1 Timoteo 3:8-16 El llamado al servicio y los rasgos del servidor (Segunda parte)


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EL LLAMADO AL SERVICIO Y LOS RASGOS DEL SERVIDOR

(2ª Parte)

1 Timoteo 3:8-16

 

INTRODUCCIÓN

Creemos que toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. Por eso, la estudiamos capítulo por capítulo, y versículo por versículo,

 

Y hemos llegado a esta hermosa carta, escrita no a una iglesia en particular, sino a un joven pastor llamado Timoteo a quien Pablo dejó a cargo de la iglesia de Éfeso.

 

¿Quién es Timoteo?

Timoteo significa “uno que honra a Dios” Oriundo de Listra, provincia de Galacia, parte de la actual Turquía moderna era un judeo-griego, hijo de padre griego y madre judía. Su mamá Eunice y su abuela Loida, judías devotas le enseñaron las Escrituras del AT desde pequeño, quienes más tarde se convirtieron al Señor Jesucristo.

 

En Hechos 14 leemos cómo en su primer viaje misionero Pablo pasa ministrando por Listra, es apedreado y arrastrado fuera de la ciudad pensando que estaba muerto, los discípulos o rodean, entre los cuales seguramente estaba este joven Timoteo; Pablo se levanta, y vuelve a entrar a la ciudad.

 

Timoteo, siendo un joven de solo 20 años, queda impactado por la fe de Pablo, al punto que un año después leemos en Hechos 16 que en su segundo viaje misionero Pablo regresa a Listra, y todos daban buen testimonio de Timoteo, Pablo lo llama, y desde entonces este joven se convierte en el compañero inseparable, en su discípulo, en su amigo y colaborador por el resto de su vida.

 

Pablo lo llama verdadero hijo en la fe; dice de él: no tengo a nadie como él que se interese sinceramente en las ovejas, enviarlo a él es como ir yo mismo-Por todo el NT lo vemos junto a Pablo en casi todas sus Cristo – aventuras, y Pablo lo menciona en casi todas sus epístolas.

 

Esta carta fue escrita por el año 62 – 63 durante un cuarto viaje misionero que no está descrito en la Biblia, Pablo está viviendo sus últimos dos años de libertad, antes de ser nuevamente apresado y ejecutado; junto con Tito y 2 Timoteo, son las últimas cartas canónicas que Pablo escribió. Pablo ya estaba viejo, y Timoteo pasaba de sus treinta.

 

Lo cual hace que estas cartas sean significativas por la experiencia de Pablo, y Timoteo, su madurez, todas las cosas que habían vivido juntos, lo que leemos es más que simples mandatos legalistas, hablan de dos hombres que entregaron sus vidas para servir a su Señor, de su experiencia, su amor por Cristo, por el Evangelio y por la iglesia.

 

¿Por qué escribe esta carta?

 

Pablo escribe esta carta para animar, consolar, y ayudar a un joven pastor para llevar a cabo esta difícil tarea de pastorear una iglesia en problemas y en desorden; por eso, esta carta junto con 2 de Timoteo y Tito, se les llama las cartas pastorales.

 

Pablo define lo que es la sana doctrina, trata con el orden en la iglesia, con el carácter y la conducta que se debería llevar en la iglesia del Dios viviente, mostrándonos en qué consiste un cristianismo practico.

 

¿Qué hemos aprendido hasta hoy de esta hermosa carta?

 

Nuestro versículo clave es:

1 Ti 1:5 Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, 6 de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería,

 

Hemos aprendido que, sana doctrina produce una vida sana, y de la misma manera, una doctrina equivocada, adulterada, enferma, produce por igual, una vida no restaurada, enferma y con muchos problemas. Entonces, son tres cosas que podemos hallar a lo largo de esta carta: sana doctrina, el carácter correcto y una buena conducta.

 

De esto se trata la sana doctrina, un amor que nace de corazón limpio, buena conciencia y fe no fingida, no se trata de cumplir leyes o requisitos en nuestras fuerzas, sino una respuesta al amor de Dios, un nacer de nuevo que produce vida nueva, nuevos apetitos, una nueva manera de ver la vida, lo cual debe reflejarse en la iglesia. Dice nuestro segundo versículo clave:

 

1 Ti 3:15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

 

Somos la columna y el baluarte de la verdad, es decir, la sana doctrina produce un buen carácter, y este produce una buena conducta, y esta conducta, y buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas, hacen que nuestro Padre que está en los cielos sea glorificado.

 

Por lo tanto, nuestra responsabilidad principal es conocer a Cristo en comunión íntima y personal, darlo a conocer a quienes no lo conocen, y una vez en la iglesia, enseñarles a tener esta misma comunión íntima y personal, para que ellos a su vez prediquen el evangelio y enseñen a otros por igual, en otras palabras: Ganamos, discipulamos y enviamos.

 

Y Pablo nos va dejando poco a poco el flujo de esta carta, comenzó con una iglesia evangelizadora, una iglesia que ora. Luego se refiere a cada individuo, la mujer tiene su función, el hombre tiene la suya, el hombre levantando manos santas sin ira ni contienda para buscar dirección de parte de Dios. La mujer confiada en la dirección de Dios masculina, tomando con toda diligencia su responsabilidad de ser influencia para bien, confiando no en su capacidad sino en Cristo.

 

Y me encanta ver cómo toda la Escritura es verdaderamente de inspiración divina, en estos capítulos puedo ver los mandamientos más importantes: amar a Dios sobre todas las cosas y a mi prójimo como a mí mismo.

 

El primero se cumple cuando ambos, mujeres y hombres buscamos al Señor con todo nuestro corazón y finalmente confiamos en él y dependemos de él para todas las áreas de nuestras vidas, al ser una iglesia que evangeliza y que depende de su Señor en oración e intercesión.

 

Inmediatamente después, Pablo se dirige al liderazgo de la iglesia, a los servidores, porque ¿cuál es la manera en la que amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos? Sirviéndolo con amor sacrificial. Y Pablo nos muestra cómo también estamos llamados a la madurez, porque alguien que se enfoca no en sí mismo, sino en los demás, es alguien maduro.

 

Un buen sector de la iglesia ha cometido el error de copiar un liderazgo secular, pero, solo la Palabra nos puede enseñar, lo que es el verdadero liderazgo, y cómo éste se define en servicio, y en rasgos de carácter, que hablan de una persona madura.

 

La Biblia no nos da un manual de autoridades y jerarquías de cómo organizar la iglesia, lo que nos da es un perfil, un carácter. Porque es desastroso no tener a una persona verdaderamente espiritual, en un lugar donde se requiere a personas espirituales.

 

Recordemos, la iglesia es un organismo vivo, pero, es Cristo quien le da vida, es el Espíritu Santo, de la misma manera, jamás debemos caer en el error de manejar la iglesia como una institución meramente humana, no lo es.

