2 Timoteo 2:7-13 Razones Para Soportar La Aflicción Por Causa Del Evangelio


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RAZONES PARA SOPORTAR LA AFLICCIÓN POR CAUSA DEL EVANGELIO
2 Timoteo 2:7-13

INTRODUCCIÓN
Seguimos avanzando en la Palabra de Dios, estudiando todo el consejo de Dios, el cual tiene poder para sobreedificarnos y darnos herencia con los que el Señor ha llamado, la cual, creemos tiene todo lo necesario para llevarnos a la madurez y transformarnos a la imagen de Cristo, cuando la creemos, la recibimos, la obedecemos poniéndola por obra; y por la gracia de Dios hemos llegado desde Mateo hasta 2 Timoteo.

Como lo hemos dicho antes, para una interpretación y una aplicación profunda y poderosa en el estudio de la Biblia, el contexto lo es todo.

¿A quién le está escribiendo Pablo?
Pablo sigue escribiendo a su amado hijo en la fe, Timoteo, uno que honra a Dios, quien creemos que siendo un Joven de aproximadamente 20 años es impactado por la fe de Pablo cuando este es apedreado y arrastrado fuera de la ciudad natal de Timoteo, Listra.

Pablo es dado por muerto, pero el Señor lo levanta milagrosamente, se mete otra vez a la ciudad y conforta a los creyentes; puedes leer esto en Hechos 18; desde ese momento la vida de este muchacho no volvió a ser la misma, dio fruto al 30, 60 y al 100 por uno.

El Evangelio, y la fe de Pablo en acción impactaron a Timoteo a tal punto que fue transformado, siguiendo los pasos de su maestro, y Timoteo no solo se convirtió en discípulo de Pablo, sino en su hijo amado, su amigo y su colaborador por el resto de su vida.

¿Cuál es el contexto histórico de esta carta?

1 Timoteo fue escrita poco después de haber sido liberado de su primer encarcelamiento romano entre el 62 y 64 d.C., entre 2 y cuatro años después Pablo vuelve a ser encarcelado por su fe, pero esta vez ya no sale, sino que, es sentenciado a muerte, de manera que, esta carta fue escrita por los años 66 y 67 d.C.

En este tiempo de la historia es cuando Nerón un hombre totalmente depravado, era el Cesar de Roma, a quién se consideraba un dios, de modo que, cualquier devoción a otro Dios era considerado traición;

Nerón incendia Roma y culpa a los cristianos de haberlo hecho, y se desata una terrible persecución en contra de los cristianos y bajo esta persecución es que Pablo es arrestado.

Para este momento Pablo ya había tenido su primera audiencia, en la cual no le había ido nada bien porque bajo estos cargos su sentencia de ejecución ya era inminente y Pablo sabía que iba a morir.

Entonces, estamos leyendo la última carta escrita por Pablo antes de morir, y podríamos denominarla: el testamento de Pablo hacia su hijo amado en la fe; 2 Timoteo son las últimas palabras de alguien que sabe que va a ser ejecutado y no va a estar más en este mundo.

¿Qué harías tú si supieras que estás viviendo los últimos días de tu vida y tuvieras una última oportunidad de pasar tu legado, de hablar con tus hijos, con la familia, con tus discípulos? Yo creo que hablarías de lo más relevante posible, cosas de verdadero valor que quisieras que quedaran grabadas en el corazón de los que amas.

Timoteo por su parte, seguía como pastor de la iglesia en Éfeso, y no le estaba yendo bien, además de la persecución, la iglesia no había mejorado desde la última carta, estaba todavía peor, consumida por el materialismo, demasiado distraída por la idolatría, la inmoralidad, por falsa doctrina, desenfocada, corazones duros ante la Palabra.

Entonces Pablo está animando, exhortando e instruyendo a un Timoteo desanimado, acobardado, desanimado, a seguir la carrera hasta acabarla, a pelear la batalla hasta ganarla y a guardar fielmente la fe hasta que el Señor le llame.

Esta carta es también del grupo de las denominadas cartas pastorales, pero a diferencia de Tito y 1 Timoteo, esta carta es tan importante y especial porque Pablo más que dar instrucciones de cómo conducirse en la iglesia, da exhortación, consejos, mandatos, principios que le permitirán a Timoteo permanecer firme hasta el final a pesar de cualquier situación.

Para mí el verso clave de esta carta está en el capítulo 4, casi despidiéndose le va a decir a Timoteo:

2 Ti 4:7-8 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Para este momento de su vida, habiendo servido a Dios en todas las circunstancias imaginables, y habiendo experimentado todo lo que un siervo de Dios pudo haber vivido ido a lo largo de una vida de servicio al Señor y a su iglesia, Pablo sabía que era posible pelear una buena batalla, acabar la carrera y guardar la fe con éxito

Y cada cristiano tiene una batalla que pelear, una carrera que acabar y una fe que guardar, por eso es igual de importante para nosotros qué cosas es necesario evitar, retener, y prestar mayor atención a pesar de lo que sea; porque no es fácil, Pablo mismo escribió después de levantarse de su apedreo en Listra y regresar a la ciudad:

Hch 14:22b Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Pedro también escribió:

1 Pe 4:18-19 Además, «Si el justo a duras penas se salva, ¿qué será de los pecadores que viven sin Dios?».19 De modo que, si sufren de la manera que agrada a Dios, sigan haciendo lo correcto y confíenle su vida a Dios, quien los creó, pues él nunca les fallará. (NTV)

Y lo difícil no está en que Dios no pueda, o la salvación sea difícil de alcanzar, no, la salvación Cristo la alcanzó para nosotros, él abrió la puerta al perdón, a la reconciliación, su fidelidad es inquebrantable, el problema es que no todos están dispuestos a abandonar sus tinieblas, las aman demasiado, no todos deciden perseverar en la gracia, porque aquel que persevera en la gracia, sin duda triunfa.

