino que harán mercadería de las ovejas.

Vivimos en el mundo de lo relativo donde se ha ignorado la verdad y ya no hay absolutos, filosofías que enseñan que lo que te funcione puede ser tu verdad, todos los caminos llevan a Dios, si te hace feliz dale porque tú eres el centro del universo.

Falsas doctrinas que presumen ser cristianas, corrientes filosóficas de todo tipo se han infiltrado en la iglesia, para destruir, opacar, o confundir la verdad basadas en codicia, en idolatría a los deseos temporales de este mundo.

Y Pablo nos enseña: no se metan en discusiones inútiles de palabras, filosofías y huecas sutilezas, no edifican, son como gangrena y conducen más y más a la impiedad, más bien:

2 Ti 2:15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

Es ante Dios que responderemos por el uso de las Escrituras al entenderlas, obedecerlas, al enseñarlas, es a Dios a quien tenemos que agradar. Y nos dice: el Señor conoce a los suyos, pero, ojo, los suyos, todos aquellos que hemos invocado el nombre de Cristo estamos llamados a responder apartándonos de iniquidad. Para ser instrumentos de hora, santificados, útiles al Señor, dispuestos para toda buena obra.

Y finalmente, en este último capítulo Pablo nos ha enseñado que vivimos en tiempos peligrosos, que hoy en día no todo el que dice que cristiano o pastor lo es, y debemos estar alerta al fruto, porque eso es lo que determina un falso maestro o creyente de uno verdadero, el carácter de la persona.

Su carácter o conducta manifestará su identidad, cristiano, o mundano; a quién verdaderamente sirve, al dios de su vientre, o al Señor Jesucristo, a qué reino pertenece, al de las tinieblas o al de la luz, quién es verdaderamente es su padre, el padre de mentiras, Satanás, o el Padre de verdad.

Jesucristo dijo hablando a sus discípulos en el sermón del monte:

Mat 7:13-14 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

Ahí mismo, más adelante dijo:

Mat 7:21-23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Y para esto, Pablo nos dio una fotografía, un perfil para que, así como un investigador busca a una persona, nosotros también estemos alerta, cuidándonos; nos dio un espejo para que con toda integridad nos observemos a nosotros mismos, y por la gracia de Dios nos limpiemos de lo que nos hace ver mal, hace ver mal a la iglesia y a nuestro Señor.

Y nos dice: no debes ignorarlo, entiéndelo, en los últimos días, los cuales estamos viviendo hoy, son tiempos peligrosos de vida o muerte, salvación o condenación eternas, son tiempos furiosos, difíciles, violentos, duros, trabajosos.

La religión del materialismo y el egocentrismo, ha invadido la iglesia, se ha creído la mentira de que la causa de la infelicidad es que no me amo a mí mismo lo suficiente, tengo baja auto estima, lo cual es más bien la esencia del pecado. Amarme a mí mismo más que a todos, ponerme como el centro del universo, ser como dios, todo lo que importa soy yo.

Un buen sector de la iglesia de nuestros días hecho a un lado a Cristo, a su Palabra, y en su lugar se ha puesto al ser humano como lo más importante, el cual reclama bendiciones y todo lo mejor para él, sin importarle lo que Dios realmente quiere, su voluntad.

De esta idolatría a uno mismo amadora de sí misma, surgirá gente vanagloriosa y soberbia, blasfema, desobediente a los Padres, ingrata, impía, sin afecto natural, implacable, calumniadora, intemperante, cruel, aborrecedora de lo bueno, traidora, impetuosa, infatuada, amadora de los deleites más que de Dios.

Esta gente maneja un perfil evangélico, se viste, se mueve, habla, tiene costumbres evangélicas, pero solo es pantalla, tienen conceptos, pero, no un carácter cristiano, no es gente realmente espiritual.

Por lo mismo, su conducta, su manera de pensar y de vivir, su filosofía egocéntrica de vida negará el poder transformador de la verdad, de la gracia, de la fe genuina. A los cuales dice Pablo evítalos a toda costa.

Nos enseñó cómo esta gente se maneja como depredadores en busca de los vulnerables, nos da el ejemplo de las mujercillas que nunca confesaron sus pecados, y por lo mismo no entienden la verdad, cómo la seducción del pecado lleva a la rebeldía y eventualmente a la apostasía.

Pero, gracias a Dios nos dice: tarde o temprano saldrá la maldad contrastará con la bondad, y el mal será destruido.

La semana pasada cambió de un sabor amargo, a un sabor más dulce, Pablo nos mostró un contraste, aprendimos que debemos evitar a toda costa a quienes, o lo que no nos edifique y debemos tomar un modelo bíblico, no solo en papel, sino el ejemplo de una persona piadosa, y debemos seguirla, así de importante es ser un discípulo genuino y convertirnos en discipuladores de otros.

Pablo le dijo a Timoteo: tu caso es distinto, Timoteo, eres mi discípulo, has aprendido de mí, desde el día en que naciste de nuevo, y hasta ahora. Y nos dice, sean ejemplos o sigan aquellos que siguen la verdad, en una doctrina sana, en una conducta piadosa, y con motivos puros.