 

Si ella ha subsistido a todo tipo de ataques hasta hoy, solo ha sido por su creador, su dueño, su sustentador, Dios, nuestro Salvador Jesucristo, quien prometió que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo, que las puertas del infierno no se podrían sostener ante el ejército de Cristo, el cual somos nosotros, la iglesia. Y él nuestro general.

 

Dice Jaime Foote: el hombre busca métodos, pero, el método de Dios es el hombre. Por lo tanto, Dios está buscando a gente redimida, gente que ha nacido de nuevo y que muestra en su conducta que en verdad está siendo transformada por el Espíritu Santo, y a este tipo de personas es a la que Dios quiere utilizar para guiar a su iglesia, gente espiritual.

 

Puedes buscar en estas epístolas pastorales, y no vas a encontrar lo que el ser humano acostumbra: nombramientos, jerarquías, o constituciones. Claro que es importante la organización, sí, somos un organismo vivo, pero, aún un organismo vivo desordenado, es un cuerpo sin coordinación, enfermo, no funcional.

 

Pero, lejos de darnos un manual de cómo organizar la iglesia en cuanto a los líderes, Pablo nos da una lista en cuanto a los rasgos de carácter de la persona y su vida cotidiana. Hemos visto que estas listas no se tratan de requisitos que alguien pueda alcanzar en sus propias fuerzas, en este caso estaríamos peleando contra la carne, y seríamos derrotados.

 

No es así, Pablo está hablando de alguien que ha entregado su vida al Señor, y su vida está dando indicios de que el Espíritu Santo de Dios mora en él, porque hay madurez, y una vida siendo transformada, que, habiendo sido un caos, está siendo ordenada.

 

Vimos entonces en cuanto a los supervisores que: El mejor lugar de servicio es aquel en el que el Señor te ha puesto. El supervisor debe ser irreprensible en cuanto a su carácter. Debe ser irreprensible en cuanto a su primer ministerio, su familia. Para ser irreprensible necesita ser alguien que ha caminado con el Señor lo suficiente. El testimonio de afuera es determinante para verdaderamente ser irreprensible en todas estas áreas.

 

El día de hoy terminaremos el resto del capítulo, y veremos los rasgos del diácono o servidor y la diaconiza o servidora, y la motivación de hacer lo que hacemos, continuando con esta miniserie: EL LLAMADO AL SERVICIO Y LOS RASGOS DEL SERVIDOR (2ª Parte). Demos lectura:

 

  1. Los diáconos también deben mostrar un carácter personal irreprensible.

1 Ti 3:8 Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas;

Y dice Pablo, “los diáconos así mismo”; como lo hemos visto antes, este así mismo, implica que tiene el mismo peso, la misma importancia, así como para los supervisores, también esto es necesario para los diáconos. Porque igual, somos la iglesia de Cristo, se nos dice cristianos, porque somos cristitos, le representamos a él.

 

En el momento en el que dices sí al Señor, pasas a ser un miembro de su cuerpo, por eso no hay manera de que un cristiano pretenda ser llanero solitario, agente independiente. No es posible, Dios diseñó el cuerpo para necesitarnos, para ser un todo, para que en la unidad que da su Espíritu Santo vayamos todos guiados por su Palabra a cumplir su voluntad, no la nuestra, a traerle gloria a él, no a nosotros.

 

Y el punto es que, siendo parte de un cuerpo, no un ser independiente, representas a todo el cuerpo, tú nos representas a todos, ni siquiera solo a Calvary, a todo el cuerpo de Cristo, y más allá a Cristo mismo, entonces es una gran responsabilidad, por eso dice Pablo, los diáconos así mismo deben mostrar este carácter.

 

Ahora, ¿quiénes son los diáconos? Esta palabra al igual que obispo también se transliteró, no se tradujo, quizá en un afán de hacer una palabra que hiciera diferentes los roles seculares, a los roles en la iglesia, quizá pretendiendo hacerlas sonar más religiosas e importantes.

 

Lo mencioné el domingo pasado, por ejemplo, eucaristía, ¿qué significa? Acción de gracias, pero, si lo dices así, ya no suena tan sacro. Y diácono viene de la palabra diákonos, ¿y sabes qué significa en lo más básico de la palabra?

 

Uno que hace mandados, un ayudante, mesero, que sirve a la mesa o en otros quehaceres domésticos, es un servidor, de esta palabra también viene la palabra ministro, esto es lo que es un ministro, un servidor, un ministerio, es un servicio. Cuando oyes ministerio público, están hablando de gente que se supone que está al servicio del pueblo, o de la comunidad, claro que no tiene este significado hoy en día.

 

Pero, Pablo estaba pensando en esto, en un oficio de humilde servicio, un diácono es aquel a quien se le ha confiado la tarea de servir a las necesidades de los creyentes, un asistente que da un servicio de buena voluntad. En Hechos 6 vemos por primera vez este oficio:

 

Hch 6:1-2 Pero, al multiplicarse los creyentes rápidamente, hubo muestras de descontento. Los creyentes que hablaban griego se quejaban de los que hablaban hebreo diciendo que sus viudas eran discriminadas en la distribución diaria de los alimentos. 2 De manera que los Doce convocaron a todos los creyentes a una reunión. Dijeron: «Nosotros, los apóstoles, deberíamos ocupar nuestro tiempo en enseñar la palabra de Dios, y no en dirigir la distribución de alimento. (NTV)

 

Hch 6:3-4 Por lo tanto, hermanos, escojan a siete hombres que sean muy respetados, que estén llenos del Espíritu y de sabiduría. A ellos les daremos esa responsabilidad. 4 Entonces nosotros, los apóstoles, podremos dedicar nuestro tiempo a la oración y a enseñar la palabra». (NTV)

 

Hch 6:5-6 A todos les gustó la idea y eligieron a Esteban (un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo), a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás de Antioquía (quien anteriormente se había convertido a la fe judía). 6 Estos siete hombres fueron presentados ante los apóstoles, quienes oraron por ellos y les impusieron las manos. (NTV)

 

Interesante, mira llenos del Espíritu y de sabiduría, ¿qué tenían que hacer? Repartir equitativamente una libra de arroz, un galón de leche. Pero, mira la importancia del carácter, de ser espiritual para esto que pudieras decir: “ay repartir comida, por favor, cualquiera lo hace”.

 

No es así, ¿sabes por qué? Porque es en estas situaciones tan cotidianas donde las obras de la carne se levantan, y de un pequeño detalle como que a “esta le dieron libra y 100gms, a mí la libra, no es justo”, se arman chismes, contiendas y hasta se divide la iglesia.

 

Mis hermanos, lo hemos vivido, por ejemplo, aunque las fotografías no cuentan toda la historia, de fotografías en Facebook se levantan chismes, contiendas y divisiones, “a mí no me invitan, me hacen a un lado”, etc.