El problema es que no todos juzgan digno el Evangelio de creer tanto como para abandonar sus vidas y encontrar vida eterna en Cristo. El problema es que no todos están dispuestos a creer que en verdad solo en Cristo hay verdadera plenitud, gozo, libertad, esperanza como en ningún otro lugar.

Y aunque somos la iglesia de Cristo, la columna y el baluarte de la verdad, aunque el Espíritu Santo está en nosotros, aunque tenemos la bendita Palabra de Dios, seguimos siendo pecadores, y vivimos rodeados de pecadores, en un mundo impío que constantemente quiere seducirnos, nuestro enemigo Satanás, sin descanso quiere destruirnos y hacernos blasfemar la imagen de Dios bendito.

Y aunque todos hemos experimentado la salvación, el gozo de la presencia del Señor, de la comunión con su iglesia, la batalla es real y no termina, la cual no solo es contra nuestra naturaleza pecaminosa, sino contra un mundo que aborrece la fe y la verdad, donde brillamos como luminares, donde para brillar, necesitamos permanecer y perseverar en la fe, y esto requiere de fe y decisión.

Pablo ya había vivido todo esto y estaba a punto de graduarse y podía decirle a Timoteo como un testigo fiel: Timoteo, hay victoria, hay manera de mantenerse fiel hasta el final. Si hemos entendido y recibido el llamado celestial a servir a nuestro Señor, estos consejos nos enseñarán cómo terminar la carrera, como salir vencedores como Pablo.

En el primer capítulo Pablo le recordó a Timoteo que Cristo mismo fue quien le envió, que él cuenta con una fe genuina, que tiene recursos ilimitados con los que ha sido equipado para ser transformados a la imagen de Cristo y llevar a cabo su voluntad.

Le recordó la responsabilidad de avivar el fuego del don de Dios que ya estaba en él, cómo Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y del dominio propio necesario para salir victoriosos.

Le dijo: cuídate ser infiel, no te avergüences de tu fe por la aflicción o aparentes derrotas. Tienes un llamado celestial inigualable, perteneces al Rey del cielo, se te ha dado vida, hay un hogar y una herencia que estás por recibir.

Cristo ha resucitado, y nosotros con él, así que, tenemos un deber, el servicio a nuestro Dios y eso nos debe mantener enfocados.

Pablo le recordó a Timoteo: retén y guarda, vimos la importancia de retener la Palabra justo como la hemos recibido. Que ésta deje la impresión de su golpe en tu corazón, que tu corazón, tu mente, tus convicciones sean vaciadas en el molde de la Palabra y tomen su forma.

Vimos que, aunque Dios sostiene su Palabra, al mismo tiempo cada generación es responsable de retener su forma, guardar la verdad, y no dejarnos engañar, o distraer, sino seguir el buen ejemplo de los que perseveran, no de los que tropiezan en Cristo.

Hace dos semanas aprendimos acerca de la gracia y la aflicción, cómo fortalecernos en la aflicción, cómo pelear la batalla correcta.

Aprendimos que, necesitamos ser capacitados por Dios, porque resultados espirituales solo se obtienen con recursos espirituales, por lo tanto, necesitamos fortalecernos en la gracia. Necesitamos gracia para transmitir una fe genuina de una generación a otra, enseñando a otros porque esto también trae aflicción.

Requerimos gracia porque somos soldados de Jesucristo y un soldado vive aflicciones, además de que, un buen soldado no debe distraerse con las cosas de este mundo. Somos atletas y requerimos disciplina, lo cual trae aflicción, por eso necesitamos fijar nuestros ojos en la meta, para lo cual necesitamos gracia. Necesitamos gracia porque se sufren penalidades al trabajar la tierra mientras esperamos ver fruto.

El día de hoy Pablo va a enseñar una porción más en esta carta acerca de cómo terminar la carrera, cómo pelear la buena batalla, cómo guardar la fe. Y va a cerrar este tema de la aflicción, que conlleva el caminar con Cristo, por eso yo titulé este mensaje: RAZONES PARA SOPORTAR LA AFLICCIÓN POR CAUSA DEL EVANGELIO

I. Medita y ora para que el Señor te dé entendimiento.
2 Ti 2:7 Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.
Pablo le dice a Timoteo considera noeo, que significa percibe con claridad de mente, con comprensión total, considerando cuidadosamente, valorándolo, reflexionándolo, y lo hace de manera imperativa, es decir, todo esto, no es un mero consejo, es un mandato.

La batalla es recia, la carrera no es sencilla, requiere disciplina, el trabajo de sembrar y regar en el campo no es un coco en la playa, hay aflicción, requerimos estar preparados. Por eso, es nuestro deber, nuestra responsabilidad mantenernos bajo el flujo de la gracia y, ¿cómo hacemos eso en términos prácticos?