Busquen un modelo, y ustedes mismos conviértanse en modelos en carácter cristiano, en fidelidad, paciencia, perseverancia, y amor, de cómo se vive en persecuciones y padecimientos en fe y esperanza.

Aprendimos que, al creer y nacer de nuevo, pasamos a formar parte del reino de la luz, el cual está invadiendo el reino de las tinieblas, por lo tanto, en algún grado, habrá resistencia, oposición, persecución. Pablo nos enseñó que, los creyentes debemos retener lo que hemos aprendido de maestros fieles.

Y la sección anterior termina diciendo a Timoteo: Persiste, en lo que has aprendido, persiste en aquello que es ahora tu convicción. ¿Sabes? El mundo constantemente está haciendo presión a nuestra mente y corazón como dos moldes que oprimen un pedazo de play do, para conformarnos a su manera, y los creyentes estamos llamados a oponernos a eso.

Por eso el día de hoy Pablo cerrará con su última arma poderosa, el arma suprema, la cual es indispensable para vencer, la espada del Espíritu que es la Palabra. Después de haber hablado de todo lo que ya hemos visto, esta será su último consejo, algo que ningún creyente debe olvidar.

Qué importante debería haber sido para Pablo que lo deja para el final, por eso yo titulé este mensaje: LA PALABRA DE DIOS, NUESTRO RECURSO SUPREMO Y SUFICIENTE. Demos lectura, y Pablo dice, sobre todas estas cosas, recuerda Timoteo:

I. Las Escrituras son sagradas, y son capaces de hacerte sabio para salvación.
2 Ti 3:15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.
Desde que eras pequeñito, ¿te acuerdas al principio?

2 Ti 1:5 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.

Es interesante mis hermanos, porque la Palabra nos enseña que Timoteo fue hijo de padre griego, mientras que su madre y abuela eran judías. Piensa en eso, Timoteo vivió en un hogar dividido, roto, sin embargo, su madre y su abuela no dejaron de enseñarle.

No sabemos si su Padre lo llevaba a los templos paganos, le hablaba de la historia de los dioses, de Zeus, Diana, Afrodita y demás, pero piensa en su madre y abuela hablándole en contraparte de Sansón, David, Moisés, etc.

Si bien nosotros no podemos revelar a Cristo a nuestros hijos, no podemos hacerlos salvos ni obedecer por ellos, sí podemos instruirlos, es muy importante sembrar en nuestros hijos la Palabra de Dios, un ejemplo creíble, una fe genuina, todo esto es necesario, nuestros hijos son una de nuestras más altas responsabilidades, nuestras familias son nuestro primer ministerio, sin dejar de lado la comunión de la iglesia y demás.

Y Pablo menciona las Sagradas Escrituras, este es una referencia al AT, así le llamaban los judíos griegos al AT Jieros grammata, las Sagradas Escrituras. Primero, Pablo nos muestra cómo desde el AT la gente tenía la oportunidad de conocer la gracia y la salvación, era suficiente para entender que requerían un salvador.

Cada sacrificio mostraba la necesidad de un sustituto, la ley enseña que el que rompa uno solo de sus mandamientos es reo de muerte, por lo tanto, el único camino que deja es la fe en la gracia inmerecida de Dios, la cual da a cualquiera que lo reconozca y que la pida. Ahí están Moisés, David, Josué, etc.

De Génesis a Malaquías podemos ver la santidad, majestad, bondad, misericordia, amor de Dios, su plan de redención, su paciencia.

En el AT la gente era salva volteando a la cruz desde su presente hacia el futuro redentor en Cristo, nosotros somos salvos al conocer la Escritura y voltear de nuestro presente al pasado, cuando nuestro Señor fue a la cruz, pero ambos somos salvos por fe, y la Escritura es suficiente para hacernos entender la verdad y llevarnos a la salvación.

Solo la Escritura es capaz, dúnamai, de dunamis, poder eficaz y milagroso, solo la Palabra es poderosa, para hacer entender la verdad, para dar vida, no solo revela la voluntad de Dios, sino que da entendimiento suficiente para recibir el Evangelio y ser salvo de pecados.

Nacer de nuevo, no viene como resultado de un nacimiento físico, pasión de la iniciativa humana, sino que viene de Dios. Y la verdad de las Escrituras invariablemente nos llevará a la salvación, a aquellos que la buscan con sinceridad, impulsados por el Espíritu Santo se toparán con Cristo invariablemente.

Es una verdad, toda batalla espiritual se libra en la mente, se define en el corazón y en la conducta se manifiesta quién fue el vencedor, quien es el que finalmente que gobierna la vida de la persona, si la verdad para vida, o la mentira para muerte. Por ejemplo, el incrédulo, dice la Palabra que está en tinieblas, ¿de qué manera?