 

El punto es que al final los que siempre quedamos mal somos los que servimos, la gente que se peleó por la libra de arroz está feliz, pero los servidores somos los que quedamos siendo incompetentes, odiados, mal hechos. Y no quiero decir que seamos perfectos, no, requerimos de toda la gracia de Dios para hacer lo que hacemos, y somos débiles mortales.

 

Pero, Satanás sabe que, si tira a los ancianos, supervisores, diáconos, está destruyendo la iglesia de Dios, por eso ten cuidado porque él utiliza estos detalles, por eso se requiere que un servidor, aunque tome una escoba, o haga el café, sea espiritual.

 

Mientras no servías eras el buena onda, amigo de todos, una vez que das un paso de madurez y responsabilidad, ya no es tan así, porque te conviertes en el blanco de Satanás, porque que estás representando a Cristo, y Satanás sabe cómo meterse en esos detalles que si no somos espirituales acarrean tanta destrucción.

 

Y por eso, debes aprender a discernir que eso precisamente es lo que Satanás quiere, romper la iglesia, hacerla pedazos y es en esta área de servir a otros, es donde él siembra sus semillas de inconformidad, de contiendas y discordias, por eso la necesidad de gente espiritual para cosas tan sencillas y cotidianas.

 

La necesidad de gente madura, llena del Espíritu Santo, que no va a tomar partido, que va a recibir operaciones de sabiduría para calmar un pleito, para apagar el fuego del chisme y la murmuración, para humillarse cuando otros critican su trabajo. Mira la importancia de ser espirituales, de ser personas que permanecemos en la Palabra de Dios, en la oración.

 

Imagínate una persona carnal en estos puestos, olvídate, la iglesia se convierte en una batalla campal. Por eso, yo creo que nuestro ministerio de oración es tan importante, y me da gusto que constantemente, no solo de mí, sino de los demás salen oraciones como: Señor transfórmanos a tu imagen, danos hambre y sed de tu Palabra, líbranos de nuestra carnalidad.

 

Y esto deberíamos estarlo pidiendo todos mis hermanos, muchos de nuestros problemas en la iglesia se deben a esto, no solamente a un pastorado chafa como el mío, todos tenemos responsabilidad., recuerda el serrucho no solo corta de ida, sino también de regreso, o sea, no seas juzgador, porque a ti también te toca, tú también vas a dar cuentas de lo que se te ha confiado, no toda la responsabilidad es de los demás.

 

Porque el Señor a todos nos ha llamado a amarnos, a servirnos, a crecer, a madurar; nuestro Señor, es cabeza tuya y mía, y sigue requiriéndonos morir a nosotros mismos, caminar con él para aprender a confiar en él en pruebas, para que en las humillaciones seamos formados a su imagen.

 

Aprendiendo a humillarnos bajo la poderosa mano de Dios, aprendiendo a crucificar nuestra carne, que ya no vivamos nosotros, sino Cristo en nosotros, que ya no vivamos para nosotros mismos, sino para aquel que nos salvó.

 

Y cuando hacemos esto, estamos listos para ser buenos servidores, para ya no servirnos a nosotros mismos, sino servir a nuestro Señor, poniendo nuestras vidas por nuestros hermanos, porque así lo hizo nuestro rey.

 

Y el día de hoy escuchas diácono, y te imaginas todo, menos a un siervo, oyes: “el ministro”, “el siervo de Dios”. Hasta he oído que ya sacaron nuevos adjetivos, porque apóstol ya les quedó chico.  

 

Pero, al venir a la Escritura, y tomar en cuenta las enseñanzas acerca de nuestro Señor, nos damos cuenta que, todos estos no eran sino oficios de humilde servicio, no se trataba de poner en un pedestal al “siervo de Dios” y tratarlo como un rey, o como un dios. Una vez más, ¿qué dijo el Señor?

 

Mar 10:42-44 Así que Jesús los reunió a todos y les dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. 43 Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, 44 y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá ser esclavo de los demás. 45 Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos».

 

Así que, ¿quieres ser líder? Aprende de Cristo, en el cielo es totalmente al revés que, en este mundo, Cristo ganó el mundo, conquistó a su iglesia siendo el siervo de todos. El ser humano quiere conquistar al mundo con su grandeza, con su prepotencia, y solo consigue destruirse más y más. Por eso, aplica este principio de servicio en todas las áreas de tu vida, trabajos, familias, etc., y verás una diferencia. Ahora, veamos lo que encabeza la lista de los rasgos del diácono, tiene que ser:

 

  1. Honestosemnós

Primero, esta palabra tiene como raíz otra palabra que significa alguien piadoso, alguien temeroso de Dios. Y cuánta honestidad se requiere para ser alguien temeroso de Dios, porque en cuanto carácter interno, nadie, sino solo Dios tiene acceso a mis pensamientos, intenciones y voluntad más profundas.

 

Y solo alguien honesto en primer lugar consigo mismo, va a poder valorar y desear el temor de Dios, porque una cosa es cuando todos me ven, o lo que ven de mí, pero, otra es lo que nadie, sino solo yo, sé que pienso y siento.

 

Y cuando soy honesto en mi interior, con respecto a la verdad de Dios y la mentira, con respecto a quien soy yo en realidad, y quién es Dios, entonces esto se refleja en mi exterior.

 

Y qué importante virtud espiritual es la honestidad cuando se trata de servir a otros, de cuánta hipocresía nos libra, de tomar partido y agarrar monte contra alguien porque sencillamente no lo trago, de juzgar a unos y exonerar a otros, porque uno me cae bien, y el otro no, etc.

 

Pero, cuando le permitimos al Espíritu Santo hacer esta obra en nosotros, entonces eso se nota, porque manifestamos un amor sincero, imparcial y sin hipocresía por la gente, y entonces la gente puede respetarnos, puede respetar nuestras decisiones; porque por la gracia de Dios estamos siendo honestos, que significa: venerable, honorable, serio, sobrio, digno, respetable, noble.

 

Una honestidad interna que se refleja en una honestidad externa, en un amor sincero, de manera que el siervo es confiable, y respetable de parte de los demás.

 

Y es algo maravilloso que Dios tenga esta honestidad como un regalo disponible para nosotros, como una de las buenas obras que él preparó de ante mano para que anduviéramos en ella. Y no te olvides esta característica porque también es para las servidoras.

 

  1. Sin doblez – dílogos

Significa alguien que dice una historia diferente cada vez, otro diccionario la traduce ser de dos lenguas, hipócrita, insincero, falso, decir una cosa a una persona, y dar una visión distinta a otra.

 

Qué importante esta virtud para el servidor que está en medio de los hermanos en la iglesia, porque maneja información, él oye que este dijo, que el otro dijo, y a uno le dice una cosa y a otro otra, es una gran responsabilidad, cuidar la lengua, y no tener doblez, sino ser uno en todo momento.