Meditar constantemente, reflexionar en todo momento en la Palabra de Dios. No dejes que tu mente vuele, es espiritualmente incorrecto que sigas a tu corazón, es perverso y engañoso, te va a engañar, no necesitas tus viejas convicciones, tus arraigadas justificaciones para no obedecer e ignorar a Dios, quien te está llamando en todo momento, quien quiere tener comunión contigo, no porque él lo necesite, sino porque tú lo necesitas más de lo que te puedes imaginar.

Recuerda, son dos extremos opuestos, no se llevan, o es la palabra del hombre, o es la Palabra de Dios, sencillamente se oponen, se cancela el uno al otro, no puedes estar en medio, no puedes servir a dos señores, o sirves a un rey, o sirves al otro.

No se puede poner vino nuevo en odres viejos, ni remendar un vestido viejo con tela nueva porque se van a romper y dice el Señor, se pierde el vino, es decir, viene el tropiezo.

Es nuestro deber recordar que tenemos que procurar con diligencia presentarnos a Dios aprobados, que tenemos que presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo agradable a Dios el cual es nuestro culto racional.

Esta es la única manera en la que realmente podremos recibir comprensión, espiritual, revelación divina, sabiduría para poder ser entendidos de la voluntad de Dios, buena, perfecta y agradable. Una y otra vez la Escritura nos exhorta:

Rom 12:2 No vivan y a según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.

Efe 5:15-17 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

Y como dice Pablo aquí es en este proceso en medio del cual Dios nos va a hablar, Dios no te va a hablar en medio de tu bullicio y tus muchas ocupaciones, y estás errando al hacerlo así porque llegará el momento en el que no vas a ir ni para adelante ni para atrás, porque del Señor viene la capacidad y la verdadera bendición, una vida llena de gozo, paz, bendición, justicia, que vienen del Espíritu de Dios.

Ayer en el medio día de ayuno y oración pusimos esto por obra, la primera parte de este tiempo se le llama esperar en el Señor mientras meditamos en su Palabra, en la guía del líder nos menciona que E. M. Bounds dice:

Dios no reconoce a las personas apresuradamente. Él no da sus dones a los que se comunican con él apresuradamente y de momento. Permanecer en comunión con Dios es el secreto para conocerlo a él y conocer su influencia.

Algunos textos que nos reiteran que debemos esperar en el Señor son estos:

Isa 40:29-31 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Y esperar en él es esto, considerar, reflexionar en su Palabra, en un tiempo a solas con él, y entonces recibir de él entendimiento, fuerza, capacidad. Otros textos son el Salmo 27 y salmo 65:

Sal 27:13-14 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes. 14 Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.

Sal 62:5-7 Que todo mi ser espere en silencio delante de Dios, porque en él está mi esperanza. 6 Sólo él es mi roca y mi salvación, mi fortaleza donde no seré sacudido. 7 Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios; él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme.

Sal 62:8-9 Oh pueblo mío, confía en Dios en todo momento; dile lo que hay en tu corazón, porque él es nuestro refugio. Interludio. 9 La gente común no vale más que una bocanada de viento, y los poderosos no son lo que parecen ser; si se les pesa juntos en una balanza, ambos son más livianos que un soplo de aire.

No esperes salir fortalecido y victorioso de ninguna aflicción, si no estás haciendo lo correcto, sencillamente vas a fracasar, y vas a terminar negando a tu Señor, y ¿sabes qué? No quieres eso, ya lo veremos al final.

Esto es lo primero que debes hacer, considerar, para poder recibir lo que necesitas de parte de Dios, si no lo haces, seguirás siendo esclavo de tus pasiones y deseos, seguirás en derrotas constantes.

Y sí, entiendo que hay cierto placer en dejarte llevar por tu carnalidad, pero, no pienses que no te van a llegar las facturas, los billes, va a llegar la crisis, y no quieres eso, va a llegar otro tipo de aflicción por causa de tu mala cabeza, y eso es amargo, no lo quieres. Y Timoteo nos da otro recurso:

II. Jesucristo, su Evangelio y su Palabra son suficientes, no te desenfoques.
2 Ti 2:8 Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio,
En medio de la prueba y la aflicción de aquellos que sabemos que somos extranjeros y peregrinos, necesitamos no perder de vista el centro: Cristo.

Y Pablo lo recuerda porque es fácil desenfocarse, nuestros corazones son traicioneros, y nuestros motivos de servir, de venir a la iglesia, hasta de estudiar la Palabra y obedecerla comienzan a ser egoístas. Llamar la atención, pretender hacer deudor a Dios, “hago para que me des, para que me bendigas”, buscar éxito personal, reconocimiento, y demás.

El problema con eso es que cuando las cosas no salen conforme a lo que queremos entonces tropezamos, si no me da el resultado que yo quería, si tiene que haber sacrificio y servicio, pero no hay ni las gracias.

Aún más si hay humillación, vergüenza, persecución o pérdida de la libertad y de la vida como Pablo, entonces comenzamos a no juzgar ser cristianos como algo digno de sostenerse a pesar de la dificultad.