Efe 4:17-18 Con la autoridad del Señor digo lo siguiente: ya no vivan como los que no conocen a Dios, porque ellos están irremediablemente confundidos. 18 Tienen la mente llena de oscuridad; vagan lejos de la vida que Dios ofrece, porque cerraron la mente y endurecieron el corazón hacia él.

Su perspectiva de la vida, la manera en la que perciben la vida está equivocada porque están muertos espiritualmente, así nacemos todos, así estamos todos antes de conocer a Cristo.

Y por eso compartimos el Evangelio de la gracia, no solamente hablamos nuestro testimonio, o lo bueno que es Dios, eso es importante, pero, es necesario sacar la espada eficaz de la Palabra para encender la luz en la vida de las personas.

Habla o enseñar la Escritura en su contexto es como prender un foco en densas tinieblas, el que la acepta puede ser limpiado, el que la rechaza es porque ama sus tinieblas, la luz le molesta y prefiere decirte: apágale, así vivo feliz; aman sus tinieblas y no quieren que la luz les limpie, pero, nosotros ya hicimos nuestra parte al predicarla.

Por lo mismo, predicar un falso evangelio es predicar tinieblas, es hacer que la gente no salga de su ignorancia. Un falso evangelio es atrayente a un falso creyente porque te promete comodidad dentro de tus mismas tinieblas, aunque sea una comodidad ilusoria, o pasajera, porque el que peca es esclavo, es decir.

Un falso evangelio no te salva de tus pecados, no te libra de ellos; aquel que está bajo un falso evangelio sigue siendo esclavo de sus pasiones y deseos, por lo tanto, jamás experimentará verdadera libertad.

Por eso es tan importante conocer la Escritura, relacionarnos con ella, disponernos a poner toda nuestra atención a la invitación de nuestro Salvador en el evangelio, para creer en él y recibir salvación y vida eterna, protección de la mentira, del fraude al conocer la verdad.

Una vez más, la Palabra es luz, sin la luz la gente está en tinieblas y no sabe a dónde va. Piensa en un lugar donde no hay un solo rayo de luz, donde lo único que te queda es andar a tientas, ahora, piensa en ese lugar no solo en densas tinieblas, sino sin gravedad, sin lugar dónde tener los pies firmes.

Así es la vida antes de Cristo, así está el mundo, sin la luz de la verdad, no tiene un punto de comparación, no tiene una autoridad y vive perdido en la inmensidad de lo relativo. Jesucristo dice:

Mat 6:22-23 “Tu ojo es una lámpara que da luz a tu cuerpo. Cuando tu ojo es bueno, todo tu cuerpo está lleno de luz. 23 Pero, cuando tu ojo es malo, todo tu cuerpo está lleno de oscuridad. Y si la luz que crees tener en realidad es oscuridad, ¡qué densa es esa oscuridad! (NTV)

Pero, al venir a la Escritura, entonces encendemos la luz y tenemos la oportunidad de lo que llamamos confesión y después arrepentimiento. Hermanos, la Palabra de Dios no solo es información, es vida, está viva y es eficaz, porque es el Espíritu de Dios hablando a nuestros corazones, ya lo veremos más adelante.

Ahora, ¿por qué tenemos la oportunidad de confesión? Porque cuando la luz se enciende, entonces tenemos la oportunidad de ver nuestro alrededor, de vernos a nosotros mismos, de ver la realidad de la que estamos rodeados, y entonces tenemos un punto de referencia real con el cual puedo comparar mis convicciones, podemos poner nuestros pies en tierra firme para saber dónde estamos y a dónde vamos.

Vayamos otra vez al cuarto sin luz ni gravedad, ¿dónde podrías decir que es norte sur, este, oeste? No puedes a menos que tuvieras una gravedad que te mantiene firme y sabes, debajo de mis pies es norte, arriba es sur, a un lado oriente y al otro poniente, dependiendo mi posición, pero, el norte siempre es el norte, no cambia, ahí encuentras la precisión de una brújula.

Ese norte, esa gravedad que nos mantiene firmes en la tierra y no nos permite salir disparados al universo es la verdad, la Palabra de Dios, la única roca firme, ancla segura, punto de referencia real y confiable.

Cuando la luz es encendida y digo, ya vi, estaba en tinieblas, iba mal, yo estaba torcido, mi supuesta luz eran tinieblas, mi supuesta verdad mentira, mi sabiduría necedad; en ese momento me estoy poniendo de acuerdo con ella, con Dios, eso es confesión.

Y después de considerar con honestidad la verdad, y decido ponerme en la posición correcta, alinearme en función a este punto de referencia, y pongo mi vida en sintonía con él, a esto le llamo arrepentimiento.

Por eso la Escritura me hace sabio, porque me deja ver mi necedad, mi rebeldía, me libra de mis tinieblas engañosas que me hacen sentir la última coca cola del desierto, el único que sabe y tiene la razón.

Me llevan a justificar a Dios, y a dejar de justificarme a mí mismo, a entender mi necesidad real de un salvador, a entender que, sin Cristo, no tengo ningún chance de salvarme a mí mismo, de limpiarme, o de presentarme delante de Dios y salir librado o perdonado.