 

Sembrar discordia entre hermanos es algo que el Señor aborrece, según proverbios 7, qué importante es no ser mentirosos, o no ser como la chimoltrufia: “así como digo una cosa, digo otra”. Sino estar asidos de la verdad, y poder ver a todos con el mismo amor y paciencia que Dios nos ve.

 

  1. No dado a mucho vino – me oinos polus proséjo

Y la clave está en la palabra proséjo: sostener la mente hacia, prestar atención, aplicarse, adherirse a, atender, servir a. Y se refiere a lo que hablamos la semana pasada al respecto, esto no debe ser la práctica habitual de los servidores, no deben ocuparse, ni preocuparse por la bebida, ni en ningún modo permitir que ésta influya en su vida.

 

Y más en estos tiempos, donde estamos invadidos por esta cultura postmodernista que dice que lo que esté bien para ti, está bien, donde las líneas entre el bien y el mal están borradas. Pero, nosotros debemos levantar muy en alto la verdad y marcar estas líneas.

 

Además, como lo dije la semana pasada, cualquier adicción sea a una actividad, drogas, alcohol o nicotina, tiene como raíz la idolatría, porque estás buscando en eso lo que solo Cristo te puede dar, desde tranquilidad, cierto gozo, descanso y demás.

 

Y no estamos en el tiempo donde debamos dejar la verdad ambigua, hemos sido llamados por el Rey de reyes, y no podemos permitirnos ser causa de tropiezo de alguien más.

 

Somos la columna y el baluarte de la verdad, y necesitamos ser un ejemplo, nuestras palabras y nuestros hechos deben manifestar quién es el que está en primer lugar en nuestras vidas, a quién adoramos, a quién servimos, al alcohol, al dios de nuestros deseos o al Señor.

 

Porque recuerda el vivir para satisfacerme a mí mismo y todo ídolo que adoro para este objetivo, en realidad me está defraudando y me va a dejar en miseria, y destruido.

 

Pero, el verdadero amor y servicio, es ver por los demás y no por lo mí, y exige sacrificio, y si no estás dispuesto a poner a un lado cosas que son necesarias para bien representar a tu Señor, es mejor que no sirvas, pero, sabe que estás adorando a otro que no merece adoración, estás siendo infiel al que te provee, te cuida y dio su vida por ti.

 

Un siervo del Señor, que le conoce, que ha experimentado su amor, y lo que es andar en la verdad, tarde o temprano estará dispuesto a abandonar por completo este tipo de hábitos, en primer lugar porque está satisfecho en su Señor, y por amor al Señor, y a sus hermanos, sabrá que no vale la pena darle un minuto de tiempo aire en el pensamiento, y mucho menos sacar un penny para gastarlo en eso.

 

Porque cuando conoces verdaderamente a tu Señor, la realidad es que todo eso debe pasar a un segundo término, y no ser relevante, además, es una línea muy delgada, entre un gusto, o una dependencia.

 

Ya lo mencioné la semana pasada, si estás en Cristo, seas o no un supervisor, mejor abandona todo eso, y llénate de Cristo, te sale más barato, te ahorras juicios y chismes y del peligro de justificar una dependencia. Créeme en Cristo tienes muchísimo más de lo que te puedas imaginar. Dice la Palabra:

 

Pro 20:1 El vino produce burlones; la bebida alcohólica lleva a la pelea. Los que se dejan llevar por la bebida, no pueden ser sabios. (NTV)

 

  1. No codicioso de ganancias deshonestas – aisjrokerdés.

Igual que el obispo, el diácono no debe ser alguien codicioso, falto de contentamiento, entregado a los deseos de sus ojos, de su carne y de la vanagloria de la vida.  Porque la codicia, la falta de contentamiento lleva a la deshonestidad, y la deshonestidad tarde o temprano lleva al fracaso, o cosas peores, porque es un pecado grave, dice la Palabra:

 

Pro 11:1 El SEÑOR aborrece las balanzas adulteradas, pero aprueba las pesas exactas

Pro 16:11 El SEÑOR exige el uso de pesas y balanzas exactas, él es quien fija los parámetros de la justicia.

Pro 22:1 Elige una buena reputación sobre las muchas riquezas; ser tenido en gran estima es mejor que la plata o el oro.

 

Alguien que ha entendido lo que dijo el Señor:

Mat 6:24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

 

Que entiende bien lo que es el amor al mundo y el amor del Padre:

1 Jn 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

Stg 4:4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

 

  1. Manifiesta una vida espiritual firme y una conducta aprobada.

1 Ti 3:9 que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.

El misterio de la fe, se refiere a las verdades reveladas en el NT que durante el tiempo del AT estuvieron ocultas, las cuales conforman nuestra fe. Y en la combinación entre guardarlas y tener limpia conciencia tenemos la aplicación.

 

En primer lugar, un siervo de Dios debe guardar la verdad, es decir, recibirla, creerla, confiar en ella, de modo que sea lo que lo mueve para cada decisión en su vida. Su disco duro, no puede estar con un pensamiento en la Biblia y otros tres en pensamientos, o filosofías humanas.

 

Dice el Señor, no puedes poner vino nuevo en botellas viejas, porque el vino nuevo va a romper la botella vieja. Dice también, no pones remiendo de tela nueva en vestido viejo porque la tela nueva encoje y hace peor el hoyo del vestido viejo, y dice: el vino nuevo en odres nuevos, y así los dos se conservan.

 

En otras palabras, no puedes pretender combinar tu vieja manera de pensar y de vivir con lo que la Palabra enseña, tarde o temprano vas a tener que escoger, y si no sueltas tus viejo modo de pensar, vas a tropezar.

 

Cualquiera que anda así, termina apostatando la fe. Porque por lo regular cuando hacemos eso, es porque estamos pretendiendo justificar algún pensamiento o hábito pecaminoso, que no queremos soltar y, por lo tanto, nuestra conciencia no está limpia.

 

Dios llama al servidor a hacer de la verdad su modo de vida, lo cual va a darle una conciencia limpia. Esta facultad humana dada por Dios a cada persona que sirve para advertirnos cuando hemos violado la ley moral.

 

La conciencia nos acusa o nos justifica, si hacemos lo que va en contra de Dios, nos produce culpabilidad, vergüenza, temor, remordimiento, desesperación por el pecado, o lo contrario, si practicamos las verdades que hemos aprendido, entonces disfrutamos de seguridad, de paz, de gozo.

 

La Biblia una y otra vez nos invita a cuidar nuestra conciencia porque es frágil, y ésta está cuidada cuando somos honestos con la verdad, cuando la amamos, y la seguimos y la descomponemos cuando no guardamos con sinceridad la verdad. Dice la Palabra:

 

2 Co 1:12 Podemos decir con confianza y con una conciencia limpia que, en todos nuestros asuntos, hemos vivido en santidad y con una sinceridad dadas por Dios. Hemos dependido de la gracia de Dios y no de nuestra propia sabiduría humana. Ésa es la forma en que nos hemos comportado ante el mundo y en especial con ustedes. (NTV)

 

¿Cómo está tu conciencia? ¿Qué papel juega la verdad de Dios en tu vida? ¿Eres un cristiano de domingo, o en verdad vives lo que crees? El hacer lo correcto te hará un siervo fiel.