Es fácil hacer un ídolo del mismo ministerio, enfocarse en actividades y actividades, en servir, y servir, en los hermanos, en edificios, en ministerios de esto, del otro, en estructuras, en el mismo pastor, y obviamente todo eso es imperfecto, y sin el Espíritu Santo gobernándonos y en la carne, todo llega a ser chocante o insuficiente.

Cuando no debemos olvidar lo más básico, ¿por qué nos hacemos llamar cristianos? Pues por Cristo, Cristo es el centro de todo, debe serlo en nuestras vidas y en la iglesia.

Por eso una iglesia enfocada solamente en el ministerio o en la estructura, o en el hombre, en las personas, va a perder su rumbo, todo eso es parte dé, pero el centro sigue siendo Cristo, si perdemos a Cristo de vista estaremos en problemas.

Me recuerda a la iglesia de Laodicea, la cual se sentía la más espiritual y exitosa de todas, pero, perdieron lo principal a Cristo, lo dejaron fuera y lo único que producían en Cristo era nauseas, y él tiene que tocarles para entrar porque lo habían dejado fuera, mira, léelo por ti mismo:

Apo 3:14-17 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: 15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Apo 3:18-21 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. 20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. 21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

Mis hermanos, es muy importante no olvidarnos de Jesucristo, todo lo demás puede ser, puede haber o no, pero, es él quien nos salvó, es él quien murió por nosotros, es él quien nos está fortaleciendo, quien está en el cielo preparando morada para nosotros, un cielo sin Cristo no es cielo.

Piensa en las iglesias de Siria, de Corea del Norte, de algunos lugares de África, no están preocupados por el ministerio de jóvenes, de adultos, de adultos mayores, de niños, medios niños, jóvenes, no tan jóvenes, jóvenes y medio.

Todo eso no es relevante para ellos, con que se puedan juntar sin ser atrapados, con que uno de ellos haya memorizado algún versículo de la Biblia porque ni biblias tienen, pero ve a ver esas iglesias, no están apáticas, inconformes y malcriadas como las iglesias de este país, siempre quejándose de algo.

No, ellos están llenos de gozo, llenos de esperanza, sabiendo que esa podría ser su última reunión porque los pueden mandar a cárceles de trabajos forzados en condiciones infrahumanas, o peor aún ser ejecutados por causa de su fe.

Y ¿sabes por qué están llenos de gozo porque Jesucristo camina con ellos cada paso de su dificultad, y les es imposible olvidarse de su Señor, lo tienen presente, lo aman, y están dispuestos a vivir por él, o a morir por él.

Estaba leyendo que durante un tiempo, llegó a haber cerca de 1000 km de catacumbas bajo la ciudad de Roma, casi todas ellas excavadas y usadas por diez generaciones de cristianos a lo largo de 300 años, cristianos perseguidos que tuvieron que abrirse paso para adorar a Jesucristo su Señor de cualquier manera, ¿por qué? Porque no se olvidaron de su Señor.

Mis hermanos Cristo es el motivo de todo lo que hacemos y porqué somos lo que somos, él es lo más importante, un cristiano está llamado a morir a sí mismo y a vivir para su Señor. Lo he repetido un mucho últimamente, Cristo no es un medio para alcanzar mis fines, eso es idolatría, eso es religión, no se trata de mí. Cristo es el fin de todo, él es la meta.

Por eso dice Pablo: acuérdate de Jesucristo, no lo pierdas de vista, y no está hablando de un Jesucristo hecho a tu imagen, o moldeado por tradiciones o religión, sino del linaje de David, el Rey de reyes.

Quien no solamente se identifica con nosotros en su humanidad como nuestro sumo sacerdote compasivo y misericordioso, que conoce y entiende todo nuestro sufrimiento y le da sentido a nuestro dolor, sino que él es verdaderamente un rey, y su reino no tendrá fin, servimos al todopoderoso, quien sin duda viene y va a establecer su reino, aún que no nos tocara verlo en esta vida, seremos resucitados y sin duda lo veremos. La Palabra dice:

Luc 1:32-33 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Apo 22:16-17 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. 17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

Y no solo eso, dice: resucitado de los muertos, ¿qué significa esto? Que no solamente estamos sirviendo a un acontecimiento del pasado, o a una simple persona histórica, que hizo tanto por la humanidad que hay que recordar su legado.

No, si bien él existió históricamente, si bien él partió la historia en dos, y fue a morir en una cruz, no estamos sirviendo a un recuerdo o a una fotografía, no estamos adorando un evento que en algún momento sucedió, no, adoramos a Cristo y lo seguimos porque está vivo, él no está en ninguna tumba de este mundo.

Puedes encontrar los huesos de buda, de Mahoma, pero no los de Jesucristo, porque él vive. Adoramos y servimos a un Jesucristo vivo.

Y ¿qué implica esto? Qué él venció lo irremediable. No sé si hayas escuchado antes la frase de: lo único que no tiene remedio es la muerte. Pues eso fue antes de Cristo, porque él le puso remedio a esa situación que comenzó en Edén, Cristo venció a la muerte.

¿Por qué crees que hay millones y millones de personas que han dado su vida por decir sencillamente eso: Cristo está vivo y es el rey del universo? Y nosotros vamos a resucitar y a vivir con él por la eternidad, esa es nuestra promesa, eso es lo que nos debe mover, mucho más allá de si va a haber reforma migratoria, si nos va a ir bien en el próximo negocio, si ya no nos vamos a enfermar.