A menos que sea con mi abogado Jesucristo, quien pagó por mí, quien se presenta como mi sustituto, como el que venció la muerte, como en quien tengo redención, perdón de pecados, adopción, herencia con los santificados, resurrección de los muertos, etc.

Por eso dice Pablo la Escritura te puede hacer sabio para salvación, claro, tú puedes decir, pero no en todos sucede, claro, ¿recuerdas la parábola del sembrador? No todos los corazones son fértiles a la semilla de la Palabra.

Mat 13:19-21 Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. 20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

Mat 13:22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Estos tipos de suelo representan la manera en la que la gente responde a la Palabra de Dios, y ella es poderosa para salvar, pero, también depende de la condición de cada corazón, los únicos en oír y entender la sabiduría de la Palabra son “los que con corazón bueno y recto retienen, oyen y entienden, y reciben la palabra y dan fruto con perseverancia.

Al mismo tiempo, es Dios quien hace soplar el Espíritu Santo de donde quiere y da vida, dice la Palabra:

Jua 3:8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

En Santiago dice:

Stg 1:18 Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión.

Por eso es tan necesario poner atención, escuchar con cuidado, con honestidad, porque las Escrituras, abren nuestros ojos, y sin duda nos pueden llevar a Cristo, porque ellas Escrituras dan testimonio de Cristo nuestro salvador.

El Espíritu Santo dador de las Escrituras nos lleva a Cristo, no lleva a ningún ser humano, no exalta a ningún supuesto siervo de Dios, del hombre solo denuncia su pecado, su incapacidad para salvarse, su necesidad de un salvador. Dice en Juan:

Jua 5:39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

Timoteo desde niño conoció las Escrituras, ¿Desde cuándo conoces las conoces tú? Y es importante aclararlo, porque no se trata de un poder místico saliendo de la tinta y el papel que forman tu Biblia, ni siquiera son las palabras en sí, como si fueran mantras de poder, se trata de la sabiduría que las Escrituras imparten, la verdad que alumbra mis tinieblas, las que llevan a la salvación por la fe en Cristo.

Y la Palabra de Dios no solo tiene poder para mostrarnos la verdad y llevarnos a Cristo, también tiene todo lo que necesitamos para ser santos. Pablo le dice a Timoteo, no olvides esto jamás, vamos al siguiente punto:

II. Dios la inspiró y es útil para nuestra santificación.
2 Ti 3:16a Toda la Escritura es inspirada por Dios,
Aquí Pablo utiliza otra palabra para referirse a las Escrituras, la palabra grafé, el cual se refiere ya no solo al AT, sino a toda la Biblia. Y Pablo está diciendo toda, es decir, no solo algunas partes de ella, porque entonces, ¿quién definiría que sí y que no? El hombre no es, ni será jamás el juez de las Escrituras, es ella la que nos juzga a nosotros y no al revés.

Toda la escritura, el AT menciona las profecías cumplidas en el nuevo, el NT constantemente cita el AT, Pedro, Pablo, el mismo Jesucristo.

¿Sabías que, en los primeros cinco libros del AT, el Pentateuco por lo menos tiene 680 afirmaciones de que es Dios quien lo inspiró? En los libros históricos 410 veces menciona la Biblia misma ser inspirada por Dios, en los libros poéticos 195 veces, en los profetas 1307 veces.

El NT contiene más de 300 citas directas y al menos 1000 referencias indirectas al AT, y casi todas declaran o implican que son Palabra de Dios. Es más, ¿te acuerdas cómo comienza la carta a los hebreos?

Heb 1:1-2 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;

Estaba leyendo que, en conjunto, los escritores bíblicos hacen unas 4000 afirmaciones de estar escribiendo la Palabra de Dios. De Génesis a Apocalipsis cada palabra Dios la inspiró con sus propósitos específicos.

Inspirar es la palabra Theopneustos, respirado por Dios, o respirado de Dios. Inspirado, algo lanzado, emitido, enviado por Dios. Dios respiró sus palabras a escritores humanos, para que ellos las registraran como si fuera un dictado. A Jeremías le dijo: he aquí he puesto mis palabras en tu boca.

Dice John McArthur: Las Palabra escrita es la transmisión de la revelación de Dios, la inspiración a sus siervos fieles fue el medio que Dios utilizó para transmitirla. En las palabras reveladas por Dios y registradas originalmente por los escritores de la Biblia, toda la Escritura es la Palabra infalible de Dios.

Y es importante aclarar que, esta inspiración no se refiere a la inspiración de un compositor, o algún artista, tampoco se refiere a que quienes escribieron la Palabra todo el tiempo y todo lo que hablaron o escribieron era inspirado por Dios.

Muchos de los que escribieron la Escritura como Moisés y Pablo, eran hombres muy bien preparados en conocimiento y sabiduría humana, pero esas capacidades no fueron la fuente de la verdad divina que registraron.