 

1 Ti 3:10 Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.

Ser sometidos a prueba es la palabra dokimazo, y significa someter a prueba algo con el fin de aprobarlo, no de reprobarlo, examinar algo y comprobar su genuinidad. Y mis hermanos, esto no nos debe molestar, porque la vida del creyente debe ser transparente, si tienes algo que ocultar, no tienes una conciencia limpia, y tarde o temprano la mugre sale a la superficie, y todo lo que construiste se vendrá abajo.

 

Por eso, yo prefiero decirte de entrada quién soy, y mostrarme como soy, porque así de una vez me odias y te vas, o me aceptas y caminamos juntos en nuestras debilidades dependiendo de la gracia del Señor. El que aparenta no es libre, pero el que sin temor muestra quién es y cómo solo es Dios quien le sostiene, puede vivir en libertad. El Señor decía:

 

Jua 11:9 Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; 10 pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.

 

Jua 3:19-21 Y esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas.20 Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto. 21 Pero los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere. (NTV)

 

De la misma manera, un siervo tiene que estar dispuesto a ser evaluado, y además nosotros como iglesia debemos estar en la Palabra para tener discernimiento y saber evaluar a una persona no con criterios humanos, sino con la verdad de Dios.

 

El poder reconocer e identificar a alguien como fiel, espiritual, sin motivos ocultos, que ama al Señor, que no tiene agendas ocultas, que en la iglesia es uno, y los viernes en los antros o peor, en su casa, es otro muy diferente. Y cada uno de nosotros debemos ser acontables, estar dispuestos a rendir cuentas.

 

Al final el que nos juzga es el Señor, pero, nosotros somos la columna y el baluarte de la verdad. No cualquiera debe estar sirviendo, sino el que es llamado, y anda de acuerdo a ese llamado. Por ejemplo, si alguien dice: quiero servir, pero, nunca mueve un solo dedo para ayudar, verdaderamente, ¿querrá servir?

 

  • Los rasgos de las servidoras, o diaconizas.

1 Ti 3:11 Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.

En este versículo se ha debatido mucho acerca de si estas mujeres, Pablo se está refiriendo a las esposas de los diáconos o a un orden separado de diaconisas, pero, en realidad, es que en muchas ocasiones Pablo menciona a servidoras como Febe en Romanos 16. Hechos menciona a Tabita, a Priscila.

 

En fin, el llamado de Dios a servirlo es para todos, la iglesia es un cuerpo, y cada miembro cuenta, es necesario y Dios le ha dado algo para bendecir, servir y amar a su prójimo, edificando el reino de Dios, y bajo los principios que hemos aprendido, claro.

 

Pablo ya mencionó algunas funciones que son exclusivas de hombres o de mujeres, pero, en el lugar donde el Señor nos ponga, ahí debemos manifestar lo que somos, hijos, o hijas de Dios. Veamos la lista: lo mismo que los diáconos, las diaconizas deben ser:

 

  1. Honestas – semnós

Piadosas, honestas consigo mismas, por lo tanto, cuidadosas en su trato con los demás, igual, no tomando partido porque pues “ella es mi manita”, tu sabes, tengo que serle leal, eso no es ser honesto, agarrar monte contra alguien porque no me cae bien, y basadas en esto juzgar a unos, exonerar a otros, ser parcial, etc.

 

Honestidad es una virtud que el Espíritu Santo provee, de manera que la gente pueda respetarte mujer, respetar tus decisiones, al ser honorable, seria, noble, imparcial, confiable para con otras mujeres.

 

Lo vuelvo a repetir, es algo maravilloso que Dios tenga esta honestidad como un regalo disponible para nosotros, como una de las buenas obras que él preparó de ante mano para que anduviéramos en ella, para hombres y para mujeres.

 

  1. No calumniadoras – Diábolos.

Traducido también diablo, el calumniador. Mujer, mira lo serio de no darle al Espíritu Santo el control de tu influencia y tus emociones. Ser calumniadora o diábolos, es el rasgo de una mujer que no está sujeto a su Señor. Ya lo vimos en el capítulo pasado, mujer, tu influencia es poderosa, tus palabras pueden incendiar un bosque entero si no pones todo tu ser bajo el control del Espíritu Santo.

 

Y si estás en una posición de servicio debes tener el doble de cuidado, porque Satanás te utilizará para que no seas una bendición, sino un problema. Pon atención, si en el área donde estás siempre hay alguien herido, siempre alguien inconforme, ya se hizo un chisme, y el ministerio ya parece lavadero de mercado.

 

Qué importante mujer es que seas espiritual, sí, tu esposo tiene una responsabilidad en lavarte, pero, tú por igual tienes una responsabilidad individual de permanecer en la Palabra, de estar sujeta a tu esposo, y ser humilde recibiendo reprensión de él y de la Palabra.

 

Mujeres ustedes son muy eficaces e inteligentes, yo podría decir sin temor a equivocarme mucho más que los hombres, saben cómo organizar una casa, una familia, de manera que eventos o actividades en la iglesia no les cuesta ningún trabajo, y sé que en un instante organizan un evento.

 

Pero, igual, si no eres cuidadosa y te mantienes bajo sujeción, a la Palabra, a tu marido, al Espíritu Santo, entonces te conviertes en una calumniadora, en una diábolos, y lo que es una bendición se convierte en un problema, y no quieres eso.

 

Cuánto ha hecho daño esta obra de la carne entre mujeres a muchas iglesias, y esta iglesia no es la excepción, mucho de nuestros problemas en esta iglesia tienen que ver con esto, con problemas entre mujeres. Cuidado, es una gran responsabilidad.

 

Busquemos la paz y sigámosla, pongamos por obra los principios de amor, humildad, servicio. Mujer sujeta tu lengua, controla lo que vas a decir, recuerda lo que dice Santiago:

 

Stg 3:5-6 Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! 6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno…

 

 Stg 3:8-9 pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. 9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

 

Stg 3:10-12 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. 11¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? 12Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

 

Porque checa mujer muchas veces la indiscreción, o la imprudencia la justificas en el nombre de la justicia, y de la amistad, y de una supuesta buena intención, pero, el resultado es desastroso. Servidora de Dios, cuida tu boca. Y sabe que el Espíritu Santo es capaz de librarte de este engaño.

 

  1. Sobrias – nefáleos

El mismo rasgo de carácter que los ancianos, Un comportamiento serio y decoroso, en palabras y obras, alguien a quien se le puede tomar en serio. Discreta, cautelosa, mesurada, moderada, respetable.