Todo eso es irrelevante al saber que no somos eternos aquí, por eso el cristiano no debería vivir enfocado solo en el aquí y el ahora, no hay vida más miserable que la que vive así, porque hay muchas sorpresas en esta vida, te sorprende un cáncer, una devaluación, un desastre natural, y tu plan de vida temporal se acabó, no así cuando estás pensando en lo eterno, dice en Romanos:

Rom 8:37-39 Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. 38 Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. 39 Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.

1 Co 15:54-58 Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente Escritura: «La muerte es devorada en victoria. 55 Oh muerte, ¿dónde está tu victoria? Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón?». 56 Pues el pecado es el aguijón que termina en muerte, y la ley le da al pecado su poder. 57 ¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo. 58 Por lo tanto, mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es inútil.

Este es el verdadero evangelio, no el de una prosperidad temporal que de por sí es falsa porque aquí no está el cielo, ni tampoco el infierno, ninguna de las dos cosas se compara con lo que realmente son.

En Cristo, por su resurrección, debemos estar constantemente recordando que solo él es Dios, el es rey, él es nuestro salvador, por medio de su muerte y resurrección, rompió los grilletes del pecado y de la paga del pecado que es la muerte, el arma más grande de Satanás.

Y cuando lo confesamos como Señor y depositamos nuestra confianza en él, él se convierte en nuestro Salvador y en nuestro Señor, y rompe por completo el poder del pecado, de la muerte, y de Satanás en nuestras vidas.

¿Dime qué otra cosa podría motivarnos mejor para servir a aquel que nos ha salvado y ha dado todo por nosotros?

Y dice Pablo, según mi evangelio, no refiriéndose a su opinión personal, sino al único evangelio que era tan personal para él, y que además el Señor mismo se lo había comunicado, que él podía decirlo como embajador, como heraldo del único evangelio de Jesucristo resucitado.

Y no olvidar que Jesucristo sufrió la cruz para podernos dar vida eterna, el castigo de nuestra paz fue sobre él, y que cada vez que sufrimos por causa del evangelio, de una manera o de otra, estamos participando de sus sufrimientos, y al mismo tiempo estamos declarando a qué reino pertenecemos, que no pertenecemos aquí, que aquí no está nuestro hogar, que esperamos el reino que viene ya, que estamos esperando a nuestro Rey.

Por eso continuamente haz memoria, recuerda, menciona, especialmente en esos momentos que te da por renegar. Y dice Pablo:

2 Ti 2:9 en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa.
No es sorpresa, y te lo paso al costo, el Señor lo dijo con toda claridad, el precio del discipulado, de seguir a Cristo es alto, Cristo quiere todo de nosotros, él dijo:

Mat 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Más adelante dijo a los doce:
Mat 10:38-39 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

Ya cerca de su crucifixión cuando comenzaba a advertirles a sus discípulos que le era necesario sufrir les volvió a decir:

Mat 16:24-27 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
En Juan volvió a decir:
Jua 15:20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor.(B) Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. 21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

Porque servir al Señor fielmente cuesta, Pablo más adelante le dirá a Timoteo:

2 Ti 3:12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;

Pero, el jueves veíamos en el linaje de Set en el capítulo 5 de génesis, esa gente comenzó a invocar el nombre de Dios, eso significa que se abrió paso en medio de una corriente oscura y malvada, como quien con una cuña se esfuerza por levantar algo.

Vivir para Cristo y por la verdad y en la verdad es algo costoso, la pregunta es la misma: ¿es Cristo suficiente para ti? Si no es así, necesitas conocerlo porque de cualquier manera tu vida va a terminar aquí, por más que la ames, y allá no te va a gustar lo que vas a ver, y aquí son unos cuantos años, pero allá es una eternidad, y eso es mucho para vivirlo sin Cristo.

Pero, Pablo tenía una convicción, él decía: Yo estoy preso, pero, no la Palabra de Dios, ¿qué significa eso? Que la Palabra es lo que dice Hebreos:

Heb 4:12-13 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

No importa que gobiernos pretendan prohibirla, que pretendan matar a cristianos, la Palabra de Dios es la Espada del Espíritu, ¿qué significa esto? Que es Dios mismo quien sostiene esa espada, y dime, ¿quién podrá resistirle? Ni Satanás ni nadie.

Volvemos al mismo ejemplo de países perseguidos, aquí donde se supone que hay libertad de expresión, la Palabra cada vez más encuentra menos camino porque los corazones están duros, encallecidos, enorgullecidos, conformados a este mundo, acomodados al aquí y al ahora.

No así en lugares como China, por ejemplo, en donde antes de la conquista comunista al final de la década de 1940 y a principios de 1950, había más de 700 mil cristianos, y durante la revolución cultural 30 millones de chinos fueron masacrados, y la mayoría de ellos eran cristianos.

Legó la opresión, la persecución, la cárcel, ejecuciones brutales, y ¿qué crees? Después de cuarenta años de un comunismo cerrado la iglesia de Jesucristo tiene una membresía actual estimada entre 30 y 100 millones de cristianos, ¿por qué? Porque la Palabra de Dios no está presa.