Por ejemplo, David era músico, poeta, podemos ver su capacidad y talento en lo hermoso de los salmos, pero tampoco su talento fue la fuente de la verdad divina. La Escritura es lo que Dios ha inspirado, lo que él decidió dictar por su Espíritu, sin esta revelación de Dios, sus pensamientos, sabiduría y entendimiento eran comunes, humanos, falibles.

Por ejemplo, Pablo o cualquiera de los escritores Bíblicos, no es lo único que escribieron, pero, solo lo que está escrito en la Biblia es lo que Dios decidió inspirar.

Y no es que lo que haya escrito Pablo fuera del canon Bíblico haya sido impío o no haya sido de bendición, no, pero, hablando de la Biblia, es otra cosa totalmente distinta, es Dios quien decidió hablar, y utilizar instrumentos humanos, bajo su soberanía.

La Biblia no es una colección de la sabiduría de ideas de los hombres, aún que habláramos de hombres piadosos, la Biblia es la verdad de Dios, y su propia Palabra en sus propias palabras. Dice la Escritura:

Sal 119:89 Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos.

Cuando nos acercamos a la Escritura, tenemos que poner en nuestra mente y corazón que proviene de Dios y se trata de Dios de su revelación a la una humanidad caída.

Desde Génesis hasta Apocalipsis Dios revela su verdad, su carácter, sus atributos, y su plan divino para la redención del hombre, al cual hizo a su propia imagen. Incluso predice la redención futra del resto de su creación, que “será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Dice la Palabra:

2 Pe 1:20-21 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Ni un solo pasaje de las Escrituras se originó, o se emitió por sabiduría y voluntad de ningún hombre. Claro, Dios decidió elegir a hombres fieles a través de los cuales se reveló y bajo la instrucción divina la ejecutaron por obra del Espíritu Santo y la registraron.

¿Por qué es tan importante para Pablo mencionar esto? Hoy en día la iglesia está plagada de falsos maestros que lo primero que hacen es dudar de la Escritura, y hacer a la iglesia dudar de ella, porque si no hay autoridad, entonces ellos se pueden poner como la autoridad, se atreven a decir que no todo está Escrito, y que ellos reciben tiene la misma autoridad que la Palabra escrita, cuando la Palabra dice:

Gál 1:6-9 Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. 7 No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. 8 Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! 9 Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición!

Apocalipsis dice claramente:
Apo 22:18-19 A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le añade algo, Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. 19 Y si alguno quita palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, descritos en este libro.

Y checa las falsas enseñanzas están plagadas de obras de la carne, orgullo, egocentrismo, codicia, ensalzan al predicador y no a Cristo, y son claramente contrarias a la Escritura.

Este es un versículo muy importante que todo creyente debe entender, lo he dicho, y lo repetiré una y otra vez, solo hay de dos sopas, o es palabra de hombre, o es Palabra de Dios, y hay una gran diferencia entre estas dos cosas. Y si hablamos de algo que Dios nos inspiró, entonces tenemos un gran problema.

Porque solo la Palabra inspirada por Dios, viva y eficaz, es la única, y lo repito, la única que tiene poder verdadero para salvar, y para transformar. Ninguna palabra, ciencia o disciplina humana, puede, ni podrá jamás transformar el corazón humano, por más motivadora, humanista, o psicológica que sea, por más que conmueva nuestras entrañas, no transforma, no trae verdadera solución.

Porque el problema humano es espiritual, y el hombre nace muerto espiritualmente, el problema humano se llama pecado, no es un problema de desequilibrio químico, psicológico, un trauma del pasado, etc., lo más que puede hacer es auto engañarse, dormir su conciencia, negar neciamente la realidad hasta que las consecuencias le alcanzan en esta vida, y peor aún en la próxima. Dice la Palabra:

Heb 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

A un nivel espiritual la Palabra de Dios, el Espíritu Santo hace lo que ni la psicología, ni la meditación trascendental, ni ninguna otra disciplina humana puede hacer: llegar al meollo del asunto. Mi problema está en las intenciones de mi corazón, y ahí solo el bisturí de la Palabra puede llegar, y hacer algo al respecto, no solo dar paliativos. Y dice Pablo, por lo tanto:

2 Ti 3:16b y útil
Es útil, eso significa que fuera de la Palabra todo es inútil, para libarte del pecado, por lo tanto, no va a ser eficaz poder restaurar tu relación con Dios, por lo tanto, tampoco con tu cónyuge, con tus hijos, con tus padres, no así la Escritura, la cual es útil, ofélimos, algo provechoso, beneficioso, productivo y suficiente.

Debemos entender que, aunque la mercadotecnia nos dice que nuestro problema es que no vestimos determinada ropa, no manejamos determinado auto, o vivimos de tal manera, eso es una mentira, el mundo pasa y sus deseos.

El satisfacer los deseos de los ojos, de la carne y la vanagloria de la vida jamás nos darán verdadera libertad y satisfacción. Nuestro mayor problema no es siquiera que nos enfermamos, o que no tenemos suficiente dinero, o que tenemos un mal gobierno, ciertamente todo eso es parte de los síntomas del problema, el pecado.