 

Como ya lo vimos, lo contrario a alguien intoxicado por alguna droga o alcohol, que es desinhibido, indiscreto, imprudente, totalmente alocado. Dios requiere de una mujer sobria, como servidora, y el Espíritu Santo puede hacer esto tu vida mujer.

 

  1. Fieles en todo

Dignas de confianza, no tener que andar como bombero, apagando los incendios uno detrás de otro, sino fiel al Señor, fiel a la Palabra, una mujer recatada que sabe que está representando al Señor, y a su marido, porque recuerda, la mujer es la gloria de su esposo. No hagas quedar mal a tu esposo, tú eres su corona.

 

Y el Espíritu Santo puede hacerte una mujer fiel, confiable, en cada área de tu vida, en cada área que el Señor te confíe en su iglesia.

 

  1. El servidor debe tener su hogar en orden.

1 Ti 3:12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.

Ya lo vimos la semana pasada, así como los ancianos, los diáconos deben probar su carácter espiritual en su hogar, primeramente, gobernando bien a sus hijos, el dinero, y todo lo que conforma su familia, su hogar.

 

Como ya lo vimos, un hombre marido de una sola mujer, que es fiel, que es un buen esposo, muestra que ha entendido su papel de hombre, dentro del pacto matrimonial. El servidor por igual, debe ser una persona que muestre ser libre de inmoralidad sexual, de la codicia.

 

Recuerda hombre, tu vida matrimonial dice mucho de ti, y es un testimonio público de lo que el Espíritu Santo ha hecho en tu vida, o no le has permitido hacer, habla de compromiso, contentamiento, etc. Nuestro hogar debe tener puertas de cristal, porque de cualquier manera nada está oculto a los ojos de nuestro Señor.

 

Y es el mismo principio, ¿qué cara trae tu esposa al venir a la iglesia a servir? ¿Está gozosa? Hombres, Dios nos llama a gobernar nuestros hogares, ahí debemos ser los mejores siervos del Señor, ahí está nuestro primer ministerio. Si ese ministerio no anda bien, no podemos pretender hacer ministerio en otro lugar.

 

Igual tus hijos, tú Padre eres el primer responsable de ellos, no dejes esa responsabilidad a tu esposa, porque tú y yo vamos a dar cuentas de ellos, además, te voy a decir algo, nuestros hijos son excelentes entrenadores para hacernos buenos siervos en la iglesia.

 

Pero, si es evidente que los hijos andan en rebeldía y disolución y no guardan respeto por sus Padres, hay un mal gobierno de parte del papá.

 

Y aunque Dios tiene hijos, y no nietos, nosotros como Padres no podemos revelarles a Cristo a nuestros hijos, no los podemos hacer cristianos, sí podemos darles ejemplo, de lo que es ser un creyente, instruirlos en disciplina y amonestación del Señor, estorbarlos y no patrocinar sus pecados; un hombre de Dios, va a estorbar a sus hijos con toda sabiduría, no les va abrir la puerta a la maldad.

 

Entonces nuestra fidelidad como siervos del Señor debe comenzar en casa y fluir hacia cada área de mi vida, hasta llegar a la iglesia, esa es señal de sanidad espiritual y una buena administración. Y no olvidemos que en todo esto es Dios, es su gracia la que nos capacita, sin ello no es difícil, es imposible.

 

Y si no sabes gobernar tu propia casa, en todas las áreas, espiritual, y económicamente, si has sido infiel, o negligente y no te has puesto las pilas, no esperes que Dios te llame a algún ministerio. Ponte, ya de rodillas y levanta manos santas intercediendo por ti y por tu familia, en Cristo es posible.

 

  1. Hay recompensa de ser un siervo fiel.

1 Ti 3:13 Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.

Aquellos que son fieles en su servicio al Señor, en el llamado que él les ha hecho, obtienen recompensas, y Pablo habla específicamente de dos, dice: Ganan para sí un grado honroso.

 

¿Qué significa esto? En primer lugar, el servir, como lo hemos venido viendo, implica una posición de humildad voluntaria, el Señor lo dijo, el que quiera hacerse grande, hágase el siervo de todos. Sin embargo, la Palabra dice:

 

Stg 4:10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

 

Pedro escribió en su primera carta:

 

1 Pe 5:6-7 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

 

1 Pe 5:1-4 Y ahora, una palabra para ustedes los ancianos en las iglesias. También soy un anciano y testigo de los sufrimientos de Cristo. Y yo también voy a participar de su gloria cuando él sea revelado a todo el mundo. Como anciano igual que ustedes, les ruego: 2 cuiden del rebaño que Dios les ha encomendado. Háganlo con gusto, no de mala gana ni por el beneficio personal que puedan obtener de ello, sino porque están deseosos de servir a Dios. 3 No abusen de la autoridad que tienen sobre los que están a su cargo, sino guíenlos con su buen ejemplo. 4 Así, cuando venga el Gran Pastor, recibirán una corona de gloria y honor eternos. (NTV)

 

Y no solo el Señor, igualmente la iglesia da honra al servidor, ¿se acuerdan en 1 Tesalonicenses?

1 Ts 5:12-13 Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; 13 y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros.

 

En realidad, sabemos lo que dice Pablo en su carta a los corintios:

 

1 Co 4:7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

 

En otras palabras, servir al Señor, es un regalo de gracia del Señor, sinceramente, el Señor haría un mejor trabajo sin nosotros, él podría mandar ángeles perfectos, sin debilidades, que no se quejan, que no son envidiosos, chismosos que no son inconstantes, y lo harían perfecto, pero en su gracia, el Señor nos convida de su amor.

 

Y nos da el privilegio de que, aun siendo vasos de barro, y en ocasiones como un servidor, vasos de barro que le deshonraban, de portar un maravilloso contenido glorioso. Eso ya sería suficiente, sin embargo, habiendo sido blasfemos e injuriadores, todavía inmerecidamente nos da honra, nos regala el respeto inmerecido de gente como ustedes, su amor y su cariño. Es algo maravilloso.

 

Ahora, la honra viene del Señor, no es una honra que nosotros debamos tomar por nosotros mismos, es él quien la da, y si servimos motivados por recibir esta honra, recibiremos honra humana, pero, ya recibimos nuestra recompensa, nuestra actitud debe ser la que Cristo mismo nos enseñó:

 

Luc 17:7-10 »Cuando un sirviente vuelve de arar o de cuidar las ovejas, ¿acaso su patrón le dice: “Ven y come conmigo”? 8 No, le dirá: “Prepara mi comida, ponte el delantal y sírveme mientras como. Luego puedes comer tú”. 9 ¿Y le agradece el amo al sirviente por hacer lo que se le dijo que hiciera? Por supuesto que no. 10 De la misma manera, cuando ustedes me obedecen, deben decir: “Somos siervos indignos que simplemente cumplimos con nuestro deber”.