Juan Bunyan quien escribió la famosa obra El progreso del peregrino fue encarcelado en Inglaterra, y le pusieron en una celda donde tenía una ventana, pero era tapada por un muro que rodeaba la prisión, él no podía ver, ni nadie podía verle, sin embargo, él predicaba desde su celda para que se escuchara hasta la calle, y cientos de oyentes y de incrédulos estaban ansiosos por la Palabra de Dios. Porque la Palabra no está presa.

Y eso nos debe animar a nosotros, gente de Alemania y de otros lugares escucharán la verdad, y no podemos parar, no pararemos porque si callamos nosotros las piedras lo harán, no pierdas la oportunidad de predicar la verdad. Y dice Pablo:

III. No olvides el propósito por el cual hacemos lo que hacemos, eso te mantendrá en track.
2 Ti 2:10 Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.
Es decir, el Evangelio sigue esparciéndose y seguirá corriendo mientras tú lo prediques, no debemos callarnos, no debemos amedrentarnos si no vemos respuesta aparente, si no vemos los recursos de otras iglesias, tenemos lo más valioso que es el Evangelio, la Escritura, y no podemos callar, no podemos ser infieles.

Pablo estaba seguro de eso, por eso todo lo soportaba, y lo movía el amor a los escogidos, aquellos a quienes antes de la fundación del mundo Dios escogió para ser sus hijos, los cuales igual, necesitan escuchar la verdad y creer, tomar un paso de fe. Por eso es tan importante el Evangelismo.

Mira mi hermano, cada jueves una familia de las nuestras están saliendo a evangelizar, no esperes a un programa especial, o a un evento, si tienes a Cristo, si le haz conocido, si el Evangelio te ha salvado, ya puedes hacerlo.

Si necesitas compañía y ánimo, acércate a Gloria y Alejandro, ellos lo hacen cada jueves, o tú mismo, escoge un día de la semana, y hazlo intencionalmente, te aseguro que vas a ver al Señor caminar contigo, hazlo por amor al Señor y por amor a los escogidos.

Son dos cosas juntas, no sabes a quiénes Dios ha escogido, pero, todos necesitan escuchar el Evangelio, todos, esa es nuestra parte, el resto le corresponde al Señor.

Necesitamos pedirle que nos llene de su amor porque el mensaje que estamos llevando es vida eterna, es salvación, es gloria eterna, y qué maravilloso que el día que estés en el cielo muchos puedan decirte: gracias por compartirme tu fe, gracias por poner tus recursos, tu tiempo, tu amor, tu servicio, porque ahora estoy aquí compartiendo contigo la gloria de nuestro Señor, pero necesitan oír, dice la Palabra:

Efe 1:4-5 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

Rom 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Pero, también nos dice:
Rom 10:13-17 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. 14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! 16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

En Juan nos dice también:

Jua 6:65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.

Pero, también nos dice:
Jua 3:16-18 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Es por gracia que somos salvos, por medio de la fe, pero, es necesario ir y predicar el Evangelio, el infierno es eterno, y cuántas personas están yendo allá. Necesitamos pedirle al Señor tener un corazón evangelizador, y créeme, eso no está en mis hombros nada más, sino en cada uno de nosotros que hemos recibido vida eterna para compartirla.

Estaba leyendo biografías como la de Juan Wesley, el fundador de la iglesia metodista, quien sufrió persecuciones, difamación, y lo dejó todo por Cristo.

Estaba leyendo que él viajó a pie o a caballo alrededor de 300 mil millas, predicó más de 40 mil sermones y escribió o tradujo más de 200 libros.

Vivió de manera sencilla y regaló la mayoría de los ingresos que recibía, fue ridiculizado, apedreado, apartado por sus colegas, pero, nunca perdió la alegría de su servicio ni de su amor por el Señor y por las personas, como él muchos otros que han dejado su vida entera por una obra que vale la pena, el Evangelio de la salvación.

Otro de ellos fue George Whitefield, amigo íntimo y compañero de los hermanos Welsley, el cual pasó 34 años predicando el evangelio en las islas británicas y en América del Noerte, hizo trece viajes transatlánticos los cuales eran muy peligrosos, predicó 18 mil sermones en dos continentes, y hasta un himno le compusieron decía así:

Amó el mundo que le odió. Eran sinceras las lágrimas que caían sobre su Biblia. Cuando le asediaban el escándalo y las lenguas contenciosas, su única respuesta fue una vida intachable.

Y hermanos, cada cosa que hacemos para el Señor no es en vano, y no importa que no tengamos micrófonos, o un gran escenario, o un gran sistema de media, tenemos el Evangelio poderoso de la salvación, necesitamos proclamarlo, ¿eres cristiano? Debes hacerlo. Y cerramos

IV. No pierdas de vista la promesa ni al que promete.
2 Ti 2:11 Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él;
Pablo menciona una más de sus palabras fieles, es decir, digna de confianza, creíble, puedes apostar tu vida entera a esta promesa porque es Dios mismo el que lo promete.