Por eso, es muy importante encender la luz de la Escritura y creer que nuestra mayor necesidad es conocer a nuestro Salvador, porque nuestro mayor problema es el pecado.

Por eso es tan importante entender venimos descompuestos de fábrica, nacemos rotos, y necesitamos un nuevo nacimiento, y una vez habiendo nacido de nuevo, necesitamos crecer, para lo cual tenemos que re aprender, renovar por completo nuestro entendimiento, por eso es por lo que necesitamos ser enseñados, redargüidos, corregidos, instruidos.

Porque aún como nuevas criaturas nuestra nueva naturaleza constantemente es bombardeada primeramente por nuestra vieja naturaleza caída, viciada, vendida al pecado.

Es bombardeada por un mundo que está en tinieblas, que pensando que es sabio, es más bien necio, y está dominado, esclavizado por las tinieblas, y con engaños constantemente nos bombardea, apelando a nuestra vieja naturaleza pecaminosa. Y Satanás echa combustible a esta filosofía mundana y a nuestra naturaleza pecaminosa para que ardan con más fuerza.

Y muchas veces hasta nuestras mejores buenas obras, nuestros intentos altruistas, según de compasión y ayuda están manchados por soberbia, envidia, por alto concepto de nosotros mismos y por eso, necesitamos ser redargüidos por el Espíritu Santo de la Palabra constantemente.

Entonces debo saber que mi mayor necesidad es espiritual, y que la Escritura más que un privilegio que tengo para de vez en cuando es una necesidad, mi mayor necesidad, y partiendo de ahí, es que, todo puede cambiar en mi vida para Bien. Puedo alcanzar verdadera sabiduría, libertad, crecimiento, dice el salmo 19:

Sal 19:7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

Sal 19:8-13 Los preceptos del SEÑOR son rectos: traen alegría al corazón. El mandamiento del SEÑOR es claro: da luz a los ojos. 9 El temor del SEÑOR es puro: permanece para siempre. Las sentencias del SEÑOR son verdaderas: todas ellas son justas 10 Son más deseables que el oro, más que mucho oro refinado; son más dulces que la miel, la miel que destila del panal 11 Por ellas queda advertido tu siervo; quien las obedece recibe una gran recompensa. 12 ¿Quién está consciente de sus propios errores? ¡Perdóname aquellos de los que no estoy consciente! 13 Libra, además, a tu siervo de pecar a sabiendas; no permitas que tales pecados me dominen. Así estaré libre de culpa y de multiplicar mis pecados.

Significa que su Palabra, es perfecta, digna de confianza, recta, clara, pura y verdadera, convierte el alma, infunde nuevo aliento, da sabiduría al sencillo alegra el corazón, alumbra los ojos, permanece para siempre, produce la justicia de Dios, enriquece, deleita, recompensa, genera conciencia y protege. Por eso, solo ella es útil, ¿para qué?

2 Ti 3:16c para enseñar,
Didaskalia, no se refiere al proceso de enseñar, sino al contenido, a toda la instrucción divina a la doctrina dada la los creyentes en la Palabra. Las cosas que solo el Espíritu Santo puede enseñar, dice en 1 Corintios:

1Co 2:11-12 Nadie puede conocer los pensamientos de una persona excepto el propio espíritu de esa persona y nadie puede conocer los pensamientos de Dios excepto el propio Espíritu de Dios. 12 Y nosotros hemos recibido el Espíritu de Dios (no el espíritu del mundo), de manera que podemos conocer las cosas maravillosas que Dios nos ha regalado.

1 Co 2:13-14 Les decimos estas cosas sin emplear palabras que provienen de la sabiduría humana. En cambio, hablamos con palabras que el Espíritu nos da, usamos las palabras del Espíritu para explicar las verdades espirituales. 14 Pero los que no son espirituales no pueden recibir esas verdades de parte del Espíritu de Dios. Todo les suena ridículo y no pueden entenderlo, porque sólo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir.

La Palabra nos instruye, nos enseña a utilizar la Palabra de Dios como la espada del Espíritu, nuestra única arma ofensiva. Cristo siendo Dios, y pudiendo hablar como Dios, haciendo que lo que dijera fuera Palabra de Dios, escogió responder las tentaciones de Satanás con tres versículos bíblicos. Qué importante es dejarnos enseñar por la Escritura, decía Josué:

Jos 1:7-8 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Proverbios nos enseña que despreciar la instrucción de la Palabra se ser necios, ¿qué dice proverbios 3?

Pro 3:1-8 Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos; 2 porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán. 3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón; 4 Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. 5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. 7 No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; 8 Porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.

No solo es útil para enseñarnos, guiarnos, protegernos, sino que también nos redarguye:

2 Ti 3:16c para redargüir,
Élenjos, prueba, convicción, certeza, puesta al descubierto.

¿A qué se refiere con esto? A que la Escritura también nos reprende, nos convence de mala conducta o falsa doctrina. Nos capacita para conocer y entender la verdad, y entonces expone en nosotros la falsedad, el pecado, una creencia equivocada, una conducta impía. Y entonces nos lleva a la confesión, y por consiguiente al perdón de pecados.