 

Y ahí no termina, no solo un grado, un nivel honroso delante de Dios y delante de la gente, sino mucha confianza en la fe, que es en Cristo Jesús. ¿Qué significa esto? Conforme servimos al Señor y a su iglesia con la actitud y la diligencia correctas, entonces ganamos respeto, autoridad, y seguridad entre el pueblo de Dios al que servimos.

 

Podremos ver el poder y la gracia de Dios obrando en nuestras vidas, y el Señor nos seguirá confiando cosas aún mayores.

 

Mat 25:21 »El amo lo llenó de elogios. “Bien hecho, mi buen siervo fiel. Has sido fiel en administrar esta pequeña cantidad, así que ahora te daré muchas más responsabilidades. ¡Ven a celebrar conmigo!”.

 

Vamos al último punto:

 

  1. La meta y el fundamento del porqué debemos procurar estos rasgos.

1 Ti 3:14 Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,

Pablo nos está dando la razón por la cual escribió esta carta, y se podría traducir mejor: Hubiera querido decírtelo en persona, pero, no pude ir tan pronto como pude, pero esto es algo muy importante. ¿Por qué cuidar tener una fe sincera, un amor genuino, una limpia conciencia?

 

¿Por qué ser una iglesia que ora y que evangeliza? ¿Por qué cuidar los roles entre hombres y mujeres en la iglesia? ¿Por qué anhelar y procurar permanecer en Cristo y ser transformados a su imagen en todos estos rasgos de carácter? Pablo dice:

 

1 Ti 3:15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

En otras palabras, Timoteo, no olvides quién eres, no olvides tu identidad. Mi hermano, cada vez que digas, ¿por qué tengo que humillarme? ¿Por qué tengo que servir? ¿Por qué tengo que aguantar a este o a esta?

 

¿Por qué no como mucha gente puedo tomar un domingo y estar panza arriba y tengo que levantarme temprano y no vivo para mí mismo? No sé, piensa en todas las quejas y pretextos y justificaciones que tu carne te da cuando se trata de servir y de buscar a tu Señor.

 

En primer lugar, porque somos la casa, el

oikos

de Dios, lo cual se refiere a la familia, el clan de Dios; mis hermanos, éramos enemigos de Dios, objetos de su ira, y por su gran misericordia nos alcanzó, no nos dio lo que merecíamos, nos perdonó, y todavía nos dio de su naturaleza y nos hizo miembros de su familia, por eso servirlo, no es una mera cuestión de religión, o de cumplir la ley porque si no Dios me castiga.

 

¿Por qué hacemos lo que hacemos? Somos la familia de Dios, no es por la reputación del nombre de un pastor, o una iglesia, o denominación, eso es carnal, no somos un equipo de futbol, o un club social, o un mercado de conveniencia al cual hay que darle buena publicidad, no, somos miembros de la casa de Dios. Y esto nos merece comportarnos como es digno del llamamiento que se nos ha hecho.

 

Si tu perspectiva de cristiano no llega a este punto, tienes todavía la vista muy corta, y en menos de lo que esperas va a ser insuficiente tu esfuerzo de estar aquí, o de querer cambiar.

 

No somos de la casa de un ídolo mudo, sino que pertenecemos a la familia del Dios vivo. Mis hermanos, el mundo está muerto, y vive entregado a sus ídolos, de codicia, lascivia, de vanagloria, ídolos que no ven, ni oyen, ni siente, un mundo que, enajenado, engañado, esclavizado a ellos, finalmente va a quedar vacío y miserable.

 

Pero, nosotros pertenecemos al Dios vivo, al Dios viviente creador del cielo y la tierra, somos la posesión adquirida, por la sangre de Cristo, para la alabanza de la gloria de nuestro Dios. Graba eso en tu mente y corazón, y si no lo entiendes haz una prioridad el orar para que Dios te lo haga entender.

 

Lo repito, el mundo está en tinieblas y vive para servir a ídolos mudos, a todo tipo de adicciones, desde la pornografía, las apuestas, drogas, hasta no poder vivir sin hobbies cada vez más absurdos, y vacíos que solo les vacían los bolsillos.

 

Pero, nosotros no nos desgastamos por cosas que envejecen y que al final no van a permanecer, ni nos podremos llevar con nosotros, servimos al Dios vivo; el rey David, uno de los reyes más prominentes de Israel, teniendo acceso a todo lo que el mundo le podría dar decía:

 

Sal 42:2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?

 

Los hijos de Coré escribieron:

 

Sal 84:1-2 Qué bella es tu morada, oh SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. 2 Anhelo y hasta desfallezco de deseo por entrar en los atrios del SEÑOR. Con todo mi ser, mi cuerpo y mi alma, gritaré con alegría al Dios viviente. (NTV)

 

Vivimos en medio de una sociedad muerta, pagana, que no tiene propósito para vivir, no sabe a dónde va, pero nosotros somos la asamblea de los santos, la iglesia del Dios vivo. Por eso nos tomamos tantas molestias, por eso nos negamos a nosotros mismos, por eso ya no vivimos y Cristo vive en nosotros.

 

Además, lo he dicho en casi cada prédica: nosotros somos la

columna y el baluarte de la verdad,

¿qué significa esto?

 

Los Efesios entendían bien a qué se refería Pablo, el templo a la diosa Diana era una de las siete maravillas del mundo antiguo, y cuenta la historia que tenía 127 columnas, algunas arregladas con joyas y cubiertas de oro, y el baluarte era el cimiento sobre el que estas columnas eran sostenidas.

 

Pero, a su vez, las columnas no eran lo importante, sino el templo en sí mismo, de la misma manera nosotros como iglesia tenemos este propósito maravilloso no de sostener un templo de un ídolo mudo, sino de sostener la verdad del Dios vivo.

 

La revelación divina, el evangelio, la fe cristiana, como iglesia esta es nuestra mayor responsabilidad, nosotros no inventamos la verdad, ni la alteramos, porque recibiríamos juicio, al contrario, debemos apoyarla, protegerla, modelarla con nuestras vidas.

 

Es nuestro tesoro más importante, más que edificios, o ministerios, nosotros somos portadores del evangelio poderoso para salvar, para dar vida, para santificar, para dar perdón de pecados, para vivir para la gloria de Dios.

 

Nosotros somos los mayordomos de la Palabra, y es la posesión más preciosa en esta tierra, y si la usamos mal, si la ignoramos, si la tergiversamos, si la despreciamos, estamos destruyendo nuestra única razón de existir, y seremos ineficaces y recibiremos juicio de parte de Dios.

 

Y es una responsabilidad individual, cada uno, necesitamos creerla, apoderarnos de ella memorizándola, meditar en ella, entenderla, obedecerla, defenderla, vivirla y proclamarla. Solo ahí nos encontraremos plenos, satisfechos y seguros. Y nuestro servicio y amor por los demás, el obedecer los principios bíblicos todo tiene que ver con esto.