Se cree que este era un himno y un credo de los primeros cristianos, quienes sembraron la Palabra con persecuciones, y con su sangre, quienes morían abrazados cantándolo en los circos romanos, al punto de que gente de la audiencia bajaba con ellos a morir comidos por leones. Y dice:

Si somos muertos con él, lo cual se puede referir tanto a morir espiritualmente, a tomar nuestra cruz y seguirle, negarnos a nosotros mismos, dice en Romanos:

Rom 6:3-4 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Rom 6:5-8 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; 6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. 8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;

Pero, también se está refiriendo a si sufrimos de alguna manera persecución y hostilidades, porque estamos dando evidencia de a quién pertenecemos verdaderamente, estamos diciendo al mundo que este no es nuestro hogar, y no buscamos su gloria, sino una diferente, una eterna, estamos esperando nuestra verdadera riqueza y el reino verdadero, no las riquezas temporales de este mundo. Por eso también dice:

2 Ti 2:12a Si sufrimos, también reinaremos con él;
Sabemos que un día reinaremos con el Señor, con quien nos estamos identificando, así como estos hombres y millones más que han juzgado que Cristo es digno, es real, y que vale la pena derramar la vida por él, el Señor les dijo a sus apóstoles y a los demás:

Mat 19:28 Jesús contestó: —Les aseguro que, cuando el mundo se renueve* y el Hijo del Hombre* se siente sobre su trono glorioso, ustedes, que han sido mis seguidores, también se sentarán en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.29Y todo el que haya dejado casas o hermanos o hermanas o padre o madre o hijos o bienes por mi causa recibirá cien veces más a cambio y heredará la vida eterna.

1Co 6:2-3 ¿No se dan cuenta de que algún día nosotros, los creyentes, juzgaremos al mundo? Y, dado que ustedes van a juzgar al mundo, ¿no son capaces de resolver esas pequeñas cuestiones entre ustedes? 3 ¿No se dan cuenta de que juzgaremos a los ángeles? Así que, deberían ser capaces de resolver los conflictos comunes y corrientes que pasan en esta vida.

Esta es la promesa, y es morir con Cristo, no habla de una muerte heroica por el nombre de alguien que vivió, porque ya establecimos que él está vivo. Pablo nos dice en Colosenses:

Col 3:1-4 Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios. 2 Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra.3 Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Y, cuando Cristo —quien es la vida de ustedes* —sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria.

Col 3:5-6 Así que hagan morir las cosas pecaminosas y terrenales que acechan dentro de ustedes. No tengan nada que ver con la inmoralidad sexual, la impureza, las bajas pasiones y los malos deseos. No sean avaros, pues la persona avara es idólatra porque adora las cosas de este mundo. 6 A causa de esos pecados, viene la furia de Dios. (NTV)

Como Moisés quien pudo haber disfrutado de los deleites temporales de ser un príncipe y hasta llegar a ser el faraón de Egipto, pero dice en hebreos:

Heb 11:24-26 Fue por la fe que Moisés, cuando ya fue adulto, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón. 25 Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los placeres momentáneos del pecado. 26 Consideró que era mejor sufrir por causa de Cristo que poseer los tesoros de Egipto, pues tenía la mirada puesta en la gran recompensa que recibiría. (NTV)

Ya lo he mencionado, no es que no va a haber sufrimiento si niegas a Cristo, de todos modos va a venir, estos egipcios terminaron devastados por las plagas y al final el ejército ahogado en el mar.

El jueves vimos acerca del camino de Caín, aquellos que decidieron entregarse a los deleites temporales del mundo, y el linaje de Set, aquellos que decidieron oponerse y mantenerse firmes en la fe y la verdad; aquellos que se creyeron mejores y que ganaron lo que quisieron terminaron ahogados en el diluvio, no así Noé y sus hijos, quienes hasta hoy viven, por la fe, y por quienes hoy estamos todos aquí.

Mis hermanos, el por eso el ser cristiano no se trata de una religión, de ritos, de tradiciones, es una relación con el Dios vivo, con Jesucristo nuestro Señor. ¿Lo tienes o no? ¿Lo conoces o no? Y el himno sigue:

2 Ti 2:12a Si le negáremos, él también nos negará.
Esta frase podría traducirse mejor: si alguna vez le negáremos, o si en el futuro le negáremos. Refiriéndose a una situación de vida o muerte y definitiva, porque podemos pensar que nosotros cada vez que desobedecemos, cuando no estamos dispuestos a declarar abiertamente nuestro amor por Cristo en una situación dada, le estamos negando.

Pero, no se refiere a eso, porque podemos pensar en Pedro, quien le negó, pero verdaderamente se arrepintió, y el Señor le restauró, además de que una vez lleno del Espíritu Santo jamás volvió a negar al Señor, sino que lo proclamó hasta morir por Cristo.

Cuenta la tradición que fue crucificado, y que pidió ser crucificado de cabeza porque no se juzgó digno de morir como su Señor.

Más bien habla de aquellos que definitivamente no juzgan a Cristo digno de seguirse, todos estos falsos maestros que le niegan y enseñan que él no es Dios, aquellos que una vez le proclamaron, pero que retrocedieron, mostrando que nunca tuvieron una fe genuina, dice en Hebreos:

Heb 6:4-6 Pues es imposible lograr que vuelvan a arrepentirse los que una vez fueron iluminados —aquellos que experimentaron las cosas buenas del cielo y fueron partícipes del Espíritu Santo, 5 que saborearon la bondad de la Palabra de Dios y el poder del mundo venidero — 6 y que luego se alejan de Dios. Es imposible lograr que esas personas vuelvan a arrepentirse; al rechazar al Hijo de Dios, ellos mismos lo clavan otra vez en la cruz y lo exponen a la vergüenza pública.