¿Cuántas veces nos sentimos lejos del Señor, fríos, apagados? Y muchas veces es algún pecado oculto, algún ídolo que no hemos abandonado y que seguimos conservando. La Palabra es el espejo que nos muestra nuestra horrible realidad, y nos lleva a la confesión y al perdón de pecados, dice la Palabra:

Jn 1:8-10 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Decía Salomón y su padre David:
Sal 19:12-14 ¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón? Límpiame de estas faltas ocultas. 13 ¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente! No permitas que estos pecados me controlen. Entonces estaré libre de culpa y seré inocente de grandes pecados. 14 Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean de tu agrado, oh SEÑOR, mi roca y mi redentor.

Sal 119:7 A medida que aprendo tus justas ordenanzas, te daré las gracias viviendo como debo hacerlo. 8 Obedeceré tus decretos; ¡por favor, no te des por vencido conmigo! 9 ¿Cómo puede un joven mantenerse puro? Obedeciendo tu palabra.

Pro 28:13 Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia.

Qué importante es venir a la Escritura con un corazón sincero, honesto, íntegro, y si la Palabra de Dios va en contra de algo que yo pienso que está bien, no pretender justificarme, y hacer que la Palabra diga lo que me conviene, sino al contrario, en ese momento alinearme con la Escritura, eso me traerá descanso, gozo y crecimiento, y quitará lo que estorba para tener comunión plena con mi Señor y con los demás.

Que importante es no hacer oídos sordos a la verdad, a mi conciencia, a la voz del Espíritu Santo tratando de convencerme de pecado, lo cual no es para mí mal, sino para mi bien.

Porque si mi relación con Dios está rota, mi relación con los demás lo estará, no importa qué tan leal quera ser. Necesito constantemente el diagnóstico, el cutscan, la radiografía, de la Palabra, para mantenerme en forma, dando fruto. Y dice:

2 Ti 3:16c para corregir,
Corregir: Epanórdsosis, enderezar de nuevo, rectificar, reformar, corregir, restaurar, rectificación completa, corrección, restauración de la conducta. Restauración de algo hasta su estado original y condición apropiada.

En la literatura griega se utilizaba para arreglar un objeto que había caído y ayudar a unapersona a ponerse en pie cuando se había caído.

Es decir, Dios no nos deja tirados, Dios no quiere que yo viva en una eterna condenación o acusación, ese es el trabajo del diablo, no el del Espíritu Santo, el cual me muestra mi pecado para poder limpiarme, para poder darme paz y bendición.

Cuando abrazo mis pecados, mis ídolos, entonces yo mismo detengo la bendición de Dios, porque mi comunión está rota con él, por lo tanto, necesito ser enseñado por Dios, después redargüido, para poder ser corregido.

Su deseo es formarme a su imagen y para eso necesita restaurarme, corregir mi camino, mostrándome el camino derecho. Porque tenemos la idea de que solo tenemos que venir y pedirle a Dios y cumplir y tal vez aprendernos versículos bíblicos, pero, no hacemos nada por corregir lo torcido, lo equivocado, y por lo mismo nunca vemos avance.

Pero, es algo maravilloso el saber que la Palabra no solo me va a mostrar la verdad, me va a convencer de pecado, sino que me va a capacitar para que yo pueda corregir el rumbo. Pero, para esto tengo que tomar cartas en el asunto, decía Pedro:

1 Pe 2:1-3 Y ésta es la palabra del evangelio que se les ha anunciado a ustedes. Por lo tanto, abandonando toda maldad y todo engaño, hipocresía, envidias y toda calumnia, 2 deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación, 3 ahora que han probado lo bueno que es el Señor.

Al mismo tiempo nos ayuda a poder corregir a aquellos que no andan bien como lo dice en Gálatas:

Gál 6:1-2 Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. 2 Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo.

¿Cuál es el parámetro para corregir, para demandar? Ciertamente no es ni mi propia prudencia, ni mi propia justicia, sino la verdad de Dios. Porque si no me ocurre lo que dice el Señor en el sermón del monte, quiero quitar la paja de mi hermano, cuando no me doy cuenta que yo tengo una viga.

Necesito la Escritura, porque no se trata de lo que yo demande, porque no lo soporto, porque me cae mal, porque yo me considero mejor, sino se trata de considerar lo que Dios demanda, y todos y cada uno de nosotros alinearnos a esa verdad, y demandarnos el enfocar nuestra mirada al modelo, el cual es Cristo. Y por último, también es útil para:

2 Ti 3:16c para instruir en justicia,
Paideía, lo cual tiene que ver con tutoría, educación, entrenamiento, disciplina, instrucción, la formación que se le da a un niño. ¿Cuál es la diferencia a las anteriores? Más que un sentido negativo, es positivo.