 

Porque si seguimos con los pensamientos frívolos y equivocados de este mundo, nunca veremos verdadera libertad en nuestras vidas. Este mundo es pasajero hermanos, y nosotros fuimos hechos para la eternidad, y aquí comienza todo, esta debe ser nuestra más alta prioridad.

 

Por eso si tu motivación de estar en la iglesia solamente es: es que ya intenté todo y todo me falló, a ver si esto sí me funciona, o a ver si aquí si Dios cambia a mi esposo, o a mi esposa, a ver si me va mejor, tu perspectiva es muy corta y vas a tropezar.

 

Necesitas saber que es el Dios vivo el que te llamó, y formando parte de su iglesia, tienes el privilegio y la misión más maravillosa y grande que nada en este mundo te puede dar, ser columna y baluarte de la verdad.

 

Por eso Pablo cierra con el primer credo cristiano, que quedó inscrito en la Palabra, así de importante es la razón de procurar a nuestro Señor para ser como él con su poder y tener estos rasgos, y ser esta iglesia que proclama su verdad, y de todas, esta es la más importante: Cristo mismo, el Evangelio:

 

1 Ti 3:16a E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:

En resumidas cuentas, en esto consiste nuestra fe, por eso somos lo que somos y hacemos lo que hacemos. Y Pablo comienza diciendo: es indiscutible, no se puede negar este misterio que una vez estuvo oculto, pero que fue revelado en Cristo. Y cada creyente debe estar de acuerdo con esta verdad, si no, no puede llamarse cristiano.

 

 

 

1 Ti 3:16b Dios fue manifestado en carne,

La Biblia declara que Cristo es Dios, la traducción del Nuevo mundo de los testigos de Jehová no fue traducida para instruir, sino solo para decir que Cristo no es Dios, pero, si Cristo no es Dios, me estás hablando de otro que no es Cristo, me estás hablando de una religión extraña, pero, no es cristiana, sin Cristo como Dios, las Escrituras pierden todo su propósito.

 

Como dice aquí: Dios mismo Jesucristo la segunda persona del Dios trino, fue encarnado, se hizo hombre, para poder morir en nuestro lugar, recibir el castigo que nosotros merecíamos, y a la misma vez resucitar como el nuevo Adán, y ahora por la fe, nosotros somos nuevas criaturas, y un día resucitaremos como él. Y dice:

 

1 Ti 3:16c Justificado en el Espíritu,

Jesucristo fue declarado justo, no se halló pecado en él, el mismo Espíritu en el día de su bautismo se manifestó mientras Dios el Padre decía: este es mi hijo amado, y él me complace, cumple con mi justicia a la perfección. De manera que Jesús fue un sacrificio sin pecado a nuestro favor, dice en 1 Corintios:

 

2 Co 5:21 Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado,* para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.

 

El más grande problema de la humanidad no es el hambre, o la guerra, o la injusticia, todo eso no es sino síntoma de algo que en lo profundo está mal, y se llama pecado, tu pecado y el mío son la causa de todo nuestro sufrimiento y condenación.

 

Pero Cristo fue justificado, declarado justo, y cuando confesamos nuestro pecado, nuestra total incapacidad, pero declaramos nuestra confianza en Cristo, entonces somos justificados, esa justicia perfecta que Cristo ganó al jamás pecar, nos es depositada a nuestra cuenta. Y dice:

 

1 Ti 3:16d Visto de los ángeles,

Los ángeles son servidores de Dios, mensajeros de Dios los cuales fungieron como testigos al mundo de que Cristo era Dios encarnado, en su nacimiento, en su ministerio, en su resurrección, y en su ascensión ellos estuvieron presentes dándonos testimonio a nosotros de que él era el Dios altísimo.

 

No solo eso, sino los mismos ángeles caídos, lo vieron triunfar sobre ellos, y Cristo mismo declaró victoria sobre ellos en la cruz del calvario, dejándonos paso libre a la reconciliación y al perdón de pecados.

 

1 Ti 3:16e Predicado a los gentiles, Creído en el mundo,

Antes de Cristo, Dios solo se había revelado a un solo pueblo, al pueblo de Israel, pero, él dejó la gran comisión y desde hace dos mil años se ha predicado a todas las naciones que Cristo es Señor, y hoy estamos tú y yo aquí gracias a esta predicación. Cristo el Salvador del mundo entero ha sido y está siendo predicado, de una manera u otra. Porque él viene a hacer cuentas, y no quiere que nadie se pierda. Y por último:

 

1 Ti 3:16e Recibido arriba en gloria.

Jesucristo no está en ninguna tumba en esta tierra, puedes visitar la tumba de Mahoma, de Buda, de Krisna, pero no la de Cristo Jesús, porque está vivo, él resucitó. Como cristianos nuestra más grande esperanza no es un gobierno humano justo, o una economía perfecta, o la cura del cáncer, es que Cristo resucitó.

 

Lo cual implica que todo lo que ves un día dejará de existir para dar paso a un reino inconmovible, perfecto, donde mora la justicia, donde no habrá más vileza, ni violencia, ni dolor, ni desesperanza, nuestro Rey viene hermanos.

 

De esto se trata nuestro cristianismo, por eso servimos, por eso venimos a la iglesia, por eso nos negamos a los placeres efímeros y malvados de nuestra carne y de este mundo, por eso escogemos la humillación, el perdonar a otros, el poner la otra mejilla, el ser esposos que se sacrifican por sus esposas, el ser esposas sujetas a sus maridos, etc.

 

Así de importante debería ser para nosotros nuestro cristianismo, así de importante y relevante es tu servicio a Dios. Es mucho más que estar ocupado en la iglesia, o sentirte espiritual, o que ya te ganaste dos o tres bendiciones de parte de Dios.

 

No debemos olvidar todas estas cosas cada vez que abrimos la Biblia, que oramos, que nos relacionamos como hermanos por más difícil que parezca, porque por eso lo hacemos, cada vez que cruzamos esa puerta, que tomamos una escoba para barrer, o un cepillo para lavar el excusado.

 

O damos nuestro diezmo, o movemos una silla, o pasamos por alto la ofensa de nuestro hermano, y todas esas cosas en las que te cuesta tanto trabajo ser fiel, o siquiera levantar una mano para servir y sacrificarte por tu Señor y tus hermanos. Y por todas estas cosas Jesucristo dijo, y cierro este mensaje con esto:

 

Luc 9:57- 62 Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. 58 Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. 59 Y dijo a otro: Sígueme. El le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60 Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú vé, y anuncia el reino de Dios. 61 Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 62 Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.

 

¿Por qué tan importante el carácter? Por todas estas cosas, el reino de los cielos es algo ciertísimo y no es para tomarse a la ligera, ¿dónde estás mi hermano? ¿Dónde andas? ¿Estás dispuesto a seguir a tu Señor? ¿Estás dispuesto a poner tu vida y dejar de tomar a la ligera la verdad que se nos ha encomendado? Dios nos ha llamado, somos sus siervos y para esto existimos.