Cristo mismo lo dijo en el contexto de la persecución, a la hora de confesar a Cristo como rey y Señor

Mat 10:32 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

Juan también escribió:
1 Jn 2:22-23 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. 23 Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.

Y su promesa termina con lo siguiente:
2 Ti 2:13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.
Infiel es la palabra apistos, lo cual no se refiere a tener poca fe, débil o no confiable, sino a definitivamente no creer, a no tener fe salvadora, por lo mismo podríamos explicarlo de esta manera:

Yo puedo apostatar la fe, y creer que voy a reencarnar, o que solo voy a dejar de existir, o que Dios si es un Dios de amor no me va a mandar al infierno. Es cierto, Dios es amor, pero también es un juez justo, y por amor a la verdad, él no va a dar por inocente al culpable.

El punto es que, él es fiel a lo que ha prometido, eso no va a cambiar, por eso la importancia de no dejarnos engañar por nuestro perverso corazón, delante de Dios nuestras convicciones, pensamientos y creencias no significan nada.

Tú puedes decir: yo no creo en el sol, pero eso no cambia la realidad de que el sol está ahí, de la misma manera, Cristo permanece fiel no solo con quienes creen en él, sino con quienes no lo hacen. ¿te acuerda en Juan 3:16? Dice:

Jua 3:16-17 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

Pero inmediatamente después también declara:

Jua 3:18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Él no va a ser infiel a su promesa de salvar a quienes creen en él, pero, de la misma manera, tampoco incumplirá su promesa de condenar a quienes no lo hagan, porque él no se puede negar a sí mismo, es justo.

Y tenemos delante de nosotros la vida y la muerte, escojamos la vida, eso es lo que Dios quiere, observa esos textos: morir y sufrir, por Cristo trae vida, trae recompensa, negarle, serle infieles, también.

Es una cuestión de fe, siempre lo ha sido, ¿qué vas a creer? ¿A quién vas a seguir? No puedes estar en medio, puedes venir todo lo que quieras a esta iglesia, o a cualquier otra, pero, eso no es lo que te traerá salvación, sino la decisión que tomes, seguir viviendo para ti mismo, para este mundo, donde igual morirás y sufrirás, y negar a Cristo y ser infiel, o decidir vivir para Cristo, sin juzgándolo digno de sufrir o morir si es necesario.

Todas estas son razones de peso para soportar sufrimiento, para negarnos a nosotros mismos, para no entregarnos a las pasiones de nuestra carne ni seguir el camino que el mundo está siguiendo. No lo olvides, lo que creas o no creas, no cambia la realidad de lo que es. Haz tu decisión hoy.

Te dejo con un texto antes de tomar la comunión, donde estamos haciendo mucho más que una obra religiosa sin sentido ni significado.

Cuando tomas el pan y el jugo de uva, estás declarando una vez más tus intenciones, lo que estás creyendo, estás tomando la decisión de pertenecer a Cristo y caminar con él y obedecerle a cualquier costo, porque entiendes quién es él y lo que te ofrece.

Porque entiendes su amor derramado en esa cruz, porque crees que el no solo vino a morir en tu lugar, sino que resucitó con poder y hoy vive, no estamos haciendo honores a un hombre muerto, sino a alguien que hoy está aquí entre nosotros y que te está extendiendo las manos, pero, recuerda, él lo quiere todo, toda tu vida.

Y no te dejes engañar, porque también Satanás lo tiene todo de ti, si no te entregas a Cristo, si no estás en Cristo, entonces Satanás es tu Señor, no te sientas tan libre, ni tan afortunado, ni tan open mind. Abre tus ojos, y si hoy puedes ver tu salvación, no la postergues más. Y entrégate a tu Señor. Pablo escribió, y yo lo creo:

2 Ti 1:12 Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.

Y dice en Hebreos:

Heb 10:23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

1 Co 15:57-58 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. 58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
1 Pe 4:12-16 Queridos hermanos, no se extrañen del fuego de la prueba que están soportando, como si fuera algo insólito. 13 Al contrario, alégrense de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que también sea inmensa su alegría cuando se revele la gloria de Cristo. 14 Dichosos ustedes si los insultan por causa del nombre de Cristo, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre ustedes. 15 Que ninguno tenga que sufrir por asesino, ladrón o delincuente, ni siquiera por entrometido. 16 Pero si alguien sufre por ser cristiano, que no se avergüence, sino que alabe a Dios por llevar el nombre de Cristo.
2 Co 4:16-18 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Luc 12:35-38 »Manténganse listos, con la ropa bien ajustada y la luz encendida. 36 Pórtense como siervos que esperan a que regrese su señor de un banquete de bodas, para abrirle la puerta tan pronto como él llegue y toque. 37 Dichosos los siervos a quienes su señor encuentre pendientes de su llegada. Créanme que se ajustará la ropa, hará que los siervos se sienten a la mesa, y él mismo se pondrá a servirles. 38 Sí, dichosos aquellos siervos a quienes su señor encuentre preparados, aunque llegue a la medianoche o de madrugada. (NVI)