La Escritura me instruye para hacer lo que Dios requiere, me enseña a pensar, a sentir y a comportarme de una manera piadosa. Cuánta falta me hace aprender los caminos de Dios, y lo más impresionante es que cuando me decido, él está listo para caminar conmigo, él se pone el yugo conmigo y me da su carga ligera.

Cuando abro la Escritura, puedo estar seguro de que el Señor me dará una y otra lección para practicar y después dominar. Me enseñará a no estar cayendo siempre en los mismos errores, perdiendo siempre las mismas batallas, me enseñará a tener victorias cada vez más seguido, por lo tanto, me enseñará la clave de una vida en verdadera libertad.

Me enseñará a amar lo que Dios ama, a seguir la justicia, el amor, la fe, y me enseñará cómo hacerlo aún con una naturaleza pecaminosa, y con todos mis enemigos.

Mira Holliwood, te venden otra filosofía que hacen ver la sabiduría de la Escritura como algo estúpido, donde el bueno es menso, y el malo, el mentiroso, el violento, el orgulloso es el rey. ¿Quién tiene la razón? Solo el hombre de Dios puede valorar lo que Dios valora, amarlo, desearlo como niño recién nacido la leche espiritual no adulterada, con ella crece.

Es maravilloso, los beneficios de la Escritura son como tesoros, es como los nutrientes que no sabemos cómo llegan a nosotros, pero nos sentimos sanos y fuertes, es como el crecimiento del cual no estamos conscientes hasta que vemos que ya crecimos, algunos para los lados.

Porque si no jamás vamos a alcanzar nuestro máximo propósito, crecer en conocer a nuestro creador, y traerle fama y gloria en nuestras vidas, cumpliendo su voluntad, fuera de eso, nuestras vidas están errando en el blanco, desperdiciando, porque tiene un fin, dice mi tercer y último punto:

III. Hay un propósito: la madurez reflejada en hacer la voluntad de Dios.
2 Ti 3:17a a fin de que el hombre de Dios sea perfecto,
En primer lugar, no es para toda persona, es para el hombre, o la mujer de Dios, si Cristo no está en ti, si no has nacido de nuevo, entonces más bien serás antagonista de la verdad, no la vas a entender, te sonará ilógica.

Y ¿qué quiere el Señor? Que seamos perfectos, esta Palabra puede sonar rara, pero, más bien se refiere a ser ártios, fresco, completo, bien ajustado, capacitado, cabal, hecho propio para. El señor anhela que yo madure, y ha dejado lo necesario en su Palabra para que yo pueda crecer. Él me quiere conformar a su imagen, quiere que yo me parezca a él. ¿Para qué quiere el Señor que yo madure? Dice:

2 Ti 3:17b enteramente preparado para toda buena obra.
Exartízo, equipar completamente, preparar enteramente, cumplir. Mira cuánto énfasis hace la Palabra en cuanto a nuestra conducta. A veces pienso que yo soy demasiado repetitivo en algunas cosas, pero, no soy yo, es la Escritura, es el Espíritu Santo redarguyéndonos. ¿Por qué? Porque dice la Palabra:

Flp 2:14.15 Haced todo sin murmuraciones y contiendas, 15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa,(B) en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;

Nuestra conducta es nuestra luz en el mundo, no una filosofía de palabras, no una religión de tradiciones o ritos es una conducta para la cual el Señor mismo nos quiere equipar por completo. Para toda buena obra. ¿Por qué es tan importante?

Porque tenemos un Padre celestial que es bueno, que necesita ser dado a conocer, no solo en Palabra, sino en obra, dice en Mateo:

Mat 5:14-16 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Nuestro Padre celestial necesita ser glorificado, necesita ser dado a conocer, y esta es la manera. Y te preguntarás, pero, ¿es muy difícil no? Bueno, sin la Palabra, sin el Espíritu Santo, imposible, no así si permanecemos en él, para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible. Dice en Efesios:

Efe 2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

La mesa está servida, la mochila con todo tipo de arsenal ya está disponible para todo aquel que cree, todo aquel que ama a su Señor. Su Palabra es suficiente. Grábate esto en tu corazón, hay demasiada apostasía, y un supuesto siervo de Dios que no ama la Escritura, la Palabra de Dios, estos 66 libros, no vale la pena ser seguido.

¿Te das cuenta cómo todo comienza en una transformación interna que se refleje en una transformación externa? ¿te das cuenta? Primero Pablo habló de un carácter interno, de sinceridad, integridad delante de Dios, delante de la Escritura, después necesitamos disponernos y responder.

Su Palabra es suficiente, es completa, es eterna, es viva y eficaz para mantenernos seguros hasta el final, ¿querrá alguien el día de hoy decidir verse como mentiroso y ver a Dios como verdadero? ¿Querrá alguien el día de hoy entregarse a la verdad y comenzar a confiar en la suficiencia de las Escrituras? La Palabra de Dios es nuestra arma suprema infalible, no la abandones, al contrario, cree, y entrégate a ella. Te dejo con un último texto y oramos.

Isa 55:6-8 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

Isa 55:9-11 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. 10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.